• ❝𝐴 𝑣𝑒𝑐𝑒𝑠 𝑝𝑖𝑒𝑛𝑠𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑜́ 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑒𝑧 𝑙𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑡𝑒𝑛𝑒𝑐𝑖𝑜́: 𝑙𝑎𝑠 𝘩𝑜𝑟𝑎𝑠, 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑑𝑖𝑗𝑒 𝑦 𝑎𝑝𝑟𝑒𝑛𝑑𝜄́ 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑒𝑙𝑙𝑎, 𝑖𝑛𝑐𝑙𝑢𝑠𝑜 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑛𝑒𝑟𝑎 𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑖 𝑠𝑖𝑙𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜 𝑒𝑚𝑝𝑒𝑧𝑜́ 𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎𝑟 𝑠𝑢 𝑛𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒.

    𝑃𝑒𝑟𝑜 𝑜𝑙𝑣𝑖𝑑𝑜́ 𝑎𝑙𝑔𝑜. 𝑀𝑒 𝑑𝑒𝑗𝑜́ 𝑎𝑞𝑢𝜄́, 𝑡𝑜𝑑𝑎𝑣𝜄́𝑎 𝑙𝑙𝑒𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑎, 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑢𝑛𝑎 𝑐𝑎𝑠𝑎 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑦𝑎 𝑛𝑜 𝑣𝑖𝑣𝑒 𝑛𝑎𝑑𝑖𝑒, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑟𝑡𝑎 𝑠𝑖𝑔𝑢𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑖𝑒́𝑛𝑑𝑜𝑠𝑒 𝘩𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑠𝑢 𝑎𝑢𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎.

    𝑌 𝑙𝑜 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑛̃𝑜 𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑠𝑒́ 𝑠𝑖 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑚𝑒 𝑎𝑏𝑎𝑛𝑑𝑜𝑛𝑎𝑠𝑡𝑒, 𝑜 𝑠𝑖 𝑠𝑖𝑔𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜, 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑢́𝑛 𝑚𝑜𝑑𝑜, 𝑙𝑜 𝑢́𝑙𝑡𝑖𝑚𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑡𝑒𝑛𝑒𝑐𝑒.❞
    ❝𝐴 𝑣𝑒𝑐𝑒𝑠 𝑝𝑖𝑒𝑛𝑠𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑜́ 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑙𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑢𝑛𝑎 𝑣𝑒𝑧 𝑙𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑡𝑒𝑛𝑒𝑐𝑖𝑜́: 𝑙𝑎𝑠 𝘩𝑜𝑟𝑎𝑠, 𝑙𝑎𝑠 𝑝𝑎𝑙𝑎𝑏𝑟𝑎𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑑𝑖𝑗𝑒 𝑦 𝑎𝑝𝑟𝑒𝑛𝑑𝜄́ 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑒𝑙𝑙𝑎, 𝑖𝑛𝑐𝑙𝑢𝑠𝑜 𝑙𝑎 𝑚𝑎𝑛𝑒𝑟𝑎 𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑖 𝑠𝑖𝑙𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜 𝑒𝑚𝑝𝑒𝑧𝑜́ 𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑛𝑢𝑛𝑐𝑖𝑎𝑟 𝑠𝑢 𝑛𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒. 𝑃𝑒𝑟𝑜 𝑜𝑙𝑣𝑖𝑑𝑜́ 𝑎𝑙𝑔𝑜. 𝑀𝑒 𝑑𝑒𝑗𝑜́ 𝑎𝑞𝑢𝜄́, 𝑡𝑜𝑑𝑎𝑣𝜄́𝑎 𝑙𝑙𝑒𝑛𝑜 𝑑𝑒 𝑒𝑙𝑙𝑎, 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑢𝑛𝑎 𝑐𝑎𝑠𝑎 𝑑𝑜𝑛𝑑𝑒 𝑦𝑎 𝑛𝑜 𝑣𝑖𝑣𝑒 𝑛𝑎𝑑𝑖𝑒, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑒𝑛 𝑙𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑐𝑎𝑑𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑟𝑡𝑎 𝑠𝑖𝑔𝑢𝑒 𝑎𝑏𝑟𝑖𝑒́𝑛𝑑𝑜𝑠𝑒 𝘩𝑎𝑐𝑖𝑎 𝑠𝑢 𝑎𝑢𝑠𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎. 𝑌 𝑙𝑜 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑛̃𝑜 𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑛𝑜 𝑠𝑒́ 𝑠𝑖 𝑠𝑖𝑚𝑝𝑙𝑒𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑚𝑒 𝑎𝑏𝑎𝑛𝑑𝑜𝑛𝑎𝑠𝑡𝑒, 𝑜 𝑠𝑖 𝑠𝑖𝑔𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑛𝑑𝑜, 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑢́𝑛 𝑚𝑜𝑑𝑜, 𝑙𝑜 𝑢́𝑙𝑡𝑖𝑚𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑡𝑒 𝑝𝑒𝑟𝑡𝑒𝑛𝑒𝑐𝑒.❞
    0 turnos 0 maullidos
  • «𝘋𝘪𝘮𝘦 𝘢 𝘥𝘰𝘯𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘪𝘳, 𝘺𝘰 𝘵𝘦 𝘭𝘭𝘦𝘷𝘢𝘳𝘦́, 𝘣𝘢𝘣𝘺 𝘨𝘪𝘳𝘭. 𝘋𝘦𝘫𝘢 𝘥𝘦 𝘫𝘶𝘨𝘢𝘳, 𝘮𝜄́𝘳𝘢𝘮𝘦, 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘰𝘺 𝘢𝘲𝘶𝜄́. 𝘊𝘢𝘳𝘪𝘯̃𝘰, 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘰 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘳𝘭𝘰 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘦𝘭𝘭𝘰𝘴.
    𝘌𝘳𝘦𝘴 𝘮𝜄́ 𝘴𝘪𝘳𝘦𝘯𝘢, 𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘮𝜄́ 𝘓𝘰𝘳𝘦𝘭𝘦𝘪, 𝘮𝜄́ 𝘮𝘶𝘴𝘢. » 𝐋𝐞𝐭'𝐬 𝐁𝐞 𝐇𝐨𝐧𝐞𝐬𝐭.
    «𝘋𝘪𝘮𝘦 𝘢 𝘥𝘰𝘯𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘪𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘪𝘳, 𝘺𝘰 𝘵𝘦 𝘭𝘭𝘦𝘷𝘢𝘳𝘦́, 𝘣𝘢𝘣𝘺 𝘨𝘪𝘳𝘭. 𝘋𝘦𝘫𝘢 𝘥𝘦 𝘫𝘶𝘨𝘢𝘳, 𝘮𝜄́𝘳𝘢𝘮𝘦, 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘦𝘴𝘵𝘰𝘺 𝘢𝘲𝘶𝜄́. 𝘊𝘢𝘳𝘪𝘯̃𝘰, 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘰 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘳𝘭𝘰 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘰𝘥𝘰𝘴 𝘦𝘭𝘭𝘰𝘴. 𝘌𝘳𝘦𝘴 𝘮𝜄́ 𝘴𝘪𝘳𝘦𝘯𝘢, 𝘦𝘳𝘦𝘴 𝘮𝜄́ 𝘓𝘰𝘳𝘦𝘭𝘦𝘪, 𝘮𝜄́ 𝘮𝘶𝘴𝘢. » 𝐋𝐞𝐭'𝐬 𝐁𝐞 𝐇𝐨𝐧𝐞𝐬𝐭.
    Me gusta
    1
    4 turnos 0 maullidos
  • 𝐍𝐨 𝐬𝐨𝐲 𝐭𝐮 𝐞𝐧𝐞𝐦𝐢𝐠𝐨. 𝐒𝐨𝐲 𝐞𝐥 𝐞𝐜𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐲𝐚 𝐩𝐞𝐧𝐬𝐚𝐛𝐚𝐬.
    𝐍𝐨 𝐬𝐨𝐲 𝐭𝐮 𝐞𝐧𝐞𝐦𝐢𝐠𝐨. 𝐒𝐨𝐲 𝐞𝐥 𝐞𝐜𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐲𝐚 𝐩𝐞𝐧𝐬𝐚𝐛𝐚𝐬.
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • 𝐶𝑜𝑚𝑒 𝑤𝑖𝑡ℎ 𝑚𝑒. 𝑌𝑜𝑢 𝑤𝑖𝑙𝑙 𝑏𝑒 𝑠𝑎𝑓𝑒.
    𝐶𝑜𝑚𝑒 𝑤𝑖𝑡ℎ 𝑚𝑒. 𝑌𝑜𝑢 𝑤𝑖𝑙𝑙 𝑏𝑒 𝑠𝑎𝑓𝑒.
    0 turnos 0 maullidos
  • 〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕
    ᴳᵒʳᵉ ˡᵉᵛᵉ, ˡᵉⁿᵍᵘᵃʲᵉ ᵛᵘˡᵍᵃʳ. ᴸᵉᵉʳ ᶜᵒⁿ ᵈⁱˢᶜʳᵉᶜⁱóⁿ.


    𝐒𝖾𝗌𝗂ó𐓣 #19


    Frío, mojado, empapado... dolor.

    Mucho dolor.

    Sus ojos se abrieron de golpe y la oscuridad de la habitación le dio la bienvenida. Pero no estaba sola. No hizo falta que mirara hacia sus pies para saberlo porque podía escucharlo.

    Sonido mojado y como si estuvieran masticando. El dolor se hacía más intenso a pesar que ella no se movía. Solo miraba el techo del cuarto.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑺𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒏𝒈 𝒏𝒊𝒈𝒉𝒕𝒔 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒔𝒕𝒂𝒓𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒂𝒍𝒍
    𝑷𝒂𝒚 𝒏𝒐 𝒎𝒊𝒏𝒅 𝒕𝒐 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏𝒔 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒉𝒂𝒍𝒍
    𝒀𝒆𝒂𝒉, 𝑰'𝒎 𝒏𝒖𝒎𝒃 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒏𝒐𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍
    𝑩𝒓𝒂𝒄𝒆𝒅 𝒇𝒐𝒓 𝒕𝒉𝒆 𝒇𝒂𝒍𝒍
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Pero el dolor se volvió tan intenso que no pudo aguantar más. Se sentó de golpe, viendo a esa cosa morder su pierna izquierda como si se tratara del más sabroso bocado.

    Extremidades anormalmente largas, como una sombra y con un aroma a azufre que causaba lágrimas en los ojos.

    Sintió náuseas cuando eso le devolvió la mirada, pero con una sonrisa tan larga que pudo ir de oreja a oreja si las hubiera tenido. Dientes afilados y manchados en sangre, sangre que ahora teñía su cama. Sus sábanas y su colchón absorbían cada gota que el monstruo no podía consumir.

    —V̘̪͆̂̅ư̡͕̭̇ẹ̿͋̒̕l̙͖̑̾ͣv͒̄ͭ̏̇ẹ̿͋̒̕ ā̤̓̍͘ ḑ̴̞͛̒o̯̱̊͊͢r̴̨̦͕̝ḿ̬̏ͤͅỉ͔͖̜͌r̴̨̦͕̝ A̷͙ͭͫ̕l̙͖̑̾ͣā̤̓̍͘s̠҉͍͊ͅḳ̯͍̑ͦā̤̓̍͘.

    —No... —ella negó repetidas veces con la cabeza mientras intentó alejarse de eso.

    —¡D̶͔̭̪̻U̠҉̷̙ͦÉR͉̜̎͡͠M͉̅ͮ͒ͤḚͭ̉̇͟T̨͈͗̌ͥḚͭ̉̇͟! —la orden fue acompañada con manos que torcieron la pierna de la chica con tal fuerza que quebraron ligamentos, tendones y huesos; desgarrando también músculos.

    El grito que salió por parte de ella fue desgarrador--



    —Ha sido una pesadilla, Alaska. Nada más. —la voz de la doctora sacó a la pelinegra de sus pensamientos, de su historia. Levantó la vista para observarla.

    —¿Solo... pesadilla? —estaba perpleja, ¿cómo iba a desestimar algo así tan fácil?—. Y... ¿qué hay de la herida en mi pierna? ¿Las... las mordidas?

    —Eso habrá sido algún perro con el que, quizá, te encontraste por la calle. Tu mente suprimió el recuerdo por demasiado estrés, pero el subconsciente lo llevó a una pesadilla. —la voz tan relajada y despectiva de la mujer le daban a Alaska dolores en el pecho. Un ardor que no podía calmar.

    Inhaló, entrecortado, mientras apretó los puños sobre sus propias piernas. Pero entonces... lo vio. A esa cosa. Detrás de la mujer. Riéndose.

    —N̺̻̔̆ͅā̤̓̍͘ḑ̴̞͛̒ỉ͔͖̜͌ẹ̿͋̒̕ t̲̂̓ͩ̑ẹ̿͋̒̕ c͕͗ͤ̕̕r̴̨̦͕̝ẹ̿͋̒̕ẹ̿͋̒̕... Ḛͭ̉̇͟s̠҉͍͊ͅt̲̂̓ͩ̑ás̠҉͍͊ͅ l̙͖̑̾ͣo̯̱̊͊͢c͕͗ͤ̕̕ā̤̓̍͘.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄
    𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅, 𝒂𝒎 𝑰 𝒈𝒐𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒂𝒏𝒊𝒄?
    𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄
    𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅?
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Sus labios tuvieron una rápida contracción nerviosa, apretándose de forma fugaz entre sí antes que en su mente escuchara el quebrarse de un vidrio.

    Estalló. Miles de cristales por doquier.

    —¡NO ESTOY LOCA! —se abalanzó al escritorio, subiéndolo sin esfuerzo mientras tomó una de las lapiceras que reposaban a un lado. De inmediato quiso utilizarla contra la doctora—. ¡NO ME CREEN, NO ME CREEN! ¡YO NO ESTOY LOCA! ¡USTEDES SON LOS QUE NO VEN!

    La lapicera se clavó en la carne cuando la mujer intentó cubrirse con los brazos, gritando del susto.

    —¡TODOS SON IGUALES, HIJOS DE PUTA! ¡NUNCA HACEN NADA! ¡SOLO ME DROGAN, DROGAN, DROGAN! —su frenesí fue tal que no oyó la puerta abrirse ni a los guardias entrar para sujetarla entre ambos. La obligaron a soltar la lapicera mientras la alejaron. Ella igualmente quiso defenderse y continuar... sobre todo porque el monstruo cada vez se reía más fuerte mientras la sacaban de la oficina.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝐌𝐀𝐍𝐈𝐂
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕 ᴳᵒʳᵉ ˡᵉᵛᵉ, ˡᵉⁿᵍᵘᵃʲᵉ ᵛᵘˡᵍᵃʳ. ᴸᵉᵉʳ ᶜᵒⁿ ᵈⁱˢᶜʳᵉᶜⁱóⁿ. 𝐒𝖾𝗌𝗂ó𐓣 #19 Frío, mojado, empapado... dolor. Mucho dolor. Sus ojos se abrieron de golpe y la oscuridad de la habitación le dio la bienvenida. Pero no estaba sola. No hizo falta que mirara hacia sus pies para saberlo porque podía escucharlo. Sonido mojado y como si estuvieran masticando. El dolor se hacía más intenso a pesar que ella no se movía. Solo miraba el techo del cuarto. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑺𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒏𝒈 𝒏𝒊𝒈𝒉𝒕𝒔 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒔𝒕𝒂𝒓𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒂𝒍𝒍 𝑷𝒂𝒚 𝒏𝒐 𝒎𝒊𝒏𝒅 𝒕𝒐 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏𝒔 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒉𝒂𝒍𝒍 𝒀𝒆𝒂𝒉, 𝑰'𝒎 𝒏𝒖𝒎𝒃 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒏𝒐𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝑩𝒓𝒂𝒄𝒆𝒅 𝒇𝒐𝒓 𝒕𝒉𝒆 𝒇𝒂𝒍𝒍 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Pero el dolor se volvió tan intenso que no pudo aguantar más. Se sentó de golpe, viendo a esa cosa morder su pierna izquierda como si se tratara del más sabroso bocado. Extremidades anormalmente largas, como una sombra y con un aroma a azufre que causaba lágrimas en los ojos. Sintió náuseas cuando eso le devolvió la mirada, pero con una sonrisa tan larga que pudo ir de oreja a oreja si las hubiera tenido. Dientes afilados y manchados en sangre, sangre que ahora teñía su cama. Sus sábanas y su colchón absorbían cada gota que el monstruo no podía consumir. —V̘̪͆̂̅ư̡͕̭̇ẹ̿͋̒̕l̙͖̑̾ͣv͒̄ͭ̏̇ẹ̿͋̒̕ ā̤̓̍͘ ḑ̴̞͛̒o̯̱̊͊͢r̴̨̦͕̝ḿ̬̏ͤͅỉ͔͖̜͌r̴̨̦͕̝ A̷͙ͭͫ̕l̙͖̑̾ͣā̤̓̍͘s̠҉͍͊ͅḳ̯͍̑ͦā̤̓̍͘. —No... —ella negó repetidas veces con la cabeza mientras intentó alejarse de eso. —¡D̶͔̭̪̻U̠҉̷̙ͦÉR͉̜̎͡͠M͉̅ͮ͒ͤḚͭ̉̇͟T̨͈͗̌ͥḚͭ̉̇͟! —la orden fue acompañada con manos que torcieron la pierna de la chica con tal fuerza que quebraron ligamentos, tendones y huesos; desgarrando también músculos. El grito que salió por parte de ella fue desgarrador-- —Ha sido una pesadilla, Alaska. Nada más. —la voz de la doctora sacó a la pelinegra de sus pensamientos, de su historia. Levantó la vista para observarla. —¿Solo... pesadilla? —estaba perpleja, ¿cómo iba a desestimar algo así tan fácil?—. Y... ¿qué hay de la herida en mi pierna? ¿Las... las mordidas? —Eso habrá sido algún perro con el que, quizá, te encontraste por la calle. Tu mente suprimió el recuerdo por demasiado estrés, pero el subconsciente lo llevó a una pesadilla. —la voz tan relajada y despectiva de la mujer le daban a Alaska dolores en el pecho. Un ardor que no podía calmar. Inhaló, entrecortado, mientras apretó los puños sobre sus propias piernas. Pero entonces... lo vio. A esa cosa. Detrás de la mujer. Riéndose. —N̺̻̔̆ͅā̤̓̍͘ḑ̴̞͛̒ỉ͔͖̜͌ẹ̿͋̒̕ t̲̂̓ͩ̑ẹ̿͋̒̕ c͕͗ͤ̕̕r̴̨̦͕̝ẹ̿͋̒̕ẹ̿͋̒̕... Ḛͭ̉̇͟s̠҉͍͊ͅt̲̂̓ͩ̑ás̠҉͍͊ͅ l̙͖̑̾ͣo̯̱̊͊͢c͕͗ͤ̕̕ā̤̓̍͘. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄 𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅, 𝒂𝒎 𝑰 𝒈𝒐𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒂𝒏𝒊𝒄? 𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄 𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅? ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Sus labios tuvieron una rápida contracción nerviosa, apretándose de forma fugaz entre sí antes que en su mente escuchara el quebrarse de un vidrio. Estalló. Miles de cristales por doquier. —¡NO ESTOY LOCA! —se abalanzó al escritorio, subiéndolo sin esfuerzo mientras tomó una de las lapiceras que reposaban a un lado. De inmediato quiso utilizarla contra la doctora—. ¡NO ME CREEN, NO ME CREEN! ¡YO NO ESTOY LOCA! ¡USTEDES SON LOS QUE NO VEN! La lapicera se clavó en la carne cuando la mujer intentó cubrirse con los brazos, gritando del susto. —¡TODOS SON IGUALES, HIJOS DE PUTA! ¡NUNCA HACEN NADA! ¡SOLO ME DROGAN, DROGAN, DROGAN! —su frenesí fue tal que no oyó la puerta abrirse ni a los guardias entrar para sujetarla entre ambos. La obligaron a soltar la lapicera mientras la alejaron. Ella igualmente quiso defenderse y continuar... sobre todo porque el monstruo cada vez se reía más fuerte mientras la sacaban de la oficina. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝐌𝐀𝐍𝐈𝐂 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Me gusta
    Me shockea
    5
    1 turno 0 maullidos
  • 𝐋𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧.





    El hombre habla con la urgencia de quien teme que el silencio revele demasiado. Sus palabras llegan en ráfagas desordenadas: insomnio, ansiedad, una irritación constante que dice no comprender. Intenta hilar los hechos como si fuesen síntomas de algo externo, algo que pudiera señalarse, nombrarse, tratarse.

    Frente a él, el Dr. Lecter permanece inmóvil.

    Las manos descansan entrelazadas por encima de una de sus rodillas, las cuales están cruzadas una encima de la otra. La postura es impecable, la expresión serena, casi indulgente. A primera vista parece la imagen perfecta de la atención profesional. El paciente interpreta esa quietud como paciencia. Como compasión.

    Es un error garrafal como delicado, cabe mencionar. Hannibal escucha, sí, pero no las palabras.

    Observa.

    El ritmo irregular de la respiración. La forma en que los dedos del hombre se crispan cuando menciona a su hermano. La manera casi imperceptible en que su mirada se aparta cada vez que la conversación se aproxima a algo que preferiría no mirar directamente. Las confesiones humanas rara vez se encuentran en lo que dice.

    𝑆𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑣𝑎𝑠𝑖𝑜́𝑛.

    Qué criatura más transparente, piensa Hannibal con una calma que roza lo contemplativo.

    El paciente continúa hablando, ahora más rápido, como si el simple acto de hablar pudiera mantener a raya aquello que se agita en su interior. Habla de frustración. De rabia contenida, o de una incomodidad de impulso.

    La palabra no llega siquiera a pronunciarse. No todavía.

    Hannibal inclina apenas la cabeza, observándolo como un conservador de museo examinaría una pintura antigua bajo una luz más cuidadosa. Cada grieta en la superficie revela algo del artista.

    Cada silencio revela algo del alma.

    El paciente finalmente se queda sin palabras. El aire del consultorio se aquieta, cargado con esa tensión suave que aparece cuando alguien espera ser juzgado.

    El Dr. Lecter sostiene su mirada durante un instante. Luego una leve sonrisa, tan educada como inescrutable, aparece en sus labios.

    —Es curioso —dice finalmente, con una voz baja y perfectamente cálida—.

    Una pausa elegante, casi pensativa.

    —Las personas suelen venir aquí creyendo que desean respuestas.

    Sus ojos permanecen tranquilos, atentos.

    —Pero con frecuencia... lo que realmente buscan es permiso para reconocer aquello que ya saben.
    𝐋𝐚 𝐧𝐚𝐭𝐮𝐫𝐚𝐥𝐞𝐳𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧. El hombre habla con la urgencia de quien teme que el silencio revele demasiado. Sus palabras llegan en ráfagas desordenadas: insomnio, ansiedad, una irritación constante que dice no comprender. Intenta hilar los hechos como si fuesen síntomas de algo externo, algo que pudiera señalarse, nombrarse, tratarse. Frente a él, el Dr. Lecter permanece inmóvil. Las manos descansan entrelazadas por encima de una de sus rodillas, las cuales están cruzadas una encima de la otra. La postura es impecable, la expresión serena, casi indulgente. A primera vista parece la imagen perfecta de la atención profesional. El paciente interpreta esa quietud como paciencia. Como compasión. Es un error garrafal como delicado, cabe mencionar. Hannibal escucha, sí, pero no las palabras. Observa. El ritmo irregular de la respiración. La forma en que los dedos del hombre se crispan cuando menciona a su hermano. La manera casi imperceptible en que su mirada se aparta cada vez que la conversación se aproxima a algo que preferiría no mirar directamente. Las confesiones humanas rara vez se encuentran en lo que dice. 𝑆𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑑𝑒𝑛 𝑒𝑛 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑒𝑞𝑢𝑒𝑛̃𝑜𝑠 𝑎𝑐𝑡𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑒𝑣𝑎𝑠𝑖𝑜́𝑛. Qué criatura más transparente, piensa Hannibal con una calma que roza lo contemplativo. El paciente continúa hablando, ahora más rápido, como si el simple acto de hablar pudiera mantener a raya aquello que se agita en su interior. Habla de frustración. De rabia contenida, o de una incomodidad de impulso. La palabra no llega siquiera a pronunciarse. No todavía. Hannibal inclina apenas la cabeza, observándolo como un conservador de museo examinaría una pintura antigua bajo una luz más cuidadosa. Cada grieta en la superficie revela algo del artista. Cada silencio revela algo del alma. El paciente finalmente se queda sin palabras. El aire del consultorio se aquieta, cargado con esa tensión suave que aparece cuando alguien espera ser juzgado. El Dr. Lecter sostiene su mirada durante un instante. Luego una leve sonrisa, tan educada como inescrutable, aparece en sus labios. —Es curioso —dice finalmente, con una voz baja y perfectamente cálida—. Una pausa elegante, casi pensativa. —Las personas suelen venir aquí creyendo que desean respuestas. Sus ojos permanecen tranquilos, atentos. —Pero con frecuencia... lo que realmente buscan es permiso para reconocer aquello que ya saben.
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • << 𝙄𝙉𝙎𝙏𝘼𝙂𝙍𝘼𝙈 • 𝙋𝙊𝙎𝙏 >>
    @𝗧𝗵𝗮𝗹𝘆𝗮𝘃𝗮𝗹𝗰𝗼𝘂𝗿𝘁
    “En realidad, Grecia me está sentando mejor de lo que esperaba”
    << 𝙄𝙉𝙎𝙏𝘼𝙂𝙍𝘼𝙈 • 𝙋𝙊𝙎𝙏 >> @𝗧𝗵𝗮𝗹𝘆𝗮𝘃𝗮𝗹𝗰𝗼𝘂𝗿𝘁 “En realidad, Grecia me está sentando mejor de lo que esperaba”
    Me encocora
    Me gusta
    3
    3 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    𝑰 𝒄𝒐𝒖𝒍𝒅 𝒔𝒕𝒂𝒚 𝒂𝒘𝒂𝒌𝒆 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒕𝒐 𝒉𝒆𝒂𝒓 𝒚𝒐𝒖 𝒃𝒓𝒆𝒂𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈.
    𝑾𝒂𝒕𝒄𝒉 𝒚𝒐𝒖 𝒔𝒎𝒊𝒍𝒆 𝒘𝒉𝒊𝒍𝒆 𝒚𝒐𝒖 𝒂𝒓𝒆 𝒔𝒍𝒆𝒆𝒑𝒊𝒏𝒈.
    𝑾𝒉𝒊𝒍𝒆 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒇𝒂𝒓 𝒂𝒘𝒂𝒚 𝒂𝒏𝒅 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎𝒊𝒏𝒈.
    𝑰 𝒄𝒐𝒖𝒍𝒅 𝒔𝒑𝒆𝒏𝒅 𝒎𝒚 𝒍𝒊𝒇𝒆 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒔𝒘𝒆𝒆𝒕 𝒔𝒖𝒓𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓.
    𝑰 𝒄𝒐𝒖𝒍𝒅 𝒔𝒕𝒂𝒚 𝒍𝒐𝒔𝒕 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒎𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕 𝒇𝒐𝒓𝒆𝒗𝒆𝒓.
    𝑰 𝒄𝒐𝒖𝒍𝒅 𝒔𝒕𝒂𝒚 𝒂𝒘𝒂𝒌𝒆 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒕𝒐 𝒉𝒆𝒂𝒓 𝒚𝒐𝒖 𝒃𝒓𝒆𝒂𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈. 𝑾𝒂𝒕𝒄𝒉 𝒚𝒐𝒖 𝒔𝒎𝒊𝒍𝒆 𝒘𝒉𝒊𝒍𝒆 𝒚𝒐𝒖 𝒂𝒓𝒆 𝒔𝒍𝒆𝒆𝒑𝒊𝒏𝒈. 𝑾𝒉𝒊𝒍𝒆 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒇𝒂𝒓 𝒂𝒘𝒂𝒚 𝒂𝒏𝒅 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎𝒊𝒏𝒈. 𝑰 𝒄𝒐𝒖𝒍𝒅 𝒔𝒑𝒆𝒏𝒅 𝒎𝒚 𝒍𝒊𝒇𝒆 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒔𝒘𝒆𝒆𝒕 𝒔𝒖𝒓𝒓𝒆𝒏𝒅𝒆𝒓. 𝑰 𝒄𝒐𝒖𝒍𝒅 𝒔𝒕𝒂𝒚 𝒍𝒐𝒔𝒕 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒎𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕 𝒇𝒐𝒓𝒆𝒗𝒆𝒓.
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • 𝐸𝑣𝑒𝑛 𝑑𝑟𝑎𝑔𝑜𝑛𝑠 𝑛𝑒𝑒𝑑𝑠 𝑡𝑜 𝑡𝑎𝑘𝑒 𝑠𝑜𝑚𝑒 𝑟𝑒𝑠𝑡.
    𝐸𝑣𝑒𝑛 𝑑𝑟𝑎𝑔𝑜𝑛𝑠 𝑛𝑒𝑒𝑑𝑠 𝑡𝑜 𝑡𝑎𝑘𝑒 𝑠𝑜𝑚𝑒 𝑟𝑒𝑠𝑡.
    Me gusta
    Me encocora
    10
    2 turnos 0 maullidos
  • ❝𝐸𝑙 𝑏𝑜𝑧𝑎𝑙 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑒𝑛𝑒𝑟𝑚𝑒, 𝑒𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑞𝑢𝑖𝑙𝑖𝑧𝑎𝑟 𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑚𝑎́𝑠.❞
    ❝𝐸𝑙 𝑏𝑜𝑧𝑎𝑙 𝑛𝑜 𝑒𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑒𝑛𝑒𝑟𝑚𝑒, 𝑒𝑠 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑡𝑟𝑎𝑛𝑞𝑢𝑖𝑙𝑖𝑧𝑎𝑟 𝑎 𝑙𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑚𝑎́𝑠.❞
    Me gusta
    Me endiabla
    Me shockea
    8
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados