• Lectura actual: The handmaid's tale.

    "𝑵𝒐𝒍𝒊𝒕𝒆 𝒕𝒆 𝒃𝒂𝒔𝒕𝒂𝒓𝒅𝒆𝒔 𝒄𝒂𝒓𝒃𝒐𝒓𝒖𝒏𝒅𝒐𝒓𝒖𝒎".

    DeFred, hay encanto en tu rebeldía...
    Lectura actual: The handmaid's tale. "𝑵𝒐𝒍𝒊𝒕𝒆 𝒕𝒆 𝒃𝒂𝒔𝒕𝒂𝒓𝒅𝒆𝒔 𝒄𝒂𝒓𝒃𝒐𝒓𝒖𝒏𝒅𝒐𝒓𝒖𝒎". DeFred, hay encanto en tu rebeldía...
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  • 𝑻𝒉𝒆 𝒔𝒖𝒎𝒎𝒆𝒓'𝒔 𝒘𝒊𝒍𝒅 𝒂𝒏𝒅 𝑰'𝒗𝒆 𝒃𝒆𝒆𝒏 𝒘𝒂𝒊𝒕𝒊𝒏𝒈 𝒇𝒐𝒓 𝒚𝒐𝒖 𝒂𝒍𝒍 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒕𝒊𝒎𝒆.
    𝑰 𝒂𝒅𝒐𝒓𝒆 𝒚𝒐𝒖, 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒔𝒆𝒆 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒎𝒆𝒂𝒏𝒕 𝒇𝒐𝒓 𝒎𝒆?

    ㅤㅤ𝑆𝐴𝐿𝑉𝐴𝑇𝑂𝑅𝐸

    ꜱɪᴍᴘʟᴇᴍᴇɴᴛᴇ ʟᴜᴄɪᴀɴ ꜱɪɴ ᴄᴏɴꜱᴇɢᴜɪʀ ᴅᴇᴊᴀʀ ᴇꜱᴀ ᴍᴀɴíᴀ ᴅᴇ ʀᴇᴛʀᴀᴛᴀʀ ᴀ ꜱᴜ ᴀʟᴛᴇᴢᴀ. ᴛᴇᴍᴇ ᴘᴀɢᴀʀ ᴛᴀʟ ᴀᴛʀᴇᴠɪᴍɪᴇɴᴛᴏ.
    𝑻𝒉𝒆 𝒔𝒖𝒎𝒎𝒆𝒓'𝒔 𝒘𝒊𝒍𝒅 𝒂𝒏𝒅 𝑰'𝒗𝒆 𝒃𝒆𝒆𝒏 𝒘𝒂𝒊𝒕𝒊𝒏𝒈 𝒇𝒐𝒓 𝒚𝒐𝒖 𝒂𝒍𝒍 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒕𝒊𝒎𝒆. 𝑰 𝒂𝒅𝒐𝒓𝒆 𝒚𝒐𝒖, 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒚𝒐𝒖 𝒔𝒆𝒆 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒎𝒆𝒂𝒏𝒕 𝒇𝒐𝒓 𝒎𝒆? ㅤㅤ𝑆𝐴𝐿𝑉𝐴𝑇𝑂𝑅𝐸 ꜱɪᴍᴘʟᴇᴍᴇɴᴛᴇ ʟᴜᴄɪᴀɴ ꜱɪɴ ᴄᴏɴꜱᴇɢᴜɪʀ ᴅᴇᴊᴀʀ ᴇꜱᴀ ᴍᴀɴíᴀ ᴅᴇ ʀᴇᴛʀᴀᴛᴀʀ ᴀ ꜱᴜ ᴀʟᴛᴇᴢᴀ. ᴛᴇᴍᴇ ᴘᴀɢᴀʀ ᴛᴀʟ ᴀᴛʀᴇᴠɪᴍɪᴇɴᴛᴏ.
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  • ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠.❞

    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎



    ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias.

    Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió.

    Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno.

    𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜.

    Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca.

    Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎.

    Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado.

    Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜".

    Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar.

    Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando.

    Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron.

    Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras.

    𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎.


    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ
    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ


    ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎
    ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬 ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠.❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias. Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió. Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno. 𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜. Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca. Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎. Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado. Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜". Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar. Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando. Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron. Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras. 𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎. ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎ ❜
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  • Pasó casi toda la tarde sentada en esa mesa del fondo con su café y su música, pintando nada en específico, simplemente dejó que su pincel y la "tinta especial" fluyeran.

    𝐷𝑒𝑠𝑝𝑢𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑡𝑢 𝑎𝑠𝑞𝑢𝑒𝑟𝑜𝑠𝑎 𝑠𝑎𝑛𝑔𝑟𝑒 𝑠𝑖 𝑠𝑖𝑟𝑣𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑜...

    Culminado su momento artístico se tomó el tiempo de admirar su nueva obra.
    Pasó casi toda la tarde sentada en esa mesa del fondo con su café y su música, pintando nada en específico, simplemente dejó que su pincel y la "tinta especial" fluyeran. 𝐷𝑒𝑠𝑝𝑢𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑡𝑜𝑑𝑜 𝑡𝑢 𝑎𝑠𝑞𝑢𝑒𝑟𝑜𝑠𝑎 𝑠𝑎𝑛𝑔𝑟𝑒 𝑠𝑖 𝑠𝑖𝑟𝑣𝑖𝑜 𝑑𝑒 𝑎𝑙𝑔𝑜... Culminado su momento artístico se tomó el tiempo de admirar su nueva obra.
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  • 𝗗𝗼𝘄𝗻 𝘁𝗵𝗲 𝗿𝗮𝗯𝗯𝗶𝘁 𝗵𝗼𝗹𝗲

    𝑇𝑎𝑘𝑒 𝑚𝑒, 𝑡𝑎𝑘𝑒 𝑚𝑒 𝑜𝑢𝑡𝑡𝑎 𝘩𝑒𝑟𝑒 𝑖𝑡 𝑚𝑎𝑘𝑒𝑠 𝑚𝑒 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑠𝑜, 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑠𝑜 𝑛𝑎 𝑛𝑎 𝑛𝑎𝑛𝑎 𝑛𝑎...
    𝐵𝑎𝑏𝑦, 𝑏𝑎𝑏𝑦 𝘩𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑒 𝑎𝑙𝑙 𝑐𝑟𝑎𝑧𝑦...
    𝑌𝑜𝑢 𝑑𝑜𝑛'𝑡 𝘩𝑎𝑣𝑒 𝑡𝑜 𝑤𝑜𝑟𝑟𝑦... 𝑛𝑎 𝑛𝑎 𝑛𝑎𝑛𝑎 𝑛𝑎...
    𝗗𝗼𝘄𝗻 𝘁𝗵𝗲 𝗿𝗮𝗯𝗯𝗶𝘁 𝗵𝗼𝗹𝗲 𝑇𝑎𝑘𝑒 𝑚𝑒, 𝑡𝑎𝑘𝑒 𝑚𝑒 𝑜𝑢𝑡𝑡𝑎 𝘩𝑒𝑟𝑒 𝑖𝑡 𝑚𝑎𝑘𝑒𝑠 𝑚𝑒 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑠𝑜, 𝑓𝑒𝑒𝑙 𝑠𝑜 𝑛𝑎 𝑛𝑎 𝑛𝑎𝑛𝑎 𝑛𝑎... 𝐵𝑎𝑏𝑦, 𝑏𝑎𝑏𝑦 𝘩𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑒 𝑎𝑙𝑙 𝑐𝑟𝑎𝑧𝑦... 𝑌𝑜𝑢 𝑑𝑜𝑛'𝑡 𝘩𝑎𝑣𝑒 𝑡𝑜 𝑤𝑜𝑟𝑟𝑦... 𝑛𝑎 𝑛𝑎 𝑛𝑎𝑛𝑎 𝑛𝑎...
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  • 𝟭𝘅𝟭 — 𝗕𝗿𝗶𝗻𝗴 𝗠𝗲 𝗧𝗵𝗲 𝗛𝗼𝗿𝗶𝘇𝗼𝗻

    ¿𝑆𝑒𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑢𝑛 𝑛𝑢𝑒𝑣𝑜 𝑙𝑢𝑔𝑎𝑟 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑒𝑐𝑡𝑎𝑟𝑚𝑒.ᐣ
    𝟭𝘅𝟭 — 𝗕𝗿𝗶𝗻𝗴 𝗠𝗲 𝗧𝗵𝗲 𝗛𝗼𝗿𝗶𝘇𝗼𝗻 ¿𝑆𝑒𝑟𝑎 𝑞𝑢𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑢𝑛 𝑛𝑢𝑒𝑣𝑜 𝑙𝑢𝑔𝑎𝑟 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑑𝑒𝑠𝑐𝑜𝑛𝑒𝑐𝑡𝑎𝑟𝑚𝑒.ᐣ
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  • “𝑰 𝒄𝒂𝒓𝒓𝒚 𝒂 𝒅𝒚𝒊𝒏𝒈 𝒖𝒏𝒊𝒗𝒆𝒓𝒔𝒆 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒄𝒉𝒆𝒔𝒕.”
    “𝑰 𝒄𝒂𝒓𝒓𝒚 𝒂 𝒅𝒚𝒊𝒏𝒈 𝒖𝒏𝒊𝒗𝒆𝒓𝒔𝒆 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒄𝒉𝒆𝒔𝒕.”
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  • 𝑵𝒐 𝒔é 𝒒𝒖é 𝒉𝒂𝒃𝒓á 𝒎á𝒔 𝒂𝒍𝒍á 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒂𝒔 𝒎𝒐𝒏𝒕𝒂ñ𝒂𝒔.
    𝑷𝒆𝒓𝒐 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒐 𝒅𝒆𝒎𝒂𝒔𝒊𝒂𝒅𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒎𝒑𝒐 𝒉𝒖𝒚𝒆𝒏𝒅𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒕𝒆𝒏𝒆𝒓𝒎𝒆 𝒂𝒉𝒐𝒓𝒂.
    𝑵𝒐 𝒔é 𝒒𝒖é 𝒉𝒂𝒃𝒓á 𝒎á𝒔 𝒂𝒍𝒍á 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒂𝒔 𝒎𝒐𝒏𝒕𝒂ñ𝒂𝒔. 𝑷𝒆𝒓𝒐 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒐 𝒅𝒆𝒎𝒂𝒔𝒊𝒂𝒅𝒐 𝒕𝒊𝒆𝒎𝒑𝒐 𝒉𝒖𝒚𝒆𝒏𝒅𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒕𝒆𝒏𝒆𝒓𝒎𝒆 𝒂𝒉𝒐𝒓𝒂.
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  • 𝙴𝚗 𝚞𝚗 𝚌𝚘𝚖𝚒𝚎𝚗𝚣𝚘 𝚕𝚘𝚜 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚊𝚋𝚊. 𝙲𝚊𝚍𝚊 𝚟𝚒𝚍𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚝𝚎𝚛𝚖𝚒𝚗𝚊𝚋𝚊 𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚖𝚒 𝚑𝚘𝚓𝚊, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚖𝚊𝚗𝚌𝚑𝚊 𝚗𝚞𝚎𝚟𝚊 𝚎𝚗 𝚖𝚒𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜. 𝚄𝚗𝚘. 𝙳𝚒𝚎𝚣. 𝙲𝚒𝚗𝚌𝚞𝚎𝚗𝚝𝚊. 𝙻𝚕𝚎𝚟𝚊𝚋𝚊 𝚕𝚊 𝚌𝚞𝚎𝚗𝚝𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚚𝚞𝚒𝚎𝚗 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚊 𝚞𝚗 𝚛𝚘𝚜𝚊𝚛𝚒𝚘 𝚍𝚎 𝚙𝚎𝚌𝚊𝚍𝚘𝚜, 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚕 𝚗𝚞́𝚖𝚎𝚛𝚘 𝚊𝚕𝚐𝚞́𝚗 𝚍ɪ́𝚊 𝚖𝚎 𝚍𝚒𝚎𝚛𝚊 𝚙𝚊𝚣 𝚘 𝚓𝚞𝚒𝚌𝚒𝚘.

    𝙿𝚎𝚛𝚘 𝚎𝚗 𝚊𝚕𝚐𝚞́𝚗 𝚖𝚘𝚖𝚎𝚗𝚝𝚘… 𝚍𝚎𝚓𝚎́ 𝚍𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚊𝚛. 𝚈𝚊 𝚗𝚘 𝚜𝚎́ 𝚜𝚒 𝚟𝚊𝚗 𝚙𝚘𝚛 𝚌𝚒𝚎𝚗𝚝𝚘𝚜 𝚘 𝚙𝚘𝚛 𝚖𝚒𝚕𝚎𝚜. 𝚈𝚊 𝚗𝚘 𝚒𝚖𝚙𝚘𝚛𝚝𝚊. 𝙼𝚒𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚜𝚎 𝚟𝚘𝚕𝚟𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚍𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚕𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚑𝚎𝚛𝚛𝚞𝚖𝚋𝚛𝚎 𝚢 𝚕𝚊 𝚜𝚊𝚗𝚐𝚛𝚎 𝚜𝚎𝚌𝚊, 𝚢 𝚎𝚕 𝚙𝚎𝚜𝚘 𝚢𝚊 𝚗𝚘 𝚟𝚒𝚎𝚗𝚎 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚞𝚗𝚘, 𝚜𝚒𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚓𝚞𝚗𝚝𝚘𝚜.

    𝙼𝚒𝚛𝚘 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚢𝚊 𝚗𝚘 𝚝𝚒𝚎𝚖𝚋𝚕𝚊𝚗 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚝𝚊𝚖𝚙𝚘𝚌𝚘 𝚜𝚒𝚎𝚗𝚝𝚎𝚗, 𝚢 𝚖𝚎 𝚙𝚛𝚎𝚐𝚞𝚗𝚝𝚘 𝚜𝚒 𝚝𝚘𝚍𝚊𝚟ɪ́𝚊 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚊 𝚊𝚕𝚐𝚘 𝚍𝚎𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚍𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚜𝚊𝚗𝚐𝚛𝚎 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚎𝚊 𝚛𝚎𝚊𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚖ɪ́𝚘.
    𝙴𝚗 𝚞𝚗 𝚌𝚘𝚖𝚒𝚎𝚗𝚣𝚘 𝚕𝚘𝚜 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚊𝚋𝚊. 𝙲𝚊𝚍𝚊 𝚟𝚒𝚍𝚊 𝚚𝚞𝚎 𝚝𝚎𝚛𝚖𝚒𝚗𝚊𝚋𝚊 𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚖𝚒 𝚑𝚘𝚓𝚊, 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚖𝚊𝚗𝚌𝚑𝚊 𝚗𝚞𝚎𝚟𝚊 𝚎𝚗 𝚖𝚒𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜. 𝚄𝚗𝚘. 𝙳𝚒𝚎𝚣. 𝙲𝚒𝚗𝚌𝚞𝚎𝚗𝚝𝚊. 𝙻𝚕𝚎𝚟𝚊𝚋𝚊 𝚕𝚊 𝚌𝚞𝚎𝚗𝚝𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚚𝚞𝚒𝚎𝚗 𝚕𝚕𝚎𝚟𝚊 𝚞𝚗 𝚛𝚘𝚜𝚊𝚛𝚒𝚘 𝚍𝚎 𝚙𝚎𝚌𝚊𝚍𝚘𝚜, 𝚎𝚜𝚙𝚎𝚛𝚊𝚗𝚍𝚘 𝚚𝚞𝚎 𝚎𝚕 𝚗𝚞́𝚖𝚎𝚛𝚘 𝚊𝚕𝚐𝚞́𝚗 𝚍ɪ́𝚊 𝚖𝚎 𝚍𝚒𝚎𝚛𝚊 𝚙𝚊𝚣 𝚘 𝚓𝚞𝚒𝚌𝚒𝚘. 𝙿𝚎𝚛𝚘 𝚎𝚗 𝚊𝚕𝚐𝚞́𝚗 𝚖𝚘𝚖𝚎𝚗𝚝𝚘… 𝚍𝚎𝚓𝚎́ 𝚍𝚎 𝚌𝚘𝚗𝚝𝚊𝚛. 𝚈𝚊 𝚗𝚘 𝚜𝚎́ 𝚜𝚒 𝚟𝚊𝚗 𝚙𝚘𝚛 𝚌𝚒𝚎𝚗𝚝𝚘𝚜 𝚘 𝚙𝚘𝚛 𝚖𝚒𝚕𝚎𝚜. 𝚈𝚊 𝚗𝚘 𝚒𝚖𝚙𝚘𝚛𝚝𝚊. 𝙼𝚒𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚜𝚎 𝚟𝚘𝚕𝚟𝚒𝚎𝚛𝚘𝚗 𝚍𝚎𝚕 𝚌𝚘𝚕𝚘𝚛 𝚍𝚎 𝚕𝚊 𝚑𝚎𝚛𝚛𝚞𝚖𝚋𝚛𝚎 𝚢 𝚕𝚊 𝚜𝚊𝚗𝚐𝚛𝚎 𝚜𝚎𝚌𝚊, 𝚢 𝚎𝚕 𝚙𝚎𝚜𝚘 𝚢𝚊 𝚗𝚘 𝚟𝚒𝚎𝚗𝚎 𝚍𝚎 𝚌𝚊𝚍𝚊 𝚞𝚗𝚘, 𝚜𝚒𝚗𝚘 𝚍𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚘𝚜 𝚓𝚞𝚗𝚝𝚘𝚜. 𝙼𝚒𝚛𝚘 𝚎𝚜𝚝𝚊𝚜 𝚖𝚊𝚗𝚘𝚜 𝚚𝚞𝚎 𝚢𝚊 𝚗𝚘 𝚝𝚒𝚎𝚖𝚋𝚕𝚊𝚗 𝚙𝚎𝚛𝚘 𝚝𝚊𝚖𝚙𝚘𝚌𝚘 𝚜𝚒𝚎𝚗𝚝𝚎𝚗, 𝚢 𝚖𝚎 𝚙𝚛𝚎𝚐𝚞𝚗𝚝𝚘 𝚜𝚒 𝚝𝚘𝚍𝚊𝚟ɪ́𝚊 𝚚𝚞𝚎𝚍𝚊 𝚊𝚕𝚐𝚘 𝚍𝚎𝚋𝚊𝚓𝚘 𝚍𝚎 𝚝𝚘𝚍𝚊 𝚎𝚜𝚝𝚊 𝚜𝚊𝚗𝚐𝚛𝚎 𝚚𝚞𝚎 𝚜𝚎𝚊 𝚛𝚎𝚊𝚕𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚖ɪ́𝚘.
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  • Raven Hwang
    𝖺𝗇𝗇𝗒𝖾𝗈𝗇𝗀𝗁𝖺𝗌𝖾𝗒𝗈﹗
    𝖻𝗂𝖾𝗇𝗏𝖾𝗇𝗂𝖽𝖺﹗
    [nebula_pink_tiger_109] 𝖺𝗇𝗇𝗒𝖾𝗈𝗇𝗀𝗁𝖺𝗌𝖾𝗒𝗈﹗ 𝖻𝗂𝖾𝗇𝗏𝖾𝗇𝗂𝖽𝖺﹗
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