• A la altura de las expectativas.
    Fandom OC
    Categoría Original
    Illán

    Una gran amiga le había pedido un favor, y aunque normalmente se negaría, cuando supo de qué se trataba, no pudo rechazarlo. Vivian vivía aburrida desde hace mucho tiempo, detalle que compartía con dicha amiga, por eso cuando le pidió que fuera la maestra en combate cuerpo a cuerpo de alguien se sorprendió gratamente.

    Un chamán, conocía alguna cosa que otra, pero sobre todo lo fuertes que fueron en su época, teniendo como ejemplo al hijo adoptivo de dicha amiga, un chamán legendario que marcó un antes y un después en su cultura, aunque tristemente fuera el último. Vivian pensaba que ya eran una "especie" extinta...

    Le hervía la sangre.

    Respondió el llamado sin duda alguna y se presentó tan rápido como pudo en el lugar designado, un lugar que pertenecía a la familia de su amiga, un lugar donde, aunque las miradas curiosas aterrizaran sobre ella, no habría problemas. Era una especie de comedor, un restaurante para la gente que trabajaba para su familia, le comentó que tendría que encontrarse con un hombre pelirrojo y que no pasaría por alto a sus ojos, los cuales siempre analizaban a todo el mundo en busca de nuevos contrincantes.

    A él en cambio se le dijo que cuando la viera, sabría que era ella, no haría falta más descripción.

    Estaba en una mesa algo apartada, comiendo tranquilamente un bocadillo de jamón ibérico y queso de cabra, una delicia a la que se acostumbró después de sus viajes por Europa. Mientras tanto, observaba atentamente la entrada, estaba ansiosa por conocer al susodicho chamán.
    [Cursed_Bastard] Una gran amiga le había pedido un favor, y aunque normalmente se negaría, cuando supo de qué se trataba, no pudo rechazarlo. Vivian vivía aburrida desde hace mucho tiempo, detalle que compartía con dicha amiga, por eso cuando le pidió que fuera la maestra en combate cuerpo a cuerpo de alguien se sorprendió gratamente. Un chamán, conocía alguna cosa que otra, pero sobre todo lo fuertes que fueron en su época, teniendo como ejemplo al hijo adoptivo de dicha amiga, un chamán legendario que marcó un antes y un después en su cultura, aunque tristemente fuera el último. Vivian pensaba que ya eran una "especie" extinta... Le hervía la sangre. Respondió el llamado sin duda alguna y se presentó tan rápido como pudo en el lugar designado, un lugar que pertenecía a la familia de su amiga, un lugar donde, aunque las miradas curiosas aterrizaran sobre ella, no habría problemas. Era una especie de comedor, un restaurante para la gente que trabajaba para su familia, le comentó que tendría que encontrarse con un hombre pelirrojo y que no pasaría por alto a sus ojos, los cuales siempre analizaban a todo el mundo en busca de nuevos contrincantes. A él en cambio se le dijo que cuando la viera, sabría que era ella, no haría falta más descripción. Estaba en una mesa algo apartada, comiendo tranquilamente un bocadillo de jamón ibérico y queso de cabra, una delicia a la que se acostumbró después de sus viajes por Europa. Mientras tanto, observaba atentamente la entrada, estaba ansiosa por conocer al susodicho chamán.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    2
    8 turnos 1 maullido
  • Deja de llamarme cuadrúpeda.
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Ꮃꮖɴꭰᏼꮜꭱɴ

    Tras tantos viajes, llegar a un lugar desconocido era un suplicio para Vivian. Esperaba encontrarse con gente cuanto menos desagradable o aburrida, por eso mismo se llevó una sorpresa al conocer a windburn en un bar llamado Fallen's.

    Las circunstancias de su encuentro fueron curiosas, jamás se le olvidará la historia de "el bartender que trató de drogarla", pero eso era pasado.

    Había quedado con él, nada extraño, solo una salida común entre amigos, ya que le había caído bien supuso que no habría problema en profundizar esa amistad, sin segundas intenciones por parte de Vivian, claro está.

    Vivian iba vestida como de costumbre, camisa balnca de cuello alto, corbata morada oscura, pantalones y chaleco gris; a sus ojos, la ropa formal siempre le había quedado bien. Habían quedado en una cafetería, nada muy elaborado.

    Se adelantó, entró en el local y eligió la mesa más apartada, la de la esquina; obviamente al pasar las miradas curiosas aterrizarían sobre ella, y es que no todos los días ves a alguien con 4 brazos. Tomó asiento mirando el cristal que había a la derecha de la mesa.
    [Wind_Burn] Tras tantos viajes, llegar a un lugar desconocido era un suplicio para Vivian. Esperaba encontrarse con gente cuanto menos desagradable o aburrida, por eso mismo se llevó una sorpresa al conocer a windburn en un bar llamado Fallen's. Las circunstancias de su encuentro fueron curiosas, jamás se le olvidará la historia de "el bartender que trató de drogarla", pero eso era pasado. Había quedado con él, nada extraño, solo una salida común entre amigos, ya que le había caído bien supuso que no habría problema en profundizar esa amistad, sin segundas intenciones por parte de Vivian, claro está. Vivian iba vestida como de costumbre, camisa balnca de cuello alto, corbata morada oscura, pantalones y chaleco gris; a sus ojos, la ropa formal siempre le había quedado bien. Habían quedado en una cafetería, nada muy elaborado. Se adelantó, entró en el local y eligió la mesa más apartada, la de la esquina; obviamente al pasar las miradas curiosas aterrizarían sobre ella, y es que no todos los días ves a alguien con 4 brazos. Tomó asiento mirando el cristal que había a la derecha de la mesa.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • "Ayúdame"
    Fandom Sobrenatural ~ Crónicas Vampíricas
    Categoría Crossover
    sᴛᴀʀᴛᴇʀ ᴘᴀʀᴀ: 𝐒A𝐌 W𝐈N𝐂H𝐄S𝐓E𝐑

    Las manadas de hombres lobo ya no eran tan escasas como lo fueron antaño. Siglos atrás los hombres lobo eran una de las especies dominantes sobre la tierra, pero la proliferación de vampiros y cazadores habia obligado a las manadas a esconderse. A ocultarse en pueblos, en las montañas, en lugares donde poder pasar desapercibidos. Y asi, poco a poco, el gen del hombre lobo durmió. No todos los descendientes de las grandes manadas activaban su maldición lupina. Hombres y mujeres vivían y morían sin activar nunca su maldición y, poco a poco, se perdió el legado.

    Pero ese no habia sido el caso de los Wood. De las familias licántropas, los pertenecientes a la manada Apisi, ahora disgregada por el país, los Wood eran los únicos que todavia reconocían y recordaban su legado, sus leyendas. Asentados en Kansas, disfrutaban de la licantropía y no la consideraban una maldición. El dolor de la transformación, a diferencia de para otras familias, se tornaba cada vez más soportable con cada luna llena. Y, en lugar de encerrarse y encadenarse en sótanos y celdas, la familia Wood corría por el bosque. Libres. Aullando a la luna y disfrutando del instinto y las horas lupinas. Asi habia sido desde que Hazel tenia uso de razón. Desde que desatara su maldición a los diecisiete años se habia transformado con cada luna llena al resguardo y cobijo de sus padres y su familia. Su padre, era el alfa de la manada o al menos, de aquel grupo de lobos y, algún día, esperaba que su hija ocupara su lugar. Para ello la habia criado…

    Hasta aquella luna llena…

    Hazel corría por el bosque, olfateando, sintiendo el aire en su pelaje, sintiéndose libre. Sus patas parecían volar sobre el suelo, corriendo a tal velocidad que nada podía pararla. Nada salvo… Aquel sonido estridente y desgarrador. La loba alzó sus orejas irguiendo el cuello, alarmada, preocupada. Un aullido de dolor y muerte llegó hasta ella. Cercano y fulminante. Y supo que habia perdido a alguien de su manada.

    Un nuevo disparo. Un nuevo aullido mortecino.

    Hazel no se quedó a esperar su turno. Echó a correr en dirección contraria sabiendo que no podía regresar a casa. Porque si esos cazadores los habían encontrado allí era porque sabían exactamente cómo y dónde Vivian. Asi que Hazel corrió a toda velocidad, huyendo de los disparos y la muerte que amenazaba con alcanzarla.

    Un proyectil le acertó en el costado en plena carrera y la loba, herida y magullada, cayó estrepitosamente contra el suelo. Resollaba, asustada. Dolía, quemaba. Aquella herida le habia quitado el aliento y sabia que se desangraba. Pero no podía dejar que su manada terminara asi. Tenia que vivir.

    Asi que tratando de hacer caso omiso a los disparos que llenaban el ambiente, Hazel volvio a erguirse sobre sus cuatro patas. Sanaria. Aquella herida sanaría gracias a la magia de la luna llena. Sanaria… Echó a correr de nuevo, esta vez algo más cansada, algo más lenta. Pero corrió todo cuanto daban sus patas. Y corrió toda la noche, cruzando pueblos, atravesando bosques mientras aquella ultima noche de luna llena duraba. Corrió hasta que los disparos ya eran inexistentes en el eco de la noche.

    >> Despertó desnuda en medio del bosque. Con la salida del sol su cuerpo habia recuperado su forma humana y ella se habia desmayado entre ramas y pequeños arbustos. Profirió un quejido llevándose una mano al costado allí donde la herida de bala aun sanaba lentamente. La sangre teñía su piel bronceada. Pero sabia que, aunque dolía, estaba fuera de peligro. Sobreviviría. Lo haría.

    Era la única superviviente de su manada. Y la certeza y la soledad de aquel pensamiento la abrumaron haciendo que la muchacha dejara ir un ligero y corto sollozo. Por todos los que queria, que habia perdido y que no volvería a ver. Se llevó una mano a los labios y se encogió sobre si misma, llorando a los caídos, a aquella terrorífica noche. Y cuando sintió que se quedaba sin aire, decidió que tenia que salir de allí.

    Desnuda recorrió el bosque hasta encontrar civilización. Y cuando el cansancio hizo que sus piernas temblaran, finalmente encontró un pequeño camping de caravanas. Le llegaban voces. Niños, familias. Salpicaduras de agua en una piscina. El olor de una barbacoa, podía ver la pequeña columna de humo alzarse entre algunas caravanas… Y allí, delante de ella, desprotegida… una cuerda de tender con algo de ropa. No se paró a ver qué era. Llegó hasta allí, y cogió lo primero que pilló. Una camiseta blanca de manga corta, una chaqueta vaquera y unos pantalones de chándal. Y, con las mismas, salió de allí volviendo a internarse en el bosque.

    Porque habia algo que no os he contado. Y es que la familia Wood tenia una leyenda. Una leyenda inmemorial. Su padre siempre le habia contado que la razon por la que su bisabuelo se habia instalado allí con su manada era una muy sencilla. Protección. La manada protegía a un grupo de Hombres. Los Hombres de Letras. Y ellos los protegían tambien. Un acuerdo del pasado, un pacto de no dañarse mutuamente nunca más. Un pacto de hermandad. No estaba firmado en ninguna parte y nadie podía corroborar que fuera real. Pero tenia una localización. Lebanon. Y hasta allí le habían conducido sus pisadas. Si quedaba alguien allí, habrían de ayudarla, darle cobijo o un lugar donde averiguar quién le habia arrebatado a su familia..

    “A las puertas de Lebanon, interno en el bosque, accesible por pocos caminos, se yergue el orgulloso bastión. Lobos y hombres lo consideran su salvación”

    Era una mierda de rima y parecía demasiado barata para ser una leyenda demasiado antigua, pero Hazel siempre habia creído que su bisabuelo no tendría demasiada idea de mensajes crípticos. Hubiera sido un espía terrible.

    Pero al menos tenia una pista. A las afueras de Lebanon, en el bosque…

    Caminó descalza por la tierra, indemne a las ramas o piedras. Cansada, desolada y sangrando. La sangre se habia transferido a su camiseta, y sin alimento y descanso correcto, aquella herida no sanaba de forma correcta.

    Escuchó los pasos de una carrera. Cerca de ella. Pero no lo advirtió tan a tiempo como podría haberlo hecho en pleno uso de sus facultades físicas. Antes de que la vista se le nublase pudo ver como un hombre se acercaba a ella haciendo footing y se detenía al verla en el camino. Quizás se lo habia imaginado, quizás no. Pero…

    -Ayuda… me… -dijo Hazel antes de perder el sentido y caer, desmayada, en medio del camino.
    sᴛᴀʀᴛᴇʀ ᴘᴀʀᴀ: [SAM.MY] Las manadas de hombres lobo ya no eran tan escasas como lo fueron antaño. Siglos atrás los hombres lobo eran una de las especies dominantes sobre la tierra, pero la proliferación de vampiros y cazadores habia obligado a las manadas a esconderse. A ocultarse en pueblos, en las montañas, en lugares donde poder pasar desapercibidos. Y asi, poco a poco, el gen del hombre lobo durmió. No todos los descendientes de las grandes manadas activaban su maldición lupina. Hombres y mujeres vivían y morían sin activar nunca su maldición y, poco a poco, se perdió el legado. Pero ese no habia sido el caso de los Wood. De las familias licántropas, los pertenecientes a la manada Apisi, ahora disgregada por el país, los Wood eran los únicos que todavia reconocían y recordaban su legado, sus leyendas. Asentados en Kansas, disfrutaban de la licantropía y no la consideraban una maldición. El dolor de la transformación, a diferencia de para otras familias, se tornaba cada vez más soportable con cada luna llena. Y, en lugar de encerrarse y encadenarse en sótanos y celdas, la familia Wood corría por el bosque. Libres. Aullando a la luna y disfrutando del instinto y las horas lupinas. Asi habia sido desde que Hazel tenia uso de razón. Desde que desatara su maldición a los diecisiete años se habia transformado con cada luna llena al resguardo y cobijo de sus padres y su familia. Su padre, era el alfa de la manada o al menos, de aquel grupo de lobos y, algún día, esperaba que su hija ocupara su lugar. Para ello la habia criado… Hasta aquella luna llena… Hazel corría por el bosque, olfateando, sintiendo el aire en su pelaje, sintiéndose libre. Sus patas parecían volar sobre el suelo, corriendo a tal velocidad que nada podía pararla. Nada salvo… Aquel sonido estridente y desgarrador. La loba alzó sus orejas irguiendo el cuello, alarmada, preocupada. Un aullido de dolor y muerte llegó hasta ella. Cercano y fulminante. Y supo que habia perdido a alguien de su manada. Un nuevo disparo. Un nuevo aullido mortecino. Hazel no se quedó a esperar su turno. Echó a correr en dirección contraria sabiendo que no podía regresar a casa. Porque si esos cazadores los habían encontrado allí era porque sabían exactamente cómo y dónde Vivian. Asi que Hazel corrió a toda velocidad, huyendo de los disparos y la muerte que amenazaba con alcanzarla. Un proyectil le acertó en el costado en plena carrera y la loba, herida y magullada, cayó estrepitosamente contra el suelo. Resollaba, asustada. Dolía, quemaba. Aquella herida le habia quitado el aliento y sabia que se desangraba. Pero no podía dejar que su manada terminara asi. Tenia que vivir. Asi que tratando de hacer caso omiso a los disparos que llenaban el ambiente, Hazel volvio a erguirse sobre sus cuatro patas. Sanaria. Aquella herida sanaría gracias a la magia de la luna llena. Sanaria… Echó a correr de nuevo, esta vez algo más cansada, algo más lenta. Pero corrió todo cuanto daban sus patas. Y corrió toda la noche, cruzando pueblos, atravesando bosques mientras aquella ultima noche de luna llena duraba. Corrió hasta que los disparos ya eran inexistentes en el eco de la noche. >> Despertó desnuda en medio del bosque. Con la salida del sol su cuerpo habia recuperado su forma humana y ella se habia desmayado entre ramas y pequeños arbustos. Profirió un quejido llevándose una mano al costado allí donde la herida de bala aun sanaba lentamente. La sangre teñía su piel bronceada. Pero sabia que, aunque dolía, estaba fuera de peligro. Sobreviviría. Lo haría. Era la única superviviente de su manada. Y la certeza y la soledad de aquel pensamiento la abrumaron haciendo que la muchacha dejara ir un ligero y corto sollozo. Por todos los que queria, que habia perdido y que no volvería a ver. Se llevó una mano a los labios y se encogió sobre si misma, llorando a los caídos, a aquella terrorífica noche. Y cuando sintió que se quedaba sin aire, decidió que tenia que salir de allí. Desnuda recorrió el bosque hasta encontrar civilización. Y cuando el cansancio hizo que sus piernas temblaran, finalmente encontró un pequeño camping de caravanas. Le llegaban voces. Niños, familias. Salpicaduras de agua en una piscina. El olor de una barbacoa, podía ver la pequeña columna de humo alzarse entre algunas caravanas… Y allí, delante de ella, desprotegida… una cuerda de tender con algo de ropa. No se paró a ver qué era. Llegó hasta allí, y cogió lo primero que pilló. Una camiseta blanca de manga corta, una chaqueta vaquera y unos pantalones de chándal. Y, con las mismas, salió de allí volviendo a internarse en el bosque. Porque habia algo que no os he contado. Y es que la familia Wood tenia una leyenda. Una leyenda inmemorial. Su padre siempre le habia contado que la razon por la que su bisabuelo se habia instalado allí con su manada era una muy sencilla. Protección. La manada protegía a un grupo de Hombres. Los Hombres de Letras. Y ellos los protegían tambien. Un acuerdo del pasado, un pacto de no dañarse mutuamente nunca más. Un pacto de hermandad. No estaba firmado en ninguna parte y nadie podía corroborar que fuera real. Pero tenia una localización. Lebanon. Y hasta allí le habían conducido sus pisadas. Si quedaba alguien allí, habrían de ayudarla, darle cobijo o un lugar donde averiguar quién le habia arrebatado a su familia.. “A las puertas de Lebanon, interno en el bosque, accesible por pocos caminos, se yergue el orgulloso bastión. Lobos y hombres lo consideran su salvación” Era una mierda de rima y parecía demasiado barata para ser una leyenda demasiado antigua, pero Hazel siempre habia creído que su bisabuelo no tendría demasiada idea de mensajes crípticos. Hubiera sido un espía terrible. Pero al menos tenia una pista. A las afueras de Lebanon, en el bosque… Caminó descalza por la tierra, indemne a las ramas o piedras. Cansada, desolada y sangrando. La sangre se habia transferido a su camiseta, y sin alimento y descanso correcto, aquella herida no sanaba de forma correcta. Escuchó los pasos de una carrera. Cerca de ella. Pero no lo advirtió tan a tiempo como podría haberlo hecho en pleno uso de sus facultades físicas. Antes de que la vista se le nublase pudo ver como un hombre se acercaba a ella haciendo footing y se detenía al verla en el camino. Quizás se lo habia imaginado, quizás no. Pero… -Ayuda… me… -dijo Hazel antes de perder el sentido y caer, desmayada, en medio del camino.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Siento que Hugo, entre yo y Vivian lo vamos a abarroter de notificaciones(?)
    Espero venga pronto.
    Siento que Hugo, entre yo y Vivian lo vamos a abarroter de notificaciones(?) Espero venga pronto.
    Me gusta
    Me enjaja
    2
    17 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Yo quiero a mi hermano
    Y vivian quiere a mi hermano, para darle amor
    Yo quiero a mi hermano Y vivian quiere a mi hermano, para darle amor
    1 a 2 líneas por Semana
    Fandom
    zenless zone zero
    Búsqueda de
    Personaje
    Estado
    Disponible
    Busco a Wise, para que sea hermano de mi Belle.

    Requisitos
    Conocer el personaje.
    Complicidad de hermanos.
    Ganas de armar varias tramas.

    Ofrezco
    Una hermana super linda
    Discusiones de hermanos
    Varías interraciones.

    No ofrezco
    Insecto, no me gusta para nada eso.
    5 comentarios 0 compartidos
  • ~Cita Fallida~

    *Belle y Hugo tenían planeado salir un rato, tener una cita romántica los dos solos, aunque todo al inicio iba bien.

    No esperado encontrarse con Vivian, fue la integrante femenino de grupo del Ruiseñor, que le quito la atención de la proxy, el líder, Hugo, no tuvo de otra que ir atrás cargado la bolsa de compras.

    ¿Como fue que una cita terminó así?
    ~Cita Fallida~ *Belle y Hugo tenían planeado salir un rato, tener una cita romántica los dos solos, aunque todo al inicio iba bien. No esperado encontrarse con Vivian, fue la integrante femenino de grupo del Ruiseñor, que le quito la atención de la proxy, el líder, Hugo, no tuvo de otra que ir atrás cargado la bolsa de compras. ¿Como fue que una cita terminó así?
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • PADRE DE TODO: 1/2

    —Asriel durmió por mucho tiempo, y cuando despertó, se encontro en una habitación mas grande que la de su casa, rodeado de doctores que lo supervisaban—

    —¿Son demonios de la paralisis del sueño o qué?

    :—"Asmodeus Réquiem, Hijo de Azzazel Requiem, ¿es correcto?"

    —Pregunto uno de los medicos—

    —Seh

    —:"Joven, ¿sabe porqué vino aqui?

    —Pregunto una enfermera

    —Para encontrar el santuario del que mi padre hablaba, el santuario de los incubos y sucubos que aun vivian..

    :—"Bueno...Asmodeus, nosotros somos como tu, somos de tu especie...pero sabemos tu condición y como es que naciste, sabemos que hay magia que te mantiene vivo dentro de ti...y eso te vuelve muy especial para nosotros y para todo habitante de este santuario"

    —¿Soy especial por ser producto de un hombre que no encontro el amor de su vida y sacrifico parte de su poder para darme vida?

    —:"Jovencito, no te estas percatando de tu potencial, nuestra especie en estado puro puede procrear un descendiente a la vez...pero tu...tu tienes el poder de salvarnos de la extinción, tu fertilidad es incluso mas alta que todos nosotros puestos juntos"

    —Por favor no me digan que tengo que "encamarme" con cada Subcubo de aquí

    —"No es necesario, puedes donar tu esperma para nuestra causa, por ahora descansa"

    —Todos los medicos se retiraron de la habitación mientras Asriel se llevaba las manos a la frente—


    —Esto apesta...
    PADRE DE TODO: 1/2 —Asriel durmió por mucho tiempo, y cuando despertó, se encontro en una habitación mas grande que la de su casa, rodeado de doctores que lo supervisaban— —¿Son demonios de la paralisis del sueño o qué? 👤:—"Asmodeus Réquiem, Hijo de Azzazel Requiem, ¿es correcto?" —Pregunto uno de los medicos— —Seh 👤—:"Joven, ¿sabe porqué vino aqui? —Pregunto una enfermera —Para encontrar el santuario del que mi padre hablaba, el santuario de los incubos y sucubos que aun vivian.. 👤:—"Bueno...Asmodeus, nosotros somos como tu, somos de tu especie...pero sabemos tu condición y como es que naciste, sabemos que hay magia que te mantiene vivo dentro de ti...y eso te vuelve muy especial para nosotros y para todo habitante de este santuario" —¿Soy especial por ser producto de un hombre que no encontro el amor de su vida y sacrifico parte de su poder para darme vida? 👤—:"Jovencito, no te estas percatando de tu potencial, nuestra especie en estado puro puede procrear un descendiente a la vez...pero tu...tu tienes el poder de salvarnos de la extinción, tu fertilidad es incluso mas alta que todos nosotros puestos juntos" —Por favor no me digan que tengo que "encamarme" con cada Subcubo de aquí 👤—"No es necesario, puedes donar tu esperma para nuestra causa, por ahora descansa" —Todos los medicos se retiraron de la habitación mientras Asriel se llevaba las manos a la frente— —Esto apesta...
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Como mi hermano se fue con Vivian, yo saldre toda la tarde con mi amado Hugo.
    Como mi hermano se fue con Vivian, yo saldre toda la tarde con mi amado Hugo.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • CAMPO DE ENTRENAMIENTO.

    Un trueno impacta sobre el centro del lugar en dónde logran materializarse la Teniente Rihanna Carther junto con Vivianne Kaczmarek, quién han sido teletransportadas mediante el trueno a ese mismo lugar. La Teniente fué informada de forma anónima que la señorita Vivianne necesita aumentar sus poderes por lo que la Semi-Deidad del Trueno es la encargada de realizar dicho entrenamiento.

    "Muy bien jovencita, aquí es dónde entrenarás, necesitamos que seas mucho más fuerte de lo que ya eres."

    Fueron las palabras de la Teniente hacia la joven Vivianne.
    CAMPO DE ENTRENAMIENTO. Un trueno impacta sobre el centro del lugar en dónde logran materializarse la Teniente Rihanna Carther junto con [sapphire.butterflies], quién han sido teletransportadas mediante el trueno a ese mismo lugar. La Teniente fué informada de forma anónima que la señorita Vivianne necesita aumentar sus poderes por lo que la Semi-Deidad del Trueno es la encargada de realizar dicho entrenamiento. "Muy bien jovencita, aquí es dónde entrenarás, necesitamos que seas mucho más fuerte de lo que ya eres." Fueron las palabras de la Teniente hacia la joven Vivianne.
    Me shockea
    Me gusta
    Me encocora
    11
    6 turnos 0 maullidos
  • Hermano, Vivian.... No es lo que ustedes creen.. Ermmm
    Hugo solo me revisa que este bien...

    *Pensado: Debi cerrar la puerta con llave *
    Hermano, Vivian.... No es lo que ustedes creen.. Ermmm Hugo solo me revisa que este bien... *Pensado: Debi cerrar la puerta con llave *
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados