• ❝ 𝗘𝗹 𝗼𝗰𝗲𝗮𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗺𝗶 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗳𝗲𝗹𝗶𝘇. ❞

    –No había conocido nada más que el enorme mar azul, la arena blanca y el sol que acariciaba su piel.
    Había nacido ahí.
    Era una hija del mar.
    Pero si quería cumplir su sueño... debía irse e iniciar de cero en otro sitio.–
    ❝ 𝗘𝗹 𝗼𝗰𝗲𝗮𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗺𝗶 𝗹𝘂𝗴𝗮𝗿 𝗳𝗲𝗹𝗶𝘇. ❞ –No había conocido nada más que el enorme mar azul, la arena blanca y el sol que acariciaba su piel. Había nacido ahí. Era una hija del mar. Pero si quería cumplir su sueño... debía irse e iniciar de cero en otro sitio.–
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  • Nada mas, estoy esperando por ti cariño mio, estoy lista para solamente tu mirada.
    Nada mas, estoy esperando por ti cariño mio, estoy lista para solamente tu mirada.
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  • “De vuelta al mundo…”
    Fandom Harry Potter
    Categoría Acción
    𝓙𝑒𝑠𝑠 𝓦𝑖𝑙𝑙𝑜𝑤𝑠

    Todavía sentía el vértigo en su estómago y las náuseas. Quería vomitar. Riley levantó la mirada del lavabo hacía su reflejo en el espejo de su cuarto de baño y una pálida muchacha de cabello oscuro y ojos marrones le devolvía la mirada. Hacía menos de 20 minutos que había echado a Balt de su apartamento.

    Cerró los ojos ante otra nueva náusea, y se concentró en respirar profundamente.

    “ — Uno,... dos,... tres,... –” Respiración profunda.

    – Estoy bien… Estoy bien… – se dijo, y apretó los bordes del mueble de lavabo como si fuera su ancla a ese estado de bienestar que estaba muy lejos de ser real.

    Volvió a respirar profundamente, y a contar hasta diez. Otra vez, y una vez más. Abrió los ojos, y la Riley que esta vez le devolvía la mirada no parecía estar a punto de perder el conocimiento o de echar hasta su primera papilla. La mujer que ahora le devolvía la mirada respiraba casi con normalidad y tenía un color menos… fantasmagórico.

    – Vale… Que no cunda el pánico… Vamos a analizar la situación y decidiré si mato a Balt… ¡Al idiota de Balthazar! Si se llama así, y no me ha mentido también en eso… – el pánico parecía que iba a volver a ganar la guerra — La idiota soy yo… Una idiota de los pies a la cabeza… Red Flags. Las malditas Red Flags, una tras otra, pero nooooo…. ¡NO! Yo como estúpida que soy, voy y decido ignorarlas toooodas… Un tío interesante, alto y guapo, con acento británico en Nueva York aparece por casualidad en mi biblioteca accediendo a una cita, que no era una cita, aun teniendo pareja… Y yo soy tan idiota de acceder a una amistad cuando siempre tomo distancia… Pero nooo, en esa ocasión decido… ¡Qué leches! Soy tan idiota que, aunque él me encanta y tengo cero oportunidades, dejarle entrar en mi vida… Y ¡Sorpresa! Todo lo hace porque soy la maldita hija de Alexander Barrow, no porque realmente hayamos conectado… No… solo era un jodido trabajo.. Y lo peor es que mi padre viene a por mí… Mi padre quien debería estar en Azkaban y tiene a todo el mundo engañado… Y yo en vez de estar aquí contándole mis dramas familiares y amoroso a un maldito espejo, debería estar denunciándolo en el Macusa…–.

    El discurso dicho en voz alta le robó las fuerzas en las piernas, sintiendo como le temblaban, y pudiendo caer al suelo sino fuera porque se mantenía bien sujeta al lavamanos. Decir en voz alta lo sucedido ayudaba. Era una táctica, no solo para poder sacar todos sus pensamientos de la cabeza y que no se convirtieran en un bucle de pensamientos recurrentes, también para tomar conciencia sobre sus siguientes pasos.

    Por el momento, y lo que Riley había sacado en claro de todo lo que Bob, apodo cariñoso por el que también se dirigía a él siendo la única que lo hacía, le había confesado era que, además de haberse acercado a ella por tema laboral, sin ahondar en cuestiones sentimentales (como era que Riley estaba enamorada de él), que la persona que estaba detrás de todo era Alexander Barrow, su padre. La estaba buscando, y eso implicaba que debía de hacer algo antes de que él la encontrase. En esos momentos no podía fiarse de nadie, y eso dejaba claro que si las cosas no habían funcionado, a su manera, tendría que utilizar otras formas; hacer una denuncia oficial.

    - Vale, vale, vale… Sé lo que tengo que hacer y… respira… uff, uno, dos, tres… mantengamos la calma… – Tomó aire, y agitó las manos intentando descargar tanta tensión. Se cuadró frente al espejo y se miró directamente. – Soy Anna… – dijo con inseguridad – Soy Anna Elise… Soy Anna Elise Barrow y vengo a denunciar la desaparición de Alexander Barrow… – Asintió con menos determinación de lo que su reflejo le devolvía.

    – Soy Anna Elise Barrow, y vengo a denunciar la desaparición de Alexander Barrow. Lo siento, papá, pero has ido demasiado lejos y es hora de volver al mundo –.

    Media hora después Riley, Anna, salía de su apartamento en Nueva York con la apariencia de cualquier muggle más. Llevaba su habitual vestimenta, y su chaquetón largo y un paraguas de mano. Además, de su bolso repleto de cosas muggles. Solo una cosa nueva; su varita. Un nuevo destino, el Macusa.

    El Macusa, un edificio subterráneo en el centro de Nueva York, mucho más monumental y señorial que el británico, al menos a ojos de Riley. Imponía estar allí. No solo por sus líneas rectas y el aspecto que daba la sensación de poder y control, también porque se sentía fuera de lugar. Se sentía extraña, como si ahora realmente fuera una farsante.

    Caminó por la amplia y majestuosa sala principal intentando disimular lo perdida que se sentía. Miró los diferentes carteles que derivan a salas que se distribuían por pasillos. “Archivos, juicios, cámaras de interrogatorios, Confiscación de artefactos…”. Continuó caminando por la sala en silencio leyendo los carteles que se encontraba y evitando los brujos y magos que se cruzaba con pasos apresurados.

    Parecía que no encontraría a dónde debía ir, y que aquel lugar donde no había siquiera ventanas y parecía que todo estaba hecho para sentirte pequeño, la devoraría sin tregua. Sus pasos se volvieron erráticos mirando a una u otra columnas hasta que se chocó de pronto contra alguien.

    – Lo siento… – se disculpó, encontrando a un hombre algo mayor que ella.

    – Tranquila… ¿Necesitas ayuda? –. preguntó mirando a la joven, claramente Riley daba la impresión de estar perdida.

    – Quería… quería ir al departamento de seguridad, pero estoy un poco pérdida… – se atrevió a confesar que no sabía a donde tenía que ir, tampoco es que estuviera haciendo nada malo, y en el Macusa no tenía nada que temer. Si Alexander la buscaba, allí no entraría.

    – No se preocupe, la acompaño… – dijo, señalando un pasillo que se perdía al fondo de la sala – Yo voy una planta más abajo, pero le indicaré cómo llegar –.

    Caminó junto al mago hacía el pasillo, y allí, en lo alto de la primera columna de granito oscuro que iba desde el suelo al techo, había un cartel que indicaba “Seguridad” encima de “Licencias”.

    – No te preocupes… La primera vez que entré en este edificio, bueno, digamos que terminé en una sala de juicios y me confundieron con el acusado… Fue un gran primer día –.

    Menos de cinco minutos después, Riley se encontraba en la recepción del departamento de seguridad.

    – Buenas tardes, soy Anna Elise Barrow y necesito hablar con un auror sobre Alexander Barrow… –
    [FIGHTERAUR0R] Todavía sentía el vértigo en su estómago y las náuseas. Quería vomitar. Riley levantó la mirada del lavabo hacía su reflejo en el espejo de su cuarto de baño y una pálida muchacha de cabello oscuro y ojos marrones le devolvía la mirada. Hacía menos de 20 minutos que había echado a Balt de su apartamento. Cerró los ojos ante otra nueva náusea, y se concentró en respirar profundamente. “ — Uno,... dos,... tres,... –” Respiración profunda. – Estoy bien… Estoy bien… – se dijo, y apretó los bordes del mueble de lavabo como si fuera su ancla a ese estado de bienestar que estaba muy lejos de ser real. Volvió a respirar profundamente, y a contar hasta diez. Otra vez, y una vez más. Abrió los ojos, y la Riley que esta vez le devolvía la mirada no parecía estar a punto de perder el conocimiento o de echar hasta su primera papilla. La mujer que ahora le devolvía la mirada respiraba casi con normalidad y tenía un color menos… fantasmagórico. – Vale… Que no cunda el pánico… Vamos a analizar la situación y decidiré si mato a Balt… ¡Al idiota de Balthazar! Si se llama así, y no me ha mentido también en eso… – el pánico parecía que iba a volver a ganar la guerra — La idiota soy yo… Una idiota de los pies a la cabeza… Red Flags. Las malditas Red Flags, una tras otra, pero nooooo…. ¡NO! Yo como estúpida que soy, voy y decido ignorarlas toooodas… Un tío interesante, alto y guapo, con acento británico en Nueva York aparece por casualidad en mi biblioteca accediendo a una cita, que no era una cita, aun teniendo pareja… Y yo soy tan idiota de acceder a una amistad cuando siempre tomo distancia… Pero nooo, en esa ocasión decido… ¡Qué leches! Soy tan idiota que, aunque él me encanta y tengo cero oportunidades, dejarle entrar en mi vida… Y ¡Sorpresa! Todo lo hace porque soy la maldita hija de Alexander Barrow, no porque realmente hayamos conectado… No… solo era un jodido trabajo.. Y lo peor es que mi padre viene a por mí… Mi padre quien debería estar en Azkaban y tiene a todo el mundo engañado… Y yo en vez de estar aquí contándole mis dramas familiares y amoroso a un maldito espejo, debería estar denunciándolo en el Macusa…–. El discurso dicho en voz alta le robó las fuerzas en las piernas, sintiendo como le temblaban, y pudiendo caer al suelo sino fuera porque se mantenía bien sujeta al lavamanos. Decir en voz alta lo sucedido ayudaba. Era una táctica, no solo para poder sacar todos sus pensamientos de la cabeza y que no se convirtieran en un bucle de pensamientos recurrentes, también para tomar conciencia sobre sus siguientes pasos. Por el momento, y lo que Riley había sacado en claro de todo lo que Bob, apodo cariñoso por el que también se dirigía a él siendo la única que lo hacía, le había confesado era que, además de haberse acercado a ella por tema laboral, sin ahondar en cuestiones sentimentales (como era que Riley estaba enamorada de él), que la persona que estaba detrás de todo era Alexander Barrow, su padre. La estaba buscando, y eso implicaba que debía de hacer algo antes de que él la encontrase. En esos momentos no podía fiarse de nadie, y eso dejaba claro que si las cosas no habían funcionado, a su manera, tendría que utilizar otras formas; hacer una denuncia oficial. - Vale, vale, vale… Sé lo que tengo que hacer y… respira… uff, uno, dos, tres… mantengamos la calma… – Tomó aire, y agitó las manos intentando descargar tanta tensión. Se cuadró frente al espejo y se miró directamente. – Soy Anna… – dijo con inseguridad – Soy Anna Elise… Soy Anna Elise Barrow y vengo a denunciar la desaparición de Alexander Barrow… – Asintió con menos determinación de lo que su reflejo le devolvía. – Soy Anna Elise Barrow, y vengo a denunciar la desaparición de Alexander Barrow. Lo siento, papá, pero has ido demasiado lejos y es hora de volver al mundo –. Media hora después Riley, Anna, salía de su apartamento en Nueva York con la apariencia de cualquier muggle más. Llevaba su habitual vestimenta, y su chaquetón largo y un paraguas de mano. Además, de su bolso repleto de cosas muggles. Solo una cosa nueva; su varita. Un nuevo destino, el Macusa. El Macusa, un edificio subterráneo en el centro de Nueva York, mucho más monumental y señorial que el británico, al menos a ojos de Riley. Imponía estar allí. No solo por sus líneas rectas y el aspecto que daba la sensación de poder y control, también porque se sentía fuera de lugar. Se sentía extraña, como si ahora realmente fuera una farsante. Caminó por la amplia y majestuosa sala principal intentando disimular lo perdida que se sentía. Miró los diferentes carteles que derivan a salas que se distribuían por pasillos. “Archivos, juicios, cámaras de interrogatorios, Confiscación de artefactos…”. Continuó caminando por la sala en silencio leyendo los carteles que se encontraba y evitando los brujos y magos que se cruzaba con pasos apresurados. Parecía que no encontraría a dónde debía ir, y que aquel lugar donde no había siquiera ventanas y parecía que todo estaba hecho para sentirte pequeño, la devoraría sin tregua. Sus pasos se volvieron erráticos mirando a una u otra columnas hasta que se chocó de pronto contra alguien. – Lo siento… – se disculpó, encontrando a un hombre algo mayor que ella. – Tranquila… ¿Necesitas ayuda? –. preguntó mirando a la joven, claramente Riley daba la impresión de estar perdida. – Quería… quería ir al departamento de seguridad, pero estoy un poco pérdida… – se atrevió a confesar que no sabía a donde tenía que ir, tampoco es que estuviera haciendo nada malo, y en el Macusa no tenía nada que temer. Si Alexander la buscaba, allí no entraría. – No se preocupe, la acompaño… – dijo, señalando un pasillo que se perdía al fondo de la sala – Yo voy una planta más abajo, pero le indicaré cómo llegar –. Caminó junto al mago hacía el pasillo, y allí, en lo alto de la primera columna de granito oscuro que iba desde el suelo al techo, había un cartel que indicaba “Seguridad” encima de “Licencias”. – No te preocupes… La primera vez que entré en este edificio, bueno, digamos que terminé en una sala de juicios y me confundieron con el acusado… Fue un gran primer día –. Menos de cinco minutos después, Riley se encontraba en la recepción del departamento de seguridad. – Buenas tardes, soy Anna Elise Barrow y necesito hablar con un auror sobre Alexander Barrow… –
    Tipo
    Individual
    Líneas
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    Estado
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  • Había regresado del viaje con mi pareja Ashiël Volkøv a nuestro casa, el ambiente estaba algo tenso por una pequeña pelea que habíamos tenido pero sin embargo, seguíamos acurrucados juntos en el sofá.


    Entre suaves besos y suaves caricias empezamos a ceder un poco y decidimos salir, la noche estaba muy linda, muchas estrellas, clima frío y poco transito al parecer pero no sabíamos lo que nos esperaba.


    Ambos nos arreglamos para la ocasión, yo con un vestido azul medianoche y mi novio con un look casual pero elegante en los mismos tonos, dejamos a los tigres para salir camino al auto subiendo en este, yo había insistido en conducir pero no me dejaste entre suaves bromas y condujiste tu.


    Camino a nuestro lugar de cita nos encontramos pasando por un túnel, todo paso muy rápido, un auto se salio de su carril y en un intento por esquivarlo el asiento del copiloto quedó expuesto y recibí un gran impacto sintiendo un crujido seco en mi cabeza y luego... Nada, solo puedo ver oscuridad y escuchar la voz de alguien llamandome a lo lejos.
    Había regresado del viaje con mi pareja [Ashie1] a nuestro casa, el ambiente estaba algo tenso por una pequeña pelea que habíamos tenido pero sin embargo, seguíamos acurrucados juntos en el sofá. Entre suaves besos y suaves caricias empezamos a ceder un poco y decidimos salir, la noche estaba muy linda, muchas estrellas, clima frío y poco transito al parecer pero no sabíamos lo que nos esperaba. Ambos nos arreglamos para la ocasión, yo con un vestido azul medianoche y mi novio con un look casual pero elegante en los mismos tonos, dejamos a los tigres para salir camino al auto subiendo en este, yo había insistido en conducir pero no me dejaste entre suaves bromas y condujiste tu. Camino a nuestro lugar de cita nos encontramos pasando por un túnel, todo paso muy rápido, un auto se salio de su carril y en un intento por esquivarlo el asiento del copiloto quedó expuesto y recibí un gran impacto sintiendo un crujido seco en mi cabeza y luego... Nada, solo puedo ver oscuridad y escuchar la voz de alguien llamandome a lo lejos.
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  • Dicen que el amor no entiende de edad ni polo opuesto, realmente mi vida no ha sido de color de rosa como bien sabes. Me anularon los sentimientos para que fuera eficaz en un maldito experimento y aquí estoy desafiando a ello, mientras tú eres calmado en tu trabajo, yo soy él caos de este. Mientras tú creas el perfil que puede encajar conmigo, yo busco pistas para dar con esa persona. Mientras tú sueles decir palabrotas en momentos puntuales, lo mio es algo común.

    Pero también a veces me da por ser cariñosa y demostrar que puedo amar, no me arrepiento de estar contigo y nunca dudaré de nuestro amor. Te amo mi agente Oliver Williams
    Dicen que el amor no entiende de edad ni polo opuesto, realmente mi vida no ha sido de color de rosa como bien sabes. Me anularon los sentimientos para que fuera eficaz en un maldito experimento y aquí estoy desafiando a ello, mientras tú eres calmado en tu trabajo, yo soy él caos de este. Mientras tú creas el perfil que puede encajar conmigo, yo busco pistas para dar con esa persona. Mientras tú sueles decir palabrotas en momentos puntuales, lo mio es algo común. Pero también a veces me da por ser cariñosa y demostrar que puedo amar, no me arrepiento de estar contigo y nunca dudaré de nuestro amor. Te amo mi agente [Th_xSnow]
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  • 𝐆𝐑𝐖𝐌 𝘧𝘰𝘳 𝘢 𝘯𝘪𝘨𝘩𝘵 @ 𝘵𝘩𝘦 𝘰𝘱𝘦𝘳𝘢

    ⋅•⋅⊰∙∘☽༓☾∘∙⊱⋅•⋅

    Hoy era una noche que Rowan esperaba con anticipación. Apenas unos días antes había recibido una invitación para la función de la ópera. La cuenta regresiva hasta el viernes la mantenía emocionada y expectante.

    Afortunadamente logró conseguir un día libre en el trabajo, así que podría asistir sin complicaciones. Vistió el único vestido que tenía en su clóset y se embarcó a esa nueva 𝘢𝘷𝘦𝘯𝘵𝘶𝘳𝘢. Siempre había tenido una fascinación por la escena artística local, pero nunca le había surgido la oportunidad de ir a uno de esos grandilocuentes teatros.

    No había comenzado la función y ya se encontraba hipnotizada por el ambiente, lleno de luces y decoraciones complejas. Una vez encontró su asiento, observó el que estaba vacío a su costado.

    “𝘓á𝘴𝘵𝘪𝘮𝘢”, pensó ella. Quien la había invitado ya le había advertido de su posible ausencia, aún así, hubiese sido ideal compartir esa experiencia. Sacudió su cabeza de un lado a otro, disipando cualquier pensamiento negativo y decidida a disfrutar de la noche a pesar de todo.

    Horas después, Rowan saldría completamente satisfecha, complacida, con su cariño por las artes más vivo que nunca y con una calidez recorriéndole todo su ser mientras caminaba por las calles nocturnas en dirección a su apartamento, tarareando una de las últimas canciones de la obra y meciendo su cuerpo lentamente de un lado a otro.

    Fue una noche 𝘪𝘯𝘰𝘭𝘷𝘪𝘥𝘢𝘣𝘭𝘦.
    Definitivamente algún día tenía que volver a ese teatro.
    𝐆𝐑𝐖𝐌 𝘧𝘰𝘳 𝘢 𝘯𝘪𝘨𝘩𝘵 @ 𝘵𝘩𝘦 𝘰𝘱𝘦𝘳𝘢 ⋅•⋅⊰∙∘☽༓☾∘∙⊱⋅•⋅ Hoy era una noche que Rowan esperaba con anticipación. Apenas unos días antes había recibido una invitación para la función de la ópera. La cuenta regresiva hasta el viernes la mantenía emocionada y expectante. Afortunadamente logró conseguir un día libre en el trabajo, así que podría asistir sin complicaciones. Vistió el único vestido que tenía en su clóset y se embarcó a esa nueva 𝘢𝘷𝘦𝘯𝘵𝘶𝘳𝘢. Siempre había tenido una fascinación por la escena artística local, pero nunca le había surgido la oportunidad de ir a uno de esos grandilocuentes teatros. No había comenzado la función y ya se encontraba hipnotizada por el ambiente, lleno de luces y decoraciones complejas. Una vez encontró su asiento, observó el que estaba vacío a su costado. “𝘓á𝘴𝘵𝘪𝘮𝘢”, pensó ella. Quien la había invitado ya le había advertido de su posible ausencia, aún así, hubiese sido ideal compartir esa experiencia. Sacudió su cabeza de un lado a otro, disipando cualquier pensamiento negativo y decidida a disfrutar de la noche a pesar de todo. Horas después, Rowan saldría completamente satisfecha, complacida, con su cariño por las artes más vivo que nunca y con una calidez recorriéndole todo su ser mientras caminaba por las calles nocturnas en dirección a su apartamento, tarareando una de las últimas canciones de la obra y meciendo su cuerpo lentamente de un lado a otro. Fue una noche 𝘪𝘯𝘰𝘭𝘷𝘪𝘥𝘢𝘣𝘭𝘦. Definitivamente algún día tenía que volver a ese teatro.
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  • Fizzarolli cariño… ¿Por qué estas disfrazado de huevo?

    *Tomando el café de la tarde, me había tomado unos días libres para estar junto con Fizzy, aunque ahora estaba extrañado por aquel… ¿disfraz?*
    [Fr0ggy] cariño… ¿Por qué estas disfrazado de huevo? *Tomando el café de la tarde, me había tomado unos días libres para estar junto con Fizzy, aunque ahora estaba extrañado por aquel… ¿disfraz?*
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  • ---

    El último barco navega sobre las hortalizas; tus ruegos somnolientos; si es al pastar la ansiedad concisa; tersa a tus dientes de entretejida caries, y, sobrepensarías como yo en el cómo, la majestad de esas orillas.

    Guiarían al color de esa, tu sonrisa, hacia mis aromas crecientes, esas de álgidas minorías. Sobreestimadas.

    Y si yo predispuesto me hallaría, no habría quién gobierne a este eje de nupcial eco, porque si el que gobierna la osadía de los cascos, fuese el espejismo en el que reflejas lo pútrido de tus álmicos cimientos.

    Serías lo que es escarmentado desde el averno de los sesgos a lo más álgido del firmamento; de esos se que tejen y ríen, entre los elíseos en el que te explayas como el más horadado.

    Malnacido. Un huso horario de hurtos.
    --- El último barco navega sobre las hortalizas; tus ruegos somnolientos; si es al pastar la ansiedad concisa; tersa a tus dientes de entretejida caries, y, sobrepensarías como yo en el cómo, la majestad de esas orillas. Guiarían al color de esa, tu sonrisa, hacia mis aromas crecientes, esas de álgidas minorías. Sobreestimadas. Y si yo predispuesto me hallaría, no habría quién gobierne a este eje de nupcial eco, porque si el que gobierna la osadía de los cascos, fuese el espejismo en el que reflejas lo pútrido de tus álmicos cimientos. Serías lo que es escarmentado desde el averno de los sesgos a lo más álgido del firmamento; de esos se que tejen y ríen, entre los elíseos en el que te explayas como el más horadado. Malnacido. Un huso horario de hurtos.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ¡Hoy es un día especial en FicRol!
    No uno, ni dos... ¡sino varios personajes están de cumpleaños hoy!
    Así que toca llenar el día de felicitaciones, buen rollo y mucho cariño para:

    Lily Evans
    Bellatrix Black
    Song JiWoo
    Hanna Kim

    ¡Esperamos que todos reciban muchas escenas bonitas, abrazos en off y alguna que otra sorpresa!
    ¿Y tú? ¿Vas a felicitarles o a llevarles una trama de regalo?
    📅✨ ¡Hoy es un día especial en FicRol! ✨📅 No uno, ni dos... ¡sino varios personajes están de cumpleaños hoy! 🎉 Así que toca llenar el día de felicitaciones, buen rollo y mucho cariño para: 🎂 [likearainbow93] 🎂 [DarkSide93] 🎂 [spirit_peach_turtle_110] 🎂 [glow_emerald_lobster_185] ¡Esperamos que todos reciban muchas escenas bonitas, abrazos en off y alguna que otra sorpresa! 🎁 ¿Y tú? ¿Vas a felicitarles o a llevarles una trama de regalo?
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  • acércate a mi, cariño, no muerdo⁠♡
    acércate a mi, cariño, no muerdo⁠♡
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