• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Vi que alguien usa a Mydei como dragon aca bien chingon.
    ¿Creen que se anime si le hago segunda con un hermano?
    ¿O es jugarle a mi suerte con historias que no me incuben?
    Vi que alguien usa a Mydei como dragon aca bien chingon. ¿Creen que se anime si le hago segunda con un hermano? ¿O es jugarle a mi suerte con historias que no me incuben?
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  • [Durante la noche anterior cuando Gyuseki termino de trabajar puso su plan en marcha y en el horario de las 01:30am se dirigió a un puerto industrial donde los barcos se encargaban de comercializar cosas de gran valor]

    ×una vez en el lugar me oculte detrás de una pila de maderas para observar a cuatro miembros de la organización que vine a buscar, podía oírlos hablar desde ahi×

    Sujeto 1: oigan la última carga que nos llegó es sin duda muy valiosa, deben ser como 500 millones de tenés

    Sujeto 2: ¿¡Tanta cantidad!? Cielos no sabía que esas cosas daban tanto dinero

    Sujeto 3: pues son escamas de diferentes dragones, incluso vi escamas de oro ¿Puedes creerlo?

    Sujeto 4: oigan no hablen tan fuerte haber si el dragón ejecutor viene por nuestras cabezas

    Sujeto 1: jajajaja esa historia es más falsa que tus relaciones todos saben que ese dragón murió junto a su reina, seguramente fue algo como "su majestad no se preocupe la protegeré con mí vida" ¡Y no protegió un carajo! Jajaja

    ×sin dudarlo ni un solo segundo salí de mí escondite y moviéndome a la velocidad de un fuerte viento alcance por la espalda al primero de ellos dejándole clavados ambos cuchillos en el cuello, uno en cada lado y entonces los gire como si fueran una rueda para así arrancar su cabeza de lugar y está iría rodando hasta sus compañeros×

    Sujeto 2: ¿¡Que acabas de hacerle!? ¡Eres un desgraciado!

    ×todos empezaron a disparar siendo inútil al cubrirme con las escamas únicamente en las zonas donde iban a impactar las balas, me coloque en posición y volví a moverme a esa velocidad y cuando estuve delate del segundo di un salto junto a un giro para así encajarle un fuerte golpe con mí pierna izquierda en su cuello el cual se quebraria en el acto, el siguiente fue el tercero por el que fui acercándome a medida que esquivaba el resto de balas y al llegar hice aparecer escamas en los nudillos de mí puño para golpearlo con fuerza en las costillas de la derecha para así fracturarlas todas y mandarlo a volar contra un monton de madera×

    ya solo quedas tu ¿verdad? no voy a preguntar dónde está el hangar que busco ya lo encontraré yo mismo

    Sujeto 4: desquiciado.. los mataste a todos ¿¡quien se supone que eres!?

    ¿no es obvio? te lo diré, me llaman el ejecutor.

    ×al escuchar esto el último de ellos empezó a disparar todo el cartucho pero con los cuchillos bloquearía cada una de sus balas antes de lanzarme con rapidez y acabar con su vida no sin antes escuchar como este me llamaba monstruo con su último aliento×

    [después de ese enfrentamiento Gyuseki encontró el hangar que estaba buscando pero como era de esperarse quedó completamente rodeado de enemigos al entrar]

    que amables son al esperarme con tanta paciencia.. no me enorgullezco de lo que voy a hacerles pero obviamente me odiarán..

    ×todos ellos empezaron a atacarme utilizando armas de filo pero antes de que me alcanzaran sacaría mis alas para elevarme en el cielo y así formar una X con estás mismas×

    que sus almas descansen sin importan en donde les toque estar ¡Ventisca asesina!

    ×separaria mis alas hacia los lados con rapidez provocando un fuerte viento por el aleteo que los alcanzo a todos ellos y de la nada aparecieron cortes muy profundos en el cuerpo de cada uno provocándoles una muerte rápida, mientras tanto me encargaría de los pocos que quedaban y al terminar subí unas escaleras que me llevaron a una vieja oficina y antes de que pueda notar su presencia alguien colocaría una pistola cerca de mí frente×

    ???: déjame decir que tienes agallas chico muchas agallas.. vienes a mí puerto comercial y masacras a todos mis hombres haciéndote pasar por el difunto Ejecutor aunque nosotros los humanos le pusimos un apodo distinto.. El Juggernaut.

    me da igual que apodo hayan usado así como también me da igual si me crees o no cuando digo que soy el ejecutor.. creí haber podido dejar todo ese pasado atrás y vivir sin tener que asesinar a otros.. tengo pesadillas cada noche donde escucho los gritos de todos a los que hice sufrir.. pero en este momento sin duda puedo admitir que he regresado una vez más para cumplir mí último deber.. ¡Protegeré a ese niño! ¡se volverá el nuevo príncipe!

    ×ditia esto con una larga sonrisa en el rostro mientras me acercaba a el dejando que el cañón de su arma quede apoyado en mí frente×

    Ese pequeño va a ser la persona que lleve a nuestra raza hacia un nuevo destino ¡una vez más los dragones se levantaran!

    ???: ahora entiendo así que de eso se trata.. ¿buscas a ese mercenario? estás loco si crees que te diré algo

    no te preocupes con revisar los archivos de tu celular y computadora será suficiente.. ahora respóndeme algo, ¿disfrutas siendo un traficante de escamas? maldito asesino.

    ×aquel sujeto no tardo en soltar el disparo y esto provocó que su arma explotará debido a que en mí frente habían escamas que recibieron la bala haciéndola estallar dentro del cañón, sin embargo este no se quiso rendir y se lanzó a golpearme con su puño derecho pero simplemente me agache y con un corte rápido de mí cuchillo le abrí el vientre provocándole una muerte agonizante mientras me quedaba mirando como se retorcía en el suelo igual que un gusano×

    (me da igual a quien deba asesinar.. cumpliré mí objetivo y quizás después logré descansar en paz..)
    [Durante la noche anterior cuando Gyuseki termino de trabajar puso su plan en marcha y en el horario de las 01:30am se dirigió a un puerto industrial donde los barcos se encargaban de comercializar cosas de gran valor] ×una vez en el lugar me oculte detrás de una pila de maderas para observar a cuatro miembros de la organización que vine a buscar, podía oírlos hablar desde ahi× Sujeto 1: oigan la última carga que nos llegó es sin duda muy valiosa, deben ser como 500 millones de tenés Sujeto 2: ¿¡Tanta cantidad!? Cielos no sabía que esas cosas daban tanto dinero Sujeto 3: pues son escamas de diferentes dragones, incluso vi escamas de oro ¿Puedes creerlo? Sujeto 4: oigan no hablen tan fuerte haber si el dragón ejecutor viene por nuestras cabezas Sujeto 1: jajajaja esa historia es más falsa que tus relaciones todos saben que ese dragón murió junto a su reina, seguramente fue algo como "su majestad no se preocupe la protegeré con mí vida" ¡Y no protegió un carajo! Jajaja ×sin dudarlo ni un solo segundo salí de mí escondite y moviéndome a la velocidad de un fuerte viento alcance por la espalda al primero de ellos dejándole clavados ambos cuchillos en el cuello, uno en cada lado y entonces los gire como si fueran una rueda para así arrancar su cabeza de lugar y está iría rodando hasta sus compañeros× Sujeto 2: ¿¡Que acabas de hacerle!? ¡Eres un desgraciado! ×todos empezaron a disparar siendo inútil al cubrirme con las escamas únicamente en las zonas donde iban a impactar las balas, me coloque en posición y volví a moverme a esa velocidad y cuando estuve delate del segundo di un salto junto a un giro para así encajarle un fuerte golpe con mí pierna izquierda en su cuello el cual se quebraria en el acto, el siguiente fue el tercero por el que fui acercándome a medida que esquivaba el resto de balas y al llegar hice aparecer escamas en los nudillos de mí puño para golpearlo con fuerza en las costillas de la derecha para así fracturarlas todas y mandarlo a volar contra un monton de madera× ya solo quedas tu ¿verdad? no voy a preguntar dónde está el hangar que busco ya lo encontraré yo mismo Sujeto 4: desquiciado.. los mataste a todos ¿¡quien se supone que eres!? ¿no es obvio? te lo diré, me llaman el ejecutor. ×al escuchar esto el último de ellos empezó a disparar todo el cartucho pero con los cuchillos bloquearía cada una de sus balas antes de lanzarme con rapidez y acabar con su vida no sin antes escuchar como este me llamaba monstruo con su último aliento× [después de ese enfrentamiento Gyuseki encontró el hangar que estaba buscando pero como era de esperarse quedó completamente rodeado de enemigos al entrar] que amables son al esperarme con tanta paciencia.. no me enorgullezco de lo que voy a hacerles pero obviamente me odiarán.. ×todos ellos empezaron a atacarme utilizando armas de filo pero antes de que me alcanzaran sacaría mis alas para elevarme en el cielo y así formar una X con estás mismas× que sus almas descansen sin importan en donde les toque estar ¡Ventisca asesina! ×separaria mis alas hacia los lados con rapidez provocando un fuerte viento por el aleteo que los alcanzo a todos ellos y de la nada aparecieron cortes muy profundos en el cuerpo de cada uno provocándoles una muerte rápida, mientras tanto me encargaría de los pocos que quedaban y al terminar subí unas escaleras que me llevaron a una vieja oficina y antes de que pueda notar su presencia alguien colocaría una pistola cerca de mí frente× ???: déjame decir que tienes agallas chico muchas agallas.. vienes a mí puerto comercial y masacras a todos mis hombres haciéndote pasar por el difunto Ejecutor aunque nosotros los humanos le pusimos un apodo distinto.. El Juggernaut. me da igual que apodo hayan usado así como también me da igual si me crees o no cuando digo que soy el ejecutor.. creí haber podido dejar todo ese pasado atrás y vivir sin tener que asesinar a otros.. tengo pesadillas cada noche donde escucho los gritos de todos a los que hice sufrir.. pero en este momento sin duda puedo admitir que he regresado una vez más para cumplir mí último deber.. ¡Protegeré a ese niño! ¡se volverá el nuevo príncipe! ×ditia esto con una larga sonrisa en el rostro mientras me acercaba a el dejando que el cañón de su arma quede apoyado en mí frente× Ese pequeño va a ser la persona que lleve a nuestra raza hacia un nuevo destino ¡una vez más los dragones se levantaran! ???: ahora entiendo así que de eso se trata.. ¿buscas a ese mercenario? estás loco si crees que te diré algo no te preocupes con revisar los archivos de tu celular y computadora será suficiente.. ahora respóndeme algo, ¿disfrutas siendo un traficante de escamas? maldito asesino. ×aquel sujeto no tardo en soltar el disparo y esto provocó que su arma explotará debido a que en mí frente habían escamas que recibieron la bala haciéndola estallar dentro del cañón, sin embargo este no se quiso rendir y se lanzó a golpearme con su puño derecho pero simplemente me agache y con un corte rápido de mí cuchillo le abrí el vientre provocándole una muerte agonizante mientras me quedaba mirando como se retorcía en el suelo igual que un gusano× (me da igual a quien deba asesinar.. cumpliré mí objetivo y quizás después logré descansar en paz..)
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  • ────𝐻𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑒 𝑔𝑜 𝑎𝑔𝑎𝑖𝑛 ────

    Se deslizó como una sombra entre las cortinas pesadas de la suite presidencial del hotel, el corazón latiéndole con esa calma fría y calculada que solo un asesino a sueldo de su calibre podía mantener.

    La habitación estaba en penumbras, apenas iluminada por la luz tenue de una lámpara de noche. El ministro de Defensa estadounidense, un hombre de cabello canoso y complexión robusta, dormía profundamente en la cama king-size, ajeno al peligro que se cernía sobre él.

    Ese día decidió vestirse casual y con algunas prendas para pasar entre la gente como un simple civil más de bajos recursos.

    En su mano derecha sostenía la hoja de un cuchillo táctico.

    Se acercó con pasos silenciosos sobre la alfombra gruesa, deteniéndose a un metro de la cama. Observó el pecho del ministro subir y bajar con regularidad.

    El objetivo estaba completamente vulnerable: sin guardaespaldas en la habitación (los habían neutralizado minutos antes en el pasillo), sin alarmas activas y con las cámaras del hotel ya hackeadas.

    El reloj marcaba las 3:17 a.m. Tenía exactamente tres minutos antes de que el siguiente cambio de guardia sospechara algo.

    Sus labios se curvaron ligeramente bajo la máscara.

    ────Ú𝘭𝘵𝘪𝘮𝘰 𝘴𝘶𝘦ñ𝘰, 𝘩𝘪𝘫𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘶𝘵𝘢. ────

    Murmuró para sí mismo en voz casi inaudible; pero a pesar de eso; el ministro se despertó y se hizo para atrás con un movimiento brusco.

    Los ojos de este solo veían la silueta de su asesino moviéndose de una forma inexplicable.

    Ahora era el momento y cumplir con su trabajo.
    ────𝐻𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑒 𝑔𝑜 𝑎𝑔𝑎𝑖𝑛 ──── Se deslizó como una sombra entre las cortinas pesadas de la suite presidencial del hotel, el corazón latiéndole con esa calma fría y calculada que solo un asesino a sueldo de su calibre podía mantener. La habitación estaba en penumbras, apenas iluminada por la luz tenue de una lámpara de noche. El ministro de Defensa estadounidense, un hombre de cabello canoso y complexión robusta, dormía profundamente en la cama king-size, ajeno al peligro que se cernía sobre él. Ese día decidió vestirse casual y con algunas prendas para pasar entre la gente como un simple civil más de bajos recursos. En su mano derecha sostenía la hoja de un cuchillo táctico. Se acercó con pasos silenciosos sobre la alfombra gruesa, deteniéndose a un metro de la cama. Observó el pecho del ministro subir y bajar con regularidad. El objetivo estaba completamente vulnerable: sin guardaespaldas en la habitación (los habían neutralizado minutos antes en el pasillo), sin alarmas activas y con las cámaras del hotel ya hackeadas. El reloj marcaba las 3:17 a.m. Tenía exactamente tres minutos antes de que el siguiente cambio de guardia sospechara algo. Sus labios se curvaron ligeramente bajo la máscara. ────Ú𝘭𝘵𝘪𝘮𝘰 𝘴𝘶𝘦ñ𝘰, 𝘩𝘪𝘫𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘶𝘵𝘢. ──── Murmuró para sí mismo en voz casi inaudible; pero a pesar de eso; el ministro se despertó y se hizo para atrás con un movimiento brusco. Los ojos de este solo veían la silueta de su asesino moviéndose de una forma inexplicable. Ahora era el momento y cumplir con su trabajo.
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  • ── Esto tampoco estaba aquí....¿qué o quién lo hizo? ──
    Enojada, frustrada, la mujer búho dibujaba y trazaba nuevos caminos mientras revisa su alrededor.

    ── Gracias por cuidarme y acompañarme Ꭺꮮꭼꮖꮪꭲꭼꭱ Lamento que te extraviaras, mis mapas ya son inútiles. ── menciona mientras dibuja deprisa, debe aprovechar todo rayo de luz solar.


    El carboncillo crujió con fuerza contra el pergamino arrugado, dejando un trazo grueso y desesperado justo sobre el relieve de un camino que, hasta hace unas horas, se suponía libre de peligro.

    La realidad a su alrededor se burlaba de sus registros, frente a ellos no había una llanura despejada, sino un abismo de vegetación colosal, un santuario olvidado donde los árboles centenarios se entrelazaban con arcos de piedra tan titánicos que parecían las costillas de un dios caído.

    La luz del sol moría deprisa, filtrándose entre las copas de los árboles en haces dorados y densos que iluminaban el polvo en suspensión y encendían el suelo en un tono carmesí brillante, cubierto por una alfombra de flores rojas que no figuraban en ningún tratado botánico.

    El aire allí abajo era espeso, húmedo y cargado de un olor a tierra antigua y magia estancada que erizaba las plumas de su nuca.


    Consciente de que la penumbra avanzaba como una marea silenciosa por el sendero, la mujer búho levantó la mirada hacia las colosales estructuras de piedra cubiertas de musgo, tratando de buscar un patrón, una lógica que explicara cómo semejante monumento había brotado de la nada.

    ── No es una simple alteración geográfica... ──
    murmuró en un hilo de voz, rompiendo el denso silencio del bosque mientras sus grandes ojos captaban el último haz de luz útil.

    ── Es como si el bosque estuviera reescribiéndose a sí mismo para mantenernos atrapados.──
    Guardó el mapa a medio terminar con un gesto brusco, ajustando su equipo mientras se giraba hacia su acompañante. El bosque parecía cerrarse tras ellos, y las sombras entre los arcos de piedra comenzaban a alargarse de forma antinatural.
    ── Esto tampoco estaba aquí....¿qué o quién lo hizo? ── Enojada, frustrada, la mujer búho dibujaba y trazaba nuevos caminos mientras revisa su alrededor. ── Gracias por cuidarme y acompañarme [Runner.Champion] Lamento que te extraviaras, mis mapas ya son inútiles. ── menciona mientras dibuja deprisa, debe aprovechar todo rayo de luz solar. El carboncillo crujió con fuerza contra el pergamino arrugado, dejando un trazo grueso y desesperado justo sobre el relieve de un camino que, hasta hace unas horas, se suponía libre de peligro. La realidad a su alrededor se burlaba de sus registros, frente a ellos no había una llanura despejada, sino un abismo de vegetación colosal, un santuario olvidado donde los árboles centenarios se entrelazaban con arcos de piedra tan titánicos que parecían las costillas de un dios caído. La luz del sol moría deprisa, filtrándose entre las copas de los árboles en haces dorados y densos que iluminaban el polvo en suspensión y encendían el suelo en un tono carmesí brillante, cubierto por una alfombra de flores rojas que no figuraban en ningún tratado botánico. El aire allí abajo era espeso, húmedo y cargado de un olor a tierra antigua y magia estancada que erizaba las plumas de su nuca. Consciente de que la penumbra avanzaba como una marea silenciosa por el sendero, la mujer búho levantó la mirada hacia las colosales estructuras de piedra cubiertas de musgo, tratando de buscar un patrón, una lógica que explicara cómo semejante monumento había brotado de la nada. ── No es una simple alteración geográfica... ── murmuró en un hilo de voz, rompiendo el denso silencio del bosque mientras sus grandes ojos captaban el último haz de luz útil. ── Es como si el bosque estuviera reescribiéndose a sí mismo para mantenernos atrapados.── Guardó el mapa a medio terminar con un gesto brusco, ajustando su equipo mientras se giraba hacia su acompañante. El bosque parecía cerrarse tras ellos, y las sombras entre los arcos de piedra comenzaban a alargarse de forma antinatural.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Qué suerte me cargo....
    perdi mi turno con el mantenimiento.
    Qué suerte me cargo.... perdi mi turno con el mantenimiento.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
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    Buen día ....hoy e tiempo de trabajar , así que,suerte en su día ,alguna trama o así pueden decirme ya hacemos , aún me falta contestar más roles //
    Buen día ....hoy e tiempo de trabajar , así que,suerte en su día ,alguna trama o así pueden decirme ya hacemos , aún me falta contestar más roles 😭//
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  • —Podría pasarse el día entero contemplando a aquella mujer. A pesar del caos que había traído a su vida, de sus cactus y sus toneladas de equipaje, había encontrado que aquella mujer le aportaba paz. Paz en aspectos tan sencillos como su rutina después de la ducha, o en como fruncia su ceño mientras revisaba un libro tras otro, o la forma en que caminaba de puntillas por el dormitorio nada más despertarse cuando creía que él estaba durmiendo.

    Todavía seguía sin creerse la suerte que había tenido de conocer a 𝑃𝑜𝑝𝑝𝑦 𝐷𝑎𝑣𝑖𝑒𝑠
    —Podría pasarse el día entero contemplando a aquella mujer. A pesar del caos que había traído a su vida, de sus cactus y sus toneladas de equipaje, había encontrado que aquella mujer le aportaba paz. Paz en aspectos tan sencillos como su rutina después de la ducha, o en como fruncia su ceño mientras revisaba un libro tras otro, o la forma en que caminaba de puntillas por el dormitorio nada más despertarse cuando creía que él estaba durmiendo. Todavía seguía sin creerse la suerte que había tenido de conocer a [WxmenLettrs] —
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  • "Los sueños simples no están mal".
    "Los sueños simples no están mal".
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  • No supo bien si fue aquel vaso roto en el suelo de la cocina o los pequeños rastros de sangre que se extendían por la habitación, subiendo por las sillas y la brillante mesa de mármol, como si la escena fuera el desgaste de una lucha que poco a poco perdió su fuerza y las ganas de sobrevivir.

    Quizá fueron los trozos de carne rasgada en partes aleatorias de su cuerpo, que aún sangrando leve le advertían qué el vidrio había sido por instantes su enemigo casi mortal.
    No lo sabía, no sabía si el intenso dolor en su cabeza o el mareo persistente lo habían orillado a aquel destino que esa tarde decidió para sí.

    ¿Cuanto tiempo había estado inconsciente?

    No podía ser demasiado, pues aquel puré de tomate espeso y exageradamente condimentado que había dejado sobre el fuego aún no se quemaba ¿segundos? ¿A caso había sido eso realmente suerte?

    Sin dar más vueltas, apagó la estufa y recogió el cristal partido en pequeños trozos en el suelo, aunque siempre había pequeñas partículas filosas qué nunca lograba juntar ¿le quedaban vasos de vidrio en la casa?

    Como fuera, esa tarde Daniel desapareció: no más llamadas, ni de su madre, ni de su representante, ni de la empresa con la que acababa de firmar. No más amigos que no sabía qué tenía, no más supuestos amantes, se escondió de todos y de todo.
    Lo buscaron, por supuesto que lo hiciero, lo buscaron llamando y preguntando a conocidos, a su familia, pero ninguna persona buscó en donde siempre debieron pensar.
    Daniel estaba en su casa, dos semanas para ser exactos, en las que no respondió y esa casa se veía tan cerrada que resultaba imposible pensar que alguien estuviera dentro. No huyó lejos, no tomó un vuelo en la madrugada, simplemente se quedó allí, refugiado de su propia existencia.
    No supo bien si fue aquel vaso roto en el suelo de la cocina o los pequeños rastros de sangre que se extendían por la habitación, subiendo por las sillas y la brillante mesa de mármol, como si la escena fuera el desgaste de una lucha que poco a poco perdió su fuerza y las ganas de sobrevivir. Quizá fueron los trozos de carne rasgada en partes aleatorias de su cuerpo, que aún sangrando leve le advertían qué el vidrio había sido por instantes su enemigo casi mortal. No lo sabía, no sabía si el intenso dolor en su cabeza o el mareo persistente lo habían orillado a aquel destino que esa tarde decidió para sí. ¿Cuanto tiempo había estado inconsciente? No podía ser demasiado, pues aquel puré de tomate espeso y exageradamente condimentado que había dejado sobre el fuego aún no se quemaba ¿segundos? ¿A caso había sido eso realmente suerte? Sin dar más vueltas, apagó la estufa y recogió el cristal partido en pequeños trozos en el suelo, aunque siempre había pequeñas partículas filosas qué nunca lograba juntar ¿le quedaban vasos de vidrio en la casa? Como fuera, esa tarde Daniel desapareció: no más llamadas, ni de su madre, ni de su representante, ni de la empresa con la que acababa de firmar. No más amigos que no sabía qué tenía, no más supuestos amantes, se escondió de todos y de todo. Lo buscaron, por supuesto que lo hiciero, lo buscaron llamando y preguntando a conocidos, a su familia, pero ninguna persona buscó en donde siempre debieron pensar. Daniel estaba en su casa, dos semanas para ser exactos, en las que no respondió y esa casa se veía tan cerrada que resultaba imposible pensar que alguien estuviera dentro. No huyó lejos, no tomó un vuelo en la madrugada, simplemente se quedó allí, refugiado de su propia existencia.
    Me entristece
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  • Seguiré los pasos de mi ex suegro
    Seguiré los pasos de mi ex suegro
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