• Se dice que el trono demoníaco nunca permanece vacío para siempre. Cuando una era termina, otra comienza, y en algún rincón del mundo surge alguien dispuesto a desafiar el destino. El camino hacia la corona no está marcado por la nobleza ni por la sangre heredada, sino por la determinación de seguir avanzando cuando todos los demás se detienen. A través de batallas, pérdidas y decisiones que cambiarán el curso de innumerables vidas, una sola voluntad se alzará sobre las demás. Y cuando llegue ese día, el mundo conocerá el nacimiento de un nuevo Rey Demonio.
    Se dice que el trono demoníaco nunca permanece vacío para siempre. Cuando una era termina, otra comienza, y en algún rincón del mundo surge alguien dispuesto a desafiar el destino. El camino hacia la corona no está marcado por la nobleza ni por la sangre heredada, sino por la determinación de seguir avanzando cuando todos los demás se detienen. A través de batallas, pérdidas y decisiones que cambiarán el curso de innumerables vidas, una sola voluntad se alzará sobre las demás. Y cuando llegue ese día, el mundo conocerá el nacimiento de un nuevo Rey Demonio.
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    ¡Bienvenid@s a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D:

    ㅤㅤ¡Eros !
    Raza:
    Fandom:


    ㅤㅤ¡Amy Miller !
    Raza: Humana
    Fandom: FreeRol
    Luchadora profesional - actriz

    ㅤㅤ¡Isabelle M Lightwood!
    Raza: Nefilim/Híbrida
    Fandom: Cazadores de sombras
    Cazadora de demonios

    Es un placer teneros por aquí . Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad.

    Recursos útiles para empezar:

    Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines

    Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711

    GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades

    Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793

    Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS

    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    ✨ ¡Bienvenid@s a FicRol! ✨ Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D: ㅤㅤ¡[eclipse_crimson_snake_871]! 🔒 🧬 Raza: 👾 Fandom: 💼 ㅤㅤ¡[glimmer_beryl_buffalo_444]! 🧬 Raza: Humana 👾 Fandom: FreeRol 💼 Luchadora profesional - actriz ㅤㅤ¡[blaze_blue_mule_887]! 🧬 Raza: Nefilim/Híbrida 👾 Fandom: Cazadores de sombras 💼 Cazadora de demonios Es un placer teneros por aquí 🍂. Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol. 🧙‍♀️ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad. 🔎 Recursos útiles para empezar: ✨ Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines ✨ Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 ✨ GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades ✨ Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D ✨ Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 ✨ Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS ¡Nos vemos en el Inicio! 🍁 #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
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  • — ¿Es en serio, pulgoso del demonio? ¿Qué hiciste para que te entambaran, desgraciado? Yo no te dí esa educación. (?) Mierda, ¿de dónde voy a sacar dinero para tu "fianza", eh?
    — ¿Es en serio, pulgoso del demonio? ¿Qué hiciste para que te entambaran, desgraciado? Yo no te dí esa educación. (?) Mierda, ¿de dónde voy a sacar dinero para tu "fianza", eh?
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  • Raghela

    *Se adentró en el bosque de noche en búsqueda de una demonio sucubo que al parecer se encarga de cazar otro tipos de seres, sintió curiosidad para ver qué tan fuerte era y si es posible, sacar algo de provecho en ese encuentro, así que simplemente esperó la llegada de ella, ya a sabiendas de que suele rondar por los bosques.*
    [Raghe.la] *Se adentró en el bosque de noche en búsqueda de una demonio sucubo que al parecer se encarga de cazar otro tipos de seres, sintió curiosidad para ver qué tan fuerte era y si es posible, sacar algo de provecho en ese encuentro, así que simplemente esperó la llegada de ella, ya a sabiendas de que suele rondar por los bosques.*
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  • Esta mujer es un buen recipiente
    Usaré su cuerpo para traer vida de nuevo al demonio de la lujuria
    Esta mujer es un buen recipiente Usaré su cuerpo para traer vida de nuevo al demonio de la lujuria
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  • —Hmmm si. Un grave caso de Nekosis aguda.

    —Pero sinceramente: vaya a ver a un doctor porque solo soy un demonio con bata. No tengo la más mínima idea de lo que le sucede (?)
    —Hmmm si. Un grave caso de Nekosis aguda. —Pero sinceramente: vaya a ver a un doctor porque solo soy un demonio con bata. No tengo la más mínima idea de lo que le sucede (?)
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  • El Reencuentro.
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    Primera parte: https://ficrol.com/posts/384516

    El dolor seguía aumentando y apenas podía mantenerme en pie. Mi respiración era agitada y sentía que algo dentro de mí intentaba escapar. Fue entonces cuando las vi, eran dos enormes alas negras que surgieron de mi espalda envueltas en una oleada de mana oscuro. Di un delante por puro reflejo.

    -¿Qué *****...?-

    Aquellas cosas eran enormes. Parecían alas de murciélago pertenecientes a una bestia, no a una demonio noble como yo. Intenté moverlas y para mi sorpresa, respondieron de inmediato. Un impulso repentino me arrancó del suelo y salí disparada hacia arriba.

    -¡Aaaaah!

    Por un instante pensé que iba a caer, pero mi cuerpo se estabilizó solo. Las alas obedecían mis movimientos como si siempre hubieran estado ahí. Atravesé el techo destruido de la biblioteca y me elevé sobre el castillo.

    El viento golpeó mi rostro, abajo podía ver una ciudad gigantesca, miles de luces, torres extrañas y calles iluminadas. Habian extraños vehículos moviéndose como si fueran criaturas mecánicas.

    Nunca había visto nada parecido, era hermoso y aterrador, ahí comprendí que no estaba en casa, este no era mi mundo.

    Seguí volando hasta alejarme del castillo y finalmente descendí en un lugar que parecía un parque. Durante horas luché contra mi propio cuerpo. Una y otra vez intentaba contener aquella energía que amenazaba con desgarrarme desde dentro. Cuando finalmente logré estabilizarme, mi forma cambió.

    Miré mis manos normales. un poco mas tranquila miré mi reflejo en el agua de una fuente cercana y sentí vergüenza. No tenía cuernos, no tenía alas. No tenía nada, parecía una descornada, la casta más baja y despreciada de mi mundo.

    Apreté los dientes con rabia, era humillante. -Papá, Mamá... denme fuerza.- *Susurre tratando de contener mis lagrimas, pero no era tiempo de llorar, si quería sobrevivir tendría que soportarlo.

    Los días siguientes fueron un infierno. Utilicé mi magia para someter a una humana y obligarla a servirme. Me proporcionó ropa, comida y un lugar donde ocultarme. Mientras ella dormía o realizaba las tareas que le ordenaba, yo pasaba horas intentando controlar aquella nueva condición.

    Mi verdadera forma demoníaca había cambiado, ya no era la demonio noble que había sido. Lo que aparecía cuando perdía el control era algo mucho peor, una especie de demonio bestia gigante, una monstruosidad, una Kyojin.

    Cada día conseguía mantener la apariencia humana durante más tiempo, aunque el esfuerzo seguía siendo agotador.

    Fue varios días después cuando ocurrió, caminaba sola por el mismo parque durante la noche. Había logrado mantener mi forma humana durante casi todo el día y comenzaba a pensar que finalmente estaba adaptándome a ese mundo pero entonces apareció.

    Un enorme pilar de luz bajo desde el cielo, me detuve de golpe, mi corazón comenzó a acelerarse. Podía sentirla, aquella energía la reconocía porque era la misma presencia que había percibido en el castillo.

    La misma que emanaban las reliquias prohibidas que mi familia resguardaba por su peligros poder, el poder Ishtar.

    Era tan intenso que me revolvió el estómago, mis ojos se entrecerraron, toda la rabia acumulada durante aquellos días volvió de golpe.

    Ellos me habían traído aquí, me secuestraron de mi hogar, ahora me daba cuenta que mi madre también habida sido secuestrada como yo. Ellos la tenian, me la quitaron hace 70 años, ellos eran los responsables de todo, esos malditos Ishtar.

    Mi cuerpo reaccionó, el mana explotó a mi alrededor, mis huesos crujieron, mis alas surgieron nuevamente, mis manos volvieron a deformarse pero esta vez no me asustaban, estas cosas horribles me iban a servir para pelear contra ellos. Senti una gran emoción, por fin podría vengarme. Este deseo de luchar hizo que mi tamaño aumentara hasta superar los dos metros. La forma Kyojin había regresado y ahora tenia la altura de mi madre.

    Sin perder un segundo mas batí mis alas y me lancé hacia el origen de aquella energía, atravesé el cielo nocturno a toda velocidad hasta localizar dos figuras, eran dos mujeres. Una de cabello azul y la otra de cabello rosa.

    Las observé desde el aire, no parecían gran cosa, la de cabello rosa tenía unos cuernos pequeños, tan pequeños que en mi mundo habría sido considerada una simple astilla, una demonio de rango inferior. Y sin embargo ambas desprendían aquella energía maldita. Mi mana explotó alrededor de mi cuerpo c mientras descendía frente a ellas. El suelo tembló cuando aterricé, mis alas se extendieron detrás de mí y mis ojos brillaron con furia.

    -Así que aquí están...- Una sonrisa de desprecio apareció en mi rostro. -Díganme algo, sucias Ishtar... ¿Por qué me trajeron a este mundo?

    Lombard Queen Azraeth Akane Qᵘᵉᵉⁿ Ishtar Veythra Lili Queen Ishtar
    Primera parte: https://ficrol.com/posts/384516 El dolor seguía aumentando y apenas podía mantenerme en pie. Mi respiración era agitada y sentía que algo dentro de mí intentaba escapar. Fue entonces cuando las vi, eran dos enormes alas negras que surgieron de mi espalda envueltas en una oleada de mana oscuro. Di un delante por puro reflejo. -¿Qué *****...?- Aquellas cosas eran enormes. Parecían alas de murciélago pertenecientes a una bestia, no a una demonio noble como yo. Intenté moverlas y para mi sorpresa, respondieron de inmediato. Un impulso repentino me arrancó del suelo y salí disparada hacia arriba. -¡Aaaaah! Por un instante pensé que iba a caer, pero mi cuerpo se estabilizó solo. Las alas obedecían mis movimientos como si siempre hubieran estado ahí. Atravesé el techo destruido de la biblioteca y me elevé sobre el castillo. El viento golpeó mi rostro, abajo podía ver una ciudad gigantesca, miles de luces, torres extrañas y calles iluminadas. Habian extraños vehículos moviéndose como si fueran criaturas mecánicas. Nunca había visto nada parecido, era hermoso y aterrador, ahí comprendí que no estaba en casa, este no era mi mundo. Seguí volando hasta alejarme del castillo y finalmente descendí en un lugar que parecía un parque. Durante horas luché contra mi propio cuerpo. Una y otra vez intentaba contener aquella energía que amenazaba con desgarrarme desde dentro. Cuando finalmente logré estabilizarme, mi forma cambió. Miré mis manos normales. un poco mas tranquila miré mi reflejo en el agua de una fuente cercana y sentí vergüenza. No tenía cuernos, no tenía alas. No tenía nada, parecía una descornada, la casta más baja y despreciada de mi mundo. Apreté los dientes con rabia, era humillante. -Papá, Mamá... denme fuerza.- *Susurre tratando de contener mis lagrimas, pero no era tiempo de llorar, si quería sobrevivir tendría que soportarlo. Los días siguientes fueron un infierno. Utilicé mi magia para someter a una humana y obligarla a servirme. Me proporcionó ropa, comida y un lugar donde ocultarme. Mientras ella dormía o realizaba las tareas que le ordenaba, yo pasaba horas intentando controlar aquella nueva condición. Mi verdadera forma demoníaca había cambiado, ya no era la demonio noble que había sido. Lo que aparecía cuando perdía el control era algo mucho peor, una especie de demonio bestia gigante, una monstruosidad, una Kyojin. Cada día conseguía mantener la apariencia humana durante más tiempo, aunque el esfuerzo seguía siendo agotador. Fue varios días después cuando ocurrió, caminaba sola por el mismo parque durante la noche. Había logrado mantener mi forma humana durante casi todo el día y comenzaba a pensar que finalmente estaba adaptándome a ese mundo pero entonces apareció. Un enorme pilar de luz bajo desde el cielo, me detuve de golpe, mi corazón comenzó a acelerarse. Podía sentirla, aquella energía la reconocía porque era la misma presencia que había percibido en el castillo. La misma que emanaban las reliquias prohibidas que mi familia resguardaba por su peligros poder, el poder Ishtar. Era tan intenso que me revolvió el estómago, mis ojos se entrecerraron, toda la rabia acumulada durante aquellos días volvió de golpe. Ellos me habían traído aquí, me secuestraron de mi hogar, ahora me daba cuenta que mi madre también habida sido secuestrada como yo. Ellos la tenian, me la quitaron hace 70 años, ellos eran los responsables de todo, esos malditos Ishtar. Mi cuerpo reaccionó, el mana explotó a mi alrededor, mis huesos crujieron, mis alas surgieron nuevamente, mis manos volvieron a deformarse pero esta vez no me asustaban, estas cosas horribles me iban a servir para pelear contra ellos. Senti una gran emoción, por fin podría vengarme. Este deseo de luchar hizo que mi tamaño aumentara hasta superar los dos metros. La forma Kyojin había regresado y ahora tenia la altura de mi madre. Sin perder un segundo mas batí mis alas y me lancé hacia el origen de aquella energía, atravesé el cielo nocturno a toda velocidad hasta localizar dos figuras, eran dos mujeres. Una de cabello azul y la otra de cabello rosa. Las observé desde el aire, no parecían gran cosa, la de cabello rosa tenía unos cuernos pequeños, tan pequeños que en mi mundo habría sido considerada una simple astilla, una demonio de rango inferior. Y sin embargo ambas desprendían aquella energía maldita. Mi mana explotó alrededor de mi cuerpo c mientras descendía frente a ellas. El suelo tembló cuando aterricé, mis alas se extendieron detrás de mí y mis ojos brillaron con furia. -Así que aquí están...- Una sonrisa de desprecio apareció en mi rostro. -Díganme algo, sucias Ishtar... ¿Por qué me trajeron a este mundo? [Lombard_9] [akane_qi] [Lili.Queen]
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  • El portal se abrió como una herida en la hechura del mundo.

    El hombre fue arrancado de dondequiera que hubiese estado y arrojado a través de aquella luz impía. Su cuerpo se retorció en el tránsito. La carne pareció olvidar su forma. Los huesos crujieron como ramas secas bajo el peso de una tormenta invisible.

    Un poder inmenso despertó en su interior. No era una llama ni un río. Era algo más antiguo. Más vasto. La energía manó de él sin obediencia y la piedra se quebró bajo sus pies. Cráteres surgieron en la roca desnuda. Las escalinatas temblaron. El aire se llenó de polvo y fragmentos que flotaban alrededor de su figura como satélites errantes.

    Cuando el resplandor menguó, contempló el lugar. Escaleras sin término, ascendían hacia unas puertas colosales cuya sola presencia parecía desafiar la razón de los hombres. Las puertas del TRIUNVIRATO aguardaban inmóviles bajo una luz pálida.

    El demonio de renombrado linaje ajustó el sombrero oscuro sobre su cabeza. Su cabello, amarillo como trigo bajo cierto fulgor y blanco como ceniza bajo otro, danzaba con las corrientes invisibles de aquel reino extraño. Sobre su hombro descansaba una espada extensa y terrible. El filo parecía capaz de partir la misma noche.

    Comenzó a subir. Sus pasos resonaron en el vacío.

    ○Bueno, bueno... ¿dónde estoy?

    El acento británico se deslizó en el aire. Las puertas se abrieron. Y entonces ocurrió...el cambio. Fue súbito y cruel. Sintió los huesos doblarse dentro de su carne. Su espalda se arqueó. Los músculos se contrajeron. El rostro que durante eras había poseído la perfección temible de los demonios superiores comenzó a marchitarse.

    Las facciones divinas se hundieron y palidecieron como un fantasma. La piel adquirió los signos de una edad que jamás había conocido. Cuando terminó, donde antes se hallaba una belleza capaz de doblegar reyes y encender guerras, permanecía el semblante envejecido. Un hombre que los mortales habrían juzgado cercano a los cuarenta años. Llevó una mano a su rostro. Sus dedos temblaban.

    ○¿Mi cuerpo...? ¿Qué le pasa a mi cuerpo?

    Había miedo en su voz. Miedo verdadero. Entonces la luz regresó y lo envolvió. El mundo desapareció y apareció en otro. Un sitio desconocido.

    ○¡Hermana! ¿Dónde estás?

    El grito brotó de su garganta. Movió la espada por puro instinto. El acero cortó el aire con violencia. Era el gesto de alguien preparado para matar ejércitos enteros con tal de proteger a una sola persona. Mas algo se quebró. Un dolor insoportable recorrió su brazo. Escuchó el sonido. Decenas de fracturas. Los huesos estallaron bajo la piel. Cayó de rodillas. La espada golpeó el suelo. Respiró con dificultad, luego alzó la vista. Y habló.

    ○Por la virtud, la historia y el poder que me confiere el peso de mi padre... Azraeth... te ordeno volver a ser mi mano. El aire permaneció inmóvil. Durante un instante no ocurrió nada. Después la carne comenzó a moverse. Los fragmentos óseos regresaron a su sitio. Los tendones se reconstruyeron. La piel se cerró y la mano volvió a existir. Lombard la observó. Abrió los dedos y los cerró, volvió a abrirlos. Ni una sola herida. Ni una sola cicatriz. Se incorporó lentamente.

    Miró la extremidad restaurada como si contemplara un milagro imposible. Luego observó el mundo que lo rodeaba. Y por primera vez, el demonio quedó sin voz.

    ○Esto... esto es...

    Permaneció allí, inmóvil bajo la luz desconocida, mientras el universo se desplegaba ante sus ojos como un libro cuya primera página acababa de abrirse.
    El portal se abrió como una herida en la hechura del mundo. El hombre fue arrancado de dondequiera que hubiese estado y arrojado a través de aquella luz impía. Su cuerpo se retorció en el tránsito. La carne pareció olvidar su forma. Los huesos crujieron como ramas secas bajo el peso de una tormenta invisible. Un poder inmenso despertó en su interior. No era una llama ni un río. Era algo más antiguo. Más vasto. La energía manó de él sin obediencia y la piedra se quebró bajo sus pies. Cráteres surgieron en la roca desnuda. Las escalinatas temblaron. El aire se llenó de polvo y fragmentos que flotaban alrededor de su figura como satélites errantes. Cuando el resplandor menguó, contempló el lugar. Escaleras sin término, ascendían hacia unas puertas colosales cuya sola presencia parecía desafiar la razón de los hombres. Las puertas del TRIUNVIRATO aguardaban inmóviles bajo una luz pálida. El demonio de renombrado linaje ajustó el sombrero oscuro sobre su cabeza. Su cabello, amarillo como trigo bajo cierto fulgor y blanco como ceniza bajo otro, danzaba con las corrientes invisibles de aquel reino extraño. Sobre su hombro descansaba una espada extensa y terrible. El filo parecía capaz de partir la misma noche. Comenzó a subir. Sus pasos resonaron en el vacío. ○Bueno, bueno... ¿dónde estoy? El acento británico se deslizó en el aire. Las puertas se abrieron. Y entonces ocurrió...el cambio. Fue súbito y cruel. Sintió los huesos doblarse dentro de su carne. Su espalda se arqueó. Los músculos se contrajeron. El rostro que durante eras había poseído la perfección temible de los demonios superiores comenzó a marchitarse. Las facciones divinas se hundieron y palidecieron como un fantasma. La piel adquirió los signos de una edad que jamás había conocido. Cuando terminó, donde antes se hallaba una belleza capaz de doblegar reyes y encender guerras, permanecía el semblante envejecido. Un hombre que los mortales habrían juzgado cercano a los cuarenta años. Llevó una mano a su rostro. Sus dedos temblaban. ○¿Mi cuerpo...? ¿Qué le pasa a mi cuerpo? Había miedo en su voz. Miedo verdadero. Entonces la luz regresó y lo envolvió. El mundo desapareció y apareció en otro. Un sitio desconocido. ○¡Hermana! ¿Dónde estás? El grito brotó de su garganta. Movió la espada por puro instinto. El acero cortó el aire con violencia. Era el gesto de alguien preparado para matar ejércitos enteros con tal de proteger a una sola persona. Mas algo se quebró. Un dolor insoportable recorrió su brazo. Escuchó el sonido. Decenas de fracturas. Los huesos estallaron bajo la piel. Cayó de rodillas. La espada golpeó el suelo. Respiró con dificultad, luego alzó la vista. Y habló. ○Por la virtud, la historia y el poder que me confiere el peso de mi padre... Azraeth... te ordeno volver a ser mi mano. El aire permaneció inmóvil. Durante un instante no ocurrió nada. Después la carne comenzó a moverse. Los fragmentos óseos regresaron a su sitio. Los tendones se reconstruyeron. La piel se cerró y la mano volvió a existir. Lombard la observó. Abrió los dedos y los cerró, volvió a abrirlos. Ni una sola herida. Ni una sola cicatriz. Se incorporó lentamente. Miró la extremidad restaurada como si contemplara un milagro imposible. Luego observó el mundo que lo rodeaba. Y por primera vez, el demonio quedó sin voz. ○Esto... esto es... Permaneció allí, inmóvil bajo la luz desconocida, mientras el universo se desplegaba ante sus ojos como un libro cuya primera página acababa de abrirse.
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    — 𝙍𝙤𝙡 𝙘𝙤𝙣: Alastor
    — 𝙇𝙪𝙜𝙖𝙧: Algún punto del anillo del orgullo.
    — 𝙀𝙨𝙩𝙚 𝙧𝙤𝙡 𝙥𝙚𝙧𝙩𝙚𝙣𝙚𝙘𝙚 𝙖𝙡 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙩𝙚.

    Había días tontos, y tontos todos los días. Esa frase se hacía más latente que nunca en el hecho desde que, Vox suplantó a, que se suponía que era el Vox de aquella realidad, había ignorado brutalmente a Alastor. Pues no le interesaba, todo lo que aquel Vox quería era vivir tranquilo con sus V.

    Algo que el demonio de la radio no parecía entender ya que cada vez aumentaban más sus provocaciones, cuanto más insistía Alastor, menos paciencia le quedaba a Vox. Ese día debía acudir al palacio de Lucifer a alimentarse de su sangre para contener aquella afección que había azotado su dimensión entera hasta destruirla por completo. Podría haberse trasladado a la velocidad de la luz a través del corriente eléctrico pero ese día le apetecía tomárselo con más calma, por lo que sencillamente ni coche agarró. Solo un paseo. Pero, nunca imaginó que sería interrumpido y menos por nada más ni nada menos que Alastor.

    —¿Es que nunca te cansas?—preguntó con voz áspera, manos tras la espalda y enarcando una resignada ceja. Y es que, dado que Vox tenía la protección de Lu en cuanto a lo de venir de otra dimensión, Habia ocasiones que ni le apetecía disimular. Y esa, era una de esas ocasiones.
    — 𝙍𝙤𝙡 𝙘𝙤𝙣: [eclipse_teal_mule_272] — 𝙇𝙪𝙜𝙖𝙧: Algún punto del anillo del orgullo. — 𝙀𝙨𝙩𝙚 𝙧𝙤𝙡 𝙥𝙚𝙧𝙩𝙚𝙣𝙚𝙘𝙚 𝙖𝙡 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙚𝙣𝙩𝙚. Había días tontos, y tontos todos los días. Esa frase se hacía más latente que nunca en el hecho desde que, Vox suplantó a, que se suponía que era el Vox de aquella realidad, había ignorado brutalmente a Alastor. Pues no le interesaba, todo lo que aquel Vox quería era vivir tranquilo con sus V. Algo que el demonio de la radio no parecía entender ya que cada vez aumentaban más sus provocaciones, cuanto más insistía Alastor, menos paciencia le quedaba a Vox. Ese día debía acudir al palacio de Lucifer a alimentarse de su sangre para contener aquella afección que había azotado su dimensión entera hasta destruirla por completo. Podría haberse trasladado a la velocidad de la luz a través del corriente eléctrico pero ese día le apetecía tomárselo con más calma, por lo que sencillamente ni coche agarró. Solo un paseo. Pero, nunca imaginó que sería interrumpido y menos por nada más ni nada menos que Alastor. —¿Es que nunca te cansas?—preguntó con voz áspera, manos tras la espalda y enarcando una resignada ceja. Y es que, dado que Vox tenía la protección de Lu en cuanto a lo de venir de otra dimensión, Habia ocasiones que ni le apetecía disimular. Y esa, era una de esas ocasiones.
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  • Derrota absoluta:

    ○Cuánta razón...

    Yacía Zelkova en decúbito supino sobre la nieve y neblina. Su gorra reposaba a un costado, el puño crispado con férrea porfía. Los ojos, enrojecidos por los vasos reventados, contemplaban el vacío mientras los copos descendían y fenecían sobre su rostro inmóvil.

    A pocos pasos se divisaba una silueta borrosa. El varón emitió un gruñido gutural cuando su hueso quebrantado volvió a encajar con un chasquido ominoso.

    ○Kakulkm... Eres más jodido de lo que imaginaba. Por todos los demonios, no es extraño que los de rango inferior tuvieran tantos problemas en darte caza.

    Se desperezó de un lado a otro.

    ○En otros tiempos me habrías dado la muerte. Te lo aseguro. Hace mucho que no gozaba de una batalla de tal calibre.

    Mas Zelkova despertó de súbito. El desmayo le había vedado oír palabra alguna. El desconocido avanzó y, sin advertirlo, aplastó la gorra del clérigo bajo su bota.

    ○En fin. Te empeñaste demasiado a la investigación. Cualquier necio habría retrocedido, pero tú seguiste hurgando y hurgando. Y ahora he de matarte.

    Se acuclilló junto a él con gesto zahiriente.

    ○No te sientas mal. Aquel a quien llamas Mr. M mostró interés en tu persona. Lo bastante para enviarme.

    Luego se incorporó.

    ○Eres quien más lejos ha llegado. Al menos no tropezaste con el Recaudador de Impuestos.

    La tierra se estremeció al pronunciar aquel apelativo.

    ○Sayonara, padre Legasov.

    Descendió el pie sobre la cabeza del cura. Y todo pareció perdido. Mas fue mera falacia urdida por el propio poder de Zelkova. Una ilusión. Su testa volvió a su lugar como si jamás hubiese sido hollada.

    El sacerdote, jadeante y maltrecho, alzó la vista hacia los cielos plomizos.

    ●Esto aún no ha fenecido... mas no puedo afrontarlo en soledad. No poseo aliados; sólo tengo a Dios...

    Su voz se tornó más tenue.

    ●...y a ti, amada mía.

    Y permaneció contemplando el firmamento nevado.
    Derrota absoluta: ○Cuánta razón... Yacía Zelkova en decúbito supino sobre la nieve y neblina. Su gorra reposaba a un costado, el puño crispado con férrea porfía. Los ojos, enrojecidos por los vasos reventados, contemplaban el vacío mientras los copos descendían y fenecían sobre su rostro inmóvil. A pocos pasos se divisaba una silueta borrosa. El varón emitió un gruñido gutural cuando su hueso quebrantado volvió a encajar con un chasquido ominoso. ○Kakulkm... Eres más jodido de lo que imaginaba. Por todos los demonios, no es extraño que los de rango inferior tuvieran tantos problemas en darte caza. Se desperezó de un lado a otro. ○En otros tiempos me habrías dado la muerte. Te lo aseguro. Hace mucho que no gozaba de una batalla de tal calibre. Mas Zelkova despertó de súbito. El desmayo le había vedado oír palabra alguna. El desconocido avanzó y, sin advertirlo, aplastó la gorra del clérigo bajo su bota. ○En fin. Te empeñaste demasiado a la investigación. Cualquier necio habría retrocedido, pero tú seguiste hurgando y hurgando. Y ahora he de matarte. Se acuclilló junto a él con gesto zahiriente. ○No te sientas mal. Aquel a quien llamas Mr. M mostró interés en tu persona. Lo bastante para enviarme. Luego se incorporó. ○Eres quien más lejos ha llegado. Al menos no tropezaste con el Recaudador de Impuestos. La tierra se estremeció al pronunciar aquel apelativo. ○Sayonara, padre Legasov. Descendió el pie sobre la cabeza del cura. Y todo pareció perdido. Mas fue mera falacia urdida por el propio poder de Zelkova. Una ilusión. Su testa volvió a su lugar como si jamás hubiese sido hollada. El sacerdote, jadeante y maltrecho, alzó la vista hacia los cielos plomizos. ●Esto aún no ha fenecido... mas no puedo afrontarlo en soledad. No poseo aliados; sólo tengo a Dios... Su voz se tornó más tenue. ●...y a ti, amada mía. Y permaneció contemplando el firmamento nevado.
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