• ──── En todos mis años como viajero, jamás había conocido un ser tan extraño, peligroso y adorable como tú.

    Se encontró un perrito, lo llamara Apolo.
    ──── En todos mis años como viajero, jamás había conocido un ser tan extraño, peligroso y adorable como tú. Se encontró un perrito, lo llamara Apolo.
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  • ────Muchos tienen por mascotas a un perrito o a un gatito peludo. Algunos se decantan por peces o reptiles simpáticos. Yo decidí adoptar a dos seres bastante más sombríos. Uno es muy gruñón por naturaleza, y el otro es más sigiloso y tiene un apetito tan grande como el mío. Aunque, pensándolo bien, sospecho que tiene el paladar de una cabra; le gusta absolutamente de todo.

    Mi corazón de pollo siempre ha tenido una debilidad especial por los excluidos y por las cosas rotas. Al principio me aterraban, y me fue difícil entenderme con ellos. Aún con todo, no tuve el corazón para dejarlos solos en el lugar en donde los encontré. Además... son los únicos que no se quejan de mis desastres culinarios. Eso cuenta como un gran bonus. Hum... creo uno tiene algo atorado entre los colmillos. Déjame ver... Okey, ya está. Tal vez hoy les compre algo rico para comer. Aunque, conociéndolos, más vale que lleve ese cereal con rueditas de colores.
    ────Muchos tienen por mascotas a un perrito o a un gatito peludo. Algunos se decantan por peces o reptiles simpáticos. Yo decidí adoptar a dos seres bastante más sombríos. Uno es muy gruñón por naturaleza, y el otro es más sigiloso y tiene un apetito tan grande como el mío. Aunque, pensándolo bien, sospecho que tiene el paladar de una cabra; le gusta absolutamente de todo. Mi corazón de pollo siempre ha tenido una debilidad especial por los excluidos y por las cosas rotas. Al principio me aterraban, y me fue difícil entenderme con ellos. Aún con todo, no tuve el corazón para dejarlos solos en el lugar en donde los encontré. Además... son los únicos que no se quejan de mis desastres culinarios. Eso cuenta como un gran bonus. Hum... creo uno tiene algo atorado entre los colmillos. Déjame ver... Okey, ya está. Tal vez hoy les compre algo rico para comer. Aunque, conociéndolos, más vale que lleve ese cereal con rueditas de colores.
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  • Misión buscar un sitio para ver el atardecer
    Fandom Persona 3
    Categoría Contemporáneo
    Tras dar varios largos y de hacer el tonto te mire con una sonrisa.

    —Jumpei... Quiero ver en algún sitio el atardecer porque algo me dice que aquí debe ser hermoso ¿ No crees ? —

    Se que te gustaba las rutas y explorar todo lo que hay, así que me parecía una idea bastante buena para estirar del todo las piernas ya que pese la grandes comodidades de Kirijo. Quería caminar contigo.

    Junpei Beckett
    Tras dar varios largos y de hacer el tonto te mire con una sonrisa. —Jumpei... Quiero ver en algún sitio el atardecer porque algo me dice que aquí debe ser hermoso ¿ No crees ? — Se que te gustaba las rutas y explorar todo lo que hay, así que me parecía una idea bastante buena para estirar del todo las piernas ya que pese la grandes comodidades de Kirijo. Quería caminar contigo. [Shadowcx6]
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  • Desconexión necesaria
    Fandom Persona 3
    Categoría Contemporáneo
    Tras un rato en el agua hice un gesto a Aki de que estaba aburrida ya que si soy sincera tenía hambre.

    —Aki...tengo hambre y si vamos a pedirnos algo a la cabaña —

    Le digo mientras voy hacia las escaleras de nuestra cabaña para salir ya que tenía ganas de comer algo, en el viaje como lo pasé dormida pues era el problema y además de que conociendote también has estado dormido o organizando una de tus rutinas ya que aunque no era temporada alta de boxeo no parabas.

    Akihiko Sanada
    Tras un rato en el agua hice un gesto a Aki de que estaba aburrida ya que si soy sincera tenía hambre. —Aki...tengo hambre y si vamos a pedirnos algo a la cabaña — Le digo mientras voy hacia las escaleras de nuestra cabaña para salir ya que tenía ganas de comer algo, en el viaje como lo pasé dormida pues era el problema y además de que conociendote también has estado dormido o organizando una de tus rutinas ya que aunque no era temporada alta de boxeo no parabas. [Sanada_Thcx]
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  • Como sea ..... ya estoy aqui ademas sera como siempre , a si buen dia
    Como sea ..... ya estoy aqui ademas sera como siempre , a si buen dia
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  • En el paraíso
    Fandom Persona 3
    Categoría Contemporáneo
    Al ver que las parejas estaban unidas no me apetecía ser sujetavelas X2 así que seguí a Shinjiro.

    —Eh espera voy contigo—

    Digo subiendo a su lado para luego escurrir mi pelo a un lado y luego me coloco bien.

    — ¿ Qué te parece si vamos a ver las actividades qué se puede hacer? Porque yo no sé tú pero no he mirado mucho eso y me gustaría ver que nos pueden ofrecer además de estar en el agua o en el sol como lagartos —

    Digo riéndome obviamente me iba a esperar a que te colocarás un bañador o la gente de la isla a mirarnos mal.

    Shinjiro Aragaki
    Al ver que las parejas estaban unidas no me apetecía ser sujetavelas X2 así que seguí a Shinjiro. —Eh espera voy contigo— Digo subiendo a su lado para luego escurrir mi pelo a un lado y luego me coloco bien. — ¿ Qué te parece si vamos a ver las actividades qué se puede hacer? Porque yo no sé tú pero no he mirado mucho eso y me gustaría ver que nos pueden ofrecer además de estar en el agua o en el sol como lagartos — Digo riéndome obviamente me iba a esperar a que te colocarás un bañador o la gente de la isla a mirarnos mal. [Diamon_cx]
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  • ─────  STARTER CALL .ᐟ
    ᅠᅠ                    ♡ Elijah Vítkov

    El vuelo privado despegó del aeropuerto de Haneda con un rugido sordo que hizo vibrar cada centímetro de la estructura, una sacudida que hizo que Mine frunciera el ceño. Se encontraba cómodamente instalado en su asiento de cuero beige, rodeado por la quietud absoluta de la cabina principal. Había dispuesto que el viaje fuera así, en total soledad, pues para un hombre como él, compartir un espacio tan reducido durante doce horas con otras personas representaba una forma de tortura que no estaba dispuesto a tolerar. Con un movimiento pausado, se ajustó el cinturón de seguridad sobre la cadera, y se permitió suspirar.
    Bajo la aeronave, Tokio comenzó a encogerse rápidamente hasta convertirse en un pequeño tablero de luces de neón en la penumbra de la madrugada. Mine observó por la ventanilla cómo la ciudad que lo había visto crecer se transformaba en un punto brillante antes de ser devorada por la nada. Pronto, el Mar de Japón se extendió ante él como una inmensa mancha negra que reflejaba la luna como si fuera un espejo sobre el agua.

    ❛...❜

    Mine guardó silencio, dejando que el peso de la situación se asentara, no había vuelta atrás. Cerró los ojos durante unos segundos, no con la intención de entregarse al sueño, sino para permitir que su mente recorriera una vez más el laberinto de planes que ya había memorizado. Las cifras, los nombres, los movimientos que debía ejecutar y aquellos que era imperativo evitar.
    Una vez que el avión se estabilizó en su altitud de crucero tras un suave cabeceo, Mine se desabrochó el cinturón y se puso en pie. En ese espacio suspendido, lo único que sabía hacer bien era procesar información. Caminó hacia la pequeña mesa que hacía las veces de escritorio en la parte trasera de la cabina. Sobre ella, una carpeta de cuero negro aguardaba, Mine la abrió.
    Los números se desplegaron ante sus ojos en columnas perfectas, allí estaban las transferencias a las cuentas en Luxemburgo, las participaciones en fondos de riesgo y las patentes farmacéuticas que se subastarían en Viena. Todo parecía estar en orden, pero Mine, impulsado por la paranoia, revisó cada línea una, dos y tres veces. Entendía mejor que nadie que la perfección no existía realmente; solo existía la ilusión de la misma, construida a base de repetición y de horas de trabajo que nadie más en su mundo estaba dispuesto a invertir.

    Sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de la asistente de vuelo, una mujer joven y de uniforme impecable que se acercó con una bandeja. Le ofreció un té verde, específicamente Gyokuro. Mine no había tenido que pedirlo; sus subordinados conocían sus preferencias hasta el más mínimo detalle.
    ❛ Gracias ❜, dijo él, sin siquiera dirigirle la mirada.
    La mujer inclinó la cabeza y se retiró en un silencio sepulcral. Mine tomó la taza de porcelana, sintiendo el calor reconfortante en sus manos, y bebió un sorbo. El sabor herbáceo le llenó la boca y, por un brevísimo instante, se permitió sentirse en casa. Sin embargo, la realidad era complicada: estaba a treinta mil pies de altura, volando hacia una ciudad desconocida para enfrentar un negocio que podía salir terriblemente mal. Dejó la taza a un lado y volvió a sumergirse en los números.

    Pasaron las horas y el sol se levantó sobre algún punto de Siberia, pintando las nubes con matices rosa y naranja, pero Mine ni siquiera levantó la vista de la pantalla de su portátil. Había recibido una actualización crucial: el consorcio monegasco ya estaba en Viena, alojado en el Hotel Sacher. Mine, por su parte, había optado por el Palais Coburg por estrictas razones de seguridad. Analizó a los nueve miembros del grupo: tres empresarios legítimos, cuatro intermediarios expertos y dos figuras misteriosas que habían llegado en un vuelo privado bajo nombres falsos.
    ❛ Gente que sabe cómo pasar desapercibida ❜, murmuró Mine para sí mismo, frunciendo el ceño, ❛ eso no me gusta ❜.

    Cerró el portátil y regresó a la carpeta de cuero negro. Extrajo los documentos de la subasta, protegidos en bolsas selladas, y los extendió sobre la mesa como si fueran piezas de un artefacto explosivo que pudiera estallar al menor descuido. Novecientos millones de euros estaban en juego por un monopolio sobre tratamientos oncológicos. Si ganaba, el Clan Tojo tendría estabilidad por una década; si perdía, las consecuencias serían impensables. Pero Mine no se permitía pensar en la derrota.
    El avión cruzó la línea internacional de cambio de fecha y la luz exterior cambió, volviéndose de un azul pálido e infinito. Abajo, Europa comenzó a revelarse: los picos grises de los Urales, las luces parpadeantes de Moscú y las siluetas de Varsovia y Cracovia. ❛ Faltan tres horas ❜, anunció la voz metálica del piloto a través del altavoz, ❛ aterrizaremos en Viena a las 14:30 hora local ❜.

    Mine asintió para sus adentros. Tres horas eran suficientes para repasar los perfiles de seguridad una vez más. Abrió el compartimento trasero de su carpeta y sacó los expedientes del equipo de protección de Aegis Solutions. Nombres, fotografías y especialidades. Se preguntó brevemente qué clase de vida llevarían fuera de ese entorno, pero decidió que era mejor no saberlo.

    El aterrizaje en Viena-Schwechat fue tan suave que Mine solo supo que habían llegado por el leve chirrido de los neumáticos y el rugido de los motores invirtiendo su empuje. Por la ventanilla, Viena se mostraba bajo un cielo soleado, una ciudad de palacios preciosos y techos rojizos. Mine se ajustó la corbata y respiró hondo, sintiendo la vibración de su teléfono en el bolsillo. Era un mensaje de su secretaria.
    ❛ Patriarca. Bienvenido a Viena. Los documentos con los perfiles completos del equipo de seguridad han sido reenviados a su correo cifrado. Los seleccionados por Aegis Solutions le estarán esperando así podrán discutir los últimos detalles antes del traslado al hotel. ¿Necesita algo más? ❜

    Mine escribió la respuesta con sus propios dedos, pues jamás delegaba algo tan personal como sus palabras. ❛ Gracias. Los leeré en el coche. ¿El equipo sabe cómo identificarme? ❜

    La respuesta fue inmediata: ❛ Llevarán una señal acordada. No se preocupe, patriarca. Todo está bajo control ❜.

    Se levantó, ajustó los puños de su camisa, tomó su maletín y la carpeta de cuero negro. Caminó hacia la puerta de la aeronave, donde el sol de Viena acarició su piel bronceada. Viena es... preciosa, una joya del barrocco, una ciudad donde la historia se podía apreciar a simple vista, donde los jardines del Belvedere parecen sacados de un sueño y el aroma del café recién hecho invita a la contemplación. Es una verdadera lástima que para Mine toda esa belleza fuera una secundaria en este viaje.
    ─────  STARTER CALL .ᐟ ᅠᅠ                    ♡ [fusion_bronze_monkey_923] El vuelo privado despegó del aeropuerto de Haneda con un rugido sordo que hizo vibrar cada centímetro de la estructura, una sacudida que hizo que Mine frunciera el ceño. Se encontraba cómodamente instalado en su asiento de cuero beige, rodeado por la quietud absoluta de la cabina principal. Había dispuesto que el viaje fuera así, en total soledad, pues para un hombre como él, compartir un espacio tan reducido durante doce horas con otras personas representaba una forma de tortura que no estaba dispuesto a tolerar. Con un movimiento pausado, se ajustó el cinturón de seguridad sobre la cadera, y se permitió suspirar. Bajo la aeronave, Tokio comenzó a encogerse rápidamente hasta convertirse en un pequeño tablero de luces de neón en la penumbra de la madrugada. Mine observó por la ventanilla cómo la ciudad que lo había visto crecer se transformaba en un punto brillante antes de ser devorada por la nada. Pronto, el Mar de Japón se extendió ante él como una inmensa mancha negra que reflejaba la luna como si fuera un espejo sobre el agua. ❛...❜ Mine guardó silencio, dejando que el peso de la situación se asentara, no había vuelta atrás. Cerró los ojos durante unos segundos, no con la intención de entregarse al sueño, sino para permitir que su mente recorriera una vez más el laberinto de planes que ya había memorizado. Las cifras, los nombres, los movimientos que debía ejecutar y aquellos que era imperativo evitar. Una vez que el avión se estabilizó en su altitud de crucero tras un suave cabeceo, Mine se desabrochó el cinturón y se puso en pie. En ese espacio suspendido, lo único que sabía hacer bien era procesar información. Caminó hacia la pequeña mesa que hacía las veces de escritorio en la parte trasera de la cabina. Sobre ella, una carpeta de cuero negro aguardaba, Mine la abrió. Los números se desplegaron ante sus ojos en columnas perfectas, allí estaban las transferencias a las cuentas en Luxemburgo, las participaciones en fondos de riesgo y las patentes farmacéuticas que se subastarían en Viena. Todo parecía estar en orden, pero Mine, impulsado por la paranoia, revisó cada línea una, dos y tres veces. Entendía mejor que nadie que la perfección no existía realmente; solo existía la ilusión de la misma, construida a base de repetición y de horas de trabajo que nadie más en su mundo estaba dispuesto a invertir. Sus pensamientos fueron interrumpidos por la llegada de la asistente de vuelo, una mujer joven y de uniforme impecable que se acercó con una bandeja. Le ofreció un té verde, específicamente Gyokuro. Mine no había tenido que pedirlo; sus subordinados conocían sus preferencias hasta el más mínimo detalle. ❛ Gracias ❜, dijo él, sin siquiera dirigirle la mirada. La mujer inclinó la cabeza y se retiró en un silencio sepulcral. Mine tomó la taza de porcelana, sintiendo el calor reconfortante en sus manos, y bebió un sorbo. El sabor herbáceo le llenó la boca y, por un brevísimo instante, se permitió sentirse en casa. Sin embargo, la realidad era complicada: estaba a treinta mil pies de altura, volando hacia una ciudad desconocida para enfrentar un negocio que podía salir terriblemente mal. Dejó la taza a un lado y volvió a sumergirse en los números. Pasaron las horas y el sol se levantó sobre algún punto de Siberia, pintando las nubes con matices rosa y naranja, pero Mine ni siquiera levantó la vista de la pantalla de su portátil. Había recibido una actualización crucial: el consorcio monegasco ya estaba en Viena, alojado en el Hotel Sacher. Mine, por su parte, había optado por el Palais Coburg por estrictas razones de seguridad. Analizó a los nueve miembros del grupo: tres empresarios legítimos, cuatro intermediarios expertos y dos figuras misteriosas que habían llegado en un vuelo privado bajo nombres falsos. ❛ Gente que sabe cómo pasar desapercibida ❜, murmuró Mine para sí mismo, frunciendo el ceño, ❛ eso no me gusta ❜. Cerró el portátil y regresó a la carpeta de cuero negro. Extrajo los documentos de la subasta, protegidos en bolsas selladas, y los extendió sobre la mesa como si fueran piezas de un artefacto explosivo que pudiera estallar al menor descuido. Novecientos millones de euros estaban en juego por un monopolio sobre tratamientos oncológicos. Si ganaba, el Clan Tojo tendría estabilidad por una década; si perdía, las consecuencias serían impensables. Pero Mine no se permitía pensar en la derrota. El avión cruzó la línea internacional de cambio de fecha y la luz exterior cambió, volviéndose de un azul pálido e infinito. Abajo, Europa comenzó a revelarse: los picos grises de los Urales, las luces parpadeantes de Moscú y las siluetas de Varsovia y Cracovia. ❛ Faltan tres horas ❜, anunció la voz metálica del piloto a través del altavoz, ❛ aterrizaremos en Viena a las 14:30 hora local ❜. Mine asintió para sus adentros. Tres horas eran suficientes para repasar los perfiles de seguridad una vez más. Abrió el compartimento trasero de su carpeta y sacó los expedientes del equipo de protección de Aegis Solutions. Nombres, fotografías y especialidades. Se preguntó brevemente qué clase de vida llevarían fuera de ese entorno, pero decidió que era mejor no saberlo. El aterrizaje en Viena-Schwechat fue tan suave que Mine solo supo que habían llegado por el leve chirrido de los neumáticos y el rugido de los motores invirtiendo su empuje. Por la ventanilla, Viena se mostraba bajo un cielo soleado, una ciudad de palacios preciosos y techos rojizos. Mine se ajustó la corbata y respiró hondo, sintiendo la vibración de su teléfono en el bolsillo. Era un mensaje de su secretaria. ❛ Patriarca. Bienvenido a Viena. Los documentos con los perfiles completos del equipo de seguridad han sido reenviados a su correo cifrado. Los seleccionados por Aegis Solutions le estarán esperando así podrán discutir los últimos detalles antes del traslado al hotel. ¿Necesita algo más? ❜ Mine escribió la respuesta con sus propios dedos, pues jamás delegaba algo tan personal como sus palabras. ❛ Gracias. Los leeré en el coche. ¿El equipo sabe cómo identificarme? ❜ La respuesta fue inmediata: ❛ Llevarán una señal acordada. No se preocupe, patriarca. Todo está bajo control ❜. Se levantó, ajustó los puños de su camisa, tomó su maletín y la carpeta de cuero negro. Caminó hacia la puerta de la aeronave, donde el sol de Viena acarició su piel bronceada. Viena es... preciosa, una joya del barrocco, una ciudad donde la historia se podía apreciar a simple vista, donde los jardines del Belvedere parecen sacados de un sueño y el aroma del café recién hecho invita a la contemplación. Es una verdadera lástima que para Mine toda esa belleza fuera una secundaria en este viaje.
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  • ✧ ¡Buen día, pequeños y adorables mortales! ✧

    Hoy es su día de suerte porque la hermosa y talentosa Luna, es decir yo, ha sido asignada para ser la cobradora kármica de su ciclo de reencarnación. ¡Yaaaaay! ¿No se sienten hiper-mega-chuchirrupi-afortunados por esta increíble noticia?

    ¿...Qué? ¿No saben lo que hace una cobradora kármica?

    ¡Nada de qué preocuparse! Por suerte están en mis manos, que cualquier otro cobrador ya los habría regañado por ser tan despistados, pero de Luna sólo obtendrán buenas vibras.

    Pongan mucha atención, lindos mortalitos: Cada vez que ustedes realizan una acción, desde la más trascendental hasta la más pequeñita e insignificante, su deuda kármica es afectada. Cuando hacen cosas que su ciclo considera favorables, su deuda disminuye. Y si son mortalitos traviesos y hacen cosas malas, su deuda aumenta.

    Y si ustedes dejan su vida mortal y su avatar físico expira (en otras palabras, si se mueren) teniendo un saldo pendiente con el karma, entonces ¡no escapan de este ciclo! Su alma se limpia un poquito, se tallan las imperfecciones, se borran sus recuerdos y ustedes renacen, una vida nueva para que puedan tener otra oportunidad de pagar.

    Y sí, ya sé lo que están pensando ahora: "Oh, pero hermosa, perfecta y sexy cobradora kármica Luna, ¡eso suena muy injusto! ¿Tengo que pagar por las deudas de mis vidas pasadas, aunque yo ni siquiera recuerdo nada de ellas?"

    Es injusto, pequeñitos y dulces mortalitos, pero me temo que es así como funciona esto. ¡Aaahh, pero ahí es donde entro yo! Normalmente, pagar una deuda kármica en una sola vida sería algo muuuuy difícil, por no llamarle imposible. ¡Pero con mi ayuda, si siguen al pie de la letra lo que les diga, es posible que les alcance esta vida para saldar casi toda su deuda! O incluso, si son especialmente buenos y obedientes mortalitos, saldarla por completo. ¿Ven qué afortunados son de tenerme aquí?

    Así que tú, SÍ TÚ EL QUE ME ESTÁ ESCUCHANDO, acércate y pregunta por tu deuda actual y qué cosas puedes hacer para saldarla. ¡Luna está aquí para ti!
    ✧ ¡Buen día, pequeños y adorables mortales! ✧ Hoy es su día de suerte porque la hermosa y talentosa Luna, es decir yo, ha sido asignada para ser la cobradora kármica de su ciclo de reencarnación. ¡Yaaaaay! ¿No se sienten hiper-mega-chuchirrupi-afortunados por esta increíble noticia? ¿...Qué? ¿No saben lo que hace una cobradora kármica? ¡Nada de qué preocuparse! Por suerte están en mis manos, que cualquier otro cobrador ya los habría regañado por ser tan despistados, pero de Luna sólo obtendrán buenas vibras. Pongan mucha atención, lindos mortalitos: Cada vez que ustedes realizan una acción, desde la más trascendental hasta la más pequeñita e insignificante, su deuda kármica es afectada. Cuando hacen cosas que su ciclo considera favorables, su deuda disminuye. Y si son mortalitos traviesos y hacen cosas malas, su deuda aumenta. Y si ustedes dejan su vida mortal y su avatar físico expira (en otras palabras, si se mueren) teniendo un saldo pendiente con el karma, entonces ¡no escapan de este ciclo! Su alma se limpia un poquito, se tallan las imperfecciones, se borran sus recuerdos y ustedes renacen, una vida nueva para que puedan tener otra oportunidad de pagar. Y sí, ya sé lo que están pensando ahora: "Oh, pero hermosa, perfecta y sexy cobradora kármica Luna, ¡eso suena muy injusto! ¿Tengo que pagar por las deudas de mis vidas pasadas, aunque yo ni siquiera recuerdo nada de ellas?" Es injusto, pequeñitos y dulces mortalitos, pero me temo que es así como funciona esto. ¡Aaahh, pero ahí es donde entro yo! Normalmente, pagar una deuda kármica en una sola vida sería algo muuuuy difícil, por no llamarle imposible. ¡Pero con mi ayuda, si siguen al pie de la letra lo que les diga, es posible que les alcance esta vida para saldar casi toda su deuda! O incluso, si son especialmente buenos y obedientes mortalitos, saldarla por completo. ¿Ven qué afortunados son de tenerme aquí? Así que tú, SÍ TÚ EL QUE ME ESTÁ ESCUCHANDO, acércate y pregunta por tu deuda actual y qué cosas puedes hacer para saldarla. ¡Luna está aquí para ti!
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  • Así que... ¿Te gusta verme mientras cocino? La mejor parte es poder sentir como el aroma se va poniendo más exquisito con el tiempo.
    Así que... ¿Te gusta verme mientras cocino? La mejor parte es poder sentir como el aroma se va poniendo más exquisito con el tiempo.
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    El arte de ser nosotros
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    ¡HOLIIIIIIS!

    Leah busca a las personas que forman (y complican) su historia.

    La trama se basa en El arte de ser nosotros y seguirá una dinámica de desarrollo emocional, slow burn y evolución de personajes. La idea es respetar la esencia de cada uno, pero dejando libertad para construir juntos.

    — Logan Turner
    Se busca a Logan como pieza central del rol. Él es el contraste de Leah: más directo, más caótico, más difícil de leer desde fuera pero igual de roto por dentro. Su papel será clave en el desarrollo de Leah, ya que es quien la empuja, consciente o no, a salir de su zona de confort. La dinámica entre ambos será de tensión constante, con momentos de cercanía que asustan tanto como atraen. No es un romance inmediato, sino algo que se construye poco a poco.

    — Linda
    Linda es la mejor amiga de Leah y una figura fundamental. Su rol gira en torno a ser apoyo, pero también conflicto. Representa el vínculo más importante de Leah, y a la vez una de sus mayores fuentes de inseguridad. La relación entre ambas puede evolucionar hacia crecimiento mutuo o distanciamiento, dependiendo de cómo avance el rol. Es importante alguien que sepa jugar esa dualidad: cariño, pero también comportamientos (muy) cuestionables.

    — Kenny y Sasha
    Se buscan estos dos personajes como parte del entorno cercano de Logan, inicialmente. Kenny es su mejor amigo: alguien directo, bromista y bastante despreocupado, que aporta ligereza y dinamismo a las escenas. Sasha, su novia, es más abierta y sociable, y actúa como punto de conexión con Leah, facilitando que se integre poco a poco en el grupo.

    Funcionan como equilibrio entre el caos de Logan y la introversión de Leah.

    — Amigos / entorno universitario
    Se buscan personajes secundarios que formen parte del día a día: compañeros de clase, amistades compartidas, conocidos de fiestas, etc. Su función es dar vida al entorno, generar situaciones (fiestas, trabajos, clases, conflictos sociales) y aportar dinamismo. También pueden servir como apoyo o presión externa para los protagonistas.

    Requisitos
    — Haber leído el libro o, al menos, conocer bien a los personajes
    — Respetar la esencia y personalidad canon
    — Nivel medio de rol (respuestas trabajadas, no una línea)
    — Compromiso mínimo (no desaparecer sin avisar)
    — Buena comunicación para acordar tramas y giros

    Se busca gente con ganas de escribir, desarrollar personajes y construir una historia con sentido.

    Cualquier duda o idea, se puede hablar sin problema. ¡Besos!
    ¡HOLIIIIIIS! Leah busca a las personas que forman (y complican) su historia. La trama se basa en El arte de ser nosotros y seguirá una dinámica de desarrollo emocional, slow burn y evolución de personajes. La idea es respetar la esencia de cada uno, pero dejando libertad para construir juntos. — Logan Turner Se busca a Logan como pieza central del rol. Él es el contraste de Leah: más directo, más caótico, más difícil de leer desde fuera pero igual de roto por dentro. Su papel será clave en el desarrollo de Leah, ya que es quien la empuja, consciente o no, a salir de su zona de confort. La dinámica entre ambos será de tensión constante, con momentos de cercanía que asustan tanto como atraen. No es un romance inmediato, sino algo que se construye poco a poco. — Linda Linda es la mejor amiga de Leah y una figura fundamental. Su rol gira en torno a ser apoyo, pero también conflicto. Representa el vínculo más importante de Leah, y a la vez una de sus mayores fuentes de inseguridad. La relación entre ambas puede evolucionar hacia crecimiento mutuo o distanciamiento, dependiendo de cómo avance el rol. Es importante alguien que sepa jugar esa dualidad: cariño, pero también comportamientos (muy) cuestionables. — Kenny y Sasha Se buscan estos dos personajes como parte del entorno cercano de Logan, inicialmente. Kenny es su mejor amigo: alguien directo, bromista y bastante despreocupado, que aporta ligereza y dinamismo a las escenas. Sasha, su novia, es más abierta y sociable, y actúa como punto de conexión con Leah, facilitando que se integre poco a poco en el grupo. Funcionan como equilibrio entre el caos de Logan y la introversión de Leah. — Amigos / entorno universitario Se buscan personajes secundarios que formen parte del día a día: compañeros de clase, amistades compartidas, conocidos de fiestas, etc. Su función es dar vida al entorno, generar situaciones (fiestas, trabajos, clases, conflictos sociales) y aportar dinamismo. También pueden servir como apoyo o presión externa para los protagonistas. Requisitos — Haber leído el libro o, al menos, conocer bien a los personajes — Respetar la esencia y personalidad canon — Nivel medio de rol (respuestas trabajadas, no una línea) — Compromiso mínimo (no desaparecer sin avisar) — Buena comunicación para acordar tramas y giros Se busca gente con ganas de escribir, desarrollar personajes y construir una historia con sentido. Cualquier duda o idea, se puede hablar sin problema. ¡Besos!
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