-El Salon permanecio sumido en un silencio antiguo, pesado, de esos que parecen vivir dentro de la piedra desde antes de que existieran los nombres. El viento se filtraba por las grietas del reino como un susurro frio, recorriendo columnas gastadas, apagando y despertando las llamas de las antorchas a su paso. Y alli, en lo mas alto, sobre un trono levantado con huesos, hierro ennegrecido y años de guerra, el Ogro descansaba inmovil. Su enorme figura ocupaba el asiento como si hubiese nacido con el. El torso inclinado apenas hacia adelante, los brazos pesados apoyados sobre sus piernas, la cabeza baja por un instante.. como si llevara sobre sus hombros mucho mas que el peso de su propio cuerpo. Frente a el, no habia nadie, ni guardias, ni bestias, ni subditos esperando ordenes. Solo el vacio extendiendose delante de sus ojos. Y aun asi.. hablaba. Como si el silencio supiera responderle. Como si el aire todavia conservara la forma de alguien que alguna vez estuvo alli-
"Es extraño lo que uno guarda.." -Murmuro finalmente, con esa voz aspera que parecia surgir desde lo profundo de la roca misma-"Las batallas desaparecen. La sangre se seca, los gritos dejan de escucharse.. Incluso los rostros.. terminan deformandose con el tiempo. Se vuelven humo, recuerdos rotos..fragmentos.. pero hay cosas.." -Hizo una pausa, volviendo a hablar- "Que permanecen.. Cosas que no se pudren. Que no envejecen..que no desaparecen aunque uno lo desee, permanecen como permanece una cicatriz bajo la carne.. incluso cuando la piel aprende a cerrarse encima y uno sigue adelante.. creyendo que lo dejo atras.. creyendo que lo enterro.. hasta que una noche cualquiera, cuando no hay ruido, cuanto no queda nadie observando... vuelve. Como si jamas se hubiese Ido."
-Sus dedos se cerraron lentamente sobre el brazo del trono, la madera crujio bajo su fuerza, pero el no aparto la mirada del vacio frente a si, sus ojos brillaban apenas entre las sombras, encendidos, pero lejanos..Perdidos en un lugar que ya no pertenece a ese salon-
"A veces pienso.... si fui yo quien se marcho primero.. o si fui yo quien llego demasiado tarde. Si aquello se rompio por el peso del Tiempo o por mis propias manos. Hay recuerdos que vuelven sin pedir permiso... y uno los recibe como recibe una herida vieja cuando cambia el clima. No porque quiera sentirla.. sino porque el cuerpo la reconoce antes que la mente. Una voz, una mirada, una presencia. O quizas simplemente la ausencia de ella. Y lo peor.. es que despues de tanto.. uno ya no sabe si extraña lo que fue... O lo que jamas alcanzo a ser."
-El ogro dejo caer la espalda contra el trono lentamente. El hierro rechino detras suyo mientras alzaba la mirada hacia la inmensidad oscura del techo. La llama de las antorchas reflejaba destellos rojos sobre sus cuernos y sobre las cicatrices de su pecho, como si el fuego respirara junto a el-
"Dicen que criaturas como yo no miran atras.. que avanzamos.. que destruimos, que tomamos.. y seguimos caminando sin voltear la cabeza. Como si no sintieramos el peso de nada. Como si la memoria no nos alcanzara. Como si dentro de nosotros no quedaran tumbas, pero estan equivocados.. porque incluso los monstruos recuerdan.. incluso aquellos pronuncian.. momentos que repiten en silencio.. palabras que nunca dijieron y que siguen persiguiendolos años despues... hay noches..donde todo regresa. No como Castigo, si no como una presencia molesta en mis oidos.. Los veo sentandose frente a mi, cuando todos duermen. Y me observan en silencio, esperando que hable primero.."
-El Ogro cerro los ojos apenas un instante. Y cuando volvio a abrirlos, su mirada quejo fija delante suyo.. como si alquien estuviera realmente sentado alli, a pocos pasos el trono, devolviendole la mirada desde la oscuridad-
"Y aunque no diga su nombre.. aunque nunca vuelva a pronunciarlo.. aunque el mundo cambie de forma mil veces... aunque el tiempo destruya todo lo que alguna vez conoci... hay una parte de mi que todavia sabria reconocerte entre ruinas, entre fuego.. o entre cenizas. Porque algunas presencias no desaparecen. Solo dejan de ocupar espacio.. y empiezan a vivir dentro de uno.."
-Despues de eso no dijo nada mas, solo permanecio alli.. quieto, inmenso, solo sobre su trono, hablandole al aire, a sus recuerdos y a aquellos que nunca lo dejaran atras-
-El Salon permanecio sumido en un silencio antiguo, pesado, de esos que parecen vivir dentro de la piedra desde antes de que existieran los nombres. El viento se filtraba por las grietas del reino como un susurro frio, recorriendo columnas gastadas, apagando y despertando las llamas de las antorchas a su paso. Y alli, en lo mas alto, sobre un trono levantado con huesos, hierro ennegrecido y años de guerra, el Ogro descansaba inmovil. Su enorme figura ocupaba el asiento como si hubiese nacido con el. El torso inclinado apenas hacia adelante, los brazos pesados apoyados sobre sus piernas, la cabeza baja por un instante.. como si llevara sobre sus hombros mucho mas que el peso de su propio cuerpo. Frente a el, no habia nadie, ni guardias, ni bestias, ni subditos esperando ordenes. Solo el vacio extendiendose delante de sus ojos. Y aun asi.. hablaba. Como si el silencio supiera responderle. Como si el aire todavia conservara la forma de alguien que alguna vez estuvo alli-
"Es extraño lo que uno guarda.." -Murmuro finalmente, con esa voz aspera que parecia surgir desde lo profundo de la roca misma-"Las batallas desaparecen. La sangre se seca, los gritos dejan de escucharse.. Incluso los rostros.. terminan deformandose con el tiempo. Se vuelven humo, recuerdos rotos..fragmentos.. pero hay cosas.." -Hizo una pausa, volviendo a hablar- "Que permanecen.. Cosas que no se pudren. Que no envejecen..que no desaparecen aunque uno lo desee, permanecen como permanece una cicatriz bajo la carne.. incluso cuando la piel aprende a cerrarse encima y uno sigue adelante.. creyendo que lo dejo atras.. creyendo que lo enterro.. hasta que una noche cualquiera, cuando no hay ruido, cuanto no queda nadie observando... vuelve. Como si jamas se hubiese Ido."
-Sus dedos se cerraron lentamente sobre el brazo del trono, la madera crujio bajo su fuerza, pero el no aparto la mirada del vacio frente a si, sus ojos brillaban apenas entre las sombras, encendidos, pero lejanos..Perdidos en un lugar que ya no pertenece a ese salon-
"A veces pienso.... si fui yo quien se marcho primero.. o si fui yo quien llego demasiado tarde. Si aquello se rompio por el peso del Tiempo o por mis propias manos. Hay recuerdos que vuelven sin pedir permiso... y uno los recibe como recibe una herida vieja cuando cambia el clima. No porque quiera sentirla.. sino porque el cuerpo la reconoce antes que la mente. Una voz, una mirada, una presencia. O quizas simplemente la ausencia de ella. Y lo peor.. es que despues de tanto.. uno ya no sabe si extraña lo que fue... O lo que jamas alcanzo a ser."
-El ogro dejo caer la espalda contra el trono lentamente. El hierro rechino detras suyo mientras alzaba la mirada hacia la inmensidad oscura del techo. La llama de las antorchas reflejaba destellos rojos sobre sus cuernos y sobre las cicatrices de su pecho, como si el fuego respirara junto a el-
"Dicen que criaturas como yo no miran atras.. que avanzamos.. que destruimos, que tomamos.. y seguimos caminando sin voltear la cabeza. Como si no sintieramos el peso de nada. Como si la memoria no nos alcanzara. Como si dentro de nosotros no quedaran tumbas, pero estan equivocados.. porque incluso los monstruos recuerdan.. incluso aquellos pronuncian.. momentos que repiten en silencio.. palabras que nunca dijieron y que siguen persiguiendolos años despues... hay noches..donde todo regresa. No como Castigo, si no como una presencia molesta en mis oidos.. Los veo sentandose frente a mi, cuando todos duermen. Y me observan en silencio, esperando que hable primero.."
-El Ogro cerro los ojos apenas un instante. Y cuando volvio a abrirlos, su mirada quejo fija delante suyo.. como si alquien estuviera realmente sentado alli, a pocos pasos el trono, devolviendole la mirada desde la oscuridad-
"Y aunque no diga su nombre.. aunque nunca vuelva a pronunciarlo.. aunque el mundo cambie de forma mil veces... aunque el tiempo destruya todo lo que alguna vez conoci... hay una parte de mi que todavia sabria reconocerte entre ruinas, entre fuego.. o entre cenizas. Porque algunas presencias no desaparecen. Solo dejan de ocupar espacio.. y empiezan a vivir dentro de uno.."
-Despues de eso no dijo nada mas, solo permanecio alli.. quieto, inmenso, solo sobre su trono, hablandole al aire, a sus recuerdos y a aquellos que nunca lo dejaran atras-