• Después de la purga
    Fandom Cualquiera
    Categoría Fantasía
    -La última plegaria había muerto horas atrás y el se había encargado de ello, no la termino con paz, ni con redención, solamente la termino acompañada de gritos, fuego y sangre-

    -La antigua guarida de aquella secta permanecía en silencio por primera vez en años, las paredes ennegrecidas aún conservaban símbolos trazados con sangre seca, los altares estaban destruidos, las reliquias profanas reducidas a fragmentos humeantes y el hedor de ceniza, hierro y carne quemada se aferraba al aire como una maldición incapaz de aceptar su final-

    -y al último, en medio de aquel santuario roto, aquel cazador esperaba, sentado sobre los escalones de piedra que conducían al altar principal, la espada permanecía clavada a su lado, mientras que un pequeño río de sangre descendía por uno de los bordes de aquella escalera, La hoja de su espada seguía teñida de rojo, demasiado rojo, sangre de fanáticos, sangre de asesinos, sangre de inocentes, todas cubriendo la misma hoja-

    -Su mirada permanecía fija en aquella espada, como si aún pudiera distinguir que gota de ese rojo correspondía a quien, el cansancio pesaba sobre cada músculo de su cuerpo, esa armadura estaba marcada por golpes, su capa rasgada y las vendas improvisadas bajo el acero comenzaban a empaparse nuevamente, pero no era el dolor físico lo que lo mantenía inmóvil, Era el recuerdo, los poseídos, los rostros y las súplicas-

    -Aquellos hombres y mujeres consumidos por aquella presencia desconocida que había anidado en el corazón de la secta, algunos habían atacado, otros habían llorado mientras atacaban y otros suplicaron ayuda mientras sus propios cuerpos se movían contra su voluntad-

    -Y él...los había matado igualmente, bondrewd cerró los ojos por un instante, soltando un suave murmullo, casi queriendo terminar con aquel silencio -

    Los hombres mienten.. y los demonios también...

    -Su mano descansó sobre el pomo de la espada-

    Pero la sangre nunca lo hace....será que no somos tan diferentes....

    -El silencio volvió a llenar la sala, antes de que nuevamente el silencio fuera roto, está vez por una risa, una pequeña y lejana, haciendo que Abriera los ojos nuevamente -

    -Al otro extremo del salón, dentro de un salón protegido por pesadas y grandes puertas, varios niños permanecían agrupados alrededor de una de las mujeres rescatadas. Algunos dormían, otros hablaban en voz baja y uno de ellos sostenía una manta demasiado grande para su cuerpo, estaban vivos, Asustados, Confundidos, pero vivos y apesar del escenario uno de ellos a un había encontrado un momento para poder reír nuevamente -

    -Bondrewd observó la escena durante varios segundos, sin intervenir, simplemente vigilando, como un guardián cansado que aún se niega a abandonar su puesto, porque sabía algo que ellos todavía no, el miedo no desaparecía cuando terminaba la batalla, la verdadera lucha comenzaba después, cuando había que aprender a vivir nuevamente, cuando había que recordar quién eras antes del horror, cuando el silencio regresaba y obligaba a pensar-

    -El inquisidor apoyó ambos brazos sobre las rodillas, con la cabeza inclinada y la mirada perdida entre las sombras del templo destruido, esperando a que llegara la Orden, a que comenzara la purificación, a que las paredes fueran derribadas, a que las cenizas cubrieran los últimos restos de aquella corrupción-

    -Y mientras tanto...Permaneció allí, cubierto de sangre ajena, vigilando a los supervivientes, Solo, cansado pero despierto, porque aquella noche no necesitaban un verdugo, necesitaban un guardián que cuidase aquellos pequeños rastros de inocencia y humanidad que quedaban a un entre los inocentes y por unas horas más el seguiría siendo aquel guardian-
    -La última plegaria había muerto horas atrás y el se había encargado de ello, no la termino con paz, ni con redención, solamente la termino acompañada de gritos, fuego y sangre- -La antigua guarida de aquella secta permanecía en silencio por primera vez en años, las paredes ennegrecidas aún conservaban símbolos trazados con sangre seca, los altares estaban destruidos, las reliquias profanas reducidas a fragmentos humeantes y el hedor de ceniza, hierro y carne quemada se aferraba al aire como una maldición incapaz de aceptar su final- -y al último, en medio de aquel santuario roto, aquel cazador esperaba, sentado sobre los escalones de piedra que conducían al altar principal, la espada permanecía clavada a su lado, mientras que un pequeño río de sangre descendía por uno de los bordes de aquella escalera, La hoja de su espada seguía teñida de rojo, demasiado rojo, sangre de fanáticos, sangre de asesinos, sangre de inocentes, todas cubriendo la misma hoja- -Su mirada permanecía fija en aquella espada, como si aún pudiera distinguir que gota de ese rojo correspondía a quien, el cansancio pesaba sobre cada músculo de su cuerpo, esa armadura estaba marcada por golpes, su capa rasgada y las vendas improvisadas bajo el acero comenzaban a empaparse nuevamente, pero no era el dolor físico lo que lo mantenía inmóvil, Era el recuerdo, los poseídos, los rostros y las súplicas- -Aquellos hombres y mujeres consumidos por aquella presencia desconocida que había anidado en el corazón de la secta, algunos habían atacado, otros habían llorado mientras atacaban y otros suplicaron ayuda mientras sus propios cuerpos se movían contra su voluntad- -Y él...los había matado igualmente, bondrewd cerró los ojos por un instante, soltando un suave murmullo, casi queriendo terminar con aquel silencio - Los hombres mienten.. y los demonios también... -Su mano descansó sobre el pomo de la espada- Pero la sangre nunca lo hace....será que no somos tan diferentes.... -El silencio volvió a llenar la sala, antes de que nuevamente el silencio fuera roto, está vez por una risa, una pequeña y lejana, haciendo que Abriera los ojos nuevamente - -Al otro extremo del salón, dentro de un salón protegido por pesadas y grandes puertas, varios niños permanecían agrupados alrededor de una de las mujeres rescatadas. Algunos dormían, otros hablaban en voz baja y uno de ellos sostenía una manta demasiado grande para su cuerpo, estaban vivos, Asustados, Confundidos, pero vivos y apesar del escenario uno de ellos a un había encontrado un momento para poder reír nuevamente - -Bondrewd observó la escena durante varios segundos, sin intervenir, simplemente vigilando, como un guardián cansado que aún se niega a abandonar su puesto, porque sabía algo que ellos todavía no, el miedo no desaparecía cuando terminaba la batalla, la verdadera lucha comenzaba después, cuando había que aprender a vivir nuevamente, cuando había que recordar quién eras antes del horror, cuando el silencio regresaba y obligaba a pensar- -El inquisidor apoyó ambos brazos sobre las rodillas, con la cabeza inclinada y la mirada perdida entre las sombras del templo destruido, esperando a que llegara la Orden, a que comenzara la purificación, a que las paredes fueran derribadas, a que las cenizas cubrieran los últimos restos de aquella corrupción- -Y mientras tanto...Permaneció allí, cubierto de sangre ajena, vigilando a los supervivientes, Solo, cansado pero despierto, porque aquella noche no necesitaban un verdugo, necesitaban un guardián que cuidase aquellos pequeños rastros de inocencia y humanidad que quedaban a un entre los inocentes y por unas horas más el seguiría siendo aquel guardian-
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  • Habían pasado unos días desde que se manifestase nuevamente en el mundo humano, sin embargo para mala fortuna de este mismo, los cadáveres habían sido retirados de las morgues y puestos bajo vigilancia de la iglesia ante sospecha de corrupción en la gran ciudad, sus seguidores habían hecho lo posible por conseguir alguno sin llamar la atención, pero no hubo caso.
    Ante tal situación, ordeno a sus súbditos otra cosa, había escuchado hablar sobre un nuevo libro que ocultaba la iglesia, un libro que contenía información prohibida, para evitar que los descubrieran y este volviera a perder la conexión con el mundo humano, simplemente les ordeno encontrar la ubicación de donde lo tendrían escondido y el mismo se encargaría de acceder al lugar. La iglesia no tenia poder sobre él, puesto a que no era de esta tierra y tampoco poseía un cadáver, nada le pasaría.
    Así fue como pasado unos días terrestres, dieron con el lugar, por lo que no espero a ir a buscar conocimiento que quizás le ayudaría a al fin escapar de su prisión.
    El día era extraño, puesto a que si bien la luz del sol iluminaba, había una espesa niebla que cubría la ciudad, pero eso no importaba, paseo por las calles vaciás de la ciudad, hasta encontrarse con el lugar que buscaba, la biblioteca de la Iglesia, un guardia estaba en la puerta, el simplemente lo observo y continuo caminando, haciéndose cada vez mas grande para imponer miedo en la pobre alma que solo cumplía su trabajo, puesto a que con el miedo, los humanos sueltan mas fácil la información.
    Este se detuvo ante el guardia. —Sección prohibida.— Su voz retumbo en el aire vació, el guardia temblando, le indico la zona donde estaba dicha sección, a lo que entro.
    No demoro mucho en encontrar la zona de libros prohibidos, así que se acerco buscando el tomo, encontrándolo en un pedestal. Por lo visto había sido leído con anterioridad por alguien, con su psicoquinesis tomo el libro y busco un lugar para sentarse a leer, pasaron unos cuantos minutos en su lectura cuando sintió claramente que alguien le observaba escondido, sin apartar su visión del libro, soltó un suspiro.
    —¿Puedo ayudarte en algo?— Consulto para avisar que quien sea que estuviera escondido, ya fue descubierto.
    Habían pasado unos días desde que se manifestase nuevamente en el mundo humano, sin embargo para mala fortuna de este mismo, los cadáveres habían sido retirados de las morgues y puestos bajo vigilancia de la iglesia ante sospecha de corrupción en la gran ciudad, sus seguidores habían hecho lo posible por conseguir alguno sin llamar la atención, pero no hubo caso. Ante tal situación, ordeno a sus súbditos otra cosa, había escuchado hablar sobre un nuevo libro que ocultaba la iglesia, un libro que contenía información prohibida, para evitar que los descubrieran y este volviera a perder la conexión con el mundo humano, simplemente les ordeno encontrar la ubicación de donde lo tendrían escondido y el mismo se encargaría de acceder al lugar. La iglesia no tenia poder sobre él, puesto a que no era de esta tierra y tampoco poseía un cadáver, nada le pasaría. Así fue como pasado unos días terrestres, dieron con el lugar, por lo que no espero a ir a buscar conocimiento que quizás le ayudaría a al fin escapar de su prisión. El día era extraño, puesto a que si bien la luz del sol iluminaba, había una espesa niebla que cubría la ciudad, pero eso no importaba, paseo por las calles vaciás de la ciudad, hasta encontrarse con el lugar que buscaba, la biblioteca de la Iglesia, un guardia estaba en la puerta, el simplemente lo observo y continuo caminando, haciéndose cada vez mas grande para imponer miedo en la pobre alma que solo cumplía su trabajo, puesto a que con el miedo, los humanos sueltan mas fácil la información. Este se detuvo ante el guardia. —Sección prohibida.— Su voz retumbo en el aire vació, el guardia temblando, le indico la zona donde estaba dicha sección, a lo que entro. No demoro mucho en encontrar la zona de libros prohibidos, así que se acerco buscando el tomo, encontrándolo en un pedestal. Por lo visto había sido leído con anterioridad por alguien, con su psicoquinesis tomo el libro y busco un lugar para sentarse a leer, pasaron unos cuantos minutos en su lectura cuando sintió claramente que alguien le observaba escondido, sin apartar su visión del libro, soltó un suspiro. —¿Puedo ayudarte en algo?— Consulto para avisar que quien sea que estuviera escondido, ya fue descubierto.
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  • Según lo que nos dijo el erudito capturado al parecer tienen un campamento ubicado al norte y que uno de sus líderes está ahí.

    Cyno se hará cargo de esta misión ¡No permitirá más corrupción!

    •Cyno inicio una misión en la que junto a el llevaba a dos de sus mejores guerreros para que lo ayudaran•
    Según lo que nos dijo el erudito capturado al parecer tienen un campamento ubicado al norte y que uno de sus líderes está ahí. Cyno se hará cargo de esta misión ¡No permitirá más corrupción! •Cyno inicio una misión en la que junto a el llevaba a dos de sus mejores guerreros para que lo ayudaran•
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  • Hay un nuevo Omega en este territorio, todo el mundo póngase de pie y supliquen por piedad.
    Quizás los dejé ser los lame botas de mis zapatos

    -olviden al inocente y noble caine que aguantaba ser la burla de todos y que despreciaron su trabajo por más que ss esforzará en complacer a todos. Ahora será el Dios que siempre fue -

    Hahahaha

    - se glichear de nuevo su corrupción se debe a un virus que está en su sistema si es eliminado el virus será el de siempre -
    Hay un nuevo Omega en este territorio, todo el mundo póngase de pie y supliquen por piedad. Quizás los dejé ser los lame botas de mis zapatos -olviden al inocente y noble caine que aguantaba ser la burla de todos y que despreciaron su trabajo por más que ss esforzará en complacer a todos. Ahora será el Dios que siempre fue - Hahahaha - se glichear de nuevo su corrupción se debe a un virus que está en su sistema si es eliminado el virus será el de siempre -
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  • Puedo sentir a los demonios en este plano, percibir su influencia y su corrupción. Sin embargo, mi instinto de lucha sigue apagado. Al final... ¿en qué se distinguen ellos de ti? Si por amor fui incapaz de detenerte, ¿con qué moralidad podría levantar mi espada contra ellos?
    Puedo sentir a los demonios en este plano, percibir su influencia y su corrupción. Sin embargo, mi instinto de lucha sigue apagado. Al final... ¿en qué se distinguen ellos de ti? Si por amor fui incapaz de detenerte, ¿con qué moralidad podría levantar mi espada contra ellos?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    ***Tercera Edad. ***
    - La Era de los Dioses.

    Esta era es conocida como la Era de los Dioses… aunque en verdad, también es la era del error y la negación.

    Hubo fragmentos del poder primordial que, incapaces de dejar de observar la creación material, desearon formar parte de ella. Intentaron manifestarse en la realidad, pero no comprendían sus leyes naturales de estas realidades. Estas entidades dividieron sus esencias para existir en múltiples dimensiones, pero sus conciencias colapsaron.

    Lo que quedó no fueron dioses… sino poder descontrolado.

    De ese fracaso nacieron las primeras aberraciones: bestias ajenas a toda lógica, entidades que no pertenecían a ningún mundo. Este suceso fue llamado por los futuros Dioses como la llegada del Caos, esta mentira simplemente fue hecha para cubrir su error.

    Con el tiempo, algunas de estas formas de vida evolucionaron. No todas permanecieron como criaturas irracionales. De aquel poder fragmentado nacieron los primeros demonios: seres con voluntad, identidad y un propósito básico… existir. A diferencia de las bestias, no buscaban destruir, sino establecerse, crecer y encontrar su lugar en el mundo.

    Pero los fragmentos que observaron este desastre aprendieron del error. Sellaron sus esencias, limitaron su poder y descendieron de forma estable a la realidad. Su primer acto fue erradicar a las aberraciones y bestias que ellos mismos llamaron Demonio Bestias.

    Los seres primitivos que presenciaron aquello les dieron un nombre que no existía hasta entonces: Dioses, estos aceptaron ese título. Guiaron a las primeras razas humanoides, aceleraron su desarrollo y moldearon la vida a su conveniencia. Sin embargo, no todos actuaron de la misma manera. Algunos vieron a estas nuevas vidas como herramientas… pero otros, como algo digno de cuidado.

    Entre estos últimos se encontraba una deidad conocida como Elune, quien mostró un afecto genuino por los seres nacidos en el mundo. Fue ella quien bendijo a un linaje en particular, marcándolo con su esencia. Con el tiempo, estos serían conocidos como los Elunia, una raza favorecida, cercana a los dioses y destinada a alcanzar un gran conocimiento.

    Otra deidad, Yue quien era asociada con la luna por su larga cabellera plateada, también influyó en ellos, otorgándoles guía y entendimiento… aunque con el paso del tiempo, su destino cambiaría, cayendo junto con otros Dioses que se corrompieron. Porque la corrupción llegó.

    Los dioses comenzaron a cambiar. Su conexión con el poder primordial se debilitó, y con ello, su comprensión del mundo. Se volvieron estáticos, incapaces de evolucionar, en lugar de eso, sus cuerpos se iban deteriorando. Lo que antes era guía se convirtió en dependencia. Lo que antes era propósito en ego.

    Mientras tanto, los demonios (primodiales) continuaban existiendo. Los dioses los rechazaron desde el inicio. No porque todos fueran una amenaza, sino porque representaban su error. Los demonios eran portadores de un poder más concentrado, nacido directamente del colapso de entidades como ellos mismos. Intentaron eliminarlos pero no pudieron.

    Los demonios continuaban surgiendo, alimentados por el poder residual del mundo y por los impulsos más primitivos de las razas vivas. Este fenómeno no era único de una sola realidad, sino que se repetía en múltiples dimensiones: dioses, demonios y caos… una constante inevitable.

    Con el paso del tiempo, los dioses de este mundo se diferenciaron de otros. En otras realidades, las deidades podían evolucionar, reproducirse y adaptarse. Aquí, en cambio, algo había cambiado. El mismo poder que dio origen a los demonios también los había afectado, ya que fue en esta realidad donde inicio el error.

    El tiempo los debilitó, los volvió incompletos y en lugar de aceptarlo… eligieron negarlo. Fue entonces cuando comenzaron a depender de los Elunia... Ya no como protegidos, sino como herramientas. A través de ellos, buscaban recuperar lo que habían perdido, e incluso erradicar a los demonios que tanto despreciaban.

    Pero para ese punto, los dioses ya no eran lo que alguna vez aparentaron ser, ya no eran guías, ni protectores. Se habían convertido en algo más cercano a parásitos… viviendo a costa de un mundo que alguna vez juraron cuidar.

    Y aun así… se seguían llamando dioses.
    ***Tercera Edad. *** - La Era de los Dioses. Esta era es conocida como la Era de los Dioses… aunque en verdad, también es la era del error y la negación. Hubo fragmentos del poder primordial que, incapaces de dejar de observar la creación material, desearon formar parte de ella. Intentaron manifestarse en la realidad, pero no comprendían sus leyes naturales de estas realidades. Estas entidades dividieron sus esencias para existir en múltiples dimensiones, pero sus conciencias colapsaron. Lo que quedó no fueron dioses… sino poder descontrolado. De ese fracaso nacieron las primeras aberraciones: bestias ajenas a toda lógica, entidades que no pertenecían a ningún mundo. Este suceso fue llamado por los futuros Dioses como la llegada del Caos, esta mentira simplemente fue hecha para cubrir su error. Con el tiempo, algunas de estas formas de vida evolucionaron. No todas permanecieron como criaturas irracionales. De aquel poder fragmentado nacieron los primeros demonios: seres con voluntad, identidad y un propósito básico… existir. A diferencia de las bestias, no buscaban destruir, sino establecerse, crecer y encontrar su lugar en el mundo. Pero los fragmentos que observaron este desastre aprendieron del error. Sellaron sus esencias, limitaron su poder y descendieron de forma estable a la realidad. Su primer acto fue erradicar a las aberraciones y bestias que ellos mismos llamaron Demonio Bestias. Los seres primitivos que presenciaron aquello les dieron un nombre que no existía hasta entonces: Dioses, estos aceptaron ese título. Guiaron a las primeras razas humanoides, aceleraron su desarrollo y moldearon la vida a su conveniencia. Sin embargo, no todos actuaron de la misma manera. Algunos vieron a estas nuevas vidas como herramientas… pero otros, como algo digno de cuidado. Entre estos últimos se encontraba una deidad conocida como Elune, quien mostró un afecto genuino por los seres nacidos en el mundo. Fue ella quien bendijo a un linaje en particular, marcándolo con su esencia. Con el tiempo, estos serían conocidos como los Elunia, una raza favorecida, cercana a los dioses y destinada a alcanzar un gran conocimiento. Otra deidad, Yue quien era asociada con la luna por su larga cabellera plateada, también influyó en ellos, otorgándoles guía y entendimiento… aunque con el paso del tiempo, su destino cambiaría, cayendo junto con otros Dioses que se corrompieron. Porque la corrupción llegó. Los dioses comenzaron a cambiar. Su conexión con el poder primordial se debilitó, y con ello, su comprensión del mundo. Se volvieron estáticos, incapaces de evolucionar, en lugar de eso, sus cuerpos se iban deteriorando. Lo que antes era guía se convirtió en dependencia. Lo que antes era propósito en ego. Mientras tanto, los demonios (primodiales) continuaban existiendo. Los dioses los rechazaron desde el inicio. No porque todos fueran una amenaza, sino porque representaban su error. Los demonios eran portadores de un poder más concentrado, nacido directamente del colapso de entidades como ellos mismos. Intentaron eliminarlos pero no pudieron. Los demonios continuaban surgiendo, alimentados por el poder residual del mundo y por los impulsos más primitivos de las razas vivas. Este fenómeno no era único de una sola realidad, sino que se repetía en múltiples dimensiones: dioses, demonios y caos… una constante inevitable. Con el paso del tiempo, los dioses de este mundo se diferenciaron de otros. En otras realidades, las deidades podían evolucionar, reproducirse y adaptarse. Aquí, en cambio, algo había cambiado. El mismo poder que dio origen a los demonios también los había afectado, ya que fue en esta realidad donde inicio el error. El tiempo los debilitó, los volvió incompletos y en lugar de aceptarlo… eligieron negarlo. Fue entonces cuando comenzaron a depender de los Elunia... Ya no como protegidos, sino como herramientas. A través de ellos, buscaban recuperar lo que habían perdido, e incluso erradicar a los demonios que tanto despreciaban. Pero para ese punto, los dioses ya no eran lo que alguna vez aparentaron ser, ya no eran guías, ni protectores. Se habían convertido en algo más cercano a parásitos… viviendo a costa de un mundo que alguna vez juraron cuidar. Y aun así… se seguían llamando dioses.
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  • Tomo 2 - El Amanecer de un Multiverso Fragmentado.
    Fandom Oc
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    "Mientras en los albores del tiempo el Vacío y la existencia se batían en un duelo cósmico interminable, aquellas 10 criaturas que nacieron de aquella colisión se erigen como la prueba maxima de que un destino se haya predicho, y que estás entidades darían forma a lo que hoy conocemos como 'multiverso'.

    Bajo 5 estrellas brillantes la existencia y el vacío de forma tal vez innata perfeccionaron su trabajo en competencia entre una fuerza en contra de su opuesta.

    Una estrella o sol blanco iluminaba aquella negrura interminable, que a su vez provocaba el nacimiento de nuevas entidades estelares, creando así LA ViDA.

    Cómo contraparte de la misma, el vacío alzaba una estrella o sol de color negro que apagaba las entidades cósmicas que el sol blanco creaba, apareciendo así por primera vez LA MUERTE

    Entre tantas fricciones entre una y otra fuerza, las estrellas y entidades similares que nacieron a partir de estos 10 dragones comenzaron a generar una suerte de conciencia primigenia dando origen a un sol de color azul, el cual representaba LA RAZÓN.

    Cuando esta conciencia era perfeccionada, tanto los Dragones como las entidades estelares que nacieron de ellos, comenzaron a tener varias reacciones a lo que les rodeaba, una impresión que parecía asombro, miedo, ira, tristeza, alegría. Era una nueva forma de sentir bajo un sol Rojo que se alzaba representando así LA PASIÓN.

    Y por último, con un sol o estrella de color verde, tanto los Dragones como las entidades estelares llegaron a una conclusión entre la mezcla de conciencia y sentimientos que habrían adquirido. Un propósito si se quiere llamar de alguna forma, algunos tomando el camino de la virtud, otros tomando el camino de la corrupción, naciendo así LA LIBERTAD.

    Tras la perfección total de estos 5 soles que regían por sobre las cabezas de los 10 hermanos dragones, estos pudieron perfeccionar las características de las estrellas, así creando la magia, aquella manipulación que permitiría moldear las bondades que cada sol podría otorgar a quien quiera que sepa como canalizar dicha Energía. Así, los 10 hermanos, en Aras de llevar un camino correcto para el multiverso según sus criterios, adoptó la energía de hasta 3 soles para sus cometidos ya que el tratar de adoptar la energía de los 5 soles era una tarea imposible para todos. Dado que cada uno de estos dragones tenía su propia visión de como llevar el curso del multiverso, y tan ferra era la voluntad de cada uno, que se habrían convertido en enemigos, participando en una enorme guerra entre ellos, causando que los mundos se fragmenten en varios "trozos" perdiendo algunos parte del brillo de uno o más soles, convirtiéndose en regiones muy diversas en los mundos que podrán recorrer los seres vivos (y no tan vivos). Tal fue la batalla entre los 10 hermanos dragones, que al terminar está guerra cósmica, habían perdido casi todo su poder divino, obligandolos a permanecer esparcidos por diversos mundos, causando grietas espacio-temporales que podrían causar estragos en los mismos y resquebrajando el "Orden-caótico" que equilibra las fuerzas de la Existencia y el Vacío.

    Los 10 hermanos Dragones eran:
    Treva, La Renovadora.
    Rith, La Despertadora
    Darigaaz, El Inflamador
    Dromar, El Desterrador
    Oros, La Vengadora
    Numot, El Devastador
    Intet, La Soñadora
    Vorosh, El Cazador
    Teneb, El Cosechador
    Crosis, El Depurador.....quien les narra bajo el pseudónimo de "Jero"

    Cada Hermano dragón tiene una función para estos multiverso, Pero eso...eso lo narraré en otro momento. Por ahora...debo buscar a mis hermanos dragones, para arreglar todo este desastre....cómo enemigos que somos cada uno de nosotros."
    "Mientras en los albores del tiempo el Vacío y la existencia se batían en un duelo cósmico interminable, aquellas 10 criaturas que nacieron de aquella colisión se erigen como la prueba maxima de que un destino se haya predicho, y que estás entidades darían forma a lo que hoy conocemos como 'multiverso'. Bajo 5 estrellas brillantes la existencia y el vacío de forma tal vez innata perfeccionaron su trabajo en competencia entre una fuerza en contra de su opuesta. Una estrella o sol blanco iluminaba aquella negrura interminable, que a su vez provocaba el nacimiento de nuevas entidades estelares, creando así LA ViDA. Cómo contraparte de la misma, el vacío alzaba una estrella o sol de color negro que apagaba las entidades cósmicas que el sol blanco creaba, apareciendo así por primera vez LA MUERTE Entre tantas fricciones entre una y otra fuerza, las estrellas y entidades similares que nacieron a partir de estos 10 dragones comenzaron a generar una suerte de conciencia primigenia dando origen a un sol de color azul, el cual representaba LA RAZÓN. Cuando esta conciencia era perfeccionada, tanto los Dragones como las entidades estelares que nacieron de ellos, comenzaron a tener varias reacciones a lo que les rodeaba, una impresión que parecía asombro, miedo, ira, tristeza, alegría. Era una nueva forma de sentir bajo un sol Rojo que se alzaba representando así LA PASIÓN. Y por último, con un sol o estrella de color verde, tanto los Dragones como las entidades estelares llegaron a una conclusión entre la mezcla de conciencia y sentimientos que habrían adquirido. Un propósito si se quiere llamar de alguna forma, algunos tomando el camino de la virtud, otros tomando el camino de la corrupción, naciendo así LA LIBERTAD. Tras la perfección total de estos 5 soles que regían por sobre las cabezas de los 10 hermanos dragones, estos pudieron perfeccionar las características de las estrellas, así creando la magia, aquella manipulación que permitiría moldear las bondades que cada sol podría otorgar a quien quiera que sepa como canalizar dicha Energía. Así, los 10 hermanos, en Aras de llevar un camino correcto para el multiverso según sus criterios, adoptó la energía de hasta 3 soles para sus cometidos ya que el tratar de adoptar la energía de los 5 soles era una tarea imposible para todos. Dado que cada uno de estos dragones tenía su propia visión de como llevar el curso del multiverso, y tan ferra era la voluntad de cada uno, que se habrían convertido en enemigos, participando en una enorme guerra entre ellos, causando que los mundos se fragmenten en varios "trozos" perdiendo algunos parte del brillo de uno o más soles, convirtiéndose en regiones muy diversas en los mundos que podrán recorrer los seres vivos (y no tan vivos). Tal fue la batalla entre los 10 hermanos dragones, que al terminar está guerra cósmica, habían perdido casi todo su poder divino, obligandolos a permanecer esparcidos por diversos mundos, causando grietas espacio-temporales que podrían causar estragos en los mismos y resquebrajando el "Orden-caótico" que equilibra las fuerzas de la Existencia y el Vacío. Los 10 hermanos Dragones eran: Treva, La Renovadora. Rith, La Despertadora Darigaaz, El Inflamador Dromar, El Desterrador Oros, La Vengadora Numot, El Devastador Intet, La Soñadora Vorosh, El Cazador Teneb, El Cosechador Crosis, El Depurador.....quien les narra bajo el pseudónimo de "Jero" Cada Hermano dragón tiene una función para estos multiverso, Pero eso...eso lo narraré en otro momento. Por ahora...debo buscar a mis hermanos dragones, para arreglar todo este desastre....cómo enemigos que somos cada uno de nosotros."
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  • 「I҉̖̖̓̑̐̍̚n҈͈̜̙̮̣̍̂ t̴͎͇͔͎̃͊ḫ̴̗͓̱͚̔̿e̴͔̪̫̓͂̊ f҉̩͖͓̐͛́̅ả̷͉̞̖̙̔͂̂̚k̶̞̱̰̩̿̔̈̒̉ͅe҉̗̗̙̤̃͗͑ ṕ̵̘̭̣͎̇͗̿̅l̵͈̙̪͐̑̚ḁ̵̘͆̌̎̐̎s̷̭̲̊̈̚̚t̵͈̤͋̒̉͒i҈͍̘̳͎͇͐̇̀c̶͈̥̲̬͐̋ Ẹ̴̦̖͊̍ͅa̶̫̳͈̪͕̍̂̍̚r̷̘͍̍͒t̶̗͉͉̣̯́́̋̂̒h̷̦͙̽́」

    Le perturbaba.

    El concepto del tiempo humano era, con sinceridad, un enigma indescifrable. ¿Habían pasado dos años? ¿Quizás tres? La magnitud de los ciclos terrestres se le escapaba entre los dedos. No hacía mucho (en términos cósmicos) que había sido despojado de su rango y de gran parte de su esencia, viéndose obligado a habitar un cuerpo ineficiente, un montón de carne y hueso que le resultaba humillante. Había tenido que aprender procesos rudimentarios, pero el que aún le exigía un esfuerzo visceral era el acto de caminar. Se desplazaba con la fragilidad de un cervatillo recién nacido: sus tobillos cedían con frecuencia y terminaba colapsando contra el suelo de forma estrepitosa. Sin embargo, ante la ausencia de otras facultades, el desplazamiento bipedal no era una opción, sino una condena necesaria.

    Sariel deambulaba por donde quería y cuando quería, dedicando una atención insana a cualquier detalle del entorno, siempre y cuando no fuera un rostro humano.

    La noción del dolor también era una novedad. A pesar de convivir con él desde su primer segundo de exilio, la sensación constante de tener la dermis desgarrada era una tortura más profunda de lo que sus escasas ganas de hablar podrían expresar. Incluso el acto de caminar se volvía un campo de minas; doblarse un pie no era placentero, y debía ser meticuloso con la fricción de la ropa sobre su espalda desollada o el contacto del dorso de sus manos con cualquier superficie. En comparación, las heridas circulares de su rostro eran un suplicio llevadero, algo que casi lograba ignorar.

    Prefería la noche. El día poseía una belleza que disfrutaba, pero la luz solar al incidir en él generaba una sobreexposición visual que le resultaba... incómoda. Sí, esa era la palabra. En la oscuridad, no solo poseía la agudeza visual de un depredador nocturno, sino que las personas se mantenía a una distancia prudente. No alcanzaba a comprender si era por su estatura inusual o por su gélida falta de respuesta, pero la soledad absoluta era un refugio mejor de lo que esperaba. Hacía más de ¿Un año? que no utilizaba su voz; el simple hecho de intentar organizar el sistema de unidades de tiempo le provocaba un mareo físico nauseabundo.

    Recientemente había descubierto la existencia de los dispositivos de captura audiovisual. Le resultaba vagamente entretenido el hecho de que su presencia fuera irrepresentable: en el mejor de los casos, la imagen era un granulado indescifrable; en el peor, el archivo simplemente sucumbía a la corrupción de datos. Esa invisibilidad digital era su mejor arma; no era un acto consciente, pero le daba una cierta paz el saber que nadie podría percibir su rostro a través de una lente.

    Aquella noche, mientras recorría una zona desolada y de iluminación precaria, sus piernas volvieron a ceder. Cayó de costado por segunda vez en el día; una cuota mínima de torpeza para sus estándares. Se quedó en el suelo unos minutos, con las piernas flexionadas y las manos desnudas sosteniendo el peso de su cuerpo contra el asfalto. No le importó si la fricción había lacerado su piel; después de todo, esas heridas sí estaban destinadas a cerrar. Permaneció allí, en silencio, antes de retomar su errática caminata hacia el único placer humano que sí disfrutaba: el sueño.
    「I҉̖̖̓̑̐̍̚n҈͈̜̙̮̣̍̂ t̴͎͇͔͎̃͊ḫ̴̗͓̱͚̔̿e̴͔̪̫̓͂̊ f҉̩͖͓̐͛́̅ả̷͉̞̖̙̔͂̂̚k̶̞̱̰̩̿̔̈̒̉ͅe҉̗̗̙̤̃͗͑ ṕ̵̘̭̣͎̇͗̿̅l̵͈̙̪͐̑̚ḁ̵̘͆̌̎̐̎s̷̭̲̊̈̚̚t̵͈̤͋̒̉͒i҈͍̘̳͎͇͐̇̀c̶͈̥̲̬͐̋ Ẹ̴̦̖͊̍ͅa̶̫̳͈̪͕̍̂̍̚r̷̘͍̍͒t̶̗͉͉̣̯́́̋̂̒h̷̦͙̽́」 Le perturbaba. El concepto del tiempo humano era, con sinceridad, un enigma indescifrable. ¿Habían pasado dos años? ¿Quizás tres? La magnitud de los ciclos terrestres se le escapaba entre los dedos. No hacía mucho (en términos cósmicos) que había sido despojado de su rango y de gran parte de su esencia, viéndose obligado a habitar un cuerpo ineficiente, un montón de carne y hueso que le resultaba humillante. Había tenido que aprender procesos rudimentarios, pero el que aún le exigía un esfuerzo visceral era el acto de caminar. Se desplazaba con la fragilidad de un cervatillo recién nacido: sus tobillos cedían con frecuencia y terminaba colapsando contra el suelo de forma estrepitosa. Sin embargo, ante la ausencia de otras facultades, el desplazamiento bipedal no era una opción, sino una condena necesaria. Sariel deambulaba por donde quería y cuando quería, dedicando una atención insana a cualquier detalle del entorno, siempre y cuando no fuera un rostro humano. La noción del dolor también era una novedad. A pesar de convivir con él desde su primer segundo de exilio, la sensación constante de tener la dermis desgarrada era una tortura más profunda de lo que sus escasas ganas de hablar podrían expresar. Incluso el acto de caminar se volvía un campo de minas; doblarse un pie no era placentero, y debía ser meticuloso con la fricción de la ropa sobre su espalda desollada o el contacto del dorso de sus manos con cualquier superficie. En comparación, las heridas circulares de su rostro eran un suplicio llevadero, algo que casi lograba ignorar. Prefería la noche. El día poseía una belleza que disfrutaba, pero la luz solar al incidir en él generaba una sobreexposición visual que le resultaba... incómoda. Sí, esa era la palabra. En la oscuridad, no solo poseía la agudeza visual de un depredador nocturno, sino que las personas se mantenía a una distancia prudente. No alcanzaba a comprender si era por su estatura inusual o por su gélida falta de respuesta, pero la soledad absoluta era un refugio mejor de lo que esperaba. Hacía más de ¿Un año? que no utilizaba su voz; el simple hecho de intentar organizar el sistema de unidades de tiempo le provocaba un mareo físico nauseabundo. Recientemente había descubierto la existencia de los dispositivos de captura audiovisual. Le resultaba vagamente entretenido el hecho de que su presencia fuera irrepresentable: en el mejor de los casos, la imagen era un granulado indescifrable; en el peor, el archivo simplemente sucumbía a la corrupción de datos. Esa invisibilidad digital era su mejor arma; no era un acto consciente, pero le daba una cierta paz el saber que nadie podría percibir su rostro a través de una lente. Aquella noche, mientras recorría una zona desolada y de iluminación precaria, sus piernas volvieron a ceder. Cayó de costado por segunda vez en el día; una cuota mínima de torpeza para sus estándares. Se quedó en el suelo unos minutos, con las piernas flexionadas y las manos desnudas sosteniendo el peso de su cuerpo contra el asfalto. No le importó si la fricción había lacerado su piel; después de todo, esas heridas sí estaban destinadas a cerrar. Permaneció allí, en silencio, antes de retomar su errática caminata hacia el único placer humano que sí disfrutaba: el sueño.
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    De todas las cosas más ardidas;
    he sentido la belleza del partir;
    a la cumbra del último aliento merecido;
    potencia breve; sobre la que soy el que soy;
    y en la que renazco entre tus brazos;
    de guirnalda de acuarelas.
    Como un canalla te gobierno en mis recuerdos;
    mi espuma es más allá de lo inmolado.
    Soy corrupción.
    Soy destrucción.
    Si no estás;
    y entre más allá; soy tu esclavo;
    admitiré valiente que nos volvamos a encontrar;
    como el poniente ante el rencor del sol y la luna;
    misma juventud; mismo sollozo.
    Entre unos brazos que aman rigurosos;
    la espuma capciosa.
    Si yo fuera tu dios; serías mi carnada.
    Vigilia malnacida.
    Soy yo tu devoto ingenuo.
    Esclavo del rigor de tus besos;
    Vive y déjame morar en ti;
    hasta repartir la insania de mi sonrisa.
    --- De todas las cosas más ardidas; he sentido la belleza del partir; a la cumbra del último aliento merecido; potencia breve; sobre la que soy el que soy; y en la que renazco entre tus brazos; de guirnalda de acuarelas. Como un canalla te gobierno en mis recuerdos; mi espuma es más allá de lo inmolado. Soy corrupción. Soy destrucción. Si no estás; y entre más allá; soy tu esclavo; admitiré valiente que nos volvamos a encontrar; como el poniente ante el rencor del sol y la luna; misma juventud; mismo sollozo. Entre unos brazos que aman rigurosos; la espuma capciosa. Si yo fuera tu dios; serías mi carnada. Vigilia malnacida. Soy yo tu devoto ingenuo. Esclavo del rigor de tus besos; Vive y déjame morar en ti; hasta repartir la insania de mi sonrisa.
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  • EL SUSURRÓ DE LOS GRIMORIOS
    Categoría Acción
    Rol con: Dante Son Of Sparda
    Vergil Sparda
    Sparda The King Devil
    León Scott Kennedy
    Striker Assasin Cowboy

    -Me encontraba sumido en la penumbra de mi estudio, rodeado del aroma a papel viejo y cera quemada. Me permití un momento de quietud para memorizar nuevos rituales, pues el conocimiento es una ambición que nunca se sacia. Mientras mis ojos recorrían las líneas de los grimorios, mi mano descendió de forma instintiva hacia mi vientre, recorriéndolo con una caricia suave, casi protectora. Me detuve a reflexionar sobre la composición de la fórmula: la pureza de ciertas hierbas en contraste con la corrupción de las cenizas de un clérigo condenado. Era una alquimia blasfema; al combinar ambos elementos, el elixir resultante poseería una potencia fascinante, un secreto que solo aquellos que desafían lo sagrado pueden comprender.-
    Rol con: [solar_yellow_frog_924] [Vergil_Sparda_Oficial] [vortex_yellow_pigeon_115] [Leon_scottkennedy241319] [solar_brass_dolphin_556] -Me encontraba sumido en la penumbra de mi estudio, rodeado del aroma a papel viejo y cera quemada. Me permití un momento de quietud para memorizar nuevos rituales, pues el conocimiento es una ambición que nunca se sacia. Mientras mis ojos recorrían las líneas de los grimorios, mi mano descendió de forma instintiva hacia mi vientre, recorriéndolo con una caricia suave, casi protectora. Me detuve a reflexionar sobre la composición de la fórmula: la pureza de ciertas hierbas en contraste con la corrupción de las cenizas de un clérigo condenado. Era una alquimia blasfema; al combinar ambos elementos, el elixir resultante poseería una potencia fascinante, un secreto que solo aquellos que desafían lo sagrado pueden comprender.-
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
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