• « Como pude ser tan ciego y olvidar mis orígenes sin en esta guerra soy un competidor más. »
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  • ⸻ Las criaturas que me rodean son tan curiosas como únicas en su existencia, una de ellas ama comer por encima de todo y es quien más me acompaña, mientras la otra le encanta ensuciarse la amante del pescado, pan y queso crema.

    Sin duda, mi vida tiene color. ⸻
    ⸻ Las criaturas que me rodean son tan curiosas como únicas en su existencia, una de ellas ama comer por encima de todo y es quien más me acompaña, mientras la otra le encanta ensuciarse la amante del pescado, pan y queso crema. Sin duda, mi vida tiene color. ⸻
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  • Los días pasan igual que la vidas humanas..
    - Mientras una pequeña brisa entro por la ventana rodeando a la joven moviendo su cabello plateado y deshaciendo los dientes de león que tiene en sus manos generando que flotaran en el aire como pequeño paracaídas -

    Tan frágiles pero tan hermosas..
    Cambiantes cuando el entorno así lo indica..
    Viajan trayectorias largas para cumplir su meta..
    Y yo los acompaño durante toda su vida...
    En esta y en la otra..
    Los días pasan igual que la vidas humanas.. - Mientras una pequeña brisa entro por la ventana rodeando a la joven moviendo su cabello plateado y deshaciendo los dientes de león que tiene en sus manos generando que flotaran en el aire como pequeño paracaídas - Tan frágiles pero tan hermosas.. Cambiantes cuando el entorno así lo indica.. Viajan trayectorias largas para cumplir su meta.. Y yo los acompaño durante toda su vida... En esta y en la otra..
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  • —¿Me dejas pintarte? Prometo que no voy a usar tu imagen para rituales oscuros... —detras de ella, Dread, uno de sus tentáculos, se agitó como villano de película, hizo poses de "mwahaha" y movimientos que claramente insinuaban lo contrario— ...O bueno, no sin preguntar antes.
    —¿Me dejas pintarte? Prometo que no voy a usar tu imagen para rituales oscuros... —detras de ella, Dread, uno de sus tentáculos, se agitó como villano de película, hizo poses de "mwahaha" y movimientos que claramente insinuaban lo contrario— ...O bueno, no sin preguntar antes.
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  • ✦ ──《 ✧ 》── ✦

    “Hoy dejo atrás el eco de quien fui… y doy el primer paso como alguien que aún no tiene nombre, pero sí un destino que arde por escribirse.”

    ✦ ──《 ✧ 》── ✦
    ✦ ──《 ✧ 》── ✦ “Hoy dejo atrás el eco de quien fui… y doy el primer paso como alguien que aún no tiene nombre, pero sí un destino que arde por escribirse.” ✦ ──《 ✧ 》── ✦
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  • El portal se abrió en medio de ciudad pentagrama atrayendo miradas sorprendidas. ¿Por qué allí? Si sus vacaciones iban a verse interrumpidas, al menos debía asegurarse de que su retorno fuera cuanto menos escandaloso; asegurarse que todos supieran que ella estaba allí. Aún si su plan de permanecer fuera algo temporal parecía que debía recordar quién era la reina de aquel lugar; la verdadera soberana.
    Que el cielo se enterara que había abandonado la tranquilidad y confort del Edén no era algo que le preocupara ¿Qué era un par de plumas menos en las engreídas alas de Sera? De todas formas sólo el propio narcisismo de los ángeles pudo haberlos engañado con una verdad tan falsa como podía serlo ella; que la tenían como prisionera. Jamás lo había sido. ¿Cómo atraparla si no fue ella misma quien decidió dejarse atrapar para tomarse un descanso? Si es que algún plan de doble sentido impulsado por sus propias ambiciones no era el motivo real, claro. Aunque eso era algo que sólo ella sabía.

    Cruzó el portal aún con el atuendo tan casual que llevaba desde el jardín celestial; sin molestarse en quitarse sus gafas o su sombrero. Ignorando por completo las mandíbulas caer en los pecadores a su alrededor que habían presenciado su aparición, incluso algún otro que se había agotado con su bebida o los ojos desorbitados en sus espectadores.
    El silencio sepulcral en las calles infernales mientras el portal se cerraba detrás de ella. Sólo el resonar de sus tacos con aquel cautivador andar mientras se acercó al primer desdichado que encontró que parecía anonadado por su presencia y... Honestamente ¿Cómo culparlo? Con un dedo de su mano apenas si rozó el cuello del demonio, ascendiendo hasta su mentón para obligarle a mantener la mirada en alto aunque jamás se molestó en bajarse los lentes

    — Ow, mi pobre, desdichada y casi inútil alma pecadora... La fortuna parece haberte sonreído pues tendrás la oportunidad de ayudarme. ¿Por qué no me dices dónde está el hotel de mi adorada e ingenua hija? —

    ¿Podía saber aquella información por su propia cuenta? Por supuesto, pero dónde estaría la diversión si lo hiciera aquello era por mucho más entretenido.
    Temblando cual gelatina, con evidente sudor, con unos nervios que parecían superar los de un perro rosado y un tartamudeo aún peor que los de un puerquito con traje; acabó por señalarle el camino. Su encantadora sonrisa en su rostro mientras al alejarse le lanzaba un beso desde la distancia.

    — Sabía que serías útil, gracias querido —

    Con su cabello que parecía ondear en una brisa inexistente, siguió alejándose por las calles infernales en un andar casi hipnotizante como su misma apariencia. Atrajo miradas y estaba segura que incluso la de cámaras.
    La expresión perpleja en el rostro de todos mientras, tras salir del trance, el rumor comenzaba a esparcirse; en voz alta, en redes, en cada lugar donde la noticia pudiera llegar.

    Lilith había vuelto.
    El portal se abrió en medio de ciudad pentagrama atrayendo miradas sorprendidas. ¿Por qué allí? Si sus vacaciones iban a verse interrumpidas, al menos debía asegurarse de que su retorno fuera cuanto menos escandaloso; asegurarse que todos supieran que ella estaba allí. Aún si su plan de permanecer fuera algo temporal parecía que debía recordar quién era la reina de aquel lugar; la verdadera soberana. Que el cielo se enterara que había abandonado la tranquilidad y confort del Edén no era algo que le preocupara ¿Qué era un par de plumas menos en las engreídas alas de Sera? De todas formas sólo el propio narcisismo de los ángeles pudo haberlos engañado con una verdad tan falsa como podía serlo ella; que la tenían como prisionera. Jamás lo había sido. ¿Cómo atraparla si no fue ella misma quien decidió dejarse atrapar para tomarse un descanso? Si es que algún plan de doble sentido impulsado por sus propias ambiciones no era el motivo real, claro. Aunque eso era algo que sólo ella sabía. Cruzó el portal aún con el atuendo tan casual que llevaba desde el jardín celestial; sin molestarse en quitarse sus gafas o su sombrero. Ignorando por completo las mandíbulas caer en los pecadores a su alrededor que habían presenciado su aparición, incluso algún otro que se había agotado con su bebida o los ojos desorbitados en sus espectadores. El silencio sepulcral en las calles infernales mientras el portal se cerraba detrás de ella. Sólo el resonar de sus tacos con aquel cautivador andar mientras se acercó al primer desdichado que encontró que parecía anonadado por su presencia y... Honestamente ¿Cómo culparlo? Con un dedo de su mano apenas si rozó el cuello del demonio, ascendiendo hasta su mentón para obligarle a mantener la mirada en alto aunque jamás se molestó en bajarse los lentes — Ow, mi pobre, desdichada y casi inútil alma pecadora... La fortuna parece haberte sonreído pues tendrás la oportunidad de ayudarme. ¿Por qué no me dices dónde está el hotel de mi adorada e ingenua hija? — ¿Podía saber aquella información por su propia cuenta? Por supuesto, pero dónde estaría la diversión si lo hiciera aquello era por mucho más entretenido. Temblando cual gelatina, con evidente sudor, con unos nervios que parecían superar los de un perro rosado y un tartamudeo aún peor que los de un puerquito con traje; acabó por señalarle el camino. Su encantadora sonrisa en su rostro mientras al alejarse le lanzaba un beso desde la distancia. — Sabía que serías útil, gracias querido — Con su cabello que parecía ondear en una brisa inexistente, siguió alejándose por las calles infernales en un andar casi hipnotizante como su misma apariencia. Atrajo miradas y estaba segura que incluso la de cámaras. La expresión perpleja en el rostro de todos mientras, tras salir del trance, el rumor comenzaba a esparcirse; en voz alta, en redes, en cada lugar donde la noticia pudiera llegar. Lilith había vuelto.
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  • Como me habria encantado enseñarle esta transformación a Sain para entre los dos joder a la mamá pero no se pudo mis hijos me abandonaron que más da seguir adelante y desearles lo mejor
    Como me habria encantado enseñarle esta transformación a Sain para entre los dos joder a la mamá pero no se pudo mis hijos me abandonaron que más da seguir adelante y desearles lo mejor
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  • —He recorrido medio mundo. He conocido... -entrecierra los ojos mientras hace recuento mental y termina resoplando debido a que era un número complicado de calcular— a miles de personas... He leído libros, recorrido bibliotecas, santuarios, chamanes y adivinos... En busca de una sola respuesta... -alza el dedo indice- Una sola respuesta...

    El camarero alza sus cejas mientras sus manos detienen su tarea y el trapo con el que habia estado secando el vaso queda preso entre su mano tensa y el borde del vaso.

    -¿Cu-cual respuesta? -tartamudea el camarero, totalmente perdido en aquella conversación.

    -¿Como matar a alguien que no puede... morir? -sentencia haciendo un gesto con su dedo antes de usar esa mano para tomar su vaso de chupito y bebérselo de un trago.

    -Hmmm. -compone una expresión amarga ante el regusto del whisky- No es un hombre realmente, es demoníaco. Pero no en sentido literal.... -sacude la mano restándole importante- Esos son... otra cosa... Maquiavélico lo llamaría, más bien.
    —He recorrido medio mundo. He conocido... -entrecierra los ojos mientras hace recuento mental y termina resoplando debido a que era un número complicado de calcular— a miles de personas... He leído libros, recorrido bibliotecas, santuarios, chamanes y adivinos... En busca de una sola respuesta... -alza el dedo indice- Una sola respuesta... El camarero alza sus cejas mientras sus manos detienen su tarea y el trapo con el que habia estado secando el vaso queda preso entre su mano tensa y el borde del vaso. -¿Cu-cual respuesta? -tartamudea el camarero, totalmente perdido en aquella conversación. -¿Como matar a alguien que no puede... morir? -sentencia haciendo un gesto con su dedo antes de usar esa mano para tomar su vaso de chupito y bebérselo de un trago. -Hmmm. -compone una expresión amarga ante el regusto del whisky- No es un hombre realmente, es demoníaco. Pero no en sentido literal.... -sacude la mano restándole importante- Esos son... otra cosa... Maquiavélico lo llamaría, más bien.
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  • — Conoces bastante bien mis gustos, así que no debería sorprender lo exigente que puedo llegar a ser, ya sea en el trabajo o en mí vida personal.

    Otra charla cotidiana con una amistad bastante antigua como prolongada através de los años transcurridos; al parecer se comprendían muy bien, más de lo esperado.
    — Conoces bastante bien mis gustos, así que no debería sorprender lo exigente que puedo llegar a ser, ya sea en el trabajo o en mí vida personal. Otra charla cotidiana con una amistad bastante antigua como prolongada através de los años transcurridos; al parecer se comprendían muy bien, más de lo esperado.
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  • Uhm...Esto debe salir como debe de salir...
    Uhm...Esto debe salir como debe de salir...
    Me enjaja
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