• ♡: Leo tenía veintiún años cuando por fin encontró una forma de decir su nombre sin que sonara a una disculpa. Había pasado mucho tiempo desde el diagnóstico, desde aquella palabra clínica y absurda que los médicos usaron para nombrar su condición, "una alteración rarísima del metabolismo que lo hacía depender de la sangre humana para sobrevivir". No era una metáfora ni una invención suya, era una realidad y una necesidad física.

    Al principio nada parecía fuera de lo común, fué un niño "normal", uno que se desmayaba con facilidad, que enfermaba seguido, hasta que a los trece años su cuerpo empezó a fallar de maneras que nadie entendía. La sangre en pequeñas cantidades y controladas lo mantenía con vida. Sin ella, su corazón se volvía lento, su vista se nublaba y el mundo parecía alejarse como si estuviera hundiéndose en agua oscura.

    El problema no fue la condición, fueron las personas. A los dieciséis años, Leo todavía creía que podía ocultarlo. Que si caminaba con la cabeza baja y si fingía normalidad, el mundo le permitiría existir en silencio, pero se equivocó.

    Aquella tarde, hace cinco años, el cielo estaba gris y el patio trasero de la escuela olía a tierra mojada, es un recuerdo vívido. Leo salía por la reja lateral cuando escuchó pasos apresurados detrás de él.

    Ahí va el vampiro
    - Dijo una voz burlona -

    - Se detuvo. No por valentía, sino porque sabía que correr solo empeoraría las cosas -

    Déjenme en paz
    - Leo murmuró sin girarse y aquellas risas lo rodearon -

    ¿Escucharon eso?
    - Dijo otro chico -
    El monstruo sabe hablar

    - Uno de ellos lo empujó contra la pared. Leo sintió el golpe seco en la espalda y el aire salirle del pecho -

    ¿Es cierto que bebes sangre?
    - Preguntó uno, acercándose demasiado -
    ¿O solo eres un enfermo asqueroso?

    No es así…
    - Leo intentó decir con la voz temblándole -
    Yo no elegí esto...

    Claro que no
    - Respondió otro, dándole un golpe en el estómago -
    Nadie elige ser una cosa tan desagradable

    - Cayó al suelo y las rodillas le ardieron al chocar con el cemento. Aquellos golpes no eran constantes, sino caóticos, como si cada uno quisiera dejar su marca. Patadas, empujones, risas -

    ¿Y si nos muerde?
    - Dijo uno fingiendo miedo -
    Capaz y nos contagia

    Míralo
    - Aañadió otro -
    Da asco, deberían encerrarte

    - Leo se cubrió la cabeza con los brazos. No lloró. Aprendió muy pronto que llorar no detenía nada. Lo que dolía no eran los golpes, sino la certeza de que, para ellos, ya no era humano -

    ¡Fué suficiente!
    - Uno de ellos gritó al final -
    Lárgate, monstruo, no te acerques a nadie normal otra vez

    Cuando se fueron, el silencio fue peor, Leo se quedó ahí unos segundos, temblando, sintiendo cómo su cuerpo pedía aquello que tanto odiaba necesitar... sangre.

    Actualmente, Leo todavía recuerda esa escena con una claridad, la vida para él no siempre fué de color rosa pero aún así hay cosas que nunca se olvidan, nunca dejó de pensar en que tal vez todas las hadas tienen el cabello de dicho color.
    ♡: Leo tenía veintiún años cuando por fin encontró una forma de decir su nombre sin que sonara a una disculpa. Había pasado mucho tiempo desde el diagnóstico, desde aquella palabra clínica y absurda que los médicos usaron para nombrar su condición, "una alteración rarísima del metabolismo que lo hacía depender de la sangre humana para sobrevivir". No era una metáfora ni una invención suya, era una realidad y una necesidad física. Al principio nada parecía fuera de lo común, fué un niño "normal", uno que se desmayaba con facilidad, que enfermaba seguido, hasta que a los trece años su cuerpo empezó a fallar de maneras que nadie entendía. La sangre en pequeñas cantidades y controladas lo mantenía con vida. Sin ella, su corazón se volvía lento, su vista se nublaba y el mundo parecía alejarse como si estuviera hundiéndose en agua oscura. El problema no fue la condición, fueron las personas. A los dieciséis años, Leo todavía creía que podía ocultarlo. Que si caminaba con la cabeza baja y si fingía normalidad, el mundo le permitiría existir en silencio, pero se equivocó. Aquella tarde, hace cinco años, el cielo estaba gris y el patio trasero de la escuela olía a tierra mojada, es un recuerdo vívido. Leo salía por la reja lateral cuando escuchó pasos apresurados detrás de él. Ahí va el vampiro - Dijo una voz burlona - - Se detuvo. No por valentía, sino porque sabía que correr solo empeoraría las cosas - Déjenme en paz - Leo murmuró sin girarse y aquellas risas lo rodearon - ¿Escucharon eso? - Dijo otro chico - El monstruo sabe hablar - Uno de ellos lo empujó contra la pared. Leo sintió el golpe seco en la espalda y el aire salirle del pecho - ¿Es cierto que bebes sangre? - Preguntó uno, acercándose demasiado - ¿O solo eres un enfermo asqueroso? No es así… - Leo intentó decir con la voz temblándole - Yo no elegí esto... Claro que no - Respondió otro, dándole un golpe en el estómago - Nadie elige ser una cosa tan desagradable - Cayó al suelo y las rodillas le ardieron al chocar con el cemento. Aquellos golpes no eran constantes, sino caóticos, como si cada uno quisiera dejar su marca. Patadas, empujones, risas - ¿Y si nos muerde? - Dijo uno fingiendo miedo - Capaz y nos contagia Míralo - Aañadió otro - Da asco, deberían encerrarte - Leo se cubrió la cabeza con los brazos. No lloró. Aprendió muy pronto que llorar no detenía nada. Lo que dolía no eran los golpes, sino la certeza de que, para ellos, ya no era humano - ¡Fué suficiente! - Uno de ellos gritó al final - Lárgate, monstruo, no te acerques a nadie normal otra vez Cuando se fueron, el silencio fue peor, Leo se quedó ahí unos segundos, temblando, sintiendo cómo su cuerpo pedía aquello que tanto odiaba necesitar... sangre. Actualmente, Leo todavía recuerda esa escena con una claridad, la vida para él no siempre fué de color rosa pero aún así hay cosas que nunca se olvidan, nunca dejó de pensar en que tal vez todas las hadas tienen el cabello de dicho color.
    0 turnos 0 maullidos
  • -El chico en la necesidas de dinero opto por hacer lo que mejor sabe hacer, matar por dinero, aunque en aquel nuevo universo ser mercenario como el suele hacerlo es ilegal, asi que entro al ejercito donde rápidamente lo admitieron, mejoraron su equipo. Dandole una nueva mascara, traje y armas, lo enviaban solo a misiones importantes, incluso lo llagaron a enviar solo, y siempre cumple. En este momento se encuentra en un edificio interrogando a alguien, para desifrar codigos de armas biologicas, asi que iba con el y le enterraba ina daga en la rodilla-

    Dime donde... estan esos codigos...ahora

    -mencionaba, pero no optenia respuesta, asi que comenzo a mover el cuchillo arrancando poco a poco aquella rodilla, se escuchaban los gritos de dolor, pero poco le importaba. Despues de unos minutos hablo. Terminando todo con un disparo en la cabeza de el contrarío, se iria de aquel edificio rapidamente y regresaria a su hogar, su equipo siempre lo conservaba asi que entraba a su departamento. Donde en la pared a lado de su puerta hay un espejo cuerpo completo, mirándose por unos minutos-

    Que te han hecho imbesil...todo lo que tienes que ocultar por unas monedas...decepcionarias a tu raza si siguieran con vida...
    -El chico en la necesidas de dinero opto por hacer lo que mejor sabe hacer, matar por dinero, aunque en aquel nuevo universo ser mercenario como el suele hacerlo es ilegal, asi que entro al ejercito donde rápidamente lo admitieron, mejoraron su equipo. Dandole una nueva mascara, traje y armas, lo enviaban solo a misiones importantes, incluso lo llagaron a enviar solo, y siempre cumple. En este momento se encuentra en un edificio interrogando a alguien, para desifrar codigos de armas biologicas, asi que iba con el y le enterraba ina daga en la rodilla- Dime donde... estan esos codigos...ahora -mencionaba, pero no optenia respuesta, asi que comenzo a mover el cuchillo arrancando poco a poco aquella rodilla, se escuchaban los gritos de dolor, pero poco le importaba. Despues de unos minutos hablo. Terminando todo con un disparo en la cabeza de el contrarío, se iria de aquel edificio rapidamente y regresaria a su hogar, su equipo siempre lo conservaba asi que entraba a su departamento. Donde en la pared a lado de su puerta hay un espejo cuerpo completo, mirándose por unos minutos- Que te han hecho imbesil...todo lo que tienes que ocultar por unas monedas...decepcionarias a tu raza si siguieran con vida...
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Solo necesito entrenar más.

    —En un descuido de los nuevos reclutas, había salido herido salvandole la vida al chico e hiriendo al delincuente.-
    Solo necesito entrenar más. —En un descuido de los nuevos reclutas, había salido herido salvandole la vida al chico e hiriendo al delincuente.-
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ͓̽T͓͓̽̽h͓͓̽̽e͓̽ C͓͓̽̽r͓͓̽̽e͓̽a͓͓̽̽t͓͓̽̽o͓͓̽̽r͓̽
    —papi, papi¡ Te consegui un ramo de rosas para ti¡ Espero que te gusten
    *Dijo el chico afeminado mientras le entregaba el ramo con entusiasmo*
    —te quiero papá¡
    [Creatorgod5] —papi, papi¡ Te consegui un ramo de rosas para ti¡ Espero que te gusten *Dijo el chico afeminado mientras le entregaba el ramo con entusiasmo* —te quiero papá¡
    Me gusta
    Me encocora
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ¡Hoy Hudson Fitzgerald y Maeve Buchanan cumplen su primer año en FicRol! ¡A por otro año, chicos! ♥
    ¡Hoy [HUDS0N] y [R0XANNE] cumplen su primer año en FicRol! ¡A por otro año, chicos! ♥
    ¡FICROLERS 3D!
    ¡DAMOS LA BIENVENIDA A TRES NUEVOS PERSONAJES 3D!

    Dad la bienvenida a:
    ¡[Van_95]!
    ¡Hudson Fitzgerald!
    ¡Maeve Buchanan!

    ¡Bienvenidos! ¡Estamos encantados de teneros en FicRol! ¡Esperamos haceros sentir como en casa y que convirtáis la plataforma en vuestro hogar aportando vuestro granito de arena roleplayer! ¡Estamos deseando conoceros y veros desarrollar vuestros personajes!

    Por favor, leed bien los lineamientos de la plataforma ya que su cumplimiento es necesario para el bienestar común y el vuestro propio: https://ficrol.com/static/guidelines

    Sabed que soy vuestra RolSage, una especie de guía y de ayuda en la plataforma para los personajes 3D. Si necesitáis cualquier cosa estoy siempre en DM y, de todos modos, en mi fanpage teneis una guías exhaustivas sobre como funciona ficrol, dadle me gusta para no perdernos nada:

    https://ficrol.com/pages/RolSage3D

    Tenemos un grupo de Personajes 3D para encontrar otros personajes que agregar, etc... ¡Solo presenta a tu personaje en una publicación! Si quieres, claro:

    https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Índice de guías:

    https://ficrol.com/blogs/147711/%C3%8DNDICE-DE-GUIAS-Y-MINIGUIAS

    En estos artículos podréis encontrar personajes 3D agrupados por fandom a los que poder seguir. Y tambien una lista de los fandoms existentes en la plataforma.

    ¡Encontrad fandoms y personajes canon y OCs!

    Personajes 3D: https://ficrol.com/blogs/181793/DIRECTORIO-PERSONAJES-3D-Y-FANDOMS

    Fandoms 3D: https://ficrol.com/blogs/151304/FANDOMS-PERSONAJES-3D-EN-FICROL

    #RolSage3D #AyudaRolSage #AyudaNuevosUsuarios
    #Personajes3D #3D #Comunidad3D
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Euihyun
    —holiiiis¡, no seas timido¡ Deberias hablar mas~ ya pareces un chico mudó.
    [spark_opal_octopus_133] —holiiiis¡, no seas timido¡ Deberias hablar mas~ ya pareces un chico mudó.
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    —Rio apaga los monitores tras una jornada impecable. Con un suspiro, se estira con los brazos en alto, liberando la tensión de sus hombros mientras cierra los ojos un instante.

    ​— Trabajo terminado... al menos el mío... —murmura, pensando de inmediato en "ese" chico desastroso que siempre requiere que ella lo rescate de sus propios errores.
    ​Decide que pasará por los mochis de coco, no solo para ella, sino para llevarle unos cuantos. Después de todo, si tiene que seguir salvándole el pellejo en la oficina, al menos quiere asegurarse de que él tenga algo dulce que lo mantenga distraído y menos propenso a causar el próximo desastre.
    —Rio apaga los monitores tras una jornada impecable. Con un suspiro, se estira con los brazos en alto, liberando la tensión de sus hombros mientras cierra los ojos un instante. ​— Trabajo terminado... al menos el mío... —murmura, pensando de inmediato en "ese" chico desastroso que siempre requiere que ella lo rescate de sus propios errores. ​Decide que pasará por los mochis de coco, no solo para ella, sino para llevarle unos cuantos. Después de todo, si tiene que seguir salvándole el pellejo en la oficina, al menos quiere asegurarse de que él tenga algo dulce que lo mantenga distraído y menos propenso a causar el próximo desastre.
    Me encocora
    5
    0 comentarios 0 compartidos
  • Las garras de la inocencia

    Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia.

    El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles.

    Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca.

    Entonces, un crujido.

    Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno.

    Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín.

    El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados.

    Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco.

    La risa de uno de los hombres se apagó de golpe.

    Un impacto seco. Brutal.

    Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo.

    +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando!

    Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron.

    +¡Es solo un niño!
    —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos!

    Se lanzó.

    Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes.

    No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto.

    +¡No puede ser… tiene una Visión!

    Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación.

    Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo.

    Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya.

    Convenció a los lobos de no matar.

    La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra.

    Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato.

    -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
    Las garras de la inocencia Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia. El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles. Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca. Entonces, un crujido. Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno. Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín. El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados. Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco. La risa de uno de los hombres se apagó de golpe. Un impacto seco. Brutal. Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo. +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando! Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron. +¡Es solo un niño! —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos! Se lanzó. Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes. No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto. +¡No puede ser… tiene una Visión! Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación. Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo. Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya. Convenció a los lobos de no matar. La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra. Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato. -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • — ¿No creen que los Samurais son bastante geniales?~.... Yo si lo creo. Weehejej!~ ♪—

    El chico de cabello azul flamenante suelta una suave risa.
    — ¿No creen que los Samurais son bastante geniales?~.... Yo si lo creo. Weehejej!~ ♪— El chico de cabello azul flamenante suelta una suave risa.
    Me gusta
    2
    9 turnos 0 maullidos
  • Y así chicos, es como quedó mi nuevo piercing! Que les parece ?

    - transmisión en vivo desde el lugar de piercings y tatuajes -(?)
    Y así chicos, es como quedó mi nuevo piercing! Que les parece ? - transmisión en vivo desde el lugar de piercings y tatuajes -(?)
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados