• ~ Mi personalidad se define en como tú me trates, si eres amable, seré amable. Si eres gilipollas, seré más gilipollas.
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  • —. . .—

    Esperaba paciente, como si fuera solo un juguete que se activa con una interacción externa. Mis ojos estaban alerta, buscando a alguna persona en las praderas secas, mientras el sol iba cayendo.
    —. . .— Esperaba paciente, como si fuera solo un juguete que se activa con una interacción externa. Mis ojos estaban alerta, buscando a alguna persona en las praderas secas, mientras el sol iba cayendo.
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  • El bosque rugía con violencia; el aire azotaba los árboles hasta hacerlos amenazar con desplomarse.

    Lianna se había alejado lo suficiente del castillo para perder de vista aquella presencia familiar y amenazante.

    Un crujido en los arbustos se intensificó. Lianna se tensó, lista para atacar, pero una luz cegadora estalló frente a ella, quemándole la piel y obligándola a retroceder.

    El ardor agudizó sus sentidos. Sus uñas se alargaron en garras afiladas, sus colmillos afilados asomaron entre sus labios y sus ojos brillaron con un rojo intenso. Su apariencia se había tornado monstruosa.

    Finalmente, su rival se hizo presente. Y al hablar, su voz trajo consigo un recuerdo que Lianna aborrecía.

    —Vaya, cuánto tiempo sin verte, preciosa.

    Por su parte, la pelirroja intentaba recuperar la visión. Solo oía los pasos del hombre acercándose. Dio un golpe al aire, y luego otro, pero él los esquivaba con facilidad. Antes de que pudiera reaccionar, una fuerza mágica la inmovilizó y la arrojó al suelo.

    —No has cambiado nada —dijo él con una sonrisa que se ampliaba—. Sigues siendo igual de ruda que cuando te conocí. Pero… gané, siempre gano.

    Con un gesto casi condescendiente, le tocó la punta de la nariz, como si ella fuera una criatura inofensiva.

    —Dime, querida Lianna, ¿has cuidado bien de nuestra hija?

    Lianna intentó zafarse usando su fuerza sobrenatural, pero Adam quemó sus muñecas con un destello de luz, haciéndola jadear de dolor.

    —¿Qué quieres? —preguntó ella, con una mezcla de desprecio y miedo en la mirada.

    El hechicero mantuvo su mano cerca del rostro de Lianna; un halo de luz cálida pero amenazante danzaba en sus yemas.

    —Lo que siempre quise —respondió, y por un instante su voz perdió la burla y se volvió grave, casi vulnerable

    — Una familia a mi familia. Tú y ella. Pero veo que sigues siendo la misma fiera egoísta que arrojó a nuestra hija a la intemperie.

    Lianna dejó de forcejear. El dolor en sus muñecas era agudo, pero el odio la mantenía alerta, luego respiró hondo. La fuerza no servía. Tal vez la astucia, su herramienta más antigua, aún pudiera darle una salida.

    —No la abandoné —escupió, buscando un tono entre el desafío y una rendición fingida—. La di en adopción a una pareja. La puse a salvo, lejos de mí, de ti… de todos.

    —¿A salvo? —La luz en la mano de Adam parpadeó, peligrosa—. La condenaste a una vida de orfandad. Sin saber quién es, de dónde viene… sin conocer su propio poder. El hechizo de concepción la marcó, Lianna. Lleva magia en la sangre, lleva inmortalidad. ¿Y crees que eso pasará desapercibido entre los humanos?

    Un silencio denso cayó entre ellos. Era la primera vez que Lianna consideraba eso. Siempre había visto a la niña como una maldición, un recordatorio de su violación y su debilidad. Nunca como una persona con un destino.

    Adam se arrodilló a su lado; su voz bajó a un susurro íntimo.

    —Yo la he sentido. En mis sueños, en mis hechizos de búsqueda. Ella crece, y su poder despierta. Sin guía, se convertirá en un faro para cosas mucho peores… y probablemente se destruya a sí misma.

    Ahora no era solo una amenaza para el imperio de lujo y sangre que Lianna había construido. Era una responsabilidad. Un nuevo tipo de trampa.

    —¿Qué propones, hechicero? —preguntó Lianna, con una frialdad que le costó cada palabra.

    —Que la encuentres. Que la traigas a mí. Juntos la criaremos; le enseñaremos a controlar su magia, a ser fuerte. Tú podrás seguir con tus juegos de poder, y yo me ocuparé de su educación. Pero será nuestra hija. Vivirá bajo mi protección. Y bajo mi techo.

    —¿Como tu prisionera?

    —Como mi hija —corrigió él, con una sonrisa que no alcanzaba los ojos—. Y para asegurarme de que cumples… y de que no intentarás engañarme o lastimarla…

    Extendió la mano y, con un gesto rápido, tocó el centro del pecho de Lianna. Un dolor agudo, como de metal al rojo vivo, le atravesó el esternón. Lianna gritó, un sonido animal y desgarrado.

    Cuando Adam retiró los dedos, un fino hilo dorado, como una telaraña de luz, brilló brevemente bajo su piel antes de desaparecer.

    —Un vínculo —explicó, satisfecho—. Te permitirá sentir su presencia, como una brújula. Pero a mí me permitirá saber si le haces daño. Si intentas lastimarla, o cometer otra estupidez egoísta…

    —. El encanto que sostiene tu juventud y tu fuerza se deshará en una hora. Envejecerás décadas en minutos y morirás como una humana frágil. Nada de tu poder, ni tu dinero, ni tus sirvientes te salvarán. Ni siquiera tus padres.

    Se levantó y liberó la inmovilización mágica. Lianna se incorporó, llevándose una mano al pecho donde latía la marca invisible. No era solo una amenaza física; era la aniquilación de todo lo que era.

    —Tienes un mes —dijo Adam, empezando a desvanecerse entre la luz distorsionada del bosque

    — Tráeme a nuestra hija. Empieza a actuar como su madre… o descubre lo que es realmente perderlo todo.

    Y desapareció.

    Lianna se quedó sola entre los árboles que aún se estremecían. El rugido del bosque había cesado, reemplazado por un silencio opresivo. No solo tenía que encontrar a una hija que no quería, sino entregarla al hombre que más odiaba y temía. Y en el proceso, debía proteger su propia existencia.
    El bosque rugía con violencia; el aire azotaba los árboles hasta hacerlos amenazar con desplomarse. Lianna se había alejado lo suficiente del castillo para perder de vista aquella presencia familiar y amenazante. Un crujido en los arbustos se intensificó. Lianna se tensó, lista para atacar, pero una luz cegadora estalló frente a ella, quemándole la piel y obligándola a retroceder. El ardor agudizó sus sentidos. Sus uñas se alargaron en garras afiladas, sus colmillos afilados asomaron entre sus labios y sus ojos brillaron con un rojo intenso. Su apariencia se había tornado monstruosa. Finalmente, su rival se hizo presente. Y al hablar, su voz trajo consigo un recuerdo que Lianna aborrecía. —Vaya, cuánto tiempo sin verte, preciosa. Por su parte, la pelirroja intentaba recuperar la visión. Solo oía los pasos del hombre acercándose. Dio un golpe al aire, y luego otro, pero él los esquivaba con facilidad. Antes de que pudiera reaccionar, una fuerza mágica la inmovilizó y la arrojó al suelo. —No has cambiado nada —dijo él con una sonrisa que se ampliaba—. Sigues siendo igual de ruda que cuando te conocí. Pero… gané, siempre gano. Con un gesto casi condescendiente, le tocó la punta de la nariz, como si ella fuera una criatura inofensiva. —Dime, querida Lianna, ¿has cuidado bien de nuestra hija? Lianna intentó zafarse usando su fuerza sobrenatural, pero Adam quemó sus muñecas con un destello de luz, haciéndola jadear de dolor. —¿Qué quieres? —preguntó ella, con una mezcla de desprecio y miedo en la mirada. El hechicero mantuvo su mano cerca del rostro de Lianna; un halo de luz cálida pero amenazante danzaba en sus yemas. —Lo que siempre quise —respondió, y por un instante su voz perdió la burla y se volvió grave, casi vulnerable — Una familia a mi familia. Tú y ella. Pero veo que sigues siendo la misma fiera egoísta que arrojó a nuestra hija a la intemperie. Lianna dejó de forcejear. El dolor en sus muñecas era agudo, pero el odio la mantenía alerta, luego respiró hondo. La fuerza no servía. Tal vez la astucia, su herramienta más antigua, aún pudiera darle una salida. —No la abandoné —escupió, buscando un tono entre el desafío y una rendición fingida—. La di en adopción a una pareja. La puse a salvo, lejos de mí, de ti… de todos. —¿A salvo? —La luz en la mano de Adam parpadeó, peligrosa—. La condenaste a una vida de orfandad. Sin saber quién es, de dónde viene… sin conocer su propio poder. El hechizo de concepción la marcó, Lianna. Lleva magia en la sangre, lleva inmortalidad. ¿Y crees que eso pasará desapercibido entre los humanos? Un silencio denso cayó entre ellos. Era la primera vez que Lianna consideraba eso. Siempre había visto a la niña como una maldición, un recordatorio de su violación y su debilidad. Nunca como una persona con un destino. Adam se arrodilló a su lado; su voz bajó a un susurro íntimo. —Yo la he sentido. En mis sueños, en mis hechizos de búsqueda. Ella crece, y su poder despierta. Sin guía, se convertirá en un faro para cosas mucho peores… y probablemente se destruya a sí misma. Ahora no era solo una amenaza para el imperio de lujo y sangre que Lianna había construido. Era una responsabilidad. Un nuevo tipo de trampa. —¿Qué propones, hechicero? —preguntó Lianna, con una frialdad que le costó cada palabra. —Que la encuentres. Que la traigas a mí. Juntos la criaremos; le enseñaremos a controlar su magia, a ser fuerte. Tú podrás seguir con tus juegos de poder, y yo me ocuparé de su educación. Pero será nuestra hija. Vivirá bajo mi protección. Y bajo mi techo. —¿Como tu prisionera? —Como mi hija —corrigió él, con una sonrisa que no alcanzaba los ojos—. Y para asegurarme de que cumples… y de que no intentarás engañarme o lastimarla… Extendió la mano y, con un gesto rápido, tocó el centro del pecho de Lianna. Un dolor agudo, como de metal al rojo vivo, le atravesó el esternón. Lianna gritó, un sonido animal y desgarrado. Cuando Adam retiró los dedos, un fino hilo dorado, como una telaraña de luz, brilló brevemente bajo su piel antes de desaparecer. —Un vínculo —explicó, satisfecho—. Te permitirá sentir su presencia, como una brújula. Pero a mí me permitirá saber si le haces daño. Si intentas lastimarla, o cometer otra estupidez egoísta… —. El encanto que sostiene tu juventud y tu fuerza se deshará en una hora. Envejecerás décadas en minutos y morirás como una humana frágil. Nada de tu poder, ni tu dinero, ni tus sirvientes te salvarán. Ni siquiera tus padres. Se levantó y liberó la inmovilización mágica. Lianna se incorporó, llevándose una mano al pecho donde latía la marca invisible. No era solo una amenaza física; era la aniquilación de todo lo que era. —Tienes un mes —dijo Adam, empezando a desvanecerse entre la luz distorsionada del bosque — Tráeme a nuestra hija. Empieza a actuar como su madre… o descubre lo que es realmente perderlo todo. Y desapareció. Lianna se quedó sola entre los árboles que aún se estremecían. El rugido del bosque había cesado, reemplazado por un silencio opresivo. No solo tenía que encontrar a una hija que no quería, sino entregarla al hombre que más odiaba y temía. Y en el proceso, debía proteger su propia existencia.
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  • Proxima ronda
    Fandom Record of Ragnarok/Shuumatsu no valkyrie y Otros
    Categoría Anime / Mangas
    Loki estaba en su habitacion pensativo luego de haber hablado con Brunhilde pero en su interior estaba detrisado pero , estaba decidiro a no perder contra el humano

    "Asi que asi , sera y todo por sacar a siegd de aquel lugar"

    Estaba listo para esta ronda aun que este su vida en peligo o morir en ese intamte pero no estaba dispuesto a morir no todavida.
    Aun que aun , estaba pensado de como.usar sus habilidaders ......
    Cuando le llego a Zeus la noticia que el siguiente luchador que repesentara a los dioses en el ragnarok era LOKI .
    Loki estaba en su habitacion pensativo luego de haber hablado con Brunhilde pero en su interior estaba detrisado pero , estaba decidiro a no perder contra el humano "Asi que asi , sera y todo por sacar a siegd de aquel lugar" Estaba listo para esta ronda aun que este su vida en peligo o morir en ese intamte pero no estaba dispuesto a morir no todavida. Aun que aun , estaba pensado de como.usar sus habilidaders ...... Cuando le llego a Zeus la noticia que el siguiente luchador que repesentara a los dioses en el ragnarok era LOKI .
    Tipo
    Grupal
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  • Cómo será mi descendencia hmm.. serán como yo? O quizás mucho mejor.
    Cómo será mi descendencia hmm.. serán como yo? O quizás mucho mejor.
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  • Y apareció justo cuando menos la esperaba, justo cuando creía haber cerrado ese capítulo, horas después de comernos las uvas, mi hija, mi pareja y yo. Fue una noche inolvidable pero lo que estaba por llegar lo superó con creces.

    Ella apareció, su mujer.

    Brianna salió corriendo. La había buscado durante dieciséis años y, cuando por fin la tuvo delante, se abrumó y huyó. Lo entendí, yo habría hecho lo mismo. Pero al verla bien, tan demacrada, tan abatida, comprendí enseguida que no se había ido por voluntad propia. Algo había pasado. Tampoco daba la espalda a quien le importaba por lo que le ofreció algo de comer.

    El corazón me empezó a arder, igual que la marca del brazo. Esa que debería estar apagada. No podía tener dos vínculos, lo sabía. Tenía que elegir… y no estaba dispuesto. Todo debía seguir como estaba, aunque por dentro nada lo estuviera.

    Mi pareja actual estaba fuera, comprando unos regalos para Brianna y yo me encontraba en la cocina preparándole algo de comer a mi primer amor. A la mujer que creí que sería la única, la eterna, la que me arrebataron sin explicación.

    Por lo que me contó, supe que había pasado dieciséis años en cautiverio. No pudo escapar. Sentí que la había fallado como esposo, que quizá podría haberla buscado mejor, aunque no hubiera indicios de secuestro, aunque todo apuntara a un abandono premeditado. Esa había sido la única verdad que me permitió seguir adelante.

    Quería llorar, me temblaba la voz, y algo más hondo que la voz, el alma. No quise mostrarlo. Me mostré frío, contenido, pero no le di la espalda. Nunca supe hacerlo, ella siempre me había importado y teníamos una hija en común.

    No podía creer que estuviera allí, en mi cocina, después de tantos años. Estaba aturdido, la mujer que siempre amé estaba frente a mí. Quería tocarla, comprobar que era real, pero no me atreví. No solo por respeto a mi pareja actual, sino porque apenas dos semanas antes había sellado un nuevo vínculo, cuando por fin acepté lo que sentía, cuando por fin confíe y dejé de dudar, ese vínculo no iba a ser un parche, amaba como era su pareja.
    Mi cuerpo reaccionaba antes que mi cabeza.

    Busqué a mi hija por el bosque, la seguí por su olor, deberían de hablar lo ocurrido, tenía que escucharla aunque lo más probable es que le reproche que no la hubiera esperado más. Ella siempre soñó vivir en una familia ideal, puto Disney y putos cuentos de hadas con final feliz.
    Y apareció justo cuando menos la esperaba, justo cuando creía haber cerrado ese capítulo, horas después de comernos las uvas, mi hija, mi pareja y yo. Fue una noche inolvidable pero lo que estaba por llegar lo superó con creces. Ella apareció, su mujer. Brianna salió corriendo. La había buscado durante dieciséis años y, cuando por fin la tuvo delante, se abrumó y huyó. Lo entendí, yo habría hecho lo mismo. Pero al verla bien, tan demacrada, tan abatida, comprendí enseguida que no se había ido por voluntad propia. Algo había pasado. Tampoco daba la espalda a quien le importaba por lo que le ofreció algo de comer. El corazón me empezó a arder, igual que la marca del brazo. Esa que debería estar apagada. No podía tener dos vínculos, lo sabía. Tenía que elegir… y no estaba dispuesto. Todo debía seguir como estaba, aunque por dentro nada lo estuviera. Mi pareja actual estaba fuera, comprando unos regalos para Brianna y yo me encontraba en la cocina preparándole algo de comer a mi primer amor. A la mujer que creí que sería la única, la eterna, la que me arrebataron sin explicación. Por lo que me contó, supe que había pasado dieciséis años en cautiverio. No pudo escapar. Sentí que la había fallado como esposo, que quizá podría haberla buscado mejor, aunque no hubiera indicios de secuestro, aunque todo apuntara a un abandono premeditado. Esa había sido la única verdad que me permitió seguir adelante. Quería llorar, me temblaba la voz, y algo más hondo que la voz, el alma. No quise mostrarlo. Me mostré frío, contenido, pero no le di la espalda. Nunca supe hacerlo, ella siempre me había importado y teníamos una hija en común. No podía creer que estuviera allí, en mi cocina, después de tantos años. Estaba aturdido, la mujer que siempre amé estaba frente a mí. Quería tocarla, comprobar que era real, pero no me atreví. No solo por respeto a mi pareja actual, sino porque apenas dos semanas antes había sellado un nuevo vínculo, cuando por fin acepté lo que sentía, cuando por fin confíe y dejé de dudar, ese vínculo no iba a ser un parche, amaba como era su pareja. Mi cuerpo reaccionaba antes que mi cabeza. Busqué a mi hija por el bosque, la seguí por su olor, deberían de hablar lo ocurrido, tenía que escucharla aunque lo más probable es que le reproche que no la hubiera esperado más. Ella siempre soñó vivir en una familia ideal, puto Disney y putos cuentos de hadas con final feliz.
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  • "Por favor, no hagas ninguna gilipollez"
    Fandom Supernatural
    Categoría Drama
    ㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐕𝐈𝐈𝐈
    ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ Dean Winchester
    ㅤㅤ

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ-Dean…- comenzó a decir la Mikaelson. Entró de forma pausada en el dormitorio del cazador. Sus pasos eran cortos, algo erráticos, ya que su cabeza parecía estar algo lejos del bunker en ese momento. En sus manos sostenía el teléfono móvil y se daba pequeños toquecitos con este en la mano, pues no estaba demasiado segura de cómo abordar aquella situación.

    Hacía algunos días que habían regresado de Pennsylvania y todo había marchado… bien. Todo lo bien que pueden ir las cosas en el mundo de los Winchester. La amenaza de Miguel seguía siendo un peligro potencial, y eso sin contar a Lucifer…

    Como digo, todo había marchado bien hasta que Lucifer, ansiando recuperar de nuevo sus poderes de arcángel había engañado a Jack y le había robado su propia gracia angelical. Y lo que pareció un incidente sin mayores consecuencias se convirtió en un punto de inflexión para los habitantes del bunker. Hope fue de las primeras en sospechar que algo no marchaba bien con Jack. Hati y Cass la secundaron. Algo no estaba bien con Jack… Se moría. Esas fueron las palabras de Rowena… Las mismas que Hope no queria pronunciar para no hacer daño a Dean y las personas que queria.

    Por todo eso, porque las cosas estaban muy tensas y complicadas en casa, Hope había optado por callar su propio drama familiar. Si bien Dean ya sabia que su tio Elijah y su padre habían regresado a la vida, no había sabido como decirle que tambien su madre estaba viva, que seres sobrenaturales poderosos estaban regresando cada vez más rapido… Pero ahora, después de la llamada de Freya… no tenia otra opción…

    -Tengo… algo que contarte… -titubeó un momento- Cuando estuvimos en Phillipsburg… recibí una llamada de teléfono. Era mi… madre. Ella tambien ha regresado… Todos están regresando…- le dijo- Y aunque la echo de menos y me duele el alma por cada día que paso sin abrazarla, en el fondo sé que todo esto es parte de un problema mayor y he intentado apartarlo… Aparcarlo en un espacio donde si no lo veo, me convenzo de que no está ocurriendo, pero… -se sentó en la cama del cazador y dio una palmada sobre el colchón para que Dean se sentara a su lado.

    -No puedo seguir haciendo oídos sordos, Dean. Mi tía Freya ha llamado… Mi madre y el tio Elijah fueron a Londres en busca de un resucitado y… mi tio… lo mató. Mamá y Freya creen que algo lo ha afectado…-chasqueó la lengua y se pasó las manos por el rostro- Papá fue a Mystic Falls a ver si en el internado Salvatore o en la basta librería de Alaric había algo… Según los manuscritos que guarda Alaric, la marca con la que todos han regresado es… una marca antigua. La marca de Morgana. Una peligrosa nigromante procedente de antes de los tiempos de Arturo… La amante y enemiga de Merlín -al ver la cara de sorpresa de Dean, ella asintió- Sí. Esa Morgana. Y ese Merlín…

    -Invocaron a Morgana. Hace dos dias. Y el resucitado que trajeron Freya y Keelan de Alaska intentó atacarla… Y estalló en llamas. Carbonizándose en segundos. La marca protege a Morgana de sus resucitados. No pueden dañarla…

    Hizo una suave pausa alargando una mano hacia la de Dean.

    -Me duele en el alma dejarte ahora, Dean. Con lo de Jack y Lucifer y… Todo esto…- señaló la puerta con una mano como si asi abarcase el bunker entero- Pero mi familia me necesita ahora, Dean. El mundo sobrenatural se va a la mierda. Y me necesitan en casa. No puedo darles la espalda… Volveré en cuanto salvemos el mundo y mande a esa bruja milenaria al infierno. La mataré y volveré contigo… -llevó ahora sus dos manos al rostro del cazador- Intenta seguir de una pieza cuando eso ocurra. Y prométeme que no harás ninguna gilipollez… -sonrió suavemente, entre divertida por sus ultimas palabras y emocionada pero desgarrada por abandonar al hombre que amaba en un momento tan delicado- Sabes que te quiero, ¿verdad? Por favor, dime que no soy una mala persona por irme ahora… Dime que estarás bien, que estaréis bien…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Supernatural #NuevoStarter
    ㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 𝐕𝐈𝐈𝐈 ㅤㅤㅤㅤㅤ˹ [BxbyDriver] ㅤㅤ ㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ-Dean…- comenzó a decir la Mikaelson. Entró de forma pausada en el dormitorio del cazador. Sus pasos eran cortos, algo erráticos, ya que su cabeza parecía estar algo lejos del bunker en ese momento. En sus manos sostenía el teléfono móvil y se daba pequeños toquecitos con este en la mano, pues no estaba demasiado segura de cómo abordar aquella situación. Hacía algunos días que habían regresado de Pennsylvania y todo había marchado… bien. Todo lo bien que pueden ir las cosas en el mundo de los Winchester. La amenaza de Miguel seguía siendo un peligro potencial, y eso sin contar a Lucifer… Como digo, todo había marchado bien hasta que Lucifer, ansiando recuperar de nuevo sus poderes de arcángel había engañado a Jack y le había robado su propia gracia angelical. Y lo que pareció un incidente sin mayores consecuencias se convirtió en un punto de inflexión para los habitantes del bunker. Hope fue de las primeras en sospechar que algo no marchaba bien con Jack. Hati y Cass la secundaron. Algo no estaba bien con Jack… Se moría. Esas fueron las palabras de Rowena… Las mismas que Hope no queria pronunciar para no hacer daño a Dean y las personas que queria. Por todo eso, porque las cosas estaban muy tensas y complicadas en casa, Hope había optado por callar su propio drama familiar. Si bien Dean ya sabia que su tio Elijah y su padre habían regresado a la vida, no había sabido como decirle que tambien su madre estaba viva, que seres sobrenaturales poderosos estaban regresando cada vez más rapido… Pero ahora, después de la llamada de Freya… no tenia otra opción… -Tengo… algo que contarte… -titubeó un momento- Cuando estuvimos en Phillipsburg… recibí una llamada de teléfono. Era mi… madre. Ella tambien ha regresado… Todos están regresando…- le dijo- Y aunque la echo de menos y me duele el alma por cada día que paso sin abrazarla, en el fondo sé que todo esto es parte de un problema mayor y he intentado apartarlo… Aparcarlo en un espacio donde si no lo veo, me convenzo de que no está ocurriendo, pero… -se sentó en la cama del cazador y dio una palmada sobre el colchón para que Dean se sentara a su lado. -No puedo seguir haciendo oídos sordos, Dean. Mi tía Freya ha llamado… Mi madre y el tio Elijah fueron a Londres en busca de un resucitado y… mi tio… lo mató. Mamá y Freya creen que algo lo ha afectado…-chasqueó la lengua y se pasó las manos por el rostro- Papá fue a Mystic Falls a ver si en el internado Salvatore o en la basta librería de Alaric había algo… Según los manuscritos que guarda Alaric, la marca con la que todos han regresado es… una marca antigua. La marca de Morgana. Una peligrosa nigromante procedente de antes de los tiempos de Arturo… La amante y enemiga de Merlín -al ver la cara de sorpresa de Dean, ella asintió- Sí. Esa Morgana. Y ese Merlín… -Invocaron a Morgana. Hace dos dias. Y el resucitado que trajeron Freya y Keelan de Alaska intentó atacarla… Y estalló en llamas. Carbonizándose en segundos. La marca protege a Morgana de sus resucitados. No pueden dañarla… Hizo una suave pausa alargando una mano hacia la de Dean. -Me duele en el alma dejarte ahora, Dean. Con lo de Jack y Lucifer y… Todo esto…- señaló la puerta con una mano como si asi abarcase el bunker entero- Pero mi familia me necesita ahora, Dean. El mundo sobrenatural se va a la mierda. Y me necesitan en casa. No puedo darles la espalda… Volveré en cuanto salvemos el mundo y mande a esa bruja milenaria al infierno. La mataré y volveré contigo… -llevó ahora sus dos manos al rostro del cazador- Intenta seguir de una pieza cuando eso ocurra. Y prométeme que no harás ninguna gilipollez… -sonrió suavemente, entre divertida por sus ultimas palabras y emocionada pero desgarrada por abandonar al hombre que amaba en un momento tan delicado- Sabes que te quiero, ¿verdad? Por favor, dime que no soy una mala persona por irme ahora… Dime que estarás bien, que estaréis bien… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Supernatural #NuevoStarter
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  • No soy la copia que tiembla ante la duda ni la sombra que busca aprobación.
    Soy Albedo: la chispa que observa el mundo como un experimento vivo, donde cada emoción es una reacción y cada decisión, una fórmula irreversible. En mis manos, la creación no es perfección, es intención; y en mi silencio habita la verdad de quien entiende que existir no es obedecer un diseño, sino cuestionarlo. Aquí, entre estrellas y polvo, sigo escribiendo mi propia ecuación.
    No soy la copia que tiembla ante la duda ni la sombra que busca aprobación. Soy Albedo: la chispa que observa el mundo como un experimento vivo, donde cada emoción es una reacción y cada decisión, una fórmula irreversible. En mis manos, la creación no es perfección, es intención; y en mi silencio habita la verdad de quien entiende que existir no es obedecer un diseño, sino cuestionarlo. Aquí, entre estrellas y polvo, sigo escribiendo mi propia ecuación.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Bell-mère decía que si podías sobrevivir a la tormenta, el cielo te regalaría un nuevo comienzo; por eso, aunque esté lejos de casa, cada gota de lluvia se siente como un abrazo suyo guiándome de vuelta.
    —🍊Bell-mère decía que si podías sobrevivir a la tormenta, el cielo te regalaría un nuevo comienzo; por eso, aunque esté lejos de casa, cada gota de lluvia se siente como un abrazo suyo guiándome de vuelta.
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  • -Como ya llegó la jefa salimos a una importante misión juntos. A la playa, donde nos esperaban terribles olas, un sol traicionero y arena en lugares difíciles de alcanzar.
    Era difícil pero vamos a poder superarlo-

    Ufff tremendo, quizás no sobrevivamos!

    Caesar King

    -Como ya llegó la jefa salimos a una importante misión juntos. A la playa, donde nos esperaban terribles olas, un sol traicionero y arena en lugares difíciles de alcanzar. Era difícil pero vamos a poder superarlo- Ufff tremendo, quizás no sobrevivamos! [shimmer_copper_snake_865]
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