• . "¿Los demonios pueden soñar? Depende el tipo pero la mayoría siempre son lo que los humanos podrian llamar pesadillas. Ya que las cosas horribles tienen un contexto diferente para ellos pero lo que estaba escuchando fuera de su jaula sonaba como la pesadilla real. Sabia su destino sobre ser vendido pero ahora que habia llegado el día, no sabia si estaba asustado o no."
    🥀. "¿Los demonios pueden soñar? Depende el tipo pero la mayoría siempre son lo que los humanos podrian llamar pesadillas. Ya que las cosas horribles tienen un contexto diferente para ellos pero lo que estaba escuchando fuera de su jaula sonaba como la pesadilla real. Sabia su destino sobre ser vendido pero ahora que habia llegado el día, no sabia si estaba asustado o no."
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  • Mmmm, no se como toma esto, gracias sr de expedicion 33.
    Me halaga que un alguien de un mundo (juego) goty, me visitará.
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  • Summer suspiro y rodo los ojos con molestia -solo me esguince el tobillo pero mi manager actua como si me hubiera caido de un decimo piso...-
    Summer suspiro y rodo los ojos con molestia -solo me esguince el tobillo pero mi manager actua como si me hubiera caido de un decimo piso...-
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  • Dorm Scarabia
    Fandom TwistedWoderlad/cossover
    Categoría Otros
    Luego de un largo dia en la escuela Night Raven College, al fin podria estar un minuto recordendo los pasillos de dormitorio de scarabia y terminar algunos pelidos que kalim me habia pedido para el ya estaba algo canzado pero aun asi tenia que mantener que todo este seguro mas para kalim .

    "Ya repase todo , y el pedido de kalim lo que quiere para poste luego de la cena de esta noche"

    Jamil dio un supiro sabia que aun tenia que ponese a esturiar , pero antes sus deberes miemtras obsevaba como los demas estudiantes de scarabia hacian sus cosas libremente , mientras que el solo cumplia algunas cosas que kalim le pidio.
    Luego de un largo dia en la escuela Night Raven College, al fin podria estar un minuto recordendo los pasillos de dormitorio de scarabia y terminar algunos pelidos que kalim me habia pedido para el ya estaba algo canzado pero aun asi tenia que mantener que todo este seguro mas para kalim . "Ya repase todo , y el pedido de kalim lo que quiere para poste luego de la cena de esta noche" Jamil dio un supiro sabia que aun tenia que ponese a esturiar , pero antes sus deberes miemtras obsevaba como los demas estudiantes de scarabia hacian sus cosas libremente , mientras que el solo cumplia algunas cosas que kalim le pidio.
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  • 𝑰 𝑨𝒎 𝑯𝒆𝒓𝒆 𝑵𝒐𝒘
    Categoría Original
    ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷
    Nairis Tzélmur
    ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷


    Los días de lluvia eran especiales para Naelune. No por algo de ella misma, era más bien por lo que la lluvia traía en esos momentos. Aunque no fuera en todos los casos, por mayoría sí que empezaban a sentirse más tristes, decaídos, cuando el clima se oscurecía de esa forma. Le resultaba divertido. Los humanos muchas veces relacionaban la lluvia con melancolía, con cosas que bajaban los ánimos.

    Había otra parte que disfrutaba de ello y se regocijaba; de esos también se alimentaba. Toda emoción lo suficientemente fuerte como para llamar su atención eran de sus preferidas. Significaba más sustento, más para exprimir. Pero... cuando eran negativas, con sufrimiento, daban más amplitud para sus juegos.

    Con un paraguas en mano, sus pasos eran lentos, premeditados casi, mientras se dejaba llevar por su propia percepción de lo que ocurría con cada persona con la que se cruzaba. No sabía exactamente qué o quién causaba tales sensaciones en los demás, para eso debía ser más directa, pero veía cómo se acumulaban, dónde quedaban estancadas. Ella podría ofrecer un alivio temporal, era lo que muchas veces buscaban, pero ninguna persona le interesaba lo suficiente en ese momento.

    Iba a darse por rendida hasta que sus pies se detuvieron de golpe. Fue como una pared invisible con la que estuvo a punto de darse de lleno. Había tanta confusión... tanto temor, duda; una crisis que iba en aumento cual bola de nieve en bajada. Eso sí era interesante. Quería desglosar más cada sentimiento, saber el núcleo de cada uno para tratarlos "mejor".

    Cambió su rumbo, sin apresurarse, pues la persona no parecía estar moviéndose, así que se tomó su tiempo, alejándose de las calles más ajetreadas hasta llegar a una parada de autobús. Ahí mismo había una joven sentada, la fuente que Naelune perseguía.

    La zona apenas estaba alumbrada por un poste de luz que se veía estaba en sus últimos momentos de vida útil. Emitía una luz cálida en vano, pues los colores alrededor eran tan fríos y apagados que no daban lugar a que esa iluminación diera algún tipo de cobijo.

    Continuó para acercarse lo suficiente, con una suave sonrisa en sus labios que delataba su diversión interna. Sin embargo, a cierta cercanía, de repente sintió otra cosa: un odio profundo, tan grande que no podía darle ninguna escala. Era muy diferente al odio del que se haya alimentado antes o que solo haya percibido. No la paralizó, pero sí que despertó más la curiosidad, porque hasta lo sentía un poco ajeno. ¿Venía de esa chica también?

    —No creo que llegue ningún autobús... el temporal ha dejado las calles poco transitables. —comentó con una calma que rozaba la frialdad por más que su rostro estaba atento a la joven. Ojos blancos y brillantes que la miraban fijo.

    '¿Qué es lo que te atormenta tanto?' se preguntó, empezando a trazar un plan para averiguarlo a toda costa.
    ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷ [Possesed_By_Myself] ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷ Los días de lluvia eran especiales para Naelune. No por algo de ella misma, era más bien por lo que la lluvia traía en esos momentos. Aunque no fuera en todos los casos, por mayoría sí que empezaban a sentirse más tristes, decaídos, cuando el clima se oscurecía de esa forma. Le resultaba divertido. Los humanos muchas veces relacionaban la lluvia con melancolía, con cosas que bajaban los ánimos. Había otra parte que disfrutaba de ello y se regocijaba; de esos también se alimentaba. Toda emoción lo suficientemente fuerte como para llamar su atención eran de sus preferidas. Significaba más sustento, más para exprimir. Pero... cuando eran negativas, con sufrimiento, daban más amplitud para sus juegos. Con un paraguas en mano, sus pasos eran lentos, premeditados casi, mientras se dejaba llevar por su propia percepción de lo que ocurría con cada persona con la que se cruzaba. No sabía exactamente qué o quién causaba tales sensaciones en los demás, para eso debía ser más directa, pero veía cómo se acumulaban, dónde quedaban estancadas. Ella podría ofrecer un alivio temporal, era lo que muchas veces buscaban, pero ninguna persona le interesaba lo suficiente en ese momento. Iba a darse por rendida hasta que sus pies se detuvieron de golpe. Fue como una pared invisible con la que estuvo a punto de darse de lleno. Había tanta confusión... tanto temor, duda; una crisis que iba en aumento cual bola de nieve en bajada. Eso sí era interesante. Quería desglosar más cada sentimiento, saber el núcleo de cada uno para tratarlos "mejor". Cambió su rumbo, sin apresurarse, pues la persona no parecía estar moviéndose, así que se tomó su tiempo, alejándose de las calles más ajetreadas hasta llegar a una parada de autobús. Ahí mismo había una joven sentada, la fuente que Naelune perseguía. La zona apenas estaba alumbrada por un poste de luz que se veía estaba en sus últimos momentos de vida útil. Emitía una luz cálida en vano, pues los colores alrededor eran tan fríos y apagados que no daban lugar a que esa iluminación diera algún tipo de cobijo. Continuó para acercarse lo suficiente, con una suave sonrisa en sus labios que delataba su diversión interna. Sin embargo, a cierta cercanía, de repente sintió otra cosa: un odio profundo, tan grande que no podía darle ninguna escala. Era muy diferente al odio del que se haya alimentado antes o que solo haya percibido. No la paralizó, pero sí que despertó más la curiosidad, porque hasta lo sentía un poco ajeno. ¿Venía de esa chica también? —No creo que llegue ningún autobús... el temporal ha dejado las calles poco transitables. —comentó con una calma que rozaba la frialdad por más que su rostro estaba atento a la joven. Ojos blancos y brillantes que la miraban fijo. '¿Qué es lo que te atormenta tanto?' se preguntó, empezando a trazar un plan para averiguarlo a toda costa.
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  • Habían transcurrido más de diez años. A veces sentía que podía oler el humo de aquella noche, pues no estaba adherido a su piel: lo estaba a su consciencia.

    La sangre resbalaba por el filo de su acero y caía gota a gota sobre la nieve, ensuciando y mancillando su blancura.

    El aire le quemaba los pulmones. La mandíbula estaba tan tensa, que las muelas chirriaron bajo el esfuerzo de soportar aquella tensión. Los músculos se endurecieron como el acero que empuñaban, y el cuero se quejó bajó los nudillos blancos.

    La choza ardía y frente a ella, siete cuerpos yacían sin vida en el suelo. Solo uno respiraba, entre sus semejantes. Sus ojos desorbitados, comenzaron a entender que aquel hombre que tenía frente a él, no era un hombre común.

    No aquella noche.

    Y nunca más desde entonces.

    Tras aquella figura imponente, tras la puerta que colgaba de una de sus bisagras, el pálido brazo de una mujer, se asomaba como el pecado cuya sentencia tomaba la forma de una espada.

    Y ese hombre con los ojos enrojecidos de dolor y rabia, era su verdugo.

    Había cedido amargamente el control al dolor. La adrenalina le impedía sentir el profundo corte en su abdomen, o el frío que lo azotaba. El pulso acelerado le latía en las sienes como un tambor de guerra.

    Aquel hombre arrodillado balbuceaba súplicas que no estaban siendo escuchadas. Hakon ya no oía nada. Lo único que lo mantenía cuerdo yacía sin vida sobre un charco de sangre, dentro de un edificio de madera que se consumía y se desmoronaba.

    La cadena se había roto.

    La bestia campaba libre.

    Rugió.

    No hubo duda. Fue un corte limpio y letal. La cabeza del desdichado cayó al suelo con un golpe seco. No rodó, se clavó en la nieve.

    Ese golpe se repite en su cabeza en ese instante. Su cuerpo incluso se resiente al revivir el momento y sus manos se aprietan en un gesto que logra contener sin esfuerzo.

    Un suspiro escapa entre sus labios.

    Corto. Fuerte.

    El vaho se expande hasta difuminarse ante sus ojos de color azul, y verde. En este momento más brillantes que hace un rato. Pero no se permite esa concesión, y afila la mirada antes de seguir descendiendo la ladera.
    Habían transcurrido más de diez años. A veces sentía que podía oler el humo de aquella noche, pues no estaba adherido a su piel: lo estaba a su consciencia. La sangre resbalaba por el filo de su acero y caía gota a gota sobre la nieve, ensuciando y mancillando su blancura. El aire le quemaba los pulmones. La mandíbula estaba tan tensa, que las muelas chirriaron bajo el esfuerzo de soportar aquella tensión. Los músculos se endurecieron como el acero que empuñaban, y el cuero se quejó bajó los nudillos blancos. La choza ardía y frente a ella, siete cuerpos yacían sin vida en el suelo. Solo uno respiraba, entre sus semejantes. Sus ojos desorbitados, comenzaron a entender que aquel hombre que tenía frente a él, no era un hombre común. No aquella noche. Y nunca más desde entonces. Tras aquella figura imponente, tras la puerta que colgaba de una de sus bisagras, el pálido brazo de una mujer, se asomaba como el pecado cuya sentencia tomaba la forma de una espada. Y ese hombre con los ojos enrojecidos de dolor y rabia, era su verdugo. Había cedido amargamente el control al dolor. La adrenalina le impedía sentir el profundo corte en su abdomen, o el frío que lo azotaba. El pulso acelerado le latía en las sienes como un tambor de guerra. Aquel hombre arrodillado balbuceaba súplicas que no estaban siendo escuchadas. Hakon ya no oía nada. Lo único que lo mantenía cuerdo yacía sin vida sobre un charco de sangre, dentro de un edificio de madera que se consumía y se desmoronaba. La cadena se había roto. La bestia campaba libre. Rugió. No hubo duda. Fue un corte limpio y letal. La cabeza del desdichado cayó al suelo con un golpe seco. No rodó, se clavó en la nieve. Ese golpe se repite en su cabeza en ese instante. Su cuerpo incluso se resiente al revivir el momento y sus manos se aprietan en un gesto que logra contener sin esfuerzo. Un suspiro escapa entre sus labios. Corto. Fuerte. El vaho se expande hasta difuminarse ante sus ojos de color azul, y verde. En este momento más brillantes que hace un rato. Pero no se permite esa concesión, y afila la mirada antes de seguir descendiendo la ladera.
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  • Healing Neverland – A Sword Raises
    Fandom Original
    Categoría Slice of Life

    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Abril de 2026.


    ⠀⠀Despertó, era la mañana del otro día... no recordaba exactamente qué sucedió ayer. Su memoria estaba borrosa, pero recuerda recibir un par de golpes, sintió un escalofrío en la cara al recordar eso, y al palmarse la misma, por suerte no tenía un dolor... tan agudo.
    ⠀⠀Se miró al espejo que era de la mesa nocturna de Anneliese... y vio un buen par de moretones en sus brazos y rodilla, ya que solía dormir en boxers. Ahí recordó... ⸻¡Vivian!⸻ Gritó para sí mismo.

    ⠀⠀Cierto era que Morana le había asignado una tutora para mejorar sus artes marciales en sparring constante, misma persona con la que había tenido uno justamente ayer. Ahora que tiene la memoria más clara, rememora haber colapsado poco después, sin tener claro quién ganó, pero estaba seguro que él no fue el que salió victorioso.
    ⠀⠀Se cambió como de costumbre, salió de su habitación y fue directo al comedor, lugar donde tuvieron su primer encuentro ayer. Viendo la hora, aproximadamente las [9:34 am], ya estarían sirviendo los desayunos para los del segundo destacamento, así que se acercó sin prisas.

    ⠀⠀Recorría a través de las miradas de todos, Illán siempre fue un bicho raro en su propia organización debido a sus estrechos lazos con una de las herederas, pero ahora que no estaba, seguro muchos se preguntaban porqué conservaba sus privilegios. Aunque ni él mismo lo sabía... siendo honestos.
    ⠀⠀Viendo que estaba relativamente vacío, fue a tomar uno de los vasos descartables para servirse un café, finalmente tomó asiento en una de las mesas cercanas a la cristalería. Observando por la ventana el campo de entrenamiento, recordando el combate por partes, y tratando de retratar los fundamentos aprendidos para complementar su estilo.

    ⠀⠀"Fue productivo", pensó. Cree que podrá mejorar bastante con la tutela de esa mujer... si la encuentra...

    Vivian
    ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Abril de 2026. ⠀⠀Despertó, era la mañana del otro día... no recordaba exactamente qué sucedió ayer. Su memoria estaba borrosa, pero recuerda recibir un par de golpes, sintió un escalofrío en la cara al recordar eso, y al palmarse la misma, por suerte no tenía un dolor... tan agudo. ⠀⠀Se miró al espejo que era de la mesa nocturna de Anneliese... y vio un buen par de moretones en sus brazos y rodilla, ya que solía dormir en boxers. Ahí recordó... ⸻¡Vivian!⸻ Gritó para sí mismo. ⠀⠀Cierto era que Morana le había asignado una tutora para mejorar sus artes marciales en sparring constante, misma persona con la que había tenido uno justamente ayer. Ahora que tiene la memoria más clara, rememora haber colapsado poco después, sin tener claro quién ganó, pero estaba seguro que él no fue el que salió victorioso. ⠀⠀Se cambió como de costumbre, salió de su habitación y fue directo al comedor, lugar donde tuvieron su primer encuentro ayer. Viendo la hora, aproximadamente las [9:34 am], ya estarían sirviendo los desayunos para los del segundo destacamento, así que se acercó sin prisas. ⠀⠀Recorría a través de las miradas de todos, Illán siempre fue un bicho raro en su propia organización debido a sus estrechos lazos con una de las herederas, pero ahora que no estaba, seguro muchos se preguntaban porqué conservaba sus privilegios. Aunque ni él mismo lo sabía... siendo honestos. ⠀⠀Viendo que estaba relativamente vacío, fue a tomar uno de los vasos descartables para servirse un café, finalmente tomó asiento en una de las mesas cercanas a la cristalería. Observando por la ventana el campo de entrenamiento, recordando el combate por partes, y tratando de retratar los fundamentos aprendidos para complementar su estilo. ⠀⠀"Fue productivo", pensó. Cree que podrá mejorar bastante con la tutela de esa mujer... si la encuentra... [Fight_To_Death]
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  • Aunque no lo creáis, el fin del mundo no es tan interesante como parece...

    Vale, no. Es una mierda...
    Aunque no lo creáis, el fin del mundo no es tan interesante como parece... Vale, no. Es una mierda...
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  • Ya tengo listo el altar para venerar a skadi está noche... Creo que me quedo bien.

    ☽Era la primera ves que le tocaba a skadinn crear el artar, todas las veces anterior las había echo su hermano haldinn y ella siempre se había quedado observando para aprender, poder hacerlo bien en un futuro y por fin era su turno☾

    Hermanitooo!~ hermanitooo!... ¡Hermano!

    ☽Al no escuchar respuesta optaría por llamarlo por su nombre así como cada ves que se enojaba con el☾

    ¡❅ H⍣å⍣l⍣d⍣i⍣n⍣n ❅ !
    Ya tengo listo el altar para venerar a skadi está noche... Creo que me quedo bien. ☽Era la primera ves que le tocaba a skadinn crear el artar, todas las veces anterior las había echo su hermano haldinn y ella siempre se había quedado observando para aprender, poder hacerlo bien en un futuro y por fin era su turno☾ Hermanitooo!~ hermanitooo!... ¡Hermano! ☽Al no escuchar respuesta optaría por llamarlo por su nombre así como cada ves que se enojaba con el☾ ¡[Haldinn_Wolf]!
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  • Los cambios eran inevitables, no podían detenerse mucho menos podías identificarlos; y cuando lo hacías, era demasiado tarde.

    Para bien o para mal ha aprendido un par de cosas útiles procurando evitar meter la pata en otras tantas. Pero las convicciones no son duraderas, son como estaciones. Permanecer alerta constantemente neutralizo la necesidad de dormir, reemplazado por una fiebre extremista de deambular sin rumbo.

    ¿En espera...?
    Pero de que. Es un hombre que no tiene nada que perder.
    Los cambios eran inevitables, no podían detenerse mucho menos podías identificarlos; y cuando lo hacías, era demasiado tarde. Para bien o para mal ha aprendido un par de cosas útiles procurando evitar meter la pata en otras tantas. Pero las convicciones no son duraderas, son como estaciones. Permanecer alerta constantemente neutralizo la necesidad de dormir, reemplazado por una fiebre extremista de deambular sin rumbo. ¿En espera...? Pero de que. Es un hombre que no tiene nada que perder.
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