• *Tras una noche de insomnio. Mucho trabajo acumulado por hacer como todo lunes. Decido darme una pausa para ir a una cafetería con una buena lectura*

    Hmmphmm. Ya veo. Sabía que no es normal que la pareja del departamento de al lado sean tan felices, sonrían todo el tiempo y jamás discutan. Nadie es tan perfecto. Debería instalar algunas cámaras sólo por si las dudas.
    *Tras una noche de insomnio. Mucho trabajo acumulado por hacer como todo lunes. Decido darme una pausa para ir a una cafetería con una buena lectura* Hmmphmm. Ya veo. Sabía que no es normal que la pareja del departamento de al lado sean tan felices, sonrían todo el tiempo y jamás discutan. Nadie es tan perfecto. Debería instalar algunas cámaras sólo por si las dudas.
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  • Su viaje apenas comienza, sin rumbo y motivo fijo pero con la seguridad de que su andar lo llevará al destino merecido.

    Atravesó el desierto, su cuerpo entero soporto las olas de calor, arena peligrosa como púas que rompían la piel si no se termina cuidado en las tormentas.

    Navego por mares, la fuerza de la naturaleza volvía a mostrarle que en un parpadeo podía morir.

    Y hoy atraviesa el boscoso, lugar de nacimiento de la magia eterna donde se han establecido leyendas de los primeros Arcanos y sus secretos guardados con recelo permanecen custodiados por el Gran Árbol. — Fiuuu, asombroso para ser una estructura natural.— Tocó la barrera acorazada de madera, una superficie plana imposible de escalar por la dimensión ancho y largo. Se apoyo de espaldas, pensaría como pasar al otro lado si rodeando, escalando o finalmente buscando una opción alterna con los habitantes del lugar.
    Su viaje apenas comienza, sin rumbo y motivo fijo pero con la seguridad de que su andar lo llevará al destino merecido. Atravesó el desierto, su cuerpo entero soporto las olas de calor, arena peligrosa como púas que rompían la piel si no se termina cuidado en las tormentas. Navego por mares, la fuerza de la naturaleza volvía a mostrarle que en un parpadeo podía morir. Y hoy atraviesa el boscoso, lugar de nacimiento de la magia eterna donde se han establecido leyendas de los primeros Arcanos y sus secretos guardados con recelo permanecen custodiados por el Gran Árbol. — Fiuuu, asombroso para ser una estructura natural.— Tocó la barrera acorazada de madera, una superficie plana imposible de escalar por la dimensión ancho y largo. Se apoyo de espaldas, pensaría como pasar al otro lado si rodeando, escalando o finalmente buscando una opción alterna con los habitantes del lugar.
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  • Ahora me siento fuera de lugar... Como si no perteneciera a ningun lado.
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    ****Edad del Caos.****
    "Cuando el Ángel Dudó"

    Asuna se quedó paralizada. Conocía ese poder, no entendía cómo, pero lo conocía y eso la asustó más que cualquier otra cosa. De pronto, imágenes aparecieron en su mente como fragmentos de recuerdos olvidados. Vio un templo blanco, columnas bañadas por la luz de la luna y varias niñas jugando entre los jardines. Entonces vio a una pequeña niña muy parecida a Yen, solo que con piel normal de Elunai. La niña corría y reía dentro del templo mientras mujeres vestidas de blanco la observaban. Asuna sintió un fuerte dolor en la cabeza y retrocedió confundida. No entendía por qué conocía ese lugar ni por qué sentía nostalgia al verlo.

    Las imágenes desaparecieron y Asuna volvió en sí respirando agitadamente. Miró a Yen con furia.

    -¿Cómo puedes usar ese poder? ¡La bendición de Yue solo puede ser otorgada por la Diosa!

    Sujetó a Yen por el cuello y la estrelló contra la pared. -¡Los seres del caos no pueden usar luz sagrada!

    Yen apenas podía respirar. El sellado seguía debilitándola y había usado lo poco que le quedaba de energía para curar a Onix. -No sé… de qué hablas…-

    Asuna apretó más fuerte mientras los recuerdos seguían golpeando su mente. Ya no estaba segura de nada. Aquella energía era idéntica a la que las sacerdotisas usaban en los recuerdos que acababa de ver pero entonces las cadenas detrás de ella se tensaron de golpe.

    Onix había despertado, sin decir una palabra rompió los grilletes de sus brazos y atrapó el cuello de Asuna usando las mismas cadenas. Ambas cayeron al suelo mientras Yen terminaba desplomándose a un lado, demasiado débil para levantarse.

    Asuna intentó liberarse usando su fuerza y extendiendo sus alas, pero Onix tiraba con todas sus fuerzas. Las cadenas se hundían cada vez más en el cuello del ángel. Las manos de Onix comenzaron a sangrar por la presión, pero ella no se detuvo. Lo único que veía era a esa mujer intentando matar a Yen.

    Asuna golpeó el suelo desesperadamente mientras trataba de respirar. Sus alas comenzaron a desaparecer poco a poco. Intentó usar magia, pero no podía concentrarse. Onix siguió tirando de las cadenas incluso cuando sus brazos temblaban por el esfuerzo.

    Hasta que finalmente Asuna dejó de moverse, Onix permaneció unos segundos inmóvil, respirando agitadamente, todavía sujetando las cadenas por si aquella mujer volvía a levantarse. Cuando entendió que ya no reaccionaba, soltó las cadenas y corrió hacia Yen. Sus manos estaban destrozadas y llenas de sangre, pero ni siquiera las miró.

    Tomó a Yen entre sus brazos mientras ella apenas seguía consciente. -Nos largamos de aqui…

    Yen intentó responder, pero no tuvo fuerzas, entonces Onix salió de la celda cargándola y escapó a través de las ruinas iluminadas por la luna.
    ****Edad del Caos.**** "Cuando el Ángel Dudó" Asuna se quedó paralizada. Conocía ese poder, no entendía cómo, pero lo conocía y eso la asustó más que cualquier otra cosa. De pronto, imágenes aparecieron en su mente como fragmentos de recuerdos olvidados. Vio un templo blanco, columnas bañadas por la luz de la luna y varias niñas jugando entre los jardines. Entonces vio a una pequeña niña muy parecida a Yen, solo que con piel normal de Elunai. La niña corría y reía dentro del templo mientras mujeres vestidas de blanco la observaban. Asuna sintió un fuerte dolor en la cabeza y retrocedió confundida. No entendía por qué conocía ese lugar ni por qué sentía nostalgia al verlo. Las imágenes desaparecieron y Asuna volvió en sí respirando agitadamente. Miró a Yen con furia. -¿Cómo puedes usar ese poder? ¡La bendición de Yue solo puede ser otorgada por la Diosa! Sujetó a Yen por el cuello y la estrelló contra la pared. -¡Los seres del caos no pueden usar luz sagrada! Yen apenas podía respirar. El sellado seguía debilitándola y había usado lo poco que le quedaba de energía para curar a Onix. -No sé… de qué hablas…- Asuna apretó más fuerte mientras los recuerdos seguían golpeando su mente. Ya no estaba segura de nada. Aquella energía era idéntica a la que las sacerdotisas usaban en los recuerdos que acababa de ver pero entonces las cadenas detrás de ella se tensaron de golpe. Onix había despertado, sin decir una palabra rompió los grilletes de sus brazos y atrapó el cuello de Asuna usando las mismas cadenas. Ambas cayeron al suelo mientras Yen terminaba desplomándose a un lado, demasiado débil para levantarse. Asuna intentó liberarse usando su fuerza y extendiendo sus alas, pero Onix tiraba con todas sus fuerzas. Las cadenas se hundían cada vez más en el cuello del ángel. Las manos de Onix comenzaron a sangrar por la presión, pero ella no se detuvo. Lo único que veía era a esa mujer intentando matar a Yen. Asuna golpeó el suelo desesperadamente mientras trataba de respirar. Sus alas comenzaron a desaparecer poco a poco. Intentó usar magia, pero no podía concentrarse. Onix siguió tirando de las cadenas incluso cuando sus brazos temblaban por el esfuerzo. Hasta que finalmente Asuna dejó de moverse, Onix permaneció unos segundos inmóvil, respirando agitadamente, todavía sujetando las cadenas por si aquella mujer volvía a levantarse. Cuando entendió que ya no reaccionaba, soltó las cadenas y corrió hacia Yen. Sus manos estaban destrozadas y llenas de sangre, pero ni siquiera las miró. Tomó a Yen entre sus brazos mientras ella apenas seguía consciente. -Nos largamos de aqui… Yen intentó responder, pero no tuvo fuerzas, entonces Onix salió de la celda cargándola y escapó a través de las ruinas iluminadas por la luna.
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    Heeeyy chicos como están?? como han estado?? <3
    No pensé que volvería a verlos, almenos en un largo tiempo... pero siempre me quedó esa espina clavada de haberos abandonado :(
    Creéis que debería volver a rolear aquí?? sed sinceros, siento que no os traté como corresponde </3 me disculpo
    os amo <3
    Heeeyy chicos como están?? como han estado?? <3 No pensé que volvería a verlos, almenos en un largo tiempo... pero siempre me quedó esa espina clavada de haberos abandonado :( Creéis que debería volver a rolear aquí?? sed sinceros, siento que no os traté como corresponde </3 me disculpo os amo <3
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    ****Edad del Caos.****
    La Hija del Caos y la Luz de Yue

    La técnica de sellado atravesó el cuerpo de Yen como una descarga helada. Por un instante sintió que algo dentro de ella se rompía violentamente, como si le hubieran arrancado una parte del alma. La energía oscura que envolvía su espada desapareció de golpe y sus piernas cedieron. Cayó de rodillas entre los escombros mientras respiraba con dificultad.

    Asuna descendió lentamente frente a ella. Sus alas doradas iluminaban las ruinas y la sonrisa en su rostro mostraba una satisfacción cruel.

    -Por fin…- Dijo mientras bajaba su espada. -Por fin corté tu conexión con el poder del Caos.-

    Yen levantó la mirada confundida, sentía el cuerpo pesado, vacío.

    -¿Caos…? ¿De qué estás hablando…?-

    Asuna frunció el ceño, como si la pregunta le pareciera ridícula.

    -No te hagas la ignorante. Todos saben que tú y Ozma provienen del Mundo del Caos. Tu padre es el Rey del Caos… el monstruo que trajo destrucción a este mundo.-

    Por primera vez desde que comenzó la guerra, Yen entendió algo importante, sos Elunai realmente creían aquellas historias. Ella siempre pensó que “monstruos del caos” era solo una forma despectiva de referirse a ellos por su apariencia y poder. Nunca imaginó que los Dioses hubieran construido toda una mentira alrededor de su existencia.

    Yen apretó los dientes y logró levantarse un poco. -Mi padre no es ningún rey del caos…-

    Asuna rodó los ojos con fastidio. -Claro que lo es.

    -¡No!- Gritó Yen. -¡Oz no es un monstruo! ¡Es un esposo al que le arrebataron a su esposa! ¡Un padre al que le robaron a su hija… y le mataron a la otra!

    El viento recorrió las ruinas mientras su voz temblaba de rabia. -Los Elunai comenzaron todo esto. Mi padre solo se cansó de su crueldad… de sus experimentos… de sus mentiras!!-

    Pero Asuna ni siquiera tomó en serio sus palabras. Para ella, aquello no era más que la manipulación de una criatura nacida del Caos.

    -Siempre dicen cosas así.- Respondió con desprecio y antes de que Yen pudiera reaccionar, Asuna le golpeó el rostro con la empuñadura de su espada. Yen cayó inconsciente sobre las piedras destruidas.

    Horas después, despertó lentamente, el ambiente era frío y húmedo. Un débil olor a polvo antiguo llenaba el aire, Yen abrió los ojos y vio gruesos barrotes de la celda. Al girar la vista encontró a Onix encadenada contra la pared. Su cuerpo estaba lleno de heridas y marcas de golpes. La joven apenas podía mantenerse consciente. -Onix…!!!-

    Yen intentó levantarse, pero el sellado seguía afectándola. Su cuerpo se sentía extrañamente débil. Cada movimiento era pesado, antinatural. Onix levantó un poco la cabeza al escucharla.

    -Yen… ¿qué haces aquí…?-

    Yen ignoró el dolor y avanzó hasta ella tambaleándose. Se arrodilló frente a su amiga y observó las cadenas en sus brazos. Intentó usar nuevamente el poder oscuro al que estaba acostumbrada pero no ocurrió nada, el vacío seguía ahí, pero entonces, casi por instinto, recordó algo diferente, una sensación cálida, lejana y suave, la misma presencia que a veces sentía bajo la luna llena. Yen cerró los ojos y una pequeña luz blanca comenzó a aparecer entre sus manos.

    No era el poder oscuro que siempre había utilizado junto a Ozma, este era distinto, puro y sereno. La energía recorrió las cadenas y el cuerpo de Onix. Las heridas comenzaron a cerrarse lentamente mientras un brillo plateado envolvía la celda.

    Los ojos de Onix se abrieron con sorpresa. -¿Ese poder…?

    En el exterior, Asuna sintió aquella presencia y su expresión cambió por completo, el aura que provenía de la celda era imposible. Asuna corrió por los pasillos de las ruinas y abrió la puerta de golpe. La luz de la luna entraba por una pequeña ventana con barrotes, iluminando a Yen desde atrás. Su cabello oscuro reflejaba la luz plateada de tal forma que parecía volverse blanco por momentos, y entre sus manos seguía brillando aquella energía sagrada.

    Asuna retrocedió un paso, su mente no podía comprender lo que estaba viendo. Ese poder era idéntico al que las sacerdotisas Elunai utilizaban en los templos de la Diosa Yue.

    "¿Cómo es esto posible…?" *Se pregunto en su cabeaza. ¿Cómo podía una criatura nacida del Caos poseer un poder sagrado?
    ****Edad del Caos.**** La Hija del Caos y la Luz de Yue La técnica de sellado atravesó el cuerpo de Yen como una descarga helada. Por un instante sintió que algo dentro de ella se rompía violentamente, como si le hubieran arrancado una parte del alma. La energía oscura que envolvía su espada desapareció de golpe y sus piernas cedieron. Cayó de rodillas entre los escombros mientras respiraba con dificultad. Asuna descendió lentamente frente a ella. Sus alas doradas iluminaban las ruinas y la sonrisa en su rostro mostraba una satisfacción cruel. -Por fin…- Dijo mientras bajaba su espada. -Por fin corté tu conexión con el poder del Caos.- Yen levantó la mirada confundida, sentía el cuerpo pesado, vacío. -¿Caos…? ¿De qué estás hablando…?- Asuna frunció el ceño, como si la pregunta le pareciera ridícula. -No te hagas la ignorante. Todos saben que tú y Ozma provienen del Mundo del Caos. Tu padre es el Rey del Caos… el monstruo que trajo destrucción a este mundo.- Por primera vez desde que comenzó la guerra, Yen entendió algo importante, sos Elunai realmente creían aquellas historias. Ella siempre pensó que “monstruos del caos” era solo una forma despectiva de referirse a ellos por su apariencia y poder. Nunca imaginó que los Dioses hubieran construido toda una mentira alrededor de su existencia. Yen apretó los dientes y logró levantarse un poco. -Mi padre no es ningún rey del caos…- Asuna rodó los ojos con fastidio. -Claro que lo es. -¡No!- Gritó Yen. -¡Oz no es un monstruo! ¡Es un esposo al que le arrebataron a su esposa! ¡Un padre al que le robaron a su hija… y le mataron a la otra! El viento recorrió las ruinas mientras su voz temblaba de rabia. -Los Elunai comenzaron todo esto. Mi padre solo se cansó de su crueldad… de sus experimentos… de sus mentiras!!- Pero Asuna ni siquiera tomó en serio sus palabras. Para ella, aquello no era más que la manipulación de una criatura nacida del Caos. -Siempre dicen cosas así.- Respondió con desprecio y antes de que Yen pudiera reaccionar, Asuna le golpeó el rostro con la empuñadura de su espada. Yen cayó inconsciente sobre las piedras destruidas. Horas después, despertó lentamente, el ambiente era frío y húmedo. Un débil olor a polvo antiguo llenaba el aire, Yen abrió los ojos y vio gruesos barrotes de la celda. Al girar la vista encontró a Onix encadenada contra la pared. Su cuerpo estaba lleno de heridas y marcas de golpes. La joven apenas podía mantenerse consciente. -Onix…!!!- Yen intentó levantarse, pero el sellado seguía afectándola. Su cuerpo se sentía extrañamente débil. Cada movimiento era pesado, antinatural. Onix levantó un poco la cabeza al escucharla. -Yen… ¿qué haces aquí…?- Yen ignoró el dolor y avanzó hasta ella tambaleándose. Se arrodilló frente a su amiga y observó las cadenas en sus brazos. Intentó usar nuevamente el poder oscuro al que estaba acostumbrada pero no ocurrió nada, el vacío seguía ahí, pero entonces, casi por instinto, recordó algo diferente, una sensación cálida, lejana y suave, la misma presencia que a veces sentía bajo la luna llena. Yen cerró los ojos y una pequeña luz blanca comenzó a aparecer entre sus manos. No era el poder oscuro que siempre había utilizado junto a Ozma, este era distinto, puro y sereno. La energía recorrió las cadenas y el cuerpo de Onix. Las heridas comenzaron a cerrarse lentamente mientras un brillo plateado envolvía la celda. Los ojos de Onix se abrieron con sorpresa. -¿Ese poder…? En el exterior, Asuna sintió aquella presencia y su expresión cambió por completo, el aura que provenía de la celda era imposible. Asuna corrió por los pasillos de las ruinas y abrió la puerta de golpe. La luz de la luna entraba por una pequeña ventana con barrotes, iluminando a Yen desde atrás. Su cabello oscuro reflejaba la luz plateada de tal forma que parecía volverse blanco por momentos, y entre sus manos seguía brillando aquella energía sagrada. Asuna retrocedió un paso, su mente no podía comprender lo que estaba viendo. Ese poder era idéntico al que las sacerdotisas Elunai utilizaban en los templos de la Diosa Yue. "¿Cómo es esto posible…?" *Se pregunto en su cabeaza. ¿Cómo podía una criatura nacida del Caos poseer un poder sagrado?
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  • El regreso de la hora oscura parte 1
    Fandom Persona 3
    Categoría Acción
    Estaba siendo de esos días en el cual lo mejor era disfrutar de la noche, no era de ese tipo de gente que se queda hasta tarde en el trabajo. Pero hoy tanto yo como Aigis nos hemos quedado en el laboratorio tarde, ya que tenía que revisar tanto su fuente de alimentación y también armas. Estas últimas lleva sin usarlas desde que acabamos con Nyx en Tokyo bueno la dejamos débil... Kotone sin decir nada se sello para evitar desastres mayores, aún no sabemos con certeza si va a despertar del coma.

    Sigue siendo doloroso para todos, pero se que el que está más afectado es Shinjiro sempai... Nunca podré olvidar su rostro pálido al moverla y no recibir ningúna respuesta por parte de ella.

    Aigis
    Estaba siendo de esos días en el cual lo mejor era disfrutar de la noche, no era de ese tipo de gente que se queda hasta tarde en el trabajo. Pero hoy tanto yo como Aigis nos hemos quedado en el laboratorio tarde, ya que tenía que revisar tanto su fuente de alimentación y también armas. Estas últimas lleva sin usarlas desde que acabamos con Nyx en Tokyo bueno la dejamos débil... Kotone sin decir nada se sello para evitar desastres mayores, aún no sabemos con certeza si va a despertar del coma. Sigue siendo doloroso para todos, pero se que el que está más afectado es Shinjiro sempai... Nunca podré olvidar su rostro pálido al moverla y no recibir ningúna respuesta por parte de ella. [R0botx]
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
    18 turnos 0 maullidos
  • — Ah... como duele. —

    Arrastra la laza clavada a través de su pecho hasta poder quitarla completamente. La sangre brotaba del cuerpo, el no parecía estar en estado de shock.

    — No alcanzo las flechas de la espalda... Supongo que puedo caminar hasta estar más seguro y quitarlas luego. —
    — Ah... como duele. — Arrastra la laza clavada a través de su pecho hasta poder quitarla completamente. La sangre brotaba del cuerpo, el no parecía estar en estado de shock. — No alcanzo las flechas de la espalda... Supongo que puedo caminar hasta estar más seguro y quitarlas luego. —
    Me shockea
    Me entristece
    6
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  • Mis alitas y mi colita siguen siendo muy pequeñas... ¡Pero yo se que algún día crecerán! ¡Ya quiero algún día que mis hermanitos se sientan orgullosos de mi!

    •Como sus hermanos era todo lo que tenía en lo que respecta a familia de sangre, filyn quería buscar su aprobación y que se sentieran orgullosos de ella, seguía siendo una niña después de todo y solo quería impresionarlos.

    Sus escamas eran muy pequeñas y al igual que su dureza no era mucho, aún ni siquiera tenía su primera muda de escamas, tenían un color como un degradado desde un blanco hasta un azulado•
    Mis alitas y mi colita siguen siendo muy pequeñas... ¡Pero yo se que algún día crecerán! ¡Ya quiero algún día que mis hermanitos se sientan orgullosos de mi! •Como sus hermanos era todo lo que tenía en lo que respecta a familia de sangre, filyn quería buscar su aprobación y que se sentieran orgullosos de ella, seguía siendo una niña después de todo y solo quería impresionarlos. Sus escamas eran muy pequeñas y al igual que su dureza no era mucho, aún ni siquiera tenía su primera muda de escamas, tenían un color como un degradado desde un blanco hasta un azulado•
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  • ────¿No es curioso cómo las canciones pegan distinto cuando estás trapeando? Es lunes de bajón y también de llevar todos esos vasos que misteriosamente estaban construyendo su propia fortaleza sobre el tocador de vuelta a la cocina. Encontré muchas cosas interesantes, como mi calcetín con un agujero en el dedo pulgar, y también otras tantas que ya son auténticas reliquias, como este frasco de aquí: «Sueño de la Amapola» –giró el pequeño frasco entre sus dedos antes de acercarlo con cuidado a su nariz– Hummm... aún sigue conservando ese delicioso aroma de aquel entonces. Algún día le tocará el protagónico de su propia historia. Pero, hasta entonces, lo guardaré para cuando lo necesite. Estas últimas noches han sido muy... caóticas. Mi cabeza ya no puede con tanto.
    ────¿No es curioso cómo las canciones pegan distinto cuando estás trapeando? Es lunes de bajón y también de llevar todos esos vasos que misteriosamente estaban construyendo su propia fortaleza sobre el tocador de vuelta a la cocina. Encontré muchas cosas interesantes, como mi calcetín con un agujero en el dedo pulgar, y también otras tantas que ya son auténticas reliquias, como este frasco de aquí: «Sueño de la Amapola» –giró el pequeño frasco entre sus dedos antes de acercarlo con cuidado a su nariz– Hummm... aún sigue conservando ese delicioso aroma de aquel entonces. Algún día le tocará el protagónico de su propia historia. Pero, hasta entonces, lo guardaré para cuando lo necesite. Estas últimas noches han sido muy... caóticas. Mi cabeza ya no puede con tanto.
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