• ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝑂𝑛 𝑡𝘩𝑒 𝑓𝑜𝑜𝑡𝑠𝑡𝑒𝑝𝑠 𝑡𝘩𝑎𝑡 𝑤𝑒𝑟𝑒 𝑛𝑒𝑣𝑒𝑟 𝑓𝑜𝑢𝑛𝑑❞

    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎



    ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Los ancianos de Vargfjall contaban que los Vaeltaja no temían a la oscuridad. La conocían demasiado bien para desperdiciar el esfuerzo temiéndola.

    Cuando los caminos desaparecían bajo la nieve y las campanas de las aldeas dejaban de sonar una a una, aquellas figuras de hierro negro abandonaban sus fortalezas. No marchaban en grupos, tampoco llevaban estandartes, no pronunciaban juramentos antes de partir. Simplemente aparecían donde otros hombres se negaban a poner un pie. Una luz solitaria moviéndose entre la tormenta.

    Los niños se escondían al verlos pasar, los adultos bajaban la mirada; nadie celebraba su llegada, aunque todos dormían mejor cuando sabían que uno de ellos se encontraba cerca. Porque el mundo había aprendido una verdad incómoda de aceptar: los Vaeltaja siempre llegaban donde algo terrible estaba ocurriendo, y rara vez regresaban siendo los mismos.

    Entre todas las reliquias que portaban existía una especialmente extraña. Una lámpara alimentada por antiguos sellos cuya llama no producía calor ni humo. Su luz era pálida, un azul casi enfermizo, pero podía atravesar nieblas que apagaban cualquier antorcha. Los sacerdotes afirmaban que revelaba senderos ocultos. Los eruditos insistían en que se trataba de una forma olvidada de hechicería; pero los Vaeltaja nunca ofrecieron explicación alguna.

    𝘘𝘶𝘪𝘻𝘢́ 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘥𝘢𝘥 𝘳𝘦𝘴𝘶𝘭𝘵𝘢𝘣𝘢 𝘮𝘦𝘯𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘤𝘰𝘯𝘧𝘰𝘳𝘵𝘢𝘯𝘵𝘦.

    Existe un relato de un joven caballero que preguntó por qué seguían cargando aquellas lámparas si la mayoría de ellos podía orientarse incluso en completa oscuridad. Su maestro observó el sello ardiendo durante un largo rato, en silencio. La luz danzaba lánguida sobre el hierro ennegrecido de sus guanteletes, reflejándose en las cicatrices que cruzaban sus manos.

    —𝑃𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑡𝑜𝑑𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑎 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑒𝑐𝑒𝑟 𝑝𝑒𝑟𝑑𝑖𝑑𝑎 —respondió el hombre.

    El joven creyó que se trataba de una metáfora. Los jóvenes suelen creer eso, y confunden sabiduría con poesía.

    Años después fue enviado más allá de los últimos caminos conocidos, a una región donde los bosques crecían sobre ciudades olvidadas y ruinas que se hundían lentamente bajo raíces negras. Allí encontró aldeas vacías, mesas preparadas para personas que jamás regresarían y cunas meciéndose en habitaciones donde no quedaba nadie a quien dormir.

    Cada noche escuchaba pasos detrás de él. Jamás delante, siempre atrás y a la misma distancia. Esperando.

    Intentó ignorarlos durante días. Luego durante semanas, y cuando finalmente reunió el valor para girarse, no encontró nada. Sólo árboles inmóviles y niebla. Sin embargo, al amanecer descubría huellas rodeando su campamento. Demasiado grandes para un hombre y demasiado humanas para una bestia.

    Y aún así continuó avanzando. Porque esa era la tragedia de los Vaeltaja; no eran héroes. Los héroes tienen la posibilidad de regresar. Ellos tenían la obligación de seguir caminando.

    Décadas más tarde volvió a Vargfjall. El cabello se había vuelto gris bajo el casco y la lámpara seguía ardiendo exactamente igual que el primer día. Los pocos hermanos que aún permanecían con vida preguntaron qué había encontrado en aquellas tierras. El hombre permaneció largo rato observando la llama, inmóvil.

    Luego respondió:

    —𝐿𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑛𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑑𝑒𝑣𝑜𝑟𝑎𝑟𝑛𝑜𝑠.

    Nadie habló. La lámpara continuó brillando entre sus manos.

    —𝐴 𝑣𝑒𝑐𝑒𝑠 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑎𝑐𝑜𝑚𝑝𝑎𝑛̃𝑒.

    Jamás explicó qué significaban aquellas palabras. Jamás volvió a abandonar la fortaleza. Y cuando murió, encontraron la lámpara todavía encendida junto a su cuerpo, aunque el sello que la alimentaba se había consumido hacía años. Desde entonces, cuando los viajeros ven una luz solitaria moviéndose entre los bosques durante la noche, procuran no seguirla.

    No por miedo al Vaeltaja, sino porque existe una vieja creencia en Vargfjall:

    𝑆𝑖 𝑢𝑛𝑎 𝑙𝑢𝑧 𝑠𝑒 𝑑𝑒𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑦 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑎𝑠𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑖𝑔𝑢𝑒𝑛, 𝑙𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑟𝑒𝑐𝑜𝑟𝑑𝑎𝑟𝑎́ 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎 𝑠𝑖𝑔𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑎. 𝑌 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑠𝑎𝑠, 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑛 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑠𝑜𝑙𝑎𝑠, 𝑦𝑎 𝑛𝑜 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑎𝑛 𝑣𝑜𝑙𝑣𝑒𝑟 𝑎 𝑝𝑒𝑟𝑑𝑒𝑟𝑠𝑒.


    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛋᚢᛘᛁᛦ ᛋᛅᚴᛁᛅ ᛅᛏ ᚼᛅᚾ ᚠᛅᚾ ᛋᚴᚢᚴᛅ ᛋᛁᚾ
    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛅᚦᛁᛦ ᛅᛏ ᛋᚴᚢᚴᛁᚾ ᚠᛅᚾ ᚼᛅᚾ ᚠᛁᚱᛋᛏ
    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎‎❝𝘚𝘰𝘮𝘦 𝘴𝘢𝘺 𝘩𝘦 𝘧𝘰𝘶𝘯𝘥 𝘩𝘪𝘴 𝘴𝘩𝘢𝘥𝘰𝘸. 𝘖𝘵𝘩𝘦𝘳𝘴 𝘴𝘢𝘺 𝘵𝘩𝘦 𝘴𝘩𝘢𝘥𝘰𝘸 𝘧𝘰𝘶𝘯𝘥 𝘩𝘪𝘮 𝘧𝘪𝘳𝘴𝘵❞



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ


    ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/bLVJ5SdGCes
    ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬 ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝑂𝑛 𝑡𝘩𝑒 𝑓𝑜𝑜𝑡𝑠𝑡𝑒𝑝𝑠 𝑡𝘩𝑎𝑡 𝑤𝑒𝑟𝑒 𝑛𝑒𝑣𝑒𝑟 𝑓𝑜𝑢𝑛𝑑❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Los ancianos de Vargfjall contaban que los Vaeltaja no temían a la oscuridad. La conocían demasiado bien para desperdiciar el esfuerzo temiéndola. Cuando los caminos desaparecían bajo la nieve y las campanas de las aldeas dejaban de sonar una a una, aquellas figuras de hierro negro abandonaban sus fortalezas. No marchaban en grupos, tampoco llevaban estandartes, no pronunciaban juramentos antes de partir. Simplemente aparecían donde otros hombres se negaban a poner un pie. Una luz solitaria moviéndose entre la tormenta. Los niños se escondían al verlos pasar, los adultos bajaban la mirada; nadie celebraba su llegada, aunque todos dormían mejor cuando sabían que uno de ellos se encontraba cerca. Porque el mundo había aprendido una verdad incómoda de aceptar: los Vaeltaja siempre llegaban donde algo terrible estaba ocurriendo, y rara vez regresaban siendo los mismos. Entre todas las reliquias que portaban existía una especialmente extraña. Una lámpara alimentada por antiguos sellos cuya llama no producía calor ni humo. Su luz era pálida, un azul casi enfermizo, pero podía atravesar nieblas que apagaban cualquier antorcha. Los sacerdotes afirmaban que revelaba senderos ocultos. Los eruditos insistían en que se trataba de una forma olvidada de hechicería; pero los Vaeltaja nunca ofrecieron explicación alguna. 𝘘𝘶𝘪𝘻𝘢́ 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘥𝘢𝘥 𝘳𝘦𝘴𝘶𝘭𝘵𝘢𝘣𝘢 𝘮𝘦𝘯𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘤𝘰𝘯𝘧𝘰𝘳𝘵𝘢𝘯𝘵𝘦. Existe un relato de un joven caballero que preguntó por qué seguían cargando aquellas lámparas si la mayoría de ellos podía orientarse incluso en completa oscuridad. Su maestro observó el sello ardiendo durante un largo rato, en silencio. La luz danzaba lánguida sobre el hierro ennegrecido de sus guanteletes, reflejándose en las cicatrices que cruzaban sus manos. —𝑃𝑜𝑟𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑡𝑜𝑑𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑎 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑎𝑛𝑒𝑐𝑒𝑟 𝑝𝑒𝑟𝑑𝑖𝑑𝑎 —respondió el hombre. El joven creyó que se trataba de una metáfora. Los jóvenes suelen creer eso, y confunden sabiduría con poesía. Años después fue enviado más allá de los últimos caminos conocidos, a una región donde los bosques crecían sobre ciudades olvidadas y ruinas que se hundían lentamente bajo raíces negras. Allí encontró aldeas vacías, mesas preparadas para personas que jamás regresarían y cunas meciéndose en habitaciones donde no quedaba nadie a quien dormir. Cada noche escuchaba pasos detrás de él. Jamás delante, siempre atrás y a la misma distancia. Esperando. Intentó ignorarlos durante días. Luego durante semanas, y cuando finalmente reunió el valor para girarse, no encontró nada. Sólo árboles inmóviles y niebla. Sin embargo, al amanecer descubría huellas rodeando su campamento. Demasiado grandes para un hombre y demasiado humanas para una bestia. Y aún así continuó avanzando. Porque esa era la tragedia de los Vaeltaja; no eran héroes. Los héroes tienen la posibilidad de regresar. Ellos tenían la obligación de seguir caminando. Décadas más tarde volvió a Vargfjall. El cabello se había vuelto gris bajo el casco y la lámpara seguía ardiendo exactamente igual que el primer día. Los pocos hermanos que aún permanecían con vida preguntaron qué había encontrado en aquellas tierras. El hombre permaneció largo rato observando la llama, inmóvil. Luego respondió: —𝐿𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑛𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑑𝑒𝑣𝑜𝑟𝑎𝑟𝑛𝑜𝑠. Nadie habló. La lámpara continuó brillando entre sus manos. —𝐴 𝑣𝑒𝑐𝑒𝑠 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑖𝑒𝑟𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑎𝑐𝑜𝑚𝑝𝑎𝑛̃𝑒. Jamás explicó qué significaban aquellas palabras. Jamás volvió a abandonar la fortaleza. Y cuando murió, encontraron la lámpara todavía encendida junto a su cuerpo, aunque el sello que la alimentaba se había consumido hacía años. Desde entonces, cuando los viajeros ven una luz solitaria moviéndose entre los bosques durante la noche, procuran no seguirla. No por miedo al Vaeltaja, sino porque existe una vieja creencia en Vargfjall: 𝑆𝑖 𝑢𝑛𝑎 𝑙𝑢𝑧 𝑠𝑒 𝑑𝑒𝑡𝑖𝑒𝑛𝑒 𝑦 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑟𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑎𝑠𝑜𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑠𝑖𝑔𝑢𝑒𝑛, 𝑙𝑎 𝑜𝑠𝑐𝑢𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑓𝑖𝑛𝑎𝑙𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑟𝑒𝑐𝑜𝑟𝑑𝑎𝑟𝑎́ 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎 𝑠𝑖𝑔𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑎. 𝑌 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑠𝑎𝑠, 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑛 𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑟 𝑠𝑜𝑙𝑎𝑠, 𝑦𝑎 𝑛𝑜 𝑑𝑒𝑠𝑒𝑎𝑛 𝑣𝑜𝑙𝑣𝑒𝑟 𝑎 𝑝𝑒𝑟𝑑𝑒𝑟𝑠𝑒. ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛋᚢᛘᛁᛦ ᛋᛅᚴᛁᛅ ᛅᛏ ᚼᛅᚾ ᚠᛅᚾ ᛋᚴᚢᚴᛅ ᛋᛁᚾ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛅᚦᛁᛦ ᛅᛏ ᛋᚴᚢᚴᛁᚾ ᚠᛅᚾ ᚼᛅᚾ ᚠᛁᚱᛋᛏ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎‎❝𝘚𝘰𝘮𝘦 𝘴𝘢𝘺 𝘩𝘦 𝘧𝘰𝘶𝘯𝘥 𝘩𝘪𝘴 𝘴𝘩𝘢𝘥𝘰𝘸. 𝘖𝘵𝘩𝘦𝘳𝘴 𝘴𝘢𝘺 𝘵𝘩𝘦 𝘴𝘩𝘢𝘥𝘰𝘸 𝘧𝘰𝘶𝘯𝘥 𝘩𝘪𝘮 𝘧𝘪𝘳𝘴𝘵❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/bLVJ5SdGCes ❜
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    Morie está buscando a su sensei, la mujer que le enseñó a luchar y a sobrevivir durante años... Y que fue su primer amor. Sin embargo, hace un año, ella desapareció sin motivo y sin explicación. Él no la ha olvidado, y la ha buscado sin parar, cualquier pista será bienvenida.

    HxM, romance, +18
    Morie está buscando a su sensei, la mujer que le enseñó a luchar y a sobrevivir durante años... Y que fue su primer amor. Sin embargo, hace un año, ella desapareció sin motivo y sin explicación. Él no la ha olvidado, y la ha buscado sin parar, cualquier pista será bienvenida. HxM, romance, +18
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  • La plaza del pueblo estaba sumida en el caos.

    Fragmentos de piedra rodaban por el suelo entre una nube de polvo gris. La enorme estatua que representaba a Dios, venerada durante generaciones, yacía destruida a los pies de la iglesia. El sonido del último golpe aún resonaba en el aire cuando el joven cura dejó caer el pesado martillo y observó los restos con expresión severa.

    A su alrededor, los habitantes del pueblo gritaban indignados. Algunos lloraban. Otros apretaban los puños, exigiendo explicaciones. Para ellos, aquella figura era sagrada; el corazón mismo de su fe.

    -¡Blasfemo!

    Gritó un anciano.

    -¡Has destruido la imagen del Señor!

    -¡Deberían expulsarte!

    El sacerdote levantó la mirada hacia la multitud. Su sotana estaba cubierta de polvo y pequeñas heridas marcaban sus manos por el esfuerzo. Sin embargo, no había duda ni miedo en sus ojos. Cuando los gritos comenzaron a apagarse, habló con voz firme:

    ●¿La imagen del Señor?

    Se inclinó y tomó uno de los fragmentos de piedra caídos.

    ●Esto es piedra.

    Lo dejó caer nuevamente.

    ●Nada más.

    El silencio empezó a extenderse entre la multitud.

    ●Habéis olvidado las mismas enseñanzas que decís defender.

    Entonces recitó con fuerza, como si estuviera pronunciando una sentencia:

    ●«Maldito el hombre que haga ídolo o imagen de fundición, abominación al Señor, obra de las manos del artífice, y la erige en secreto».

    Muchos bajaron la vista.

    El cura señaló los restos de la estatua.

    ●¿Quién la hizo? Un hombre.

    Señaló los fragmentos dispersos.

    ●¿Quién la rompió? Otro hombre.

    Después llevó una mano a su pecho.

    ●¿Y acaso Dios cambió por ello?

    Nadie respondió.

    ●Dios no necesita estatuas. No necesita pinturas. No necesita que el hombre le dé una forma para existir. Él no es como los dioses paganos nacidos de la piedra, del metal o de la madera. Porque ÉL es Dios.

    El viento atravesó la plaza mientras las palabras resonaban entre las casas.

    ●Vosotros os arrodillabais ante una obra humana y olvidasteis aquello que representaba. Protegíais la imagen, pero descuidabais las enseñanzas. Defendíais la piedra con más fervor que la misericordia, la justicia y la verdad.

    Uno a uno, los rostros furiosos comenzaron a transformarse en expresiones de duda.

    El cura extendió los brazos hacia la multitud.

    ●Ahora responded como ordena la Escritura.

    Su voz retumbó en la plaza.

    ●«Y todo el pueblo responderá, y dirá: Amén».

    Durante unos segundos nadie habló.

    Entonces una anciana inclinó la cabeza.

    -Amén...

    Otro la siguió.

    -Amén.

    Y poco a poco, como una ola que recorría la plaza, las voces comenzaron a unirse.

    -Amén.

    -Amén.

    -Amén.

    Mientras el eco de aquella palabra llenaba el pueblo, el joven sacerdote permaneció inmóvil frente a los restos de la estatua, sin celebrar su victoria. Porque para él no había destruido una imagen de Dios.

    ●Te Deum laudamus

    Había destruido un ídolo.
    La plaza del pueblo estaba sumida en el caos. Fragmentos de piedra rodaban por el suelo entre una nube de polvo gris. La enorme estatua que representaba a Dios, venerada durante generaciones, yacía destruida a los pies de la iglesia. El sonido del último golpe aún resonaba en el aire cuando el joven cura dejó caer el pesado martillo y observó los restos con expresión severa. A su alrededor, los habitantes del pueblo gritaban indignados. Algunos lloraban. Otros apretaban los puños, exigiendo explicaciones. Para ellos, aquella figura era sagrada; el corazón mismo de su fe. -¡Blasfemo! Gritó un anciano. -¡Has destruido la imagen del Señor! -¡Deberían expulsarte! El sacerdote levantó la mirada hacia la multitud. Su sotana estaba cubierta de polvo y pequeñas heridas marcaban sus manos por el esfuerzo. Sin embargo, no había duda ni miedo en sus ojos. Cuando los gritos comenzaron a apagarse, habló con voz firme: ●¿La imagen del Señor? Se inclinó y tomó uno de los fragmentos de piedra caídos. ●Esto es piedra. Lo dejó caer nuevamente. ●Nada más. El silencio empezó a extenderse entre la multitud. ●Habéis olvidado las mismas enseñanzas que decís defender. Entonces recitó con fuerza, como si estuviera pronunciando una sentencia: ●«Maldito el hombre que haga ídolo o imagen de fundición, abominación al Señor, obra de las manos del artífice, y la erige en secreto». Muchos bajaron la vista. El cura señaló los restos de la estatua. ●¿Quién la hizo? Un hombre. Señaló los fragmentos dispersos. ●¿Quién la rompió? Otro hombre. Después llevó una mano a su pecho. ●¿Y acaso Dios cambió por ello? Nadie respondió. ●Dios no necesita estatuas. No necesita pinturas. No necesita que el hombre le dé una forma para existir. Él no es como los dioses paganos nacidos de la piedra, del metal o de la madera. Porque ÉL es Dios. El viento atravesó la plaza mientras las palabras resonaban entre las casas. ●Vosotros os arrodillabais ante una obra humana y olvidasteis aquello que representaba. Protegíais la imagen, pero descuidabais las enseñanzas. Defendíais la piedra con más fervor que la misericordia, la justicia y la verdad. Uno a uno, los rostros furiosos comenzaron a transformarse en expresiones de duda. El cura extendió los brazos hacia la multitud. ●Ahora responded como ordena la Escritura. Su voz retumbó en la plaza. ●«Y todo el pueblo responderá, y dirá: Amén». Durante unos segundos nadie habló. Entonces una anciana inclinó la cabeza. -Amén... Otro la siguió. -Amén. Y poco a poco, como una ola que recorría la plaza, las voces comenzaron a unirse. -Amén. -Amén. -Amén. Mientras el eco de aquella palabra llenaba el pueblo, el joven sacerdote permaneció inmóvil frente a los restos de la estatua, sin celebrar su victoria. Porque para él no había destruido una imagen de Dios. ●Te Deum laudamus Había destruido un ídolo.
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  • Ya algunas personas me han preguntado. Biboo porque estuviste presa? Ehem. Aqui una pequeña explicacion y presentacion mia.

    Quedo perfecta {Bebiendo de una lata de soda}

    https://www.youtube.com/watch?v=Op93qMSs24o
    Ya algunas personas me han preguntado. Biboo porque estuviste presa? Ehem. Aqui una pequeña explicacion y presentacion mia. Quedo perfecta {Bebiendo de una lata de soda} https://www.youtube.com/watch?v=Op93qMSs24o :STK-6:
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  • [Luego de la prueba de hambruna y sed. En las semanas venideras los crueles y antiéticos experimentos a los cuáles fue sometida Unknown no hicieron más que empeorar].

    Dr Stephen Steel: *Duda por un momento si presionar o no el botón para iniciar el reporte. Finalmente decide hacerlo* -El sujeto de prueba ha demostrado ser resistente a la mayoría de daños físicos inflingidos por armas contundentes, cortantes, perforantes, balas de diferentes calibres, electricidad, fuego, ácido, congelamiento... *Se detiene unos segundos como si su propio reporte le causase náuseas* Es capaz de regenerar extremidades e incluso órganos en plazos que varían desde minutos a horas... También ha sido sometida ha... *Apaga el micrófono. En un pensamiento intrusivo que es incapaz de detener, bloquea la puerta de la sala de pruebas. Sabe que dispone de sólo minutos antes de que una serie de guardias armados le exiga abrirla de nuevo y demandar explicaciones. Apaga su auricular. Desonecta las cámaras. Apenas 1 minuto después recibe una llamada*.

    Guardia del sector: -¿Dr Stephen?. Su cámara esta apagada. Ha ocurrido algo?. ¿Doctor?. *Stephen cuelga. No dice ni una sola palabra. Los minutos transcurren. El Dr Stephen se acerca a Unknown y comienza a quitarle las vías venosas que la mantienen sedada*

    Dr Stephen Steel: -Quisiera poder hacer algo para ayudarte. Pero si desobedezco me liquidaran sin dudarlo. Aunque... *Menciona rectificando sus propias palabras* Escucha Unknown. Me tardaré y aún no se cómo... Pero haré lo que este en manos para que salgas de este infernal lugar. *Ella sólo le mira inexpresiva. Aún exhausta y adolorida por las pruebas recientes* Hay todo un mundo allá afuera. Sin celdas ni frías paredes estériles.

    Unknown: *Al disminuir la sedación murmulla con voz rasposa* Mu... mu... mu... mu... ndo. Mu... ndo. *Ladea la cabeza intentando liberarse de la contención. Dice aún más impaciente* Mu... mu...ndo... mu... mu...ndo. *El Dr Stephen se conmueve al escuchar esto pero las pisadas de cientos de guardias se sienten el pasillo en dirección a la puerta bloqueada*

    Jefe de guardias:-Dr Stephen. Abra la puerta de inmediato. De lo contrario nos veremos obligados a tomar medidas drásticas. *El Dr Stephen se limita a obedecer. Se queda con las manos en alto. Un guardia le rompe la nariz con un fuerte culetazo de un rifle de asalto. Le obligan a arrodillarze. Trasladan a Unknown nuevamente a su celda. Ante la mirada plagada de ira contenida e impotencia del doctor*.
    [Luego de la prueba de hambruna y sed. En las semanas venideras los crueles y antiéticos experimentos a los cuáles fue sometida Unknown no hicieron más que empeorar]. Dr Stephen Steel: *Duda por un momento si presionar o no el botón para iniciar el reporte. Finalmente decide hacerlo* -El sujeto de prueba ha demostrado ser resistente a la mayoría de daños físicos inflingidos por armas contundentes, cortantes, perforantes, balas de diferentes calibres, electricidad, fuego, ácido, congelamiento... *Se detiene unos segundos como si su propio reporte le causase náuseas* Es capaz de regenerar extremidades e incluso órganos en plazos que varían desde minutos a horas... También ha sido sometida ha... *Apaga el micrófono. En un pensamiento intrusivo que es incapaz de detener, bloquea la puerta de la sala de pruebas. Sabe que dispone de sólo minutos antes de que una serie de guardias armados le exiga abrirla de nuevo y demandar explicaciones. Apaga su auricular. Desonecta las cámaras. Apenas 1 minuto después recibe una llamada*. Guardia del sector: -¿Dr Stephen?. Su cámara esta apagada. Ha ocurrido algo?. ¿Doctor?. *Stephen cuelga. No dice ni una sola palabra. Los minutos transcurren. El Dr Stephen se acerca a Unknown y comienza a quitarle las vías venosas que la mantienen sedada* Dr Stephen Steel: -Quisiera poder hacer algo para ayudarte. Pero si desobedezco me liquidaran sin dudarlo. Aunque... *Menciona rectificando sus propias palabras* Escucha Unknown. Me tardaré y aún no se cómo... Pero haré lo que este en manos para que salgas de este infernal lugar. *Ella sólo le mira inexpresiva. Aún exhausta y adolorida por las pruebas recientes* Hay todo un mundo allá afuera. Sin celdas ni frías paredes estériles. Unknown: *Al disminuir la sedación murmulla con voz rasposa* Mu... mu... mu... mu... ndo. Mu... ndo. *Ladea la cabeza intentando liberarse de la contención. Dice aún más impaciente* Mu... mu...ndo... mu... mu...ndo. *El Dr Stephen se conmueve al escuchar esto pero las pisadas de cientos de guardias se sienten el pasillo en dirección a la puerta bloqueada* Jefe de guardias:-Dr Stephen. Abra la puerta de inmediato. De lo contrario nos veremos obligados a tomar medidas drásticas. *El Dr Stephen se limita a obedecer. Se queda con las manos en alto. Un guardia le rompe la nariz con un fuerte culetazo de un rifle de asalto. Le obligan a arrodillarze. Trasladan a Unknown nuevamente a su celda. Ante la mirada plagada de ira contenida e impotencia del doctor*.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    || Hola Solecitos! aquí dejandoles un mensajito, para decirles que tal vez un tiempo este con Claus en lo que pienso si mando a Hiatus a Claudia o puedo retomar el amor por mi niña. Lo que si quiero que sepan es que, quiero rolear con las personas hermosas con las que ya lo hacía. Se que aun debo de cierta manera una explicación del porque desapareci, pero no me siento con la capacidad de hacerlo en publico, quien guste preguntar siempre que hayamos hecho rol, adelante responderé lo mas que pueda. Los quiero y espero que quieran volver a hacer rol conmigo.
    || Hola Solecitos! aquí dejandoles un mensajito, para decirles que tal vez un tiempo este con Claus en lo que pienso si mando a Hiatus a Claudia o puedo retomar el amor por mi niña. Lo que si quiero que sepan es que, quiero rolear con las personas hermosas con las que ya lo hacía. Se que aun debo de cierta manera una explicación del porque desapareci, pero no me siento con la capacidad de hacerlo en publico, quien guste preguntar siempre que hayamos hecho rol, adelante responderé lo mas que pueda. Los quiero y espero que quieran volver a hacer rol conmigo.
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    || Hola Solecitos! aquí dejandoles un mensajito, para decirles que tal vez un tiempo este con Claus en lo que pienso si mando a Hiatus a Claudia o puedo retomar el amor por mi niña. Lo que si quiero que sepan es que, quiero rolear con las personas hermosas con las que ya lo hacía. Se que aun debo de cierta manera una explicación del porque desapareci, pero no me siento con la capacidad de hacerlo en publico, quien guste preguntar siempre que hayamos hecho rol, adelante responderé lo mas que pueda. Los quiero y espero que quieran volver a hacer rol conmigo.
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  • Kang Woo ming All SeongHa
    Roleo con mis mejores amigos

    Busan, Corea del Sur - 14 de agosto de 2026 | 10:47 p.m.

    -el sonido lejano de los autos mezclándose con las olas golpeando la costa apenas lograba calmar el nudo que sentía en el pecho mientras caminaba lentamente por las calles húmedas de Busan... las luces de los pequeños restaurantes y tiendas nocturnas iluminaban mi rostro cansado después de salir del mercado con una bolsa colgando de mi brazo-

    -habían pasado meses... meses desde que terminó el primer ciclo universitario, meses desde la última vez que escuché su voz, desde la última vez que vi aquellos ojos que alguna vez me hicieron sentir segura... y aun así, seguía sin poder olvidarlo-

    -Kang Woo-Ming... el chico que alguna vez amé con todo mi corazón-

    -apreté con fuerza la bolsa entre mis dedos al recordar cada cosa que ocurrió entre nosotros... las promesas, las discusiones, la forma en que desapareció de mi vida sin siquiera darme una explicación real. Todavía dolía. Mucho más de lo que quería admitir-

    -levanté la mirada distraídamente mientras acomodaba mi cabello detrás de la oreja... pero entonces mi cuerpo se congeló por completo-

    -ahí estaba él parado bajo la tenue luz amarillenta de la calle, a unos pocos metros de mí... exactamente igual a como lo recordaba y al mismo tiempo completamente diferente. Mi respiración se cortó de golpe mientras mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas sin que pudiera evitarlo-

    -durante unos segundos permanecí inmóvil, observándolo en silencio, como si mi mente se negara a creer que realmente era él después de tanto tiempo... pero toda la tristeza, la rabia y el vacío acumulado terminaron explotando dentro de mí-

    -¡¿Por qué...?!

    -mi voz se quebró apenas salió, temblando entre el enojo y el dolor mientras daba un paso hacia él-

    -¡¿Por qué me dejaste de esa manera, Woo-Ming?!

    -las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mis mejillas mientras lo miraba fijamente, intentando contener una angustia que llevaba demasiado tiempo guardando-

    -¡Desapareciste sin decirme nada... ni una Ilamada... ni un mensaje... nada!

    -mi respiración se volvió inestable mientras bajaba la mirada unos segundos, sintiendo el pecho arderme dolorosamente

    -¿Sabes cuánto tiempo te esperé...? ¿Cuánto tiempo llore por tus estupideces?

    -volví a mirarlo directamente, con los ojos completamente húmedos y la voz mucho más baja esta vez-

    -Yo realmente te amaba...

    -el silencio de aquella calle pareció hacerse aún más pesado mientras el viento nocturno movía suavemente mi cabello... y aun después de todo el daño, mi corazón seguía latiendo con fuerza al tenerlo nuevamente enfrente-
    [illusion_garnet_shark_798] [galaxy_cyan_sheep_845] Roleo con mis mejores amigos Busan, Corea del Sur - 14 de agosto de 2026 | 10:47 p.m. -el sonido lejano de los autos mezclándose con las olas golpeando la costa apenas lograba calmar el nudo que sentía en el pecho mientras caminaba lentamente por las calles húmedas de Busan... las luces de los pequeños restaurantes y tiendas nocturnas iluminaban mi rostro cansado después de salir del mercado con una bolsa colgando de mi brazo- -habían pasado meses... meses desde que terminó el primer ciclo universitario, meses desde la última vez que escuché su voz, desde la última vez que vi aquellos ojos que alguna vez me hicieron sentir segura... y aun así, seguía sin poder olvidarlo- -Kang Woo-Ming... el chico que alguna vez amé con todo mi corazón- -apreté con fuerza la bolsa entre mis dedos al recordar cada cosa que ocurrió entre nosotros... las promesas, las discusiones, la forma en que desapareció de mi vida sin siquiera darme una explicación real. Todavía dolía. Mucho más de lo que quería admitir- -levanté la mirada distraídamente mientras acomodaba mi cabello detrás de la oreja... pero entonces mi cuerpo se congeló por completo- -ahí estaba él parado bajo la tenue luz amarillenta de la calle, a unos pocos metros de mí... exactamente igual a como lo recordaba y al mismo tiempo completamente diferente. Mi respiración se cortó de golpe mientras mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas sin que pudiera evitarlo- -durante unos segundos permanecí inmóvil, observándolo en silencio, como si mi mente se negara a creer que realmente era él después de tanto tiempo... pero toda la tristeza, la rabia y el vacío acumulado terminaron explotando dentro de mí- -¡¿Por qué...?! -mi voz se quebró apenas salió, temblando entre el enojo y el dolor mientras daba un paso hacia él- -¡¿Por qué me dejaste de esa manera, Woo-Ming?! -las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mis mejillas mientras lo miraba fijamente, intentando contener una angustia que llevaba demasiado tiempo guardando- -¡Desapareciste sin decirme nada... ni una Ilamada... ni un mensaje... nada! -mi respiración se volvió inestable mientras bajaba la mirada unos segundos, sintiendo el pecho arderme dolorosamente -¿Sabes cuánto tiempo te esperé...? ¿Cuánto tiempo llore por tus estupideces? -volví a mirarlo directamente, con los ojos completamente húmedos y la voz mucho más baja esta vez- -Yo realmente te amaba... -el silencio de aquella calle pareció hacerse aún más pesado mientras el viento nocturno movía suavemente mi cabello... y aun después de todo el daño, mi corazón seguía latiendo con fuerza al tenerlo nuevamente enfrente-
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  • La explicación nos separa del asombro, lo que es la única puerta de entrada a lo incomprensible.
    La explicación nos separa del asombro, lo que es la única puerta de entrada a lo incomprensible.
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  • Y tal como se habían prometido, una hora después ya habían subido todo al auto del rubio, pasaron por los vivires y ya estaban en camino a adentrarse al bosquecillo.

    Le había dejado un par de mensajes a Thalya y Anyel para avisar la ausencia en la cafetería, sin dar muchas explicaciones de a donde se dirigía.

    Era un día agradable, esperaba que se quedara así al menos un par de días más, en aquella zona la lluvia siempre hacia de las suyas. Una mano iba sobre el volante y la otra descansaba tranquilamente sobre su muslo, tarareando las canciones que Lily Evans iba seleccionando.

    — Si esta experiencia no te saca por lo menos dos canciones, no sé francamente que lo hará.
    Y tal como se habían prometido, una hora después ya habían subido todo al auto del rubio, pasaron por los vivires y ya estaban en camino a adentrarse al bosquecillo. Le había dejado un par de mensajes a Thalya y Anyel para avisar la ausencia en la cafetería, sin dar muchas explicaciones de a donde se dirigía. Era un día agradable, esperaba que se quedara así al menos un par de días más, en aquella zona la lluvia siempre hacia de las suyas. Una mano iba sobre el volante y la otra descansaba tranquilamente sobre su muslo, tarareando las canciones que [illusion_brass_monkey_642] iba seleccionando. — Si esta experiencia no te saca por lo menos dos canciones, no sé francamente que lo hará.
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