• - Prayer in C -
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    ⇆ㅤ ㅤ◁ㅤ ❚❚ ㅤ▷ ㅤㅤ↻
    ılıılıılıılıılıılı ᴠᴏʟᴜᴍᴇ : ▮▮

    [Unas semanas atrás]

    No tenía mucha importancia.
    No había motivo.
    Mi vida había dejado de ser lo que era y me encuentro en una dirección sin un sentido identificable.
    Y ahora mismo, son preguntas las que surgen en mi mente.
    Más curiosamente, no inquietudes.

    Recopilemos.
    Hagamos un poco de historia.

    Hacía un buen tiempo que mi alma y cuerpo resonaban en su más pura esencia demoníaca. Genuina. Mía.
    No siempre había sido así.
    Buena parte de mi historia la pasé siendo humano. En ese estado, un contrato con algo inconcebiblemente poderoso incluso en mi forma actual fue establecido.
    Y un poder tan magnánimo si bien era compatible con mi alma, fue devastando mi cuerpo.
    Pero el principal cambio comenzó en mi mente.
    Esa noche, durante el contrato, mi ser quedó completamente zarandeado. Hacía unos minutos, doce vidas habían sido arrancadas fríamente por mí de sus cuerpos.
    Alguien normal hubiese quedado aterrorizado y en shock.
    Yo no pensaba en otra cosa que no fuese cómo dejar de oler a esto.

    Casi al instante lo acepté.
    Mal. Bien. Mejor. Peor. Eso era yo.
    Siempre lo había sido.
    Aunque nunca antes hubiese matado, siempre había retorcido cualquier situación a mi favor.
    De manera indirecta, todo iba generalmente encaminado a las pinceladas que forzaba mi destino.

    Pero mi papel no era puro.
    Estaba siendo influenciado por mi contratista.
    Podían no ser mis pensamientos. Podía estar siendo manipulado.
    Y cuando Lili me comunicó que mi forma humana debía morir y mi alma trascender a un estado puro, demoníaco y nacer en un nuevo cuerpo, lo sentí.
    Mi antigua personalidad. El poder que mi contratista me había otorgado sobre la cognición. Se habían sellado.
    Y un nuevo poder recorría mis venas. Mi linaje. La Luna Violeta, astro maldito que marcó una inesperada entrada en el Consejo Jaegerjaquez.
    Leviatán, bestia demoníaca que en los primigenios anales de la historia representó el poder de destrucción más puro, reconoció mi alma como aquella de la cual se escindió, y sacudiendo al mundo entero en un violento temblor, aceptó que nuestra existencia estaba ligada y confiaba en mi para ser moldeado temporalmente en la forma de una tosca arma que me daba el derecho de usar unos poderes con los cuales podía cortar, explotar o implosionar aquello en lo que mi voluntad se posase.
    La única marca física que perduraba era mi cabello, platinado.
    Me recordaba que no tenía el control. Que alguna vez, algo me había superado.
    Que existía un orden.
    Inconscientemente, mi propia alma quería dejarlo como un recordatorio.
    Cada vez que alguien me lo mencionaba o me veía al espejo, recordaba mi lugar.

    Entonces, ¿por qué ese pasado deja verse tras las grietas de un sello aparentemente perfecto?
    ¿Por qué una personalidad que haría estremecerse de asco incluso a los mismos demonios estaba observando desde la oscuridad?
    ¿Por qué mi contratista, aún desconociendo su verdadera forma más allá de unas infinitas y confusas escaleras de Escher a lo que respondía mi limitada percepción, sentía que sonreía ante cada uno de mis actos como si estuviese contemplando una película de la cual supiese el final?

    Lo desconocía.
    Pero el hecho de que a diario, esa antigua identidad que siempre había formado parte de mi me susurraba lo mismo.
    No somos enemigos.
    No mandamos uno sobre el otro.
    No estamos escindidos.
    No es necesario reintegrar nada.
    Al igual que mi poder.
    Podía combinar cognición, Leviatán, mi propio linaje.
    Utilizar esa técnica prohibida que había hecho que tantos libros y grimorios fuesen destruidos, olvidados y censurados.
    Aquella que nadie aceptaba y violaba claramente cualquier escala de poder.

    Negación.

    Si reconciliaba a mis poderes en un solo canal…
    Si aceptaba todas mis identidades como una sola…
    Podría hacer que aquel presente ante mi, por más poder que tuviese, viese sus poderes completamente cancelados.
    Mi contrincante, así disparase esferas de vacío, alterase la realidad, me pudiese cambiar de lugar con el objeto más recóndito del universo, ante mi sería un mortal que dependería de solamente sus habilidades de combate y su fuerza física.
    Al igual que yo.
    Ambos estaríamos en idénticas condiciones.
    Sin poderes. Sin reflejos extremos. Sin habilidades infinitamente superiores.
    Una táctica maldita de doble rasero.
    Negada. Prohibida. Perseguida. Sólo al alcance de aquellos que quisieron ser borrados de la existencia
    Un profundo insulto que mancillaba historias enteras y menospreciaba el ingenio.
    Una herramienta de conquista. Y mal usada, autodestrucción.

    Es aquello que mi parte, una vez humana, me hacía ver que precisamente él era el demonio que nadie tendría que haber dejado salir.

    Cada vez que me lo susurra, mi cabello se oscurece.
    Ese platinado que parecía iluminar un poco entre la oscuridad comenzaba a teñirse de nuevo.
    Poco a poco.
    Como si el ocaso fuese llegando.

    Y abrí los ojos.

    Cuando quise darme cuenta, mi antigua daga estaba en mi mano, mi cara de nuevo cubierta por sangre ajena y cualquier escalofrío había abandonado definitivamente mi ser, el primer cuerpo al que vilmente le había arrancado el alma tras tanto tiempo yacía ante mi.

    ¿Hay vuelta atrás?
    ¿O ya es demasiado tarde?
    - Prayer in C - 00:00 ●━━━━━━━━━ 03:13 ⇆ㅤ ㅤ◁ㅤ ❚❚ ㅤ▷ ㅤㅤ↻ ılıılıılıılıılıılı ᴠᴏʟᴜᴍᴇ : ▮▮ [Unas semanas atrás] No tenía mucha importancia. No había motivo. Mi vida había dejado de ser lo que era y me encuentro en una dirección sin un sentido identificable. Y ahora mismo, son preguntas las que surgen en mi mente. Más curiosamente, no inquietudes. Recopilemos. Hagamos un poco de historia. Hacía un buen tiempo que mi alma y cuerpo resonaban en su más pura esencia demoníaca. Genuina. Mía. No siempre había sido así. Buena parte de mi historia la pasé siendo humano. En ese estado, un contrato con algo inconcebiblemente poderoso incluso en mi forma actual fue establecido. Y un poder tan magnánimo si bien era compatible con mi alma, fue devastando mi cuerpo. Pero el principal cambio comenzó en mi mente. Esa noche, durante el contrato, mi ser quedó completamente zarandeado. Hacía unos minutos, doce vidas habían sido arrancadas fríamente por mí de sus cuerpos. Alguien normal hubiese quedado aterrorizado y en shock. Yo no pensaba en otra cosa que no fuese cómo dejar de oler a esto. Casi al instante lo acepté. Mal. Bien. Mejor. Peor. Eso era yo. Siempre lo había sido. Aunque nunca antes hubiese matado, siempre había retorcido cualquier situación a mi favor. De manera indirecta, todo iba generalmente encaminado a las pinceladas que forzaba mi destino. Pero mi papel no era puro. Estaba siendo influenciado por mi contratista. Podían no ser mis pensamientos. Podía estar siendo manipulado. Y cuando Lili me comunicó que mi forma humana debía morir y mi alma trascender a un estado puro, demoníaco y nacer en un nuevo cuerpo, lo sentí. Mi antigua personalidad. El poder que mi contratista me había otorgado sobre la cognición. Se habían sellado. Y un nuevo poder recorría mis venas. Mi linaje. La Luna Violeta, astro maldito que marcó una inesperada entrada en el Consejo Jaegerjaquez. Leviatán, bestia demoníaca que en los primigenios anales de la historia representó el poder de destrucción más puro, reconoció mi alma como aquella de la cual se escindió, y sacudiendo al mundo entero en un violento temblor, aceptó que nuestra existencia estaba ligada y confiaba en mi para ser moldeado temporalmente en la forma de una tosca arma que me daba el derecho de usar unos poderes con los cuales podía cortar, explotar o implosionar aquello en lo que mi voluntad se posase. La única marca física que perduraba era mi cabello, platinado. Me recordaba que no tenía el control. Que alguna vez, algo me había superado. Que existía un orden. Inconscientemente, mi propia alma quería dejarlo como un recordatorio. Cada vez que alguien me lo mencionaba o me veía al espejo, recordaba mi lugar. Entonces, ¿por qué ese pasado deja verse tras las grietas de un sello aparentemente perfecto? ¿Por qué una personalidad que haría estremecerse de asco incluso a los mismos demonios estaba observando desde la oscuridad? ¿Por qué mi contratista, aún desconociendo su verdadera forma más allá de unas infinitas y confusas escaleras de Escher a lo que respondía mi limitada percepción, sentía que sonreía ante cada uno de mis actos como si estuviese contemplando una película de la cual supiese el final? Lo desconocía. Pero el hecho de que a diario, esa antigua identidad que siempre había formado parte de mi me susurraba lo mismo. No somos enemigos. No mandamos uno sobre el otro. No estamos escindidos. No es necesario reintegrar nada. Al igual que mi poder. Podía combinar cognición, Leviatán, mi propio linaje. Utilizar esa técnica prohibida que había hecho que tantos libros y grimorios fuesen destruidos, olvidados y censurados. Aquella que nadie aceptaba y violaba claramente cualquier escala de poder. Negación. Si reconciliaba a mis poderes en un solo canal… Si aceptaba todas mis identidades como una sola… Podría hacer que aquel presente ante mi, por más poder que tuviese, viese sus poderes completamente cancelados. Mi contrincante, así disparase esferas de vacío, alterase la realidad, me pudiese cambiar de lugar con el objeto más recóndito del universo, ante mi sería un mortal que dependería de solamente sus habilidades de combate y su fuerza física. Al igual que yo. Ambos estaríamos en idénticas condiciones. Sin poderes. Sin reflejos extremos. Sin habilidades infinitamente superiores. Una táctica maldita de doble rasero. Negada. Prohibida. Perseguida. Sólo al alcance de aquellos que quisieron ser borrados de la existencia Un profundo insulto que mancillaba historias enteras y menospreciaba el ingenio. Una herramienta de conquista. Y mal usada, autodestrucción. Es aquello que mi parte, una vez humana, me hacía ver que precisamente él era el demonio que nadie tendría que haber dejado salir. Cada vez que me lo susurra, mi cabello se oscurece. Ese platinado que parecía iluminar un poco entre la oscuridad comenzaba a teñirse de nuevo. Poco a poco. Como si el ocaso fuese llegando. Y abrí los ojos. Cuando quise darme cuenta, mi antigua daga estaba en mi mano, mi cara de nuevo cubierta por sangre ajena y cualquier escalofrío había abandonado definitivamente mi ser, el primer cuerpo al que vilmente le había arrancado el alma tras tanto tiempo yacía ante mi. ¿Hay vuelta atrás? ¿O ya es demasiado tarde?
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  • <<— Ahora quiero que me digas una cosa… — Mencionó Giovanni, había iniciado un interrogatorio en uno de los almacenes vacíos en ruinas que estaba a punto de colapsar, y el ayuntamiento había clausurado por la peligrosidad de su estructura. —... que me digas, ¿Quién atacó mi villa en Cagliari? — Cuestionó con una frialdad como los hielos perpetuos de Siberia Oriental.

    — Te lo diré una sola vez. Hago mi retiro personal cada año durante 4 semanas a Siberia… y cuando regreso a casa descubro que el personal y mis perros ahora están en el otro mundo… y mi esposa está desaparecida. — Narró haciéndole saber al hombre cautivo que se encontraba ante una cuestión realmente delicada, en especial al tratarse como el encargado de seguridad y acceso a su villa, ahora destruida. — Y sólo tú sobreviviste, mi jefe de seguridad en la casa. ¿Conveniente? Quizás… ¿Coincidencia? Posiblemente.—

    Había ordenado que lo trajeran directamente a San Petersburgo mientras se encontraba de viaje hacia su país natal para reunirse con la Reina, más la noticia viajó rápido a sus oidos y a Dimitri de lo ocurrido en Italia. Pero la historia era la misma, algo así como un monstruo atacó, sólo uno acabó con todos. O esas fueron sus palabras. Giovanni se había mantenido en un dejo de incredulidad y escepticismo, ante la historia tan fantástica que había relatado el guardia. Él siempre fue alguien centrado, objetivo y lógico, una historia de fantasmas y seres inexistentes no le iba a alterar los nervios sin pruebas sólidas.

    Insistió demasiadas veces, bajo tortura, intensa presión, misma que se había aplicado en el ejército e incluso en los servicios secretos, pero nada dio resultado, estaba estancado en la respuesta. Decía la verdad. Incluso se había animado a jugar Ajedrez con él para mantener una charla más “humana” y que a mitad de juego aquel bajara la guardia para soltar la sopa, pero el resultado fue el mismo. Ni siquiera las amenazas de cortarle los párpados, los dedos… o extirpar sus órganos y mandarlos al mercado negro. Nada…

    Repentinamente, el cuerpo del interrogado cayó al suelo. No hubo detonación de ningún arma de fuego, no hubo siquiera unas últimas palabras para su familia. No hubo despedida formal o promesa de manutención a la familia del hombre. La única promesa fue el no tocar a la misma… Fue un cuchillo arrojadizo lo que terminó con la vida de aquel sujeto, una cuchilla que voló desde la mano de Giovanni hasta la frente del mismo, un tiro limpio y sin intentos previamente practicados.

    Se retiró del sitio, aquel interrogatorio sólo generó más preguntas que respuestas. ¿Estaba molesto? Definitivamente ¿Iba a permitir que eso le distrajera? No, los negocios a los negocios, y el corazón al olvido para no flaquear… ya después tendría tiempo para cualquier venganza. Pero por ahora, debía enfocarse en los negocios... >>
    <<— Ahora quiero que me digas una cosa… — Mencionó Giovanni, había iniciado un interrogatorio en uno de los almacenes vacíos en ruinas que estaba a punto de colapsar, y el ayuntamiento había clausurado por la peligrosidad de su estructura. —... que me digas, ¿Quién atacó mi villa en Cagliari? — Cuestionó con una frialdad como los hielos perpetuos de Siberia Oriental. — Te lo diré una sola vez. Hago mi retiro personal cada año durante 4 semanas a Siberia… y cuando regreso a casa descubro que el personal y mis perros ahora están en el otro mundo… y mi esposa está desaparecida. — Narró haciéndole saber al hombre cautivo que se encontraba ante una cuestión realmente delicada, en especial al tratarse como el encargado de seguridad y acceso a su villa, ahora destruida. — Y sólo tú sobreviviste, mi jefe de seguridad en la casa. ¿Conveniente? Quizás… ¿Coincidencia? Posiblemente.— Había ordenado que lo trajeran directamente a San Petersburgo mientras se encontraba de viaje hacia su país natal para reunirse con la Reina, más la noticia viajó rápido a sus oidos y a Dimitri de lo ocurrido en Italia. Pero la historia era la misma, algo así como un monstruo atacó, sólo uno acabó con todos. O esas fueron sus palabras. Giovanni se había mantenido en un dejo de incredulidad y escepticismo, ante la historia tan fantástica que había relatado el guardia. Él siempre fue alguien centrado, objetivo y lógico, una historia de fantasmas y seres inexistentes no le iba a alterar los nervios sin pruebas sólidas. Insistió demasiadas veces, bajo tortura, intensa presión, misma que se había aplicado en el ejército e incluso en los servicios secretos, pero nada dio resultado, estaba estancado en la respuesta. Decía la verdad. Incluso se había animado a jugar Ajedrez con él para mantener una charla más “humana” y que a mitad de juego aquel bajara la guardia para soltar la sopa, pero el resultado fue el mismo. Ni siquiera las amenazas de cortarle los párpados, los dedos… o extirpar sus órganos y mandarlos al mercado negro. Nada… Repentinamente, el cuerpo del interrogado cayó al suelo. No hubo detonación de ningún arma de fuego, no hubo siquiera unas últimas palabras para su familia. No hubo despedida formal o promesa de manutención a la familia del hombre. La única promesa fue el no tocar a la misma… Fue un cuchillo arrojadizo lo que terminó con la vida de aquel sujeto, una cuchilla que voló desde la mano de Giovanni hasta la frente del mismo, un tiro limpio y sin intentos previamente practicados. Se retiró del sitio, aquel interrogatorio sólo generó más preguntas que respuestas. ¿Estaba molesto? Definitivamente ¿Iba a permitir que eso le distrajera? No, los negocios a los negocios, y el corazón al olvido para no flaquear… ya después tendría tiempo para cualquier venganza. Pero por ahora, debía enfocarse en los negocios... >>
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  • ¿Se sienten sexys en domingo? Desperté con un inexplicable vacío en mi corazón. Love Spell está cerrado el día de hoy, pero... Si alguien necesita un corte de cabello, pintarlo, lo que sea... Ya saben dónde buscarme.
    {Da un sorbito a su café frío como la nieve. Suena a todo volumen https://open.spotify.com/track/062hnbBg28GiN7kaHNTDBq?si=c9KNBpJ2TBmJ-ZNpDjjG-w haciendo eco por todo su departamento sin miedo a que alguien se queje pues habita en un lugar que pareciera estar abandonado.}
    ¿Se sienten sexys en domingo? Desperté con un inexplicable vacío en mi corazón. Love Spell está cerrado el día de hoy, pero... Si alguien necesita un corte de cabello, pintarlo, lo que sea... Ya saben dónde buscarme. {Da un sorbito a su café frío como la nieve. Suena a todo volumen https://open.spotify.com/track/062hnbBg28GiN7kaHNTDBq?si=c9KNBpJ2TBmJ-ZNpDjjG-w haciendo eco por todo su departamento sin miedo a que alguien se queje pues habita en un lugar que pareciera estar abandonado.}
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  • Oye, me desaparecí unas semanitas, no me digas que puedes enojarte con alguien tan linda como yo, eh?~
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  • La señal comienza a fluctuar rítmicamente; el crujido estático de una interferencia eléctrica se entrelaza con una melodía que emerge desde el fondo, cobrando fuerza conforme la transmisión se estabiliza.

    —Muy buenos días, tardes o noches, mis queridos y atormentados oyentes de este plano infernal. Me pregunto... ¿cómo están lidiando con las tentaciones de este día tan irresistiblemente provocador? Je, je, je... Veo que hoy se han despertado con la audacia a flor de piel y el atrevimiento corriendo por sus venas. Me agrada esa chispa de rebeldía.

    ¿Qué les parece si dejamos que un poco de música guíe sus errantes pasos? Consideren esto como el empujón definitivo para esos deseos que intentan sepultar en lo más profundo, o quizás, el combustible necesario para liberar aquello que ya no pueden contener. Al final del día, uno nunca sabe realmente qué monstruos esconden bajo la piel.
    No los haré esperar más con preámbulos innecesarios; simplemente espero que esta interpretación logre calar en sus almas.—

    Al inicio, mi voz arrastra las palabras con un cansancio pesado, como si llevara siglos cargando el peso de la noche. Sin embargo, en un giro repentino, el tono se eleva con una energía vibrante y peligroso, volviéndose audaz e incitador. Mientras hablo, mis propias sombras se agitan alrededor del estudio, manipulando los instrumentos y orquestando la música.

    https://youtu.be/wwZSjVdSl-w?si=hMjTrUoKB-VJePkI
    La señal comienza a fluctuar rítmicamente; el crujido estático de una interferencia eléctrica se entrelaza con una melodía que emerge desde el fondo, cobrando fuerza conforme la transmisión se estabiliza. 🎙️—Muy buenos días, tardes o noches, mis queridos y atormentados oyentes de este plano infernal. Me pregunto... ¿cómo están lidiando con las tentaciones de este día tan irresistiblemente provocador? Je, je, je... Veo que hoy se han despertado con la audacia a flor de piel y el atrevimiento corriendo por sus venas. Me agrada esa chispa de rebeldía.🎙️ 🎙️¿Qué les parece si dejamos que un poco de música guíe sus errantes pasos? Consideren esto como el empujón definitivo para esos deseos que intentan sepultar en lo más profundo, o quizás, el combustible necesario para liberar aquello que ya no pueden contener. Al final del día, uno nunca sabe realmente qué monstruos esconden bajo la piel.🎙️ No los haré esperar más con preámbulos innecesarios; simplemente espero que esta interpretación logre calar en sus almas.—🎙️ Al inicio, mi voz arrastra las palabras con un cansancio pesado, como si llevara siglos cargando el peso de la noche. Sin embargo, en un giro repentino, el tono se eleva con una energía vibrante y peligroso, volviéndose audaz e incitador. Mientras hablo, mis propias sombras se agitan alrededor del estudio, manipulando los instrumentos y orquestando la música. https://youtu.be/wwZSjVdSl-w?si=hMjTrUoKB-VJePkI
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  • Aspiremos a ser como la nieve, chicas; perfectas y heladas.

    #SeductiveSunday #NotS3xR0l
    Aspiremos a ser como la nieve, chicas; perfectas y heladas. #SeductiveSunday #NotS3xR0l
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  • Observó el cigarrillo entre sus largos dedos pálidos con una mezcla de repulsión y necesidad.

    —El tabaco es veneno puro... —murmuró, casi como si se estuviera regañando a sí mismo, con la voz ligeramente rasposa—. Lo sé mejor que nadie. He tenido en mis manos cientos de pulmones ennegrecidos, tejido alveolar completamente necrosado y arterias destruidas a causa de este maldito vicio...

    Hizo una pausa, bajando la mirada. La culpa asomó en sus ojos azules, pero el agotamiento era mucho más pesado. Llevaba el peso de demasiadas horas de quirófano en los hombros como para jugar al mártir intachable en ese momento. Se llevó el filtro a los labios una vez más, cerrando los ojos mientras la nicotina adormecía temporalmente el temblor de su sistema nervioso y acallaba, aunque fuera un poco, el constante bullicio de su mente.

    Cuando volvió a abrir los ojos, esbozó una sonrisa torpe, ladeada y cargada de una honestidad casi infantil, rascándose la nuca con la mano libre.—Pero... de vez en cuando, es lo único que me ayuda a aliviar el estrés después de encadenar tres guardias seguidas. —Soltó una risita nerviosa y apenada, encogiéndose de hombros—. Supongo que soy un pésimo ejemplo a seguir, ¿verdad? Un médico que se destruye la salud a propósito... es bastante patético si lo piensas bien.
    Observó el cigarrillo entre sus largos dedos pálidos con una mezcla de repulsión y necesidad. —El tabaco es veneno puro... —murmuró, casi como si se estuviera regañando a sí mismo, con la voz ligeramente rasposa—. Lo sé mejor que nadie. He tenido en mis manos cientos de pulmones ennegrecidos, tejido alveolar completamente necrosado y arterias destruidas a causa de este maldito vicio... Hizo una pausa, bajando la mirada. La culpa asomó en sus ojos azules, pero el agotamiento era mucho más pesado. Llevaba el peso de demasiadas horas de quirófano en los hombros como para jugar al mártir intachable en ese momento. Se llevó el filtro a los labios una vez más, cerrando los ojos mientras la nicotina adormecía temporalmente el temblor de su sistema nervioso y acallaba, aunque fuera un poco, el constante bullicio de su mente. Cuando volvió a abrir los ojos, esbozó una sonrisa torpe, ladeada y cargada de una honestidad casi infantil, rascándose la nuca con la mano libre.—Pero... de vez en cuando, es lo único que me ayuda a aliviar el estrés después de encadenar tres guardias seguidas. —Soltó una risita nerviosa y apenada, encogiéndose de hombros—. Supongo que soy un pésimo ejemplo a seguir, ¿verdad? Un médico que se destruye la salud a propósito... es bastante patético si lo piensas bien.
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  • ──── Será mejor que no te esfuerces. ──── su atención se había dirigido a un hombre que yacía en el suelo, arrastrándose como podía con sus propias manos. La androide se dirigió a el con un tono tranquilo, con matices despectivos.

    El pobre sujeto tenía las piernas destrozadas, probablemente aplastadas por algún objeto pesado que se había desplomado desde las alturas. Sin mover un solo músculo más allá de sus ojos, ella lo siguió con la mirada con una expresión completamente impasible, desprovista de cualquier atisbo de compasión. Para ella, no era más que otra criatura obstinada en resistirse a su inevitable destino.

    Mientras se arrastraba, su movimiento era similar al de una sangrienta y lenta sanguijuela, dejando tras de sí un rastro grueso e irregular de sangre. Sus inútiles intentos de aferrarse a la poca vida que le quedaba irónicamente solo aceleraban el proceso.

    ──── Eres un tonto. ──── musito con desdén ──── aunque logres sobrevivir a tus heridas; cosa que es muy improbable, yo misma acabaré contigo.
    ──── Será mejor que no te esfuerces. ──── su atención se había dirigido a un hombre que yacía en el suelo, arrastrándose como podía con sus propias manos. La androide se dirigió a el con un tono tranquilo, con matices despectivos. El pobre sujeto tenía las piernas destrozadas, probablemente aplastadas por algún objeto pesado que se había desplomado desde las alturas. Sin mover un solo músculo más allá de sus ojos, ella lo siguió con la mirada con una expresión completamente impasible, desprovista de cualquier atisbo de compasión. Para ella, no era más que otra criatura obstinada en resistirse a su inevitable destino. Mientras se arrastraba, su movimiento era similar al de una sangrienta y lenta sanguijuela, dejando tras de sí un rastro grueso e irregular de sangre. Sus inútiles intentos de aferrarse a la poca vida que le quedaba irónicamente solo aceleraban el proceso. ──── Eres un tonto. ──── musito con desdén ──── aunque logres sobrevivir a tus heridas; cosa que es muy improbable, yo misma acabaré contigo.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
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    “Sé que mi mundo no se parece al tuyo, que a veces todo lo que ves en mí es caos. Pero aun así caminas a mi lado, como si nada de eso te asustara. Y aunque no puedas ver lo que yo veo eliges quedarte. Eso, Jason… eso es lo más real que tengo.”
    “Sé que mi mundo no se parece al tuyo, que a veces todo lo que ves en mí es caos. Pero aun así caminas a mi lado, como si nada de eso te asustara. Y aunque no puedas ver lo que yo veo eliges quedarte. Eso, Jason… eso es lo más real que tengo.”
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  • —Atrapé y desollé a mi primer liebre silvestre a los seis años. No es la anécdota más bonita de todas, y definitivamente no ayuda a que la gente deje de verme como un bicho raro, pero es mi vida. Es lo que soy.

    Cuando la mayoría de las niñas estaban jugando con muñecas o teniendo una vida escolar común y corriente, yo estaba sobreviviendo en lo que muchos consideran un infierno gélido y estéril que odia la vida.

    Pero no nos odia. Como yo no odio el lugar en el que crecí, como no odio de donde vengo y quien soy. ¿Y por qué lo odiaría? Me ha parecido siempre incomprensible que la gente me vea con condescendencia por ello.

    En realidad, me siento afortunada. Y de tener la oportunidad de cambiar algo, la desaprovecharía una y mil veces.

    Porque son estos ojos, que tuvieron que ser entrenados para divisar zorros en la infinidad del manto helado, los que ahora son los ojos de ella también. Porque son estas manos, curtidos por el tallar de la madera, los que ahora toman las de ella.

    Porque es esta vida, y este libro, lo que me permite ser un ancla, un faro, una guía. Lo que sea que tenga que ser, lo seré.
    —Atrapé y desollé a mi primer liebre silvestre a los seis años. No es la anécdota más bonita de todas, y definitivamente no ayuda a que la gente deje de verme como un bicho raro, pero es mi vida. Es lo que soy. Cuando la mayoría de las niñas estaban jugando con muñecas o teniendo una vida escolar común y corriente, yo estaba sobreviviendo en lo que muchos consideran un infierno gélido y estéril que odia la vida. Pero no nos odia. Como yo no odio el lugar en el que crecí, como no odio de donde vengo y quien soy. ¿Y por qué lo odiaría? Me ha parecido siempre incomprensible que la gente me vea con condescendencia por ello. En realidad, me siento afortunada. Y de tener la oportunidad de cambiar algo, la desaprovecharía una y mil veces. Porque son estos ojos, que tuvieron que ser entrenados para divisar zorros en la infinidad del manto helado, los que ahora son los ojos de ella también. Porque son estas manos, curtidos por el tallar de la madera, los que ahora toman las de ella. Porque es esta vida, y este libro, lo que me permite ser un ancla, un faro, una guía. Lo que sea que tenga que ser, lo seré.
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