• A calm breeze amidst the storm.
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Nastya Petrova

    La música no inundaba el bar, sino que acompañaba las voces de las personas. Cada conversación era un mundo y habían contratado a Mika precisamente para darle esa ambientación característica suya; música que no invadía, sino que fomentaba la conexión entre los demás.

    Su voz suave y sus letras ligeramente reflexivas servían tanto para quienes escuchan por ritmo como para quienes se paran a analizar la letra, convirtiendo el bar en un espacio para todos y eso es algo que Mika adoraba; sentir que conectaba con la gente.

    El pequeño escenario se encontraba en una esquina visible para todas las mesas, las luces eran suaves y esta noche no parecía haber demasiada gente, así que incluso los empleados podían aprovechar para relajarse. En un lugar así, era normal que la gente fuera a olvidarse del peso de la vida diaria en la ciudad.

    Tras un buen rato cantando, su lista de canciones terminó por el momento, era hora de un descanso mientras el siguiente artista se preparaba para su turno. Mika bajó del escenario con su guitarra en mano, la llevaba casi a todos lados y en estos casos, aunque le ofrecieran una del local, era como su "amuleto de la suerte".

    Se acercó a la barra con tranquilidad y con una sonrisa, el empleado de la barra estaba más que preparado para servirle algo.
    "Invita la casa" Dijo el empleado, palabras a las que Mika ofreció una sonrisa.

    — Con una coca cola me conformo, no quiero beber alcohol si después volveré a tocar.

    Bromeó con el empleado, ella era así, siempre trataba de ser la estrellita del lugar, no para llamar la atención, sino para tratar de animar a los demás ¿Sería esta una de esas veces que alguien se le acercaba después de cantar? Tenía el presentimiento de que si, pero no sabía por qué.
    [eclipse_bronze_octopus_653] La música no inundaba el bar, sino que acompañaba las voces de las personas. Cada conversación era un mundo y habían contratado a Mika precisamente para darle esa ambientación característica suya; música que no invadía, sino que fomentaba la conexión entre los demás. Su voz suave y sus letras ligeramente reflexivas servían tanto para quienes escuchan por ritmo como para quienes se paran a analizar la letra, convirtiendo el bar en un espacio para todos y eso es algo que Mika adoraba; sentir que conectaba con la gente. El pequeño escenario se encontraba en una esquina visible para todas las mesas, las luces eran suaves y esta noche no parecía haber demasiada gente, así que incluso los empleados podían aprovechar para relajarse. En un lugar así, era normal que la gente fuera a olvidarse del peso de la vida diaria en la ciudad. Tras un buen rato cantando, su lista de canciones terminó por el momento, era hora de un descanso mientras el siguiente artista se preparaba para su turno. Mika bajó del escenario con su guitarra en mano, la llevaba casi a todos lados y en estos casos, aunque le ofrecieran una del local, era como su "amuleto de la suerte". Se acercó a la barra con tranquilidad y con una sonrisa, el empleado de la barra estaba más que preparado para servirle algo. "Invita la casa" Dijo el empleado, palabras a las que Mika ofreció una sonrisa. — Con una coca cola me conformo, no quiero beber alcohol si después volveré a tocar. Bromeó con el empleado, ella era así, siempre trataba de ser la estrellita del lugar, no para llamar la atención, sino para tratar de animar a los demás ¿Sería esta una de esas veces que alguien se le acercaba después de cantar? Tenía el presentimiento de que si, pero no sabía por qué.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    1
    15 turnos 0 maullidos
  • ༒ 𝕬𝖌𝖔𝖓𝖞 𝖎𝖓 𝕽𝖊𝖉 𝕸𝖎𝖓𝖔𝖗.

    La noche había vaciado las callejuelas de toda alma. Solo permanecía encendida la luz vieja y mortecina que colgaba frente a la taberna, balanceándose apenas con el viento y sobre el empedrado húmedo avanzó una figura cubierta de negro.

    El rechinar de la puerta y el lamento de la madera hicieron volver varios rostros hacia la entrada. Algunos la reconocieron de inmediato.
    —La Santa de los Venenos... — murmuró alguien entre dientes.
    El apodo cayó sobre Odette como saliva escupida al rostro. No es quien era ella. No era una santa y no era alguien que disfrutaba de envenenar.
    Odette Hemlock no era más que una herborista errante que conocía el lenguaje de las raíces, el aroma de las flores nocturnas y la frágil misericordia de la muerte. Había calmado agonías, sostenido cuerpos consumidos por la fiebre y ofrecido paz allí donde la medicina ya no alcanzaba. Que redujeran todo aquello a un vulgar sobrenombre le producía una silenciosa repulsión.

    Sin responder a las miradas, caminó entre las mesas, las conversaciones murieron a su paso.
    Al llegar a la barra dejó un par de monedas de cobre sobre la madera desgastada. El tabernero la observó con el ceño endurecido, sosteniendo una expresión demasiado firme para no delatar nerviosismo.
    —Solo necesito un poco de vino, caballero.— La voz de Odette descendió suave, somnolienta, como el perfume de las belladonas abiertas bajo la lluvia.
    El hombre apartó la mirada apenas un instante, como si despertara de un pensamiento extraño, y tomó uno de los tarros. Sirvió el vino desde un barril cercano y dejó el recipiente frente a ella con un golpe seco.

    —Aquí tiene, señora.— Odette no se inmutó ante el estruendo. Sentada sobre uno de los bancos, sostuvo el tarro entre sus dedos delgados, manchados por savia y pétalos.
    —Gracias.— Bebió despacio mientras sentía el peso de las miradas clavadas sobre su espalda. En algún rincón, un borracho murmuró una plegaria. Otro evitó siquiera levantar los ojos del vaso.
    Cuando terminó el último trago, acomodó nuevamente el bolso de cuero y se puso de pie.
    Cruzó la taberna envuelta en silencio y desapareció tras la puerta igual que había llegado: Sin ruido, sin despedidas. Parecía un ánima de paso.

    Durante unos breves segundos nadie habló. Luego las risas ebrias regresaron, ásperas y escandalosas, llenando otra vez el lugar.
    Odette abandonó la ciudad antes del amanecer y siguió el camino que sus pies quisieron tomar.

    Después de unos días, nadie volvió a verla. Ni siquiera la familia más pobre del pueblo.
    Aquellos cuyos hijos gemelos habían sido aquejados por la fiebre escarlata. Los mismos a quienes Odette ayudó a cambio de apenas dos monedas de cobre y un pedazo de pan endurecido.

    Y así, nadie la vio marcharse de la ciudad; simplemente dejó de estar allí...
    ༒ 𝕬𝖌𝖔𝖓𝖞 𝖎𝖓 𝕽𝖊𝖉 𝕸𝖎𝖓𝖔𝖗. La noche había vaciado las callejuelas de toda alma. Solo permanecía encendida la luz vieja y mortecina que colgaba frente a la taberna, balanceándose apenas con el viento y sobre el empedrado húmedo avanzó una figura cubierta de negro. El rechinar de la puerta y el lamento de la madera hicieron volver varios rostros hacia la entrada. Algunos la reconocieron de inmediato. —La Santa de los Venenos... — murmuró alguien entre dientes. El apodo cayó sobre Odette como saliva escupida al rostro. No es quien era ella. No era una santa y no era alguien que disfrutaba de envenenar. Odette Hemlock no era más que una herborista errante que conocía el lenguaje de las raíces, el aroma de las flores nocturnas y la frágil misericordia de la muerte. Había calmado agonías, sostenido cuerpos consumidos por la fiebre y ofrecido paz allí donde la medicina ya no alcanzaba. Que redujeran todo aquello a un vulgar sobrenombre le producía una silenciosa repulsión. Sin responder a las miradas, caminó entre las mesas, las conversaciones murieron a su paso. Al llegar a la barra dejó un par de monedas de cobre sobre la madera desgastada. El tabernero la observó con el ceño endurecido, sosteniendo una expresión demasiado firme para no delatar nerviosismo. —Solo necesito un poco de vino, caballero.— La voz de Odette descendió suave, somnolienta, como el perfume de las belladonas abiertas bajo la lluvia. El hombre apartó la mirada apenas un instante, como si despertara de un pensamiento extraño, y tomó uno de los tarros. Sirvió el vino desde un barril cercano y dejó el recipiente frente a ella con un golpe seco. —Aquí tiene, señora.— Odette no se inmutó ante el estruendo. Sentada sobre uno de los bancos, sostuvo el tarro entre sus dedos delgados, manchados por savia y pétalos. —Gracias.— Bebió despacio mientras sentía el peso de las miradas clavadas sobre su espalda. En algún rincón, un borracho murmuró una plegaria. Otro evitó siquiera levantar los ojos del vaso. Cuando terminó el último trago, acomodó nuevamente el bolso de cuero y se puso de pie. Cruzó la taberna envuelta en silencio y desapareció tras la puerta igual que había llegado: Sin ruido, sin despedidas. Parecía un ánima de paso. Durante unos breves segundos nadie habló. Luego las risas ebrias regresaron, ásperas y escandalosas, llenando otra vez el lugar. Odette abandonó la ciudad antes del amanecer y siguió el camino que sus pies quisieron tomar. Después de unos días, nadie volvió a verla. Ni siquiera la familia más pobre del pueblo. Aquellos cuyos hijos gemelos habían sido aquejados por la fiebre escarlata. Los mismos a quienes Odette ayudó a cambio de apenas dos monedas de cobre y un pedazo de pan endurecido. Y así, nadie la vio marcharse de la ciudad; simplemente dejó de estar allí...
    Me gusta
    Me encocora
    8
    0 turnos 0 maullidos
  • — ¿Qué soléis hacer vosotros cuando no podéis dormir? Yo suelo tomar mi guitarra, tumbarme, tocar y cantar hasta que me entra el sueño.
    — ¿Qué soléis hacer vosotros cuando no podéis dormir? Yo suelo tomar mi guitarra, tumbarme, tocar y cantar hasta que me entra el sueño.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    12 turnos 0 maullidos
  • Si metieran en un tarro los problemas de todo el mundo escritos en papel cuidadosamente doblado, incluidos los tuyos, ¿cogerías un papel al azar o te quedarías con tus propios problemas?
    Si metieran en un tarro los problemas de todo el mundo escritos en papel cuidadosamente doblado, incluidos los tuyos, ¿cogerías un papel al azar o te quedarías con tus propios problemas?
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • *Llegó la parte favorita de ella, tocar la guitarra y cantar al aire en plena noche mientras su fuente de iluminación es la luz de luna y su fogata, una canción romántica que ella misma está escribiendo, por el momento sólo tiene la estructura del coro pero lo demás lo irá componiendo poco a poco.*

    "Yo sé que duermo poco,
    pero cada noche que pasa,
    sueño contigo."

    *Dice una parte del coro cantado por ella, con su voz tan angelical cada que la afina para cantar, haciendo que la Naturaleza entera la escuche, y que su voz suena cómo una caricia al interior de que cada ser vivo.*
    *Llegó la parte favorita de ella, tocar la guitarra y cantar al aire en plena noche mientras su fuente de iluminación es la luz de luna y su fogata, una canción romántica que ella misma está escribiendo, por el momento sólo tiene la estructura del coro pero lo demás lo irá componiendo poco a poco.* "Yo sé que duermo poco, pero cada noche que pasa, sueño contigo." *Dice una parte del coro cantado por ella, con su voz tan angelical cada que la afina para cantar, haciendo que la Naturaleza entera la escuche, y que su voz suena cómo una caricia al interior de que cada ser vivo.*
    Me encocora
    Me gusta
    17
    25 turnos 0 maullidos

  • ---

    En este tórrido deseo, enhebro una rosa en el augurio de tus puertas de piedra;
    Me someto al albor de tus sirenas,
    Sagrada encendida como una lámpara del este.

    Oh, destello de ruedas del tiempo, que no dejan de andar en el arriba y el abajo.
    Brindaré ante este silencio; de ingerible porte.
    Ayúdame a invadir las lumbres de tus terrenos malnacidos.
    En estos camposantos de príncipes, sin iris, sin sonrisa;
    Engarza tus indóciles siluetas cuando bailes para mí;
    En el umbral de mi cuello.
    Tú, dama de la noche,
    Oscura mañana,
    Negrura de Soles insolentes.

    Vivo entre estas tinieblas de tu amor; y espero y tan sólo espero, sumergirme entre las olas de tu tarde.
    Una tarde que compite por la venia ejecutada; en el umbral de las fauces de los lobos; vestidos de cordero.

    Oh, tu caperuza de sangre; oh tu estrechada canasta de manzanas de oro y leche de agrias cabras;
    Son mi aguamiel y paraíso.
    Para mí.

    Mi mariposa de añil color; con los ojos de un púrpureo poniente;
    Encalla una guirnalda de muérdagos a tu cuerpo de guitarra; y viveme ante el amparo de mis fauces.

    Y ya mi emperatriz sin corona; ahora que descansaré mi cabeza en tu lecho;
    ¿No será mejor amaestrar a otros soberanos?
    En la primavera de tu vientre, en el verano de las cicatrices de tu ombligo, en el invierno entre tus cosenos;
    Me verán despertar; como las agujas que cosen las tardes, despiertan del otoño entre tus cielos.

    Y la borgoña de mi corazón;
    El enjambre de mi amor;
    Rige las puertas de tus tinieblas;
    Y la negrura de tus cabellos serán crepúsculos;
    Y convertirán tu risa en maravillas.
    En el abrigo, de inmortal conquista; ante tu risa sideral.
    Como en los nunca.
    Como en los para siempre;
    De batallas y cobijos ancestrales.

    Como un batallar eterno entre los labios del Sol y de la Luna.
    --- En este tórrido deseo, enhebro una rosa en el augurio de tus puertas de piedra; Me someto al albor de tus sirenas, Sagrada encendida como una lámpara del este. Oh, destello de ruedas del tiempo, que no dejan de andar en el arriba y el abajo. Brindaré ante este silencio; de ingerible porte. Ayúdame a invadir las lumbres de tus terrenos malnacidos. En estos camposantos de príncipes, sin iris, sin sonrisa; Engarza tus indóciles siluetas cuando bailes para mí; En el umbral de mi cuello. Tú, dama de la noche, Oscura mañana, Negrura de Soles insolentes. Vivo entre estas tinieblas de tu amor; y espero y tan sólo espero, sumergirme entre las olas de tu tarde. Una tarde que compite por la venia ejecutada; en el umbral de las fauces de los lobos; vestidos de cordero. Oh, tu caperuza de sangre; oh tu estrechada canasta de manzanas de oro y leche de agrias cabras; Son mi aguamiel y paraíso. Para mí. Mi mariposa de añil color; con los ojos de un púrpureo poniente; Encalla una guirnalda de muérdagos a tu cuerpo de guitarra; y viveme ante el amparo de mis fauces. Y ya mi emperatriz sin corona; ahora que descansaré mi cabeza en tu lecho; ¿No será mejor amaestrar a otros soberanos? En la primavera de tu vientre, en el verano de las cicatrices de tu ombligo, en el invierno entre tus cosenos; Me verán despertar; como las agujas que cosen las tardes, despiertan del otoño entre tus cielos. Y la borgoña de mi corazón; El enjambre de mi amor; Rige las puertas de tus tinieblas; Y la negrura de tus cabellos serán crepúsculos; Y convertirán tu risa en maravillas. En el abrigo, de inmortal conquista; ante tu risa sideral. Como en los nunca. Como en los para siempre; De batallas y cobijos ancestrales. Como un batallar eterno entre los labios del Sol y de la Luna.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • https://youtu.be/UI7RJkCXyq8?si=rsQ7zR8hwiHUS3jS

    *Buenos días. Me encontraba grabando guitarras y voces para una canción llamada 'Bonnie The Cat'. Una canción sobre un lindo gatito....QUE PUEDE VER A TRAVÉS DEL ALMA LOS SENTIMIENTOS MAS OSCUROS Y PERVERSOS DEL SER HUMANO....*


    "I know....what....Will be...."
    https://youtu.be/UI7RJkCXyq8?si=rsQ7zR8hwiHUS3jS *Buenos días. Me encontraba grabando guitarras y voces para una canción llamada 'Bonnie The Cat'. Una canción sobre un lindo gatito....QUE PUEDE VER A TRAVÉS DEL ALMA LOS SENTIMIENTOS MAS OSCUROS Y PERVERSOS DEL SER HUMANO....* "I know....what....Will be...."
    Me gusta
    Me encocora
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • Veamos si me acuerdo de como tocar esta cosa…

    *Sentándome en la cama acomodándome con guitarra en mano y púa en la otra pensando en que canción debería tocar, afinando la guitarra mientras se me ocurría alguna letra hasta que busque por internet/youtube que podría tocar, al rato encontré una que me gustaba mucho, una vez afinada la guitarra comencé a tocar y cantar pudiendo escucharse incluso fuera de la casa, suerte que no tenía vecinos y los demás que viven conmigo disfrutan de los conciertos “privados”, en cierta parte incluso me levante de la cama como si estuviera viviendo la canción*

    https://www.youtube.com/watch?v=S020dzrrYW0
    Veamos si me acuerdo de como tocar esta cosa… *Sentándome en la cama acomodándome con guitarra en mano y púa en la otra pensando en que canción debería tocar, afinando la guitarra mientras se me ocurría alguna letra hasta que busque por internet/youtube que podría tocar, al rato encontré una que me gustaba mucho, una vez afinada la guitarra comencé a tocar y cantar pudiendo escucharse incluso fuera de la casa, suerte que no tenía vecinos y los demás que viven conmigo disfrutan de los conciertos “privados”, en cierta parte incluso me levante de la cama como si estuviera viviendo la canción* https://www.youtube.com/watch?v=S020dzrrYW0
    Me gusta
    5
    5 turnos 0 maullidos
  • 𝐇𝐎𝐔𝐒𝐄 𝐎𝐅 𝐂𝐀𝐑𝐃𝐒

    —¿𝐷𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠.ᐣ
    —𝐹𝑢𝑖 𝑎 𝑣𝑒𝑟 𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑙𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜𝑛 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑥𝑖𝑚𝑎 𝑔𝑎𝑙𝑎, 𝑡𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑖𝑡𝑎 𝑒𝑟𝑎 ℎ𝑜𝑦.
    —𝑄𝑢𝑒𝑑𝑎𝑡𝑒 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠, 𝑅𝑦𝑎𝑛 𝑖𝑟𝑎 𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑡𝑖.
    —¿𝑄𝑢𝑒.ᐣ 𝑁𝑜, 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑛𝑒𝑐𝑒𝑠𝑎𝑟𝑖𝑜. 𝐸𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑎 𝑚𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑜, 𝑑𝑒𝑠𝑐𝑢𝑖𝑑𝑎 𝑝𝑎𝑝𝑎...
    —¡𝐶𝑎𝑟𝑎𝑗𝑜 𝑆𝑎𝑖𝑛𝑡.ᐟ 𝐻𝑎𝑧 𝑐𝑎𝑠𝑜, 𝑖𝑟𝑎𝑛 𝑝𝑜𝑟 𝑡𝑖...
    —¿𝑄𝑢𝑒 𝑝𝑎𝑠𝑎.ᐣ 𝐸𝑠𝑡𝑜 𝑛𝑜 𝑒𝑠... ¡𝑚𝑖𝑒𝑟𝑑𝑎.ᐟ

    ...

    Alcanzó a mirar por el retrovisor un auto que echó sus luces antes de estrellarse directamente contra el suyo.
    No fue un accidente.
    No perdió el control.
    No se quedó sin frenos.
    Fue un ataque directo y calculado.

    Cerró los ojos y se preparó para el impacto.
    Intentó frenar, perdió el control y el auto dio una vuelta quedando a un lado de la carretera con las llantas hacia arriba.
    La airbag le explotó con fuerza en el rostro durante la carambola dejando un dolor punzante en su rostro. Quizás su nariz no estaba rota pero seguramente le dejaría alguna marca.

    —¿𝑆𝑎𝑖𝑛𝑡.ᐣ ¡𝑆𝑎𝑖𝑛𝑡.ᐟ ¡𝑅𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑒.ᐟ ¡𝐶𝑎𝑟𝑎𝑗𝑜.ᐟ

    Retiró como pudo la airbag respirando con cierta dificultad y estar de cabeza no ayudaba mucho.
    Tosió e hizo una mueca al instante; su cuerpo estaba completamente adolorido. Sobre todo sus costillas; cada respiración era tortuosa.

    Vio un par de carros llegar a la escena, permaneciendo unos segundos y después se retiraron.
    No supo cuanto tiempo pasó después de eso.
    Hizo acopio de las pocas fuerzas que le quedaban y trató de salir del interior de lis restos de su auto.
    Se arrastró lo más que pudo lejos de aquella chatarra hasta que su cuerpo no respondió más.
    Alcanzó a tirarse boca arriba.
    Sangrando.
    Jadeando.

    —Malditos húngaros...


    𝐇𝐎𝐔𝐒𝐄 𝐎𝐅 𝐂𝐀𝐑𝐃𝐒 —¿𝐷𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠.ᐣ —𝐹𝑢𝑖 𝑎 𝑣𝑒𝑟 𝑙𝑎 𝑐𝑜𝑙𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜𝑛 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑙𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑥𝑖𝑚𝑎 𝑔𝑎𝑙𝑎, 𝑡𝑒 𝑑𝑖𝑗𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑖𝑡𝑎 𝑒𝑟𝑎 ℎ𝑜𝑦. —𝑄𝑢𝑒𝑑𝑎𝑡𝑒 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑒𝑠𝑡𝑎𝑠, 𝑅𝑦𝑎𝑛 𝑖𝑟𝑎 𝑎 𝑝𝑜𝑟 𝑡𝑖. —¿𝑄𝑢𝑒.ᐣ 𝑁𝑜, 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑛𝑒𝑐𝑒𝑠𝑎𝑟𝑖𝑜. 𝐸𝑠𝑡𝑜𝑦 𝑎 𝑚𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑚𝑒𝑑𝑖𝑜 𝑐𝑎𝑚𝑖𝑛𝑜, 𝑑𝑒𝑠𝑐𝑢𝑖𝑑𝑎 𝑝𝑎𝑝𝑎... —¡𝐶𝑎𝑟𝑎𝑗𝑜 𝑆𝑎𝑖𝑛𝑡.ᐟ 𝐻𝑎𝑧 𝑐𝑎𝑠𝑜, 𝑖𝑟𝑎𝑛 𝑝𝑜𝑟 𝑡𝑖... —¿𝑄𝑢𝑒 𝑝𝑎𝑠𝑎.ᐣ 𝐸𝑠𝑡𝑜 𝑛𝑜 𝑒𝑠... ¡𝑚𝑖𝑒𝑟𝑑𝑎.ᐟ ... Alcanzó a mirar por el retrovisor un auto que echó sus luces antes de estrellarse directamente contra el suyo. No fue un accidente. No perdió el control. No se quedó sin frenos. Fue un ataque directo y calculado. Cerró los ojos y se preparó para el impacto. Intentó frenar, perdió el control y el auto dio una vuelta quedando a un lado de la carretera con las llantas hacia arriba. La airbag le explotó con fuerza en el rostro durante la carambola dejando un dolor punzante en su rostro. Quizás su nariz no estaba rota pero seguramente le dejaría alguna marca. —¿𝑆𝑎𝑖𝑛𝑡.ᐣ ¡𝑆𝑎𝑖𝑛𝑡.ᐟ ¡𝑅𝑒𝑠𝑝𝑜𝑛𝑑𝑒.ᐟ ¡𝐶𝑎𝑟𝑎𝑗𝑜.ᐟ Retiró como pudo la airbag respirando con cierta dificultad y estar de cabeza no ayudaba mucho. Tosió e hizo una mueca al instante; su cuerpo estaba completamente adolorido. Sobre todo sus costillas; cada respiración era tortuosa. Vio un par de carros llegar a la escena, permaneciendo unos segundos y después se retiraron. No supo cuanto tiempo pasó después de eso. Hizo acopio de las pocas fuerzas que le quedaban y trató de salir del interior de lis restos de su auto. Se arrastró lo más que pudo lejos de aquella chatarra hasta que su cuerpo no respondió más. Alcanzó a tirarse boca arriba. Sangrando. Jadeando. —Malditos húngaros...
    Me encocora
    Me shockea
    2
    5 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Hoy en ALBUMES CON EL TIO JERO

    PORCUPINE TREE - "Fear of a Blank Planet." (2007)

    Género: Rock/Metal Progresivo (perdón, me gusta mucho este género)

    "Obra maestra del Señor Steven Wilson y compañía. Un álbum cuyo concepto abarca la época de la adolescencia como una etapa de difíciles relaciones y de un descubrimiento personal que aún no se hace presente. El deseo de no querer crecer, la hormonalidad, y la búsqueda de un sentido de pertenencia son este eje central, traducido en riffs de guitarra distorsionada atronadores, contrastando con bellas piezas baladisticas y sintetizadores ambientales que hacen de esta una montaña rusa de emociones, acompañado con la siempre estoica voz de Wilson y así darle una solemnidad increíble. Simplemente una delicia de álbum."

    "A efectos de rol, sirve para momentos de profunda introspección, melancolía, o ira desenfrenada en las partes más potentes. Muy recomendable."

    https://youtu.be/jKM5dampSOQ?si=MuP5c8ZYfMt07Gos
    Hoy en ALBUMES CON EL TIO JERO 😎💀 PORCUPINE TREE - "Fear of a Blank Planet." (2007) Género: Rock/Metal Progresivo (perdón, me gusta mucho este género) "Obra maestra del Señor Steven Wilson y compañía. Un álbum cuyo concepto abarca la época de la adolescencia como una etapa de difíciles relaciones y de un descubrimiento personal que aún no se hace presente. El deseo de no querer crecer, la hormonalidad, y la búsqueda de un sentido de pertenencia son este eje central, traducido en riffs de guitarra distorsionada atronadores, contrastando con bellas piezas baladisticas y sintetizadores ambientales que hacen de esta una montaña rusa de emociones, acompañado con la siempre estoica voz de Wilson y así darle una solemnidad increíble. Simplemente una delicia de álbum." "A efectos de rol, sirve para momentos de profunda introspección, melancolía, o ira desenfrenada en las partes más potentes. Muy recomendable." https://youtu.be/jKM5dampSOQ?si=MuP5c8ZYfMt07Gos
    Me gusta
    2
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados