• - No soy un monstruo a pesar de lo que pueda parecer, me duele cuando he de matar a gente que no se lo merece. Pero así es esto, o ellos o tú, al final convives con ese vacío, y llegas a la indiferencia, pero hay algunas muertes que siempre dejan una espina clavada, hay que aprender a ignorarla.
    - No soy un monstruo a pesar de lo que pueda parecer, me duele cuando he de matar a gente que no se lo merece. Pero así es esto, o ellos o tú, al final convives con ese vacío, y llegas a la indiferencia, pero hay algunas muertes que siempre dejan una espina clavada, hay que aprender a ignorarla.
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  • -La tormenta no habia cesado, desde lo mas alto del castillo, donde el viento golpeaba con furia y la lluvia caia como agujas heladas, la figura del ogro azul permanecia inmovil. De frente a sus seguidores, sus manos, enormes, descansaban sobre la piedra humeda del balcon, El agua recorria cada surco de sus musculos, cada cicatriz, cada marca de guerra grabada en su piel, sus cuernos se alzaban oscuros contra los relampagos que partian el cielo en dos, y abajo.. abajo no habia un simple ejercito, habia un oceano, antorchas encendidas hasta donde alcanzaba la vista, Banderas agitandose, Millones de criaturas, orcos, goblins, lizzardmens, kobolds, trolls, Ogros y Hombres bestia de diferentes clases, pegados unos contra los otros, formando una masa viva que respiraba, rugia y esperaba por su amo, todo ese poder, todo ese caos, le pertenecia solo a el-

    -El ogro no se movio al principio, dejo que el silencio pesara, que la expectativa creciera como una precion insoportable en la garganta de miles, entonces hablo, su voz descendio desde lo alto, profunda, arrastrada por el viento, imposible de ignorar-

    "Este era vuestro Amo."

    -Dijo el Ogro levantando el craneo enorme de un demonio, el cual ya no tenia carne en su calavera, solo huesos y sangre, un murmullo se agito en la inmensidad, como una bestia removiendose bajo la superficie. Todos podian ver el estado de su antiguo señor-

    "Se autoproclamaba como el señor de todo, pero termino suplicando por su vida..le arranque los ojos, le corte la lengua y aun pedia piedad, no se defendio, solo huyo como un cobarde! UNA BASURA ASI NO MERECE LLAMARSE AMO DE ESTAS TIERRAS!"

    -Dijo aplastando el craneo entre sus manos, al hacerlo todo el oceano de Bestias, ese ejercito de millones comenzo a gritar y festejar, un nuevo señor habia aparecido, un señor que no moriria aunque lo reducieran a cenizas-
    -La tormenta no habia cesado, desde lo mas alto del castillo, donde el viento golpeaba con furia y la lluvia caia como agujas heladas, la figura del ogro azul permanecia inmovil. De frente a sus seguidores, sus manos, enormes, descansaban sobre la piedra humeda del balcon, El agua recorria cada surco de sus musculos, cada cicatriz, cada marca de guerra grabada en su piel, sus cuernos se alzaban oscuros contra los relampagos que partian el cielo en dos, y abajo.. abajo no habia un simple ejercito, habia un oceano, antorchas encendidas hasta donde alcanzaba la vista, Banderas agitandose, Millones de criaturas, orcos, goblins, lizzardmens, kobolds, trolls, Ogros y Hombres bestia de diferentes clases, pegados unos contra los otros, formando una masa viva que respiraba, rugia y esperaba por su amo, todo ese poder, todo ese caos, le pertenecia solo a el- -El ogro no se movio al principio, dejo que el silencio pesara, que la expectativa creciera como una precion insoportable en la garganta de miles, entonces hablo, su voz descendio desde lo alto, profunda, arrastrada por el viento, imposible de ignorar- "Este era vuestro Amo." -Dijo el Ogro levantando el craneo enorme de un demonio, el cual ya no tenia carne en su calavera, solo huesos y sangre, un murmullo se agito en la inmensidad, como una bestia removiendose bajo la superficie. Todos podian ver el estado de su antiguo señor- "Se autoproclamaba como el señor de todo, pero termino suplicando por su vida..le arranque los ojos, le corte la lengua y aun pedia piedad, no se defendio, solo huyo como un cobarde! UNA BASURA ASI NO MERECE LLAMARSE AMO DE ESTAS TIERRAS!" -Dijo aplastando el craneo entre sus manos, al hacerlo todo el oceano de Bestias, ese ejercito de millones comenzo a gritar y festejar, un nuevo señor habia aparecido, un señor que no moriria aunque lo reducieran a cenizas-
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  • Las calles de Ciudad Pentagrama ardían con su caos habitual, pero Lucifer Morningstar caminaba distraído, hundido en sus propios pensamientos. Cada paso lo acercaba más al hotel… y también a una duda que no lograba ignorar.
    No temía entrar por Charlie. Temía entrar por él.
    Alastor.
    Su ausencia había dejado heridas, silencios demasiado largos. Y sabía que Alastor no era alguien que olvidara con facilidad. La idea de mirarlo de frente y encontrar rechazo en sus ojos le pesaba más de lo que quería admitir.
    Al llegar, se detuvo justo afuera del Hazbin Hotel. Miró las puertas sin atreverse a cruzarlas, con una extraña tensión en el pecho.
    Por primera vez en mucho tiempo, Lucifer Morningstar simplemente se quedó ahí, sin saber si entrar… o marcharse.
    Las calles de Ciudad Pentagrama ardían con su caos habitual, pero Lucifer Morningstar caminaba distraído, hundido en sus propios pensamientos. Cada paso lo acercaba más al hotel… y también a una duda que no lograba ignorar. No temía entrar por Charlie. Temía entrar por él. Alastor. Su ausencia había dejado heridas, silencios demasiado largos. Y sabía que Alastor no era alguien que olvidara con facilidad. La idea de mirarlo de frente y encontrar rechazo en sus ojos le pesaba más de lo que quería admitir. Al llegar, se detuvo justo afuera del Hazbin Hotel. Miró las puertas sin atreverse a cruzarlas, con una extraña tensión en el pecho. Por primera vez en mucho tiempo, Lucifer Morningstar simplemente se quedó ahí, sin saber si entrar… o marcharse.
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  • No es la devoción lo que me sostiene… es la curiosidad.
    Observar a los humanos es un ejercicio peculiar. Se aferran a emociones efímeras como si fueran eternas, como si el amor no fuera más que una variable inestable dentro de una ecuación mal planteada. Y aun así… hay algo en esa imperfección que resulta fascinante. Algo que ni siquiera yo, con toda mi razón intacta, logro descifrar del todo.
    He aprendido que el poder no reside únicamente en la fuerza, sino en comprender aquello que otros ignoran. Los deseos ocultos, las contradicciones silenciosas… esas son las verdaderas llaves. Porque incluso el ser más firme puede quebrarse si tocas el punto correcto.
    A veces me pregunto si mi propia existencia es distinta. Si mis pensamientos son realmente míos… o simplemente el reflejo de algo más grande que aún no alcanzo a comprender. Pero esa duda no me debilita.
    Al contrario… me impulsa.
    Porque si hay algo que define mi naturaleza, no es la obediencia…
    es la necesidad de entenderlo todo.
    No es la devoción lo que me sostiene… es la curiosidad. Observar a los humanos es un ejercicio peculiar. Se aferran a emociones efímeras como si fueran eternas, como si el amor no fuera más que una variable inestable dentro de una ecuación mal planteada. Y aun así… hay algo en esa imperfección que resulta fascinante. Algo que ni siquiera yo, con toda mi razón intacta, logro descifrar del todo. He aprendido que el poder no reside únicamente en la fuerza, sino en comprender aquello que otros ignoran. Los deseos ocultos, las contradicciones silenciosas… esas son las verdaderas llaves. Porque incluso el ser más firme puede quebrarse si tocas el punto correcto. A veces me pregunto si mi propia existencia es distinta. Si mis pensamientos son realmente míos… o simplemente el reflejo de algo más grande que aún no alcanzo a comprender. Pero esa duda no me debilita. Al contrario… me impulsa. Porque si hay algo que define mi naturaleza, no es la obediencia… es la necesidad de entenderlo todo.
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  • *tras haberse dejado capturar por un grupo de goblins en el bosque, estos mismos descubrieron algo inesperado tras atarle las piernas en una posición donde las abriera*

    Goblin: que significa esto, ¿¡Eres un chico!?

    Pues si, estuve diciéndoles eso todo el camino pero estaban ignorandome, dejando eso de lado, ¿Van a darme su leche? Es un si o un no, decidanse.
    *tras haberse dejado capturar por un grupo de goblins en el bosque, estos mismos descubrieron algo inesperado tras atarle las piernas en una posición donde las abriera* Goblin: que significa esto, ¿¡Eres un chico!? Pues si, estuve diciéndoles eso todo el camino pero estaban ignorandome, dejando eso de lado, ¿Van a darme su leche? Es un si o un no, decidanse.
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  • Hay momento dónde siento que, mostrar mucho interés por alguien es una sentencia directa a ser ignorada.

    Quizás mi peor error es querer algo que simplemente no es para mi
    Hay momento dónde siento que, mostrar mucho interés por alguien es una sentencia directa a ser ignorada. Quizás mi peor error es querer algo que simplemente no es para mi
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  • —Mírame bien. Soy la viva imagen de la perfección médica —alardeó, chasqueando la lengua con diversión—. Por supuesto que habría sido magnífica en esto, pero mis honorarios serían exclusivos. Que alguien tan hermosa te tome la temperatura te costaría mínimo medio millón de yenes la consulta. (?)
    —Mírame bien. Soy la viva imagen de la perfección médica —alardeó, chasqueando la lengua con diversión—. Por supuesto que habría sido magnífica en esto, pero mis honorarios serían exclusivos. Que alguien tan hermosa te tome la temperatura te costaría mínimo medio millón de yenes la consulta. (?)
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  • CAZA

    Cae la noche… y conmigo desciende el juicio.
    Las ciudades duermen, ignorantes,
    mientras mis alas rasgan el silencio
    como un presagio que nadie comprende.
    Huelo el miedo antes de que exista,
    lo saboreo en el latido torpe
    de quienes creen poder esconderse
    de lo inevitable.
    No corro. No persigo.
    La caza… viene a mí.
    Sus pasos vacilan,
    sus almas gritan antes que sus bocas,
    y en ese instante —tan frágil—
    decido si merecen desaparecer.
    No es hambre lo que me guía,
    ni crueldad… aunque así lo nombren.
    Es orden. Es propósito.
    Es la dulce armonía de un mundo corregido.
    Mis alas cubren la luna,
    y por un segundo… todo queda en sombras.
    Ahí es cuando entienden.
    No hay escape del cielo que cae.
    CAZA Cae la noche… y conmigo desciende el juicio. Las ciudades duermen, ignorantes, mientras mis alas rasgan el silencio como un presagio que nadie comprende. Huelo el miedo antes de que exista, lo saboreo en el latido torpe de quienes creen poder esconderse de lo inevitable. No corro. No persigo. La caza… viene a mí. Sus pasos vacilan, sus almas gritan antes que sus bocas, y en ese instante —tan frágil— decido si merecen desaparecer. No es hambre lo que me guía, ni crueldad… aunque así lo nombren. Es orden. Es propósito. Es la dulce armonía de un mundo corregido. Mis alas cubren la luna, y por un segundo… todo queda en sombras. Ahí es cuando entienden. No hay escape del cielo que cae.
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  • Coᥒtιᥒυᥲᥴιóᥒ > Roᥣᥱρᥣᥲყ Exᥴᥣυsινᥱ >> 𝐃𝐫𝐚 𝐒𝐚𝐦𝐚𝐧𝐭𝐡𝐚 𝐓𝐚𝐤𝐚𝐡𝐚𝐬𝐡𝐢

    《𝐀 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐧𝐞𝐫 𝐨𝐟 𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐫𝐥𝐝, 𝐞𝐯𝐞𝐫𝐲𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠 𝐠𝐨𝐞𝐬 𝐬𝐦𝐨𝐨𝐭𝐡𝐥𝐲.》

    La puerta del consultorio finalmente se abrió tras dos horas de espera, dejando escapar ese olor aséptico y metálico tan propio de las clínicas de alta gama.

    Frederick emergió con el saco descansando sobre el antebrazo y las mangas de la camisa recogidas; en su muñeca, el acero de su Vacheron Constantin captó la luz del pasillo con un destello frío, una marca de éxito que no necesitaba gritar para ser reconocida.

    Su mano derecha, ahora una masa blanca y rígida de vendajes, contrastaba con la soltura de su andar.

    Mientras observaba a la Dra. Samantha intercambiar saludos con el cirujano, Frederick sintió una punzada de admiración.
    «Se mueve en este mundo con una gracia que yo apenas estoy aprendiendo», pensó, adoptando una postura de guardián silencioso. Había algo casi infantil en su docilidad actual, producto de un cóctel de fármacos que suavizaba sus facciones y hacía que el peso del folder con documentos se sintiera extrañamente ligero.

    Una reverencia después, una despedida corta y una "amenaza" de no automedicarse después y ya estaban caminando de regreso por los pasillos.

    —Cuando me hablaron del nivel de la cirugía en Japón, pensé que era puro marketing, una forma elegante de atraer divisas —admitió con una risa breve, el tono de su voz arrastrado levemente por el efecto de los analgésicos.
    —Tuve que tragarme mi orgullo europeo para aceptar que aquí el futuro ya llegó. Jamás imaginé que, a mis años, mi mayor reto sería dominar los kanjis, pero este país tiene una paciencia que te obliga a ser mejor. —

    Pese a la bruma en su cabeza, su instinto de caballero no flaqueó. Con la mano izquierda, la "sana", se las ingenió para empujar las pesadas puertas batientes, ignorando el ligero desequilibrio que sentía. Al llegar al estacionamiento, el calor del asfalto le subió por las piernas, pero se mantuvo firme para abrirle la puerta a ella antes de desplomarse con elegancia en el asiento del copiloto.

    En la pantalla de su móvil, Tabelog mostraba un sinfín de opciones, pero sus ojos se iluminaron al ver un diner de estética americana. El contraste de un refugio occidental en medio de la metrópolis japonesa le pareció el cierre perfecto.

    Con la ruta ya trazada y el ánimo elevado por la química del medicamento y la calidez de su compañía, Frederick se permitió hundirse en el cuero del asiento. Aquella ciudad ya no se sentía extraña; se sentía como un destino que valía la pena habitar.
    Coᥒtιᥒυᥲᥴιóᥒ > Roᥣᥱρᥣᥲყ Exᥴᥣυsινᥱ >> [Samantha_Takahashi] 《𝐀 𝐭𝐡𝐢𝐬 𝐜𝐨𝐫𝐧𝐞𝐫 𝐨𝐟 𝐭𝐡𝐞 𝐰𝐨𝐫𝐥𝐝, 𝐞𝐯𝐞𝐫𝐲𝐭𝐡𝐢𝐧𝐠 𝐠𝐨𝐞𝐬 𝐬𝐦𝐨𝐨𝐭𝐡𝐥𝐲.》 La puerta del consultorio finalmente se abrió tras dos horas de espera, dejando escapar ese olor aséptico y metálico tan propio de las clínicas de alta gama. Frederick emergió con el saco descansando sobre el antebrazo y las mangas de la camisa recogidas; en su muñeca, el acero de su Vacheron Constantin captó la luz del pasillo con un destello frío, una marca de éxito que no necesitaba gritar para ser reconocida. Su mano derecha, ahora una masa blanca y rígida de vendajes, contrastaba con la soltura de su andar. Mientras observaba a la Dra. Samantha intercambiar saludos con el cirujano, Frederick sintió una punzada de admiración. «Se mueve en este mundo con una gracia que yo apenas estoy aprendiendo», pensó, adoptando una postura de guardián silencioso. Había algo casi infantil en su docilidad actual, producto de un cóctel de fármacos que suavizaba sus facciones y hacía que el peso del folder con documentos se sintiera extrañamente ligero. Una reverencia después, una despedida corta y una "amenaza" de no automedicarse después y ya estaban caminando de regreso por los pasillos. —Cuando me hablaron del nivel de la cirugía en Japón, pensé que era puro marketing, una forma elegante de atraer divisas —admitió con una risa breve, el tono de su voz arrastrado levemente por el efecto de los analgésicos. —Tuve que tragarme mi orgullo europeo para aceptar que aquí el futuro ya llegó. Jamás imaginé que, a mis años, mi mayor reto sería dominar los kanjis, pero este país tiene una paciencia que te obliga a ser mejor. — Pese a la bruma en su cabeza, su instinto de caballero no flaqueó. Con la mano izquierda, la "sana", se las ingenió para empujar las pesadas puertas batientes, ignorando el ligero desequilibrio que sentía. Al llegar al estacionamiento, el calor del asfalto le subió por las piernas, pero se mantuvo firme para abrirle la puerta a ella antes de desplomarse con elegancia en el asiento del copiloto. En la pantalla de su móvil, Tabelog mostraba un sinfín de opciones, pero sus ojos se iluminaron al ver un diner de estética americana. El contraste de un refugio occidental en medio de la metrópolis japonesa le pareció el cierre perfecto. Con la ruta ya trazada y el ánimo elevado por la química del medicamento y la calidez de su compañía, Frederick se permitió hundirse en el cuero del asiento. Aquella ciudad ya no se sentía extraña; se sentía como un destino que valía la pena habitar.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Haré limpieza de agregados, si, se que me tardo en responder, pero si comentaré algo, el que mi cuenta diga que es +18, no significa que todo es sexo, entienden? Al menos tengan una trama para el rol, si llegue a considerar a algunos pjs para partner de Yoru, pero si van a hacerse las reinas cuando ella quiere ir más allá, enserio, mejor ni busquen qué los agregue, no diré nombres, pero enserio si cuando ella quiere tener o le interesa un pj para ser pareja, y solo vienen con sus actitudes o ignorar, la borran y quieren volver a agregarla, NO, ok?
    Haré limpieza de agregados, si, se que me tardo en responder, pero si comentaré algo, el que mi cuenta diga que es +18, no significa que todo es sexo, entienden? Al menos tengan una trama para el rol, si llegue a considerar a algunos pjs para partner de Yoru, pero si van a hacerse las reinas cuando ella quiere ir más allá, enserio, mejor ni busquen qué los agregue, no diré nombres, pero enserio si cuando ella quiere tener o le interesa un pj para ser pareja, y solo vienen con sus actitudes o ignorar, la borran y quieren volver a agregarla, NO, ok?
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