Dra Luna Steel Elina Drakon
-La misma noche, sin saberlo, dos mujeres contemplaron el mismo sueño.-
-La dragona y la científica.-
-Dos desconocidas unidas únicamente por una roca que ninguna máquina conseguía comprender.-
-En el sueño no había laboratorios.-
-No había tecnología.-
-No había nombres.-
-Solo un inmenso océano de estrellas extendiéndose hasta el infinito.-
-Y allí, suspendida en el vacío primordial, flotaba una pequeña criatura dracónica de escamas blancas y rojizas.-
-Dormía.-
-Como si hubiera estado durmiendo desde antes del nacimiento de los mundos.-
-Como si el tiempo no tuviera significado para ella.-
-Y mientras dormía, una vieja melodía parecía recorrer el cosmos.-
-La misma nana olvidada que una vez cantaron dos seres capaces de desafiar la guerra eterna.-
-Cuando ambas despertaron, el recuerdo comenzó a difuminarse de inmediato.-
-Pero la sensación permaneció.-
-La sensación de haber presenciado algo antiguo.-
-Algo imposible.-
-Algo real.-
-Mientras tanto, en el laboratorio de Umbra Corp, algo había cambiado.-
-El huevo ya no era exactamente igual.-
-Las cámaras de vigilancia fueron las primeras en detectarlo.-
-Luego los sensores de masa.-
-Luego los escáneres volumétricos.-
-El objeto había aumentado de tamaño durante la noche.-
-Y por primera vez desde que fue adquirido al mercader goblin, aparecieron grietas sobre la superficie pétrea.-
-Finas líneas recorrían algunas de las antiguas escamas fosilizadas.-
-De ciertas grietas escapaban delicados cristales de escarcha que cubrían lentamente los soportes metálicos cercanos.-
-De otras surgía un tenue resplandor rojizo semejante a brasas ocultas bajo la roca.-
-Fuego y escarcha coexistiendo sobre el mismo cascarón.-
-Como si dos naturalezas opuestas compartieran un mismo corazón.-
-Cuando Luna llegó al laboratorio y revisó los registros, esta vez el escáner mostraba algo.-
-Algo que jamás había mostrado antes.-
-En el interior de la roca aparecía una figura diminuta encogida sobre sí misma.-
-Con forma humanoide.-
-Las rodillas recogidas contra el pecho.-
-Los pequeños cuernos apenas visibles.-
-Y una larga cola dracónica rodeando su cuerpo como si todavía buscara refugio dentro del huevo.-
-No se detectaban signos vitales convencionales.-
-No había pulso.-
-No había respiración.-
-No había actividad cerebral medible.-
-Y sin embargo... allí estaba.-
-Como si la criatura existiera en algún lugar situado entre la vida, el sueño y el recuerdo.-
-Por primera vez desde el inicio de la investigación, el laboratorio registró oficialmente una nueva clasificación para el objeto.-
-EVENTO SIN PRECEDENTES.-
-La misma noche, sin saberlo, dos mujeres contemplaron el mismo sueño.-
-La dragona y la científica.-
-Dos desconocidas unidas únicamente por una roca que ninguna máquina conseguía comprender.-
-En el sueño no había laboratorios.-
-No había tecnología.-
-No había nombres.-
-Solo un inmenso océano de estrellas extendiéndose hasta el infinito.-
-Y allí, suspendida en el vacío primordial, flotaba una pequeña criatura dracónica de escamas blancas y rojizas.-
-Dormía.-
-Como si hubiera estado durmiendo desde antes del nacimiento de los mundos.-
-Como si el tiempo no tuviera significado para ella.-
-Y mientras dormía, una vieja melodía parecía recorrer el cosmos.-
-La misma nana olvidada que una vez cantaron dos seres capaces de desafiar la guerra eterna.-
-Cuando ambas despertaron, el recuerdo comenzó a difuminarse de inmediato.-
-Pero la sensación permaneció.-
-La sensación de haber presenciado algo antiguo.-
-Algo imposible.-
-Algo real.-
-Mientras tanto, en el laboratorio de Umbra Corp, algo había cambiado.-
-El huevo ya no era exactamente igual.-
-Las cámaras de vigilancia fueron las primeras en detectarlo.-
-Luego los sensores de masa.-
-Luego los escáneres volumétricos.-
-El objeto había aumentado de tamaño durante la noche.-
-Y por primera vez desde que fue adquirido al mercader goblin, aparecieron grietas sobre la superficie pétrea.-
-Finas líneas recorrían algunas de las antiguas escamas fosilizadas.-
-De ciertas grietas escapaban delicados cristales de escarcha que cubrían lentamente los soportes metálicos cercanos.-
-De otras surgía un tenue resplandor rojizo semejante a brasas ocultas bajo la roca.-
-Fuego y escarcha coexistiendo sobre el mismo cascarón.-
-Como si dos naturalezas opuestas compartieran un mismo corazón.-
-Cuando Luna llegó al laboratorio y revisó los registros, esta vez el escáner mostraba algo.-
-Algo que jamás había mostrado antes.-
-En el interior de la roca aparecía una figura diminuta encogida sobre sí misma.-
-Con forma humanoide.-
-Las rodillas recogidas contra el pecho.-
-Los pequeños cuernos apenas visibles.-
-Y una larga cola dracónica rodeando su cuerpo como si todavía buscara refugio dentro del huevo.-
-No se detectaban signos vitales convencionales.-
-No había pulso.-
-No había respiración.-
-No había actividad cerebral medible.-
-Y sin embargo... allí estaba.-
-Como si la criatura existiera en algún lugar situado entre la vida, el sueño y el recuerdo.-
-Por primera vez desde el inicio de la investigación, el laboratorio registró oficialmente una nueva clasificación para el objeto.-
-EVENTO SIN PRECEDENTES.-
[Luna_I_UMBRA] [solar_brass_fox_952]
-La misma noche, sin saberlo, dos mujeres contemplaron el mismo sueño.-
-La dragona y la científica.-
-Dos desconocidas unidas únicamente por una roca que ninguna máquina conseguía comprender.-
-En el sueño no había laboratorios.-
-No había tecnología.-
-No había nombres.-
-Solo un inmenso océano de estrellas extendiéndose hasta el infinito.-
-Y allí, suspendida en el vacío primordial, flotaba una pequeña criatura dracónica de escamas blancas y rojizas.-
-Dormía.-
-Como si hubiera estado durmiendo desde antes del nacimiento de los mundos.-
-Como si el tiempo no tuviera significado para ella.-
-Y mientras dormía, una vieja melodía parecía recorrer el cosmos.-
-La misma nana olvidada que una vez cantaron dos seres capaces de desafiar la guerra eterna.-
-Cuando ambas despertaron, el recuerdo comenzó a difuminarse de inmediato.-
-Pero la sensación permaneció.-
-La sensación de haber presenciado algo antiguo.-
-Algo imposible.-
-Algo real.-
-Mientras tanto, en el laboratorio de Umbra Corp, algo había cambiado.-
-El huevo ya no era exactamente igual.-
-Las cámaras de vigilancia fueron las primeras en detectarlo.-
-Luego los sensores de masa.-
-Luego los escáneres volumétricos.-
-El objeto había aumentado de tamaño durante la noche.-
-Y por primera vez desde que fue adquirido al mercader goblin, aparecieron grietas sobre la superficie pétrea.-
-Finas líneas recorrían algunas de las antiguas escamas fosilizadas.-
-De ciertas grietas escapaban delicados cristales de escarcha que cubrían lentamente los soportes metálicos cercanos.-
-De otras surgía un tenue resplandor rojizo semejante a brasas ocultas bajo la roca.-
-Fuego y escarcha coexistiendo sobre el mismo cascarón.-
-Como si dos naturalezas opuestas compartieran un mismo corazón.-
-Cuando Luna llegó al laboratorio y revisó los registros, esta vez el escáner mostraba algo.-
-Algo que jamás había mostrado antes.-
-En el interior de la roca aparecía una figura diminuta encogida sobre sí misma.-
-Con forma humanoide.-
-Las rodillas recogidas contra el pecho.-
-Los pequeños cuernos apenas visibles.-
-Y una larga cola dracónica rodeando su cuerpo como si todavía buscara refugio dentro del huevo.-
-No se detectaban signos vitales convencionales.-
-No había pulso.-
-No había respiración.-
-No había actividad cerebral medible.-
-Y sin embargo... allí estaba.-
-Como si la criatura existiera en algún lugar situado entre la vida, el sueño y el recuerdo.-
-Por primera vez desde el inicio de la investigación, el laboratorio registró oficialmente una nueva clasificación para el objeto.-
-EVENTO SIN PRECEDENTES.-
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