Roleo con mi mejor amigo
Kang Woo ming
Busan, Corea del Sur — 14 de agosto de 2026 | 10:47 p.m.
-el sonido lejano de los autos mezclándose con las olas golpeando la costa apenas lograba calmar el nudo que sentía en el pecho mientras caminaba lentamente por las calles húmedas de Busan… las luces de los pequeños restaurantes y tiendas nocturnas iluminaban mi rostro cansado después de salir del mercado con una bolsa colgando de mi brazo-
-habían pasado meses… meses desde que terminó el primer ciclo universitario, meses desde la última vez que escuché su voz, desde la última vez que vi aquellos ojos que alguna vez me hicieron sentir segura… y aun así, seguía sin poder olvidarlo-
-Kang Woo-Ming… el chico que alguna vez amé con todo mi corazón-
-apreté con fuerza la bolsa entre mis dedos al recordar cada cosa que ocurrió entre nosotros… las promesas, las discusiones, la forma en que desapareció de mi vida sin siquiera darme una explicación real. Todavía dolía. Mucho más de lo que quería admitir-
-levanté la mirada distraídamente mientras acomodaba mi cabello detrás de la oreja… pero entonces mi cuerpo se congeló por completo-
-ahí estaba él parado bajo la tenue luz amarillenta de la calle, a unos pocos metros de mí… exactamente igual a como lo recordaba y al mismo tiempo completamente diferente. Mi respiración se cortó de golpe mientras mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas sin que pudiera evitarlo-
-durante unos segundos permanecí inmóvil, observándolo en silencio, como si mi mente se negara a creer que realmente era él después de tanto tiempo… pero toda la tristeza, la rabia y el vacío acumulado terminaron explotando dentro de mí-
—¡¿Por qué…?!
-mi voz se quebró apenas salió, temblando entre el enojo y el dolor mientras daba un paso hacia él-
—¡¿Por qué me dejaste de esa manera, Woo-Ming?!
-las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mis mejillas mientras lo miraba fijamente, intentando contener una angustia que llevaba demasiado tiempo guardando-
—¡Desapareciste sin decirme nada… ni una llamada… ni un mensaje… nada!
-mi respiración se volvió inestable mientras bajaba la mirada unos segundos, sintiendo el pecho arderme dolorosamente
-
—¿Sabes cuánto tiempo te esperé…?¿Cuánto tiempo llore por tus estupideces?
-volví a mirarlo directamente, con los ojos completamente húmedos y la voz mucho más baja esta vez-
—Yo realmente te amaba…
-el silencio de aquella calle pareció hacerse aún más pesado mientras el viento nocturno movía suavemente mi cabello… y aun después de todo el daño, mi corazón seguía latiendo con fuerza al tenerlo nuevamente enfrente-
Roleo con mi mejor amigo [illusion_garnet_shark_798]
Busan, Corea del Sur — 14 de agosto de 2026 | 10:47 p.m.
-el sonido lejano de los autos mezclándose con las olas golpeando la costa apenas lograba calmar el nudo que sentía en el pecho mientras caminaba lentamente por las calles húmedas de Busan… las luces de los pequeños restaurantes y tiendas nocturnas iluminaban mi rostro cansado después de salir del mercado con una bolsa colgando de mi brazo-
-habían pasado meses… meses desde que terminó el primer ciclo universitario, meses desde la última vez que escuché su voz, desde la última vez que vi aquellos ojos que alguna vez me hicieron sentir segura… y aun así, seguía sin poder olvidarlo-
-Kang Woo-Ming… el chico que alguna vez amé con todo mi corazón-
-apreté con fuerza la bolsa entre mis dedos al recordar cada cosa que ocurrió entre nosotros… las promesas, las discusiones, la forma en que desapareció de mi vida sin siquiera darme una explicación real. Todavía dolía. Mucho más de lo que quería admitir-
-levanté la mirada distraídamente mientras acomodaba mi cabello detrás de la oreja… pero entonces mi cuerpo se congeló por completo-
-ahí estaba él parado bajo la tenue luz amarillenta de la calle, a unos pocos metros de mí… exactamente igual a como lo recordaba y al mismo tiempo completamente diferente. Mi respiración se cortó de golpe mientras mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas sin que pudiera evitarlo-
-durante unos segundos permanecí inmóvil, observándolo en silencio, como si mi mente se negara a creer que realmente era él después de tanto tiempo… pero toda la tristeza, la rabia y el vacío acumulado terminaron explotando dentro de mí-
—¡¿Por qué…?!
-mi voz se quebró apenas salió, temblando entre el enojo y el dolor mientras daba un paso hacia él-
—¡¿Por qué me dejaste de esa manera, Woo-Ming?!
-las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mis mejillas mientras lo miraba fijamente, intentando contener una angustia que llevaba demasiado tiempo guardando-
—¡Desapareciste sin decirme nada… ni una llamada… ni un mensaje… nada!
-mi respiración se volvió inestable mientras bajaba la mirada unos segundos, sintiendo el pecho arderme dolorosamente
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—¿Sabes cuánto tiempo te esperé…?¿Cuánto tiempo llore por tus estupideces?
-volví a mirarlo directamente, con los ojos completamente húmedos y la voz mucho más baja esta vez-
—Yo realmente te amaba…
-el silencio de aquella calle pareció hacerse aún más pesado mientras el viento nocturno movía suavemente mi cabello… y aun después de todo el daño, mi corazón seguía latiendo con fuerza al tenerlo nuevamente enfrente-