• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ||• Breve gesto residual:
    Todo tipo de interacción será dentro de rol no tomen nada como objetivo personal, en cualquier caso el botón de bloquear permanece abierto.

    Me tomo la libertad de ignorar por completo cualquier movimiento hostil, vengo a disfrutar de la escritura no a conjugar enemistades con individuos que no valdrán los minutos invertidos.

    Con antelación agradezco sus solicitudes, cuando sea posible a cada quien le enviaré algo para indicar el inicio de una historia.
    ||• Breve gesto residual: Todo tipo de interacción será dentro de rol no tomen nada como objetivo personal, en cualquier caso el botón de bloquear permanece abierto. Me tomo la libertad de ignorar por completo cualquier movimiento hostil, vengo a disfrutar de la escritura no a conjugar enemistades con individuos que no valdrán los minutos invertidos. Con antelación agradezco sus solicitudes, cuando sea posible a cada quien le enviaré algo para indicar el inicio de una historia.
    0 comentarios 0 compartidos
  • - Lo unico que debe hacer... es no abrir esta bolsa. Facil, ¿verdad?, no es como que si lo hiciera un tal Euriloco el viaje se extienda 20 años...
    - Lo unico que debe hacer... es no abrir esta bolsa. Facil, ¿verdad?, no es como que si lo hiciera un tal Euriloco el viaje se extienda 20 años...
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Danza del fuego primordial
    Categoría Acción
    Rol con Ekaterina Smirnova

    Llegué al lugar acordado cuando el cielo empezaba a apagarse, teñido de naranjas cansados y violetas profundos. El claro estaba rodeado de piedras antiguas, ennegrecidas por fuegos que no recordaban a ningún mundo conocido. El aire olía a ceniza dulce y a algo más viejo… primordial.

    Y ahí estás tú.

    Te mueves despacio, casi con timidez, intentando recordar los pasos de la danza del fuego primordial. Tu cuerpo los conoce mejor que tu mente. La piel blanca refleja la luz moribunda del atardecer; tu cabello medio negro, medio rojo y corto enmarca un rostro concentrado, serio, hermoso a su manera rota.
    Desde tu espalda, los tentáculos —esas mutaciones nacidas donde antes hubo voz— se agitan con vida propia, reaccionando al calor latente del lugar, como si el fuego también quisiera escucharte… aunque no puedas hablarle.

    Me detengo a unos pasos, observándote sin interrumpir, con una sonrisa suave.

    —Cuánto tiempo, amiguita… Te he echado de menos.

    Levanto la mano lentamente para no romper el momento. Entre mis dedos nace una llama pequeña, viva, que no quema. El fuego se pliega sobre sí mismo, florece, y adopta la forma de una flor incandescente. En su núcleo late una llama primordial, antigua como el primer latido del caos.
    La acerco a mis labios, muerdo el núcleo sin dolor, y la flor se apaga un instante… solo para renacer más intensa.

    Te la entrego con cuidado, abierta sobre mi palma.

    —Ten.
    —Una flor de mi alma.

    Mis ojos buscan los tuyos, paciente, invitándote a tomarla… y a comenzar, juntas, la danza.
    Rol con [soviet_experiment] Llegué al lugar acordado cuando el cielo empezaba a apagarse, teñido de naranjas cansados y violetas profundos. El claro estaba rodeado de piedras antiguas, ennegrecidas por fuegos que no recordaban a ningún mundo conocido. El aire olía a ceniza dulce y a algo más viejo… primordial. Y ahí estás tú. Te mueves despacio, casi con timidez, intentando recordar los pasos de la danza del fuego primordial. Tu cuerpo los conoce mejor que tu mente. La piel blanca refleja la luz moribunda del atardecer; tu cabello medio negro, medio rojo y corto enmarca un rostro concentrado, serio, hermoso a su manera rota. Desde tu espalda, los tentáculos —esas mutaciones nacidas donde antes hubo voz— se agitan con vida propia, reaccionando al calor latente del lugar, como si el fuego también quisiera escucharte… aunque no puedas hablarle. Me detengo a unos pasos, observándote sin interrumpir, con una sonrisa suave. —Cuánto tiempo, amiguita… Te he echado de menos. Levanto la mano lentamente para no romper el momento. Entre mis dedos nace una llama pequeña, viva, que no quema. El fuego se pliega sobre sí mismo, florece, y adopta la forma de una flor incandescente. En su núcleo late una llama primordial, antigua como el primer latido del caos. La acerco a mis labios, muerdo el núcleo sin dolor, y la flor se apaga un instante… solo para renacer más intensa. Te la entrego con cuidado, abierta sobre mi palma. —Ten. —Una flor de mi alma. Mis ojos buscan los tuyos, paciente, invitándote a tomarla… y a comenzar, juntas, la danza.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    Me shockea
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • -miren no mentire, me encanta como se ve pero no gracias soy hijo de la luna no gaia- se empezo a arrancar cada petalos y flor sin parar aunque sangrara
    -miren no mentire, me encanta como se ve pero no gracias soy hijo de la luna no gaia- se empezo a arrancar cada petalos y flor sin parar aunque sangrara
    1 turno 0 maullidos
  • El cielo estallaba en colores imposibles.
    Desde lo alto del techo, él observaba en silencio cómo las flores de fuego nacían y morían en cuestión de segundos, iluminando la ciudad dormida. Cada explosión arrancaba murmullos lejanos de alegría, risas que no llegaban hasta allí arriba. Para los demás, era una noche de celebración. Para él… solo era ruido y luz recordándole una ausencia.
    Se abrazó las rodillas, la tela negra de su ropa mezclándose con las sombras. La brisa nocturna agitó suavemente su cabello y sus orejas se inclinaron apenas, como si también escucharan aquello que su corazón no podía callar. Antes, ella estaría a su lado. Le habría señalado el cielo con una sonrisa, diciendo cuál fuego artificial era su favorito, riéndose cuando alguno explotaba de forma torpe.
    Ahora no había nadie que dijera su nombre.
    Detrás de la máscara, su mirada se volvió opaca. Cada destello en el cielo era un recuerdo: su risa, su voz, la calidez de su presencia apoyada en su hombro. El brillo duraba solo un instante… igual que ella se había ido. Demasiado rápido. Demasiado injusto.
    Uno de los fuegos artificiales explotó con más fuerza que los demás, bañando su figura en luz blanca. Por un segundo, creyó verla reflejada en el cielo. Pero cuando la luz se desvaneció, solo quedó la noche.
    Apretó los puños.
    —Si estuvieras aquí… —pensó, sin atreverse a terminar la frase.
    El cielo seguía celebrando, indiferente a su dolor. Y él, sentado sobre aquel techo, comprendió que no dolía ver los fuegos artificiales…
    Dolía verlos sin ella.
    El cielo estallaba en colores imposibles. Desde lo alto del techo, él observaba en silencio cómo las flores de fuego nacían y morían en cuestión de segundos, iluminando la ciudad dormida. Cada explosión arrancaba murmullos lejanos de alegría, risas que no llegaban hasta allí arriba. Para los demás, era una noche de celebración. Para él… solo era ruido y luz recordándole una ausencia. Se abrazó las rodillas, la tela negra de su ropa mezclándose con las sombras. La brisa nocturna agitó suavemente su cabello y sus orejas se inclinaron apenas, como si también escucharan aquello que su corazón no podía callar. Antes, ella estaría a su lado. Le habría señalado el cielo con una sonrisa, diciendo cuál fuego artificial era su favorito, riéndose cuando alguno explotaba de forma torpe. Ahora no había nadie que dijera su nombre. Detrás de la máscara, su mirada se volvió opaca. Cada destello en el cielo era un recuerdo: su risa, su voz, la calidez de su presencia apoyada en su hombro. El brillo duraba solo un instante… igual que ella se había ido. Demasiado rápido. Demasiado injusto. Uno de los fuegos artificiales explotó con más fuerza que los demás, bañando su figura en luz blanca. Por un segundo, creyó verla reflejada en el cielo. Pero cuando la luz se desvaneció, solo quedó la noche. Apretó los puños. —Si estuvieras aquí… —pensó, sin atreverse a terminar la frase. El cielo seguía celebrando, indiferente a su dolor. Y él, sentado sobre aquel techo, comprendió que no dolía ver los fuegos artificiales… Dolía verlos sin ella.
    Me entristece
    Me gusta
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Solo un detalle mas, agradezco sus solicitudes de amistad, pero no soy nueva en la plataforma llegue hace una semana, tenía otro perfil pero lo borré, ya se de algunos de ustedes, algunos ya me incomodaron lo suficiente para cerrarles la puerta en la cara... (acoso, spam, presión por respuestas, forzar lemon)
    Solo un detalle mas, agradezco sus solicitudes de amistad, pero no soy nueva en la plataforma llegue hace una semana, tenía otro perfil pero lo borré, ya se de algunos de ustedes, algunos ya me incomodaron lo suficiente para cerrarles la puerta en la cara... (acoso, spam, presión por respuestas, forzar lemon)
    Me encocora
    Me gusta
    8
    0 comentarios 0 compartidos
  • Deberia presentarme, si.
    Mi nombre,Yuri. Soy una bestia...sí, lo soy.
    Algo asi como una maldición, pero soy bastante chill. A menos de que llegue el momento de la masacre.
    Deberia presentarme, si. Mi nombre,Yuri. Soy una bestia...sí, lo soy. Algo asi como una maldición, pero soy bastante chill. A menos de que llegue el momento de la masacre.
    Me gusta
    Me encocora
    10
    8 turnos 0 maullidos
  • Paso 1: Salir.
    Paso 2: Hacerle saber a su padre que era libre y él podía irse a la mierda con todo lo suyo.

    Paso 3: ¿Dónde carajo iba a vivir y de qué.

    Al ser encerrada, dejó trunca la universidad. Cuarto semestre de administración de empresas y un "empleo" de pasante porque no iba a utilizar el "buen nombre" de su padre para labrar su camino. Empezaría desde abajo como cualquier estudiante...

    ... en ese entonces.

    En su circunstancia actual... debía empezar desde cero.
    Paso 1: Salir. Paso 2: Hacerle saber a su padre que era libre y él podía irse a la mierda con todo lo suyo. Paso 3: ¿Dónde carajo iba a vivir y de qué. Al ser encerrada, dejó trunca la universidad. Cuarto semestre de administración de empresas y un "empleo" de pasante porque no iba a utilizar el "buen nombre" de su padre para labrar su camino. Empezaría desde abajo como cualquier estudiante... ... en ese entonces. En su circunstancia actual... debía empezar desde cero.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • El frio como el silencio es algo con que mas me siento comoda , quizas asi es algo que pueda entender a beel pero aun asi no me agrada
    El frio como el silencio es algo con que mas me siento comoda , quizas asi es algo que pueda entender a beel pero aun asi no me agrada
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    (como va el proyecto)
    (como va el proyecto)
    Me encocora
    Me gusta
    7
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados