• ¡Hola madre!
    Fandom Los Bridgerton
    Categoría Contemporáneo
    Me encuentro en el segundo salón sentada en uno de los sofás inmersa en una nueva lectura a mi derecha se encuentra una mesa redonda, en la que deje el platito y una taza de té, todavía sigue caliente voy bebiéndomelo a sorbos pequeños.
    La señora Poons nuestra nueva ama de llaves antes trabajo para la familia Riverdale, irrumpe en la habitación presentando la inesperada llega de mi suegra Violet Bridgerton
    Me encuentro en el segundo salón sentada en uno de los sofás inmersa en una nueva lectura a mi derecha se encuentra una mesa redonda, en la que deje el platito y una taza de té, todavía sigue caliente voy bebiéndomelo a sorbos pequeños. La señora Poons nuestra nueva ama de llaves antes trabajo para la familia Riverdale, irrumpe en la habitación presentando la inesperada llega de mi suegra [L_Bridgerton]
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  • — Los mismos malos hábitos, las mismas mentiras piadosas y el mismo grito clemente que exige ser el centro del mundo, simplemente patético. —
    — Los mismos malos hábitos, las mismas mentiras piadosas y el mismo grito clemente que exige ser el centro del mundo, simplemente patético. —
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  • AUTOROL - HACIA LAS ESTRELLAS Y MÁS ALLÁ

    Stolas había estado buscando trabajo en el periódico, no podía seguir siendo una molestia para Asriel. El chico suficiente tenía con su vida como para estar siendo una carga... como lo había sido toda su vida, primero para su padre, y después para su hija y la persona que creía que amaba.

    Así que todo aquello se acabó. Ya no era más el príncipe de las estrellas, ni era más el marido de Stela. Era ¿libre? Tal vez eso era bueno.

    Pensó que suicidarse sería la mejor forma de encontrar la salvación o la ruta de escape de aquel horrible mundo.

    Pero aun había una cosa que jamás se perdonaría: Hacer más daño a Via.

    Así que por su bien y el de su hija, decidió lo mas sensato. Volverse mejor persona, y con ello mejor padre.

    Primero arreglaría su vida y después su relación con ella.
    No tendría un palacio que ofrecerle, pero sí una vida digna y amorosa.

    Perdiendo la esperanza de poder encontrar algo útil en lo que trabajar, su teléfono sonó. Era Verosika otra vez. Llevaba días llamándole.

    Desde que cantaron en contra de Blitz se habían vuelto algo cercanos, no tanto como lo era con Vass o con Ozzie, pero si algo.

    Tal vez era el momento de atender su llamada.

    V "Stolitas, cariño, ¿como estas? ¿Ese puto se ha puesto en contacto contigo?"

    S "..."

    V "Entiendo, voy a sacar el armamento pesado."

    S "No, no... déjalo como está. Se acabó."

    V "Mejor. No quiero ni que se te acerque ese mamón. Por cierto, te llamaba porque tengo algo que quizás te interese. ¿Tienes tiempo?"

    S "No hago absolutamente nada desde que me echaron de casa... Así que sí."

    V "Perfecto pues ven a mi estudio."

    Cuando Verosika colgó el teléfono este le envió una ubicacion y Stolas la siguió, llegando al estudio de su amigo incubo.

    El chico en cuanto le vio se lanzó a sus brazos y le cogió la cara para llenársela de besos.

    —Ay cariño, pero si estas mejor de lo que esperaba.

    —Bueno, antes de hacer ninguna locura alguien me encontró y me acogió...

    —Pero podías haberme pedido ayud-

    El búho le tapó la boca y negó.

    —No queria ser mas una carga para nadie...

    Verosika entrecerraría los ojos y se cruzaría de brazos azotando la cola contra el suelo molesto, pero no diría más.

    —¿Y que tal? ¿Es guapo? ¿Te ha follado ya?

    —N-no es lo que crees, idiota.

    El búho se puso nervioso. No estaba en ese tipo de relación con Asriel, solo le había ayudado sin pedirle nada a cambio y se lo agradeceria por y para siempre desde el fondo de su corazón.

    —¿Y porque me pediste que viniera?

    Preguntó confuso ladeando la cabeza.

    —Oh si cierto, cariño, ven.

    Le cogió de la mano y lo llevó ante su ordenador.

    —¿Recuerdas que cantamos juntos aquella vez? Un productor de música se enamoró de tu voz y quiere hacer un disco con tu música. ¿Que te parece?

    Stolas abrió mucho sus ojos y le miró muy dubitativo.

    —Pe-pero yo no soy cantante...

    —Por lo que a mi respecta, si cantas, lo eres. No te hagas el duro, estas pasando un mal momento y esto puede que te venga bien para despejarte y olvidarte de ciertas lagartijas rojas sin escrúpulos.

    Este le miraría y luego miraría la pantalla. ¿Grabar un disco de música? Quizas asi podria ganar algo de dinero y subsistir hasta que lograse volver a hablar con Via.

    Lo que no sabía Stolas es que si aceptaba este trabajo, no solo era posible que hablase con su hija, sino que TODO el infierno le conocería...

    —Esta bien, acepto.

    Stolas le sonreiria inocentemente sin tener ni idea de donde se estaba metiendo.
    AUTOROL - HACIA LAS ESTRELLAS Y MÁS ALLÁ Stolas había estado buscando trabajo en el periódico, no podía seguir siendo una molestia para Asriel. El chico suficiente tenía con su vida como para estar siendo una carga... como lo había sido toda su vida, primero para su padre, y después para su hija y la persona que creía que amaba. Así que todo aquello se acabó. Ya no era más el príncipe de las estrellas, ni era más el marido de Stela. Era ¿libre? Tal vez eso era bueno. Pensó que suicidarse sería la mejor forma de encontrar la salvación o la ruta de escape de aquel horrible mundo. Pero aun había una cosa que jamás se perdonaría: Hacer más daño a Via. Así que por su bien y el de su hija, decidió lo mas sensato. Volverse mejor persona, y con ello mejor padre. Primero arreglaría su vida y después su relación con ella. No tendría un palacio que ofrecerle, pero sí una vida digna y amorosa. Perdiendo la esperanza de poder encontrar algo útil en lo que trabajar, su teléfono sonó. Era Verosika otra vez. Llevaba días llamándole. Desde que cantaron en contra de Blitz se habían vuelto algo cercanos, no tanto como lo era con Vass o con Ozzie, pero si algo. Tal vez era el momento de atender su llamada. V 📱 "Stolitas, cariño, ¿como estas? ¿Ese puto se ha puesto en contacto contigo?" S 📱 "..." V 📱 "Entiendo, voy a sacar el armamento pesado." S 📱 "No, no... déjalo como está. Se acabó." V 📱 "Mejor. No quiero ni que se te acerque ese mamón. Por cierto, te llamaba porque tengo algo que quizás te interese. ¿Tienes tiempo?" S 📱 "No hago absolutamente nada desde que me echaron de casa... Así que sí." V 📱 "Perfecto pues ven a mi estudio." Cuando Verosika colgó el teléfono este le envió una ubicacion y Stolas la siguió, llegando al estudio de su amigo incubo. El chico en cuanto le vio se lanzó a sus brazos y le cogió la cara para llenársela de besos. —Ay cariño, pero si estas mejor de lo que esperaba. —Bueno, antes de hacer ninguna locura alguien me encontró y me acogió... —Pero podías haberme pedido ayud- El búho le tapó la boca y negó. —No queria ser mas una carga para nadie... Verosika entrecerraría los ojos y se cruzaría de brazos azotando la cola contra el suelo molesto, pero no diría más. —¿Y que tal? ¿Es guapo? ¿Te ha follado ya? —N-no es lo que crees, idiota. El búho se puso nervioso. No estaba en ese tipo de relación con Asriel, solo le había ayudado sin pedirle nada a cambio y se lo agradeceria por y para siempre desde el fondo de su corazón. —¿Y porque me pediste que viniera? Preguntó confuso ladeando la cabeza. —Oh si cierto, cariño, ven. Le cogió de la mano y lo llevó ante su ordenador. —¿Recuerdas que cantamos juntos aquella vez? Un productor de música se enamoró de tu voz y quiere hacer un disco con tu música. ¿Que te parece? Stolas abrió mucho sus ojos y le miró muy dubitativo. —Pe-pero yo no soy cantante... —Por lo que a mi respecta, si cantas, lo eres. No te hagas el duro, estas pasando un mal momento y esto puede que te venga bien para despejarte y olvidarte de ciertas lagartijas rojas sin escrúpulos. Este le miraría y luego miraría la pantalla. ¿Grabar un disco de música? Quizas asi podria ganar algo de dinero y subsistir hasta que lograse volver a hablar con Via. Lo que no sabía Stolas es que si aceptaba este trabajo, no solo era posible que hablase con su hija, sino que TODO el infierno le conocería... —Esta bien, acepto. Stolas le sonreiria inocentemente sin tener ni idea de donde se estaba metiendo.
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  • El vestido oscuro ceñía su figura con una elegancia austera, y los pendientes en forma de lágrima atrapaban la luz como si bebieran de ella cada vez que inclinaba apenas la cabeza.

    Giró el rostro con lentitud, como si el tiempo, dócil, se curvara ante su voluntad. En su mirada no había prisa, solo calma, forjada en la eternidad de demasiadas noches contempladas y sobrevividas. Se preguntó, no sin un dejo de ironía silenciosa, qué hacía una vez más en aquel lugar condenado a repetirse.

    ♧ Supongo que los viejos hábitos siempre regresan -susurró para sí misma.

    El murmullo de la multitud llenaba el espacio, un latido ajeno y constante. Estar rodeada de gente no la incomodaba, al contrario, era un telón perfecto para no levantar sospechas de su verdadero ser.
    El vestido oscuro ceñía su figura con una elegancia austera, y los pendientes en forma de lágrima atrapaban la luz como si bebieran de ella cada vez que inclinaba apenas la cabeza. Giró el rostro con lentitud, como si el tiempo, dócil, se curvara ante su voluntad. En su mirada no había prisa, solo calma, forjada en la eternidad de demasiadas noches contempladas y sobrevividas. Se preguntó, no sin un dejo de ironía silenciosa, qué hacía una vez más en aquel lugar condenado a repetirse. ♧ Supongo que los viejos hábitos siempre regresan -susurró para sí misma. El murmullo de la multitud llenaba el espacio, un latido ajeno y constante. Estar rodeada de gente no la incomodaba, al contrario, era un telón perfecto para no levantar sospechas de su verdadero ser.
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  • El peor monstruo no es el que habita en la oscuridad, sino el que sonríe de día.
    El peor monstruo no es el que habita en la oscuridad, sino el que sonríe de día.
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  • why does god seem so quiet to my petition ﹖
    Fandom Crossover
    Categoría Suspenso
    Llevaba cinco años trabajando la catedral de Nuestra Señora de los Ángeles, tras ser recomendado por su primer mentor: Lucas Trevant, exorcista veterano del Vaticano.

    Si bien no tenía un rol demasiado importante, le gustaba dar misa, celebrar bautismos, confesar a los fieles, bendecir objetos; ayudar a las hermanas y voluntarios en el comedor comunitario, colaborar en las clases para los niños de los barrios más humildes de la cuidad.

    Fuera de eso, y solo cuando Johanna Constantine aparecía, se dedicaba a lo que realmente creía que era verdadera ayuda. Constantine le había enseñado lo que ella llamaba el sutil arte de patear culos demoníacos. Le enseñó todo lo que había aprendido de forma autodidacta sobre exorcismos y a cambio, él le ayudo a expandir sus conocimientos sobre demonologia.

    El hecho de que hubiera renunciado a su título como príncipe del infierno para convertirse en sacerdote no significaba que dejaba de serlo. La jerarquía en el infierno no funcionaba así, los demonios se lo recordaban cada vez que lo veían, pero a su vez, estaban obligados a obedecerle; por mucho que odiaran tener a un mestizo como el siguiente al trono en la línea de sucesión, le debían respeto y Rory lo sabía, por ello era un excelente exorcista, el arma secreta del Vaticano.

    Por fortuna en los últimos meses no había visto a Johanna, lo cual significaba que no habían demonios haciendo de las suyas en la tierra y se alegro por eso, no le habría gustado perderse del retiro espíritual por tener que quedarse a discutir en latín con demonios rebeldes.

    Terminó de empacar sus pertenecías y guardo en un bolsillo la estampilla de quien consideraba su tío favorito, a pesar de tener una rivalidad con su padre, Mikha'el o mejor conocido como san Miguel arcángel; uno de los pocos hermanos de su padre que no lo trataban como una abominación por haber nacido del vientre de una humana. Le echo un último vistazo a la pequeña habitación de la casa parroquial y bajo al salón principal a reunirse con el resto de grupo mientras esperaban el transporte que los llevaría a Santa Mónica, cede de muchos de sus eventos.

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ﹙ . . . ﹚

    Luego de una hora de viaje y de acomodar sus cosas en la habitación que compartiría con el padre Xavier durante dos semanas, dejo su ropa normal y se vistió con la sotana negra, sin percatarse de que el alza cuellos blanco no estaba bien colócado. Estaba demasiado ansioso por ir a explorar el lugar, desde la ventanilla del autobús había visto las remodelaciones que habían hecho ese año. Habían construido más cabañas, colocado establos, una pequeña granja con animales bebés y adultos; colocaron un muelle en el lago artificial, algunos juegos para niños y los árboles de frutas habían crecido lo suficiente como para dar frutos y sombra.

    Se paseo por las carpas primero, saludando a las hermanas de otras iglesias que habían llevado a sus pequeños alumnos. A muchos de ellos los conocía de años anteriores, algunos habían sido monaguillos suyos.

    Continuó su camino, leyendo cada cartel colocado en la puerta de las cabañas. Encontro cambio como una enfermería mas grande, más baños, un pequeño almacén, una cafetería y una biblioteca donde pasaría gran parte de sus tardes enseñando. Por curiosidad, se detuvo en esa cabaña, las hermanas solían dejar a los niños allí para que pasaran el tiempo dibujando en lo que ellas se encargaban de otras tareas y pensó que sería buena idea entrar a pasar el tiempo con ellas, leerles un poco ya que muchos niños llegaban sin saber leer o escribir.

    Subió la escalinata de madera teniendo cuidado de no pisarse el borde de la sotana y tras dar dos golpecitos en la puerta, entró.

    Adeline Wallace
    Llevaba cinco años trabajando la catedral de Nuestra Señora de los Ángeles, tras ser recomendado por su primer mentor: Lucas Trevant, exorcista veterano del Vaticano. Si bien no tenía un rol demasiado importante, le gustaba dar misa, celebrar bautismos, confesar a los fieles, bendecir objetos; ayudar a las hermanas y voluntarios en el comedor comunitario, colaborar en las clases para los niños de los barrios más humildes de la cuidad. Fuera de eso, y solo cuando Johanna Constantine aparecía, se dedicaba a lo que realmente creía que era verdadera ayuda. Constantine le había enseñado lo que ella llamaba el sutil arte de patear culos demoníacos. Le enseñó todo lo que había aprendido de forma autodidacta sobre exorcismos y a cambio, él le ayudo a expandir sus conocimientos sobre demonologia. El hecho de que hubiera renunciado a su título como príncipe del infierno para convertirse en sacerdote no significaba que dejaba de serlo. La jerarquía en el infierno no funcionaba así, los demonios se lo recordaban cada vez que lo veían, pero a su vez, estaban obligados a obedecerle; por mucho que odiaran tener a un mestizo como el siguiente al trono en la línea de sucesión, le debían respeto y Rory lo sabía, por ello era un excelente exorcista, el arma secreta del Vaticano. Por fortuna en los últimos meses no había visto a Johanna, lo cual significaba que no habían demonios haciendo de las suyas en la tierra y se alegro por eso, no le habría gustado perderse del retiro espíritual por tener que quedarse a discutir en latín con demonios rebeldes. Terminó de empacar sus pertenecías y guardo en un bolsillo la estampilla de quien consideraba su tío favorito, a pesar de tener una rivalidad con su padre, Mikha'el o mejor conocido como san Miguel arcángel; uno de los pocos hermanos de su padre que no lo trataban como una abominación por haber nacido del vientre de una humana. Le echo un último vistazo a la pequeña habitación de la casa parroquial y bajo al salón principal a reunirse con el resto de grupo mientras esperaban el transporte que los llevaría a Santa Mónica, cede de muchos de sus eventos. ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ﹙ . . . ﹚ Luego de una hora de viaje y de acomodar sus cosas en la habitación que compartiría con el padre Xavier durante dos semanas, dejo su ropa normal y se vistió con la sotana negra, sin percatarse de que el alza cuellos blanco no estaba bien colócado. Estaba demasiado ansioso por ir a explorar el lugar, desde la ventanilla del autobús había visto las remodelaciones que habían hecho ese año. Habían construido más cabañas, colocado establos, una pequeña granja con animales bebés y adultos; colocaron un muelle en el lago artificial, algunos juegos para niños y los árboles de frutas habían crecido lo suficiente como para dar frutos y sombra. Se paseo por las carpas primero, saludando a las hermanas de otras iglesias que habían llevado a sus pequeños alumnos. A muchos de ellos los conocía de años anteriores, algunos habían sido monaguillos suyos. Continuó su camino, leyendo cada cartel colocado en la puerta de las cabañas. Encontro cambio como una enfermería mas grande, más baños, un pequeño almacén, una cafetería y una biblioteca donde pasaría gran parte de sus tardes enseñando. Por curiosidad, se detuvo en esa cabaña, las hermanas solían dejar a los niños allí para que pasaran el tiempo dibujando en lo que ellas se encargaban de otras tareas y pensó que sería buena idea entrar a pasar el tiempo con ellas, leerles un poco ya que muchos niños llegaban sin saber leer o escribir. Subió la escalinata de madera teniendo cuidado de no pisarse el borde de la sotana y tras dar dos golpecitos en la puerta, entró. [almost.saint]
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  • Uhm... ¿Como esaue entraron estas mariposas a mi habitación?

    -Diria con una notable confusión alzando mi mano junto a uno de mis dedos para ver si una de las mariposas se posaba en el mismo-

    Bueno por lo menos tendre compañia esta noche jeje.
    Uhm... ¿Como esaue entraron estas mariposas a mi habitación? -Diria con una notable confusión alzando mi mano junto a uno de mis dedos para ver si una de las mariposas se posaba en el mismo- Bueno por lo menos tendre compañia esta noche jeje.
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  • La habitacion de este lugarb, es cada vez mas frio .
    La habitacion de este lugarb, es cada vez mas frio .
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  • Ya pasó la semana que Adán habia decidido tomarse para pasar el luto que tanto se había negado a aceptar. Y ya estaba de nuevo más que dispuesto, sin embrago tenía una cara de la mierda. Ojeras, ojos inflamados de llorar y vista cansada. De modo que hasta que terminase de recuperarse se puso el uniforme entero de exterminador.

    Pero ya volaba hacia el campo de entrenamiento, ya que Maxi ya había dejado su puesto como su substituto. Llegó un poco antes del inicio de los entrenamientos, para empezar a prepararlo todo y distraerse un poco más antes de regresar a todos sus deberes como arcángel y líder de las exorcistas. Por otro lado, mentiría si dijera que no tenia curiosidad por saber como había ido todo en su ausencia y si Lute se había sabido manejar bien con Maxi y con el resto de chicas. Además de ver, los resultados que su teniente debía de estar teniendo hasta ahora. Y por supuesto, una parte de él admitía que le apetecía verla a ella también.

    Eso si, para cuando esta apareciera, recobraría su actitud confiada de siempre. Pues esa semana que se había tomado era precisamente para soltar todo de golpe (a pesar que aún le quedaba dolor acumulado), y poder estar al cien por cien en cuanto a proteger a todos aquellos que le necesitaban en el cielo. Ese era su lugar a fin de cuentas. Y estaba más que dispuesto a demostrar de ser necesario el por que, ni un solo habitante de otros mundos, podía ni si quiera soñar con dañar el cielo o alguno de sus habitantes.
    Ya pasó la semana que Adán habia decidido tomarse para pasar el luto que tanto se había negado a aceptar. Y ya estaba de nuevo más que dispuesto, sin embrago tenía una cara de la mierda. Ojeras, ojos inflamados de llorar y vista cansada. De modo que hasta que terminase de recuperarse se puso el uniforme entero de exterminador. Pero ya volaba hacia el campo de entrenamiento, ya que Maxi ya había dejado su puesto como su substituto. Llegó un poco antes del inicio de los entrenamientos, para empezar a prepararlo todo y distraerse un poco más antes de regresar a todos sus deberes como arcángel y líder de las exorcistas. Por otro lado, mentiría si dijera que no tenia curiosidad por saber como había ido todo en su ausencia y si [4ngel_extermination] se había sabido manejar bien con Maxi y con el resto de chicas. Además de ver, los resultados que su teniente debía de estar teniendo hasta ahora. Y por supuesto, una parte de él admitía que le apetecía verla a ella también. Eso si, para cuando esta apareciera, recobraría su actitud confiada de siempre. Pues esa semana que se había tomado era precisamente para soltar todo de golpe (a pesar que aún le quedaba dolor acumulado), y poder estar al cien por cien en cuanto a proteger a todos aquellos que le necesitaban en el cielo. Ese era su lugar a fin de cuentas. Y estaba más que dispuesto a demostrar de ser necesario el por que, ni un solo habitante de otros mundos, podía ni si quiera soñar con dañar el cielo o alguno de sus habitantes.
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  • Libertino
    Fandom Los Bridgerton
    Categoría Contemporáneo
    Aprovechando que casi toda la familia se encuentra reunida en el salón de la segunda planta, Jhon Stirling y yo estamos reunidos en mi despacho.
    Pedí a un lacayo que bajo ningún concepto deje que nadie irrumpa en la habitación y también que cerrara la puerta.
    Así mi cuñado y yo tendremos intimidad, ya que el asunto que vamos a tratar, requiere privacidad.
    Aprovechando que casi toda la familia se encuentra reunida en el salón de la segunda planta, [Kilmartin_thcx] y yo estamos reunidos en mi despacho. Pedí a un lacayo que bajo ningún concepto deje que nadie irrumpa en la habitación y también que cerrara la puerta. Así mi cuñado y yo tendremos intimidad, ya que el asunto que vamos a tratar, requiere privacidad.
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