Caminaba tranquilamente por las calles, sujetando con fuerza las bolsas de la comprar. Pero de un momento a otro lado voz de un hombre, el hombre al que ella profesoraba amor la distrajo.
Sus mejillas de pintaron de rojo, sus ojos se ensancharon y sus labios empezaron a temblar igual que el resto de su cuerpo, dejando caer las manzanas que traía en la bolsa.
Sus mejillas de pintaron de rojo, sus ojos se ensancharon y sus labios empezaron a temblar igual que el resto de su cuerpo, dejando caer las manzanas que traía en la bolsa.
Caminaba tranquilamente por las calles, sujetando con fuerza las bolsas de la comprar. Pero de un momento a otro lado voz de un hombre, el hombre al que ella profesoraba amor la distrajo.
Sus mejillas de pintaron de rojo, sus ojos se ensancharon y sus labios empezaron a temblar igual que el resto de su cuerpo, dejando caer las manzanas que traía en la bolsa.