• Otra cacería incompleta, la cabeza logró escapar, al menos demorará algo más de tiempo en regenerarse esa colmena con casi nada de recursos y espantar a todos los posible e incautos colonos que ven las tierras recién purgadas como tierra nueva, simplemente, se desploma delante de la fogata para esta noche, con la vista hacia el cielo.

    Desde los ojos de Chroma, el cielo luce exactamente igual que él ha observado el vacío del espacio sideral.
    Otra cacería incompleta, la cabeza logró escapar, al menos demorará algo más de tiempo en regenerarse esa colmena con casi nada de recursos y espantar a todos los posible e incautos colonos que ven las tierras recién purgadas como tierra nueva, simplemente, se desploma delante de la fogata para esta noche, con la vista hacia el cielo. Desde los ojos de Chroma, el cielo luce exactamente igual que él ha observado el vacío del espacio sideral.
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  • todo aquel que goce de una conciencia, todos aquellos que serán juzgados haganse presentes quienes se consideren buenos, aquellos que busquen el perdón este es su momento de purificar su alma, mi espada reposa en su funda , mi armadura brilla para que ustedes no se pierdan sere su guia antes del fin, quiero que todos gocen del paraíso, no quiero masacrar a las creaciones del señor, la purga será para los necios no para los que busquen salvación

    les doy la mano, quienes en el piso quieran seguir les advierto que mi espada pronto dejará de reposar
    todo aquel que goce de una conciencia, todos aquellos que serán juzgados haganse presentes quienes se consideren buenos, aquellos que busquen el perdón este es su momento de purificar su alma, mi espada reposa en su funda , mi armadura brilla para que ustedes no se pierdan sere su guia antes del fin, quiero que todos gocen del paraíso, no quiero masacrar a las creaciones del señor, la purga será para los necios no para los que busquen salvación les doy la mano, quienes en el piso quieran seguir les advierto que mi espada pronto dejará de reposar
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  • El olor a humedad y a decadencia flotaba en el aire, mezclado con el aroma sintético y punzante de los reactivos químicos. Un cóctel familiar, pero esta vez, Rebecca no estaba en el bando de los que controlaban el experimento.

    Estaba atada a una silla metálica en el centro de aquel almacén reconvertido, con las muñecas aprisionadas por esposas de alta seguridad que ya le habían dejado marcas rojizas en la piel. Glenn Arias la miraba desde arriba con esa sonrisa pulcra y desquiciada, la misma que usaba para hablar de bodas sangrientas y de purgar el mundo.

    "Piensa, Rebecca, piensa", se ordenó a sí misma, forzando a su mente a mantenerse fría a pesar de los latidos sordos que golpeaban en sus oídos. "El dolor en la cabeza es por el golpe que me dieron en el laboratorio. No hay síntomas de infección... todavía."

    Arias se acercó, acariciando con un dedo la mejilla de Rebecca. Ella desvió la cara con asco, clavándole una mirada que destilaba un desprecio absoluto. El villano solo soltó una carcajada suave, llamándola por el nombre de su difunta esposa, Sarah. La locura de ese hombre era un abismo oscuro.

    —No soy ella, Arias —le espetó Rebecca, con la voz ronca pero firme.

    —Tú no lo entiendes, Rebecca... o debería decir, mi querida Sarah —respondió él, dándose la vuelta hacia una mesa repleta de viales—. El mundo necesita entender mi dolor. Y tú vas a ser la pieza central de mi obra maestra.

    Rebecca contuvo la respiración al ver lo que Arias sostenía entre los dedos: una jeringa cargada con una variante concentrada del Virus A. El líquido brillaba bajo las luces fluorescentes con un tono violáceo y amenazante.

    El pánico intentó colarse por las grietas de su resolución, pero se obligó a tragárselo. Recordó los ojos de Chris cuando se despidieron, la determinación cansada de Leon. Sabía que sus amigos estarían moviendo cielo y tierra para encontrarla. El virus que Arias tenía en las manos era letal, pero ella misma había diseñado la base de la cura antes de ser capturada. Todo dependía del tiempo.
    El olor a humedad y a decadencia flotaba en el aire, mezclado con el aroma sintético y punzante de los reactivos químicos. Un cóctel familiar, pero esta vez, Rebecca no estaba en el bando de los que controlaban el experimento. Estaba atada a una silla metálica en el centro de aquel almacén reconvertido, con las muñecas aprisionadas por esposas de alta seguridad que ya le habían dejado marcas rojizas en la piel. Glenn Arias la miraba desde arriba con esa sonrisa pulcra y desquiciada, la misma que usaba para hablar de bodas sangrientas y de purgar el mundo. "Piensa, Rebecca, piensa", se ordenó a sí misma, forzando a su mente a mantenerse fría a pesar de los latidos sordos que golpeaban en sus oídos. "El dolor en la cabeza es por el golpe que me dieron en el laboratorio. No hay síntomas de infección... todavía." Arias se acercó, acariciando con un dedo la mejilla de Rebecca. Ella desvió la cara con asco, clavándole una mirada que destilaba un desprecio absoluto. El villano solo soltó una carcajada suave, llamándola por el nombre de su difunta esposa, Sarah. La locura de ese hombre era un abismo oscuro. —No soy ella, Arias —le espetó Rebecca, con la voz ronca pero firme. —Tú no lo entiendes, Rebecca... o debería decir, mi querida Sarah —respondió él, dándose la vuelta hacia una mesa repleta de viales—. El mundo necesita entender mi dolor. Y tú vas a ser la pieza central de mi obra maestra. Rebecca contuvo la respiración al ver lo que Arias sostenía entre los dedos: una jeringa cargada con una variante concentrada del Virus A. El líquido brillaba bajo las luces fluorescentes con un tono violáceo y amenazante. El pánico intentó colarse por las grietas de su resolución, pero se obligó a tragárselo. Recordó los ojos de Chris cuando se despidieron, la determinación cansada de Leon. Sabía que sus amigos estarían moviendo cielo y tierra para encontrarla. El virus que Arias tenía en las manos era letal, pero ella misma había diseñado la base de la cura antes de ser capturada. Todo dependía del tiempo.
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    FICHA OFICIAL DE REVISTA

    ╔══════════════════════════════════════╗
    ISHTAR´S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR
    Revista de Colección: "ISHTAR´S QUEENS"
    ╚══════════════════════════════════════╝

    PORTADA ESTELAR
    Rias Gremory
    La Reina del Purgatorio
    Símbolo de liderazgo, pasión y nobleza demoníaca.
    Reconocida por su determinación, belleza imponente y capacidad para inspirar a quienes la rodean.

    Akeno Himejima
    El Ángel Caído
    Figura de elegancia, misterio y poder oculto.
    Destaca por su presencia cautivadora y su inteligencia estratégica.
    👑🔥 FICHA OFICIAL DE REVISTA 🔥👑 ╔══════════════════════════════════════╗ 🌹 ISHTAR´S DEMONIC DÉESSE INFERNAL GLAMOUR 🌹 📖 Revista de Colección: "ISHTAR´S QUEENS" ╚══════════════════════════════════════╝ 🌹 PORTADA ESTELAR 🌹 ❤️ Rias Gremory 👑 La Reina del Purgatorio 🔥 Símbolo de liderazgo, pasión y nobleza demoníaca. 🩸 Reconocida por su determinación, belleza imponente y capacidad para inspirar a quienes la rodean. 💜 Akeno Himejima 👑 El Ángel Caído ⚡ Figura de elegancia, misterio y poder oculto. 🌙 Destaca por su presencia cautivadora y su inteligencia estratégica.
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  • *En algún lugar perdido como en un purgatorio de la conciencia, una bicotomía dolorosa hacia que me arrodillara, sintiendo un dolor intenso, como si estuviera intentando resistirme a la transformación Final, vomitando mi sangre negra ocasionalmente por el estrés de contrastar mi poder en contra del poder del dragón.*

    Jero: "¡Vete! ¡Vete de aquí! ¡Ya no soy tú! ¡Aaaaaaaghhhh!"

    Crosis: "¡TÚ ERES SOLO UN ALTER EGO! ¡SOLO UN CASCARÓN!" "¡TU FUTIL E INNECESARIA EXISTENCIA DEBE LLEGAR A SU FIN!"

    Jero: "¡No....No voy a permitir que.. te apoderes de mi ser! ¡Ahhhhhhh!"

    Crosis: "¡TU INUTILIDAD SOLO HA ENTORPECIDO LA MISIÓN QUE TÚ PROPUSISTE! ¡NO HAGAS MAS DIFICIL TU MUERTE GUSANO!"

    Jero: "¡No...voy a ..... Rendirme!"

    *Un dolor inconmensurable se apoderaba de mi ser intentando no sucumbir a mi verdadera naturaleza.*

    Crosis: "¡VOLVERÁS A SER EL PADRE DE LAS ABERRACIONES! ¡VOLVERÁS A SER PARTE DE LA GRIETA DEL VACIO! ¡DESPIDETE DE TU CONCIENCIA BASURA!"

    Jero: "¡AHHHHHHHHHHHH!"

    *Un enorme grito de dolor retumba por todas partes.*
    *En algún lugar perdido como en un purgatorio de la conciencia, una bicotomía dolorosa hacia que me arrodillara, sintiendo un dolor intenso, como si estuviera intentando resistirme a la transformación Final, vomitando mi sangre negra ocasionalmente por el estrés de contrastar mi poder en contra del poder del dragón.* Jero: "¡Vete! ¡Vete de aquí! ¡Ya no soy tú! ¡Aaaaaaaghhhh!" Crosis: "¡TÚ ERES SOLO UN ALTER EGO! ¡SOLO UN CASCARÓN!" "¡TU FUTIL E INNECESARIA EXISTENCIA DEBE LLEGAR A SU FIN!" Jero: "¡No....No voy a permitir que.. te apoderes de mi ser! ¡Ahhhhhhh!" Crosis: "¡TU INUTILIDAD SOLO HA ENTORPECIDO LA MISIÓN QUE TÚ PROPUSISTE! ¡NO HAGAS MAS DIFICIL TU MUERTE GUSANO!" Jero: "¡No...voy a ..... Rendirme!" *Un dolor inconmensurable se apoderaba de mi ser intentando no sucumbir a mi verdadera naturaleza.* Crosis: "¡VOLVERÁS A SER EL PADRE DE LAS ABERRACIONES! ¡VOLVERÁS A SER PARTE DE LA GRIETA DEL VACIO! ¡DESPIDETE DE TU CONCIENCIA BASURA!" Jero: "¡AHHHHHHHHHHHH!" *Un enorme grito de dolor retumba por todas partes.*
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  •  El joven cura permanecía inmóvil mientras el sudor descendía lentamente por su rostro, frío a pesar del viento que golpeaba su cuerpo como una ola invisible surgida de la oscuridad. Se encontraba perdido en el purgatorio de sus propias pesadillas; un lugar silencioso y distorsionado donde el cielo parecía muerto y el aire cargaba una sensación insoportable de culpa. Miró a ambos lados con respiración agitada. A lo lejos, las únicas luces visibles provenían de las ventanas de enormes edificios sin forma clara, pequeños destellos cálidos en medio de aquel vacío interminable. Él, en cambio, permanecía atrapado entre campos de herbáceos dorados que se mecían lentamente bajo el viento, como si ocultaran algo bajo sus raíces.

    -¿Este será mi castigo eterno...?

    Por un instante bajó la mirada, sintiendo cómo el peso en su pecho se hacía más insoportable que el propio miedo. Comprendió, con amarga resignación, que su pecado seguía vivo dentro de él… carcomiéndolo lentamente desde el alma.
     El joven cura permanecía inmóvil mientras el sudor descendía lentamente por su rostro, frío a pesar del viento que golpeaba su cuerpo como una ola invisible surgida de la oscuridad. Se encontraba perdido en el purgatorio de sus propias pesadillas; un lugar silencioso y distorsionado donde el cielo parecía muerto y el aire cargaba una sensación insoportable de culpa. Miró a ambos lados con respiración agitada. A lo lejos, las únicas luces visibles provenían de las ventanas de enormes edificios sin forma clara, pequeños destellos cálidos en medio de aquel vacío interminable. Él, en cambio, permanecía atrapado entre campos de herbáceos dorados que se mecían lentamente bajo el viento, como si ocultaran algo bajo sus raíces. -¿Este será mi castigo eterno...? Por un instante bajó la mirada, sintiendo cómo el peso en su pecho se hacía más insoportable que el propio miedo. Comprendió, con amarga resignación, que su pecado seguía vivo dentro de él… carcomiéndolo lentamente desde el alma.
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  • [Al mismo tiempo en que se acerca se desarrolla el combate contra el heraldo lider. La conciencia de Drizz finalmente empieza a despertar en su cuerpo que fue vuelto a la vida]

    *Observo mi entorno. Oscuridad. Silencio. Sólo percibo mis propios pensamientos sin siquiera poder mover un músculo*

    ¿Dónde estoy?. ¿Es este el purgatorio?. Razonable. Después de todo he causado tantas muertes. Sacrifiqué mi propia vida. Es el descenlace que esperaba... Entonces... ¿Qué es este dolor?. *Logro moverme y poner una mano en mi pecho* ¿Qué es este apremio?. Es que acaso... ¿Quiero seguir viviendo?. ¿Porqué?. ¿Para qué?. *En ese momento por mi mente veo a Bianca, Jero, el general Radahn, Drogo y los rostros de muchos otros vínculos que formé desde que dejé mi solitud. Lágrimas se asoman en mis ojos* Así que de eso se trata. En ese caso... Quiero vivir. *Una leve sonrisa se traza en mi rostro. Uno de mis dedos comienza a moverse en la cama en la que mi cuerpo reposa*
    [Al mismo tiempo en que se acerca se desarrolla el combate contra el heraldo lider. La conciencia de Drizz finalmente empieza a despertar en su cuerpo que fue vuelto a la vida] *Observo mi entorno. Oscuridad. Silencio. Sólo percibo mis propios pensamientos sin siquiera poder mover un músculo* ¿Dónde estoy?. ¿Es este el purgatorio?. Razonable. Después de todo he causado tantas muertes. Sacrifiqué mi propia vida. Es el descenlace que esperaba... Entonces... ¿Qué es este dolor?. *Logro moverme y poner una mano en mi pecho* ¿Qué es este apremio?. Es que acaso... ¿Quiero seguir viviendo?. ¿Porqué?. ¿Para qué?. *En ese momento por mi mente veo a Bianca, Jero, el general Radahn, Drogo y los rostros de muchos otros vínculos que formé desde que dejé mi solitud. Lágrimas se asoman en mis ojos* Así que de eso se trata. En ese caso... Quiero vivir. *Una leve sonrisa se traza en mi rostro. Uno de mis dedos comienza a moverse en la cama en la que mi cuerpo reposa*
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  • — Que día...

    Se manifiesta fuera del cuerpo de Chroma, pero en lugar de estar de pie, simplemente, se derrumba en el suelo, mientras su Warframe, tampoco luce bien, nunca había sentido tantas mordidas en la purga de una colmena.
    — Que día... Se manifiesta fuera del cuerpo de Chroma, pero en lugar de estar de pie, simplemente, se derrumba en el suelo, mientras su Warframe, tampoco luce bien, nunca había sentido tantas mordidas en la purga de una colmena.
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  • El abismo no era simplemente un lugar carente de luz; era una entidad pesada, un vacío insondable que aplastaba cualquier atisbo de vida que no perteneciera a sus profundidades. Allí, donde el calor del sol era apenas un mito y el tiempo perdía todo significado, reinaba el silencio.

    En el corazón de esa negrura, una masa colosal reposaba. Auden no dormía, simplemente existía en un letargo eterno. Su inmenso cuerpo, forjado de tierra negra, obsidiana afilada y raíces ancestrales tan gruesas como árboles, se camuflaba perfectamente con el entorno hostil. No había necesidad de moverse. Arriba, en la superficie bañada por la luz que tanto detestaban los suyos, los dioses hablaban de ella como una aberración destructiva, un monstruo sediento de caos que debía ser purgado.

    Qué poco entendían.

    La criatura exhaló, un suspiro lento y profundo que provocó un temblor sordo en las paredes de roca a su alrededor, desprendiendo pequeñas cascadas de polvo. Abrió lentamente los ojos. Dos esferas de un ámbar líquido y brillante rasgaron la oscuridad, siendo la única fuente de luz en kilómetros. No había furia en esa mirada incandescente, ni deseo de aniquilar el mundo de arriba; solo un vacío silencioso. Una resignación helada.

    Auden permaneció inmóvil, sintiendo las corrientes de la tierra profunda vibrar contra su coraza de fango petrificado. De pronto, un crujido sordo hizo eco a lo lejos, anunciando una ruptura en algún lugar remoto de las profundidades. Por un instante fugaz, una chispa de curiosidad desperezó sus instintos, incitándole a emerger de la roca y explorar aquella anomalía. Sin embargo, el peso de la profunda tristeza en la que vivía envuelto era mucho más denso que cualquier impulso.

    Acostumbrado al rechazo de la creación, dejó que el letargo lo anclara de nuevo al suelo. No se movió de su lugar; simplemente cerró los ojos y se envolvió aún más en sus propias raíces oscuras, aguardando en soledad a que el mundo volviera a olvidarse de su existencia.
    El abismo no era simplemente un lugar carente de luz; era una entidad pesada, un vacío insondable que aplastaba cualquier atisbo de vida que no perteneciera a sus profundidades. Allí, donde el calor del sol era apenas un mito y el tiempo perdía todo significado, reinaba el silencio. En el corazón de esa negrura, una masa colosal reposaba. Auden no dormía, simplemente existía en un letargo eterno. Su inmenso cuerpo, forjado de tierra negra, obsidiana afilada y raíces ancestrales tan gruesas como árboles, se camuflaba perfectamente con el entorno hostil. No había necesidad de moverse. Arriba, en la superficie bañada por la luz que tanto detestaban los suyos, los dioses hablaban de ella como una aberración destructiva, un monstruo sediento de caos que debía ser purgado. Qué poco entendían. La criatura exhaló, un suspiro lento y profundo que provocó un temblor sordo en las paredes de roca a su alrededor, desprendiendo pequeñas cascadas de polvo. Abrió lentamente los ojos. Dos esferas de un ámbar líquido y brillante rasgaron la oscuridad, siendo la única fuente de luz en kilómetros. No había furia en esa mirada incandescente, ni deseo de aniquilar el mundo de arriba; solo un vacío silencioso. Una resignación helada. Auden permaneció inmóvil, sintiendo las corrientes de la tierra profunda vibrar contra su coraza de fango petrificado. De pronto, un crujido sordo hizo eco a lo lejos, anunciando una ruptura en algún lugar remoto de las profundidades. Por un instante fugaz, una chispa de curiosidad desperezó sus instintos, incitándole a emerger de la roca y explorar aquella anomalía. Sin embargo, el peso de la profunda tristeza en la que vivía envuelto era mucho más denso que cualquier impulso. Acostumbrado al rechazo de la creación, dejó que el letargo lo anclara de nuevo al suelo. No se movió de su lugar; simplemente cerró los ojos y se envolvió aún más en sus propias raíces oscuras, aguardando en soledad a que el mundo volviera a olvidarse de su existencia.
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  • ── Las cosas han cambiado por aqui, la necesaria purga ha probado su efectividad.
    ── Las cosas han cambiado por aqui, la necesaria purga ha probado su efectividad.
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