"Bueno, ya que tanto les gusta la Coca, yo las nombro 'La Trinidad de la Coca'."
*Junté mis manos para rezar todos guíandolas cuál sacerdote.*
"Coca Nuestra
Qué estás en la tienda
Gasificado sea tu nombre
Venga a nosotros con hielo
Hágase tu voluntad tanto en la mesa como en el refri
Acompáñanos hoy junto al pan de cada día
Perdona nuestras dietas, así como nosotros perdonamos a los que tienen diabetes
No nos dejes caer en tentación (de la Pepsi) y libranos de la sed, Salud."
"En el nombre del "pack", la "de litro" y el Refresco santo, ¡Salud!"
PD: "¡COCA COLA PÁGAME POR LA MENCION!"
[Freaky_Ghost_Ovni_531] [ShaneMiller2000] [nicole_goth]
"Bueno, ya que tanto les gusta la Coca, yo las nombro 'La Trinidad de la Coca'."
*Junté mis manos para rezar todos guíandolas cuál sacerdote.*
"Coca Nuestra
Qué estás en la tienda
Gasificado sea tu nombre
Venga a nosotros con hielo
Hágase tu voluntad tanto en la mesa como en el refri
Acompáñanos hoy junto al pan de cada día
Perdona nuestras dietas, así como nosotros perdonamos a los que tienen diabetes
No nos dejes caer en tentación (de la Pepsi) y libranos de la sed, Salud."
"En el nombre del "pack", la "de litro" y el Refresco santo, ¡Salud!"
PD: "¡COCA COLA PÁGAME POR LA MENCION!"
Es normal que a veces las cosas no salgan como quiero. Aunque creo que esta vez la he cagado bastante más de lo normal.
Tampoco esperaba que el maldito hornitorrinco, acabase intentando arrancarme la cabeza.
Es normal que a veces las cosas no salgan como quiero. Aunque creo que esta vez la he cagado bastante más de lo normal.
Tampoco esperaba que el maldito hornitorrinco, acabase intentando arrancarme la cabeza.
Cuando nací tenía los ojos cubierto, no por qué no podía ver, si no por qué veía demasiado...
Veía el futuro de los que tenía en frente, y de los que conocerían.
Veía sus almas y como pasarían a un nuevo cuerpo luego.
Cubrieron mis ojos por tres días, hasta que me acostumbrara.
El ver sus almas no era el problema, el problema estaba en que hacía "resonancia" y podía sacarla de su cuerpo aún estando vivos...
De ahí que me apodaron como muerte...
Cuando nací tenía los ojos cubierto, no por qué no podía ver, si no por qué veía demasiado...
Veía el futuro de los que tenía en frente, y de los que conocerían.
Veía sus almas y como pasarían a un nuevo cuerpo luego.
Cubrieron mis ojos por tres días, hasta que me acostumbrara.
El ver sus almas no era el problema, el problema estaba en que hacía "resonancia" y podía sacarla de su cuerpo aún estando vivos...
De ahí que me apodaron como muerte...
──── He viajado por tantas épocas, probado tantos "frutos prohibidos" como he querido y..... Lo único que nunca cambia, pero nunca aburre es la guerra.
──── He viajado por tantas épocas, probado tantos "frutos prohibidos" como he querido y..... Lo único que nunca cambia, pero nunca aburre es la guerra.
En mi despacho tengo mi propio vestidor por si acaso me apetece cambiarme o si no me gusta como me queda lo que me puse al salir de casa esa misma mañana
Salgo del edificio cambiada, peinado, maquillada y bien perfumada para reunirme con cierto gigante militar
En mi despacho tengo mi propio vestidor por si acaso me apetece cambiarme o si no me gusta como me queda lo que me puse al salir de casa esa misma mañana
Salgo del edificio cambiada, peinado, maquillada y bien perfumada para reunirme con cierto gigante militar
No saben, como es que pase de odiar ir a los centros comerciales y sus vueltas infinitas a decirle a mi mujer (prometida) 𝓝𝓪𝓻𝓲 𝓚𝓲𝓶
"No te limites ... Yo cargare todo lo que tomes"
Y aquí estoy llevando las bolsas de la segunda vuelta.
Y no me siento cansado... Me siento feliz de ver a la mujer a la que amo... Sonreír y feliz.
No saben, como es que pase de odiar ir a los centros comerciales y sus vueltas infinitas a decirle a mi mujer (prometida) [NOBODYSHOME]
"No te limites ... Yo cargare todo lo que tomes"
Y aquí estoy llevando las bolsas de la segunda vuelta.
Y no me siento cansado... Me siento feliz de ver a la mujer a la que amo... Sonreír y feliz.
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Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
— Me niego totalmente en apoyar a alguien que tiene como ley que cada cuidanano tenga un arma —
Declaraciones de Mitsuru Sanada CEO Kirijo company
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︎≡ ↴ ⌂ ⌕ ⊞ ♡
𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺 𝗣𝗼𝘀𝘁 « @.NikkeiBusiness
— Me niego totalmente en apoyar a alguien que tiene como ley que cada cuidanano tenga un arma —
Declaraciones de Mitsuru Sanada CEO Kirijo company
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︎≡ ↴ ⌂ ⌕ ⊞ ♡
— Todo quedó perfecto… —Su mirada permanecía fija en el espejo, recorriendo cada detalle como si admirara su propia obra.
Y, sin embargo, en lo más profundo… seguía sintiéndose ajena.
— Todo quedó perfecto… —Su mirada permanecía fija en el espejo, recorriendo cada detalle como si admirara su propia obra.
Y, sin embargo, en lo más profundo… seguía sintiéndose ajena.
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Con el paso de los meses, el nombre de Yen dejó de ser solo un susurro entre enemigos y se convirtió en un símbolo, "La Hija del Monstruo".
Así la llamaban los Elunai, los soldados, incluso los demonios que habían sobrevivido a su furia. Lo que nació como un insulto terminó transformándose en un título que Yen portaba con orgullo. Cada vez que lo escuchaba, no sentía vergüenza sino una extraña satisfacción. Era la prueba de que su existencia pesaba en el mundo. De que ya no era la niña olvidada en un calabozo sino que era alguien a quien temer.
Pero mientras su leyenda crecía, la de los Elunai comenzaba a desmoronarse, las generaciones dejaron de renovarse. Los nacimientos disminuyeron. Los templos ya no podían ocultarlo: algo estaba fallando en la raíz misma de su raza.
No sabían que su destino ya había sido sellado mucho antes. En las sombras de la guerra, Ozma había descubierto el secreto mejor guardado de los dioses: "El Árbol de las Almas".
No era un símbolo ni un mito, era una prisión. Cada Elunai que moría no regresaba al flujo natural de la existencia. Su alma era arrastrada hacia ese árbol, atrapada, reciclada y obligada a renacer una y otra vez como parte de la misma raza. Un ciclo cerrado, perfecto, controlado.
Los dioses no otorgaban vida, la administraban, así evitaban compartir su poder con nuevas almas. Así mantenían intacto el número de aquellos bendecidos. Así aseguraban que su dominio jamás fuera desafiado.
Ozma no buscó ese árbol por odio, lo buscó por amor. Durante años, entre ruinas y templos destruidos, reunió fragmentos de conocimiento, persiguió rumores, desenterró secretos con un solo objetivo: Encontrar el alma de Selin y devolverla para darle un nuevo cuerpo.
Pero cuando finalmente encontró el Árbol de las Almas no la halló, no estaba allí, no había rastro de ella, ni esencia o eco, tampoco fragmentos.
Era como si Selin jamás hubiese existido. En ese instante algo en Ozma se quebró de forma irreversible, porque la muerte y el tiempo podía aceptarlos, pero aquello era peor que la muerte, era el olvido absoluto, la negación de toda existencia.
La furia que nació en él no fue como las anteriores, no fue un estallido, fue algo más frío y profundo. Ozma no destruyó el Árbol, lo corrompió silenciosamente sin que los dioses lo notaran. Alteró su esencia, envenenó su función, rompió su ciclo desde dentro. Las almas ya no serían reclamadas, ya no regresarían, ya no alimentarían el sistema que los dioses habían creado.
Los Elunai seguirían viviendo pero lentamente se extinguirían. No lo hizo solo por venganza, también lo hizo por Yen, porque comprendió algo aterrador: Si los dioses pudieron borrar a Selin… También podrían borrar a su hija.
Y eso eso era algo que jamás permitiría, ya había perdido a Selin y a su hija no nacida, no perdería a Yen. Desde ese momento, la guerra dejó de ser una lucha contra templos o ejércitos. Se convirtió en algo mucho más oscuro, Ozma ya no peleaba por justicia ni siquiera por venganza, ahora peleaba contra el propio orden del mundo y mientras él se hundía cada vez más en esa oscuridad, Yen, la Hija del Monstruo… Caminaba sin saber que el destino que la aguardaba era incluso más cruel que el de su padre.
****Edad del Caos****
El Árbol de las Almas"
Con el paso de los meses, el nombre de Yen dejó de ser solo un susurro entre enemigos y se convirtió en un símbolo, "La Hija del Monstruo".
Así la llamaban los Elunai, los soldados, incluso los demonios que habían sobrevivido a su furia. Lo que nació como un insulto terminó transformándose en un título que Yen portaba con orgullo. Cada vez que lo escuchaba, no sentía vergüenza sino una extraña satisfacción. Era la prueba de que su existencia pesaba en el mundo. De que ya no era la niña olvidada en un calabozo sino que era alguien a quien temer.
Pero mientras su leyenda crecía, la de los Elunai comenzaba a desmoronarse, las generaciones dejaron de renovarse. Los nacimientos disminuyeron. Los templos ya no podían ocultarlo: algo estaba fallando en la raíz misma de su raza.
No sabían que su destino ya había sido sellado mucho antes. En las sombras de la guerra, Ozma había descubierto el secreto mejor guardado de los dioses: "El Árbol de las Almas".
No era un símbolo ni un mito, era una prisión. Cada Elunai que moría no regresaba al flujo natural de la existencia. Su alma era arrastrada hacia ese árbol, atrapada, reciclada y obligada a renacer una y otra vez como parte de la misma raza. Un ciclo cerrado, perfecto, controlado.
Los dioses no otorgaban vida, la administraban, así evitaban compartir su poder con nuevas almas. Así mantenían intacto el número de aquellos bendecidos. Así aseguraban que su dominio jamás fuera desafiado.
Ozma no buscó ese árbol por odio, lo buscó por amor. Durante años, entre ruinas y templos destruidos, reunió fragmentos de conocimiento, persiguió rumores, desenterró secretos con un solo objetivo: Encontrar el alma de Selin y devolverla para darle un nuevo cuerpo.
Pero cuando finalmente encontró el Árbol de las Almas no la halló, no estaba allí, no había rastro de ella, ni esencia o eco, tampoco fragmentos.
Era como si Selin jamás hubiese existido. En ese instante algo en Ozma se quebró de forma irreversible, porque la muerte y el tiempo podía aceptarlos, pero aquello era peor que la muerte, era el olvido absoluto, la negación de toda existencia.
La furia que nació en él no fue como las anteriores, no fue un estallido, fue algo más frío y profundo. Ozma no destruyó el Árbol, lo corrompió silenciosamente sin que los dioses lo notaran. Alteró su esencia, envenenó su función, rompió su ciclo desde dentro. Las almas ya no serían reclamadas, ya no regresarían, ya no alimentarían el sistema que los dioses habían creado.
Los Elunai seguirían viviendo pero lentamente se extinguirían. No lo hizo solo por venganza, también lo hizo por Yen, porque comprendió algo aterrador: Si los dioses pudieron borrar a Selin… También podrían borrar a su hija.
Y eso eso era algo que jamás permitiría, ya había perdido a Selin y a su hija no nacida, no perdería a Yen. Desde ese momento, la guerra dejó de ser una lucha contra templos o ejércitos. Se convirtió en algo mucho más oscuro, Ozma ya no peleaba por justicia ni siquiera por venganza, ahora peleaba contra el propio orden del mundo y mientras él se hundía cada vez más en esa oscuridad, Yen, la Hija del Monstruo… Caminaba sin saber que el destino que la aguardaba era incluso más cruel que el de su padre.