• En las noches de luna llena bajo al subsuelo.

    Él sigue encerrado, donde nadie se atreve a entrar, castigado por algo que dejó manchas difíciles de borrar.

    Me acerco a la reja, tan cerca como permite el hierro.
    No pregunto nada.

    Solo compruebo que sigue ahí, que respira… y que aún me espera.
    En las noches de luna llena bajo al subsuelo. Él sigue encerrado, donde nadie se atreve a entrar, castigado por algo que dejó manchas difíciles de borrar. Me acerco a la reja, tan cerca como permite el hierro. No pregunto nada. Solo compruebo que sigue ahí, que respira… y que aún me espera.
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  • Meses pasaron tras el primer incidente resuelto del vagón. Por un tiempo sus caminos tomaron distintas tareas, rumbos desolados cada uno completando su misión independiente y aunque Nolan, preferiblemente no era de involucrarse demasiado con otros no podía negar que era entretenida la compañía de esos dos: Cᥲᥣίoρᥱ ᴮᵉᵗʳᵃʸᵉˡ y 𝚅𝚊𝚗 𝙷𝚎𝚕𝚜𝚒𝚗𝚐 .

    Sin embargo, los aires cambian. Se había anunciado una secuencia de asesinatos sin precedente, está vez siendo menores víctimas de la crueldad, encontraban sus cuerpos envueltos en aceite, ahogados en algún liquido y posteriormente secos, sin órganos ni sangre con un terrible corte de cuello a ombligo.

    Podía pensar en muchas posibilidades. En muchos factores o que se trataba de un grupo criminal pero las costuras eran perfectas, lineales, no parecían algo de esa época. Solo se veía una línea y los hilos no eran visibles.

    Acordaron de verse -a través de cartas- en un punto de la ciudad de Londres, esperaba que llegaran.
    Meses pasaron tras el primer incidente resuelto del vagón. Por un tiempo sus caminos tomaron distintas tareas, rumbos desolados cada uno completando su misión independiente y aunque Nolan, preferiblemente no era de involucrarse demasiado con otros no podía negar que era entretenida la compañía de esos dos: [Betrayel_txt] y [Van.Helsing]. Sin embargo, los aires cambian. Se había anunciado una secuencia de asesinatos sin precedente, está vez siendo menores víctimas de la crueldad, encontraban sus cuerpos envueltos en aceite, ahogados en algún liquido y posteriormente secos, sin órganos ni sangre con un terrible corte de cuello a ombligo. Podía pensar en muchas posibilidades. En muchos factores o que se trataba de un grupo criminal pero las costuras eran perfectas, lineales, no parecían algo de esa época. Solo se veía una línea y los hilos no eran visibles. Acordaron de verse -a través de cartas- en un punto de la ciudad de Londres, esperaba que llegaran.
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  • **Era una noche clara donde la luna iluminaba en su totalidad el cielo, la Kryptoniana decidió pasar un tiempo en el balcón de aquella habitación. Como era costumbre...el sueño no hizo acto de presencia para ella por lo que prefirió pasar un momento en contemplar las estrellas disfrutando de la fresca brisa.**
    **Era una noche clara donde la luna iluminaba en su totalidad el cielo, la Kryptoniana decidió pasar un tiempo en el balcón de aquella habitación. Como era costumbre...el sueño no hizo acto de presencia para ella por lo que prefirió pasar un momento en contemplar las estrellas disfrutando de la fresca brisa.**
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  • Su mirada fija en su muñeca dorada, ortopédica, fijando su atención en una decoración que hasta hacía no mucho había portado pero que ahora misteriosamente había desaparecido; la aureola de Adán. Estaba segura, recordaba perfectamente, cómo aquel día que lo dió por muerto había tomado aquel halo de su cabeza antes de dar la orden de retirada al resto de exterminadoras. Un halo que hasta entonces había adornado su muñeca como un recordatorio constante de su ausencia en el que había buscado consuelo incontables veces al tocarlo cuando su corazón dolía demasiado.

    ¿Adán tendría razón? ¿Sería acaso que todo había sido una pesadilla? Sin embargo, allí estaba la prueba de la batalla en su brazo faltante. La pelea que había tenido lugar en el hotel de la princesita infernal y que le había arrancado una extremidad a manos de su patética novia.
    Además, estaba su pesar que era tan real como la vida misma pues jamás podría olvidar el momento cuando, sosteniéndolo en brazos, Adán se desvaneció frente a ella tan solo sonriéndole una última vez antes de cerrar sus ojos. Había visto su sangre dorada y se había manchado con ella. Sera también había admitido su muerte tras poner al inútil de su hijo en su lugar... Uno que parecía haber invocado. Pues, sin ver el camino por el que iba, acabó por chocar contra alguien, levantando la mirada con ceño fruncido.

    — Ugh... —

    Fue lo primero que soltó, su rostro denotando irritación al ver que, precisamente, se trataba de 𝑨𝒃𝒆𝒍 𝑨𝒅𝒂𝒏𝒔 𝑺𝒆𝒄𝒐𝒏𝒅 𝑺𝒐𝒏 , a su lado, un desconocido que no reconoció (Maximilian ).
    Lo único que impidió que se cruzara de brazos con espada erguida era que, en su única mano buena, aún llevaba su espada. Así que, limitándose a chasquear la lengua continuó su camino no sin antes golpearlo con el hombro de forma deliberada.

    — No molestes, inútil —

    Siseó por lo bajo al pasar por su lado, por supuesto, ignorando de forma adrede al otro ángel que no reconoció
    Su mirada fija en su muñeca dorada, ortopédica, fijando su atención en una decoración que hasta hacía no mucho había portado pero que ahora misteriosamente había desaparecido; la aureola de Adán. Estaba segura, recordaba perfectamente, cómo aquel día que lo dió por muerto había tomado aquel halo de su cabeza antes de dar la orden de retirada al resto de exterminadoras. Un halo que hasta entonces había adornado su muñeca como un recordatorio constante de su ausencia en el que había buscado consuelo incontables veces al tocarlo cuando su corazón dolía demasiado. ¿Adán tendría razón? ¿Sería acaso que todo había sido una pesadilla? Sin embargo, allí estaba la prueba de la batalla en su brazo faltante. La pelea que había tenido lugar en el hotel de la princesita infernal y que le había arrancado una extremidad a manos de su patética novia. Además, estaba su pesar que era tan real como la vida misma pues jamás podría olvidar el momento cuando, sosteniéndolo en brazos, Adán se desvaneció frente a ella tan solo sonriéndole una última vez antes de cerrar sus ojos. Había visto su sangre dorada y se había manchado con ella. Sera también había admitido su muerte tras poner al inútil de su hijo en su lugar... Uno que parecía haber invocado. Pues, sin ver el camino por el que iba, acabó por chocar contra alguien, levantando la mirada con ceño fruncido. — Ugh... — Fue lo primero que soltó, su rostro denotando irritación al ver que, precisamente, se trataba de [Adans_Least_Favorite_Son], a su lado, un desconocido que no reconoció ([Maxi8]). Lo único que impidió que se cruzara de brazos con espada erguida era que, en su única mano buena, aún llevaba su espada. Así que, limitándose a chasquear la lengua continuó su camino no sin antes golpearlo con el hombro de forma deliberada. — No molestes, inútil — Siseó por lo bajo al pasar por su lado, por supuesto, ignorando de forma adrede al otro ángel que no reconoció
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  • Allá afuera hay un mundo y quiero vivirlo. ¡Pruébalo todo!
    ¡No me alejes de ese sueño!
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  • — ¿Entrenar? Amo entrenar, aunque ya soy bastante fuerte, pero... No viene mal tener un poco más de fuerza, ¿No? —

    Suelta un risa de forma ligera.

    — Siempre es bueno superarse a uno mismo. —
    — ¿Entrenar? Amo entrenar, aunque ya soy bastante fuerte, pero... No viene mal tener un poco más de fuerza, ¿No? — Suelta un risa de forma ligera. — Siempre es bueno superarse a uno mismo. —
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    /:: U. Aunque no os importe, quiero informaros de mi nivel de extrema despistashion. Por si un día cometo alguna torpeza en el rol. Que soy muy despistado y se me perdone la vida.
    El otro día viendo la cabalgata de los reyes magos estaba atrás con mi hijo de 6 meses alejado para que no cayeran los caramelos. Bien, hoy veo en las noticias (que no suelo verlas) que en una carroza iba India Martínez,(haciendo de virgen María) pasan famosos por delante de mí y ni cuenta me voy. Que gilipichi soy.
    /:: U. Aunque no os importe, quiero informaros de mi nivel de extrema despistashion. Por si un día cometo alguna torpeza en el rol. Que soy muy despistado y se me perdone la vida. El otro día viendo la cabalgata de los reyes magos estaba atrás con mi hijo de 6 meses alejado para que no cayeran los caramelos. Bien, hoy veo en las noticias (que no suelo verlas) que en una carroza iba India Martínez,(haciendo de virgen María) pasan famosos por delante de mí y ni cuenta me voy. Que gilipichi soy.😭
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  • ────Hay veces en las que el cuerpo pide una pausa antes de que la cabeza lo haga. Bueno, estoy en esas. Prometo que mañana daré todo de mí ante las cámaras. Hoy... hoy solo quiero quedarme aquí y existir un rato. O dormir. Sí, dormir. Eso suena mejor.
    ────Hay veces en las que el cuerpo pide una pausa antes de que la cabeza lo haga. Bueno, estoy en esas. Prometo que mañana daré todo de mí ante las cámaras. Hoy... hoy solo quiero quedarme aquí y existir un rato. O dormir. Sí, dormir. Eso suena mejor.
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  • No tenía el corazón frío. No abandono al pequeño animal a su suerte cuando el clima severo arremetía sin piedad.

    ¿Se enojará con él ahora que lo ha metido a la casa?
    Lo baño, lo seco, lo curo y limpio.
    No tenía el corazón frío. No abandono al pequeño animal a su suerte cuando el clima severo arremetía sin piedad. ¿Se enojará con él ahora que lo ha metido a la casa? Lo baño, lo seco, lo curo y limpio.
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  • — ¡¡Bienvenidos al Hazbin Hotel!! —

    Tan solo abrir las puertas del establecimiento, una radiante sonrisa alegre aparecía del otro lado recibiendolos. Pues con su hotel demasiado tiempo abandonado, no podía ser sino una dicha el recibir nuevas almas para su programa de redención. Por lo que cuando vio entrar a dos nuevas y desconocidas almas corrió a recibirlas.
    Tomando la mano de uno y luego la de otro agitandola en un saludo cargado con demasiada intensidad alegre para el denso ambiente infernal.

    — Ooowwww ¡Es tan bueno recibir nuevos huéspedes! ¡Estoy tan feliz! ¿Vienen a hospedarse no es así? —

    Aunque realmente poco tiempo les daría a responder antes de tomar por un brazo a cada uno, poniéndose ella en medio y comenzando a llevárselos para recorrer el inmenso establecimiento.

    — ¡Déjenme presentarles al resto de huéspedes! ¡Seguro van a amar quedarse aquí! —

    Por suerte en aquel momento todos parecían estar, milagrosamente, en un mismo lugar cerca del bar.
    Soltándolo, corrió a brazos de su novia [Cutie_monster] , abrazándola y dejando un beso en su mejilla.

    — Ella es mi novia Vaggi, y también es la gerente del hotel. ¡Oh! ¡Y él es mi papá! Lucifer, si, el rey del infierno —

    Exclamó soltando a su novia para ir a abrazar a su padre, S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗, incluso pegando su mejilla a la ajena antes de soltarle.
    Siguiendo su presentación animada y casi sin respiro, siguió, aunque sin tocar, yendo donde Alastor . Señalandolo de pie a su lado.

    — Él es Alastor, no se preocupen es.... Agradable a su modo — Rió con cierto nerviosismo, alejándose antes de acercarse a la barra del bar con cierta inseguridad. Pues aún había un huésped con el que no se había podido encontrar a solas y sospechaba que la estaba evitando. — Y ellos son, Angel Dust, un huésped del hotel también y Husk, nuestro bartender —

    Señaló presentando, una vez más sin tocar a nadie a Angel Dust y Husk . Finalmente vio como, en ese momento, entraba también un antiguo huésped del hotel que no hacía tanto tiempo había decidido ir a visitarles por lo que, corriendo, fue a abrazar a Sir Pentious

    — ¡Y él es Pentius, Sir Pentius! Él fue un huésped del hotel una vez! —

    Un hecho que aún hacia brillar sus ojos de emoción aunque también quería llorar de orgullo por él.
    Solo entonces se percató de que ni siquiera había permitido hablar a los dos nuevos desconocidos, acercándose carraspeando algo apenada cuando fue a presentarlos a ellos frente a todos dándose cuenta que no sabía sus nombres

    — Oh, cierto. Lo siento. Ni siquiera pregunté sus nombres; ¿Cómo se llaman? —

    De nuevo su amplia sonrisa amigable mientras observaba a Kris Dreemurr y Susie
    — ¡¡Bienvenidos al Hazbin Hotel!! — Tan solo abrir las puertas del establecimiento, una radiante sonrisa alegre aparecía del otro lado recibiendolos. Pues con su hotel demasiado tiempo abandonado, no podía ser sino una dicha el recibir nuevas almas para su programa de redención. Por lo que cuando vio entrar a dos nuevas y desconocidas almas corrió a recibirlas. Tomando la mano de uno y luego la de otro agitandola en un saludo cargado con demasiada intensidad alegre para el denso ambiente infernal. — Ooowwww ¡Es tan bueno recibir nuevos huéspedes! ¡Estoy tan feliz! ¿Vienen a hospedarse no es así? — Aunque realmente poco tiempo les daría a responder antes de tomar por un brazo a cada uno, poniéndose ella en medio y comenzando a llevárselos para recorrer el inmenso establecimiento. — ¡Déjenme presentarles al resto de huéspedes! ¡Seguro van a amar quedarse aquí! — Por suerte en aquel momento todos parecían estar, milagrosamente, en un mismo lugar cerca del bar. Soltándolo, corrió a brazos de su novia [Cutie_monster] , abrazándola y dejando un beso en su mejilla. — Ella es mi novia Vaggi, y también es la gerente del hotel. ¡Oh! ¡Y él es mi papá! Lucifer, si, el rey del infierno — Exclamó soltando a su novia para ir a abrazar a su padre, [LuciHe11], incluso pegando su mejilla a la ajena antes de soltarle. Siguiendo su presentación animada y casi sin respiro, siguió, aunque sin tocar, yendo donde [4lastor]. Señalandolo de pie a su lado. — Él es Alastor, no se preocupen es.... Agradable a su modo — Rió con cierto nerviosismo, alejándose antes de acercarse a la barra del bar con cierta inseguridad. Pues aún había un huésped con el que no se había podido encontrar a solas y sospechaba que la estaba evitando. — Y ellos son, Angel Dust, un huésped del hotel también y Husk, nuestro bartender — Señaló presentando, una vez más sin tocar a nadie a [Ange1Dust] y [barcat75]. Finalmente vio como, en ese momento, entraba también un antiguo huésped del hotel que no hacía tanto tiempo había decidido ir a visitarles por lo que, corriendo, fue a abrazar a [S1r_P3nti0us] — ¡Y él es Pentius, Sir Pentius! Él fue un huésped del hotel una vez! — Un hecho que aún hacia brillar sus ojos de emoción aunque también quería llorar de orgullo por él. Solo entonces se percató de que ni siquiera había permitido hablar a los dos nuevos desconocidos, acercándose carraspeando algo apenada cuando fue a presentarlos a ellos frente a todos dándose cuenta que no sabía sus nombres — Oh, cierto. Lo siento. Ni siquiera pregunté sus nombres; ¿Cómo se llaman? — De nuevo su amplia sonrisa amigable mientras observaba a [Kr1s_Dr33murr] y [Susiezilla]
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