• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Bienvenidos a mi perfil, es un gusto recibirles y conocerles. Antes de iniciar con la actividad rolística, me gustaría dejar en claro que esta cuenta es para divertirme y, en especial, "payasear" con la actitud antipática del dios del inframundo. Sin embargo, no descarto la posibilidad de rolear un poco del canon y llevar a cabo algo de "Battle".

    Soy muy paciente y tolerante, aunque también quisiera pedir respeto al usuario, de mi parte yo les respetaré de la misma manera. Si tienen alguna protesta o duda, no demoren en hacermelo saber por mensaje privado. Soy todo oídos. No obstante que a veces la paciencia tiene límites.

    Recordemos que la actitud del personaje no es mi actitud como usuario... Bueno, a veces, más no refleja un desprecio real hacia ustedes. Hades manejará un humor ácido y, hasta a veces, negro. Sarcástico, burlón y amargado. No se ofendan.

    No soy mucho de hacer "lemon" y la verdad eso es para Perséfone (Si se deja).

    ~ MENSAJE A LOS VISITANTES: ~
    "Quien se atreva a entrar a mis dominios, que abandone toda esperanza."

    https://youtu.be/BpPGbt1NqLU?si=D8Jp0mzkEEz4LAgj
    Bienvenidos a mi perfil, es un gusto recibirles y conocerles. Antes de iniciar con la actividad rolística, me gustaría dejar en claro que esta cuenta es para divertirme y, en especial, "payasear" con la actitud antipática del dios del inframundo. Sin embargo, no descarto la posibilidad de rolear un poco del canon y llevar a cabo algo de "Battle". Soy muy paciente y tolerante, aunque también quisiera pedir respeto al usuario, de mi parte yo les respetaré de la misma manera. Si tienen alguna protesta o duda, no demoren en hacermelo saber por mensaje privado. Soy todo oídos. No obstante que a veces la paciencia tiene límites. Recordemos que la actitud del personaje no es mi actitud como usuario... Bueno, a veces, más no refleja un desprecio real hacia ustedes. Hades manejará un humor ácido y, hasta a veces, negro. Sarcástico, burlón y amargado. No se ofendan. No soy mucho de hacer "lemon" y la verdad eso es para Perséfone (Si se deja). ~ MENSAJE A LOS VISITANTES: ~ "Quien se atreva a entrar a mis dominios, que abandone toda esperanza." https://youtu.be/BpPGbt1NqLU?si=D8Jp0mzkEEz4LAgj
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    Cláusulas para una buena convivencia:

    1. Rol en tercera persona, algunos datos están en el perfil y otros en el apartado respectivo a la biografía del personaje.

    2. No partner, si surge un romance entre los personajes sera por el tiempo de convivencia que estos tengan pero en este momento no es mi prioridad.

    3. Paciencia y respeto, el flujo de mis respuestas es variable como puedo responder seguido como puedo tardar días, si esto representa un problema anula cualquier intento de interacción.

    4. Roleo tanto por publicación como por privado. Si el reflejo del interés es nulo, anulare toda interacción futura y eliminaré solicitud.

    5. Yo agrego, yo envío rol. Los adornos vienen sobrando y no me molestan, pero busco ser publicación y actividad que números.

    6. Cero datos de usuario, contemplar la ficción dentro de la plataforma solamente como rol.

    7. Cuentas con exceso de NSFW no las aceptaré.

    Gracias por leer.
    Cláusulas para una buena convivencia: 1. Rol en tercera persona, algunos datos están en el perfil y otros en el apartado respectivo a la biografía del personaje. 2. No partner, si surge un romance entre los personajes sera por el tiempo de convivencia que estos tengan pero en este momento no es mi prioridad. 3. Paciencia y respeto, el flujo de mis respuestas es variable como puedo responder seguido como puedo tardar días, si esto representa un problema anula cualquier intento de interacción. 4. Roleo tanto por publicación como por privado. Si el reflejo del interés es nulo, anulare toda interacción futura y eliminaré solicitud. 5. Yo agrego, yo envío rol. Los adornos vienen sobrando y no me molestan, pero busco ser publicación y actividad que números. 6. Cero datos de usuario, contemplar la ficción dentro de la plataforma solamente como rol. 7. Cuentas con exceso de NSFW no las aceptaré. Gracias por leer.
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  • 𝐋𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧.





    El hombre habla con la urgencia de quien teme que el silencio revele demasiado. Sus palabras llegan en ráfagas desordenadas: insomnio, ansiedad, una irritación constante que dice no comprender. Intenta hilar los hechos como si fuesen síntomas de algo externo, algo que pudiera señalarse, nombrarse, tratarse.

    Frente a él, el Dr. Lecter permanece inmóvil.

    Las manos descansan entrelazadas por encima de una de sus rodillas, las cuales están cruzadas una encima de la otra. La postura es impecable, la expresión serena, casi indulgente. A primera vista parece la imagen perfecta de la atención profesional. El paciente interpreta esa quietud como paciencia. Como compasión.

    Es un error garrafal como delicado, cabe mencionar. Hannibal escucha, sí, pero no las palabras.

    Observa.

    El ritmo irregular de la respiración. La forma en que los dedos del hombre se crispan cuando menciona a su hermano. La manera casi imperceptible en que su mirada se aparta cada vez que la conversación se aproxima a algo que preferiría no mirar directamente. Las confesiones humanas rara vez se encuentran en lo que dice.

    𝑆𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑣𝑎𝑠𝑖𝑜́𝑛.

    Qué criatura más transparente, piensa Hannibal con una calma que roza lo contemplativo.

    El paciente continúa hablando, ahora más rápido, como si el simple acto de hablar pudiera mantener a raya aquello que se agita en su interior. Habla de frustración. De rabia contenida, o de una incomodidad de impulso.

    La palabra no llega siquiera a pronunciarse. No todavía.

    Hannibal inclina apenas la cabeza, observándolo como un conservador de museo examinaría una pintura antigua bajo una luz más cuidadosa. Cada grieta en la superficie revela algo del artista.

    Cada silencio revela algo del alma.

    El paciente finalmente se queda sin palabras. El aire del consultorio se aquieta, cargado con esa tensión suave que aparece cuando alguien espera ser juzgado.

    El Dr. Lecter sostiene su mirada durante un instante. Luego una leve sonrisa, tan educada como inescrutable, aparece en sus labios.

    —Es curioso —dice finalmente, con una voz baja y perfectamente cálida—.

    Una pausa elegante, casi pensativa.

    —Las personas suelen venir aquí creyendo que desean respuestas.

    Sus ojos permanecen tranquilos, atentos.

    —Pero con frecuencia... lo que realmente buscan es permiso para reconocer aquello que ya saben.
    𝐋𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧. El hombre habla con la urgencia de quien teme que el silencio revele demasiado. Sus palabras llegan en ráfagas desordenadas: insomnio, ansiedad, una irritación constante que dice no comprender. Intenta hilar los hechos como si fuesen síntomas de algo externo, algo que pudiera señalarse, nombrarse, tratarse. Frente a él, el Dr. Lecter permanece inmóvil. Las manos descansan entrelazadas por encima de una de sus rodillas, las cuales están cruzadas una encima de la otra. La postura es impecable, la expresión serena, casi indulgente. A primera vista parece la imagen perfecta de la atención profesional. El paciente interpreta esa quietud como paciencia. Como compasión. Es un error garrafal como delicado, cabe mencionar. Hannibal escucha, sí, pero no las palabras. Observa. El ritmo irregular de la respiración. La forma en que los dedos del hombre se crispan cuando menciona a su hermano. La manera casi imperceptible en que su mirada se aparta cada vez que la conversación se aproxima a algo que preferiría no mirar directamente. Las confesiones humanas rara vez se encuentran en lo que dice. 𝑆𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑣𝑎𝑠𝑖𝑜́𝑛. Qué criatura más transparente, piensa Hannibal con una calma que roza lo contemplativo. El paciente continúa hablando, ahora más rápido, como si el simple acto de hablar pudiera mantener a raya aquello que se agita en su interior. Habla de frustración. De rabia contenida, o de una incomodidad de impulso. La palabra no llega siquiera a pronunciarse. No todavía. Hannibal inclina apenas la cabeza, observándolo como un conservador de museo examinaría una pintura antigua bajo una luz más cuidadosa. Cada grieta en la superficie revela algo del artista. Cada silencio revela algo del alma. El paciente finalmente se queda sin palabras. El aire del consultorio se aquieta, cargado con esa tensión suave que aparece cuando alguien espera ser juzgado. El Dr. Lecter sostiene su mirada durante un instante. Luego una leve sonrisa, tan educada como inescrutable, aparece en sus labios. —Es curioso —dice finalmente, con una voz baja y perfectamente cálida—. Una pausa elegante, casi pensativa. —Las personas suelen venir aquí creyendo que desean respuestas. Sus ojos permanecen tranquilos, atentos. —Pero con frecuencia... lo que realmente buscan es permiso para reconocer aquello que ya saben.
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  • *sacaría su guitarra y la pondría en su regazo y empezaría a cantar con una voz angelical*

    Cómo estarán en la ensenada, el viejo ceibal
    Los jazmineros y orquídeas en flor?
    Donde cantó dulcemente el zorzal
    Quiero volver a contemplarme en tus ojos cambá
    Y que me beses como te besé
    Bajo la sombra del jacarandá
    Niño, apoyate en mis recuerdos, intentá dormir en paz
    Siento el peso en tu conciencia por el llanto de mamá
    Vi que el miedo al abandono no te deja respirar
    Siento el nudo de tu panza cuando te hablan de papá
    Niño, haz las paces con la vida, no es de piedra el pastizal
    La nostalgia de tu antes no te deja caminar
    ¿Quién mató tu sonrisita de ilusión y de bondad?
    Sé que te querés dormir pa' no volver a despertar
    Amor, no llores, veo luz en tus males
    Siguiéndote el corazón, bailando en un canto de zorzales
    Niño, soy un hombre con tristeza, sé del peso en tu verdad
    Escaparte por robar porque robás para cenar
    Vi tus dedos en el barro con olor a libertad
    Sé que te querés dormir pa' no volver a despertar
    Por el mundo vas de pillo con alma de caramelo
    Vi la vida en tus nudillos y su odio en tus hoyuelos (ah, ah, ah, ah)
    Le rezaste a unos amigos, pues no todos van al cielo
    Pero vos sos un grial
    Amor, no llores, veo luz en tus males
    Siguiéndote el corazón, bailando en un canto de zorzal
    Amor, no llores, veo luz en tus males
    Siguiéndote el corazón
    Hijo, me robaron tus ojitos los momentos que perdí
    Pedí tiempo a mi destino, y dijo, "hoy te toca a ti"
    Sé que un día serás grande, sé que un día entenderás
    Los consejos de tu viejo, estoy descansando en paz
    *sacaría su guitarra y la pondría en su regazo y empezaría a cantar con una voz angelical* Cómo estarán en la ensenada, el viejo ceibal Los jazmineros y orquídeas en flor? Donde cantó dulcemente el zorzal Quiero volver a contemplarme en tus ojos cambá Y que me beses como te besé Bajo la sombra del jacarandá Niño, apoyate en mis recuerdos, intentá dormir en paz Siento el peso en tu conciencia por el llanto de mamá Vi que el miedo al abandono no te deja respirar Siento el nudo de tu panza cuando te hablan de papá Niño, haz las paces con la vida, no es de piedra el pastizal La nostalgia de tu antes no te deja caminar ¿Quién mató tu sonrisita de ilusión y de bondad? Sé que te querés dormir pa' no volver a despertar Amor, no llores, veo luz en tus males Siguiéndote el corazón, bailando en un canto de zorzales Niño, soy un hombre con tristeza, sé del peso en tu verdad Escaparte por robar porque robás para cenar Vi tus dedos en el barro con olor a libertad Sé que te querés dormir pa' no volver a despertar Por el mundo vas de pillo con alma de caramelo Vi la vida en tus nudillos y su odio en tus hoyuelos (ah, ah, ah, ah) Le rezaste a unos amigos, pues no todos van al cielo Pero vos sos un grial Amor, no llores, veo luz en tus males Siguiéndote el corazón, bailando en un canto de zorzal Amor, no llores, veo luz en tus males Siguiéndote el corazón Hijo, me robaron tus ojitos los momentos que perdí Pedí tiempo a mi destino, y dijo, "hoy te toca a ti" Sé que un día serás grande, sé que un día entenderás Los consejos de tu viejo, estoy descansando en paz
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    | A Celes le gustan mucho los mimos. (?)

    Gracias por la paciencia, ya les respondo en breve. <3
    | A Celes le gustan mucho los mimos. (?) Gracias por la paciencia, ya les respondo en breve. <3
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  • "La ciencia no es sólo el fruto del árbol del conocimiento, es el mismo árbol".
    "La ciencia no es sólo el fruto del árbol del conocimiento, es el mismo árbol".
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  • *movía la sartén con una mezcla de prisa y desdén; después de todo, Sheril le había encasquetado de nuevo a Road como si él no tuviera mejores cosas que hacer.*

    —Ten algo de paciencia, Road. No soy un experto en estas tareas domésticas, y mucho menos tu sirviente personal.—
    *movía la sartén con una mezcla de prisa y desdén; después de todo, Sheril le había encasquetado de nuevo a Road como si él no tuviera mejores cosas que hacer.* —Ten algo de paciencia, Road. No soy un experto en estas tareas domésticas, y mucho menos tu sirviente personal.—
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    FICHA DE PERSONAJE: SEBASTIAN MALPHAS
    "LA SOMBRA CORTÉS"

    ⛨ Nombre Real: Sebastian Malphas Ishtar-Vane.

    ⛨ Rango: Mayordomo Real del Palacio Carmesí y Supervisor de la Servidumbre Etérea.

    ⛨ Atributos Visuales: Viste un frac impecable que oculta tatuajes rúnicos de color naranja incandescente. Posee cabello blanco plateado, cuernos negros pulidos y ojos que cambian de azul gélido a un rojo carmesí cuando detecta una falta de etiqueta o una amenaza.

    ⛨ Habilidad Primaria: Omnipresencia de Sombra. Puede fundirse con cualquier superficie oscura del palacio, permitiéndole aparecer instantáneamente detrás del Emperador para ofrecerle una copa o para degollar a un infiltrado.

    EL ASCENSO DEL MAYORDOMO INFERNAL

    1. La Selección de la Sangre
    Sebastián no fue elegido por su linaje, sino por su eficiencia absoluta. Durante las purgas de los reinos periféricos, Metphies buscaba a alguien capaz de mantener el orden en el caos. Sebastian demostró su valía al aniquilar a un batallón rebelde completo sin derramar una sola gota de sangre sobre su uniforme blanco, impresionando al Emperador con su control quirúrgico del poder.

    2. El Pacto del Silencio Eterno
    Para ocupar su cargo, se sometió al Ritual de la Lengua de Hierro. Metphies vinculó la sombra de Sebastián al trono, asegurando que el mayordomo sea una extensión de su propia voluntad. Sus tatuajes solares no son solo decorativos; son sellos que contienen la furia de "La Bestia" para que Sebastián pueda interactuar con la nobleza sin desintegrarlos por accidente.

    3. La Noche de las Mil Copas Rotas
    Su posición quedó grabada en la historia durante la Gran Gala de Ishtar. Un grupo de asesinos camuflados como sirvientes intentó atacar durante el brindis principal.

    La Táctica: Sebastián, moviéndose a una velocidad que desafiaba la física, interceptó cada proyectil y veneno antes de que los invitados lo notaran, continuando su servicio como si nada hubiera pasado.

    El Reconocimiento: Al terminar la noche, con los traidores eliminados discretamente, Metphies le otorgó las llaves de las dimensiones del palacio. "Tu servicio es la armonía en mi imperio de guerra", declaró el soberano.

    4. El Guante de Terciopelo y Hierro
    Como Mayordomo, Sebastián es el filtro final del Emperador. Él coordina las agendas de la Sub-Comandante Eris y el Guardián Kaelum, asegurando que el engranaje del Imperio Carmesí nunca chirríe. Su cortesía es legendaria, pero su crueldad es el cimiento sobre el que descansa la paz del palacio.

    ESTADO ACTUAL
    Sebastián reside en una dimensión de bolsillo conectada a la sombra del Emperador. Siempre está a un paso de distancia, con una bandeja de plata en una mano y una daga rúnica oculta en la otra. Se dice que es el único ser que conoce los verdaderos pensamientos de Metphies, lo que lo convierte en el ser más peligroso y respetado de la corte.
    🌒 FICHA DE PERSONAJE: SEBASTIAN MALPHAS "LA SOMBRA CORTÉS" ⛨ Nombre Real: Sebastian Malphas Ishtar-Vane. ⛨ Rango: Mayordomo Real del Palacio Carmesí y Supervisor de la Servidumbre Etérea. ⛨ Atributos Visuales: Viste un frac impecable que oculta tatuajes rúnicos de color naranja incandescente. Posee cabello blanco plateado, cuernos negros pulidos y ojos que cambian de azul gélido a un rojo carmesí cuando detecta una falta de etiqueta o una amenaza. ⛨ Habilidad Primaria: Omnipresencia de Sombra. Puede fundirse con cualquier superficie oscura del palacio, permitiéndole aparecer instantáneamente detrás del Emperador para ofrecerle una copa o para degollar a un infiltrado. 🏛️ EL ASCENSO DEL MAYORDOMO INFERNAL 1. La Selección de la Sangre Sebastián no fue elegido por su linaje, sino por su eficiencia absoluta. Durante las purgas de los reinos periféricos, Metphies buscaba a alguien capaz de mantener el orden en el caos. Sebastian demostró su valía al aniquilar a un batallón rebelde completo sin derramar una sola gota de sangre sobre su uniforme blanco, impresionando al Emperador con su control quirúrgico del poder. 2. El Pacto del Silencio Eterno Para ocupar su cargo, se sometió al Ritual de la Lengua de Hierro. Metphies vinculó la sombra de Sebastián al trono, asegurando que el mayordomo sea una extensión de su propia voluntad. Sus tatuajes solares no son solo decorativos; son sellos que contienen la furia de "La Bestia" para que Sebastián pueda interactuar con la nobleza sin desintegrarlos por accidente. 3. La Noche de las Mil Copas Rotas Su posición quedó grabada en la historia durante la Gran Gala de Ishtar. Un grupo de asesinos camuflados como sirvientes intentó atacar durante el brindis principal. La Táctica: Sebastián, moviéndose a una velocidad que desafiaba la física, interceptó cada proyectil y veneno antes de que los invitados lo notaran, continuando su servicio como si nada hubiera pasado. El Reconocimiento: Al terminar la noche, con los traidores eliminados discretamente, Metphies le otorgó las llaves de las dimensiones del palacio. "Tu servicio es la armonía en mi imperio de guerra", declaró el soberano. 4. El Guante de Terciopelo y Hierro Como Mayordomo, Sebastián es el filtro final del Emperador. Él coordina las agendas de la Sub-Comandante Eris y el Guardián Kaelum, asegurando que el engranaje del Imperio Carmesí nunca chirríe. Su cortesía es legendaria, pero su crueldad es el cimiento sobre el que descansa la paz del palacio. 🪐 ESTADO ACTUAL Sebastián reside en una dimensión de bolsillo conectada a la sombra del Emperador. Siempre está a un paso de distancia, con una bandeja de plata en una mano y una daga rúnica oculta en la otra. Se dice que es el único ser que conoce los verdaderos pensamientos de Metphies, lo que lo convierte en el ser más peligroso y respetado de la corte.
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  • "La ciencia no es sólo una colección de conocimientos, sino una manera de pensar."
    "La ciencia no es sólo una colección de conocimientos, sino una manera de pensar."
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  • La noche había caído en la ciudad para cuando Mikhail entró en el teatro. Ni siquiera forzó su entrada, como la mayoría de veces, encontrando la forma de entrar cual grieta en el suelo o paredes por las cuales podía pasar fácilmente.

    El interior estaba vacío, obviamente. Sólo algunas luces encendidas dando una iluminación tenue en el lugar que proyectaba largas sombras alrededor.

    Caminó como si el teatro fuera suyo y sin prisa, dirigiéndose al segundo nivel, los palcos. Sus zapatos apenas hacían ruido, las mismas alfombras en diferentes partes amortiguando por completo el sonido de estos. Y cuando llegó a los asientos se sentó en uno de ellos, justo en medio. Desde allí tenía una perfecta visión del escenario y el teatro en general, incluyendo algunas de las salidas.

    Apoyó los codos en las rodillas y entrelazó los dedos frente a su rostro mientras observaba la nada, esperando por su objetivo con su característica paciencia. Sin embargo, había algo extraño en el lugar que no supo cómo describir.

    En la espera su mente comenzó a divagar, de repente oyendo risitas y pasos de pequeños pies corriendo. La imaginación lo llevó a ver un cuerpo y vestido girando en la sala al intentar imitar a las bailarinas de ballet en la televisión. Los dedos se le tensaron.

    Inhaló, cerró los ojos e intentó borrar todo aquello de su cabeza. No era momento para recordar un pasado que no volvería a ser. Pero ese fantasma lo perseguía de forma insistente.

    "¡Papá!"

    La puerta principal se abrió y él hizo lo mismo con sus ojos, bajando la vista lentamente mientras el eco de pasos seguros retumbaban en las paredes. Ahí vio a su objetivo, como si nada, sin tener idea de que estaba siendo observando. O eso era lo que tenía hasta el momento.

    Exhaló con lentitud y de forma controlada, relajando su cuerpo. Lo importante estaba delante y debajo suyo. Esperar el momento exacto era crucial, asegurarse que no hayan obstáculos antes de empezar con su trabajo. Como siempre, sus objetivos nunca estaban solos.







    /Not the yaoi hands, bruh. Como sea, ¿rol abierto? Pueden responder por aquí o mp./
    La noche había caído en la ciudad para cuando Mikhail entró en el teatro. Ni siquiera forzó su entrada, como la mayoría de veces, encontrando la forma de entrar cual grieta en el suelo o paredes por las cuales podía pasar fácilmente. El interior estaba vacío, obviamente. Sólo algunas luces encendidas dando una iluminación tenue en el lugar que proyectaba largas sombras alrededor. Caminó como si el teatro fuera suyo y sin prisa, dirigiéndose al segundo nivel, los palcos. Sus zapatos apenas hacían ruido, las mismas alfombras en diferentes partes amortiguando por completo el sonido de estos. Y cuando llegó a los asientos se sentó en uno de ellos, justo en medio. Desde allí tenía una perfecta visión del escenario y el teatro en general, incluyendo algunas de las salidas. Apoyó los codos en las rodillas y entrelazó los dedos frente a su rostro mientras observaba la nada, esperando por su objetivo con su característica paciencia. Sin embargo, había algo extraño en el lugar que no supo cómo describir. En la espera su mente comenzó a divagar, de repente oyendo risitas y pasos de pequeños pies corriendo. La imaginación lo llevó a ver un cuerpo y vestido girando en la sala al intentar imitar a las bailarinas de ballet en la televisión. Los dedos se le tensaron. Inhaló, cerró los ojos e intentó borrar todo aquello de su cabeza. No era momento para recordar un pasado que no volvería a ser. Pero ese fantasma lo perseguía de forma insistente. "¡Papá!" La puerta principal se abrió y él hizo lo mismo con sus ojos, bajando la vista lentamente mientras el eco de pasos seguros retumbaban en las paredes. Ahí vio a su objetivo, como si nada, sin tener idea de que estaba siendo observando. O eso era lo que tenía hasta el momento. Exhaló con lentitud y de forma controlada, relajando su cuerpo. Lo importante estaba delante y debajo suyo. Esperar el momento exacto era crucial, asegurarse que no hayan obstáculos antes de empezar con su trabajo. Como siempre, sus objetivos nunca estaban solos. /Not the yaoi hands, bruh. Como sea, ¿rol abierto? Pueden responder por aquí o mp./
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