• Hubo una ves... Que pensaba que el amor era algo pasajero, un sentimiento de soledad que nos hace querer a alguien a nuestro lado, Por el echo de que yo observo en silencio, lo analizó y me lo guardo.

    Lo que llegaba a notar era traición, engaños e incluso crueldad en algunos casos... Y esto no solo lo veía en relaciones amorosas, en relaciones de familia, de amistad... Personas que se llevan conociendo tantos años, que algunos a pesar de eso deciden lastimar al otro y cuando eso pasa... Algunos la mayoría les gusta vengarse.

    Para mí el amor no era nada más que una ilusión tonta para no querer quedarse solo... Pero yo tambien caí en esa ilusión tonta no solo una, si no dos veces...

    Cierta parte de mi quería que fuera real, Pero como dije antes yo observo, analizó y me lo guardo... Hasta que llega el momento de soltarlo todo y eso fue lo que hice, lo solté... Lo solté absolutamente todo cerrandome otra vez a la posibilidad de querer a otro ser...

    Pero claro... Esto para los que creen en cupido, cupido, ay cupido tu y tus planes aveces me hacen enfadar... Y cuando menos lo imaginé me hiciste que lo conociera, a él... Y volví a caer, tuve que ponerse en su mira en ese momento y me disparó con sus flechas... Pero está ves no solo me disparó a mi, si no que también a él..

    Haciendo que todo cayera... Mi creencia que el amor era algo estúpido, pasajero y solo en busca de no querer estar solo... Hiciste que todo cayera al conocerte cada día más, al querer sentirse cada ves más cerca de mi... Aparecer a tu lado cada ves que estabas solo o al menos lo intentaba.

    Solo espero... Que cupido no se allá equivocado con nosotros.

    Espero no estar equivocandome contigo Jason Elaris
    Hubo una ves... Que pensaba que el amor era algo pasajero, un sentimiento de soledad que nos hace querer a alguien a nuestro lado, Por el echo de que yo observo en silencio, lo analizó y me lo guardo. Lo que llegaba a notar era traición, engaños e incluso crueldad en algunos casos... Y esto no solo lo veía en relaciones amorosas, en relaciones de familia, de amistad... Personas que se llevan conociendo tantos años, que algunos a pesar de eso deciden lastimar al otro y cuando eso pasa... Algunos la mayoría les gusta vengarse. Para mí el amor no era nada más que una ilusión tonta para no querer quedarse solo... Pero yo tambien caí en esa ilusión tonta no solo una, si no dos veces... Cierta parte de mi quería que fuera real, Pero como dije antes yo observo, analizó y me lo guardo... Hasta que llega el momento de soltarlo todo y eso fue lo que hice, lo solté... Lo solté absolutamente todo cerrandome otra vez a la posibilidad de querer a otro ser... Pero claro... Esto para los que creen en cupido, cupido, ay cupido tu y tus planes aveces me hacen enfadar... Y cuando menos lo imaginé me hiciste que lo conociera, a él... Y volví a caer, tuve que ponerse en su mira en ese momento y me disparó con sus flechas... Pero está ves no solo me disparó a mi, si no que también a él.. Haciendo que todo cayera... Mi creencia que el amor era algo estúpido, pasajero y solo en busca de no querer estar solo... Hiciste que todo cayera al conocerte cada día más, al querer sentirse cada ves más cerca de mi... Aparecer a tu lado cada ves que estabas solo o al menos lo intentaba. Solo espero... Que cupido no se allá equivocado con nosotros. Espero no estar equivocandome contigo [jay.elaris]
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  • Si cierro los párpados, la oscuridad no me trae paz, sino el desfile de las almas que se desviaron de mi rastro de ceniza.

    ¿Qué fue de aquel niño engendrado en el pecado, esa criatura híbrida cuya sola existencia desafiaba la voluntad divina? ¿Fue devorado por la crueldad intrínseca del hombre, o logró arrastrarse fuera del fango de su propio destino?

    ¿Y qué del caballero que hallé entre la niebla del bosque, donde los árboles susurran blasfemias? Me pregunto si sus brazos cedieron ante el peso de su acero sagrado, o si su mente se quebró ante los himnos de esos falsos salvadores que prometen luz mientras te arrastran al abismo.

    ¿Y aquel cazador... ese iluso que juraba purgar la oscuridad con fuego y hierro? ¿Se habrá convertido ya en la bestia que tanto ansiaba aniquilar?

    En esta tierra de penitencia, la línea entre el verdugo y el monstruo es tan fina como el filo de mi propia arma.
    Si cierro los párpados, la oscuridad no me trae paz, sino el desfile de las almas que se desviaron de mi rastro de ceniza. ¿Qué fue de aquel niño engendrado en el pecado, esa criatura híbrida cuya sola existencia desafiaba la voluntad divina? ¿Fue devorado por la crueldad intrínseca del hombre, o logró arrastrarse fuera del fango de su propio destino? ¿Y qué del caballero que hallé entre la niebla del bosque, donde los árboles susurran blasfemias? Me pregunto si sus brazos cedieron ante el peso de su acero sagrado, o si su mente se quebró ante los himnos de esos falsos salvadores que prometen luz mientras te arrastran al abismo. ¿Y aquel cazador... ese iluso que juraba purgar la oscuridad con fuego y hierro? ¿Se habrá convertido ya en la bestia que tanto ansiaba aniquilar? En esta tierra de penitencia, la línea entre el verdugo y el monstruo es tan fina como el filo de mi propia arma.
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  • Cuanta crueldad puede existir en un ser humano tan temporal.
    Yo jamás mataría por gusto y prefiero mi comida ya muerta en un empaque que yo misma ir por ahi buscando victimas.
    Cuanta crueldad puede existir en un ser humano tan temporal. Yo jamás mataría por gusto y prefiero mi comida ya muerta en un empaque que yo misma ir por ahi buscando victimas.
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  • ── He visto vuestro mundo herido por la crueldad, y aun así, contemplo con asombro cómo vuestra chispa divina se empeña, contra toda tiniebla, en hallar siempre la luz del ascenso. ──
    ── He visto vuestro mundo herido por la crueldad, y aun así, contemplo con asombro cómo vuestra chispa divina se empeña, contra toda tiniebla, en hallar siempre la luz del ascenso. ──
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    FICHA DE PERSONAJE: SEBASTIAN MALPHAS
    "LA SOMBRA CORTÉS"

    ⛨ Nombre Real: Sebastian Malphas Ishtar-Vane.

    ⛨ Rango: Mayordomo Real del Palacio Carmesí y Supervisor de la Servidumbre Etérea.

    ⛨ Atributos Visuales: Viste un frac impecable que oculta tatuajes rúnicos de color naranja incandescente. Posee cabello blanco plateado, cuernos negros pulidos y ojos que cambian de azul gélido a un rojo carmesí cuando detecta una falta de etiqueta o una amenaza.

    ⛨ Habilidad Primaria: Omnipresencia de Sombra. Puede fundirse con cualquier superficie oscura del palacio, permitiéndole aparecer instantáneamente detrás del Emperador para ofrecerle una copa o para degollar a un infiltrado.

    EL ASCENSO DEL MAYORDOMO INFERNAL

    1. La Selección de la Sangre
    Sebastián no fue elegido por su linaje, sino por su eficiencia absoluta. Durante las purgas de los reinos periféricos, Metphies buscaba a alguien capaz de mantener el orden en el caos. Sebastian demostró su valía al aniquilar a un batallón rebelde completo sin derramar una sola gota de sangre sobre su uniforme blanco, impresionando al Emperador con su control quirúrgico del poder.

    2. El Pacto del Silencio Eterno
    Para ocupar su cargo, se sometió al Ritual de la Lengua de Hierro. Metphies vinculó la sombra de Sebastián al trono, asegurando que el mayordomo sea una extensión de su propia voluntad. Sus tatuajes solares no son solo decorativos; son sellos que contienen la furia de "La Bestia" para que Sebastián pueda interactuar con la nobleza sin desintegrarlos por accidente.

    3. La Noche de las Mil Copas Rotas
    Su posición quedó grabada en la historia durante la Gran Gala de Ishtar. Un grupo de asesinos camuflados como sirvientes intentó atacar durante el brindis principal.

    La Táctica: Sebastián, moviéndose a una velocidad que desafiaba la física, interceptó cada proyectil y veneno antes de que los invitados lo notaran, continuando su servicio como si nada hubiera pasado.

    El Reconocimiento: Al terminar la noche, con los traidores eliminados discretamente, Metphies le otorgó las llaves de las dimensiones del palacio. "Tu servicio es la armonía en mi imperio de guerra", declaró el soberano.

    4. El Guante de Terciopelo y Hierro
    Como Mayordomo, Sebastián es el filtro final del Emperador. Él coordina las agendas de la Sub-Comandante Eris y el Guardián Kaelum, asegurando que el engranaje del Imperio Carmesí nunca chirríe. Su cortesía es legendaria, pero su crueldad es el cimiento sobre el que descansa la paz del palacio.

    ESTADO ACTUAL
    Sebastián reside en una dimensión de bolsillo conectada a la sombra del Emperador. Siempre está a un paso de distancia, con una bandeja de plata en una mano y una daga rúnica oculta en la otra. Se dice que es el único ser que conoce los verdaderos pensamientos de Metphies, lo que lo convierte en el ser más peligroso y respetado de la corte.
    🌒 FICHA DE PERSONAJE: SEBASTIAN MALPHAS "LA SOMBRA CORTÉS" ⛨ Nombre Real: Sebastian Malphas Ishtar-Vane. ⛨ Rango: Mayordomo Real del Palacio Carmesí y Supervisor de la Servidumbre Etérea. ⛨ Atributos Visuales: Viste un frac impecable que oculta tatuajes rúnicos de color naranja incandescente. Posee cabello blanco plateado, cuernos negros pulidos y ojos que cambian de azul gélido a un rojo carmesí cuando detecta una falta de etiqueta o una amenaza. ⛨ Habilidad Primaria: Omnipresencia de Sombra. Puede fundirse con cualquier superficie oscura del palacio, permitiéndole aparecer instantáneamente detrás del Emperador para ofrecerle una copa o para degollar a un infiltrado. 🏛️ EL ASCENSO DEL MAYORDOMO INFERNAL 1. La Selección de la Sangre Sebastián no fue elegido por su linaje, sino por su eficiencia absoluta. Durante las purgas de los reinos periféricos, Metphies buscaba a alguien capaz de mantener el orden en el caos. Sebastian demostró su valía al aniquilar a un batallón rebelde completo sin derramar una sola gota de sangre sobre su uniforme blanco, impresionando al Emperador con su control quirúrgico del poder. 2. El Pacto del Silencio Eterno Para ocupar su cargo, se sometió al Ritual de la Lengua de Hierro. Metphies vinculó la sombra de Sebastián al trono, asegurando que el mayordomo sea una extensión de su propia voluntad. Sus tatuajes solares no son solo decorativos; son sellos que contienen la furia de "La Bestia" para que Sebastián pueda interactuar con la nobleza sin desintegrarlos por accidente. 3. La Noche de las Mil Copas Rotas Su posición quedó grabada en la historia durante la Gran Gala de Ishtar. Un grupo de asesinos camuflados como sirvientes intentó atacar durante el brindis principal. La Táctica: Sebastián, moviéndose a una velocidad que desafiaba la física, interceptó cada proyectil y veneno antes de que los invitados lo notaran, continuando su servicio como si nada hubiera pasado. El Reconocimiento: Al terminar la noche, con los traidores eliminados discretamente, Metphies le otorgó las llaves de las dimensiones del palacio. "Tu servicio es la armonía en mi imperio de guerra", declaró el soberano. 4. El Guante de Terciopelo y Hierro Como Mayordomo, Sebastián es el filtro final del Emperador. Él coordina las agendas de la Sub-Comandante Eris y el Guardián Kaelum, asegurando que el engranaje del Imperio Carmesí nunca chirríe. Su cortesía es legendaria, pero su crueldad es el cimiento sobre el que descansa la paz del palacio. 🪐 ESTADO ACTUAL Sebastián reside en una dimensión de bolsillo conectada a la sombra del Emperador. Siempre está a un paso de distancia, con una bandeja de plata en una mano y una daga rúnica oculta en la otra. Se dice que es el único ser que conoce los verdaderos pensamientos de Metphies, lo que lo convierte en el ser más peligroso y respetado de la corte.
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  • La crueldad de este castigo es que soy la viva copia de mi padre ni modo de reclamar que fui robado del hospital y metido a otra familia

    -se mordio los labios mirándose en el espejo terminando de alistar su cabello naturalmente crespo y de maquillar su piel morena para parecer blanco-

    Momento era vestir como papá o lucir como papá?

    .....
    La crueldad de este castigo es que soy la viva copia de mi padre ni modo de reclamar que fui robado del hospital y metido a otra familia -se mordio los labios mirándose en el espejo terminando de alistar su cabello naturalmente crespo y de maquillar su piel morena para parecer blanco- Momento era vestir como papá o lucir como papá? .....
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  • Llevaba horas golpeando a un individuo, en una habitación solitaria, en alguna ubicación secreta y muy difícil de encontrar. Se suponía que debía sacarle información, pero era como si estuviese en un trance, ya no veía el objetivo en sus acciones, tampoco había algún gusto o disgusto, el motivo de sus actos no existía, era solo violencia sin más, porque sí.

    Tal vez era sadismo, simple crueldad.

    A veces, para ese tipo de situaciones no sé necesita alguna explicación, razonamiento o un “porque”, eran simples acciones sin significado alguno, solo actos que se llevaban a cabo y ya.

    O solo era un paso más a la locura, o incluso algo peor.

    Los puñetazos que tenían desfigurados el rostro de aquel hombre, ya irreconocible, terminarían cambiando en simples y sonoras bofetadas. Su palma azotando las mejillas de esa deforme e hinchada cara, la sangre salpicaba, incluso algunos dientes del pobre desdichado se caían ante lo que parecía un festival de golpes sin fin.

    Mientras ese castigo sin razón continuaba, él emitía un tipo de tarareo poco sonoro, casi como un murmuro.

    ──"No remorse, no repent, we don't care what it meant, another day, another death, another sorrow, another breath…"

    Entonces dio una última y fuerte bofetada, finalizando esa tortura y castigo. Se quedo en silencio, incluso observó su propia mano impregnada de líquido vital, sangre que no le pertenecía. Estaba manchado, pero aún así recordaba esas palabras que le habían dicho: “… Eres libre de todo karma”.

    Ya no prestaba atención al pobre individuo a quién llevaba horas agrediendo, le había dejado de importar desde hace bastante. El cuerpo de ese hombre había dejado de respirar, su chispa de vida se había extinguido para siempre.

    Fue entonces que algo se le cruzó en su mente, un pensamiento particular, una frase que tenía grabada en su cabeza y no se la podía sacar.

    ──"El amor es violencia, el odio es paz".
    Llevaba horas golpeando a un individuo, en una habitación solitaria, en alguna ubicación secreta y muy difícil de encontrar. Se suponía que debía sacarle información, pero era como si estuviese en un trance, ya no veía el objetivo en sus acciones, tampoco había algún gusto o disgusto, el motivo de sus actos no existía, era solo violencia sin más, porque sí. Tal vez era sadismo, simple crueldad. A veces, para ese tipo de situaciones no sé necesita alguna explicación, razonamiento o un “porque”, eran simples acciones sin significado alguno, solo actos que se llevaban a cabo y ya. O solo era un paso más a la locura, o incluso algo peor. Los puñetazos que tenían desfigurados el rostro de aquel hombre, ya irreconocible, terminarían cambiando en simples y sonoras bofetadas. Su palma azotando las mejillas de esa deforme e hinchada cara, la sangre salpicaba, incluso algunos dientes del pobre desdichado se caían ante lo que parecía un festival de golpes sin fin. Mientras ese castigo sin razón continuaba, él emitía un tipo de tarareo poco sonoro, casi como un murmuro. ──"No remorse, no repent, we don't care what it meant, another day, another death, another sorrow, another breath…" Entonces dio una última y fuerte bofetada, finalizando esa tortura y castigo. Se quedo en silencio, incluso observó su propia mano impregnada de líquido vital, sangre que no le pertenecía. Estaba manchado, pero aún así recordaba esas palabras que le habían dicho: “… Eres libre de todo karma”. Ya no prestaba atención al pobre individuo a quién llevaba horas agrediendo, le había dejado de importar desde hace bastante. El cuerpo de ese hombre había dejado de respirar, su chispa de vida se había extinguido para siempre. Fue entonces que algo se le cruzó en su mente, un pensamiento particular, una frase que tenía grabada en su cabeza y no se la podía sacar. ──"El amor es violencia, el odio es paz".
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    Ficha de Personaje
    (Actualizada el 16-2-26)

    Nombre: Loki Queen Ishtar.
    Alias: Ukyo Orihime.
    Alias antiguos: El Fragmento, Observador, Lo que no debe existir.

    Origen.

    Entidad primordial: Loki nació de Jennifer Queen (Madre/Madre) y Ayane Ishtar (Madre/Padre).
    Su alma era distinta, antigua y nueva al mismo tiempo, como una distorsión en el tiempo.
    Antes de que Jennifer pudiera grabar el apellido Queen en su alma, el nombre ya estaba allí, como si el tiempo lo hubiese tallado por sí solo. Jennifer lo aceptó sin dudar, Loki era carne de su carne, aunque su esencia fuera caos encarnado.

    Personalidad

    Provocadora: Loki no es buena ni mala, solo busca estímulos, esto la hace adicta a las emociones como amor, odio, éxtasis, etc. Lo que la vuelve curiosa y cruel, pero sin maldad. Su crueldad es inocente lo que es mucho peor que la misma maldad. Es como una niña que le arranca las alas a las mariposas por simple curiosidad. Después que su abuelo Oz sellara su poder para que fuera desbloqueándose a medida que aumenta su nivel, Loki se hizo un poco mas "consiente", o eso a su manera de pensar. Al no tener un verdadero sentido común entre lo que se separa el bien o el mal, la empatía con la crueldad, Loki aprendió (basado en los sellos que Oz le puso), a sellar sus emociones. Loki coloca sus dedos en la sien y dispara un sello que bloquea alguna emoción o deseo, de esa forma a ido moldeando su personalidad haciéndola ver como alguien dulce.
    Su naturaleza curiosa es un rasgo que heredo de su madre Jennifer. Loki a aprendido mucho sobre su poder, los sellos, ciencia, lo que la llevo a pedirle a su familia un laboratorio, aunque sus métodos científicos pueden resultar cuestionables.

    Pecado asociado: Lujuria
    Estos pecados moldean la personalidad y poder de cada descendiente de la familia Queen. La Lujuria de Loki, no por deseo físico, sino por adicción a sentir, cada emoción ajena es un banquete, cada reacción, un espectáculo.

    Poderes
    Manipulación de realidad.
    Puede alterar la estructura de la realidad a voluntad. Cuando lo hace, su cuerpo muestra distorsiones digitales, como errores de una matriz.
    No es transformación física, es la manifestación de lo que fue, que el ojo humano no puede procesar.

    Formas.

    Elunai corrompido (Versión incompleta).
    Aunque no nació con el poder Elunai, pero si con el potencial para desarrollarlo. Su versión era tosca, salvaje, desagradable, pero en realidad es Elunai en su estado más puro, sin filtros ni moral.

    Elunai (Versio completa).
    Cuando su abuelo sello su poder por niveles, el cuerpo de Loki se adapto al poder que ahora poseía. Su cuerpo paso en fracción de segundos de Goblina, Orc/Ogra hasta llegar a una forma Elunai evolucionada, tal como lo era su abuela Selin.

    Alteración de sexo y memoria.
    Puede cambiar el sexo de cualquier persona. La realidad se adapta: fotos, objetos, recuerdos de otros. Pero la persona conserva sus recuerdos originales, para que Loki pueda disfrutar de su reacción.
    Familiares con poder superior (como Jennifer y sus hijas) no son afectados por la alteración de memoria.

    Esta habilidad proviene de Ayane, su otra progenitora, quien también puede cambiar de forma y sexo. Esta habilidad genero ese nuevo poder o entendimiento de su poder del caos.

    Gracias especiales a Jenny Queen Orc y Veythra Lili Queen Ishtar de quienes tome ideas y roles para crear la ficha de mi personaje.

    Ficha de Personaje (Actualizada el 16-2-26) Nombre: Loki Queen Ishtar. Alias: Ukyo Orihime. Alias antiguos: El Fragmento, Observador, Lo que no debe existir. Origen. Entidad primordial: Loki nació de Jennifer Queen (Madre/Madre) y Ayane Ishtar (Madre/Padre). Su alma era distinta, antigua y nueva al mismo tiempo, como una distorsión en el tiempo. Antes de que Jennifer pudiera grabar el apellido Queen en su alma, el nombre ya estaba allí, como si el tiempo lo hubiese tallado por sí solo. Jennifer lo aceptó sin dudar, Loki era carne de su carne, aunque su esencia fuera caos encarnado. Personalidad Provocadora: Loki no es buena ni mala, solo busca estímulos, esto la hace adicta a las emociones como amor, odio, éxtasis, etc. Lo que la vuelve curiosa y cruel, pero sin maldad. Su crueldad es inocente lo que es mucho peor que la misma maldad. Es como una niña que le arranca las alas a las mariposas por simple curiosidad. Después que su abuelo Oz sellara su poder para que fuera desbloqueándose a medida que aumenta su nivel, Loki se hizo un poco mas "consiente", o eso a su manera de pensar. Al no tener un verdadero sentido común entre lo que se separa el bien o el mal, la empatía con la crueldad, Loki aprendió (basado en los sellos que Oz le puso), a sellar sus emociones. Loki coloca sus dedos en la sien y dispara un sello que bloquea alguna emoción o deseo, de esa forma a ido moldeando su personalidad haciéndola ver como alguien dulce. Su naturaleza curiosa es un rasgo que heredo de su madre Jennifer. Loki a aprendido mucho sobre su poder, los sellos, ciencia, lo que la llevo a pedirle a su familia un laboratorio, aunque sus métodos científicos pueden resultar cuestionables. Pecado asociado: Lujuria Estos pecados moldean la personalidad y poder de cada descendiente de la familia Queen. La Lujuria de Loki, no por deseo físico, sino por adicción a sentir, cada emoción ajena es un banquete, cada reacción, un espectáculo. Poderes Manipulación de realidad. Puede alterar la estructura de la realidad a voluntad. Cuando lo hace, su cuerpo muestra distorsiones digitales, como errores de una matriz. No es transformación física, es la manifestación de lo que fue, que el ojo humano no puede procesar. Formas. Elunai corrompido (Versión incompleta). Aunque no nació con el poder Elunai, pero si con el potencial para desarrollarlo. Su versión era tosca, salvaje, desagradable, pero en realidad es Elunai en su estado más puro, sin filtros ni moral. Elunai (Versio completa). Cuando su abuelo sello su poder por niveles, el cuerpo de Loki se adapto al poder que ahora poseía. Su cuerpo paso en fracción de segundos de Goblina, Orc/Ogra hasta llegar a una forma Elunai evolucionada, tal como lo era su abuela Selin. Alteración de sexo y memoria. Puede cambiar el sexo de cualquier persona. La realidad se adapta: fotos, objetos, recuerdos de otros. Pero la persona conserva sus recuerdos originales, para que Loki pueda disfrutar de su reacción. Familiares con poder superior (como Jennifer y sus hijas) no son afectados por la alteración de memoria. Esta habilidad proviene de Ayane, su otra progenitora, quien también puede cambiar de forma y sexo. Esta habilidad genero ese nuevo poder o entendimiento de su poder del caos. Gracias especiales a [queen_0] y [Lili.Queen] de quienes tome ideas y roles para crear la ficha de mi personaje.
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  • Esta noche el firmamento es tan bello y hermoso, no se cómo para algunos seres, es tan importante querer ensuciar las bellezas naturales, con su enfermiza crueldad

    ×Levanto mi mirada hacia el cielo nocturno de esa noche..×
    Esta noche el firmamento es tan bello y hermoso, no se cómo para algunos seres, es tan importante querer ensuciar las bellezas naturales, con su enfermiza crueldad ×Levanto mi mirada hacia el cielo nocturno de esa noche..×
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  • "Sólo quiero que todo esto termine. ¿Me promete que él no sufrirá mucho?"

    Su voz, que fuese alguna vez un coro que acariciaba el alma, se había convertido en un eco débil y lastimero, el testimonio que de ella nada quedaba. Nada que no fuese la charada que tiembla y solloza, que sangra y suplica, que al infierno pasó a pedirle un milagro cuando el cielo se negó a seguir escuchando.

    ¿Prometerle algo, a una mujer en su estado, sería un acto de crueldad, o de benevolencia? Quizás esperaba una mentira. No una piadosa, pues espacio para la piedad ya no había, sino una cómoda.

    "Prometo que será rápido", respondió el hijo del infierno, el primogénito del abismo que había llegado en respuesta a sus oscuras plegarias.

    Y en el centro de esa habitación, -esa, cuyos muros estaban plagados por un lenguaje incomprensible, tallados con sangre y rasguños, cuyas ventanas habían sido ennegrecidas por retazos de tela adheridos con desecho humano- estaba él.

    Otro hijo del abismo, aunque de uno distinto. De uno cuyos confines sólo eran visibles para el muchacho que, como si fuera cotidiano para él, a un ruiseñor despojaba de su cabeza con una cruenta mordida. ¿Y de la madre? Nada extrajo el grotesco acto más que un suspiro de hastío. Acostumbada incluso a ello, de su alma no quedaban más que retazos, el resto, desgarrado por el agotamiento, el llanto incesante, el pesar perpetuo.

    Trazas de su conversación del día anterior volvían a él. "Los doctores ya no saben qué hacer", "en ningún lado quieren aceptarlo", "dejó a tres enfermeras hospitalizadas"; frases que se manifestaban en la memoria del veneno andante con cada paso que cerraba la distancia.

    "Estaré en la sala. Hágalo rápido y sin ruido", dijo la mujer que de madre tenía ya sólo un título. ¿Y quién tendría la potestad para culparla?

    ...

    "¿Quieres ser libre?"

    La pregunta de un engendro del abismo a otro. Una que, a juzgar por la reacción del muchacho ahí preso, jamás había escuchado antes.

    ¿Libertad? Para alguien así, un concepto divorciado en totalidad de su realidad.

    "¿Quieres ser realmente libre? ¿Quieres salir allá afuera y...?"

    El mayor interrumpió su hablar. De los dedos cubiertos de sangre y plumas obtuvo el pajarillo decapitado, de su vientre sirviéndose un bocado. Compartida su carne en una comunión que expresaba una torcida, genuina, inenarrable sensación:

    Comprensión.

    "¿...devorarlo todo?"

    Comprensión tan devastadora, tan intensa, que el muchacho fue capaz del llanto, por primera vez en su vida. Por vez primera, frente a él, las paredes tapizadas de su suplicio parecían poder ser demolidas.

    Por primera vez, sentía probar la libertad.

    "¿Qué está haciendo?" Apareció la mujer, alertada por el sonido del primitivo sollozo, uno que incluso ella desconocía. "Deje de hablar, hágalo, ¡hágalo! ¡Acabe ya con todo esto, por favor!"

    Una orden y una súplica al mismo tiempo. Ah, sí, ¿quién tenía potestad para juzgarla?

    ¿Quién podía juzgarla por terminar con su vida? Atrapada con un hijo que era más bestia que ser sentiente, hundida en la deuda, podridos sus vínculos por el rechazo social.

    Los vecinos encontraron su cuerpo siete días después, hinchado e irreconocible. "Se tomó un veneno y acabó con su sufrimiento", se dijo entre el pueblo.

    ¿Y de su hijo? Nada más se supo. ¿Y qué importaba? Ya no le causaría problemas al pueblo.

    Ya era libre. Libre para devorarlo todo.
    "Sólo quiero que todo esto termine. ¿Me promete que él no sufrirá mucho?" Su voz, que fuese alguna vez un coro que acariciaba el alma, se había convertido en un eco débil y lastimero, el testimonio que de ella nada quedaba. Nada que no fuese la charada que tiembla y solloza, que sangra y suplica, que al infierno pasó a pedirle un milagro cuando el cielo se negó a seguir escuchando. ¿Prometerle algo, a una mujer en su estado, sería un acto de crueldad, o de benevolencia? Quizás esperaba una mentira. No una piadosa, pues espacio para la piedad ya no había, sino una cómoda. "Prometo que será rápido", respondió el hijo del infierno, el primogénito del abismo que había llegado en respuesta a sus oscuras plegarias. Y en el centro de esa habitación, -esa, cuyos muros estaban plagados por un lenguaje incomprensible, tallados con sangre y rasguños, cuyas ventanas habían sido ennegrecidas por retazos de tela adheridos con desecho humano- estaba él. Otro hijo del abismo, aunque de uno distinto. De uno cuyos confines sólo eran visibles para el muchacho que, como si fuera cotidiano para él, a un ruiseñor despojaba de su cabeza con una cruenta mordida. ¿Y de la madre? Nada extrajo el grotesco acto más que un suspiro de hastío. Acostumbada incluso a ello, de su alma no quedaban más que retazos, el resto, desgarrado por el agotamiento, el llanto incesante, el pesar perpetuo. Trazas de su conversación del día anterior volvían a él. "Los doctores ya no saben qué hacer", "en ningún lado quieren aceptarlo", "dejó a tres enfermeras hospitalizadas"; frases que se manifestaban en la memoria del veneno andante con cada paso que cerraba la distancia. "Estaré en la sala. Hágalo rápido y sin ruido", dijo la mujer que de madre tenía ya sólo un título. ¿Y quién tendría la potestad para culparla? ... "¿Quieres ser libre?" La pregunta de un engendro del abismo a otro. Una que, a juzgar por la reacción del muchacho ahí preso, jamás había escuchado antes. ¿Libertad? Para alguien así, un concepto divorciado en totalidad de su realidad. "¿Quieres ser realmente libre? ¿Quieres salir allá afuera y...?" El mayor interrumpió su hablar. De los dedos cubiertos de sangre y plumas obtuvo el pajarillo decapitado, de su vientre sirviéndose un bocado. Compartida su carne en una comunión que expresaba una torcida, genuina, inenarrable sensación: Comprensión. "¿...devorarlo todo?" Comprensión tan devastadora, tan intensa, que el muchacho fue capaz del llanto, por primera vez en su vida. Por vez primera, frente a él, las paredes tapizadas de su suplicio parecían poder ser demolidas. Por primera vez, sentía probar la libertad. "¿Qué está haciendo?" Apareció la mujer, alertada por el sonido del primitivo sollozo, uno que incluso ella desconocía. "Deje de hablar, hágalo, ¡hágalo! ¡Acabe ya con todo esto, por favor!" Una orden y una súplica al mismo tiempo. Ah, sí, ¿quién tenía potestad para juzgarla? ¿Quién podía juzgarla por terminar con su vida? Atrapada con un hijo que era más bestia que ser sentiente, hundida en la deuda, podridos sus vínculos por el rechazo social. Los vecinos encontraron su cuerpo siete días después, hinchado e irreconocible. "Se tomó un veneno y acabó con su sufrimiento", se dijo entre el pueblo. ¿Y de su hijo? Nada más se supo. ¿Y qué importaba? Ya no le causaría problemas al pueblo. Ya era libre. Libre para devorarlo todo.
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