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ค๐ฃ๐ฅ๐๐ ๐๐ฅ ๐๐ก๐๐จ๐๐ก๐ง๐ฅ๐ข
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คโธป ๐ธ๐ฅ๐ก๐๐๐๐ก๐ ๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐ข๐๐๐ก๐๐ ๐๐ ๐ป๐๐๐ ๐ฆ
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Dean Winchester, ๐๐๐ ๐๐๐โ๐๐๐ ๐๐ 12 ๐๐ ๐ด๐๐๐๐ ๐๐ 2024. โธป
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๐ซ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
A ese enclave le había llevado su necesidad de despejar la mente, de salir de aquella deprimente habitación del motel, para seguir pensando en lo mismo pero al menos con una cerveza delante de él y el ruido de todo un bar de fondo.
Ruido que se amortigua ligeramente cuando un distraído Dean, que sentado en un taburete, se apoyaba en la barra, con el codo izquierdo, mientras su mano derecha jugaba con un botellín de cerveza ya vacío, nota un suave movimiento a su lado.
Sin poder evitarlo levanta la mirada, dirigiéndola a la recién llegada y recorriéndola de arriba abajo, de manera disimulada, o así lo consideraba él.
Después de aquel examen, y tras alzar las cejas ligeramente, se gira hacia el camarero antes de que se fuera y le enseña su botella vacía.
— Ponme lo mismo que a ella.—
Tras lo cual su atención vuelve a la joven.
— Felicidades, has conseguido la atención de todo el mundo, soy Dean, por cierto.—
๐ฏ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
La voz masculina llamó la atención de la tríbrida, quien ladeó ligeramente la cabeza. Obviamente no había sido consciente del repaso que la mirada del mayor le había hecho, por lo que lo siguiente que hizo Hope fue más bien un acto de curiosidad que un pulso…
Los ojos azules repasaron el cuerpo masculino. Si aquello se viera desde fuera, en una serie de televisión resultaría hasta cómico y el espectador reiría al pensar: míralos, son iguales…
La mirada azul de la Mikaelson recorrió al Winchester de arriba abajo, desde su rostro y aquellos sinceros ojos verdes, hasta su regazo ya que estaba acomodado en aquel taburete del bar. No quedaba duda de que era un tío alto, tenia hombros anchos y la suficiente confianza en si mismo como para hablar a una chica en un bar. Obviamente llevaba haciendo aquello muchos años, y debía saber perfectamente que Hope había pasado la edad legal para beber. Un experto que no caería en el apuro de hacer algo ilegal… Al menos de esa índole.
Pues… Si hay algo más fino que el oído de un vampiro tríbrido es su olfato y el de Hope era… como un puñetero detector de mentiras. Era capaz de oler las pequeñas partículas de sangre, de sudor, de transferencia de al menos una docena de seres sobrenaturales. Olía igual que los viejos diarios de Alaric Saltzman.
Un cazador.
Y Hope no era estúpida.
-Bueno…-se encogió de hombros y miró ligeramente a su alrededor- Lo mío nunca ha sido pasar desapercibida, tengo encanto. ¿Qué puedo decir?
La tríbrida alargó su mano y se la tendió suavemente.
-Hope -se presentó también. Y cuando el camarero puso un vaso de bourbon también delante de Dean ella señaló este con la mirada- Veo que tenemos el mismo refinado gusto en licores… -tomó su propio vaso y lo alzó levemente para brindar con el contrario.
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ค[BxbyDriver], ๐๐๐ ๐๐๐โ๐๐๐ ๐๐ 12 ๐๐ ๐ด๐๐๐๐ ๐๐ 2024. โธป
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๐ซ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
A ese enclave le había llevado su necesidad de despejar la mente, de salir de aquella deprimente habitación del motel, para seguir pensando en lo mismo pero al menos con una cerveza delante de él y el ruido de todo un bar de fondo.
Ruido que se amortigua ligeramente cuando un distraído Dean, que sentado en un taburete, se apoyaba en la barra, con el codo izquierdo, mientras su mano derecha jugaba con un botellín de cerveza ya vacío, nota un suave movimiento a su lado.
Sin poder evitarlo levanta la mirada, dirigiéndola a la recién llegada y recorriéndola de arriba abajo, de manera disimulada, o así lo consideraba él.
Después de aquel examen, y tras alzar las cejas ligeramente, se gira hacia el camarero antes de que se fuera y le enseña su botella vacía.
— Ponme lo mismo que a ella.—
Tras lo cual su atención vuelve a la joven.
— Felicidades, has conseguido la atención de todo el mundo, soy Dean, por cierto.—
๐ฏ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
La voz masculina llamó la atención de la tríbrida, quien ladeó ligeramente la cabeza. Obviamente no había sido consciente del repaso que la mirada del mayor le había hecho, por lo que lo siguiente que hizo Hope fue más bien un acto de curiosidad que un pulso…
Los ojos azules repasaron el cuerpo masculino. Si aquello se viera desde fuera, en una serie de televisión resultaría hasta cómico y el espectador reiría al pensar: míralos, son iguales…
La mirada azul de la Mikaelson recorrió al Winchester de arriba abajo, desde su rostro y aquellos sinceros ojos verdes, hasta su regazo ya que estaba acomodado en aquel taburete del bar. No quedaba duda de que era un tío alto, tenia hombros anchos y la suficiente confianza en si mismo como para hablar a una chica en un bar. Obviamente llevaba haciendo aquello muchos años, y debía saber perfectamente que Hope había pasado la edad legal para beber. Un experto que no caería en el apuro de hacer algo ilegal… Al menos de esa índole.
Pues… Si hay algo más fino que el oído de un vampiro tríbrido es su olfato y el de Hope era… como un puñetero detector de mentiras. Era capaz de oler las pequeñas partículas de sangre, de sudor, de transferencia de al menos una docena de seres sobrenaturales. Olía igual que los viejos diarios de Alaric Saltzman.
Un cazador.
Y Hope no era estúpida.
-Bueno…-se encogió de hombros y miró ligeramente a su alrededor- Lo mío nunca ha sido pasar desapercibida, tengo encanto. ¿Qué puedo decir?
La tríbrida alargó su mano y se la tendió suavemente.
-Hope -se presentó también. Y cuando el camarero puso un vaso de bourbon también delante de Dean ella señaló este con la mirada- Veo que tenemos el mismo refinado gusto en licores… -tomó su propio vaso y lo alzó levemente para brindar con el contrario.