• Alguien para rol lemon? Abierto a lo q sea

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    ¡Bienvenid@ a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a un nuevo personaje que se une a la comunidad de Personajes 3D:

    ใ…คใ…ค¡Shacya Naeko!
    Raza: Humano
    Fandom: Z.Y.X.S
    Estudiante- cazadora

    Es un placer tenerte por aquí . Esperamos que disfrutes creando historias, conexiones y momentos memorables en FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tienes dudas, necesitas orientación o simplemente quieres charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontrarás guías útiles para moverte por la plataforma.

    Recursos útiles para empezar:

    Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines

    Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711

    GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades

    Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793

    Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS

    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    โœจ ¡Bienvenid@ a FicRol! โœจ Hoy damos la bienvenida a un nuevo personaje que se une a la comunidad de Personajes 3D: ใ…คใ…ค¡[fire_magenta_owl_544]! ๐ŸงฌRaza: Humano ๐Ÿ‘พFandom: Z.Y.X.S ๐Ÿ’ผEstudiante- cazadora Es un placer tenerte por aquí ๐Ÿ‚. Esperamos que disfrutes creando historias, conexiones y momentos memorables en FicRol. ๐Ÿง™‍โ™€๏ธ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tienes dudas, necesitas orientación o simplemente quieres charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontrarás guías útiles para moverte por la plataforma. ๐Ÿ”Ž Recursos útiles para empezar: โœจ Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines โœจ Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 โœจ GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades โœจ Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D โœจ Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 โœจ Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS ¡Nos vemos en el Inicio! ๐Ÿ #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
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  • โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜
    ใ€‹ S T A R T E R • L I B R E ใ€Š
    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    La habitación subterránea estaba demasiado fría incluso para alguien como Cerberus. El aire acondicionado industrial rugía sobre su cabeza con un zumbido constante que se mezclaba con el parpadeo blanco de las pantallas y el olor agresivo del desinfectante, el permanecía sentado frente a la mesa metálica, inmóvil, enorme, con los hombros tensos bajo el uniforme negro mientras las imágenes de los objetivos aparecían una tras otra frente a sus ojos


    No necesitaba tomar notas; jamás las necesitó, su mente había sido mutilada y reconstruida específicamente para recordar rostros, voces, patrones de respiración, peso corporal aproximado, lesiones antiguas visibles en la postura, posibles rutas de escape… todo quedaba atrapado dentro de él como un animal encerrado detrás de barrotes, sin embargo, lo más importante nunca eran las fotografías.

    Era el olor. Siempre el olor.

    El miedo olía distinto en cada persona y Cerberus podía recordarlo durante años, el sudor ácido de un hombre paranoico, el perfume demasiado dulce de alguien intentando ocultar ansiedad, la pólvora impregnada en las manos de un guardaespaldas; para él, los seres humanos eran poco más que carne con aroma identificable.

    La voz detrás del cristal continuó dándole instrucciones con esa calma clínica que solo poseen quienes jamás pisan el campo de batalla, le explicaron quién debía morir primero, quién probablemente intentaría negociar, quién correría, quién gritaría y quién tendría suficiente orgullo para atacar incluso sabiendo que iba a morir.

    Cerberus escuchó todo sin emitir sonido alguno, tenía permitido hablar, no; pero únicamente bajo autorización directa podria hacer preguntas, aunque después de antos años el silencio se había adherido a su garganta como una segunda piel.
    Cuando la última orden terminó, uno de los supervisores se acercó para ajustar la gruesa correa negra alrededor de su cuello; el clic metálico del seguro resonó en la habitación con una familiaridad humillante, a veces se preguntaba si lo hacían por control táctico o simplemente porque disfrutaban recordándole lo que era. Un perro. Un arma. Algo demasiado peligroso para caminar libre.

    El trayecto hasta el objetivo transcurrió en una camioneta, que parecia de civiles, la ciudad estaba enferma de neón y humedad, con las banquetas reflejando luces rojas y azules como heridas abiertas sobre el asfalto.
    Cerberus descendió del vehículo sin prisa, cubierto por una chamarra oscura que apenas lograba ocultar el tamaño monstruoso de su cuerpo.

    El edificio frente a él parecía tranquilo desde afuera, con música baja, humo escapando por las ventanas del segundo piso, personas riendo sin saber que aquella noche iba a partirse en dos.

    Entró sin llamar la atención al principio, caminando entre mesas y conversaciones ajenas mientras el olor comenzaba a llenar sus pulmones...alcohol, tabaco, marihuana, perfume barato.... Sudor nervioso, sangre latiendo debajo de la piel humana.

    Reconoció al primer objetivo antes incluso de verlo directamente, el aroma coincidía perfectamente.
    El hombre giró apenas la cabeza, probablemente sintiendo aquella presencia imposible detrás de él, pero no tuvo tiempo de reaccionar, Cerberus le sujetó el rostro con una mano y lo estampó contra la barra con una violencia tan brutal que el impacto sonó como huesos rompiéndose dentro de una bolsa mojada. El cuerpo cayó convulsionando mientras los gritos comenzaban alrededor.

    Entonces todo ocurrió rápido, demasiado rápido.

    El segundo objetivo intentó sacar un arma, pero Cerberus ya estaba encima de él; le dobló el brazo hasta desgarrar articulaciones y después le hundió el cuchillo táctico bajo la mandíbula con un movimiento seco, preciso, entrenado miles de veces, haciendo que la sangre caliente le salpicó el cuello y parte de la máscara mientras la multitud se dispersaba presa del pánico, algunos intentaron correr hacia las salidas que ya estaban bloqueadas, otros simplemente quedaron paralizados observando la carnicería.

    El tercero fue el único que intentó pelear de verdad, disparó dos veces antes de que Cerberus lograra alcanzarlo, y aunque una bala atravesó limpiamente su costado, aquello no pareció ralentizarlo en absoluto. Lo derribó contra una mesa, aplastando madera y vidrio bajo el peso de ambos, y continuó golpeándolo hasta que el rostro del hombre dejó de parecer humano.

    A su alrededor solo quedaron respiraciones ahogadas, muebles destrozados y el sonido espeso de la sangre escurriendo lentamente por el suelo. El olor metálico era tan intenso que casi resultaba sofocante.

    Así, continuó con todos, no debia quedar ni uno solo, esa era la orden.

    Asi que despues.... Después llegó el silencio.
    Ese silencio terrible que siempre aparecía al final.

    Cerberus permaneció inmóvil en medio del desastre, respirando pesadamente mientras la lluvia golpeaba las ventanas rotas del lugar. Los cadáveres yacían dispersos alrededor de él en posiciones grotescas, algunos aún temblando por reflejos nerviosos tardíos.

    Lentamente, como si el monstruo hubiese abandonado por fin su cuerpo, él terminó arrodillándose sobre el suelo cubierto de sangre, bajó la cabeza y esperó.

    Quieto, obediente , con las manos manchadas descansando sobre sus piernas y el grueso collar negro todavía sujeto alrededor de su cuello, aguardando pacientemente a que alguien atravesara aquella puerta, colocara la cadena y lo llevara de regreso a casa como al perro que le enseñaron a ser.
    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ ใ€‹ S T A R T E R • L I B R E ใ€Š โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ La habitación subterránea estaba demasiado fría incluso para alguien como Cerberus. El aire acondicionado industrial rugía sobre su cabeza con un zumbido constante que se mezclaba con el parpadeo blanco de las pantallas y el olor agresivo del desinfectante, el permanecía sentado frente a la mesa metálica, inmóvil, enorme, con los hombros tensos bajo el uniforme negro mientras las imágenes de los objetivos aparecían una tras otra frente a sus ojos No necesitaba tomar notas; jamás las necesitó, su mente había sido mutilada y reconstruida específicamente para recordar rostros, voces, patrones de respiración, peso corporal aproximado, lesiones antiguas visibles en la postura, posibles rutas de escape… todo quedaba atrapado dentro de él como un animal encerrado detrás de barrotes, sin embargo, lo más importante nunca eran las fotografías. Era el olor. Siempre el olor. El miedo olía distinto en cada persona y Cerberus podía recordarlo durante años, el sudor ácido de un hombre paranoico, el perfume demasiado dulce de alguien intentando ocultar ansiedad, la pólvora impregnada en las manos de un guardaespaldas; para él, los seres humanos eran poco más que carne con aroma identificable. La voz detrás del cristal continuó dándole instrucciones con esa calma clínica que solo poseen quienes jamás pisan el campo de batalla, le explicaron quién debía morir primero, quién probablemente intentaría negociar, quién correría, quién gritaría y quién tendría suficiente orgullo para atacar incluso sabiendo que iba a morir. Cerberus escuchó todo sin emitir sonido alguno, tenía permitido hablar, no; pero únicamente bajo autorización directa podria hacer preguntas, aunque después de antos años el silencio se había adherido a su garganta como una segunda piel. Cuando la última orden terminó, uno de los supervisores se acercó para ajustar la gruesa correa negra alrededor de su cuello; el clic metálico del seguro resonó en la habitación con una familiaridad humillante, a veces se preguntaba si lo hacían por control táctico o simplemente porque disfrutaban recordándole lo que era. Un perro. Un arma. Algo demasiado peligroso para caminar libre. El trayecto hasta el objetivo transcurrió en una camioneta, que parecia de civiles, la ciudad estaba enferma de neón y humedad, con las banquetas reflejando luces rojas y azules como heridas abiertas sobre el asfalto. Cerberus descendió del vehículo sin prisa, cubierto por una chamarra oscura que apenas lograba ocultar el tamaño monstruoso de su cuerpo. El edificio frente a él parecía tranquilo desde afuera, con música baja, humo escapando por las ventanas del segundo piso, personas riendo sin saber que aquella noche iba a partirse en dos. Entró sin llamar la atención al principio, caminando entre mesas y conversaciones ajenas mientras el olor comenzaba a llenar sus pulmones...alcohol, tabaco, marihuana, perfume barato.... Sudor nervioso, sangre latiendo debajo de la piel humana. Reconoció al primer objetivo antes incluso de verlo directamente, el aroma coincidía perfectamente. El hombre giró apenas la cabeza, probablemente sintiendo aquella presencia imposible detrás de él, pero no tuvo tiempo de reaccionar, Cerberus le sujetó el rostro con una mano y lo estampó contra la barra con una violencia tan brutal que el impacto sonó como huesos rompiéndose dentro de una bolsa mojada. El cuerpo cayó convulsionando mientras los gritos comenzaban alrededor. Entonces todo ocurrió rápido, demasiado rápido. El segundo objetivo intentó sacar un arma, pero Cerberus ya estaba encima de él; le dobló el brazo hasta desgarrar articulaciones y después le hundió el cuchillo táctico bajo la mandíbula con un movimiento seco, preciso, entrenado miles de veces, haciendo que la sangre caliente le salpicó el cuello y parte de la máscara mientras la multitud se dispersaba presa del pánico, algunos intentaron correr hacia las salidas que ya estaban bloqueadas, otros simplemente quedaron paralizados observando la carnicería. El tercero fue el único que intentó pelear de verdad, disparó dos veces antes de que Cerberus lograra alcanzarlo, y aunque una bala atravesó limpiamente su costado, aquello no pareció ralentizarlo en absoluto. Lo derribó contra una mesa, aplastando madera y vidrio bajo el peso de ambos, y continuó golpeándolo hasta que el rostro del hombre dejó de parecer humano. A su alrededor solo quedaron respiraciones ahogadas, muebles destrozados y el sonido espeso de la sangre escurriendo lentamente por el suelo. El olor metálico era tan intenso que casi resultaba sofocante. Así, continuó con todos, no debia quedar ni uno solo, esa era la orden. Asi que despues.... Después llegó el silencio. Ese silencio terrible que siempre aparecía al final. Cerberus permaneció inmóvil en medio del desastre, respirando pesadamente mientras la lluvia golpeaba las ventanas rotas del lugar. Los cadáveres yacían dispersos alrededor de él en posiciones grotescas, algunos aún temblando por reflejos nerviosos tardíos. Lentamente, como si el monstruo hubiese abandonado por fin su cuerpo, él terminó arrodillándose sobre el suelo cubierto de sangre, bajó la cabeza y esperó. Quieto, obediente , con las manos manchadas descansando sobre sus piernas y el grueso collar negro todavía sujeto alrededor de su cuello, aguardando pacientemente a que alguien atravesara aquella puerta, colocara la cadena y lo llevara de regreso a casa como al perro que le enseñaron a ser.
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  • โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    C E R B E R U S
    "The dog that bites only because it was taught fear before kindness.
    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    Tแด€แด‹แด‡ Mแด‡ Bแด€แด„แด‹ Tแด Eแด…แด‡ษด — SสŸแด‡แด‡แด˜ Tแดแด‹แด‡ษด
    0:35 โ”โโ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ -5:32
    โ†ป โŠฒ โ…ก โŠณ โ†บ

    ๊’ท๊’ฆโœงห–°โ‹†๏ฝก๐–ฆน๊’ท๊’ฆ

    > Nombre clave: Cerberus
    Edad: Desconocida
    Altura: 2.17 m
    Constitución: Masiva, monstruosa, diseñada para intimidar.
    Voz: Grave, calmada… extrañamente suave cuando se siente seguro.
    Estado: Activo /ใ€Š Propiedad clasificada.ใ€‹

    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    [ D A T O S ]

    โ—ˆ Fue sometido desde niño a experimentos físicos y psicológicos extremos.
    โ—ˆ Alteraron su tolerancia al dolor, capacidad muscular y respuesta emocional.
    โ—ˆ Le enseñaron que hablar era un privilegio que él no merecia.
    โ—ˆ Solo puede usar su voz bajo autorización directa.
    โ—ˆ Incluso si esta bajo un problema o ve uno, no puede hablar.
    โ—ˆ Incluso si alguien más está en peligro, si no tiene autorización/orden, no actuará.
    โ—ˆ En combate actúa como una criatura despiadada y perfectamente obediente.
    โ—ˆ Fuera de misión… apenas sabe cómo interactuar como un ser humano, suele sentarse a los pies de su dueño o quedarse en un sitio de vigilancia.

    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    [ P E R S O N A L I D A D ]

    โ—ˆ Silencioso.
    โ—ˆ Hipervigilante.
    โ—ˆ Extremadamente retraido fuera del trabajo.
    โ—ˆ Fuera del trabajo busca aprobación incluso en cosas pequeñas.
    โ—ˆ Tiene dificultad entendiendo cualquier tido de acciones ya que todo lo asocia a que recibirá algun tipo de violencia o abuso.
    โ—ˆ No tiene ni permitido negar o asentir con la cabeza.
    โ—ˆ Le gustan los lugares tranquilos, las mantas pesadas y escuchar voces suaves.

    A pesar de verse como una bestia imposible de detener… Cerberus es dolorosamente dócil cuando alguien le trata con paciencia.

    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    [ D I S E Ñ O ]

    โ—ˆ Cabello negro desordenado.
    โ—ˆ Ojeras marcadas por insomnio crónico.
    โ—ˆ Máscara obligatoria para “deshumanizar” su imagen.
    โ—ˆ Cicatrices quirúrgicas distribuidas por todo el cuerpo.
    โ—ˆ Uniformes negros tácticos ajustados a su estructura anormalmente grande.
    โ—ˆ Mirada cansada… como un perro esperando no ser golpeado.
    โ—ˆ En el trabajo, su mirada parece iluminarse con determinación.

    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜
    โ”Œโ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ •โœงโœง• โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”

    H I S T O R I A

    โ””โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ •โœงโœง• โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”˜

    ๊’ท๊’ฆโœงห–°โ‹†๏ฝก๐–ฆน๊’ท๊’ฆ

    Nadie recuerda cuál era su verdadero nombre.... Tal vez porque nunca importó.

    Antes de convertirse en “Cerberus”, fue solamente un niño arrancado del sistema, un bebé arrancado de los brazos de su madre, otro letrero de "niño perdido", un expediente en el escritorio de un forense corrupto.

    Le dieron una madre sustituta solo para que fuese una mujer horrible, junto con un hombre que asignaron como su padre.

    Las pruebas comenzaron temprano.
    Privación del sueño.
    Aislamiento extremo.
    Condicionamiento psicológico.
    Castigos físicos disfrazados de “evaluaciones”.

    Le enseñaron a obedecer antes incluso de enseñarle a hablar correctamente.

    Cada emoción era considerada una falla.
    Cada muestra de miedo era castigada.
    Cada intento de apego… eliminado.

    Con el tiempo dejaron de llamarlo humano.
    Los científicos comenzaron a referirse a él como si fuera una herramienta.
    Solo con un número. Un arma. Un perro de guerra.

    Y él terminó completamente formado en ello.

    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    Durante años, Cerberus fue utilizado para misiones, él entraba primero, eliminaba amenazas, recibía órdenes solo para volver cubierto de sangre y silencio.
    Si tenía heridas no tenía permitido quejarse o decirlo.

    Al terminar la misión se le entregaba un kit médico y él solo debia curarse, si no podia hacerlo, nadie lo ayudaba.

    Pero incluso con todo ello había algo que jamás lograron destruir por completo....algo pequeño y estúpido:

    La necesidad de ser querido.

    Cerberus no entiende bien la calidez humana, pero la busca desesperadamente en pequeños detalles, como una mano sobre su cabeza, una pared calida para dormir, una voz amable, alguien que ayuda a curar su espalda.

    A veces permanece inmóvil cerca de las personas solo para escuchar conversación humana, aunque no participe, porque tanto silencio lo pone inquieto. Tambien, aveces recoge objetos insignificantes porque cree que son tesoros.

    Como último detalle (y prohibido) es que a veces practica hablar solo, en voz baja, cuando sabe que nadie puede escucharlo, tiene un libro de prescolar el cual ha leído miles de veces.
    Porque en el fondo…debajo de toda la violencia programada, de toda la brutalidad artificial, solo quedó un hombre roto intentando descubrir cómo se siente pertenecer a algún lugar.

    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜

    [ A R C H I V O — C L A S I F I E D ]

    > ใ€ŠEl sujeto continúa mostrando niveles anormales de empatía pese a las correcciones aplicadas.ใ€‹

    > ใ€Š Desarrolló apego hacia personal que mostró trato positivo mínimo, por lo que la rotaciónde personal es de 1 semana.ใ€‹

    > ใ€ŠLa unidad Cerberus sigue siendo funcional. Sin embargo… mientras más humano intenta ser, más peligroso se volverá. ใ€‹

    ๊’ท๊’ฆโœงห–°โ‹†๏ฝก๐–ฆน๊’ท๊’ฆ
    โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ C E R B E R U S "The dog that bites only because it was taught fear before kindness. โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ Tแด€แด‹แด‡ Mแด‡ Bแด€แด„แด‹ Tแด Eแด…แด‡ษด — SสŸแด‡แด‡แด˜ Tแดแด‹แด‡ษด 0:35 โ”โโ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ -5:32 โ†ป โŠฒ โ…ก โŠณ โ†บ ๊’ท๊’ฆโœงห–°๐Ÿซ€โ‹†๏ฝก๐–ฆน๊’ท๊’ฆ > Nombre clave: Cerberus Edad: Desconocida Altura: 2.17 m Constitución: Masiva, monstruosa, diseñada para intimidar. Voz: Grave, calmada… extrañamente suave cuando se siente seguro. Estado: Activo /ใ€Š Propiedad clasificada.ใ€‹ โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ [ D A T O S ] โ—ˆ Fue sometido desde niño a experimentos físicos y psicológicos extremos. โ—ˆ Alteraron su tolerancia al dolor, capacidad muscular y respuesta emocional. โ—ˆ Le enseñaron que hablar era un privilegio que él no merecia. โ—ˆ Solo puede usar su voz bajo autorización directa. โ—ˆ Incluso si esta bajo un problema o ve uno, no puede hablar. โ—ˆ Incluso si alguien más está en peligro, si no tiene autorización/orden, no actuará. โ—ˆ En combate actúa como una criatura despiadada y perfectamente obediente. โ—ˆ Fuera de misión… apenas sabe cómo interactuar como un ser humano, suele sentarse a los pies de su dueño o quedarse en un sitio de vigilancia. โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ [ P E R S O N A L I D A D ] โ—ˆ Silencioso. โ—ˆ Hipervigilante. โ—ˆ Extremadamente retraido fuera del trabajo. โ—ˆ Fuera del trabajo busca aprobación incluso en cosas pequeñas. โ—ˆ Tiene dificultad entendiendo cualquier tido de acciones ya que todo lo asocia a que recibirá algun tipo de violencia o abuso. โ—ˆ No tiene ni permitido negar o asentir con la cabeza. โ—ˆ Le gustan los lugares tranquilos, las mantas pesadas y escuchar voces suaves. A pesar de verse como una bestia imposible de detener… Cerberus es dolorosamente dócil cuando alguien le trata con paciencia. โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ [ D I S E Ñ O ] โ—ˆ Cabello negro desordenado. โ—ˆ Ojeras marcadas por insomnio crónico. โ—ˆ Máscara obligatoria para “deshumanizar” su imagen. โ—ˆ Cicatrices quirúrgicas distribuidas por todo el cuerpo. โ—ˆ Uniformes negros tácticos ajustados a su estructura anormalmente grande. โ—ˆ Mirada cansada… como un perro esperando no ser golpeado. โ—ˆ En el trabajo, su mirada parece iluminarse con determinación. โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ โ”Œโ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ •โœงโœง• โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ” H I S T O R I A โ””โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€ •โœงโœง• โ”€โ”€โ”€โ”€โ”€โ”˜ ๊’ท๊’ฆโœงห–°๐Ÿซ€โ‹†๏ฝก๐–ฆน๊’ท๊’ฆ Nadie recuerda cuál era su verdadero nombre.... Tal vez porque nunca importó. Antes de convertirse en “Cerberus”, fue solamente un niño arrancado del sistema, un bebé arrancado de los brazos de su madre, otro letrero de "niño perdido", un expediente en el escritorio de un forense corrupto. Le dieron una madre sustituta solo para que fuese una mujer horrible, junto con un hombre que asignaron como su padre. Las pruebas comenzaron temprano. Privación del sueño. Aislamiento extremo. Condicionamiento psicológico. Castigos físicos disfrazados de “evaluaciones”. Le enseñaron a obedecer antes incluso de enseñarle a hablar correctamente. Cada emoción era considerada una falla. Cada muestra de miedo era castigada. Cada intento de apego… eliminado. Con el tiempo dejaron de llamarlo humano. Los científicos comenzaron a referirse a él como si fuera una herramienta. Solo con un número. Un arma. Un perro de guerra. Y él terminó completamente formado en ello. โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ Durante años, Cerberus fue utilizado para misiones, él entraba primero, eliminaba amenazas, recibía órdenes solo para volver cubierto de sangre y silencio. Si tenía heridas no tenía permitido quejarse o decirlo. Al terminar la misión se le entregaba un kit médico y él solo debia curarse, si no podia hacerlo, nadie lo ayudaba. Pero incluso con todo ello había algo que jamás lograron destruir por completo....algo pequeño y estúpido: La necesidad de ser querido. Cerberus no entiende bien la calidez humana, pero la busca desesperadamente en pequeños detalles, como una mano sobre su cabeza, una pared calida para dormir, una voz amable, alguien que ayuda a curar su espalda. A veces permanece inmóvil cerca de las personas solo para escuchar conversación humana, aunque no participe, porque tanto silencio lo pone inquieto. Tambien, aveces recoge objetos insignificantes porque cree que son tesoros. Como último detalle (y prohibido) es que a veces practica hablar solo, en voz baja, cuando sabe que nadie puede escucharlo, tiene un libro de prescolar el cual ha leído miles de veces. Porque en el fondo…debajo de toda la violencia programada, de toda la brutalidad artificial, solo quedó un hombre roto intentando descubrir cómo se siente pertenecer a algún lugar. โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜โซ˜ [ A R C H I V O — C L A S I F I E D ] > ใ€ŠEl sujeto continúa mostrando niveles anormales de empatía pese a las correcciones aplicadas.ใ€‹ > ใ€Š Desarrolló apego hacia personal que mostró trato positivo mínimo, por lo que la rotaciónde personal es de 1 semana.ใ€‹ > ใ€ŠLa unidad Cerberus sigue siendo funcional. Sin embargo… mientras más humano intenta ser, más peligroso se volverá. ใ€‹ ๊’ท๊’ฆโœงห–°๐Ÿซ€โ‹†๏ฝก๐–ฆน๊’ท๊’ฆ
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    Categorรญa Aventura
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    .

    เผ’

    La lluvia había cesado hacía apenas una hora, pero el bosque seguía respirando humedad. El barro se adhería a las botas como manos débiles intentando arrastrar a los vivos bajo tierra, y entre los árboles desnudos por el frío se extendía una niebla tan espesa que el camino parecía deshacerse a pocos metros de distancia.

    Odette avanzaba sola. Cubierta por su capa de tela gruesa color negro y con la capucha ocultando parte de su rostro, llevaba un pequeño farol de aceite en una mano y su bolso de cuero colgado al costado. Dentro tintineaban frascos, morteros pequeños y envoltorios de hierbas secas. El aire alrededor de ella olía a ajenjo, alcanfor y lirios del bosque.

    Había abandonado el pueblo antes del amanecer tras recibir un encargo peculiar.

    Un cazador había llegado moribundo a la botica la noche anterior. Alcanzó únicamente a murmurar sobre un pantano oculto entre los bosques del norte. Decía que en sus aguas crecía una planta imposible:
    una flor pálida capaz de intensificar cualquier veneno o convertir un remedio en algo letal... Y ahora él estaba muerto.

    Odette no confiaba en historias contadas por hombres agonizantes, pero sí confiaba en la expresión de terror que había visto en sus ojos.

    Se detuvo un instante.

    A lo lejos, entre la niebla, distinguió una luz cálida balanceándose lentamente. No parecía provenir de una casa ni de un campamento militar. Era móvil. Como una luciérnaga atrapada en una botella.
    Un carruaje.
    O algo parecido.
    El sonido metálico de cadenas suaves y el relinchar cansado de un caballo terminaron de confirmar su sospecha.

    Odette entrecerró apenas los ojos.

    No era común encontrar viajeros en aquella ruta olvidada. Mucho menos comerciantes.

    Y muchísimo menos comerciantes armados.

    La herborista abandonó el sendero principal y avanzó entre los árboles húmedos hasta divisar finalmente la figura del desconocido: un mercader acompañado por un carromato repleto de cajas, cuchillos, pequeños frascos y puntas de flecha cuidadosamente envueltas en cuero oscuro.

    Incluso desde lejos podía percibir el olor metálico del veneno.

    Odette observó las mercancías con atención curiosa antes de hablar por primera vez.

    —Tus flechas están impregnadas con eléboro negro… pero las dagas huelen a tejo y cicuta.—Su voz sonó tranquila, casi indiferente.—Una mezcla extraña... Y costosa también.

    Sus ojos finalmente se dirigieron hacia el enano de armadura.

    —¿Eres lo bastante valiente para atravesar el pantano del norte… o simplemente estás perdido?

    Un trueno distante resonó entre los árboles.

    Y por un instante, el bosque entero pareció quedarse en silencio.
    Un silencio muerto. Expectante.
    { Ambient: https://open.spotify.com/intl-es/track/6V8ERjRVcuP3FsKrCr2DL2?si=7786de6c1e6649ab } . เผ’ La lluvia había cesado hacía apenas una hora, pero el bosque seguía respirando humedad. El barro se adhería a las botas como manos débiles intentando arrastrar a los vivos bajo tierra, y entre los árboles desnudos por el frío se extendía una niebla tan espesa que el camino parecía deshacerse a pocos metros de distancia. Odette avanzaba sola. Cubierta por su capa de tela gruesa color negro y con la capucha ocultando parte de su rostro, llevaba un pequeño farol de aceite en una mano y su bolso de cuero colgado al costado. Dentro tintineaban frascos, morteros pequeños y envoltorios de hierbas secas. El aire alrededor de ella olía a ajenjo, alcanfor y lirios del bosque. Había abandonado el pueblo antes del amanecer tras recibir un encargo peculiar. Un cazador había llegado moribundo a la botica la noche anterior. Alcanzó únicamente a murmurar sobre un pantano oculto entre los bosques del norte. Decía que en sus aguas crecía una planta imposible: una flor pálida capaz de intensificar cualquier veneno o convertir un remedio en algo letal... Y ahora él estaba muerto. Odette no confiaba en historias contadas por hombres agonizantes, pero sí confiaba en la expresión de terror que había visto en sus ojos. Se detuvo un instante. A lo lejos, entre la niebla, distinguió una luz cálida balanceándose lentamente. No parecía provenir de una casa ni de un campamento militar. Era móvil. Como una luciérnaga atrapada en una botella. Un carruaje. O algo parecido. El sonido metálico de cadenas suaves y el relinchar cansado de un caballo terminaron de confirmar su sospecha. Odette entrecerró apenas los ojos. No era común encontrar viajeros en aquella ruta olvidada. Mucho menos comerciantes. Y muchísimo menos comerciantes armados. La herborista abandonó el sendero principal y avanzó entre los árboles húmedos hasta divisar finalmente la figura del desconocido: un mercader acompañado por un carromato repleto de cajas, cuchillos, pequeños frascos y puntas de flecha cuidadosamente envueltas en cuero oscuro. Incluso desde lejos podía percibir el olor metálico del veneno. Odette observó las mercancías con atención curiosa antes de hablar por primera vez. —Tus flechas están impregnadas con eléboro negro… pero las dagas huelen a tejo y cicuta.—Su voz sonó tranquila, casi indiferente.—Una mezcla extraña... Y costosa también. Sus ojos finalmente se dirigieron hacia el enano de armadura. —¿Eres lo bastante valiente para atravesar el pantano del norte… o simplemente estás perdido? Un trueno distante resonó entre los árboles. Y por un instante, el bosque entero pareció quedarse en silencio. Un silencio muerto. Expectante.
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  • — Hey, ¿Alguna vez has oído hablar del "Gran Atractor"? Es una anomalía gravitacional de colosal tamaño, bueno, podría decirse qué... Yo también puedo ocupar el rol del Gran Atractor, ya que sin él, no habría nada. Y no, no es por tirarme flores, al contrario, es para que sepas que aparte de una fuerza del Universo, también hay otra que la respalda, el Gran Atractor me ha respaldado tanto cómo yo a él.
    — Hey, ¿Alguna vez has oído hablar del "Gran Atractor"? Es una anomalía gravitacional de colosal tamaño, bueno, podría decirse qué... Yo también puedo ocupar el rol del Gran Atractor, ya que sin él, no habría nada. Y no, no es por tirarme flores, al contrario, es para que sepas que aparte de una fuerza del Universo, también hay otra que la respalda, el Gran Atractor me ha respaldado tanto cómo yo a él.
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    Maldigo, un siseo visceral que la tormenta se traga.

    Tres de la mañana.
    El agua golpea el asfalto y rebota directo contra mis piernas.
    Pateo el suelo con rabia.

    Miro el maldito teléfono por quinta vez: nada.
    Mi chófer se ha esfumado y no responde.
    Voy a matarlo tan pronto tenga su carita a mi alcance.

    — Maldita sea.

    Escupo las palabras al teléfono, botándolo dentro de mi bolso.

    — Hijo de puta. Vas a pagar muy caro cada minuto de este maldito retraso.

    Las luces del hotel a mis espaldas iluminan la noche.
    La fiesta del penthouse es una basura.
    Idiotas corrientes y aburridos.
    Perras plásticas, falsas y complacientes.
    Bajé buscando aire, distancia y control.

    Ahora esto.

    El agua helada ya empapa mi cabello, resbala por mi cuello y se filtra bajo el vestido pegándolo a mi cuerpo como una segunda piel.
    El frío me eriza la piel, pero la furia me quema por dentro.
    Estoy atrapada, empapada y molesta.
    Maldigo, un siseo visceral que la tormenta se traga. Tres de la mañana. El agua golpea el asfalto y rebota directo contra mis piernas. Pateo el suelo con rabia. Miro el maldito teléfono por quinta vez: nada. Mi chófer se ha esfumado y no responde. Voy a matarlo tan pronto tenga su carita a mi alcance. — Maldita sea. Escupo las palabras al teléfono, botándolo dentro de mi bolso. — Hijo de puta. Vas a pagar muy caro cada minuto de este maldito retraso. Las luces del hotel a mis espaldas iluminan la noche. La fiesta del penthouse es una basura. Idiotas corrientes y aburridos. Perras plásticas, falsas y complacientes. Bajé buscando aire, distancia y control. Ahora esto. El agua helada ya empapa mi cabello, resbala por mi cuello y se filtra bajo el vestido pegándolo a mi cuerpo como una segunda piel. El frío me eriza la piel, pero la furia me quema por dentro. Estoy atrapada, empapada y molesta.
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  • ใ€”แดนแดผแดบแดผแดฟแดผแดธใ€•

    ๐’๐–พ๐—Œ๐—‚ó๐“ฃ #1. ๐Ž๐—๐—‹α ๐—๐–พฦถ.


    —Mamá... Papá... —los sollozos de una niña hacían eco en la habitación. Las paredes estaban decoradas con manchas irregulares de sangre, las sábanas empapadas de rojo, una mano colgando del borde, dos cuerpos inmóviles.

    Alaska lloraba sin parar en el suelo, sin poder moverse y temblando sin cesar. Tampoco podía levantar la vista del suelo, viendo el charco formarse poco a poco. Tenía miedo de mirar hacia la cama. Y, aunque sabía que no iban a responder, ella siguió llamando a sus padres.

    El frío que recorrió su espalda poco después le dio náuseas, tanto que llegaron las arcadas, para nada salió. Pero había algo detrás de ella, podía sentirlo, solo no supo qué.

    El silencio llegó de golpe, como quedar sorda. Poco después empezaron los gritos, tan fuertes y distorsionados qje hicieron doler sus tímpanos. Ella gritó, cubriéndose ambas orejas.

    .
    .
    .

    —Entonces, Alaska, dices que has estado teniendo sueños recurrentes con el incidente de hace unos años —el hombre habló con voz suave y una mirada atenta—. Cuéntame un poco más. ¿En esos sueños estás reviviendo el evento tal cual como fue? ¿Hay algo diferente?

    Para entonces cada terapeuta y psiquiatra sabía la historia desde el inicio por sus registros detallados, había visto a tantos que perdió la cuenta, pero ya le daba igual.

    La chica no lo miraba, mantenía la vista en la esquina derecha del cuarto, en frente suyo. Pero sus ojos estaban perdidos. Todavía escuchaba los gritos y podía sentir la sangre caliente en sus rodillas.

    —¿Alaska?

    —No hay nada diferente —mintió, mirando al hombre—. Es igual... pero solo un momento, que se repite.

    —แดแด‡ษดแด›ษชส€แดsแด€. แดแด‡ษดแด›ษชส€แดsแด€. แด€ สŸแด€s ษดษชñแด€s วซแดœแด‡ แดษชแด‡ษดแด›แด‡ษด sแด‡ สŸแด‡s แด„แดส€แด›แด€ สŸแด€ สŸแด‡ษดษขแดœแด€.

    —Estaba pensando... —habló de repente la pelinegra, reacomodándose en su asiento— ¿podría aumentar la dosis de los medicamentos?

    —¿Aumentar? ...Alaska, según tu expediente ya tienes dosis bastante altas que te han ajustado hace poco, podría haber muchos efectos secundarios. Más de los que queremos.

    —O solo con una. ¿Por favor?

    —¿Por qué quieres aumentar la dosis? ¿Qué es lo que experimentas?

    —ฤษจล‚ษ‡ ๊—แตพษ‡ sฬทษจ sฬทษจวฅแตพษ‡ ฤงaฬทศผษจษ‡nฬทฤ‘ø แตฝษษ‡วฅแตพnฬทลงaฬทsฬท ล‚ษ‡ vaฬทsฬท aฬท aฬทแตฝล‚aฬทsฬทลงaฬทษ ล‚aฬท ศผaฬทฦ€ษ‡ฦถaฬท. Ø ล‚ø แตฝแตพษ‡ฤ‘ø ฤงaฬทศผษ‡ษ ษø.

    —¡แดบแต’! ¡แดฐโฑหกแต‰ เซงแต˜แต‰ แต›แตƒหข แตƒ แถœแต’แตแต‰สณแต—แต‰ หขแต˜หข โฑโฟแต—แต‰หขแต—โฑโฟแต’หข!

    —¿๐™” ๐™ฅ๐™ค๐™ง ๐™ฆ๐™ชé ๐™ฃ๐™ค ๐™จ๐™ค๐™ก๐™ค ๐™ก๐™š ๐™˜๐™ค๐™ง๐™ฉ๐™–๐™จ ๐™ก๐™– ๐™œ๐™–๐™ง๐™œ๐™–๐™ฃ๐™ฉ๐™–? ¡๐™ƒ๐™–๐™ฏ๐™ก๐™ค! —y un sinfín de comentarios de voces que no reconocía estaban taladrando su cabeza.

    Cerró los ojos, pasando las yemas de sus dedos por la sien izquierda. No quería quebrarse. No de nuevo. Si se dejaba llevar los iba a entretener y seguro iban a dejarla aislada de nuevo, como la última vez.

    —Yo...creo que mi cuerpo ya está desarrollando resistencia de nuevo. —la voz le tembló, no quiso abrir los ojos para evitar ver el rostro del hombre.

    El silencio solo sirvió para que las voces continuaran, se distorsionaran y luego... una especie de estática.

    —Seguiremos un poco más con las mismas dosis.

    —¡NO LO ENTIENDES! —golpeó la mesa con ambas palmas, viéndolo con frustración y una chispa de miedo que crecía en su interior. Se obligó a exhalar con lentitud— Por favor...

    —Lo siento, aún es muy pronto. —notó la lástima en él. No supo si eso la irritó más o la hizo derrumbarse de peor forma.

    Quedó muda. Discutir con un doctor como ellos siempre era difícil, pero no fue exactamente por eso que se calló. Fue más bien la imagen de sus padres detrás del sujeto, con rostros desfigurados, pero haciéndole saber que la observaban con severidad. Ahora no solo eran los entes usuales, sus padres la juzgaban también. Le recordaban su error. Todo era su culpa.

    Bajó la vista, tratando de evitar el llanto. Era enfermizo el siempre estar llorando. Le cansaba.

    —Quiero que la sesión se termine más temprano...
    ใ€”แดนแดผแดบแดผแดฟแดผแดธใ€• ๐’๐–พ๐—Œ๐—‚ó๐“ฃ #1. ๐Ž๐—๐—‹α ๐—๐–พฦถ. —Mamá... Papá... —los sollozos de una niña hacían eco en la habitación. Las paredes estaban decoradas con manchas irregulares de sangre, las sábanas empapadas de rojo, una mano colgando del borde, dos cuerpos inmóviles. Alaska lloraba sin parar en el suelo, sin poder moverse y temblando sin cesar. Tampoco podía levantar la vista del suelo, viendo el charco formarse poco a poco. Tenía miedo de mirar hacia la cama. Y, aunque sabía que no iban a responder, ella siguió llamando a sus padres. El frío que recorrió su espalda poco después le dio náuseas, tanto que llegaron las arcadas, para nada salió. Pero había algo detrás de ella, podía sentirlo, solo no supo qué. El silencio llegó de golpe, como quedar sorda. Poco después empezaron los gritos, tan fuertes y distorsionados qje hicieron doler sus tímpanos. Ella gritó, cubriéndose ambas orejas. . . . —Entonces, Alaska, dices que has estado teniendo sueños recurrentes con el incidente de hace unos años —el hombre habló con voz suave y una mirada atenta—. Cuéntame un poco más. ¿En esos sueños estás reviviendo el evento tal cual como fue? ¿Hay algo diferente? Para entonces cada terapeuta y psiquiatra sabía la historia desde el inicio por sus registros detallados, había visto a tantos que perdió la cuenta, pero ya le daba igual. La chica no lo miraba, mantenía la vista en la esquina derecha del cuarto, en frente suyo. Pero sus ojos estaban perdidos. Todavía escuchaba los gritos y podía sentir la sangre caliente en sus rodillas. —¿Alaska? —No hay nada diferente —mintió, mirando al hombre—. Es igual... pero solo un momento, que se repite. —แดแด‡ษดแด›ษชส€แดsแด€. แดแด‡ษดแด›ษชส€แดsแด€. แด€ สŸแด€s ษดษชñแด€s วซแดœแด‡ แดษชแด‡ษดแด›แด‡ษด sแด‡ สŸแด‡s แด„แดส€แด›แด€ สŸแด€ สŸแด‡ษดษขแดœแด€. —Estaba pensando... —habló de repente la pelinegra, reacomodándose en su asiento— ¿podría aumentar la dosis de los medicamentos? —¿Aumentar? ...Alaska, según tu expediente ya tienes dosis bastante altas que te han ajustado hace poco, podría haber muchos efectos secundarios. Más de los que queremos. —O solo con una. ¿Por favor? —¿Por qué quieres aumentar la dosis? ¿Qué es lo que experimentas? —ฤษจล‚ษ‡ ๊—แตพษ‡ sฬทษจ sฬทษจวฅแตพษ‡ ฤงaฬทศผษจษ‡nฬทฤ‘ø แตฝษษ‡วฅแตพnฬทลงaฬทsฬท ล‚ษ‡ vaฬทsฬท aฬท aฬทแตฝล‚aฬทsฬทลงaฬทษ ล‚aฬท ศผaฬทฦ€ษ‡ฦถaฬท. Ø ล‚ø แตฝแตพษ‡ฤ‘ø ฤงaฬทศผษ‡ษ ษø. —¡แดบแต’! ¡แดฐโฑหกแต‰ เซงแต˜แต‰ แต›แตƒหข แตƒ แถœแต’แตแต‰สณแต—แต‰ หขแต˜หข โฑโฟแต—แต‰หขแต—โฑโฟแต’หข! —¿๐™” ๐™ฅ๐™ค๐™ง ๐™ฆ๐™ชé ๐™ฃ๐™ค ๐™จ๐™ค๐™ก๐™ค ๐™ก๐™š ๐™˜๐™ค๐™ง๐™ฉ๐™–๐™จ ๐™ก๐™– ๐™œ๐™–๐™ง๐™œ๐™–๐™ฃ๐™ฉ๐™–? ¡๐™ƒ๐™–๐™ฏ๐™ก๐™ค! —y un sinfín de comentarios de voces que no reconocía estaban taladrando su cabeza. Cerró los ojos, pasando las yemas de sus dedos por la sien izquierda. No quería quebrarse. No de nuevo. Si se dejaba llevar los iba a entretener y seguro iban a dejarla aislada de nuevo, como la última vez. —Yo...creo que mi cuerpo ya está desarrollando resistencia de nuevo. —la voz le tembló, no quiso abrir los ojos para evitar ver el rostro del hombre. El silencio solo sirvió para que las voces continuaran, se distorsionaran y luego... una especie de estática. —Seguiremos un poco más con las mismas dosis. —¡NO LO ENTIENDES! —golpeó la mesa con ambas palmas, viéndolo con frustración y una chispa de miedo que crecía en su interior. Se obligó a exhalar con lentitud— Por favor... —Lo siento, aún es muy pronto. —notó la lástima en él. No supo si eso la irritó más o la hizo derrumbarse de peor forma. Quedó muda. Discutir con un doctor como ellos siempre era difícil, pero no fue exactamente por eso que se calló. Fue más bien la imagen de sus padres detrás del sujeto, con rostros desfigurados, pero haciéndole saber que la observaban con severidad. Ahora no solo eran los entes usuales, sus padres la juzgaban también. Le recordaban su error. Todo era su culpa. Bajó la vista, tratando de evitar el llanto. Era enfermizo el siempre estar llorando. Le cansaba. —Quiero que la sesión se termine más temprano...
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    ¡Bienvenid@ a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a un nuevo personaje que se une a la comunidad de Personajes 3D:

    ใ…คใ…ค¡Juniper Quinn!
    Raza: Humana
    Fandom: Sobrenatural
    Dueña de un bar en Lebanon, Kansas

    Es un placer tenerte por aquí . Esperamos que disfrutes creando historias, conexiones y momentos memorables en FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tienes dudas, necesitas orientación o simplemente quieres charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontrarás guías útiles para moverte por la plataforma.

    Recursos útiles para empezar:

    Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines

    Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711

    GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades

    Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793

    Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS

    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    โœจ ¡Bienvenid@ a FicRol! โœจ Hoy damos la bienvenida a un nuevo personaje que se une a la comunidad de Personajes 3D: ใ…คใ…ค¡[N0TJUPITER]! ๐ŸงฌRaza: Humana ๐Ÿ‘พFandom: Sobrenatural ๐Ÿ’ผDueña de un bar en Lebanon, Kansas Es un placer tenerte por aquí ๐Ÿ‚. Esperamos que disfrutes creando historias, conexiones y momentos memorables en FicRol. ๐Ÿง™‍โ™€๏ธ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tienes dudas, necesitas orientación o simplemente quieres charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontrarás guías útiles para moverte por la plataforma. ๐Ÿ”Ž Recursos útiles para empezar: โœจ Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines โœจ Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 โœจ GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades โœจ Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D โœจ Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 โœจ Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS ¡Nos vemos en el Inicio! ๐Ÿ #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
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  • ๐™€๐™ก ๐™จ๐™ค๐™ฃ๐™ž๐™™๐™ค ๐™™๐™š ๐™‚๐™š๐™ฃ๐™ค๐™จ๐™๐™– ๐™ข๐™ช๐™ง๐™ž๐™š๐™ฃ๐™™๐™ค — ๐‘š๐‘’๐‘š๐‘œ๐‘Ÿ๐‘–๐‘’๐‘  ๐ผ

    ๐ป๐‘Ž๐‘๐œ„ฬ๐‘Ž ๐‘๐‘œ๐‘™๐‘ฃ๐‘œ ๐‘’๐‘› ๐‘ก๐‘œ๐‘‘๐‘Ž๐‘  ๐‘๐‘Ž๐‘Ÿ๐‘ก๐‘’๐‘ ...

    No esa clase de polvo que se acumula sobre muebles olvidados o edificios viejos. Era esa clase de ceniza mezclada con concreto molido, metal y algo que prefirió no identificar demasiado rápido. Cada vez que respiraba sentía la garganta arderle un poco más, pero dejó de prestarle atención después de los primeros minutos. Había demasiadas cosas alrededor reclamando espacio dentro de su cabeza, que el hecho de pensar se volvía un lujo innecesario en esos instantes.

    ๐บ๐‘’๐‘›๐‘œ๐‘ ๐˜ฉ๐‘Ž ๐‘ก๐‘œ๐‘‘๐‘Ž๐‘ฃ๐œ„ฬ๐‘Ž ๐‘’๐‘ ๐‘ก๐‘Ž๐‘๐‘Ž ๐˜ฉ๐‘ข๐‘š๐‘’๐‘Ž๐‘›๐‘‘๐‘œ.

    Columnas negras subían desde distintos puntos de la isla como si el suelo siguiera incendiándose desde adentro. A la distancia podían escucharse estructuras colapsando solas de vez en cuando; un estruendo seco, luego silencio otra vez. Y eso no fue lo peor. Era el silencio que, entre tanto horror, era lo que irónicamente lograba hacer más ruido. Una ciudad entera reducida a ruido de fuego, escombros y dolor.

    Avanzó entre restos de avenidas de lo que alguna vez fueron calles, pisó algo metálico ocasionalmente, después vidrio... y después ¿Una mano? Pero no se detuvo. Porque si empezaba a mirar demasiado tiempo algo específico, iba a perder el impulso de seguir caminando hasta derrumbarse.

    El comunicador en su oído no había dejado de sonar desde que aterrizaron. Voces entran y salen, intercambian información pero él no escucha. No puede escucharlos, no ahora. Coordenadas, nombres, Charles intentando mantener a todos concentrados en rescates y no en el shock emocional que eso conlleva. Pero Scott escuchaba, respondía cuando era necesario, daba órdenes incluso. El piloto perfecto, el líder, el soldado amaestrado.

    Pero existía algo acumulándose debajo de todo eso. Algo horrible, que llevaba años aprendiendo a mantener encerrado. Recordaba perfectamente una frase del profesor, mucho antes de Genosha, cuando él todavía era demasiado joven para entender lo cansado que podía llegar a sentirse alguien:

    "๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฑ๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฎ๐˜ช๐˜ต๐˜ช๐˜ณ ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ณ๐˜ข๐˜ฃ๐˜ช๐˜ข ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ต๐˜ช"

    En ese entonces le había parecido sabio. Parado ahí, rodeado de millones de muertos, le parecía una broma cruel.

    Siguió avanzando entre cuerpos por todas partes. Algunos con la estructura ósea irreconocible, otros apenas mantenían sus rostros ante el horror vivido. Otros intactos, y otros... simplemente dejaron de existir en todo aspecto. Eso fue casi lo peor. Una mujer apoyada contra una pared destruida como si estuviera descansando, un chico enterrado hasta la cintura bajo el concreto. Mutantes que probablemente habían tenido una vida completa hacía menos de una hora y ahora eran parte del paraje destruido de una isla que el mundo ya empezaba a convertir en titular.

    Sintió algo quebrarse dentro suyo cuando encontró lo que quedaba de una escuela. El edificio había colapsado hacia un lado, aplastándose sobre sí mismo. Había dibujos infantiles pegados todavía en una pared partida a la mitad. Soles mal pintados, figuras con capas, y un centinela dibujado con crayones rojos.


    —๐ถ๐‘Ÿ๐‘–๐‘ ๐‘ก๐‘œ... —espeta, pues escuchó algo debajo de los escombros. Quizá creyó escucharlo, por lo que las voces en el transmisor se dispararon. Entre ellas, Charles, quien pedía que esperara por ayuda, que sea sensato. Pero él sabe que la ayuda tardaría en llegar eventualmente, y sería tarde para quien esté debajo.

    Negándose a acatar la orden directa por instinto de urgencia, simplemente se movió; metió ambas manos bajo una viga hundida y empujó con todas sus fuerzas. El concreto rechinó sobre su cabeza de forma amenazante, pero él consiguió seguir pese a todo pronóstico. Fragmentos comenzaron a desprenderse alrededor suyo mientras levantaba parte de la estructura apenas lo suficiente para abrir espacio debajo. Pero las voces no cesaron. Los músculos ardieron al instante y aún así continuó; porque tenía que haber alguien vivo, tenía que existir esa esperanza por más mínima que sea.

    ๐™” ๐™š๐™ฃ๐™ฉ๐™ค๐™ฃ๐™˜๐™š๐™จ ๐™ก๐™ค๐™จ ๐™ซ๐™ž๐™ค...

    Niños. Demasiado quietos para serlo, y lamentablemente para presenciarlo. Uno seguía abrazado a una mochila contra el pecho. Otro estaba cubierto por los restos de un pupitre, y había una niña con polvo gris cubriéndole las pestañas; como si simplemente se hubiera quedado dormida durante la clase.

    Dejó de escuchar el comunicador, y la voz de Charles siguió entrando por el auricular. Él sabía que no había nadie con vida, lo supo siempre y no tuvo las agallas de decírselo a Scott. Pero él no distinguía palabras, solo ruido lejano que se perdía conforme más mira la escena. El peso de la estructura continuaba sobre uno de sus brazos mientras observa en silencio, inmóvil. El visor reflejando rojo sobre el concreto destruido y los cuerpos que yacen.

    Y por primera vez en mucho tiempo, sintió miedo de sí mismo. Porque quiso tomar y destruir todo, algo. No era una sensación solo de golpear y gritar; era destruirlo todo simplemente. Quiso abrir los ojos y partir el horizonte entero en dos. Quiso encontrar cada fábrica, cada laboratorio, cada político que alguna vez permitió que existieran Centinelas y reducirlo todo a cenizas hasta no dejar nada funcionando. El impulso le atravesó el cuerpo tan rápido que tuvo que dejar de apretar la mandíbula para contenerlo, y fue lo que más lo enfermó después.

    No la muerte, no el horror; la facilidad con la que entendió que una parte de él realmente quería soltar el control y no lo hizo. Solo siguió ahí, sosteniendo toneladas de ruinas con una mano mientras miraba a los niños enterrados bajo la escuela.

    ๐™‰๐™ค ๐™ฉ๐™ช๐™ซ๐™ž๐™š๐™ง๐™ค๐™ฃ ๐™ช๐™ฃ๐™– ๐™ซ๐™ž๐™™๐™– ๐™ฅ๐™–๐™ง๐™– ๐™™๐™ž๐™จ๐™›๐™ง๐™ช๐™ฉ๐™–๐™ง, ๐™ฎ ๐™–๐™๐™ค๐™ง๐™– ๐™ฃ๐™ช๐™ฃ๐™˜๐™– ๐™ข๐™–ฬ๐™จ ๐™ก๐™– ๐™ฉ๐™š๐™ฃ๐™™๐™ง๐œพฬ๐™–๐™ฃ.
    ๐™€๐™ก ๐™จ๐™ค๐™ฃ๐™ž๐™™๐™ค ๐™™๐™š ๐™‚๐™š๐™ฃ๐™ค๐™จ๐™๐™– ๐™ข๐™ช๐™ง๐™ž๐™š๐™ฃ๐™™๐™ค — ๐‘š๐‘’๐‘š๐‘œ๐‘Ÿ๐‘–๐‘’๐‘  ๐ผ ๐ป๐‘Ž๐‘๐œ„ฬ๐‘Ž ๐‘๐‘œ๐‘™๐‘ฃ๐‘œ ๐‘’๐‘› ๐‘ก๐‘œ๐‘‘๐‘Ž๐‘  ๐‘๐‘Ž๐‘Ÿ๐‘ก๐‘’๐‘ ... No esa clase de polvo que se acumula sobre muebles olvidados o edificios viejos. Era esa clase de ceniza mezclada con concreto molido, metal y algo que prefirió no identificar demasiado rápido. Cada vez que respiraba sentía la garganta arderle un poco más, pero dejó de prestarle atención después de los primeros minutos. Había demasiadas cosas alrededor reclamando espacio dentro de su cabeza, que el hecho de pensar se volvía un lujo innecesario en esos instantes. ๐บ๐‘’๐‘›๐‘œ๐‘ ๐˜ฉ๐‘Ž ๐‘ก๐‘œ๐‘‘๐‘Ž๐‘ฃ๐œ„ฬ๐‘Ž ๐‘’๐‘ ๐‘ก๐‘Ž๐‘๐‘Ž ๐˜ฉ๐‘ข๐‘š๐‘’๐‘Ž๐‘›๐‘‘๐‘œ. Columnas negras subían desde distintos puntos de la isla como si el suelo siguiera incendiándose desde adentro. A la distancia podían escucharse estructuras colapsando solas de vez en cuando; un estruendo seco, luego silencio otra vez. Y eso no fue lo peor. Era el silencio que, entre tanto horror, era lo que irónicamente lograba hacer más ruido. Una ciudad entera reducida a ruido de fuego, escombros y dolor. Avanzó entre restos de avenidas de lo que alguna vez fueron calles, pisó algo metálico ocasionalmente, después vidrio... y después ¿Una mano? Pero no se detuvo. Porque si empezaba a mirar demasiado tiempo algo específico, iba a perder el impulso de seguir caminando hasta derrumbarse. El comunicador en su oído no había dejado de sonar desde que aterrizaron. Voces entran y salen, intercambian información pero él no escucha. No puede escucharlos, no ahora. Coordenadas, nombres, Charles intentando mantener a todos concentrados en rescates y no en el shock emocional que eso conlleva. Pero Scott escuchaba, respondía cuando era necesario, daba órdenes incluso. El piloto perfecto, el líder, el soldado amaestrado. Pero existía algo acumulándose debajo de todo eso. Algo horrible, que llevaba años aprendiendo a mantener encerrado. Recordaba perfectamente una frase del profesor, mucho antes de Genosha, cuando él todavía era demasiado joven para entender lo cansado que podía llegar a sentirse alguien: "๐˜•๐˜ฐ ๐˜ฑ๐˜ถ๐˜ฆ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ด ๐˜ฑ๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ฎ๐˜ช๐˜ต๐˜ช๐˜ณ ๐˜ฒ๐˜ถ๐˜ฆ ๐˜ญ๐˜ข ๐˜ณ๐˜ข๐˜ฃ๐˜ช๐˜ข ๐˜ฅ๐˜ฆ๐˜ค๐˜ช๐˜ฅ๐˜ข ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ต๐˜ช" En ese entonces le había parecido sabio. Parado ahí, rodeado de millones de muertos, le parecía una broma cruel. Siguió avanzando entre cuerpos por todas partes. Algunos con la estructura ósea irreconocible, otros apenas mantenían sus rostros ante el horror vivido. Otros intactos, y otros... simplemente dejaron de existir en todo aspecto. Eso fue casi lo peor. Una mujer apoyada contra una pared destruida como si estuviera descansando, un chico enterrado hasta la cintura bajo el concreto. Mutantes que probablemente habían tenido una vida completa hacía menos de una hora y ahora eran parte del paraje destruido de una isla que el mundo ya empezaba a convertir en titular. Sintió algo quebrarse dentro suyo cuando encontró lo que quedaba de una escuela. El edificio había colapsado hacia un lado, aplastándose sobre sí mismo. Había dibujos infantiles pegados todavía en una pared partida a la mitad. Soles mal pintados, figuras con capas, y un centinela dibujado con crayones rojos. —๐ถ๐‘Ÿ๐‘–๐‘ ๐‘ก๐‘œ... —espeta, pues escuchó algo debajo de los escombros. Quizá creyó escucharlo, por lo que las voces en el transmisor se dispararon. Entre ellas, Charles, quien pedía que esperara por ayuda, que sea sensato. Pero él sabe que la ayuda tardaría en llegar eventualmente, y sería tarde para quien esté debajo. Negándose a acatar la orden directa por instinto de urgencia, simplemente se movió; metió ambas manos bajo una viga hundida y empujó con todas sus fuerzas. El concreto rechinó sobre su cabeza de forma amenazante, pero él consiguió seguir pese a todo pronóstico. Fragmentos comenzaron a desprenderse alrededor suyo mientras levantaba parte de la estructura apenas lo suficiente para abrir espacio debajo. Pero las voces no cesaron. Los músculos ardieron al instante y aún así continuó; porque tenía que haber alguien vivo, tenía que existir esa esperanza por más mínima que sea. ๐™” ๐™š๐™ฃ๐™ฉ๐™ค๐™ฃ๐™˜๐™š๐™จ ๐™ก๐™ค๐™จ ๐™ซ๐™ž๐™ค... Niños. Demasiado quietos para serlo, y lamentablemente para presenciarlo. Uno seguía abrazado a una mochila contra el pecho. Otro estaba cubierto por los restos de un pupitre, y había una niña con polvo gris cubriéndole las pestañas; como si simplemente se hubiera quedado dormida durante la clase. Dejó de escuchar el comunicador, y la voz de Charles siguió entrando por el auricular. Él sabía que no había nadie con vida, lo supo siempre y no tuvo las agallas de decírselo a Scott. Pero él no distinguía palabras, solo ruido lejano que se perdía conforme más mira la escena. El peso de la estructura continuaba sobre uno de sus brazos mientras observa en silencio, inmóvil. El visor reflejando rojo sobre el concreto destruido y los cuerpos que yacen. Y por primera vez en mucho tiempo, sintió miedo de sí mismo. Porque quiso tomar y destruir todo, algo. No era una sensación solo de golpear y gritar; era destruirlo todo simplemente. Quiso abrir los ojos y partir el horizonte entero en dos. Quiso encontrar cada fábrica, cada laboratorio, cada político que alguna vez permitió que existieran Centinelas y reducirlo todo a cenizas hasta no dejar nada funcionando. El impulso le atravesó el cuerpo tan rápido que tuvo que dejar de apretar la mandíbula para contenerlo, y fue lo que más lo enfermó después. No la muerte, no el horror; la facilidad con la que entendió que una parte de él realmente quería soltar el control y no lo hizo. Solo siguió ahí, sosteniendo toneladas de ruinas con una mano mientras miraba a los niños enterrados bajo la escuela. ๐™‰๐™ค ๐™ฉ๐™ช๐™ซ๐™ž๐™š๐™ง๐™ค๐™ฃ ๐™ช๐™ฃ๐™– ๐™ซ๐™ž๐™™๐™– ๐™ฅ๐™–๐™ง๐™– ๐™™๐™ž๐™จ๐™›๐™ง๐™ช๐™ฉ๐™–๐™ง, ๐™ฎ ๐™–๐™๐™ค๐™ง๐™– ๐™ฃ๐™ช๐™ฃ๐™˜๐™– ๐™ข๐™–ฬ๐™จ ๐™ก๐™– ๐™ฉ๐™š๐™ฃ๐™™๐™ง๐œพฬ๐™–๐™ฃ.
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