• Focus al abismo
    Fandom Zenless Zone Zero
    Categoría Acción
    Proxy Phaethon biplaza,
    estoy focus al abismo.
    De las Cavidades insondables
    solo tú descifras el algoritmo.

    Proxy clandestino,
    redactando informe críptico.
    Camarada operador,
    en el Instituto de lo Imposible.

    Estoy focus al abismo.
    La caída no es accidente,
    es decisión.

    Las grietas de luz atraviesan el vacío espectral,
    los fragmentos vuelven a brillar en verde Éter,
    ya se ha hecho de noche en Nueva Eridu
    y el residuo lumínico palpita.

    Y chirrían los Etéreos
    a treinta mil metros bajo la realidad.
    Proxy Phaethon en ruta divergente,
    trazando mapas que no deberían existir.

    Las coordenadas tiemblan,
    la señal se distorsiona.
    Hugo Vlad en otro descenso,
    su cápsula perforando el mismo silencio.

    Dos trayectorias.
    Un mismo abismo.
    Las grietas de luz atraviesan el vacío espectral,
    el Éter reverbera en azul fracturado,
    ya no hay superficie,
    solo profundidad.

    Y chirrían los Etéreos
    como si cantaran
    para recordar que nunca debieron existir.

    Estoy focus al abismo.
    No me hundo.
    Me entrego.
    La Cavidad no es océano.
    Es espejo.
    Y mientras caigo,
    algo en el vacío
    me reconoce.
    Proxy Phaethon biplaza, estoy focus al abismo. De las Cavidades insondables solo tú descifras el algoritmo. Proxy clandestino, redactando informe críptico. Camarada operador, en el Instituto de lo Imposible. Estoy focus al abismo. La caída no es accidente, es decisión. Las grietas de luz atraviesan el vacío espectral, los fragmentos vuelven a brillar en verde Éter, ya se ha hecho de noche en Nueva Eridu y el residuo lumínico palpita. Y chirrían los Etéreos a treinta mil metros bajo la realidad. Proxy Phaethon en ruta divergente, trazando mapas que no deberían existir. Las coordenadas tiemblan, la señal se distorsiona. Hugo Vlad en otro descenso, su cápsula perforando el mismo silencio. Dos trayectorias. Un mismo abismo. Las grietas de luz atraviesan el vacío espectral, el Éter reverbera en azul fracturado, ya no hay superficie, solo profundidad. Y chirrían los Etéreos como si cantaran para recordar que nunca debieron existir. Estoy focus al abismo. No me hundo. Me entrego. La Cavidad no es océano. Es espejo. Y mientras caigo, algo en el vacío me reconoce.
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  • —Como dice el dicho, una vez al año no hace daño.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Off: Voy a salir ya pero me a gusta lo del videoclub de ZZZ y sus personajes, pueden estar interesantes para pasar un buen rato.

    Tened una buena noche o ya mañana como es en mi caso, buenas noches/dias
    Off: Voy a salir ya pero me a gusta lo del videoclub de ZZZ y sus personajes, pueden estar interesantes para pasar un buen rato. Tened una buena noche o ya mañana como es en mi caso, buenas noches/dias ❤️
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  • ℰ𝓋𝑒𝓃𝓉𝑜𝓈 𝒹𝑒𝓁 𝒫𝒶𝓈𝒶𝒹𝑜

    durante una visita al cantante te topaste con algunas paginas desperdigadas por el suelo, la mayoria eran partituras sin embargo una destacaba entre las demas.

    "dia 15: me han tenido que trasladar nuevamente, una nueva familia cada mes como siempre, sin embargo parece que desde un inicio no les agrado, el hijo biologico de la familia me a cortado parte de mi cabello durante la noche"

    "dia 38: parece que lo que les incomodaba era ver a un chico tan femenino, me termine cortando el pelo... quizas asi les agrade mas, admeas ya estaba arruinado desde lo que hizo Adam"
    las siguientes paginas estaban desperdigadas entre las partituras totalmente rotas, parecia que Summer habia encontrado su viejo diario antes de que llegaras, solo encontraste un trozo que decia "no soy yo"

    https://vt.tiktok.com/ZSmDskTVA/
    ℰ𝓋𝑒𝓃𝓉𝑜𝓈 𝒹𝑒𝓁 𝒫𝒶𝓈𝒶𝒹𝑜 durante una visita al cantante te topaste con algunas paginas desperdigadas por el suelo, la mayoria eran partituras sin embargo una destacaba entre las demas. "dia 15: me han tenido que trasladar nuevamente, una nueva familia cada mes como siempre, sin embargo parece que desde un inicio no les agrado, el hijo biologico de la familia me a cortado parte de mi cabello durante la noche" "dia 38: parece que lo que les incomodaba era ver a un chico tan femenino, me termine cortando el pelo... quizas asi les agrade mas, admeas ya estaba arruinado desde lo que hizo Adam" las siguientes paginas estaban desperdigadas entre las partituras totalmente rotas, parecia que Summer habia encontrado su viejo diario antes de que llegaras, solo encontraste un trozo que decia "no soy yo" https://vt.tiktok.com/ZSmDskTVA/
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  • *Fue a una fiesta elegante, como compañera de Hugo pues es una fiesta de arte, aunque se separa un rato de él, tomando vino por error, al poco momento ya estaba sentada sola, profundamente dormida *
    *Fue a una fiesta elegante, como compañera de Hugo pues es una fiesta de arte, aunque se separa un rato de él, tomando vino por error, al poco momento ya estaba sentada sola, profundamente dormida *
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  • — Hoy fue productivo. Encontré una violinista para la banda. No buscábamos, pero... apareció. Como las preguntas sin respuesta.
    — Hoy fue productivo. Encontré una violinista para la banda. No buscábamos, pero... apareció. Como las preguntas sin respuesta.
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  • I'll use you as a focal point, so I don't lose sight of what I want
    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
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    La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo.

    Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante.

    Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad.

    La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua.

    Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo...

    ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo.

    Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción.

    Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape.

    Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años.

    Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones.

    Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos?

    Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...?

    Luego trataría de averiguarlo.

    Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo.

    La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas.

    «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche.

    Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor.

    𝙳𝚁𝙰𝙲𝙾 𝙼𝙰𝙻𝙵𝙾𝚈
    STARTER La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo. Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante. Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad. La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua. Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo... ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo. Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción. Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape. Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años. Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones. Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos? Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...? Luego trataría de averiguarlo. Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo. La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas. «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche. Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor. [PUREBL00D]
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  • Oh como me gusta esto, firme y macizo.

    *Seguía manoseado el cuerpo masculino*
    Oh como me gusta esto, firme y macizo. *Seguía manoseado el cuerpo masculino*
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  • Tal vez algun dia sere tan talentosas como mis antecesoras... Aun las extraño muchísimo ..
    Tal vez algun dia sere tan talentosas como mis antecesoras... Aun las extraño muchísimo ..
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  • 𝑅𝑒𝑐𝑢𝑒𝑟𝑑𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑙 2021 con Cameron Lee Keane


    ⚞⦁⦁ —Violet, quiero que este sea el lugar elegido para pasar juntos nuestra última etapa en la vida, porque quiero que este sea el lugar elegido para comenzarla. Ambos hemos sufrido mucho, hemos estado separados pero siempre hemos encontrado la manera de volver el uno junto al otro. Y es que mi destino está atado al tuyo. No quiero la vida más perfecta que me puedan ofrecer si no es a tu lado. Por qué las probabilidades de amarnos como lo hacemos son de una entre un millón. Porque cada paso que damos juntos somos mejores. Por eso quiero preguntarte una cosa.

    Es justo en ese momento cuando se arrodilla, y tras hacer cierta invocación silenciosa en su mano derecha aparece una pequeña caja forrada de terciopelo violeta, la cual abre dejando a la vista un anillo, finamente tallado con un pequeño diamante engarzado en su centro del cual la luna arranca pequeños reflejos.

    —Violet Barrow ¿Quieres casarte conmigo?—

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ(...)

    ⚞⦁⦁ “𝘝𝘪𝘰𝘭𝘦𝘵 𝘉𝘢𝘳𝘳𝘰𝘸. ¿𝘘𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘤𝘢𝘴𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘮𝘪𝘨𝘰?”
    Esas cinco palabras. Sencillas. Simples. Esas cinco palabras provocaron que se quedase, literalmente, sin respiración.

    -Por Merlín…- dijo, alucinada viendo aquel anillo- Es… Es precioso, Cameron…- notaba las lágrimas agolparse en sus ojos, todas producto de la emoción.

    Cameron todavía la miraba esperando una respuesta. Y entonces se dio cuenta de que, aunque ella tuviera la respuesta muy clara, aun no se lo había hecho saber.

    -Sí- dijo sin saber de dónde había sacado la voz para decir aquello- Sí. Sí, me casaré contigo, Cameron Lee Keane… -rio mientras él le ponía el anillo en el dedo, formalizando así, por fin, su relación- Dios mío, te quiero. Te quiero, te quiero…- rio ella rodeando su cuello con los brazos y besándole ávidamente en los labios- Claro que quiero casarme contigo. Y quiero terminar nuestros días en este pueblo, en esta playa. Nuestra playa… Tú y yo… Para siempre…


    #Recuerdos #2021 #RecuerdosDeTwitterRol
    𝑅𝑒𝑐𝑢𝑒𝑟𝑑𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑙 2021 con [xLKeane] ⚞⦁⦁ —Violet, quiero que este sea el lugar elegido para pasar juntos nuestra última etapa en la vida, porque quiero que este sea el lugar elegido para comenzarla. Ambos hemos sufrido mucho, hemos estado separados pero siempre hemos encontrado la manera de volver el uno junto al otro. Y es que mi destino está atado al tuyo. No quiero la vida más perfecta que me puedan ofrecer si no es a tu lado. Por qué las probabilidades de amarnos como lo hacemos son de una entre un millón. Porque cada paso que damos juntos somos mejores. Por eso quiero preguntarte una cosa. Es justo en ese momento cuando se arrodilla, y tras hacer cierta invocación silenciosa en su mano derecha aparece una pequeña caja forrada de terciopelo violeta, la cual abre dejando a la vista un anillo, finamente tallado con un pequeño diamante engarzado en su centro del cual la luna arranca pequeños reflejos. —Violet Barrow ¿Quieres casarte conmigo?— ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ(...) ⚞⦁⦁ “𝘝𝘪𝘰𝘭𝘦𝘵 𝘉𝘢𝘳𝘳𝘰𝘸. ¿𝘘𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘤𝘢𝘴𝘢𝘳𝘵𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘮𝘪𝘨𝘰?” Esas cinco palabras. Sencillas. Simples. Esas cinco palabras provocaron que se quedase, literalmente, sin respiración. -Por Merlín…- dijo, alucinada viendo aquel anillo- Es… Es precioso, Cameron…- notaba las lágrimas agolparse en sus ojos, todas producto de la emoción. Cameron todavía la miraba esperando una respuesta. Y entonces se dio cuenta de que, aunque ella tuviera la respuesta muy clara, aun no se lo había hecho saber. -Sí- dijo sin saber de dónde había sacado la voz para decir aquello- Sí. Sí, me casaré contigo, Cameron Lee Keane… -rio mientras él le ponía el anillo en el dedo, formalizando así, por fin, su relación- Dios mío, te quiero. Te quiero, te quiero…- rio ella rodeando su cuello con los brazos y besándole ávidamente en los labios- Claro que quiero casarme contigo. Y quiero terminar nuestros días en este pueblo, en esta playa. Nuestra playa… Tú y yo… Para siempre… #Recuerdos #2021 #RecuerdosDeTwitterRol
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