• —Estaba por descansar al fin después de tanto jaleo por fin se durmió el llanto de Damián hacia que mis ondas cerebrales y auditivas colapsen solo quería estar pegado a mi o mejor dicho a su fuente de alimento me sentía exahusto escuché el celular notificandome un mensaje de mi manager dándome informes de una presentación que debía de hacer no podía retractarme en cancelarlo o aplazarlo Pero aún me quedaba tiempo nuevamente me recuesto en el sillón y poco a poco cierro mis ojos quedando dormido -
    —Estaba por descansar al fin después de tanto jaleo por fin se durmió el llanto de Damián hacia que mis ondas cerebrales y auditivas colapsen solo quería estar pegado a mi o mejor dicho a su fuente de alimento me sentía exahusto escuché el celular notificandome un mensaje de mi manager dándome informes de una presentación que debía de hacer no podía retractarme en cancelarlo o aplazarlo Pero aún me quedaba tiempo nuevamente me recuesto en el sillón y poco a poco cierro mis ojos quedando dormido -
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  • Solo me alimento de gente mala, lo prometo, lo prometo <3
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  • ╔═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╗
    Todo empezó una tarde de Abril, mi madre y había salido a comprar algunos alimentos, yo por otro lado estaba en casa como de costumbre, no era alguien quien saliera de casa muy a menudo, pues mi madre no quería que saliera, ella normalmente decía cosas como: "—El mundo es peligroso afuera, procura mantenerte en casa.—" y cosas de ese estilo.
    Sin embargo está vez el pregonero del castillo indicó que todas las doncellas solteras reunirse con la reina, esto llegó a mis oídos lo cual me dio mucha curiosidad por sabes el motivo, aunque claro ya podía oír a mi madre negándome ir a una reunión como esas.
    Y así fue, ella al enterarse de la noticia de la reina fue rápidamente a casa, preocupada de que saliera negándome el permiso, su reacción solo Avivó más mi curiosidad por ir a ver. Aún así prometí no ir a la susodicha reunión de señoritas solteras, claro solo para dejar a mi madre tranquila.

    Después de todo solo que era pura curiosidad momentánea, o no?

    ╚═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╝

    ╔═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╗ Todo empezó una tarde de Abril, mi madre y había salido a comprar algunos alimentos, yo por otro lado estaba en casa como de costumbre, no era alguien quien saliera de casa muy a menudo, pues mi madre no quería que saliera, ella normalmente decía cosas como: "—El mundo es peligroso afuera, procura mantenerte en casa.—" y cosas de ese estilo. Sin embargo está vez el pregonero del castillo indicó que todas las doncellas solteras reunirse con la reina, esto llegó a mis oídos lo cual me dio mucha curiosidad por sabes el motivo, aunque claro ya podía oír a mi madre negándome ir a una reunión como esas. Y así fue, ella al enterarse de la noticia de la reina fue rápidamente a casa, preocupada de que saliera negándome el permiso, su reacción solo Avivó más mi curiosidad por ir a ver. Aún así prometí no ir a la susodicha reunión de señoritas solteras, claro solo para dejar a mi madre tranquila. Después de todo solo que era pura curiosidad momentánea, o no? ╚═══════ ≪ °❈° ≫ ═══════╝
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  • La bolsa, vaciándose progresivamente. El sepulturero, cambiándola por otra, el proceso, repitiéndose por tercera vez en la hora.

    La sangre, fluyendo por su brazo. Invadiendo cada rincón de sus tejidos, nutriendo.

    Un sinfín de imágenes inconexas parpadeando.

    Ciel comenzaba a darles un sentido, sus pensamientos aclarándose.

    —Hermano —musitó. —Jean.

    Fue abriendo los párpados lánguidamente, encontrándose con la luz del sol iluminando su rostro cálidamente.

    —¿Qué hora es? —preguntó.

    La luz que entraba por la ventana era tanta que lo cegaba y no podía ver más que blanco.

    —Las cinco —le contestó Undertaker.

    —La hora del té —murmuró. Luego divagó. —Él debe estar esperándome.

    —Sí —sonrió el Dios de la muerte, viendo hacia la luz. —Lo hace.

    Ciel volvió a cerrar los ojos, el agotamiento le impidió estar más tiempo despierto.

    —Todavía necesita comer más de su alimento —añadió en voz baja, como si hablar alto lo pudiera molestar. —Ahora, solo descanse.
    La bolsa, vaciándose progresivamente. El sepulturero, cambiándola por otra, el proceso, repitiéndose por tercera vez en la hora. La sangre, fluyendo por su brazo. Invadiendo cada rincón de sus tejidos, nutriendo. Un sinfín de imágenes inconexas parpadeando. Ciel comenzaba a darles un sentido, sus pensamientos aclarándose. —Hermano —musitó. —Jean. Fue abriendo los párpados lánguidamente, encontrándose con la luz del sol iluminando su rostro cálidamente. —¿Qué hora es? —preguntó. La luz que entraba por la ventana era tanta que lo cegaba y no podía ver más que blanco. —Las cinco —le contestó Undertaker. —La hora del té —murmuró. Luego divagó. —Él debe estar esperándome. —Sí —sonrió el Dios de la muerte, viendo hacia la luz. —Lo hace. Ciel volvió a cerrar los ojos, el agotamiento le impidió estar más tiempo despierto. —Todavía necesita comer más de su alimento —añadió en voz baja, como si hablar alto lo pudiera molestar. —Ahora, solo descanse.
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  • //Podéis responder aquí o por mp, sin problema.

    "𝐈'𝐥𝐥 𝐚𝐥𝐰𝐚𝐲𝐬 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐩𝐞... 𝐀𝐧𝐝, 𝐬𝐨𝐦𝐞𝐝𝐚𝐲, 𝐈 𝐰𝐢𝐥𝐥 𝐫𝐢𝐩 𝐮𝐩 𝐲𝐨𝐮𝐫 𝐭𝐡𝐫𝐨𝐚𝐭 𝐰𝐢𝐭𝐡 𝐦𝐲 𝐟𝐚𝐧𝐠𝐬."

    Su última huida, a pesar de que ambos lograron eludir a sus captores durante mucho tiempo, no resultó tan fructífera como se esperaría. Finalmente dieron con ellos de nuevo, les castigaron de incontables formas y volvieron a la vida de mierda que parecía ser su destino, uno que se repetiría una y otra vez, o al menos eso empezaba a creer.
    El largo viaje, a las nuevas tierras que serían anfitrionas de las luchas clandestinas de bestias, finalizó con una jornada de innombrables humillaciones a las criaturas por parte de su amo, Ivo Dupont, el cual se volvió aún más desalmado, obsesivo, depravado y sádico desde el último intento de escape de los chicos.

    Aquella misma noche les tocaba pelear a ambos wendigos y la batalla no resultaría para nada sencilla. Ardua y pesada esta les dejó graves heridas que dada su pobre alimentación no sanarían rápidamente. Lo que era peor, ambos eran conscientes de lo que les esperaba como "celebración" dada la euforia de su amo ante una batalla ganada y solo imaginarlo a Kahalan se le ponía la piel de gallina y se le revolvía el estómago. Debían huir, bajo cualquier costo. Sabían que serían atrapados pues los rastrearían mediante los dispositivos de localización en sus nucas, pero aún así debían intentarlo, como tantas otras veces lo hicieron en diversas ciudades del mundo.
    En medio de la anarquía y locura que ocasionó su huida, provocado varias muertes, heridos y peleas a su paso, acabaron tomado caminos separados sin poder evitarlo, siendo cada uno de ellos (así como otras criaturas que aprovecharon la oportunidad) perseguidos por diversos grupos mafiosos que allí se encontraban, principalmente por los hombres del ya mencionado y poderoso, Ivo.

    Los pasos de la apresurada fuga de Kahalan lo llevaron a la ciudad, repleta de oscuras calles que no conocía y otras a penas iluminadas por algunas farolas. No podía distraerse, un solo movimiento en falso y sería atrapado y por ende, castigado. Sin embargo las heridas abiertas no cesaban de sangrar y los huesos rotos no parecían soldar velozmente, todo a causa del poco alimento que su amo les ofrecía para poder mantenerlos a raya. Dejó que sus pasos le llevasen hasta un pequeño callejón sin un ápice de luz, cayendo con la espalda apoyada a un viejo y sucio contenedor de basura que albergaba los asquerosos restos de los antros y clubes de alrededor, que aún se mantenían abiertos al público y con música estridente que resonaba por todas partes.
    Aún mantenía su forma de wendigo, suerte para él que pareció que ningún humano le vio, por lo que debía cambiar. Dio paso a la transformación, dolorosa sin duda, pues sus huesos debían romperse y sus músculos y piel desgarrarse para dar paso a una apariencia más humana.
    Gritaba de dolor a pesar de que intentaba contenerse con las pocas fuerzas que le restaban. Retorciéndose en el suelo.

    -¡Aaaah! ¡Joder!.... ¡Ggh!

    Algo bueno es que al hacer eso, sus huesos se volvían a soldar por si solos, aunque las heridas abiertas no cerraban bien.
    Su cuerpo, delgado pero atlético estaba cubierto de incontables cicatrices antiguas y recientes. A demás, la poca ropa que llevaba, a parte de sucia, estaba completamente desgarrada.

    Sabía que los estarían siguiendo a ambos y que no tendría demasiado tiempo para reposar y esperar a que sus heridas sanen, no tardarían en dar con él. Debía encontrar un humano del que alimentarse cuanto antes, para recobrar algo de fuerza rápido y poder seguir huyendo. Intentó ponerse en pie, sujetándose a las mugrientas paredes del callejón, casi arrastrándose hacia la salida de este y, sin pensarlo dos veces mientras su visión se volvía borrosa y la respiración pesada por el dolor y el hambre, se aferró con fuerza a las ropas de la primera persona que pasó por delante de él.
    //Podéis responder aquí o por mp, sin problema. "𝐈'𝐥𝐥 𝐚𝐥𝐰𝐚𝐲𝐬 𝐞𝐬𝐜𝐚𝐩𝐞... 𝐀𝐧𝐝, 𝐬𝐨𝐦𝐞𝐝𝐚𝐲, 𝐈 𝐰𝐢𝐥𝐥 𝐫𝐢𝐩 𝐮𝐩 𝐲𝐨𝐮𝐫 𝐭𝐡𝐫𝐨𝐚𝐭 𝐰𝐢𝐭𝐡 𝐦𝐲 𝐟𝐚𝐧𝐠𝐬." Su última huida, a pesar de que ambos lograron eludir a sus captores durante mucho tiempo, no resultó tan fructífera como se esperaría. Finalmente dieron con ellos de nuevo, les castigaron de incontables formas y volvieron a la vida de mierda que parecía ser su destino, uno que se repetiría una y otra vez, o al menos eso empezaba a creer. El largo viaje, a las nuevas tierras que serían anfitrionas de las luchas clandestinas de bestias, finalizó con una jornada de innombrables humillaciones a las criaturas por parte de su amo, Ivo Dupont, el cual se volvió aún más desalmado, obsesivo, depravado y sádico desde el último intento de escape de los chicos. Aquella misma noche les tocaba pelear a ambos wendigos y la batalla no resultaría para nada sencilla. Ardua y pesada esta les dejó graves heridas que dada su pobre alimentación no sanarían rápidamente. Lo que era peor, ambos eran conscientes de lo que les esperaba como "celebración" dada la euforia de su amo ante una batalla ganada y solo imaginarlo a Kahalan se le ponía la piel de gallina y se le revolvía el estómago. Debían huir, bajo cualquier costo. Sabían que serían atrapados pues los rastrearían mediante los dispositivos de localización en sus nucas, pero aún así debían intentarlo, como tantas otras veces lo hicieron en diversas ciudades del mundo. En medio de la anarquía y locura que ocasionó su huida, provocado varias muertes, heridos y peleas a su paso, acabaron tomado caminos separados sin poder evitarlo, siendo cada uno de ellos (así como otras criaturas que aprovecharon la oportunidad) perseguidos por diversos grupos mafiosos que allí se encontraban, principalmente por los hombres del ya mencionado y poderoso, Ivo. Los pasos de la apresurada fuga de Kahalan lo llevaron a la ciudad, repleta de oscuras calles que no conocía y otras a penas iluminadas por algunas farolas. No podía distraerse, un solo movimiento en falso y sería atrapado y por ende, castigado. Sin embargo las heridas abiertas no cesaban de sangrar y los huesos rotos no parecían soldar velozmente, todo a causa del poco alimento que su amo les ofrecía para poder mantenerlos a raya. Dejó que sus pasos le llevasen hasta un pequeño callejón sin un ápice de luz, cayendo con la espalda apoyada a un viejo y sucio contenedor de basura que albergaba los asquerosos restos de los antros y clubes de alrededor, que aún se mantenían abiertos al público y con música estridente que resonaba por todas partes. Aún mantenía su forma de wendigo, suerte para él que pareció que ningún humano le vio, por lo que debía cambiar. Dio paso a la transformación, dolorosa sin duda, pues sus huesos debían romperse y sus músculos y piel desgarrarse para dar paso a una apariencia más humana. Gritaba de dolor a pesar de que intentaba contenerse con las pocas fuerzas que le restaban. Retorciéndose en el suelo. -¡Aaaah! ¡Joder!.... ¡Ggh! Algo bueno es que al hacer eso, sus huesos se volvían a soldar por si solos, aunque las heridas abiertas no cerraban bien. Su cuerpo, delgado pero atlético estaba cubierto de incontables cicatrices antiguas y recientes. A demás, la poca ropa que llevaba, a parte de sucia, estaba completamente desgarrada. Sabía que los estarían siguiendo a ambos y que no tendría demasiado tiempo para reposar y esperar a que sus heridas sanen, no tardarían en dar con él. Debía encontrar un humano del que alimentarse cuanto antes, para recobrar algo de fuerza rápido y poder seguir huyendo. Intentó ponerse en pie, sujetándose a las mugrientas paredes del callejón, casi arrastrándose hacia la salida de este y, sin pensarlo dos veces mientras su visión se volvía borrosa y la respiración pesada por el dolor y el hambre, se aferró con fuerza a las ropas de la primera persona que pasó por delante de él.
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  • ≿La noche por fin había terminado para el aunque aun no habría abierto los ojos, tampoco había tratado de ir por agua o alimentos y el llanto del tigre ya había cesado, la perdida de su padre era... mucho para Hikaru, perdiendo el apetito por completo, sabia que su madre lo visito por la noche pero no puso atención a sus palabras.≾

    Perdon por no haber estado contigo antes... fui un cobarde...
    ≿La noche por fin había terminado para el aunque aun no habría abierto los ojos, tampoco había tratado de ir por agua o alimentos y el llanto del tigre ya había cesado, la perdida de su padre era... mucho para Hikaru, perdiendo el apetito por completo, sabia que su madre lo visito por la noche pero no puso atención a sus palabras.≾ Perdon por no haber estado contigo antes... fui un cobarde...
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  • - Un escenario de pesadilla es el resultado de las guerras. pero , en algunos casos es mucho más que eso. habian cuerpos esparcidos por todo el lugar no cuerpos humanos, sino algo mucho peor. podrían describirse como trolls, orcos o alguna clase de bestia de las cuevas que habian salido al exterior a buscar alimento. porque más allá habia un pueblo destrozado aún con las flamas de las casas encendidas totalmente destruidas.

    Parece ser que alguien o algo les dio su fin ya que todas estas monstruosidades estaban muertas en aquel lugar. curiosamente algunas tendrían marcas de espada , mordidas provocadas por alguna clase de can gigante y además sus cuerpos atravesados con estacas de hielo.

    más allá en la entrada de ese pueblo que ya se le puede decir fantasma en un charco de su propia sangre estaba el cuerpo de un joven mago quien habia sido el ganador de este encuentro. pero, no pudo salvar a los pobladores de este lugar.

    Estaba ahí herido, ensangrentado con flechas atravesando algunas partes de su cuerpo . habia perdido algunos dedos y a su lado su espada ( que tambien es su canalizador de magia) partido a la mitad. si bien, pudo detener a estos monstruos en su rostro se puede ver la frustración de no poder haber llegado a tiempo a defender a estas personas,aunque tiene la tranquilidad de que sus muertes fueron vengadas decide entonces cerrar sus ojos -
    - Un escenario de pesadilla es el resultado de las guerras. pero , en algunos casos es mucho más que eso. habian cuerpos esparcidos por todo el lugar no cuerpos humanos, sino algo mucho peor. podrían describirse como trolls, orcos o alguna clase de bestia de las cuevas que habian salido al exterior a buscar alimento. porque más allá habia un pueblo destrozado aún con las flamas de las casas encendidas totalmente destruidas. Parece ser que alguien o algo les dio su fin ya que todas estas monstruosidades estaban muertas en aquel lugar. curiosamente algunas tendrían marcas de espada , mordidas provocadas por alguna clase de can gigante y además sus cuerpos atravesados con estacas de hielo. más allá en la entrada de ese pueblo que ya se le puede decir fantasma en un charco de su propia sangre estaba el cuerpo de un joven mago quien habia sido el ganador de este encuentro. pero, no pudo salvar a los pobladores de este lugar. Estaba ahí herido, ensangrentado con flechas atravesando algunas partes de su cuerpo . habia perdido algunos dedos y a su lado su espada ( que tambien es su canalizador de magia) partido a la mitad. si bien, pudo detener a estos monstruos en su rostro se puede ver la frustración de no poder haber llegado a tiempo a defender a estas personas,aunque tiene la tranquilidad de que sus muertes fueron vengadas decide entonces cerrar sus ojos -
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  • —Se activa la transmisión en todos los anillos del infierno enpesando a oírse una distorcion ensordecedora —

    MUY BUENAS TARDES MIS INFERNALES OYENYENTES LES HABLA SU VENERADO MONARCA ALASTOR!!! EL DEMONIO DE LA RADIO!!

    En esta tarde hora en qué uno enpiesa a mm como decirlo a tener esa nesesidad de engullir nuestros respectivos alimentos me di a la tarea de representarlo en una canción así es no oyeron mal mis almas perdidas jajajajaajajajajaaja!!!jxjxjxjx!!


    -Acercándome al micrófono mirando a la ciudad infernal con una nesesidad hambrienta enpieso a hablar con un tono siseante como si incitara a que lo escuches con atención -

    Si entienden mi interpretación sabrán que es necesario alimentarse de una buena carne y por qué darse el lujo de tenerlo/acaso que mis pecadores infernales desaten ese instinto y alimentence de lo que ustedes deseen sin más enpecemos

    -Sostengo el micrófono mis garras aún tenían los restos de carne y sangre de mi comida que
    Mis sombras cazaron para mí enpesando a cantar con una euforia y atrevimiento elevado por sentirme tan vivo mientras tanto en la ciudad infernal se podían oír lamentos rugidos todo un caos por la orden que les di en mi trasmisión estaban como sumidos en un trance salvaje -


    https://youtu.be/jX68efs9y9E?si=iUKhotDI-PEm6v_1
    —Se activa la transmisión en todos los anillos del infierno enpesando a oírse una distorcion ensordecedora — MUY BUENAS TARDES MIS INFERNALES OYENYENTES LES HABLA SU VENERADO MONARCA ALASTOR!!! EL DEMONIO DE LA RADIO!! En esta tarde hora en qué uno enpiesa a mm como decirlo a tener esa nesesidad de engullir nuestros respectivos alimentos me di a la tarea de representarlo en una canción así es no oyeron mal mis almas perdidas jajajajaajajajajaaja!!!jxjxjxjx!! -Acercándome al micrófono mirando a la ciudad infernal con una nesesidad hambrienta enpieso a hablar con un tono siseante como si incitara a que lo escuches con atención - Si entienden mi interpretación sabrán que es necesario alimentarse de una buena carne y por qué darse el lujo de tenerlo/acaso que mis pecadores infernales desaten ese instinto y alimentence de lo que ustedes deseen sin más enpecemos -Sostengo el micrófono mis garras aún tenían los restos de carne y sangre de mi comida que Mis sombras cazaron para mí enpesando a cantar con una euforia y atrevimiento elevado por sentirme tan vivo mientras tanto en la ciudad infernal se podían oír lamentos rugidos todo un caos por la orden que les di en mi trasmisión estaban como sumidos en un trance salvaje - https://youtu.be/jX68efs9y9E?si=iUKhotDI-PEm6v_1
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  • Jill Valentine

    Capítulo 1

    "Lo que queda de nosotros"

    Habían pasado un par de meses apenas de que Joel entregó a Ellie a las luciérnagas. Aún no habían noticias de la supuesta cura.

    A pesar de todo, Joel no había dejado de pensar en Ellie, en lo que había vivido con esa pequeña y la conciencia le remordía; incluso en noches no podía conciliar el sueño hasta quedar totalmente agotado.

    Llevaba un par de semanas lejos de Jacksonville. Había encontrado una escuela abandonada y limpia de infectados dónde se había quedado todo ese tiempo. Por fortuna, cerca de ese lugar habían algunas ciudades dónde en algunos supermercados quedaban productos enlatados con vigencia en la caducidad. Solo era cuestión de caminar hacia dichos lugares. El problema radicaba en que por la noche, seres que Joel no reconocía vagaban constantemente, solo ahuyentados por las fogatas con las que solía acordonar el lugar.

    Con el conocimiento del terreno, Joel había dibujado un mapa en una de las paredes del comedor del instituto. Por el día vigilaba los alrededores e interiores del edificio en busca de alguna brecha que pudiera dejar pasar aquellas criaturas. No las conocía y por supuesto que no le gustaría estar cerca de ellas para ello.

    Era medio día, cuando Joel se encontraba en los alrededores de la escuela, se había adentrado un kilómetro bosque adentro para ver si podía cazar algún animal que sirviera de alimento.
    [Valentine1] Capítulo 1 "Lo que queda de nosotros" Habían pasado un par de meses apenas de que Joel entregó a Ellie a las luciérnagas. Aún no habían noticias de la supuesta cura. A pesar de todo, Joel no había dejado de pensar en Ellie, en lo que había vivido con esa pequeña y la conciencia le remordía; incluso en noches no podía conciliar el sueño hasta quedar totalmente agotado. Llevaba un par de semanas lejos de Jacksonville. Había encontrado una escuela abandonada y limpia de infectados dónde se había quedado todo ese tiempo. Por fortuna, cerca de ese lugar habían algunas ciudades dónde en algunos supermercados quedaban productos enlatados con vigencia en la caducidad. Solo era cuestión de caminar hacia dichos lugares. El problema radicaba en que por la noche, seres que Joel no reconocía vagaban constantemente, solo ahuyentados por las fogatas con las que solía acordonar el lugar. Con el conocimiento del terreno, Joel había dibujado un mapa en una de las paredes del comedor del instituto. Por el día vigilaba los alrededores e interiores del edificio en busca de alguna brecha que pudiera dejar pasar aquellas criaturas. No las conocía y por supuesto que no le gustaría estar cerca de ellas para ello. Era medio día, cuando Joel se encontraba en los alrededores de la escuela, se había adentrado un kilómetro bosque adentro para ver si podía cazar algún animal que sirviera de alimento.
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  • ------ Días antes de la estación de tren -------


    Niko o Nikolaou como era conocido, no era el típico Don Juan que se estableciera en un solo lugar, un alma libre y errante entre esos cabellos de fuego tan característicos de él, dicho motivo y por líos de faldas terminaba vetado de algunos lugares.

    Está no había sido la excepción, el jefe de tenencia le puso precio a su cabeza por haber robado la inocencia de su hija ( 30 años, nada agraciada (?)) y de paso besarse con su mujer, Damian no descriminaba, el que usarán faldas y tuvieran unos pechos para el pelirrojo, eran candidatas para un poco de amor.

    - Vaya susto me dió ese viejo... Lo bueno que cene delicioso (?).

    Después de unos minutos caminando un auto le dió un aventón al siguiente pueblo, en dónde pasaría un par de días antes de llegar a su objetivo, muy amable pago el servicio al ajeno con una sonrisa.

    - Gracias viejo, Dios te lo pagué en abundancia y belleza.(?)

    Su estómago arrojó, un gran gruñido que le llevó a poner la zurda en el mismo, realizando una mueca de dolor.

    - Lo se amigo, no tienes que gruñir tan fuerte, busquemos algo para desayunar.

    Vendedores ambulantes en el espació del que imaginó sería el centró del pueblo, bajo carpas de plástico y manta, caminaba manteniendo los ojos en algún alimento que le llamará la atención.

    - No, no, talvez, no, no.



    ------ Días antes de la estación de tren ------- Niko o Nikolaou como era conocido, no era el típico Don Juan que se estableciera en un solo lugar, un alma libre y errante entre esos cabellos de fuego tan característicos de él, dicho motivo y por líos de faldas terminaba vetado de algunos lugares. Está no había sido la excepción, el jefe de tenencia le puso precio a su cabeza por haber robado la inocencia de su hija ( 30 años, nada agraciada (?)) y de paso besarse con su mujer, Damian no descriminaba, el que usarán faldas y tuvieran unos pechos para el pelirrojo, eran candidatas para un poco de amor. - Vaya susto me dió ese viejo... Lo bueno que cene delicioso (?). Después de unos minutos caminando un auto le dió un aventón al siguiente pueblo, en dónde pasaría un par de días antes de llegar a su objetivo, muy amable pago el servicio al ajeno con una sonrisa. - Gracias viejo, Dios te lo pagué en abundancia y belleza.(?) Su estómago arrojó, un gran gruñido que le llevó a poner la zurda en el mismo, realizando una mueca de dolor. - Lo se amigo, no tienes que gruñir tan fuerte, busquemos algo para desayunar. Vendedores ambulantes en el espació del que imaginó sería el centró del pueblo, bajo carpas de plástico y manta, caminaba manteniendo los ojos en algún alimento que le llamará la atención. - No, no, talvez, no, no.
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