Esta noche estaré en el Hotel Diamante. Es propiedad de mi familia. Creo que se adapta a mis capacidades, ¿sabes? Jajaja. ¡Que tengas una noche increíble!
Esta noche estaré en el Hotel Diamante. Es propiedad de mi familia. Creo que se adapta a mis capacidades, ¿sabes? Jajaja. ¡Que tengas una noche increíble!
-sin duda hay armas magicas muy bellas...- Nova parecia que estaba teniendo problemas al sostener aquel objeto -unicmaente hay veces que son.... demaciado- dejo caer el arma al suelo causando algunas grietas -por diamantea esta cosa es pesada-
-sin duda hay armas magicas muy bellas...- Nova parecia que estaba teniendo problemas al sostener aquel objeto -unicmaente hay veces que son.... demaciado- dejo caer el arma al suelo causando algunas grietas -por diamantea esta cosa es pesada-
La nieve cae lenta, el espacio contiene el aliento, no hay viento ni brisa en este amanecer.
Entre las lápidas cubiertas de escarcha, avanza en silencio, envuelto en un abrigo remendado que apenas contiene el frío. Más grande que muchos hombres, más pesado y fuerte que cualquiera de ellos. Sus huellas son profundas, disparejas, pesadas y lentas.
𝘌𝘭 𝘣𝘰𝘴𝘲𝘶𝘦 𝘺𝘢 𝘯𝘰 𝘦𝘹𝘪𝘴𝘵𝘦.
Allí donde antes anidaban aves y corrían arroyos, ahora se alzan columnas de humo y ladrillo. Las bestias han huido; los hombres, en cambio, se multiplican como gusanos enfermos que devoran todo lo bello de esta tierra.
Y el Monstruo, si es que merece este nombre más que los otros, encontró refugio entre los muertos.
Los muertos, al menos, no gritan.
No insultan.
No disparan.
No lastiman.
Al llegar al centro de la parcela, se encuentra con ella tal y como en cada amanecer desde que llegó al cementerio; un ángel de mármol, alas extendidas, mirada perdida, cubierto por una fina capa de escarcha blanca, mil diamantes que no hacen justicia a la belleza de la talla.
El rostro es sereno, con los labios entreabiertos como si aún susurrara una plegaria, como si la piedra orara con amor.
Él se queda mirándola hasta que la neblina del alba empieza a teñirse de rosa.
▬▬▬ 𝙴𝚛𝚎𝚜 𝚑𝚎𝚛𝚖𝚘𝚜𝚊… ▬▬▬murmura, la voz ronca suena temerosa de romper el silencio▬▬▬ 𝚃𝚊𝚗 𝚋𝚎𝚕𝚕𝚊… 𝚚𝚞𝚎 𝚍𝚞𝚎𝚕𝚎... 𝚖𝚒𝚛𝚊𝚛𝚝𝚎...
Tiende una mano, sus largos dedos tiemblan y las yemas rozan el mármol helado como mil noches anhelo tocar la tibia piel de una mujer.
Por un instante, el frío le parece calor.
Por un instante, cree que aquel ángel lo ve.
Un repentino soplo de viento le arrebata la capucha y la nieve arde sobre su piel.
Entre los cristales de hielo, un hilo de luz acaricia la estatua.
El ángel sigue orando.
Él sonríe, apenas, con una ternura imposible en un rostro tan remendado.
La nieve cae lenta, el espacio contiene el aliento, no hay viento ni brisa en este amanecer.
Entre las lápidas cubiertas de escarcha, avanza en silencio, envuelto en un abrigo remendado que apenas contiene el frío. Más grande que muchos hombres, más pesado y fuerte que cualquiera de ellos. Sus huellas son profundas, disparejas, pesadas y lentas.
𝘌𝘭 𝘣𝘰𝘴𝘲𝘶𝘦 𝘺𝘢 𝘯𝘰 𝘦𝘹𝘪𝘴𝘵𝘦.
Allí donde antes anidaban aves y corrían arroyos, ahora se alzan columnas de humo y ladrillo. Las bestias han huido; los hombres, en cambio, se multiplican como gusanos enfermos que devoran todo lo bello de esta tierra.
Y el Monstruo, si es que merece este nombre más que los otros, encontró refugio entre los muertos.
Los muertos, al menos, no gritan.
No insultan.
No disparan.
No lastiman.
Al llegar al centro de la parcela, se encuentra con ella tal y como en cada amanecer desde que llegó al cementerio; un ángel de mármol, alas extendidas, mirada perdida, cubierto por una fina capa de escarcha blanca, mil diamantes que no hacen justicia a la belleza de la talla.
El rostro es sereno, con los labios entreabiertos como si aún susurrara una plegaria, como si la piedra orara con amor.
Él se queda mirándola hasta que la neblina del alba empieza a teñirse de rosa.
▬▬▬ 𝙴𝚛𝚎𝚜 𝚑𝚎𝚛𝚖𝚘𝚜𝚊… ▬▬▬murmura, la voz ronca suena temerosa de romper el silencio▬▬▬ 𝚃𝚊𝚗 𝚋𝚎𝚕𝚕𝚊… 𝚚𝚞𝚎 𝚍𝚞𝚎𝚕𝚎... 𝚖𝚒𝚛𝚊𝚛𝚝𝚎...
Tiende una mano, sus largos dedos tiemblan y las yemas rozan el mármol helado como mil noches anhelo tocar la tibia piel de una mujer.
Por un instante, el frío le parece calor.
Por un instante, cree que aquel ángel lo ve.
▬▬▬ 𝚂𝚒 𝚕𝚘𝚜 𝚑𝚘𝚖𝚋𝚛𝚎𝚜 𝚝𝚒𝚎𝚗𝚎𝚗 𝚊𝚕𝚖𝚊𝚜… ▬▬▬susurra▬▬▬, 𝚚𝚞𝚒𝚣á𝚜 𝚝ú 𝚐𝚞𝚊𝚛𝚍𝚎𝚜 𝚕𝚊 𝚖í𝚊... 𝙻𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚖𝚒 𝚌𝚛𝚎𝚊𝚍𝚘𝚛 𝚘𝚕𝚟𝚒𝚍ó 𝚍𝚊𝚛𝚖𝚎.
Un repentino soplo de viento le arrebata la capucha y la nieve arde sobre su piel.
Entre los cristales de hielo, un hilo de luz acaricia la estatua.
El ángel sigue orando.
Él sonríe, apenas, con una ternura imposible en un rostro tan remendado.
▬▬▬ 𝚂𝚒 𝚙𝚞𝚍𝚒𝚎𝚛𝚊 𝚜𝚘ñ𝚊𝚛… 𝚜𝚘ñ𝚊𝚛í𝚊 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚒𝚐𝚘... ¿𝙲𝚘𝚗 𝚚𝚞é 𝚜𝚞𝚎ñ𝚊𝚗 𝚕𝚘𝚜 á𝚗𝚐𝚎𝚕𝚎𝚜... 𝚎𝚗 𝚎𝚕 𝚌𝚒𝚎𝚕𝚘?
5
16
turnos
0
maullidos
Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
En la familia Moretti, nadie puede escribir un diario antes de cumplir quince años.
Dicen que las palabras tienen poder, y que solo cuando la mente y el alma se alinean, la tinta reconoce a su dueño. Es una costumbre tan antigua como nuestro apellido… y tan inquebrantable como las promesas que se murmuran bajo los candelabros del salón principal.
Así que aquí estoy, con mi pluma, mi secreto y un apellido que pesa más que el aire que respiro. He crecido entre columnas de mármol y pasillos silenciosos, donde incluso los ecos temen alzar la voz.
Los Moretti somos reconocidos por nuestra marca: el cabello cobrizo que arde con la luz del sol y los ojos verdes o grises que heredan el reflejo del mármol y la tormenta.
Mis padres, Alessandro Moretti e Isabella di Ravello, son la imagen misma del poder y la belleza eterna. Mi padre, Alessandro, es un hombre de mirada firme y palabras escasas; cuando habla, el mundo parece detenerse para escucharlo. Mi madre, Isabella, es una sinfonía de perfección y melancolía: cada uno de sus gestos parece calculado, pero detrás de esa serenidad habita una tristeza que ni el tiempo ha logrado borrar.
Y luego estamos nosotros…
sus hijos.
Los cuatro diamantes de la Casa Moretti.
Luca, el primogénito, es la imagen de mi padre: fuerte, silencioso, hecho de deber y sombras.
Su destino está trazado desde antes de nacer: liderar, mantener el apellido, sostener el linaje.
Adriano, el segundo, es fuego disfrazado de calma; tiene la sonrisa de un poeta y los ojos de alguien que sabe más de lo que debería.
Giulia, la tercera, es la más parecida a mi madre: elegante, calculadora y dueña de una inteligencia tan afilada como una daga de cristal.
Y luego estoy yo… Scarlett, la más joven. La que sonríe demasiado, ríe cuando no debe y dice lo que otros solo se atreven a pensar.
Dicen que tengo la belleza de mi madre y la rebeldía de nadie sabe quién.
Que mis ojos esconden la inquietud de las tormentas y que mi espíritu no conoce frenos ni cadenas. Tal vez tengan razón.
Aunque mi cabello lleva ese fuego —rojizo, intenso, casi vivo—, mis ojos no heredaron el verde ancestral ni el gris de la familia. Los míos son de un azul imposible, profundo e inquietante.
Desde niña me lo han hecho notar. Ese azul no pertenece al linaje, dicen. Y aunque nadie lo mencione en voz alta, todos lo piensan: algo en mí no encaja del todo con los Moretti.
Yo no nací para seguir el ritmo lento y medido de los Moretti.
Nací para romperlo.
Ser parte de esta familia es caminar sobre cristales y fingir que no cortan. Desde fuera, todos nos admiran: somos la nobleza pura, el linaje más antiguo, los herederos de una sangre que —según dicen— no pertenece del todo al tiempo humano.
Pero dentro de nuestras murallas hay silencios que gritan, retratos que cambian con la luz de la luna y pasillos donde el aire se vuelve tan pesado que incluso las velas dudan en encenderse.
Nadie habla de los secretos Moretti.
Ni de las desapariciones.
Ni de las noches en que el reloj del vestíbulo se detiene solo, justo a las tres y trece.
Yo era una niña cuando escuché por primera vez los susurros sobre lo que somos realmente. Casi inmortales, decían.
Pero… ¿a qué precio?
Hoy comienzo este diario no para seguir la tradición, sino para romper el silencio. Quiero entender por qué, cuando me miro en los espejos antiguos del palacio, siento que algo me observa desde el otro lado. Algo que tiene mis ojos…
pero no mi alma.
— 𝑆𝑐𝑎𝑟𝑙𝑒𝑡𝑡 𝑀𝑜𝑟𝑒𝑡𝑡𝑖
˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰: 𝑫𝒊𝒂𝒎𝒂𝒏𝒕𝒆𝒔 𝒆𝒔𝒄𝒂𝒓𝒍𝒂𝒕𝒂𝒔.
Querido diario,
Hoy, finalmente, es mi turno…
En la familia Moretti, nadie puede escribir un diario antes de cumplir quince años.
Dicen que las palabras tienen poder, y que solo cuando la mente y el alma se alinean, la tinta reconoce a su dueño. Es una costumbre tan antigua como nuestro apellido… y tan inquebrantable como las promesas que se murmuran bajo los candelabros del salón principal.
Así que aquí estoy, con mi pluma, mi secreto y un apellido que pesa más que el aire que respiro. He crecido entre columnas de mármol y pasillos silenciosos, donde incluso los ecos temen alzar la voz.
Los Moretti somos reconocidos por nuestra marca: el cabello cobrizo que arde con la luz del sol y los ojos verdes o grises que heredan el reflejo del mármol y la tormenta.
Mis padres, Alessandro Moretti e Isabella di Ravello, son la imagen misma del poder y la belleza eterna. Mi padre, Alessandro, es un hombre de mirada firme y palabras escasas; cuando habla, el mundo parece detenerse para escucharlo. Mi madre, Isabella, es una sinfonía de perfección y melancolía: cada uno de sus gestos parece calculado, pero detrás de esa serenidad habita una tristeza que ni el tiempo ha logrado borrar.
Y luego estamos nosotros…
sus hijos.
Los cuatro diamantes de la Casa Moretti.
Luca, el primogénito, es la imagen de mi padre: fuerte, silencioso, hecho de deber y sombras.
Su destino está trazado desde antes de nacer: liderar, mantener el apellido, sostener el linaje.
Adriano, el segundo, es fuego disfrazado de calma; tiene la sonrisa de un poeta y los ojos de alguien que sabe más de lo que debería.
Giulia, la tercera, es la más parecida a mi madre: elegante, calculadora y dueña de una inteligencia tan afilada como una daga de cristal.
Y luego estoy yo… Scarlett, la más joven. La que sonríe demasiado, ríe cuando no debe y dice lo que otros solo se atreven a pensar.
Dicen que tengo la belleza de mi madre y la rebeldía de nadie sabe quién.
Que mis ojos esconden la inquietud de las tormentas y que mi espíritu no conoce frenos ni cadenas. Tal vez tengan razón.
Aunque mi cabello lleva ese fuego —rojizo, intenso, casi vivo—, mis ojos no heredaron el verde ancestral ni el gris de la familia. Los míos son de un azul imposible, profundo e inquietante.
Desde niña me lo han hecho notar. Ese azul no pertenece al linaje, dicen. Y aunque nadie lo mencione en voz alta, todos lo piensan: algo en mí no encaja del todo con los Moretti.
Yo no nací para seguir el ritmo lento y medido de los Moretti.
Nací para romperlo.
Ser parte de esta familia es caminar sobre cristales y fingir que no cortan. Desde fuera, todos nos admiran: somos la nobleza pura, el linaje más antiguo, los herederos de una sangre que —según dicen— no pertenece del todo al tiempo humano.
Pero dentro de nuestras murallas hay silencios que gritan, retratos que cambian con la luz de la luna y pasillos donde el aire se vuelve tan pesado que incluso las velas dudan en encenderse.
Nadie habla de los secretos Moretti.
Ni de las desapariciones.
Ni de las noches en que el reloj del vestíbulo se detiene solo, justo a las tres y trece.
Yo era una niña cuando escuché por primera vez los susurros sobre lo que somos realmente. Casi inmortales, decían.
Pero… ¿a qué precio?
Hoy comienzo este diario no para seguir la tradición, sino para romper el silencio. Quiero entender por qué, cuando me miro en los espejos antiguos del palacio, siento que algo me observa desde el otro lado. Algo que tiene mis ojos…
pero no mi alma.
— 𝑆𝑐𝑎𝑟𝑙𝑒𝑡𝑡 𝑀𝑜𝑟𝑒𝑡𝑡𝑖
Sesión de Modelaje — Ishtar’s Demonic Dèesse Infernal Glamour
Modelo: Tsunade Senju Alias interno: La Emperatriz Dorada de la Fuerza Título Honorífico: Dèesse Régale du Sang Divin División: Demonic Monarchs Line Afiliación: Ishtar’s Demonic Dèesse Infernal Glamour Elite Branch Tipo de Belleza: Poder Divino / Fuerza Femenina / Elegancia Bélica
Apariencia:
Tsunade Senju irradia una presencia avasalladora. Su cabello dorado, de brillo solar, enmarca un rostro que combina autoridad y sensualidad. Su piel es luminosa, reflejo de la energía vital que domina su cuerpo. Los ojos, de un ámbar profundo, muestran determinación y dominio absoluto.
En su frente, el diamante azul —símbolo de poder espiritual y sabiduría ancestral— acentúa su conexión divina.
En la sesión, luce un atuendo tradicional con detalles modernos: una bata de tono verde jade abierta que resalta una silueta impecable, acompañada por un corset gris perlado y un fajín oscuro. Su porte es el de una reina que no necesita palabras para imponer respeto.
Concepto de Sesión:
❁ Título: Golden Dominion – El Imperio de la Fuerza y la Belleza
❁ Estilo: Infernal Glamour / Divina Guerrière / Elegancia Bélica
❁ Dirección Visual: Combinación de estética tradicional japonesa con matices demoníacos y lujo moderno.
❁ Locación: Pabellón Imperial de Nox City, interior estilo tatami con luz roja ambiental, símbolo de deseo y poder.
Temática y Simbolismo:
La sesión representa la unión de lo sagrado y lo terrenal. Tsunade encarna a la Dèesse de la Vitalidad Dorada, una de las figuras míticas más reverenciadas dentro de la narrativa Ishtar: mujer que controla la fuerza de la vida, la pasión y la autoridad.
Su energía vital simboliza el equilibrio entre poder y deseo, entre disciplina y lujuria, representando la faceta más madura y dominante del linaje Ishtar.
Perfil Profesional:
⚜ Rango interno: Emperatriz Ishtar de Quinta Jerarquía
⚜ Especialidad de modelaje: Power Aesthetics / Mature Luxury / Commanding Presence
⚜ Escenarios preferidos: Set imperiales, baños termales, templos demoníacos, y penthouses urbanos.
⚜ Elemento simbólico: Oro líquido / energía vital.
⚜ Color representativo: Dorado imperial y jade profundo.
⚜ Firma visual: Mirada dominante + postura de mando.
Descripción Artística:
La sesión captura la esencia de una mujer que no pide admiración, la exige. Cada pose de Tsunade combina sensualidad disciplinada y un aura de autoridad inquebrantable. Su sonrisa leve y el guiño que domina la lente revelan a una diosa que conoce su poder, y lo comparte solo con quienes pueden soportarlo.
Las luces ámbar bañan su figura, creando reflejos cálidos que evocan el resplandor de un fuego eterno. Es la encarnación de la belleza que impone respeto, y la fuerza que seduce con solo existir.
🕯 Frase Oficial de la Sesión:
“Mi poder no busca aprobación, mi belleza no pide permiso.
Soy la fuerza que crea y destruye, la llama dorada que nunca se apaga.”
— Tsunade Senju, Dèesse Régale du Sang Divin
📸 Sesión de Modelaje — Ishtar’s Demonic Dèesse Infernal Glamour
🩸Modelo: Tsunade Senju
🩸Alias interno: La Emperatriz Dorada de la Fuerza
🩸Título Honorífico: Dèesse Régale du Sang Divin
🩸División: Demonic Monarchs Line
🩸Afiliación: Ishtar’s Demonic Dèesse Infernal Glamour Elite Branch
🩸Tipo de Belleza: Poder Divino / Fuerza Femenina / Elegancia Bélica
💠 Apariencia:
Tsunade Senju irradia una presencia avasalladora. Su cabello dorado, de brillo solar, enmarca un rostro que combina autoridad y sensualidad. Su piel es luminosa, reflejo de la energía vital que domina su cuerpo. Los ojos, de un ámbar profundo, muestran determinación y dominio absoluto.
En su frente, el diamante azul —símbolo de poder espiritual y sabiduría ancestral— acentúa su conexión divina.
En la sesión, luce un atuendo tradicional con detalles modernos: una bata de tono verde jade abierta que resalta una silueta impecable, acompañada por un corset gris perlado y un fajín oscuro. Su porte es el de una reina que no necesita palabras para imponer respeto.
🔱 Concepto de Sesión:
❁ Título: Golden Dominion – El Imperio de la Fuerza y la Belleza
❁ Estilo: Infernal Glamour / Divina Guerrière / Elegancia Bélica
❁ Dirección Visual: Combinación de estética tradicional japonesa con matices demoníacos y lujo moderno.
❁ Locación: Pabellón Imperial de Nox City, interior estilo tatami con luz roja ambiental, símbolo de deseo y poder.
🌹 Temática y Simbolismo:
La sesión representa la unión de lo sagrado y lo terrenal. Tsunade encarna a la Dèesse de la Vitalidad Dorada, una de las figuras míticas más reverenciadas dentro de la narrativa Ishtar: mujer que controla la fuerza de la vida, la pasión y la autoridad.
Su energía vital simboliza el equilibrio entre poder y deseo, entre disciplina y lujuria, representando la faceta más madura y dominante del linaje Ishtar.
⚜️ Perfil Profesional:
⚜ Rango interno: Emperatriz Ishtar de Quinta Jerarquía
⚜ Especialidad de modelaje: Power Aesthetics / Mature Luxury / Commanding Presence
⚜ Escenarios preferidos: Set imperiales, baños termales, templos demoníacos, y penthouses urbanos.
⚜ Elemento simbólico: Oro líquido / energía vital.
⚜ Color representativo: Dorado imperial y jade profundo.
⚜ Firma visual: Mirada dominante + postura de mando.
💋 Descripción Artística:
La sesión captura la esencia de una mujer que no pide admiración, la exige. Cada pose de Tsunade combina sensualidad disciplinada y un aura de autoridad inquebrantable. Su sonrisa leve y el guiño que domina la lente revelan a una diosa que conoce su poder, y lo comparte solo con quienes pueden soportarlo.
Las luces ámbar bañan su figura, creando reflejos cálidos que evocan el resplandor de un fuego eterno. Es la encarnación de la belleza que impone respeto, y la fuerza que seduce con solo existir.
🕯 Frase Oficial de la Sesión:
“Mi poder no busca aprobación, mi belleza no pide permiso.
Soy la fuerza que crea y destruye, la llama dorada que nunca se apaga.”
— Tsunade Senju, Dèesse Régale du Sang Divin