https://youtu.be/NAYHt6dEgK4?is=qRT2Yi-v9rbizz7k
Los vientos del azar me llevaron hasta las manos de la Dra. Luna Steel.
Una vez más, el destino me ha dejado en un rincón de paz.
La Academia Absalon es una escuela exigente; grimorios interminables, lecciones complejas y una disciplina capaz de agotar hasta al estudiante más aplicado. Aunque, siendo sinceros, a mi compañera de habitación y a mí nunca nos ha faltado precisamente la disciplina.
Aunque, de vez en cuando, toca dejar los libros apilados sobre la mesa, ignorar las responsabilidades durante unas horas y fingir que no existe nada más allá de estas cuatro paredes.
Nada de clases.
Nada de exámenes.
Nada de magia.
Solo una tarde tranquila, música, descanso y el lujo de no hacer absolutamente nada.
Las tardes de chill son una bendición.
Será nuestro secreto, ・❥・ Fenrir Queen・❥・.
Los vientos del azar me llevaron hasta las manos de la Dra. Luna Steel.
Una vez más, el destino me ha dejado en un rincón de paz.
La Academia Absalon es una escuela exigente; grimorios interminables, lecciones complejas y una disciplina capaz de agotar hasta al estudiante más aplicado. Aunque, siendo sinceros, a mi compañera de habitación y a mí nunca nos ha faltado precisamente la disciplina.
Aunque, de vez en cuando, toca dejar los libros apilados sobre la mesa, ignorar las responsabilidades durante unas horas y fingir que no existe nada más allá de estas cuatro paredes.
Nada de clases.
Nada de exámenes.
Nada de magia.
Solo una tarde tranquila, música, descanso y el lujo de no hacer absolutamente nada.
Las tardes de chill son una bendición.
Será nuestro secreto, ・❥・ Fenrir Queen・❥・.
https://youtu.be/NAYHt6dEgK4?is=qRT2Yi-v9rbizz7k
Los vientos del azar me llevaron hasta las manos de la Dra. Luna Steel.
Una vez más, el destino me ha dejado en un rincón de paz.
La Academia Absalon es una escuela exigente; grimorios interminables, lecciones complejas y una disciplina capaz de agotar hasta al estudiante más aplicado. Aunque, siendo sinceros, a mi compañera de habitación y a mí nunca nos ha faltado precisamente la disciplina.
Aunque, de vez en cuando, toca dejar los libros apilados sobre la mesa, ignorar las responsabilidades durante unas horas y fingir que no existe nada más allá de estas cuatro paredes.
Nada de clases.
Nada de exámenes.
Nada de magia.
Solo una tarde tranquila, música, descanso y el lujo de no hacer absolutamente nada.
Las tardes de chill son una bendición.
Será nuestro secreto, [Sury_Sakai_1724].