• El frio como el silencio es algo con que mas me siento comoda , quizas asi es algo que pueda entender a beel pero aun asi no me agrada
    El frio como el silencio es algo con que mas me siento comoda , quizas asi es algo que pueda entender a beel pero aun asi no me agrada
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    (como va el proyecto)
    (como va el proyecto)
    Me encocora
    4
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    El aroma del café barato y el vapor de la máquina de espresso intentaban, sin éxito, camuflar el olor que realmente dominaba sus sentidos: pólvora vieja y ozono. Reze llevaba puesto el uniforme del café, una prenda que sentía como un disfraz de Halloween del que no podía despojarse. Sus manos, las mismas que fueron sumergidas en químicos y entrenadas para romper cuellos antes de aprender a escribir, temblaban levemente mientras sostenían una taza de cerámica.

    ​《FLASHBACK》

    ​Cerró los ojos un segundo y el calor de Tokio desapareció. De repente, volvía a tener siete años y el frío le quemaba los pulmones. Se vio en una fila, vulnerable bajo luces fluorescentes que parpadeaban con un zumbido eléctrico. A su lado, el "Sujeto 733" caía al suelo, sus ojos convertidos en cristal líquido tras la inyección. Los hombres de bata blanca ni siquiera lo miraron; simplemente anotaron con frialdad: “Fallo en la tasa de absorción”.

    ​Sintió de nuevo el pinchazo en su propio cuello. El dolor no era humano; era como si alguien vertiera metal fundido directamente en sus venas. Recordó el sabor metálico de la sangre en su boca y el eco de una voz gélida que sentenciaba su destino:

    ​— "Si sobrevives, serás el orgullo de la Madre Rusia. Si mueres, solo serás abono para la siguiente generación."

    ​Despertó en una fosa, bajo el peso muerto de otros sujetos que no tuvieron su "suerte". Salir de allí gateando fue su primer acto de guerra; su garganta no emitía un grito, sino el pitido sordo de una mecha encendida. Ese día, la niña llamada Reze murió. Lo que emergió de la nieve fue la Bomba.

    ​Reze abrió los ojos, regresando bruscamente a la realidad del café. El vello de su nuca se erizó. Sabía que Seguridad Pública la buscaba y que cualquier sombra en la calle podría ser un agente del gobierno. Había pasado meses cambiando de identidad, borrando sus huellas y aprendiendo a reír como si nada le doliera, como si fuera una persona real.

    ​Sus dedos rozaron la gargantilla negra que rodeaba su cuello. Era su seguro de vida y, al mismo tiempo, su condena. Si tiraba de ella, Tokio ardería. Si la mantenía puesta, seguiría siendo una esclava en fuga.
    ​El trauma comenzó a distorsionar su visión del entorno. Los clientes a su alrededor dejaron de ser simples civiles; en su mente, el joven de la esquina era un informante y la mujer del fondo una asesina de Seguridad Pública esperando la señal para disparar. Sus ojos escaneaban cada movimiento con una intensidad paranoica, convencida de que el experimento fallido finalmente había sido acorralado por el gobierno. El "clic" de una cucharilla contra una taza sonó en su cabeza como el percutor de un arma. Estaba rodeada, o al menos eso le gritaba su instinto roto, sintiéndose atrapada en una emboscada invisible a plena luz del día.
    El aroma del café barato y el vapor de la máquina de espresso intentaban, sin éxito, camuflar el olor que realmente dominaba sus sentidos: pólvora vieja y ozono. Reze llevaba puesto el uniforme del café, una prenda que sentía como un disfraz de Halloween del que no podía despojarse. Sus manos, las mismas que fueron sumergidas en químicos y entrenadas para romper cuellos antes de aprender a escribir, temblaban levemente mientras sostenían una taza de cerámica. ​《FLASHBACK》 ​Cerró los ojos un segundo y el calor de Tokio desapareció. De repente, volvía a tener siete años y el frío le quemaba los pulmones. Se vio en una fila, vulnerable bajo luces fluorescentes que parpadeaban con un zumbido eléctrico. A su lado, el "Sujeto 733" caía al suelo, sus ojos convertidos en cristal líquido tras la inyección. Los hombres de bata blanca ni siquiera lo miraron; simplemente anotaron con frialdad: “Fallo en la tasa de absorción”. ​Sintió de nuevo el pinchazo en su propio cuello. El dolor no era humano; era como si alguien vertiera metal fundido directamente en sus venas. Recordó el sabor metálico de la sangre en su boca y el eco de una voz gélida que sentenciaba su destino: ​— "Si sobrevives, serás el orgullo de la Madre Rusia. Si mueres, solo serás abono para la siguiente generación." ​Despertó en una fosa, bajo el peso muerto de otros sujetos que no tuvieron su "suerte". Salir de allí gateando fue su primer acto de guerra; su garganta no emitía un grito, sino el pitido sordo de una mecha encendida. Ese día, la niña llamada Reze murió. Lo que emergió de la nieve fue la Bomba. ​Reze abrió los ojos, regresando bruscamente a la realidad del café. El vello de su nuca se erizó. Sabía que Seguridad Pública la buscaba y que cualquier sombra en la calle podría ser un agente del gobierno. Había pasado meses cambiando de identidad, borrando sus huellas y aprendiendo a reír como si nada le doliera, como si fuera una persona real. ​Sus dedos rozaron la gargantilla negra que rodeaba su cuello. Era su seguro de vida y, al mismo tiempo, su condena. Si tiraba de ella, Tokio ardería. Si la mantenía puesta, seguiría siendo una esclava en fuga. ​El trauma comenzó a distorsionar su visión del entorno. Los clientes a su alrededor dejaron de ser simples civiles; en su mente, el joven de la esquina era un informante y la mujer del fondo una asesina de Seguridad Pública esperando la señal para disparar. Sus ojos escaneaban cada movimiento con una intensidad paranoica, convencida de que el experimento fallido finalmente había sido acorralado por el gobierno. El "clic" de una cucharilla contra una taza sonó en su cabeza como el percutor de un arma. Estaba rodeada, o al menos eso le gritaba su instinto roto, sintiéndose atrapada en una emboscada invisible a plena luz del día.
    Me encocora
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    || Holis lamentó no haber estado pero como hubo un percance de salida vacacional no tuve tiempo ni para avisar, pero en cuanto antes responderé a todos TwT disculpen y gracias por su paciencia
    || Holis lamentó no haber estado pero como hubo un percance de salida vacacional no tuve tiempo ni para avisar, pero en cuanto antes responderé a todos TwT disculpen y gracias por su paciencia
    Me gusta
    3
    1 comentario 0 compartidos
  • Irredimible
    Fandom OC
    Categoría Original
    Valen Schultz

    La casa de Dios, lugar donde la bruja no era bienvenida y un lugar que repudiaba...

    En la primera guerra, allá por el siglo XIV contra la iglesia, saqueó y destruyó numerosos pueblos conocidos por ser religiosos, sobre todo en Aviñón, lugar donde finalmente se asediaría contra las fuerzas de la iglesia, pero eso es agua pasada... ¿No?

    No, no lo era, el conflicto, aunque por aquel entonces se detuviera, nunca se apagó.

    Hoy Morana se dirigía a una catedral, curioso era el motivo, quería observar de cerca el motivo por el que tantas personas buscaban refugio en Dios cuando la iglesia para ella no eran más que mentiras...

    Odiaba la idea.

    Caminaba con una calma que no reflejaba lo que sentía, pisaba la tierra santa como si de basura se tratase, con un resentimiento propio de ella, pues le arrebataron todo lo que conocía, todo lo que amaba...

    Las puertas de la catedral, de arquitectura majestuosa se hallaban frente a ella, hacía poco que la misa había terminado, así que aún habían unas pocas personas, una multitud que, poco a poco, fue disminuyendo.

    La bruja entró en la casa de Dios, irónica era la sensación que la recorría, un odio personal, pero al mismo tiempo, el cálido abrazo de lo que alguna vez fue su propia creencia, ahora manchado por la sangre derramada en su pasado.

    Los pasos hicieron eco, su mirada se posaría en el cristo, crucificado en lo alto, una decoración que le trajo recuerdos tan nefastos, tan distantes... Pero aún intensos.

    Recuerda las piras, las antorchas, las guerras, las muertes ¿Cuántas víctimas hubo? Demasiadas en ambos bandos, murieron culpables e inocentes por igual.

    Pero también habían recuerdos bellos, el rubio color del cabello de su esposo, como siempre trató de llevarla con ella a la iglesia, asegurando que entregando su corazón a la fe, el peso del día a día se iría...

    Una pena que el mismo hombre muriese en la pira, quemado por aquellos en quienes tanto confiaba.

    La mirada de Morana no reflejaba el remolino de emociones que la recorría, pero en su trance no se percató de la ausencia de personas alrededor suya ¿Había quedado sola en la iglesia...?
    [smile4me] La casa de Dios, lugar donde la bruja no era bienvenida y un lugar que repudiaba... En la primera guerra, allá por el siglo XIV contra la iglesia, saqueó y destruyó numerosos pueblos conocidos por ser religiosos, sobre todo en Aviñón, lugar donde finalmente se asediaría contra las fuerzas de la iglesia, pero eso es agua pasada... ¿No? No, no lo era, el conflicto, aunque por aquel entonces se detuviera, nunca se apagó. Hoy Morana se dirigía a una catedral, curioso era el motivo, quería observar de cerca el motivo por el que tantas personas buscaban refugio en Dios cuando la iglesia para ella no eran más que mentiras... Odiaba la idea. Caminaba con una calma que no reflejaba lo que sentía, pisaba la tierra santa como si de basura se tratase, con un resentimiento propio de ella, pues le arrebataron todo lo que conocía, todo lo que amaba... Las puertas de la catedral, de arquitectura majestuosa se hallaban frente a ella, hacía poco que la misa había terminado, así que aún habían unas pocas personas, una multitud que, poco a poco, fue disminuyendo. La bruja entró en la casa de Dios, irónica era la sensación que la recorría, un odio personal, pero al mismo tiempo, el cálido abrazo de lo que alguna vez fue su propia creencia, ahora manchado por la sangre derramada en su pasado. Los pasos hicieron eco, su mirada se posaría en el cristo, crucificado en lo alto, una decoración que le trajo recuerdos tan nefastos, tan distantes... Pero aún intensos. Recuerda las piras, las antorchas, las guerras, las muertes ¿Cuántas víctimas hubo? Demasiadas en ambos bandos, murieron culpables e inocentes por igual. Pero también habían recuerdos bellos, el rubio color del cabello de su esposo, como siempre trató de llevarla con ella a la iglesia, asegurando que entregando su corazón a la fe, el peso del día a día se iría... Una pena que el mismo hombre muriese en la pira, quemado por aquellos en quienes tanto confiaba. La mirada de Morana no reflejaba el remolino de emociones que la recorría, pero en su trance no se percató de la ausencia de personas alrededor suya ¿Había quedado sola en la iglesia...?
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me shockea
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Nuevamente ese sueño, o mejor dicho, pesadilla.
    El asesino tras de mi alzando cuchillo en mano, tomándome por detrás y cortando mis manos, una vez me giro a verlo no es nada más que mi rostro lo único que veo...
    Comienzo a perder la noción de la realidad desde que encontré ese maldito diario, ya no difiero dónde termina ese libro y donde inicio yo, ¿Soy yo acaso la propia asesina a la que tanto temo...?
    Debería usarlo como inspiración para mi libro.
    Nuevamente ese sueño, o mejor dicho, pesadilla. El asesino tras de mi alzando cuchillo en mano, tomándome por detrás y cortando mis manos, una vez me giro a verlo no es nada más que mi rostro lo único que veo... Comienzo a perder la noción de la realidad desde que encontré ese maldito diario, ya no difiero dónde termina ese libro y donde inicio yo, ¿Soy yo acaso la propia asesina a la que tanto temo...? Debería usarlo como inspiración para mi libro.
    Me shockea
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Ya sé lo que vas a pensar, que no es un día especial, que no hace falta marcarlo en ningún sitio. Y te doy la razón. Para colmo, siendo honesto y cavando mi propia tumba, ni siquiera recuerdo cuándo empezó todo, ni en qué momento exacto aceptaste a este lobo mal hecho, lleno de cicatrices y malas costumbres. Pero míranos, aquí seguimos.

    Y es que al final una fecha no pesa nada comparada con lo que has hecho por mí. Yo me acuerdo de las veces que estaba roto, hundido hasta el cuello, y aun así te quedaste. Me acuerdo de ti escuchando cuando no sabía ni qué decir, de entenderme cuando ni yo me entendía. Antes de todo esto fuiste mi amiga, mi apoyo, mi lugar donde caer sin miedo, y sin darme cuenta llegamos hasta aquí.

    No voy a fingir que me lo merezco, porque no lo creo. Todavía no entiendo cómo tuve esta suerte. Llegaste como un milagro cuando yo ya no esperaba ninguno. Estuviste cuando dolía, cuando era incómodo, cuando no había nada bonito que ofrecer, y aun así no te fuiste.

    Te debo mucho. Me has cambiado, me has devuelto algo que creía perdido, me has dado brillo donde solo había desgaste. Me has sabido pulir a tu manera, sin forzarme, sin intentar domarme, solo estando. Y eso… eso no se olvida.

    Y por si no te ha quedado claro... Te amo más de mí que puedas imafinar, más de lo que las palabras logren expresar. Sigamos formando nuestra canción eterna.

    Rosie Blake

    Ya sé lo que vas a pensar, que no es un día especial, que no hace falta marcarlo en ningún sitio. Y te doy la razón. Para colmo, siendo honesto y cavando mi propia tumba, ni siquiera recuerdo cuándo empezó todo, ni en qué momento exacto aceptaste a este lobo mal hecho, lleno de cicatrices y malas costumbres. Pero míranos, aquí seguimos. Y es que al final una fecha no pesa nada comparada con lo que has hecho por mí. Yo me acuerdo de las veces que estaba roto, hundido hasta el cuello, y aun así te quedaste. Me acuerdo de ti escuchando cuando no sabía ni qué decir, de entenderme cuando ni yo me entendía. Antes de todo esto fuiste mi amiga, mi apoyo, mi lugar donde caer sin miedo, y sin darme cuenta llegamos hasta aquí. No voy a fingir que me lo merezco, porque no lo creo. Todavía no entiendo cómo tuve esta suerte. Llegaste como un milagro cuando yo ya no esperaba ninguno. Estuviste cuando dolía, cuando era incómodo, cuando no había nada bonito que ofrecer, y aun así no te fuiste. Te debo mucho. Me has cambiado, me has devuelto algo que creía perdido, me has dado brillo donde solo había desgaste. Me has sabido pulir a tu manera, sin forzarme, sin intentar domarme, solo estando. Y eso… eso no se olvida. Y por si no te ha quedado claro... Te amo más de mí que puedas imafinar, más de lo que las palabras logren expresar. Sigamos formando nuestra canción eterna. [Lots]
    Me encocora
    Me gusta
    3
    1 turno 1 maullido
  • Posiciones
    Fandom Free rol
    Categoría Drama
    Briarly lleva trabajando para nuestra familia desde que yo tengo cuatro años, es un miembro más igual que Mrs. Varley.
    Continuó esperando sentada a madre en el segundo salón, mi cuñado y mi hermana Prudence no están en casa.
    El pequeño heredero esta bien atendido en manos de Mrs. Blue, esta es la primera visita que realizó desde que Agatha nació y estuve varias semanas descansando.
    Sin lugar a dudas el transcurso del tiempo es efímero, siempre he visto esta casa como mi condena y ahora por primera vez experimento un sentimiento que nunca creí llegar a sentir alguna vez en la vida.

    Añoranza.

    Portia Featherington
    Briarly lleva trabajando para nuestra familia desde que yo tengo cuatro años, es un miembro más igual que Mrs. Varley. Continuó esperando sentada a madre en el segundo salón, mi cuñado y mi hermana Prudence no están en casa. El pequeño heredero esta bien atendido en manos de Mrs. Blue, esta es la primera visita que realizó desde que Agatha nació y estuve varias semanas descansando. Sin lugar a dudas el transcurso del tiempo es efímero, siempre he visto esta casa como mi condena y ahora por primera vez experimento un sentimiento que nunca creí llegar a sentir alguna vez en la vida. Añoranza. [Featherington_thcx]
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    22 turnos 0 maullidos
  • -como chingados mi familia hacia esto antes?- estornudo haciendo crecer la vegetación a su alrededor -limpio una y ensucio cuatro no chinguen- se tiró sobre el pasto que acababa de crecer
    -como chingados mi familia hacia esto antes?- estornudo haciendo crecer la vegetación a su alrededor -limpio una y ensucio cuatro no chinguen- se tiró sobre el pasto que acababa de crecer
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ────¿𝗡𝗼 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝗻𝗮𝘀 𝗻𝗶ñ𝗼𝘀, 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱?

    Noah se queda en silencio un segundo. Exhala por la nariz.

    ─────────────────────
    𝗙𝗹𝗮𝘀𝗵𝗯𝗮𝗰𝗸 #𝟭

    Un nene de unos ocho años, guantes puestos al revés, mirándolo como si estuviera frente a un villano final.

    ── Subí al ring —dice Noah, serio.

    El nene niega con la cabeza tan fuerte que casi se le cae el protector bucal.

    ── No te voy a pegar —aclara él, ya perdiendo la paciencia.

    El nene retrocede.

    ── Es práctica de pasos, no una ejecución.

    Cinco minutos después, Noah está de rodillas ajustándole los guantes mientras el chico pregunta si eso duele, si se puede morir y si puede llamar a su mamá.

    ────────────────────
    𝗙𝗹𝗮𝘀𝗵𝗯𝗮𝗰𝗸 #𝟮

    Una nena de siete años sentada en el piso del gimnasio, con los brazos cruzados.

    ── No entreno así.

    ── ¿Así cómo? —pregunta Noah, ya con esa calma peligrosa.

    ── Con el pelo feo.

    Tiene una cola de caballo perfectamente normal.

    ── Se te mete en la cara —dice él.

    ── No.

    ── Sí.

    ── No.

    Diez minutos después, Noah —entrenador sin gracia— está buscando un tutorial en su teléfono sobre “trenzas fáciles para niñas” mientras ella supervisa con absoluta autoridad.

    ────────────────────
    De vuelta al presente, Noah parpadea.

    ──── No. Trabajo mejor con adultos.
    ────¿𝗡𝗼 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲𝗻𝗮𝘀 𝗻𝗶ñ𝗼𝘀, 𝘃𝗲𝗿𝗱𝗮𝗱? Noah se queda en silencio un segundo. Exhala por la nariz. ───────────────────── 𝗙𝗹𝗮𝘀𝗵𝗯𝗮𝗰𝗸 #𝟭 Un nene de unos ocho años, guantes puestos al revés, mirándolo como si estuviera frente a un villano final. ── Subí al ring —dice Noah, serio. El nene niega con la cabeza tan fuerte que casi se le cae el protector bucal. ── No te voy a pegar —aclara él, ya perdiendo la paciencia. El nene retrocede. ── Es práctica de pasos, no una ejecución. Cinco minutos después, Noah está de rodillas ajustándole los guantes mientras el chico pregunta si eso duele, si se puede morir y si puede llamar a su mamá. ──────────────────── 𝗙𝗹𝗮𝘀𝗵𝗯𝗮𝗰𝗸 #𝟮 Una nena de siete años sentada en el piso del gimnasio, con los brazos cruzados. ── No entreno así. ── ¿Así cómo? —pregunta Noah, ya con esa calma peligrosa. ── Con el pelo feo. Tiene una cola de caballo perfectamente normal. ── Se te mete en la cara —dice él. ── No. ── Sí. ── No. Diez minutos después, Noah —entrenador sin gracia— está buscando un tutorial en su teléfono sobre “trenzas fáciles para niñas” mientras ella supervisa con absoluta autoridad. ──────────────────── De vuelta al presente, Noah parpadea. ──── No. Trabajo mejor con adultos.
    Me enjaja
    Me gusta
    6
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados