Había pasado mucho tiempo desde que Arielle había puesto un pie en la ciudad, era tarde y se encontraba usando esa característica capa aterciopelada de color verde oscuro con la que cubría su cabeza intentando no llamar mucho la atención de las pocas personas que transitaban aquel lugar.
Había pasado prácticamente un año desde que perdió el contacto con cualquier otro ser, no por intención propia si no porque al embarcarse en aquel viaje tan largo cualquier rastro de magia y de cualquier otra forma en que pudiese ser localizado se había esfumado por completo, nunca fué su intención desaparecer pero las cosas se habían complicado demasiado durante el trayecto.
Tomó asiento en una de las bancas y suspiró, estaba de vuelta pero las cosas se sentían diferentes, ya no había quien lo acompañara y se preguntaba si esa persona a quien amaba lo recordaría aún o si había llegado demasiado tarde y tal vez aquel chico lo habría terminado de olvidar por completo. Metiendo la mano en el bolsillo de su pantalón sacó ese collar, lo había llevado consigo todo el tiempo, se le quedó observando un par de minutos y no pudo evitar sentir una fuerte punzada en el corazón, se sentía realmente perdido pero sabía que ser fuerte era lo único que lo salvaría.
Alarion Kwon Había pasado mucho tiempo desde que Arielle había puesto un pie en la ciudad, era tarde y se encontraba usando esa característica capa aterciopelada de color verde oscuro con la que cubría su cabeza intentando no llamar mucho la atención de las pocas personas que transitaban aquel lugar.
Había pasado prácticamente un año desde que perdió el contacto con cualquier otro ser, no por intención propia si no porque al embarcarse en aquel viaje tan largo cualquier rastro de magia y de cualquier otra forma en que pudiese ser localizado se había esfumado por completo, nunca fué su intención desaparecer pero las cosas se habían complicado demasiado durante el trayecto.
Tomó asiento en una de las bancas y suspiró, estaba de vuelta pero las cosas se sentían diferentes, ya no había quien lo acompañara y se preguntaba si esa persona a quien amaba lo recordaría aún o si había llegado demasiado tarde y tal vez aquel chico lo habría terminado de olvidar por completo. Metiendo la mano en el bolsillo de su pantalón sacó ese collar, lo había llevado consigo todo el tiempo, se le quedó observando un par de minutos y no pudo evitar sentir una fuerte punzada en el corazón, se sentía realmente perdido pero sabía que ser fuerte era lo único que lo salvaría.
[specter_gold_spider_606]