• The enemy of my enemy is my friend?
    Fandom OC
    Categoría Acción
    Las orillas de Iritriel, un sitio antiguo ubicado en un poblado olvidado de Islandia.

    Lugar de sucesos lo suficientemente irrelevantes como para pasar inadvertidos. Hasta que estos comienzan a afectar ciudades relevantes.

    De eso se trató en esta ocasión.

    Un ser oscuro, con aires de monarca, decidió apoderarse de un vestigio histórico. Se hizo amo y señor de un castillo deteriorado, donde algún señor feudal, o un regente perdió la vida.

    Bloques de piedra erosionados, desgastados por las lluvias y el paso del tiempo. Moho que se ha adueñado de la fachada exterior. Lápidas que adornaban el supuesto jardín, y un viejo camino polvoso que servía de "carretera" para acceder.

    Aquél sitio lejos de ser lo mejor del lugar, servía como guarida.

    El mencionado ser, se aprovechó de su linaje. Un vampiro de quinta que ahora había convertido a la población en sus vástagos. Ghouls sedientos de carne.

    La situación se había salido de control, y uno de los gobernantes vecinos había solicitado un servicio de exterminación.

    La familia Feu que tenía contactos en Europa fue seleccionada, y el ejecutor de esta hazaña sería un solo hombre, o mejor dicho, dragón.

    Así fue como el dragón de escamas naranjas, disfrazado de humano se dirigió hacia ese lugar. Desde Francia surcó el cielo para llegar hasta el destino deseado.

    Iba preparado para la ocasión. Su tradicional abrigo ignifugeo, su espada oscura, reliquia del clan, y "herencia" del primer dragón Feu. Un colmillo desgastado, negro, que servía como catalizador.

    Demasiado grande para ser llamado espada, aún cuando tenía empuñadura, y su forma tan distintiva le hacía parecer una clase de broma.

    Poseía también en su inventario, unas pequeñas cápsulas de aceite, que permitían la propagación del fuego.

    Su objetivo era claro, una limpieza profunda, sin destruir el castillo.

    ── Es una mierda cuando no me dejan actuar a libertad. ──

    Se dijo para si, a sabiendas que estaba solo.

    O eso pensaba, pues en el jardín, los ghouls comenzaban a mostrarse.

    Anneliese
    Las orillas de Iritriel, un sitio antiguo ubicado en un poblado olvidado de Islandia. Lugar de sucesos lo suficientemente irrelevantes como para pasar inadvertidos. Hasta que estos comienzan a afectar ciudades relevantes. De eso se trató en esta ocasión. Un ser oscuro, con aires de monarca, decidió apoderarse de un vestigio histórico. Se hizo amo y señor de un castillo deteriorado, donde algún señor feudal, o un regente perdió la vida. Bloques de piedra erosionados, desgastados por las lluvias y el paso del tiempo. Moho que se ha adueñado de la fachada exterior. Lápidas que adornaban el supuesto jardín, y un viejo camino polvoso que servía de "carretera" para acceder. Aquél sitio lejos de ser lo mejor del lugar, servía como guarida. El mencionado ser, se aprovechó de su linaje. Un vampiro de quinta que ahora había convertido a la población en sus vástagos. Ghouls sedientos de carne. La situación se había salido de control, y uno de los gobernantes vecinos había solicitado un servicio de exterminación. La familia Feu que tenía contactos en Europa fue seleccionada, y el ejecutor de esta hazaña sería un solo hombre, o mejor dicho, dragón. Así fue como el dragón de escamas naranjas, disfrazado de humano se dirigió hacia ese lugar. Desde Francia surcó el cielo para llegar hasta el destino deseado. Iba preparado para la ocasión. Su tradicional abrigo ignifugeo, su espada oscura, reliquia del clan, y "herencia" del primer dragón Feu. Un colmillo desgastado, negro, que servía como catalizador. Demasiado grande para ser llamado espada, aún cuando tenía empuñadura, y su forma tan distintiva le hacía parecer una clase de broma. Poseía también en su inventario, unas pequeñas cápsulas de aceite, que permitían la propagación del fuego. Su objetivo era claro, una limpieza profunda, sin destruir el castillo. ── Es una mierda cuando no me dejan actuar a libertad. ── Se dijo para si, a sabiendas que estaba solo. O eso pensaba, pues en el jardín, los ghouls comenzaban a mostrarse. [Made_To_Hunt]
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  • Resident evil 4
    Fandom 𝐑𝐞𝐬𝐢𝐝𝐞𝐧 𝐞𝐯𝐢𝐥
    Categoría Ciencia ficción
    [legend_crimson_bear_272]

    El viento frio y humedo de esta región olvidada de España me cala hasta los huesos pero no es nada que no pueda manejar. Llevo un buen rato observando este pueblo mugriento desde la sombra de los arboles muertos. Las casas de madera podrida parecen a punto de colapsar, y el olor a humo mezclado con algo que huele a sangre vieja esta por todas partes.

    Por el rabillo del ojo veo a los aldeanos patrullando los caminos de tierra con antorchas y trinchetes. Ya no queda rastro de humanidad en sus rostros, solo una obediencia ciega y ese brillo rojizo en los ojos. Un pitido sordo en mi comunicador rompe la tranquilidad del bosque. Es Wesker impaciente como siempre, exijiendo saber si ya localize la muestra de Las Plagas. Le respondo con mi tono habitual diciendo que todo va deacuerdo al plan, y corto la comunicación rápido antes de que empiese a darme uno de sus sermones.

    A través de mis binoculares distingo un movimiento brusco cerca de la plaza central. Ahi esta el. Esa chaqueta de cuero y ese flequillo rubio son inconfundibles... Leon. Vaya parece que el agente del presidente tiene la costumbre, de meterse en la boca del lobo sin dudarlo. Por un par de minutos me quedo viendolo esquivar los golpes de los aldeanos, sigue teniendo esa agilidad para sobrevivir. Parte de mi quiere bajar a darle una mano pero mis ordenes son claras, y el sentimentalismo no paga las cuentas.

    Guardo los binoculares en mi cinturón y preparo mi gancho de agarre, apuntando hacia la cornisa de una casa alta que da hacia la iglesia. Necesito llegar a una zona elevada para trazar una ruta hacia el castillo. Salto al vacio y siento el tiron del cable, aterrizando suavemente sobre las tejas resbaladizas por la lluvia fina. Justo debajo de mi posicion, escucho a un Ganado murmurando palabras rasposas en español antiguo... no tiene ni idea de que estoy justo sobre su cabeza.
    [legend_crimson_bear_272] El viento frio y humedo de esta región olvidada de España me cala hasta los huesos pero no es nada que no pueda manejar. Llevo un buen rato observando este pueblo mugriento desde la sombra de los arboles muertos. Las casas de madera podrida parecen a punto de colapsar, y el olor a humo mezclado con algo que huele a sangre vieja esta por todas partes. Por el rabillo del ojo veo a los aldeanos patrullando los caminos de tierra con antorchas y trinchetes. Ya no queda rastro de humanidad en sus rostros, solo una obediencia ciega y ese brillo rojizo en los ojos. Un pitido sordo en mi comunicador rompe la tranquilidad del bosque. Es Wesker impaciente como siempre, exijiendo saber si ya localize la muestra de Las Plagas. Le respondo con mi tono habitual diciendo que todo va deacuerdo al plan, y corto la comunicación rápido antes de que empiese a darme uno de sus sermones. A través de mis binoculares distingo un movimiento brusco cerca de la plaza central. Ahi esta el. Esa chaqueta de cuero y ese flequillo rubio son inconfundibles... Leon. Vaya parece que el agente del presidente tiene la costumbre, de meterse en la boca del lobo sin dudarlo. Por un par de minutos me quedo viendolo esquivar los golpes de los aldeanos, sigue teniendo esa agilidad para sobrevivir. Parte de mi quiere bajar a darle una mano pero mis ordenes son claras, y el sentimentalismo no paga las cuentas. Guardo los binoculares en mi cinturón y preparo mi gancho de agarre, apuntando hacia la cornisa de una casa alta que da hacia la iglesia. Necesito llegar a una zona elevada para trazar una ruta hacia el castillo. Salto al vacio y siento el tiron del cable, aterrizando suavemente sobre las tejas resbaladizas por la lluvia fina. Justo debajo de mi posicion, escucho a un Ganado murmurando palabras rasposas en español antiguo... no tiene ni idea de que estoy justo sobre su cabeza.
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  • A través del velo.
    Fandom OC
    Categoría Drama
    Elyndar Vëlloren

    "¿Tienes miedo a revelar algo de ti?¿Te da miedo que alguien te conozca?¿O te da miedo aceptar que la que más se odia eres tú misma?"

    [España - Galicia - 14:23]

    La vida de Morana podría ser un sueño para muchos... Una vida larga, llena de lujos, con un poder que para muchos no era más que una leyenda, pero para ella, los años pesaban demasiado como para soportarlos.

    La inmortalidad dejó de ser un regalo hace tiempo, o quizás... Nunca lo fue ¿Cuántas decisiones horribles había tenido que tomar?¿A cuánta gente habría que matar para poder tener una vida tranquila? La respuesta era simple; nunca la tendría... Pues el problema hace mucho dejó de estar en la gente que la rodeaba.

    Un corazón curtido por los siglos, por la pérdida, por el dolor, por el luto, no importaba lo que hiciera, los recuerdos nunca se desvanecerían, y esa era la realidad que Morana no quería aceptar, así que se esforzó en ocultarla durante toda su larga vida.

    Pero... ¿Qué ocurriría si alguien fuera capaz de ver a través de ella de la misma forma que ella ve a través de los demás? Si tan solo una vez fuera ella la víctima de análisis ¿Qué podría hacer la nigromante para evitar esto mismo?

    Un rumor llegó a oídos de Morana, fruto de su amplia red de información en Europa, y, por mucho que no fueran más que rumores, habría que investigarlo, pues si por algún motivo llegaba a haber algo de verdad... No podría controlarlo.

    Una persona, de género desconocido para ella, que podía leer a las personas como si de un libro se tratase, casi de una forma sobrenatural... Pero que no salía a la luz.

    Tan escurridizo como una sombra, tan ajeno al día como la luna, tan misterioso como ella misma... Ni siquiera tenía pistas sobre su paradero, solamente que era posible que se encontrase en el norte de la península ibérica.

    Morana tenía personas de sobra para buscar, pero ¿Qué ocurriría si este ser por algún motivo ya sabía algo sobre ella? Era mejor mantenerlo como algo personal, que se filtrase algo sobre Morana era algo que mejor evitar a toda costa.

    Se encontraba en un piso que tenía en Galicia, planeando su próximo paso... Pero estaba tan perdida como al inicio ¿Cómo se mantenía tan oculta esta persona? La luna esta noche estará oculta, las lluvias eran algo común en esta parte del país, pero eso noe vitaría que Morana, aunque perdida, decidiera salir a probar suerte mientras pensaba en alguna manera de encontrar al ya mencionado.

    Salió del piso, la mirada perdida en el suelo, cerró la puerta tras de si para salir a la calle, la lluvia no sería un problema para ella, su cuerpo ya era frío cual cadáver y el agua no sería precisamente una molestia.

    Comenzó a caminar por la calle, cada paso haciendo ruido, hoy no se podría ser precisamente silencioso... Quizás una ventaja para ella, sería más difícil ocultarse si es que el otro aparecía.

    Su mirada plateada se mantuvo perdida por un rato en el suelo, estaba pensando mientras caminaba, pero sus oídos seguían atentos a su entorno, aunque el ruido de la lluvia lo dificultara, tenía los sentidos muy agudos.

    Alzó la mirada, esta vez observando al frente y apenas pudo, se detuvo en la entrada de un edificio ¿Para algo importante...? No, para encenderse un cigarrillo. Dio una larga calada al cigarro, que gracias al material de su abrigo se mantuvo totalmente seco, exhaló el humo antes de alzar la voz para si misma. — Esto es una pérdida de tiempo. — Su mirada volvió al suelo un momento, antes de dar otra calada y alzarla, parece que la lluvia se había calmado un poco.
    [fable_violet_giraffe_247] "¿Tienes miedo a revelar algo de ti?¿Te da miedo que alguien te conozca?¿O te da miedo aceptar que la que más se odia eres tú misma?" [España - Galicia - 14:23] La vida de Morana podría ser un sueño para muchos... Una vida larga, llena de lujos, con un poder que para muchos no era más que una leyenda, pero para ella, los años pesaban demasiado como para soportarlos. La inmortalidad dejó de ser un regalo hace tiempo, o quizás... Nunca lo fue ¿Cuántas decisiones horribles había tenido que tomar?¿A cuánta gente habría que matar para poder tener una vida tranquila? La respuesta era simple; nunca la tendría... Pues el problema hace mucho dejó de estar en la gente que la rodeaba. Un corazón curtido por los siglos, por la pérdida, por el dolor, por el luto, no importaba lo que hiciera, los recuerdos nunca se desvanecerían, y esa era la realidad que Morana no quería aceptar, así que se esforzó en ocultarla durante toda su larga vida. Pero... ¿Qué ocurriría si alguien fuera capaz de ver a través de ella de la misma forma que ella ve a través de los demás? Si tan solo una vez fuera ella la víctima de análisis ¿Qué podría hacer la nigromante para evitar esto mismo? Un rumor llegó a oídos de Morana, fruto de su amplia red de información en Europa, y, por mucho que no fueran más que rumores, habría que investigarlo, pues si por algún motivo llegaba a haber algo de verdad... No podría controlarlo. Una persona, de género desconocido para ella, que podía leer a las personas como si de un libro se tratase, casi de una forma sobrenatural... Pero que no salía a la luz. Tan escurridizo como una sombra, tan ajeno al día como la luna, tan misterioso como ella misma... Ni siquiera tenía pistas sobre su paradero, solamente que era posible que se encontrase en el norte de la península ibérica. Morana tenía personas de sobra para buscar, pero ¿Qué ocurriría si este ser por algún motivo ya sabía algo sobre ella? Era mejor mantenerlo como algo personal, que se filtrase algo sobre Morana era algo que mejor evitar a toda costa. Se encontraba en un piso que tenía en Galicia, planeando su próximo paso... Pero estaba tan perdida como al inicio ¿Cómo se mantenía tan oculta esta persona? La luna esta noche estará oculta, las lluvias eran algo común en esta parte del país, pero eso noe vitaría que Morana, aunque perdida, decidiera salir a probar suerte mientras pensaba en alguna manera de encontrar al ya mencionado. Salió del piso, la mirada perdida en el suelo, cerró la puerta tras de si para salir a la calle, la lluvia no sería un problema para ella, su cuerpo ya era frío cual cadáver y el agua no sería precisamente una molestia. Comenzó a caminar por la calle, cada paso haciendo ruido, hoy no se podría ser precisamente silencioso... Quizás una ventaja para ella, sería más difícil ocultarse si es que el otro aparecía. Su mirada plateada se mantuvo perdida por un rato en el suelo, estaba pensando mientras caminaba, pero sus oídos seguían atentos a su entorno, aunque el ruido de la lluvia lo dificultara, tenía los sentidos muy agudos. Alzó la mirada, esta vez observando al frente y apenas pudo, se detuvo en la entrada de un edificio ¿Para algo importante...? No, para encenderse un cigarrillo. Dio una larga calada al cigarro, que gracias al material de su abrigo se mantuvo totalmente seco, exhaló el humo antes de alzar la voz para si misma. — Esto es una pérdida de tiempo. — Su mirada volvió al suelo un momento, antes de dar otra calada y alzarla, parece que la lluvia se había calmado un poco.
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  • RUMORES.
    Fandom N/A
    Categoría Drama
    La lluvia no le molestaba. Le ayudaba a pensar.

    Ren cruzó el patio trasero del Instituto Kurogane con las manos en los bolsillos, la mirada fija al frente. La puerta lateral se cerró a su espalda con un golpe seco. Silencio. Pasos. Agua contra el asfalto. Y ese otro sonido... No era nuevo.

    No necesitó girarse para confirmarlo. El mismo ritmo desde hacía días. La misma distancia prudente. Ni demasiado cerca, ni lo bastante lejos como para perderlo... Persistente.

    Se detuvo bajo la luz blanca de un farol. Contó tres segundos antes de hablar.

    "Si vas a seguir haciéndolo, al menos aprendé a disimular..."

    La voz no fue alta, pero sí firme.

    Escuchó cómo el/ella también se detenía. No había vacilación en sus pasos. Eso le llamó la atención más que cualquier otra cosa.

    Ren giró apenas el rostro. Lo suficiente para verlx Libreta en mano. Credencial colganda del cuello. Mirada fija.

    Periodismo escolar.

    Claro.

    "Qué quieres?" -preguntó sin emoción.-

    (La persona que rolee puede ser alguien del periódico escolar interesada en investigar a Ren, ya sea por rumores, sospechas o simple curiosidad sobre su conducta y posible implicación en asuntos cuestionables dentro del instituto. El enfoque queda abierto: puede buscar una entrevista, una confesión, pruebas o simplemente entender sus motivos.)

    Gracias por leer!//
    La lluvia no le molestaba. Le ayudaba a pensar. Ren cruzó el patio trasero del Instituto Kurogane con las manos en los bolsillos, la mirada fija al frente. La puerta lateral se cerró a su espalda con un golpe seco. Silencio. Pasos. Agua contra el asfalto. Y ese otro sonido... No era nuevo. No necesitó girarse para confirmarlo. El mismo ritmo desde hacía días. La misma distancia prudente. Ni demasiado cerca, ni lo bastante lejos como para perderlo... Persistente. Se detuvo bajo la luz blanca de un farol. Contó tres segundos antes de hablar. "Si vas a seguir haciéndolo, al menos aprendé a disimular..." La voz no fue alta, pero sí firme. Escuchó cómo el/ella también se detenía. No había vacilación en sus pasos. Eso le llamó la atención más que cualquier otra cosa. Ren giró apenas el rostro. Lo suficiente para verlx Libreta en mano. Credencial colganda del cuello. Mirada fija. Periodismo escolar. Claro. "Qué quieres?" -preguntó sin emoción.- (La persona que rolee puede ser alguien del periódico escolar interesada en investigar a Ren, ya sea por rumores, sospechas o simple curiosidad sobre su conducta y posible implicación en asuntos cuestionables dentro del instituto. El enfoque queda abierto: puede buscar una entrevista, una confesión, pruebas o simplemente entender sus motivos.) Gracias por leer!//
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  • La desaparición de Kagehiro fue como el rastro de humo de un cigarrillo en una habitación sin ventilación...simplemente dejó de estar allí.

    El mundo literario, con su memoria de pez, llenó el vacío con conjeturas vacías. Se hablaba de una enfermedad degenerativa, de un exilio espiritual en una isla remota o de un enredo legal tan complejo como una novela de Kafka.
    Nadie sabía nada. En el fondo, a nadie le importaba lo suficiente. El mundo del entretenimiento es una máquina que no tolera los espacios en blanco; si alguien se retira, la máquina simplemente ajusta sus engranajes y sigue girando buscando alguien nuevo para seguir trabajando.

    Cuando se anunció la adaptación de su obra al formato de serie en Corea del Sur, Kagehiro se limitó a enviar una nota breve, casi aséptica. No hubo conferencias de prensa ni confesiones sentimentales. Se limitó a decir, con esa frialdad técnica que lo caracterizaba, que le complacía que sus historias encontraran un eco en Seúl. Nada más. Nada menos.

    Pasó un año. Un año de grabaciones, de cortes de edición y de silencios acumulados. Entonces llegó la invitación para la alfombra roja.

    "Necesito una invitación adicional, te adjunto los datos de la persona" mando e-mail Kagehiro a su manager.

    Fue la única instrucción que recibió su manager. No era una petición; era una orden, de esas que él nunca daba porque siempre andaba de apático. Por primera vez en años, Kagehiro no solo asistiría, sino que traería consigo una pieza del rompecabezas que había mantenido oculto.

    Cuando el manager vio el nombre para la segunda acreditación, comprendió que los rumores habían fallado en su objetivo, como una flecha disparada en la oscuridad. No se trataba de una mujer. Había algo profundamente irónico en ello: el hombre que había diseccionado el deseo femenino en sus novelas eróticas, el autor que había cartografiado el romance sentimental con una precisión casi quirúrgica, se disponía a caminar hacia la luz tomado de la mano de otro hombre.

    La noche del estreno tenía ese aire pesado de las ciudades antes de la lluvia. Al bajar del coche, el estruendo de los flashes y las preguntas fue inmediato.

    Las cámaras buscaban una grieta, una señal de arrepentimiento o de escándalo. Hubo voces teñidas de esa homofobia rancia que aún flota en el aire de las ciudades modernas con el tradicionalismo asiático, olvidando que por años siempre ha existido la diversidad de preferencia sexual y géneros con otros nombres; pero también hubo gritos de aceptación, de fans que intentaban encontrar los fragmentos de esa relación oculta en las páginas de sus libros.

    Takeo, sin embargo, no parecía escuchar el ruido.

    Sonreía con esa clase de felicidad silenciosa que no necesita ser explicada, una felicidad que se siente como escuchar su viejo disco de jazz en un domingo por la tarde.

    Takeo lo sostenía de la mano, lo mantenía cerca, con una naturalidad que hacía que el resto del mundo pareciera una puesta en escena innecesaria.
    En ese momento, entre el asfalto ligeramente mojado y las luces, no había miedo.

    Solo dos hombres que habían decidido que el tiempo de las sombras había terminado. - -
    La desaparición de Kagehiro fue como el rastro de humo de un cigarrillo en una habitación sin ventilación...simplemente dejó de estar allí. El mundo literario, con su memoria de pez, llenó el vacío con conjeturas vacías. Se hablaba de una enfermedad degenerativa, de un exilio espiritual en una isla remota o de un enredo legal tan complejo como una novela de Kafka. Nadie sabía nada. En el fondo, a nadie le importaba lo suficiente. El mundo del entretenimiento es una máquina que no tolera los espacios en blanco; si alguien se retira, la máquina simplemente ajusta sus engranajes y sigue girando buscando alguien nuevo para seguir trabajando. Cuando se anunció la adaptación de su obra al formato de serie en Corea del Sur, Kagehiro se limitó a enviar una nota breve, casi aséptica. No hubo conferencias de prensa ni confesiones sentimentales. Se limitó a decir, con esa frialdad técnica que lo caracterizaba, que le complacía que sus historias encontraran un eco en Seúl. Nada más. Nada menos. Pasó un año. Un año de grabaciones, de cortes de edición y de silencios acumulados. Entonces llegó la invitación para la alfombra roja. "Necesito una invitación adicional, te adjunto los datos de la persona" mando e-mail Kagehiro a su manager. Fue la única instrucción que recibió su manager. No era una petición; era una orden, de esas que él nunca daba porque siempre andaba de apático. Por primera vez en años, Kagehiro no solo asistiría, sino que traería consigo una pieza del rompecabezas que había mantenido oculto. Cuando el manager vio el nombre para la segunda acreditación, comprendió que los rumores habían fallado en su objetivo, como una flecha disparada en la oscuridad. No se trataba de una mujer. Había algo profundamente irónico en ello: el hombre que había diseccionado el deseo femenino en sus novelas eróticas, el autor que había cartografiado el romance sentimental con una precisión casi quirúrgica, se disponía a caminar hacia la luz tomado de la mano de otro hombre. La noche del estreno tenía ese aire pesado de las ciudades antes de la lluvia. Al bajar del coche, el estruendo de los flashes y las preguntas fue inmediato. Las cámaras buscaban una grieta, una señal de arrepentimiento o de escándalo. Hubo voces teñidas de esa homofobia rancia que aún flota en el aire de las ciudades modernas con el tradicionalismo asiático, olvidando que por años siempre ha existido la diversidad de preferencia sexual y géneros con otros nombres; pero también hubo gritos de aceptación, de fans que intentaban encontrar los fragmentos de esa relación oculta en las páginas de sus libros. Takeo, sin embargo, no parecía escuchar el ruido. Sonreía con esa clase de felicidad silenciosa que no necesita ser explicada, una felicidad que se siente como escuchar su viejo disco de jazz en un domingo por la tarde. Takeo lo sostenía de la mano, lo mantenía cerca, con una naturalidad que hacía que el resto del mundo pareciera una puesta en escena innecesaria. En ese momento, entre el asfalto ligeramente mojado y las luces, no había miedo. Solo dos hombres que habían decidido que el tiempo de las sombras había terminado. - -
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  • ||Anécdotas del ayer||

    —"Saben, desde que nací, siento que estoy cargando unas pesadas cadenas contra mi voluntad..."

    —"Cuando nací, mi poder era incontrolable, un estado tan puro que solamente una rabieta, era provocar una lluvia de meteoritos en otro lado del cosmos..."

    —"A medida que crecí, Madre utilizó su poder para intentar... Ayudarme a controlar el mío, le debo mucho a ella..."

    —"Siglos pasados, madre me había dado un pequeño amuleto en forma de estrella, mismo que acabé utilizando para crear un collar que prometí jamás quitarmelo..."

    —"Pues el collar es responsable de que mi poder no saliera de control luego de que madre y yo nos separaremos..."

    —"Hubo un ataque, en mi hogar natal, quedamos muy pocos con vida, en ello mi collar me habló, no sabía el porqué, no entendía la razón del porqué... Pero me ofreció... Una manera de revertir el daño que me han hecho..."

    —"En cuanto acepté, perdí mi consciencia temporalmente, no sabía cómo pero... estaba absorbiendo algo, a la vez que mi cuerpo comenzaba a doler mucho, trate de detenerlo, pero en ese entonces, no había otra opción , me entregué a el..."

    —"Pese al dolor, continúe, resistiendo cada marca invisible, paso un tiempo y era visible a la vista, un montón de flamas de varios colores, siendo absorbidas hacia el collar, me di cuenta que estaba absorbiendo almas de aquellos que cayeron en combate en mi hogar, sus heridas, su dolor, todo, se traspasaba a mi, mi poder en aquel entonces, había sido contenido por madre, pero sentía un excesivo subidon del mismo, el dolor disminuyó, Pero..."
    ||Anécdotas del ayer|| —"Saben, desde que nací, siento que estoy cargando unas pesadas cadenas contra mi voluntad..." —"Cuando nací, mi poder era incontrolable, un estado tan puro que solamente una rabieta, era provocar una lluvia de meteoritos en otro lado del cosmos..." —"A medida que crecí, Madre utilizó su poder para intentar... Ayudarme a controlar el mío, le debo mucho a ella..." —"Siglos pasados, madre me había dado un pequeño amuleto en forma de estrella, mismo que acabé utilizando para crear un collar que prometí jamás quitarmelo..." —"Pues el collar es responsable de que mi poder no saliera de control luego de que madre y yo nos separaremos..." —"Hubo un ataque, en mi hogar natal, quedamos muy pocos con vida, en ello mi collar me habló, no sabía el porqué, no entendía la razón del porqué... Pero me ofreció... Una manera de revertir el daño que me han hecho..." —"En cuanto acepté, perdí mi consciencia temporalmente, no sabía cómo pero... estaba absorbiendo algo, a la vez que mi cuerpo comenzaba a doler mucho, trate de detenerlo, pero en ese entonces, no había otra opción , me entregué a el..." —"Pese al dolor, continúe, resistiendo cada marca invisible, paso un tiempo y era visible a la vista, un montón de flamas de varios colores, siendo absorbidas hacia el collar, me di cuenta que estaba absorbiendo almas de aquellos que cayeron en combate en mi hogar, sus heridas, su dolor, todo, se traspasaba a mi, mi poder en aquel entonces, había sido contenido por madre, pero sentía un excesivo subidon del mismo, el dolor disminuyó, Pero..."
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  • Hoy hace un dia maravilloso para dar un paseo por el parque. Por fin sale el sol, y no hay tanta lluvia. Hay que aprovechar. ¿Quien me acompaña?
    Hoy hace un dia maravilloso para dar un paseo por el parque. Por fin sale el sol, y no hay tanta lluvia. Hay que aprovechar. ¿Quien me acompaña?
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  • Despertando y siendo resicibida por ese calor, lo malo aun falta mucho para las lluvias
    Despertando y siendo resicibida por ese calor, lo malo aun falta mucho para las lluvias
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  • Al final la lluvia no perdona en absoluto a nadie, pero bueno al menos tienes una buena vista ¿no?...
    Al final la lluvia no perdona en absoluto a nadie, pero bueno al menos tienes una buena vista ¿no?...
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  • Es uno de esos días de mierda no lo puedo negar pero el clima es bueno y el sonido de la lluvia ayuda a aclarar el pensamiento.
    Es uno de esos días de mierda no lo puedo negar pero el clima es bueno y el sonido de la lluvia ayuda a aclarar el pensamiento.
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