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    𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚-𝟏𝟒𝟗𝟐
    ╰────༺♡༻────╯

    𝕄𝕒𝕟𝕤𝕚𝕠𝐧 𝕕𝕖 𝕃𝕠𝕣𝕕 𝔸𝕝𝕖𝕩𝕒𝕟𝕕𝕖𝕣.

    La niebla se cernía espesa sobre los caminos de piedra, como un manto que ocultaba secretos antiguos. Kiara, envuelta en un vestido de terciopelo oscuro que contrastaba con su piel luminosa, caminaba junto a Trevor hacia la majestuosa mansión iluminada por candelabros y antorchas.
    Trevor, siempre cortés, siempre confiable… o eso creía ella.
    —Mi Lord, —dijo con una sonrisa ensayada, haciendo una reverencia ante el anfitrión de la noche— os presento a Kiara, una buena amiga y recién llegada a la ciudad.
    Kiara alzó la vista. Lord Alexander imponía presencia. Alto, de porte regio, con ojos tan oscuros como el vino tinto, que la observaron como quien evalúa una joya rara. Extendió la mano, y ella se la ofreció con elegancia.
    —Un placer, mi Lord. —susurró Kiara con una sonrisa leve.
    Alexander tomó su mano y la besó con suavidad, pero sus pensamientos estaban muy lejos de la cortesía. En su mente resonaban las voces de sus ancestros, susurrándole secretos antiguos: el ritual que traería prosperidad y poder... un ritual que requería la esencia de un ser mágico.
    Una Kitsune.
    —Trevor, déjanos. —ordenó Alexander, sin apartar la mirada de ella.
    Trevor asintió, evitando los ojos de Kiara.
    —Claro, mi Lord… y feliz cumpleaños.
    Desapareció en la multitud de nobles y sombras.
    Kiara se quedó sola, con un cosquilleo extraño en la espalda. La atención del Lord era halagadora, pero también… inquietante. Aunque algo dentro de ella, la parte que aún quería creer en la bondad de los humanos, le decía que podía confiar.
    Pobre ingenua.¿No había aprendido su lección? No se puede confiar en los humanos.
    No sabía que aquella noche, era la pieza final del pacto sellado entre Trevor y Alexander. Aquel hombre al que había salvado incontables veces, aquel en quien había confiado su naturaleza, la había vendido como una mercancía rara.
    Alexander era el mejor postor.
    Su poder Kitsune, tan celosamente guardado, sería usado en un ritual que se remontaba a la era druídica, para sellar fortuna, longevidad… y algo más oscuro.
    Pero Kiara no era tan inocente como creían. Había aprendido. Y no era la única con secretos antiguos latiendo bajo la piel.
    ╭────༺♡༻────╮ 𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚-𝟏𝟒𝟗𝟐 ╰────༺♡༻────╯ 𝕄𝕒𝕟𝕤𝕚𝕠𝐧 𝕕𝕖 𝕃𝕠𝕣𝕕 𝔸𝕝𝕖𝕩𝕒𝕟𝕕𝕖𝕣. La niebla se cernía espesa sobre los caminos de piedra, como un manto que ocultaba secretos antiguos. Kiara, envuelta en un vestido de terciopelo oscuro que contrastaba con su piel luminosa, caminaba junto a Trevor hacia la majestuosa mansión iluminada por candelabros y antorchas. Trevor, siempre cortés, siempre confiable… o eso creía ella. —Mi Lord, —dijo con una sonrisa ensayada, haciendo una reverencia ante el anfitrión de la noche— os presento a Kiara, una buena amiga y recién llegada a la ciudad. Kiara alzó la vista. Lord Alexander imponía presencia. Alto, de porte regio, con ojos tan oscuros como el vino tinto, que la observaron como quien evalúa una joya rara. Extendió la mano, y ella se la ofreció con elegancia. —Un placer, mi Lord. —susurró Kiara con una sonrisa leve. Alexander tomó su mano y la besó con suavidad, pero sus pensamientos estaban muy lejos de la cortesía. En su mente resonaban las voces de sus ancestros, susurrándole secretos antiguos: el ritual que traería prosperidad y poder... un ritual que requería la esencia de un ser mágico. Una Kitsune. —Trevor, déjanos. —ordenó Alexander, sin apartar la mirada de ella. Trevor asintió, evitando los ojos de Kiara. —Claro, mi Lord… y feliz cumpleaños. Desapareció en la multitud de nobles y sombras. Kiara se quedó sola, con un cosquilleo extraño en la espalda. La atención del Lord era halagadora, pero también… inquietante. Aunque algo dentro de ella, la parte que aún quería creer en la bondad de los humanos, le decía que podía confiar. Pobre ingenua.¿No había aprendido su lección? No se puede confiar en los humanos. No sabía que aquella noche, era la pieza final del pacto sellado entre Trevor y Alexander. Aquel hombre al que había salvado incontables veces, aquel en quien había confiado su naturaleza, la había vendido como una mercancía rara. Alexander era el mejor postor. Su poder Kitsune, tan celosamente guardado, sería usado en un ritual que se remontaba a la era druídica, para sellar fortuna, longevidad… y algo más oscuro. Pero Kiara no era tan inocente como creían. Había aprendido. Y no era la única con secretos antiguos latiendo bajo la piel.
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  • «Espero que hikaru no se asuste ante el cambio de color en mi, pero es necesario si debo hacer una curación seria. Espero todo lo que haga, algún día tenga la recompensa de ver a este polluelo que curo en un radiante Alcón fuerte y lejos de locuras masoquistas....»piensa con algo de sueño, hubiera querido seguir durmiendo a lado de Hikaru, pero la sanación que haría no era para estarlo haciendo de forma espiritual.

    Hebe había dejado atrás su cabello albino por su color original, su cabello violeta. Sus ojos celestes por el dorado nectar o como la propia eternidad. Y ahora solo se materializó a auxiliar al malherido.
    «Espero que hikaru no se asuste ante el cambio de color en mi, pero es necesario si debo hacer una curación seria. Espero todo lo que haga, algún día tenga la recompensa de ver a este polluelo que curo en un radiante Alcón fuerte y lejos de locuras masoquistas....»piensa con algo de sueño, hubiera querido seguir durmiendo a lado de Hikaru, pero la sanación que haría no era para estarlo haciendo de forma espiritual. Hebe había dejado atrás su cabello albino por su color original, su cabello violeta. Sus ojos celestes por el dorado nectar o como la propia eternidad. Y ahora solo se materializó a auxiliar al malherido.
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  • —¿Entonces al final hablaste con ella o te cagaste otra vez? —le suelta Dani con una sonrisa burlona, mientras le da un trago a su lata de bebida y se recuesta contra la pared del campus.

    —Cállate ya, tío. Hablé con ella un poco después de la obra —responde Aarón, cruzándose de brazos, con una media sonrisa que no puede evitar.

    —¿Y qué? ¿Qué te dijo? ¿Le gustó tu actuación de loco atormentado o le dio miedo real?

    —Me dijo que le pareció intensa… que le impactó —dice Aarón, bajando un poco la voz, recordando cómo la chica lo miró, con esa mezcla entre curiosidad y desconfianza.

    —"Intensa", dice. Vamos, que le gustaste —Dani le da un empujón en el hombro—. ¿Y ahora qué? ¿Vas a escribir otra escena con ella?

    -Aarón duda. Mira al cielo un segundo, con la mandíbula algo tensa.

    —No lo sé… la he incluido en uno de mis guiones. Aún no sé si fue buena idea.

    —¿Otra vez con eso de que tus guiones se hacen realidad? Estás fatal, hermano.

    —Ojalá estuviera de coña… pero si esta historia sigue su curso, ella no acaba bien.

    -Dani se ríe, aunque nota algo raro en el tono de Aarón. Una sombra en sus ojos.

    —Tío, de verdad… ¿no estarás volviéndote loco de verdad, no?

    —Quizá. Pero no soy yo quien decide cómo terminan las historias. Solo soy el que las escribe.

    —¿Entonces al final hablaste con ella o te cagaste otra vez? —le suelta Dani con una sonrisa burlona, mientras le da un trago a su lata de bebida y se recuesta contra la pared del campus. —Cállate ya, tío. Hablé con ella un poco después de la obra —responde Aarón, cruzándose de brazos, con una media sonrisa que no puede evitar. —¿Y qué? ¿Qué te dijo? ¿Le gustó tu actuación de loco atormentado o le dio miedo real? —Me dijo que le pareció intensa… que le impactó —dice Aarón, bajando un poco la voz, recordando cómo la chica lo miró, con esa mezcla entre curiosidad y desconfianza. —"Intensa", dice. Vamos, que le gustaste —Dani le da un empujón en el hombro—. ¿Y ahora qué? ¿Vas a escribir otra escena con ella? -Aarón duda. Mira al cielo un segundo, con la mandíbula algo tensa. —No lo sé… la he incluido en uno de mis guiones. Aún no sé si fue buena idea. —¿Otra vez con eso de que tus guiones se hacen realidad? Estás fatal, hermano. —Ojalá estuviera de coña… pero si esta historia sigue su curso, ella no acaba bien. -Dani se ríe, aunque nota algo raro en el tono de Aarón. Una sombra en sus ojos. —Tío, de verdad… ¿no estarás volviéndote loco de verdad, no? —Quizá. Pero no soy yo quien decide cómo terminan las historias. Solo soy el que las escribe.
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  • Me estaba haciendo un poco de calor luego de ver tremendo bombon que es mi ojitos bonitos, es que ufff enciende una parte de mi que nunca estuvo (No me mates hermanito)
    Me estaba haciendo un poco de calor luego de ver tremendo bombon que es mi ojitos bonitos, es que ufff enciende una parte de mi que nunca estuvo (No me mates hermanito)
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  • —“_Como lo descubrí_”—


    > Era una mañana cálida de entrenamiento con mi padre todo iba normal entre conversaciones tribunales con mi padre

    — “Concentrate aurora, mantén tu mente en el objetivo y.... Lógralo"


    > Sus palabras era motivadoras pero muy exigentes hasta que de la nada a mitad del entrenamiento todo se volvió oscuro, me había desmayado... Al recuperar la conciencia me di cuenta de que todo se veía demasiado grande, los árboles más robustos y me asusté más al ver mis manos que eran patas pomposas en un tono blanco mi cuerpo igual y mis orejas largas y con el mismo pelaje, me había convertido en... Un conejo blanco, entre mi susto mi padre me sostuvo y me contó toda la historia de nuestra familia (pero no voy a aburrirles con eso) y me enseñó a cambiar otra vez


    — "está soy yo y soy muy... Rara"
    —“_Como lo descubrí_”— > Era una mañana cálida de entrenamiento con mi padre todo iba normal entre conversaciones tribunales con mi padre — “Concentrate aurora, mantén tu mente en el objetivo y.... Lógralo" > Sus palabras era motivadoras pero muy exigentes hasta que de la nada a mitad del entrenamiento todo se volvió oscuro, me había desmayado... Al recuperar la conciencia me di cuenta de que todo se veía demasiado grande, los árboles más robustos y me asusté más al ver mis manos que eran patas pomposas en un tono blanco mi cuerpo igual y mis orejas largas y con el mismo pelaje, me había convertido en... Un conejo blanco, entre mi susto mi padre me sostuvo y me contó toda la historia de nuestra familia (pero no voy a aburrirles con eso) y me enseñó a cambiar otra vez — "está soy yo y soy muy... Rara"
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  • Kiara- Edad actualmente no reconocida. Edad de apariencia: 20 años.
    Siglo de la tragedia: No reconocido

    𝑹𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐𝒔.

    Kiara es una joven marcada por la tragedia y la resiliencia. Varios años habían pasado desde que su pueblo fue arrasado, pero las memorias de su infancia aún resuenan en su mente como ecos lejanos. Recuerda los días soleados en los que corría libre entre los árboles, el aroma del campo y las risas de sus amigos. Cada rincón de aquel lugar estaba impregnado de magia y alegría, un hogar que ahora solo existe en sus recuerdos.

    La noche de la tragedia sigue grabada a fuego en su corazón. Huyó por el río, malherida y asustada, sintiendo cómo las aguas turbulentas la arrastraban lejos de todo lo que conocía. En ese momento de desesperación, casi se rindió; el cansancio la envolvía como una sombra oscura. Sin embargo, el destino tenía otros planes para ella. Fue rescatada por los guardias de un rey benevolente, un hombre que se convirtió en una figura paterna para Kiara. Aunque era humano, él vio más allá de su apariencia; reconoció su valor y su potencial.

    Bajo su tutela, Kiara aprendió a luchar con destreza y astucia, convirtiéndose en una guerrera fuerte e inteligente. El rey le enseñó no solo a defenderse, sino también a liderar con compasión y justicia. A pesar de ser un humano en un mundo que había traicionado a su pueblo, Kiara desarrolló un profundo aprecio por él. Se sintió protegida bajo su manto y encontró en él una nueva familia.

    Sin embargo, con el tiempo, la verdad sobre su naturaleza comenzó a salir a la luz. La gente del reino empezó a notar que no envejecía como ellos; sus rasgos permanecían inalterables mientras los demás pasaban por el ciclo natural de la vida. Temiendo ser descubierta y enfrentarse al mismo destino que había llevado a su pueblo a la ruina, decidió huir nuevamente. Dejó atrás el trono que había llegado a ocupar con tanto esfuerzo y sacrificio, dejando ese puesto en manos de un tirano.

    Ahora, Kiara vaga por tierras desconocidas, llevando consigo el peso del pasado y la esperanza de encontrar un nuevo propósito. Su corazón está dividido entre el amor por el rey que le dio una segunda oportunidad y el dolor por lo perdido. Aunque ha dejado atrás un reino que podría haber sido suyo, sigue buscando un lugar donde pueda ser libre sin temor a ser cazada nuevamente; un lugar donde pueda reconciliarse con su identidad como Kitsune y honrar la memoria de aquellos que ya no están.
    Kiara- Edad actualmente no reconocida. Edad de apariencia: 20 años. Siglo de la tragedia: No reconocido 𝑹𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐𝒔. Kiara es una joven marcada por la tragedia y la resiliencia. Varios años habían pasado desde que su pueblo fue arrasado, pero las memorias de su infancia aún resuenan en su mente como ecos lejanos. Recuerda los días soleados en los que corría libre entre los árboles, el aroma del campo y las risas de sus amigos. Cada rincón de aquel lugar estaba impregnado de magia y alegría, un hogar que ahora solo existe en sus recuerdos. La noche de la tragedia sigue grabada a fuego en su corazón. Huyó por el río, malherida y asustada, sintiendo cómo las aguas turbulentas la arrastraban lejos de todo lo que conocía. En ese momento de desesperación, casi se rindió; el cansancio la envolvía como una sombra oscura. Sin embargo, el destino tenía otros planes para ella. Fue rescatada por los guardias de un rey benevolente, un hombre que se convirtió en una figura paterna para Kiara. Aunque era humano, él vio más allá de su apariencia; reconoció su valor y su potencial. Bajo su tutela, Kiara aprendió a luchar con destreza y astucia, convirtiéndose en una guerrera fuerte e inteligente. El rey le enseñó no solo a defenderse, sino también a liderar con compasión y justicia. A pesar de ser un humano en un mundo que había traicionado a su pueblo, Kiara desarrolló un profundo aprecio por él. Se sintió protegida bajo su manto y encontró en él una nueva familia. Sin embargo, con el tiempo, la verdad sobre su naturaleza comenzó a salir a la luz. La gente del reino empezó a notar que no envejecía como ellos; sus rasgos permanecían inalterables mientras los demás pasaban por el ciclo natural de la vida. Temiendo ser descubierta y enfrentarse al mismo destino que había llevado a su pueblo a la ruina, decidió huir nuevamente. Dejó atrás el trono que había llegado a ocupar con tanto esfuerzo y sacrificio, dejando ese puesto en manos de un tirano. Ahora, Kiara vaga por tierras desconocidas, llevando consigo el peso del pasado y la esperanza de encontrar un nuevo propósito. Su corazón está dividido entre el amor por el rey que le dio una segunda oportunidad y el dolor por lo perdido. Aunque ha dejado atrás un reino que podría haber sido suyo, sigue buscando un lugar donde pueda ser libre sin temor a ser cazada nuevamente; un lugar donde pueda reconciliarse con su identidad como Kitsune y honrar la memoria de aquellos que ya no están.
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  • Estoy aquí, ¿no es así?
    ¿Qué piensas pedir de mí?
    ¿Dinero, fama, riqueza?
    ¿O más altruista es tu empresa?

    ¿Lo sientes ahora? ¿Cuán sublime es Su Gloria?
    No es carne tu carne; el dolor es euforia.
    Las nubes se abren, algo aterriza.
    Somos de nuevo polvo y ceniza.
    Estoy aquí, ¿no es así? ¿Qué piensas pedir de mí? ¿Dinero, fama, riqueza? ¿O más altruista es tu empresa? ¿Lo sientes ahora? ¿Cuán sublime es Su Gloria? No es carne tu carne; el dolor es euforia. Las nubes se abren, algo aterriza. Somos de nuevo polvo y ceniza.
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  • Fua, que bella darks.

    Xavi una vez cantó:
    Y si se va
    Pues que le vaya bien
    Porque no tengo tiempo pa perder
    Ella piensa que es la única mujer
    Y qué más da
    Si se va, pues, se va
    Lo que tiro no vuelvo a recoger
    Será la última vez, mija, no nací ayer
    Si piensas que
    Yo estoy pa tus mamadas
    Te digo en la cara, hay fila atrás de ti
    Que esta vez no será las peladas
    Quédate con ganas, ya vete de aquí
    Todo se echó a perder
    Te fuiste dando cuenta
    Que tarde o temprano esto iba a suceder
    Así que, por favor
    Déjame ser
    Si ves que yo
    Ya te olvidé
    Borré las fotos y los mensajes
    No quiero saber nada más de ti
    Qué corazón de piedra
    Qué triste que nunca te diste cuenta
    Que yo siempre te amé
    Al chile, que te vaya bien
    Corazón de piedra
    Fua, que bella darks. Xavi una vez cantó: Y si se va Pues que le vaya bien Porque no tengo tiempo pa perder Ella piensa que es la única mujer Y qué más da Si se va, pues, se va Lo que tiro no vuelvo a recoger Será la última vez, mija, no nací ayer Si piensas que Yo estoy pa tus mamadas Te digo en la cara, hay fila atrás de ti Que esta vez no será las peladas Quédate con ganas, ya vete de aquí Todo se echó a perder Te fuiste dando cuenta Que tarde o temprano esto iba a suceder Así que, por favor Déjame ser Si ves que yo Ya te olvidé Borré las fotos y los mensajes No quiero saber nada más de ti Qué corazón de piedra Qué triste que nunca te diste cuenta Que yo siempre te amé Al chile, que te vaya bien Corazón de piedra
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  • A mí me gusta cuando baja downtown
    Le pido que se quede ahí envenciao'
    Me dice baby, suena interesao'
    Si quieres ven y quédate otro round
    A mí me gusta cuando baja downtown Le pido que se quede ahí envenciao' Me dice baby, suena interesao' Si quieres ven y quédate otro round
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  • Desde que te vi
    Supe que eras para mí
    Ahora mírate aquí
    Tu corazón late por mí
    Pero no te supe valorar
    Bebé te hice mal
    Me tienes aquí, hablando conmigo mismo en el espejo
    Preguntándome por qué yo te siento lejos
    Mira lo que se construyó de un simple deseo
    Pero si es pa' ti, todo murió
    Déjame entrar como antes
    Cuando tú y yo, éramos amantes
    Baby yo no estoy para extrañarte
    Esto ha dado un giro interesante bebecita brrr brrr jajs
    Desde que te vi Supe que eras para mí Ahora mírate aquí Tu corazón late por mí Pero no te supe valorar Bebé te hice mal Me tienes aquí, hablando conmigo mismo en el espejo Preguntándome por qué yo te siento lejos Mira lo que se construyó de un simple deseo Pero si es pa' ti, todo murió Déjame entrar como antes Cuando tú y yo, éramos amantes Baby yo no estoy para extrañarte Esto ha dado un giro interesante 🎶 bebecita brrr brrr jajs
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