• ─── La elegancia dicen, dura más la desvestida que estar vestido o como era. ¿? En fin, solo quería decir que mi futura esposa es la mejor de todas: sencilla, humilde, no se tira flores, carismática, amorosa y una fiera cuando se lo propone.

    Que hice bien para encontrarme con semejante bombón, no lo sé. Soy suertudo.
    ─── La elegancia dicen, dura más la desvestida que estar vestido o como era. ¿? En fin, solo quería decir que mi futura esposa es la mejor de todas: sencilla, humilde, no se tira flores, carismática, amorosa y una fiera cuando se lo propone. Que hice bien para encontrarme con semejante bombón, no lo sé. Soy suertudo.
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  • Ven vamos a descansar un poco, aún que no tengo sueño...
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  • ι════════════════════ι
    El Nido 6, Cuarteles Generales de Durga.
    Ejercicio fallado, 2035 hrs.
    ι════════════════════ι

    La mesa de la sala común del Nido 6 estaba ocupada casi en su totalidad por los cuatro operadores de la TF Nigara, tazas de café, tablets y bocadillos. Estaban en calma, demasiado en calma para haber fallado una operación hace menos de una hora. Kalhi estaba sentado recto, con los antebrazos apoyados sobre la mesa y los dedos entrelazados. No había tensión visible en su postura, sólo una quietud demasiado perfecta, como la de alguien que ya tiene la conclusión de un problema que, sin embargo, estaba a punto de revelar.

    Harlenn estaba recostado en la silla, inclinado hacia atrás, con una pierna extendida bajo la mesa y la otra apoyada en el suelo. Parecía cómodo... o al menos fingía estarlo. Vidhi se había encorvado sobre la mesa, apoyando los codos y dejando caer el peso de la cabeza entre sus manos. Sabía exactamente en lo que se habían metido. Noxan, como siempre, sólo observaba.

    El silencio duró lo suficiente para que todos sintieran que alguien tenía que hablar.

    Kalhi respiró profundo, ordenando las conclusiones y prioridades en su mente resignada.

    — El ejercicio consistía en entrar sin ser detectados —dijo al fin.

    Nadie respondió.

    — Y sin embargo —continuó con la misma calma—, terminamos saliendo por una puerta lateral siendo perseguidos por media instalación que nos estaba buscando.
    — Técnicamente no era media instalación —Harlenn levantó una ceja al corregir, Kalhi lo miró—. Era un tercio.
    — Por Gaia... —Vidhi dejó escapar un sonido que no era exactamente una risa.

    Kalhi ignoró el comentario.

    — Quiero entender en qué momento exacto el ejercicio de infiltración se convirtió en retirada.
    — Cuando la infiltración dejó de existir —Noxan habló primero, con su tono tranquilo.
    — Sí, bueno —Vidhi soltó una risa breve—. Eso suele pasar cuando alguien incendia un almacén.

    Harlenn levantó ambas manos.

    — Primero: no fue un incendio —dijo, ganándose la mirada de Kalhi—. Fue una reacción térmica localizada.
    — Era un depósito de combustible —Vidhi lo miró con incredulidad.
    — Exacto —respondió Harlenn—. Altamente inflamable. Muy mala idea guardarlo ahí.

    Kalhi cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos.

    — El plan era infiltración silenciosa.
    — Lo fue —dijo Harlenn—, durante diez minutos.
    — Ocho —replicó Vidhi.
    — Diez.
    — Ocho.
    — Siete minutos y cuarenta y tres segundos —Noxan intervino sin levantar la voz, los tres lo miraron, se encogió apenas de hombros—. Cronometré.

    Kalhi volvió al punto central.

    —Bien. Entonces, recapitulando —miró a Harlenn—. Entramos en silencio —luego a Vidhi—. Detectamos patrullas —después a Noxan—. Evitamos confrontación —finalmente regresó a Harlenn—. Hasta que alguien detonó una "reacción térmica localizada".
    — Ellos empezaron —Harlenn se encogió de hombros.
    — ¡Era un ejercicio! —Vidhi giró hacia él.
    — Ellos no lo sabían.

    Kalhi respiró otra vez. Vidhi dejó caer la frente contra la mesa. Noxan levantó la mirada hacia el techo como si estuviera contemplando algo muy lejano.

    — Harlenn. El error fue tuyo —Kalhi volvió a hablar y fue categórico.

    El demonio quedó de pronto bajo todas las miradas. Se inclinó hacia adelante y apoyó los antebrazos en la mesa.

    — ¿Mío?

    Vidhi levantó la cabeza lentamente.

    — Oh, esto se va a poner interesante.

    Noxan permaneció en silencio.

    — Sí. Tuyo —Kalhi sostuvo la mirada de Harlenn.
    — Bien. Explícame —Harlenn inclinó apenas la cabeza.
    — El plan contemplaba evitar confrontación.
    — Correcto.
    — La infiltración funcionaba.
    — Correcto.
    — Y aun así decidiste escalar.
    — No decidí escalar —Harlenn negó levemente con la cabeza.
    — Incendiar combustible sí cuenta como escalar —Vidhi murmuró.
    — Dos guardias cambiaron su ruta de patrulla —Harlenn continuó como si no lo hubiera oído.

    Noxan asintió apenas.

    — Si seguían avanzando nos encontraban en cuarenta segundos —dijo Harlenn—. Tenía tres opciones —levantó un dedo—. Neutralizarlos —otro—. Retirarme y arriesgar exposición —y un tercero dedo más—. Crear una distracción mayor.
    — ¿La distracción mayor era volar el almacén? —Vidhi lo miró.
    — No lo volé —Harlenn se defendió.
    — Ardía como un pequeño sol.
    — Combustión acelerada.

    Kalhi lo dejó hablar.

    — Si los neutralizaba —continuó Harlenn—, los cuerpos se encontrarían en minutos. Si me retiraba, la patrulla veía el acceso abierto. Así que generé una distracción.
    — Una distracción que activó todo el protocolo de seguridad de todo el fucking complejo —aclaró Vidhi.
    — Lo cual nos obligó a retirarnos —Noxan precisó con calma.
    — Lo cual evitó que nos detectaran dentro del edificio.

    Harlenn miró al nigromante.

    — Espera... —Vidhi parpadeó, luego miró a Kalhi—. Técnicamente tiene razón.

    Kalhi seguía inmóvil.

    — A veces, la discreción requiere creatividad —el demonio parecía muy convencido.

    Vidhi volvió a dejar caer la frente sobre la mesa.

    — El error fue tuyo —Kalhi repitió, a lo que Harlenn ya sólo resopló. Pero Kalhi no había terminado aún—. Creativo o no, no necesitábamos un incendio para cumplir nuestro objetivo, incluso si con ello nos ayudaras a evitar peores conclusiones —no apartó la mirada de Harlenn—. Si nos capturaban, tendríamos que pedir ayuda. Vidhi lo hubiera hecho en un minuto, Durga enviaría rescate, se controlaban factores humanos. Fin.

    Era la primera vez que Kalhi miraba la operación desde el momento posterior.

    Los otros tres guardaron silencio.

    — Si éramos detectados después, cuando encontraran cuerpos neutralizados, ya nos habríamos retirado. Fallábamos. Fin.

    Vidhi levantó lentamente la cabeza. Noxan bajó la mirada hacia la mesa. Harlenn dejó de moverse.

    — Ambas situaciones nos hubieran dado margen para actuar de nuevo en pocos días después —continuó Kalhi—. Pero ahora que el lugar está prácticamente destruido, ya no hay margen.

    El silencio marcó el margen que los otros tres habían dejado pasar.

    — Comprometiste no sólo la misión —terminó—, también cualquier operación de corrección o contención posterior. Objetivo perdido irremediablemente.

    Nadie habló durante varios segundos más, pero Harlenn fue el primero en decir algo.

    — Entiendo —se pasó una mano por la nuca, no sonaba defensivo—. Estaba pensando en la fase inmediata —explicó—. Evitar la captura...
    — No estabas pensando en la siguiente operación —Vidhi murmuró.
    — Ni en la siguiente después de esa —Noxan añadió.
    — Sí —Harlenn asintió lentamente, miró luego a Kalhi—. El error fue mío —lo dijo ya sin ironía.
    — Bueno, hay progreso emocional en el demonio ígneo, hay que anotar la fecha —Vidhi se recostó en la silla y se cruzó de brazos.

    Harlenn lo ignoró.

    — Si esto hubiera sido real —dijo—, habríamos perdido el objetivo completamente.

    El silencio regresó. Ahora todos veían la dimensión completa del problema. Harlenn tamborileó los dedos una vez sobre la mesa.

    — Entonces la conclusión es simple —miró a Kalhi—. En infiltración prolongada, la prioridad no es sobrevivir al momento sino mantener el problema vivo —luego añadió con una sonrisa cansada—. La próxima vez incendiaré algo sólo si ya no necesitamos volver.
    — Voy a escribir un manual para ti... —masculló Vidhi.
    — Será un documento largo —precisó Noxan—. Muy largo.

    Kalhi finalmente se recostó un poco en la silla.
    La discusión había terminado.
    ι════════════════════ι El Nido 6, Cuarteles Generales de Durga. Ejercicio fallado, 2035 hrs. ι════════════════════ι La mesa de la sala común del Nido 6 estaba ocupada casi en su totalidad por los cuatro operadores de la TF Nigara, tazas de café, tablets y bocadillos. Estaban en calma, demasiado en calma para haber fallado una operación hace menos de una hora. Kalhi estaba sentado recto, con los antebrazos apoyados sobre la mesa y los dedos entrelazados. No había tensión visible en su postura, sólo una quietud demasiado perfecta, como la de alguien que ya tiene la conclusión de un problema que, sin embargo, estaba a punto de revelar. Harlenn estaba recostado en la silla, inclinado hacia atrás, con una pierna extendida bajo la mesa y la otra apoyada en el suelo. Parecía cómodo... o al menos fingía estarlo. Vidhi se había encorvado sobre la mesa, apoyando los codos y dejando caer el peso de la cabeza entre sus manos. Sabía exactamente en lo que se habían metido. Noxan, como siempre, sólo observaba. El silencio duró lo suficiente para que todos sintieran que alguien tenía que hablar. Kalhi respiró profundo, ordenando las conclusiones y prioridades en su mente resignada. — El ejercicio consistía en entrar sin ser detectados —dijo al fin. Nadie respondió. — Y sin embargo —continuó con la misma calma—, terminamos saliendo por una puerta lateral siendo perseguidos por media instalación que nos estaba buscando. — Técnicamente no era media instalación —Harlenn levantó una ceja al corregir, Kalhi lo miró—. Era un tercio. — Por Gaia... —Vidhi dejó escapar un sonido que no era exactamente una risa. Kalhi ignoró el comentario. — Quiero entender en qué momento exacto el ejercicio de infiltración se convirtió en retirada. — Cuando la infiltración dejó de existir —Noxan habló primero, con su tono tranquilo. — Sí, bueno —Vidhi soltó una risa breve—. Eso suele pasar cuando alguien incendia un almacén. Harlenn levantó ambas manos. — Primero: no fue un incendio —dijo, ganándose la mirada de Kalhi—. Fue una reacción térmica localizada. — Era un depósito de combustible —Vidhi lo miró con incredulidad. — Exacto —respondió Harlenn—. Altamente inflamable. Muy mala idea guardarlo ahí. Kalhi cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos. — El plan era infiltración silenciosa. — Lo fue —dijo Harlenn—, durante diez minutos. — Ocho —replicó Vidhi. — Diez. — Ocho. — Siete minutos y cuarenta y tres segundos —Noxan intervino sin levantar la voz, los tres lo miraron, se encogió apenas de hombros—. Cronometré. Kalhi volvió al punto central. —Bien. Entonces, recapitulando —miró a Harlenn—. Entramos en silencio —luego a Vidhi—. Detectamos patrullas —después a Noxan—. Evitamos confrontación —finalmente regresó a Harlenn—. Hasta que alguien detonó una "reacción térmica localizada". — Ellos empezaron —Harlenn se encogió de hombros. — ¡Era un ejercicio! —Vidhi giró hacia él. — Ellos no lo sabían. Kalhi respiró otra vez. Vidhi dejó caer la frente contra la mesa. Noxan levantó la mirada hacia el techo como si estuviera contemplando algo muy lejano. — Harlenn. El error fue tuyo —Kalhi volvió a hablar y fue categórico. El demonio quedó de pronto bajo todas las miradas. Se inclinó hacia adelante y apoyó los antebrazos en la mesa. — ¿Mío? Vidhi levantó la cabeza lentamente. — Oh, esto se va a poner interesante. Noxan permaneció en silencio. — Sí. Tuyo —Kalhi sostuvo la mirada de Harlenn. — Bien. Explícame —Harlenn inclinó apenas la cabeza. — El plan contemplaba evitar confrontación. — Correcto. — La infiltración funcionaba. — Correcto. — Y aun así decidiste escalar. — No decidí escalar —Harlenn negó levemente con la cabeza. — Incendiar combustible sí cuenta como escalar —Vidhi murmuró. — Dos guardias cambiaron su ruta de patrulla —Harlenn continuó como si no lo hubiera oído. Noxan asintió apenas. — Si seguían avanzando nos encontraban en cuarenta segundos —dijo Harlenn—. Tenía tres opciones —levantó un dedo—. Neutralizarlos —otro—. Retirarme y arriesgar exposición —y un tercero dedo más—. Crear una distracción mayor. — ¿La distracción mayor era volar el almacén? —Vidhi lo miró. — No lo volé —Harlenn se defendió. — Ardía como un pequeño sol. — Combustión acelerada. Kalhi lo dejó hablar. — Si los neutralizaba —continuó Harlenn—, los cuerpos se encontrarían en minutos. Si me retiraba, la patrulla veía el acceso abierto. Así que generé una distracción. — Una distracción que activó todo el protocolo de seguridad de todo el fucking complejo —aclaró Vidhi. — Lo cual nos obligó a retirarnos —Noxan precisó con calma. — Lo cual evitó que nos detectaran dentro del edificio. Harlenn miró al nigromante. — Espera... —Vidhi parpadeó, luego miró a Kalhi—. Técnicamente tiene razón. Kalhi seguía inmóvil. — A veces, la discreción requiere creatividad —el demonio parecía muy convencido. Vidhi volvió a dejar caer la frente sobre la mesa. — El error fue tuyo —Kalhi repitió, a lo que Harlenn ya sólo resopló. Pero Kalhi no había terminado aún—. Creativo o no, no necesitábamos un incendio para cumplir nuestro objetivo, incluso si con ello nos ayudaras a evitar peores conclusiones —no apartó la mirada de Harlenn—. Si nos capturaban, tendríamos que pedir ayuda. Vidhi lo hubiera hecho en un minuto, Durga enviaría rescate, se controlaban factores humanos. Fin. Era la primera vez que Kalhi miraba la operación desde el momento posterior. Los otros tres guardaron silencio. — Si éramos detectados después, cuando encontraran cuerpos neutralizados, ya nos habríamos retirado. Fallábamos. Fin. Vidhi levantó lentamente la cabeza. Noxan bajó la mirada hacia la mesa. Harlenn dejó de moverse. — Ambas situaciones nos hubieran dado margen para actuar de nuevo en pocos días después —continuó Kalhi—. Pero ahora que el lugar está prácticamente destruido, ya no hay margen. El silencio marcó el margen que los otros tres habían dejado pasar. — Comprometiste no sólo la misión —terminó—, también cualquier operación de corrección o contención posterior. Objetivo perdido irremediablemente. Nadie habló durante varios segundos más, pero Harlenn fue el primero en decir algo. — Entiendo —se pasó una mano por la nuca, no sonaba defensivo—. Estaba pensando en la fase inmediata —explicó—. Evitar la captura... — No estabas pensando en la siguiente operación —Vidhi murmuró. — Ni en la siguiente después de esa —Noxan añadió. — Sí —Harlenn asintió lentamente, miró luego a Kalhi—. El error fue mío —lo dijo ya sin ironía. — Bueno, hay progreso emocional en el demonio ígneo, hay que anotar la fecha —Vidhi se recostó en la silla y se cruzó de brazos. Harlenn lo ignoró. — Si esto hubiera sido real —dijo—, habríamos perdido el objetivo completamente. El silencio regresó. Ahora todos veían la dimensión completa del problema. Harlenn tamborileó los dedos una vez sobre la mesa. — Entonces la conclusión es simple —miró a Kalhi—. En infiltración prolongada, la prioridad no es sobrevivir al momento sino mantener el problema vivo —luego añadió con una sonrisa cansada—. La próxima vez incendiaré algo sólo si ya no necesitamos volver. — Voy a escribir un manual para ti... —masculló Vidhi. — Será un documento largo —precisó Noxan—. Muy largo. Kalhi finalmente se recostó un poco en la silla. La discusión había terminado.
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  • 📱 💬: Party at the beach!
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Un mensaje de texto habia entrado en los teléfonos móviles de las amigas de Kelly dos dias antes.

    : bip bip señoritas...
    : Fiesta en la playa
    : Isla Mujeres. México
    : En el Mayan Beach Club!
    : Solo para nosotras!!
    : Barra libre y buena música

    —No van a poder decirme que no —sonrió orgullosa la morena mientras abría su maleta sobre la cama del la habitación del hotel. Cerró sus ojos con una sonrisa en los labios disfrutando de la ligera brisa cálida del Caribe que entraba por la ventana abierta y removía perezosa las cortinas blancas.

    —Y tú tampoco —sentenció alegre girándose hacia Andrea D´amico Grimaldi y señalándole con el dedo— Vamos a disfrutar de estas vacaciones de forma merecida.

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ〰〰〰

    Kelly era una chica de recursos y no le habia costado demasiado trabajo desempolvar sus conocimientos de español para poder entenderse con el dueño del Mayan Beach Club por teléfono un par de dias atrás. Normalmente no hacían ese tipo de reservas por nadie, pero una generosa suma de dinero ayudó bastante a hacer realidad la petición de la norteamericana.

    Así que esa noche, Kelly y Andrea ya estaban en el Beach Club disfrutando de sus mojitos y bailando de forma lenta y tranquila sobre la tarima de madera.

    —¿Dónde estarán? Natasha Rusell ya debería de haber llegado... Su vuelo salía temprano... —preguntó Kelly, inquieta— O... Hannah Smith , ella suele ser puntual...
    Un mensaje de texto habia entrado en los teléfonos móviles de las amigas de Kelly dos dias antes. 📱 💬: bip bip señoritas... 📱 💬: Fiesta en la playa 📱 💬: Isla Mujeres. México 📱 💬: En el Mayan Beach Club! 📱 💬: Solo para nosotras!! 📱 💬: Barra libre y buena música —No van a poder decirme que no —sonrió orgullosa la morena mientras abría su maleta sobre la cama del la habitación del hotel. Cerró sus ojos con una sonrisa en los labios disfrutando de la ligera brisa cálida del Caribe que entraba por la ventana abierta y removía perezosa las cortinas blancas. —Y tú tampoco —sentenció alegre girándose hacia [B0dyguard] y señalándole con el dedo— Vamos a disfrutar de estas vacaciones de forma merecida. ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ〰〰〰 Kelly era una chica de recursos y no le habia costado demasiado trabajo desempolvar sus conocimientos de español para poder entenderse con el dueño del Mayan Beach Club por teléfono un par de dias atrás. Normalmente no hacían ese tipo de reservas por nadie, pero una generosa suma de dinero ayudó bastante a hacer realidad la petición de la norteamericana. Así que esa noche, Kelly y Andrea ya estaban en el Beach Club disfrutando de sus mojitos y bailando de forma lenta y tranquila sobre la tarima de madera. —¿Dónde estarán? [Thx1Hunter] ya debería de haber llegado... Su vuelo salía temprano... —preguntó Kelly, inquieta— O... [Mooncx_th], ella suele ser puntual...
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  • La parte buena del bunker es que daba igual que hora fuera en el exterior.
    Por primera vez en demasiado tiempo, llevaba casi cuatro días enteros allí metido, no había salido de caza, el resto de cazadores podrían encargarse del mundo exterior por una semana, para él no había nada mas importante en aquel momento que Jack y encontrar la manera de salvarle, por eso, a pesar de no haber salido en todos aquellos días tampoco es que hubiera dormido.

    Estaba claro que necesitaba un descanso, pero entre dormir o pasar algo de tiempo con Hope Mikaelson lejos de la biblioteca, elige lo segundo.

    — He elegido película, y Sam y Cas se van a ocupar de todo por unas horas así que... ¿Quieres acompañarme en la batcueva?

    Lo que no había calculado era que el cansancio podría llegar a vencerle, que el sentimiento de calma y paz que Hope le regalaba tampoco jugarían en su favor, y que su aroma le acunaría hasta el mundo de los sueños sin casi llegar a la media hora de película.
    La parte buena del bunker es que daba igual que hora fuera en el exterior. Por primera vez en demasiado tiempo, llevaba casi cuatro días enteros allí metido, no había salido de caza, el resto de cazadores podrían encargarse del mundo exterior por una semana, para él no había nada mas importante en aquel momento que Jack y encontrar la manera de salvarle, por eso, a pesar de no haber salido en todos aquellos días tampoco es que hubiera dormido. Estaba claro que necesitaba un descanso, pero entre dormir o pasar algo de tiempo con [thetribrid] lejos de la biblioteca, elige lo segundo. — He elegido película, y Sam y Cas se van a ocupar de todo por unas horas así que... ¿Quieres acompañarme en la batcueva? Lo que no había calculado era que el cansancio podría llegar a vencerle, que el sentimiento de calma y paz que Hope le regalaba tampoco jugarían en su favor, y que su aroma le acunaría hasta el mundo de los sueños sin casi llegar a la media hora de película.
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  • Viernes 13... Será día de mala suerte o harás que sea mejor
    Viernes 13... Será día de mala suerte o harás que sea mejor
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  • ────Las ideas fluyen mejor en una mente bien descansada, y la mía ya comenzó a bostezar hace como diez minutos. Así que esta musa del escenario volverá en unas horas con nuevas ideas... y tal vez con alguna travesura que la almohada me haya contado en sueños.
    ────Las ideas fluyen mejor en una mente bien descansada, y la mía ya comenzó a bostezar hace como diez minutos. Así que esta musa del escenario volverá en unas horas con nuevas ideas... y tal vez con alguna travesura que la almohada me haya contado en sueños.
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  • ♡: Puede que a veces olvide lo mucho que duele, sin embargo, no todos los días tropiezas y lastimas tus nudillos, por suerte no esta vez no sangraron.

    Tal vez solo sea un recordatoria de mi presencia en este mundo, o es todo lo contrario suponiendo que estos mareos continúen. Al menos el rojo intenso me da es una linda vista.
    ♡: Puede que a veces olvide lo mucho que duele, sin embargo, no todos los días tropiezas y lastimas tus nudillos, por suerte no esta vez no sangraron. Tal vez solo sea un recordatoria de mi presencia en este mundo, o es todo lo contrario suponiendo que estos mareos continúen. Al menos el rojo intenso me da es una linda vista.
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  • 𝐋𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧.





    El hombre habla con la urgencia de quien teme que el silencio revele demasiado. Sus palabras llegan en ráfagas desordenadas: insomnio, ansiedad, una irritación constante que dice no comprender. Intenta hilar los hechos como si fuesen síntomas de algo externo, algo que pudiera señalarse, nombrarse, tratarse.

    Frente a él, el Dr. Lecter permanece inmóvil.

    Las manos descansan entrelazadas por encima de una de sus rodillas, las cuales están cruzadas una encima de la otra. La postura es impecable, la expresión serena, casi indulgente. A primera vista parece la imagen perfecta de la atención profesional. El paciente interpreta esa quietud como paciencia. Como compasión.

    Es un error garrafal como delicado, cabe mencionar. Hannibal escucha, sí, pero no las palabras.

    Observa.

    El ritmo irregular de la respiración. La forma en que los dedos del hombre se crispan cuando menciona a su hermano. La manera casi imperceptible en que su mirada se aparta cada vez que la conversación se aproxima a algo que preferiría no mirar directamente. Las confesiones humanas rara vez se encuentran en lo que dice.

    𝑆𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑣𝑎𝑠𝑖𝑜́𝑛.

    Qué criatura más transparente, piensa Hannibal con una calma que roza lo contemplativo.

    El paciente continúa hablando, ahora más rápido, como si el simple acto de hablar pudiera mantener a raya aquello que se agita en su interior. Habla de frustración. De rabia contenida, o de una incomodidad de impulso.

    La palabra no llega siquiera a pronunciarse. No todavía.

    Hannibal inclina apenas la cabeza, observándolo como un conservador de museo examinaría una pintura antigua bajo una luz más cuidadosa. Cada grieta en la superficie revela algo del artista.

    Cada silencio revela algo del alma.

    El paciente finalmente se queda sin palabras. El aire del consultorio se aquieta, cargado con esa tensión suave que aparece cuando alguien espera ser juzgado.

    El Dr. Lecter sostiene su mirada durante un instante. Luego una leve sonrisa, tan educada como inescrutable, aparece en sus labios.

    —Es curioso —dice finalmente, con una voz baja y perfectamente cálida—.

    Una pausa elegante, casi pensativa.

    —Las personas suelen venir aquí creyendo que desean respuestas.

    Sus ojos permanecen tranquilos, atentos.

    —Pero con frecuencia... lo que realmente buscan es permiso para reconocer aquello que ya saben.
    𝐋𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧. El hombre habla con la urgencia de quien teme que el silencio revele demasiado. Sus palabras llegan en ráfagas desordenadas: insomnio, ansiedad, una irritación constante que dice no comprender. Intenta hilar los hechos como si fuesen síntomas de algo externo, algo que pudiera señalarse, nombrarse, tratarse. Frente a él, el Dr. Lecter permanece inmóvil. Las manos descansan entrelazadas por encima de una de sus rodillas, las cuales están cruzadas una encima de la otra. La postura es impecable, la expresión serena, casi indulgente. A primera vista parece la imagen perfecta de la atención profesional. El paciente interpreta esa quietud como paciencia. Como compasión. Es un error garrafal como delicado, cabe mencionar. Hannibal escucha, sí, pero no las palabras. Observa. El ritmo irregular de la respiración. La forma en que los dedos del hombre se crispan cuando menciona a su hermano. La manera casi imperceptible en que su mirada se aparta cada vez que la conversación se aproxima a algo que preferiría no mirar directamente. Las confesiones humanas rara vez se encuentran en lo que dice. 𝑆𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑣𝑎𝑠𝑖𝑜́𝑛. Qué criatura más transparente, piensa Hannibal con una calma que roza lo contemplativo. El paciente continúa hablando, ahora más rápido, como si el simple acto de hablar pudiera mantener a raya aquello que se agita en su interior. Habla de frustración. De rabia contenida, o de una incomodidad de impulso. La palabra no llega siquiera a pronunciarse. No todavía. Hannibal inclina apenas la cabeza, observándolo como un conservador de museo examinaría una pintura antigua bajo una luz más cuidadosa. Cada grieta en la superficie revela algo del artista. Cada silencio revela algo del alma. El paciente finalmente se queda sin palabras. El aire del consultorio se aquieta, cargado con esa tensión suave que aparece cuando alguien espera ser juzgado. El Dr. Lecter sostiene su mirada durante un instante. Luego una leve sonrisa, tan educada como inescrutable, aparece en sus labios. —Es curioso —dice finalmente, con una voz baja y perfectamente cálida—. Una pausa elegante, casi pensativa. —Las personas suelen venir aquí creyendo que desean respuestas. Sus ojos permanecen tranquilos, atentos. —Pero con frecuencia... lo que realmente buscan es permiso para reconocer aquello que ya saben.
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  • ㅤㅤㅤ ⎯ؗ⎯𝓝𝓮𝔀

    “ Tiempo sutil. ”

    En ese Verano, las hojas secas caían con sutileza y fragancia de olvido al suelo sin esperanza alguna. Jasperth las observaba, casi hipnotizado mientras estaba parado en una colina poco transcurrida de Transilvania. Irónicamente, estaba de vacaciones en el país donde su especie tenía cierta historia o mito antiguo.

    Pero el clima era todo, menos caluroso. El viento soplaba causando escalofríos. Estornudó tres veces y en las tres veces maldijo. No por el clima, sino porque sabía que si no hubiera seguido una alimentación de humanos, tal vez su metabolismo sería más fuerte y realmente, podría parecer un vampiro de sus antepasados.

    No importa, pensó. Ya se había acostumbrado a sentir lo que los humanos sienten.

    Respiró profundo una última vez el ambiente natural, antes de sacar de su bolsillo un paquete de cigarrillos; colocó uno entre sus dientes y lo encendió sin problema. Tomó una calada y exhaló el humo hacia la atmósfera; aparentemente inofensivo, pero en realidad, mortal.

    Su agencia lo explotaba laboralmente. Estaba frustrado. Bien pudo haber acabado con ellos en más de una ocasión cuando perdió el control, pero prefirió escaparse a un lugar sin avisarle a nadie. Su teléfono estaba en silencio y había ignorado todas las llamadas posibles. No importaba, sabía cómo generar dinero aparte de ser modelo.

    Los humanos eran desgastantes a veces.

    #SliceOfLife #Vampire
    ㅤㅤㅤ ⎯ؗ⎯𝓝𝓮𝔀 “ Tiempo sutil. ” En ese Verano, las hojas secas caían con sutileza y fragancia de olvido al suelo sin esperanza alguna. Jasperth las observaba, casi hipnotizado mientras estaba parado en una colina poco transcurrida de Transilvania. Irónicamente, estaba de vacaciones en el país donde su especie tenía cierta historia o mito antiguo. Pero el clima era todo, menos caluroso. El viento soplaba causando escalofríos. Estornudó tres veces y en las tres veces maldijo. No por el clima, sino porque sabía que si no hubiera seguido una alimentación de humanos, tal vez su metabolismo sería más fuerte y realmente, podría parecer un vampiro de sus antepasados. No importa, pensó. Ya se había acostumbrado a sentir lo que los humanos sienten. Respiró profundo una última vez el ambiente natural, antes de sacar de su bolsillo un paquete de cigarrillos; colocó uno entre sus dientes y lo encendió sin problema. Tomó una calada y exhaló el humo hacia la atmósfera; aparentemente inofensivo, pero en realidad, mortal. Su agencia lo explotaba laboralmente. Estaba frustrado. Bien pudo haber acabado con ellos en más de una ocasión cuando perdió el control, pero prefirió escaparse a un lugar sin avisarle a nadie. Su teléfono estaba en silencio y había ignorado todas las llamadas posibles. No importaba, sabía cómo generar dinero aparte de ser modelo. Los humanos eran desgastantes a veces. #SliceOfLife #Vampire
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