• *En la parte de atrás de casa en una zona lejana del cementerio tenía un libro flotando a mi lado justo a la altura de la cabeza, de brazos cruzados leyendo su contenido muy concentrado en entenderlo, frente a mi tenía un maniquí hecho con sacos, palos y un cubo como cabeza*

    Mmm… la energía maldita es un tipo de energía en casi todos los humanos, esta energía es utilizada por hechiceros… *leyendo rápido para saltarme hasta la parte más importante* Aja aquí esta, la energía bruta maldita parece ser capaz de ser manipulada para endurecer o fortalecer el cuerpo de un hechicero o proteger el alma de este, si los hechiceros de ese mundo podían recrear esa energía para esto… podría recrearlo para que fuera para el flujo de maná, es decir si hago lo mismo que pone en el libro usando mi maná…

    *Con postura de combate concentrándome como si meditara con las cuencas cerradas haciendo que mi mana fluyera por todo mi cuerpo acumulando gran parte en mis puños, estos brillaron de color azul y al abrir las cuencas golpee el maniquí con fuerza (aunque fuese ínfima) pero sorprendentemente ese al recibir el golpe el palo que lo sujetaba se rompió saliendo disparado hacia atrás volando varios metros, al ver eso parpadee un par de veces sorprendido, mis puños dejaron de brillar y los mire*

    Vale, nota mental, practicar para no usar más maná del necesario… no quisiera ir destrozándolo todo sin querer.

    //Que no se note que me gusta JJK (?)
    *En la parte de atrás de casa en una zona lejana del cementerio tenía un libro flotando a mi lado justo a la altura de la cabeza, de brazos cruzados leyendo su contenido muy concentrado en entenderlo, frente a mi tenía un maniquí hecho con sacos, palos y un cubo como cabeza* Mmm… la energía maldita es un tipo de energía en casi todos los humanos, esta energía es utilizada por hechiceros… *leyendo rápido para saltarme hasta la parte más importante* Aja aquí esta, la energía bruta maldita parece ser capaz de ser manipulada para endurecer o fortalecer el cuerpo de un hechicero o proteger el alma de este, si los hechiceros de ese mundo podían recrear esa energía para esto… podría recrearlo para que fuera para el flujo de maná, es decir si hago lo mismo que pone en el libro usando mi maná… *Con postura de combate concentrándome como si meditara con las cuencas cerradas haciendo que mi mana fluyera por todo mi cuerpo acumulando gran parte en mis puños, estos brillaron de color azul y al abrir las cuencas golpee el maniquí con fuerza (aunque fuese ínfima) pero sorprendentemente ese al recibir el golpe el palo que lo sujetaba se rompió saliendo disparado hacia atrás volando varios metros, al ver eso parpadee un par de veces sorprendido, mis puños dejaron de brillar y los mire* Vale, nota mental, practicar para no usar más maná del necesario… no quisiera ir destrozándolo todo sin querer. //Que no se note que me gusta JJK (?)
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  • ---

    Perdura en mi la caída de los árboles sin hojas;
    son lágrimas que se extraviaron en el espectro de tus tardes;
    más carentes, más corruptas.
    Oh, en esta búsqueda en la que pierdo la noción de ser,
    Esas hojas caen por mi causa:
    y me someto al delirio de tus níveos espejismos.
    Y callo la manera de como soñarte;
    y buscarlas y soñarlas entre las sienes de mis ojos.

    Los dioses han sangrado desde que conocen el calor de un corazón;
    Y yo colmo el mío con el peso de tu voz;
    sobre mis principios y mis fines.
    Por favor, calma las fronteras en las que el tiempo se inclina ante mí;
    y me demuestra el límite del cielo,
    en las trincheras del perdón,
    de un amor inevitable.

    Oh, calla, muerte ingrata,
    rehúsate a perseguir a los testigos del silencio;
    que oculta la soledad de un Sol de medianoche.
    Viviré la noche entre espantos de codicia y resurrección.
    Haré el amor con mis mañanas y principios.
    Y entonces ella serán mis musas más sagradas.
    En este tiempo de arquetipos y leyes en las que no se miden las costuras.

    Oh, primitivos son los designios de un amor al que no puedo tocar;
    temo mancharlo con esta suciedad que se atisba con el ojo de una tormenta;
    depuesta en mis propiedades asociativas y conmutativas;
    en donde los dueños del Sol, la medianoche y el alba;
    te retienen entre las cadenas del clamor de un tiempo que no tiene nombre.
    Más que el tuyo, al que desconozco.

    Oh, claro amargo, ampárame en tus anhelos;
    ¿puedes escucharme sangre entre olvidos y diretes?
    Tejo un vestir nupcial de allende concisa.
    Y los continentes de tu geografía danzan tan sólo para atormentar a mis luceros.
    Mis ojos malnacidos.
    Este suspenso es demasiado grande.
    ¿Quién me seguirá cuando haya desaparecido en la gloria del amor?
    ¿Quién cuidará mis pasos?
    ¿Qué será de mí, Señor?
    Por favor, auxíliame.

    Desconozco lo que has preparado tan sólo para mí,
    En este sentir de ánimos discretos,
    me tiendes en tu lecho y me preguntas;
    si soy ciego y no lo veo.
    ¿Qué debo vislumbrar más allá de unos ojos que libran la batalla más amada?
    ¿Quién se atreve a modular el templo de mis pisares en la niebla del sentir?

    No lo comprendo.
    He perdido la noción; y la esperanza de hallarla cerca;
    ella que me sonríe de lejos.
    En este imperio de sidéreo amar, que no concibo:
    De atenta liana,
    en la que sí sé que, si admiro la Luna, la podré ver a ella;
    reflejada en mi corazón.

    Aunque anhelo en mi ajado corazón,
    Este el corazón del fantasma de todas las historias,
    tan siquiera conocer el modular de su nombre.
    Como anhelo conocer el de ella.
    --- Perdura en mi la caída de los árboles sin hojas; son lágrimas que se extraviaron en el espectro de tus tardes; más carentes, más corruptas. Oh, en esta búsqueda en la que pierdo la noción de ser, Esas hojas caen por mi causa: y me someto al delirio de tus níveos espejismos. Y callo la manera de como soñarte; y buscarlas y soñarlas entre las sienes de mis ojos. Los dioses han sangrado desde que conocen el calor de un corazón; Y yo colmo el mío con el peso de tu voz; sobre mis principios y mis fines. Por favor, calma las fronteras en las que el tiempo se inclina ante mí; y me demuestra el límite del cielo, en las trincheras del perdón, de un amor inevitable. Oh, calla, muerte ingrata, rehúsate a perseguir a los testigos del silencio; que oculta la soledad de un Sol de medianoche. Viviré la noche entre espantos de codicia y resurrección. Haré el amor con mis mañanas y principios. Y entonces ella serán mis musas más sagradas. En este tiempo de arquetipos y leyes en las que no se miden las costuras. Oh, primitivos son los designios de un amor al que no puedo tocar; temo mancharlo con esta suciedad que se atisba con el ojo de una tormenta; depuesta en mis propiedades asociativas y conmutativas; en donde los dueños del Sol, la medianoche y el alba; te retienen entre las cadenas del clamor de un tiempo que no tiene nombre. Más que el tuyo, al que desconozco. Oh, claro amargo, ampárame en tus anhelos; ¿puedes escucharme sangre entre olvidos y diretes? Tejo un vestir nupcial de allende concisa. Y los continentes de tu geografía danzan tan sólo para atormentar a mis luceros. Mis ojos malnacidos. Este suspenso es demasiado grande. ¿Quién me seguirá cuando haya desaparecido en la gloria del amor? ¿Quién cuidará mis pasos? ¿Qué será de mí, Señor? Por favor, auxíliame. Desconozco lo que has preparado tan sólo para mí, En este sentir de ánimos discretos, me tiendes en tu lecho y me preguntas; si soy ciego y no lo veo. ¿Qué debo vislumbrar más allá de unos ojos que libran la batalla más amada? ¿Quién se atreve a modular el templo de mis pisares en la niebla del sentir? No lo comprendo. He perdido la noción; y la esperanza de hallarla cerca; ella que me sonríe de lejos. En este imperio de sidéreo amar, que no concibo: De atenta liana, en la que sí sé que, si admiro la Luna, la podré ver a ella; reflejada en mi corazón. Aunque anhelo en mi ajado corazón, Este el corazón del fantasma de todas las historias, tan siquiera conocer el modular de su nombre. Como anhelo conocer el de ella.
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  • Sabía que eventualmente la vida humana tendría cierto grado de dificultad.

    Estaba consciente de que las cosas serían muy diferentes en comparación a su vida en el mar, comenzando por dónde iba a vivir temporalmente.

    De acuerdo a sus observaciones, entendía que sería necesario contar con monedas o algún medio de intercambio. Sin embargo, su conocimiento no alcanzaba a dimensionar el valor económico de estas, ni cuántas necesitaría para conseguir una vivienda.
    ¿Sería necesario recurrir a la magia para garantizar un lugar donde quedarse?

    No quería abusar de esos recursos. Después de todo, su intención era experimentar la vida humana, y el uso de la magia no encajaba del todo en ello.

    El pensamiento se mantuvo flotando en su mente mientras avanzaba sin prisa por la orilla, dejando que sus pasos siguieran la línea donde la arena aún conservaba la humedad del mar. No tenía un destino claro.

    Fue entonces cuando lo notó.

    Entre la arena clara, una pequeña casa se hizo visible. Parecía como si aún perteneciera a alguien… aunque no hubiera nadie a simple vista.

    Se detuvo, observando con cautela su entorno.
    Había señales de uso. Sutiles, pero presentes.

    La estructura se mantenía firme, las ventanas lo suficientemente limpias como para dejar pasar la luz, y una cortina ligera se movía con la brisa que entraba desde el exterior.

    Ese movimiento llamó su atención y la llevó a acercarse.

    La tela ondeaba de una forma curiosamente familiar. No igual al agua, pero lo suficiente como para hacerla extender la mano y rozarla con cuidado.

    Permaneció un instante más en ese pequeño detalle antes de dirigir su atención hacia la puerta, que ya estaba entreabierta.
    El interior no estaba vacío.
    Había objetos. Pocos, pero organizados. Una mesa de madera, utensilios sencillos… un espacio que claramente había sido habitado no hacía mucho.

    Eso la hizo dudar.
    No comprendía del todo las normas humanas, pero sí lo suficiente como para intuir que aquel lugar no había sido abandonado por completo. Tal vez se trataba de un refugio utilizado por quienes trabajaban cerca del mar.
    Aun así, no percibía presencia.
    Ni reciente.
    Ni cercana.

    Avanzó un paso más, dejando que su mirada recorriera el interior mientras el sonido del mar se filtraba suavemente desde afuera.

    Sus dedos rozaron la superficie de la mesa, luego el marco de una ventana, deteniéndose apenas al sentir nuevamente el movimiento de la cortina a su lado.

    Ese pequeño detalle… le dio una extraña sensación de calma.

    No sabía a quién pertenecía ese lugar. Ni si alguien regresaría pronto.
    Pero por ahora…
    Era lo más cercano a un refugio que había encontrado desde que dejó el mar.

    Y eso era suficiente.
    Sabía que eventualmente la vida humana tendría cierto grado de dificultad. Estaba consciente de que las cosas serían muy diferentes en comparación a su vida en el mar, comenzando por dónde iba a vivir temporalmente. De acuerdo a sus observaciones, entendía que sería necesario contar con monedas o algún medio de intercambio. Sin embargo, su conocimiento no alcanzaba a dimensionar el valor económico de estas, ni cuántas necesitaría para conseguir una vivienda. ¿Sería necesario recurrir a la magia para garantizar un lugar donde quedarse? No quería abusar de esos recursos. Después de todo, su intención era experimentar la vida humana, y el uso de la magia no encajaba del todo en ello. El pensamiento se mantuvo flotando en su mente mientras avanzaba sin prisa por la orilla, dejando que sus pasos siguieran la línea donde la arena aún conservaba la humedad del mar. No tenía un destino claro. Fue entonces cuando lo notó. Entre la arena clara, una pequeña casa se hizo visible. Parecía como si aún perteneciera a alguien… aunque no hubiera nadie a simple vista. Se detuvo, observando con cautela su entorno. Había señales de uso. Sutiles, pero presentes. La estructura se mantenía firme, las ventanas lo suficientemente limpias como para dejar pasar la luz, y una cortina ligera se movía con la brisa que entraba desde el exterior. Ese movimiento llamó su atención y la llevó a acercarse. La tela ondeaba de una forma curiosamente familiar. No igual al agua, pero lo suficiente como para hacerla extender la mano y rozarla con cuidado. Permaneció un instante más en ese pequeño detalle antes de dirigir su atención hacia la puerta, que ya estaba entreabierta. El interior no estaba vacío. Había objetos. Pocos, pero organizados. Una mesa de madera, utensilios sencillos… un espacio que claramente había sido habitado no hacía mucho. Eso la hizo dudar. No comprendía del todo las normas humanas, pero sí lo suficiente como para intuir que aquel lugar no había sido abandonado por completo. Tal vez se trataba de un refugio utilizado por quienes trabajaban cerca del mar. Aun así, no percibía presencia. Ni reciente. Ni cercana. Avanzó un paso más, dejando que su mirada recorriera el interior mientras el sonido del mar se filtraba suavemente desde afuera. Sus dedos rozaron la superficie de la mesa, luego el marco de una ventana, deteniéndose apenas al sentir nuevamente el movimiento de la cortina a su lado. Ese pequeño detalle… le dio una extraña sensación de calma. No sabía a quién pertenecía ese lugar. Ni si alguien regresaría pronto. Pero por ahora… Era lo más cercano a un refugio que había encontrado desde que dejó el mar. Y eso era suficiente.
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  • Hmmm...That was really amazing...—suelta un largo suspiro y cierra los ojos acomodándose en su cama.
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  • Odia cuando las estudiantes lo invocan solo para preguntar que chico está enamorado de ellas, usualmente acaba tomando la vida de ellas y de sus familiares como pago.
    ㅤ 🐪 Odia cuando las estudiantes lo invocan solo para preguntar que chico está enamorado de ellas, usualmente acaba tomando la vida de ellas y de sus familiares como pago.
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  • Nova corria tan rapido como podia parecia que finalmente habia aprendido a esquivar los carritos chocones, o eso pensaba hasta que uno dio un giro cerrado y acelero en su direccion - ACABA DE HACER UN PUTO DRIFT CON UN CARRITO CHOCON?!- se aferro a su aprasol tratando de correr lo mas rapido posible sin embargo no fue suficiente pues nuevamente de un choque lo mandaron volando a la frontera del carnaval
    Nova corria tan rapido como podia parecia que finalmente habia aprendido a esquivar los carritos chocones, o eso pensaba hasta que uno dio un giro cerrado y acelero en su direccion - ACABA DE HACER UN PUTO DRIFT CON UN CARRITO CHOCON?!- se aferro a su aprasol tratando de correr lo mas rapido posible sin embargo no fue suficiente pues nuevamente de un choque lo mandaron volando a la frontera del carnaval
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  • — ¿Mmh? ¿Qué pasa? Es una manera bastante normal acomodarse así, ¿Nunca lo has hecho? —
    — ¿Mmh? ¿Qué pasa? Es una manera bastante normal acomodarse así, ¿Nunca lo has hecho? —
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  • Un poco de paz en nuestra mente antes de dormir. Muchos anhelamos eso mas que cualquier joya. Pero una noche tan hermosa como esta no puede ser arruinada con pensamientos tan negativos ¿No?
    Un poco de paz en nuestra mente antes de dormir. Muchos anhelamos eso mas que cualquier joya. Pero una noche tan hermosa como esta no puede ser arruinada con pensamientos tan negativos ¿No?
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  • #SeductiveSunday
    ¿Estas bien? Si necesitas ayuda, mi deber como trazacaminos es dar una mano amiga.
    #SeductiveSunday ¿Estas bien? Si necesitas ayuda, mi deber como trazacaminos es dar una mano amiga.
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  • *Me doy vueltas en la cama una y otra vez. Al no poder conciliar el sueño. Reproduzco un video de críptidos desde mi móvil mientras reflexiono en voz alta como si hablara conmigo misma* Que extraño se siente esto... Muchos me visitaron hoy al departamento para darme ánimos. Incluso en teoría curaron mi brazo fracturado. Pero este no deja de doler... Mi mente "no deja de doler". El dolor "psíquico" es el más implacable tipo de dolor. En la soledad de estas penumbras sólo me queda dejar que otros se encarguen por ahora. No soy capaz de resolver todo. Tendremos nuestra revancha y cúando esta ocurra. Definitivamente no perderemos.
    *Me doy vueltas en la cama una y otra vez. Al no poder conciliar el sueño. Reproduzco un video de críptidos desde mi móvil mientras reflexiono en voz alta como si hablara conmigo misma* Que extraño se siente esto... Muchos me visitaron hoy al departamento para darme ánimos. Incluso en teoría curaron mi brazo fracturado. Pero este no deja de doler... Mi mente "no deja de doler". El dolor "psíquico" es el más implacable tipo de dolor. En la soledad de estas penumbras sólo me queda dejar que otros se encarguen por ahora. No soy capaz de resolver todo. Tendremos nuestra revancha y cúando esta ocurra. Definitivamente no perderemos.
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