• -Desde cuando nos hacen hacer papeleo si vamos a misiones solos sin permiso -Un leve suspiro salio de su interior mientras dejaba caer su cuerpo de golpe en el colchón -Es tan agotador, aunque sin duda alguna fue muy divertido, no me arrepiento.
    -Desde cuando nos hacen hacer papeleo si vamos a misiones solos sin permiso -Un leve suspiro salio de su interior mientras dejaba caer su cuerpo de golpe en el colchón -Es tan agotador, aunque sin duda alguna fue muy divertido, no me arrepiento.
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  • En las profundidades
    Fandom Resident Evil
    Categoría Acción
    Si bien aquella situación no podía considerarse positiva, si podía ser afortunada. Podía sentir sus extremidades, su cuerpo estaba aturdido y mareado, pero entero y por lo poco que podía distinguir entre su nublada visión, estaba ilesa.
    Las ganas de vomitar persistian mientras recorría la habitación oscura con la mirada.
    Apenas era capaz de distinguir el sonido de las gotas del techo y el tenue resplandor que se filtraba desde el exterior que no le daba ningún tipo de alivio.

    Un movimiento forzado y lento para intentar ayudar a su visión le dejo claro que sus opciones eran horriblemente limitadas, pues estaba tan bien atada en una camisa de fuerza que no era capaz de calmar el frío que calaba hasta sus huesos.

    Ninguno de sus pensamientos lograba asentarse, con una idea aplastando la otra antes de que siquiera pudiera tomar forma. "Sedantes" fue lo único que tenía sentido entre todo su delirio mental, pareciendo le cómico el hecho de estar atrapada como una verdadera lunática.

    Con un empujón violento, ignorando totalmente la condición actual de su cuerpo intento ponerse de pie de una vez, con un resultado desastroso. Su cuerpo impacto sobre el suelo con un sonido seco y un quejido fue lo único que pudo hacer mientras aguantaba las ganas de vomitar y devolver lo poco que su estómago podía expulsar.
    Los segundos se sentían como horas. El constante goteo solo hacia la situación más insoportable y como si no fuera suficiente el olor a humedad penetrante y el aroma del concreto fresco la hizo replantearse dos veces el volver a respirar profundamente.

    La simple sensación de vulnerabilidad la obligó a moverse. Se arrastró hasta quedar de rodillas, con la cabeza apuntando al suelo como si pesara una tonelada. Apretó los dientes y se obligó a incorporarse, odiando el remolino en que se había convertido el mundo. No enfocó. No pensó más. Solo dio el empujón suficiente y se puso en pie, tambaleándose como un animal moribundo.

    -Carajo.

    Atravesar la habitación hasta la fuente de luz fue una travesía que bien podía sentirse como horas entre paradas y arcadas que no llegaban más que a un malestar constante. Para cuándo consiguió llegar a la puerta, tuvo una pelea contra la extraña manija que estaba tan suelta que cada que la rozaba con los seguros de la camisa de fuerza parecía estar a punto de caerse.

    -Abrete maldita sea...
    Si bien aquella situación no podía considerarse positiva, si podía ser afortunada. Podía sentir sus extremidades, su cuerpo estaba aturdido y mareado, pero entero y por lo poco que podía distinguir entre su nublada visión, estaba ilesa. Las ganas de vomitar persistian mientras recorría la habitación oscura con la mirada. Apenas era capaz de distinguir el sonido de las gotas del techo y el tenue resplandor que se filtraba desde el exterior que no le daba ningún tipo de alivio. Un movimiento forzado y lento para intentar ayudar a su visión le dejo claro que sus opciones eran horriblemente limitadas, pues estaba tan bien atada en una camisa de fuerza que no era capaz de calmar el frío que calaba hasta sus huesos. Ninguno de sus pensamientos lograba asentarse, con una idea aplastando la otra antes de que siquiera pudiera tomar forma. "Sedantes" fue lo único que tenía sentido entre todo su delirio mental, pareciendo le cómico el hecho de estar atrapada como una verdadera lunática. Con un empujón violento, ignorando totalmente la condición actual de su cuerpo intento ponerse de pie de una vez, con un resultado desastroso. Su cuerpo impacto sobre el suelo con un sonido seco y un quejido fue lo único que pudo hacer mientras aguantaba las ganas de vomitar y devolver lo poco que su estómago podía expulsar. Los segundos se sentían como horas. El constante goteo solo hacia la situación más insoportable y como si no fuera suficiente el olor a humedad penetrante y el aroma del concreto fresco la hizo replantearse dos veces el volver a respirar profundamente. La simple sensación de vulnerabilidad la obligó a moverse. Se arrastró hasta quedar de rodillas, con la cabeza apuntando al suelo como si pesara una tonelada. Apretó los dientes y se obligó a incorporarse, odiando el remolino en que se había convertido el mundo. No enfocó. No pensó más. Solo dio el empujón suficiente y se puso en pie, tambaleándose como un animal moribundo. -Carajo. Atravesar la habitación hasta la fuente de luz fue una travesía que bien podía sentirse como horas entre paradas y arcadas que no llegaban más que a un malestar constante. Para cuándo consiguió llegar a la puerta, tuvo una pelea contra la extraña manija que estaba tan suelta que cada que la rozaba con los seguros de la camisa de fuerza parecía estar a punto de caerse. -Abrete maldita sea...
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  • Jean se había tomado un tiempo libre fuera de su oficina, sin embargo, no salió a caminar ni a estirarse. Aprovechó para ir a la arena de entrenamiento con los Caballeros de Favonius. Miró el entrenamiento de ellos detenidamente miró errores, fallas casi de inmediato.

    -Deberé regañar a Kaeya. Los está consintiendo demasiado...

    Al escuchar a la Gran Maestra, los caballeros se tensaron, se pusieron en posición de firmes y saludaron en coro a la maestra. Ella, no sonrió, por primera vez, pudo haber respondido con aquella sonrisa amable con la que siempre saludaba, pero era preocupante lo que vio. Caminó por las escaleras bajando a la arena dejando que su paso firme resonara sobre el suelo de piedra.

    -Agradezco su disposición y su esfuerzo para mejorar enormemente. Sin embargo, no están siendo óptimos. ¿Dónde está Kaeya? -Dijo mientras buscaba al peli azul con la mirada-.

    +E-el Capitán Ka-Kaeya... dijo: "Consideren esto una prueba de iniciativa. Si necesitan que esté aquí para entrenar, entonces ya van retrasados".

    -.....

    Jean puso sus dedos en el puente de su nariz cerrando los ojos emitiendo un profundo suspiro "Me las va a pagar", pensó de inmediato, el caballero se puso nervioso y tragó seco.

    -No están en problemas. Pero vamos a organizar algunas cosas. Los movimientos que están usando carecen de funcionalidad, son movimientos muertos, eso al final cansa al cuerpo, para cuando necesitan responder ya hicieron seis o siente movimientos entre estocada, dejan mucho espacio, no hay una buena guardia.

    Después de irlos corrigiendo e indicando los movimientos que deberían hacer. Jean los puso a prueba. Tomó a siete caballeros en el centro de la arena. La Gran Maestra se enfrentó a todos al mismo tiempo, movimientos fluidos, elegantes, casi automáticos, instinto desarrollado y entrenamiento pulido juntos, esquivaba, bloqueaba, aprovechaba la fuerza de ellos y sus errores para usar el mínimo de fuerza necesario. Todos terminaron derrotados en el suelo, agotados, Jean, en el centro con a penas dos gotas de sudor en su frente por el sol.

    +N-no puede ser...no puede haber tanta diferente...
    Dijeron algunos. Los caballeros expectantes fuera de la arena murmuraban, otros silbaban por ver en acción a la Maestra porque casi nunca pasaba ello.

    -¿Ven lo que les dije?...Tienen "programado" la mala rutina que estuvieron haciendo. Comiencen desde cero con los ejercicios que les puse hasta que se les haga un hábito. Los errores que comentan aquí serán su sentencia en el campo de batalla. No quiero que ninguno de mis caballeros caiga.

    Los Caballeros se miraron entre ellos entendiendo una cosa, no los estaba maltratando, no los estaba humillando, les estaba enseñando, los estaba reconociendo, no como un número en las filas, como personas.

    -No quiero poner un valor a sus vidas, pero si debo hacerlo. Ninguno de ustedes puede morir en un campo de batalla hasta matar a 200 enemigos, uno menos a ello, le diré a Babara que los sane lo antes posible y los mataré yo misma. ¿Queda claro?

    Los caballeros terminaron sonriendo y riendo por el comentario, de alguna forma se habían motivado y entre risas y aplausos hubo un grito de guerra.

    -Bien. Entonces sigan con lo que les enseñé. 10 vueltas a los muros exteriores de Mondstadt, 100 estocadas y 100 bloqueos. ¡Coman, descansen, hidrátense, vayan con Sara al Gran Cazador! ¡La cuenta corre por Kaeya!.

    Jean guardó su espada mientras hablaba y llevó sus manos a la altura de su pecho dando dos aplausos fuertes para romper filas. Los caballeros gritaron, silbaron y rieron por la cuenta de Kaeya mientras se fueron a cumplir el entrenamiento. Jean ahora si sonrió y con aquella sonrisa, sacudió su ropa y caminó por la ciudad.
    Jean se había tomado un tiempo libre fuera de su oficina, sin embargo, no salió a caminar ni a estirarse. Aprovechó para ir a la arena de entrenamiento con los Caballeros de Favonius. Miró el entrenamiento de ellos detenidamente miró errores, fallas casi de inmediato. -Deberé regañar a Kaeya. Los está consintiendo demasiado... Al escuchar a la Gran Maestra, los caballeros se tensaron, se pusieron en posición de firmes y saludaron en coro a la maestra. Ella, no sonrió, por primera vez, pudo haber respondido con aquella sonrisa amable con la que siempre saludaba, pero era preocupante lo que vio. Caminó por las escaleras bajando a la arena dejando que su paso firme resonara sobre el suelo de piedra. -Agradezco su disposición y su esfuerzo para mejorar enormemente. Sin embargo, no están siendo óptimos. ¿Dónde está Kaeya? -Dijo mientras buscaba al peli azul con la mirada-. +E-el Capitán Ka-Kaeya... dijo: "Consideren esto una prueba de iniciativa. Si necesitan que esté aquí para entrenar, entonces ya van retrasados". -..... Jean puso sus dedos en el puente de su nariz cerrando los ojos emitiendo un profundo suspiro "Me las va a pagar", pensó de inmediato, el caballero se puso nervioso y tragó seco. -No están en problemas. Pero vamos a organizar algunas cosas. Los movimientos que están usando carecen de funcionalidad, son movimientos muertos, eso al final cansa al cuerpo, para cuando necesitan responder ya hicieron seis o siente movimientos entre estocada, dejan mucho espacio, no hay una buena guardia. Después de irlos corrigiendo e indicando los movimientos que deberían hacer. Jean los puso a prueba. Tomó a siete caballeros en el centro de la arena. La Gran Maestra se enfrentó a todos al mismo tiempo, movimientos fluidos, elegantes, casi automáticos, instinto desarrollado y entrenamiento pulido juntos, esquivaba, bloqueaba, aprovechaba la fuerza de ellos y sus errores para usar el mínimo de fuerza necesario. Todos terminaron derrotados en el suelo, agotados, Jean, en el centro con a penas dos gotas de sudor en su frente por el sol. +N-no puede ser...no puede haber tanta diferente... Dijeron algunos. Los caballeros expectantes fuera de la arena murmuraban, otros silbaban por ver en acción a la Maestra porque casi nunca pasaba ello. -¿Ven lo que les dije?...Tienen "programado" la mala rutina que estuvieron haciendo. Comiencen desde cero con los ejercicios que les puse hasta que se les haga un hábito. Los errores que comentan aquí serán su sentencia en el campo de batalla. No quiero que ninguno de mis caballeros caiga. Los Caballeros se miraron entre ellos entendiendo una cosa, no los estaba maltratando, no los estaba humillando, les estaba enseñando, los estaba reconociendo, no como un número en las filas, como personas. -No quiero poner un valor a sus vidas, pero si debo hacerlo. Ninguno de ustedes puede morir en un campo de batalla hasta matar a 200 enemigos, uno menos a ello, le diré a Babara que los sane lo antes posible y los mataré yo misma. ¿Queda claro? Los caballeros terminaron sonriendo y riendo por el comentario, de alguna forma se habían motivado y entre risas y aplausos hubo un grito de guerra. -Bien. Entonces sigan con lo que les enseñé. 10 vueltas a los muros exteriores de Mondstadt, 100 estocadas y 100 bloqueos. ¡Coman, descansen, hidrátense, vayan con Sara al Gran Cazador! ¡La cuenta corre por Kaeya!. Jean guardó su espada mientras hablaba y llevó sus manos a la altura de su pecho dando dos aplausos fuertes para romper filas. Los caballeros gritaron, silbaron y rieron por la cuenta de Kaeya mientras se fueron a cumplir el entrenamiento. Jean ahora si sonrió y con aquella sonrisa, sacudió su ropa y caminó por la ciudad.
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  • Aaaff... Que cansancio... He tenido mucho trabajo últimamente, tanto que tengo que traer papeleo para la casa; esto es agotador...
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  • *Tomó el teléfono de su novia Nicole Thompson y se tomó una fotografía para que cuando entre a la galería de fotos, se encuentre con la foto tomada por su Sucubo.*
    *Tomó el teléfono de su novia [nicole_goth] y se tomó una fotografía para que cuando entre a la galería de fotos, se encuentre con la foto tomada por su Sucubo.* :STK-19:
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  • Alessandro salió de la habitación de Theo. Aquella conversación había sido una total pérdida de tiempo. Él había intentado ser amable, tenderle la mano a alguien a quien, por un instante, consideró uno de los suyos y esa persona, decidió, nuevamente, escupirle en la cara. Para Alessandro las oportunidades ya se habían agotado, jamás daba una segunda y en este caso, su límite ya se había sobrepasado.

    Fingiendo haber perdido su teléfono, pidió prestado el teléfono de la central de enfermeras para llamar a sus padres.

    Hola mamá, todo salió mal, necesito que recojas el obsequio que habíamos preparado para la fiesta de luces del barrio, quiero que sea inolvidable para todos los asistentes. Suerte con la operación, nos vemos a la hora del té. Gracias mamá, te amo.

    Dio las gracias a la enfermera y se fue tranquilamente.
    Alessandro salió de la habitación de Theo. Aquella conversación había sido una total pérdida de tiempo. Él había intentado ser amable, tenderle la mano a alguien a quien, por un instante, consideró uno de los suyos y esa persona, decidió, nuevamente, escupirle en la cara. Para Alessandro las oportunidades ya se habían agotado, jamás daba una segunda y en este caso, su límite ya se había sobrepasado. Fingiendo haber perdido su teléfono, pidió prestado el teléfono de la central de enfermeras para llamar a sus padres. 📲 Hola mamá, todo salió mal, necesito que recojas el obsequio que habíamos preparado para la fiesta de luces del barrio, quiero que sea inolvidable para todos los asistentes. Suerte con la operación, nos vemos a la hora del té. Gracias mamá, te amo. Dio las gracias a la enfermera y se fue tranquilamente.
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  • *Lili había ido a estar tranquila en las alturas sin terminar de un edificio, cuando de la nada un ataque llego directo a la joven, al momento soltó los pockys qué traía consigo, logrando que estos se esparcieran, Lilithia sacaba su arma bloqueado el ataque, dirigiendo su mirada al lugar donde fue lanzado. *

    No deja descansar, tuve un día agotador..

    *Dijo agitado su espada, esperando que el enemigo se mostrará o ir tras su búsqueda. *
    *Lili había ido a estar tranquila en las alturas sin terminar de un edificio, cuando de la nada un ataque llego directo a la joven, al momento soltó los pockys qué traía consigo, logrando que estos se esparcieran, Lilithia sacaba su arma bloqueado el ataque, dirigiendo su mirada al lugar donde fue lanzado. * No deja descansar, tuve un día agotador.. *Dijo agitado su espada, esperando que el enemigo se mostrará o ir tras su búsqueda. *
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    May you hear me call, even as my shadow fades into thin air?

    Will you hear me call, call your name into the void, for you?

    Can you hear me call, holding on to floating sand, falling from my hands?

    Even if forgotten, I'm still here

    Dandelion drifting flow, wandering all alone, caught in undertow, nowhere I could go

    Wings floating snow, writhing they would go, warping stars untold, darkness that enflods

    Petals falling slow, all we ever hold, one drop of greed so pure and so true, only one reason why seeds will grow.

    Tears and petals know, searching all alone in the world below, that sound won't let go

    Inhale silence shards, the purest sound of voice begins to crack

    Old dreams, memories ripe, they're rotted sweet, the blood runs cold and black

    Keeping on echoes clash, through the cracking gaps, breaking mashing overlap

    Just meant to forget it, let it go, I will feel what must be known...

    Like drifting petals gone, all upon a journey fading to grey

    Shadows melting slow, beyond them all, into the haze gone astray

    A voice is calling true, drawn by fate to where you go faraway

    Wandering on and on, phantom's fading shade
    May you hear me call, even as my shadow fades into thin air? Will you hear me call, call your name into the void, for you? Can you hear me call, holding on to floating sand, falling from my hands? Even if forgotten, I'm still here Dandelion drifting flow, wandering all alone, caught in undertow, nowhere I could go Wings floating snow, writhing they would go, warping stars untold, darkness that enflods Petals falling slow, all we ever hold, one drop of greed so pure and so true, only one reason why seeds will grow. Tears and petals know, searching all alone in the world below, that sound won't let go Inhale silence shards, the purest sound of voice begins to crack Old dreams, memories ripe, they're rotted sweet, the blood runs cold and black Keeping on echoes clash, through the cracking gaps, breaking mashing overlap Just meant to forget it, let it go, I will feel what must be known... Like drifting petals gone, all upon a journey fading to grey Shadows melting slow, beyond them all, into the haze gone astray A voice is calling true, drawn by fate to where you go faraway Wandering on and on, phantom's fading shade
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  • Estuvo toda la noche cuidando del pequeño Élian para que su esposa pudiera descansar, jamás pensó que ser padre sería tan duro. Al amanecer estaba tan agotado que fue inevitable que cayera rendido en el sofá, estaba en una posición sumamente incómoda, pero tenía tanto sueño que poco le importaba.

    El bebé dormía plácidamente en la cuna, así pasaron las horas en un abrir y cerrar de ojos o, al menos así sería hasta que el llanto de su cría terminara por despertarlo de nuevo más temprano que tarde.
    Estuvo toda la noche cuidando del pequeño Élian para que su esposa pudiera descansar, jamás pensó que ser padre sería tan duro. Al amanecer estaba tan agotado que fue inevitable que cayera rendido en el sofá, estaba en una posición sumamente incómoda, pero tenía tanto sueño que poco le importaba. El bebé dormía plácidamente en la cuna, así pasaron las horas en un abrir y cerrar de ojos o, al menos así sería hasta que el llanto de su cría terminara por despertarlo de nuevo más temprano que tarde.
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  • Los días transcurrieron sobre las aguas interminables del océano Pacífico. El velero avanzaba impulsado por el viento, lejos de las rutas comerciales y de cualquier lugar donde el culto pudiera encontrarlos.

    Sin embargo, un nuevo problema comenzaba a surgir. Las provisiones se estaban agotando. Las botellas de agua eran cada vez menos. Las conservas ocupaban apenas una esquina del compartimiento de carga. Pueden aguantar unos días más. Pero deben encontrar tierra firme cuanto antes.Unknown Nami
    Los días transcurrieron sobre las aguas interminables del océano Pacífico. El velero avanzaba impulsado por el viento, lejos de las rutas comerciales y de cualquier lugar donde el culto pudiera encontrarlos. Sin embargo, un nuevo problema comenzaba a surgir. Las provisiones se estaban agotando. Las botellas de agua eran cada vez menos. Las conservas ocupaban apenas una esquina del compartimiento de carga. Pueden aguantar unos días más. Pero deben encontrar tierra firme cuanto antes.[Uni_Darkness_Softspot] [legend_opal_hare_231]
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