• Un sentimiento conocido
    Fandom Original
    Categoría Otros
    *Undion, el basto mundo dónde todas las especies viven en armonía, el mundo dónde la reina de los dragones reside.
    Hoy, Elina se encontraba observando el atardecer como siempre, era uno de los pocos momentos que tenía para despejarse de sus oficios como matriarca, la tarde era hermosa y el sol se despedía poco a poco hasta por fin darle la bienvenida a la lumbrera de la noche.
    La reina se disponía a regresar al palacio ya habiendo caído el anochecer, pero a penas se levantó sintió algo, una inquietante pulsación en su pecho que le comenzó a llamar hacia una dirección en específico*

    - ¡¿Que es esto?!... -

    *Dijo con su mano en su pecho sin poder calmara este sentimiento de nostalgia y preocupación. Abrió sus alas para volar hacia aquella dirección a una velocidad despavorida sediendo ante lo que le decía su corazón, los árboles se doblaban por la fuerte corriente de aire que dejaba detrás, se acercó hacia aquel lugar hasta que allí vio a una dragón muy familiar para ella desde el aire, sin saber porque su mirada se pisaba en ella como si hubiera encontrado a alguien muy querido para ella, sus ojos se volvieron vidriosos y su corazón por fin se aplacó. Descendiendo al suelo solo se preguntaba "¿Quién era ella?", ¿Porque se le hace tan familiar?"... Y cuando por fin tocó tierra una imagen de una niña llegó a su mente desgarrando su corazón haciéndola extender su mano hacia la joven que tenía en frente por instinto. "¡¿Podría ser?!...", Para este momento su mano ya estaba posada sobre aquella joven dragón*
    *Undion, el basto mundo dónde todas las especies viven en armonía, el mundo dónde la reina de los dragones reside. Hoy, Elina se encontraba observando el atardecer como siempre, era uno de los pocos momentos que tenía para despejarse de sus oficios como matriarca, la tarde era hermosa y el sol se despedía poco a poco hasta por fin darle la bienvenida a la lumbrera de la noche. La reina se disponía a regresar al palacio ya habiendo caído el anochecer, pero a penas se levantó sintió algo, una inquietante pulsación en su pecho que le comenzó a llamar hacia una dirección en específico* - ¡¿Que es esto?!... - *Dijo con su mano en su pecho sin poder calmara este sentimiento de nostalgia y preocupación. Abrió sus alas para volar hacia aquella dirección a una velocidad despavorida sediendo ante lo que le decía su corazón, los árboles se doblaban por la fuerte corriente de aire que dejaba detrás, se acercó hacia aquel lugar hasta que allí vio a una dragón muy familiar para ella desde el aire, sin saber porque su mirada se pisaba en ella como si hubiera encontrado a alguien muy querido para ella, sus ojos se volvieron vidriosos y su corazón por fin se aplacó. Descendiendo al suelo solo se preguntaba "¿Quién era ella?", ¿Porque se le hace tan familiar?"... Y cuando por fin tocó tierra una imagen de una niña llegó a su mente desgarrando su corazón haciéndola extender su mano hacia la joven que tenía en frente por instinto. "¡¿Podría ser?!...", Para este momento su mano ya estaba posada sobre aquella joven dragón*
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    100
    Estado
    Disponible
    1 turno 0 maullidos
  • -En medio de la meditación diaria para mejorar la concentración, una visión fugaz pasó a través de mi mente como un destello azul. Al analizarlo con detenimiento, pude ver la figura del dragón Dromar irrumpiendo.-

    ¡Ahhh!.....Ya veo......supongo que ahora me tocará a mi vivir ese proceso.....
    -En medio de la meditación diaria para mejorar la concentración, una visión fugaz pasó a través de mi mente como un destello azul. Al analizarlo con detenimiento, pude ver la figura del dragón Dromar irrumpiendo.- ¡Ahhh!.....Ya veo......supongo que ahora me tocará a mi vivir ese proceso.....
    Me shockea
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • - Por hoy solo te daré un consejo muy simple pero al parecer todos lo olvidan, no dejes que los envidiosos arruinen tu día, tómalo de esta manera, si siempre está intentando burlarse de ti sin lograrlo nunca entonces solo que como aquel estúpido que intenta llamar la atención de quién es un rey inamovible ante el y su estúpida manera de actuar -

    *Luego volvió a mirar por la ventana mientras la brisa hacia ondear su cabello suavemente como quien recuerda algo y lo intenta mantener consigo mientras se pueda*
    - Por hoy solo te daré un consejo muy simple pero al parecer todos lo olvidan, no dejes que los envidiosos arruinen tu día, tómalo de esta manera, si siempre está intentando burlarse de ti sin lograrlo nunca entonces solo que como aquel estúpido que intenta llamar la atención de quién es un rey inamovible ante el y su estúpida manera de actuar - *Luego volvió a mirar por la ventana mientras la brisa hacia ondear su cabello suavemente como quien recuerda algo y lo intenta mantener consigo mientras se pueda*
    Me gusta
    3
    5 turnos 0 maullidos
  • — Yo actuando como si no estuviera completamente involucrado en el chisme de la mesa de al lado.
    — Yo actuando como si no estuviera completamente involucrado en el chisme de la mesa de al lado.
    Me enjaja
    Me encocora
    4
    8 turnos 0 maullidos
  • - ¿Te parezco conocida?, jajaja, obviamente... Demonica Nightshade, Goth Moom, he tenido varios nombres, pero aquí estoy, me presento como Goth Drakon, hija de la reina de los dragones de Undion, debes sentirte afortunado de poder conocerme -

    *Su sonrisa ocultaba algo detrás, algo inquietante pero agradable*
    - ¿Te parezco conocida?, jajaja, obviamente... Demonica Nightshade, Goth Moom, he tenido varios nombres, pero aquí estoy, me presento como Goth Drakon, hija de la reina de los dragones de Undion, debes sentirte afortunado de poder conocerme - *Su sonrisa ocultaba algo detrás, algo inquietante pero agradable*
    Me endiabla
    Me gusta
    3
    1 turno 0 maullidos
  • Hm... Otra vez se supo a llover~

    •En estos momentos filyn no estaba de buenos ánimos, había visto a su pequeño sobrino ya convertirse en un dragón tanta facilidad y volar aun más fácil, aunque se alegraba mucho por el y le emocionaba que sus padres pudieran estar allí para el y ver el hermoso progreso de su crecimiento•

    Mis alas ya están más desarrolladas al igual que mi cola, pero aún no entiendo... Porque no me puedo transformar y porque aún no puedo volar.

    •De cierta forma le daba envidia que su sobrino progresará tan rápido a sus pocos días de nacer, aunque suponía que también tenía que ver con la sangre que llevaba dentro, después de todo era la sangre de dos grandes dragones fuertes y poderosos.

    filyn se sentía un poco derrotada consigo misma al no ver ningún progreso en ella, más que tener su primera muda, su cuerpo más desarrollado, tanto su forma humana como su forma semi dragona•

    Es-esta bien... Algún día podré ¿No? Si... De seguro así será.
    Hm... Otra vez se supo a llover~ •En estos momentos filyn no estaba de buenos ánimos, había visto a su pequeño sobrino ya convertirse en un dragón tanta facilidad y volar aun más fácil, aunque se alegraba mucho por el y le emocionaba que sus padres pudieran estar allí para el y ver el hermoso progreso de su crecimiento• Mis alas ya están más desarrolladas al igual que mi cola, pero aún no entiendo... Porque no me puedo transformar y porque aún no puedo volar. •De cierta forma le daba envidia que su sobrino progresará tan rápido a sus pocos días de nacer, aunque suponía que también tenía que ver con la sangre que llevaba dentro, después de todo era la sangre de dos grandes dragones fuertes y poderosos. filyn se sentía un poco derrotada consigo misma al no ver ningún progreso en ella, más que tener su primera muda, su cuerpo más desarrollado, tanto su forma humana como su forma semi dragona• Es-esta bien... Algún día podré ¿No? Si... De seguro así será.
    Me entristece
    Me encocora
    Me shockea
    5
    1 turno 0 maullidos
  • Rastro de violencia
    Fandom Wind Breaker/OC
    Categoría Acción
    Kiro iba caminando por las calles, llovía, aunque se se molestó en cubrirse con la capucha de la sudadera. Sus brazos descansan a los lados, los puños aún cerrados, aunque sin la misma tensión que antes. Gotas de sangre caían desde sus nudillos hasta el suelo, tiñendo el agua de rojo.

    — Vaya...

    Suspiró al tiempo que un pitidito salía de su bolsillo, Kiro sacó al que originaba aquel sonido, o más bien lo que, ya no era un ser vivo, aunque Kiro lo trataba como tal.

    — Mercury, ¿tienes hambre? Ahora no me puedo poner a cuidar de ti, está lloviendo y si te mojas te estropearas.

    Volvió a guardar al tamagochi en el bolsillo. Era el único recuerdo material que le quedaba de su anterior pandilla, era lo que más le importaba desde que se mudó, cuidando aquel cacharro como si fuera la pandilla en sí.

    — Porque me molestan... Todas las pandillas o delincuentes de pacotilla me atacan sin motivo alguno... Qué cansancio.
    Kiro iba caminando por las calles, llovía, aunque se se molestó en cubrirse con la capucha de la sudadera. Sus brazos descansan a los lados, los puños aún cerrados, aunque sin la misma tensión que antes. Gotas de sangre caían desde sus nudillos hasta el suelo, tiñendo el agua de rojo. — Vaya... Suspiró al tiempo que un pitidito salía de su bolsillo, Kiro sacó al que originaba aquel sonido, o más bien lo que, ya no era un ser vivo, aunque Kiro lo trataba como tal. — Mercury, ¿tienes hambre? Ahora no me puedo poner a cuidar de ti, está lloviendo y si te mojas te estropearas. Volvió a guardar al tamagochi en el bolsillo. Era el único recuerdo material que le quedaba de su anterior pandilla, era lo que más le importaba desde que se mudó, cuidando aquel cacharro como si fuera la pandilla en sí. — Porque me molestan... Todas las pandillas o delincuentes de pacotilla me atacan sin motivo alguno... Qué cansancio.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    10
    Estado
    Disponible
    Me shockea
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    -: ❈ :- 𝕄𝕚𝕣𝕒𝕕𝕒𝕤 𝕞𝕒𝕝𝕕𝕚𝕥𝕒𝕤.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El recuerdo rítmico del tren de las doce y media siempre se sentía como una llaga mal curada en la memoria de Kenji. Durante meses, la rutina había sido implacable: el traqueteo sordo sobre las vías oxidadas, el olor a ozono y a asientos de vinilo frío, y esa densa niebla de puerto que se pegaba a los cristales como grasa.

    En ese vagón desierto, que avanzaba por la periferia como un ataúd de metal flotante, las miradas entre ambos eran el único punto fijo. Nunca un saludo, nunca un asentimiento con la cabeza, ni un mísero amago de cortesía civil. Solo dos pares de ojos cruzándose en el vacío, midiendo distancias con una hostilidad silenciosa que hacía que el aire pesara el doble. Ella, sentada justo en el asiento de enfrente, era la anomalía exacta que descuadraba sus balances matemáticos diarios; su peor pesadilla vestida de calma.

    Para que se hagan una idea, el escenario se alzaba como un granero de energías opuestas en donde el lobo y el cazador compartían el mismo corral. Sus razones variaban, pero la paz entre ambos mundos; otrora oficio de muerte que el rubio impartía, distanciaba el conflicto bélico entre las dos partes. No siendo eso suficiente, el panorama no siempre era el mismo, en ocasiones rodeándolos de gallinas inocentes que se pavoneaban frente a las fauces de una bestia impredecible.

    Pero esa noche en particular, el engranaje perfecto de Saito se había roto. Un desfase burocrático de última hora en los muelles lo dejó varado lejos de su horario habitual, empujándolo a saltarse el tren y a caminar sin rumbo fijo por el asfalto mojado hasta terminar en los límites de la última estación.

    Al final terminó su desfase dentro de la arquitectura de un bar mala muerte, un espacio confinado que olía a madera vieja barnizada con alcohol barato, humedad estancada y el zumbido mortecino de un letrero de neón rojo que parpadeaba tras la barra. Kenji se había acomodado en la mesa más apartada del rincón, donde la penumbra le ofrecía una tregua temporal. Se había quitado la gabardina, dejándola doblada con una simetría enfermiza sobre la silla contigua. El nudo de su corbata seguía intacto, pero el primer botón de su camisa almidonada cedía apenas un milímetro, delatando el sutil cansancio que le cargaba los hombros.

    Entre sus dedos, un cigarrillo encendido consumía su papel con lentitud, dejando escapar una espiral delgada de humo gris que se enredaba en la luz ámbar de su vaso de whisky. Para un hombre que calculaba cada minuto de su existencia, ese trago y esa brasa eran lo único que lo mantenía anclado a la realidad mientras contemplaba el lento goteo de la lluvia contra el ventanal mugriento.

    Entonces, el tintineo metálico de la campana de la entrada cortó el murmullo del local.

    La corriente de aire frío que entró de la calle arrastró el olor a salitre y asfalto, abriendo una brecha en la pesadez del tabaco. Kenji no se movió, pero sus ojos, ocultos tras los cristales de carey, se fijaron de inmediato en la silueta que cruzaba el umbral.

    Y entonces la volvió a ver...

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰
    Co: Jane
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ -: ❈ :- 𝕄𝕚𝕣𝕒𝕕𝕒𝕤 𝕞𝕒𝕝𝕕𝕚𝕥𝕒𝕤. ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El recuerdo rítmico del tren de las doce y media siempre se sentía como una llaga mal curada en la memoria de Kenji. Durante meses, la rutina había sido implacable: el traqueteo sordo sobre las vías oxidadas, el olor a ozono y a asientos de vinilo frío, y esa densa niebla de puerto que se pegaba a los cristales como grasa. En ese vagón desierto, que avanzaba por la periferia como un ataúd de metal flotante, las miradas entre ambos eran el único punto fijo. Nunca un saludo, nunca un asentimiento con la cabeza, ni un mísero amago de cortesía civil. Solo dos pares de ojos cruzándose en el vacío, midiendo distancias con una hostilidad silenciosa que hacía que el aire pesara el doble. Ella, sentada justo en el asiento de enfrente, era la anomalía exacta que descuadraba sus balances matemáticos diarios; su peor pesadilla vestida de calma. Para que se hagan una idea, el escenario se alzaba como un granero de energías opuestas en donde el lobo y el cazador compartían el mismo corral. Sus razones variaban, pero la paz entre ambos mundos; otrora oficio de muerte que el rubio impartía, distanciaba el conflicto bélico entre las dos partes. No siendo eso suficiente, el panorama no siempre era el mismo, en ocasiones rodeándolos de gallinas inocentes que se pavoneaban frente a las fauces de una bestia impredecible. Pero esa noche en particular, el engranaje perfecto de Saito se había roto. Un desfase burocrático de última hora en los muelles lo dejó varado lejos de su horario habitual, empujándolo a saltarse el tren y a caminar sin rumbo fijo por el asfalto mojado hasta terminar en los límites de la última estación. Al final terminó su desfase dentro de la arquitectura de un bar mala muerte, un espacio confinado que olía a madera vieja barnizada con alcohol barato, humedad estancada y el zumbido mortecino de un letrero de neón rojo que parpadeaba tras la barra. Kenji se había acomodado en la mesa más apartada del rincón, donde la penumbra le ofrecía una tregua temporal. Se había quitado la gabardina, dejándola doblada con una simetría enfermiza sobre la silla contigua. El nudo de su corbata seguía intacto, pero el primer botón de su camisa almidonada cedía apenas un milímetro, delatando el sutil cansancio que le cargaba los hombros. Entre sus dedos, un cigarrillo encendido consumía su papel con lentitud, dejando escapar una espiral delgada de humo gris que se enredaba en la luz ámbar de su vaso de whisky. Para un hombre que calculaba cada minuto de su existencia, ese trago y esa brasa eran lo único que lo mantenía anclado a la realidad mientras contemplaba el lento goteo de la lluvia contra el ventanal mugriento. Entonces, el tintineo metálico de la campana de la entrada cortó el murmullo del local. La corriente de aire frío que entró de la calle arrastró el olor a salitre y asfalto, abriendo una brecha en la pesadez del tabaco. Kenji no se movió, pero sus ojos, ocultos tras los cristales de carey, se fijaron de inmediato en la silueta que cruzaba el umbral. Y entonces la volvió a ver... ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ Co: [solar_sapphire_turtle_967]
    0 turnos 0 maullidos
  • ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    -: 〩 :- 𝕃𝕠𝕤 𝕙𝕚𝕝𝕠𝕤 𝕕𝕖 𝕦𝕟𝕒 𝕒𝕞𝕚𝕤𝕥𝕒𝕕
    ℂ𝕒𝕡𝕚𝕥𝕦𝕝𝕠 𝟙: 𝕞𝕒𝕤 𝕒𝕝𝕝𝕒 𝕕𝕖 𝕝𝕒 𝕡𝕒𝕟𝕥𝕒𝕝𝕝𝕒

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    El cielo sobre el distrito comercial no difería mucho del que cubría los muelles de Kanagawa: una amalgama de nubes bajas y densas que amenazaban con una llovizna fina, tiñendo el hormigón de los edificios de un gris monótono y convencional. El tiempo marcaba las cuatro y cincuenta y ocho de la tarde, Saito ya se encontraba de pie junto a la salida norte de la estación de trenes, inmóvil como una columna de granito en mitad del flujo constante de peatones. No vestía su traje de oficina habitual, pero la camisa de lino de color azul pálido, perfectamente planchada, y los pantalones oscuros delataban que el concepto de "ropa informal" era algo que su mente estructurada todavía no terminaba de asimilar.

    Con dos dedos de la mano izquierda, deslizó las gafas de carey un milímetro arriba sobre el puente de su nariz, observando el gigantesco cartel luminoso que colgaba del edificio de enfrente. La pantalla digital parpadeaba con violencia, mostrando espadas de píxeles, criaturas mitológicas y tipografías góticas ensangrentadas que anunciaban el lanzamiento de medianoche de una de las sagas más vendidas del mercado global. Para el rubio, toda esa parafernalia visual no era más que ruido innecesario.

    Pero comencemos desde el principio...

    Su incursión en el mundo digital jamás había tenido que ver con la fantasía, la evasión o el coleccionismo de figuras de resina. Para él, la pantalla era un tablero de ajedrez hipertrófico; un entramado de algoritmos, matrices de probabilidad y optimización de recursos donde la eficiencia matemática dictaba quién vivía y quién moría en los servidores de alta estrategia.

    Había terminado liderando uno de los clanes más antiguos y respetados de la comunidad de WoW no por carisma, sino porque trataba la logística de doscientos jugadores virtuales con la misma rigidez militar con la que un general coordina un suministro de campaña.

    Sabía cuántos segundos tardaba en regenerarse una barra de energía y el porcentaje exacto de rendimiento de una formación defensiva bajo condiciones adversas dentro del juego. Fuera de esa aritmética pura, el universo del gaming le resultaba un territorio tan ajeno como caótico.

    Y sin embargo, allí estaba. Convencido por una de las pocas anomalías que su lógica no había descartado a lo largo de los años.

    Lenore figuraba como su contraparte, desafiando su orden y estructura ortodoxa. Se conocían desde hacía el tiempo suficiente como para que Kenji tolerara sus excentricidades y asimilara su compañía, habituado a sus intervenciones en los canales de voz donde ella saltaba de un género interactivo a otro con una pasión que él consideraba un gasto ineficiente de energía mental.

    Por esa razón, cuando lo citó con la condición innegociable de que la acompañara a la apertura de un comercio especializado con el fin de adquirir esa nueva entrega, Saito no supo cómo negarse sin recurrir a una descortesía que su estricta educación le impedía perpetrar. Después de todo, ella comprendía los problemas de lógica que él planteaba en los foros, incluso si los envolvía en un entusiasmo que a él le daba dolor de cabeza.

    Fue entonces cuando el reloj de pulsera de Kenji emitió un clic sordo al marcar exactamente las cinco de la tarde. El aire del callejón lateral traía el olor a aceite quemado de los puestos de comida rápida y el zumbido eléctrico de las consolas de demostración que ya empezaban a atraer a las primeras filas de fanáticos.

    Saito exhaló un suspiro imperceptible, el aire frío condensándose apenas frente a sus labios, mientras guardaba las manos en los bolsillos y mantenía la mirada fija en la marea de personas en busca del rostro familiar de Lenore sumergido entre la multitud que comenzaba a agolparse bajo los neones.

    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰

    Co: 𝔏𝔢𝔫𝔬𝔯𝔢 𝔊𝔯𝔞𝔳𝔢𝔰
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ -: 〩 :- 𝕃𝕠𝕤 𝕙𝕚𝕝𝕠𝕤 𝕕𝕖 𝕦𝕟𝕒 𝕒𝕞𝕚𝕤𝕥𝕒𝕕 ℂ𝕒𝕡𝕚𝕥𝕦𝕝𝕠 𝟙: 𝕞𝕒𝕤 𝕒𝕝𝕝𝕒 𝕕𝕖 𝕝𝕒 𝕡𝕒𝕟𝕥𝕒𝕝𝕝𝕒 ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ El cielo sobre el distrito comercial no difería mucho del que cubría los muelles de Kanagawa: una amalgama de nubes bajas y densas que amenazaban con una llovizna fina, tiñendo el hormigón de los edificios de un gris monótono y convencional. El tiempo marcaba las cuatro y cincuenta y ocho de la tarde, Saito ya se encontraba de pie junto a la salida norte de la estación de trenes, inmóvil como una columna de granito en mitad del flujo constante de peatones. No vestía su traje de oficina habitual, pero la camisa de lino de color azul pálido, perfectamente planchada, y los pantalones oscuros delataban que el concepto de "ropa informal" era algo que su mente estructurada todavía no terminaba de asimilar. Con dos dedos de la mano izquierda, deslizó las gafas de carey un milímetro arriba sobre el puente de su nariz, observando el gigantesco cartel luminoso que colgaba del edificio de enfrente. La pantalla digital parpadeaba con violencia, mostrando espadas de píxeles, criaturas mitológicas y tipografías góticas ensangrentadas que anunciaban el lanzamiento de medianoche de una de las sagas más vendidas del mercado global. Para el rubio, toda esa parafernalia visual no era más que ruido innecesario. Pero comencemos desde el principio... Su incursión en el mundo digital jamás había tenido que ver con la fantasía, la evasión o el coleccionismo de figuras de resina. Para él, la pantalla era un tablero de ajedrez hipertrófico; un entramado de algoritmos, matrices de probabilidad y optimización de recursos donde la eficiencia matemática dictaba quién vivía y quién moría en los servidores de alta estrategia. Había terminado liderando uno de los clanes más antiguos y respetados de la comunidad de WoW no por carisma, sino porque trataba la logística de doscientos jugadores virtuales con la misma rigidez militar con la que un general coordina un suministro de campaña. Sabía cuántos segundos tardaba en regenerarse una barra de energía y el porcentaje exacto de rendimiento de una formación defensiva bajo condiciones adversas dentro del juego. Fuera de esa aritmética pura, el universo del gaming le resultaba un territorio tan ajeno como caótico. Y sin embargo, allí estaba. Convencido por una de las pocas anomalías que su lógica no había descartado a lo largo de los años. Lenore figuraba como su contraparte, desafiando su orden y estructura ortodoxa. Se conocían desde hacía el tiempo suficiente como para que Kenji tolerara sus excentricidades y asimilara su compañía, habituado a sus intervenciones en los canales de voz donde ella saltaba de un género interactivo a otro con una pasión que él consideraba un gasto ineficiente de energía mental. Por esa razón, cuando lo citó con la condición innegociable de que la acompañara a la apertura de un comercio especializado con el fin de adquirir esa nueva entrega, Saito no supo cómo negarse sin recurrir a una descortesía que su estricta educación le impedía perpetrar. Después de todo, ella comprendía los problemas de lógica que él planteaba en los foros, incluso si los envolvía en un entusiasmo que a él le daba dolor de cabeza. Fue entonces cuando el reloj de pulsera de Kenji emitió un clic sordo al marcar exactamente las cinco de la tarde. El aire del callejón lateral traía el olor a aceite quemado de los puestos de comida rápida y el zumbido eléctrico de las consolas de demostración que ya empezaban a atraer a las primeras filas de fanáticos. Saito exhaló un suspiro imperceptible, el aire frío condensándose apenas frente a sus labios, mientras guardaba las manos en los bolsillos y mantenía la mirada fija en la marea de personas en busca del rostro familiar de Lenore sumergido entre la multitud que comenzaba a agolparse bajo los neones. ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ Co: [Lenore_Graves13]
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • -La lluvia negra caia sobre las torres infinitas del reino del Eclipse Carmesi, resbalando por los muros de obsidiana y perdiendose en abismos de luz roja. Vaelith avanzaba entre las ruinas silenciosas de aquella prision cosmica, su capa oscura arrastrandose sobre la piedra mientras sus ojos rojizos seguian el rastro de una presencia molesta. No gobernaba un reino de subditos ni ciudadanos. Gobernaba una Jaula y aquella noche, una de sus peores criaturas habia roto sus cadenas, La entidad se movia entre dimensiones desgarradas como una sombra viva. Su mera existencia devoraba leyes naturales, dejando tras de si fragmentos de universos muertos. Si lograba escapar, incontables realidades desaparecerian antes de que sus habitantes comprendieran lo que ocurria-

    -Vaelith observo como el monstruo rasgaba el cielo del Eclipse, intentando abrir una grieta hacia mundos desconocidos. Su expresion permanecio serena, aunque la oscuridad alrededor comenzo a agitarse como un oceano enfurecido, El combate fue brutal y silencioso. Cada golpe de la criatura partia montañas enteras, mientras Vaelith respondia con corrientes de Eclipse Liquido y cadenas de vacio capaces de aprisionar estrellas moribundas. El choque de ambos distorsiono el horizonte, doblando la realidad sobre si misma. Durante un Instante, el monstruo logro alcanzar el portal que habia creado, extendiendo sus innumerables extremidades hacia la libertad-

    -Pero Vaelith aparecio frente a el antes de que pudiera cruzarlo. Con una sola mirada, sello la grieta dimensional y atraveso el corazon de la criatura con una lanza nacida de la oscuridad Carmesi. El rugido de la entidad se perdio en la eternidad mientras era arrastrada nuevamente a las profundidades de su prision. Cuando todo termino, El Rey del Eclipse Carmesi permanecio inmovil bajo la tormenta, observando el vacio en silencio. Nadie celebraria aquella victoria. Nadie conoceria su nombre. Y, sin embargo, otro universo habia sobrevivido una noche mas gracias a la soledad de su vigilancia-
    -La lluvia negra caia sobre las torres infinitas del reino del Eclipse Carmesi, resbalando por los muros de obsidiana y perdiendose en abismos de luz roja. Vaelith avanzaba entre las ruinas silenciosas de aquella prision cosmica, su capa oscura arrastrandose sobre la piedra mientras sus ojos rojizos seguian el rastro de una presencia molesta. No gobernaba un reino de subditos ni ciudadanos. Gobernaba una Jaula y aquella noche, una de sus peores criaturas habia roto sus cadenas, La entidad se movia entre dimensiones desgarradas como una sombra viva. Su mera existencia devoraba leyes naturales, dejando tras de si fragmentos de universos muertos. Si lograba escapar, incontables realidades desaparecerian antes de que sus habitantes comprendieran lo que ocurria- -Vaelith observo como el monstruo rasgaba el cielo del Eclipse, intentando abrir una grieta hacia mundos desconocidos. Su expresion permanecio serena, aunque la oscuridad alrededor comenzo a agitarse como un oceano enfurecido, El combate fue brutal y silencioso. Cada golpe de la criatura partia montañas enteras, mientras Vaelith respondia con corrientes de Eclipse Liquido y cadenas de vacio capaces de aprisionar estrellas moribundas. El choque de ambos distorsiono el horizonte, doblando la realidad sobre si misma. Durante un Instante, el monstruo logro alcanzar el portal que habia creado, extendiendo sus innumerables extremidades hacia la libertad- -Pero Vaelith aparecio frente a el antes de que pudiera cruzarlo. Con una sola mirada, sello la grieta dimensional y atraveso el corazon de la criatura con una lanza nacida de la oscuridad Carmesi. El rugido de la entidad se perdio en la eternidad mientras era arrastrada nuevamente a las profundidades de su prision. Cuando todo termino, El Rey del Eclipse Carmesi permanecio inmovil bajo la tormenta, observando el vacio en silencio. Nadie celebraria aquella victoria. Nadie conoceria su nombre. Y, sin embargo, otro universo habia sobrevivido una noche mas gracias a la soledad de su vigilancia-
    Me gusta
    Me encocora
    7
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados