Primer contacto con el culto a Saturno-Arco 1.
Fandom Oc
Categoría Suspenso
Prologo: https://ficrol.com/posts/381251
Y así transcurrió el tiempo. Nami y Zelkova erraron de un paraje a otro, mudando de escondrijo con cautela casi enfermiza. La muchacha había sanado por completo; las llagas y dolencias que antaño la aquejaban no eran ya más que un recuerdo marchito.
Mas cuando se aproximaban a una parada de autobús junto a un aparcadero semivacío, la desventura volvió a cernirse sobre ellos.
Sin preámbulo alguno, un hombre surgió a espaldas de Nami. El frío cañón de una pistola se hundió contra su espinazo, en contacto directo con la tela de sus ropas. No había vacilación ni misericordia en su semblante.
○Suban al coche
Dictaminó con voz adusta.
No les quedó sino acatar. Con mesura forzada, ambos abordaron el vehículo, oculto entre los demás automóviles del estacionamiento. Las puertas se cerraron con un chasquido lúgubre, semejante al de una trampa al apresar a su presa.
Entonces comenzó el trayecto. Kilómetro tras kilómetro, la carretera se extendió como una sierpe de asfalto bajo la penumbra. Nadie hablaba. El aire dentro del habitáculo era opresivo, cargado de un ominoso presagio. Finalmente, el automóvil abandonó los caminos transitados y se internó en parajes cada vez más yermos, hasta detenerse ante una choza aislada, perdida en medio de la nada. Aquel no era un secuestro común. Era la antesala de un juego mortífero.
Así dio comienzo el primer arco del Culto a Saturno: Ruleta Rusa
Y así transcurrió el tiempo. Nami y Zelkova erraron de un paraje a otro, mudando de escondrijo con cautela casi enfermiza. La muchacha había sanado por completo; las llagas y dolencias que antaño la aquejaban no eran ya más que un recuerdo marchito.
Mas cuando se aproximaban a una parada de autobús junto a un aparcadero semivacío, la desventura volvió a cernirse sobre ellos.
Sin preámbulo alguno, un hombre surgió a espaldas de Nami. El frío cañón de una pistola se hundió contra su espinazo, en contacto directo con la tela de sus ropas. No había vacilación ni misericordia en su semblante.
○Suban al coche
Dictaminó con voz adusta.
No les quedó sino acatar. Con mesura forzada, ambos abordaron el vehículo, oculto entre los demás automóviles del estacionamiento. Las puertas se cerraron con un chasquido lúgubre, semejante al de una trampa al apresar a su presa.
Entonces comenzó el trayecto. Kilómetro tras kilómetro, la carretera se extendió como una sierpe de asfalto bajo la penumbra. Nadie hablaba. El aire dentro del habitáculo era opresivo, cargado de un ominoso presagio. Finalmente, el automóvil abandonó los caminos transitados y se internó en parajes cada vez más yermos, hasta detenerse ante una choza aislada, perdida en medio de la nada. Aquel no era un secuestro común. Era la antesala de un juego mortífero.
Así dio comienzo el primer arco del Culto a Saturno: Ruleta Rusa
Prologo: https://ficrol.com/posts/381251
Y así transcurrió el tiempo. Nami y Zelkova erraron de un paraje a otro, mudando de escondrijo con cautela casi enfermiza. La muchacha había sanado por completo; las llagas y dolencias que antaño la aquejaban no eran ya más que un recuerdo marchito.
Mas cuando se aproximaban a una parada de autobús junto a un aparcadero semivacío, la desventura volvió a cernirse sobre ellos.
Sin preámbulo alguno, un hombre surgió a espaldas de Nami. El frío cañón de una pistola se hundió contra su espinazo, en contacto directo con la tela de sus ropas. No había vacilación ni misericordia en su semblante.
○Suban al coche
Dictaminó con voz adusta.
No les quedó sino acatar. Con mesura forzada, ambos abordaron el vehículo, oculto entre los demás automóviles del estacionamiento. Las puertas se cerraron con un chasquido lúgubre, semejante al de una trampa al apresar a su presa.
Entonces comenzó el trayecto. Kilómetro tras kilómetro, la carretera se extendió como una sierpe de asfalto bajo la penumbra. Nadie hablaba. El aire dentro del habitáculo era opresivo, cargado de un ominoso presagio. Finalmente, el automóvil abandonó los caminos transitados y se internó en parajes cada vez más yermos, hasta detenerse ante una choza aislada, perdida en medio de la nada. Aquel no era un secuestro común. Era la antesala de un juego mortífero.
Así dio comienzo el primer arco del Culto a Saturno: Ruleta Rusa
Tipo
Grupal
Líneas
Cualquier línea
Estado
Disponible