• Se ha encontrado otro gatito adorable. ¿Cuándo comenzaron a aparecer en el infierno criaturas tan lindas? ¡Y este era tan amistoso!
    Uno más en el hotel no haría daño ¿Verdad? Aunque con ella ocupada no podría hacerse cargo... Angel tenía a Nuggets y ya le había dado el primero que encontró a su padre...

    Y al ver el minimo entre sus manos, ronroneando, parpadeó varias veces.

    — Papá... — Pensó en un susurro mientras lo miraba y su sonrisa comenzó a ampliarse. ¡Tenía una idea! Y es que aquel pequeñín le recordaba muchísimo a su padre y sabía de alguien que tal vez podría cuidarlo. Y no sólo eso, sino que también tal vez podría lograr que dos personas allegadas a ella que se hospedaran en el hotel por fin se llevasen bien!

    Casi dando saltitos volvió al hotel con el animalito entre sus manos
    Se ha encontrado otro gatito adorable. ¿Cuándo comenzaron a aparecer en el infierno criaturas tan lindas? ¡Y este era tan amistoso! Uno más en el hotel no haría daño ¿Verdad? Aunque con ella ocupada no podría hacerse cargo... Angel tenía a Nuggets y ya le había dado el primero que encontró a su padre... Y al ver el minimo entre sus manos, ronroneando, parpadeó varias veces. — Papá... — Pensó en un susurro mientras lo miraba y su sonrisa comenzó a ampliarse. ¡Tenía una idea! Y es que aquel pequeñín le recordaba muchísimo a su padre y sabía de alguien que tal vez podría cuidarlo. Y no sólo eso, sino que también tal vez podría lograr que dos personas allegadas a ella que se hospedaran en el hotel por fin se llevasen bien! Casi dando saltitos volvió al hotel con el animalito entre sus manos
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  • De todas las posibilidades, hemos elegido la paz.
    De todas las posibilidades, hemos elegido la paz.
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  • ⸻ Orgullo, modales, conciencia y de todo aquello que tanto se jactan, al primer desliz traen muertos escondidos en el armario; no pueden evitarlo, la urgencia de supremacía siempre revela la naturaleza por más impíos que se sientan, hasta los propios ruines tienen más habilidad de mostrar sus colmillos pero otros atacan por la espalda ¡Y cuidado si los atacas! Pobres almas sin un toque de valor ni en mis dominios han de poner un pie.
    ⸻ Orgullo, modales, conciencia y de todo aquello que tanto se jactan, al primer desliz traen muertos escondidos en el armario; no pueden evitarlo, la urgencia de supremacía siempre revela la naturaleza por más impíos que se sientan, hasta los propios ruines tienen más habilidad de mostrar sus colmillos pero otros atacan por la espalda ¡Y cuidado si los atacas! Pobres almas sin un toque de valor ni en mis dominios han de poner un pie.
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  • Llorón, débil, una vergüenza. ¿Cuántas veces Adán había menospreciado a su hijo delante de ella? No sólo estaba acostumbrada sino que también coincidía con lo patético que el ángel podía ser ¿Y se suponía que ese era hijo de su señor?
    Muchas veces se rió de él y muchas otras fingió que su presencia ni siquiera existía; aunque no fue sino hasta que le arrebató un puesto que Adán le había cedido que acabó por ponerse de punto con él... 𝑨𝒃𝒆𝒍 𝑨𝒅𝒂𝒏𝒔 𝑺𝒆𝒄𝒐𝒏𝒅 𝑺𝒐𝒏

    Sus alas se cerraron en el aire cuando dio una hábil voltereta, descendiendo en picado antes de extenderlas blandiendo su espalda. Un muñeco mal trecho como objetivo al cual le cortó la cabeza. Sus alas dieron una fuere batida para detenerla en su lugar y poco después sus pies tocaron tierra.
    Escuchó un ruido, volteando mientras apuntaba con la punta de su espada en su dirección; y allí estaba el ángel. Uno al que observó entrecerrando sus ojos. Adán siempre lo había odiado pero ahora ¿Parecía apreciarlo? Ese gordinflon bueno para nada algo debió haber hecho que impresionara a su padre como para lograr su respeto pues ella no encontraba otro justificativo.
    Con ceño fruncido bajó el arma.

    — Siempre fuiste inútil, tal vez lo único que tengas de valioso sea el título como hijo de Adán. —

    Usando su pie, levantó un bastón del suelo antes de, con una patada lanzarlo hacia su dirección. Si al menos tenía buen reflejo lo atraparía, sino... Bueno. ¿Qué le haría una marca roja en la cara del golpe? Probablemente hacer juego con su aureola abollada.

    — Veamos qué has logrado para impresionar a Adán y que ahora te tenga respeto —

    Haciendo girar su espada con una mano, dió un corte al aire mientras se preparaba para atacar. Hasta entonces habiendo entrenado sola; ahora al menos tenía un saco de boxeo tal vez un poco más útil que los maniquíes.... Tal vez.
    Más exterminadoras comenzaban a llegar al centro de entrenamiento a tiempo de ver el enfrentamiento, uno que no demoró en robarse la atención en lo que parecía todas comenzaban a rodearles.
    Llorón, débil, una vergüenza. ¿Cuántas veces Adán había menospreciado a su hijo delante de ella? No sólo estaba acostumbrada sino que también coincidía con lo patético que el ángel podía ser ¿Y se suponía que ese era hijo de su señor? Muchas veces se rió de él y muchas otras fingió que su presencia ni siquiera existía; aunque no fue sino hasta que le arrebató un puesto que Adán le había cedido que acabó por ponerse de punto con él... [Adans_Least_Favorite_Son] Sus alas se cerraron en el aire cuando dio una hábil voltereta, descendiendo en picado antes de extenderlas blandiendo su espalda. Un muñeco mal trecho como objetivo al cual le cortó la cabeza. Sus alas dieron una fuere batida para detenerla en su lugar y poco después sus pies tocaron tierra. Escuchó un ruido, volteando mientras apuntaba con la punta de su espada en su dirección; y allí estaba el ángel. Uno al que observó entrecerrando sus ojos. Adán siempre lo había odiado pero ahora ¿Parecía apreciarlo? Ese gordinflon bueno para nada algo debió haber hecho que impresionara a su padre como para lograr su respeto pues ella no encontraba otro justificativo. Con ceño fruncido bajó el arma. — Siempre fuiste inútil, tal vez lo único que tengas de valioso sea el título como hijo de Adán. — Usando su pie, levantó un bastón del suelo antes de, con una patada lanzarlo hacia su dirección. Si al menos tenía buen reflejo lo atraparía, sino... Bueno. ¿Qué le haría una marca roja en la cara del golpe? Probablemente hacer juego con su aureola abollada. — Veamos qué has logrado para impresionar a Adán y que ahora te tenga respeto — Haciendo girar su espada con una mano, dió un corte al aire mientras se preparaba para atacar. Hasta entonces habiendo entrenado sola; ahora al menos tenía un saco de boxeo tal vez un poco más útil que los maniquíes.... Tal vez. Más exterminadoras comenzaban a llegar al centro de entrenamiento a tiempo de ver el enfrentamiento, uno que no demoró en robarse la atención en lo que parecía todas comenzaban a rodearles.
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  • Una vez que entres, ya no podrás escapar de mi ira contenida, no me importa si no tuviste nada que ver con mi muerte, serás destruid@ igualmente.
    Una vez que entres, ya no podrás escapar de mi ira contenida, no me importa si no tuviste nada que ver con mi muerte, serás destruid@ igualmente.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    — El aire en el desfiladero de cristal se volvió gélido de repente. Las aves de sombra, que suelen ser presagios de eventos inusuales, comenzaron a arremolinarse en un frenesí de plumas oscuras que nublaron el sol por un instante. Antes de que pudieras reaccionar, el sonido del agua rompiéndose bajo un impacto preciso resonó contra las paredes de piedra, enviando una fina cortina de rocío hacia ti.
    ​Allí estaba ella.

    ​Yixuan no parecía haber caído del cielo, sino más bien haberlo reclamado. Sus tacones se posaron sobre la superficie del agua con la ligereza de una pluma, pero con la firmeza de quien domina el terreno. Su cuerpo se mantenía en una pose imposible: el torso inclinado hacia adelante, casi paralelo al agua, desafiando la gravedad mientras su larga cabellera plateada flotaba a su alrededor como si estuviera sumergida en una corriente invisible.
    ​Con una sonrisa ladeada y una mirada dorada que parecía leer tus pensamientos más profundos, levantó dos dedos en un gesto despreocupado de victoria.

    ​— "Llegas tarde a la función" —dijo con una voz suave pero que vibraba con un poder latente—. Pero no te preocupes, el plato principal acaba de aterrizar. ¿Empezamos, o vas a seguir admirando el paisaje?—

    ​Sin esperar respuesta, su expresión se tornó más profunda, y el aura a su alrededor se expandió, haciendo que las aves de sombra se detuvieran en seco en el aire.

    ​— Pero donde están mis modales...—continuó, y la elegancia de su postura se volvió letal—. Ante ti no solo tienes a una viajera. Soy la Maestra del Hilo de Plata y el Vacío, guardiana de las corrientes que fluyen entre lo que ves y lo que temes. En este desfiladero, yo soy la directora de la orquesta y la coreógrafa del caos. Y hoy, he decidido que serás mi coprotagonista.—

    ​Dio un pequeño giro sobre su tacón, y el agua bajo sus pies comenzó a brillar con un fulgor mercurial.

    ​— Dime... ¿estás preparado para una lección de la Maestra Yixuan, o el miedo ya ha cortado tus cuerdas?
    — El aire en el desfiladero de cristal se volvió gélido de repente. Las aves de sombra, que suelen ser presagios de eventos inusuales, comenzaron a arremolinarse en un frenesí de plumas oscuras que nublaron el sol por un instante. Antes de que pudieras reaccionar, el sonido del agua rompiéndose bajo un impacto preciso resonó contra las paredes de piedra, enviando una fina cortina de rocío hacia ti. ​Allí estaba ella. ​Yixuan no parecía haber caído del cielo, sino más bien haberlo reclamado. Sus tacones se posaron sobre la superficie del agua con la ligereza de una pluma, pero con la firmeza de quien domina el terreno. Su cuerpo se mantenía en una pose imposible: el torso inclinado hacia adelante, casi paralelo al agua, desafiando la gravedad mientras su larga cabellera plateada flotaba a su alrededor como si estuviera sumergida en una corriente invisible. ​Con una sonrisa ladeada y una mirada dorada que parecía leer tus pensamientos más profundos, levantó dos dedos en un gesto despreocupado de victoria. ​— "Llegas tarde a la función" —dijo con una voz suave pero que vibraba con un poder latente—. Pero no te preocupes, el plato principal acaba de aterrizar. ¿Empezamos, o vas a seguir admirando el paisaje?— ​Sin esperar respuesta, su expresión se tornó más profunda, y el aura a su alrededor se expandió, haciendo que las aves de sombra se detuvieran en seco en el aire. ​— Pero donde están mis modales...—continuó, y la elegancia de su postura se volvió letal—. Ante ti no solo tienes a una viajera. Soy la Maestra del Hilo de Plata y el Vacío, guardiana de las corrientes que fluyen entre lo que ves y lo que temes. En este desfiladero, yo soy la directora de la orquesta y la coreógrafa del caos. Y hoy, he decidido que serás mi coprotagonista.— ​Dio un pequeño giro sobre su tacón, y el agua bajo sus pies comenzó a brillar con un fulgor mercurial. ​— Dime... ¿estás preparado para una lección de la Maestra Yixuan, o el miedo ya ha cortado tus cuerdas?
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  • Rol privado con: ⁂ 𝐀ndrew 𝐒erguéi 𝄒

    El tiempo pasó, era obvio, un frasco que parecía perfume, en verdad era un potente somnífero que ella casualmente dejó en el ambiente, ambos durmieron mientras el auto era transportado, ya los esperaban.

    Cuando ambos despertaron, estaban en una locación secreta, recostados en los sillones suaves, en el ambiente un exquisito aroma a sándalo, en la mesita en frente de los sofás donde ellos se encontraban té, bocadillos, asi como sus identificaciones.

    Pero no solo eso, los habían vestido con otra ropa, para él, un traje de tres piezas, con solapas de satin, incluso lo habían peinado y colocado mancuernillas y guantes negros.

    Para ella, un vestido negro de terciopelo largo, con el cabello recogido y zapatos de tacón de alguna marca de prestigio.

    Cuando ella despertó, se sentó a su lado, revisando a detalle su ropa y lo atractivo que se veía de esa manera, acarició suavemente su rostro.

    ── Despierta, mi soldado de plomo. ──
    Siguió con las suaves caricias hasta que lo vio moverse un poco.

    Ella se giró para servirse una taza de té el cual ya sabía que tenía lo necesario para despertar, desintoxicarse y volver a completa lucidez.

    Observó a su alrededor, esbozó una sonrisa más amplia y luego suspiró con alivio.

    ── vamos a conocerlo a él.... mein Doktor ──
    llevó su mano a su pecho.

    ── Andrew, vas a conocer a Joseph Goebbels ──
    Mencionó, pero todo era silencio, ni un solo paso a la distancia, nada, tal y como si estuvieran ellos dos solos.

    Rol privado con: [ame.tourmentee] El tiempo pasó, era obvio, un frasco que parecía perfume, en verdad era un potente somnífero que ella casualmente dejó en el ambiente, ambos durmieron mientras el auto era transportado, ya los esperaban. Cuando ambos despertaron, estaban en una locación secreta, recostados en los sillones suaves, en el ambiente un exquisito aroma a sándalo, en la mesita en frente de los sofás donde ellos se encontraban té, bocadillos, asi como sus identificaciones. Pero no solo eso, los habían vestido con otra ropa, para él, un traje de tres piezas, con solapas de satin, incluso lo habían peinado y colocado mancuernillas y guantes negros. Para ella, un vestido negro de terciopelo largo, con el cabello recogido y zapatos de tacón de alguna marca de prestigio. Cuando ella despertó, se sentó a su lado, revisando a detalle su ropa y lo atractivo que se veía de esa manera, acarició suavemente su rostro. ── Despierta, mi soldado de plomo. ── Siguió con las suaves caricias hasta que lo vio moverse un poco. Ella se giró para servirse una taza de té el cual ya sabía que tenía lo necesario para despertar, desintoxicarse y volver a completa lucidez. Observó a su alrededor, esbozó una sonrisa más amplia y luego suspiró con alivio. ── vamos a conocerlo a él.... mein Doktor ── llevó su mano a su pecho. ── Andrew, vas a conocer a Joseph Goebbels ── Mencionó, pero todo era silencio, ni un solo paso a la distancia, nada, tal y como si estuvieran ellos dos solos.
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  • Darküs no entiende por qué siempre tiene que ser él el que dé el primer paso. El que demuestre, el que esté ahí, el que deje las cosas claras desde el principio. No le cuesta decir lo que siente, no le cuesta quedarse, no le cuesta intentarlo. Lo que le cuesta es hacerlo solo y no comprende por que todos callan.

    Le gustaría que todo fuera más recíproco. Que no fuera siempre el mismo peso sobre sus hombros. Que alguien diera un paso hacia él sin que tuviera que pedirlo, por qué él ya lo habría dado. Porque cuando las cosas se dicen tardr, ya no sirven. Llegan como reproches, como cuentas pendientes que nunca fueron suyas por qué Darküs ya dejará de escuchar.

    Ahí es cuando aprieta los puños, por rabia y por frustración. Porque estuvo, porque habló, porque avisó. Y aun así le reclaman. Le muestran sentimientos cuando ya no pueden cambiar nada, cuando el cansancio ya ha hecho mella y él ya no dará más primeros pasos, no subirá fotos, no iniciará la conversación, no mostrará más su afecto.

    Solo quiere eso, reciprocidad. Quiere que si él da un paso, alguien camine a su lado. Ni delante, ni detrás, a la vez, a su lado. Es lo justo ¿No?
    Darküs no entiende por qué siempre tiene que ser él el que dé el primer paso. El que demuestre, el que esté ahí, el que deje las cosas claras desde el principio. No le cuesta decir lo que siente, no le cuesta quedarse, no le cuesta intentarlo. Lo que le cuesta es hacerlo solo y no comprende por que todos callan. Le gustaría que todo fuera más recíproco. Que no fuera siempre el mismo peso sobre sus hombros. Que alguien diera un paso hacia él sin que tuviera que pedirlo, por qué él ya lo habría dado. Porque cuando las cosas se dicen tardr, ya no sirven. Llegan como reproches, como cuentas pendientes que nunca fueron suyas por qué Darküs ya dejará de escuchar. Ahí es cuando aprieta los puños, por rabia y por frustración. Porque estuvo, porque habló, porque avisó. Y aun así le reclaman. Le muestran sentimientos cuando ya no pueden cambiar nada, cuando el cansancio ya ha hecho mella y él ya no dará más primeros pasos, no subirá fotos, no iniciará la conversación, no mostrará más su afecto. Solo quiere eso, reciprocidad. Quiere que si él da un paso, alguien camine a su lado. Ni delante, ni detrás, a la vez, a su lado. Es lo justo ¿No?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Y él ahí, de lo más lindo, angelical y buscando su comodidad, dando pataditas y golpes al moverse en su bolsita gestacional.
    Y eso que todavía las alas no le han crecido o sería peor, por suerte esas empiezan a desarrollarse ya fuera del vientre.
    Y él ahí, de lo más lindo, angelical y buscando su comodidad, dando pataditas y golpes al moverse en su bolsita gestacional. Y eso que todavía las alas no le han crecido o sería peor, por suerte esas empiezan a desarrollarse ya fuera del vientre.
    Ten un hijo decia, no va a doler nada decia, estaré a tu lado para que cuides de mi hijo decia...

    Miserable mentiroso donde vuelva a ver su repulsivo rostro le voy a arrancar los músculos faciales !!

    -se sienta abrazándose las piernas usando sus propias alas para protegerse del mundo exterior y llorar sin ser juzgada por los demás. Nadie le dijo que cargar al portador de la luz en su vientre sería tan doloroso además de que alguien parece que acaba de descubrir que tiene extremidades y no a dejado de dar patadas y moverse dentro de su placenta.
    Sumado al dolor, cansancio, nauseas y la perdida de apetito repentina el cansancio físico y mental ya hacían presencia cargar con ese embarazo sola comienza a cobrarle factura lo suficiente como para volver a ver al Adán que solo aparece cuando el estrés la está consumiendo -
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  • El suelo en el que fui sembrado estaba podrido, y aún así crecí.
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