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    | Mensaje rápido del usuario:

    En los últimos días he estado llevando algunos roles informales y he mantenido una personalidad neutra a modo de adaptar una rápida interacción, pero ya que me tomaré más en serio la cuenta; iré modificando la actitud en cada reply.

    Si tienen algún problema con esto, hablen ahora o callen para siempre. {?}
    Sobre todo esas personas que entran a curiosear. Agreguen sin miedo, no se van a arrepentir. Al menos una carcajada estará asegurada. {?}

    También aprovecharé esta semana para ir añadiendo cosas del lore. He tenido las ideas, pero no el tiempo para plasmarlas.

    Y ya por último les dejo una imagen con los bocetos del personaje a modo de recompensa por leer.
    | Mensaje rápido del usuario: En los últimos días he estado llevando algunos roles informales y he mantenido una personalidad neutra a modo de adaptar una rápida interacción, pero ya que me tomaré más en serio la cuenta; iré modificando la actitud en cada reply. Si tienen algún problema con esto, hablen ahora o callen para siempre. {?} Sobre todo esas personas que entran a curiosear. Agreguen sin miedo, no se van a arrepentir. Al menos una carcajada estará asegurada. {?} También aprovecharé esta semana para ir añadiendo cosas del lore. He tenido las ideas, pero no el tiempo para plasmarlas. Y ya por último les dejo una imagen con los bocetos del personaje a modo de recompensa por leer.
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  • *Junto a el, fueron a una ciudad pues se decía que la lluvia de estrellas, se miraba muy bonita desde ese lugar, para tener un recuerdo hermoso juntos, fueron para contemplar dicho evento astrologico, esperando el momento.

    No pasó mucho cuando el cielo se lleno de estrellas fugaces, ambos estaban juntos mientras el cielo estaba adornado por esa lluvia. *

    Bonita vista...

    *Comento de forma que solo fuera escuchado por ambos. *
    *Junto a el, fueron a una ciudad pues se decía que la lluvia de estrellas, se miraba muy bonita desde ese lugar, para tener un recuerdo hermoso juntos, fueron para contemplar dicho evento astrologico, esperando el momento. No pasó mucho cuando el cielo se lleno de estrellas fugaces, ambos estaban juntos mientras el cielo estaba adornado por esa lluvia. * Bonita vista... *Comento de forma que solo fuera escuchado por ambos. *
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    || Me van a tener que tener paciencia con los rolcitos para las próximas semanas, especialmente para las primeras del siguiente mes. Se vienen días medio movidos, trataré de no atrasarme mucho. Así que... eso (?) -le da un sorbito a su raspado de fresa–.
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  • Un joven rubio de cabello corto permanecía de pie frente al hombre. Sus manos temblaban apenas perceptiblemente y su voz sonaba quebradiza, como si cada palabra le costara un esfuerzo descomunal.

    °¿De verdad tengo que hacerlo?... ¿Es la única manera?

    El otro lo observó con aquella expresión vacía que parecía incapaz de transmitir emoción alguna.

    ○Tú mismo te metiste en este embrollo. Viniste a pedirme ayuda sabiendo perfectamente que te advertí de las consecuencias.

    El muchacho chasqueó la lengua con frustración.

    °Tch...

    Con movimientos lentos se remangó la chaqueta, dejando al descubierto el brazo.

    °Al menos... les dirás que la amo. Que jamás quise hacerle daño.

    Por primera vez el hombre desvió la mirada hacia la extremidad descubierta. Extrajo una jeringa de un pequeño estuche metálico y examinó el líquido oscuro que reposaba en su interior.

    ○Es tu destino formar parte del Drive.

    Su tono era tan indiferente que resultaba inquietante.

    ○Todo por andar husmeando donde no debías. Vaya hombre se enamoro mi estúpida hija.

    El joven apretó la mandíbula con fuerza. Intentó contener las lágrimas, pero sus ojos ya brillaban por la angustia. Sabía lo que ocurriría después. Sabía que aquella inyección marcaría el final de su vida tal como la conocía.

    Todos sus planes, sus sueños y las promesas que había compartido con ella se desvanecerían en cuestión de minutos.

    Frente a él, el hombre introdujo la aguja con la misma naturalidad con la que otros firmaban un documento. No había compasión en su mirada. No había odio tampoco. Solo una fría aceptación.

    Y mientras el contenido de la jeringa desaparecía lentamente de su interior, el muchacho comprendió que estaba cruzando un umbral del que nadie regresaba siendo la misma persona. Quizá sobreviviría. Quizá despertaría algún poder extraordinario. O quizá terminaría convertido en una aberración.

    Pero, en cualquier caso, el hombre que había amado a aquella muchacha acababa de comenzar a desaparecer.
    Un joven rubio de cabello corto permanecía de pie frente al hombre. Sus manos temblaban apenas perceptiblemente y su voz sonaba quebradiza, como si cada palabra le costara un esfuerzo descomunal. °¿De verdad tengo que hacerlo?... ¿Es la única manera? El otro lo observó con aquella expresión vacía que parecía incapaz de transmitir emoción alguna. ○Tú mismo te metiste en este embrollo. Viniste a pedirme ayuda sabiendo perfectamente que te advertí de las consecuencias. El muchacho chasqueó la lengua con frustración. °Tch... Con movimientos lentos se remangó la chaqueta, dejando al descubierto el brazo. °Al menos... les dirás que la amo. Que jamás quise hacerle daño. Por primera vez el hombre desvió la mirada hacia la extremidad descubierta. Extrajo una jeringa de un pequeño estuche metálico y examinó el líquido oscuro que reposaba en su interior. ○Es tu destino formar parte del Drive. Su tono era tan indiferente que resultaba inquietante. ○Todo por andar husmeando donde no debías. Vaya hombre se enamoro mi estúpida hija. El joven apretó la mandíbula con fuerza. Intentó contener las lágrimas, pero sus ojos ya brillaban por la angustia. Sabía lo que ocurriría después. Sabía que aquella inyección marcaría el final de su vida tal como la conocía. Todos sus planes, sus sueños y las promesas que había compartido con ella se desvanecerían en cuestión de minutos. Frente a él, el hombre introdujo la aguja con la misma naturalidad con la que otros firmaban un documento. No había compasión en su mirada. No había odio tampoco. Solo una fría aceptación. Y mientras el contenido de la jeringa desaparecía lentamente de su interior, el muchacho comprendió que estaba cruzando un umbral del que nadie regresaba siendo la misma persona. Quizá sobreviviría. Quizá despertaría algún poder extraordinario. O quizá terminaría convertido en una aberración. Pero, en cualquier caso, el hombre que había amado a aquella muchacha acababa de comenzar a desaparecer.
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  • -Desde la azotea de un rascacielos perdido entre el mar de luces de la ciudad, Vaelith permanecía inmóvil bajo la oscuridad de la noche, con su larga cabellera blanca agitándose suavemente por el viento. Sus ojos rojizos recorrían las interminables avenidas iluminadas, los vehículos que se desplazaban como corrientes de fuego y las miles de vidas humanas que existían muy por debajo de él, ajenas a la presencia de una entidad nacida mucho antes que sus imperios y sus dioses modernos. La brisa arrastraba el eco distante de sirenas, música y conversaciones, pero nada de aquello lograba alterar la serenidad melancólica del Rey del Eclipse. Con una mano apoyada sobre el borde del edificio, observaba aquel mundo frenético y brillante con una mezcla de curiosidad y nostalgia, hasta que noto la presencia de alguien observandole-

    "Que te trae por aqui?"


    |Puden rolear quien quiera con el Elfo, no teman.|
    -Desde la azotea de un rascacielos perdido entre el mar de luces de la ciudad, Vaelith permanecía inmóvil bajo la oscuridad de la noche, con su larga cabellera blanca agitándose suavemente por el viento. Sus ojos rojizos recorrían las interminables avenidas iluminadas, los vehículos que se desplazaban como corrientes de fuego y las miles de vidas humanas que existían muy por debajo de él, ajenas a la presencia de una entidad nacida mucho antes que sus imperios y sus dioses modernos. La brisa arrastraba el eco distante de sirenas, música y conversaciones, pero nada de aquello lograba alterar la serenidad melancólica del Rey del Eclipse. Con una mano apoyada sobre el borde del edificio, observaba aquel mundo frenético y brillante con una mezcla de curiosidad y nostalgia, hasta que noto la presencia de alguien observandole- "Que te trae por aqui?" |Puden rolear quien quiera con el Elfo, no teman.|
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  • —¿Cuándo va a pasar de moda esto del "demonio del subterráneo"? Salir a la calle con mascarilla ya se volvió molesto. Imagina si tuvieran que obligar a toda la gente a usarlas por un periodo prolongado... nah, ni los humanos harían algo así, ¿cierto? (??)
    —¿Cuándo va a pasar de moda esto del "demonio del subterráneo"? Salir a la calle con mascarilla ya se volvió molesto. Imagina si tuvieran que obligar a toda la gente a usarlas por un periodo prolongado... nah, ni los humanos harían algo así, ¿cierto? (??)
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  • *Nunca pensó tener que soportar alguno que otro insistente, Lilithia estaba ya llegando a la frustración, aún cuando había declinado la invitación, seguía buscado qué ella accedira, suspira para buscar auto control, Lilithia tuvo que estar apartada de todos hasta de su amado rey para no desquitar con nadie ni con su familia ni con su amado, la terrible malestar que personas así le estaban provocando.

    Quedado apartada mientras trata de calmarse. *
    *Nunca pensó tener que soportar alguno que otro insistente, Lilithia estaba ya llegando a la frustración, aún cuando había declinado la invitación, seguía buscado qué ella accedira, suspira para buscar auto control, Lilithia tuvo que estar apartada de todos hasta de su amado rey para no desquitar con nadie ni con su familia ni con su amado, la terrible malestar que personas así le estaban provocando. Quedado apartada mientras trata de calmarse. *
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  • Alguien quiere rolear un ratito?//
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  • ¿Así te gusta? Deseas el control, Kitsune...

    Aprovecha que hoy lo permito, disfruta de estar encima del más fuerte.

    Monta todo lo que desees, y no dejes de liberar esos deliciosos sonidos...⚜ Hsin ⚜

    ¿Así te gusta? Deseas el control, Kitsune... Aprovecha que hoy lo permito, disfruta de estar encima del más fuerte. Monta todo lo que desees, y no dejes de liberar esos deliciosos sonidos...[fable_navy_giraffe_197]
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  • Fragmento extraído del rol con Elina Drakon.

    https://ficrol.com/posts/386585

    —Aahh...

    El suspiro del anciano hizo temblar las montañas.

    La roca crujió.

    Los árboles nacidos sobre su cuerpo se mecieron lentamente.

    —Estoy... tan cansado... vieja amiga...

    Sus enormes ojos permanecieron sobre Elina.

    —Cuánta guerra...

    —Cuánta muerte...

    —Cuántos nombres olvidados...

    Su voz sonaba cada vez más lejana.

    Como si hablara desde otro tiempo.

    Desde otro mundo.

    —Este viejo dragón ya no puede sostener más esta paz...

    Un silencio pesado cayó sobre el valle.

    —La paz...

    Sus párpados descendieron lentamente.

    —Es todo lo que anhelo...

    Volvió a mirarme.

    Sus pupilas antiguas reflejaban algo que jamás había visto.

    Esperanza.

    —Fuego...

    —Escarcha...

    Su respiración se volvió irregular.

    —Puede ser...

    —Pero no sola...

    Sus ojos parecieron perderse entre recuerdos imposibles.

    —Ellos creían en la unión...

    Los creadores de mi huevo.

    Los dos elementales que abandonaron la guerra.

    —Lo demostraron...

    Una pequeña carcajada escapó de su garganta.

    —Ha... ha...

    —Sí...

    —Elementos convergentes...

    Su cabeza descendió unos centímetros.

    —Acércate, niña...

    —Deja que estos viejos ojos puedan verte una última vez...

    Tragué saliva.

    Incluso para mí era difícil sostener aquella mirada.

    Pero avancé.

    Paso a paso.

    Hasta quedar frente a él.

    Su tamaño era tan inmenso que apenas podía abarcar una pequeña parte de su rostro.

    Sin embargo, sus ojos me observaban como si yo fuera todo su mundo.

    Durante unos segundos no dijo nada.

    Simplemente me contempló.

    Y sonrió.

    —Ahora lo entiendo...

    Sus palabras apenas fueron un susurro.

    —No naciste para continuar nuestra guerra...

    —Naciste para terminarla...

    El brillo de sus ojos comenzó a apagarse.

    Lentamente.

    Sin dolor.

    Sin miedo.

    Como quien finalmente puede descansar.

    Y entonces ocurrió.

    A mi lado apareció una pequeña figura encapuchada.

    Silenciosa.

    Antigua.

    Un diminuto shinigami.

    No pronunció palabra alguna.

    Ni parecía interesado en nosotros.

    Simplemente caminó hasta el anciano dragón.

    Extendió una pequeña mano.

    Y tomó algo que no podía verse.

    El alma de Terra.

    Pero no se la llevó.

    El pequeño ser observó el núcleo que latía en el pecho del dragón.

    Una última vez.

    Y lo separó cuidadosamente de su cuerpo.

    El corazón mineral del anciano cayó frente a mí.

    El suelo tembló.

    La piedra comenzó a resquebrajarse.

    Runas antiguas aparecieron sobre su superficie.

    Lentamente.

    Muy lentamente.

    El núcleo empezó a transformarse.

    La roca se alargó.

    Se refinó.

    Se condensó.

    Hasta adoptar la forma de un bastón.

    Un bastón de piedra primordial.

    Nacido de la tierra más antigua.

    De la voluntad del último dragón hadeico de ese elemento.

    Lo tomé entre mis manos.

    Y en cuanto mis dedos tocaron la piedra...

    Sentí algo.

    No poder.

    No fuerza.

    No dominio.

    Sentí compañía.

    Como si una montaña entera hubiera decidido caminar a mi lado.

    Por primera vez.

    Fuego.

    Escarcha.

    Y tierra.

    Tres elementos.

    No enfrentados.

    No dominándose unos a otros.

    Sino coexistiendo.

    Terra cerró los ojos.

    Y por primera vez en cuatro mil quinientos millones de años...

    El último dragón de tierra descansó.
    Fragmento extraído del rol con [Elina_Drakon]. https://ficrol.com/posts/386585 —Aahh... El suspiro del anciano hizo temblar las montañas. La roca crujió. Los árboles nacidos sobre su cuerpo se mecieron lentamente. —Estoy... tan cansado... vieja amiga... Sus enormes ojos permanecieron sobre Elina. —Cuánta guerra... —Cuánta muerte... —Cuántos nombres olvidados... Su voz sonaba cada vez más lejana. Como si hablara desde otro tiempo. Desde otro mundo. —Este viejo dragón ya no puede sostener más esta paz... Un silencio pesado cayó sobre el valle. —La paz... Sus párpados descendieron lentamente. —Es todo lo que anhelo... Volvió a mirarme. Sus pupilas antiguas reflejaban algo que jamás había visto. Esperanza. —Fuego... —Escarcha... Su respiración se volvió irregular. —Puede ser... —Pero no sola... Sus ojos parecieron perderse entre recuerdos imposibles. —Ellos creían en la unión... Los creadores de mi huevo. Los dos elementales que abandonaron la guerra. —Lo demostraron... Una pequeña carcajada escapó de su garganta. —Ha... ha... —Sí... —Elementos convergentes... Su cabeza descendió unos centímetros. —Acércate, niña... —Deja que estos viejos ojos puedan verte una última vez... Tragué saliva. Incluso para mí era difícil sostener aquella mirada. Pero avancé. Paso a paso. Hasta quedar frente a él. Su tamaño era tan inmenso que apenas podía abarcar una pequeña parte de su rostro. Sin embargo, sus ojos me observaban como si yo fuera todo su mundo. Durante unos segundos no dijo nada. Simplemente me contempló. Y sonrió. —Ahora lo entiendo... Sus palabras apenas fueron un susurro. —No naciste para continuar nuestra guerra... —Naciste para terminarla... El brillo de sus ojos comenzó a apagarse. Lentamente. Sin dolor. Sin miedo. Como quien finalmente puede descansar. Y entonces ocurrió. A mi lado apareció una pequeña figura encapuchada. Silenciosa. Antigua. Un diminuto shinigami. No pronunció palabra alguna. Ni parecía interesado en nosotros. Simplemente caminó hasta el anciano dragón. Extendió una pequeña mano. Y tomó algo que no podía verse. El alma de Terra. Pero no se la llevó. El pequeño ser observó el núcleo que latía en el pecho del dragón. Una última vez. Y lo separó cuidadosamente de su cuerpo. El corazón mineral del anciano cayó frente a mí. El suelo tembló. La piedra comenzó a resquebrajarse. Runas antiguas aparecieron sobre su superficie. Lentamente. Muy lentamente. El núcleo empezó a transformarse. La roca se alargó. Se refinó. Se condensó. Hasta adoptar la forma de un bastón. Un bastón de piedra primordial. Nacido de la tierra más antigua. De la voluntad del último dragón hadeico de ese elemento. Lo tomé entre mis manos. Y en cuanto mis dedos tocaron la piedra... Sentí algo. No poder. No fuerza. No dominio. Sentí compañía. Como si una montaña entera hubiera decidido caminar a mi lado. Por primera vez. Fuego. Escarcha. Y tierra. Tres elementos. No enfrentados. No dominándose unos a otros. Sino coexistiendo. Terra cerró los ojos. Y por primera vez en cuatro mil quinientos millones de años... El último dragón de tierra descansó.
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