• Apenas , estoy por comensar el juego y ellos son mis piesas de ajedres .....
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  • Tengo que seguir entrenando para ganar esos juegos... Lo proximo es boxeoby no pienso perder contra Thor

    -sigue dando golpes al aire mientras se mueve rapido-

    Solo tengo que seguir practicando unas 500 veces mas y descanso para seguir mañana

    -antes de continuar escucha un ruido de fondo-

    Ehh... Quien anda ahi? Estas espiando mi entrenamiento?
    Tengo que seguir entrenando para ganar esos juegos... Lo proximo es boxeoby no pienso perder contra Thor -sigue dando golpes al aire mientras se mueve rapido- Solo tengo que seguir practicando unas 500 veces mas y descanso para seguir mañana -antes de continuar escucha un ruido de fondo- Ehh... Quien anda ahi? Estas espiando mi entrenamiento?
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    //Hola, buenas noches a todos, solo quería explicar algo que ya todos saben, Pero a veces es bueno recordar ciertas 'reglas no escritas' acerca del rol, y la regla de oro es "JAMÁS SE DEBE OBLIGAR A OTRO A APRESURAR UN ROL." Esto es un juego y un momento de distensión y relajo para todos. No es ninguna obligación ni trabajo, todos estamos aquí por gusto a esta noble actividad. Lo menciono porque hay varios que quedan preocupados porque no respondieron esto o aquello, ya lo harán en su momento, y uno también debe entender que cada persona tiene una vida que vivir fuera de este espacio, y tiene sus obligaciones y responsabilidades que cumplir, así que tómese un relax con el Rolcito señores, la única preocupación aquí es pasarlo bien cuando se pueda y respetar los tiempos del prójimo. Un cordial saludo a todos.
    //Hola, buenas noches a todos, solo quería explicar algo que ya todos saben, Pero a veces es bueno recordar ciertas 'reglas no escritas' acerca del rol, y la regla de oro es "JAMÁS SE DEBE OBLIGAR A OTRO A APRESURAR UN ROL." Esto es un juego y un momento de distensión y relajo para todos. No es ninguna obligación ni trabajo, todos estamos aquí por gusto a esta noble actividad. Lo menciono porque hay varios que quedan preocupados porque no respondieron esto o aquello, ya lo harán en su momento, y uno también debe entender que cada persona tiene una vida que vivir fuera de este espacio, y tiene sus obligaciones y responsabilidades que cumplir, así que tómese un relax con el Rolcito señores, la única preocupación aquí es pasarlo bien cuando se pueda y respetar los tiempos del prójimo. Un cordial saludo a todos. :STK-85: :STK-93:
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  • La música retumbaba en las paredes de cristal del penthouse en Dubái, filtrándose hasta la terraza donde el viento cálido apenas lograba disipar el olor a alcohol y perfume caro.

    Deianira Zorkeas estaba apoyada contra la baranda, una copa en la mano y una sonrisa que no llegaba a los ojos. Abajo, la ciudad brillaba como si nada pudiera tocarla, como si todo fuera perfecto. Como ella.

    —Te están buscando —dijo una voz detrás.

    No se dio vuelta. Ya sabía quién era. Siempre había alguien buscándola.

    —Que esperen.

    Su reflejo en el vidrio le devolvía una versión impecable: vestido ajustado, piel luminosa, labios perfectamente delineados con uno de sus propios productos. Zorkeas Beauty. Su imperio. Su nombre.

    Un imperio construido sobre control.

    O eso le gustaba creer.

    Un trago más. Otro después. La línea entre placer y necesidad hacía rato que había desaparecido. No pensaba en eso. No esa noche.

    —Deianira —insistió la voz, más cerca ahora—. El inversor no va a quedarse mucho tiempo.

    Esta vez sí giró, despacio, como si cada movimiento estuviera coreografiado. Sus ojos recorrieron al hombre frente a ella, evaluándolo en un segundo.

    —Entonces que aprenda a esperar —respondió, suave, casi peligrosa.

    Lo dejó ahí, sin más, y volvió adentro.

    La fiesta era un espectáculo: cuerpos, risas, luces, música. Todo girando alrededor de ella sin que pareciera tocarla realmente. Se movía entre la gente como si flotara, como si nada pesara.

    Pero todo pesaba.

    Una mano en su cintura. Otra en su brazo. Susurros, propuestas, miradas. Ella respondía con lo justo: una sonrisa, un gesto, un juego. Sabía exactamente qué dar y qué no.

    Control.

    Siempre control.

    Hasta que no.

    En algún punto de la noche, el ruido se volvió demasiado. O demasiado poco. Difícil de distinguir. Se encerró en el baño, apoyando las manos contra el mármol frío.

    Respiró.

    Una vez.

    Otra.

    Se miró en el espejo.

    Ahí estaba otra vez: perfecta… y completamente desordenada por dentro.

    Se inclinó sobre la mesada, cerrando los ojos. No sabía cuánto tiempo pasó. Podrían haber sido segundos o minutos.

    Un golpe en la puerta.

    —¿Estás bien?

    Abrió los ojos lentamente. Volvió a ponerse la máscara en cuestión de segundos.

    Cuando salió, nadie notó la diferencia.

    Claro que no.

    Deianira caminó directo hacia el inversor, con esa seguridad que parecía imposible de romper. Le tendió la mano, sonrisa impecable.

    —Disculpa la espera —dijo—. Ahora sí, hablemos de negocios.

    Y así, entre contratos, copas y promesas, la noche siguió avanzando.

    Como siempre.

    Como si nada se estuviera desmoronando por dentro.
    La música retumbaba en las paredes de cristal del penthouse en Dubái, filtrándose hasta la terraza donde el viento cálido apenas lograba disipar el olor a alcohol y perfume caro. Deianira Zorkeas estaba apoyada contra la baranda, una copa en la mano y una sonrisa que no llegaba a los ojos. Abajo, la ciudad brillaba como si nada pudiera tocarla, como si todo fuera perfecto. Como ella. —Te están buscando —dijo una voz detrás. No se dio vuelta. Ya sabía quién era. Siempre había alguien buscándola. —Que esperen. Su reflejo en el vidrio le devolvía una versión impecable: vestido ajustado, piel luminosa, labios perfectamente delineados con uno de sus propios productos. Zorkeas Beauty. Su imperio. Su nombre. Un imperio construido sobre control. O eso le gustaba creer. Un trago más. Otro después. La línea entre placer y necesidad hacía rato que había desaparecido. No pensaba en eso. No esa noche. —Deianira —insistió la voz, más cerca ahora—. El inversor no va a quedarse mucho tiempo. Esta vez sí giró, despacio, como si cada movimiento estuviera coreografiado. Sus ojos recorrieron al hombre frente a ella, evaluándolo en un segundo. —Entonces que aprenda a esperar —respondió, suave, casi peligrosa. Lo dejó ahí, sin más, y volvió adentro. La fiesta era un espectáculo: cuerpos, risas, luces, música. Todo girando alrededor de ella sin que pareciera tocarla realmente. Se movía entre la gente como si flotara, como si nada pesara. Pero todo pesaba. Una mano en su cintura. Otra en su brazo. Susurros, propuestas, miradas. Ella respondía con lo justo: una sonrisa, un gesto, un juego. Sabía exactamente qué dar y qué no. Control. Siempre control. Hasta que no. En algún punto de la noche, el ruido se volvió demasiado. O demasiado poco. Difícil de distinguir. Se encerró en el baño, apoyando las manos contra el mármol frío. Respiró. Una vez. Otra. Se miró en el espejo. Ahí estaba otra vez: perfecta… y completamente desordenada por dentro. Se inclinó sobre la mesada, cerrando los ojos. No sabía cuánto tiempo pasó. Podrían haber sido segundos o minutos. Un golpe en la puerta. —¿Estás bien? Abrió los ojos lentamente. Volvió a ponerse la máscara en cuestión de segundos. Cuando salió, nadie notó la diferencia. Claro que no. Deianira caminó directo hacia el inversor, con esa seguridad que parecía imposible de romper. Le tendió la mano, sonrisa impecable. —Disculpa la espera —dijo—. Ahora sí, hablemos de negocios. Y así, entre contratos, copas y promesas, la noche siguió avanzando. Como siempre. Como si nada se estuviera desmoronando por dentro.
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  • Perdí... En mi propio juego...

    *Abrazarse en posición fetal, desanimada.*

    Es necesario una purga, y el mundo necesita un héroe. Pero cuando vez tanta suciedad te preguntas, ¿vale la pena salvar al mundo?
    tal vez lo que necesito es renovarme *snif*
    :STK-31: Perdí... En mi propio juego... *Abrazarse en posición fetal, desanimada.* Es necesario una purga, y el mundo necesita un héroe. Pero cuando vez tanta suciedad te preguntas, ¿vale la pena salvar al mundo? :STK-67: tal vez lo que necesito es renovarme *snif*
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  • Mmmm, no se como toma esto, gracias sr de expedicion 33.
    Me halaga que un alguien de un mundo (juego) goty, me visitará.
    Mmmm, no se como toma esto, gracias sr de expedicion 33. Me halaga que un alguien de un mundo (juego) goty, me visitará.
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  • 𝑰 𝑨𝒎 𝑯𝒆𝒓𝒆 𝑵𝒐𝒘
    Categoría Original
    ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷
    Nairis Tzélmur
    ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷


    Los días de lluvia eran especiales para Naelune. No por algo de ella misma, era más bien por lo que la lluvia traía en esos momentos. Aunque no fuera en todos los casos, por mayoría sí que empezaban a sentirse más tristes, decaídos, cuando el clima se oscurecía de esa forma. Le resultaba divertido. Los humanos muchas veces relacionaban la lluvia con melancolía, con cosas que bajaban los ánimos.

    Había otra parte que disfrutaba de ello y se regocijaba; de esos también se alimentaba. Toda emoción lo suficientemente fuerte como para llamar su atención eran de sus preferidas. Significaba más sustento, más para exprimir. Pero... cuando eran negativas, con sufrimiento, daban más amplitud para sus juegos.

    Con un paraguas en mano, sus pasos eran lentos, premeditados casi, mientras se dejaba llevar por su propia percepción de lo que ocurría con cada persona con la que se cruzaba. No sabía exactamente qué o quién causaba tales sensaciones en los demás, para eso debía ser más directa, pero veía cómo se acumulaban, dónde quedaban estancadas. Ella podría ofrecer un alivio temporal, era lo que muchas veces buscaban, pero ninguna persona le interesaba lo suficiente en ese momento.

    Iba a darse por rendida hasta que sus pies se detuvieron de golpe. Fue como una pared invisible con la que estuvo a punto de darse de lleno. Había tanta confusión... tanto temor, duda; una crisis que iba en aumento cual bola de nieve en bajada. Eso sí era interesante. Quería desglosar más cada sentimiento, saber el núcleo de cada uno para tratarlos "mejor".

    Cambió su rumbo, sin apresurarse, pues la persona no parecía estar moviéndose, así que se tomó su tiempo, alejándose de las calles más ajetreadas hasta llegar a una parada de autobús. Ahí mismo había una joven sentada, la fuente que Naelune perseguía.

    La zona apenas estaba alumbrada por un poste de luz que se veía estaba en sus últimos momentos de vida útil. Emitía una luz cálida en vano, pues los colores alrededor eran tan fríos y apagados que no daban lugar a que esa iluminación diera algún tipo de cobijo.

    Continuó para acercarse lo suficiente, con una suave sonrisa en sus labios que delataba su diversión interna. Sin embargo, a cierta cercanía, de repente sintió otra cosa: un odio profundo, tan grande que no podía darle ninguna escala. Era muy diferente al odio del que se haya alimentado antes o que solo haya percibido. No la paralizó, pero sí que despertó más la curiosidad, porque hasta lo sentía un poco ajeno. ¿Venía de esa chica también?

    —No creo que llegue ningún autobús... el temporal ha dejado las calles poco transitables. —comentó con una calma que rozaba la frialdad por más que su rostro estaba atento a la joven. Ojos blancos y brillantes que la miraban fijo.

    '¿Qué es lo que te atormenta tanto?' se preguntó, empezando a trazar un plan para averiguarlo a toda costa.
    ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷ [Possesed_By_Myself] ⊶⊷⊶⊷❍⊶⊷⊶⊷ Los días de lluvia eran especiales para Naelune. No por algo de ella misma, era más bien por lo que la lluvia traía en esos momentos. Aunque no fuera en todos los casos, por mayoría sí que empezaban a sentirse más tristes, decaídos, cuando el clima se oscurecía de esa forma. Le resultaba divertido. Los humanos muchas veces relacionaban la lluvia con melancolía, con cosas que bajaban los ánimos. Había otra parte que disfrutaba de ello y se regocijaba; de esos también se alimentaba. Toda emoción lo suficientemente fuerte como para llamar su atención eran de sus preferidas. Significaba más sustento, más para exprimir. Pero... cuando eran negativas, con sufrimiento, daban más amplitud para sus juegos. Con un paraguas en mano, sus pasos eran lentos, premeditados casi, mientras se dejaba llevar por su propia percepción de lo que ocurría con cada persona con la que se cruzaba. No sabía exactamente qué o quién causaba tales sensaciones en los demás, para eso debía ser más directa, pero veía cómo se acumulaban, dónde quedaban estancadas. Ella podría ofrecer un alivio temporal, era lo que muchas veces buscaban, pero ninguna persona le interesaba lo suficiente en ese momento. Iba a darse por rendida hasta que sus pies se detuvieron de golpe. Fue como una pared invisible con la que estuvo a punto de darse de lleno. Había tanta confusión... tanto temor, duda; una crisis que iba en aumento cual bola de nieve en bajada. Eso sí era interesante. Quería desglosar más cada sentimiento, saber el núcleo de cada uno para tratarlos "mejor". Cambió su rumbo, sin apresurarse, pues la persona no parecía estar moviéndose, así que se tomó su tiempo, alejándose de las calles más ajetreadas hasta llegar a una parada de autobús. Ahí mismo había una joven sentada, la fuente que Naelune perseguía. La zona apenas estaba alumbrada por un poste de luz que se veía estaba en sus últimos momentos de vida útil. Emitía una luz cálida en vano, pues los colores alrededor eran tan fríos y apagados que no daban lugar a que esa iluminación diera algún tipo de cobijo. Continuó para acercarse lo suficiente, con una suave sonrisa en sus labios que delataba su diversión interna. Sin embargo, a cierta cercanía, de repente sintió otra cosa: un odio profundo, tan grande que no podía darle ninguna escala. Era muy diferente al odio del que se haya alimentado antes o que solo haya percibido. No la paralizó, pero sí que despertó más la curiosidad, porque hasta lo sentía un poco ajeno. ¿Venía de esa chica también? —No creo que llegue ningún autobús... el temporal ha dejado las calles poco transitables. —comentó con una calma que rozaba la frialdad por más que su rostro estaba atento a la joven. Ojos blancos y brillantes que la miraban fijo. '¿Qué es lo que te atormenta tanto?' se preguntó, empezando a trazar un plan para averiguarlo a toda costa.
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    Grupal
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    Cualquier línea
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    CURIOSIDADES DE KOTONE SHIOMI
    1)En su época de secundaria no sé separaba de su mp3
    2) Era bastante popular pero ella pasaba de todo menos del grupo SEES.
    3) Estuvo enamorada de Shinjiro pero cuando "murió" creyó no volver más verlo.
    4) En su vida adulta es una nadadora reconocida y ha tenido varios trofeos.
    5) Quiere conseguir una medalla en oro en los juegos olímpicos.
    6) Es alérgica al látex.
    7) Suele cocinar pero no es tan buena.
    8) Es la alegría del grupo de las chicas.
    9) Está en proceso de sacarse la licencia de conducir.
    10) Su comida favorita es el sushi de cierto pelinegro.
    11) Ama los buffets
    CURIOSIDADES DE KOTONE SHIOMI 1)En su época de secundaria no sé separaba de su mp3 2) Era bastante popular pero ella pasaba de todo menos del grupo SEES. 3) Estuvo enamorada de Shinjiro pero cuando "murió" creyó no volver más verlo. 4) En su vida adulta es una nadadora reconocida y ha tenido varios trofeos. 5) Quiere conseguir una medalla en oro en los juegos olímpicos. 6) Es alérgica al látex. 7) Suele cocinar pero no es tan buena. 8) Es la alegría del grupo de las chicas. 9) Está en proceso de sacarse la licencia de conducir. 10) Su comida favorita es el sushi de cierto pelinegro. 11) Ama los buffets
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  • Ara, ara... en los veranos tiende a llover... es una gran ironia. La lluvia cae calida.

    -Me detengo a ver la playa, nublada y algo gris.-

    Que lastima... y eso que esperaba tener un bonito dia de conoce a tus vecinos! Bueno, debere hacer algo nuevo, no?

    -Me siento en una banca, suspirando mientras juego con mi cabello.-

    Se siente algo sola la vida sin el... pero ya esta mas grande. Debe madurar y encontrar su camino... Debo mantenerme en alto, no lo puedo decepcionar!

    Me-me vere algo loquita hablando sola...?

    (Puedes unirte por comentario si gustas!)
    Ara, ara... en los veranos tiende a llover... es una gran ironia. La lluvia cae calida. -Me detengo a ver la playa, nublada y algo gris.- Que lastima... y eso que esperaba tener un bonito dia de conoce a tus vecinos! Bueno, debere hacer algo nuevo, no? -Me siento en una banca, suspirando mientras juego con mi cabello.- Se siente algo sola la vida sin el... pero ya esta mas grande. Debe madurar y encontrar su camino... Debo mantenerme en alto, no lo puedo decepcionar! Me-me vere algo loquita hablando sola...? (Puedes unirte por comentario si gustas!)
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  • -Tengo que prepare si quiero entrar al próximo campeonato o si quiero ganarle a Keisha en nuestro juego de lucha. Me parece inaudito que ella pueda ponerme contra las cuerdas cuando soy yo quien entrena todos los días-
    -Tengo que prepare si quiero entrar al próximo campeonato o si quiero ganarle a Keisha en nuestro juego de lucha. Me parece inaudito que ella pueda ponerme contra las cuerdas cuando soy yo quien entrena todos los días-
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