• Tu puedes ser lo que quieras ser. Mírame a mí, ahora soy un sapito-mariposa-angel-demonio-rosa
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  • Se ha encontrado otro gatito adorable. ¿Cuándo comenzaron a aparecer en el infierno criaturas tan lindas? ¡Y este era tan amistoso!
    Uno más en el hotel no haría daño ¿Verdad? Aunque con ella ocupada no podría hacerse cargo... Angel tenía a Nuggets y ya le había dado el primero que encontró a su padre...

    Y al ver el minimo entre sus manos, ronroneando, parpadeó varias veces.

    — Papá... — Pensó en un susurro mientras lo miraba y su sonrisa comenzó a ampliarse. ¡Tenía una idea! Y es que aquel pequeñín le recordaba muchísimo a su padre y sabía de alguien que tal vez podría cuidarlo. Y no sólo eso, sino que también tal vez podría lograr que dos personas allegadas a ella que se hospedaran en el hotel por fin se llevasen bien!

    Casi dando saltitos volvió al hotel con el animalito entre sus manos
    Se ha encontrado otro gatito adorable. ¿Cuándo comenzaron a aparecer en el infierno criaturas tan lindas? ¡Y este era tan amistoso! Uno más en el hotel no haría daño ¿Verdad? Aunque con ella ocupada no podría hacerse cargo... Angel tenía a Nuggets y ya le había dado el primero que encontró a su padre... Y al ver el minimo entre sus manos, ronroneando, parpadeó varias veces. — Papá... — Pensó en un susurro mientras lo miraba y su sonrisa comenzó a ampliarse. ¡Tenía una idea! Y es que aquel pequeñín le recordaba muchísimo a su padre y sabía de alguien que tal vez podría cuidarlo. Y no sólo eso, sino que también tal vez podría lograr que dos personas allegadas a ella que se hospedaran en el hotel por fin se llevasen bien! Casi dando saltitos volvió al hotel con el animalito entre sus manos
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Y él ahí, de lo más lindo, angelical y buscando su comodidad, dando pataditas y golpes al moverse en su bolsita gestacional.
    Y eso que todavía las alas no le han crecido o sería peor, por suerte esas empiezan a desarrollarse ya fuera del vientre.
    Y él ahí, de lo más lindo, angelical y buscando su comodidad, dando pataditas y golpes al moverse en su bolsita gestacional. Y eso que todavía las alas no le han crecido o sería peor, por suerte esas empiezan a desarrollarse ya fuera del vientre.
    Ten un hijo decia, no va a doler nada decia, estaré a tu lado para que cuides de mi hijo decia...

    Miserable mentiroso donde vuelva a ver su repulsivo rostro le voy a arrancar los músculos faciales !!

    -se sienta abrazándose las piernas usando sus propias alas para protegerse del mundo exterior y llorar sin ser juzgada por los demás. Nadie le dijo que cargar al portador de la luz en su vientre sería tan doloroso además de que alguien parece que acaba de descubrir que tiene extremidades y no a dejado de dar patadas y moverse dentro de su placenta.
    Sumado al dolor, cansancio, nauseas y la perdida de apetito repentina el cansancio físico y mental ya hacían presencia cargar con ese embarazo sola comienza a cobrarle factura lo suficiente como para volver a ver al Adán que solo aparece cuando el estrés la está consumiendo -
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  • -oooh angewomon tan amada por otros y aquella que los introduce al hechod e que los digimon no tienen genero- puso una sonrisa malevola -si mis señores sin atencion femenina estas "mujersotas" angelicales pueden ser hombres, esto aplica con los digimon de apariencia masculina, con sixpack y todo como angemon pero bien pueden ser mujeres de alto rango-
    -oooh angewomon tan amada por otros y aquella que los introduce al hechod e que los digimon no tienen genero- puso una sonrisa malevola -si mis señores sin atencion femenina estas "mujersotas" angelicales pueden ser hombres, esto aplica con los digimon de apariencia masculina, con sixpack y todo como angemon pero bien pueden ser mujeres de alto rango-
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  • — Parece un angelito, pero es todo mentira (?)

    Shacya Naeko
    — Parece un angelito, pero es todo mentira (?) [phantom_blue_zebra_376]
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  • — ¡¡Bienvenidos al Hazbin Hotel!! —

    Tan solo abrir las puertas del establecimiento, una radiante sonrisa alegre aparecía del otro lado recibiendolos. Pues con su hotel demasiado tiempo abandonado, no podía ser sino una dicha el recibir nuevas almas para su programa de redención. Por lo que cuando vio entrar a dos nuevas y desconocidas almas corrió a recibirlas.
    Tomando la mano de uno y luego la de otro agitandola en un saludo cargado con demasiada intensidad alegre para el denso ambiente infernal.

    — Ooowwww ¡Es tan bueno recibir nuevos huéspedes! ¡Estoy tan feliz! ¿Vienen a hospedarse no es así? —

    Aunque realmente poco tiempo les daría a responder antes de tomar por un brazo a cada uno, poniéndose ella en medio y comenzando a llevárselos para recorrer el inmenso establecimiento.

    — ¡Déjenme presentarles al resto de huéspedes! ¡Seguro van a amar quedarse aquí! —

    Por suerte en aquel momento todos parecían estar, milagrosamente, en un mismo lugar cerca del bar.
    Soltándolo, corrió a brazos de su novia [Cutie_monster] , abrazándola y dejando un beso en su mejilla.

    — Ella es mi novia Vaggi, y también es la gerente del hotel. ¡Oh! ¡Y él es mi papá! Lucifer, si, el rey del infierno —

    Exclamó soltando a su novia para ir a abrazar a su padre, S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗, incluso pegando su mejilla a la ajena antes de soltarle.
    Siguiendo su presentación animada y casi sin respiro, siguió, aunque sin tocar, yendo donde Alastor . Señalandolo de pie a su lado.

    — Él es Alastor, no se preocupen es.... Agradable a su modo — Rió con cierto nerviosismo, alejándose antes de acercarse a la barra del bar con cierta inseguridad. Pues aún había un huésped con el que no se había podido encontrar a solas y sospechaba que la estaba evitando. — Y ellos son, Angel Dust, un huésped del hotel también y Husk, nuestro bartender —

    Señaló presentando, una vez más sin tocar a nadie a Angel Dust y Husk . Finalmente vio como, en ese momento, entraba también un antiguo huésped del hotel que no hacía tanto tiempo había decidido ir a visitarles por lo que, corriendo, fue a abrazar a Sir Pentious

    — ¡Y él es Pentius, Sir Pentius! Él fue un huésped del hotel una vez! —

    Un hecho que aún hacia brillar sus ojos de emoción aunque también quería llorar de orgullo por él.
    Solo entonces se percató de que ni siquiera había permitido hablar a los dos nuevos desconocidos, acercándose carraspeando algo apenada cuando fue a presentarlos a ellos frente a todos dándose cuenta que no sabía sus nombres

    — Oh, cierto. Lo siento. Ni siquiera pregunté sus nombres; ¿Cómo se llaman? —

    De nuevo su amplia sonrisa amigable mientras observaba a Kris Dreemurr y Susie
    — ¡¡Bienvenidos al Hazbin Hotel!! — Tan solo abrir las puertas del establecimiento, una radiante sonrisa alegre aparecía del otro lado recibiendolos. Pues con su hotel demasiado tiempo abandonado, no podía ser sino una dicha el recibir nuevas almas para su programa de redención. Por lo que cuando vio entrar a dos nuevas y desconocidas almas corrió a recibirlas. Tomando la mano de uno y luego la de otro agitandola en un saludo cargado con demasiada intensidad alegre para el denso ambiente infernal. — Ooowwww ¡Es tan bueno recibir nuevos huéspedes! ¡Estoy tan feliz! ¿Vienen a hospedarse no es así? — Aunque realmente poco tiempo les daría a responder antes de tomar por un brazo a cada uno, poniéndose ella en medio y comenzando a llevárselos para recorrer el inmenso establecimiento. — ¡Déjenme presentarles al resto de huéspedes! ¡Seguro van a amar quedarse aquí! — Por suerte en aquel momento todos parecían estar, milagrosamente, en un mismo lugar cerca del bar. Soltándolo, corrió a brazos de su novia [Cutie_monster] , abrazándola y dejando un beso en su mejilla. — Ella es mi novia Vaggi, y también es la gerente del hotel. ¡Oh! ¡Y él es mi papá! Lucifer, si, el rey del infierno — Exclamó soltando a su novia para ir a abrazar a su padre, [LuciHe11], incluso pegando su mejilla a la ajena antes de soltarle. Siguiendo su presentación animada y casi sin respiro, siguió, aunque sin tocar, yendo donde [4lastor]. Señalandolo de pie a su lado. — Él es Alastor, no se preocupen es.... Agradable a su modo — Rió con cierto nerviosismo, alejándose antes de acercarse a la barra del bar con cierta inseguridad. Pues aún había un huésped con el que no se había podido encontrar a solas y sospechaba que la estaba evitando. — Y ellos son, Angel Dust, un huésped del hotel también y Husk, nuestro bartender — Señaló presentando, una vez más sin tocar a nadie a [Ange1Dust] y [barcat75]. Finalmente vio como, en ese momento, entraba también un antiguo huésped del hotel que no hacía tanto tiempo había decidido ir a visitarles por lo que, corriendo, fue a abrazar a [S1r_P3nti0us] — ¡Y él es Pentius, Sir Pentius! Él fue un huésped del hotel una vez! — Un hecho que aún hacia brillar sus ojos de emoción aunque también quería llorar de orgullo por él. Solo entonces se percató de que ni siquiera había permitido hablar a los dos nuevos desconocidos, acercándose carraspeando algo apenada cuando fue a presentarlos a ellos frente a todos dándose cuenta que no sabía sus nombres — Oh, cierto. Lo siento. Ni siquiera pregunté sus nombres; ¿Cómo se llaman? — De nuevo su amplia sonrisa amigable mientras observaba a [Kr1s_Dr33murr] y [Susiezilla]
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  • Y aqui estamos mientras Evangelina no haga travesuras todo esta bien, me debo acostumbrar a esta cosa rara

    –Suspira pesado y camina con las muletas–
    Y aqui estamos mientras Evangelina no haga travesuras todo esta bien, me debo acostumbrar a esta cosa rara –Suspira pesado y camina con las muletas–
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  • Feeling like I'm filled with pins and knives
    Don't care if I make it out alive
    Take a drink
    Feel myself
    Pull a string
    Erase myself
    Don't know how to stop once I start
    If you wanna follow, it's a long way to the bottom
    Snake eyes staring back from the bottom of the bottle
    Cemetery angel come to life
    On into the night, we drink and drive
    Feeling like I'm filled with pins and knives Don't care if I make it out alive Take a drink Feel myself Pull a string Erase myself Don't know how to stop once I start If you wanna follow, it's a long way to the bottom Snake eyes staring back from the bottom of the bottle Cemetery angel come to life On into the night, we drink and drive
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  • Las doradas cadenas envolvieron su cuello así como una serpiente constrictora a su presa, de nuevo su libertad arrebatada por un nuevo contrato pese a que sabía cuánto le había costado romper el que había formado con Rosie. Cuántos años tuvo que soportar el seguir órdenes que no le agradaban, saberse la mascota de alguien más para que, ahora libre, volviera a caer en garras angelicales esta vez.
    Y, sin embargo, en su interior se debatía el por qué aquellas cadenas que lo atrapaban ahora no se sentían tan pesadas como otras que portó. Por qué no las sentía asfixiantes alrededor de su cuello como se suponía debía ser... ¿Realmente había hecho aquello por poder? Tal y como Lucifer le había preguntado... ¿Realmente estaba tan desesperado por mantener lo obtenido como para rebajarse a vender su alma por la eternidad sin oportunidad de retorno está vez? Y aunque mantenía sus orejas abajo y de forma leve su ceño fruncido, cuando su mirada pasó de la cadena dorada a los ojos ajenos la respuesta había llegado tan rápido que incluso lo asustó; sí. Sí lo estaba. Más no estaba desesperado por retener en su alcance el poder que Lucifer le había dado, no, estaba desesperado por mantener al ángel a su lado así él tuviera que rebajarse a no más que cualquier miserable demonio.

    Antes de que su mente pudiera seguir dándole vueltas al asunto, sintió el tirón en su cuello que le hizo agacharse. Una acción que frunció su ceño y casi le arrebató un gruñido de desagrado... Casi. Pues antes de que un sólo sonido pudiera salir de sus labios se encontró silenciado. Sorprendido. De nuevo aquella suavidad de los labios ajenos sobre los suyos que apenas si le dejó abrir sus ojos ampliamente con sorpresa antes de verlo salir corriendo, siguiéndolo con su mirada hasta que desapareció por el balcón.
    Escuchó el aletear de sus alas hasta que el silencio volvió a rodearlo, observando la ventana abierta ya vacía, una suave ventizca que apenas movía las cortinas. Cuando una de sus manos ascendió, acariciando casi imperceptible sus labios de forma inconsciente, su sombra emergió a su lado mirándolo con una sonrisa. Ignorando su presencia y su mirada cuando tras varios minutos de pie en el mismo lugar logró dar un paso, alejándose.
    Sus pasos se sentían pesados ¿O tal vez eran livianos? Una mano en su pecho cuando comenzó a sentir su corazón latir acelerado ¿Por qué pasaba aquello? De nuevo las interrogantes, tal vez incluso la inseguridad o el estrés. Sus manos apoyándose con demasiada brusquedad sobre la superficie de su tocador cuando trastabilló al llegar, su respiración casi acelerada al no conseguir las respuestas a sus preguntas o tal vez no deseando admitirlas. Levantando su mirada, observando su reflejo en el espejo, logró ver el brillo dorado que ahora rodeaba su cuello. Una joyería delicada, preciosa y brillante que contrastaba demasiado con su estilo pero que, ahora, era un vivo recordatorio de a quién pertenecía...

    Una de sus manos se alzó, ascendiendo lentamente hasta que finalmente sus dedos rosaron la serpiente que rodeaba su cuello, acariciando la joyera como si temiera romperla... ¿Temiera romperla? De nuevo su ceño fruncido. ¿Cómo no quería que eso ocurriera? Si después de todo era la prueba de que ahora él no era un alma libre...
    Y su mirada pareció suavizarse, su sombra apareciendo de nuevo a su lado mirándole en silencio en lo que él bajaba su mano para servirse una copa de whisky y beber hasta el fondo antes de volver a ver su reflejo. A su mente llegó de nuevo aquel beso, ambos besos pero sin duda un poco más aquel más reciente. Su mano libre acarició sus propios labios aunque con más seguridad está vez. Sí, ahora le pertenecía a alguien y, aunque lo negara, la idea no le desagradara más no por el hecho de volverse mascota sino más bien por saber en manos de quién estaba... Y con ello también llegó una nueva frustración. Sí, ahora él pertenecía a Lucifer ¿Pero qué había del ángel? Pues él también lo quería en su poder más ya no para someterlo o dañarlo. Ni siquiera para humillarlo.

    La codicia que siempre lo había impulsado, aquella que siempre rugía ambrienta en su alma, de nuevo sintiéndose insatisfecha. Él que todo lo quería aunque todo lo tenía, esta vez anhelaba mucho más de lo que creyó imaginar alguna vez. Quería tener en su poder a Lucifer, quería tenerlo entre sus garras más no se refería a algo carnal.
    Al igual que el soberano tenía su alma, él quería la ajena. Quería su alma, sus pensamientos, su risa, su aliento, sus penas y su alegría... Quería su corazón y sus sentimientos.
    Su mirada brilló de un rojo intenso al ver una vez más su reflejo y su sombra sonrió a su lado. Aún a pesar del orgullo que no le permitía aún admitir una verdad tan cierta como la vida misma, ya tenía una meta que alcanzar pues, determinado, había decidido que quería a Lucifer.
    Las doradas cadenas envolvieron su cuello así como una serpiente constrictora a su presa, de nuevo su libertad arrebatada por un nuevo contrato pese a que sabía cuánto le había costado romper el que había formado con Rosie. Cuántos años tuvo que soportar el seguir órdenes que no le agradaban, saberse la mascota de alguien más para que, ahora libre, volviera a caer en garras angelicales esta vez. Y, sin embargo, en su interior se debatía el por qué aquellas cadenas que lo atrapaban ahora no se sentían tan pesadas como otras que portó. Por qué no las sentía asfixiantes alrededor de su cuello como se suponía debía ser... ¿Realmente había hecho aquello por poder? Tal y como Lucifer le había preguntado... ¿Realmente estaba tan desesperado por mantener lo obtenido como para rebajarse a vender su alma por la eternidad sin oportunidad de retorno está vez? Y aunque mantenía sus orejas abajo y de forma leve su ceño fruncido, cuando su mirada pasó de la cadena dorada a los ojos ajenos la respuesta había llegado tan rápido que incluso lo asustó; sí. Sí lo estaba. Más no estaba desesperado por retener en su alcance el poder que Lucifer le había dado, no, estaba desesperado por mantener al ángel a su lado así él tuviera que rebajarse a no más que cualquier miserable demonio. Antes de que su mente pudiera seguir dándole vueltas al asunto, sintió el tirón en su cuello que le hizo agacharse. Una acción que frunció su ceño y casi le arrebató un gruñido de desagrado... Casi. Pues antes de que un sólo sonido pudiera salir de sus labios se encontró silenciado. Sorprendido. De nuevo aquella suavidad de los labios ajenos sobre los suyos que apenas si le dejó abrir sus ojos ampliamente con sorpresa antes de verlo salir corriendo, siguiéndolo con su mirada hasta que desapareció por el balcón. Escuchó el aletear de sus alas hasta que el silencio volvió a rodearlo, observando la ventana abierta ya vacía, una suave ventizca que apenas movía las cortinas. Cuando una de sus manos ascendió, acariciando casi imperceptible sus labios de forma inconsciente, su sombra emergió a su lado mirándolo con una sonrisa. Ignorando su presencia y su mirada cuando tras varios minutos de pie en el mismo lugar logró dar un paso, alejándose. Sus pasos se sentían pesados ¿O tal vez eran livianos? Una mano en su pecho cuando comenzó a sentir su corazón latir acelerado ¿Por qué pasaba aquello? De nuevo las interrogantes, tal vez incluso la inseguridad o el estrés. Sus manos apoyándose con demasiada brusquedad sobre la superficie de su tocador cuando trastabilló al llegar, su respiración casi acelerada al no conseguir las respuestas a sus preguntas o tal vez no deseando admitirlas. Levantando su mirada, observando su reflejo en el espejo, logró ver el brillo dorado que ahora rodeaba su cuello. Una joyería delicada, preciosa y brillante que contrastaba demasiado con su estilo pero que, ahora, era un vivo recordatorio de a quién pertenecía... Una de sus manos se alzó, ascendiendo lentamente hasta que finalmente sus dedos rosaron la serpiente que rodeaba su cuello, acariciando la joyera como si temiera romperla... ¿Temiera romperla? De nuevo su ceño fruncido. ¿Cómo no quería que eso ocurriera? Si después de todo era la prueba de que ahora él no era un alma libre... Y su mirada pareció suavizarse, su sombra apareciendo de nuevo a su lado mirándole en silencio en lo que él bajaba su mano para servirse una copa de whisky y beber hasta el fondo antes de volver a ver su reflejo. A su mente llegó de nuevo aquel beso, ambos besos pero sin duda un poco más aquel más reciente. Su mano libre acarició sus propios labios aunque con más seguridad está vez. Sí, ahora le pertenecía a alguien y, aunque lo negara, la idea no le desagradara más no por el hecho de volverse mascota sino más bien por saber en manos de quién estaba... Y con ello también llegó una nueva frustración. Sí, ahora él pertenecía a Lucifer ¿Pero qué había del ángel? Pues él también lo quería en su poder más ya no para someterlo o dañarlo. Ni siquiera para humillarlo. La codicia que siempre lo había impulsado, aquella que siempre rugía ambrienta en su alma, de nuevo sintiéndose insatisfecha. Él que todo lo quería aunque todo lo tenía, esta vez anhelaba mucho más de lo que creyó imaginar alguna vez. Quería tener en su poder a Lucifer, quería tenerlo entre sus garras más no se refería a algo carnal. Al igual que el soberano tenía su alma, él quería la ajena. Quería su alma, sus pensamientos, su risa, su aliento, sus penas y su alegría... Quería su corazón y sus sentimientos. Su mirada brilló de un rojo intenso al ver una vez más su reflejo y su sombra sonrió a su lado. Aún a pesar del orgullo que no le permitía aún admitir una verdad tan cierta como la vida misma, ya tenía una meta que alcanzar pues, determinado, había decidido que quería a Lucifer.
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    Básicamente esto aquí explica el don mutante de Angelique.
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    ARCHIVO DE CEREBRO
    INSTITUTO XAVIER PARA JÓVENES DOTADOS SECCIÓN: MUTACIONES DE ALTO IMPACTO Sujeto registrado: Angelique Gaunt Designación: REVERIE Clasificación: Mutante Nivel Omega Estado: Activa – Autocontrol demostrado Documento: Análisis funcional del don mutante NATURALEZA DEL DON El don mutante registrado en el sujeto Gaunt se manifiesta como una...
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