• Un vínculo más allá de la muerte.
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    Ꮶꭺꭱꭰꮖꭺ

    Rumores, rumores...

    Una demonio ¿Qué tipo de demonio? Poco importaba eso, al menos para Morana, lo que importaba era su forma de ser, afectuosa y obediente con todos, amable y servicial, o al menos eso había llegado a oídos de la nigromante.

    Era obvio que una situación así llamaría la atención de Morana ¿Quizás la demonio en cuestión estaba condicionada?¿Sería un pacto de algún tipo?¿Sería alguna magia que la mantenía a raya?¿O resultaría ser simplemente una excepción a la norma? Habría que averiguarlo.

    Escuchó que trabajaba en una especie de cafetería, sabiendo su historial, era de esperar que trabajase cara al público, suficientemente conveniente el hecho de que "sirviera" a otras personas en su oficio.

    Morana entró al local con paciencia, algo propio en ella, cada paso era lento, dándole tiempo a observar alrededor, analizar el entorno, una costumbre de la nigromante. Lo había sentido desde hace tiempo, siendo tan diestra en las artes espirituales, pudo sentir la presencia del demonio, aunque fuera de manera leve... Curioso ¿Realmente era un demonio o era un espíritu? Lo sabría cuando la viera con sus propios ojos.

    Morana no acostumbraba a lugares con gente, así que su andar se dirigió hacia la mesa que se encontraba en la esquina, alejada de oídos curiosos, pero no de las miradas... Una mujer de cabello rubio apagado, de porte elegante con ojos plateados, obviamente llamaría la atención de alguna persona, pero se resignó, tendría que conformarse.

    Tomó asiento tranquilamente, cruzó las piernas y, mientras esperaba a que la atendieran, recorrió el lugar con la mirada.

    Cualquiera que pudiera ver más allá de lo común, sabría que Morana no es una persona normal... Ahora era cosa de esperar...
    [Kardia_cor] Rumores, rumores... Una demonio ¿Qué tipo de demonio? Poco importaba eso, al menos para Morana, lo que importaba era su forma de ser, afectuosa y obediente con todos, amable y servicial, o al menos eso había llegado a oídos de la nigromante. Era obvio que una situación así llamaría la atención de Morana ¿Quizás la demonio en cuestión estaba condicionada?¿Sería un pacto de algún tipo?¿Sería alguna magia que la mantenía a raya?¿O resultaría ser simplemente una excepción a la norma? Habría que averiguarlo. Escuchó que trabajaba en una especie de cafetería, sabiendo su historial, era de esperar que trabajase cara al público, suficientemente conveniente el hecho de que "sirviera" a otras personas en su oficio. Morana entró al local con paciencia, algo propio en ella, cada paso era lento, dándole tiempo a observar alrededor, analizar el entorno, una costumbre de la nigromante. Lo había sentido desde hace tiempo, siendo tan diestra en las artes espirituales, pudo sentir la presencia del demonio, aunque fuera de manera leve... Curioso ¿Realmente era un demonio o era un espíritu? Lo sabría cuando la viera con sus propios ojos. Morana no acostumbraba a lugares con gente, así que su andar se dirigió hacia la mesa que se encontraba en la esquina, alejada de oídos curiosos, pero no de las miradas... Una mujer de cabello rubio apagado, de porte elegante con ojos plateados, obviamente llamaría la atención de alguna persona, pero se resignó, tendría que conformarse. Tomó asiento tranquilamente, cruzó las piernas y, mientras esperaba a que la atendieran, recorrió el lugar con la mirada. Cualquiera que pudiera ver más allá de lo común, sabría que Morana no es una persona normal... Ahora era cosa de esperar...
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    Parte 13 - La guardiana del bosque.

    La corriente había entregado a Akane a la orilla, pero fue una ogra quien la salvó. Grande y fuerte, con rasgos más finos que los de su especie, la joven ogra la cargó hasta su cabaña en el bosque. Allí, rodeada de hierbas colgadas en las paredes y frascos de cristal con líquidos de colores, comenzó el proceso de sanación.

    La ogra conocía la medicina de plantas y la alquimia de pociones.
    Había aprendido a mezclar ambos saberes, creando remedios más poderosos que los comunes. Sabía que podían sanar casi cualquier daño, salvo la pérdida de un miembro.
    Por eso confió en que una sola poción bastaría.

    Pero al ver la magnitud de las heridas de Akane, comprendió que no sería suficiente. Así que decidió administrarle pociones dos veces al día, durante cuatro días, con paciencia, con cuidado, con la fuerza de alguien que sabe que la vida es frágil.

    El segundo día, Akane abrió los ojos apenas un instante, la visión era borrosa, pero alcanzó a distinguir la figura de la ogra inclinada sobre ella, ofreciéndole una poción. Por un momento, la silueta se confundió con un recuerdo, el cabello, la postura, la firmeza en la mirada…
    Akane sonrió débilmente y murmuró: Abuela Jennifer…

    Antes de que la ogra pudiera responder, Akane volvió a caer en el sueño. La ogra se quedó quieta, arqueando una ceja.

    "¿Abuela? ¿Tan mayor me veo? A lo mucho podría confundirme con su madre… pero ¿abuela?"

    Sacudió la cabeza, divertida y un poco ofendida, mientras pensaba que aquella joven debía estar delirando por la fiebre.

    Parte 14 - El despertar y la aclaración.

    Pasaron unos mas días. Las pociones habían hecho efecto y Akane comenzó a recuperar fuerzas. Cuando despertó plenamente, la ogra se acercó para revisar sus heridas, Akane, aún medio dormida, dio un pequeño sobresalto y murmuró otra vez:

    -Jennifer…

    La ogra ladeó la cabeza, con una sonrisa irónica.
    -No soy tan mayor como crees. Y, para tu información, supongo que tenemos casi la misma edad. Así que no me confundas con una señora mayor.

    Akane se frotó los ojos, y al observar mejor notó el cabello rojo intenso de la ogra, tan distinto al negro verdoso de Jennifer. Se sonrojó y se disculpó: Lo siento… no es que te viera como alguien mayor. Es que mi abuela Jennifer se ve tan joven que parece tener no más de veinte años.

    La ogra parpadeó, confundida. -¿Tu abuela? ¿De veinte años? Eso no tiene sentido. Los ogros vivimos mucho tiempo, sí, pero una abuela que parece una jovencita… ¿qué clase de criatura es? ¿Acaso es un demonio?

    Akane suspiró, con una sonrisa cansada. -Peor... Demonio es una palabra que se queda corta.-
    Luego pensó un momento y agregó: Oh, ¿te refieres a su especie? No, no es un demonio. Ella… es complicado de explicar.

    La ogra ladeó la cabeza, intrigada.
    -¿Qué clase de abuela será esa tal Jennifer?" pensó, mientras seguía cuidando a Akane.
    Parte 13 - La guardiana del bosque. La corriente había entregado a Akane a la orilla, pero fue una ogra quien la salvó. Grande y fuerte, con rasgos más finos que los de su especie, la joven ogra la cargó hasta su cabaña en el bosque. Allí, rodeada de hierbas colgadas en las paredes y frascos de cristal con líquidos de colores, comenzó el proceso de sanación. La ogra conocía la medicina de plantas y la alquimia de pociones. Había aprendido a mezclar ambos saberes, creando remedios más poderosos que los comunes. Sabía que podían sanar casi cualquier daño, salvo la pérdida de un miembro. Por eso confió en que una sola poción bastaría. Pero al ver la magnitud de las heridas de Akane, comprendió que no sería suficiente. Así que decidió administrarle pociones dos veces al día, durante cuatro días, con paciencia, con cuidado, con la fuerza de alguien que sabe que la vida es frágil. El segundo día, Akane abrió los ojos apenas un instante, la visión era borrosa, pero alcanzó a distinguir la figura de la ogra inclinada sobre ella, ofreciéndole una poción. Por un momento, la silueta se confundió con un recuerdo, el cabello, la postura, la firmeza en la mirada… Akane sonrió débilmente y murmuró: Abuela Jennifer… Antes de que la ogra pudiera responder, Akane volvió a caer en el sueño. La ogra se quedó quieta, arqueando una ceja. "¿Abuela? ¿Tan mayor me veo? A lo mucho podría confundirme con su madre… pero ¿abuela?" Sacudió la cabeza, divertida y un poco ofendida, mientras pensaba que aquella joven debía estar delirando por la fiebre. Parte 14 - El despertar y la aclaración. Pasaron unos mas días. Las pociones habían hecho efecto y Akane comenzó a recuperar fuerzas. Cuando despertó plenamente, la ogra se acercó para revisar sus heridas, Akane, aún medio dormida, dio un pequeño sobresalto y murmuró otra vez: -Jennifer… La ogra ladeó la cabeza, con una sonrisa irónica. -No soy tan mayor como crees. Y, para tu información, supongo que tenemos casi la misma edad. Así que no me confundas con una señora mayor. Akane se frotó los ojos, y al observar mejor notó el cabello rojo intenso de la ogra, tan distinto al negro verdoso de Jennifer. Se sonrojó y se disculpó: Lo siento… no es que te viera como alguien mayor. Es que mi abuela Jennifer se ve tan joven que parece tener no más de veinte años. La ogra parpadeó, confundida. -¿Tu abuela? ¿De veinte años? Eso no tiene sentido. Los ogros vivimos mucho tiempo, sí, pero una abuela que parece una jovencita… ¿qué clase de criatura es? ¿Acaso es un demonio? Akane suspiró, con una sonrisa cansada. -Peor... Demonio es una palabra que se queda corta.- Luego pensó un momento y agregó: Oh, ¿te refieres a su especie? No, no es un demonio. Ella… es complicado de explicar. La ogra ladeó la cabeza, intrigada. -¿Qué clase de abuela será esa tal Jennifer?" pensó, mientras seguía cuidando a Akane.
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  • Un nuevo comienzo
    Fandom Kuroshitsuji
    Categoría Otros
    Lugar: Mansión Phantomhive, Londres
    Hora: 11:47 p. m.
    Clima: Noche cerrada, lluvia fina golpeando los ventanales, niebla espesa envolviendo la propiedad.

    ON

    *Sebastian Michaelis sostenía la copa con una precisión impecable, como si incluso el cristal comprendiera la jerarquía que gobernaba la mansión Phantomhive. El vino oscuro reposaba en silencio, reflejando la luz trémula de los candelabros que iluminaban el salón principal, mientras la lluvia marcaba un ritmo constante contra los ventanales.

    La mansión estaba en calma, sin embargo, no era una calma vacía, sino una cuidadosamente impuesta. Afuera, la niebla se aferraba a los jardines como una presencia viva; mientras que dentro, los muros antiguos observaban, cómplices mudos de contratos que jamás debían pronunciarse en voz alta.

    Sebastian permanecía de pie, erguido, con la compostura intacta, como si incluso la soledad formara parte de su servicio.
    Giró entonces la copa con lentitud, escuchando el leve roce del líquido contra el cristal, sus ojos carmesíes no mostraban emoción alguna y aunque en su mirada habitaba una atención despierta, el no necesitaba compañía pues la oscuridad le resultaba familiar.

    Dejó la copa sobre la mesa con un gesto suave, casi ceremonial. El sonido se disipó entre el crepitar distante del fuego y el murmullo de la tormenta. Fue entonces que aquel demonio inclinó apenas la cabeza, no hacia nadie en particular, sino hacia el pacto invisible que lo ataba a ese lugar. Su expresión era serena, educada… peligrosamente honesta pues se dejó ver con una sonrisa ladina a su acto.

    Aquí, la mansión Phantomhive no dormía, Sebastian Michaelis, su mayordomo, permanecía vigilante, paciente, aguardando el momento exacto en que la noche exigiría su intervención.* ~
    Lugar: Mansión Phantomhive, Londres Hora: 11:47 p. m. Clima: Noche cerrada, lluvia fina golpeando los ventanales, niebla espesa envolviendo la propiedad. ON *Sebastian Michaelis sostenía la copa con una precisión impecable, como si incluso el cristal comprendiera la jerarquía que gobernaba la mansión Phantomhive. El vino oscuro reposaba en silencio, reflejando la luz trémula de los candelabros que iluminaban el salón principal, mientras la lluvia marcaba un ritmo constante contra los ventanales. La mansión estaba en calma, sin embargo, no era una calma vacía, sino una cuidadosamente impuesta. Afuera, la niebla se aferraba a los jardines como una presencia viva; mientras que dentro, los muros antiguos observaban, cómplices mudos de contratos que jamás debían pronunciarse en voz alta. Sebastian permanecía de pie, erguido, con la compostura intacta, como si incluso la soledad formara parte de su servicio. Giró entonces la copa con lentitud, escuchando el leve roce del líquido contra el cristal, sus ojos carmesíes no mostraban emoción alguna y aunque en su mirada habitaba una atención despierta, el no necesitaba compañía pues la oscuridad le resultaba familiar. Dejó la copa sobre la mesa con un gesto suave, casi ceremonial. El sonido se disipó entre el crepitar distante del fuego y el murmullo de la tormenta. Fue entonces que aquel demonio inclinó apenas la cabeza, no hacia nadie en particular, sino hacia el pacto invisible que lo ataba a ese lugar. Su expresión era serena, educada… peligrosamente honesta pues se dejó ver con una sonrisa ladina a su acto. Aquí, la mansión Phantomhive no dormía, Sebastian Michaelis, su mayordomo, permanecía vigilante, paciente, aguardando el momento exacto en que la noche exigiría su intervención.* ~
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  • ❥ Hoy no quiere ir al café.
    ↪ Debería decirle a su jefa que se siente enferma y faltar.
    ⊹ No, porque es un demonio y no puede enfermarse.

    ↪ Golpear a su jefa mientras grita que renuncia.
    ♱ Su sello le impide lastimar a otros seres vivos.
    ✟ Y el exorcista la va a castigar si renuncia.

    ↪ Resignarse y ponerse el uniforme.
    ✦ Resignarse y ponerse el uniforme.


    #SeductiveSunday
    ❥ Hoy no quiere ir al café. ↪ Debería decirle a su jefa que se siente enferma y faltar. ⊹ No, porque es un demonio y no puede enfermarse. ↪ Golpear a su jefa mientras grita que renuncia. ♱ Su sello le impide lastimar a otros seres vivos. ✟ Y el exorcista la va a castigar si renuncia. ↪ Resignarse y ponerse el uniforme. ✦ Resignarse y ponerse el uniforme. #SeductiveSunday
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    || Demonios...Estuve mucho tiempo ausente, tocara ponerse al dia aun que costara lo suyo. (???)
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  • Rosa de sangre y Oscuridad de pasion
    Categoría Acción
    // Rol con Veythra Lili Queen Ishtar //

    ~Un día en el campo de batalla un joven dios demonio griego, habia ido a pelear en Atenas porque unos demonios se habian revelado y era su deber como principe detenerlos. Su padre era el Rey del Inframundo y estaba ocupado y por eso lo habia mandado a el aunque no estaba solo tambien habian mas guerreros. Hercules, Afrodita, Ate de Grecia, y demas, aunque habia una cara que no le resultaba familiar~

    Tu guerrera, quien eres?

    -se acerca a la guerrera pelirosa mientras bloqueaba el ataque de unos demonios y mataba a otros-
    // Rol con [Lili.Queen] // ~Un día en el campo de batalla un joven dios demonio griego, habia ido a pelear en Atenas porque unos demonios se habian revelado y era su deber como principe detenerlos. Su padre era el Rey del Inframundo y estaba ocupado y por eso lo habia mandado a el aunque no estaba solo tambien habian mas guerreros. Hercules, Afrodita, Ate de Grecia, y demas, aunque habia una cara que no le resultaba familiar~ Tu guerrera, quien eres? -se acerca a la guerrera pelirosa mientras bloqueaba el ataque de unos demonios y mataba a otros-
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    Tomoe: Hija deeeeee...

    Esa frase fue epica, me morí, más cuando derrotó la la demonio anciana xD
    Tomoe: Hija deeeeee... Esa frase fue epica, me morí, más cuando derrotó la la demonio anciana xD
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  • Epístola 1 - El demonio de las armas.

    26 segundos fueron suficientes para hacer cambiar el mundo. Varios millares de muertes se sucedieron en ese tan corto lapso de tiempo y nadie podía darse el lujo de quedarse quieto...pero a la vez nadie podía ir a por él. Quien quisiera que fuese, si alguien empuñaba un arma contra él solamente sumaba un número más al contador. ¿Atacar al fuego con el fuego? Sí, pero la humanidad pensaba de esa forma y en parte era lógico. No hay tantas diferencias entre la humanidad y los animales al fin y al cabo.

    Pocos días después de haber firmado el contrato, mi poder era inestable. Mi propia cordura pagaba el precio y muchas son las lagunas que han quedado de ese tiempo.

    ¿Era yo quien apestaba a sangre?

    ¿Era mi propia percepción?

    ¿Era el entorno quien lo hacía?

    Nada de ello importaba. Sólo necesitaba matar. Y mi principal víctima se encontraba cada vez más cerca, dedicándose a cazar indiscriminadamente disparando trozos de si mismo. ¿Quién se ha creído que es?

    Desapareciendo del lugar donde me encontraba, en pocos segundos me encontraba flotando sobre él. En ese momento pensé, quise y deseé poder anticipar cualquier ataque suyo. Que hiciese un ridículo espantoso tratando de darle a alguien que se encuentra en el aire flotando como una hoja.

    Por momentos y mientras soy capaz de percibir la trayectoria, comienzo a entender dos cosas. El inmensísimo poder y posibilidades que se despegan ante mi me permiten ser consciente de ver con tanta claridad cada uno de los impactos pasar cerca de mi en cámara lenta que soy capaz de esquivarlos con mínimos movimientos. La otra, es que mi propia cordura está siendo llevada a un ansia homicida que echará todo esto por tierra.

    Un impacto me alcanza. Dos. Tres. Me he confiado y de repente, mientras chasqueo la lengua, sé que algo se desboca. Cada uno de mis errores me ha llevado a esto. A que los demás impactos continúen haciendo mella sobre mi cuerpo cada vez más herido y terminen por matarme.

    No quería sumirme en el abismo, pero...

    Mi cabello se volvió completamente oscuro y peinado hacia atrás. Y con ello, vino el resto de cambios. Mi mente ha bajado un escalón que no sé si volverá a subir, pero sé que mi cuerpo se acaba de convertir en una bomba atómica. Seguramente, con el mínimo descuido, acabe siendo completamente borrado de la existencia si no controlo mi impacto.

    Pero mis actos fueron más rápidos que mis pensamientos. Mi mente había considerado la primera variable y cuando quise darme cuenta, mi enemigo había estallado con tal violencia que cualquier parte del mundo ahora mismo tendría un trozo suyo. El vacío provocado en el aire llegó a mover las placas tectónicas y causó un enorme terremoto. Y quién sabe cuántos desastres más sucedieron a ese.

    Definitivamente, este poder debe quedar sellado. No debo usarlo.

    No puedo permitirme que un simple demonio me supere. Ni siquiera el mismo demonio que sabe lo que pasa por la cabeza.

    Yo seré quien lo controle.

    Yo seré quien decida si existen demonios o no.

    Te tomaré en mis manos, aprenderé a usarte, y serás mi medio.

    Y la cuenta comienza...ya.
    Epístola 1 - El demonio de las armas. 26 segundos fueron suficientes para hacer cambiar el mundo. Varios millares de muertes se sucedieron en ese tan corto lapso de tiempo y nadie podía darse el lujo de quedarse quieto...pero a la vez nadie podía ir a por él. Quien quisiera que fuese, si alguien empuñaba un arma contra él solamente sumaba un número más al contador. ¿Atacar al fuego con el fuego? Sí, pero la humanidad pensaba de esa forma y en parte era lógico. No hay tantas diferencias entre la humanidad y los animales al fin y al cabo. Pocos días después de haber firmado el contrato, mi poder era inestable. Mi propia cordura pagaba el precio y muchas son las lagunas que han quedado de ese tiempo. ¿Era yo quien apestaba a sangre? ¿Era mi propia percepción? ¿Era el entorno quien lo hacía? Nada de ello importaba. Sólo necesitaba matar. Y mi principal víctima se encontraba cada vez más cerca, dedicándose a cazar indiscriminadamente disparando trozos de si mismo. ¿Quién se ha creído que es? Desapareciendo del lugar donde me encontraba, en pocos segundos me encontraba flotando sobre él. En ese momento pensé, quise y deseé poder anticipar cualquier ataque suyo. Que hiciese un ridículo espantoso tratando de darle a alguien que se encuentra en el aire flotando como una hoja. Por momentos y mientras soy capaz de percibir la trayectoria, comienzo a entender dos cosas. El inmensísimo poder y posibilidades que se despegan ante mi me permiten ser consciente de ver con tanta claridad cada uno de los impactos pasar cerca de mi en cámara lenta que soy capaz de esquivarlos con mínimos movimientos. La otra, es que mi propia cordura está siendo llevada a un ansia homicida que echará todo esto por tierra. Un impacto me alcanza. Dos. Tres. Me he confiado y de repente, mientras chasqueo la lengua, sé que algo se desboca. Cada uno de mis errores me ha llevado a esto. A que los demás impactos continúen haciendo mella sobre mi cuerpo cada vez más herido y terminen por matarme. No quería sumirme en el abismo, pero... Mi cabello se volvió completamente oscuro y peinado hacia atrás. Y con ello, vino el resto de cambios. Mi mente ha bajado un escalón que no sé si volverá a subir, pero sé que mi cuerpo se acaba de convertir en una bomba atómica. Seguramente, con el mínimo descuido, acabe siendo completamente borrado de la existencia si no controlo mi impacto. Pero mis actos fueron más rápidos que mis pensamientos. Mi mente había considerado la primera variable y cuando quise darme cuenta, mi enemigo había estallado con tal violencia que cualquier parte del mundo ahora mismo tendría un trozo suyo. El vacío provocado en el aire llegó a mover las placas tectónicas y causó un enorme terremoto. Y quién sabe cuántos desastres más sucedieron a ese. Definitivamente, este poder debe quedar sellado. No debo usarlo. No puedo permitirme que un simple demonio me supere. Ni siquiera el mismo demonio que sabe lo que pasa por la cabeza. Yo seré quien lo controle. Yo seré quien decida si existen demonios o no. Te tomaré en mis manos, aprenderé a usarte, y serás mi medio. Y la cuenta comienza...ya.
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  • ʕ⁠·⁠ᴥ⁠·⁠ʔ Muy buenas noches a todos mis queridos oyentes; espero que estén disfrutando de una velada verdaderamente exquisita. Díganme, ¿no han oído esa farsa de que deben amarte incluso con tus demonios, pero al primer vistazo de oscuridad salen huyendo? Por eso, mis estimados, hay que saber elegir, no sea que terminen como nuestro desafortunado seguidor que nos escribe
    Oh qué sorpresa (☉⁠。⁠☉⁠)⁠ノ
    Es desde el Anillo de la Gula. Pobre alma en desgracia... (⁠。⁠ŏ⁠﹏⁠ŏ⁠) Pero, ¿qué tal si le inyectamos un poco de ánimo y cambiamos su patética perspectiva? ¡Disfruten y que tengan una noche deliciosamente infernal! (⁠ノ⁠◕⁠ヮ⁠◕⁠)⁠ノ⁠*

    https://youtu.be/m2BYLc-XFh0?si=i_jNPMKQEQaOjPT3
    🎙️📻 ʕ⁠·⁠ᴥ⁠·⁠ʔ Muy buenas noches a todos mis queridos oyentes; espero que estén disfrutando de una velada verdaderamente exquisita. Díganme, ¿no han oído esa farsa de que deben amarte incluso con tus demonios, pero al primer vistazo de oscuridad salen huyendo? Por eso, mis estimados, hay que saber elegir, no sea que terminen como nuestro desafortunado seguidor que nos escribe Oh qué sorpresa (☉⁠。⁠☉⁠)⁠ノ Es desde el Anillo de la Gula. Pobre alma en desgracia... (⁠。⁠ŏ⁠﹏⁠ŏ⁠) Pero, ¿qué tal si le inyectamos un poco de ánimo y cambiamos su patética perspectiva? ¡Disfruten y que tengan una noche deliciosamente infernal! (⁠ノ⁠◕⁠ヮ⁠◕⁠)⁠ノ⁠*📻🎙️ https://youtu.be/m2BYLc-XFh0?si=i_jNPMKQEQaOjPT3
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    Categoría Slice of Life
    ¿El infierno se está congelando?¿Qué es este frío que siento de repente?
    ¿Me habrá lastimado el sistema de defensas la tarde nevada?

    Todas esas preguntas me hacia mientras reposaba sobre el nuevo colchón de espuma que no transferia movimientos según el comercial. Era un demonio, mi estado natural era unos grados más de lo normal que los humanos, Pero de pronto estaba yo ahí tiritando de ¿Frío?
    Estiré mi mano alcanzando el móvil que sonaba sobre el buró, mensajes, llamadas. Tocaban la puerta.

    ¡Oh lord, ten piedad!
    ¿El infierno se está congelando?¿Qué es este frío que siento de repente? ¿Me habrá lastimado el sistema de defensas la tarde nevada? Todas esas preguntas me hacia mientras reposaba sobre el nuevo colchón de espuma que no transferia movimientos según el comercial. Era un demonio, mi estado natural era unos grados más de lo normal que los humanos, Pero de pronto estaba yo ahí tiritando de ¿Frío? Estiré mi mano alcanzando el móvil que sonaba sobre el buró, mensajes, llamadas. Tocaban la puerta. ¡Oh lord, ten piedad!
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