• ❝Por suerte estamos aquí...❞
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Slice of Life
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ ˹ Daryl Dixon



    Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo.

    Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas…

    Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal…

    Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás:

    -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando…

    Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención.

    -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior.
    Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia.

    Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre.

    -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad…

    Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?”

    Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv.

    -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente.

    Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían.

    -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes?

    Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa.

    -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana.

    Deanna pareció conforme con su respuesta.

    -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna.

    Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada.

    -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha.

    -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia?

    Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño.

    -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que…

    Deanna asintió.

    -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue?

    Liv hinchó los mofletes y resopló.

    -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez…

    Deanna asintió.

    -Parece que habéis hecho un largo recorrido…

    Liv asintió.

    -No se lo imagina…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ ˹ [DarylDixon] Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo. Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas… Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal… Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás: -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando… Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención. -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior. Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia. Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre. -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad… Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?” Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv. -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente. Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían. -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes? Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa. -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana. Deanna pareció conforme con su respuesta. -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna. Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada. -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha. -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia? Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño. -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que… Deanna asintió. -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue? Liv hinchó los mofletes y resopló. -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez… Deanna asintió. -Parece que habéis hecho un largo recorrido… Liv asintió. -No se lo imagina… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    0 turnos 0 maullidos
  • — Let the rain fall down and wake my dreams ♪ Let it wash away my sanity —

    Escucha "Come Clean" de Hilary Duff en sus audífonos bluetooth. Canturrea al ritmo mientras apunta con el FIM-92. Un misil surca el aire poco después.

    — 'Cause I wanna feel the thunder, I wanna scream ♪ Let the rain fall down, I'm coming clean —

    Un hangar abandonado recibe el impacto. La explosión se expande en un incendio que lo hace colapsar. Sonríe, satisfecha.

    — Ajá. . . Ya tengo bien controlado a este bebé para el espectáculo real. Va a ser un muy bonito show de luces. —
    — Let the rain fall down and wake my dreams ♪ Let it wash away my sanity — Escucha "Come Clean" de Hilary Duff en sus audífonos bluetooth. Canturrea al ritmo mientras apunta con el FIM-92. Un misil surca el aire poco después. — 'Cause I wanna feel the thunder, I wanna scream ♪ Let the rain fall down, I'm coming clean — Un hangar abandonado recibe el impacto. La explosión se expande en un incendio que lo hace colapsar. Sonríe, satisfecha. — Ajá. . . Ya tengo bien controlado a este bebé para el espectáculo real. Va a ser un muy bonito show de luces. —
    Me shockea
    Me gusta
    Me emputece
    6
    11 turnos 0 maullidos
  • — 'Cause I don't wanna be in love with another
    Even in another life —
    — 'Cause I don't wanna be in love with another Even in another life —
    Me gusta
    Me encocora
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • La luna llena bañaba los jardines del castillo Queen con una luz plateada. Lili había llevado a Hannah al castillo por petición de Jennifer. La niña observaba todo con curiosidad mientras caminaban por los enormes pasillos adornados con retratos antiguos de la familia Queen, hasta que al entrar al salón principal notó que no estaban solas.

    Loki también estaba allí, se encontraba sentada sobre uno de los sofá. Jennifer noto la curiosidad de su hija nieta del porque Loki estaba ahí. Se acerco a Hannah y colocó una mano sobre su hombro.

    -Puedo entrenarla físicamente si es necesario, pero Loki esta entrenando a Fenrir en el uso de la magia elemental y la de protección que proviene de la bendición de Yue. Esta será una buena oportunidad para que las primas estudien juntas y se apoyen. Yo nunca tuve una guía adecuada ni tampoco una compañera de estudios en esos temas, todo lo que se fue auto didacta, así que en ese aspecto no soy una buena maestra como lo será Loki.-

    *Mirando a Hannah agrego.* Quiero que aprendas a defenderte usando magia normal. No usando el poder de la bendición de Yue.

    *El ambiente se volvió más pesado al instante, Lili Y Loki entendieron inmediatamente a qué se refería Jennifer, ya que era algo que su madre les había contado en mas de una ocacion.*

    -La bendición lunar no fue creada para ser usada como una herramienta de destrucción -*Respiro hondo.* Si alguien fuerza ese poder usando odio, ira o emociones negativas… la bendición se corromperá.

    *Jennifer levantó una mano y sujeto su cabello oscuro* Yo cometí ese error hace mucho tiempo.

    El salón quedó completamente en silencio.

    -Utilicé la bendición en combate mientras estaba consumida por emociones negativas. Forcé un poder que debía permanecer puro… y el precio fue este.-

    Sus dedos rozaron lentamente su cabello oscuro.

    —La luz lunar se contaminó dentro de mí.

    Lili conocía perfectamente esa historia y el dolor que Jennifer había cargado durante siglos por aquella decisión. Jennifer volvió a mirar a Hannah.

    -No permitiré que repitas mi error. Por eso quiero que aprendas magia de ataque. Así, si algún día debes luchar, puedas hacerlo usando tus propias capacidades y no dependiendo únicamente de la bendición.

    Veythra Lili Queen Ishtar Loki Queen Ishtar Hannah Queen Queen
    La luna llena bañaba los jardines del castillo Queen con una luz plateada. Lili había llevado a Hannah al castillo por petición de Jennifer. La niña observaba todo con curiosidad mientras caminaban por los enormes pasillos adornados con retratos antiguos de la familia Queen, hasta que al entrar al salón principal notó que no estaban solas. Loki también estaba allí, se encontraba sentada sobre uno de los sofá. Jennifer noto la curiosidad de su hija nieta del porque Loki estaba ahí. Se acerco a Hannah y colocó una mano sobre su hombro. -Puedo entrenarla físicamente si es necesario, pero Loki esta entrenando a Fenrir en el uso de la magia elemental y la de protección que proviene de la bendición de Yue. Esta será una buena oportunidad para que las primas estudien juntas y se apoyen. Yo nunca tuve una guía adecuada ni tampoco una compañera de estudios en esos temas, todo lo que se fue auto didacta, así que en ese aspecto no soy una buena maestra como lo será Loki.- *Mirando a Hannah agrego.* Quiero que aprendas a defenderte usando magia normal. No usando el poder de la bendición de Yue. *El ambiente se volvió más pesado al instante, Lili Y Loki entendieron inmediatamente a qué se refería Jennifer, ya que era algo que su madre les había contado en mas de una ocacion.* -La bendición lunar no fue creada para ser usada como una herramienta de destrucción -*Respiro hondo.* Si alguien fuerza ese poder usando odio, ira o emociones negativas… la bendición se corromperá. *Jennifer levantó una mano y sujeto su cabello oscuro* Yo cometí ese error hace mucho tiempo. El salón quedó completamente en silencio. -Utilicé la bendición en combate mientras estaba consumida por emociones negativas. Forcé un poder que debía permanecer puro… y el precio fue este.- Sus dedos rozaron lentamente su cabello oscuro. —La luz lunar se contaminó dentro de mí. Lili conocía perfectamente esa historia y el dolor que Jennifer había cargado durante siglos por aquella decisión. Jennifer volvió a mirar a Hannah. -No permitiré que repitas mi error. Por eso quiero que aprendas magia de ataque. Así, si algún día debes luchar, puedas hacerlo usando tus propias capacidades y no dependiendo únicamente de la bendición. [Lili.Queen] [loki_q1] [stellar_white_bear_102]
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Sonriendo Desde la Distancia.

    Akane comenzó a darse cuenta de que estaba cambiando cuando dejó de sentirse cómoda incluso dentro de su propia casa. Había días donde observaba a Lili y Hannah desde la distancia, en silencio, como si estuviera viendo la vida de alguien más. Escuchaba las risas de su hija, veía la paciencia con la que Lili intentaba mantener unida aquella pequeña familia y aun así sentía que algo dentro de ella seguía desconectado del mundo.

    No era falta de amor. Akane amaba a Hannah más de lo que podía expresar y en muchas ocasiones Lili era lo único que evitaba que terminara hundiéndose por completo en sus propios pensamientos. El problema era otro. Cada vez que intentaba sentirse feliz aparecían recuerdos del otro mundo. Rostros que no podía olvidar, voces que seguían vivas dentro de su cabeza y un cielo de dos lunas que todavía aparecía en sus sueños casi todas las noches.

    A veces Hannah la abrazaba y Akane respondía con fuerza, como si temiera que alguien fuera a arrebatársela también. Otras veces simplemente permanecía inmóvil mientras sentía crecer una culpa silenciosa dentro de ella. Porque una parte de Akane seguía viviendo en el pasado y comenzaba a creer que eso también estaba arrastrando a Lili y a Hannah junto con ella.

    La casa nunca estaba realmente en silencio, pero Akane sí lo estaba. Cada vez hablaba menos. Pasaba más tiempo despierta durante las noches observando el cielo desde la ventana y preguntándose cuándo dejó de pertenecer a la Tierra. Incluso rodeada de personas que la amaban, seguía sintiéndose sola. Como alguien atrapado entre dos vidas incapaz de avanzar hacia ninguna. Y lo que más miedo le daba no era su propio dolor, era pensar que tarde o temprano terminaría convirtiendo la tristeza que llevaba dentro en una carga para Hannah y Lili.
    Sonriendo Desde la Distancia. Akane comenzó a darse cuenta de que estaba cambiando cuando dejó de sentirse cómoda incluso dentro de su propia casa. Había días donde observaba a Lili y Hannah desde la distancia, en silencio, como si estuviera viendo la vida de alguien más. Escuchaba las risas de su hija, veía la paciencia con la que Lili intentaba mantener unida aquella pequeña familia y aun así sentía que algo dentro de ella seguía desconectado del mundo. No era falta de amor. Akane amaba a Hannah más de lo que podía expresar y en muchas ocasiones Lili era lo único que evitaba que terminara hundiéndose por completo en sus propios pensamientos. El problema era otro. Cada vez que intentaba sentirse feliz aparecían recuerdos del otro mundo. Rostros que no podía olvidar, voces que seguían vivas dentro de su cabeza y un cielo de dos lunas que todavía aparecía en sus sueños casi todas las noches. A veces Hannah la abrazaba y Akane respondía con fuerza, como si temiera que alguien fuera a arrebatársela también. Otras veces simplemente permanecía inmóvil mientras sentía crecer una culpa silenciosa dentro de ella. Porque una parte de Akane seguía viviendo en el pasado y comenzaba a creer que eso también estaba arrastrando a Lili y a Hannah junto con ella. La casa nunca estaba realmente en silencio, pero Akane sí lo estaba. Cada vez hablaba menos. Pasaba más tiempo despierta durante las noches observando el cielo desde la ventana y preguntándose cuándo dejó de pertenecer a la Tierra. Incluso rodeada de personas que la amaban, seguía sintiéndose sola. Como alguien atrapado entre dos vidas incapaz de avanzar hacia ninguna. Y lo que más miedo le daba no era su propio dolor, era pensar que tarde o temprano terminaría convirtiendo la tristeza que llevaba dentro en una carga para Hannah y Lili.
    0 comentarios 1 compartido
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Segunda parte: La Reina Perdida.

    Akane intentó seguir adelante después de regresar a la Tierra. Lo intentó durante años. Volvió a caminar por las mismas calles, escuchó las mismas voces y vio a las personas que alguna vez formaron parte de su vida, pero nada logró hacerla sentir realmente en casa. Para todos los demás habían pasado apenas quince años desde su desaparición. Para ella habían pasado siglos enteros.

    La diferencia era demasiado grande, Akane ya no pensaba como alguien de la Tierra. Muchas veces olvidaba cosas simples de ese mundo mientras recordaba perfectamente nombres, costumbres y lugares de aquel otro cielo donde vivió la mayor parte de su vida. A veces despertaba durante la noche esperando escuchar las voces de sus hijos o sentir a su pareja a su lado, pero al abrir los ojos solo encontraba silencio.

    La peor parte no era la tristeza, sino la duda. Con el tiempo Akane descubrió formas de investigar el portal que la había traído de regreso. Existían señales, rastros y viejos registros relacionados con los sellos de los nuevos Dioses. Poco a poco comenzó a creer que regresar podía ser posible. El problema era que mientras más cerca veía esa posibilidad, más miedo sentía.

    Habían pasado casi tres siglos en aquel mundo antes de ser arrancada de él.

    Si lograba volver, tal vez encontraría tumbas y ruinas. Tal vez su familia había desaparecido hacía mucho tiempo. Incluso si seguían vivos, Akane no sabía cómo la mirarían después de tanto tiempo. Desde la perspectiva de ellos, simplemente desapareció. Sus hijos pudieron crecer creyendo que los abandonó. Su pareja pudo pasar siglos esperando un regreso que nunca ocurrió. Pensar en eso la dejaba paralizada.

    Por primera vez desde que volvió a la Tierra, Akane comenzó a sentirse atrapada, no pertenecía completamente a este mundo, pero tampoco tenía el valor de regresar al otro.

    Fue durante ese tiempo cuando se acercó más a Lili, al principio solo buscaba compañía. Alguien que la escuchara sin intentar arreglarla o decirle que olvidara el pasado. Lili nunca intentó reemplazar lo que Akane perdió. Nunca le pidió que dejara atrás sus recuerdos ni actuó con celos hacia una familia que ni siquiera pertenecía a ese mundo. Simplemente permaneció a su lado.

    Akane encontró descanso en ella, no era felicidad completa, pero sí algo cercano a la calma.

    Una noche terminaron durmiendo juntas y con el tiempo nació Hannah. Akane amó a su hija desde el momento en que la sostuvo por primera vez. Hannah se convirtió en una luz dentro de una vida que llevaba años sintiéndose vacía. Akane la cuidaba con una dedicación absoluta, permanecía a su lado incluso en las noches donde los recuerdos no la dejaban dormir y muchas veces se sorprendía observándola en silencio, como si temiera perderla también.

    Pero ni siquiera Hannah logró borrar el dolor que Akane cargaba, cada vez que veía a su hija también recordaba a los hijos que dejó atrás bajo el cielo de dos lunas. Recordaba sus rostros, sus voces y la vida que construyó con ellos durante siglos. A veces sentía culpa por permitirse amar otra vez. Otras veces sentía culpa por no poder entregarse completamente a la vida que tenía ahora.

    Lili entendía más de lo que Akane decía, sabía que una parte de ella nunca regresó realmente a la Tierra. En ocasiones Akane observaba la luna durante horas desde la ventana de su casa. Hannah dormía en la habitación contigua y Lili descansaba cerca de ella, pero aun así Akane sentía ese vacío en el pecho al mirar el cielo y encontrar solo una luna observándola desde arriba.

    Porque aunque la Tierra seguía siendo el mundo donde nació, su corazón seguía atrapado en el lugar donde aprendió lo que era tener un hogar.

    Segunda parte: La Reina Perdida. Akane intentó seguir adelante después de regresar a la Tierra. Lo intentó durante años. Volvió a caminar por las mismas calles, escuchó las mismas voces y vio a las personas que alguna vez formaron parte de su vida, pero nada logró hacerla sentir realmente en casa. Para todos los demás habían pasado apenas quince años desde su desaparición. Para ella habían pasado siglos enteros. La diferencia era demasiado grande, Akane ya no pensaba como alguien de la Tierra. Muchas veces olvidaba cosas simples de ese mundo mientras recordaba perfectamente nombres, costumbres y lugares de aquel otro cielo donde vivió la mayor parte de su vida. A veces despertaba durante la noche esperando escuchar las voces de sus hijos o sentir a su pareja a su lado, pero al abrir los ojos solo encontraba silencio. La peor parte no era la tristeza, sino la duda. Con el tiempo Akane descubrió formas de investigar el portal que la había traído de regreso. Existían señales, rastros y viejos registros relacionados con los sellos de los nuevos Dioses. Poco a poco comenzó a creer que regresar podía ser posible. El problema era que mientras más cerca veía esa posibilidad, más miedo sentía. Habían pasado casi tres siglos en aquel mundo antes de ser arrancada de él. Si lograba volver, tal vez encontraría tumbas y ruinas. Tal vez su familia había desaparecido hacía mucho tiempo. Incluso si seguían vivos, Akane no sabía cómo la mirarían después de tanto tiempo. Desde la perspectiva de ellos, simplemente desapareció. Sus hijos pudieron crecer creyendo que los abandonó. Su pareja pudo pasar siglos esperando un regreso que nunca ocurrió. Pensar en eso la dejaba paralizada. Por primera vez desde que volvió a la Tierra, Akane comenzó a sentirse atrapada, no pertenecía completamente a este mundo, pero tampoco tenía el valor de regresar al otro. Fue durante ese tiempo cuando se acercó más a Lili, al principio solo buscaba compañía. Alguien que la escuchara sin intentar arreglarla o decirle que olvidara el pasado. Lili nunca intentó reemplazar lo que Akane perdió. Nunca le pidió que dejara atrás sus recuerdos ni actuó con celos hacia una familia que ni siquiera pertenecía a ese mundo. Simplemente permaneció a su lado. Akane encontró descanso en ella, no era felicidad completa, pero sí algo cercano a la calma. Una noche terminaron durmiendo juntas y con el tiempo nació Hannah. Akane amó a su hija desde el momento en que la sostuvo por primera vez. Hannah se convirtió en una luz dentro de una vida que llevaba años sintiéndose vacía. Akane la cuidaba con una dedicación absoluta, permanecía a su lado incluso en las noches donde los recuerdos no la dejaban dormir y muchas veces se sorprendía observándola en silencio, como si temiera perderla también. Pero ni siquiera Hannah logró borrar el dolor que Akane cargaba, cada vez que veía a su hija también recordaba a los hijos que dejó atrás bajo el cielo de dos lunas. Recordaba sus rostros, sus voces y la vida que construyó con ellos durante siglos. A veces sentía culpa por permitirse amar otra vez. Otras veces sentía culpa por no poder entregarse completamente a la vida que tenía ahora. Lili entendía más de lo que Akane decía, sabía que una parte de ella nunca regresó realmente a la Tierra. En ocasiones Akane observaba la luna durante horas desde la ventana de su casa. Hannah dormía en la habitación contigua y Lili descansaba cerca de ella, pero aun así Akane sentía ese vacío en el pecho al mirar el cielo y encontrar solo una luna observándola desde arriba. Porque aunque la Tierra seguía siendo el mundo donde nació, su corazón seguía atrapado en el lugar donde aprendió lo que era tener un hogar.
    Me encocora
    1
    0 comentarios 1 compartido
  • I wanna feel you from the inside
    I wanna feel you from the inside
    Me encocora
    Me shockea
    3
    5 turnos 0 maullidos
  • No era muy propenso a hacer regalos este día pero le envié un detalle a mi suegra.

    " Feliz día Phoebe gracias por dar a luz a Ivanna " Phoebe Spellman
    No era muy propenso a hacer regalos este día pero le envié un detalle a mi suegra. " Feliz día Phoebe gracias por dar a luz a Ivanna " [IcexW1]
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • — Cuando la Luna roja ha de caer y con su brillo queme los disfraces de la humanidad, es entonces donde la carne se unirá y finalmente volverá 𝒂𝒒𝒖𝒆𝒍𝒍𝒐 que reina desde el plano que va más allá de la vida y la muerte, infinito e inexistencia. Así es como debe ser y la balanza juzgará trayendo tributo.

    La jueza predica su misa mensual con una voz espectral, perteneciente a otro mundo. Un fantasma que ha maldecido al mundo con su prudencia blasfema, belleza que castiga y que entrega muerte.

    Los fieles envueltos por mantos que cubren sus cuerpos observan a la mujer en el altar con un sollozo atorado en la garganta, conmovidos por la destreza que demuestra al ir despellejando al tributo de la velada: una cabeza cercenada descansando en un plato dorado, con los ojos en blanco y la boca abierta mientras Aelianna con su garra clava la uña en la mejilla y desprende la piel.

    — La luna de sangre abrazará el infinito, y todos seremos uno. Por ello, hoy celebremos y comeremos la carne, orando para que un día volvamos a donde todo comenzó.

    Termino de jalar la tira y extendiendo la mano la dejo caer sobre una copa que palpita, viva al ser no de oro pero de carne roja, una entidad viva que gruñe por lo bajo.

    — Y volveremos, juntos.

    — Cuando la Luna roja ha de caer y con su brillo queme los disfraces de la humanidad, es entonces donde la carne se unirá y finalmente volverá 𝒂𝒒𝒖𝒆𝒍𝒍𝒐 que reina desde el plano que va más allá de la vida y la muerte, infinito e inexistencia. Así es como debe ser y la balanza juzgará trayendo tributo. La jueza predica su misa mensual con una voz espectral, perteneciente a otro mundo. Un fantasma que ha maldecido al mundo con su prudencia blasfema, belleza que castiga y que entrega muerte. Los fieles envueltos por mantos que cubren sus cuerpos observan a la mujer en el altar con un sollozo atorado en la garganta, conmovidos por la destreza que demuestra al ir despellejando al tributo de la velada: una cabeza cercenada descansando en un plato dorado, con los ojos en blanco y la boca abierta mientras Aelianna con su garra clava la uña en la mejilla y desprende la piel. — La luna de sangre abrazará el infinito, y todos seremos uno. Por ello, hoy celebremos y comeremos la carne, orando para que un día volvamos a donde todo comenzó. Termino de jalar la tira y extendiendo la mano la dejo caer sobre una copa que palpita, viva al ser no de oro pero de carne roja, una entidad viva que gruñe por lo bajo. — Y volveremos, juntos.
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    Me endiabla
    14
    0 turnos 0 maullidos
  • Hace muchos años, una pequeña aldea ha sido atacada por un numeroso ejército enviado por un tirano aterrador, un tipo que se graduó de genocida. Un pobre aldeano pese a sus súplicas de piedad hacia los fríos soldados, ellos solamente respondieron con el peor nivel de violencia posible, para su suerte, Dohanna intervino de inmediato para salvar la vida de aquél joven, luego de haberla invocado usando las escrituras antiguas a la luz de la Luna, por desgracia, no llegó a tiempo para salvar a los demás, pero sí prometió hacer justicia por él y por los aldeanos inocentes.
    Hace muchos años, una pequeña aldea ha sido atacada por un numeroso ejército enviado por un tirano aterrador, un tipo que se graduó de genocida. Un pobre aldeano pese a sus súplicas de piedad hacia los fríos soldados, ellos solamente respondieron con el peor nivel de violencia posible, para su suerte, Dohanna intervino de inmediato para salvar la vida de aquél joven, luego de haberla invocado usando las escrituras antiguas a la luz de la Luna, por desgracia, no llegó a tiempo para salvar a los demás, pero sí prometió hacer justicia por él y por los aldeanos inocentes.
    Me gusta
    Me shockea
    Me encocora
    6
    19 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados