• —— 𝑂𝑛 𝑎 𝑏𝑜𝑟𝑖𝑛𝑔 𝑆𝑢𝑛𝑑𝑎𝑦 𝑙𝑖𝑘𝑒 𝑎𝑛𝑦 𝑜𝑡ℎ𝑒𝑟, 21:42 𝑃𝑀.

    ⚲ — , 𝑜𝑢𝑡𝑠𝑘𝑖𝑟𝑡𝑠 𝑜𝑓 𝐵𝑎𝑟𝑐𝑒𝑙𝑜𝑛𝑎, 𝑎𝑡 𝑎 𝑠𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝑏𝑢𝑠 𝑠𝑡𝑜𝑝.

    La luz de neón del cartel publicitario parpadea con un zumbido eléctrico constante, tiñendo el pavimento de un azul artificial y frío. El chico está sentado en el banco metálico, con los hombros encogidos dentro de una chaqueta de mezclilla que ya ha visto mejores tiempos. En noches como esta, el cansancio en su mirada parece sumar una década más a su joven edad.

    A su lado, un vaso de café de cartón ya frío acumula gotas de lluvia en la tapa. No mira su teléfono, prefiere observar el rastro de las luces traseras de los autos que pasan a lo lejos, convirtiéndose en líneas rojas borrosas que se pierden en la neblina. Hay un silencio extraño, roto solo por el sonido de los neumáticos sobre el asfalto mojado y el goteo rítmico de una canaleta cercana.

    Saca un encendedor del bolsillo, lo hace girar entre sus dedos con una agilidad mecánica, pero no llega a encender nada. Simplemente escucha el ᴄʟɪᴄᴋ-ᴄʟᴀᴄᴋ del metal, un sonido que parece llenar el vacío de la calle. El autobús viene retrasado, pero a él no parece importarle. Hay algo en esa soledad urbana que le resulta extrañamente cómodo, como si fuera el único espectador de una película que nadie más está viendo.
    —— 𝑂𝑛 𝑎 𝑏𝑜𝑟𝑖𝑛𝑔 𝑆𝑢𝑛𝑑𝑎𝑦 𝑙𝑖𝑘𝑒 𝑎𝑛𝑦 𝑜𝑡ℎ𝑒𝑟, 21:42 𝑃𝑀. ⚲ — 🇪🇸, 𝑜𝑢𝑡𝑠𝑘𝑖𝑟𝑡𝑠 𝑜𝑓 𝐵𝑎𝑟𝑐𝑒𝑙𝑜𝑛𝑎, 𝑎𝑡 𝑎 𝑠𝑡𝑢𝑝𝑖𝑑 𝑏𝑢𝑠 𝑠𝑡𝑜𝑝. La luz de neón del cartel publicitario parpadea con un zumbido eléctrico constante, tiñendo el pavimento de un azul artificial y frío. El chico está sentado en el banco metálico, con los hombros encogidos dentro de una chaqueta de mezclilla que ya ha visto mejores tiempos. En noches como esta, el cansancio en su mirada parece sumar una década más a su joven edad. A su lado, un vaso de café de cartón ya frío acumula gotas de lluvia en la tapa. No mira su teléfono, prefiere observar el rastro de las luces traseras de los autos que pasan a lo lejos, convirtiéndose en líneas rojas borrosas que se pierden en la neblina. Hay un silencio extraño, roto solo por el sonido de los neumáticos sobre el asfalto mojado y el goteo rítmico de una canaleta cercana. Saca un encendedor del bolsillo, lo hace girar entre sus dedos con una agilidad mecánica, pero no llega a encender nada. Simplemente escucha el ᴄʟɪᴄᴋ-ᴄʟᴀᴄᴋ del metal, un sonido que parece llenar el vacío de la calle. El autobús viene retrasado, pero a él no parece importarle. Hay algo en esa soledad urbana que le resulta extrañamente cómodo, como si fuera el único espectador de una película que nadie más está viendo.
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  • ╭─────── ✦ ───────╮

    La música flotaba en el aire como un susurro elegante.

    Violines, copas de cristal… risas suaves que chocaban entre sí como si el mundo fuera ligero esa noche.

    Pero no lo era.

    No para ella.

    Drian avanzó entre la multitud con una gracia impecable, cada paso medido, cada movimiento calculado. Las luces de los candelabros se deslizaban sobre su vestido oscuro, atrapándose en los detalles como estrellas obedientes.

    Nadie veía peligro.

    Solo belleza.

    Solo misterio.

    “…perfecto.”

    Su mano se alzó ligeramente, ajustando el delicado antifaz que ocultaba su mirada. No necesitaba verlos con claridad.

    Ya sabía quién estaba ahí.

    Al otro lado del salón.

    Entre risas falsas y conversaciones vacías.

    —Ahí estás—

    Murmuró para sí misma.

    Drian comenzó a avanzar.

    Un paso.

    Luego otro.

    La multitud se abría sin darse cuenta.

    —Objetivo confirmado—

    Cabello oscuro. Traje impecable. Risa fácil.

    Desprevenido.

    —Tres metros—

    —Dos—

    El metal frío se acomodó en su mano, oculto entre la tela.

    —Uno—

    Ya estaba a su lado.

    Su cuerpo rozó el suyo.

    Natural.

    Imperceptible.

    Y entonces…

    el filo se hundió.

    Preciso.

    Silencioso.

    Irreversible.

    —No hagas ruido—

    Susurró junto a su oído.

    Y siguió caminando.

    Sin detenerse.

    Sin mirar atrás.

    Uno.

    Dos.

    Tres.

    Detrás de ella, la música continuó.

    Pero él no.

    Primero, nada.

    Luego, el fallo.

    El temblor.

    La respiración rota.

    La copa cayendo al suelo.

    El sonido agudo.

    Las miradas.

    La confusión.

    —¿Se encuentra bien?—

    Demasiado tarde.

    El cuerpo colapsó.

    El caos comenzó a formarse, lento… inevitable.

    Y mientras tanto…

    Drian se alejaba.

    Intacta.

    Invisible.

    —Listo—

    Pensó.

    Pero entonces…

    algo cambió.

    No fue un sonido.

    No fue un movimiento evidente.

    Fue… una sensación.

    Sus pasos no se detuvieron, pero su atención sí.

    Alguien.

    Entre la multitud.

    No miraba al cuerpo.

    No reaccionaba al caos.

    La miraba a ella.

    Drian giró apenas el rostro, lo suficiente.

    Y lo vio.

    A unos metros.

    Quieto.

    Observando.

    Sin sorpresa.

    Sin duda.

    Como si hubiera seguido cada uno de sus movimientos desde el inicio.

    El tiempo pareció tensarse por un segundo.

    Demasiado largo para ser casualidad.

    Demasiado preciso para ser un error.

    Sus miradas se cruzaron.

    Y en ese instante…

    no hubo música.

    No hubo gente.

    Solo reconocimiento.

    Drian no se detuvo.

    No habló.

    Pero una leve curva apareció en sus labios.

    Pequeña.

    Peligrosa.

    Y entonces…

    continuó caminando.

    Como si nada.

    Pero esta vez…

    no estaba completamente sola.

    ╰─────── ✦ ───────╯
    ╭─────── ✦ ───────╮ La música flotaba en el aire como un susurro elegante. Violines, copas de cristal… risas suaves que chocaban entre sí como si el mundo fuera ligero esa noche. Pero no lo era. No para ella. Drian avanzó entre la multitud con una gracia impecable, cada paso medido, cada movimiento calculado. Las luces de los candelabros se deslizaban sobre su vestido oscuro, atrapándose en los detalles como estrellas obedientes. Nadie veía peligro. Solo belleza. Solo misterio. “…perfecto.” Su mano se alzó ligeramente, ajustando el delicado antifaz que ocultaba su mirada. No necesitaba verlos con claridad. Ya sabía quién estaba ahí. Al otro lado del salón. Entre risas falsas y conversaciones vacías. —Ahí estás— Murmuró para sí misma. Drian comenzó a avanzar. Un paso. Luego otro. La multitud se abría sin darse cuenta. —Objetivo confirmado— Cabello oscuro. Traje impecable. Risa fácil. Desprevenido. —Tres metros— —Dos— El metal frío se acomodó en su mano, oculto entre la tela. —Uno— Ya estaba a su lado. Su cuerpo rozó el suyo. Natural. Imperceptible. Y entonces… el filo se hundió. Preciso. Silencioso. Irreversible. —No hagas ruido— Susurró junto a su oído. Y siguió caminando. Sin detenerse. Sin mirar atrás. Uno. Dos. Tres. Detrás de ella, la música continuó. Pero él no. Primero, nada. Luego, el fallo. El temblor. La respiración rota. La copa cayendo al suelo. El sonido agudo. Las miradas. La confusión. —¿Se encuentra bien?— Demasiado tarde. El cuerpo colapsó. El caos comenzó a formarse, lento… inevitable. Y mientras tanto… Drian se alejaba. Intacta. Invisible. —Listo— Pensó. Pero entonces… algo cambió. No fue un sonido. No fue un movimiento evidente. Fue… una sensación. Sus pasos no se detuvieron, pero su atención sí. Alguien. Entre la multitud. No miraba al cuerpo. No reaccionaba al caos. La miraba a ella. Drian giró apenas el rostro, lo suficiente. Y lo vio. A unos metros. Quieto. Observando. Sin sorpresa. Sin duda. Como si hubiera seguido cada uno de sus movimientos desde el inicio. El tiempo pareció tensarse por un segundo. Demasiado largo para ser casualidad. Demasiado preciso para ser un error. Sus miradas se cruzaron. Y en ese instante… no hubo música. No hubo gente. Solo reconocimiento. Drian no se detuvo. No habló. Pero una leve curva apareció en sus labios. Pequeña. Peligrosa. Y entonces… continuó caminando. Como si nada. Pero esta vez… no estaba completamente sola. ╰─────── ✦ ───────╯
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  • Hoy sí no me quise levantar...
    Preferí quedarme, aquí.~
    Está muy.. comodito ♡~

    All I have is you, It is all that I'm breathing for..
    All I need is you, Now I can't make it through~
    I am losing you forever
    I am lost in pain without you
    I am leaving ground forever ~

    https://www.youtube.com/watch?v=w5y280saINw

    #SeductiveSunday
    Hoy sí no me quise levantar... Preferí quedarme, aquí.~ Está muy.. comodito ♡~ All I have is you, It is all that I'm breathing for.. All I need is you, Now I can't make it through~ I am losing you forever I am lost in pain without you I am leaving ground forever ~ https://www.youtube.com/watch?v=w5y280saINw #SeductiveSunday
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  • Como cualquier otro japonés, Mine solía frecuentar lugares así; especialmente en esas noches donde el silencio de su casa se volvía demasiado aburrido. Era un asalto a los sentidos: demasiado ruido, demasiadas luces, demasiado todo. Y, sin embargo, allí estaba, entregado a una emoción genuina mientras se perdía en su juego de ritmo favorito. Llevaba las mangas de la remera arremangadas con descuido y su cabello, habitualmente peinado hacia atrás con rigor, caía ahora sobre su cabeza. Ese simple desorden lo volvía casi irreconocible; le otorgaba un aire más joven y mas accesible.

    Sus dedos se desplazaban sobre los botones con una precisión mecánica, casi coreográfica. Mientras la pantalla estallaba en colores y patrones frenéticos, el rostro de Mine se iluminaba con el reflejo del monitor. Se movía como un profesional, como si hubiera repetido esa secuencia miles de veces, y quizás así era. No sonreía, pero tampoco cargaba con su habitual ceño fruncido; su expresión era de una calma absoluta, algo dificil de ver en él.

    Finalmente, la música cesó. Mine dejó escapar un suspiro contenido y observó la pantalla con interés, esperando haber superado su propia marca. Dio un paso atrás para retirarse, y entonces, sucedió.

    Sintió un contacto inesperado y firme. Unos dedos ajenos sujetaron su barbilla sin previo aviso, obligándolo a alzar el rostro. Lo movieron de un lado a otro, escudriñándolo, como si evaluaran si aquel era realmente EL Mine y no un impostor. Su cuerpo reaccionó antes que su mente: se tensó al instante, los hombros se endurecieron y sus manos dudaron un segundo eterno entre apartar bruscamente aquel agarre o quedarse congeladas donde estaban.

    Su mirada, siempre afilada y bajo control, vaciló al verse forzada a una cercanía tan invasiva. Demasiado cerca. Podía percibir el calor de la otra persona, registrar detalles que no se había autorizado a notar. Su ceño se contrajo, pero no con la severidad de siempre; esta vez era una mueca más frágil, teñida de incomodidad. Tragó saliva, un gesto sutil pero delator.
    No apartó la vista de inmediato, y ese fue su error.

    —…¿Ya terminaste?

    Su voz emergió más baja de lo normal, con una aspereza que no nacía de la irritación, sino de algo mucho más profundo, del miedo de haber sido descubierto. Aunque su rigidez lo traicionaba, no hizo el menor ademán de apartar la mano que aún sostenía su barbilla.
    Como cualquier otro japonés, Mine solía frecuentar lugares así; especialmente en esas noches donde el silencio de su casa se volvía demasiado aburrido. Era un asalto a los sentidos: demasiado ruido, demasiadas luces, demasiado todo. Y, sin embargo, allí estaba, entregado a una emoción genuina mientras se perdía en su juego de ritmo favorito. Llevaba las mangas de la remera arremangadas con descuido y su cabello, habitualmente peinado hacia atrás con rigor, caía ahora sobre su cabeza. Ese simple desorden lo volvía casi irreconocible; le otorgaba un aire más joven y mas accesible. Sus dedos se desplazaban sobre los botones con una precisión mecánica, casi coreográfica. Mientras la pantalla estallaba en colores y patrones frenéticos, el rostro de Mine se iluminaba con el reflejo del monitor. Se movía como un profesional, como si hubiera repetido esa secuencia miles de veces, y quizás así era. No sonreía, pero tampoco cargaba con su habitual ceño fruncido; su expresión era de una calma absoluta, algo dificil de ver en él. Finalmente, la música cesó. Mine dejó escapar un suspiro contenido y observó la pantalla con interés, esperando haber superado su propia marca. Dio un paso atrás para retirarse, y entonces, sucedió. Sintió un contacto inesperado y firme. Unos dedos ajenos sujetaron su barbilla sin previo aviso, obligándolo a alzar el rostro. Lo movieron de un lado a otro, escudriñándolo, como si evaluaran si aquel era realmente EL Mine y no un impostor. Su cuerpo reaccionó antes que su mente: se tensó al instante, los hombros se endurecieron y sus manos dudaron un segundo eterno entre apartar bruscamente aquel agarre o quedarse congeladas donde estaban. Su mirada, siempre afilada y bajo control, vaciló al verse forzada a una cercanía tan invasiva. Demasiado cerca. Podía percibir el calor de la otra persona, registrar detalles que no se había autorizado a notar. Su ceño se contrajo, pero no con la severidad de siempre; esta vez era una mueca más frágil, teñida de incomodidad. Tragó saliva, un gesto sutil pero delator. No apartó la vista de inmediato, y ese fue su error. —…¿Ya terminaste? Su voz emergió más baja de lo normal, con una aspereza que no nacía de la irritación, sino de algo mucho más profundo, del miedo de haber sido descubierto. Aunque su rigidez lo traicionaba, no hizo el menor ademán de apartar la mano que aún sostenía su barbilla.
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  • Nada como un paseo por la orilla del mar para relajarte!!
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  • "𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑦 𝑚𝑒 𝑙𝑒𝑣𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑓𝑒́"
    Había caído en aquel pensamiento demasiadas veces, y una parte de él sabia que no era cierto, que si se dejaba vencer en ese momento, amanecería allí mismo, sin haber descansado y con dolor de espalda y cuello.

    Pero el cansancio y el sueño vencen, como casi siempre, porque en lugar de hacer caso a las señales y dejar la investigación cuando las letras se juntan unas con otras, el menor de los Winchester exprimía el tiempo y cerebro hasta el final.

    #Personajes3D #3D #Comunidad3D
    "𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑜𝑚𝑒𝑛𝑡𝑜 𝑦 𝑚𝑒 𝑙𝑒𝑣𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 ℎ𝑎𝑐𝑒𝑟 𝑐𝑎𝑓𝑒́" Había caído en aquel pensamiento demasiadas veces, y una parte de él sabia que no era cierto, que si se dejaba vencer en ese momento, amanecería allí mismo, sin haber descansado y con dolor de espalda y cuello. Pero el cansancio y el sueño vencen, como casi siempre, porque en lugar de hacer caso a las señales y dejar la investigación cuando las letras se juntan unas con otras, el menor de los Winchester exprimía el tiempo y cerebro hasta el final. #Personajes3D #3D #Comunidad3D
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  • —bueno, ahora soy mujer por un tiempo indeterminado.. y conociéndo a los virgenes de mis "enemigos" van a tenerme aún mas miedo que antes, toco aprovecharlo a mi favor.
    *El conejo le da una calada a su cigarrillo, no puede evitar lamentarse mentalmente por lo que sea que lo llevo a volverse una woman, de todas formas incluso siendo mujer era muy pero que muy fea por lo que no cambio mucho*
    —y no pregunten como paso, gracias.
    —bueno, ahora soy mujer por un tiempo indeterminado.. y conociéndo a los virgenes de mis "enemigos" van a tenerme aún mas miedo que antes, toco aprovecharlo a mi favor. *El conejo le da una calada a su cigarrillo, no puede evitar lamentarse mentalmente por lo que sea que lo llevo a volverse una woman, de todas formas incluso siendo mujer era muy pero que muy fea por lo que no cambio mucho* —y no pregunten como paso, gracias.
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  • Cuando estás entre personas falsas, todo movimiento se siente como un clavo más en tu propio ataúd.

    Cada palabra, cada gesto… incluso el silencio, todo es observado, juzgado, distorsionado hasta dejar de pertenecerte.

    En la ciudad aprendí a hacerme pequeño. A no decir de más. A desaparecer entre el ruido para no ser malinterpretado.

    Pero desde que nos fuimos… algo en mí se...liberó.

    Como si el aire, por fin, no pesara.

    Nos hemos tenido el uno al otro.
    Y suena simple, pero no lo es...

    Porque contigo no tengo que traducirme. Aquí, el tiempo se queda quieto.

    Las personas que importan llegaron sin esfuerzo… y las demás se fueron sin despedirse, incapaces de soportar algo tan simple como la calma.

    A veces te observo en silencio y pienso en lo improbable que es todo esto.

    Que alguien como yo haya encontrado un lugar donde no necesita defender su propia existencia.

    Contigo, el mundo no es más amable…
    pero sí lo suficientemente habitable.
    Y eso…
    eso es lo más cercano a la paz que he conocido.
    Cuando estás entre personas falsas, todo movimiento se siente como un clavo más en tu propio ataúd. Cada palabra, cada gesto… incluso el silencio, todo es observado, juzgado, distorsionado hasta dejar de pertenecerte. En la ciudad aprendí a hacerme pequeño. A no decir de más. A desaparecer entre el ruido para no ser malinterpretado. Pero desde que nos fuimos… algo en mí se...liberó. Como si el aire, por fin, no pesara. Nos hemos tenido el uno al otro. Y suena simple, pero no lo es... Porque contigo no tengo que traducirme. Aquí, el tiempo se queda quieto. Las personas que importan llegaron sin esfuerzo… y las demás se fueron sin despedirse, incapaces de soportar algo tan simple como la calma. A veces te observo en silencio y pienso en lo improbable que es todo esto. Que alguien como yo haya encontrado un lugar donde no necesita defender su propia existencia. Contigo, el mundo no es más amable… pero sí lo suficientemente habitable. Y eso… eso es lo más cercano a la paz que he conocido.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Hoy en "ALBUMES CON EL TÍO JERO"

    MASSIVE ATTACK - "Mezzanine" (1998)

    Género: Tríp-Hop/Electrónica

    La obra magna de la dupla de Bristol. Un disco turbio, secretista y muy muy íntimo. Bases sampleadas con un sonido denso, sintetizadores completamente 'grises' por decirlo de alguna manera, Pero también que contiene pasajes muy conmovedores como su canción "Teardrop" la cual fue el tema de apertura para la versión en ingles de la serie 'Dr. House'.

    En aspectos de Rol, que es para lo que nos compete, es un álbum ideal para ambientar ciudades nocturnas, situaciones turbias y hasta momentos íntimos para rol +18. Un álbum muy 'Para vampiros' sin ser un álbum de corte gótico. 100% recomendable. Échele una oreja.

    https://youtu.be/AdXt9jHn4kU?si=Xxx5DiKmmyb9kPIj
    Hoy en "ALBUMES CON EL TÍO JERO😎" MASSIVE ATTACK - "Mezzanine" (1998) Género: Tríp-Hop/Electrónica La obra magna de la dupla de Bristol. Un disco turbio, secretista y muy muy íntimo. Bases sampleadas con un sonido denso, sintetizadores completamente 'grises' por decirlo de alguna manera, Pero también que contiene pasajes muy conmovedores como su canción "Teardrop" la cual fue el tema de apertura para la versión en ingles de la serie 'Dr. House'. En aspectos de Rol, que es para lo que nos compete, es un álbum ideal para ambientar ciudades nocturnas, situaciones turbias y hasta momentos íntimos para rol +18. Un álbum muy 'Para vampiros' sin ser un álbum de corte gótico. 100% recomendable. Échele una oreja. https://youtu.be/AdXt9jHn4kU?si=Xxx5DiKmmyb9kPIj
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  • El amigo de papa
    Fandom Oc
    Categoría Slice of Life
    ✦ Rol: El amigo de papá ✦

    La casa estaba demasiado silenciosa para esa hora.

    El reloj marcaba las seis y algo de la tarde, pero las cortinas apenas dejaban entrar la luz. Maite estaba sentada en el sillón, con las piernas cruzadas, hojeando un libro que no estaba leyendo realmente.

    Sabía que él iba a venir.

    Su padre lo había mencionado de pasada, como si no fuera importante. “Un amigo pasa a buscar unos papeles”. Nada más.

    Pero Maite no era tonta.

    Escuchó la puerta abrirse.
    El sonido de pasos.
    Una presencia distinta.

    No levantó la mirada enseguida.

    Dejó pasar unos segundos… los suficientes para que él notara que ella ya sabía que estaba ahí.

    Recién entonces alzó los ojos.

    —Ah… —murmuró, cerrando el libro lentamente—. Vos debés ser el amigo de papá.

    Su voz era suave, casi distraída.
    Lo miró con curiosidad abierta, sin ningún intento de disimularlo.

    —No está —añadió, inclinando apenas la cabeza—. Se fue hace un rato.

    Silencio.

    Lo observó un segundo más de lo normal.
    Como si estuviera intentando entender algo… o tal vez decidir algo.

    Después sonrió, apenas.

    —Pero podés esperar si querés.

    Se acomodó en el sillón, dejando espacio a su lado, sin dejar de mirarlo.

    —No muerdo.

    Pausa.

    —Creo.
    ✦ Rol: El amigo de papá ✦ La casa estaba demasiado silenciosa para esa hora. El reloj marcaba las seis y algo de la tarde, pero las cortinas apenas dejaban entrar la luz. Maite estaba sentada en el sillón, con las piernas cruzadas, hojeando un libro que no estaba leyendo realmente. Sabía que él iba a venir. Su padre lo había mencionado de pasada, como si no fuera importante. “Un amigo pasa a buscar unos papeles”. Nada más. Pero Maite no era tonta. Escuchó la puerta abrirse. El sonido de pasos. Una presencia distinta. No levantó la mirada enseguida. Dejó pasar unos segundos… los suficientes para que él notara que ella ya sabía que estaba ahí. Recién entonces alzó los ojos. —Ah… —murmuró, cerrando el libro lentamente—. Vos debés ser el amigo de papá. Su voz era suave, casi distraída. Lo miró con curiosidad abierta, sin ningún intento de disimularlo. —No está —añadió, inclinando apenas la cabeza—. Se fue hace un rato. Silencio. Lo observó un segundo más de lo normal. Como si estuviera intentando entender algo… o tal vez decidir algo. Después sonrió, apenas. —Pero podés esperar si querés. Se acomodó en el sillón, dejando espacio a su lado, sin dejar de mirarlo. —No muerdo. Pausa. —Creo.
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