• // OPEN ROL// Ok con respuesta en mensaje privado, nuevo tema o en comentarios.//

    ────────────────────────────────────────

    Todos podemos caer, todos podemos fallar. Pero existe un momento aún más peligroso que la caída misma: ese instante silencioso en el que la mente se abre apenas lo suficiente para que los viejos horrores respiren desde dentro.

    Las pesadillas no siempre nacen afuera; muchas veces viven agazapadas en lo profundo, esperando pacientemente el momento de debilidad que les permita filtrarse. Incluso los monstruos que dominan la noche conocen esa sensación. Incluso los depredadores que han sobrevivido siglos entienden lo que es la vulnerabilidad.


    La noche llegó con su elegancia habitual, como un telón de terciopelo cayendo sobre la ciudad, y con ella la necesidad natural de alimentarse de Zenith.

    Para la mujer aquello no era una urgencia salvaje, sino un ritual casi íntimo: el mismo camino discreto, el mismo bar de luces cálidas donde el humo de cigarro y el olor a alcohol barato se mezclaban con la música suave y las conversaciones sin importancia.


    Un lugar perfecto para que un depredador civilizado pasara desapercibido entre humanos que jamás sospecharían lo que caminaba entre ellos.


    Pero apenas cruzó la puerta supo que algo estaba mal...muuuy mal.


    No fue un ruido. Fue la ausencia de todos ellos.
    En lugar del aroma rancio del tabaco y el whisky, su olfato captó algo distinto: cloro, pero debajo de este, escondido como una firma imposible de ocultar… pólvora.


    Caminó hacia la barra con pasos tranquilos, elegantes, como si nada en el mundo pudiera perturbar su calma. El lugar estaba impecable; las mesas alineadas, el suelo húmedo como si alguien hubiese intentado borrar todo rastro de vida.
    Se sentó lentamente en uno de los taburetes y apoyó los codos sobre la madera pulida mientras su mirada se levantaba hacia el espejo que colgaba detrás de la barra, aquel espejo donde ella no se reflejaba.
    Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, una mezcla de diversión y desprecio que apenas curvó la comisura de su boca.


    ─── ¿Todo esto para cazarme solo a mí?

    Preguntó con una calma casi insultante mientras se levantaba apoyando su torso en la barra buscando alguna botella y darles a aquellos tipos la vista de su ropa interior de encaje que se alcanzaba a ver en el bode de su vestido corto.

    Cuando tomó una botella de whisky regreso a sentarse bebiendo directamente de la botella.

    ─── Debe ser triste creer que mi tranquilidad significa debilidad.

    El sonido de varios seguros de armas deslizándose al mismo tiempo rompió el silencio. Un instante después, las luces se apagaron de golpe y la oscuridad se apoderó del lugar.

    El primer disparo llegó acompañado por el estallido de los cristales cuando focos ultravioletas inundaron el bar con una luz brutal, seguida por una lluvia de balas trazadoras que cortaron el aire con precisión militar.

    Pero para cuando los cazadores comenzaron a disparar, la silla en la que ella estaba sentada ya estaba vacía.

    El primer hombre apenas alcanzó a girar la cabeza antes de sentir cómo algo se movía detrás de él con una velocidad imposible. Su garganta se abrió en un instante y su cuerpo cayó al suelo mientras el segundo disparaba una escopeta cargada con estacas comprimidas que atravesaron la barra de madera.

    Ella apareció a su lado como una sombra sólida, torció el arma con una fuerza sobrehumana y lo arrojó contra una mesa que se partió en dos con el impacto.

    Los atacantes descendieron desde las vigas y las escaleras laterales con disciplina perfecta: trajes tácticos, máscaras filtradas, armas modificadas para enfrentar criaturas como ella. Granadas de plata rodaron por el suelo antes de detonar con destellos blancos; redes metálicas electrificadas se dispararon desde dispositivos montados en los brazos; rifles automáticos vomitaron munición especializada diseñada para penetrar carne inmortal.

    Claramente habían estudiado cada mito, cada debilidad, cada historia transmitida entre generaciones de cazadores.

    --Pero cometieron un error.--

    Pensaron que estaban cazando a una simple vampiresa. Y en realidad estaban atacando a una criatura que llevaba siglos perfeccionando la guerra.

    Ella se movió entre los disparos con la fluidez de una danza mortal las balas no rozaban ni su cabello mientras saltaba sobre la barra destruida y arrebataba un arma de las manos de uno de los cazadores para vaciar el cargador a quemarropa contra sus propios compañeros.

    Otro intentó atraparla con una cadena electrificada, pero ella la sujetó en el aire, tiró de ella con violencia y lo arrastró hasta estrellarlo contra el suelo con tal fuerza que el impacto resonó en todo el bar.

    Un flash más reveló aquel rostro de bestia, fauces enormes, colmillos bañados en sangre.

    En menos de cinco muntos, el silencio regresó.

    El humo flotaba en el aire mezclado con el olor metálico de la sangre. Cuerpos yacían esparcidos entre las mesas rotas, las luces de emergencia parpadeaban en rojo.

    Ella permanecía de pie en el centro del bar, completamente inmóvil, observando la escena como si simplemente evaluara una obra mal ejecutada.


    Uno de los hombres aún respiraba.
    Se arrastraba hacia la puerta dejando un rastro oscuro detrás de él.

    Zenith caminó hacia él con pasos tranquilos, el sonido de sus tacones resonando sobre el suelo húmedo mientras se agachaba frente a su rostro. Sus ojos brillaban en la penumbra con un fulgor antiguo, algo que no pertenecía del todo a este mundo.
    ─── La próxima vez…
    Murmuró mientras su brazo cambia a una ala de murciélago.
    ─── entiendan que cantidad no es igual a calidad.

    Detrás de ella, el espejo del bar volvió a temblar con el parpadeo de las luces de emergencia, y por un instante su reflejo de bestia hibrida apareció brevemente en el cristal como si algo en la oscuridad hubiera decidido reconocer su presencia.

    Ella lo notó, aunque no dijo nada, porque en ese preciso momento comprendió que aquella emboscada no fue casualidad, alguien ya estaba detrás de ella....otra vez.

    Era hora de irse, no solo del bar, si no de esa zona por completo.
    // OPEN ROL// Ok con respuesta en mensaje privado, nuevo tema o en comentarios.// ──────────────────────────────────────── Todos podemos caer, todos podemos fallar. Pero existe un momento aún más peligroso que la caída misma: ese instante silencioso en el que la mente se abre apenas lo suficiente para que los viejos horrores respiren desde dentro. Las pesadillas no siempre nacen afuera; muchas veces viven agazapadas en lo profundo, esperando pacientemente el momento de debilidad que les permita filtrarse. Incluso los monstruos que dominan la noche conocen esa sensación. Incluso los depredadores que han sobrevivido siglos entienden lo que es la vulnerabilidad. La noche llegó con su elegancia habitual, como un telón de terciopelo cayendo sobre la ciudad, y con ella la necesidad natural de alimentarse de Zenith. Para la mujer aquello no era una urgencia salvaje, sino un ritual casi íntimo: el mismo camino discreto, el mismo bar de luces cálidas donde el humo de cigarro y el olor a alcohol barato se mezclaban con la música suave y las conversaciones sin importancia. Un lugar perfecto para que un depredador civilizado pasara desapercibido entre humanos que jamás sospecharían lo que caminaba entre ellos. Pero apenas cruzó la puerta supo que algo estaba mal...muuuy mal. No fue un ruido. Fue la ausencia de todos ellos. En lugar del aroma rancio del tabaco y el whisky, su olfato captó algo distinto: cloro, pero debajo de este, escondido como una firma imposible de ocultar… pólvora. Caminó hacia la barra con pasos tranquilos, elegantes, como si nada en el mundo pudiera perturbar su calma. El lugar estaba impecable; las mesas alineadas, el suelo húmedo como si alguien hubiese intentado borrar todo rastro de vida. Se sentó lentamente en uno de los taburetes y apoyó los codos sobre la madera pulida mientras su mirada se levantaba hacia el espejo que colgaba detrás de la barra, aquel espejo donde ella no se reflejaba. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, una mezcla de diversión y desprecio que apenas curvó la comisura de su boca. ─── ¿Todo esto para cazarme solo a mí? Preguntó con una calma casi insultante mientras se levantaba apoyando su torso en la barra buscando alguna botella y darles a aquellos tipos la vista de su ropa interior de encaje que se alcanzaba a ver en el bode de su vestido corto. Cuando tomó una botella de whisky regreso a sentarse bebiendo directamente de la botella. ─── Debe ser triste creer que mi tranquilidad significa debilidad. El sonido de varios seguros de armas deslizándose al mismo tiempo rompió el silencio. Un instante después, las luces se apagaron de golpe y la oscuridad se apoderó del lugar. El primer disparo llegó acompañado por el estallido de los cristales cuando focos ultravioletas inundaron el bar con una luz brutal, seguida por una lluvia de balas trazadoras que cortaron el aire con precisión militar. Pero para cuando los cazadores comenzaron a disparar, la silla en la que ella estaba sentada ya estaba vacía. El primer hombre apenas alcanzó a girar la cabeza antes de sentir cómo algo se movía detrás de él con una velocidad imposible. Su garganta se abrió en un instante y su cuerpo cayó al suelo mientras el segundo disparaba una escopeta cargada con estacas comprimidas que atravesaron la barra de madera. Ella apareció a su lado como una sombra sólida, torció el arma con una fuerza sobrehumana y lo arrojó contra una mesa que se partió en dos con el impacto. Los atacantes descendieron desde las vigas y las escaleras laterales con disciplina perfecta: trajes tácticos, máscaras filtradas, armas modificadas para enfrentar criaturas como ella. Granadas de plata rodaron por el suelo antes de detonar con destellos blancos; redes metálicas electrificadas se dispararon desde dispositivos montados en los brazos; rifles automáticos vomitaron munición especializada diseñada para penetrar carne inmortal. Claramente habían estudiado cada mito, cada debilidad, cada historia transmitida entre generaciones de cazadores. --Pero cometieron un error.-- Pensaron que estaban cazando a una simple vampiresa. Y en realidad estaban atacando a una criatura que llevaba siglos perfeccionando la guerra. Ella se movió entre los disparos con la fluidez de una danza mortal las balas no rozaban ni su cabello mientras saltaba sobre la barra destruida y arrebataba un arma de las manos de uno de los cazadores para vaciar el cargador a quemarropa contra sus propios compañeros. Otro intentó atraparla con una cadena electrificada, pero ella la sujetó en el aire, tiró de ella con violencia y lo arrastró hasta estrellarlo contra el suelo con tal fuerza que el impacto resonó en todo el bar. Un flash más reveló aquel rostro de bestia, fauces enormes, colmillos bañados en sangre. En menos de cinco muntos, el silencio regresó. El humo flotaba en el aire mezclado con el olor metálico de la sangre. Cuerpos yacían esparcidos entre las mesas rotas, las luces de emergencia parpadeaban en rojo. Ella permanecía de pie en el centro del bar, completamente inmóvil, observando la escena como si simplemente evaluara una obra mal ejecutada. Uno de los hombres aún respiraba. Se arrastraba hacia la puerta dejando un rastro oscuro detrás de él. Zenith caminó hacia él con pasos tranquilos, el sonido de sus tacones resonando sobre el suelo húmedo mientras se agachaba frente a su rostro. Sus ojos brillaban en la penumbra con un fulgor antiguo, algo que no pertenecía del todo a este mundo. ─── La próxima vez… Murmuró mientras su brazo cambia a una ala de murciélago. ─── entiendan que cantidad no es igual a calidad. Detrás de ella, el espejo del bar volvió a temblar con el parpadeo de las luces de emergencia, y por un instante su reflejo de bestia hibrida apareció brevemente en el cristal como si algo en la oscuridad hubiera decidido reconocer su presencia. Ella lo notó, aunque no dijo nada, porque en ese preciso momento comprendió que aquella emboscada no fue casualidad, alguien ya estaba detrás de ella....otra vez. Era hora de irse, no solo del bar, si no de esa zona por completo.
    Me gusta
    Me shockea
    Me encocora
    Me endiabla
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • -un universo distinto, sus poderes no funcionaban aparentmente, retiraron su mascara, hombres armados lo rodeaban a el y a sus aliados, mataron a 1 de ellos a golpes y a otros 3 a disparos, estaba impactado, no tenia miedo...sentia impotencia, no podria hacer nada, si lo intentara no lo matarian a el, si no a su hermana, a la que busco por mas de 300 universos distintos, una sabueso infernal, su pelaje era gris y sus ojos rojos iguales a los de su hermano ahora arrodillado, al ver a un hombre pasar serca de el, solo se le ocurrio una cosa por decir-

    Voy a matarte...

    -decia en un ligero susurro, su hermana lo volteo a ver con un rostro de miedo y confusión-

    Loona_: Logan...callate...aras que nos maten a todos...

    -decia la mujer asustada, pero su hermano no se retractaba. El hombre armado se aserco a el agachandose ligeramente preguntando "que mierda dijiste?" A lo que el se limito a contestar-


    ....voy a matarte...no sera hoy...ni mañana...pero voy a matarte...a todos ustedes...lentamente

    -mencionaba mirando a su alrededor, ninguno a paresia asustado y el solo continúo hablando-

    No tengo mis poderes...pero mis habilidades no me las quita nadie...preparate para morir..oh escondete...pero no duraras mucho...

    -el hombre no iso nada decidio seguir dando su discurso sobre como trabajarian para el, amenazando con matar a una soldado que el hombre habia reclutado para ayudarle a rescatar a su hermana de un infierno-
    -un universo distinto, sus poderes no funcionaban aparentmente, retiraron su mascara, hombres armados lo rodeaban a el y a sus aliados, mataron a 1 de ellos a golpes y a otros 3 a disparos, estaba impactado, no tenia miedo...sentia impotencia, no podria hacer nada, si lo intentara no lo matarian a el, si no a su hermana, a la que busco por mas de 300 universos distintos, una sabueso infernal, su pelaje era gris y sus ojos rojos iguales a los de su hermano ahora arrodillado, al ver a un hombre pasar serca de el, solo se le ocurrio una cosa por decir- Voy a matarte... -decia en un ligero susurro, su hermana lo volteo a ver con un rostro de miedo y confusión- Loona_: Logan...callate...aras que nos maten a todos... -decia la mujer asustada, pero su hermano no se retractaba. El hombre armado se aserco a el agachandose ligeramente preguntando "que mierda dijiste?" A lo que el se limito a contestar- ....voy a matarte...no sera hoy...ni mañana...pero voy a matarte...a todos ustedes...lentamente -mencionaba mirando a su alrededor, ninguno a paresia asustado y el solo continúo hablando- No tengo mis poderes...pero mis habilidades no me las quita nadie...preparate para morir..oh escondete...pero no duraras mucho... -el hombre no iso nada decidio seguir dando su discurso sobre como trabajarian para el, amenazando con matar a una soldado que el hombre habia reclutado para ayudarle a rescatar a su hermana de un infierno-
    Me gusta
    Me encocora
    7
    0 turnos 0 maullidos
  • <<Estilo: Steampunk>>



    -La base que Yorha puso en la tierra había sido destruida, 12B había sido enviada a la tierra para ver, la androide llego por medio de un teleporth, instalado en la cercanía, al salir de la pequeña cabina que en la tierra son máquinas dispensadoras.

    12B hace una llamada al bunker en el espacio, la androide camino seguida por su pod, ella mira a su pod, mientras mantiene la tranquilidad en sus acciones. -

    Pod, manda esta información al Bunker, yo ire a ver en las cercanías.

    -El pod se ubica cerca de ella-

    "Mandando información al bunker, recibiendo respuesta. : sigue investigando 12B, si es necesario pelea pero si el enemigo es poderoso, huye".

    -12B asiste y así comenzó a explorar la zona del desastre, cerca de la zona afectada, estaba un logo de Yorha tirado, 12B se agacha y lo toma pasando los dedos por el cortono de las palabras que forma Yorha, deja escapar un suspiro nostalgico, levanta la mirada al cielo, tratando de ver mas allá de las nubes, estas a despejar el cielo, es ahí cuando se revela lo que a ella le causa nostalgia, se trataba de la luna, que alumbra a todo el lugar con una suave luz plateada.

    Su mente se llena de una escena de cuando todo este en paz, cuando la guerra termine y los humanos regresen a la tierra, ella como todos los demás androides, se le implanto el profundo amor y respeto que todos siente a los humanos, pues fueron ellos quienes crearon los primeros androides y estos impactaron ese amor a los demás modelos después de ellos.

    Sus pensamientos fueron rotos, cuando pod, se acercó para avisar que acaban de llegar una nueva misión, donde 12B debe ponerse en contacto con 9S y 2B para esa mision, ella abre la pantalla de información para ponerse al tanto con los detalles,mientras pod se quedo a lado de ella. -
    <<Estilo: Steampunk>> -La base que Yorha puso en la tierra había sido destruida, 12B había sido enviada a la tierra para ver, la androide llego por medio de un teleporth, instalado en la cercanía, al salir de la pequeña cabina que en la tierra son máquinas dispensadoras. 12B hace una llamada al bunker en el espacio, la androide camino seguida por su pod, ella mira a su pod, mientras mantiene la tranquilidad en sus acciones. - Pod, manda esta información al Bunker, yo ire a ver en las cercanías. -El pod se ubica cerca de ella- "Mandando información al bunker, recibiendo respuesta. : sigue investigando 12B, si es necesario pelea pero si el enemigo es poderoso, huye". -12B asiste y así comenzó a explorar la zona del desastre, cerca de la zona afectada, estaba un logo de Yorha tirado, 12B se agacha y lo toma pasando los dedos por el cortono de las palabras que forma Yorha, deja escapar un suspiro nostalgico, levanta la mirada al cielo, tratando de ver mas allá de las nubes, estas a despejar el cielo, es ahí cuando se revela lo que a ella le causa nostalgia, se trataba de la luna, que alumbra a todo el lugar con una suave luz plateada. Su mente se llena de una escena de cuando todo este en paz, cuando la guerra termine y los humanos regresen a la tierra, ella como todos los demás androides, se le implanto el profundo amor y respeto que todos siente a los humanos, pues fueron ellos quienes crearon los primeros androides y estos impactaron ese amor a los demás modelos después de ellos. Sus pensamientos fueron rotos, cuando pod, se acercó para avisar que acaban de llegar una nueva misión, donde 12B debe ponerse en contacto con 9S y 2B para esa mision, ella abre la pantalla de información para ponerse al tanto con los detalles,mientras pod se quedo a lado de ella. -
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • #Undiaenlavidade Erik Silverfang

    - ¿Es esto una cita? .- La mujer sonríe de forma cálida, con esos hermosos labios de color carmesí que la caracterizaban en los encuentros más especiales. - ¿O es que te has visto tan desesperado que has acudido a la única persona en este mundo que parece no abandonarte a pesar de que tú sí la dejaste de lado?.- se apoya sobre la pared, de espaldas al vástago, observando el atardecer desde aquella azotea.

    El vampiro calla, apartando la mirada.

    Era cierto que había acudido a su puerta, como hubiera hecho hacía ya demasiados años atrás, sin saber exactamente qué buscaba, pero con la única certeza que a sus golpes, respondería, como él hubiera respondido a su particular llamada. En lo más hondo de su ser, en lo más profundo de su alma, pesa a intentar oponerse y negarlo con todas sus fuerzas, había algo que le seguía fascinando en la forma en que era tratado por aquella mujer.

    - ¿No vas a responder? Por favor, no me hagas obligarte... anda, ven, esta vez por voluntad propia, por favor.-

    Erik duda por un instante, pero a pesar de su más que claro orgullo que parecía querer imponerse, finalmente sus piernas obedecen a esa petición sutilmente ordenada, llegando a su lado y observando, al igual que ella, ese atardecer en la ciudad de París.

    - Siempre has tenido un lado romántico, no lo puedes evitar. Esa faceta de ti me gustaba, y de hecho me sigue gustando, pese al tiempo y la distancia. No te he querido molestar, dado que sabía que eras más feliz al lado de otra mujer y que yo, tan sólo fui maestra de alguien descarriado, el cual parece que ha vuelto a perderse. Y pensar... que todo parecía darse por la aparente diferencia de edad y resulta... resulta que el cachorro no aparenta los siglos que tiene...-

    Se pudo notar una sutil provocación en la forma en la que se había dirigido a él. Aquella palabra le hizo estremecer, apretar los nudillos y sentir cómo se le erizaba el cabello de la nuca.

    - Yo... yo no...-

    - Shhh... tranquilo, sé que no pretendías desvelarte a los ojos de una mortal, tranquilo. Pero agradezco que finalmente adquirieras la confianza suficiente como para poder hacerlo, más teniendo en cuenta la relación que hemos llevado hasta ahora y que no sé si quieres volver a tener.-Los ojos de la mujer se clavan en el vampiro y él siente todo el peso de aquella mirada sobre sus hombros.

    Se sentía asfixiado, cohibido, sometido a la voluntad de una mujer que había sabido dominarlo desde el mismo instante en el que se conocieron. Ella tan segura, él tan perdido, pese a los años y años de experiencia en aquél plano terrenal. Había sido tan intensa, tan fuerte la conexión, que él por mucho tiempo, había creído que ella tenía poderes, poderes que no había sabido identificar y sin embargo, por más que la hubiera analizado, nada hacía sospechar de tal hecho. Era pura presencia, pura habilidad, pura seguridad en sí misma, y él, pese a todo, gustoso se había arrodillado cuando ella así se lo hubo ordenado.

    - Sé lo que anhelas, cachorro, lo sé muy bien. Quieres volver a ceder el control, quieres volver a sentirte liberado de la responsabilidad, a obedecer sin rechistar, sin mayores deseos que el complacer a tu señora, sin mayores preocupaciones. Puedo verlo en tus ojos, quieres ser ajeno a la vida que te rodea, a esos sentimientos que te afligen, que te abaten y que muestran de ti algo que por desgracia, en el fondo eres y no te puedes deshacer de ello. Deja que te ayude... cachorro...-

    Como si de un embrujo se tratara, el vampiro abrió sus labios, queriendo hablar, pero tan solo emitiendo un pequeño quejido, el que emite alguien que siente cómo lo acaban de desnudar y no tiene lugar en el que esconderse. Eleva su mirar y lo baja inmediatamente cuando ve a esa mujer ante él, erguida, poderosa.

    - De rodillas, cachorro...-

    Erik obedece, primero una pierna y luego otra. Agacha finalmente la cabeza, en señal de rendición y pleitesía.

    Ella da un paso y coloca su mano sobre la cabeza de él, acariciando su cabello y enredando ligeramente sus dedos entre los mechones. Él, por una vez en mucho tiempo, siente calma y paz. Nota que a través de esa caricia su dolor se desvanece, su miedo pasa a un segundo plano y toda su realidad se torna clara, cristalina y transparente. No hay peligro, no hay odio, no hay sed, tan sólo devoción, obediencia y sumisión.

    - Buen chico...- desliza la mano dentro de su abrigo y del bolsillo interno saca un objeto que el vástago reconoce.

    Él eleva la mirada hacia ese accesorio, contemplando una vez más ante sus ojos el collar de cuero tintado en tono carmesí, con tachuelas, que una vez hubiera engalanado su cuello.

    - Lo reservaba para tu regreso, cachorro, y ahora, es la hora de que vuelva al lugar que le corresponde.- ella se agacha ligeramente y con una maestría que en nada les sorprende, cierra el broche alrededor de la garganta del vástago.

    De forma instintiva, él lo acaricia, dejando escapar una pequeña sonrisa, siendo aquello muestra inequívoca del lazo cerrado, de nuevo, entre ambos. Aquél símbolo era un ancla, una promesa, una certeza de realidad y por ello, le estaba agradecido.

    - Y ahora, levántate. Vamos a disfrutar de lo que la noche de París nos aguarda para nosotros, cachorro. Disfruta de tu nueva libertad y vivamos como si nunca fuera a haber un nuevo amanecer.-

    Erik se alza, con una fuerza renovada, sintiendo orgullo a la par que protección.

    - Sí, mi señora.-

    Finalmente, el sol se oculta en el horizonte y aquella azotea queda desierta, dejando cómo único testigo de su paso, el sonido de la puerta al cerrarse.
    #Undiaenlavidade Erik Silverfang - ¿Es esto una cita? .- La mujer sonríe de forma cálida, con esos hermosos labios de color carmesí que la caracterizaban en los encuentros más especiales. - ¿O es que te has visto tan desesperado que has acudido a la única persona en este mundo que parece no abandonarte a pesar de que tú sí la dejaste de lado?.- se apoya sobre la pared, de espaldas al vástago, observando el atardecer desde aquella azotea. El vampiro calla, apartando la mirada. Era cierto que había acudido a su puerta, como hubiera hecho hacía ya demasiados años atrás, sin saber exactamente qué buscaba, pero con la única certeza que a sus golpes, respondería, como él hubiera respondido a su particular llamada. En lo más hondo de su ser, en lo más profundo de su alma, pesa a intentar oponerse y negarlo con todas sus fuerzas, había algo que le seguía fascinando en la forma en que era tratado por aquella mujer. - ¿No vas a responder? Por favor, no me hagas obligarte... anda, ven, esta vez por voluntad propia, por favor.- Erik duda por un instante, pero a pesar de su más que claro orgullo que parecía querer imponerse, finalmente sus piernas obedecen a esa petición sutilmente ordenada, llegando a su lado y observando, al igual que ella, ese atardecer en la ciudad de París. - Siempre has tenido un lado romántico, no lo puedes evitar. Esa faceta de ti me gustaba, y de hecho me sigue gustando, pese al tiempo y la distancia. No te he querido molestar, dado que sabía que eras más feliz al lado de otra mujer y que yo, tan sólo fui maestra de alguien descarriado, el cual parece que ha vuelto a perderse. Y pensar... que todo parecía darse por la aparente diferencia de edad y resulta... resulta que el cachorro no aparenta los siglos que tiene...- Se pudo notar una sutil provocación en la forma en la que se había dirigido a él. Aquella palabra le hizo estremecer, apretar los nudillos y sentir cómo se le erizaba el cabello de la nuca. - Yo... yo no...- - Shhh... tranquilo, sé que no pretendías desvelarte a los ojos de una mortal, tranquilo. Pero agradezco que finalmente adquirieras la confianza suficiente como para poder hacerlo, más teniendo en cuenta la relación que hemos llevado hasta ahora y que no sé si quieres volver a tener.-Los ojos de la mujer se clavan en el vampiro y él siente todo el peso de aquella mirada sobre sus hombros. Se sentía asfixiado, cohibido, sometido a la voluntad de una mujer que había sabido dominarlo desde el mismo instante en el que se conocieron. Ella tan segura, él tan perdido, pese a los años y años de experiencia en aquél plano terrenal. Había sido tan intensa, tan fuerte la conexión, que él por mucho tiempo, había creído que ella tenía poderes, poderes que no había sabido identificar y sin embargo, por más que la hubiera analizado, nada hacía sospechar de tal hecho. Era pura presencia, pura habilidad, pura seguridad en sí misma, y él, pese a todo, gustoso se había arrodillado cuando ella así se lo hubo ordenado. - Sé lo que anhelas, cachorro, lo sé muy bien. Quieres volver a ceder el control, quieres volver a sentirte liberado de la responsabilidad, a obedecer sin rechistar, sin mayores deseos que el complacer a tu señora, sin mayores preocupaciones. Puedo verlo en tus ojos, quieres ser ajeno a la vida que te rodea, a esos sentimientos que te afligen, que te abaten y que muestran de ti algo que por desgracia, en el fondo eres y no te puedes deshacer de ello. Deja que te ayude... cachorro...- Como si de un embrujo se tratara, el vampiro abrió sus labios, queriendo hablar, pero tan solo emitiendo un pequeño quejido, el que emite alguien que siente cómo lo acaban de desnudar y no tiene lugar en el que esconderse. Eleva su mirar y lo baja inmediatamente cuando ve a esa mujer ante él, erguida, poderosa. - De rodillas, cachorro...- Erik obedece, primero una pierna y luego otra. Agacha finalmente la cabeza, en señal de rendición y pleitesía. Ella da un paso y coloca su mano sobre la cabeza de él, acariciando su cabello y enredando ligeramente sus dedos entre los mechones. Él, por una vez en mucho tiempo, siente calma y paz. Nota que a través de esa caricia su dolor se desvanece, su miedo pasa a un segundo plano y toda su realidad se torna clara, cristalina y transparente. No hay peligro, no hay odio, no hay sed, tan sólo devoción, obediencia y sumisión. - Buen chico...- desliza la mano dentro de su abrigo y del bolsillo interno saca un objeto que el vástago reconoce. Él eleva la mirada hacia ese accesorio, contemplando una vez más ante sus ojos el collar de cuero tintado en tono carmesí, con tachuelas, que una vez hubiera engalanado su cuello. - Lo reservaba para tu regreso, cachorro, y ahora, es la hora de que vuelva al lugar que le corresponde.- ella se agacha ligeramente y con una maestría que en nada les sorprende, cierra el broche alrededor de la garganta del vástago. De forma instintiva, él lo acaricia, dejando escapar una pequeña sonrisa, siendo aquello muestra inequívoca del lazo cerrado, de nuevo, entre ambos. Aquél símbolo era un ancla, una promesa, una certeza de realidad y por ello, le estaba agradecido. - Y ahora, levántate. Vamos a disfrutar de lo que la noche de París nos aguarda para nosotros, cachorro. Disfruta de tu nueva libertad y vivamos como si nunca fuera a haber un nuevo amanecer.- Erik se alza, con una fuerza renovada, sintiendo orgullo a la par que protección. - Sí, mi señora.- Finalmente, el sol se oculta en el horizonte y aquella azotea queda desierta, dejando cómo único testigo de su paso, el sonido de la puerta al cerrarse.
    Me gusta
    2
    0 turnos 1 maullido
  • Una loba por aqui? Esto es raro..

    -se acerca a la loba y intenta acariciarla recibiendo asi un gruñido de parte de la loba-

    Tranquila no soy tu enemigo, ademas los dos estamos solos asi que calma..

    -la loba le entendio agachando la cabeza y dejandose acariciar por el joven dios demonio aunque unos segundos despues empezo a gruñir en direccion al bosque-

    Has escuchado algo pequeña?
    Una loba por aqui? Esto es raro.. -se acerca a la loba y intenta acariciarla recibiendo asi un gruñido de parte de la loba- Tranquila no soy tu enemigo, ademas los dos estamos solos asi que calma.. -la loba le entendio agachando la cabeza y dejandose acariciar por el joven dios demonio aunque unos segundos despues empezo a gruñir en direccion al bosque- Has escuchado algo pequeña?
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    5
    16 turnos 0 maullidos
  • -la magia es una ciencia extraña pues debes comprender lo ilogico, no es que arriba sea abajo y abajo sea arriba, si no que puedes ir en diagonal y terminar subiendo al punto del cual partiste, puedes tratar de saltar pero terminaras agachandote en su lugar, como encontrarle sentido a algo que no debe tenerlo?- la bruja sonrio mientras preparaba pocimas

    https://music.youtube.com/watch?v=kGEHeGwcvZA&si=IewIsfl82dtrd1bg
    -la magia es una ciencia extraña pues debes comprender lo ilogico, no es que arriba sea abajo y abajo sea arriba, si no que puedes ir en diagonal y terminar subiendo al punto del cual partiste, puedes tratar de saltar pero terminaras agachandote en su lugar, como encontrarle sentido a algo que no debe tenerlo?- la bruja sonrio mientras preparaba pocimas https://music.youtube.com/watch?v=kGEHeGwcvZA&si=IewIsfl82dtrd1bg
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Ojalá más amigos de mi universo, estaría eso de lo mas maravilloso, conocí a otros de otros mundos (Gachas) pero me siento sola.
    Ojalá más amigos de mi universo, estaría eso de lo mas maravilloso, conocí a otros de otros mundos (Gachas) pero me siento sola.
    Me gusta
    Me endiabla
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • [..] El jefe de policía, como siempre, parece contrariado de verle, y a la vez secretamente aliviado de que alguien con mayor jurisdicción fuera a hacerse cargo de aquel caso que claramente le venía grande. Acompaña al buen hombre dentro de la habitación del motel, lo cual agradece, había demasiada gente para su gusto, y demasiadas cámaras. Nadie podía culparle por haber cogido aversión a eso de salir por la tele.
    Justo cuando entran en la habitación, al tiempo que ve el cadáver, su “anfitrión” le revela su identidad, aunque no hacía falta. Sabía quién era, le había visto aquella misma madrugada.
    Sabía que Frank se había buscado lo que fuera que le pasara en aquel bar, pero aquello…

    — Éstá completamente desangrado, como si lo hubiera atacado algún tipo de animal rabioso, pero la entrada no está forzada, y la habitación está en perfecto estado…—

    Tras aquellas palabras Dean deja de escuchar al hombre. No, algo no cuadraba. Claramente era un vampiro pero, Frank no ofrecía aspecto de haber sido atacado por uno. Su cuello parecía estar bien, al menos a simple vista… Los ojos verdes del ahora agente federal se entrecierran, tratando de enfocar algo con la mirada, mientras su mano izquierda vuela al bolsillo que el jefe de policía llevaba en el pecho de su uniforme. De allí atrapa un precioso boli, que si se hubiera fijado un poco más, llevaba las iniciales del propietario grabadas.

    Da dos pasos hacia delante, armado con el bolígrafo, se pinza con los dedos ligeramente los pantalones del traje, subiéndolo ligeramente al tiempo que se agacha sobre Frank. Ignora la cara de pánico, el rictus que se había quedado en el rostro del cazador, y apoya el boli en la pálida mejilla del cadáver, haciendo girar la cabeza de este hacia su izquierda, y luego en la mejilla contraria para girar el rostro hacia él y poder ver el lado contrario del cuello, donde ahí sí, encuentra dos orificios, circulares, perfectamente dibujados, a entre cinco y ocho centímetros el uno del otro.

    Tras aquella comprobación, y sujetando el boli con tan solo dos dedos, se incorpora de nuevo y le devuelve el objeto a su legítimo dueño, el cual lo coge de la misma manera.

    — Muchas gracias por su colaboración. Tan solo una cosa más, ¿había alguna cámara de seguridad? ¿testigos? — [...]


    𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Hope Mikaelson
    [..] El jefe de policía, como siempre, parece contrariado de verle, y a la vez secretamente aliviado de que alguien con mayor jurisdicción fuera a hacerse cargo de aquel caso que claramente le venía grande. Acompaña al buen hombre dentro de la habitación del motel, lo cual agradece, había demasiada gente para su gusto, y demasiadas cámaras. Nadie podía culparle por haber cogido aversión a eso de salir por la tele. Justo cuando entran en la habitación, al tiempo que ve el cadáver, su “anfitrión” le revela su identidad, aunque no hacía falta. Sabía quién era, le había visto aquella misma madrugada. Sabía que Frank se había buscado lo que fuera que le pasara en aquel bar, pero aquello… — Éstá completamente desangrado, como si lo hubiera atacado algún tipo de animal rabioso, pero la entrada no está forzada, y la habitación está en perfecto estado…— Tras aquellas palabras Dean deja de escuchar al hombre. No, algo no cuadraba. Claramente era un vampiro pero, Frank no ofrecía aspecto de haber sido atacado por uno. Su cuello parecía estar bien, al menos a simple vista… Los ojos verdes del ahora agente federal se entrecierran, tratando de enfocar algo con la mirada, mientras su mano izquierda vuela al bolsillo que el jefe de policía llevaba en el pecho de su uniforme. De allí atrapa un precioso boli, que si se hubiera fijado un poco más, llevaba las iniciales del propietario grabadas. Da dos pasos hacia delante, armado con el bolígrafo, se pinza con los dedos ligeramente los pantalones del traje, subiéndolo ligeramente al tiempo que se agacha sobre Frank. Ignora la cara de pánico, el rictus que se había quedado en el rostro del cazador, y apoya el boli en la pálida mejilla del cadáver, haciendo girar la cabeza de este hacia su izquierda, y luego en la mejilla contraria para girar el rostro hacia él y poder ver el lado contrario del cuello, donde ahí sí, encuentra dos orificios, circulares, perfectamente dibujados, a entre cinco y ocho centímetros el uno del otro. Tras aquella comprobación, y sujetando el boli con tan solo dos dedos, se incorpora de nuevo y le devuelve el objeto a su legítimo dueño, el cual lo coge de la misma manera. — Muchas gracias por su colaboración. Tan solo una cosa más, ¿había alguna cámara de seguridad? ¿testigos? — [...] 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [thetribrid]
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • —Solo espero que llegue el día en el que la gente entienda que no soy peligroso, que mi madre no era mala, quiero que llegue el día en el que pueda caminar por los pasillos sin tener que agachar la cabeza,sin estar con miedo a que alguien intente atacarme...solo quiero vivir una vida tranquila,camino por la escuela y no solo los escucho insultarme, también escucho sus pensamientos !NO PUEDO SOPORTARLO!...no puedo aguantar más...
    —Solo espero que llegue el día en el que la gente entienda que no soy peligroso, que mi madre no era mala, quiero que llegue el día en el que pueda caminar por los pasillos sin tener que agachar la cabeza,sin estar con miedo a que alguien intente atacarme...solo quiero vivir una vida tranquila,camino por la escuela y no solo los escucho insultarme, también escucho sus pensamientos !NO PUEDO SOPORTARLO!...no puedo aguantar más...
    Me entristece
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    tutorial rapido para tener seguidores y reacciones en ficrol:

    Aplica la de los juego gachas...
    te llevaran a la fama amigo mio:
    1. tetas - 2. cintura - 3. nalgas

    Con esos tres sencillos pasos (o ser femboy) tendras la fama asegurada (comprobado por 🌸𝒀𝒂𝒆 𝑴𝒊𝒌𝒐 八重神子🌸 )

    O otra alternativa es llamarte Santiago, ser Santiago y ser el mejor... (como santiago)

    Bueno amigo mio, ya te di el tutorial rapido, facil y 100% funcional, ahora vaya a vender el culo... o mande solicitudes a lo pendejo


    tutorial rapido para tener seguidores y reacciones en ficrol: Aplica la de los juego gachas... te llevaran a la fama amigo mio: 1. tetas - 2. cintura - 3. nalgas Con esos tres sencillos pasos (o ser femboy) tendras la fama asegurada (comprobado por [ripple_lime_bison_158]) O otra alternativa es llamarte Santiago, ser Santiago y ser el mejor... (como santiago) Bueno amigo mio, ya te di el tutorial rapido, facil y 100% funcional, ahora vaya a vender el culo... o mande solicitudes a lo pendejo
    Me enjaja
    Me shockea
    3
    7 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados