• El chico seguiria corriendo por la mansion Spencer, ya tendria una pistola en manos.Tras horas matando Zombies llegaria a una especie de laboratorio...Leeria unos informes

    -"Proyectos Umbrella:Tyrant"-

    -"Wesker...Sin duda esto es trabajo de Wesker"

    Uno de los mounstros ubicados en unas capsulas de la esquina se saldria de la capsula tras romperse, Koji escaparia del laboratorio, aun asi el mounstro lo perseguiria a la Mansion y tuvo que esquivar multiples garras, las balas no le hacian nada, finalmente Koji logra apuntarle por la espalda, al corazon, no sabe si funcione, pero tiene que probar.

    -"VEAMOS SI ESTO FUNCIONA!"
    El chico seguiria corriendo por la mansion Spencer, ya tendria una pistola en manos.Tras horas matando Zombies llegaria a una especie de laboratorio...Leeria unos informes -"Proyectos Umbrella:Tyrant"- -"Wesker...Sin duda esto es trabajo de Wesker" Uno de los mounstros ubicados en unas capsulas de la esquina se saldria de la capsula tras romperse, Koji escaparia del laboratorio, aun asi el mounstro lo perseguiria a la Mansion y tuvo que esquivar multiples garras, las balas no le hacian nada, finalmente Koji logra apuntarle por la espalda, al corazon, no sabe si funcione, pero tiene que probar. -"VEAMOS SI ESTO FUNCIONA!"
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  • Una fina línea.
    Fandom OC
    Categoría Acción
    [En el interior de la mansión Blutrichter]

    Aunque rara vez se encontrase en la mansión de su familia, los pasillos ya le eran conocidos; demasiados años había pasado en este lugar, recordaba los entrenamientos como si aún estuviera pasando a través de ellos, entrenamientos tan violentos como eficaces, hechos para crear a los mejores cazadores que había, y es que de la familia Blutrichter no salían seres humanos, salían armas.

    La cazadora se detuvo frente a una puerta de adornos plateados, ojeando la manija se podían ver diferentes grabados del catolicismo, algo común en las pertenencias de la familia Blutrichter. Abrió la puerta y entró con paso rápido, y es que la habían llamado con prisas.

    En el centro de la sala había una luz, lugar donde se ubicaría la cazadora. Tratar de reconocer rostros era inútil, la oscuridad engullía a las personas que, con juicio, la observaban desde estrados posicionados para rodearla.

    ¿?: — Anneliese... — Dijo una voz grave, masculina.

    Podía reconocer esa voz, era su padre, el cabeza de la familia Blutrichter. Anneliese estaba firme, siempre lo estaba en presencia de sus superiores, pero la voz de su padre fue lo que hizo que tensara sus músculos. — Se ordenó mi presencia. — Pausó un segundo. — Anneliese se reporta, estado óptimo, lista para cumplir órdenes en nombre de los Blutrichter. — Dicho esto, una de sus rodillas besó el suelo y agachó la cabeza.

    ¿?: — Tenemos un nuevo destino para ti. — La voz pausó un momento antes de explicar la situación. — Se nos ha comunicado que el Vaticano requiere de nuestra ayuda, y como entenderás, debemos responder a este llamado. — La voz finalmente paró, permitiendo así a la cazadora alzar la voz.

    Anneliese alzó la cabeza lentamente antes de hablar. — ¿Bajo qué condiciones deberé operar? — Como era costumbre en ella, solicitaba toda la información disponible.

    ¿?: — Lo usual, pero esta vez se te asignará un compañero, desconocemos quién será, pero no dudamos que el Vaticano hará una buena elección. — Otra pausa. — En esta ocasión, serás portavoz de la familia, confío en que no fallarás. — Tras esto, el silencio reinó durante unos 15 segundos. — Retírate. — Finalizó.

    Sin esperar ni un segundo, la cazadora se retiró del lugar... Era momento de preparar el viaje, no fallaría a su familia.

    [Finalmente en el Vaticano]

    Los pasillos eran más angostos de lo que creía, llevaba rato siguiendo a alguien que, supuestamente, fue asignado para guiarla dentro del lugar. Sus ojos recorrían la figura del hombre tras cada paso, parecían haberse alejado bastante de cualquier oído curioso.

    Aunque había trabajado en misiones para el Vaticano varias veces, era la primera vez que se solicitaba su presencia directa a la hora de concretar la misión, era una experiencia nueva, pero no por ello estaba nerviosa, al contrario, tenía plena confianza en sus capacidades... Pero no sabía si podría decir lo mismo del compañero que se le asignaría.

    Tras otros 10 minutos de camino, llegaron a una puerta, grande, imponente "¿Por qué las proporciones eran tan exageradas en estos lugares?" Pensó, pero rápidamente empujó ese pensamiento a un lado cuando el hombre abrió la puerta, haciéndole señas para que entrase.

    Al entrar, el ambiente cambió por completo, los pasillos angostos se habían convertido en una gran sala con ornamentos que dejaban clara la riqueza que poseía el Vaticano, estaba claro que querían demostrar la grandeza del lugar, pero pese a lo que la cazadora pudiese pensar, esto sería una reunión.

    Frente a ella, en el centro de la sala se encontraban 5 hombres, todos la observaban con los mismos ojos vacíos, no sabía si la estaban juzgando o probando, pero sin perder el tiempo se colocó frente a ellos y alzó la voz. — Representando a la familia Blutrichter, Anneliese Blutrichter Eisenmark. — Habló alto y claro con voz firme.

    Los hombres se observaron entre si durante unos segundos, parece que estaban esperando a algo pero ¿A qué? Fue en ese momento que, desde la puerta de la que ella vino, se comenzaron a escuchar unos pasos aproximándose.
    [En el interior de la mansión Blutrichter] Aunque rara vez se encontrase en la mansión de su familia, los pasillos ya le eran conocidos; demasiados años había pasado en este lugar, recordaba los entrenamientos como si aún estuviera pasando a través de ellos, entrenamientos tan violentos como eficaces, hechos para crear a los mejores cazadores que había, y es que de la familia Blutrichter no salían seres humanos, salían armas. La cazadora se detuvo frente a una puerta de adornos plateados, ojeando la manija se podían ver diferentes grabados del catolicismo, algo común en las pertenencias de la familia Blutrichter. Abrió la puerta y entró con paso rápido, y es que la habían llamado con prisas. En el centro de la sala había una luz, lugar donde se ubicaría la cazadora. Tratar de reconocer rostros era inútil, la oscuridad engullía a las personas que, con juicio, la observaban desde estrados posicionados para rodearla. ¿?: — Anneliese... — Dijo una voz grave, masculina. Podía reconocer esa voz, era su padre, el cabeza de la familia Blutrichter. Anneliese estaba firme, siempre lo estaba en presencia de sus superiores, pero la voz de su padre fue lo que hizo que tensara sus músculos. — Se ordenó mi presencia. — Pausó un segundo. — Anneliese se reporta, estado óptimo, lista para cumplir órdenes en nombre de los Blutrichter. — Dicho esto, una de sus rodillas besó el suelo y agachó la cabeza. ¿?: — Tenemos un nuevo destino para ti. — La voz pausó un momento antes de explicar la situación. — Se nos ha comunicado que el Vaticano requiere de nuestra ayuda, y como entenderás, debemos responder a este llamado. — La voz finalmente paró, permitiendo así a la cazadora alzar la voz. Anneliese alzó la cabeza lentamente antes de hablar. — ¿Bajo qué condiciones deberé operar? — Como era costumbre en ella, solicitaba toda la información disponible. ¿?: — Lo usual, pero esta vez se te asignará un compañero, desconocemos quién será, pero no dudamos que el Vaticano hará una buena elección. — Otra pausa. — En esta ocasión, serás portavoz de la familia, confío en que no fallarás. — Tras esto, el silencio reinó durante unos 15 segundos. — Retírate. — Finalizó. Sin esperar ni un segundo, la cazadora se retiró del lugar... Era momento de preparar el viaje, no fallaría a su familia. [Finalmente en el Vaticano] Los pasillos eran más angostos de lo que creía, llevaba rato siguiendo a alguien que, supuestamente, fue asignado para guiarla dentro del lugar. Sus ojos recorrían la figura del hombre tras cada paso, parecían haberse alejado bastante de cualquier oído curioso. Aunque había trabajado en misiones para el Vaticano varias veces, era la primera vez que se solicitaba su presencia directa a la hora de concretar la misión, era una experiencia nueva, pero no por ello estaba nerviosa, al contrario, tenía plena confianza en sus capacidades... Pero no sabía si podría decir lo mismo del compañero que se le asignaría. Tras otros 10 minutos de camino, llegaron a una puerta, grande, imponente "¿Por qué las proporciones eran tan exageradas en estos lugares?" Pensó, pero rápidamente empujó ese pensamiento a un lado cuando el hombre abrió la puerta, haciéndole señas para que entrase. Al entrar, el ambiente cambió por completo, los pasillos angostos se habían convertido en una gran sala con ornamentos que dejaban clara la riqueza que poseía el Vaticano, estaba claro que querían demostrar la grandeza del lugar, pero pese a lo que la cazadora pudiese pensar, esto sería una reunión. Frente a ella, en el centro de la sala se encontraban 5 hombres, todos la observaban con los mismos ojos vacíos, no sabía si la estaban juzgando o probando, pero sin perder el tiempo se colocó frente a ellos y alzó la voz. — Representando a la familia Blutrichter, Anneliese Blutrichter Eisenmark. — Habló alto y claro con voz firme. Los hombres se observaron entre si durante unos segundos, parece que estaban esperando a algo pero ¿A qué? Fue en ese momento que, desde la puerta de la que ella vino, se comenzaron a escuchar unos pasos aproximándose.
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    Categoría Aventura
    𝒵𝔢𝔫𝑦𝔱𝔥 𝔐𝔬𝔯𝔱

    Había sido invitado a una fiesta por parte de un contratista. Era una forma de agradecerle -además del pago- del trabajo realizado.

    Normalmente el dragón no aceptaría ir a esa clase de eventos, le molestaba el uso de ropa formal, ya que suficiente hacía con aparentar ser un humano, para que ahora tuviera que lucir formal conforme las normas humanas.

    No obstante debía admitir que era el mejor plan que tenía. Quedarse solo pensando sobre sus pecados del pasado y sus fracasos para encontrar a alguien que fuese una compañera, le hacían caer en una notoria depresión.

    Era mejor despejar su mente.

    Así que ahí se encontraba, en el salón principal de una mansión, donde veía a diversas personas.

    Se acercaría al anfitrión quien por protocolo le saludó y le hizo extensiva la presentación de diversas personas.

    Pocos sabían su naturaleza, y por eso él estaba fingiendo lo más posible ser un simple humano.

    Pero entre todas las personas que saludó, la última sin duda fue la más cautivante. Una mujer hermosa, que vestía un atuendo oscuro que resaltaba su figura. Pero más allá de la belleza exterior, algo en ella le alertaba, en el mal sentido. Parecía un peligro con un rostro atractivo.
    [Zenyth.Mort] Había sido invitado a una fiesta por parte de un contratista. Era una forma de agradecerle -además del pago- del trabajo realizado. Normalmente el dragón no aceptaría ir a esa clase de eventos, le molestaba el uso de ropa formal, ya que suficiente hacía con aparentar ser un humano, para que ahora tuviera que lucir formal conforme las normas humanas. No obstante debía admitir que era el mejor plan que tenía. Quedarse solo pensando sobre sus pecados del pasado y sus fracasos para encontrar a alguien que fuese una compañera, le hacían caer en una notoria depresión. Era mejor despejar su mente. Así que ahí se encontraba, en el salón principal de una mansión, donde veía a diversas personas. Se acercaría al anfitrión quien por protocolo le saludó y le hizo extensiva la presentación de diversas personas. Pocos sabían su naturaleza, y por eso él estaba fingiendo lo más posible ser un simple humano. Pero entre todas las personas que saludó, la última sin duda fue la más cautivante. Una mujer hermosa, que vestía un atuendo oscuro que resaltaba su figura. Pero más allá de la belleza exterior, algo en ella le alertaba, en el mal sentido. Parecía un peligro con un rostro atractivo.
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  • Sin duda, la mansión Mortefleur no había cambiado en absoluto durante mi ausencia. Las paredes, los pasillos, el silencio solemne que la envolvía, todo permanecía exactamente igual. Sin embargo, mi regreso siempre lograba que mi presencia se sintiera en cada rincón del lugar.

    Abrí las puertas del gran salón. Tal como lo había dejado.

    Avancé con paso tranquilo hasta el escritorio. Al alzar la vista, noté la mirada de la ama de llaves posarse sobre mí con esa discreción impecable que la caracterizaba. No necesitaba palabras para entenderlo alguien aguardaba mi llegada.

    Con un leve gesto de la mano, le indiqué que lo hiciera pasar.

    –que curioso… le estaba esperando...– reí suave.

    Tomé asiento en el sillón, apoyando mi codo sobre el escritorio, brillante e interesada....

    //Finalmente eh regresado, para poder ponerme al tanto con los roles pendientes y seguir con las aventuras a mil ♥️ gracias a cada uno por su paciencia, estaré respondiendo a los mensajitos y rol por orden//
    Sin duda, la mansión Mortefleur no había cambiado en absoluto durante mi ausencia. Las paredes, los pasillos, el silencio solemne que la envolvía, todo permanecía exactamente igual. Sin embargo, mi regreso siempre lograba que mi presencia se sintiera en cada rincón del lugar. Abrí las puertas del gran salón. Tal como lo había dejado. Avancé con paso tranquilo hasta el escritorio. Al alzar la vista, noté la mirada de la ama de llaves posarse sobre mí con esa discreción impecable que la caracterizaba. No necesitaba palabras para entenderlo alguien aguardaba mi llegada. Con un leve gesto de la mano, le indiqué que lo hiciera pasar. –que curioso… le estaba esperando...– reí suave. Tomé asiento en el sillón, apoyando mi codo sobre el escritorio, brillante e interesada.... //Finalmente eh regresado, para poder ponerme al tanto con los roles pendientes y seguir con las aventuras a mil ♥️ gracias a cada uno por su paciencia, estaré respondiendo a los mensajitos y rol por orden//
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  • -Estaba caminado por la mansión Sparda, ༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒ la había dejado quedarse por ofrecerse a ayudarle a cuidar de los bebés.

    Ese momento, la androide se dirige a la habitación de los pequeños solo para ver como están, parecía que estaban dormidos, se detuvo frente a una de las cunas para ver el bebé en su interior. -

    Esto es algo que yo no podré hacer.

    -Dijo tras un leve suspiro y puso una mano en su vientre. Después voltea a ver a pequeño dormir, el pod se pone a su lado para avisarle que pronto sera hora de la comida para los bebés, 12B voltea a ver al pod pese a la cinta que cubre sus ojos, asiste y voltea a ver a durmiente bebé. -

    Gracias, enseguida voy, pod.
    -Estaba caminado por la mansión Sparda, [Alastor_rabbit] la había dejado quedarse por ofrecerse a ayudarle a cuidar de los bebés. Ese momento, la androide se dirige a la habitación de los pequeños solo para ver como están, parecía que estaban dormidos, se detuvo frente a una de las cunas para ver el bebé en su interior. - Esto es algo que yo no podré hacer. -Dijo tras un leve suspiro y puso una mano en su vientre. Después voltea a ver a pequeño dormir, el pod se pone a su lado para avisarle que pronto sera hora de la comida para los bebés, 12B voltea a ver al pod pese a la cinta que cubre sus ojos, asiste y voltea a ver a durmiente bebé. - Gracias, enseguida voy, pod.
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  • Corre Koji Kabuto por los pasillos de la mansion sin encontrar el minimo armamento para finalmente darse cuenta que lo habian rodeado seres de bajo intelecto

    "CARAJ- y ahora que se supone que haga para safarme de esta!"
    Corre Koji Kabuto por los pasillos de la mansion sin encontrar el minimo armamento para finalmente darse cuenta que lo habian rodeado seres de bajo intelecto "CARAJ- y ahora que se supone que haga para safarme de esta!"
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  • "SIEMPRE LOQUENDO CITY Y SUS BICHOS GIGANTES DESTRUYE CIUDADES DE MIERDA" *exploto uno que venia a la mansión a base de disparos explosivos (obviamente no?) desde la entrada* "ya es el cuarto del la semana y apenas es martes!"
    "SIEMPRE LOQUENDO CITY Y SUS BICHOS GIGANTES DESTRUYE CIUDADES DE MIERDA" *exploto uno que venia a la mansión a base de disparos explosivos (obviamente no?) desde la entrada* "ya es el cuarto del la semana y apenas es martes!"
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  • *nota la presencia de slguien mas aparte de la mia y la de mi smo en la mansión y voy corriendo* "quien es y que hace metiendose en mansion ajena sin pedir permiso... Que insolencia! " *desde ya empiezo a tirar mi habilidad secreta 'killing doll' que hace un chingo de dagas o cuchillos flotando en el aire apuntando en todas las direcciones saliendo disparados* "luego limpiare todo esto... Primero, eliminar al intruso."
    *nota la presencia de slguien mas aparte de la mia y la de mi smo en la mansión y voy corriendo* "quien es y que hace metiendose en mansion ajena sin pedir permiso... Que insolencia! 💢" *desde ya empiezo a tirar mi habilidad secreta 'killing doll' que hace un chingo de dagas o cuchillos flotando en el aire apuntando en todas las direcciones saliendo disparados* "luego limpiare todo esto... Primero, eliminar al intruso."
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  • "Si, por aqui es el camino a la mansión..." *me giro dandote la espalda mientras en mi mano tapada delante de mi ya aparecieron 3 dagas sin que lo notes por las dudas* "... Y dime, por que buscas a mi amo específicamente?"
    "Si, por aqui es el camino a la mansión..." *me giro dandote la espalda mientras en mi mano tapada delante de mi ya aparecieron 3 dagas sin que lo notes por las dudas* "... Y dime, por que buscas a mi amo específicamente?"
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  • Caminaba por un pasillo oscuro y solitario. Antes estaba acompañada de otra persona, pero se había perdido en aquella grande mansión.

    Una puerta se abría con un chirrido, ahora una luz la bañama y podía ver mejor. Volteó buscando a la persona que la había acompañado hasta adentro.

    —Ahí estás...
    Caminaba por un pasillo oscuro y solitario. Antes estaba acompañada de otra persona, pero se había perdido en aquella grande mansión. Una puerta se abría con un chirrido, ahora una luz la bañama y podía ver mejor. Volteó buscando a la persona que la había acompañado hasta adentro. —Ahí estás...
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