• *Sentado en un banco de Central Park Manhattan tenía un portal abierto frente a mí, con el codo apoyado en el reposabrazos del banco y mi cabeza sobre la mano, iba deslizando mi dedo índice de la mano libre de centro a izquierda apuntando hacia el portal como si deslizara páginas de una web mostrándome diferentes dimensiones cada una más extravagante que la anterior, teniendo los ojos medio cerrados y suspire del puro aburrimiento*

    - Aburrido… muy visto… ya he estado… demasiado años 80… ¿es que no hay ninguna en la que no haya estado o entretenga como es debido? A este paso me iré al triangulo de las bermudas con papá a ver si con el tiempo la cosa se animó por aquí.
    *Sentado en un banco de Central Park Manhattan tenía un portal abierto frente a mí, con el codo apoyado en el reposabrazos del banco y mi cabeza sobre la mano, iba deslizando mi dedo índice de la mano libre de centro a izquierda apuntando hacia el portal como si deslizara páginas de una web mostrándome diferentes dimensiones cada una más extravagante que la anterior, teniendo los ojos medio cerrados y suspire del puro aburrimiento* - Aburrido… muy visto… ya he estado… demasiado años 80… ¿es que no hay ninguna en la que no haya estado o entretenga como es debido? A este paso me iré al triangulo de las bermudas con papá a ver si con el tiempo la cosa se animó por aquí.
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  • La Prueba de las Arenas.
    Fandom Fantasia Medieval.
    Categoría Aventura
    -El aire se volvio pesado de un instante a otro. Sin saber como ni porque, apareciste frente a un enorme portal de Luz dorada. Detras de ti no habia rastros de donde provenias, ni de las personas que conocias, solo un inmenso salon de Piedra y delante. Un elfo de piel oscura, cabello blanco y ojos rojizos que te observaban en silencio absoluto.-

    -Del Otro lado del Portal se extendia un desierto interminable. Montañas de arena se perdian en el horizonte bajo un sol abrazador, mientras el viento arrastraba enormes nubes de polvo. A lo lejos, una criatura gigantesca emergia entre las dunas, su inmenso cuerpo recorria el desierto como si la arena fuera agua, levantando una estela capaz de hacer temblar el suelo incluso desde esa distancia.-

    -Bastaba verla una sola vez, para saber que aquel lugar no era uno donde alguien quisiera entrar por voluntad propia, pero esas dudas fueron interrumpidas por el Elfo quien finalmente Hablo, con una voz tranquila que rompio el silencio sin Esfuerzo-

    "Nose porque el destino te ha elegido a ti, talvez fue una prueba o simplemente tuvieron muy mala suerte. Pero ya no puedes volver por donde llegaste. Frente a ti solo hay un camino."

    -Las palabras del Elfo sonaban serenas, no habia malicia en su voz, el solo era un intermediario en ese fortuito destino-

    "Si desean sobrevivir, crucen el portal y encuentren la forma de salir con vida de ese desierto. Si deciden quedarse aquel resultado sera exactamente el mismo."
    -El aire se volvio pesado de un instante a otro. Sin saber como ni porque, apareciste frente a un enorme portal de Luz dorada. Detras de ti no habia rastros de donde provenias, ni de las personas que conocias, solo un inmenso salon de Piedra y delante. Un elfo de piel oscura, cabello blanco y ojos rojizos que te observaban en silencio absoluto.- -Del Otro lado del Portal se extendia un desierto interminable. Montañas de arena se perdian en el horizonte bajo un sol abrazador, mientras el viento arrastraba enormes nubes de polvo. A lo lejos, una criatura gigantesca emergia entre las dunas, su inmenso cuerpo recorria el desierto como si la arena fuera agua, levantando una estela capaz de hacer temblar el suelo incluso desde esa distancia.- -Bastaba verla una sola vez, para saber que aquel lugar no era uno donde alguien quisiera entrar por voluntad propia, pero esas dudas fueron interrumpidas por el Elfo quien finalmente Hablo, con una voz tranquila que rompio el silencio sin Esfuerzo- "Nose porque el destino te ha elegido a ti, talvez fue una prueba o simplemente tuvieron muy mala suerte. Pero ya no puedes volver por donde llegaste. Frente a ti solo hay un camino." -Las palabras del Elfo sonaban serenas, no habia malicia en su voz, el solo era un intermediario en ese fortuito destino- "Si desean sobrevivir, crucen el portal y encuentren la forma de salir con vida de ese desierto. Si deciden quedarse aquel resultado sera exactamente el mismo."
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  • Volver a Nwitta tan pronto era una mala idea. Hacerlo en compañía de Thalya Valcourt la convertía en una idea pésima. Pero no es muy de ella tomar decisiones tan sensatas.

    Había usado un portal natural al menos. Y de todos modos, ese sitio olvidado por el mundo ya no representaba nada para nadie.

    — Respira despacio. Lento, inhala y exhala. El aire de Nwitta se siente un poco pesado al principio, para los humanos. Pero te acostumbras en unos minutos. Si se siente difícil, dime de inmediato y volvemos, ¿sí? —

    Le ha prometido incluirla en todo. Mostrarle todo. Quién es, de dónde viene, las cosas que la hacen ser lo que es. Y claramente, no todo de eso tienen que ser cosas bonitas o agradables.

    Pero por eso ha decidido mostrarle esto primero. No hay otra cosa que se le ha podido ocurrir. Su mano aprieta con un poco más de fuerza la ajena. No la ha soltado desde que la tomó para cruzar el portal.

    — Este campo de claveles. . . que milagrosamente permanece intacto, lo plantó y cuidó mi madre. —

    Se extendía el color rosa por varios metros. El clima es apto todo el año para que florezcan sin problemas. Aunque ha sentido siempre que ella cuida aún de sus flores, desde donde sea que se encuentre ahora.

    Camina hasta alcanzarlos. Toca uno de ellos e invita a Thalya a hacerlo también. Aunque lucen como claveles humanos, son distintos. Especiales. El tacto de sus dedos abre los pétalos y pequeñas esporas luminosas llenan el aire.

    — Y ahí. . . Es donde estaba una casa de campo que solía pertenecer a mi familia. —

    Sólo eran ruinas ahora. Restos carbonizados y un par de paredes. Se resistían a derrumbarse por alguna razón. Tal como los claveles resistían al paso de tiempo y al olvido.

    — En ese lugar fue que me convertí en lo que soy. Lo que hizo que me encerraran como a un animal. —

    Amargura en su voz. El recuerdo la obliga a cerrar los ojos y apretarlos como si esperara el impacto de algo. Pero por eso ha decidido mostrarle esto primero.

    — Pero las flores son muy bonitas, ¿cierto? —
    Volver a Nwitta tan pronto era una mala idea. Hacerlo en compañía de [Thaly.a] la convertía en una idea pésima. Pero no es muy de ella tomar decisiones tan sensatas. Había usado un portal natural al menos. Y de todos modos, ese sitio olvidado por el mundo ya no representaba nada para nadie. — Respira despacio. Lento, inhala y exhala. El aire de Nwitta se siente un poco pesado al principio, para los humanos. Pero te acostumbras en unos minutos. Si se siente difícil, dime de inmediato y volvemos, ¿sí? — Le ha prometido incluirla en todo. Mostrarle todo. Quién es, de dónde viene, las cosas que la hacen ser lo que es. Y claramente, no todo de eso tienen que ser cosas bonitas o agradables. Pero por eso ha decidido mostrarle esto primero. No hay otra cosa que se le ha podido ocurrir. Su mano aprieta con un poco más de fuerza la ajena. No la ha soltado desde que la tomó para cruzar el portal. — Este campo de claveles. . . que milagrosamente permanece intacto, lo plantó y cuidó mi madre. — Se extendía el color rosa por varios metros. El clima es apto todo el año para que florezcan sin problemas. Aunque ha sentido siempre que ella cuida aún de sus flores, desde donde sea que se encuentre ahora. Camina hasta alcanzarlos. Toca uno de ellos e invita a Thalya a hacerlo también. Aunque lucen como claveles humanos, son distintos. Especiales. El tacto de sus dedos abre los pétalos y pequeñas esporas luminosas llenan el aire. — Y ahí. . . Es donde estaba una casa de campo que solía pertenecer a mi familia. — Sólo eran ruinas ahora. Restos carbonizados y un par de paredes. Se resistían a derrumbarse por alguna razón. Tal como los claveles resistían al paso de tiempo y al olvido. — En ese lugar fue que me convertí en lo que soy. Lo que hizo que me encerraran como a un animal. — Amargura en su voz. El recuerdo la obliga a cerrar los ojos y apretarlos como si esperara el impacto de algo. Pero por eso ha decidido mostrarle esto primero. — Pero las flores son muy bonitas, ¿cierto? —
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  • Regreso a Makyora
    Fandom OC
    Categoría Aventura
    No pude dormir después de lo que vi en el Mundo de los Sueños, cada vez que cerraba los ojos volvía a ver las ruinas de la Mansión Azraeth. Intentaba convencerme de que había cometido un error, que quizás había observado otra época o incluso otro mundo, pero en el fondo sabía que no era así. Aquello era real. Algo terrible había ocurrido en Makyora y mientras más tiempo permaneciera aquí sin hacer nada, menos posibilidades tendría de averiguar qué había sucedido.

    Durante semanas intenté encontrar una forma de abrir un portal real, una y otra vez repasé las investigaciones de Loki, reconstruí cálculos, corregí fórmulas y probé diferentes círculos mágicos, pero siempre llegaba al mismo resultado, mi poder no era suficiente, podía sentirlo, la teoría funcionaba, los cálculos eran correctos, la brújula existía pero el portal requería una cantidad de energía absurda.

    Mi primera idea fue buscar a Lombard, después de todo, era mi hermano y probablemente la persona más poderosa que conocía. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, peor me parecía la idea, él sufría el mismo problema que yo, su maná estaba corrompido. Si combinábamos nuestras energías para intentar abrir un portal dimensional, la interferencia podría producir cualquier cosa. Tal vez lograríamos abrirlo pero con el riesgo de hacer explotar media academia, o quizás terminaríamos perdidos en algún lugar imposible entre dimensiones.

    Las investigaciones de Loki eran bastante claras en ese aspecto, la brújula debía ser pura y ni Lombard ni yo estábamos cerca de cumplir ese requisito, entonces pensé en Elina, desde nuestro reencuentro había algo que no dejaba de llamarme la atención. A diferencia de Lombard y de mí, nunca sentí corrupción en su energía. Su maná era extraño, inmenso incluso, pero no estaba contaminado por aquella anomalía que tanto nos afectaba.

    Ella podía ser la respuesta pero tampoco podía pedirle que fuera sola, si el portal funcionaba, pensaba cruzarlo personalmente y si algo salía mal, no iba a permitir que cargara con el riesgo por su cuenta. Fue entonces cuando se me ocurrió otra idea, una posibilidad que había evitado considerar durante mucho tiempo, mi forma dracónica. ¿Aun la poseía? ¿También estaría corrupta? ¿Y si todo este tiempo simplemente no me había dado cuenta?

    Si quería viajar junto con Elina, necesitaba saber si no seria un estorbo que solo afectaría el portal. El problema era que no sabía la respuesta. Necesitaba comprobarlo y necesitaba hacerlo lejos de la academia.

    Así que una noche abandoné discretamente el campus, activé mi forma salvaje para desplegar las alas y me lancé al cielo nocturno. El viento golpeó mi rostro mientras me alejaba de las luces de la ciudad. Volé durante horas, atravesando montañas, bosques y kilómetros de océano hasta que finalmente encontré una pequeña isla desierta perdida en medio de la nada , allí aterricé.

    El cielo comenzaba a aclararse, las primeras luces del amanecer aparecían en el horizonte mientras observaba el mar en silencio, todavía tenia dudas. Si mi forma dracónica había sido afectada por la corrupción, significaría que una parte fundamental de mí ya estaba perdida. Respiré profundamente y me concentré, sentí el poder recorriendo cada rincón de mi cuerpo, mis huesos comenzaron a cambiar, mis músculos crecieron la energía se expandió por todo mi ser.
    El proceso continuó hasta que finalmente adopté mi verdadera forma, un pequeño dragón negro. Abrí los ojos, y observé mi cuerpo que no tenia rastras de deformaciones ni corrupción. Solté una carcajada que terminó convirtiéndose en un rugido de alegría, luego extendí las alas y volé, volé tan rápido como pude, sin limitaciones, sin miedo, sin tener que preocuparme por perder el control.

    El océano se convirtió en una mancha borrosa bajo mis patas mientras atravesaba el cielo, por primera vez desde que llegué a este mundo me sentí libre , completamente libre. Descendí cerca de la superficie del agua y observé mi reflejo, seguía siendo joven y mucho más pequeña que los grandes dragones de Makyora como mi padre.

    Todavía soy incapaz de utilizar magia compleja en esta forma pero seguía siendo un dragón y eso era suficiente. Batí las alas una vez más y ascendí hasta superar las nubes.

    El aire se volvió frío, el cielo se abrió a mi alrededor, entonces inhalé profundamente, pude sentir el fuego acumulándose dentro de mí. Mi llama azul, la única habilidad mágica que podía realizar, era vergonzoso pero ahora no me importaba, abrí las fauces y la liberé. El rayo de fuego atravesó el cielo antes de explotar sobre las nubes en una gigantesca detonación de energía azul, la onda expansiva se extendió por kilómetros. Aquello no era un ataque, era una señal, una petición de ayuda entre los dragones.

    Permanecí suspendida en el aire observando cómo los restos luminosos de la explosión desaparecían lentamente en la distancia. Confiando en que alguien la reconociera, Elina. Confiaba que ella pudiera recordar aquel llamado, porque si alguien podía escucharme a través de aquel inmenso mundo... Era ella, Elina Drakon

    No pude dormir después de lo que vi en el Mundo de los Sueños, cada vez que cerraba los ojos volvía a ver las ruinas de la Mansión Azraeth. Intentaba convencerme de que había cometido un error, que quizás había observado otra época o incluso otro mundo, pero en el fondo sabía que no era así. Aquello era real. Algo terrible había ocurrido en Makyora y mientras más tiempo permaneciera aquí sin hacer nada, menos posibilidades tendría de averiguar qué había sucedido. Durante semanas intenté encontrar una forma de abrir un portal real, una y otra vez repasé las investigaciones de Loki, reconstruí cálculos, corregí fórmulas y probé diferentes círculos mágicos, pero siempre llegaba al mismo resultado, mi poder no era suficiente, podía sentirlo, la teoría funcionaba, los cálculos eran correctos, la brújula existía pero el portal requería una cantidad de energía absurda. Mi primera idea fue buscar a Lombard, después de todo, era mi hermano y probablemente la persona más poderosa que conocía. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, peor me parecía la idea, él sufría el mismo problema que yo, su maná estaba corrompido. Si combinábamos nuestras energías para intentar abrir un portal dimensional, la interferencia podría producir cualquier cosa. Tal vez lograríamos abrirlo pero con el riesgo de hacer explotar media academia, o quizás terminaríamos perdidos en algún lugar imposible entre dimensiones. Las investigaciones de Loki eran bastante claras en ese aspecto, la brújula debía ser pura y ni Lombard ni yo estábamos cerca de cumplir ese requisito, entonces pensé en Elina, desde nuestro reencuentro había algo que no dejaba de llamarme la atención. A diferencia de Lombard y de mí, nunca sentí corrupción en su energía. Su maná era extraño, inmenso incluso, pero no estaba contaminado por aquella anomalía que tanto nos afectaba. Ella podía ser la respuesta pero tampoco podía pedirle que fuera sola, si el portal funcionaba, pensaba cruzarlo personalmente y si algo salía mal, no iba a permitir que cargara con el riesgo por su cuenta. Fue entonces cuando se me ocurrió otra idea, una posibilidad que había evitado considerar durante mucho tiempo, mi forma dracónica. ¿Aun la poseía? ¿También estaría corrupta? ¿Y si todo este tiempo simplemente no me había dado cuenta? Si quería viajar junto con Elina, necesitaba saber si no seria un estorbo que solo afectaría el portal. El problema era que no sabía la respuesta. Necesitaba comprobarlo y necesitaba hacerlo lejos de la academia. Así que una noche abandoné discretamente el campus, activé mi forma salvaje para desplegar las alas y me lancé al cielo nocturno. El viento golpeó mi rostro mientras me alejaba de las luces de la ciudad. Volé durante horas, atravesando montañas, bosques y kilómetros de océano hasta que finalmente encontré una pequeña isla desierta perdida en medio de la nada , allí aterricé. El cielo comenzaba a aclararse, las primeras luces del amanecer aparecían en el horizonte mientras observaba el mar en silencio, todavía tenia dudas. Si mi forma dracónica había sido afectada por la corrupción, significaría que una parte fundamental de mí ya estaba perdida. Respiré profundamente y me concentré, sentí el poder recorriendo cada rincón de mi cuerpo, mis huesos comenzaron a cambiar, mis músculos crecieron la energía se expandió por todo mi ser. El proceso continuó hasta que finalmente adopté mi verdadera forma, un pequeño dragón negro. Abrí los ojos, y observé mi cuerpo que no tenia rastras de deformaciones ni corrupción. Solté una carcajada que terminó convirtiéndose en un rugido de alegría, luego extendí las alas y volé, volé tan rápido como pude, sin limitaciones, sin miedo, sin tener que preocuparme por perder el control. El océano se convirtió en una mancha borrosa bajo mis patas mientras atravesaba el cielo, por primera vez desde que llegué a este mundo me sentí libre , completamente libre. Descendí cerca de la superficie del agua y observé mi reflejo, seguía siendo joven y mucho más pequeña que los grandes dragones de Makyora como mi padre. Todavía soy incapaz de utilizar magia compleja en esta forma pero seguía siendo un dragón y eso era suficiente. Batí las alas una vez más y ascendí hasta superar las nubes. El aire se volvió frío, el cielo se abrió a mi alrededor, entonces inhalé profundamente, pude sentir el fuego acumulándose dentro de mí. Mi llama azul, la única habilidad mágica que podía realizar, era vergonzoso pero ahora no me importaba, abrí las fauces y la liberé. El rayo de fuego atravesó el cielo antes de explotar sobre las nubes en una gigantesca detonación de energía azul, la onda expansiva se extendió por kilómetros. Aquello no era un ataque, era una señal, una petición de ayuda entre los dragones. Permanecí suspendida en el aire observando cómo los restos luminosos de la explosión desaparecían lentamente en la distancia. Confiando en que alguien la reconociera, Elina. Confiaba que ella pudiera recordar aquel llamado, porque si alguien podía escucharme a través de aquel inmenso mundo... Era ella, [Elina_Drakon]
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    Primera parte: https://ficrol.com/posts/387422

    "La Rata de los Dormitorios 2"

    Después de revisar las investigaciones de Loki una y otra vez, terminé llegando siempre a la misma conclusión: yo era la brújula. No importaba cuántas veces repasara los cálculos, las notas o las teorías, todas apuntaban a lo mismo. Un portal estable necesitaba una referencia capaz de reconocer el mundo que buscaba y yo junto con mis hermanos eramos las únicas personas en la Tierra que cumplían con esa condición. Había nacido en Makyora, mi núcleo de maná se había formado allí y mi energía seguía conservando la huella de aquel mundo. Sin embargo, cuanto más convencida estaba de la teoría, más me molestaba una pregunta que no dejaba de rondar mi cabeza. Si Loki había llegado tan lejos en sus investigaciones, ¿por qué nunca publicó todo de forma directa?

    Mientras más pensaba en ello, menos sentido tenía. En lugar de escribir una investigación completa, había repartido información importante entre artículos académicos y novelas de fantasía, obligando a cualquiera que quisiera comprender el conjunto a reconstruirlo pieza por pieza. Era un método tan absurdamente difícil que terminé sospechando que había una razón detrás. Tal vez aquella investigación estaba prohibida y Loki necesitaba ocultarla sin llamar la atención. Tal vez la academia jamás habría permitido publicar ciertas conclusiones. O quizás simplemente era una mujer excéntrica con una obsesión enfermiza por las conspiraciones. Sinceramente, cualquiera de las tres explicaciones me parecía posible.

    Aun así, no estaba dispuesta a intentar abrir un portal sin antes comprobar que la teoría funcionaba. Fue entonces cuando recordé algo que había llamado mi atención en las novelas, en estas aparecía constantemente una referencia al llamado Mundo de los Sueños. Al principio pensé que se trataba de una metáfora filosófica, pero cuanto más leía más claro quedaba que Loki hablaba de algo real. Según sus escritos, no era exactamente un mundo, sino una especie de red que conectaba múltiples realidades, una inmensa telaraña donde innumerables universos estaban unidos por caminos invisibles. La descripción me recordó de inmediato a ciertas experiencias relacionadas con Veythra y el corazón de Akane, aunque aquello parecía mucho más vasto. Según Loki, el Mundo de los Sueños era la forma más segura de explorar otras realidades porque permitía observarlas sin atravesar físicamente las barreras dimensionales. Era como asomarse por una ventana antes de abrir una puerta.

    Me decidí en probarlo, preparé el círculo mágico exactamente como indicaban las investigaciones, revisé varias veces cada símbolo y finalmente me acomodé sobre la cama. No esperaba que funcionara realmente, pero cuando cerré los ojos sentí que algo tiraba de mi conciencia y un instante después me encontré en un lugar imposible de describir. No había suelo ni cielo, solo una inmensa oscuridad atravesada por incontables hilos de luz que se extendían en todas direcciones como una telaraña. Cada hilo parecía conducir a un mundo diferente, cada punto luminoso representaba una realidad distinta y la cantidad de información que percibí fue tan abrumadora que un dolor insoportable atravesó mi cabeza. Apenas pude soportarlo unos segundos antes de despertar de golpe en mi habitación.

    Me tomó varios minutos recuperar el aliento, pero había sido suficiente, la teoría era real. Durante las semanas siguientes me dediqué a perfeccionar el proceso. Modifiqué círculos mágicos, corregí errores, ajusté las fórmulas y repetí los intentos una y otra vez hasta que finalmente logré construir un acceso mucho más estable. La siguiente vez fue diferente. Cuando entré al Mundo de los Sueños seguía sintiendo la inmensidad de aquella red, pero ya no me aplastaba como antes. Podía observarla sin perder la conciencia y fue entonces cuando encontré lo que estaba buscando. Makyora.

    Lo reconocí de inmediato, una de las incontables ventanas de la telaraña se abrió ante mí y sentí una atracción imposible de ignorar. Me lancé hacia ella y al instante me encontré volando sobre los cielos de mi mundo natal. No estaba allí físicamente. Era más parecido a una proyección astral, un sueño o un fantasma incapaz de interactuar con lo que veía, pero no me importó. Después de tanto tiempo había vuelto a casa.

    La emoción apenas me permitió pensar con claridad durante los primeros minutos. Volé sobre montañas, bosques y ciudades familiares, disfrutando de una sensación que creí perdida para siempre. Sin embargo, poco a poco comencé a notar algo extraño. Algunas zonas parecían dañadas, otras estaban demasiado silenciosas, al principio pensé que era un error y llegué a creer que había terminado observando otra época distinta, pero mientras más avanzaba más difícil era ignorar aquella sensación.

    Entonces decidí dirigirme directamente a mi hogar, volé hacia la Mansión Azraeth y cuando la vi, sentí que el corazón se me detenía. La mansión estaba en ruinas, parte de la estructura había colapsado, los jardines habían desaparecido y muchas de las paredes estaban destruidas. Durante varios segundos me quedé inmóvil, incapaz de aceptar lo que estaba viendo. Luego atravesé la entrada y recorrí desesperadamente los pasillos. Busqué habitaciones, salones, patios, cualquier lugar donde pudiera encontrar una señal de vida o una pista sobre lo que había ocurrido. Busqué a mi padre, a los sirvientes, ahora buscaba cualquier cosa pero no encontré nada.

    El silencio era absoluto, mientras avanzaba por aquella mansión destruida sentí cómo el miedo comenzaba a apoderarse de mí. Mi concentración empezó a romperse y la presión en mi mente se volvió cada vez más fuerte. Las imágenes se distorsionaron, los contornos comenzaron a deshacerse y comprendí que estaba perdiendo la conexión. Intenté resistir. Intenté quedarme un poco más. Necesitaba respuestas.

    Pero el impacto fue demasiado grande, la conexión terminó rompiéndose y desperté de golpe en mi habitación, me incorporé sobresaltada, respirando con dificultad y sintiendo las manos temblar. Durante varios segundos permanecí inmóvil mirando la oscuridad del techo mientras intentaba convencerme de que aquello había sido un sueño pero yo sabia que no lo era, lo que había visto era real, algo terrible había ocurrido en Makyora, ahora estaba convencida que tenía que regresar.
    Primera parte: https://ficrol.com/posts/387422 "La Rata de los Dormitorios 2" Después de revisar las investigaciones de Loki una y otra vez, terminé llegando siempre a la misma conclusión: yo era la brújula. No importaba cuántas veces repasara los cálculos, las notas o las teorías, todas apuntaban a lo mismo. Un portal estable necesitaba una referencia capaz de reconocer el mundo que buscaba y yo junto con mis hermanos eramos las únicas personas en la Tierra que cumplían con esa condición. Había nacido en Makyora, mi núcleo de maná se había formado allí y mi energía seguía conservando la huella de aquel mundo. Sin embargo, cuanto más convencida estaba de la teoría, más me molestaba una pregunta que no dejaba de rondar mi cabeza. Si Loki había llegado tan lejos en sus investigaciones, ¿por qué nunca publicó todo de forma directa? Mientras más pensaba en ello, menos sentido tenía. En lugar de escribir una investigación completa, había repartido información importante entre artículos académicos y novelas de fantasía, obligando a cualquiera que quisiera comprender el conjunto a reconstruirlo pieza por pieza. Era un método tan absurdamente difícil que terminé sospechando que había una razón detrás. Tal vez aquella investigación estaba prohibida y Loki necesitaba ocultarla sin llamar la atención. Tal vez la academia jamás habría permitido publicar ciertas conclusiones. O quizás simplemente era una mujer excéntrica con una obsesión enfermiza por las conspiraciones. Sinceramente, cualquiera de las tres explicaciones me parecía posible. Aun así, no estaba dispuesta a intentar abrir un portal sin antes comprobar que la teoría funcionaba. Fue entonces cuando recordé algo que había llamado mi atención en las novelas, en estas aparecía constantemente una referencia al llamado Mundo de los Sueños. Al principio pensé que se trataba de una metáfora filosófica, pero cuanto más leía más claro quedaba que Loki hablaba de algo real. Según sus escritos, no era exactamente un mundo, sino una especie de red que conectaba múltiples realidades, una inmensa telaraña donde innumerables universos estaban unidos por caminos invisibles. La descripción me recordó de inmediato a ciertas experiencias relacionadas con Veythra y el corazón de Akane, aunque aquello parecía mucho más vasto. Según Loki, el Mundo de los Sueños era la forma más segura de explorar otras realidades porque permitía observarlas sin atravesar físicamente las barreras dimensionales. Era como asomarse por una ventana antes de abrir una puerta. Me decidí en probarlo, preparé el círculo mágico exactamente como indicaban las investigaciones, revisé varias veces cada símbolo y finalmente me acomodé sobre la cama. No esperaba que funcionara realmente, pero cuando cerré los ojos sentí que algo tiraba de mi conciencia y un instante después me encontré en un lugar imposible de describir. No había suelo ni cielo, solo una inmensa oscuridad atravesada por incontables hilos de luz que se extendían en todas direcciones como una telaraña. Cada hilo parecía conducir a un mundo diferente, cada punto luminoso representaba una realidad distinta y la cantidad de información que percibí fue tan abrumadora que un dolor insoportable atravesó mi cabeza. Apenas pude soportarlo unos segundos antes de despertar de golpe en mi habitación. Me tomó varios minutos recuperar el aliento, pero había sido suficiente, la teoría era real. Durante las semanas siguientes me dediqué a perfeccionar el proceso. Modifiqué círculos mágicos, corregí errores, ajusté las fórmulas y repetí los intentos una y otra vez hasta que finalmente logré construir un acceso mucho más estable. La siguiente vez fue diferente. Cuando entré al Mundo de los Sueños seguía sintiendo la inmensidad de aquella red, pero ya no me aplastaba como antes. Podía observarla sin perder la conciencia y fue entonces cuando encontré lo que estaba buscando. Makyora. Lo reconocí de inmediato, una de las incontables ventanas de la telaraña se abrió ante mí y sentí una atracción imposible de ignorar. Me lancé hacia ella y al instante me encontré volando sobre los cielos de mi mundo natal. No estaba allí físicamente. Era más parecido a una proyección astral, un sueño o un fantasma incapaz de interactuar con lo que veía, pero no me importó. Después de tanto tiempo había vuelto a casa. La emoción apenas me permitió pensar con claridad durante los primeros minutos. Volé sobre montañas, bosques y ciudades familiares, disfrutando de una sensación que creí perdida para siempre. Sin embargo, poco a poco comencé a notar algo extraño. Algunas zonas parecían dañadas, otras estaban demasiado silenciosas, al principio pensé que era un error y llegué a creer que había terminado observando otra época distinta, pero mientras más avanzaba más difícil era ignorar aquella sensación. Entonces decidí dirigirme directamente a mi hogar, volé hacia la Mansión Azraeth y cuando la vi, sentí que el corazón se me detenía. La mansión estaba en ruinas, parte de la estructura había colapsado, los jardines habían desaparecido y muchas de las paredes estaban destruidas. Durante varios segundos me quedé inmóvil, incapaz de aceptar lo que estaba viendo. Luego atravesé la entrada y recorrí desesperadamente los pasillos. Busqué habitaciones, salones, patios, cualquier lugar donde pudiera encontrar una señal de vida o una pista sobre lo que había ocurrido. Busqué a mi padre, a los sirvientes, ahora buscaba cualquier cosa pero no encontré nada. El silencio era absoluto, mientras avanzaba por aquella mansión destruida sentí cómo el miedo comenzaba a apoderarse de mí. Mi concentración empezó a romperse y la presión en mi mente se volvió cada vez más fuerte. Las imágenes se distorsionaron, los contornos comenzaron a deshacerse y comprendí que estaba perdiendo la conexión. Intenté resistir. Intenté quedarme un poco más. Necesitaba respuestas. Pero el impacto fue demasiado grande, la conexión terminó rompiéndose y desperté de golpe en mi habitación, me incorporé sobresaltada, respirando con dificultad y sintiendo las manos temblar. Durante varios segundos permanecí inmóvil mirando la oscuridad del techo mientras intentaba convencerme de que aquello había sido un sueño pero yo sabia que no lo era, lo que había visto era real, algo terrible había ocurrido en Makyora, ahora estaba convencida que tenía que regresar.
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    Primera parte: https://ficrol.com/posts/387250

    "La rata de los dormitorios"

    Después de terminar varias de las novelas de la profesora Loki, mi curiosidad terminó llevándome a buscar qué más había publicado. Pensé que encontraría más historias de fantasía, pero en realidad descubrí algo mucho más interesante. Loki tenía decenas de investigaciones publicadas sobre magia. Algunas hablaban de conjuros básicos, otras de invocaciones, control de maná, criaturas mágicas y teoría avanzada. Sin embargo, fueron sus trabajos sobre otros mundos los que captaron toda mi atención.

    Aquellos textos hablaban sobre la posibilidad de que existieran realidades diferentes a la Tierra, sobre conexiones dimensionales y sobre la teoría de viajar entre mundos. Al principio me parecieron fascinantes, pero seguían siendo eso: teorías e hipótesis acompañadas de cálculos, observaciones y advertencias sobre los enormes riesgos que implicaría intentar algo semejante. Todo estaba escrito de forma académica y cuidadosa, como si la propia autora admitiera que no tenía pruebas suficientes para confirmar ninguna de sus conclusiones.

    Seguí leyendo durante semanas y cuanto más avanzaba, más extraña era la sensación que tenía. Las investigaciones parecían incompletas, no porque estuvieran mal escritas, sino porque constantemente me daba la impresión de que faltaba información. Había vacíos, ideas que parecían conducir a algo importante pero que nunca terminaban de desarrollarse, entonces recordé las novelas.

    La idea me pareció ridícula. ¿Quién usaría novelas de fantasía para complementar investigaciones académicas? Aun así, la curiosidad pudo más que el sentido común. Volví a la biblioteca y comencé a releer algunas de las historias de Loki mientras comparaba ciertos pasajes con sus trabajos de investigación. Lo que encontré me dejó sin palabras.

    Las novelas llenaban los vacíos, situaciones que en los trabajos académicos aparecían como simples hipótesis, en las novelas eran narradas como experiencias. Errores que en las investigaciones apenas eran mencionados, en las historias aparecían convertidos en aventuras completas. Poco a poco empecé a comprender que ambos tipos de publicaciones estaban conectados.

    Las investigaciones contenían la teoría, las novelas contenían la práctica, por separado parecían incompletas, juntas formaban algo mucho más grande. Fue entonces cuando comencé a pedir prestados libros de ambas categorías, salía de la biblioteca cargando montones de novelas y tratados mágicos para leerlos en mi habitación. Con el tiempo dejé de asistir a varias clases y terminé encerrándome durante días enteros. Apenas salía para comer y muchas veces ni siquiera respondía cuando alguien llamaba a la puerta.

    La academia terminó notificando a mi madre, cuando Akane apareció en mi habitación parecía genuinamente preocupada. Creo que incluso llegó a pensar que me estaba costando adaptarme a la Tierra o que otros estudiantes me estaban molestando, pero siempre he sido previsora, entre todos los libros sobre portales y teoría dimensional también había pedido varios tratados sobre control de maná terrestre. Los dejé cuidadosamente visibles sobre mi escritorio y la trampa funcionó.

    Después de ver habitación, mi madre terminó convencida de que me había obsesionado con aprender a controlar mejor mi energía, que hasta incluso me felicitó. Me dijo que estaba orgullosa de mi dedicación y que era bueno verme esforzarme por adaptarme al mundo en el que ahora vivíamos. Lo único que me pidió fue que no siguiera faltando a clases.

    Yo acepté y me disculpé por preocuparla, por supuesto, solo le dije lo que quería escuchar, la verdad era que seguía sin interesarme la mayoría de las clases. A partir de entonces comencé a asistir con normalidad para evitar sospechas, pero eso solo significó que ahora tenía menos tiempo libre. Durante meses llevé una doble vida, en el día asistía a clases y fingía ser una estudiante normal pero en las noches permanecía despierta investigando, comparando textos, tomando notas y reconstruyendo poco a poco el verdadero significado de los escritos de Loki.

    Fueron meses agotadores pero finalmente encontré la pieza que faltaba, una teoría aparecía repetidamente tanto en las investigaciones como en las novelas. A veces era mencionada de forma directa y otras veces aparecía disfrazada dentro de una historia. Hablaba sobre la necesidad de una guía para los viajes dimensionales. Una referencia, una brújula capaz de indicar el camino correcto hacia el mundo de destino y de pronto lo entendí.

    Ese había sido el problema desde el principio, abrir una grieta entre mundos era posible, lo difícil era saber hacia dónde abrirla. Los desgarres dimensionales podían conectar cualquier lugar, cualquier época o cualquier realidad porque no tenían una referencia estable, necesitaban una brújula, algo que conociera el mundo que estaban buscando y entonces comprendí algo todavía más importante. Yo era esa brújula.

    Había nacido en Makyora, mi núcleo de maná se había formado allí. Mi energía todavía conservaba la huella de aquel mundo, no necesitaba buscar una referencia porque la llevaba dentro de mí desde el día en que nací.

    Por primera vez desde que había comenzado aquella investigación, vi una posibilidad real, no una hipótesis,, ni una teoría sino una posibilidad real, era posible regresar a Makyora y si las conclusiones de Loki eran correctas, también era posible hacerlo mediante portales estables, sin desgarres temporales, sin siglos perdidos y sin las anomalías que habían marcado la vida de mi familia. Por primera vez, el camino de regreso parecía existir.
    Primera parte: https://ficrol.com/posts/387250 "La rata de los dormitorios" Después de terminar varias de las novelas de la profesora Loki, mi curiosidad terminó llevándome a buscar qué más había publicado. Pensé que encontraría más historias de fantasía, pero en realidad descubrí algo mucho más interesante. Loki tenía decenas de investigaciones publicadas sobre magia. Algunas hablaban de conjuros básicos, otras de invocaciones, control de maná, criaturas mágicas y teoría avanzada. Sin embargo, fueron sus trabajos sobre otros mundos los que captaron toda mi atención. Aquellos textos hablaban sobre la posibilidad de que existieran realidades diferentes a la Tierra, sobre conexiones dimensionales y sobre la teoría de viajar entre mundos. Al principio me parecieron fascinantes, pero seguían siendo eso: teorías e hipótesis acompañadas de cálculos, observaciones y advertencias sobre los enormes riesgos que implicaría intentar algo semejante. Todo estaba escrito de forma académica y cuidadosa, como si la propia autora admitiera que no tenía pruebas suficientes para confirmar ninguna de sus conclusiones. Seguí leyendo durante semanas y cuanto más avanzaba, más extraña era la sensación que tenía. Las investigaciones parecían incompletas, no porque estuvieran mal escritas, sino porque constantemente me daba la impresión de que faltaba información. Había vacíos, ideas que parecían conducir a algo importante pero que nunca terminaban de desarrollarse, entonces recordé las novelas. La idea me pareció ridícula. ¿Quién usaría novelas de fantasía para complementar investigaciones académicas? Aun así, la curiosidad pudo más que el sentido común. Volví a la biblioteca y comencé a releer algunas de las historias de Loki mientras comparaba ciertos pasajes con sus trabajos de investigación. Lo que encontré me dejó sin palabras. Las novelas llenaban los vacíos, situaciones que en los trabajos académicos aparecían como simples hipótesis, en las novelas eran narradas como experiencias. Errores que en las investigaciones apenas eran mencionados, en las historias aparecían convertidos en aventuras completas. Poco a poco empecé a comprender que ambos tipos de publicaciones estaban conectados. Las investigaciones contenían la teoría, las novelas contenían la práctica, por separado parecían incompletas, juntas formaban algo mucho más grande. Fue entonces cuando comencé a pedir prestados libros de ambas categorías, salía de la biblioteca cargando montones de novelas y tratados mágicos para leerlos en mi habitación. Con el tiempo dejé de asistir a varias clases y terminé encerrándome durante días enteros. Apenas salía para comer y muchas veces ni siquiera respondía cuando alguien llamaba a la puerta. La academia terminó notificando a mi madre, cuando Akane apareció en mi habitación parecía genuinamente preocupada. Creo que incluso llegó a pensar que me estaba costando adaptarme a la Tierra o que otros estudiantes me estaban molestando, pero siempre he sido previsora, entre todos los libros sobre portales y teoría dimensional también había pedido varios tratados sobre control de maná terrestre. Los dejé cuidadosamente visibles sobre mi escritorio y la trampa funcionó. Después de ver habitación, mi madre terminó convencida de que me había obsesionado con aprender a controlar mejor mi energía, que hasta incluso me felicitó. Me dijo que estaba orgullosa de mi dedicación y que era bueno verme esforzarme por adaptarme al mundo en el que ahora vivíamos. Lo único que me pidió fue que no siguiera faltando a clases. Yo acepté y me disculpé por preocuparla, por supuesto, solo le dije lo que quería escuchar, la verdad era que seguía sin interesarme la mayoría de las clases. A partir de entonces comencé a asistir con normalidad para evitar sospechas, pero eso solo significó que ahora tenía menos tiempo libre. Durante meses llevé una doble vida, en el día asistía a clases y fingía ser una estudiante normal pero en las noches permanecía despierta investigando, comparando textos, tomando notas y reconstruyendo poco a poco el verdadero significado de los escritos de Loki. Fueron meses agotadores pero finalmente encontré la pieza que faltaba, una teoría aparecía repetidamente tanto en las investigaciones como en las novelas. A veces era mencionada de forma directa y otras veces aparecía disfrazada dentro de una historia. Hablaba sobre la necesidad de una guía para los viajes dimensionales. Una referencia, una brújula capaz de indicar el camino correcto hacia el mundo de destino y de pronto lo entendí. Ese había sido el problema desde el principio, abrir una grieta entre mundos era posible, lo difícil era saber hacia dónde abrirla. Los desgarres dimensionales podían conectar cualquier lugar, cualquier época o cualquier realidad porque no tenían una referencia estable, necesitaban una brújula, algo que conociera el mundo que estaban buscando y entonces comprendí algo todavía más importante. Yo era esa brújula. Había nacido en Makyora, mi núcleo de maná se había formado allí. Mi energía todavía conservaba la huella de aquel mundo, no necesitaba buscar una referencia porque la llevaba dentro de mí desde el día en que nací. Por primera vez desde que había comenzado aquella investigación, vi una posibilidad real, no una hipótesis,, ni una teoría sino una posibilidad real, era posible regresar a Makyora y si las conclusiones de Loki eran correctas, también era posible hacerlo mediante portales estables, sin desgarres temporales, sin siglos perdidos y sin las anomalías que habían marcado la vida de mi familia. Por primera vez, el camino de regreso parecía existir.
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  • Dragón anciano
    Categoría Acción
    Desde mi eclosión he escuchado muchas historias.

    Historias sobre dragones, sobre mundos lejanos y sobre criaturas que jamás llegaron a existir en la Tierra que recuerdo en mis sueños.

    Pero hay una historia que no deja de regresar una y otra vez.

    La de un anciano dragón de tierra.

    Un superviviente.

    Uno que, según las leyendas, nació antes de que la guerra terminara.

    Antes del Gran Impacto.

    Antes de que el cielo ardiera.

    Aquella idea parecía imposible. La Dra. Luna insistía en que no existían pruebas concluyentes, mientras que yo ni siquiera sabía si aquellos recuerdos eran realmente míos o simples fragmentos heredados de algo mucho más antiguo.

    Sin embargo, había alguien que podía responder esa pregunta.

    Elina Drakon.

    La única dragona que conocía que podía comprender el peso de una historia semejante.

    Por eso acepté acompañarla.

    El portal se abrió frente a nosotros con un rugido de energía desconocida.

    Al otro lado no estaba Umbra Corp.

    No estaba Absalon.

    No estaba la Tierra.

    Era otro mundo.

    Y quizá, en algún lugar de él, aguardaba el último dragón hadeico del elemento tierra.

    Uno que había sobrevivido cuatro mil quinientos millones de años para contar una historia que nadie más recordaba.

    Di un paso al frente, observando el horizonte.

    Elina Drakon...

    Mi cola se agitó lentamente detrás de mí.

    — Muéstrame dónde vive.
    Desde mi eclosión he escuchado muchas historias. Historias sobre dragones, sobre mundos lejanos y sobre criaturas que jamás llegaron a existir en la Tierra que recuerdo en mis sueños. Pero hay una historia que no deja de regresar una y otra vez. La de un anciano dragón de tierra. Un superviviente. Uno que, según las leyendas, nació antes de que la guerra terminara. Antes del Gran Impacto. Antes de que el cielo ardiera. Aquella idea parecía imposible. La Dra. Luna insistía en que no existían pruebas concluyentes, mientras que yo ni siquiera sabía si aquellos recuerdos eran realmente míos o simples fragmentos heredados de algo mucho más antiguo. Sin embargo, había alguien que podía responder esa pregunta. Elina Drakon. La única dragona que conocía que podía comprender el peso de una historia semejante. Por eso acepté acompañarla. El portal se abrió frente a nosotros con un rugido de energía desconocida. Al otro lado no estaba Umbra Corp. No estaba Absalon. No estaba la Tierra. Era otro mundo. Y quizá, en algún lugar de él, aguardaba el último dragón hadeico del elemento tierra. Uno que había sobrevivido cuatro mil quinientos millones de años para contar una historia que nadie más recordaba. Di un paso al frente, observando el horizonte. — [Elina_Drakon]... Mi cola se agitó lentamente detrás de mí. — Muéstrame dónde vive.
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  • Jero Rael💀 Zelk Hagok💧 Cynthia Jane☀️ Tina Demon Dragon Shane Miller🩸Drizz Whirlpool Hiro Owen Weekes Elina Drakon Chris Black Unknown Drogo Hitosaki 𝗚𝗘𝗡𝗘𝗥𝗔𝗟 𝗥𝗔𝗗𝗔𝗛𝗡 ˢᵗᵃʳˢᶜᵒᵘʳᵍᵉ Koseki Bijou Judith Thompson

    -De acuerdo Team Bianca. Necisito decirles unas últimas palabras antes de viajar al plano desértico de Eberrón. Literalmente tendremos que explorar un plano probablemente gigantesco. Necesito que formemos equipos. Creo que sería prudente formar 3 equipos. Nuestro objetivo es simple pero complejo al mismo tiempo. Encontar la filacteria (núcleo) original del lyche Alhoon y destruirla. Apenas definamos los grupos Kyrie creará el portal utilizando el poder del reloj/compás planar.
    [Jeroaberration0] [Zelkhagok01] [CynthiaJane21] [haze_lime_bear_623] [ShaneMiller2000][specter_gold_magician_349] [Hiritox3] [Ghostly_Singer_Spectrum] [Elina_Drakon] [echo_fuchsia_zebra_170] [Uni_Darkness_Softspot] [fable_ivory_hippo_129] [Starscourge09] [specter_gold_turtle_911] [illusion_amethyst_horse_472] -De acuerdo Team Bianca. Necisito decirles unas últimas palabras antes de viajar al plano desértico de Eberrón. Literalmente tendremos que explorar un plano probablemente gigantesco. Necesito que formemos equipos. Creo que sería prudente formar 3 equipos. Nuestro objetivo es simple pero complejo al mismo tiempo. Encontar la filacteria (núcleo) original del lyche Alhoon y destruirla. Apenas definamos los grupos Kyrie creará el portal utilizando el poder del reloj/compás planar.
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  • -La lluvia negra caia sobre las torres infinitas del reino del Eclipse Carmesi, resbalando por los muros de obsidiana y perdiendose en abismos de luz roja. Vaelith avanzaba entre las ruinas silenciosas de aquella prision cosmica, su capa oscura arrastrandose sobre la piedra mientras sus ojos rojizos seguian el rastro de una presencia molesta. No gobernaba un reino de subditos ni ciudadanos. Gobernaba una Jaula y aquella noche, una de sus peores criaturas habia roto sus cadenas, La entidad se movia entre dimensiones desgarradas como una sombra viva. Su mera existencia devoraba leyes naturales, dejando tras de si fragmentos de universos muertos. Si lograba escapar, incontables realidades desaparecerian antes de que sus habitantes comprendieran lo que ocurria-

    -Vaelith observo como el monstruo rasgaba el cielo del Eclipse, intentando abrir una grieta hacia mundos desconocidos. Su expresion permanecio serena, aunque la oscuridad alrededor comenzo a agitarse como un oceano enfurecido, El combate fue brutal y silencioso. Cada golpe de la criatura partia montañas enteras, mientras Vaelith respondia con corrientes de Eclipse Liquido y cadenas de vacio capaces de aprisionar estrellas moribundas. El choque de ambos distorsiono el horizonte, doblando la realidad sobre si misma. Durante un Instante, el monstruo logro alcanzar el portal que habia creado, extendiendo sus innumerables extremidades hacia la libertad-

    -Pero Vaelith aparecio frente a el antes de que pudiera cruzarlo. Con una sola mirada, sello la grieta dimensional y atraveso el corazon de la criatura con una lanza nacida de la oscuridad Carmesi. El rugido de la entidad se perdio en la eternidad mientras era arrastrada nuevamente a las profundidades de su prision. Cuando todo termino, El Rey del Eclipse Carmesi permanecio inmovil bajo la tormenta, observando el vacio en silencio. Nadie celebraria aquella victoria. Nadie conoceria su nombre. Y, sin embargo, otro universo habia sobrevivido una noche mas gracias a la soledad de su vigilancia-
    -La lluvia negra caia sobre las torres infinitas del reino del Eclipse Carmesi, resbalando por los muros de obsidiana y perdiendose en abismos de luz roja. Vaelith avanzaba entre las ruinas silenciosas de aquella prision cosmica, su capa oscura arrastrandose sobre la piedra mientras sus ojos rojizos seguian el rastro de una presencia molesta. No gobernaba un reino de subditos ni ciudadanos. Gobernaba una Jaula y aquella noche, una de sus peores criaturas habia roto sus cadenas, La entidad se movia entre dimensiones desgarradas como una sombra viva. Su mera existencia devoraba leyes naturales, dejando tras de si fragmentos de universos muertos. Si lograba escapar, incontables realidades desaparecerian antes de que sus habitantes comprendieran lo que ocurria- -Vaelith observo como el monstruo rasgaba el cielo del Eclipse, intentando abrir una grieta hacia mundos desconocidos. Su expresion permanecio serena, aunque la oscuridad alrededor comenzo a agitarse como un oceano enfurecido, El combate fue brutal y silencioso. Cada golpe de la criatura partia montañas enteras, mientras Vaelith respondia con corrientes de Eclipse Liquido y cadenas de vacio capaces de aprisionar estrellas moribundas. El choque de ambos distorsiono el horizonte, doblando la realidad sobre si misma. Durante un Instante, el monstruo logro alcanzar el portal que habia creado, extendiendo sus innumerables extremidades hacia la libertad- -Pero Vaelith aparecio frente a el antes de que pudiera cruzarlo. Con una sola mirada, sello la grieta dimensional y atraveso el corazon de la criatura con una lanza nacida de la oscuridad Carmesi. El rugido de la entidad se perdio en la eternidad mientras era arrastrada nuevamente a las profundidades de su prision. Cuando todo termino, El Rey del Eclipse Carmesi permanecio inmovil bajo la tormenta, observando el vacio en silencio. Nadie celebraria aquella victoria. Nadie conoceria su nombre. Y, sin embargo, otro universo habia sobrevivido una noche mas gracias a la soledad de su vigilancia-
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  • —Un momento, se me acaba de ocurrir una nueva aventura... Si Veyra, Kazuha y todo ellos pueden abrir portales... Eso significa que quizá puedan abrir uno a Vailak, buscamos las catacumbas dónde está tu padre en letargo, rompemos el sello y buscamos sus cuerpos petrificados para que sus esencias vuelvan a ellos mientras peleamos contra todos los Vairant del planeta para intentar salvarlos... ¡Es una posibilidad! —Divagaba porque no tenía sueño.

    Tras algunos segundos de silencio, la voz de Yzis interrumpió sus pensamientos. "¿Y si mejor vas y matas a todos y luego te suicidas? Básicamente es lo mismo pero más rápido y sin darle el gusto a Daió." Respondió. —Nah, tu no le sabes a las aventuras locas, solo sabes estar ahí, mirando lo que yo miro... Un momento... —Y ahí va de nuevo. (?)
    —Un momento, se me acaba de ocurrir una nueva aventura... Si Veyra, Kazuha y todo ellos pueden abrir portales... Eso significa que quizá puedan abrir uno a Vailak, buscamos las catacumbas dónde está tu padre en letargo, rompemos el sello y buscamos sus cuerpos petrificados para que sus esencias vuelvan a ellos mientras peleamos contra todos los Vairant del planeta para intentar salvarlos... ¡Es una posibilidad! —Divagaba porque no tenía sueño. Tras algunos segundos de silencio, la voz de Yzis interrumpió sus pensamientos. "¿Y si mejor vas y matas a todos y luego te suicidas? Básicamente es lo mismo pero más rápido y sin darle el gusto a Daió." Respondió. —Nah, tu no le sabes a las aventuras locas, solo sabes estar ahí, mirando lo que yo miro... Un momento... —Y ahí va de nuevo. (?)
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