• #seductivesunday

    Mavuika 🔥 "Para mí nada es más seductor que mi ardiente reina~ y esos labios irresistibles~

    *Mis brazos rodearon la cintura de mi amada para sentir toda su sensualidad cerca de mi, desembocando en un profundo beso lleno de amor y deseo en esos preciosos labios color carmesí que mi bella esposa siempre relucía.*
    #seductivesunday [pulse_gray_squirrel_559] "Para mí nada es más seductor que mi ardiente reina~ y esos labios irresistibles~ *Mis brazos rodearon la cintura de mi amada para sentir toda su sensualidad cerca de mi, desembocando en un profundo beso lleno de amor y deseo en esos preciosos labios color carmesí que mi bella esposa siempre relucía.*
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    Ingenuidad pretendiente;
    destino raso de la mañana;
    quien erra la majestad del herrero solícito;
    entre imperios e ingenuidades;
    sea por siempre tu nombre al dormir:
    tus brazos conmovieron mis prudencias.
    Un sollozo rebelde encumbra mi juventud atascada;
    quiera la noche tu nombre en sus labios;
    quiera el día sonrosar de nueva cuenta el fulgor de tus mejillas.
    Vislumbro la espera de las cosas más recias;
    en este clero de Lucrecias e Ifigenia;
    mi sombra es la del Amor idílico;
    popurrí de amatista de integridad casta;
    casta venia de las memorias.
    Arropa mi pueblo de corazón entre la miseria de tus maneras.
    Sean los espíritus el perdón de tus pecados conmovidos.
    Añoro verte en cada postro de vida conmovida.
    Integridad nupcial.
    Esgrime tu integridad en mis sueños y sean mis sueños;
    tus sesgos:
    Luna triste, príncipe feliz, quien arremetió contra tus imperios.
    Quien rasga el clero de tu hambre.
    Bebe el cardumen de mi leche de tu seno.
    Estremece todo y nada.
    Quiera la era de la extrañeza el regadío.
    Espacio conmovido.
    Tersura de rostros al vivirte; al decirte que soy el lecho;
    monarca de moradas; riesgo de pescar lo inevitable;
    tristeza, ah, ven a mí; claudica ante mi malnacida juventud;
    declarada; arremetida.
    Sea el claro de tus marañas mis integridades; y sea el rebelde mis anhelos;
    y sean mis anhelos el anzuelo del verso de tus besos;
    y sean mis besos el rencor enternecido como las olas;
    como las crines de los árboles al pastar;
    clama mi nombre al despertar;
    y suéñame rebelde;
    en el asueto de tus lealtades.
    --- Ingenuidad pretendiente; destino raso de la mañana; quien erra la majestad del herrero solícito; entre imperios e ingenuidades; sea por siempre tu nombre al dormir: tus brazos conmovieron mis prudencias. Un sollozo rebelde encumbra mi juventud atascada; quiera la noche tu nombre en sus labios; quiera el día sonrosar de nueva cuenta el fulgor de tus mejillas. Vislumbro la espera de las cosas más recias; en este clero de Lucrecias e Ifigenia; mi sombra es la del Amor idílico; popurrí de amatista de integridad casta; casta venia de las memorias. Arropa mi pueblo de corazón entre la miseria de tus maneras. Sean los espíritus el perdón de tus pecados conmovidos. Añoro verte en cada postro de vida conmovida. Integridad nupcial. Esgrime tu integridad en mis sueños y sean mis sueños; tus sesgos: Luna triste, príncipe feliz, quien arremetió contra tus imperios. Quien rasga el clero de tu hambre. Bebe el cardumen de mi leche de tu seno. Estremece todo y nada. Quiera la era de la extrañeza el regadío. Espacio conmovido. Tersura de rostros al vivirte; al decirte que soy el lecho; monarca de moradas; riesgo de pescar lo inevitable; tristeza, ah, ven a mí; claudica ante mi malnacida juventud; declarada; arremetida. Sea el claro de tus marañas mis integridades; y sea el rebelde mis anhelos; y sean mis anhelos el anzuelo del verso de tus besos; y sean mis besos el rencor enternecido como las olas; como las crines de los árboles al pastar; clama mi nombre al despertar; y suéñame rebelde; en el asueto de tus lealtades.
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    De todas las cosas más ardidas;
    he sentido la belleza del partir;
    a la cumbra del último aliento merecido;
    potencia breve; sobre la que soy el que soy;
    y en la que renazco entre tus brazos;
    de guirnalda de acuarelas.
    Como un canalla te gobierno en mis recuerdos;
    mi espuma es más allá de lo inmolado.
    Soy corrupción.
    Soy destrucción.
    Si no estás;
    y entre más allá; soy tu esclavo;
    admitiré valiente que nos volvamos a encontrar;
    como el poniente ante el rencor del sol y la luna;
    misma juventud; mismo sollozo.
    Entre unos brazos que aman rigurosos;
    la espuma capciosa.
    Si yo fuera tu dios; serías mi carnada.
    Vigilia malnacida.
    Soy yo tu devoto ingenuo.
    Esclavo del rigor de tus besos;
    Vive y déjame morar en ti;
    hasta repartir la insania de mi sonrisa.
    --- De todas las cosas más ardidas; he sentido la belleza del partir; a la cumbra del último aliento merecido; potencia breve; sobre la que soy el que soy; y en la que renazco entre tus brazos; de guirnalda de acuarelas. Como un canalla te gobierno en mis recuerdos; mi espuma es más allá de lo inmolado. Soy corrupción. Soy destrucción. Si no estás; y entre más allá; soy tu esclavo; admitiré valiente que nos volvamos a encontrar; como el poniente ante el rencor del sol y la luna; misma juventud; mismo sollozo. Entre unos brazos que aman rigurosos; la espuma capciosa. Si yo fuera tu dios; serías mi carnada. Vigilia malnacida. Soy yo tu devoto ingenuo. Esclavo del rigor de tus besos; Vive y déjame morar en ti; hasta repartir la insania de mi sonrisa.
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  • Parte 3...

    Su rostro era de confusión ante las palabras de la infanta, quien trataba de mantener el flujo nasal en la nariz.  — Ya niña, deja de dar lata y vete a desayunar. - Musitó don Fermín, a lo que Abel rápido se despidió dándole a Lupita un gran beso en la frente.

    —Nos vemos pronto. - Salió por donde entró, montando la motocicleta y restableciendo su camino a la única fábrica industrial de aceros y laminados, cuál era la fuente que mantenía a la economía del pueblo. A punto de ser retardo, logró astutamente colocar su pulgar en el checador, cerrándose las puertas de acero tras él.  — ¡Uff!, por poco y no entro. - Los jefes estaban impartiendo los anuncios matutinos, como todos los días; algo distrajo su pensamiento de la charla tan “importante” que se estaba impartiendo... "Es como un ángel".- Esa frase que la niña mencionó no la pudo sacar de su mente. Se cuestionaba aquello, pero cayó en razón; era una niña y a esa edad fantasean con todo usando la imaginación, respiró profundo volviendo a su realidad, escuchó el desenlace de las palabras de aquel señor con cabello cano y traje importado.

    —A sus labores, no quiero a nadie fuera de lugar, señores, mujeres, aquí se viene a trabajar no a perder el tiempo. - Ese que hablaba era el encargado, típico ascendido por los jefes, creyéndose el dueño; muchos tenían problemas con él, por los malos manejos de poder que hacía, pero Abel, mientras no se metieran con él, no había problema. 

    Las horas pasaron; unos acomodaban, otros soldaban o distribuían en los pueblos vecinos, "B", se encargaba de los pedidos y de cargar los camiones; con bitácora en mano, llevaba los registros.
    —Está lleno, solo faltan las jaulas para la veterinaria; no tardan en llegar. - Uno de los empleados informó, ya que antes de partir pasaba la revisión por Abel, si el producto no estaba bien hecho, se echaba para atrás y el camión se retrasaba. Pasó la prueba final; 5 camiones salieron distribuyendo en diferentes partes.
    — Por fin el almuerzo. - Dijo Abel, la chicharra anunciaba que el comedor estaba servido. La comida no estaba mal, por lo menos no hacía daño; los comedores llenos, Abel comía solo la mayoría de las veces en la mesa del rincón como niño castigado, no por falta de compañía, sino porque así lo deseaba, de nuevo esa frase inundó su mente. — "Es como un ángel".- No se percató, pero sus labios se abrieron para mencionarla.  — Mi Yelena era como un ángel. - Sin duda, la primera vez que la vio eso fue lo que creyó, una belleza tan distinta, tan dulce, tan especial que solo ella poseía y que él amaba tanto; sus ojos se llenaron de lágrimas, haciendo tan difícil el pasar el alimento, eran cuchillas que cortaban su garganta por tanto sentimiento; el no tenerla era la muerte en vida para "B".
    Parte 3... Su rostro era de confusión ante las palabras de la infanta, quien trataba de mantener el flujo nasal en la nariz.  — Ya niña, deja de dar lata y vete a desayunar. - Musitó don Fermín, a lo que Abel rápido se despidió dándole a Lupita un gran beso en la frente. —Nos vemos pronto. - Salió por donde entró, montando la motocicleta y restableciendo su camino a la única fábrica industrial de aceros y laminados, cuál era la fuente que mantenía a la economía del pueblo. A punto de ser retardo, logró astutamente colocar su pulgar en el checador, cerrándose las puertas de acero tras él.  — ¡Uff!, por poco y no entro. - Los jefes estaban impartiendo los anuncios matutinos, como todos los días; algo distrajo su pensamiento de la charla tan “importante” que se estaba impartiendo... "Es como un ángel".- Esa frase que la niña mencionó no la pudo sacar de su mente. Se cuestionaba aquello, pero cayó en razón; era una niña y a esa edad fantasean con todo usando la imaginación, respiró profundo volviendo a su realidad, escuchó el desenlace de las palabras de aquel señor con cabello cano y traje importado. —A sus labores, no quiero a nadie fuera de lugar, señores, mujeres, aquí se viene a trabajar no a perder el tiempo. - Ese que hablaba era el encargado, típico ascendido por los jefes, creyéndose el dueño; muchos tenían problemas con él, por los malos manejos de poder que hacía, pero Abel, mientras no se metieran con él, no había problema.  Las horas pasaron; unos acomodaban, otros soldaban o distribuían en los pueblos vecinos, "B", se encargaba de los pedidos y de cargar los camiones; con bitácora en mano, llevaba los registros. —Está lleno, solo faltan las jaulas para la veterinaria; no tardan en llegar. - Uno de los empleados informó, ya que antes de partir pasaba la revisión por Abel, si el producto no estaba bien hecho, se echaba para atrás y el camión se retrasaba. Pasó la prueba final; 5 camiones salieron distribuyendo en diferentes partes. — Por fin el almuerzo. - Dijo Abel, la chicharra anunciaba que el comedor estaba servido. La comida no estaba mal, por lo menos no hacía daño; los comedores llenos, Abel comía solo la mayoría de las veces en la mesa del rincón como niño castigado, no por falta de compañía, sino porque así lo deseaba, de nuevo esa frase inundó su mente. — "Es como un ángel".- No se percató, pero sus labios se abrieron para mencionarla.  — Mi Yelena era como un ángel. - Sin duda, la primera vez que la vio eso fue lo que creyó, una belleza tan distinta, tan dulce, tan especial que solo ella poseía y que él amaba tanto; sus ojos se llenaron de lágrimas, haciendo tan difícil el pasar el alimento, eran cuchillas que cortaban su garganta por tanto sentimiento; el no tenerla era la muerte en vida para "B".
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  • El poder del beso aún funciona contra los Rowdyruff Boys. (?)
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    No quisiera molestarte
    Pero quería gritarte
    Me duele el pecho de amor
    Tiene que haber una salida
    Tiene que haber una salida
    Tiene que haber una
    Para tanto dolor
    Y ahora sé que la salvación
    Estaba dentro de un beso
    Y una caricia en el pelo
    Y aquella noche en el espigón.
    No quisiera molestarte Pero quería gritarte Me duele el pecho de amor Tiene que haber una salida Tiene que haber una salida Tiene que haber una Para tanto dolor Y ahora sé que la salvación Estaba dentro de un beso Y una caricia en el pelo Y aquella noche en el espigón.
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  • Flippy fue quién dio mi primer beso cuando ibamos a la preparatoria.
    Flippy fue quién dio mi primer beso cuando ibamos a la preparatoria.
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  • Salté de la cama con el tiempo pisándome los talones. Después de un lavado de cara rápido, pasé a ver a mis bebés; verlos dormir tan tranquilos, ajenos a sus travesuras habituales, me arrancó una sonrisa llena de afecto. Les di un beso fugaz y me dirigí al estudio para poner mi programa en marcha. Mientras la transmisión avanzaba, mi mente se perdía en los eventos recientes; solté una carcajada irónica, decidido a no rebajarme ante nada ni nadie.
    Mi sombra, siempre mi cómplice más animada, me sugirió que cantara mientras señalaba el anuncio de una banda local. Divertido por la ocurrencia, tomé el micro. De repente, el silencio se apoderó de la cabina y de los receptores de mis oyentes. Fue un vacío denso, cargado de una estática que parecía un lamento, hasta que finalmente empecé a cantar. No era una interpretación común: era un reclamo directo al destino, una forma de poner las cartas sobre la mesa y ajustar cuentas de una vez por todas.


    https://youtu.be/oESvy9tL8g4?si=LOPwrX2S2LfXU7WX
    Salté de la cama con el tiempo pisándome los talones. Después de un lavado de cara rápido, pasé a ver a mis bebés; verlos dormir tan tranquilos, ajenos a sus travesuras habituales, me arrancó una sonrisa llena de afecto. Les di un beso fugaz y me dirigí al estudio para poner mi programa en marcha. Mientras la transmisión avanzaba, mi mente se perdía en los eventos recientes; solté una carcajada irónica, decidido a no rebajarme ante nada ni nadie. Mi sombra, siempre mi cómplice más animada, me sugirió que cantara mientras señalaba el anuncio de una banda local. Divertido por la ocurrencia, tomé el micro. De repente, el silencio se apoderó de la cabina y de los receptores de mis oyentes. Fue un vacío denso, cargado de una estática que parecía un lamento, hasta que finalmente empecé a cantar. No era una interpretación común: era un reclamo directo al destino, una forma de poner las cartas sobre la mesa y ajustar cuentas de una vez por todas. https://youtu.be/oESvy9tL8g4?si=LOPwrX2S2LfXU7WX
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  • Sabe que tiene que irse cuanto antes. Sabe que la necesitan en Nueva Orleans. Pero después de todo lo que el cazador y ella han vivido los últimos meses no puede evitar sentir que necesita agotar cada segundo que pueda con Dean Winchester. Es por esa razón que se resiste a abandonar su regazo, porque no quiere que aquel beso sea el último, no quiere que sepa a despedida. No será una despedida.

    Porque todo irá bien.

    Irá bien...
    Sabe que tiene que irse cuanto antes. Sabe que la necesitan en Nueva Orleans. Pero después de todo lo que el cazador y ella han vivido los últimos meses no puede evitar sentir que necesita agotar cada segundo que pueda con [BxbyDriver]. Es por esa razón que se resiste a abandonar su regazo, porque no quiere que aquel beso sea el último, no quiere que sepa a despedida. No será una despedida. Porque todo irá bien. Irá bien...
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  • — HeeSeung dejó un par de besos en los labios de su esposo y sonrió suavemente, acarició su rostro y murmuró.—

    Solo estaré un par de días fuera, mi amor.

    Mika Xiao Kim
    — HeeSeung dejó un par de besos en los labios de su esposo y sonrió suavemente, acarició su rostro y murmuró.— Solo estaré un par de días fuera, mi amor. [fable_silver_frog_194]
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