• #UnDiaEnLaVidaDe Niki Sanada Kirijo

    El sonido de la alarma del móvil me despierta, son las 6:30 de la mañana y me esperaba un día un tanto intenso. Lo primero que hago es darme una ducha fría y luego mi rutina de día. En el desayuno hablo con mis padres de las clases y de mi labor como delegada de los de los últimos cursos.

    Madre me lleva a clase hoy, ya que tiene unas horas antes de irse a Portland. Ya en el instituto voy a mis clases, para luego almorzar con mis amigos. A la tarde tengo mis ultimas clases, para luego estar dos horas con la clase de ballet. Tras estás tengo una reunión de cómo organizar la llegada de las personas que vienen de intercambio, además de ver cómo van los preparativos del baile de primavera.

    Al salir padre me espera, por el camino voy haciendo algún deber que tengo que hacer, ya en casa me ducho y me pongo mi pijama. Para luego cenar con mis padres. Antes de dormir acabo de hacer los deberes que me quedan y me hago la skincare de noche para luego descansar. Ha sido un día largo pero me siento muy afortunada de tener unos padres maravillosos.
    #UnDiaEnLaVidaDe Niki Sanada Kirijo El sonido de la alarma del móvil me despierta, son las 6:30 de la mañana y me esperaba un día un tanto intenso. Lo primero que hago es darme una ducha fría y luego mi rutina de día. En el desayuno hablo con mis padres de las clases y de mi labor como delegada de los de los últimos cursos. Madre me lleva a clase hoy, ya que tiene unas horas antes de irse a Portland. Ya en el instituto voy a mis clases, para luego almorzar con mis amigos. A la tarde tengo mis ultimas clases, para luego estar dos horas con la clase de ballet. Tras estás tengo una reunión de cómo organizar la llegada de las personas que vienen de intercambio, además de ver cómo van los preparativos del baile de primavera. Al salir padre me espera, por el camino voy haciendo algún deber que tengo que hacer, ya en casa me ducho y me pongo mi pijama. Para luego cenar con mis padres. Antes de dormir acabo de hacer los deberes que me quedan y me hago la skincare de noche para luego descansar. Ha sido un día largo pero me siento muy afortunada de tener unos padres maravillosos.
    0 turnos 1 maullido
  • #UnDiaEnLaVidaDe Scarlett DuBois.

    El salón aún estaba vacío cuando Scarlett encendió las luces.

    La madera crujió suavemente bajo sus zapatillas mientras cruzaba el estudio. El aire olía a resina y a silencio, a esa calma tensa que precede a la disciplina. Dejó el bolso junto al piano, se acercó a la barra y apoyó las manos con suavidad.

    Primera posición.

    Sus talones se tocaron como si nunca hubieran dejado de hacerlo. La espalda se alargó, el mentón apenas elevado. Cerró los ojos un segundo. El cuerpo recordaba incluso lo que el destino le había quitado.

    Plié.

    Lento. Controlado. Las rodillas se abrieron con precisión. La cadera respondió con una leve protesta muda, un recordatorio constante de lo que fue y ya no es. Scarlett no frunció el ceño. No le concedía dramatismo al dolor. Solo lo gestionaba.

    Tendu.

    El pie se deslizó hacia delante como una caricia contenida. El empeine se extendió con elegancia intacta. Nadie diría que hubo un accidente. Nadie vería la cicatriz bajo las medias.

    Giró hacia el espejo.

    Por un instante, no era la profesora. No era la entrenadora obligada a corregir futbolistas con exceso de ego. Era la bailarina que una vez llenó escenarios, la que sostenía la respiración del público en cada relevé.

    Subió a demi-pointe.

    El equilibrio fue perfecto.

    Su reflejo le devolvió una imagen serena, impecable. Solo ella sabía cuánto costaba cada segundo de estabilidad.

    La puerta del estudio se abrió con un leve chirrido. Voces jóvenes comenzaron a llenar el espacio.

    Scarlett bajó los talones con suavidad y su expresión cambió: se volvió firme, profesional, inquebrantable.

    —A la barra —indicó sin elevar la voz.

    Las alumnas ocuparon sus lugares. Ella caminó entre ellas como una sombra elegante, corrigiendo una muñeca caída, alineando un hombro, ajustando la rotación de una pierna con apenas dos dedos.

    —El equilibrio no se negocia —dijo con calma—. Si vuestra mente duda, el cuerpo cae.

    Se detuvo frente a la más pequeña del grupo, que luchaba por sostener un relevé tembloroso.

    Scarlett colocó su mano en su espalda baja.

    —Aquí —susurró—. No en el pie. El equilibrio empieza en el centro.

    La niña se estabilizó.

    Scarlett retiró la mano con la misma delicadeza con la que se recoge un recuerdo frágil.

    Durante un segundo, una chispa —breve, casi invisible— atravesó su mirada. No era entusiasmo. Era algo más profundo. Algo que no se había perdido del todo.

    El salón ya no estaba vacío. Pero la disciplina seguía siendo la misma.

    Y ella también.
    #UnDiaEnLaVidaDe Scarlett DuBois. El salón aún estaba vacío cuando Scarlett encendió las luces. La madera crujió suavemente bajo sus zapatillas mientras cruzaba el estudio. El aire olía a resina y a silencio, a esa calma tensa que precede a la disciplina. Dejó el bolso junto al piano, se acercó a la barra y apoyó las manos con suavidad. Primera posición. Sus talones se tocaron como si nunca hubieran dejado de hacerlo. La espalda se alargó, el mentón apenas elevado. Cerró los ojos un segundo. El cuerpo recordaba incluso lo que el destino le había quitado. Plié. Lento. Controlado. Las rodillas se abrieron con precisión. La cadera respondió con una leve protesta muda, un recordatorio constante de lo que fue y ya no es. Scarlett no frunció el ceño. No le concedía dramatismo al dolor. Solo lo gestionaba. Tendu. El pie se deslizó hacia delante como una caricia contenida. El empeine se extendió con elegancia intacta. Nadie diría que hubo un accidente. Nadie vería la cicatriz bajo las medias. Giró hacia el espejo. Por un instante, no era la profesora. No era la entrenadora obligada a corregir futbolistas con exceso de ego. Era la bailarina que una vez llenó escenarios, la que sostenía la respiración del público en cada relevé. Subió a demi-pointe. El equilibrio fue perfecto. Su reflejo le devolvió una imagen serena, impecable. Solo ella sabía cuánto costaba cada segundo de estabilidad. La puerta del estudio se abrió con un leve chirrido. Voces jóvenes comenzaron a llenar el espacio. Scarlett bajó los talones con suavidad y su expresión cambió: se volvió firme, profesional, inquebrantable. —A la barra —indicó sin elevar la voz. Las alumnas ocuparon sus lugares. Ella caminó entre ellas como una sombra elegante, corrigiendo una muñeca caída, alineando un hombro, ajustando la rotación de una pierna con apenas dos dedos. —El equilibrio no se negocia —dijo con calma—. Si vuestra mente duda, el cuerpo cae. Se detuvo frente a la más pequeña del grupo, que luchaba por sostener un relevé tembloroso. Scarlett colocó su mano en su espalda baja. —Aquí —susurró—. No en el pie. El equilibrio empieza en el centro. La niña se estabilizó. Scarlett retiró la mano con la misma delicadeza con la que se recoge un recuerdo frágil. Durante un segundo, una chispa —breve, casi invisible— atravesó su mirada. No era entusiasmo. Era algo más profundo. Algo que no se había perdido del todo. El salón ya no estaba vacío. Pero la disciplina seguía siendo la misma. Y ella también.
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 turnos 1 maullido
  • ---

    La visión que tiene el ser de las miserias, promete edificar mis propios abismos. Si las cicatrices fueran orgullo de sombras, serían las sombras los ingenios incorruptos.

    Corona de tafetán, terso verso rodado. Trigonometría de prudencias; verídica promesa al pastar lo inevitable, sea la sombra el candil de tus procedencias. Calamitosas aveniencias.

    Es a la suerte, la suerte maciza, aventura, aventura, aventura. Sea la aventura lo que teje entre mis manos la naturaleza de malestares, arraigados, lomos de musarañas. Inevitable, eres todo, eres lo bueno, lo malo, la prisa del dolor.

    Y el dolor es presea de la presencia de tu promesa, y la promesa erra y sueña, con ser más que una muñeca de papel entre mis sollozos de rosas de cerca de cielos como lo que se mueve; como lo que es el pormenor de lo corrupto.

    Grácil allende, allende de su voz, vozarrón que cicatriza y remueve la consciencia cognitiva; es tu ingenio mis sigilos.
    Es tu ingenuidad mi propio reflejo, seas cuadro, seas espejos, seas honor, gloriosario dolor.

    --- La visión que tiene el ser de las miserias, promete edificar mis propios abismos. Si las cicatrices fueran orgullo de sombras, serían las sombras los ingenios incorruptos. Corona de tafetán, terso verso rodado. Trigonometría de prudencias; verídica promesa al pastar lo inevitable, sea la sombra el candil de tus procedencias. Calamitosas aveniencias. Es a la suerte, la suerte maciza, aventura, aventura, aventura. Sea la aventura lo que teje entre mis manos la naturaleza de malestares, arraigados, lomos de musarañas. Inevitable, eres todo, eres lo bueno, lo malo, la prisa del dolor. Y el dolor es presea de la presencia de tu promesa, y la promesa erra y sueña, con ser más que una muñeca de papel entre mis sollozos de rosas de cerca de cielos como lo que se mueve; como lo que es el pormenor de lo corrupto. Grácil allende, allende de su voz, vozarrón que cicatriza y remueve la consciencia cognitiva; es tu ingenio mis sigilos. Es tu ingenuidad mi propio reflejo, seas cuadro, seas espejos, seas honor, gloriosario dolor.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Un año más alegrando al mundo con mi existencia, acepto dulcecitos como regalo
    — Un año más alegrando al mundo con mi existencia, acepto dulcecitos como regalo 🤩🤩🤩
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Ser madre es un trabajo agotador Caine estás a cargo de los niños... Por lo menos las siguientes 6 horas

    -se tumba a lo primero que encontró para descansar cambiando de apariencia por comodidad esperando que así sus hijos no lo encuentren por ese tiempo cuidar de Alastor Dëmøń Lord Sesshomaru S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 Zhan Dragón ya era demasiado para un angel criado solo para asesinar y cuidar a un solo ser a la vez. Cerro los ojos durmiendo casi de inmediato -
    Ser madre es un trabajo agotador [fable_red_snake_214] estás a cargo de los niños... Por lo menos las siguientes 6 horas -se tumba a lo primero que encontró para descansar cambiando de apariencia por comodidad esperando que así sus hijos no lo encuentren por ese tiempo cuidar de [Dem0n] [Sesshomaru1234] [LuciHe11] [fantasma] ya era demasiado para un angel criado solo para asesinar y cuidar a un solo ser a la vez. Cerro los ojos durmiendo casi de inmediato -
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    6 turnos 0 maullidos
  • Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar
    Una calada de algo que me pueda colocar
    Una película que consiga hacerme llorar, ahá
    Cambiar un "no me creo nada" por "te quiero, chaval"
    Cualquier excusa, una chorrada, es buena para brindar
    Soltar en una carcajada todo el aire y después respirar
    Me siento como una colilla entre unos labios al fumar
    Me cuelgo de cualquiera que le guste trasnochar
    Qué inoportuno fue decirte "me tengo que largar"
    Pero qué bien estoy ahora, no quiero volver a hablar
    De princesas que buscan
    Tipos que coleccionar
    A los pies de su cama
    Eres algo, no quiero volver a hablar
    Sigo buscando una sonrisa de repente en un bar Una calada de algo que me pueda colocar Una película que consiga hacerme llorar, ahá Cambiar un "no me creo nada" por "te quiero, chaval" Cualquier excusa, una chorrada, es buena para brindar Soltar en una carcajada todo el aire y después respirar Me siento como una colilla entre unos labios al fumar Me cuelgo de cualquiera que le guste trasnochar Qué inoportuno fue decirte "me tengo que largar" Pero qué bien estoy ahora, no quiero volver a hablar De princesas que buscan Tipos que coleccionar A los pies de su cama Eres algo, no quiero volver a hablar
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • La pelea había sido innecesaria, como todas las que se hacen por exhibicionismo. Eso creía, eso se repetía mentalmente, mientras soltaba un suspiro cada poco al tratar, en vano, de dejar de pensar en ello.

    Estaba molesto.

    Pagó una habitación de un hotel cercano donde pasarían la noche al abrigo del papel tapiz viejo y las luces de la ciudad colándose por las cortinas.

    ¿Era grave? No. Ryuji tenía razón, Leo era fuerte y se recuperaría dentro de nada. Quizás al amanecer ya ni se acordaría de los golpes. Pero, por cualquier razón, eso no le importaba. Estaba molesto, incómodo, al acecho, como si Ryuji fuera a aparecer desde cualquier rincón para... ¿Para qué? Era absurdo, pero lo absurdo no le quitaba el enfado.

    Leo
    La pelea había sido innecesaria, como todas las que se hacen por exhibicionismo. Eso creía, eso se repetía mentalmente, mientras soltaba un suspiro cada poco al tratar, en vano, de dejar de pensar en ello. Estaba molesto. Pagó una habitación de un hotel cercano donde pasarían la noche al abrigo del papel tapiz viejo y las luces de la ciudad colándose por las cortinas. ¿Era grave? No. Ryuji tenía razón, Leo era fuerte y se recuperaría dentro de nada. Quizás al amanecer ya ni se acordaría de los golpes. Pero, por cualquier razón, eso no le importaba. Estaba molesto, incómodo, al acecho, como si Ryuji fuera a aparecer desde cualquier rincón para... ¿Para qué? Era absurdo, pero lo absurdo no le quitaba el enfado. [Cursed_Bastard]
    Me gusta
    Me encocora
    3
    1 turno 0 maullidos
  • — El bosque se siente denso hoy, pero a la vez vacío como siempre lo hace. ¿A qué se deberá este cambio repentino? 🪷

    * Exponen sus pensamientos, sentada cruzada de piernas en la cima de una fría roca que usaba para mantenerse elevada; sin esperar a nadie, sin esperar una respuesta.
    — El bosque se siente denso hoy, pero a la vez vacío como siempre lo hace. ¿A qué se deberá este cambio repentino? 🪷 * Exponen sus pensamientos, sentada cruzada de piernas en la cima de una fría roca que usaba para mantenerse elevada; sin esperar a nadie, sin esperar una respuesta.
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Sabes? Cada vez que pienso en ti, no es tu rostro lo primero que vuelve a mí… es tu esencia. Tu personalidad tan tuya, la forma en que tratabas a los demás, la suavidad escondida en tu manera de hablarme, esos pequeños gestos que parecían insignificantes pero que lo eran todo.

    Te recuerdo en actitudes, en silencios, en esa energía que llenaba el espacio cuando estabas cerca.

    Y, sin embargo… hay algo que me duele admitir.

    Cada día olvido un poco más cómo era tu cara. Los rasgos que antes podía dibujar con los ojos cerrados ahora se me escapan, como si el tiempo los hubiera ido borrando con cuidado. Intento reconstruirte en mi mente, ponerle una forma a tu cuerpo, una expresión a tu mirada… pero nada encaja. Las piezas no coinciden. La imagen se deshace antes de completarse.

    Y me quedo ahí, con todo lo que fuiste… pero sin el mapa de tu rostro.

    //Seh, no prometí dibujos bonitos y detallados todo el tiempo, así que… verán dibujos muy fofos muy seguido. Si me quiero mantener activa y no morir es mi mejor opción-
    ¿Sabes? Cada vez que pienso en ti, no es tu rostro lo primero que vuelve a mí… es tu esencia. Tu personalidad tan tuya, la forma en que tratabas a los demás, la suavidad escondida en tu manera de hablarme, esos pequeños gestos que parecían insignificantes pero que lo eran todo. Te recuerdo en actitudes, en silencios, en esa energía que llenaba el espacio cuando estabas cerca. Y, sin embargo… hay algo que me duele admitir. Cada día olvido un poco más cómo era tu cara. Los rasgos que antes podía dibujar con los ojos cerrados ahora se me escapan, como si el tiempo los hubiera ido borrando con cuidado. Intento reconstruirte en mi mente, ponerle una forma a tu cuerpo, una expresión a tu mirada… pero nada encaja. Las piezas no coinciden. La imagen se deshace antes de completarse. Y me quedo ahí, con todo lo que fuiste… pero sin el mapa de tu rostro. //Seh, no prometí dibujos bonitos y detallados todo el tiempo, así que… verán dibujos muy fofos muy seguido. Si me quiero mantener activa y no morir es mi mejor opción-
    Me gusta
    Me encocora
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Una pequeña demonio aparece en medio de la noche, sentada en tu cama, con nada menos que solo una blusa tuya, la cual le quedaba grande para su cuerpo delgado. — vaya vaya~ que tenemos aqui?~ una nueva presa~

    Una sonrisa picara se haria presente en el rostro de la chica, acercandose al contrario, haciendo movimientos suaves y senxuales....

    — no tengo idea de como llegue pero planeo disfrutar cada momento~

    — Off : Responder en privado, por favor y gracias
    Una pequeña demonio aparece en medio de la noche, sentada en tu cama, con nada menos que solo una blusa tuya, la cual le quedaba grande para su cuerpo delgado. — vaya vaya~ que tenemos aqui?~ una nueva presa~ Una sonrisa picara se haria presente en el rostro de la chica, acercandose al contrario, haciendo movimientos suaves y senxuales.... — no tengo idea de como llegue pero planeo disfrutar cada momento~ — Off : Responder en privado, por favor y gracias
    Me encocora
    Me endiabla
    Me gusta
    6
    2 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados