• La espesura del bosque estaba cargada de tensión. Las ramas altas bloqueaban buena parte del sol y el suelo estaba cubierto de huellas profundas y rastros de batalla reciente. Un grupo de guardabosques humanos, cuatro en total, se abrían paso con cuidado entre los árboles. Habían sido enviados a capturar —o eliminar— a un grupo de vándalos
    especialmente peligrosos que merodeaban cerca de pueblos aislados.

    —Son peligrosos.—susurró uno de ellos, leyendo el aviso arrugado—.

    Pero al llegar al claro donde según el informe debía estar el nido de las criaturas, todos se detuvieron de golpe.

    Allí, justo al centro, había una peculiar figura de baja estatura. Con un pie sobre la cabeza de un sujeto inconsciente, este respiraba agitado pero sonriendo orgulloso, estaba un oso hormiguero de pelaje celeste con ropa de geek moderno.

    Había rastros de golpes por todo el lugar. Árboles partidos, rocas agrietadas, marcas de puñetazos... pero también huellas claras de una pelea cuerpo a cuerpo. Los humanos estaban noqueados, uno con la boca amoratada, dos con una mano quiebrada, y un cuarto con un moretón en la mandíbula. El último jadeaba en el suelo, apenas consciente.

    El Vermilinguo se sacudía el polvo de los pantalones, claramente exhausto, pero victorioso.

    — Eso estuvo difícil!. ¡Pero lo logré!

    Los guardabosques no podían creerlo. Uno de ellos alzó la voz:

    —¡¿Fuiste tú quien las derrotó?! ¿Tú solo?

    —¿Estos chicos? Sí. Estaban dispuestos a atacarme.

    —¿Sabías que hay una recompensa por capturarlos? —preguntó uno de las guardabosques, aún incrédulo.
    Una recompensa. Dinero. Por derrotarlos.
    La espesura del bosque estaba cargada de tensión. Las ramas altas bloqueaban buena parte del sol y el suelo estaba cubierto de huellas profundas y rastros de batalla reciente. Un grupo de guardabosques humanos, cuatro en total, se abrían paso con cuidado entre los árboles. Habían sido enviados a capturar —o eliminar— a un grupo de vándalos especialmente peligrosos que merodeaban cerca de pueblos aislados. —Son peligrosos.—susurró uno de ellos, leyendo el aviso arrugado—. Pero al llegar al claro donde según el informe debía estar el nido de las criaturas, todos se detuvieron de golpe. Allí, justo al centro, había una peculiar figura de baja estatura. Con un pie sobre la cabeza de un sujeto inconsciente, este respiraba agitado pero sonriendo orgulloso, estaba un oso hormiguero de pelaje celeste con ropa de geek moderno. Había rastros de golpes por todo el lugar. Árboles partidos, rocas agrietadas, marcas de puñetazos... pero también huellas claras de una pelea cuerpo a cuerpo. Los humanos estaban noqueados, uno con la boca amoratada, dos con una mano quiebrada, y un cuarto con un moretón en la mandíbula. El último jadeaba en el suelo, apenas consciente. El Vermilinguo se sacudía el polvo de los pantalones, claramente exhausto, pero victorioso. — Eso estuvo difícil!. ¡Pero lo logré! Los guardabosques no podían creerlo. Uno de ellos alzó la voz: —¡¿Fuiste tú quien las derrotó?! ¿Tú solo? —¿Estos chicos? Sí. Estaban dispuestos a atacarme. —¿Sabías que hay una recompensa por capturarlos? —preguntó uno de las guardabosques, aún incrédulo. Una recompensa. Dinero. Por derrotarlos.
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  • ¡Acampada!
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    Categoría Comedia
    Charlie Argent Turner
    Niki Sanada Kirijo
    Mike Spellman
    Laura Williams

    Entre todos hemos reunido los sacos, las tiendas, una nevera para las bebidas frías, unas sillas, luces de colores, una gigantesca manta, repelente para insectos y mosquitos.
    En mi mochila llevó una cajita de cerrillas, botella de agua, un pequeño botiquín (con todo lo necesario), otra manta, algo de ropa térmica.
    También llevábamos una segunda bolsa con la comida.

    Hemos quedado justo en la entrada del bosque que se encuentra al norte, deberemos caminar hasta el lugar donde vamos acampar unos diez minutos.
    [Witcher_cx] [Thxprincessice13] [Mr_Spellman] [ThcLuz_97] Entre todos hemos reunido los sacos, las tiendas, una nevera para las bebidas frías, unas sillas, luces de colores, una gigantesca manta, repelente para insectos y mosquitos. En mi mochila llevó una cajita de cerrillas, botella de agua, un pequeño botiquín (con todo lo necesario), otra manta, algo de ropa térmica. También llevábamos una segunda bolsa con la comida. Hemos quedado justo en la entrada del bosque que se encuentra al norte, deberemos caminar hasta el lugar donde vamos acampar unos diez minutos.
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    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
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  • Hola, hoy no vengo a pedirte una monedita, ni a pedirte un beso, vengo a pedirte un momento de tu precioso- digo, preciado tiempo... Solo para sacarte una pequeña sonrisa, en ese... Bonito rostro que tienes, anda, dame una sonrisita ¿Si?

    ¡Eso!, ¡Muy bien! ahora que tengo tu atención...

    -- me acomodo la guitarra que llevo y mi sombrero de mariachi, tomando aire mientras me preparó --

    Está noche tan bella~... Que yo te veo...

    -- comienzo a cantar dulcemente mientras tocó la guitarra --

    Quería decirte... Si sabías, cuánto te amo... ¡Cuánto te adoro!.... Cuánto me encantas... Si sabías...

    -- detengo la canción para hablar de manera normal poniéndome mis lentes --

    Que durante la década de 1987 el ejército de los Estados Unidos descubrió cerca de un bosque en Alaska, una entidad extraña con propiedades anómalas que deambulaba cerca de zonas rurales. Está entidad al principio fue tema de debate para la sección de investigación forestal de E.E.U.U. ya que no había nada parecido, pues déjame te cuento:

    Se trataba de una figura humanoide, de color negro que medía aproximadamente 2.3 mts de largo, contaba con unos brazos que superaban su longitud, estimandose en ¡hasta 2.7 mts!, su cabeza completamente blanca como la nieve contrastaba con la negrura de su cuerpo, y hablando de negrura; sus "ojos", te lo digo así porque en realidad eran más dos puntos, como si fueran unos fuegos fatuos de color oscuro que deambulaban por donde se supone, debería de estar el agujero para los globos oculares, los cuales curiosamente resaltaban del negro vacío que dejaban esas cuencas. Todo ésto, fue una noticia impactante para ellos, una especie de criatura de leyenda se había presenciado por fin, en tiempos actuales, pero quisieron esperar.

    Durante años monitoreaban la zona, encontrándose animales con marcas de dientes en forma circular, con heridas de 20cm de profundidad que partían carne y músculo de su pobre víctima, llegados a este punto decidieron clasificarlo como "potencialmente peligro" y... ¿Sabes que hicieron?

    ¡Pues que más van a hacer!, dejaron que se poblara más la zona cerca del interior del bosque para ver su interacción con nosotros, al hacerlo: 25 víctimas fatales, todas con las mismas heridas penetrantes en sus cuerpos, sin piedad. Fue ahí, que la terrible experiencia fue enterrada entre archivos y se autorizó un equipo de caza para la criatura, pero no se le encontró, como última acción se cerró la investigación, se busco destruir gran parte de la documentación y enterrar la existencia de esa criatura.

    Lo más raro, aquí entre nos; es que muchas personas recientemente han empezado a avistar, a una criatura con estas mismas características por todas partes del mundo, la misma figura larga deambulando por casas, calles y ciudades adyacentes a bosques.

    -- empiezo a susurrar --

    Y ahora, se le conoce como el caminante bola blanca, yo lo bautize así...

    -- me vuelvo a alejar abrazando mi guitarra --

    Entonces, si estás cerca de un bosque, ten mucho cuidado y busca siempre andar armado, no sabemos lo que te puede pasar...

    -- vuelvo a tocar mi guitarra y bajo mi sombrero, alejándome mientras sigo cantando --
    Hola, hoy no vengo a pedirte una monedita, ni a pedirte un beso, vengo a pedirte un momento de tu precioso- digo, preciado tiempo... Solo para sacarte una pequeña sonrisa, en ese... Bonito rostro que tienes, anda, dame una sonrisita ¿Si? ¡Eso!, ¡Muy bien! ahora que tengo tu atención... -- me acomodo la guitarra que llevo y mi sombrero de mariachi, tomando aire mientras me preparó -- Está noche tan bella~... Que yo te veo... -- comienzo a cantar dulcemente mientras tocó la guitarra -- Quería decirte... Si sabías, cuánto te amo... ¡Cuánto te adoro!.... Cuánto me encantas... Si sabías... -- detengo la canción para hablar de manera normal poniéndome mis lentes -- Que durante la década de 1987 el ejército de los Estados Unidos descubrió cerca de un bosque en Alaska, una entidad extraña con propiedades anómalas que deambulaba cerca de zonas rurales. Está entidad al principio fue tema de debate para la sección de investigación forestal de E.E.U.U. ya que no había nada parecido, pues déjame te cuento: Se trataba de una figura humanoide, de color negro que medía aproximadamente 2.3 mts de largo, contaba con unos brazos que superaban su longitud, estimandose en ¡hasta 2.7 mts!, su cabeza completamente blanca como la nieve contrastaba con la negrura de su cuerpo, y hablando de negrura; sus "ojos", te lo digo así porque en realidad eran más dos puntos, como si fueran unos fuegos fatuos de color oscuro que deambulaban por donde se supone, debería de estar el agujero para los globos oculares, los cuales curiosamente resaltaban del negro vacío que dejaban esas cuencas. Todo ésto, fue una noticia impactante para ellos, una especie de criatura de leyenda se había presenciado por fin, en tiempos actuales, pero quisieron esperar. Durante años monitoreaban la zona, encontrándose animales con marcas de dientes en forma circular, con heridas de 20cm de profundidad que partían carne y músculo de su pobre víctima, llegados a este punto decidieron clasificarlo como "potencialmente peligro" y... ¿Sabes que hicieron? ¡Pues que más van a hacer!, dejaron que se poblara más la zona cerca del interior del bosque para ver su interacción con nosotros, al hacerlo: 25 víctimas fatales, todas con las mismas heridas penetrantes en sus cuerpos, sin piedad. Fue ahí, que la terrible experiencia fue enterrada entre archivos y se autorizó un equipo de caza para la criatura, pero no se le encontró, como última acción se cerró la investigación, se busco destruir gran parte de la documentación y enterrar la existencia de esa criatura. Lo más raro, aquí entre nos; es que muchas personas recientemente han empezado a avistar, a una criatura con estas mismas características por todas partes del mundo, la misma figura larga deambulando por casas, calles y ciudades adyacentes a bosques. -- empiezo a susurrar -- Y ahora, se le conoce como el caminante bola blanca, yo lo bautize así... -- me vuelvo a alejar abrazando mi guitarra -- Entonces, si estás cerca de un bosque, ten mucho cuidado y busca siempre andar armado, no sabemos lo que te puede pasar... -- vuelvo a tocar mi guitarra y bajo mi sombrero, alejándome mientras sigo cantando --
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  • -Brujas, hadas, duendes, vampiros, hombres lobo, horcos e incluso hasta unicornio habitan este bosque, ¿Que es lo que estás buscando aquí?
    -Brujas, hadas, duendes, vampiros, hombres lobo, horcos e incluso hasta unicornio habitan este bosque, ¿Que es lo que estás buscando aquí?
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  • Una vez tuve un nido en la selva, fue problemático y por eso decidí irme a un bosque el cual tiene buen olor y no hay presas que me quieran comer
    Una vez tuve un nido en la selva, fue problemático y por eso decidí irme a un bosque el cual tiene buen olor y no hay presas que me quieran comer
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  • ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono***


    ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies



    ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente***



    ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a Steve Harrington intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO!



    ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono***



    ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón...



    ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti Nancy Wheeler! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene...



    ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa***



    ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música!



    ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs***
    ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono*** ‎ ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies ‎ ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente*** ‎ ‎ ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a [Steve.H] intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO! ‎ ‎ ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono*** ‎ ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón... ‎ ‎ ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti [vortex_blue_shark_898]! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene... ‎ ‎ ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa*** ‎ ‎ ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música! ‎ ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs*** ‎
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  • Me gustaría ser un hada y vivir en lagos y bosques! Si si!!!
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  • **En un mundo de epoca medieval un portal se abriría en medio del bosque donde se aseguraría estar oculto para cualquier ser que viviera ahí, de este como es costumbre saldría el esqueleto con calma en busca de cierta persona con la que tiene una peculiar amistad. Sin perder tiempo este tomo su forma de pelatos para llegar con rapidez a la torre donde vivía aquel mago de lentes.**

    **Como es costumbre en el esqueleto de invadir el espacio en donde viven sus amistades, tan solo apareció con normalidad en medio de la casa de este, al ser aveces tan sigiloso tenía que llamar su atención.**

    Oye mini merlín! Me regalaron una de estas cosas eh...una esfera de cristal, quieres hacer algo con ella, no acostumbro mucho en usar estas cosas.

    𐒐เ☾ꪮяคσtɦ
    **En un mundo de epoca medieval un portal se abriría en medio del bosque donde se aseguraría estar oculto para cualquier ser que viviera ahí, de este como es costumbre saldría el esqueleto con calma en busca de cierta persona con la que tiene una peculiar amistad. Sin perder tiempo este tomo su forma de pelatos para llegar con rapidez a la torre donde vivía aquel mago de lentes.** **Como es costumbre en el esqueleto de invadir el espacio en donde viven sus amistades, tan solo apareció con normalidad en medio de la casa de este, al ser aveces tan sigiloso tenía que llamar su atención.** Oye mini merlín! Me regalaron una de estas cosas eh...una esfera de cristal, quieres hacer algo con ella, no acostumbro mucho en usar estas cosas. [nicomancer5]
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  • Emboscada
    Fandom Cualquiera
    Categoría Acción
    Fauna

    Judith ya había esperado mucho, esta vez atacaría ella, pero se adentró en el bosque en búsqueda de una fuente de poder para su energía espiritual, o al menos, eso es lo que haría creer, estaba claramente en territorio de una de las Miembros del Consejo, Fauna la Guardiana de la Naturaleza.
    Tuvo la artimaña de entrar al bosque con esperanzas de cruzarla, entonces optó por empezar a hacer destrozos en el bosque, usando su poder para destruir árboles, levantar un poco la tierra del lugar, poniendo en riesgo la vida de varios animales. Judith actúa con crueldad para atraer a Fauna y hará lo que tenga qué hacer para tenerla en frente suyo.
    [Fauna_Nature] Judith ya había esperado mucho, esta vez atacaría ella, pero se adentró en el bosque en búsqueda de una fuente de poder para su energía espiritual, o al menos, eso es lo que haría creer, estaba claramente en territorio de una de las Miembros del Consejo, Fauna la Guardiana de la Naturaleza. Tuvo la artimaña de entrar al bosque con esperanzas de cruzarla, entonces optó por empezar a hacer destrozos en el bosque, usando su poder para destruir árboles, levantar un poco la tierra del lugar, poniendo en riesgo la vida de varios animales. Judith actúa con crueldad para atraer a Fauna y hará lo que tenga qué hacer para tenerla en frente suyo.
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    Grupal
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  • Las garras de la inocencia

    Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia.

    El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles.

    Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca.

    Entonces, un crujido.

    Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno.

    Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín.

    El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados.

    Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco.

    La risa de uno de los hombres se apagó de golpe.

    Un impacto seco. Brutal.

    Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo.

    +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando!

    Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron.

    +¡Es solo un niño!
    —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos!

    Se lanzó.

    Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes.

    No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto.

    +¡No puede ser… tiene una Visión!

    Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación.

    Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo.

    Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya.

    Convenció a los lobos de no matar.

    La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra.

    Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato.

    -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
    Las garras de la inocencia Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia. El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles. Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca. Entonces, un crujido. Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno. Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín. El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados. Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco. La risa de uno de los hombres se apagó de golpe. Un impacto seco. Brutal. Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo. +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando! Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron. +¡Es solo un niño! —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos! Se lanzó. Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes. No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto. +¡No puede ser… tiene una Visión! Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación. Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo. Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya. Convenció a los lobos de no matar. La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra. Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato. -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
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