• -por lugares como este es que adoro explorar, bueno chicos hora de nadar𝄞- solto unas risitas dejando a sus pokemon salir de sus pokeball, algunos entraron al agua directamente mientras los demas ayudaban a Summer con su traje de baño y el picnic

    OST:
    https://music.youtube.com/watch?v=HsvslFTwS_w&si=EuBXl6plHElxQKef
    -por lugares como este es que adoro explorar, bueno chicos hora de nadar𝄞- solto unas risitas dejando a sus pokemon salir de sus pokeball, algunos entraron al agua directamente mientras los demas ayudaban a Summer con su traje de baño y el picnic OST: https://music.youtube.com/watch?v=HsvslFTwS_w&si=EuBXl6plHElxQKef
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  • Posar para mi padre es… es… Nauseabundo.
    No. Es peor que eso.
    Es como arrancarme el alma, quemarla y aplastarla contra el blanco del lienzo, y llamarlo arte.

    — De pie. La espalda recta. El mentón arriba.

    Su voz es un escalofrío en mi nuca.
    Sus ojos alfileres en mi piel.

    — Más orgulloso —dice.
    Como si el orgullo pudiera sostenerse cuando me mira así.

    Habla de anatomía como si fuera pornografía.
    De la linea de mi abdomen como el camino del deseo.
    De mis estrechas caderas como el cáliz del pecado.

    Lo odio.
    ¡Y ellos lo aman!

    — Tu cuerpo entiende la luz —dice, disfrazando de arte la carnalidad— Ningún otro respira como tu.

    No quiero ver su entrepierna, pero sé como se ve.
    Sé como se siente.
    Sé como huele... Y conozco su sabor.

    — Nadie se entrega como tu.

    Nauseas.

    Yo no me entrego.
    Yo no puedo escapar.
    Yo sobrevivo.

    Prefiero que use el pincel en el lienzo antes que sus manos en mi cuerpo.

    El pincel al menos me da distancia.
    El pincel no aprieta.
    No empuja.
    No jadea en mi nuca.
    No posee.

    Cuando pinta, se aleja, me observa, suspira como si estuviera frente a una revelación.
    En esos momentos soy óleo, soy trazo, soy sombra.

    No soy hijo.
    No soy carne.
    No soy miedo.
    No soy amante.

    — Mi musa...

    Me llama su musa con una ternura que asquea.
    ¡Yo te conozco! ¡Sé lo que piensas! ¡Sé lo que haces!
    “Musa” suena puro. Suena sagrado.
    Pero yo sé lo que significa en su boca.

    Significa prostituta.

    Lo más cruel es que a veces, cuando su mirada me encuentra y se llena de deseo, cuando habla de mí como si fuera eterno, precioso, siento algo parecido al valor. Como si existir tuviera algún significado.

    Y eso es lo que realmente me enferma.

    Que incluso sabiendo lo que soy para él,
    sabiendo lo que hará conmigo cuando el nuevo cuadro esté terminado,
    una parte de mí se queda quieta,
    todavía obedece,
    espera que hoy me dé sus más falsas palabras,
    y que su pincel me siga eligiendo.
    Posar para mi padre es… es… Nauseabundo. No. Es peor que eso. Es como arrancarme el alma, quemarla y aplastarla contra el blanco del lienzo, y llamarlo arte. — De pie. La espalda recta. El mentón arriba. Su voz es un escalofrío en mi nuca. Sus ojos alfileres en mi piel. — Más orgulloso —dice. Como si el orgullo pudiera sostenerse cuando me mira así. Habla de anatomía como si fuera pornografía. De la linea de mi abdomen como el camino del deseo. De mis estrechas caderas como el cáliz del pecado. Lo odio. ¡Y ellos lo aman! — Tu cuerpo entiende la luz —dice, disfrazando de arte la carnalidad— Ningún otro respira como tu. No quiero ver su entrepierna, pero sé como se ve. Sé como se siente. Sé como huele... Y conozco su sabor. — Nadie se entrega como tu. Nauseas. Yo no me entrego. Yo no puedo escapar. Yo sobrevivo. Prefiero que use el pincel en el lienzo antes que sus manos en mi cuerpo. El pincel al menos me da distancia. El pincel no aprieta. No empuja. No jadea en mi nuca. No posee. Cuando pinta, se aleja, me observa, suspira como si estuviera frente a una revelación. En esos momentos soy óleo, soy trazo, soy sombra. No soy hijo. No soy carne. No soy miedo. No soy amante. — Mi musa... Me llama su musa con una ternura que asquea. ¡Yo te conozco! ¡Sé lo que piensas! ¡Sé lo que haces! “Musa” suena puro. Suena sagrado. Pero yo sé lo que significa en su boca. Significa prostituta. Lo más cruel es que a veces, cuando su mirada me encuentra y se llena de deseo, cuando habla de mí como si fuera eterno, precioso, siento algo parecido al valor. Como si existir tuviera algún significado. Y eso es lo que realmente me enferma. Que incluso sabiendo lo que soy para él, sabiendo lo que hará conmigo cuando el nuevo cuadro esté terminado, una parte de mí se queda quieta, todavía obedece, espera que hoy me dé sus más falsas palabras, y que su pincel me siga eligiendo.
    Me entristece
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  • Ren se quedó sentado en la orilla mientras el mar respiraba frente a él, lento, indiferente. El frío de la mañana le mordía las mejillas y apenas reaccionaba; era como si el cuerpo siguiera ahí por costumbre, no por ganas. Pensó en todo lo que dejó atrás: la cafetería vacía, las luces apagadas, las conversaciones que nunca terminó. El ruido dentro de su cabeza era más fuerte que las olas, repitiendo que ya no sabía dónde encajar ni hacia dónde caminar.

    Se puso de pie. Avanzó unos pasos hacia el agua, sintiendo cómo el frío subía por sus piernas… y por un momento creyó que desaparecer sería más fácil que seguir dudando.
    Pero el mar no respondió nada. Solo siguió moviéndose, igual que siempre, mientras Ren cerraba los ojos sin saber si estaba buscando un final… o una razón pequeña para retroceder.
    Ren se quedó sentado en la orilla mientras el mar respiraba frente a él, lento, indiferente. El frío de la mañana le mordía las mejillas y apenas reaccionaba; era como si el cuerpo siguiera ahí por costumbre, no por ganas. Pensó en todo lo que dejó atrás: la cafetería vacía, las luces apagadas, las conversaciones que nunca terminó. El ruido dentro de su cabeza era más fuerte que las olas, repitiendo que ya no sabía dónde encajar ni hacia dónde caminar. Se puso de pie. Avanzó unos pasos hacia el agua, sintiendo cómo el frío subía por sus piernas… y por un momento creyó que desaparecer sería más fácil que seguir dudando. Pero el mar no respondió nada. Solo siguió moviéndose, igual que siempre, mientras Ren cerraba los ojos sin saber si estaba buscando un final… o una razón pequeña para retroceder.
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  • —¿Me extrañas tanto, mi dulce cerecita? Porque, a decir verdad, yo no puedo sacarte de mi mente.
    Dime... ¿es solo deseo de oír mi voz, o todavía te inquieta la seguridad de nuestro pequeño? Escúchame bien: pondría mi vida entera como escudo antes de que algo lo toque. Bajo mi cuidado, ambos están a salvo; nadie es más fuerte que un hombre que protege lo que ama.
    Así que, deja de preocuparte cariño y. Relájate... y mejor piensa en cómo vamos a divertirnos tú y yo esta noche. Me encargaré de que olvides cualquier miedo.

    Bayonetta The umbra witch
    —¿Me extrañas tanto, mi dulce cerecita?🍒 Porque, a decir verdad, yo no puedo sacarte de mi mente. Dime... ¿es solo deseo de oír mi voz, o todavía te inquieta la seguridad de nuestro pequeño? Escúchame bien: pondría mi vida entera como escudo antes de que algo lo toque. Bajo mi cuidado, ambos están a salvo; nadie es más fuerte que un hombre que protege lo que ama. Así que, deja de preocuparte cariño y. Relájate... y mejor piensa en cómo vamos a divertirnos tú y yo esta noche. Me encargaré de que olvides cualquier miedo. [Lilith_morningstar_Mx]
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    La campanita de la puerta sonó por última vez esa noche. Ren se quedó quieto unos segundos detrás del mostrador, mirando las mesas vacías… las tazas alineadas… las sillas acomodadas con una precisión casi obsesiva. Todo estaba en orden, como si la cafetería pudiera seguir funcionando sola mientras él desaparecía un rato.

    El cartel de “Cerrado por un tiempo" descansaba entre sus manos. Dudó antes de colgarlo… no porque no quisiera hacerlo, sino porque sentía que con ese gesto estaba admitiendo algo que llevaba meses evitando: estaba cansado… demasiado cansado para seguir sonriendo como si nada pesara.

    Afuera, la lluvia caía suave… constante… envolviendo la calle en un murmullo familiar. A Ren siempre le había gustado la lluvia. Decía que le daba calma… que le hacía sentir acompañado… pero esa noche algo era distinto. Había una nostalgia que no sabía nombrar. No era tristeza exactamente… tampoco felicidad. Era como recordar algo que nunca terminó de entender.

    Apagó las luces una por una. Cada clic era un pequeño adiós. El aroma a café quedó suspendido en el aire… cálido… casi abrazándolo mientras caminaba hacia la puerta.

    Se detuvo antes de salir. Miró el lugar en silencio… ese espacio que había construido con tanto cariño… donde había reído con clientes… escuchado historias… escondido sus propios días malos detrás de una sonrisa entrenada. Y aun así… había un vacío que nunca lograba llenar. Uno que seguía ahí incluso cuando todo parecía ir bien.

    —¿Nostalgia de qué…? —murmuró para sí mismo, sin encontrar respuesta.

    Tal vez de versiones suyas que ya no existían.Tal vez de personas que se fueron sin despedirse O tal vez… de algo que nunca llegó a tener.

    La lluvia golpeó más fuerte el cristal. Ren salió finalmente… bajó la cortina metálica con un sonido seco… definitivo. Se quedó un momento bajo el techo, mirando cómo las gotas dibujaban caminos sobre el asfalto.Recordó algo que había escuchado una vez: que los perros… cuando sienten que es su hora… se alejan. Buscan un rincón tranquilo… lejos del ruido… lejos de las miradas… para desaparecer sin molestar a nadie.

    Ren sonrió apenas con una sonrisa triste… comprensiva.No sabía si estaba huyendo… descansando… o simplemente intentando encontrarse otra vez. Solo sabía que necesitaba silencio… distancia… lluvia… tiempo para entender ese vacío que llevaba dentro… incluso cuando todo parecía estar bien.

    Y así… con las manos en los bolsillos y el cartel balanceándose detrás de él… caminó bajo la lluvia… sintiendo que, por primera vez en mucho tiempo… no estaba cerrando una cafetería… sino dándose permiso… para desaparecer un poco… antes de aprender a volver.



    Ren a veces piensa en desaparecer. No lo dice en voz alta, pero la idea le pasa por la cabeza cuando todo se le junta y ya no sabe cómo seguir. No es que quiera morir… es que quiere apagar
    el ruido un rato, entonces se queda quieto, respirando hondo, esperando que el momento pase y por ahora, sigue aquí.

    La campanita de la puerta sonó por última vez esa noche. Ren se quedó quieto unos segundos detrás del mostrador, mirando las mesas vacías… las tazas alineadas… las sillas acomodadas con una precisión casi obsesiva. Todo estaba en orden, como si la cafetería pudiera seguir funcionando sola mientras él desaparecía un rato. El cartel de “Cerrado por un tiempo" descansaba entre sus manos. Dudó antes de colgarlo… no porque no quisiera hacerlo, sino porque sentía que con ese gesto estaba admitiendo algo que llevaba meses evitando: estaba cansado… demasiado cansado para seguir sonriendo como si nada pesara. Afuera, la lluvia caía suave… constante… envolviendo la calle en un murmullo familiar. A Ren siempre le había gustado la lluvia. Decía que le daba calma… que le hacía sentir acompañado… pero esa noche algo era distinto. Había una nostalgia que no sabía nombrar. No era tristeza exactamente… tampoco felicidad. Era como recordar algo que nunca terminó de entender. Apagó las luces una por una. Cada clic era un pequeño adiós. El aroma a café quedó suspendido en el aire… cálido… casi abrazándolo mientras caminaba hacia la puerta. Se detuvo antes de salir. Miró el lugar en silencio… ese espacio que había construido con tanto cariño… donde había reído con clientes… escuchado historias… escondido sus propios días malos detrás de una sonrisa entrenada. Y aun así… había un vacío que nunca lograba llenar. Uno que seguía ahí incluso cuando todo parecía ir bien. —¿Nostalgia de qué…? —murmuró para sí mismo, sin encontrar respuesta. Tal vez de versiones suyas que ya no existían.Tal vez de personas que se fueron sin despedirse O tal vez… de algo que nunca llegó a tener. La lluvia golpeó más fuerte el cristal. Ren salió finalmente… bajó la cortina metálica con un sonido seco… definitivo. Se quedó un momento bajo el techo, mirando cómo las gotas dibujaban caminos sobre el asfalto.Recordó algo que había escuchado una vez: que los perros… cuando sienten que es su hora… se alejan. Buscan un rincón tranquilo… lejos del ruido… lejos de las miradas… para desaparecer sin molestar a nadie. Ren sonrió apenas con una sonrisa triste… comprensiva.No sabía si estaba huyendo… descansando… o simplemente intentando encontrarse otra vez. Solo sabía que necesitaba silencio… distancia… lluvia… tiempo para entender ese vacío que llevaba dentro… incluso cuando todo parecía estar bien. Y así… con las manos en los bolsillos y el cartel balanceándose detrás de él… caminó bajo la lluvia… sintiendo que, por primera vez en mucho tiempo… no estaba cerrando una cafetería… sino dándose permiso… para desaparecer un poco… antes de aprender a volver. Ren a veces piensa en desaparecer. No lo dice en voz alta, pero la idea le pasa por la cabeza cuando todo se le junta y ya no sabe cómo seguir. No es que quiera morir… es que quiere apagar el ruido un rato, entonces se queda quieto, respirando hondo, esperando que el momento pase y por ahora, sigue aquí.
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  • Alterno futuro//

    Eres una desgracia ajena apegado a una enfermiza obsesión por estás asquerosas masas de goma amarilla para superar la... Tch.... ¿Depresión?

    -dijo con tono burlón mientras apoyaba su cuerpo para evitar que su víctima escapara.... O más bien diría ¿Víctimas?
    Justo de un lado a otro tenía a los dos pendejos con terribles gustos musicales y ni hablar de los visuales-

    S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 Rey Del Inframundo Lucifer claro que debí notar que estaban defectuosos desde que me consideraron como pareja

    -resoplo mirando a la par a los reyes incluso el mismo era consciente de que es la última opción para que alguien llegue a quererlo, la última muy por debajo incluso de la mierda de perro infernal y aún así anda con esos dos locos -

    Por el amor al de abajo, que haré con ustedes ?
    Alterno futuro// Eres una desgracia ajena apegado a una enfermiza obsesión por estás asquerosas masas de goma amarilla para superar la... Tch.... ¿Depresión? -dijo con tono burlón mientras apoyaba su cuerpo para evitar que su víctima escapara.... O más bien diría ¿Víctimas? Justo de un lado a otro tenía a los dos pendejos con terribles gustos musicales y ni hablar de los visuales- [LuciHe11] [eclipse_opal_hare_543] claro que debí notar que estaban defectuosos desde que me consideraron como pareja -resoplo mirando a la par a los reyes incluso el mismo era consciente de que es la última opción para que alguien llegue a quererlo, la última muy por debajo incluso de la mierda de perro infernal y aún así anda con esos dos locos - Por el amor al de abajo, que haré con ustedes ?
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  • Stolas estaba siendo vestido por Verosika, su manager cuando veria al guardia de este.

    —Ey ¿Como me queda esta ropa?

    Preguntó al chico para más ideas.

    Tex
    Stolas estaba siendo vestido por Verosika, su manager cuando veria al guardia de este. —Ey ¿Como me queda esta ropa? Preguntó al chico para más ideas. [vortex_teal_hawk_178]
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  • De tanto en tanto, disfrutar de una buena comida siempre me sienta bien. Podría decir que es lo que más logra alegrarme cuando las cosas no van como deberían. Es un método curioso, e incluso me resulta gracioso, cómo encuentro consuelo en algo tan simple para calmar mis emociones..
    De tanto en tanto, disfrutar de una buena comida siempre me sienta bien. Podría decir que es lo que más logra alegrarme cuando las cosas no van como deberían. Es un método curioso, e incluso me resulta gracioso, cómo encuentro consuelo en algo tan simple para calmar mis emociones..
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  • ▶▶ Maggie guardó silencio unos segundos, observando aquellos profundos iris verdosos que tanto habia temido mirar el día que lo conoció, y que tanto habia odiado cuando solo eran un mal recuerdo. Esos iris que ahora parecían tan cansados como ella. Ese silencio… no era tenso, más bien una antesala calma. Esa clase de silencios que se aposentan cuando ha pasado la tormenta. Inspiró profundamente.

    -No sé qué hacer contigo…- reconoció de forma sincera- Y no lo digo como amenaza, ni como acusación… -negó discretamente con la cabeza- Todo esto es tan inverosímil… Durante años todo fue más facil porque te habia puesto una etiqueta. Monstruo. Ya está. Punto final -sus labios se curvaron en una mueca- No habia nada que pensar, no habia dudas. No tenía que hacerme preguntas.

    Se humedeció los labios con la punta de la lengua antes de dejar pasear su mirada por el rostro ajeno.

    -Y ahora que ya no encajas ahí… No se si me cabrea, me confunde… o se aclaran todas las dudas… Tienes razón… Una parte de mi siempre ha sabido que Glenn no querría esto para mí. Él te habría perdonado. Era asi. Si tan solo hubieras matado a Abraham, él habría terminado por encontrar algo bueno en ti al final de todo… -inspiró profundamente- Ya no quiero seguir viviendo asi, porque Hershel ha visto que odiarte es todo lo que me queda de Glenn…

    Se quedó allí unos segundos, respirando despacio, consciente del calor del cuerpo masculino tan cerca del propio, y de su propia pierna sobre la ajena.

    -Eso es lo que no sé cómo manejar… Y es muy frustrante…- sonrió de forma cómplice- Saber que Glenn lo habría hecho mucho mejor que yo. Porque no soy él… No tengo su paciencia y ya no veo el mundo como él. Yo me aferré al odio porque creí que era todo lo que tenía…

    Movió su cuerpo para acomodarlo mejor sobre el colchón haciendo que irremediablemente este se acercara al cuerpo del salvador, aunque solo fuera un par de centímetros.

    -Ahora mismo… ya no me siento en peligro contigo… Y eso, para mí, ya lo cambia absolutamente todo. Porque por primera vez ya no quiero huir de ti… Asi que… Dime una cosa… -una suave sonrisa amistosa y algo curiosa se esbozó en sus labios. Era la primera vez que tenía interés en mantener una conversación con Negan y quería aprovecharlo- ¿Quién eres ahora cuando ya no quiero seguir huyendo de ti?


    ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Negan Smith
    ▶▶ Maggie guardó silencio unos segundos, observando aquellos profundos iris verdosos que tanto habia temido mirar el día que lo conoció, y que tanto habia odiado cuando solo eran un mal recuerdo. Esos iris que ahora parecían tan cansados como ella. Ese silencio… no era tenso, más bien una antesala calma. Esa clase de silencios que se aposentan cuando ha pasado la tormenta. Inspiró profundamente. -No sé qué hacer contigo…- reconoció de forma sincera- Y no lo digo como amenaza, ni como acusación… -negó discretamente con la cabeza- Todo esto es tan inverosímil… Durante años todo fue más facil porque te habia puesto una etiqueta. Monstruo. Ya está. Punto final -sus labios se curvaron en una mueca- No habia nada que pensar, no habia dudas. No tenía que hacerme preguntas. Se humedeció los labios con la punta de la lengua antes de dejar pasear su mirada por el rostro ajeno. -Y ahora que ya no encajas ahí… No se si me cabrea, me confunde… o se aclaran todas las dudas… Tienes razón… Una parte de mi siempre ha sabido que Glenn no querría esto para mí. Él te habría perdonado. Era asi. Si tan solo hubieras matado a Abraham, él habría terminado por encontrar algo bueno en ti al final de todo… -inspiró profundamente- Ya no quiero seguir viviendo asi, porque Hershel ha visto que odiarte es todo lo que me queda de Glenn… Se quedó allí unos segundos, respirando despacio, consciente del calor del cuerpo masculino tan cerca del propio, y de su propia pierna sobre la ajena. -Eso es lo que no sé cómo manejar… Y es muy frustrante…- sonrió de forma cómplice- Saber que Glenn lo habría hecho mucho mejor que yo. Porque no soy él… No tengo su paciencia y ya no veo el mundo como él. Yo me aferré al odio porque creí que era todo lo que tenía… Movió su cuerpo para acomodarlo mejor sobre el colchón haciendo que irremediablemente este se acercara al cuerpo del salvador, aunque solo fuera un par de centímetros. -Ahora mismo… ya no me siento en peligro contigo… Y eso, para mí, ya lo cambia absolutamente todo. Porque por primera vez ya no quiero huir de ti… Asi que… Dime una cosa… -una suave sonrisa amistosa y algo curiosa se esbozó en sus labios. Era la primera vez que tenía interés en mantener una conversación con Negan y quería aprovecharlo- ¿Quién eres ahora cuando ya no quiero seguir huyendo de ti? ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [Here.Is.Negan] ⸻
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  • - Luego de pasar un día especial en casa con Salem viendo películas fue a caminar a un campo de girasoles.
    Siempre le llamo la atención esas flores como buscaban el sol, y cuando estaba por morir giraban en sentido contrario.
    Se colocó un sombrero ancho y un vestido negro veraniego para pasear.
    Lamentablemente estás flores no se daban en su época favorita, así que debía exponerse al sol cuando no le gustaba.
    La cuidadora de la reserva siempre reservaba unos días para ella; mientras caminaba con tranquilidad entre aquellas flores -

    Realmente necesitaba este descanso
    - Luego de pasar un día especial en casa con Salem viendo películas fue a caminar a un campo de girasoles. Siempre le llamo la atención esas flores como buscaban el sol, y cuando estaba por morir giraban en sentido contrario. Se colocó un sombrero ancho y un vestido negro veraniego para pasear. Lamentablemente estás flores no se daban en su época favorita, así que debía exponerse al sol cuando no le gustaba. La cuidadora de la reserva siempre reservaba unos días para ella; mientras caminaba con tranquilidad entre aquellas flores - Realmente necesitaba este descanso
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