• Horas antes de la tragedia.


    Respiró hondo antes de empujar la pesada puerta del bar. No era su escenario habitual, con demasiada gente, demasiados ojos, pero este día se había prometido intentarlo. Se deslizó por el mostrador buscando un rincón donde su incomodidad no brillara tanto. Pagó su primera copa con manos ligeramente temblorosas y fingió tranquilidad.

    Divisó la mesa de billar desde la barra y con la copa aún fría entre los dedos, cruzó la distancia que lo separaba de los jugadores.

      —¿Les falta uno?—preguntó, sorprendiéndose a sí mismo cuando la pregunta abandonó su boca sin permiso. Los extraños asintieron con indiferencia amable, cediéndole un taco, y comenzó a jugar. 

    Entre bebidas y juegos se pasó el tiempo, hasta que llegó la noche... 
    Horas antes de la tragedia. Respiró hondo antes de empujar la pesada puerta del bar. No era su escenario habitual, con demasiada gente, demasiados ojos, pero este día se había prometido intentarlo. Se deslizó por el mostrador buscando un rincón donde su incomodidad no brillara tanto. Pagó su primera copa con manos ligeramente temblorosas y fingió tranquilidad. Divisó la mesa de billar desde la barra y con la copa aún fría entre los dedos, cruzó la distancia que lo separaba de los jugadores.   —¿Les falta uno?—preguntó, sorprendiéndose a sí mismo cuando la pregunta abandonó su boca sin permiso. Los extraños asintieron con indiferencia amable, cediéndole un taco, y comenzó a jugar.  Entre bebidas y juegos se pasó el tiempo, hasta que llegó la noche... 
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  • Aun recuerdo sus palabras...En medio del mismo fin del mundo, un hombre misterioso, con un aura que daba repelus apareció frente a mi. A pesar de ello, no era como el resto de dioses. Nisiquiera era un demonio. Aquella travesía juntos me ayudó a tomar el impulso de hacer el cambio. A pesar de que, él era frio, estoy segura que al final, me aprecia como su aprendiz.

    Gracias, V.
    Aun recuerdo sus palabras...En medio del mismo fin del mundo, un hombre misterioso, con un aura que daba repelus apareció frente a mi. A pesar de ello, no era como el resto de dioses. Nisiquiera era un demonio. Aquella travesía juntos me ayudó a tomar el impulso de hacer el cambio. A pesar de que, él era frio, estoy segura que al final, me aprecia como su aprendiz. Gracias, V.
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  • — Mi elección de vida al lado de un lobo, él es sin duda lo mejor que me ha pasado, me aferraré tanto a ti, como nunca nadie lo hizo antes. Te amo lobito Dąrkūš Wøl£
    — Mi elección de vida al lado de un lobo, él es sin duda lo mejor que me ha pasado, me aferraré tanto a ti, como nunca nadie lo hizo antes. Te amo lobito [mirage_cyan_wolf_604]
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  • Un nuevo capítulo...
    Fandom OC/JJK
    Categoría Romance
    Leo

    "Mi mayor miedo es que, eventualmente, me verás de la misma forma que me veo yo."

    [Alemania. - Berlín. - El apartamento de Morana. - 21:34]

    Cuan tortuosa podía ser la vida de una persona solitaria, no por necesidad, ni por comodidad, una soledad autoimpuesta, una penitencia en busca de la redención.

    Morana, que últimamente andaba más sumida en pensamiento de lo normal, se dirigió al balcón con cigarro en mano, portando un vestido negro largo y unos tacones; hoy habría visita.

    La ciudad brillaba tanto como siempre, luces que nunca se apagaban, coches que iban de un lado a otro, todos vivían una vida normal... — Los envidio. — Su voz era suave, su mirada observaba el mundo como si fuera un cuadro, y ella no era la pintora, sino una mancha.

    Dio una profunda calada al cigarro y mientras exhalaba el humo, dejó caer las cenizas por el balcón. — Tan ignorantes, y sin embargo... Tan felices. — Así era la gente para ella, pero era esa misma ignorancia la que envidiaba, pues tantos años de vida le habían enseñado algo; cuanto más sabes del mundo, más horrible se vuelve la vida.

    Tiró el cigarro por el balcón, suspirando profundamente antes de volver al interior del piso. Se dirigió al sillón que había en el centro del salón, se cruzó de piernas, juntó sus manos y con su mirada fija en las mismas, su mente comenzó a divagar.

    El pasado pesaba demasiado para ella, la soledad se había vuelto una tortura con el pasar de los siglos, y le había quedado claro que, por mucho que se esforzara y por mucho que odiase admitirlo... No podía seguir así.

    La vida eterna se había convertido en una cárcel desde que "cumplió" su objetivo, pues una vida sin propósito carecía de belleza. La persona que ella amaba, le gustase o no, había desaparecido en la rueda de la vida, así haya reencarnado, nunca sería la misma persona... Y eso dolía más que arder en la pira.

    ¿Desde cuándo se había vuelto tan blanda? Una pregunta que se repetía a menudo, pero la respuesta era simple... Siempre lo fue, en el fondo, su corazón, aunque desgastado, siempre fue blando, pero en sus intentos por convencerse de que no, el daño se había ido acumulando.

    Una historia de amor de un milenio... Un desperdicio, meras mentiras para convencerse a si misma de que podía cambiar lo sucedido... Motivo por el cual, en su juventud, terminó volviéndose tan diestra en la nigromancia. No quería aceptar el resultado, nunca pudo aceptarlo, nunca pudo superarlo... Pero conocer a cierta persona, le hizo darle vueltas a la cabeza.

    Leo, un hechicero que parecía no tener más preocupación que el presente, su actitud tan aparentemente despreocupada se había vuelto contagiosa para Morana… Se había dado cuenta que, en esos momentos de adrenalina que compartían en la carretera, en esas risas por bromas estúpidas, en esa mirada suave que parecía nunca juzgarla... Había hallado refugio.

    ¿En qué estaba pensando? Tras un milenio de asegurar que su corazón solo le pertenecía a un difunto... Estaba pensando en la posibilidad de... Avanzar sin él.

    Morana volvió a la realidad, sacada de su trance por el ruido de los coches... Echa de menos cuando la vida eran herramientas y caballos. Aprovechó el momento para dirigirse a la cocina, sacar su mejor vino y preparar las cosas en la pequeña mesa que había en el salón.

    Terminado esto, la puerta sonó... ¿Sería el hechicero...?

    Al principio, dudó en sus pasos, pero tras un par de segundos, se dirigió a la puerta, tomó aire antes de abrirla ¿Por qué estaba tan nerviosa? No lo sabía, pero lo controlaría, como siempre lo hace... Lentamente abrió la puerta...
    [Cursed_Bastard] "Mi mayor miedo es que, eventualmente, me verás de la misma forma que me veo yo." [Alemania. - Berlín. - El apartamento de Morana. - 21:34] Cuan tortuosa podía ser la vida de una persona solitaria, no por necesidad, ni por comodidad, una soledad autoimpuesta, una penitencia en busca de la redención. Morana, que últimamente andaba más sumida en pensamiento de lo normal, se dirigió al balcón con cigarro en mano, portando un vestido negro largo y unos tacones; hoy habría visita. La ciudad brillaba tanto como siempre, luces que nunca se apagaban, coches que iban de un lado a otro, todos vivían una vida normal... — Los envidio. — Su voz era suave, su mirada observaba el mundo como si fuera un cuadro, y ella no era la pintora, sino una mancha. Dio una profunda calada al cigarro y mientras exhalaba el humo, dejó caer las cenizas por el balcón. — Tan ignorantes, y sin embargo... Tan felices. — Así era la gente para ella, pero era esa misma ignorancia la que envidiaba, pues tantos años de vida le habían enseñado algo; cuanto más sabes del mundo, más horrible se vuelve la vida. Tiró el cigarro por el balcón, suspirando profundamente antes de volver al interior del piso. Se dirigió al sillón que había en el centro del salón, se cruzó de piernas, juntó sus manos y con su mirada fija en las mismas, su mente comenzó a divagar. El pasado pesaba demasiado para ella, la soledad se había vuelto una tortura con el pasar de los siglos, y le había quedado claro que, por mucho que se esforzara y por mucho que odiase admitirlo... No podía seguir así. La vida eterna se había convertido en una cárcel desde que "cumplió" su objetivo, pues una vida sin propósito carecía de belleza. La persona que ella amaba, le gustase o no, había desaparecido en la rueda de la vida, así haya reencarnado, nunca sería la misma persona... Y eso dolía más que arder en la pira. ¿Desde cuándo se había vuelto tan blanda? Una pregunta que se repetía a menudo, pero la respuesta era simple... Siempre lo fue, en el fondo, su corazón, aunque desgastado, siempre fue blando, pero en sus intentos por convencerse de que no, el daño se había ido acumulando. Una historia de amor de un milenio... Un desperdicio, meras mentiras para convencerse a si misma de que podía cambiar lo sucedido... Motivo por el cual, en su juventud, terminó volviéndose tan diestra en la nigromancia. No quería aceptar el resultado, nunca pudo aceptarlo, nunca pudo superarlo... Pero conocer a cierta persona, le hizo darle vueltas a la cabeza. Leo, un hechicero que parecía no tener más preocupación que el presente, su actitud tan aparentemente despreocupada se había vuelto contagiosa para Morana… Se había dado cuenta que, en esos momentos de adrenalina que compartían en la carretera, en esas risas por bromas estúpidas, en esa mirada suave que parecía nunca juzgarla... Había hallado refugio. ¿En qué estaba pensando? Tras un milenio de asegurar que su corazón solo le pertenecía a un difunto... Estaba pensando en la posibilidad de... Avanzar sin él. Morana volvió a la realidad, sacada de su trance por el ruido de los coches... Echa de menos cuando la vida eran herramientas y caballos. Aprovechó el momento para dirigirse a la cocina, sacar su mejor vino y preparar las cosas en la pequeña mesa que había en el salón. Terminado esto, la puerta sonó... ¿Sería el hechicero...? Al principio, dudó en sus pasos, pero tras un par de segundos, se dirigió a la puerta, tomó aire antes de abrirla ¿Por qué estaba tan nerviosa? No lo sabía, pero lo controlaría, como siempre lo hace... Lentamente abrió la puerta...
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  • "Viste? No dolio nada que me dieras un poquito de tu sangre para un experimento~"

    *La aguja brilla apenas, con un tenue resplandor rojizo en el interior del cilindro. la observo con curiosidad científica, moviendo la cola de un lado a otro con creciente felicidad*

    "Si realmente quisiera lastimarte, no usaria una aguja como esta"

    *me rio un poco mientras te doy la espalda y camino por el laboratorio, agarro un tuvo de ensayó con un liquido verdoso de una solucion que prepare momentos antes de traerte y extraerte sangre*
    "Viste? No dolio nada que me dieras un poquito de tu sangre para un experimento~" *La aguja brilla apenas, con un tenue resplandor rojizo en el interior del cilindro. la observo con curiosidad científica, moviendo la cola de un lado a otro con creciente felicidad* "Si realmente quisiera lastimarte, no usaria una aguja como esta" *me rio un poco mientras te doy la espalda y camino por el laboratorio, agarro un tuvo de ensayó con un liquido verdoso de una solucion que prepare momentos antes de traerte y extraerte sangre*
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Voy a realizar cambios en la cuenta de Ivanna, el fc joven que usaba para ella ya no me gusta tanto como antes.
    Es por eso que voy a estar buscando un nuevo fc joven y mientras tanto usaré su nuevo fc adulto.
    Y también modificaré la foto de portada
    #A
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  • Otro domingo amanecía con la tienda cerrada, una costumbre instaurada por su abuelo desde los inicios del negocio, hacía ya tantos años. Para Pietro, el domingo era un día sagrado destinado a la familia. Después de una semana extenuante de trabajo y atención al público, ansiaba compartir un día juntos como cualquier otra familia normal. A pesar de las críticas de quienes señalaban que los domingos eran días de altas ventas, Pietro se mantuvo firme en su convicción. Actualmente, tanto Carmina como su abuela preservaban esa tradición. Aunque claro, eso no significaba que descuidara su entorno; cada domingo salía a limpiar la calle frente a la tienda y su hogar. Armada con un balde de agua y una escoba, la pelirroja se dispuso a su tarea mientras cantaba: —Vuélveme a querer, no me lastimes. ¿Cómo debo hacer para romper este silencio cruel de no saber mas de ti, de ti? ~ — repetía una y otra vez, frustrada por no poder recordar el resto de la letra. Las interrupciones ocasionales de vecinas que pasaban saludando eran respondidas por Carmina con una sonrisa radiante y un entusiasta "buenos días".
    Otro domingo amanecía con la tienda cerrada, una costumbre instaurada por su abuelo desde los inicios del negocio, hacía ya tantos años. Para Pietro, el domingo era un día sagrado destinado a la familia. Después de una semana extenuante de trabajo y atención al público, ansiaba compartir un día juntos como cualquier otra familia normal. A pesar de las críticas de quienes señalaban que los domingos eran días de altas ventas, Pietro se mantuvo firme en su convicción. Actualmente, tanto Carmina como su abuela preservaban esa tradición. Aunque claro, eso no significaba que descuidara su entorno; cada domingo salía a limpiar la calle frente a la tienda y su hogar. Armada con un balde de agua y una escoba, la pelirroja se dispuso a su tarea mientras cantaba: —Vuélveme a querer, no me lastimes. ¿Cómo debo hacer para romper este silencio cruel de no saber mas de ti, de ti? ~ — repetía una y otra vez, frustrada por no poder recordar el resto de la letra. Las interrupciones ocasionales de vecinas que pasaban saludando eran respondidas por Carmina con una sonrisa radiante y un entusiasta "buenos días".
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  • La nueva ¿normalidad?
    Fandom Stranger Things
    Categoría Slice of Life

    Sujetó la bolsa de la compra de papel con una mano antes de empujar la puerta de la cabaña con el hombro mientras leía un artículo de una revista que habia podido comprar en Melvald’s. La parte buena de que pensaran que Hop estaba muerto era que nadie pasaba por aquel lugar, asi que la seguridad no era tan reforzada como cuando Ce se escondía allí siendo una niña. Además, los dos kilómetros de cable y latas avisaban perfectamente de cualquier intruso.

    -Al parecer no solo Hawkins está sumido en el infierno -comentó Joyce mientras deambulaba por la cabaña hasta llegar a la mesa de la cocina. Dejó la bolsa sobre la pequeña mesa todavia con la mirada centrada en la revista- Una inundación ha devastado la zona del rio Guadalupe en Texas. Ha sido terrible -alzó la mirada para ver a Hope sentado en el sofá, limpiando un par de escopetas- Pero no creo que esté relacionado…- ironizó antes de dejar también la revista sobre la mesa.

    -He podido comprar gofres para Ce y… cerveza…- canturreó esta última palabra sacando un six-pack de la bolsa. Ladeó la cabeza al ver que Jim Hopper estaba más centrado en las armas que en lo que ella decía- ¿Es que crees que Henry se presentará aquí de la noche a la mañana? -preguntó- ¿No sigues alucinando con que el pequeño Henry Creel sea.. bueno, ya sabes… Vecna? Nunca lo hubiera imaginado.
    Sujetó la bolsa de la compra de papel con una mano antes de empujar la puerta de la cabaña con el hombro mientras leía un artículo de una revista que habia podido comprar en Melvald’s. La parte buena de que pensaran que Hop estaba muerto era que nadie pasaba por aquel lugar, asi que la seguridad no era tan reforzada como cuando Ce se escondía allí siendo una niña. Además, los dos kilómetros de cable y latas avisaban perfectamente de cualquier intruso. -Al parecer no solo Hawkins está sumido en el infierno -comentó Joyce mientras deambulaba por la cabaña hasta llegar a la mesa de la cocina. Dejó la bolsa sobre la pequeña mesa todavia con la mirada centrada en la revista- Una inundación ha devastado la zona del rio Guadalupe en Texas. Ha sido terrible -alzó la mirada para ver a Hope sentado en el sofá, limpiando un par de escopetas- Pero no creo que esté relacionado…- ironizó antes de dejar también la revista sobre la mesa. -He podido comprar gofres para Ce y… cerveza…- canturreó esta última palabra sacando un six-pack de la bolsa. Ladeó la cabeza al ver que [H0PPER] estaba más centrado en las armas que en lo que ella decía- ¿Es que crees que Henry se presentará aquí de la noche a la mañana? -preguntó- ¿No sigues alucinando con que el pequeño Henry Creel sea.. bueno, ya sabes… Vecna? Nunca lo hubiera imaginado.
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  • Ratiled vs Lila
    Fandom OC
    Categoría Acción
    El aire fuera de Bakery Lab aún vibraba con la energía residual del árbol Miyo, pero el peligro vegetal era ahora el menor de los problemas de Ratiled. Con la espalda lacerada y la túnica empapada en una sangre que goteaba con un ritmo pesado sobre el suelo, el brujo no buscó refugio. Se detuvo a pocos metros de la puerta, girándose para encarar a la mujer que, con un gesto de desprecio, le había devuelto la libertad.
    Lila permanecía allí, con esa risa rota y malvada que delataba una naturaleza tan podrida y fascinante como la suya. Ratiled la observó con una determinación feroz; no veía en ella a una salvadora, sino un espejo de su propio odio. Ella despreciaba la cursilería de Hellen y la debilidad de los "ñoños" que frecuentaban ese lugar, una sintonía de maldad que, en lugar de unirlos, los condenaba a colisionar.
    —¿Crees que tu limosna de poder me doblega, bruja? —siseó Ratiled, ignorando el fuego que recorría sus heridas—. Me has sacado de las ramas solo para que pueda saborear tu caída personalmente.
    Lila no retrocedió. Su sola presencia era un desafío, una maga que se regocijaba en el caos y que ahora reclamaba su tributo en sangre. Ratiled alzó su vara, ignorando el temblor de sus manos heridas, y comenzó a tejer una red de sombras que buscaba envolver la figura de Lila, no para atraparla, sino para asfixiar la magia que ella tanto presumía.
    —Odias este nido de amor y azúcar tanto como yo —continuó él, con los ojos inyectados en un brillo febril—. Pero en mi mundo no hay espacio para dos sombras tan grandes. Tu "ayuda" es una deuda que voy a cobrarme con tu vida.
    El duelo estaba servido. Dos seres que aborrecían la luz se encontraban frente a frente, dispuestos a demostrar que, en las tinieblas de Ficrol, solo el más cruel tiene derecho a permanecer en pie.

    @Lila
    El aire fuera de Bakery Lab aún vibraba con la energía residual del árbol Miyo, pero el peligro vegetal era ahora el menor de los problemas de Ratiled. Con la espalda lacerada y la túnica empapada en una sangre que goteaba con un ritmo pesado sobre el suelo, el brujo no buscó refugio. Se detuvo a pocos metros de la puerta, girándose para encarar a la mujer que, con un gesto de desprecio, le había devuelto la libertad. Lila permanecía allí, con esa risa rota y malvada que delataba una naturaleza tan podrida y fascinante como la suya. Ratiled la observó con una determinación feroz; no veía en ella a una salvadora, sino un espejo de su propio odio. Ella despreciaba la cursilería de Hellen y la debilidad de los "ñoños" que frecuentaban ese lugar, una sintonía de maldad que, en lugar de unirlos, los condenaba a colisionar. —¿Crees que tu limosna de poder me doblega, bruja? —siseó Ratiled, ignorando el fuego que recorría sus heridas—. Me has sacado de las ramas solo para que pueda saborear tu caída personalmente. Lila no retrocedió. Su sola presencia era un desafío, una maga que se regocijaba en el caos y que ahora reclamaba su tributo en sangre. Ratiled alzó su vara, ignorando el temblor de sus manos heridas, y comenzó a tejer una red de sombras que buscaba envolver la figura de Lila, no para atraparla, sino para asfixiar la magia que ella tanto presumía. —Odias este nido de amor y azúcar tanto como yo —continuó él, con los ojos inyectados en un brillo febril—. Pero en mi mundo no hay espacio para dos sombras tan grandes. Tu "ayuda" es una deuda que voy a cobrarme con tu vida. El duelo estaba servido. Dos seres que aborrecían la luz se encontraban frente a frente, dispuestos a demostrar que, en las tinieblas de Ficrol, solo el más cruel tiene derecho a permanecer en pie. @Lila
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    Individual
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  • "Army is here! -yelled Karen"
    Fandom Stranger Things
    Categoría Drama
    Apenas había pasado una semana desde que el suelo de Hawkins se abriera y se llevara consigo barrios, parques y… vidas humanas. El pueblo que habia conocido habia cambiado. La policía de Hawkins (claro que sin Hopper ya que este estaba oficialmente muerto) habia intentado acordonar la zona afectada como podía, pero no habia cinta de protección suficiente para la herida abierta en el pueblo.

    Ce habia intentado ayudar lo que podía, colaborando con el refugio en el instituto y yendo a visitar a Max, pero no era bueno que se dejara ver demasiado. Asi que la mayor parte del tiempo estaba recluida en la cabaña o pasaba el tiempo con Mike. Aquella tarde, Nancy y Jonathan habían ido a acompañar a Robin a la WSQK ya que se habían quedado sin operador de radio. Y Holly habia ido a ver una película a casa de una amiga.

    Asi que Mike Wheeler y ella tenían todo el sótano para ellos solos. Ce tenia sus piernas cruzadas sobre el sofá sentada como un indio. Y Mike reposaba su cabeza sobre el regazo de la muchacha mientras le leía un capitulo de El Señor de Los Anillos. Ce escuchaba fascinada, por supuesto. Adoraba las voces de Mike, las entonaciones, los vaivenes de sus manos al interpretar sutilmente una escena. Era un excelente narrador.

    -¿Cuántas veces lo has leido? -preguntó Ce tras una risa divertida.
    Apenas había pasado una semana desde que el suelo de Hawkins se abriera y se llevara consigo barrios, parques y… vidas humanas. El pueblo que habia conocido habia cambiado. La policía de Hawkins (claro que sin Hopper ya que este estaba oficialmente muerto) habia intentado acordonar la zona afectada como podía, pero no habia cinta de protección suficiente para la herida abierta en el pueblo. Ce habia intentado ayudar lo que podía, colaborando con el refugio en el instituto y yendo a visitar a Max, pero no era bueno que se dejara ver demasiado. Asi que la mayor parte del tiempo estaba recluida en la cabaña o pasaba el tiempo con Mike. Aquella tarde, Nancy y Jonathan habían ido a acompañar a Robin a la WSQK ya que se habían quedado sin operador de radio. Y Holly habia ido a ver una película a casa de una amiga. Asi que [PALAD1N] y ella tenían todo el sótano para ellos solos. Ce tenia sus piernas cruzadas sobre el sofá sentada como un indio. Y Mike reposaba su cabeza sobre el regazo de la muchacha mientras le leía un capitulo de El Señor de Los Anillos. Ce escuchaba fascinada, por supuesto. Adoraba las voces de Mike, las entonaciones, los vaivenes de sus manos al interpretar sutilmente una escena. Era un excelente narrador. -¿Cuántas veces lo has leido? -preguntó Ce tras una risa divertida.
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