• lleva un tiempo entre los humanos vistiendo su piel y...si,las hembras humanas son lindas
    ¿pero han visto una mujer demonio?
    siete cabezas
    diez cuernos
    una docena de ojos y varios pares de alas

    que belleza.
    ㅤ 🐪 lleva un tiempo entre los humanos vistiendo su piel y...si,las hembras humanas son lindas ¿pero han visto una mujer demonio? siete cabezas diez cuernos una docena de ojos y varios pares de alas que belleza.
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  • "Hmmmm....."

    *Di un suspiro pesado al mirar mi reflejo en el lago, dejando en evidencia mi herencia dracónica*

    "....Supongo que deberé acostumbrarme a estos cuernos...."
    "Hmmmm....." *Di un suspiro pesado al mirar mi reflejo en el lago, dejando en evidencia mi herencia dracónica* "....Supongo que deberé acostumbrarme a estos cuernos...."
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  • -El ogro desaparecio durante meses despues de la traicion que habia recibido por parte de su Amo, algunos decian que habia muerto finalmente. Otros aseguraban haber encontrado rastros de su sangre azul en montañas lejanas, como si hubiese arrastrado su cuerpo destruido hacia algun rincon olvidado del mundo para terminar pudriendose solo. Muchos celebraron aquella posibilidad. Despues de todo, monstruos como el no nacian para tener finales dignos. Eran armas, catastrofes, bestias hechas para destruir y luego ser destruidas. Eso era lo que todos creian comprender sobre el..-

    -La voz de un elfo se escucho en el Bar, la historia siendo relatada por un joven elfo de cabello rubio y ojos dorados, con ropajes identicos a los de un Bardo-
    "Pero estaban equivocados, porque el ogro no desaparecio para morir, desaparecio para cambiar"

    -Durante siglos habia luchado contra si mismo. Contra la cosa que vivia dentro de su sangre. Esa hambre salvaje que convertia su cuerpo en algo mas antiguo que un simple ogro. Mas monstruoso, mas cercano a una calamidad viva que a una criatura racional. Siempre intento controlarla con fuerza bruta, enterrandola bajo cadenas mentales, furia y orgullo. Temia perderse completamente si dejaba salir aquello que dormia en sus entrañas. Temia convertirse en un animal incapaz de distinguir aliados de enemigos. Y quizas por eso sufrio tanto cada traicion, cada abandono y cada decepcion. Porque seguia aferrandose a una parte demasiado humana de si mismo, pero con este tragico final, dejo de hacerlo-

    -Las montañas del Norte fueron testigos de aquello en lo que comenzo a convertirse. Los viajeres hablaban de un monstruo enorme caminando entre tormentas de nieve, cubierto de cicatrices viejas y sangre seca, como si hubiese abandonado cualquier interes en parecer una criatura civilizada. Pasaba noches enteras sentado frente a precipicios infinitos, inmovil, escuchando unicamente el viento mientras algo dentro suyo despertaba lentamente. Ya no luchaba contra esa presencia. Ya no intentaba encadenarla, por primera vez en miles de años.. comenzo a escucharla, y descubrio algo inesperado.. la bestia jamas quizo destruirlo, la bestia era el mismo, toda aquella violencia, toda aquella brutalidad, toda aquella hambre antigua que recorria su sangre no existia para consumirlo, sino para protegerlo. Era el nucleo mas honesto de su existencia. La parte de si mismo que jamas Mintio, jamas traiciono y jamas abandono. Mientras otros cambiaban por miedo, por deseo o por comodidad, aquella oscuridad interna permanecia siempre igual. Esperandolo pacientemente-

    -El elfo volvio a hablar en voz alta, como si conociera la historia detras de ese Ogro, quien era ese elfo, como lo conocia tan bien, como para contarle a ustedes, cosas que el ogro jamas contaria-"El verdadero problema nunca fue la bestia, fue el intento absurdo del ogro por seguir siendo algo aceptable para quienes jamas iban a comprenderlo.. Personas que juraron con su corazon, y clavaron el puñal mas rapido de lo esperado."

    -Y entonces ocurrio, una noche, bajo una luna roja gigantesca, el monstruo dejo de resistirse por completo. su cuerpo cambio lentamente mientras la sangre azul recorria cada musculo como fuego hirviendo. sus huesos crujieron. Los enormes cuernos crecieron aun mas hacia atras. Las venas comenzaron a brillar debajo de la piel azul oscura como rios luminosos atravezando piedra viva. Sus ojos dorados perdieron cualquier rastro de cansancio antiguo y recuperaron algo que hacia siglos no existia dentro de el.. "Claridad", no era una transformacion descontrolada, no era total locura, no era rabia ciega. Era Armonia-

    -La montaña entera temblo cuando el ogro libero aquella presencia completamente por primera vez. El aire se volvio pesado. Los arboles se doblaron, las criaturas escondidas escaparon kilometros enteros solo por sentirlo respirar. Pero el seguia quieto. Sereno, consciente de cada pensamiento, de cada latido, de cada gota de sangre recorriendo su monstruoso cuerpo, y entonces lo comprendio. No necesitaba reinas para sentirse completo. No necesitaba aprobacion, no necesitaba cadenas emocionales disfrazadas de amor. Todas aquellas decepciones, todas aquellas personas que lo arrojaron lejos apenas sus sentimientos se volvieron incomodos... habian sido necesarias para llegar alli, porque si jamas lo hubiesen traicionado, el jamas habria soltado la ultima debilidad que todabia lo mantenia dividido-
    -El ogro desaparecio durante meses despues de la traicion que habia recibido por parte de su Amo, algunos decian que habia muerto finalmente. Otros aseguraban haber encontrado rastros de su sangre azul en montañas lejanas, como si hubiese arrastrado su cuerpo destruido hacia algun rincon olvidado del mundo para terminar pudriendose solo. Muchos celebraron aquella posibilidad. Despues de todo, monstruos como el no nacian para tener finales dignos. Eran armas, catastrofes, bestias hechas para destruir y luego ser destruidas. Eso era lo que todos creian comprender sobre el..- -La voz de un elfo se escucho en el Bar, la historia siendo relatada por un joven elfo de cabello rubio y ojos dorados, con ropajes identicos a los de un Bardo- "Pero estaban equivocados, porque el ogro no desaparecio para morir, desaparecio para cambiar" -Durante siglos habia luchado contra si mismo. Contra la cosa que vivia dentro de su sangre. Esa hambre salvaje que convertia su cuerpo en algo mas antiguo que un simple ogro. Mas monstruoso, mas cercano a una calamidad viva que a una criatura racional. Siempre intento controlarla con fuerza bruta, enterrandola bajo cadenas mentales, furia y orgullo. Temia perderse completamente si dejaba salir aquello que dormia en sus entrañas. Temia convertirse en un animal incapaz de distinguir aliados de enemigos. Y quizas por eso sufrio tanto cada traicion, cada abandono y cada decepcion. Porque seguia aferrandose a una parte demasiado humana de si mismo, pero con este tragico final, dejo de hacerlo- -Las montañas del Norte fueron testigos de aquello en lo que comenzo a convertirse. Los viajeres hablaban de un monstruo enorme caminando entre tormentas de nieve, cubierto de cicatrices viejas y sangre seca, como si hubiese abandonado cualquier interes en parecer una criatura civilizada. Pasaba noches enteras sentado frente a precipicios infinitos, inmovil, escuchando unicamente el viento mientras algo dentro suyo despertaba lentamente. Ya no luchaba contra esa presencia. Ya no intentaba encadenarla, por primera vez en miles de años.. comenzo a escucharla, y descubrio algo inesperado.. la bestia jamas quizo destruirlo, la bestia era el mismo, toda aquella violencia, toda aquella brutalidad, toda aquella hambre antigua que recorria su sangre no existia para consumirlo, sino para protegerlo. Era el nucleo mas honesto de su existencia. La parte de si mismo que jamas Mintio, jamas traiciono y jamas abandono. Mientras otros cambiaban por miedo, por deseo o por comodidad, aquella oscuridad interna permanecia siempre igual. Esperandolo pacientemente- -El elfo volvio a hablar en voz alta, como si conociera la historia detras de ese Ogro, quien era ese elfo, como lo conocia tan bien, como para contarle a ustedes, cosas que el ogro jamas contaria-"El verdadero problema nunca fue la bestia, fue el intento absurdo del ogro por seguir siendo algo aceptable para quienes jamas iban a comprenderlo.. Personas que juraron con su corazon, y clavaron el puñal mas rapido de lo esperado." -Y entonces ocurrio, una noche, bajo una luna roja gigantesca, el monstruo dejo de resistirse por completo. su cuerpo cambio lentamente mientras la sangre azul recorria cada musculo como fuego hirviendo. sus huesos crujieron. Los enormes cuernos crecieron aun mas hacia atras. Las venas comenzaron a brillar debajo de la piel azul oscura como rios luminosos atravezando piedra viva. Sus ojos dorados perdieron cualquier rastro de cansancio antiguo y recuperaron algo que hacia siglos no existia dentro de el.. "Claridad", no era una transformacion descontrolada, no era total locura, no era rabia ciega. Era Armonia- -La montaña entera temblo cuando el ogro libero aquella presencia completamente por primera vez. El aire se volvio pesado. Los arboles se doblaron, las criaturas escondidas escaparon kilometros enteros solo por sentirlo respirar. Pero el seguia quieto. Sereno, consciente de cada pensamiento, de cada latido, de cada gota de sangre recorriendo su monstruoso cuerpo, y entonces lo comprendio. No necesitaba reinas para sentirse completo. No necesitaba aprobacion, no necesitaba cadenas emocionales disfrazadas de amor. Todas aquellas decepciones, todas aquellas personas que lo arrojaron lejos apenas sus sentimientos se volvieron incomodos... habian sido necesarias para llegar alli, porque si jamas lo hubiesen traicionado, el jamas habria soltado la ultima debilidad que todabia lo mantenia dividido-
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  • BATALLA DRAGON (parte 2)

    -ambos dragones se volvieron a mirar entre ellos con miradas desafiantes y sed de sangre, tenía que detener esto a como de lugar y entonces, hice que la musculatura de mí cuerpo se elevará un poco, solo aumente lo suficiente como para no perder velocidad-

    Esas heridas que tienen debieron doler mucho, ¿No es así? Les debo una disculpa debí haber llegado antes, perdonenme.. voy a liberarlos para que sean libres

    -un brillo se haría notable en mí espalda solo unos segundos como si algo hubiese aparecido ahí, sacaría de mí bolsa dos cadenas que al inicio no parecían muy grandes pero al apretarlas con fuerza se cubrirían en un aura anaranjada-

    Muy bien chicos es hora de terminar con esto y en el caso de que les duela pues les pido que me perdonen. ¡Aumento!

    -al pronunciar esa última palabra daría un golpe de látigo hacia los lados con ambas cadenas viéndose como estás ahora se habían alargado mucho más y las enrollaria a dos de aquellas rocas de hielo, cuando estaba preparado empecé a correr hacia ellos arrancando ambas rocas del suelo para traerlas conmigo y cuando estuve a mitad de camino balancearla ambas rocas hacia un lado para así arrojarlas hacia el dragón de fuego, logré dar dos impactos directo a su nuca causando que perdiera equilibrio y cayera al suelo, por otro lado, el dragón de hielo me miró listo para atacar-

    (El grandote ya está tirado y tardara varios minutos en levantarse, debo esperar el momento indicado)

    -el dragón crearía pinchos de hielo en su cola antes de arrojarmelos como si fueran una enorme lluvia de flechas, esquivaria lo que se encontraban cerca de mí y al resto los destruía con mis cadenas, cuando salí ileso de aquello vi como ese dragón se preparaba para arrojar uno de sus rayos y en ese momento note que era mí oportunidad, me lance corriendo hacia el y cuando lo tenía cerca enrollaria mis cadenas en sus cuernos para después sacar mis alas y volar por encima de el y aterrizar en el cuello del dragón de fuego, justo donde está ese collar-

    ¿¡Que estás esperando!? Aquí me tienes, dispara de una vez ¡Hazlooo!

    -provocado por mis palabras el dragón arrojo su rayo hacia mí y lo esquive de un salto, cuando el rayo tocó el collar lo congelo por completo y cuando volví a caer encima de el rompería el collar dejando al dragón de fuego libre-

    Dragón de F: ¡Aaaggh! Siento como si me hubieran lanzado dos rocas a la cabeza, ¿Quien fue?

    Me disculpare contigo luego pero ahora te necesito ¡Debes romper ese collar!

    Dragón de F: tengo una idea mejor, lo distraigo y tu se lo quitas

    -el dragón de fuego se lanzó para embestir al de hielo y sostenerlo con sus garras para que no se alejara, mientras tanto yo habría dado un salto por encima del dragón de hielo y aterricé justo en su cuello para atar mis dos cadenas a su collar-

    No voy a permitir que nos utilicen a su antojo, nuestras vidas no son algo para jugar ¡Merecemos libertad!

    -agarraria de la parte superior ambas cadenas para así jalar con mucha fuerza logrando partir en dos dicho collar, después de eso ambos dragones volvieron a sus formas humanas estando exhaustos-

    Dragón de H: haa.. has.. muchas gracias joven.. crei que íbamos a morir..

    Dragón de F: eres muy buen luchador y pude reconocer tus técnicas perteneces al ejército de la reina dragón, ¿Verdad?

    Ya no existe reina dragón.. tuve que dejar aquella vida atrás cuando la vi morir junto a su esposo..

    Dragón de H: te entendemos.. todos perdimos algo importante aquella vez..

    Oigan, el que les puso esos collares ¿Se acuerdan de el?

    Dragón de F: se dónde se ubica pero no es uno solo, tienen una base con varios soldados, además, tienen dragones capturados

    Iré a liberarlos en cuanto pueda pero ustedes regresen a sus hogares

    Dragón de F: si llegas a necesitar ayuda no dudes en avisar y ahí estaremos

    Fin...
    BATALLA DRAGON (parte 2) -ambos dragones se volvieron a mirar entre ellos con miradas desafiantes y sed de sangre, tenía que detener esto a como de lugar y entonces, hice que la musculatura de mí cuerpo se elevará un poco, solo aumente lo suficiente como para no perder velocidad- Esas heridas que tienen debieron doler mucho, ¿No es así? Les debo una disculpa debí haber llegado antes, perdonenme.. voy a liberarlos para que sean libres -un brillo se haría notable en mí espalda solo unos segundos como si algo hubiese aparecido ahí, sacaría de mí bolsa dos cadenas que al inicio no parecían muy grandes pero al apretarlas con fuerza se cubrirían en un aura anaranjada- Muy bien chicos es hora de terminar con esto y en el caso de que les duela pues les pido que me perdonen. ¡Aumento! -al pronunciar esa última palabra daría un golpe de látigo hacia los lados con ambas cadenas viéndose como estás ahora se habían alargado mucho más y las enrollaria a dos de aquellas rocas de hielo, cuando estaba preparado empecé a correr hacia ellos arrancando ambas rocas del suelo para traerlas conmigo y cuando estuve a mitad de camino balancearla ambas rocas hacia un lado para así arrojarlas hacia el dragón de fuego, logré dar dos impactos directo a su nuca causando que perdiera equilibrio y cayera al suelo, por otro lado, el dragón de hielo me miró listo para atacar- (El grandote ya está tirado y tardara varios minutos en levantarse, debo esperar el momento indicado) -el dragón crearía pinchos de hielo en su cola antes de arrojarmelos como si fueran una enorme lluvia de flechas, esquivaria lo que se encontraban cerca de mí y al resto los destruía con mis cadenas, cuando salí ileso de aquello vi como ese dragón se preparaba para arrojar uno de sus rayos y en ese momento note que era mí oportunidad, me lance corriendo hacia el y cuando lo tenía cerca enrollaria mis cadenas en sus cuernos para después sacar mis alas y volar por encima de el y aterrizar en el cuello del dragón de fuego, justo donde está ese collar- ¿¡Que estás esperando!? Aquí me tienes, dispara de una vez ¡Hazlooo! -provocado por mis palabras el dragón arrojo su rayo hacia mí y lo esquive de un salto, cuando el rayo tocó el collar lo congelo por completo y cuando volví a caer encima de el rompería el collar dejando al dragón de fuego libre- Dragón de F: ¡Aaaggh! Siento como si me hubieran lanzado dos rocas a la cabeza, ¿Quien fue? Me disculpare contigo luego pero ahora te necesito ¡Debes romper ese collar! Dragón de F: tengo una idea mejor, lo distraigo y tu se lo quitas -el dragón de fuego se lanzó para embestir al de hielo y sostenerlo con sus garras para que no se alejara, mientras tanto yo habría dado un salto por encima del dragón de hielo y aterricé justo en su cuello para atar mis dos cadenas a su collar- No voy a permitir que nos utilicen a su antojo, nuestras vidas no son algo para jugar ¡Merecemos libertad! -agarraria de la parte superior ambas cadenas para así jalar con mucha fuerza logrando partir en dos dicho collar, después de eso ambos dragones volvieron a sus formas humanas estando exhaustos- Dragón de H: haa.. has.. muchas gracias joven.. crei que íbamos a morir.. Dragón de F: eres muy buen luchador y pude reconocer tus técnicas perteneces al ejército de la reina dragón, ¿Verdad? Ya no existe reina dragón.. tuve que dejar aquella vida atrás cuando la vi morir junto a su esposo.. Dragón de H: te entendemos.. todos perdimos algo importante aquella vez.. Oigan, el que les puso esos collares ¿Se acuerdan de el? Dragón de F: se dónde se ubica pero no es uno solo, tienen una base con varios soldados, además, tienen dragones capturados Iré a liberarlos en cuanto pueda pero ustedes regresen a sus hogares Dragón de F: si llegas a necesitar ayuda no dudes en avisar y ahí estaremos Fin...
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  • -El estruendo de pasos hizo temblar toda la fortaleza subterranea, los Orcos rebeldes dejaron de hablar apenas escucharon aquello acercandose por los enormes tuneles de piedra. Algunos tomaron sus armas de inmediato. Otros comenzaron a gritar ordenes mientras el fuego de las antorchas iluminaba los rostros tensos de los guerreros. El aire dentro del enorme salon olia a humo, alcohol y hierro caliente... y entonces lo vieron, el ogro aparecio caminando lentamente entre las llamas, totalmente Solo. Su gigantesca figura azul casi rozaba el techo de piedra mientras avanzaba hacia el centro del salon, el fuego iluminaba las cicatrices que cubrian todo su cuerpo, sus enormes colmillos los cuernos negros curvados que salian de su cabeza. Su cabello largo y salvaje caia sobre sus hombros como una sombra oscura. No llevaba armadura, no llevaba armas, solo sus manos desnudas-

    -Y aun asi, nadie se movio, porque todos entendieron porque estaba alli, los habia encontrado , los desertores, los traidores, 700 orcos que abandonaron su ejercito creyendo que podrian esconderse en las montañas y formar su propia tribu lejos de el. Habian robado provisiones, armas y territorio. ALgunos incluso se habian atrevido a burlarse de su nombre despues de huir, y el Ogro habia venido personalmente a responderles, uno de los Lideres rebeldes dio un paso al frente levantando un enorme martillo de guerra, mientras rugia ordenes al resto-

    Lider Orco: "PREPARENSE CANALLAS! HOY ASESINAREMOS A LA BESTIA AZUL Y NOS CORONAREMOS COMO LOS REYES DE ESTAS TIERRAS! GLORIA A LA HORDA!"

    -Entonces comenzo, las primeras flechas impactaron directamente en el pecho del Ogro, otras atravezaron sus brazos y cuello, el no mostro dolor o miedo, solo continuo su caminar, las lanzas llegaron despues, clavandose en sus hombros y costados con violencia suficiente para atravesar armaduras normales. Varias espadas golpearon su cuerpo apenas alcanzo las primeras filas enemigas, pero el Monstruo Azul nunca se detuvo, ni siquiera intento cubrirse o esquivar esos ataques, sus ojos brillaban entre las sombras mientras avanzaba directamente hacia ellos, recibiendo todos los ataques de frente, como si el dolor simplemente no existiera para algo como el, y cuando finalmente llego hasta los primeros orcos.. la carniceria comenzo.-

    -Su mano atrapo la cabeza de uno de ellos y la aplasto como si fuese una fruta madura. Sangre y huesos explotaron sobre los guerreros cercanos antes de que el Ogro arrancara el brazo de otro rebelde de un tiron brutal. Los gritos llenaron el salon de inmediato, el monstruo reia a carcajadas, estaba disfrutando de ese banquete-

    "HAHAHAHAHAHAHA ES HORA DE APLASTAR ESCORIAS! HAHAHAHAHAHAHAHAHA!"

    -Una risa grave, salvaje y monstruosa que retumbaba por toda la fortaleza, una habilidad que anulaba los pensamientos de temor en sus enemigos y los obligaba a atacarlo, una habilidad de "Tanque" "Un Aggro", mientras destruia cuerpos a golpes, Orcos enormes eran levantados del suelo y partidos contra pilares de piedra. Algunos morian aplastados bajo sus propias tropas cuando el Ogro arrojaba cadaveres contra ellos. Otros intentaban escapar y terminaban atrapados entre sus manos gigantescas antes de ser despedazados vivos, hachas se hundian en su espalda, espadas atravezaban sus musculos, flechas cubrian su pecho, pero el seguia avanzando entre la multitud como una bestia imposible de detener. Cada vez que un arma se clavaba en su cuerpo, el ogro sonreia aun mas, porque para el.. aquello no era una batalla, era pura diversion-

    "HAHAHAHAHAHAHA! COMBATAN ESCORIAS! NO ALCANZARAN EL NIRVANA SI HUYEN DE MI! HAHAHAHAHA!"

    -Los Rebeldes dejaron de pelear organizadamente despues de los primeros minutos. El enorme salon se convirtio en un caos absoluto de sangre, fuego y cuerpos despedazados. Algunos orcos comenzaron a arrastrarse intentando a huir hacia los tuneles mientras otros gritaban aterrados viendo como el monstruos atravesaba filas enteras usando unicamente las manos desnudas, como tomaba del pecho a varios orcos y los estrellaba contra el techo, como los hundia contra la tierra, como los partia al medio, golpes poderosos, precisos repletos de daño explosivo de sus puñetazos, cabezas volando, brazos, piernas..sangre y caos, una autentica matanza, el ogro los persiguio igual, no dejo escapar a ninguno-

    "HAHAHAHAHAHAHAHAHA!"

    -Cuando todo termino, el silencio regreso lentamente al salon, el fuego seguia ardiendo alrededor de los cadaveres amontonados. Sangre negra descendia por las escaleras de piedra formando pequeños rios entre cuerpos mutilados. Craneos rotos cubrian el suelo junto a dientes, armas quebradas y restos irreconocibles de los guerreros rebeldes, y en medio de toda aquella masacre, el Ogro Seguia de pie, su cuerpo parecia un campo de batalla por si solo, espadas atravesaban sus hombros y espaldas. varias lanzas seguian incrustadas entre sus costillas. Flechas sobresalian de sus brazos, cuello y abdomen. Una enorme hacha permanecia enterrada profundamente cerca de su pecho mientras la sangre descendia lentamente por su piel azul, pero el respiraba tranquilo, sonriente-

    "Escoria apestosa.. ni una herida para recordar, sucias ratas desertoras."

    -Sus ojos observaban los cuerpos esparcidos alrededor suyo, mientras el fuego iluminaba las paredes cubiertas de cuerpos incrustados por lanzas, hundidos en impactos en las rocas, en el techo, en el suelo. Lentamente, el monstruo llevo una mano hacia una espada clavada en su costado y la arranco de un tiron rapido, la observo unos segundos y luego la lanzo hacia detras de el, clavandola directamente en la garganta del ultimo Orco vivo, el cual caeria de frente contra el trono destrozado de roca, este sonrio y volteo su cuerpo, dirigiendose hacia la salida del salon, perdiendose en la oscuridad del campo de batalla-
    -El estruendo de pasos hizo temblar toda la fortaleza subterranea, los Orcos rebeldes dejaron de hablar apenas escucharon aquello acercandose por los enormes tuneles de piedra. Algunos tomaron sus armas de inmediato. Otros comenzaron a gritar ordenes mientras el fuego de las antorchas iluminaba los rostros tensos de los guerreros. El aire dentro del enorme salon olia a humo, alcohol y hierro caliente... y entonces lo vieron, el ogro aparecio caminando lentamente entre las llamas, totalmente Solo. Su gigantesca figura azul casi rozaba el techo de piedra mientras avanzaba hacia el centro del salon, el fuego iluminaba las cicatrices que cubrian todo su cuerpo, sus enormes colmillos los cuernos negros curvados que salian de su cabeza. Su cabello largo y salvaje caia sobre sus hombros como una sombra oscura. No llevaba armadura, no llevaba armas, solo sus manos desnudas- -Y aun asi, nadie se movio, porque todos entendieron porque estaba alli, los habia encontrado , los desertores, los traidores, 700 orcos que abandonaron su ejercito creyendo que podrian esconderse en las montañas y formar su propia tribu lejos de el. Habian robado provisiones, armas y territorio. ALgunos incluso se habian atrevido a burlarse de su nombre despues de huir, y el Ogro habia venido personalmente a responderles, uno de los Lideres rebeldes dio un paso al frente levantando un enorme martillo de guerra, mientras rugia ordenes al resto- Lider Orco: "PREPARENSE CANALLAS! HOY ASESINAREMOS A LA BESTIA AZUL Y NOS CORONAREMOS COMO LOS REYES DE ESTAS TIERRAS! GLORIA A LA HORDA!" -Entonces comenzo, las primeras flechas impactaron directamente en el pecho del Ogro, otras atravezaron sus brazos y cuello, el no mostro dolor o miedo, solo continuo su caminar, las lanzas llegaron despues, clavandose en sus hombros y costados con violencia suficiente para atravesar armaduras normales. Varias espadas golpearon su cuerpo apenas alcanzo las primeras filas enemigas, pero el Monstruo Azul nunca se detuvo, ni siquiera intento cubrirse o esquivar esos ataques, sus ojos brillaban entre las sombras mientras avanzaba directamente hacia ellos, recibiendo todos los ataques de frente, como si el dolor simplemente no existiera para algo como el, y cuando finalmente llego hasta los primeros orcos.. la carniceria comenzo.- -Su mano atrapo la cabeza de uno de ellos y la aplasto como si fuese una fruta madura. Sangre y huesos explotaron sobre los guerreros cercanos antes de que el Ogro arrancara el brazo de otro rebelde de un tiron brutal. Los gritos llenaron el salon de inmediato, el monstruo reia a carcajadas, estaba disfrutando de ese banquete- "HAHAHAHAHAHAHA ES HORA DE APLASTAR ESCORIAS! HAHAHAHAHAHAHAHAHA!" -Una risa grave, salvaje y monstruosa que retumbaba por toda la fortaleza, una habilidad que anulaba los pensamientos de temor en sus enemigos y los obligaba a atacarlo, una habilidad de "Tanque" "Un Aggro", mientras destruia cuerpos a golpes, Orcos enormes eran levantados del suelo y partidos contra pilares de piedra. Algunos morian aplastados bajo sus propias tropas cuando el Ogro arrojaba cadaveres contra ellos. Otros intentaban escapar y terminaban atrapados entre sus manos gigantescas antes de ser despedazados vivos, hachas se hundian en su espalda, espadas atravezaban sus musculos, flechas cubrian su pecho, pero el seguia avanzando entre la multitud como una bestia imposible de detener. Cada vez que un arma se clavaba en su cuerpo, el ogro sonreia aun mas, porque para el.. aquello no era una batalla, era pura diversion- "HAHAHAHAHAHAHA! COMBATAN ESCORIAS! NO ALCANZARAN EL NIRVANA SI HUYEN DE MI! HAHAHAHAHA!" -Los Rebeldes dejaron de pelear organizadamente despues de los primeros minutos. El enorme salon se convirtio en un caos absoluto de sangre, fuego y cuerpos despedazados. Algunos orcos comenzaron a arrastrarse intentando a huir hacia los tuneles mientras otros gritaban aterrados viendo como el monstruos atravesaba filas enteras usando unicamente las manos desnudas, como tomaba del pecho a varios orcos y los estrellaba contra el techo, como los hundia contra la tierra, como los partia al medio, golpes poderosos, precisos repletos de daño explosivo de sus puñetazos, cabezas volando, brazos, piernas..sangre y caos, una autentica matanza, el ogro los persiguio igual, no dejo escapar a ninguno- "HAHAHAHAHAHAHAHAHA!" -Cuando todo termino, el silencio regreso lentamente al salon, el fuego seguia ardiendo alrededor de los cadaveres amontonados. Sangre negra descendia por las escaleras de piedra formando pequeños rios entre cuerpos mutilados. Craneos rotos cubrian el suelo junto a dientes, armas quebradas y restos irreconocibles de los guerreros rebeldes, y en medio de toda aquella masacre, el Ogro Seguia de pie, su cuerpo parecia un campo de batalla por si solo, espadas atravesaban sus hombros y espaldas. varias lanzas seguian incrustadas entre sus costillas. Flechas sobresalian de sus brazos, cuello y abdomen. Una enorme hacha permanecia enterrada profundamente cerca de su pecho mientras la sangre descendia lentamente por su piel azul, pero el respiraba tranquilo, sonriente- "Escoria apestosa.. ni una herida para recordar, sucias ratas desertoras." -Sus ojos observaban los cuerpos esparcidos alrededor suyo, mientras el fuego iluminaba las paredes cubiertas de cuerpos incrustados por lanzas, hundidos en impactos en las rocas, en el techo, en el suelo. Lentamente, el monstruo llevo una mano hacia una espada clavada en su costado y la arranco de un tiron rapido, la observo unos segundos y luego la lanzo hacia detras de el, clavandola directamente en la garganta del ultimo Orco vivo, el cual caeria de frente contra el trono destrozado de roca, este sonrio y volteo su cuerpo, dirigiendose hacia la salida del salon, perdiendose en la oscuridad del campo de batalla-
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  • -La cueva no rugia, por una vez.. no habia gritos, ni acero chocando, ni huesos rompiendose en sus manos, solo el sonido lento... calmado y metodico de algo siendo colocado con cuidado, el Ogro se encontraba de Pie en el centro de su caverna, iluminado por antorchas clavadas entre las grietas de la roca. La luz anaranjada danzaba sobre su piel azul, resaltando cada cicatriz como si fueran marcas sagradas. A su alrededor, las paredes no eran simples piedras, eran historia para el, filas y filas de craneos-

    -Humanos, bestias, criaturas que ya no existian.. algunos pequeños como los de niños, otros enormes, con colmillos aun intactos, habia cuernos, mandivulas deformes, placas oseas extrañas, cada uno limpio, cada uno conservado, cada uno recordado, el ogro sostenia uno nuevo entre sus manos, todavia tenia restos de sangre seca en las grietas del hueso, Era pesado, de una criatura claramente poderosa, sus dedos gruesos giraban lentamente, observandolo desde distintos angulos, como si estuviera evaluando una obra de arte, gruño en voz baja, totalmente satisfecho-

    "Fuiste fuerte, y un gran alimento para mi cuerpo, ahora te otorgare un lugar comodo para observarme."

    -Su voz no era violeta esta vez, no habia furia, si no reconocimiento, camino lentamente hacia una seccion especifica en la pared, no cualquiera, alli estaban los trofeos de aquellos que lo habian hecho sangrar, emocionarse por la batalla, se detuvo y miro el espacio, y con lentitud acomodo el craneo entre otros dos, ajustandolo apenas unos milimetros hacia la izquierda.. luego hacia la derecha, hasta que quedo perfecto, recien entonces solto el hueso, el ogro retrocedio un paso y observo, sus ojos brillaron con algo distinto, no era hambre, no era Ira... era mucho mas profundo, cada craneo era una batalla. Cada batalla, una prueba. Cada prueba.. una razon para seguir existiendo, avanzo hacia otra seccion, esta vez tomo un craneo antiguo, cubierto por una fina capa de polvo, fruncio el ceño puesto que, no le gustaba eso-

    "Tsk..."

    -Con una tela gruesa, comenzo a limpiarlo con cuidado, movimientos lentos, casi pacientes, sus manos, capaces de arrancar una cabeza de un tiron, ahora se movian con delicadeza inquietante.-

    "No te vuelvas debil.. ni en la muerte canalla."

    -La devolvio al lugar, el ogro finalmente se sento sobre una roca grande, que hacia de trono improvisado dentro de su cueva, apoyo los brazos sobre sus piernas y dejo escapar un largo suspiro pesado, sus ojos recorrieron la pared, cada trofeo, cada historia que jamas se permitiria contar a nadie, solo viviencias y recuerdos en su memoria, y alli, el ogro guardo silencio, hundido en sus pensamientos-
    -La cueva no rugia, por una vez.. no habia gritos, ni acero chocando, ni huesos rompiendose en sus manos, solo el sonido lento... calmado y metodico de algo siendo colocado con cuidado, el Ogro se encontraba de Pie en el centro de su caverna, iluminado por antorchas clavadas entre las grietas de la roca. La luz anaranjada danzaba sobre su piel azul, resaltando cada cicatriz como si fueran marcas sagradas. A su alrededor, las paredes no eran simples piedras, eran historia para el, filas y filas de craneos- -Humanos, bestias, criaturas que ya no existian.. algunos pequeños como los de niños, otros enormes, con colmillos aun intactos, habia cuernos, mandivulas deformes, placas oseas extrañas, cada uno limpio, cada uno conservado, cada uno recordado, el ogro sostenia uno nuevo entre sus manos, todavia tenia restos de sangre seca en las grietas del hueso, Era pesado, de una criatura claramente poderosa, sus dedos gruesos giraban lentamente, observandolo desde distintos angulos, como si estuviera evaluando una obra de arte, gruño en voz baja, totalmente satisfecho- "Fuiste fuerte, y un gran alimento para mi cuerpo, ahora te otorgare un lugar comodo para observarme." -Su voz no era violeta esta vez, no habia furia, si no reconocimiento, camino lentamente hacia una seccion especifica en la pared, no cualquiera, alli estaban los trofeos de aquellos que lo habian hecho sangrar, emocionarse por la batalla, se detuvo y miro el espacio, y con lentitud acomodo el craneo entre otros dos, ajustandolo apenas unos milimetros hacia la izquierda.. luego hacia la derecha, hasta que quedo perfecto, recien entonces solto el hueso, el ogro retrocedio un paso y observo, sus ojos brillaron con algo distinto, no era hambre, no era Ira... era mucho mas profundo, cada craneo era una batalla. Cada batalla, una prueba. Cada prueba.. una razon para seguir existiendo, avanzo hacia otra seccion, esta vez tomo un craneo antiguo, cubierto por una fina capa de polvo, fruncio el ceño puesto que, no le gustaba eso- "Tsk..." -Con una tela gruesa, comenzo a limpiarlo con cuidado, movimientos lentos, casi pacientes, sus manos, capaces de arrancar una cabeza de un tiron, ahora se movian con delicadeza inquietante.- "No te vuelvas debil.. ni en la muerte canalla." -La devolvio al lugar, el ogro finalmente se sento sobre una roca grande, que hacia de trono improvisado dentro de su cueva, apoyo los brazos sobre sus piernas y dejo escapar un largo suspiro pesado, sus ojos recorrieron la pared, cada trofeo, cada historia que jamas se permitiria contar a nadie, solo viviencias y recuerdos en su memoria, y alli, el ogro guardo silencio, hundido en sus pensamientos-
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  • Aveces suelo olvidar que ya no es necesario esconder lo que realmente soy, tantos años escondiendolo se me había echo costumbre y cuando estuve escondida como Yuki... Se me hizo tan absurdamente natural que olvidé por un tiempo lo que era.

    Pero ya no tengo porque hacerlo, soy una orgullosamente una dragona y amo serlo...

    -Se transformaría en su versión semi dragona, notando como sus cuernos, alas y cola ahora estaban más grandes, más mejor formadas ¿Que significa esto? Que llegó a la etapa de madurez-
    Aveces suelo olvidar que ya no es necesario esconder lo que realmente soy, tantos años escondiendolo se me había echo costumbre y cuando estuve escondida como Yuki... Se me hizo tan absurdamente natural que olvidé por un tiempo lo que era. Pero ya no tengo porque hacerlo, soy una orgullosamente una dragona y amo serlo... -Se transformaría en su versión semi dragona, notando como sus cuernos, alas y cola ahora estaban más grandes, más mejor formadas ¿Que significa esto? Que llegó a la etapa de madurez-
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  • -El viento no soplaba, rugia con total fuerza sobre los hombros del Ogro, arrastraba ceniza, olor a hierro y muerte, hacia crujir los estandartes rotos clavados en la tierra conquistada. La montaña sobre la que se encontraba parado el Ogro no era un un simbolo.. era una declaracion. Cuerpos apilados sin distincios, reyes, soldados, bestias, traidores. Todos iguales ahora, todos en silencio, inmovil, dominante, con su piel azul marcada por la guerra, los cuernos recortandose contra el cielo enfermo, y los ojos brillando como brasas que no se apagan nunca. En su mano, el estandarte no era solo un trofeo.. era el sello de su conquista, pero esta vez, no era por Gloria, ni por furia, si no por ella-

    -El nombre no se gritaba, no era necesario, La reina del Caos, Veythra Lili Queen Ishtar -

    -Esa tierra, antes fertil, antes orgullosa.. ahora era un cadaver mas bajo sus pies, sus murallas reducidas a polvo, sus ejercitos convertidos en cimientos de algo mas grande, algo Inevitable, el ogro bajo lentamente la mirada hacia el horizonte ensangrecido, no habia duda, esas tierras serian un tributo perfecto para su nueva Reina, con un movimiento pesado, hundio el asta del estandarte aun mas profundo entre los cuerpos, clavandolo como si atravesara el corazon mismo del mundo, no hubo palabras, no habia amor, no sabia de ello, pero entendia el lenguaje del poder, y aquello era una ofrenda, millones habian caido, reinos enteros habian desaparecido, y todo absolutamente todo, desde la sangre seca hasta las montañas que ahora le pertenecian, eran su dote, para ella, para su Reina, quien no heredaria un trono, si no un mundo arrodillado, y en la cima de ese silencio absoluto, el ogro no sonrio, porque eso recien empezaba.-
    -El viento no soplaba, rugia con total fuerza sobre los hombros del Ogro, arrastraba ceniza, olor a hierro y muerte, hacia crujir los estandartes rotos clavados en la tierra conquistada. La montaña sobre la que se encontraba parado el Ogro no era un un simbolo.. era una declaracion. Cuerpos apilados sin distincios, reyes, soldados, bestias, traidores. Todos iguales ahora, todos en silencio, inmovil, dominante, con su piel azul marcada por la guerra, los cuernos recortandose contra el cielo enfermo, y los ojos brillando como brasas que no se apagan nunca. En su mano, el estandarte no era solo un trofeo.. era el sello de su conquista, pero esta vez, no era por Gloria, ni por furia, si no por ella- -El nombre no se gritaba, no era necesario, La reina del Caos, [Lili.Queen] - -Esa tierra, antes fertil, antes orgullosa.. ahora era un cadaver mas bajo sus pies, sus murallas reducidas a polvo, sus ejercitos convertidos en cimientos de algo mas grande, algo Inevitable, el ogro bajo lentamente la mirada hacia el horizonte ensangrecido, no habia duda, esas tierras serian un tributo perfecto para su nueva Reina, con un movimiento pesado, hundio el asta del estandarte aun mas profundo entre los cuerpos, clavandolo como si atravesara el corazon mismo del mundo, no hubo palabras, no habia amor, no sabia de ello, pero entendia el lenguaje del poder, y aquello era una ofrenda, millones habian caido, reinos enteros habian desaparecido, y todo absolutamente todo, desde la sangre seca hasta las montañas que ahora le pertenecian, eran su dote, para ella, para su Reina, quien no heredaria un trono, si no un mundo arrodillado, y en la cima de ese silencio absoluto, el ogro no sonrio, porque eso recien empezaba.-
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  • Where two worlds meet. - El primer encuentro.
    Fandom OC
    Categoría Original
    Illán

    Demasiados años habían pasado desde los momentos de gloria de la torre, aquellos tiempos en los que el deber de Eve tenía sentido, proteger la torre de intrusos no deseados... Ahora no era más que la vigilante de una puerta que jamás se abría, pero eso debería cambiar ¿No? Era imposible que la humanidad simplemente se olvidase de la torre, imposible que los guerreros poderosos dejaran de existir de esa manera...

    En su aburrimiento, la guardiana cumpliría un nuevo papel, pero esta vez impuesto por nadie más que si misma; buscaría nuevos candidatos para la torre, así tuviera que crearlos ella misma.

    Un viaje, bien sabido era por ella que la torre la llamaría cuando fuera necesario ¿Dónde la llevó su viaje? Buena pregunta, después de todo, para ella el mundo moderno era un laberinto, desconocía los nombres de las ciudades o países que ella, vulgarmente, llamaba reinos.

    Su instinto seguía tan afilado como hace siglos, siempre tuvo un talento para encontrar gente con potencial, por eso mismo su instinto sería la brújula que guíe su camino, poco le importaba el lugar. Las calles de la ciudad se sentían opresivas, las miradas curiosas de los transeúntes se clavaban sobre ella y era comprensible, después de todo, su apariencia llamaba la atención de lejos:

    Cabello rubio desordenado.
    Ojos rojos brillantes.
    Sus dos cuernos que no se molestaba en ocultar.
    Sus ropajes que parecían sacados de otra época.

    Mientras pensaba en su próximo destino, lo sintió... Una presencia diferente, casi imperceptible, era como si formase parte del propio ambiente, como si se fusionara con el todo... Le llamó la atención, claro que lo hizo, tanto o más de lo que lo haría una presencia opresiva.

    Se dirigió hacia donde su instinto la guio y, en la distancia, lo vio, un hombre pelirrojo que, a simple vista, parecía una persona normal y corriente... ⸻ Te encontré. ⸻ Sin ningún tipo de vergüenza se acercó, irrumpiendo en la acción que se estuviera llevando a cabo y una vez estuvo frente a él, alzó el dedo índice de la diestra, señalando. ⸻ ¡Tú! ⸻ Alzó la voz, su energía a veces la hacía ser ruidosa. ⸻ ¡Eres fuerte! ¡Seamos amigos! ⸻ Y si, así de fácil, así de simple, así era ella.
    [Cursed_Bastard] Demasiados años habían pasado desde los momentos de gloria de la torre, aquellos tiempos en los que el deber de Eve tenía sentido, proteger la torre de intrusos no deseados... Ahora no era más que la vigilante de una puerta que jamás se abría, pero eso debería cambiar ¿No? Era imposible que la humanidad simplemente se olvidase de la torre, imposible que los guerreros poderosos dejaran de existir de esa manera... En su aburrimiento, la guardiana cumpliría un nuevo papel, pero esta vez impuesto por nadie más que si misma; buscaría nuevos candidatos para la torre, así tuviera que crearlos ella misma. Un viaje, bien sabido era por ella que la torre la llamaría cuando fuera necesario ¿Dónde la llevó su viaje? Buena pregunta, después de todo, para ella el mundo moderno era un laberinto, desconocía los nombres de las ciudades o países que ella, vulgarmente, llamaba reinos. Su instinto seguía tan afilado como hace siglos, siempre tuvo un talento para encontrar gente con potencial, por eso mismo su instinto sería la brújula que guíe su camino, poco le importaba el lugar. Las calles de la ciudad se sentían opresivas, las miradas curiosas de los transeúntes se clavaban sobre ella y era comprensible, después de todo, su apariencia llamaba la atención de lejos: Cabello rubio desordenado. Ojos rojos brillantes. Sus dos cuernos que no se molestaba en ocultar. Sus ropajes que parecían sacados de otra época. Mientras pensaba en su próximo destino, lo sintió... Una presencia diferente, casi imperceptible, era como si formase parte del propio ambiente, como si se fusionara con el todo... Le llamó la atención, claro que lo hizo, tanto o más de lo que lo haría una presencia opresiva. Se dirigió hacia donde su instinto la guio y, en la distancia, lo vio, un hombre pelirrojo que, a simple vista, parecía una persona normal y corriente... ⸻ Te encontré. ⸻ Sin ningún tipo de vergüenza se acercó, irrumpiendo en la acción que se estuviera llevando a cabo y una vez estuvo frente a él, alzó el dedo índice de la diestra, señalando. ⸻ ¡Tú! ⸻ Alzó la voz, su energía a veces la hacía ser ruidosa. ⸻ ¡Eres fuerte! ¡Seamos amigos! ⸻ Y si, así de fácil, así de simple, así era ella.
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  • 𝗿𝗲𝗱𝗲𝗺𝗽𝘁𝗶𝗼𝗻 /𝘳ɪˈ𝘥ɛ𝘮(𝘱)ʃ𝘯/ 𝘵𝘩𝘦 𝘢𝘤𝘵 𝘰𝘧 𝘴𝘢𝘷𝘪𝘯𝘨, 𝘧𝘳𝘦𝘦𝘪𝘯𝘨, 𝘰𝘳 𝘳𝘦𝘨𝘢𝘪𝘯𝘪𝘯𝘨 𝘴𝘰𝘮𝘦𝘵𝘩𝘪𝘯𝘨, 𝘰𝘧𝘵𝘦𝘯 𝘵𝘩𝘳𝘰𝘶𝘨𝘩 𝘢 𝘤𝘰𝘴𝘵.
    Fandom Marvel
    Categoría Acción
    Vivir encerrado en un bunker no era lo suyo. Le recordaba demasiado a sus vacaciones en el hospital psiquiatrico y a su breve estadía en la prisión, quizás al demente paranoico de Frank Castle le gustara vivír como la cruza perfecta entre un topo y un ermitaño, aislado de todo el mundo y presindiendo del contacto humano, pero Benjamin no estaba tolerando ese estilo de vida. Aunque fuese un fugitivo intensamente buscado por las autoridades y esas latas de diez metros de altura llamadas centinelas, encontraba ciertos momentos para salir o mejor dicho, para escaparse de su compañero, el diablo de Hell's Kitchen.

    A veces, Matt se comportaba peor que una esposa que sospecha de una infidelidad de su marido y lo interrogaba ante la más mínima cosa que hacía o decía, por lo que Dex aprendio que era mejor escaparse y discutir con él al regresar en lugar de hacerlo antes de salir y también al volver. Ahorrarse una discusión nunca estaba de más, sobre todo cuando buscaba algo de aire fresco sin causar daño o hacer algo malo.

    Bullseye recorrió la cuidad con lo que considero un disfraz perfecto para pasar desapercibido. Ropa de civil, su confiable chaqueta de jean, una gorra de béisbol y gafas oscuras. No estaba de humor para ver una película, no tenía hambre suficiente para comprar algo de comida rápida y la semana anterior había entrado en la biblioteca pública, no podía repetir la excursión por precaución.

    Se detuvo en una calle por la que no había caminado antes y al mirar hacia al otro lado en la vereda de frente, se encontró con la puerta de un museo. No recordaba la última vez que había entrado en uno y en el fondo de su ser, siempre había sido un bicho raro que adoraba leer y que estaba obsesionado con los dinosaurios y los eventos importantes de la historia.

    Se formó detrás de unas cuantas personas que esperaban a entrar y agradeció internamente que la mujer mayor en la taquilla ni siquiera lo miro cuando deslizó un billete de veinte dólares debajo del cristal en el mostrador. La anciana le entrego su boleto y él se alejo tan rápido como pudo, aventurandose por el lugar en busca de un guía.

    El museo era demasiado grande para recorrerlo por su cuenta y no quería unirse a uno de los grupos que ya habían iniciado el recorrido, lo mejor era evitar las multitudes. Matt lo mataría si lo atrapaban por un descuido tan tonto, y reducir el número de personas que podían reconocerlo por los letreros con su cara en las calles, le aseguraba tener una próxima oportunidad para salir.

    Estuvo a punto de regresar a la taquilla para preguntarle a la mujer si ella podía ubicar a un guía por él, cuando se encontró con una tienda de recuerdos. Algo pequeña pero con mucha variedad de objetos. Un hombre estaba trabajando allí, acomodando la mercadería en los estantes mientras que los ojos del fugitivo se paseaban por cada objeto en exhibición, desde los llaveros, souvenirs, tazas, imanes hasta los peluches. Tenía de todo un poco, incluso gorras y golosinas.

    —Disculpa, ¿tienes algo más sensorial?— Preguntó para llamar la atención del hombre que al parecer no había reparado en su presencia. —O algo que tenga esos puntitos para las personas invidentes.

    Pensó en que no pasaría nada por decir eso. Matt no podía ser la única persona ciega en toda la cuidad, pero también era difícil que lo relacionaran directamente con el abogado. Solo quería llevarle un recuerdo, algo que pudiera tocar y saber que era sin que Dex tuviera que describirselo; lo cual no le molestaría, pero al abogado si parecía molestarle que lo hiciera y hasta le había dicho que no lo necesitaba para eso, para nada en realidad.

    —Y si no es mucho pedir, podrías enseñarme ese triceratops de allá. Los hacen más realistas cada vez, cuando yo era niño los pocos triceratops que se podían conseguir en las jugueterias parecían rinocerontes con dos cuernos extra y con un sombrero en el cuello.


    𝑫𝐔𝐒𝐓𝐈𝐍♫︎
    Vivir encerrado en un bunker no era lo suyo. Le recordaba demasiado a sus vacaciones en el hospital psiquiatrico y a su breve estadía en la prisión, quizás al demente paranoico de Frank Castle le gustara vivír como la cruza perfecta entre un topo y un ermitaño, aislado de todo el mundo y presindiendo del contacto humano, pero Benjamin no estaba tolerando ese estilo de vida. Aunque fuese un fugitivo intensamente buscado por las autoridades y esas latas de diez metros de altura llamadas centinelas, encontraba ciertos momentos para salir o mejor dicho, para escaparse de su compañero, el diablo de Hell's Kitchen. A veces, Matt se comportaba peor que una esposa que sospecha de una infidelidad de su marido y lo interrogaba ante la más mínima cosa que hacía o decía, por lo que Dex aprendio que era mejor escaparse y discutir con él al regresar en lugar de hacerlo antes de salir y también al volver. Ahorrarse una discusión nunca estaba de más, sobre todo cuando buscaba algo de aire fresco sin causar daño o hacer algo malo. Bullseye recorrió la cuidad con lo que considero un disfraz perfecto para pasar desapercibido. Ropa de civil, su confiable chaqueta de jean, una gorra de béisbol y gafas oscuras. No estaba de humor para ver una película, no tenía hambre suficiente para comprar algo de comida rápida y la semana anterior había entrado en la biblioteca pública, no podía repetir la excursión por precaución. Se detuvo en una calle por la que no había caminado antes y al mirar hacia al otro lado en la vereda de frente, se encontró con la puerta de un museo. No recordaba la última vez que había entrado en uno y en el fondo de su ser, siempre había sido un bicho raro que adoraba leer y que estaba obsesionado con los dinosaurios y los eventos importantes de la historia. Se formó detrás de unas cuantas personas que esperaban a entrar y agradeció internamente que la mujer mayor en la taquilla ni siquiera lo miro cuando deslizó un billete de veinte dólares debajo del cristal en el mostrador. La anciana le entrego su boleto y él se alejo tan rápido como pudo, aventurandose por el lugar en busca de un guía. El museo era demasiado grande para recorrerlo por su cuenta y no quería unirse a uno de los grupos que ya habían iniciado el recorrido, lo mejor era evitar las multitudes. Matt lo mataría si lo atrapaban por un descuido tan tonto, y reducir el número de personas que podían reconocerlo por los letreros con su cara en las calles, le aseguraba tener una próxima oportunidad para salir. Estuvo a punto de regresar a la taquilla para preguntarle a la mujer si ella podía ubicar a un guía por él, cuando se encontró con una tienda de recuerdos. Algo pequeña pero con mucha variedad de objetos. Un hombre estaba trabajando allí, acomodando la mercadería en los estantes mientras que los ojos del fugitivo se paseaban por cada objeto en exhibición, desde los llaveros, souvenirs, tazas, imanes hasta los peluches. Tenía de todo un poco, incluso gorras y golosinas. —Disculpa, ¿tienes algo más sensorial?— Preguntó para llamar la atención del hombre que al parecer no había reparado en su presencia. —O algo que tenga esos puntitos para las personas invidentes. Pensó en que no pasaría nada por decir eso. Matt no podía ser la única persona ciega en toda la cuidad, pero también era difícil que lo relacionaran directamente con el abogado. Solo quería llevarle un recuerdo, algo que pudiera tocar y saber que era sin que Dex tuviera que describirselo; lo cual no le molestaría, pero al abogado si parecía molestarle que lo hiciera y hasta le había dicho que no lo necesitaba para eso, para nada en realidad. —Y si no es mucho pedir, podrías enseñarme ese triceratops de allá. Los hacen más realistas cada vez, cuando yo era niño los pocos triceratops que se podían conseguir en las jugueterias parecían rinocerontes con dos cuernos extra y con un sombrero en el cuello. [PANDEM0NIO]
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