๐๐๐๐ ๐ง๐ฐ๐ณ ๐ข ๐ฏ๐ช๐จ๐ฉ๐ต @ ๐ต๐ฉ๐ฆ ๐ฐ๐ฑ๐ฆ๐ณ๐ข
⋅•⋅โฐโโโฝเผโพโโโฑ⋅•⋅
Hoy era una noche que Rowan esperaba con anticipación. Apenas unos días antes había recibido una invitación para la función de la ópera. La cuenta regresiva hasta el viernes la mantenía emocionada y expectante.
Afortunadamente logró conseguir un día libre en el trabajo, así que podría asistir sin complicaciones. Vistió el único vestido que tenía en su clóset y se embarcó a esa nueva ๐ข๐ท๐ฆ๐ฏ๐ต๐ถ๐ณ๐ข. Siempre había tenido una fascinación por la escena artística local, pero nunca le había surgido la oportunidad de ir a uno de esos grandilocuentes teatros.
No había comenzado la función y ya se encontraba hipnotizada por el ambiente, lleno de luces y decoraciones complejas. Una vez encontró su asiento, observó el que estaba vacío a su costado.
“๐á๐ด๐ต๐ช๐ฎ๐ข”, pensó ella. Quien la había invitado ya le había advertido de su posible ausencia, aún así, hubiese sido ideal compartir esa experiencia. Sacudió su cabeza de un lado a otro, disipando cualquier pensamiento negativo y decidida a disfrutar de la noche a pesar de todo.
Horas después, Rowan saldría completamente satisfecha, complacida, con su cariño por las artes más vivo que nunca y con una calidez recorriéndole todo su ser mientras caminaba por las calles nocturnas en dirección a su apartamento, tarareando una de las últimas canciones de la obra y meciendo su cuerpo lentamente de un lado a otro.
Fue una noche ๐ช๐ฏ๐ฐ๐ญ๐ท๐ช๐ฅ๐ข๐ฃ๐ญ๐ฆ.
Definitivamente algún día tenía que volver a ese teatro.
๐๐๐๐ ๐ง๐ฐ๐ณ ๐ข ๐ฏ๐ช๐จ๐ฉ๐ต @ ๐ต๐ฉ๐ฆ ๐ฐ๐ฑ๐ฆ๐ณ๐ข
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Hoy era una noche que Rowan esperaba con anticipación. Apenas unos días antes había recibido una invitación para la función de la ópera. La cuenta regresiva hasta el viernes la mantenía emocionada y expectante.
Afortunadamente logró conseguir un día libre en el trabajo, así que podría asistir sin complicaciones. Vistió el único vestido que tenía en su clóset y se embarcó a esa nueva ๐ข๐ท๐ฆ๐ฏ๐ต๐ถ๐ณ๐ข. Siempre había tenido una fascinación por la escena artística local, pero nunca le había surgido la oportunidad de ir a uno de esos grandilocuentes teatros.
No había comenzado la función y ya se encontraba hipnotizada por el ambiente, lleno de luces y decoraciones complejas. Una vez encontró su asiento, observó el que estaba vacío a su costado.
“๐á๐ด๐ต๐ช๐ฎ๐ข”, pensó ella. Quien la había invitado ya le había advertido de su posible ausencia, aún así, hubiese sido ideal compartir esa experiencia. Sacudió su cabeza de un lado a otro, disipando cualquier pensamiento negativo y decidida a disfrutar de la noche a pesar de todo.
Horas después, Rowan saldría completamente satisfecha, complacida, con su cariño por las artes más vivo que nunca y con una calidez recorriéndole todo su ser mientras caminaba por las calles nocturnas en dirección a su apartamento, tarareando una de las últimas canciones de la obra y meciendo su cuerpo lentamente de un lado a otro.
Fue una noche ๐ช๐ฏ๐ฐ๐ญ๐ท๐ช๐ฅ๐ข๐ฃ๐ญ๐ฆ.
Definitivamente algún día tenía que volver a ese teatro.