• —Dentro de su misión, hubo una criatura que le ayudó y le advirtió de un ataque de un demonio, después de ello Minami sabía que debía cuidarla, pues un ser como ella podía ser fácilmente capturado por los humanos, desde ahora en su vida, tenía una leal compañera.—

    ¿Qué eres, un perro demonio? Oh no, espera, eres una ELLA, te llamaré Layla... Podrás vivir en la finca del castillo, aunque presiento que eres muy traviesa.
    —Dentro de su misión, hubo una criatura que le ayudó y le advirtió de un ataque de un demonio, después de ello Minami sabía que debía cuidarla, pues un ser como ella podía ser fácilmente capturado por los humanos, desde ahora en su vida, tenía una leal compañera.— ¿Qué eres, un perro demonio? Oh no, espera, eres una ELLA, te llamaré Layla... Podrás vivir en la finca del castillo, aunque presiento que eres muy traviesa.
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  • ♧ ¿Estado civil? Como un volcán, caliente pero inactivo -A está hora uno se pone a hablar estupideces (??)
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  • #Undíaenlavidade Derek Morgan

    Como cada mañana el despertador suena a las 5:45, salga a correr hasta el parque Northmark, se encuentra tres calles más arriba del barrio donde resido.
    Al regresar a casa me doy una rápida ducha antes de cambiarme de ropa.
    Desde mi cuarto llega el delicioso aroma del café recién hecho y también de la exquisita comida que prepara mi madre, lleva conmigo dos días.
    Aprovechando que finalmente he cogido los quince días de vacaciones que tanto había reemplazado para cogérmelas.
    Quiero pasar más tiempo con la gente que me importa y quiero, además después de lo que presencie en mis dos últimos casos necesitaba alejarme una pequeña temporada del trabajo y también de mis compañeros.

    -¡Echaba de menos tu deliciosa comida!
    Beso la mejilla derecha de mi madre mientras ella sonríe y nos acabamos abrazando, ninguno de los dos nos lo decimos mucho pero nos hemos echado bastante de menos.
    Soy un idiota por no llamarla más a menudo, es cierto que debido a mi trabajo el cuál se lleva la mayor parte de mi tiempo, me complica.
    En realidad es una de las muchas excusas que me pongo y ya no quiero seguir poniendo excusas a la gente que quiero.

    -Había pensado que podríamos salir a comer fuera y dar un paseo por el barrio.

    Sabía que mi idea la iba a encantar, ayer pasamos el día haciendo un picnic en un parque cercano, recordando los viejos tiempos.

    Primero fuimos a comer a uno de los restaurantes Italianos que suelo ir en los pocos días libres que tengo, luego dimos un paseo por el barrio mientras veíamos algunos escaparates y en otras tiendas entramos directamente.

    Llevo todas las bolsas no me importa llevarlas, reconozco que hacía mucho tiempo que no veía a mi madre tan contenta.

    Hicimos una última parada en una licorería, al principio me costó convencerla para que esta noche me dejará cocinar para ella.

    Es cierto que no soy un magnifico chef, pero me defiendo bastante bien.

    En la licorería compre una botella de vino blanco, combina a la perfección con las majestuosas Langosta que acabe preparando a la perfección.

    -¡Esto no lo has cocinado tú!

    Simplemente esbozo una sonrisa a la vez que le sirvo el plato, no me ha sorprendido en absoluto su comentario.

    -Voy a clases de cocina, por favor pruébalo.

    Mientras un poco a regañadientes termina probando mi plato, destapo el corcho de la botella para servirle un poco en su copa.
    -¿Qué te parece?.

    Le falto ponerse a cantar de pura alegría, yo simplemente no puedo dejar de reír, beber y comer, en compañía de la mejor madre del mundo.
    #Undíaenlavidade Derek Morgan Como cada mañana el despertador suena a las 5:45, salga a correr hasta el parque Northmark, se encuentra tres calles más arriba del barrio donde resido. Al regresar a casa me doy una rápida ducha antes de cambiarme de ropa. Desde mi cuarto llega el delicioso aroma del café recién hecho y también de la exquisita comida que prepara mi madre, lleva conmigo dos días. Aprovechando que finalmente he cogido los quince días de vacaciones que tanto había reemplazado para cogérmelas. Quiero pasar más tiempo con la gente que me importa y quiero, además después de lo que presencie en mis dos últimos casos necesitaba alejarme una pequeña temporada del trabajo y también de mis compañeros. -¡Echaba de menos tu deliciosa comida! Beso la mejilla derecha de mi madre mientras ella sonríe y nos acabamos abrazando, ninguno de los dos nos lo decimos mucho pero nos hemos echado bastante de menos. Soy un idiota por no llamarla más a menudo, es cierto que debido a mi trabajo el cuál se lleva la mayor parte de mi tiempo, me complica. En realidad es una de las muchas excusas que me pongo y ya no quiero seguir poniendo excusas a la gente que quiero. -Había pensado que podríamos salir a comer fuera y dar un paseo por el barrio. Sabía que mi idea la iba a encantar, ayer pasamos el día haciendo un picnic en un parque cercano, recordando los viejos tiempos. Primero fuimos a comer a uno de los restaurantes Italianos que suelo ir en los pocos días libres que tengo, luego dimos un paseo por el barrio mientras veíamos algunos escaparates y en otras tiendas entramos directamente. Llevo todas las bolsas no me importa llevarlas, reconozco que hacía mucho tiempo que no veía a mi madre tan contenta. Hicimos una última parada en una licorería, al principio me costó convencerla para que esta noche me dejará cocinar para ella. Es cierto que no soy un magnifico chef, pero me defiendo bastante bien. En la licorería compre una botella de vino blanco, combina a la perfección con las majestuosas Langosta que acabe preparando a la perfección. -¡Esto no lo has cocinado tú! Simplemente esbozo una sonrisa a la vez que le sirvo el plato, no me ha sorprendido en absoluto su comentario. -Voy a clases de cocina, por favor pruébalo. Mientras un poco a regañadientes termina probando mi plato, destapo el corcho de la botella para servirle un poco en su copa. -¿Qué te parece?. Le falto ponerse a cantar de pura alegría, yo simplemente no puedo dejar de reír, beber y comer, en compañía de la mejor madre del mundo.
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  • ¿A qué le temes? ¿Por qué huyes?
    La oscuridad no es tan aterradora como piensas.... ~
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  • —Demasiado trabajo, la biblioteca no se actualiza sola y todos necesitan telas para los nuevos diseños... vaya que la familia se ha tornado bastente trabajadora. Al menos puedo tener mis descansos... verdad Noa?—

    Preguntó a uno de los tantos cuadros en la pared de su taller con una sonrisa algo caída mientras bebía algo de café caliente.

    — Me pregunto si Hazuki ya habrá dado a luz... se veía muy grande la última vez. —

    H: Puede ir a preguntarle, aunque dudo que la princesa quiera dirigirle la palabra como es habitual. —Dijo el dragón con calma mirándolo desde una esquina—

    — Quizá, ahora que recuerdo, ya casi es el cumpleaños de Rex ¿ que podríamos regalarle? —

    H: Al príncipe le gusta mucho su sola compañía, una visita para comer sería algo agradable supongo. —

    — Mmm, puede que tengas razón. —

    Y dicho esto continuó haciendo las enormes cantidades de tela.
    —Demasiado trabajo, la biblioteca no se actualiza sola y todos necesitan telas para los nuevos diseños... vaya que la familia se ha tornado bastente trabajadora. Al menos puedo tener mis descansos... verdad Noa?— Preguntó a uno de los tantos cuadros en la pared de su taller con una sonrisa algo caída mientras bebía algo de café caliente. — Me pregunto si Hazuki ya habrá dado a luz... se veía muy grande la última vez. — H: Puede ir a preguntarle, aunque dudo que la princesa quiera dirigirle la palabra como es habitual. —Dijo el dragón con calma mirándolo desde una esquina— — Quizá, ahora que recuerdo, ya casi es el cumpleaños de Rex ¿ que podríamos regalarle? — H: Al príncipe le gusta mucho su sola compañía, una visita para comer sería algo agradable supongo. — — Mmm, puede que tengas razón. — Y dicho esto continuó haciendo las enormes cantidades de tela.
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  • -Estaria observando como el bosque se quemaba incluyendo su propia casa-

    Serynthia Feu Sephtálon Feu ayuda... Creo que queme hasta mi casa.

    -Y todo por estar practicando para controlar su temperatura-
    -Estaria observando como el bosque se quemaba incluyendo su propia casa- — [pulse_green_whale_937] [Orange.dragon] ayuda... Creo que queme hasta mi casa. -Y todo por estar practicando para controlar su temperatura-
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  • Queda aproximadamente una hora para que la luna salga, pero decido ya irme a lo más profundo del bosque o mantenerme alejado de casa.

    No quise despedirme de nadie, para no sentir más dolor, así que me fui con calma. Poco a poco el crepúsculo a medida que entró en el bosque los ruidos ya son más temues, hasta que finalmente el sol ya no existe. Mire a mí alrededor un tanto nervioso, hasta que frente mío sale la luna.

    Con esta hace aparición mi pesadilla, sentí como mis huesos se empiezan a romper.

    - ¡ Ahhhh ! -

    Grito cayendo al suelo de dolor, no sé cómo coño dicen que me iré acostumbrando no creo que lo haga. Poco a poco me voy menguando de tamaño,cuando vuelvo a abrir los ojos ya todo que era mi cuerpo, está envuelto en un manto peludo oscuro. Incline la cabeza y de mis cuerdas vocales solo emito un aullido. La única en escuchar el aullido es la luna, empiezo a correr ya no soy tan torpe como la primera noche.

    Después de todo ya voy sintiendo mejor mi cuerpo, el dolor ya es algo pasajero. Tendría unas horas para estar en esta forma y luego volver a ser humano.
    Queda aproximadamente una hora para que la luna salga, pero decido ya irme a lo más profundo del bosque o mantenerme alejado de casa. No quise despedirme de nadie, para no sentir más dolor, así que me fui con calma. Poco a poco el crepúsculo a medida que entró en el bosque los ruidos ya son más temues, hasta que finalmente el sol ya no existe. Mire a mí alrededor un tanto nervioso, hasta que frente mío sale la luna. Con esta hace aparición mi pesadilla, sentí como mis huesos se empiezan a romper. - ¡ Ahhhh ! - Grito cayendo al suelo de dolor, no sé cómo coño dicen que me iré acostumbrando no creo que lo haga. Poco a poco me voy menguando de tamaño,cuando vuelvo a abrir los ojos ya todo que era mi cuerpo, está envuelto en un manto peludo oscuro. Incline la cabeza y de mis cuerdas vocales solo emito un aullido. La única en escuchar el aullido es la luna, empiezo a correr ya no soy tan torpe como la primera noche. Después de todo ya voy sintiendo mejor mi cuerpo, el dolor ya es algo pasajero. Tendría unas horas para estar en esta forma y luego volver a ser humano.
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  • Otra noche más, otro objetivo más, la vida de la cazadora se basaba en eso, cazar... Cazar... Cazar... Odiaba a los vampiros, un odio pasado de generación en generación, una doctrina tan severa como cruel.

    La casa estaba vacía, la oscuridad reinaba, el trabajo ya estaba hecho, pero podía aprovechar para... Divertirse. El vampiro yacía en el suelo, rodeado en un charco de su propia sangre. Anneliese observó un momento por la ventana. — Vamos a ver... ¿Por dónde empiezo? — Preguntaba aparentemente a la nada, pero realmente era al propio vampiro.

    Observó a la criatura, una sonrisa genuina en su rostro, cosa que solo logró que la situación se tornara más escalofriante. El vampiro forcejeó, tratando de ponerse en pie, momento en que Anneliese apuntó su arma y descargó 4 balas, 2 en la zona lumbar y 1 en cada hombro, acto seguido, recargó. — Oh no, no te puedes levantar sin mi permiso. — Los gemidos de dolor del vampiro llenaban el lugar.

    Sus ojos seguían la figura del vampiro ¿Realmente esto tenía un propósito? Se supone que era un interrogatorio, pero parecía que solamente estaba ensañándose. Anne se acercó al vampiro, pisando su cabeza. — ¿Quién te envió a por mi? — La lentitud con la que pronunció las palabras mandó escalofríos por la columna del chupasangre.

    Un forcejeo inútil, no respondió a la pregunta. Anneliese apartó el pie, y cuando parecía que la tortura había llegado a un receso, una navaja de plata se clavó en el hombro del vampiro. — Oye, oye, te hice una pregunta, es de mala educación no responder. — Con fuerza, comenzó a retorcer la navaja. — Vamos ¿No quieres que esto acabe ya? — Susurró al oído de la criatura, y fue entonces que su pregunta halló respuesta.

    V: ⸺ N-no me dieron nombre, solo me dijeron... ⸺

    Sacó la navaja, solamente para volver a clavarla en la espalda del vampiro. — Fíjate... No me gustó esa respuesta, intentémoslo otra vez. — Retorció la navaja nuevamente, el vampiro ahora mismo era incapaz de hablar, pero haría falta más que eso para matarlo.

    V: ⸺ P-por favor... Digo la verdad... ⸺

    Pasaron unos segundos, la mirada de la cazadora estaba fija sobre los ojos de la criatura, entonces sacó la navaja. — Está bien, te creo. — Comentó con total calma, mostrando una suave sonrisa.

    V: ⸺ Ent- ⸺

    Ni siquiera tuvo la oportunidad de hablar cuando la navaja atravesó su cráneo y, con fuerza, lo abrió como quien abre una naranja. Un suspiro escapó los labios de la cazadora. — Al menos fue divertido. — Sacó su zippo de su abrigo y se encendió un cigarrillo. — Tocará limpiar... — Encendió nuevamente el zippo, las llamas de este serpentearon hasta que envolvieron el cuerpo inherte del vampiro... Ahora solo quedaba esperar.
    Otra noche más, otro objetivo más, la vida de la cazadora se basaba en eso, cazar... Cazar... Cazar... Odiaba a los vampiros, un odio pasado de generación en generación, una doctrina tan severa como cruel. La casa estaba vacía, la oscuridad reinaba, el trabajo ya estaba hecho, pero podía aprovechar para... Divertirse. El vampiro yacía en el suelo, rodeado en un charco de su propia sangre. Anneliese observó un momento por la ventana. — Vamos a ver... ¿Por dónde empiezo? — Preguntaba aparentemente a la nada, pero realmente era al propio vampiro. Observó a la criatura, una sonrisa genuina en su rostro, cosa que solo logró que la situación se tornara más escalofriante. El vampiro forcejeó, tratando de ponerse en pie, momento en que Anneliese apuntó su arma y descargó 4 balas, 2 en la zona lumbar y 1 en cada hombro, acto seguido, recargó. — Oh no, no te puedes levantar sin mi permiso. — Los gemidos de dolor del vampiro llenaban el lugar. Sus ojos seguían la figura del vampiro ¿Realmente esto tenía un propósito? Se supone que era un interrogatorio, pero parecía que solamente estaba ensañándose. Anne se acercó al vampiro, pisando su cabeza. — ¿Quién te envió a por mi? — La lentitud con la que pronunció las palabras mandó escalofríos por la columna del chupasangre. Un forcejeo inútil, no respondió a la pregunta. Anneliese apartó el pie, y cuando parecía que la tortura había llegado a un receso, una navaja de plata se clavó en el hombro del vampiro. — Oye, oye, te hice una pregunta, es de mala educación no responder. — Con fuerza, comenzó a retorcer la navaja. — Vamos ¿No quieres que esto acabe ya? — Susurró al oído de la criatura, y fue entonces que su pregunta halló respuesta. V: ⸺ N-no me dieron nombre, solo me dijeron... ⸺ Sacó la navaja, solamente para volver a clavarla en la espalda del vampiro. — Fíjate... No me gustó esa respuesta, intentémoslo otra vez. — Retorció la navaja nuevamente, el vampiro ahora mismo era incapaz de hablar, pero haría falta más que eso para matarlo. V: ⸺ P-por favor... Digo la verdad... ⸺ Pasaron unos segundos, la mirada de la cazadora estaba fija sobre los ojos de la criatura, entonces sacó la navaja. — Está bien, te creo. — Comentó con total calma, mostrando una suave sonrisa. V: ⸺ Ent- ⸺ Ni siquiera tuvo la oportunidad de hablar cuando la navaja atravesó su cráneo y, con fuerza, lo abrió como quien abre una naranja. Un suspiro escapó los labios de la cazadora. — Al menos fue divertido. — Sacó su zippo de su abrigo y se encendió un cigarrillo. — Tocará limpiar... — Encendió nuevamente el zippo, las llamas de este serpentearon hasta que envolvieron el cuerpo inherte del vampiro... Ahora solo quedaba esperar.
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  • — A veces pienso que la soledad no es tan mala como parece, al menos nadie te lastima...
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  • Buenos días gente como amanecieron
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