Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin
La lista de la compra empieza con pan
y termina con algo que no sé nombrar.
Entre medias, una canción escrita a lápiz,
manchada de aceite,
como si alguien hubiera comido tristeza
apoyada sobre el papel.
Hay ofertas que no quiero aprovechar:
DOS, por UNO en silencio,
rebajas en promesas de segunda mano,
precio mínimo por aguantar un día más
sin preguntar demasiado.
El folio tiene huellas:
grasa,
tinta corrida,
un borde mojado que no recuerdo haber llorado.
Paso el dedo y no se borra.
Nada importante se borra del todo.
Tú miras el papel como si fuera solo eso,
una lista,
un desorden doméstico,
y yo pienso que si lo pierdo
se me cae la casa entera.
El mar hoy está precioso.
Azul limpio,
tranquilo,
como si no escondiera nada.
A tu lado casi consigo olvidarlo:
las pateras sin nombre,
el agua ennegrecida,
los cuerpos que el oleaje no devuelve.
Casi.
Pero el amor no tapa,
el amor convive.
Camina con lo terrible de la mano
y aun así decide quedarse.
Hay mensajes turbios que llegan a destiempo:
noticias, recuerdos,
frases que nadie pidió escuchar.
Caen en medio del café,
del beso rápido,
del “luego hablamos”.
No rompen nada,
pero dejan marcas.
Como las manchas del papel.
Y aun así,
cuando te quedas,
cuando apoyas la cabeza sin pedir explicaciones,
el mundo no mejora,
no se vuelve justo,
no se limpia.
Se vuelve un poco más amable,
más humano,
menos raro...
Porque tú... Te quedas a mí lado.
La lista de la compra empieza con pan
y termina con algo que no sé nombrar.
Entre medias, una canción escrita a lápiz,
manchada de aceite,
como si alguien hubiera comido tristeza
apoyada sobre el papel.
Hay ofertas que no quiero aprovechar:
DOS, por UNO en silencio,
rebajas en promesas de segunda mano,
precio mínimo por aguantar un día más
sin preguntar demasiado.
El folio tiene huellas:
grasa,
tinta corrida,
un borde mojado que no recuerdo haber llorado.
Paso el dedo y no se borra.
Nada importante se borra del todo.
Tú miras el papel como si fuera solo eso,
una lista,
un desorden doméstico,
y yo pienso que si lo pierdo
se me cae la casa entera.
El mar hoy está precioso.
Azul limpio,
tranquilo,
como si no escondiera nada.
A tu lado casi consigo olvidarlo:
las pateras sin nombre,
el agua ennegrecida,
los cuerpos que el oleaje no devuelve.
Casi.
Pero el amor no tapa,
el amor convive.
Camina con lo terrible de la mano
y aun así decide quedarse.
Hay mensajes turbios que llegan a destiempo:
noticias, recuerdos,
frases que nadie pidió escuchar.
Caen en medio del café,
del beso rápido,
del “luego hablamos”.
No rompen nada,
pero dejan marcas.
Como las manchas del papel.
Y aun así,
cuando te quedas,
cuando apoyas la cabeza sin pedir explicaciones,
el mundo no mejora,
no se vuelve justo,
no se limpia.
Se vuelve un poco más amable,
más humano,
menos raro...
Porque tú... Te quedas a mí lado.
[Ryu]
La lista de la compra empieza con pan
y termina con algo que no sé nombrar.
Entre medias, una canción escrita a lápiz,
manchada de aceite,
como si alguien hubiera comido tristeza
apoyada sobre el papel.
Hay ofertas que no quiero aprovechar:
DOS, por UNO en silencio,
rebajas en promesas de segunda mano,
precio mínimo por aguantar un día más
sin preguntar demasiado.
El folio tiene huellas:
grasa,
tinta corrida,
un borde mojado que no recuerdo haber llorado.
Paso el dedo y no se borra.
Nada importante se borra del todo.
Tú miras el papel como si fuera solo eso,
una lista,
un desorden doméstico,
y yo pienso que si lo pierdo
se me cae la casa entera.
El mar hoy está precioso.
Azul limpio,
tranquilo,
como si no escondiera nada.
A tu lado casi consigo olvidarlo:
las pateras sin nombre,
el agua ennegrecida,
los cuerpos que el oleaje no devuelve.
Casi.
Pero el amor no tapa,
el amor convive.
Camina con lo terrible de la mano
y aun así decide quedarse.
Hay mensajes turbios que llegan a destiempo:
noticias, recuerdos,
frases que nadie pidió escuchar.
Caen en medio del café,
del beso rápido,
del “luego hablamos”.
No rompen nada,
pero dejan marcas.
Como las manchas del papel.
Y aun así,
cuando te quedas,
cuando apoyas la cabeza sin pedir explicaciones,
el mundo no mejora,
no se vuelve justo,
no se limpia.
Se vuelve un poco más amable,
más humano,
menos raro...
Porque tú... Te quedas a mí lado.