• ───¿No es curioso cómo a las tres de la mañana todos los problemas suenan más filosóficos? Es como si las reflexiones más profundas nacieran entre esos giros interminables en las sábanas. No lo sé, simplemente es como si mi cerebro estuviera en plan: no dormimos, pero eso sí, qué buenas conclusiones estamos sacando. Okey, okey, ya empecé con mis monólogos de siempre. Ya que estoy en estas... –estira sus huesitos–... iré al refrigerador por ese burrito de frijol con queso. Y de paso intentaré recordar la letra de esa canción que no sé como se llama, pero tenía buen ritmo.
    ───¿No es curioso cómo a las tres de la mañana todos los problemas suenan más filosóficos? Es como si las reflexiones más profundas nacieran entre esos giros interminables en las sábanas. No lo sé, simplemente es como si mi cerebro estuviera en plan: no dormimos, pero eso sí, qué buenas conclusiones estamos sacando. Okey, okey, ya empecé con mis monólogos de siempre. Ya que estoy en estas... –estira sus huesitos–... iré al refrigerador por ese burrito de frijol con queso. Y de paso intentaré recordar la letra de esa canción que no sé como se llama, pero tenía buen ritmo.
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • —TAREAS PENDIENTES: 1/2—

    —Por alguna razón mística, el alma de Joseph no fue a parar a las llamas del infierno ni a las puertas del cielo, en su lugar fue llevado a la morgue donde su cadáver descansaba en paz, allí su alma floto lentamente hasta su cuerpo lentamente, pero antes de volver a la vida, alguien le dedicó unas palabras—

    —???:"Mi amado Joseph, mi hijo casi perfecto, yo como madre no puedo permitirme verte partir de este mundo de manera tan injusta y dolorosa, por eso, mi regalo para ti además de hacerte volver a pisar la tierra de los vivos será hacerte vivir una vida más larga que la de cualquiera de tus hermanos que hayan pisado tu mundo, te daré este don por una razón que entenderás más adelante hijo mío, una razón que sobrepasa tu lógica, tu ciencia y tu imaginación, pero todo llegará a su debido tiempo, ahora es momento de ponerse de pie...


    —Y como si se hubiera despertado de un mal sueño, Joseph se despertó gritando a todo pulmón, trato de levantarse pero se chocó contra algo metálico en el intento, desesperado y aterrizado de tan solo imagínar donde se encontraba, empezó a patear lo que fuera que estuvieran tocando sus pies, sintiendo una superficie metálica delgada, siguió pateando desesperado hasta que al fin pudo ver un pequeño rayo de luz,deslizó su pie hasta la pequeña luz que entró y logro engancharlo con algo sólido, tiro con todas sus fuerzas y salió disparado hacia su libertad, encontrándose que efectivamente, había despertado en una morgue—
    —TAREAS PENDIENTES: 1/2— —Por alguna razón mística, el alma de Joseph no fue a parar a las llamas del infierno ni a las puertas del cielo, en su lugar fue llevado a la morgue donde su cadáver descansaba en paz, allí su alma floto lentamente hasta su cuerpo lentamente, pero antes de volver a la vida, alguien le dedicó unas palabras— —???:"Mi amado Joseph, mi hijo casi perfecto, yo como madre no puedo permitirme verte partir de este mundo de manera tan injusta y dolorosa, por eso, mi regalo para ti además de hacerte volver a pisar la tierra de los vivos será hacerte vivir una vida más larga que la de cualquiera de tus hermanos que hayan pisado tu mundo, te daré este don por una razón que entenderás más adelante hijo mío, una razón que sobrepasa tu lógica, tu ciencia y tu imaginación, pero todo llegará a su debido tiempo, ahora es momento de ponerse de pie... —Y como si se hubiera despertado de un mal sueño, Joseph se despertó gritando a todo pulmón, trato de levantarse pero se chocó contra algo metálico en el intento, desesperado y aterrizado de tan solo imagínar donde se encontraba, empezó a patear lo que fuera que estuvieran tocando sus pies, sintiendo una superficie metálica delgada, siguió pateando desesperado hasta que al fin pudo ver un pequeño rayo de luz,deslizó su pie hasta la pequeña luz que entró y logro engancharlo con algo sólido, tiro con todas sus fuerzas y salió disparado hacia su libertad, encontrándose que efectivamente, había despertado en una morgue—
    0 turnos 0 maullidos
  • Me visitan muchas personas como anónimas
    Me visitan muchas personas como anónimas
    Me endiabla
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ⸻ Como sabemos que obtenemos lo que merecemos, si muchas veces parece un castigo, ah no sé... mejor voy a dormir.⸻
    ⸻ Como sabemos que obtenemos lo que merecemos, si muchas veces parece un castigo, ah no sé... mejor voy a dormir.⸻
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Bueno, como no hay nadie
    Esta trazacaminos se va a perder un rato.
    Bueno, como no hay nadie Esta trazacaminos se va a perder un rato.
    Me gusta
    1
    3 turnos 0 maullidos
  • *Disfrutando del día soleado en el porche de casa apoyado en la barandilla con bebida en mano, ¿Qué porque un esqueleto está bebiendo? Simplemente porque puedo y disfruto de las cosas que da la vida aun estando muerto, dando algún que otro sorbo admirando el paisaje, el líquido no se desparramaría como sería lo lógico si no que al llegar a mi “garganta” se desvanece por arte de magia, un truco que aprendí para disfrutar de las comidas y bebidas que no pude disfrutar estando vivo… aunque no recuerde nada de eso*

    Pues se ha quedado buen día, puede que más tarde me dé un paseo y vaya de compras… debería hacer una lista de lo que necesito o simplemente dejarme llevar.

    *Un esqueleto que pasaba por frente del porche cortacésped se paró para mirarme ya que escucho lo que dije*

    Esqueleto: Oye Bonesy necesitaría que comprases aceite para el motor de la cortadora, ya es la cuarta vez que se atora y estamos a martes.

    *Asintiendo y me encojo un poco de hombros*

    Si si, mientras corta lo que puedas, le diré a Fred que me sustituya mientras estoy de compras, no sabemos cuándo pueden traer a otro fiam… digo a otro fallecido al cementerio, oh y no se te olvide avisar al resto de que este finde habrá noche de juegos.
    *Disfrutando del día soleado en el porche de casa apoyado en la barandilla con bebida en mano, ¿Qué porque un esqueleto está bebiendo? Simplemente porque puedo y disfruto de las cosas que da la vida aun estando muerto, dando algún que otro sorbo admirando el paisaje, el líquido no se desparramaría como sería lo lógico si no que al llegar a mi “garganta” se desvanece por arte de magia, un truco que aprendí para disfrutar de las comidas y bebidas que no pude disfrutar estando vivo… aunque no recuerde nada de eso* Pues se ha quedado buen día, puede que más tarde me dé un paseo y vaya de compras… debería hacer una lista de lo que necesito o simplemente dejarme llevar. *Un esqueleto que pasaba por frente del porche cortacésped se paró para mirarme ya que escucho lo que dije* Esqueleto: Oye Bonesy necesitaría que comprases aceite para el motor de la cortadora, ya es la cuarta vez que se atora y estamos a martes. *Asintiendo y me encojo un poco de hombros* Si si, mientras corta lo que puedas, le diré a Fred que me sustituya mientras estoy de compras, no sabemos cuándo pueden traer a otro fiam… digo a otro fallecido al cementerio, oh y no se te olvide avisar al resto de que este finde habrá noche de juegos.
    Me gusta
    4
    4 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    / no me carga messletters. Hasta acá llegó mi carrera como roleplayer (?)
    / no me carga messletters. Hasta acá llegó mi carrera como roleplayer (?) :STK-12:
    Me entristece
    3
    3 comentarios 0 compartidos
  • Estoy en mi prime....
    En mi primera depresión! (?)
    Es broma, no estoy en mi primera depresión. Debería ser como la quinta, pero tampoco estoy deprimido. (?)
    Estoy en mi prime.... En mi primera depresión! (?) Es broma, no estoy en mi primera depresión. Debería ser como la quinta, pero tampoco estoy deprimido. (?)
    Me enjaja
    Me gusta
    Me encocora
    6
    28 turnos 0 maullidos
  • Jay: A veces miro estos anillos, las cadenas, las joyas… y pienso en todo lo que costaron de verdad. No hablo de dinero, hablo de noches, errores y cosas que no puedo borrar. Siguen conmigo, como recuerdos de una vida que ya no quiero. Y me pregunto… ¿puede algo cambiar de significado cuando cambias tú? Porque antes los llevaba como símbolo de poder, y ahora solo me recuerdan de dónde vengo… y lo lejos que quiero ir.
    Jay: A veces miro estos anillos, las cadenas, las joyas… y pienso en todo lo que costaron de verdad. No hablo de dinero, hablo de noches, errores y cosas que no puedo borrar. Siguen conmigo, como recuerdos de una vida que ya no quiero. Y me pregunto… ¿puede algo cambiar de significado cuando cambias tú? Porque antes los llevaba como símbolo de poder, y ahora solo me recuerdan de dónde vengo… y lo lejos que quiero ir.
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    *El nacimiento del Caos.*
    Vharkhul Braknak

    -La tormenta no cambió.

    Pero algo más sí lo hizo.

    No fue un sonido… no fue un movimiento… fue una sensación. Como si el propio aire se hubiera vuelto incorrecto de repente.

    Más pesado.

    Más denso.

    Más vivo.

    Un paso.

    Aparecí.

    No desde un lugar… sino desde todos a la vez. Mi figura se formó entre la lluvia como si siempre hubiera estado ahí, como si la realidad simplemente hubiera decidido recordarme.

    Pasé junto a Fenrir.

    Sin mirarla al principio.

    Sin detenerme.

    Pero mi presencia la atravesó como un golpe seco en el pecho.

    —Aparta, niña.

    Mi voz ya no era un susurro.

    Era materia.

    Era peso.

    —Se acabó el jugar a las enfermeras con tu tía.

    Mis ojos se alzaron hacia el ogro… y entonces sonreí.

    Una sonrisa torcida.

    Hambre.

    —La reina reclama este espécimen…

    Mis huesos crujieron.

    No como algo que se rompe…

    Como algo que se libera.

    Mi espalda se arqueó con violencia, los músculos se tensaron bajo la piel mientras el Caos emergía sin permiso, sin control, sin intención de ocultarse. La carne cambió, se adaptó, se deformó con elegancia brutal.

    La piel se endureció.

    Las venas se marcaron como ríos oscuros latiendo con poder.

    Mis colmillos asomaron lentamente entre mis labios mientras mi respiración se volvía más profunda… más pesada… más animal.

    Mis ojos dejaron de ser humanos.

    Y cuando volví a erguirme…

    Ya no era Lili.

    Era algo mucho más antiguo.

    Más correcto.

    —Yo te enseñaré… cómo se usa un alma de verdad.

    Me coloqué detrás del ogro.

    Mi mano se cerró sobre el mango de la espada.

    No dudé.

    No medí.

    No calculé.

    Empujé.

    La hoja se hundió aún más en su cuerpo con una estocada seca, brutal, definitiva. La carne cedió, los huesos crujieron, y la sangre brotó en un pulso caliente que se mezcló con la lluvia.

    El ogro apenas reaccionó.

    Solo una mueca.

    Solo un sonido contenido.

    Me incliné sobre él.

    Lento.

    Disfrutándolo.

    Mi lengua recorrió la sangre que escapaba de su boca, limpiándola con calma, saboreando cada matiz como si leyera su historia en ella.

    —Sí…

    Una risa baja escapó de mi garganta.

    —Este servirá…

    —Khkhehe…

    Levanté la mano izquierda.

    Y el cadáver cercano respondió.

    No con vida.

    Con violencia.

    Se elevó en el aire de forma antinatural, su cuerpo temblando como si algo dentro de él se resistiera. Mis dedos se cerraron en el vacío… y tiré.

    El alma salió.

    No como luz.

    Como algo que no quería ser arrancado.

    El cuerpo crujió.

    Los huesos estallaron dentro de la carne, uno tras otro, en una sinfonía grotesca que ahogó incluso el rugido de los truenos. La piel se tensó, se rasgó, colapsó… mientras aquello que era su esencia quedaba atrapado en mi mano.

    Vivo.

    Furioso.

    Inestable.

    Entonces…

    Arranqué la espada.

    De un solo tirón.

    El cuerpo del ogro colapsó al instante, la herida se abrió, la vida abandonándolo en un latido.

    Y ahí…

    Sin transición.

    Sin delicadeza.

    Hundí el alma dentro de la herida.

    No guié.

    No pedí permiso.

    La forcé.

    El impacto fue inmediato.

    La carne se cerró como si nunca hubiera sido abierta, los músculos se tensaron violentamente, la energía recorrió su cuerpo como una tormenta atrapada bajo la piel.

    Sellado.

    Forzado.

    Perfecto.

    Mi mano subió hasta uno de sus cuernos.

    Y tiré.

    Obligándolo a girarse.

    A mirarme.

    A entender.

    Mi rostro quedó frente al suyo, a escasos centímetros, mi sonrisa abierta, peligrosa… absoluta.

    —Mírame bien, Vharkhul Braknak…

    Mis ojos brillaban con una intensidad antinatural.

    —Estás frente a tu reina.

    ....

    No había duda.

    No había opción.

    —No te arrodilles nunca ante mí… ni ante nadie.

    Mi agarre se tensó ligeramente.

    —Porque mi gobierno no se rige desde la servidumbre…

    Mi voz bajó.

    Más grave.

    Más profunda.

    —…sino desde la lealtad a lo que nunca debió existir…

    Una sonrisa más amplia.

    Más oscura.

    —…pero decidió hacerlo.

    Mis ojos se clavaron en los suyos.

    —El Caos te reclama…

    Un susurro final.

    —…y a la vez te entrega.
    *El nacimiento del Caos.* [lunar_turquoise_elephant_284] -La tormenta no cambió. Pero algo más sí lo hizo. No fue un sonido… no fue un movimiento… fue una sensación. Como si el propio aire se hubiera vuelto incorrecto de repente. Más pesado. Más denso. Más vivo. Un paso. Aparecí. No desde un lugar… sino desde todos a la vez. Mi figura se formó entre la lluvia como si siempre hubiera estado ahí, como si la realidad simplemente hubiera decidido recordarme. Pasé junto a Fenrir. Sin mirarla al principio. Sin detenerme. Pero mi presencia la atravesó como un golpe seco en el pecho. —Aparta, niña. Mi voz ya no era un susurro. Era materia. Era peso. —Se acabó el jugar a las enfermeras con tu tía. Mis ojos se alzaron hacia el ogro… y entonces sonreí. Una sonrisa torcida. Hambre. —La reina reclama este espécimen… Mis huesos crujieron. No como algo que se rompe… Como algo que se libera. Mi espalda se arqueó con violencia, los músculos se tensaron bajo la piel mientras el Caos emergía sin permiso, sin control, sin intención de ocultarse. La carne cambió, se adaptó, se deformó con elegancia brutal. La piel se endureció. Las venas se marcaron como ríos oscuros latiendo con poder. Mis colmillos asomaron lentamente entre mis labios mientras mi respiración se volvía más profunda… más pesada… más animal. Mis ojos dejaron de ser humanos. Y cuando volví a erguirme… Ya no era Lili. Era algo mucho más antiguo. Más correcto. —Yo te enseñaré… cómo se usa un alma de verdad. Me coloqué detrás del ogro. Mi mano se cerró sobre el mango de la espada. No dudé. No medí. No calculé. Empujé. La hoja se hundió aún más en su cuerpo con una estocada seca, brutal, definitiva. La carne cedió, los huesos crujieron, y la sangre brotó en un pulso caliente que se mezcló con la lluvia. El ogro apenas reaccionó. Solo una mueca. Solo un sonido contenido. Me incliné sobre él. Lento. Disfrutándolo. Mi lengua recorrió la sangre que escapaba de su boca, limpiándola con calma, saboreando cada matiz como si leyera su historia en ella. —Sí… Una risa baja escapó de mi garganta. —Este servirá… —Khkhehe… Levanté la mano izquierda. Y el cadáver cercano respondió. No con vida. Con violencia. Se elevó en el aire de forma antinatural, su cuerpo temblando como si algo dentro de él se resistiera. Mis dedos se cerraron en el vacío… y tiré. El alma salió. No como luz. Como algo que no quería ser arrancado. El cuerpo crujió. Los huesos estallaron dentro de la carne, uno tras otro, en una sinfonía grotesca que ahogó incluso el rugido de los truenos. La piel se tensó, se rasgó, colapsó… mientras aquello que era su esencia quedaba atrapado en mi mano. Vivo. Furioso. Inestable. Entonces… Arranqué la espada. De un solo tirón. El cuerpo del ogro colapsó al instante, la herida se abrió, la vida abandonándolo en un latido. Y ahí… Sin transición. Sin delicadeza. Hundí el alma dentro de la herida. No guié. No pedí permiso. La forcé. El impacto fue inmediato. La carne se cerró como si nunca hubiera sido abierta, los músculos se tensaron violentamente, la energía recorrió su cuerpo como una tormenta atrapada bajo la piel. Sellado. Forzado. Perfecto. Mi mano subió hasta uno de sus cuernos. Y tiré. Obligándolo a girarse. A mirarme. A entender. Mi rostro quedó frente al suyo, a escasos centímetros, mi sonrisa abierta, peligrosa… absoluta. —Mírame bien, Vharkhul Braknak… Mis ojos brillaban con una intensidad antinatural. —Estás frente a tu reina. .... No había duda. No había opción. —No te arrodilles nunca ante mí… ni ante nadie. Mi agarre se tensó ligeramente. —Porque mi gobierno no se rige desde la servidumbre… Mi voz bajó. Más grave. Más profunda. —…sino desde la lealtad a lo que nunca debió existir… Una sonrisa más amplia. Más oscura. —…pero decidió hacerlo. Mis ojos se clavaron en los suyos. —El Caos te reclama… Un susurro final. —…y a la vez te entrega.
    Me endiabla
    1
    1 comentario 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados