Si bien ese dia no podían contar con Valentino, pues eñ san Valentín era cuando había un pico de beneficios en sus negocios; esta vez no le supo en absoluto mal, es decir le habría gustado celebrarlo con ambos pero… También era cierto que ahora que Velvette había vuelto a su lado, que se había salvado del maldito universo del que provenían, que necesitaba algo de tiempo con ella a solas.
—Querida ¿Cuantos años hacía que no podíamos darnos el lujo de celebrar esta nimiedad?—preguntó, tomandolo de la mano y besándola ahí cuidadosamente como si se tratase de una princesa por que, para él lo era. Era LA DAMA. Ninguna más elegante, refinada, hermosa ni inteligente como ella. Una de las pocas personas a las que Vox admiraba, no solo por su olfato y talento, si no por aquel caracter feroz sin llegar a la vulgaridad. Velvette sin duda tenía un algo que la hacía destacar por encima de la mediocre media. Una seguridad leonina y salvaje que tal y como le sucedió con Valentino, le robó el corazon en el acto. Era por ambos que no le importaba dar un paso atras y mostrarse dócil a veces.
—Querida ¿Cuantos años hacía que no podíamos darnos el lujo de celebrar esta nimiedad?—preguntó, tomandolo de la mano y besándola ahí cuidadosamente como si se tratase de una princesa por que, para él lo era. Era LA DAMA. Ninguna más elegante, refinada, hermosa ni inteligente como ella. Una de las pocas personas a las que Vox admiraba, no solo por su olfato y talento, si no por aquel caracter feroz sin llegar a la vulgaridad. Velvette sin duda tenía un algo que la hacía destacar por encima de la mediocre media. Una seguridad leonina y salvaje que tal y como le sucedió con Valentino, le robó el corazon en el acto. Era por ambos que no le importaba dar un paso atras y mostrarse dócil a veces.
Si bien ese dia no podían contar con Valentino, pues eñ san Valentín era cuando había un pico de beneficios en sus negocios; esta vez no le supo en absoluto mal, es decir le habría gustado celebrarlo con ambos pero… También era cierto que ahora que [VELVE77E] había vuelto a su lado, que se había salvado del maldito universo del que provenían, que necesitaba algo de tiempo con ella a solas.
—Querida ¿Cuantos años hacía que no podíamos darnos el lujo de celebrar esta nimiedad?—preguntó, tomandolo de la mano y besándola ahí cuidadosamente como si se tratase de una princesa por que, para él lo era. Era LA DAMA. Ninguna más elegante, refinada, hermosa ni inteligente como ella. Una de las pocas personas a las que Vox admiraba, no solo por su olfato y talento, si no por aquel caracter feroz sin llegar a la vulgaridad. Velvette sin duda tenía un algo que la hacía destacar por encima de la mediocre media. Una seguridad leonina y salvaje que tal y como le sucedió con Valentino, le robó el corazon en el acto. Era por ambos que no le importaba dar un paso atras y mostrarse dócil a veces.
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