#LOTSLORCROSS
Se arrebulló en la manta por enésima vez. No hacía excesivo frío, apenas una brisa, pero su piel recibía el tibio aire nocturno como un bloque helado contra cada poro.
Aquella noche Thunder era incapaz de conciliar el sueño, así que revoloteaba inquieto entre las copas de un par de árboles cercanos.
Cada músculo de la Confesora entró en alerta, tensándose al reparar en que su diminuto amigo acaba de percibir algo acechar en la oscuridad.
Se llevó un dedo a los labios, indicando que debía guardar silencio, mientras trataba de ver algo a la tenue luz plateada que emitía el geniecillo, que ahora temblaba en su hombro.
Debido a las restricciones en lo referente al uso del fuego que había impuesto el Lord de turno, no lograba discernir nada a un palmo de distancia.
Silencio.
Oculto tras silueta de las ramas más bajas , un par de ojos ambarinos acechaban , seguidos del crujir de las hojas recién caídas bajo una pisada demasiado grande para provenir de alguien humano.
Se movía en círculos, como un buitre esperando a hacerse con su carroña, para después detenerse y limitarse a observar en la sombras.
Emitía un sonido chirriante a medio camino entre un aullido espantoso y una risa horripilante que logró helarle la sangre.- Confesora Rose...- Susurró Thunder con un hilillo de voz , su luz menguando por mera supervivencia.- También lo he visto.- Confirmó la muchacha , tragando saliva.
De nuevo, lo que fuera que estuviera al otro lado se movió , sin quitar ojo a su posible presa. Lo único que podía notar con claridad era su fétido hedor, cálido y húmedo cada vez más cerca .
Una boca enorme se abrió tras proferir aquel alarido infernal, un cuerpo todavía más enorme se apeó, presto para abalanzarse cuando un aleteo a vuelo bajo interceptó al predador en plena acción.
Hubo un forcejeo donde lo único que era capaz de adivinar desde su posición eran dos masas informes luchar entre sí con una ferocidad pasmosa. Una tan negra como la misma noche, peluda , otra de un tono verdoso , viscosa y brillante.
El ser peludo fue disparado con fuerza sobrehumana contra un árbol con un brazo cercenado, siempre con esa terrible risa emergiendo de su cavernosa garganta hasta que una última dentellada por parte de la criatura alada obligó a la bestia a recular.
De nuevo , un batir de alas que esta vez se alejaba, sujetando algo entre dos garras lo suficientemente afiladas como para desgarrar algo más que carne.
Silencio.
Rosie dejó de contener el aliento, paralizada , y llenó los pulmones con una gran bocanada de aire.- Tenemos que salir de aquí cagando leches.- Musitó finalmente, con un nudo en la garganta. Thunder asintió despacito, volviendo a ocultarse en el desgarrado bolsillo del pantalón antes de que las piernas le respondieran para poder ponerse en marcha. Estaba segura de que no querría salir de aquel escondite durante al menos un par de días.
Se arrebulló en la manta por enésima vez. No hacía excesivo frío, apenas una brisa, pero su piel recibía el tibio aire nocturno como un bloque helado contra cada poro.
Aquella noche Thunder era incapaz de conciliar el sueño, así que revoloteaba inquieto entre las copas de un par de árboles cercanos.
Cada músculo de la Confesora entró en alerta, tensándose al reparar en que su diminuto amigo acaba de percibir algo acechar en la oscuridad.
Se llevó un dedo a los labios, indicando que debía guardar silencio, mientras trataba de ver algo a la tenue luz plateada que emitía el geniecillo, que ahora temblaba en su hombro.
Debido a las restricciones en lo referente al uso del fuego que había impuesto el Lord de turno, no lograba discernir nada a un palmo de distancia.
Silencio.
Oculto tras silueta de las ramas más bajas , un par de ojos ambarinos acechaban , seguidos del crujir de las hojas recién caídas bajo una pisada demasiado grande para provenir de alguien humano.
Se movía en círculos, como un buitre esperando a hacerse con su carroña, para después detenerse y limitarse a observar en la sombras.
Emitía un sonido chirriante a medio camino entre un aullido espantoso y una risa horripilante que logró helarle la sangre.- Confesora Rose...- Susurró Thunder con un hilillo de voz , su luz menguando por mera supervivencia.- También lo he visto.- Confirmó la muchacha , tragando saliva.
De nuevo, lo que fuera que estuviera al otro lado se movió , sin quitar ojo a su posible presa. Lo único que podía notar con claridad era su fétido hedor, cálido y húmedo cada vez más cerca .
Una boca enorme se abrió tras proferir aquel alarido infernal, un cuerpo todavía más enorme se apeó, presto para abalanzarse cuando un aleteo a vuelo bajo interceptó al predador en plena acción.
Hubo un forcejeo donde lo único que era capaz de adivinar desde su posición eran dos masas informes luchar entre sí con una ferocidad pasmosa. Una tan negra como la misma noche, peluda , otra de un tono verdoso , viscosa y brillante.
El ser peludo fue disparado con fuerza sobrehumana contra un árbol con un brazo cercenado, siempre con esa terrible risa emergiendo de su cavernosa garganta hasta que una última dentellada por parte de la criatura alada obligó a la bestia a recular.
De nuevo , un batir de alas que esta vez se alejaba, sujetando algo entre dos garras lo suficientemente afiladas como para desgarrar algo más que carne.
Silencio.
Rosie dejó de contener el aliento, paralizada , y llenó los pulmones con una gran bocanada de aire.- Tenemos que salir de aquí cagando leches.- Musitó finalmente, con un nudo en la garganta. Thunder asintió despacito, volviendo a ocultarse en el desgarrado bolsillo del pantalón antes de que las piernas le respondieran para poder ponerse en marcha. Estaba segura de que no querría salir de aquel escondite durante al menos un par de días.
#LOTSLORCROSS
Se arrebulló en la manta por enésima vez. No hacía excesivo frío, apenas una brisa, pero su piel recibía el tibio aire nocturno como un bloque helado contra cada poro.
Aquella noche Thunder era incapaz de conciliar el sueño, así que revoloteaba inquieto entre las copas de un par de árboles cercanos.
Cada músculo de la Confesora entró en alerta, tensándose al reparar en que su diminuto amigo acaba de percibir algo acechar en la oscuridad.
Se llevó un dedo a los labios, indicando que debía guardar silencio, mientras trataba de ver algo a la tenue luz plateada que emitía el geniecillo, que ahora temblaba en su hombro.
Debido a las restricciones en lo referente al uso del fuego que había impuesto el Lord de turno, no lograba discernir nada a un palmo de distancia.
Silencio.
Oculto tras silueta de las ramas más bajas , un par de ojos ambarinos acechaban , seguidos del crujir de las hojas recién caídas bajo una pisada demasiado grande para provenir de alguien humano.
Se movía en círculos, como un buitre esperando a hacerse con su carroña, para después detenerse y limitarse a observar en la sombras.
Emitía un sonido chirriante a medio camino entre un aullido espantoso y una risa horripilante que logró helarle la sangre.- Confesora Rose...- Susurró Thunder con un hilillo de voz , su luz menguando por mera supervivencia.- También lo he visto.- Confirmó la muchacha , tragando saliva.
De nuevo, lo que fuera que estuviera al otro lado se movió , sin quitar ojo a su posible presa. Lo único que podía notar con claridad era su fétido hedor, cálido y húmedo cada vez más cerca .
Una boca enorme se abrió tras proferir aquel alarido infernal, un cuerpo todavía más enorme se apeó, presto para abalanzarse cuando un aleteo a vuelo bajo interceptó al predador en plena acción.
Hubo un forcejeo donde lo único que era capaz de adivinar desde su posición eran dos masas informes luchar entre sí con una ferocidad pasmosa. Una tan negra como la misma noche, peluda , otra de un tono verdoso , viscosa y brillante.
El ser peludo fue disparado con fuerza sobrehumana contra un árbol con un brazo cercenado, siempre con esa terrible risa emergiendo de su cavernosa garganta hasta que una última dentellada por parte de la criatura alada obligó a la bestia a recular.
De nuevo , un batir de alas que esta vez se alejaba, sujetando algo entre dos garras lo suficientemente afiladas como para desgarrar algo más que carne.
Silencio.
Rosie dejó de contener el aliento, paralizada , y llenó los pulmones con una gran bocanada de aire.- Tenemos que salir de aquí cagando leches.- Musitó finalmente, con un nudo en la garganta. Thunder asintió despacito, volviendo a ocultarse en el desgarrado bolsillo del pantalón antes de que las piernas le respondieran para poder ponerse en marcha. Estaba segura de que no querría salir de aquel escondite durante al menos un par de días.
