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    || Cómo le hace 𝙎 𝙖 𝙧 𝙖 𝙝 para pelear como con 15 personas al mismo tiempo, mi cerebro ya hubiera colapsado y arrugado como pasita (??)
    || Cómo le hace [sarah_empress] para pelear como con 15 personas al mismo tiempo, mi cerebro ya hubiera colapsado y arrugado como pasita (??)
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  • 𝕋ℍ𝔼 ℂ𝕆𝕄ℙ𝕆𝕊𝕀𝕋𝕀𝕆ℕ 𝕆𝔽 𝔸 𝔽𝔸𝕃𝕃
    Categoría Drama
    El drama del mundo siempre se disfruta mejor con una taza de café caliente entre las manos. Al menos, esa parecía ser la filosofía del hombre que yacía sentado en la mesa del rincón de la terraza, justo bajo el toldo liso que amortiguaba el rugido de la tormenta y por encima de la cafetería popular del pueblo.

    Cruzando la calle, bajo la luz mortecina de un farol parpadeante, se desenvolvía una escena miserable. Un hombre joven, con el abrigo empapado y la desesperación pintada en el rostro, gesticulaba violentamente frente a un coche negro de cristales tintados. Se intuía una súplica, una deuda no pagada o una traición familiar; el tipo cayó de rodillas sobre el asfalto mojado, golpeando el metal del vehículo en un arranque de pura impotencia. Una escena trágica, común y corriente en la crónica negra de cualquier ciudad.

    Lo perturbador, sin embargo, no era el espectáculo de la acera de enfrente, sino el testigo que lo observaba todo desde la parte alta del establecimiento, ubicado específicamente en un sitio que le dotaba de una vista 'espectacular' hacia aquel drama suburbano.

    Ren, sentado allí, encorvado con una elegancia descuidada sobre un cuaderno de hojas amarillentas, vestía una sudadera oscura de capucha caída y llevaba sus habituales gafas redondas de sol, a pesar de la nitidez de la madrugada.

    Con la mano izquierda sostenía una taza de café americano del que ascendía un hilo perezoso de vapor; con la derecha, deslizaba una pluma estilográfica de plata bruñida sobre el papel.

    No había magia ruidosa. Solo una caligrafía negra, densa como la tinta fresca, que parecía dictar el destino de la víctima con una precisión quirúrgica. Ren dio un sorbo pausado a su café, dejando que el tintineo de la taza contra el plato de porcelana marcara el punto final del párrafo.

    Sin dejar de escribir, y con un sutil movimiento de sus dedos largos, hizo girar el expansor negro de su oreja derecha. Sabía que lo estaban observando. Sabía que la persona de la mesa contigua sospechaba sobre su apariencia e irracional comportamiento.

    Ladeó entonces su cabeza con una parsimonia cínica, bajando apenas las gafas oscuras sobre el puente de la nariz para clavar así su mirada oscura y desapegada en el espectador.

    —Un desarrollo un poco predecible, ¿no crees? —pronunció Ren. Su voz fue un susurro grave, arrastrado, capaz de cortar el sonido de la lluvia ante su melodía única—. El diálogo carece de fuerza y el clímax es demasiado melodramático. Pero supongo que no se le puede pedir gran literatura a un hombre que acaba de perderlo todo en una sola noche.

    Dejó la pluma descansando sobre el margen de la página, permitiendo que la tinta brillante revelara el nombre del sujeto en la calle perfectamente subrayado.
    El drama del mundo siempre se disfruta mejor con una taza de café caliente entre las manos. Al menos, esa parecía ser la filosofía del hombre que yacía sentado en la mesa del rincón de la terraza, justo bajo el toldo liso que amortiguaba el rugido de la tormenta y por encima de la cafetería popular del pueblo. Cruzando la calle, bajo la luz mortecina de un farol parpadeante, se desenvolvía una escena miserable. Un hombre joven, con el abrigo empapado y la desesperación pintada en el rostro, gesticulaba violentamente frente a un coche negro de cristales tintados. Se intuía una súplica, una deuda no pagada o una traición familiar; el tipo cayó de rodillas sobre el asfalto mojado, golpeando el metal del vehículo en un arranque de pura impotencia. Una escena trágica, común y corriente en la crónica negra de cualquier ciudad. Lo perturbador, sin embargo, no era el espectáculo de la acera de enfrente, sino el testigo que lo observaba todo desde la parte alta del establecimiento, ubicado específicamente en un sitio que le dotaba de una vista 'espectacular' hacia aquel drama suburbano. Ren, sentado allí, encorvado con una elegancia descuidada sobre un cuaderno de hojas amarillentas, vestía una sudadera oscura de capucha caída y llevaba sus habituales gafas redondas de sol, a pesar de la nitidez de la madrugada. Con la mano izquierda sostenía una taza de café americano del que ascendía un hilo perezoso de vapor; con la derecha, deslizaba una pluma estilográfica de plata bruñida sobre el papel. No había magia ruidosa. Solo una caligrafía negra, densa como la tinta fresca, que parecía dictar el destino de la víctima con una precisión quirúrgica. Ren dio un sorbo pausado a su café, dejando que el tintineo de la taza contra el plato de porcelana marcara el punto final del párrafo. Sin dejar de escribir, y con un sutil movimiento de sus dedos largos, hizo girar el expansor negro de su oreja derecha. Sabía que lo estaban observando. Sabía que la persona de la mesa contigua sospechaba sobre su apariencia e irracional comportamiento. Ladeó entonces su cabeza con una parsimonia cínica, bajando apenas las gafas oscuras sobre el puente de la nariz para clavar así su mirada oscura y desapegada en el espectador. —Un desarrollo un poco predecible, ¿no crees? —pronunció Ren. Su voz fue un susurro grave, arrastrado, capaz de cortar el sonido de la lluvia ante su melodía única—. El diálogo carece de fuerza y el clímax es demasiado melodramático. Pero supongo que no se le puede pedir gran literatura a un hombre que acaba de perderlo todo en una sola noche. Dejó la pluma descansando sobre el margen de la página, permitiendo que la tinta brillante revelara el nombre del sujeto en la calle perfectamente subrayado.
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    Individual
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  • Oh My God!! Un búho Azul.

    (Cynthia iba paseando por el bosque cuando vio al animal quien sin dudarlo se pozó en su hombro, como si fuera alguien que conoció de toda la vida.)

    Que lindo eres My Friend~ Te llamaré "By-Tor~"
    Oh My God!! Un búho Azul. (Cynthia iba paseando por el bosque cuando vio al animal quien sin dudarlo se pozó en su hombro, como si fuera alguien que conoció de toda la vida.) Que lindo eres My Friend~ Te llamaré "By-Tor~"
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  • -El inmenso salón del trono permanecía sumido en una penumbra rojiza. Las velas ardían lentamente a ambos lados de la estancia, proyectando sombras danzantes sobre las columnas negras y los enormes cortinajes de terciopelo carmesí. En lo alto de la escalinata, sentado sobre un trono de oscura majestuosidad, se encontraba el elfo. Su piel semejante a obsidiana reflejaba los destellos de las llamas, mientras delicadas vetas doradas recorrían su cuerpo como grietas de oro fundido. Sus largos cabellos blancos caían sobre sus hombros y pecho, contrastando con la oscuridad de su figura de una forma casi irreal.-

    -Permanecía reclinado con elegancia, apoyando el rostro sobre una mano mientras observaba el vacío con sus brillantes ojos carmesí. Las sedas rojas envolvían parcialmente su cuerpo, descendiendo por los brazos del trono como una cascada de sangre y terciopelo. No parecía un rey esperando audiencia, sino una entidad antigua que había contemplado el nacimiento y la caída de innumerables imperios. Su expresión era serena, distante, imposible de descifrar, como si sus pensamientos vagaran por recuerdos mucho más antiguos que la propia historia.-

    "Llegas tarde, cuanto tiempo pensabas hacerme esperar."
    -El inmenso salón del trono permanecía sumido en una penumbra rojiza. Las velas ardían lentamente a ambos lados de la estancia, proyectando sombras danzantes sobre las columnas negras y los enormes cortinajes de terciopelo carmesí. En lo alto de la escalinata, sentado sobre un trono de oscura majestuosidad, se encontraba el elfo. Su piel semejante a obsidiana reflejaba los destellos de las llamas, mientras delicadas vetas doradas recorrían su cuerpo como grietas de oro fundido. Sus largos cabellos blancos caían sobre sus hombros y pecho, contrastando con la oscuridad de su figura de una forma casi irreal.- -Permanecía reclinado con elegancia, apoyando el rostro sobre una mano mientras observaba el vacío con sus brillantes ojos carmesí. Las sedas rojas envolvían parcialmente su cuerpo, descendiendo por los brazos del trono como una cascada de sangre y terciopelo. No parecía un rey esperando audiencia, sino una entidad antigua que había contemplado el nacimiento y la caída de innumerables imperios. Su expresión era serena, distante, imposible de descifrar, como si sus pensamientos vagaran por recuerdos mucho más antiguos que la propia historia.- "Llegas tarde, cuanto tiempo pensabas hacerme esperar."
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  • Por fin me ha llegado las fotos de mi boda y simplemente no tengo palabras de expresar lo bonitas que son.

    Quiero dar las gracias a mis suegros por dejarnos celebrarlo en su rancho y también a mí amada Madd sin ti no había podido arreglarme Maddison Gilbert y también a Lillith Swan por el hermoso vestido que me hiciste. Me sentía como una auténtica princesa.

    Y por último y menos importante Thomas Williams te amo mucho mi príncipe azul
    Por fin me ha llegado las fotos de mi boda y simplemente no tengo palabras de expresar lo bonitas que son. Quiero dar las gracias a mis suegros por dejarnos celebrarlo en su rancho y también a mí amada Madd sin ti no había podido arreglarme [Gilbert_ruby97] y también a [CxLillith] por el hermoso vestido que me hiciste. Me sentía como una auténtica princesa. Y por último y menos importante [SnowJ] te amo mucho mi príncipe azul
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  • Como ya ha mencionado, tiene ganas de portarse mal. Pero tambien de premiar así que ha enviado el mismo mensaje a dos de sus personas favoritas Maximilian y Vox exactamente esto:

    : Papi ha vuelto a casa y me siento un poco solo ¿No va a venir mi amorcito a verme?

    Si. A los dos. Exactamente el mismo mensaje por que ¿Sociopata?¿Él? No… solo quiere ver cuál de sus amorcitos lo ha extrañado más. Y el primero que llegue se llevará el premio ¿Y si llegan a la vez? Bueno, premio doble pero para Valentino.
    Como ya ha mencionado, tiene ganas de portarse mal. Pero tambien de premiar así que ha enviado el mismo mensaje a dos de sus personas favoritas [Maxi8] y [V0XDEI] exactamente esto: 📲: Papi ha vuelto a casa y me siento un poco solo ¿No va a venir mi amorcito a verme? Si. A los dos. Exactamente el mismo mensaje por que ¿Sociopata?¿Él? No… solo quiere ver cuál de sus amorcitos lo ha extrañado más. Y el primero que llegue se llevará el premio ¿Y si llegan a la vez? Bueno, premio doble pero para Valentino.
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  • Así fue antes, pero ahora, a mi Chris le gusto mucho tal y como soy ♥
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  • La aproximación de una amenaza
    Fandom Original
    Categoría Fantasía
    *El reino de los dragones, un lugar hermoso y armonioso en el mundo de Undion, estaba bastante lejos de donde se encontraba la diosa Nidia. La reina veía el atardecer como siempre lo solía hacer frente a la fuente delante de su palacio, sin embargo, algo anormal apareció en su vista, muy a lo lejos se vio como caían un ejército de seres que rompieron el cielo dejando bruma rojiza detrás, estos al parecer iban justo a dónde se encontraba la reina de Elina con un fin no conocido*
    *El reino de los dragones, un lugar hermoso y armonioso en el mundo de Undion, estaba bastante lejos de donde se encontraba la diosa Nidia. La reina veía el atardecer como siempre lo solía hacer frente a la fuente delante de su palacio, sin embargo, algo anormal apareció en su vista, muy a lo lejos se vio como caían un ejército de seres que rompieron el cielo dejando bruma rojiza detrás, estos al parecer iban justo a dónde se encontraba la reina de Elina con un fin no conocido*
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    100
    Estado
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    || Pero como van a sacar 47 y 51? Pasen truco (?)
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  • El Reencuentro.
    Categoría Acción


    Primera parte: https://ficrol.com/posts/384516

    El dolor seguía aumentando y apenas podía mantenerme en pie. Mi respiración era agitada y sentía que algo dentro de mí intentaba escapar. Fue entonces cuando las vi, eran dos enormes alas negras que surgieron de mi espalda envueltas en una oleada de mana oscuro. Di un delante por puro reflejo.

    -¿Qué *****...?-

    Aquellas cosas eran enormes. Parecían alas de murciélago pertenecientes a una bestia, no a una demonio noble como yo. Intenté moverlas y para mi sorpresa, respondieron de inmediato. Un impulso repentino me arrancó del suelo y salí disparada hacia arriba.

    -¡Aaaaah!

    Por un instante pensé que iba a caer, pero mi cuerpo se estabilizó solo. Las alas obedecían mis movimientos como si siempre hubieran estado ahí. Atravesé el techo destruido de la biblioteca y me elevé sobre el castillo.

    El viento golpeó mi rostro, abajo podía ver una ciudad gigantesca, miles de luces, torres extrañas y calles iluminadas. Habian extraños vehículos moviéndose como si fueran criaturas mecánicas.

    Nunca había visto nada parecido, era hermoso y aterrador, ahí comprendí que no estaba en casa, este no era mi mundo.

    Seguí volando hasta alejarme del castillo y finalmente descendí en un lugar que parecía un parque. Durante horas luché contra mi propio cuerpo. Una y otra vez intentaba contener aquella energía que amenazaba con desgarrarme desde dentro. Cuando finalmente logré estabilizarme, mi forma cambió.

    Miré mis manos normales. un poco mas tranquila miré mi reflejo en el agua de una fuente cercana y sentí vergüenza. No tenía cuernos, no tenía alas. No tenía nada, parecía una descornada, la casta más baja y despreciada de mi mundo.

    Apreté los dientes con rabia, era humillante. -Papá, Mamá... denme fuerza.- *Susurre tratando de contener mis lagrimas, pero no era tiempo de llorar, si quería sobrevivir tendría que soportarlo.

    Los días siguientes fueron un infierno. Utilicé mi magia para someter a una humana y obligarla a servirme. Me proporcionó ropa, comida y un lugar donde ocultarme. Mientras ella dormía o realizaba las tareas que le ordenaba, yo pasaba horas intentando controlar aquella nueva condición.

    Mi verdadera forma demoníaca había cambiado, ya no era la demonio noble que había sido. Lo que aparecía cuando perdía el control era algo mucho peor, una especie de demonio bestia gigante, una monstruosidad, una Kyojin.

    Cada día conseguía mantener la apariencia humana durante más tiempo, aunque el esfuerzo seguía siendo agotador.

    Fue varios días después cuando ocurrió, caminaba sola por el mismo parque durante la noche. Había logrado mantener mi forma humana durante casi todo el día y comenzaba a pensar que finalmente estaba adaptándome a ese mundo pero entonces apareció.

    Un enorme pilar de luz bajo desde el cielo, me detuve de golpe, mi corazón comenzó a acelerarse. Podía sentirla, aquella energía la reconocía porque era la misma presencia que había percibido en el castillo.

    La misma que emanaban las reliquias prohibidas que mi familia resguardaba por su peligros poder, el poder Ishtar.

    Era tan intenso que me revolvió el estómago, mis ojos se entrecerraron, toda la rabia acumulada durante aquellos días volvió de golpe.

    Ellos me habían traído aquí, me secuestraron de mi hogar, ahora me daba cuenta que mi madre también habida sido secuestrada como yo. Ellos la tenian, me la quitaron hace 70 años, ellos eran los responsables de todo, esos malditos Ishtar.

    Mi cuerpo reaccionó, el mana explotó a mi alrededor, mis huesos crujieron, mis alas surgieron nuevamente, mis manos volvieron a deformarse pero esta vez no me asustaban, estas cosas horribles me iban a servir para pelear contra ellos. Senti una gran emoción, por fin podría vengarme. Este deseo de luchar hizo que mi tamaño aumentara hasta superar los dos metros. La forma Kyojin había regresado y ahora tenia la altura de mi madre.

    Sin perder un segundo mas batí mis alas y me lancé hacia el origen de aquella energía, atravesé el cielo nocturno a toda velocidad hasta localizar dos figuras, eran dos mujeres. Una de cabello azul y la otra de cabello rosa.

    Las observé desde el aire, no parecían gran cosa, la de cabello rosa tenía unos cuernos pequeños, tan pequeños que en mi mundo habría sido considerada una simple astilla, una demonio de rango inferior. Y sin embargo ambas desprendían aquella energía maldita. Mi mana explotó alrededor de mi cuerpo c mientras descendía frente a ellas. El suelo tembló cuando aterricé, mis alas se extendieron detrás de mí y mis ojos brillaron con furia.

    -Así que aquí están...- Una sonrisa de desprecio apareció en mi rostro. -Díganme algo, sucias Ishtar... ¿Por qué me trajeron a este mundo?

    Lombard Queen Azraeth Akane Qᵘᵉᵉⁿ Ishtar Veythra Lili Queen Ishtar
    Primera parte: https://ficrol.com/posts/384516 El dolor seguía aumentando y apenas podía mantenerme en pie. Mi respiración era agitada y sentía que algo dentro de mí intentaba escapar. Fue entonces cuando las vi, eran dos enormes alas negras que surgieron de mi espalda envueltas en una oleada de mana oscuro. Di un delante por puro reflejo. -¿Qué *****...?- Aquellas cosas eran enormes. Parecían alas de murciélago pertenecientes a una bestia, no a una demonio noble como yo. Intenté moverlas y para mi sorpresa, respondieron de inmediato. Un impulso repentino me arrancó del suelo y salí disparada hacia arriba. -¡Aaaaah! Por un instante pensé que iba a caer, pero mi cuerpo se estabilizó solo. Las alas obedecían mis movimientos como si siempre hubieran estado ahí. Atravesé el techo destruido de la biblioteca y me elevé sobre el castillo. El viento golpeó mi rostro, abajo podía ver una ciudad gigantesca, miles de luces, torres extrañas y calles iluminadas. Habian extraños vehículos moviéndose como si fueran criaturas mecánicas. Nunca había visto nada parecido, era hermoso y aterrador, ahí comprendí que no estaba en casa, este no era mi mundo. Seguí volando hasta alejarme del castillo y finalmente descendí en un lugar que parecía un parque. Durante horas luché contra mi propio cuerpo. Una y otra vez intentaba contener aquella energía que amenazaba con desgarrarme desde dentro. Cuando finalmente logré estabilizarme, mi forma cambió. Miré mis manos normales. un poco mas tranquila miré mi reflejo en el agua de una fuente cercana y sentí vergüenza. No tenía cuernos, no tenía alas. No tenía nada, parecía una descornada, la casta más baja y despreciada de mi mundo. Apreté los dientes con rabia, era humillante. -Papá, Mamá... denme fuerza.- *Susurre tratando de contener mis lagrimas, pero no era tiempo de llorar, si quería sobrevivir tendría que soportarlo. Los días siguientes fueron un infierno. Utilicé mi magia para someter a una humana y obligarla a servirme. Me proporcionó ropa, comida y un lugar donde ocultarme. Mientras ella dormía o realizaba las tareas que le ordenaba, yo pasaba horas intentando controlar aquella nueva condición. Mi verdadera forma demoníaca había cambiado, ya no era la demonio noble que había sido. Lo que aparecía cuando perdía el control era algo mucho peor, una especie de demonio bestia gigante, una monstruosidad, una Kyojin. Cada día conseguía mantener la apariencia humana durante más tiempo, aunque el esfuerzo seguía siendo agotador. Fue varios días después cuando ocurrió, caminaba sola por el mismo parque durante la noche. Había logrado mantener mi forma humana durante casi todo el día y comenzaba a pensar que finalmente estaba adaptándome a ese mundo pero entonces apareció. Un enorme pilar de luz bajo desde el cielo, me detuve de golpe, mi corazón comenzó a acelerarse. Podía sentirla, aquella energía la reconocía porque era la misma presencia que había percibido en el castillo. La misma que emanaban las reliquias prohibidas que mi familia resguardaba por su peligros poder, el poder Ishtar. Era tan intenso que me revolvió el estómago, mis ojos se entrecerraron, toda la rabia acumulada durante aquellos días volvió de golpe. Ellos me habían traído aquí, me secuestraron de mi hogar, ahora me daba cuenta que mi madre también habida sido secuestrada como yo. Ellos la tenian, me la quitaron hace 70 años, ellos eran los responsables de todo, esos malditos Ishtar. Mi cuerpo reaccionó, el mana explotó a mi alrededor, mis huesos crujieron, mis alas surgieron nuevamente, mis manos volvieron a deformarse pero esta vez no me asustaban, estas cosas horribles me iban a servir para pelear contra ellos. Senti una gran emoción, por fin podría vengarme. Este deseo de luchar hizo que mi tamaño aumentara hasta superar los dos metros. La forma Kyojin había regresado y ahora tenia la altura de mi madre. Sin perder un segundo mas batí mis alas y me lancé hacia el origen de aquella energía, atravesé el cielo nocturno a toda velocidad hasta localizar dos figuras, eran dos mujeres. Una de cabello azul y la otra de cabello rosa. Las observé desde el aire, no parecían gran cosa, la de cabello rosa tenía unos cuernos pequeños, tan pequeños que en mi mundo habría sido considerada una simple astilla, una demonio de rango inferior. Y sin embargo ambas desprendían aquella energía maldita. Mi mana explotó alrededor de mi cuerpo c mientras descendía frente a ellas. El suelo tembló cuando aterricé, mis alas se extendieron detrás de mí y mis ojos brillaron con furia. -Así que aquí están...- Una sonrisa de desprecio apareció en mi rostro. -Díganme algo, sucias Ishtar... ¿Por qué me trajeron a este mundo? [Lombard_9] [akane_qi] [Lili.Queen]
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