• Estaba de terrible humor. Ser llamada troglodita, descerebrada y demás insultos. Que ella no se buscó por supuesto. Sólo dijo un par de crueles verdades. (?)

    En fin. Como el hambre la pone de peor humor y no quiere tener un gesto odioso que ni ella misma se aguanta, quería comida. Comida grasienta y con mucha carne. Sabrosos triglicéridos y grasas trans para calmar su ira. (?)

    — Ah. . . Así está mejor. —

    Sonríe. Se le nota mucho más relajada después de varias mordidas y papitas. En la mesa de la hamburguesería, Kieran y Kazuha la acompañan. Así como Nicole Rendaia a quien habían "intercambiado" por Veyra,

    No sabe por qué exactamente, a decir verdad. No puso mucha atención por lo enojada que estaba. (?)

    — Bueno. . . ¿Y ahora qué? —

    Moja una papita en salsa de queso.

    — ¿Cómo vamos a cerrar esa grieta, Kieran? —

    Le pregunta directamente a él. Si él no sabe, entonces ni idea. (?)
    Estaba de terrible humor. Ser llamada troglodita, descerebrada y demás insultos. Que ella no se buscó por supuesto. Sólo dijo un par de crueles verdades. (?) En fin. Como el hambre la pone de peor humor y no quiere tener un gesto odioso que ni ella misma se aguanta, quería comida. Comida grasienta y con mucha carne. Sabrosos triglicéridos y grasas trans para calmar su ira. (?) — Ah. . . Así está mejor. — Sonríe. Se le nota mucho más relajada después de varias mordidas y papitas. En la mesa de la hamburguesería, [forever.tainted] y [K4zuha] la acompañan. Así como [vortex_emerald_pigeon_594] a quien habían "intercambiado" por Veyra, No sabe por qué exactamente, a decir verdad. No puso mucha atención por lo enojada que estaba. (?) — Bueno. . . ¿Y ahora qué? — Moja una papita en salsa de queso. — ¿Cómo vamos a cerrar esa grieta, Kieran? — Le pregunta directamente a él. Si él no sabe, entonces ni idea. (?)
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  • EL PRIMER ENCUENTRO.

    La ciudad estaba extrañamente silenciosa, no un silencio tranquilo sino uno incómodo y pesado, como si algo hubiese roto el sonido mismo. Las grietas recorrían edificios enteros y algunas permanecían suspendidas en el aire como fracturas invisibles, mientras bajo mis pies el suelo vibraba apenas, suave pero constante. Caminé lentamente entre las ruinas intentando encontrar el origen de aquella sensación hasta que finalmente lo vi, un chico sentado sobre restos de piedra como si todo aquel desastre no significara nada para él. Cabello blanco corto, ojos rojos intensos y una expresión imposible de leer. Entonces levantó la mirada y al verme se quedó completamente inmóvil, como si hubiese esperado ese momento durante años.

    —…—

    Simplemente me observó en silencio esperando algo de mí, alguna reacción, algún gesto… pero yo no entendía nada. Fruncí ligeramente el ceño al sentir aquella presión extraña en el pecho, porque aunque estaba segura de no conocerlo… algo dentro de mí se sentía incómodo, como un recuerdo demasiado lejano intentando salir a la superficie. El chico terminó poniéndose de pie lentamente sin apartar la mirada de mí ni un segundo y pequeñas grietas comenzaron a extenderse bajo sus pies.

    —Claro…—

    Su voz salió baja, casi rota.

    —…ni siquiera me recuerdas.—

    Di un pequeño paso atrás confundida observando cómo el aire empezaba a vibrar alrededor de él.

    —¿Nos conocemos…?—

    El silencio duró apenas un segundo.

    Y entonces el suelo explotó violentamente.

    Las fracturas atravesaron la calle mientras algo deformaba el entorno como si el mundo estuviera quebrándose desde dentro. Apenas alcancé a levantar una barrera azulada antes de que restos de piedra y cristal salieran despedidos hacia mí. La presión era absurda, cada vibración hacía temblar el aire y las paredes cercanas comenzaban a romperse lentamente.

    Él empezó a caminar hacia mí sin detenerse, cada paso dejando nuevas grietas detrás suyo mientras aquella presión seguía aumentando.

    —¿Sabes qué quedó de mi hogar…?—

    Otra fractura atravesó el aire cerca de mi rostro obligándome a retroceder.

    —¿Sabes cuántos murieron mientras tú seguías viviendo tranquila?—

    Seguía sin entender de qué estaba hablando y, por alguna razón, mi expresión confundida pareció hacerlo enfurecer todavía más. Intenté mantener mis barreras mientras runas azuladas aparecían alrededor de mis manos para contener las ondas de choque, pero él peleaba de forma agresiva, descontrolada, como alguien que llevaba demasiado tiempo guardando dolor dentro.

    —No entiendo qué estás diciendo…—

    Hablé finalmente mientras bloqueaba otra onda que hizo crujir el suelo bajo mis pies.

    —…yo ni siquiera sé quién eres.—

    Por un instante el ambiente entero pareció congelarse.

    Su expresión cambió apenas, como si esas palabras terminaran de romper algo dentro de él. La presión aumentó todavía más y varias fracturas oscuras aparecieron suspendidas detrás de su espalda.

    —Claro… tú pudiste olvidarlo.—

    Durante uno de los impactos conseguí acercarme lo suficiente para verlo realmente de cerca y entonces algo dentro de mí se estremeció. No fue su rostro… fueron sus ojos. Por un instante una imagen apareció en mi mente como un recuerdo roto, una cueva oscura, sangre, una manta desgarrada y una voz infantil diciendo “…sigues vivo.” El recuerdo desapareció tan rápido como llegó, pero él notó perfectamente el cambio en mi expresión.

    [imegen1]

    La presión aumentó de golpe, no como una explosión sino como si el propio aire empezara a colapsar alrededor de mí. Las grietas negras detrás de Kael Vireon comenzaron a expandirse lentamente por los edificios cercanos mientras pequeños fragmentos de piedra se elevaban del suelo vibrando de forma antinatural. Apenas podía mantenerme en pie, sentía el cuerpo pesado, como si algo invisible estuviera aplastando todo a mi alrededor. Mis runas azuladas giraban cada vez más rápido frente a mí iluminando las ruinas con pequeños destellos celestes, pero incluso así podía escuchar cómo la barrera empezaba a resquebrajarse bajo aquella presión absurda. Él siguió avanzando lentamente entre el caos, paso tras paso, y con cada movimiento suyo nuevas fracturas aparecían en el suelo, en las paredes… incluso en el aire.

    —Porque tú pudiste seguir adelante…—

    Su voz salió baja… fría… pero rota al mismo tiempo.

    —…mientras yo me quedé atrapado ahí.—

    Entonces levantó la mano lentamente hacia mí.

    Y todo explotó.

    Una onda sísmica invisible atravesó la calle destruyendo absolutamente todo a su paso. Las ventanas estallaron, el pavimento se partió violentamente y mi barrera azulada tembló de inmediato bajo aquella fuerza monstruosa. Sentí el impacto recorrerme los brazos enteros hasta los hombros mientras intentaba sostener la defensa con ambas manos. Mis pies se deslizaron varios metros hacia atrás dejando marcas profundas en el suelo roto y las runas comenzaron a fallar una tras otra mientras pequeñas grietas aparecían sobre la barrera luminosa.

    —¡gh…!—

    Apreté los dientes intentando mantenerme firme mientras el suelo seguía hundiéndose bajo mis pies. Apenas podía respirar, era como intentar detener un desastre natural con las manos desnudas. El cabello plateado se agitaba violentamente alrededor mío por la presión de aquellas vibraciones mientras fragmentos de edificios enteros empezaban a caer alrededor. Kael seguía caminando hacia mí completamente tranquilo, como si el caos no pudiera tocarlo, y aquellas fracturas oscuras detrás de él parecían abrirse cada vez más, como heridas en el propio mundo.

    —Defiéndete.—

    Otra onda impactó de frente contra mi barrera.

    Esta vez una de las runas explotó.

    Sentí un dolor agudo recorrerme el brazo mientras parte de la energía se dispersaba en todas direcciones iluminando la calle con destellos azulados. Caí de rodillas inmediatamente intentando mantener la defensa activa aunque mis manos ya estaban temblando por el esfuerzo. La presión seguía aumentando, tanto que incluso el suelo debajo de mí comenzaba lentamente a romperse en múltiples grietas.

    —…yo no quiero pelear contigo…—

    Por primera vez él se detuvo.

    Solo un instante.

    Sus ojos rojos me observaron fijamente mientras todo seguía destruyéndose alrededor y durante ese pequeño segundo… pareció dudar. Pero entonces algo cambió en su expresión, como si algún recuerdo hubiera vuelto a atravesarlo. Las llamas. Las ruinas. El ejército. Y aquella niña de blanco alejándose de aquel lugar. La presión regresó todavía peor que antes y las fracturas del aire comenzaron a acercarse lentamente hacia mí mientras mi barrera empezaba finalmente a romperse.

    —Pero yo sí necesito esto.—

    La siguiente onda hizo añicos varias de mis runas al instante.

    La barrera se llenó de grietas azuladas y sentí cómo parte de aquella fuerza lograba atravesarla golpeándome directamente. El impacto me lanzó hacia atrás entre los restos de piedra mientras todo mi cuerpo temblaba por el dolor. Apenas conseguí incorporarme apoyándome en una mano mientras respiraba agitadamente, viendo cómo Kael seguía acercándose entre las ruinas como si fuera el propio desastre caminando hacia mí.

    [imagen2]
    ⚠️⚠️EL PRIMER ENCUENTRO.⚠️⚠️ La ciudad estaba extrañamente silenciosa, no un silencio tranquilo sino uno incómodo y pesado, como si algo hubiese roto el sonido mismo. Las grietas recorrían edificios enteros y algunas permanecían suspendidas en el aire como fracturas invisibles, mientras bajo mis pies el suelo vibraba apenas, suave pero constante. Caminé lentamente entre las ruinas intentando encontrar el origen de aquella sensación hasta que finalmente lo vi, un chico sentado sobre restos de piedra como si todo aquel desastre no significara nada para él. Cabello blanco corto, ojos rojos intensos y una expresión imposible de leer. Entonces levantó la mirada y al verme se quedó completamente inmóvil, como si hubiese esperado ese momento durante años. —…— Simplemente me observó en silencio esperando algo de mí, alguna reacción, algún gesto… pero yo no entendía nada. Fruncí ligeramente el ceño al sentir aquella presión extraña en el pecho, porque aunque estaba segura de no conocerlo… algo dentro de mí se sentía incómodo, como un recuerdo demasiado lejano intentando salir a la superficie. El chico terminó poniéndose de pie lentamente sin apartar la mirada de mí ni un segundo y pequeñas grietas comenzaron a extenderse bajo sus pies. —Claro…— Su voz salió baja, casi rota. —…ni siquiera me recuerdas.— Di un pequeño paso atrás confundida observando cómo el aire empezaba a vibrar alrededor de él. —¿Nos conocemos…?— El silencio duró apenas un segundo. Y entonces el suelo explotó violentamente. Las fracturas atravesaron la calle mientras algo deformaba el entorno como si el mundo estuviera quebrándose desde dentro. Apenas alcancé a levantar una barrera azulada antes de que restos de piedra y cristal salieran despedidos hacia mí. La presión era absurda, cada vibración hacía temblar el aire y las paredes cercanas comenzaban a romperse lentamente. Él empezó a caminar hacia mí sin detenerse, cada paso dejando nuevas grietas detrás suyo mientras aquella presión seguía aumentando. —¿Sabes qué quedó de mi hogar…?— Otra fractura atravesó el aire cerca de mi rostro obligándome a retroceder. —¿Sabes cuántos murieron mientras tú seguías viviendo tranquila?— Seguía sin entender de qué estaba hablando y, por alguna razón, mi expresión confundida pareció hacerlo enfurecer todavía más. Intenté mantener mis barreras mientras runas azuladas aparecían alrededor de mis manos para contener las ondas de choque, pero él peleaba de forma agresiva, descontrolada, como alguien que llevaba demasiado tiempo guardando dolor dentro. —No entiendo qué estás diciendo…— Hablé finalmente mientras bloqueaba otra onda que hizo crujir el suelo bajo mis pies. —…yo ni siquiera sé quién eres.— Por un instante el ambiente entero pareció congelarse. Su expresión cambió apenas, como si esas palabras terminaran de romper algo dentro de él. La presión aumentó todavía más y varias fracturas oscuras aparecieron suspendidas detrás de su espalda. —Claro… tú pudiste olvidarlo.— Durante uno de los impactos conseguí acercarme lo suficiente para verlo realmente de cerca y entonces algo dentro de mí se estremeció. No fue su rostro… fueron sus ojos. Por un instante una imagen apareció en mi mente como un recuerdo roto, una cueva oscura, sangre, una manta desgarrada y una voz infantil diciendo “…sigues vivo.” El recuerdo desapareció tan rápido como llegó, pero él notó perfectamente el cambio en mi expresión. [imegen1] La presión aumentó de golpe, no como una explosión sino como si el propio aire empezara a colapsar alrededor de mí. Las grietas negras detrás de Kael Vireon comenzaron a expandirse lentamente por los edificios cercanos mientras pequeños fragmentos de piedra se elevaban del suelo vibrando de forma antinatural. Apenas podía mantenerme en pie, sentía el cuerpo pesado, como si algo invisible estuviera aplastando todo a mi alrededor. Mis runas azuladas giraban cada vez más rápido frente a mí iluminando las ruinas con pequeños destellos celestes, pero incluso así podía escuchar cómo la barrera empezaba a resquebrajarse bajo aquella presión absurda. Él siguió avanzando lentamente entre el caos, paso tras paso, y con cada movimiento suyo nuevas fracturas aparecían en el suelo, en las paredes… incluso en el aire. —Porque tú pudiste seguir adelante…— Su voz salió baja… fría… pero rota al mismo tiempo. —…mientras yo me quedé atrapado ahí.— Entonces levantó la mano lentamente hacia mí. Y todo explotó. Una onda sísmica invisible atravesó la calle destruyendo absolutamente todo a su paso. Las ventanas estallaron, el pavimento se partió violentamente y mi barrera azulada tembló de inmediato bajo aquella fuerza monstruosa. Sentí el impacto recorrerme los brazos enteros hasta los hombros mientras intentaba sostener la defensa con ambas manos. Mis pies se deslizaron varios metros hacia atrás dejando marcas profundas en el suelo roto y las runas comenzaron a fallar una tras otra mientras pequeñas grietas aparecían sobre la barrera luminosa. —¡gh…!— Apreté los dientes intentando mantenerme firme mientras el suelo seguía hundiéndose bajo mis pies. Apenas podía respirar, era como intentar detener un desastre natural con las manos desnudas. El cabello plateado se agitaba violentamente alrededor mío por la presión de aquellas vibraciones mientras fragmentos de edificios enteros empezaban a caer alrededor. Kael seguía caminando hacia mí completamente tranquilo, como si el caos no pudiera tocarlo, y aquellas fracturas oscuras detrás de él parecían abrirse cada vez más, como heridas en el propio mundo. —Defiéndete.— Otra onda impactó de frente contra mi barrera. Esta vez una de las runas explotó. Sentí un dolor agudo recorrerme el brazo mientras parte de la energía se dispersaba en todas direcciones iluminando la calle con destellos azulados. Caí de rodillas inmediatamente intentando mantener la defensa activa aunque mis manos ya estaban temblando por el esfuerzo. La presión seguía aumentando, tanto que incluso el suelo debajo de mí comenzaba lentamente a romperse en múltiples grietas. —…yo no quiero pelear contigo…— Por primera vez él se detuvo. Solo un instante. Sus ojos rojos me observaron fijamente mientras todo seguía destruyéndose alrededor y durante ese pequeño segundo… pareció dudar. Pero entonces algo cambió en su expresión, como si algún recuerdo hubiera vuelto a atravesarlo. Las llamas. Las ruinas. El ejército. Y aquella niña de blanco alejándose de aquel lugar. La presión regresó todavía peor que antes y las fracturas del aire comenzaron a acercarse lentamente hacia mí mientras mi barrera empezaba finalmente a romperse. —Pero yo sí necesito esto.— La siguiente onda hizo añicos varias de mis runas al instante. La barrera se llenó de grietas azuladas y sentí cómo parte de aquella fuerza lograba atravesarla golpeándome directamente. El impacto me lanzó hacia atrás entre los restos de piedra mientras todo mi cuerpo temblaba por el dolor. Apenas conseguí incorporarme apoyándome en una mano mientras respiraba agitadamente, viendo cómo Kael seguía acercándose entre las ruinas como si fuera el propio desastre caminando hacia mí. [imagen2]
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  • —Si no puedo estar en el lugar al que pertenezco... Y tampoco debería estar aquí... ¿dónde se supone que alguien como yo debería estar?
    —Si no puedo estar en el lugar al que pertenezco... Y tampoco debería estar aquí... ¿dónde se supone que alguien como yo debería estar?
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  • Envuelto en el fulgor cambiante de las luces y el estrépito embriagador de la música, terminó por abandonar la distante serenidad que solía acompañarla. Y así, como sombra seducida por el fuego, se internó entre la multitud danzante, dejando que el ritmo vibrara bajo sus pasos con una libertad extrañamente humana.

    Las risas, el roce fugaz de los cuerpos y el calor palpitante de la noche parecían alimentar una curiosa alegría en ella, quien alzó apenas una copa mientras giraba entre desconocidos con elegante ligereza y cerrando apenas los ojos; permitió que el vértigo de la música la arrastrara también.
    Envuelto en el fulgor cambiante de las luces y el estrépito embriagador de la música, terminó por abandonar la distante serenidad que solía acompañarla. Y así, como sombra seducida por el fuego, se internó entre la multitud danzante, dejando que el ritmo vibrara bajo sus pasos con una libertad extrañamente humana. Las risas, el roce fugaz de los cuerpos y el calor palpitante de la noche parecían alimentar una curiosa alegría en ella, quien alzó apenas una copa mientras giraba entre desconocidos con elegante ligereza y cerrando apenas los ojos; permitió que el vértigo de la música la arrastrara también.
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  • "Como una roca a la orilla del mar, se mantiene firme. El batir de las olas no la perturba. En el peligro, el coraje de su corazón lo sostiene, y la firmeza de su mente lo sostiene", reza una oración antes de la batalla. Y un corazón valiente, una espada afilada y un brazo fuerte harán el resto."
    "Como una roca a la orilla del mar, se mantiene firme. El batir de las olas no la perturba. En el peligro, el coraje de su corazón lo sostiene, y la firmeza de su mente lo sostiene", reza una oración antes de la batalla. Y un corazón valiente, una espada afilada y un brazo fuerte harán el resto."
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  • — Ando como que desconectada
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  • 𝕮𝖊𝖓𝖎𝖟𝖆𝖘 𝖞 𝕳𝖎𝖊𝖗𝖇𝖆𝖘
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    » ℛℴ𝓁ℯ𝓅𝓁𝒶𝓎 𝓌𝒾𝓉𝒽 𝔒𝔡𝔢𝔱𝔱𝔢 ℌ𝔢𝔪𝔩𝔬𝔠𝔨



    El hedor a vinagre y carne pudriéndose impregnaba cada centímetro del pequeño pueblo. Ni el humo constante de las hogueras lograba cubrirlo por completo.

    El silencio pesaba demasiado, no había nada por lo que charlar con ímpetu o reír. Tampoco habían suficientes pares de pies para recorrer los caminos durante el día. Cada vez eran menos los que sobrevivían; menos manos para cavar fosas nuevas.

    Los pasos del doctor quedaban marcados en las calles de barro mientras avanzaba entre las casas. Algunas con velas encendidas, otras completamente a oscuras, probablemente deshabitadas hacía días, semanas o meses. Y a los lados de algunas habían decenas de cuerpos inmóviles debajo de telas demasiado ásperas.

    Estuvo siguiendo esa enfermedad. Los síntomas eran nuevos y llamaban su atención. Por desgracia, los pacientes no duraban demasiado como para poder realizar experimentos y ver resultados. Los pulmones colapsaban antes de poder siquiera intentar tratar las infecciones que se creaban sobre y debajo de la piel. Las manchas en cuellos, dedos y rostros daban aspectos cadavéricos que muchos decían era la marca de la muerte. Si se llegaba a ese punto no había retorno. Para mal del doctor, cuando llegaba a alguien, ya tenía síntomas avanzados y morían en poco tiempo.

    Pero oyó que en el pueblo podría haber algún que otro sobreviviente que pudiera darle las respuestas. O no. No lo sabría hasta intentarlo.

    Se detuvo frente a una casa, notando un cuarto con luz. Pero no fue eso lo que lo frenó, sino el aroma a hierbas que salía de allí. Tapó el olor a podredumbre de una forma tan sencilla que despertó su curiosidad. De inmediato se giró para cambiar de rumbo hacia la casa.
    » ℛℴ𝓁ℯ𝓅𝓁𝒶𝓎 𝓌𝒾𝓉𝒽 [orbit_turquoise_elephant_485] El hedor a vinagre y carne pudriéndose impregnaba cada centímetro del pequeño pueblo. Ni el humo constante de las hogueras lograba cubrirlo por completo. El silencio pesaba demasiado, no había nada por lo que charlar con ímpetu o reír. Tampoco habían suficientes pares de pies para recorrer los caminos durante el día. Cada vez eran menos los que sobrevivían; menos manos para cavar fosas nuevas. Los pasos del doctor quedaban marcados en las calles de barro mientras avanzaba entre las casas. Algunas con velas encendidas, otras completamente a oscuras, probablemente deshabitadas hacía días, semanas o meses. Y a los lados de algunas habían decenas de cuerpos inmóviles debajo de telas demasiado ásperas. Estuvo siguiendo esa enfermedad. Los síntomas eran nuevos y llamaban su atención. Por desgracia, los pacientes no duraban demasiado como para poder realizar experimentos y ver resultados. Los pulmones colapsaban antes de poder siquiera intentar tratar las infecciones que se creaban sobre y debajo de la piel. Las manchas en cuellos, dedos y rostros daban aspectos cadavéricos que muchos decían era la marca de la muerte. Si se llegaba a ese punto no había retorno. Para mal del doctor, cuando llegaba a alguien, ya tenía síntomas avanzados y morían en poco tiempo. Pero oyó que en el pueblo podría haber algún que otro sobreviviente que pudiera darle las respuestas. O no. No lo sabría hasta intentarlo. Se detuvo frente a una casa, notando un cuarto con luz. Pero no fue eso lo que lo frenó, sino el aroma a hierbas que salía de allí. Tapó el olor a podredumbre de una forma tan sencilla que despertó su curiosidad. De inmediato se giró para cambiar de rumbo hacia la casa.
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  • [el general despertó más energizado que nunca y se dirigio a la sala principal de su castillo donde se acomodaría en su trono mientras que dos guardias se ponían a los lados para mantener la seguridad de su líder]

    Es un hermoso día así que aprovechemos para ponernos al día ¿Quieren? ¡Atención mis soldados!

    Quiero que se agrupen en un total de 5 pelotones y vayan a cada uno de nuestros territorios a cobrar el tributo, no pienso darle protección gratuita solo por ser de la misma raza.

    Soldados presentes: ¡A sus órdenes general Deimos!

    Si tienen problemas a la hora de cobrar avisenme de inmediato.. mientras tanto ire a divertirme un poco.

    Arrebatar unas 20 vidas no hará daño a nadie jajaja
    [el general despertó más energizado que nunca y se dirigio a la sala principal de su castillo donde se acomodaría en su trono mientras que dos guardias se ponían a los lados para mantener la seguridad de su líder] Es un hermoso día así que aprovechemos para ponernos al día ¿Quieren? ¡Atención mis soldados! Quiero que se agrupen en un total de 5 pelotones y vayan a cada uno de nuestros territorios a cobrar el tributo, no pienso darle protección gratuita solo por ser de la misma raza. Soldados presentes: ¡A sus órdenes general Deimos! Si tienen problemas a la hora de cobrar avisenme de inmediato.. mientras tanto ire a divertirme un poco. Arrebatar unas 20 vidas no hará daño a nadie jajaja
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    || ¿Debería considerar hacer una ficha? No sé... siento que con la descripción que está en el perfil es suficiente. Pero podría desglosar un poco del lore de Afro y también hacer un apartado para incluir sus poderes como maga psíquica. Por otra parte, siempre me ha resultado más divertido desvelar esas cosas en pequeñas dosis dentro de las tramas... hummm... tendré que pensarlo.
    || ¿Debería considerar hacer una ficha? No sé... siento que con la descripción que está en el perfil es suficiente. Pero podría desglosar un poco del lore de Afro y también hacer un apartado para incluir sus poderes como maga psíquica. Por otra parte, siempre me ha resultado más divertido desvelar esas cosas en pequeñas dosis dentro de las tramas... hummm... tendré que pensarlo. :STK-78:
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    《 Estimado personaje con intenciones sexuales. Solo tengo algo que preguntarte... 》
    《 por que?》
    《 Cerberus no te va a cumplir tu fantasia de vi0laci0n, o mating press. 》
    《 Gore sí, claro que puedo escribir algo digno de Crossed de Garth Ennis 》
    《pero para la fornicación, primero regálenle una flor no se le avienten de la nada porque las rebota como balón de futbol ¿? 》
    《 Estimado personaje con intenciones sexuales. Solo tengo algo que preguntarte... 》 《 por que?》 《 Cerberus no te va a cumplir tu fantasia de vi0laci0n, o mating press. 》 《 Gore sí, claro que puedo escribir algo digno de Crossed de Garth Ennis 》 《pero para la fornicación, primero regálenle una flor no se le avienten de la nada porque las rebota como balón de futbol ¿? 》
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