• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    — Escucha bien, pequeño ser... En mi mundo, la indiferencia es la única verdadera sentencia de muerte. Si te dedico una sonrisa mientras destrozo tu orgullo con una frase elegante, deberías sentirte agradecido: significa que he encontrado en ti un entretenimiento digno de mi tiempo.

    ​El día que deje de burlarme de tus torpezas, el día que mis insultos sutiles se conviertan en un silencio gélido... ese día, habrás pasado a ser tan irrelevante como una página en blanco. Así que disfruta de mi veneno, querido, es la forma más honesta que tengo de decirte que me resultas... fascinante.
    🌸— Escucha bien, pequeño ser... En mi mundo, la indiferencia es la única verdadera sentencia de muerte. Si te dedico una sonrisa mientras destrozo tu orgullo con una frase elegante, deberías sentirte agradecido: significa que he encontrado en ti un entretenimiento digno de mi tiempo. ​El día que deje de burlarme de tus torpezas, el día que mis insultos sutiles se conviertan en un silencio gélido... ese día, habrás pasado a ser tan irrelevante como una página en blanco. Así que disfruta de mi veneno, querido, es la forma más honesta que tengo de decirte que me resultas... fascinante.
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  • La cafetería estaba oficialmente
    cerrada, pero Rem seguía ahí, limpiando con los audífonos puestos y la música a un volumen peligrosamente alto para alguien que estaba solo… o eso creía.

    Con el trapeador en la mano, empezó a moverse de un lado a otro entre las mesas, marcando el ritmo con los pies. Primero tímido, luego más suelto, hasta que su cuerpo ya estaba bailando solo. El reflejo del vidrio le devolvía la imagen de un barista convertido en estrella pop.

    Tomó el trapeador como micrófono y, sin ningún tipo de vergüenza, empezó a cantar:

    —You change your mind like a girl changes clothes…

    Se inclinó hacia adelante, señalando a una silla vacía como si fuera el culpable de todos sus males emocionales. Giró sobre sí mismo, el delantal ondeando como si fuera parte del show.

    Mientras limpiaba la barra, movía las caderas exageradamente y siguió cantando, ya más metido en el papel:

    —You’re hot then you’re cold, you’re yes then you’re no~

    En ese momento, resbaló un poco con el piso mojado. Dio un paso torpe, agitó los brazos como molino humano y logró mantenerse de pie por pura suerte. Se quedó quieto dos segundos… luego hizo una reverencia dramática, como si el tropiezo hubiera sido parte de la coreografía.

    La cafetera soltó un ruido fuerte justo cuando él alzaba la voz:

    —You’re in then you’re out, you’re up then you’re down~

    —Gracias, gracias —murmuró, señalándola—. Excelente acompañamiento.

    Siguió bailando entre las mesas, cantando y limpiando al mismo tiempo, completamente perdido en la música. Si alguien lo hubiera visto, jamás habría adivinado que ese chico era serio durante el horario de trabajo.

    Cuando la canción empezó a bajar, Ren apoyó el trapeador en la pared, respiró hondo y sonrió, satisfecho.

    La cafetería estaba limpia… y su mini concierto privado había sido todo un éxito.
    La cafetería estaba oficialmente cerrada, pero Rem seguía ahí, limpiando con los audífonos puestos y la música a un volumen peligrosamente alto para alguien que estaba solo… o eso creía. Con el trapeador en la mano, empezó a moverse de un lado a otro entre las mesas, marcando el ritmo con los pies. Primero tímido, luego más suelto, hasta que su cuerpo ya estaba bailando solo. El reflejo del vidrio le devolvía la imagen de un barista convertido en estrella pop. Tomó el trapeador como micrófono y, sin ningún tipo de vergüenza, empezó a cantar: —You change your mind like a girl changes clothes… Se inclinó hacia adelante, señalando a una silla vacía como si fuera el culpable de todos sus males emocionales. Giró sobre sí mismo, el delantal ondeando como si fuera parte del show. Mientras limpiaba la barra, movía las caderas exageradamente y siguió cantando, ya más metido en el papel: —You’re hot then you’re cold, you’re yes then you’re no~ En ese momento, resbaló un poco con el piso mojado. Dio un paso torpe, agitó los brazos como molino humano y logró mantenerse de pie por pura suerte. Se quedó quieto dos segundos… luego hizo una reverencia dramática, como si el tropiezo hubiera sido parte de la coreografía. La cafetera soltó un ruido fuerte justo cuando él alzaba la voz: —You’re in then you’re out, you’re up then you’re down~ —Gracias, gracias —murmuró, señalándola—. Excelente acompañamiento. Siguió bailando entre las mesas, cantando y limpiando al mismo tiempo, completamente perdido en la música. Si alguien lo hubiera visto, jamás habría adivinado que ese chico era serio durante el horario de trabajo. Cuando la canción empezó a bajar, Ren apoyó el trapeador en la pared, respiró hondo y sonrió, satisfecho. La cafetería estaba limpia… y su mini concierto privado había sido todo un éxito.
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  • ★Rol abierto

    12:53 a.m

    Qué poca paciencia estoy teniendo últimamente...

    — Le sususrró a la nada, mientras aquella fina estela de humo se escapaba de entre sus labios, aplacando la tenue punzada de ansiedad que comenzaba a trepar por su pecho, hasta pinchar su garganta.
    Esa noche se encontraba particularmente exhausto y la penumbra lo había sorprendido con un terrible insomnio, típico de sus inviernos en ese país al que no se acostumbra, por más tiempo que pasara conociendo el frío de los días y aquella bruma sofocante de sus noches.

    Había salido de su casa, alejada a las afueras de la ciudad, aunque lo suficientemente cerca para ser cómodo y decidió horas antes comenzar a caminar, fue así, que se encontró de repente en medio de los callejones por los que tantas veces había evitado deambular. Quizá era un capricho del destino o solo su torpeza y su despiste, pero lo cierto era, que no se sentía en el más mínimo peligro ¿Alguna vez había sentido miedo realmente? No lo sabía, siempre se cuestionaba si las cosas que sentía las sentía realmente o solo era su cabeza haciendo mímica de la vida por mera supervivencia ¿Se volvería loco si no lo hiciera?

    Cerró sus ojos lentamente, dejando caer su cabeza hacia su espalda, su cuello reposando sobre los finos cabellos negros, largos de más, que le caigan por la nuca. Se perdió, preguntándose si alguna vez se había encontrado realmente. —
    ★Rol abierto 12:53 a.m Qué poca paciencia estoy teniendo últimamente... — Le sususrró a la nada, mientras aquella fina estela de humo se escapaba de entre sus labios, aplacando la tenue punzada de ansiedad que comenzaba a trepar por su pecho, hasta pinchar su garganta. Esa noche se encontraba particularmente exhausto y la penumbra lo había sorprendido con un terrible insomnio, típico de sus inviernos en ese país al que no se acostumbra, por más tiempo que pasara conociendo el frío de los días y aquella bruma sofocante de sus noches. Había salido de su casa, alejada a las afueras de la ciudad, aunque lo suficientemente cerca para ser cómodo y decidió horas antes comenzar a caminar, fue así, que se encontró de repente en medio de los callejones por los que tantas veces había evitado deambular. Quizá era un capricho del destino o solo su torpeza y su despiste, pero lo cierto era, que no se sentía en el más mínimo peligro ¿Alguna vez había sentido miedo realmente? No lo sabía, siempre se cuestionaba si las cosas que sentía las sentía realmente o solo era su cabeza haciendo mímica de la vida por mera supervivencia ¿Se volvería loco si no lo hiciera? Cerró sus ojos lentamente, dejando caer su cabeza hacia su espalda, su cuello reposando sobre los finos cabellos negros, largos de más, que le caigan por la nuca. Se perdió, preguntándose si alguna vez se había encontrado realmente. —
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  • El cielo estallaba en colores imposibles.
    Desde lo alto del techo, él observaba en silencio cómo las flores de fuego nacían y morían en cuestión de segundos, iluminando la ciudad dormida. Cada explosión arrancaba murmullos lejanos de alegría, risas que no llegaban hasta allí arriba. Para los demás, era una noche de celebración. Para él… solo era ruido y luz recordándole una ausencia.
    Se abrazó las rodillas, la tela negra de su ropa mezclándose con las sombras. La brisa nocturna agitó suavemente su cabello y sus orejas se inclinaron apenas, como si también escucharan aquello que su corazón no podía callar. Antes, ella estaría a su lado. Le habría señalado el cielo con una sonrisa, diciendo cuál fuego artificial era su favorito, riéndose cuando alguno explotaba de forma torpe.
    Ahora no había nadie que dijera su nombre.
    Detrás de la máscara, su mirada se volvió opaca. Cada destello en el cielo era un recuerdo: su risa, su voz, la calidez de su presencia apoyada en su hombro. El brillo duraba solo un instante… igual que ella se había ido. Demasiado rápido. Demasiado injusto.
    Uno de los fuegos artificiales explotó con más fuerza que los demás, bañando su figura en luz blanca. Por un segundo, creyó verla reflejada en el cielo. Pero cuando la luz se desvaneció, solo quedó la noche.
    Apretó los puños.
    —Si estuvieras aquí… —pensó, sin atreverse a terminar la frase.
    El cielo seguía celebrando, indiferente a su dolor. Y él, sentado sobre aquel techo, comprendió que no dolía ver los fuegos artificiales…
    Dolía verlos sin ella.
    El cielo estallaba en colores imposibles. Desde lo alto del techo, él observaba en silencio cómo las flores de fuego nacían y morían en cuestión de segundos, iluminando la ciudad dormida. Cada explosión arrancaba murmullos lejanos de alegría, risas que no llegaban hasta allí arriba. Para los demás, era una noche de celebración. Para él… solo era ruido y luz recordándole una ausencia. Se abrazó las rodillas, la tela negra de su ropa mezclándose con las sombras. La brisa nocturna agitó suavemente su cabello y sus orejas se inclinaron apenas, como si también escucharan aquello que su corazón no podía callar. Antes, ella estaría a su lado. Le habría señalado el cielo con una sonrisa, diciendo cuál fuego artificial era su favorito, riéndose cuando alguno explotaba de forma torpe. Ahora no había nadie que dijera su nombre. Detrás de la máscara, su mirada se volvió opaca. Cada destello en el cielo era un recuerdo: su risa, su voz, la calidez de su presencia apoyada en su hombro. El brillo duraba solo un instante… igual que ella se había ido. Demasiado rápido. Demasiado injusto. Uno de los fuegos artificiales explotó con más fuerza que los demás, bañando su figura en luz blanca. Por un segundo, creyó verla reflejada en el cielo. Pero cuando la luz se desvaneció, solo quedó la noche. Apretó los puños. —Si estuvieras aquí… —pensó, sin atreverse a terminar la frase. El cielo seguía celebrando, indiferente a su dolor. Y él, sentado sobre aquel techo, comprendió que no dolía ver los fuegos artificiales… Dolía verlos sin ella.
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  • "Un vampiro y un cazador se encuentran en un bar, y el vampiro dice... "
    Fandom The Vampire Diaries - Supernatural
    Categoría Acción
    ㅤㅤㅤ
    Starter para Dean Winchester

    La caza en Mystic Falls se habia tornado, cuanto menos, un deporte de riesgo. Y, aunque no habia otra cosa de la que disfrutase más que de un buen rato jugando al ratón y el gato con los moralistas del pueblo que se pasaban el día criticándole por su estilo de vida, el Salvatore habia decidido ampliar su coto de caza. Si bien la carretera de Old Miller era un buen lugar donde pillar a conductores desprevenidos, el truco del muerto en la carretera era algo demasiado viejo. Nunca fallaba, esa era la verdad, pero necesitaba un truco nuevo.

    Esa era la razón por la que el camaro del Salvatore mayor habia terminado aparcado en un bar de Charlottesville, un pueblo a escasos kilómetros de Mystic Falls. Apenas hacia una semana que cazaba por allí, por lo que esperaba que, de momento Liz Forbes no uniese los puntos.

    Tras esconder el camaro en un barrio residencial, hizo lo de siempre: Desplazarse hasta un bar de mala muerte y hacerse el borracho perdido en el aparcamiento buscando torpemente las llaves de su coche. Un truco que solía funcionar con jovencitas dispuestas a ayudar y con maleantes que veían la oportunidad de robar. Sea como fuere, no muchos de ellos llegaban con vida al día siguiente…

    Y aquella noche.. no iba a ser distinta…

    -Maldita sea…- dijo, fingiendo una voz tomada por el alcohol, al escuchar que la puerta del bar se abría- ¿Dónde habré dejado las…? -se palpó la chaqueta torpemente- ¿Y las dichosas llaves…? -se tambaleó a propósito y curvó una rápida sonrisa al escuchar pasos que se acercaban.

    -Eh, amigo -una voz masculina lo llamó mientras llegaba hasta él en la oscuridad del parking- ¿Te encuentras bien?

    -Estupendamente…- el tono en la voz del vampiro cambió y se giró rápidamente mostrando los colmillos y aquel conjunto de venas negras bajo sus orbes ahora pozos negros heridos de hambre.
    ㅤㅤㅤ Starter para [bxbydriver] La caza en Mystic Falls se habia tornado, cuanto menos, un deporte de riesgo. Y, aunque no habia otra cosa de la que disfrutase más que de un buen rato jugando al ratón y el gato con los moralistas del pueblo que se pasaban el día criticándole por su estilo de vida, el Salvatore habia decidido ampliar su coto de caza. Si bien la carretera de Old Miller era un buen lugar donde pillar a conductores desprevenidos, el truco del muerto en la carretera era algo demasiado viejo. Nunca fallaba, esa era la verdad, pero necesitaba un truco nuevo. Esa era la razón por la que el camaro del Salvatore mayor habia terminado aparcado en un bar de Charlottesville, un pueblo a escasos kilómetros de Mystic Falls. Apenas hacia una semana que cazaba por allí, por lo que esperaba que, de momento Liz Forbes no uniese los puntos. Tras esconder el camaro en un barrio residencial, hizo lo de siempre: Desplazarse hasta un bar de mala muerte y hacerse el borracho perdido en el aparcamiento buscando torpemente las llaves de su coche. Un truco que solía funcionar con jovencitas dispuestas a ayudar y con maleantes que veían la oportunidad de robar. Sea como fuere, no muchos de ellos llegaban con vida al día siguiente… Y aquella noche.. no iba a ser distinta… -Maldita sea…- dijo, fingiendo una voz tomada por el alcohol, al escuchar que la puerta del bar se abría- ¿Dónde habré dejado las…? -se palpó la chaqueta torpemente- ¿Y las dichosas llaves…? -se tambaleó a propósito y curvó una rápida sonrisa al escuchar pasos que se acercaban. -Eh, amigo -una voz masculina lo llamó mientras llegaba hasta él en la oscuridad del parking- ¿Te encuentras bien? -Estupendamente…- el tono en la voz del vampiro cambió y se giró rápidamente mostrando los colmillos y aquel conjunto de venas negras bajo sus orbes ahora pozos negros heridos de hambre.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • *Ninguno de los dos sabía jugar bien al ajedrez o ni siquiera sabían, pero ahí estaban los dos, sorprendentemente sujetando a Susie y jugando en su regazo*

    Mmm... lanzo torpedos con mi alfil a A-4 *Efectivamente un movimiento del juego de hundir la flota*
    *Ninguno de los dos sabía jugar bien al ajedrez o ni siquiera sabían, pero ahí estaban los dos, sorprendentemente sujetando a [Susiezilla] y jugando en su regazo* Mmm... lanzo torpedos con mi alfil a A-4 *Efectivamente un movimiento del juego de hundir la flota*
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    /:: U. Aunque no os importe, quiero informaros de mi nivel de extrema despistashion. Por si un día cometo alguna torpeza en el rol. Que soy muy despistado y se me perdone la vida.
    El otro día viendo la cabalgata de los reyes magos estaba atrás con mi hijo de 6 meses alejado para que no cayeran los caramelos. Bien, hoy veo en las noticias (que no suelo verlas) que en una carroza iba India Martínez,(haciendo de virgen María) pasan famosos por delante de mí y ni cuenta me voy. Que gilipichi soy.
    /:: U. Aunque no os importe, quiero informaros de mi nivel de extrema despistashion. Por si un día cometo alguna torpeza en el rol. Que soy muy despistado y se me perdone la vida. El otro día viendo la cabalgata de los reyes magos estaba atrás con mi hijo de 6 meses alejado para que no cayeran los caramelos. Bien, hoy veo en las noticias (que no suelo verlas) que en una carroza iba India Martínez,(haciendo de virgen María) pasan famosos por delante de mí y ni cuenta me voy. Que gilipichi soy.😭
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  • Intentó incorporarse y el cuerpo respondió con torpeza, como si acabara de ser despertado de un sueño muy largo. Cada músculo y cada hueso le dolía. Bajó la mirada: no había armadura que lo protegiera, no había tela alguna cubriéndolo. Solo piel marcada por cicatrices que no sabía cómo habían llegado… pero que su cuerpo sí recordaba.

    Levantó la vista. A lo lejos, una ciudad brillaba con luces multicolores. No entendía ese lugar, pero algo en su interior le decía que debía ir.
    Intentó incorporarse y el cuerpo respondió con torpeza, como si acabara de ser despertado de un sueño muy largo. Cada músculo y cada hueso le dolía. Bajó la mirada: no había armadura que lo protegiera, no había tela alguna cubriéndolo. Solo piel marcada por cicatrices que no sabía cómo habían llegado… pero que su cuerpo sí recordaba. Levantó la vista. A lo lejos, una ciudad brillaba con luces multicolores. No entendía ese lugar, pero algo en su interior le decía que debía ir.
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  • Mi hermano esta bien tonto.. Definitivamente el upside.. Lo hizo más torpe.
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  • En su defensa solo tenía que decir:¡Solo bebió una copa!¡¿Como iba a saber que esta no se vaciaría nunca?! Es más,ni si quiera quería beber una, Arqckniss era muy consciente de que cuando bebía le cambiaba el carácter por lo que ya de por si, lo evitaba. Pero uno de los amigos extraños de su hermano le insistió, e insistió e insistió y tuvo que decir que si.

    Por suerte era muy tarde en la madrugada y había llegado bien a casa, tanto él como la yegua de Striker que ya reposaba tranquila en su establo. Pero ¿Como llegó? Un misterio sin resolver. El caso es que con cuidado abrió la puerta de la casa, una de ellas y entró tranquilamente,pese a estar medio mareado y es que estaba en modo supervivencia. A penas se dió algún pequeño tropezón tal y como estaba todo tirado. Algunos familiares le miraron extrañados al no haberlo lo visto en todo el día,y más que acostumbrado a fingir sobriedad, simplemente los saludo con la mano y una cara que parecía entre el cansancio y la indiferencia. Subió torpemente las escaleras y es que por poco más y se equivocó de barandilla pues iba tan pedo en realidad wue veía doble por momento.

    No fue hasta que llegó a la habitación que compartía con su prometido que el infierno se desató, cerrando la puerta tras de sí fue que su cuerpo se relajó y dejó de fingir sobriedad y esto se notó, pues a la que dió un paso se tropezó con el primer pedazo de algo que en sus mejores días fue un mueble, rodando por el suelo, quedando sentado y esponjosandosele el pelaje de golpe hasta el punto que parecía una bola de pelo negra, con muchos ojos y las mejillas completamente rojas. Pero, en lugar de maldecir solo parpadeo un par de veces, como si estuviera procesando por que estaba en el suelo y no de pie y se echó a reír, tapándose la boca con las manos en un gesto extrañamente ingenuo para como era normalmente la araña.

    Striker
    En su defensa solo tenía que decir:¡Solo bebió una copa!¡¿Como iba a saber que esta no se vaciaría nunca?! Es más,ni si quiera quería beber una, Arqckniss era muy consciente de que cuando bebía le cambiaba el carácter por lo que ya de por si, lo evitaba. Pero uno de los amigos extraños de su hermano le insistió, e insistió e insistió y tuvo que decir que si. Por suerte era muy tarde en la madrugada y había llegado bien a casa, tanto él como la yegua de Striker que ya reposaba tranquila en su establo. Pero ¿Como llegó? Un misterio sin resolver. El caso es que con cuidado abrió la puerta de la casa, una de ellas y entró tranquilamente,pese a estar medio mareado y es que estaba en modo supervivencia. A penas se dió algún pequeño tropezón tal y como estaba todo tirado. Algunos familiares le miraron extrañados al no haberlo lo visto en todo el día,y más que acostumbrado a fingir sobriedad, simplemente los saludo con la mano y una cara que parecía entre el cansancio y la indiferencia. Subió torpemente las escaleras y es que por poco más y se equivocó de barandilla pues iba tan pedo en realidad wue veía doble por momento. No fue hasta que llegó a la habitación que compartía con su prometido que el infierno se desató, cerrando la puerta tras de sí fue que su cuerpo se relajó y dejó de fingir sobriedad y esto se notó, pues a la que dió un paso se tropezó con el primer pedazo de algo que en sus mejores días fue un mueble, rodando por el suelo, quedando sentado y esponjosandosele el pelaje de golpe hasta el punto que parecía una bola de pelo negra, con muchos ojos y las mejillas completamente rojas. Pero, en lugar de maldecir solo parpadeo un par de veces, como si estuviera procesando por que estaba en el suelo y no de pie y se echó a reír, tapándose la boca con las manos en un gesto extrañamente ingenuo para como era normalmente la araña. [C0WBOY]
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