• Trato hecho
    Fandom Persona 3
    Categoría Comedia
    Akihiko Sanada
    Mitsuru Kirijo


    Soy un hombre que siempre cumple sus promesas y cuando firma un trato también.
    Tal y como acorde con Akihiko estuve trabajando duro hasta las 18:35, mi chofer paso por mi apartamento para recoger a Chiro.
    Esta acostado sobre los otros asientos libres mientras envió un correo electrónico para reunirme mañana con mi nuevo chef y estaba ver por fin he encontrado al adecuado.
    Antes trabajaba en mi restaurante favorito pero después de tener varias reuniones y de la oferta que le hice, va a trabajar para mí.

    Chiro y yo nos encontramos en la entrada del edificio, esperando a que se abran las puertas del ascensor.
    Faltan tres minutos exactos para que sean las siete.
    [Sanada_Thcx] [Thxicewoman] Soy un hombre que siempre cumple sus promesas y cuando firma un trato también. Tal y como acorde con Akihiko estuve trabajando duro hasta las 18:35, mi chofer paso por mi apartamento para recoger a Chiro. Esta acostado sobre los otros asientos libres mientras envió un correo electrónico para reunirme mañana con mi nuevo chef y estaba ver por fin he encontrado al adecuado. Antes trabajaba en mi restaurante favorito pero después de tener varias reuniones y de la oferta que le hice, va a trabajar para mí. Chiro y yo nos encontramos en la entrada del edificio, esperando a que se abran las puertas del ascensor. Faltan tres minutos exactos para que sean las siete.
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  • •°Martes, 18 de Noviembre -Año por confirmar-, lugar desconocido, restaurante al lado de la autopista°•

    —Sabes, he pensado en todo este tiempo que he pasado contigo, que no entiendo bien como he podido aguantarte. Una y otra y otra y otra vez tenías que arruinar los planes, ¡Mierda no puedes ni atarte los zapatos antes de entrar al banco!

    *Mi mano, se detiene en la mesa, tomando mi tenedor y atacando, con una estocada al pobre panqueque que estaba sobre mi plato*

    —No sé cómo hemos llegado hasta aquí en una pieza, pero ¡Juro por mi madre que está 3 metros bajo tierra...!

    *Me calmo, dejando salir un suspiro sacando mi frustración del momento mientras cortó a mi pequeño panqueque*

    —Asi que solo, quédate ahí en tu lugar, intenta no moverte, no hacer nada, dejar tu arma guardadita en tu funda... Y déjame tomar este desayuno, nos subimos al auto ¡Y en 2 horas entregamos el maletín y yo me puedo largar a Puerto Rico con mi esposa e hijos!, ¿Capichi?
    •°Martes, 18 de Noviembre -Año por confirmar-, lugar desconocido, restaurante al lado de la autopista°• —Sabes, he pensado en todo este tiempo que he pasado contigo, que no entiendo bien como he podido aguantarte. Una y otra y otra y otra vez tenías que arruinar los planes, ¡Mierda no puedes ni atarte los zapatos antes de entrar al banco! *Mi mano, se detiene en la mesa, tomando mi tenedor y atacando, con una estocada al pobre panqueque que estaba sobre mi plato* —No sé cómo hemos llegado hasta aquí en una pieza, pero ¡Juro por mi madre que está 3 metros bajo tierra...! *Me calmo, dejando salir un suspiro sacando mi frustración del momento mientras cortó a mi pequeño panqueque* —Asi que solo, quédate ahí en tu lugar, intenta no moverte, no hacer nada, dejar tu arma guardadita en tu funda... Y déjame tomar este desayuno, nos subimos al auto ¡Y en 2 horas entregamos el maletín y yo me puedo largar a Puerto Rico con mi esposa e hijos!, ¿Capichi?
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  • 𝕰𝖑 𝕺𝖘𝖆𝖗𝖎𝖔
    Categoría Suspenso
    ‎["Vallis Sanctorum" pueblo fronterizo de Aviñón - 6:03 p.m.]



    — El equipo de dieciocho cazadores se movía cautelosamente por las calles empedradas de aquel pueblo. El ambiente era tenso, pues ya se empazaba a hacer tarde y tampoco teníamos a nuestro "protector" acompañándonos. El sujeto que estaba dos hombres por delante de mí lideraba un flanco; se veía confiado en su entrenamiento, todos lo estábamos... Una vez que nos acercamos a la ubicación designada en el reporte, allí fue cuando todo se empezó a tornar complicado. Fuimos recibidos por un profundo olor a azufre y carne quemada, pero no flaqueamos; nos recordamos que teníamos la orden de "limpiar y asegurar", y eso íbamos a hacer. El caballero que nos había acompañado, Caspian, se había separado del grupo principal (24 cazadores en total) llevándoce a cinco con el (Dejando a los 18 actuales) apenas entramos al pueblo; no dijo su razón para hacerlo, pero sí que nos encomendó a los demás que nos encargáramos de la misión... Al parecer no iba a reagruparse con nosotros pronto, por lo que nos preparamos lo mejor que podíamos. Aunque, supongo que tampoco estábamos tan preocupados; después de todo, se supone que Aviñón no es un lugar tan grande como para perderse, pero lo que no entendíamos era que sus callejones son traicioneros...



    ‎  Con poca delicadeza entramos a la casa. Todo estaba despejado, pero uno de mis compañeros descubrió que había un pasadizo bajo una de las camas; aquello parecía dar al sótano de la casa donde seguramente el nigromante operaba. Todos nos detuvimos a evaluar la situación, pero no había suficiente tiempo como para hacer advertencias, así que fuimos allí. Después de unos minutos caminando entre la oscuridad, únicamente iluminados por las linternas en nuestros chalecos, lo encontramos. Dimos con el nigromante y su laboratorio: era un hombre caucásico, flaco, y su actitud era la de un completo fanático. Gritaba palabras en lo que me pareció un dialecto olvidado. Uno de mis compañeros le gritaba que se detuviera, pero no lo hizo; y justo en el momento en que abrimos fuego, el círculo a sus pies estalló en llamas azules. La onda expansiva nos lanzó a todos por los alrededores; yo choqué contra una pared. El que estaba más cerca del bastardo salió disparado contra el techo y, por increíble que parezca, aquel impacto hizo que este colapsara... Para cuando el polvo se disipaba, noté que dos de mis compañeros habían sido empalados por vigas de madera. Los demás estábamos aún aturdidos, pero aun así levantamos nuestras armas y evaluamos el lugar. Pasaron ocho minutos sin señal de vida del nigromante; había muchos montones de escombros en los cuales buscar, pero todo parecía indicar que el infeliz había muerto... Y en parte lo hizo, pero no del todo. De una de las pilas de escombros salió, pero no un hombre. Salió algo que desafiaba cualquier anatomía sagrada. Los cuerpos sin vida que estuvieron colgando en el techo del laboratorio antes de colapsar, ahora se empezaban a ser arrastrados hacia el centro, como si se tratara de un metal siendo atraido por un gran imán y así fue, hasta que estos acabaron fusionándose con el cuerpo del nigromante.



    ‎  Esa cosa... esa "Abominación" empezó a rugir con diez gargantas diferentes al mismo tiempo. El nigromante se había convertido en una masa amorfa de unos tres metros de altura. No tenía una piel definida; era una combinación de cadáveres fusionados por una energía necrótica inestable, con rostros deformados pero humanos sobresaliendo de su espalda y torso, gritando en un silencio eterno. Usando sus "piernas" pateó unos escombros que alcanzaron la velocidad de un misil; por suerte no apuntaba a ninguno de los nuestros, pero aquello nos demostró que no solo era más fuerte que antes. En cuanto comenzó a moverse, desprendía un gas denso y fétido que no solo nos ralentizaba; eso parecía incluso oxidar el metal de nuestras armas. Ante una amenaza así, todos abrimos fuego al unísono, pero parecía que las balas solo se perdían en su masa sin llegar a tocar los órganos vitales, suponiendo que tuviera alguno... Todos éramos conscientes de nuestro final si peleábamos contra esa cosa en un lugar tan cerrado. Como pudimos, escapamos de la casa, pero afuera no era muy diferente: salimos de la jaula para caer en la ratonera. Esa criatura no era lenta; se desplazaba como una marea de carne que se arrastra por las paredes de los callejones. El líder del flanco nos dio la orden de dividirnos en dos grupos: A y B. El A estaba conformado por los más heridos y el B por aquellos con heridas menores. Se supone que los del grupo B nos encargábamos de retrasar a la bestia mientras dejábamos que el grupo A tomara distancia para que luego nos cubrieran mientras nos movilizabamos. Durante un tiempo corto todo parecía funcionar bien: la bestia comenzaba a volverse más lenta y cada vez sus capas de carne se reducían a un montón de agujeros de carne. Pero mientras el grupo B intentaba sellar un callejón para ganar tiempo, una de las manos desproporcionadas de la abominación —formada por tres brazos humanos trenzados— aplastó a uno de los nuestros. Aquel sujeto no tuvo tiempo de gritar; la masa de carne lo envolvió y lo succionó hacia el interior de su cuerpo.



    ‎  Yo vi cómo el rostro de mi compañero intentaba emerger de la espalda del monstruo, integrándose a la masa necrótica, volviéndose parte del motor que movía a la criatura. Pero eso no nos detuvo. El plan seguía siendo el mismo, pero mientras más hombres perdíamos, peor era la situación. Había dos gemelos en mi equipo que servían como escudo; ellos estaban en la retaguardia. Nos dieron más tiempo que nadie, pero para cuando llegamos a la plaza del pueblo, solo pudimos ver cómo el gas fétido de la Abominación rodeaba todo a su alrededor. No pudimos ver a los gemelos, pero escuchar el grito desgarrador desde donde estaban dejaba en claro qué les ocurrió. Sus pulmones empezaron a arder; tirados en el suelo, sus movimientos se volvieron erráticos hasta que solo se escuchó el crujido de sus armaduras tácticas siendo aplastadas y el sonido de sus armas disparando hasta que solo quedó el silencio y el chapoteo de la carne avanzando. Ahora, en un lugar más abierto como aquella plaza, los que quedábamos no desaprovechamos el sacrificio de los caídos y nos resguardamos. Algunos tenían las bombas incendiarias listas; otros preparaban su mira láser esperando que el monstruo saliera de la jodida niebla que dejaba aquel gas. Para cuando lo hizo, los disparos no se hicieron esperar. El sol ya estaba cayendo, pero la plaza estaba totalmente iluminada por el flash de los proyectiles saliendo de los cañónes junto con una luz naranja que se hacía cada vez más grande. Resultó ser que las bombas incendiarias eran las más efectivas, pero aun así la criatura se rehusaba a morir. En un descuido dejamos que la abominación se acercara demasiado, y yo en un intento por evitar que golpearan por completo a uno de mis compañeros, intenté jalarlo del chaleco, pero al final ese monstruo solo estiró su brazo y así nos golpeó a ambos. Recorrimos una gran distancia; yo terminé atravesando la ventana de una catedral abandonada. Para cuando me pude levantar, podía sentir que el aire de aquella habitación donde caí era extremadamente denso  —pero estaba seguro de que se debía a que mis costillas fracturadas me dificultaban la respiración—  intenté buscar con la vista a mi compañero, pero no parecía haber caído en el mismo lugar que yo



    ‎  Aprovechando aquellos segundos de calma mientras caminaba para salir del lugar, me puse a pensar en todo lo que había salido mal... Nosotros corrimos de esa cosa, y no por valentía, sino por puro instinto de supervivencia. Justo ahora mis hermanos y hermanas estaban afuera, luchando contra esa abominación sin tener la certeza de ganar, pero lo hacían, y yo iba a volver para luchar con ellos. Aunque podía sentir la sangre en mi uniforme y los gritos de los gemelos aún me perforaban los oídos, yo estaba decidido a volver... Hasta que me detuve. Recordé al Gladius Dei que nos había acompañado, Caspian; pensé en aprovechar ese momento e irlo a buscar o contactarlo, pero aquel golpe me había quitado muchas cosas, e incluso si quisiera salir a buscarlo, no sabía ni siquiera por dónde empezar. Esto era frustrante, pero lo que más me molestaba era esa sensación de no poder respirar adecuadamente. Ese malestar que se intensificaba a medida que me acercaba a la puerta para salir de aquella habitación; era como si al otro lado de la catedral hubiera un umbral que me impedía permanecer en el lugar. Seguramente esa sensación de asfixia solo era una de las muchas cosas que transmitía aquel lugar... Y ahora que lo pienso, seguramente la adrenalina y la euforia me mantenían en un estado de relativa insensibilidad; no sabía que mi cuerpo me gritaba que huyera en cuanto tomé el pomo de la puerta y lo giré para encontrarme con lo que había al otro lado. Fue en ese momento cuando me llegó un escalofrío tan fuerte que me hizo temblar como si tuviera fiebre. Inconsientemente busque el hacha que colgaba a mi costado, pues sentía la necesidad vital de sostener un arma con la mano izquierda mientras que con la derecha sostenía mi torso, ya que sentía como si aquel temblor fuera a romper aún más costillas... Justo delante de mí estaba aquella escena que no sabría describir, pero sí que puedo decir algo con claridad: allí se encontraba esa cosa de apariencia femenina, pero yo lo sabía, eso era todo menos una simple y hermosa mujer...
    ‎["Vallis Sanctorum" pueblo fronterizo de Aviñón - 6:03 p.m.] — El equipo de dieciocho cazadores se movía cautelosamente por las calles empedradas de aquel pueblo. El ambiente era tenso, pues ya se empazaba a hacer tarde y tampoco teníamos a nuestro "protector" acompañándonos. El sujeto que estaba dos hombres por delante de mí lideraba un flanco; se veía confiado en su entrenamiento, todos lo estábamos... Una vez que nos acercamos a la ubicación designada en el reporte, allí fue cuando todo se empezó a tornar complicado. Fuimos recibidos por un profundo olor a azufre y carne quemada, pero no flaqueamos; nos recordamos que teníamos la orden de "limpiar y asegurar", y eso íbamos a hacer. El caballero que nos había acompañado, Caspian, se había separado del grupo principal (24 cazadores en total) llevándoce a cinco con el (Dejando a los 18 actuales) apenas entramos al pueblo; no dijo su razón para hacerlo, pero sí que nos encomendó a los demás que nos encargáramos de la misión... Al parecer no iba a reagruparse con nosotros pronto, por lo que nos preparamos lo mejor que podíamos. Aunque, supongo que tampoco estábamos tan preocupados; después de todo, se supone que Aviñón no es un lugar tan grande como para perderse, pero lo que no entendíamos era que sus callejones son traicioneros... ‎ ‎ ‎ ‎  Con poca delicadeza entramos a la casa. Todo estaba despejado, pero uno de mis compañeros descubrió que había un pasadizo bajo una de las camas; aquello parecía dar al sótano de la casa donde seguramente el nigromante operaba. Todos nos detuvimos a evaluar la situación, pero no había suficiente tiempo como para hacer advertencias, así que fuimos allí. Después de unos minutos caminando entre la oscuridad, únicamente iluminados por las linternas en nuestros chalecos, lo encontramos. Dimos con el nigromante y su laboratorio: era un hombre caucásico, flaco, y su actitud era la de un completo fanático. Gritaba palabras en lo que me pareció un dialecto olvidado. Uno de mis compañeros le gritaba que se detuviera, pero no lo hizo; y justo en el momento en que abrimos fuego, el círculo a sus pies estalló en llamas azules. La onda expansiva nos lanzó a todos por los alrededores; yo choqué contra una pared. El que estaba más cerca del bastardo salió disparado contra el techo y, por increíble que parezca, aquel impacto hizo que este colapsara... Para cuando el polvo se disipaba, noté que dos de mis compañeros habían sido empalados por vigas de madera. Los demás estábamos aún aturdidos, pero aun así levantamos nuestras armas y evaluamos el lugar. Pasaron ocho minutos sin señal de vida del nigromante; había muchos montones de escombros en los cuales buscar, pero todo parecía indicar que el infeliz había muerto... Y en parte lo hizo, pero no del todo. De una de las pilas de escombros salió, pero no un hombre. Salió algo que desafiaba cualquier anatomía sagrada. Los cuerpos sin vida que estuvieron colgando en el techo del laboratorio antes de colapsar, ahora se empezaban a ser arrastrados hacia el centro, como si se tratara de un metal siendo atraido por un gran imán y así fue, hasta que estos acabaron fusionándose con el cuerpo del nigromante. ‎ ‎ ‎ ‎  Esa cosa... esa "Abominación" empezó a rugir con diez gargantas diferentes al mismo tiempo. El nigromante se había convertido en una masa amorfa de unos tres metros de altura. No tenía una piel definida; era una combinación de cadáveres fusionados por una energía necrótica inestable, con rostros deformados pero humanos sobresaliendo de su espalda y torso, gritando en un silencio eterno. Usando sus "piernas" pateó unos escombros que alcanzaron la velocidad de un misil; por suerte no apuntaba a ninguno de los nuestros, pero aquello nos demostró que no solo era más fuerte que antes. En cuanto comenzó a moverse, desprendía un gas denso y fétido que no solo nos ralentizaba; eso parecía incluso oxidar el metal de nuestras armas. Ante una amenaza así, todos abrimos fuego al unísono, pero parecía que las balas solo se perdían en su masa sin llegar a tocar los órganos vitales, suponiendo que tuviera alguno... Todos éramos conscientes de nuestro final si peleábamos contra esa cosa en un lugar tan cerrado. Como pudimos, escapamos de la casa, pero afuera no era muy diferente: salimos de la jaula para caer en la ratonera. Esa criatura no era lenta; se desplazaba como una marea de carne que se arrastra por las paredes de los callejones. El líder del flanco nos dio la orden de dividirnos en dos grupos: A y B. El A estaba conformado por los más heridos y el B por aquellos con heridas menores. Se supone que los del grupo B nos encargábamos de retrasar a la bestia mientras dejábamos que el grupo A tomara distancia para que luego nos cubrieran mientras nos movilizabamos. Durante un tiempo corto todo parecía funcionar bien: la bestia comenzaba a volverse más lenta y cada vez sus capas de carne se reducían a un montón de agujeros de carne. Pero mientras el grupo B intentaba sellar un callejón para ganar tiempo, una de las manos desproporcionadas de la abominación —formada por tres brazos humanos trenzados— aplastó a uno de los nuestros. Aquel sujeto no tuvo tiempo de gritar; la masa de carne lo envolvió y lo succionó hacia el interior de su cuerpo. ‎ ‎ ‎ ‎  Yo vi cómo el rostro de mi compañero intentaba emerger de la espalda del monstruo, integrándose a la masa necrótica, volviéndose parte del motor que movía a la criatura. Pero eso no nos detuvo. El plan seguía siendo el mismo, pero mientras más hombres perdíamos, peor era la situación. Había dos gemelos en mi equipo que servían como escudo; ellos estaban en la retaguardia. Nos dieron más tiempo que nadie, pero para cuando llegamos a la plaza del pueblo, solo pudimos ver cómo el gas fétido de la Abominación rodeaba todo a su alrededor. No pudimos ver a los gemelos, pero escuchar el grito desgarrador desde donde estaban dejaba en claro qué les ocurrió. Sus pulmones empezaron a arder; tirados en el suelo, sus movimientos se volvieron erráticos hasta que solo se escuchó el crujido de sus armaduras tácticas siendo aplastadas y el sonido de sus armas disparando hasta que solo quedó el silencio y el chapoteo de la carne avanzando. Ahora, en un lugar más abierto como aquella plaza, los que quedábamos no desaprovechamos el sacrificio de los caídos y nos resguardamos. Algunos tenían las bombas incendiarias listas; otros preparaban su mira láser esperando que el monstruo saliera de la jodida niebla que dejaba aquel gas. Para cuando lo hizo, los disparos no se hicieron esperar. El sol ya estaba cayendo, pero la plaza estaba totalmente iluminada por el flash de los proyectiles saliendo de los cañónes junto con una luz naranja que se hacía cada vez más grande. Resultó ser que las bombas incendiarias eran las más efectivas, pero aun así la criatura se rehusaba a morir. En un descuido dejamos que la abominación se acercara demasiado, y yo en un intento por evitar que golpearan por completo a uno de mis compañeros, intenté jalarlo del chaleco, pero al final ese monstruo solo estiró su brazo y así nos golpeó a ambos. Recorrimos una gran distancia; yo terminé atravesando la ventana de una catedral abandonada. Para cuando me pude levantar, podía sentir que el aire de aquella habitación donde caí era extremadamente denso  —pero estaba seguro de que se debía a que mis costillas fracturadas me dificultaban la respiración—  intenté buscar con la vista a mi compañero, pero no parecía haber caído en el mismo lugar que yo ‎ ‎ ‎ ‎  Aprovechando aquellos segundos de calma mientras caminaba para salir del lugar, me puse a pensar en todo lo que había salido mal... Nosotros corrimos de esa cosa, y no por valentía, sino por puro instinto de supervivencia. Justo ahora mis hermanos y hermanas estaban afuera, luchando contra esa abominación sin tener la certeza de ganar, pero lo hacían, y yo iba a volver para luchar con ellos. Aunque podía sentir la sangre en mi uniforme y los gritos de los gemelos aún me perforaban los oídos, yo estaba decidido a volver... Hasta que me detuve. Recordé al Gladius Dei que nos había acompañado, Caspian; pensé en aprovechar ese momento e irlo a buscar o contactarlo, pero aquel golpe me había quitado muchas cosas, e incluso si quisiera salir a buscarlo, no sabía ni siquiera por dónde empezar. Esto era frustrante, pero lo que más me molestaba era esa sensación de no poder respirar adecuadamente. Ese malestar que se intensificaba a medida que me acercaba a la puerta para salir de aquella habitación; era como si al otro lado de la catedral hubiera un umbral que me impedía permanecer en el lugar. Seguramente esa sensación de asfixia solo era una de las muchas cosas que transmitía aquel lugar... Y ahora que lo pienso, seguramente la adrenalina y la euforia me mantenían en un estado de relativa insensibilidad; no sabía que mi cuerpo me gritaba que huyera en cuanto tomé el pomo de la puerta y lo giré para encontrarme con lo que había al otro lado. Fue en ese momento cuando me llegó un escalofrío tan fuerte que me hizo temblar como si tuviera fiebre. Inconsientemente busque el hacha que colgaba a mi costado, pues sentía la necesidad vital de sostener un arma con la mano izquierda mientras que con la derecha sostenía mi torso, ya que sentía como si aquel temblor fuera a romper aún más costillas... Justo delante de mí estaba aquella escena que no sabría describir, pero sí que puedo decir algo con claridad: allí se encontraba esa cosa de apariencia femenina, pero yo lo sabía, eso era todo menos una simple y hermosa mujer...
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    🩵 ¡Holis, User de Asuna! ¡Vengo a presentar algo de info sobre ella y de rol! Por favor, leer atentamente. ¡También enviaré esto al privado para que esté al tanto de mis reglas personales para rol! ¡Nada complicado, pero que apreciaría sea respetado! 🩵
    ◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊
    🩵 Ichinose Asuna 🩵
    * Ichinose Asuna es un ángel. Pero no de la típica vista agnóstica. Ella es un ángel, una clase de humana especial que apareció para traer amor y esperanza a la humanidad. La fuente de su "poder" es el halo en su cabeza. Que siempre está presente, pero solo algunos selectos lo notan, o ven en lo absoluto.
    * Su edad flota entre 18 y 19.
    * Mide 167 cm de estatura.
    * Es estudiante de escuela (es una escuela especial para ángeles guardianes como ella).
    * Es maid por contrato; ella llega a casas para limpiar, preparar comida, lavar ropa, etc. Todas las labores hogareñas. Esté presente o no el cliente.
    * Los fines de semana, trabaja de camarera/sirvienta en un bar y casino. ¡¡Donde ella se viste de conejita!!
    * Ella adora verse bonita y sexy.
    * Su deporte favorito es la natación. ¡Es muy buena!
    ◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊
    🩵 Sobre User y el rol conmigo🩵
    * POR FAVOR, no enviar arte o imágenes de mi personaje, Ichinose Asuna. Si yo las envío, es mi detalle o regalito para usted por el rol y para describir mejor la situación. También, no tendría sentido que usted envíe imágenes de mi personaje en vez del suyo, ¿no? Envío imágenes de lugares, comida, etc. para avivar las cosas. A su vez, usted es libre de enviarme toda referencia que le guste o encuentre necesaria, y le invito a enviarme arte/imágenes de su personaje. (Inesperado, me gusta ver hombres guapos). ¡Y/O el personaje con quien roleo! ¡Jaja!
    * Mi personaje es heterosexual, le gustan los hombres. ¡A lo más ofrezco amistad con mujeres!
    * Me gusta más estar en personaje opuesto a fuera de. Me gusta que el rol fluya natural, sin planearlo tanto.
    * Respondo pronto como pueda. Si no respondo, solo estoy ocupada. Si me ve publicar mientras no le respondo, es porque tengo un momentito para interactuar rápido. Porque prefiero responder correctamente a los roles y no solo responder por responderle.
    * Me gusta mucho la buena ortografía y el sentido común. Pero errorcitos de redacción o palabras no me molestan para nada.
    * Prefiero utilizar un lenguaje bonito a la lectura, y evitar utilizar términos denigrantes para describir... ciertas cosas. Por ejemplo, aborrezco el uso de coño, polla.
    * No me agrada el rol oscuro o de temáticas oscuras. Estoy abierta al drama y situaciones complejas. Tabúes como alumna x maestro, y así. Pero no toco temas muy oscuros o turbios. No hago chantaje, ntr, ni vi0l4cion.
    🩵 ¡Holis, User de Asuna! ¡Vengo a presentar algo de info sobre ella y de rol! Por favor, leer atentamente. ¡También enviaré esto al privado para que esté al tanto de mis reglas personales para rol! ¡Nada complicado, pero que apreciaría sea respetado! 🩵 ◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊ 🩵 Ichinose Asuna 🩵 * Ichinose Asuna es un ángel. Pero no de la típica vista agnóstica. Ella es un ángel, una clase de humana especial que apareció para traer amor y esperanza a la humanidad. La fuente de su "poder" es el halo en su cabeza. Que siempre está presente, pero solo algunos selectos lo notan, o ven en lo absoluto. * Su edad flota entre 18 y 19. * Mide 167 cm de estatura. * Es estudiante de escuela (es una escuela especial para ángeles guardianes como ella). * Es maid por contrato; ella llega a casas para limpiar, preparar comida, lavar ropa, etc. Todas las labores hogareñas. Esté presente o no el cliente. * Los fines de semana, trabaja de camarera/sirvienta en un bar y casino. ¡¡Donde ella se viste de conejita!! 🐇 * Ella adora verse bonita y sexy. * Su deporte favorito es la natación. ¡Es muy buena! ◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊ 🩵 Sobre User y el rol conmigo🩵 * POR FAVOR, no enviar arte o imágenes de mi personaje, Ichinose Asuna. Si yo las envío, es mi detalle o regalito para usted por el rol y para describir mejor la situación. También, no tendría sentido que usted envíe imágenes de mi personaje en vez del suyo, ¿no? Envío imágenes de lugares, comida, etc. para avivar las cosas. A su vez, usted es libre de enviarme toda referencia que le guste o encuentre necesaria, y le invito a enviarme arte/imágenes de su personaje. (Inesperado, me gusta ver hombres guapos). ¡Y/O el personaje con quien roleo! ¡Jaja! * Mi personaje es heterosexual, le gustan los hombres. ¡A lo más ofrezco amistad con mujeres! * Me gusta más estar en personaje opuesto a fuera de. Me gusta que el rol fluya natural, sin planearlo tanto. * Respondo pronto como pueda. Si no respondo, solo estoy ocupada. Si me ve publicar mientras no le respondo, es porque tengo un momentito para interactuar rápido. Porque prefiero responder correctamente a los roles y no solo responder por responderle. * Me gusta mucho la buena ortografía y el sentido común. Pero errorcitos de redacción o palabras no me molestan para nada. * Prefiero utilizar un lenguaje bonito a la lectura, y evitar utilizar términos denigrantes para describir... ciertas cosas. Por ejemplo, aborrezco el uso de coño, polla. * No me agrada el rol oscuro o de temáticas oscuras. Estoy abierta al drama y situaciones complejas. Tabúes como alumna x maestro, y así. Pero no toco temas muy oscuros o turbios. No hago chantaje, ntr, ni vi0l4cion.
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  • Su padre, Norman Osborn.
    Fandom Spiderman
    Categoría Romance
    STARTER PARA Norman Osborn

    Parque Midtown. 16:41 h.

    El cielo tenía un color gris, casi violeta que anunciaba una tarde indecisa. El viento, moviendo las copas de los árboles.

    Angelique caminaba con las manos hundidas en los bolsillos de su sudadera, el cabello oscuro cayendo en mechones rebeldes que le rozaban las mejillas cada vez que inclinaba la cabeza.

    Harry caminaba a su lado, medio metro por detrás, como siempre. Él hablaba; ella escuchaba sin que lo pareciera.

    —…y entonces Peter me dice que no entiende cómo funciona el nuevo microprocesador del club, ¡cuando yo llevo semanas diciéndole que si no estudia los fundamentos no hay nada que hacer! —Harry rió, un poco demasiado fuerte para el silencio del parque—. En serio, a veces creo que le falta un algo.

    Angelique levantó apenas la mirada, observándolo desde un ángulo casi imperceptible.

    —¿Solo un algo? —respondió, seca, aunque sus labios se levantaron apenas, sonriendo.

    Harry pareció reconfortarse con aquello. Con ella siempre se conformaba con poco.

    Caminaron unos metros más. Había niños jugando en un columpio, ancianos, un perro que olfateaba desesperadamente un arbusto. Todo extremadamente normal. Demasiado normal para el nudo que empezaba a formarse en el estómago de Angelique.

    Harry se aclaró la garganta.
    Ese sonido, esa forma de tensarse, ella ya la conocía.

    —Oye, An…
    Silencio.
    Angelique siguió caminando, sin prisa, como si no le hubiera escuchado.

    —An —repitió él, más bajo.
    Ella giró ligeramente la cabeza.

    —¿Qué pasa?

    Harry metió las manos en los bolsillos, nervioso, pero también entusiasmado. Había algo de niño pequeño a punto de revelar un secreto que lleva guardado demasiado tiempo.

    —Mi padre quiere conocerte.

    Angelique se detuvo.

    Harry la adelantó un paso, sorprendido por su reacción, y luego retrocedió para colocarse frente a ella.

    —¿En serio? —preguntó ella con voz suave, casi confusa.

    —Sí. Le... le hablé de ti. Y ya que insististe pues... Bueno, le has llamado la atención al Sr. Trabajo. Así que... bueno... —Se frotó la nuca—. Sé que soy muy pesado hablándote de él y entiendo que quieras conocer al Mandamás. Así que, considérate una privilegiada.

    Angelique arqueó una ceja.

    —¿Privilegiada?

    —Ya sabes cómo es él —mintió Harry. Porque Angelique no sabía cómo era él, no realmente—. Le gusta saber quién forma parte de mi vida. Dice que rodearse de mentes brillantes es crucial para crecer.

    Angelique bajó la mirada. “Mentes brillantes.”
    Ella no se consideraba una.
    Pero Norman Osborn…

    —La semana que viene.

    —¿La semana que viene?

    —Vamos... ¡No me digas que ahora te echas para atrás!

    Ella no contestó. Caminaron unos pasos más hasta un banco vacío. Angelique se dejó caer en un extremo, cruzando una pierna sobre la otra, ajustándose la manga.

    Harry se sentó a su lado, inclinándose hacia adelante con los codos sobre las rodillas.

    —Puedes decir que no —murmuró.

    Angelique lo miró.

    —Voy a ir —dijo.

    —Vas a encantarle.

    Angelique apartó la mirada hacia el camino del parque.

    ⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻

    Residencia Osborn. 18:59 h.

    El vestíbulo era amplio, impecable, envuelto en el perfume tenue de madera tratada. Todo brillaba. Todo estaba ordenado.

    Angelique se quedó de pie, con la mochila colgando suavemente de un hombro, mientras Harry se alejaba escaleras arriba para avisar a su padre.

    Su reflejo apareció fugazmente en una superficie de mármol pulido: negra de pies a cabeza, una sombra entre los tonos beige y dorados del hogar Osborn. El vestido negro caía hasta cubrirle los muslos; sus piernas desnudas, los zapatos a conjunto.

    Y entonces lo oyó: pasos. Sus pasos.

    Angelique levantó lentamente la cabeza hacia el pasillo de la derecha. Y Norman Osborn apareció.

    Traje oscuro perfectamente ceñido, camisa impoluta, la mirada más penetrante que ella había visto en su vida.

    No era simplemente un hombre imponente. Era un hombre acostumbrado a que la gente dejara de hablar al verlo. Un depredador elegante. Una mente que medía antes de actuar.

    Sus ojos tardaron exactamente un segundo en posarse sobre ella.

    Se detuvo a unos pasos de distancia, examinándola sin disimularlo.

    STARTER PARA [GREEN_GOBLIN] Parque Midtown. 16:41 h. El cielo tenía un color gris, casi violeta que anunciaba una tarde indecisa. El viento, moviendo las copas de los árboles. Angelique caminaba con las manos hundidas en los bolsillos de su sudadera, el cabello oscuro cayendo en mechones rebeldes que le rozaban las mejillas cada vez que inclinaba la cabeza. Harry caminaba a su lado, medio metro por detrás, como siempre. Él hablaba; ella escuchaba sin que lo pareciera. —…y entonces Peter me dice que no entiende cómo funciona el nuevo microprocesador del club, ¡cuando yo llevo semanas diciéndole que si no estudia los fundamentos no hay nada que hacer! —Harry rió, un poco demasiado fuerte para el silencio del parque—. En serio, a veces creo que le falta un algo. Angelique levantó apenas la mirada, observándolo desde un ángulo casi imperceptible. —¿Solo un algo? —respondió, seca, aunque sus labios se levantaron apenas, sonriendo. Harry pareció reconfortarse con aquello. Con ella siempre se conformaba con poco. Caminaron unos metros más. Había niños jugando en un columpio, ancianos, un perro que olfateaba desesperadamente un arbusto. Todo extremadamente normal. Demasiado normal para el nudo que empezaba a formarse en el estómago de Angelique. Harry se aclaró la garganta. Ese sonido, esa forma de tensarse, ella ya la conocía. —Oye, An… Silencio. Angelique siguió caminando, sin prisa, como si no le hubiera escuchado. —An —repitió él, más bajo. Ella giró ligeramente la cabeza. —¿Qué pasa? Harry metió las manos en los bolsillos, nervioso, pero también entusiasmado. Había algo de niño pequeño a punto de revelar un secreto que lleva guardado demasiado tiempo. —Mi padre quiere conocerte. Angelique se detuvo. Harry la adelantó un paso, sorprendido por su reacción, y luego retrocedió para colocarse frente a ella. —¿En serio? —preguntó ella con voz suave, casi confusa. —Sí. Le... le hablé de ti. Y ya que insististe pues... Bueno, le has llamado la atención al Sr. Trabajo. Así que... bueno... —Se frotó la nuca—. Sé que soy muy pesado hablándote de él y entiendo que quieras conocer al Mandamás. Así que, considérate una privilegiada. Angelique arqueó una ceja. —¿Privilegiada? —Ya sabes cómo es él —mintió Harry. Porque Angelique no sabía cómo era él, no realmente—. Le gusta saber quién forma parte de mi vida. Dice que rodearse de mentes brillantes es crucial para crecer. Angelique bajó la mirada. “Mentes brillantes.” Ella no se consideraba una. Pero Norman Osborn… —La semana que viene. —¿La semana que viene? —Vamos... ¡No me digas que ahora te echas para atrás! Ella no contestó. Caminaron unos pasos más hasta un banco vacío. Angelique se dejó caer en un extremo, cruzando una pierna sobre la otra, ajustándose la manga. Harry se sentó a su lado, inclinándose hacia adelante con los codos sobre las rodillas. —Puedes decir que no —murmuró. Angelique lo miró. —Voy a ir —dijo. —Vas a encantarle. Angelique apartó la mirada hacia el camino del parque. ⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻⸻ Residencia Osborn. 18:59 h. El vestíbulo era amplio, impecable, envuelto en el perfume tenue de madera tratada. Todo brillaba. Todo estaba ordenado. Angelique se quedó de pie, con la mochila colgando suavemente de un hombro, mientras Harry se alejaba escaleras arriba para avisar a su padre. Su reflejo apareció fugazmente en una superficie de mármol pulido: negra de pies a cabeza, una sombra entre los tonos beige y dorados del hogar Osborn. El vestido negro caía hasta cubrirle los muslos; sus piernas desnudas, los zapatos a conjunto. Y entonces lo oyó: pasos. Sus pasos. Angelique levantó lentamente la cabeza hacia el pasillo de la derecha. Y Norman Osborn apareció. Traje oscuro perfectamente ceñido, camisa impoluta, la mirada más penetrante que ella había visto en su vida. No era simplemente un hombre imponente. Era un hombre acostumbrado a que la gente dejara de hablar al verlo. Un depredador elegante. Una mente que medía antes de actuar. Sus ojos tardaron exactamente un segundo en posarse sobre ella. Se detuvo a unos pasos de distancia, examinándola sin disimularlo.
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  • "— Muy buenas gente, el dia de hoy voy a contarles el storytime de la vez que trabaje en un glory hol-"

    *- Antes que terminara de decir la mamada que estaba apunto de decir aparece otro Zack detras de el. -*

    "— ZACK!, YA FALTA POCO PARA NAVIDAD CONCHA TU MADRE!"

    *- Diria Zack (2). Luego, Zack (1) responde. -*

    "— No mames que puto susto!, estaba apunto de contar cuando trabajamos en el Hell paradise que hay en el mundo humano... ¿Y que verga tiene que ya sea navidad?, ni si quiera la celebramos estamos mas solos que la verga."

    "— Espera, ¿Hablas del Hell paradise donde un hijo de su puta madre llego a probar cuantos dildos nos cabian en el orto?."

    "— Simon ese mero, jeje rompimos un record ahi estoy seguro, ni la sucubo mas culo roto del infierno podria soportar 18 dildos de 27 centimetros cada uno, somos la mera verga."


    "— No seas mamon como vas a contar eso publicamente pedazo de idiota!... Como sea, ya va a llegar la navidad y el Zack principal sigue bien muerto y como estamos divididos uno de nosotros tiene que encargarse de repartir regalos... Y ese seras tu."

    "— Que verga, PORQUE!?"

    "— Porque si no mal recuerdo UN ZACK BIEN PENDEJO le disparo a Santa Claus y ahora el pinche gordo mamon no puede caminar!"

    "— Chingada, ya te dije que pense que era un viejo pervertido o violador!"

    "— Me vale verga, ahora a ti te toca repartir regalos este año pinche estupido, y para que te joda mas el castigo vas a repartir regalos por varios universos, y si no lo haces te vamos a meter un palo por el culo!"

    "— Uy premio."

    "— A si?, bueno pues entonces te vamos a obligar a ver todos los videos del tiktok de Kunno, sin parpadear!"

    "— Monstruos... Bien bien lo hare!."

    "— Mas te vale puto... A partir de hoy eres Zack Santa Claus, bien nos vemos putito!."

    *- El Zack desaparece por un portal dejando a nuestro ahora Zack Santa Claus solo. -*

    "— Bueno me va a tocar repartir regalos... Esto va a ser una patada en las bolas para mi cartera... MIERDA!"
    "— Muy buenas gente, el dia de hoy voy a contarles el storytime de la vez que trabaje en un glory hol-" *- Antes que terminara de decir la mamada que estaba apunto de decir aparece otro Zack detras de el. -* "— ZACK!, YA FALTA POCO PARA NAVIDAD CONCHA TU MADRE!" *- Diria Zack (2). Luego, Zack (1) responde. -* "— No mames que puto susto!, estaba apunto de contar cuando trabajamos en el Hell paradise que hay en el mundo humano... ¿Y que verga tiene que ya sea navidad?, ni si quiera la celebramos estamos mas solos que la verga." "— Espera, ¿Hablas del Hell paradise donde un hijo de su puta madre llego a probar cuantos dildos nos cabian en el orto?." "— Simon ese mero, jeje rompimos un record ahi estoy seguro, ni la sucubo mas culo roto del infierno podria soportar 18 dildos de 27 centimetros cada uno, somos la mera verga." :STK-21: "— No seas mamon como vas a contar eso publicamente pedazo de idiota!... Como sea, ya va a llegar la navidad y el Zack principal sigue bien muerto y como estamos divididos uno de nosotros tiene que encargarse de repartir regalos... Y ese seras tu." "— Que verga, PORQUE!?" "— Porque si no mal recuerdo UN ZACK BIEN PENDEJO le disparo a Santa Claus y ahora el pinche gordo mamon no puede caminar!" "— Chingada, ya te dije que pense que era un viejo pervertido o violador!" "— Me vale verga, ahora a ti te toca repartir regalos este año pinche estupido, y para que te joda mas el castigo vas a repartir regalos por varios universos, y si no lo haces te vamos a meter un palo por el culo!" "— Uy premio." "— A si?, bueno pues entonces te vamos a obligar a ver todos los videos del tiktok de Kunno, sin parpadear!" "— Monstruos... Bien bien lo hare!." "— Mas te vale puto... A partir de hoy eres Zack Santa Claus, bien nos vemos putito!." *- El Zack desaparece por un portal dejando a nuestro ahora Zack Santa Claus solo. -* "— Bueno me va a tocar repartir regalos... Esto va a ser una patada en las bolas para mi cartera... MIERDA!" :STK-58:
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  • //La ficha ya ha sido modificada, para quien quiera ir a verla. Ahora toca presentar al niño.

    Ren era un muchacho de apariencia algo andrógina, por ello alguna vez le llegaron a confundir con mujer. Nada más lejos de la realidad, su cuerpo al desnudo era atlético y claramente masculino, aunque desde luego no tan grande y trabajado como el de muchos otros hombres. De cabello largo, en ocasiones recogido, castaño, de suaves ondas naturales que en ocasiones alisaba. Piel nívea y suave, sin ninguna imperfección... Bueno, quitando esas pecas que a él le acomplejaban tanto. ¿Uno de los aspectos más llamativos? Sus ojos, naturales con heterocromía siendo el derecho verde y el izquierdo azul.

    Siempre desprendía un sutil pero dulce aroma que excusaba con su trabajo. Florista. Amaba las plantas, las flores, desde su tierna infancia. Soñando con dedicarse a ellas, estudiarlas, comprenderlas. Después de años de duros esfuerzos, trabajo y penurias consiguió terminar sus estudios y dedicarse a su pasión. Ya solo quedaba perseguir el último paso de dicho sueño: abrir su propia floristería.

    A ojos ajenos podía parecer que su vida era ordinaria, nada más allá de la vida de un muchacho de su edad. Más quisiera él. Pues por mucho que amase las flores, su vida nunca fue un camino de rosas, ni había previsión a serlo. Ya empezaba con el hecho de guardar un gran secreto... Era un hombre lobo. Y no contento solo con eso, de rango/género omega. No se sentía avergonzado por ello, ni mucho menos, pero era cierto que añadía dificultades a su vida, como si no tuviera ya suficientes.

    ---

    Salió de su turno en la floristería. Las 18:00pm. Un mensaje llegó a su teléfono y era obvio de quién se trataría: su madre. Para cualquiera sería normal y grato recibir noticias de sus progenitores pero Ren sabía bien que no buscaba saludarle o saber cómo le fue el día.
    "Hola, cariño. Sabes que no me gusta molestarte, pero mamá necesita ayuda, ¿sí? ¿Podrías prestarme un poco más de dinero? Te quiero mucho."

    ¿Ya se había pulido todo lo que le dio del mes? Las deudas en lugar de disminuir, parecían aumentar cada día más, estaba bastante agotado, pero... No podía decirle que no. ¿Qué clase de hijo sería si dejase a su madre desamparada? Al menos esta vez el mensaje era por falta de dinero y no para irla a buscar a un callejón o al hospital.

    Necesitaba despejarse y la mejor forma de hacerlo para él: una copa.
    //La ficha ya ha sido modificada, para quien quiera ir a verla. Ahora toca presentar al niño. Ren era un muchacho de apariencia algo andrógina, por ello alguna vez le llegaron a confundir con mujer. Nada más lejos de la realidad, su cuerpo al desnudo era atlético y claramente masculino, aunque desde luego no tan grande y trabajado como el de muchos otros hombres. De cabello largo, en ocasiones recogido, castaño, de suaves ondas naturales que en ocasiones alisaba. Piel nívea y suave, sin ninguna imperfección... Bueno, quitando esas pecas que a él le acomplejaban tanto. ¿Uno de los aspectos más llamativos? Sus ojos, naturales con heterocromía siendo el derecho verde y el izquierdo azul. Siempre desprendía un sutil pero dulce aroma que excusaba con su trabajo. Florista. Amaba las plantas, las flores, desde su tierna infancia. Soñando con dedicarse a ellas, estudiarlas, comprenderlas. Después de años de duros esfuerzos, trabajo y penurias consiguió terminar sus estudios y dedicarse a su pasión. Ya solo quedaba perseguir el último paso de dicho sueño: abrir su propia floristería. A ojos ajenos podía parecer que su vida era ordinaria, nada más allá de la vida de un muchacho de su edad. Más quisiera él. Pues por mucho que amase las flores, su vida nunca fue un camino de rosas, ni había previsión a serlo. Ya empezaba con el hecho de guardar un gran secreto... Era un hombre lobo. Y no contento solo con eso, de rango/género omega. No se sentía avergonzado por ello, ni mucho menos, pero era cierto que añadía dificultades a su vida, como si no tuviera ya suficientes. --- Salió de su turno en la floristería. Las 18:00pm. Un mensaje llegó a su teléfono y era obvio de quién se trataría: su madre. Para cualquiera sería normal y grato recibir noticias de sus progenitores pero Ren sabía bien que no buscaba saludarle o saber cómo le fue el día. "Hola, cariño. Sabes que no me gusta molestarte, pero mamá necesita ayuda, ¿sí? ¿Podrías prestarme un poco más de dinero? Te quiero mucho." ¿Ya se había pulido todo lo que le dio del mes? Las deudas en lugar de disminuir, parecían aumentar cada día más, estaba bastante agotado, pero... No podía decirle que no. ¿Qué clase de hijo sería si dejase a su madre desamparada? Al menos esta vez el mensaje era por falta de dinero y no para irla a buscar a un callejón o al hospital. Necesitaba despejarse y la mejor forma de hacerlo para él: una copa.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Esta semana, 18 personajes han abandonado la plataforma, ya sea por decisión propia o por inactividad.

    Recordad que, si vais a ausentaros durante un tiempo prolongado, es aconsejable activar el modo hiatus para evitar la eliminación automática.

    Gracias por cuidar vuestro espacio y el de la comunidad.
    Esta semana, 18 personajes han abandonado la plataforma, ya sea por decisión propia o por inactividad. Recordad que, si vais a ausentaros durante un tiempo prolongado, es aconsejable activar el modo hiatus para evitar la eliminación automática. Gracias por cuidar vuestro espacio y el de la comunidad. 💛
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  • —Tengo mucha hambre,no he comido desde que llegue al mundo de los humanos,nadie me contrata por ser demasiado "joven",bola de pendejos,tengo 18 años demoniacos,lo cuales son 38 años humanos..

    —El estomago de Asriel rugia cada vez mas fuerte,sus fuerzas se desvanecian y su mente solo se centraba en comer algo—

    —No puedo mas...tendre dinero a las buenas o a las malas..
    —Tengo mucha hambre,no he comido desde que llegue al mundo de los humanos,nadie me contrata por ser demasiado "joven",bola de pendejos,tengo 18 años demoniacos,lo cuales son 38 años humanos.. —El estomago de Asriel rugia cada vez mas fuerte,sus fuerzas se desvanecian y su mente solo se centraba en comer algo— —No puedo mas...tendre dinero a las buenas o a las malas..
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  • Muy feliz hoy es mi cumpleaños número 18 me siento emocionado y feliz
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