• — Hazme nuevamente mi trencita, se ve mal, ¿acaso no les haces trenzas a tus amadas hijas?

    Nuevamente, él deshace el peinado para volver a cepillar su cabello, jalando un poco con disimulo en el proceso a lo que ella se queja y chilla del dolor; termina de trenzar el cabello de la chica para luego colocarle un listón en el comienzo y al final.

    — ¿De dónde rayos sacaste esos listones? No son los que me compraste hace días... Seguro son de tus hijas... a todo esto, ¿Cómo está tu esposita?

    El hombre nuevamente le jala de la trenza a lo que ella se voltea y le da una bofetada por lo que él hace. Empieza a hacer una pataleta gritándole que se largara de allí; el hombre la calma respondiendo que son unos nuevos listones que compró para ella. Lo mira con sospecha, para luego empezar a besarse y mantener relaciones sexuales, pero esta vez, el hombre es algo rudo con ella al extremo de darle nalgadas porque "se portó mal" y que para la próxima él le traerá más vestidos bonitos.

    Luego de estar juntos por unas horas, él como siempre le da dinero, pero le hace prometer que no se meterá con su esposa e hijas, ella responde que igual se lo preguntará cada vez que venga a visitarla y que si se siente incómodo que ni pase por su cafetería, ya que hay otros hombres que pagarían por unas horas con ella; él simplemente se va derrotado una vez más manteniendo la promesa del regreso.

    #Picasso
    — Hazme nuevamente mi trencita, se ve mal, ¿acaso no les haces trenzas a tus amadas hijas? Nuevamente, él deshace el peinado para volver a cepillar su cabello, jalando un poco con disimulo en el proceso a lo que ella se queja y chilla del dolor; termina de trenzar el cabello de la chica para luego colocarle un listón en el comienzo y al final. — ¿De dónde rayos sacaste esos listones? No son los que me compraste hace días... Seguro son de tus hijas... a todo esto, ¿Cómo está tu esposita? El hombre nuevamente le jala de la trenza a lo que ella se voltea y le da una bofetada por lo que él hace. Empieza a hacer una pataleta gritándole que se largara de allí; el hombre la calma respondiendo que son unos nuevos listones que compró para ella. Lo mira con sospecha, para luego empezar a besarse y mantener relaciones sexuales, pero esta vez, el hombre es algo rudo con ella al extremo de darle nalgadas porque "se portó mal" y que para la próxima él le traerá más vestidos bonitos. Luego de estar juntos por unas horas, él como siempre le da dinero, pero le hace prometer que no se meterá con su esposa e hijas, ella responde que igual se lo preguntará cada vez que venga a visitarla y que si se siente incómodo que ni pase por su cafetería, ya que hay otros hombres que pagarían por unas horas con ella; él simplemente se va derrotado una vez más manteniendo la promesa del regreso. #Picasso
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  • Aventuras con Paddington.

    ¿Serás el próximo Rey de Inglaterra? ¿Tendremos hora del té?

    #Picasso
    Aventuras con Paddington. ¿Serás el próximo Rey de Inglaterra? ¿Tendremos hora del té? #Picasso
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  • Querido diario:

    Ya él no viene a visitarme, me ha dejado dinero como para comprar toda una tienda; pero ya no me llama, tampoco me visita, ¿acaso ya no soy bonita para él? Hace una semana, lo vi con su esposa y sus dos hijas, ¡Ja! Si esa vieja tan descuidada supiera que ha tenido de amante a una mujer que tiene la misma edad de su hija mayor, le da diarrea.

    Hoy ella vino a la cafetería, se le veía su pancita de embarazada. Le pregunté cuantos meses tenía, me respondió que cuatro meses, justos los meses que él se ausentó; me dio rabia, quería decírselo todo... pero me contuve. En cambio, preparé su café con una buena dosis de nuez moscada, me dijeron que esa especia en grandes cantidades es perjudicial, sobre todo en embarazadas. Sólo espero que ese mocoso nazca muerto o sin un ojo, para que ese infeliz sepa que conmigo no hay juegos.

    A las horas, recibí una llamada; era él diciéndome que me quería ver, que estaba angustiado, que quería hablar conmigo; lo cité en la cafetería. Llegó hecho un mar de lágrimas, después de hacerlo él lloró en mis piernas, la mujer tuvo una amenaza de aborto y estaba delicada en el hospital; yo pasaba las manos por su cabello tratando de consolar su tristeza, ocultando una sonrisa maliciosa en el rostro.

    Luego de decirle que cualquier cosa, me avise; él se fue y yo me quedé en la cama soltando una carcajada de gusto por la pequeña travesura que hice.

    #Picasso
    Querido diario: Ya él no viene a visitarme, me ha dejado dinero como para comprar toda una tienda; pero ya no me llama, tampoco me visita, ¿acaso ya no soy bonita para él? Hace una semana, lo vi con su esposa y sus dos hijas, ¡Ja! Si esa vieja tan descuidada supiera que ha tenido de amante a una mujer que tiene la misma edad de su hija mayor, le da diarrea. Hoy ella vino a la cafetería, se le veía su pancita de embarazada. Le pregunté cuantos meses tenía, me respondió que cuatro meses, justos los meses que él se ausentó; me dio rabia, quería decírselo todo... pero me contuve. En cambio, preparé su café con una buena dosis de nuez moscada, me dijeron que esa especia en grandes cantidades es perjudicial, sobre todo en embarazadas. Sólo espero que ese mocoso nazca muerto o sin un ojo, para que ese infeliz sepa que conmigo no hay juegos. A las horas, recibí una llamada; era él diciéndome que me quería ver, que estaba angustiado, que quería hablar conmigo; lo cité en la cafetería. Llegó hecho un mar de lágrimas, después de hacerlo él lloró en mis piernas, la mujer tuvo una amenaza de aborto y estaba delicada en el hospital; yo pasaba las manos por su cabello tratando de consolar su tristeza, ocultando una sonrisa maliciosa en el rostro. Luego de decirle que cualquier cosa, me avise; él se fue y yo me quedé en la cama soltando una carcajada de gusto por la pequeña travesura que hice. #Picasso
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  • —Vídeo Llamada —

    — ¿Me queda bien? ¿Está bonito? Las medias como que desentonan un poquito, ¿no?

    — Si te queda bien, te compraré más en otros colores, a veces me da algo de miedo ir a ver ropa interior rosada o con diseños, no quiero que me vean como un pervertido, así que lo pido en línea; pero que bueno que di con tu talla.

    — Entonces lo pediré yo para que no tengas problemas, ¿no crees?

    — Está bien, pero cuando compres algo, me lo enseñas por aquí. Por cierto, iré al departamento luego... tengo que ir a los entrenamientos de tenis de mi hija menor.

    Se mira al espejo mientras pone la cámara del teléfono modelando la lencería que su amante le compró mientras sonríe dulcemente tomándose fotos para subirlas a redes sociales.

    #Picasso #SeductiveSunday
    —Vídeo Llamada — — ¿Me queda bien? ¿Está bonito? Las medias como que desentonan un poquito, ¿no? — Si te queda bien, te compraré más en otros colores, a veces me da algo de miedo ir a ver ropa interior rosada o con diseños, no quiero que me vean como un pervertido, así que lo pido en línea; pero que bueno que di con tu talla. — Entonces lo pediré yo para que no tengas problemas, ¿no crees? — Está bien, pero cuando compres algo, me lo enseñas por aquí. Por cierto, iré al departamento luego... tengo que ir a los entrenamientos de tenis de mi hija menor. Se mira al espejo mientras pone la cámara del teléfono modelando la lencería que su amante le compró mientras sonríe dulcemente tomándose fotos para subirlas a redes sociales. #Picasso #SeductiveSunday
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  • — ¿Te gusta tu nueva habitación? Pero mira tu carita de emoción, Lissii... eres tan bonita.

    El hombre a su lado la mira embelesado, el rostro de ella es de emoción combinada con las ganas de acostarse en aquella cama y sentir la suavidad de cobijas y el delicioso olor que despide la habitación. Responde asintiendo con la cabeza varias veces, lanzándose a los brazos ajenos, para llenarle de besos la cara diciéndole gracias a cada rato.

    Ellos dos iniciaron una rara "relación" ante la gente, él hacía de protector, como un padre adoptivo para ella; la encontró deambulando por la calle, cortada, sucia, en los huesos y diciendo incoherencias. Lo primero que hizo fue darle una nueva identidad, un nuevo rostro, que se olvide de todo.

    Luego de mantener relaciones sexuales en la nueva habitación, él le da una buena cantidad de dinero para la cafetería; prometiéndole que volverá en cualquier momento.

    #Picasso
    — ¿Te gusta tu nueva habitación? Pero mira tu carita de emoción, Lissii... eres tan bonita. El hombre a su lado la mira embelesado, el rostro de ella es de emoción combinada con las ganas de acostarse en aquella cama y sentir la suavidad de cobijas y el delicioso olor que despide la habitación. Responde asintiendo con la cabeza varias veces, lanzándose a los brazos ajenos, para llenarle de besos la cara diciéndole gracias a cada rato. Ellos dos iniciaron una rara "relación" ante la gente, él hacía de protector, como un padre adoptivo para ella; la encontró deambulando por la calle, cortada, sucia, en los huesos y diciendo incoherencias. Lo primero que hizo fue darle una nueva identidad, un nuevo rostro, que se olvide de todo. Luego de mantener relaciones sexuales en la nueva habitación, él le da una buena cantidad de dinero para la cafetería; prometiéndole que volverá en cualquier momento. #Picasso
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  • Vestido bonito, estilo infantil; ese del que le gusta a los viejos pervertidos con los que se acuesta por dinero actuando de niña indefensa a pesar de que es mayor de edad. Uno de ellos, le prometió regalarle lo que quiera y pide una cafetería para tapar un poco lo que hace regularmente.

    Recupera la cafetería que está en una calle céntrica para empezar a limpiar esta con cuidado junto a ese hombre. Encontraron un diario, el cual ella guarda celosamente dentro de sus pertenencias, bota recortes de periódico sobre el suicidio de una mujer, pastillas, objetos punzocortantes y entre otras cosas. Después de varios días, ya la cafetería está cien por cierto activa.

    Parándose en una esquina tiene muchos volantes de publicidad, se acomoda el vestido y sus trencitas para repartirlos entre la gente que pasa por allí observándola con ternura y con una sonrisa amable.

    — ¡Sean bienvenidos a Coffee Factory & ETC! ¡Atendemos todos los días!

    #Picasso #CoffeeFactoryAndETC
    Vestido bonito, estilo infantil; ese del que le gusta a los viejos pervertidos con los que se acuesta por dinero actuando de niña indefensa a pesar de que es mayor de edad. Uno de ellos, le prometió regalarle lo que quiera y pide una cafetería para tapar un poco lo que hace regularmente. Recupera la cafetería que está en una calle céntrica para empezar a limpiar esta con cuidado junto a ese hombre. Encontraron un diario, el cual ella guarda celosamente dentro de sus pertenencias, bota recortes de periódico sobre el suicidio de una mujer, pastillas, objetos punzocortantes y entre otras cosas. Después de varios días, ya la cafetería está cien por cierto activa. Parándose en una esquina tiene muchos volantes de publicidad, se acomoda el vestido y sus trencitas para repartirlos entre la gente que pasa por allí observándola con ternura y con una sonrisa amable. — ¡Sean bienvenidos a Coffee Factory & ETC! ¡Atendemos todos los días! #Picasso #CoffeeFactoryAndETC
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Creo que es hora de pasar la aspiradora y eliminar a unos cuantos fantasmas.

    #Picasso
    Creo que es hora de pasar la aspiradora y eliminar a unos cuantos fantasmas. #Picasso
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  • — ¿Qué se sentirá enamorase de un sacerdote?

    Susurra despacio mientras ve en la tele una novela sobre una mujer de alta sociedad, que renunció a todo para dedicarse a la prostitución que le atrae un seminarista sólo porque una adivina se lo dijo. El joven también parece que le atrae aquella atractiva mujer, pero por su condición de hombre de fe no puede ceder a la tentación. Ella se obsesiona un poco con él, no lo puede evitar. El chico se auto impone castigos para recordarse que no debe caer ante la belleza arrebatadora de la protagonista.

    Termina de ver un capítulo, para ponerse de pie caminando hacia la alacena. Agarra un envase con mermelada de fresa y unos palitos de vainilla para empezar a comer estos con descuido; haciendo que la mermelada se le resbale por la boca, imaginando una posible relación con un curita.

    #Picasso
    — ¿Qué se sentirá enamorase de un sacerdote? Susurra despacio mientras ve en la tele una novela sobre una mujer de alta sociedad, que renunció a todo para dedicarse a la prostitución que le atrae un seminarista sólo porque una adivina se lo dijo. El joven también parece que le atrae aquella atractiva mujer, pero por su condición de hombre de fe no puede ceder a la tentación. Ella se obsesiona un poco con él, no lo puede evitar. El chico se auto impone castigos para recordarse que no debe caer ante la belleza arrebatadora de la protagonista. Termina de ver un capítulo, para ponerse de pie caminando hacia la alacena. Agarra un envase con mermelada de fresa y unos palitos de vainilla para empezar a comer estos con descuido; haciendo que la mermelada se le resbale por la boca, imaginando una posible relación con un curita. #Picasso
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  • Hace días que tenía la idea de hacer un picnic, en un lugar cercano al mar; pero no tenía con quien... los pocos amigos que le quedaban, estaban sumamente ocupados con sus cosas, afortunadamente San Valentín ya había pasado y al menos, ya no habrían tantas parejas rodando por el pasto besándose como si no hubiera mañana.

    Se levantó temprano para preparar con un entusiasmo que se autoimpuso, la comida que llevaría: Emparedados de dos tipos; pollo con mayonesa y banana con mantequilla de maní, galletas de vainilla y chispas de chocolate, ensalada de frutas, queso picado en cuadros, jugo de naranja y al final una botella con vino, copas de plástico, servilletas, platos y unos cubiertos.

    Puso todo dentro de una canasta de mimbre, la cual puso encima una manta a cuadros roja y blanca, se vistió con un bonito vestido crema, zapatos planos blancos, se colocó un sombrero de paja y tomó su fiel paraguas. Carga la canasta para salir hacia la parada de autobuses que la llevaría a una zona para picnic.

    Al llegar vio a varias familias llegar también junto a ella, los niños felices al lado de sus padres. Eso le hizo doler un montón, nunca se había sentido tan sola; tenía ganas de llorar, nadie estaba a su lado para sonreírle o dedicarle palabras de aliento, miraba a las parejas agarradas de la mano, incluso una chica que estaba caminando junto a su novio, no reparó en su presencia que casi choca con ella. Estuvo a punto de darse la vuelta y regresarse; pero prefiere continuar alejándose bastante del gentío llegando a un acantilado donde se veía el mar.

    Extiende la manta por el pasto dejando encima de ella la canasta, toma asiento para sacar un emparedado quitándole la envoltura de plástico y darle un mordisco. Suspira hondamente dejándolo a medio terminar, se acuesta sobre la manta mirando el cielo para luego de unos minutos quedarse dormida.

    #Picasso
    Hace días que tenía la idea de hacer un picnic, en un lugar cercano al mar; pero no tenía con quien... los pocos amigos que le quedaban, estaban sumamente ocupados con sus cosas, afortunadamente San Valentín ya había pasado y al menos, ya no habrían tantas parejas rodando por el pasto besándose como si no hubiera mañana. Se levantó temprano para preparar con un entusiasmo que se autoimpuso, la comida que llevaría: Emparedados de dos tipos; pollo con mayonesa y banana con mantequilla de maní, galletas de vainilla y chispas de chocolate, ensalada de frutas, queso picado en cuadros, jugo de naranja y al final una botella con vino, copas de plástico, servilletas, platos y unos cubiertos. Puso todo dentro de una canasta de mimbre, la cual puso encima una manta a cuadros roja y blanca, se vistió con un bonito vestido crema, zapatos planos blancos, se colocó un sombrero de paja y tomó su fiel paraguas. Carga la canasta para salir hacia la parada de autobuses que la llevaría a una zona para picnic. Al llegar vio a varias familias llegar también junto a ella, los niños felices al lado de sus padres. Eso le hizo doler un montón, nunca se había sentido tan sola; tenía ganas de llorar, nadie estaba a su lado para sonreírle o dedicarle palabras de aliento, miraba a las parejas agarradas de la mano, incluso una chica que estaba caminando junto a su novio, no reparó en su presencia que casi choca con ella. Estuvo a punto de darse la vuelta y regresarse; pero prefiere continuar alejándose bastante del gentío llegando a un acantilado donde se veía el mar. Extiende la manta por el pasto dejando encima de ella la canasta, toma asiento para sacar un emparedado quitándole la envoltura de plástico y darle un mordisco. Suspira hondamente dejándolo a medio terminar, se acuesta sobre la manta mirando el cielo para luego de unos minutos quedarse dormida. #Picasso
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  • Estaba en una playa mientras dibujaba el paisaje en un cuaderno grande dando algunos toques típicos de ella como estrellas fugaces y rayones de colores a modo de arcoíris. Deja todo eso al lado debajo de una mochila para luego abrir su paraguas para protegerse.

    Mira la puesta de sol con algo de molestia, no le gustaba los días soleados; es más, detestaba el verano.

    — Sol, eres muy tonto... ¿por qué no te vas?

    Entonces abre su paraguas para protegerse del astro rey mientras mira las olas del mar moverse lentamente. Se pone de pie caminando hacia la orilla. A penas el agua salada moja la punta de sus pies, se aleja raudamente con miedo.

    — Skylar, ¿recuerdas cuando quisimos ser unas sirenas y tu padre no quiso? Dijo que las sirenas no existen.

    De nuevo aquella voz que no quiere recordar, le empieza a doler la cabeza y por su bien se sentó de nuevo protegiéndose con su paraguas.

    #Picasso
    Estaba en una playa mientras dibujaba el paisaje en un cuaderno grande dando algunos toques típicos de ella como estrellas fugaces y rayones de colores a modo de arcoíris. Deja todo eso al lado debajo de una mochila para luego abrir su paraguas para protegerse. Mira la puesta de sol con algo de molestia, no le gustaba los días soleados; es más, detestaba el verano. — Sol, eres muy tonto... ¿por qué no te vas? Entonces abre su paraguas para protegerse del astro rey mientras mira las olas del mar moverse lentamente. Se pone de pie caminando hacia la orilla. A penas el agua salada moja la punta de sus pies, se aleja raudamente con miedo. — Skylar, ¿recuerdas cuando quisimos ser unas sirenas y tu padre no quiso? Dijo que las sirenas no existen. De nuevo aquella voz que no quiere recordar, le empieza a doler la cabeza y por su bien se sentó de nuevo protegiéndose con su paraguas. #Picasso
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