༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒
León dejó escapar una risa baja al sentir el peso elegante de Alastor acomodado sobre sus piernas, como si aquel sitio le perteneciera por derecho propio. Sus manos se posaron con naturalidad en la cintura ajena, firmes pero cuidadosas, mientras alzaba la vista hacia esa sonrisa eterna que tanto lograba confundirlo
—Mira nada más… quién diría que terminarías sentado aquí.
murmuró con ese tono relajado tan suyo, aunque en sus ojos había algo más serio de lo habitual.
Sus pulgares rozaron lentamente la tela de su traje, casi distraído, antes de suspirar.
—He peleado contra demasiadas cosas en mi vida, Alastor. Cosas peores de las que cualquiera imaginaría… pero nada me dejó tan fuera de balance como tú.
León sostuvo su mirada sin apartarse ni un segundo.
—Desde aquel trato que hicimos no he podido dejar de pensar en ti. En tu voz metiéndose en mi cabeza, en esa forma tuya de aparecer cuando menos lo espero… en cómo logras irritarme y fascinarme al mismo tiempo.
Una media sonrisa apareció en sus labios mientras acercaba apenas el rostro al suyo.
—No quiero seguir siendo otro subordinado más en tu lista. No quiero ser solo alguien útil cuando te conviene.
Sus manos afirmaron suavemente la cintura de Alastor, manteniéndolo cerca.
—Quiero algo de verdad contigo. Quiero pedirte formalizar esto… que seas mi pareja, y que yo sea algo más para ti que un simple peón.
León arqueó una ceja, con esa mezcla de encanto y desafío que lo caracterizaba.
—Así que dime, cariño… ¿hay lugar para mí a tu lado?
[Alastor_rabbit]
León dejó escapar una risa baja al sentir el peso elegante de Alastor acomodado sobre sus piernas, como si aquel sitio le perteneciera por derecho propio. Sus manos se posaron con naturalidad en la cintura ajena, firmes pero cuidadosas, mientras alzaba la vista hacia esa sonrisa eterna que tanto lograba confundirlo
—Mira nada más… quién diría que terminarías sentado aquí.
murmuró con ese tono relajado tan suyo, aunque en sus ojos había algo más serio de lo habitual.
Sus pulgares rozaron lentamente la tela de su traje, casi distraído, antes de suspirar.
—He peleado contra demasiadas cosas en mi vida, Alastor. Cosas peores de las que cualquiera imaginaría… pero nada me dejó tan fuera de balance como tú.
León sostuvo su mirada sin apartarse ni un segundo.
—Desde aquel trato que hicimos no he podido dejar de pensar en ti. En tu voz metiéndose en mi cabeza, en esa forma tuya de aparecer cuando menos lo espero… en cómo logras irritarme y fascinarme al mismo tiempo.
Una media sonrisa apareció en sus labios mientras acercaba apenas el rostro al suyo.
—No quiero seguir siendo otro subordinado más en tu lista. No quiero ser solo alguien útil cuando te conviene.
Sus manos afirmaron suavemente la cintura de Alastor, manteniéndolo cerca.
—Quiero algo de verdad contigo. Quiero pedirte formalizar esto… que seas mi pareja, y que yo sea algo más para ti que un simple peón.
León arqueó una ceja, con esa mezcla de encanto y desafío que lo caracterizaba.
—Así que dime, cariño… ¿hay lugar para mí a tu lado?