• — Debo admitir qué... charlar un poco más con la gente me hace sentir bien, socializar no fué tan mala idea después de todo. —
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  • ─Ya se quienes son mis papás. Peeeero me gusta más mi independencia. (Y no socializar con nadie)
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  • Subasta privada
    Categoría Original
    𝑺𝒂𝒊𝒏𝒕 𝑪𝒂𝒍𝒂𝒕𝒓𝒂𝒗𝒂

    El acceso a la gala Cavallaro estaba diseñado para impresionar sin necesidad de exagerar. Todo en el ambiente transmitía control: la iluminación medida, la música suave, el murmullo constante de conversaciones que nunca llegaban a elevarse. No era un evento social cualquiera, sino un espacio donde el poder se exhibía de forma sutil, casi elegante.

    La familia Romano hizo su entrada sin prisa, sin anunciarse, pero sin pasar desapercibida. Ariella caminaba junto a sus padres, ligeramente por detrás por protocolo, aunque su presencia no quedaba en segundo plano. Vestía en tonos oscuros, con una elegancia sobria y precisa, y mantenía esa expresión neutra que parecía ajena a todo lo que ocurría a su alrededor. No necesitaba mirar directamente para notar cómo algunas miradas se posaban sobre ellos. Era algo esperado.

    Durante los primeros momentos, se mantuvo cerca de su familia, interviniendo solo cuando era necesario, dejando que su padre llevara el peso de las interacciones. Mientras tanto, observaba. Siempre observaba. Reconocía rostros, posiciones, pequeñas dinámicas que se formaban en la sala.

    Y entonces la identificó.
    Saint Cavallaro.

    No hubo reacción visible, solo un leve ajuste interno. Ariella ya conocía su nombre, su lugar, lo suficiente como para no necesitar confirmaciones. Aun así, verla allí, ocupando el espacio con naturalidad, terminó de encajar todo. No sostuvo la mirada. No era necesario. Bastó con reconocerla y continuar.

    La velada avanzó con normalidad hasta que la subasta comenzó, y el ambiente cambió lo justo para volverse más contenido. Ariella tomó asiento junto a sus padres, con la misma calma con la que había entrado, prestando atención sin mostrar interés evidente.

    Las primeras piezas no le resultaron relevantes. Escuchaba, observaba, dejaba que otros participaran. No tenía intención de intervenir… hasta que una en particular apareció.

    No era la más llamativa, pero había algo en ella que la hizo decidir de inmediato. No comentó nada. No cambió su expresión. Simplemente esperó.

    Dejó que la puja avanzara unos momentos antes de intervenir. Cuando lo hizo, su voz fue clara, precisa, sin esfuerzo. Dio una cifra y volvió al silencio.

    A partir de ahí, sus intervenciones fueron puntuales, sin urgencia. No competía de forma visible, pero tampoco cedía. Poco a poco, la sala dejó de responder.

    Y la pieza fue suya.
    [whisper_sapphire_lizard_510] El acceso a la gala Cavallaro estaba diseñado para impresionar sin necesidad de exagerar. Todo en el ambiente transmitía control: la iluminación medida, la música suave, el murmullo constante de conversaciones que nunca llegaban a elevarse. No era un evento social cualquiera, sino un espacio donde el poder se exhibía de forma sutil, casi elegante. La familia Romano hizo su entrada sin prisa, sin anunciarse, pero sin pasar desapercibida. Ariella caminaba junto a sus padres, ligeramente por detrás por protocolo, aunque su presencia no quedaba en segundo plano. Vestía en tonos oscuros, con una elegancia sobria y precisa, y mantenía esa expresión neutra que parecía ajena a todo lo que ocurría a su alrededor. No necesitaba mirar directamente para notar cómo algunas miradas se posaban sobre ellos. Era algo esperado. Durante los primeros momentos, se mantuvo cerca de su familia, interviniendo solo cuando era necesario, dejando que su padre llevara el peso de las interacciones. Mientras tanto, observaba. Siempre observaba. Reconocía rostros, posiciones, pequeñas dinámicas que se formaban en la sala. Y entonces la identificó. Saint Cavallaro. No hubo reacción visible, solo un leve ajuste interno. Ariella ya conocía su nombre, su lugar, lo suficiente como para no necesitar confirmaciones. Aun así, verla allí, ocupando el espacio con naturalidad, terminó de encajar todo. No sostuvo la mirada. No era necesario. Bastó con reconocerla y continuar. La velada avanzó con normalidad hasta que la subasta comenzó, y el ambiente cambió lo justo para volverse más contenido. Ariella tomó asiento junto a sus padres, con la misma calma con la que había entrado, prestando atención sin mostrar interés evidente. Las primeras piezas no le resultaron relevantes. Escuchaba, observaba, dejaba que otros participaran. No tenía intención de intervenir… hasta que una en particular apareció. No era la más llamativa, pero había algo en ella que la hizo decidir de inmediato. No comentó nada. No cambió su expresión. Simplemente esperó. Dejó que la puja avanzara unos momentos antes de intervenir. Cuando lo hizo, su voz fue clara, precisa, sin esfuerzo. Dio una cifra y volvió al silencio. A partir de ahí, sus intervenciones fueron puntuales, sin urgencia. No competía de forma visible, pero tampoco cedía. Poco a poco, la sala dejó de responder. Y la pieza fue suya.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
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  • —Era una de esas fiestas del medio del entretenimiento a la que Minami fue invitada, una fiesta de disfraces, a la cual decidió ir vestida de conejo, un vestido blanco hermoso y pomposo, como elegante y unas orejas que hacían juego con el vestido, sin duda algo refinado y acorde a la temática de esa noche, como muchas de las veces se le observaba sola y es que, si bien tenía el talento nato de la socialización, en las fiestas siempre se le dificultaba o prefería observar, en esas esferas era hasta cierto punto común encontrarse con algún vampiro o demonio encubierto.—
    —Era una de esas fiestas del medio del entretenimiento a la que Minami fue invitada, una fiesta de disfraces, a la cual decidió ir vestida de conejo, un vestido blanco hermoso y pomposo, como elegante y unas orejas que hacían juego con el vestido, sin duda algo refinado y acorde a la temática de esa noche, como muchas de las veces se le observaba sola y es que, si bien tenía el talento nato de la socialización, en las fiestas siempre se le dificultaba o prefería observar, en esas esferas era hasta cierto punto común encontrarse con algún vampiro o demonio encubierto.—
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  • Socializar en este lugar es muy difícil... Con razón CAINE está tan extraño.... Ningún regresan el hola..... O todos con NPC y soy el único humano de este lugar ?!!!
    Socializar en este lugar es muy difícil... Con razón CAINE está tan extraño.... Ningún regresan el hola..... O todos con NPC y soy el único humano de este lugar ?!!!
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  • ¡Bueno mis queridos peluchitos achuchables, habiendo experimentado el aspecto de cómo os gustaría verme ya es hora de volver a mi forma original, ha sido divertido y curioso a la vez, ahora he de seguir con mis labores de director del circo, aventuras en las que pensar, eventos que planear y sobre todo lo más importante haceros a todos sonreír!

    *Desapareciendo de escena después de volver a mi forma de siempre, dejando un cartel virtual con un aviso que desaparecería también a los segundos*

    Aviso: Si desean alguna que otra cosa, socializar, sugerencias, etc; no olviden darle una voz a su queridísimo, espectacular, asombroso y genial Director~.
    ¡Bueno mis queridos peluchitos achuchables, habiendo experimentado el aspecto de cómo os gustaría verme ya es hora de volver a mi forma original, ha sido divertido y curioso a la vez, ahora he de seguir con mis labores de director del circo, aventuras en las que pensar, eventos que planear y sobre todo lo más importante haceros a todos sonreír! *Desapareciendo de escena después de volver a mi forma de siempre, dejando un cartel virtual con un aviso que desaparecería también a los segundos* Aviso: Si desean alguna que otra cosa, socializar, sugerencias, etc; no olviden darle una voz a su queridísimo, espectacular, asombroso y genial Director~.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    #Ro

    Dinámica para socializar da mg a este post e iré al privado para pactar rol o interacción
    #Ro Dinámica para socializar da mg a este post e iré al privado para pactar rol o interacción
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  • *No sabía si lo que iba a hacer era lo más ético ya que decidí no saber nada sobre lo que celebraban los humanos los domingos, pero sentía curiosidad de cómo reaccionarían ante algo así, ante el cambio que daría mi aspecto como ellos lo querían ver, modifique mi cuerpo para hacerme ver como en aquellas imágenes que vi en aquellas páginas llamadas Pinterest, Twitter, etc, siendo más alto, con cuerpo más atractivo a la vista, mi “cabeza” se amoldo al tamaño de mi nuevo cuerpo, después del cambio me senté en un sofá cercano mirándome y pensativo*

    Me siento muy raro… ¿De verdad les gusta que me vea con este aspecto?, aun debo aprender más sobre los gustos humanos, al menos ahora soy más alto aunque pueda flotar.

    *El experimento social ya había comenzado y no había vuelta atrás, al menos sería por poco tiempo y Anima también estaría haciéndolo, por hacerlo una vez no hará daño ¿verdad?*

    [ #SeductiveSunday ]
    *No sabía si lo que iba a hacer era lo más ético ya que decidí no saber nada sobre lo que celebraban los humanos los domingos, pero sentía curiosidad de cómo reaccionarían ante algo así, ante el cambio que daría mi aspecto como ellos lo querían ver, modifique mi cuerpo para hacerme ver como en aquellas imágenes que vi en aquellas páginas llamadas Pinterest, Twitter, etc, siendo más alto, con cuerpo más atractivo a la vista, mi “cabeza” se amoldo al tamaño de mi nuevo cuerpo, después del cambio me senté en un sofá cercano mirándome y pensativo* Me siento muy raro… ¿De verdad les gusta que me vea con este aspecto?, aun debo aprender más sobre los gustos humanos, al menos ahora soy más alto aunque pueda flotar. *El experimento social ya había comenzado y no había vuelta atrás, al menos sería por poco tiempo y [Antiviru5] también estaría haciéndolo, por hacerlo una vez no hará daño ¿verdad?* [ #SeductiveSunday ]
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  • *Revisando las redes sociales creadas por los humanos en busca de las opiniones que tenían sobre mí, encontrando un lugar llamado “Pinterest” el cual realizaban dibujos sobre personas o personajes que les gustaban, en cuanto busqué por mi nombre vi ciertas imágenes que me hizo pensar*

    Mmm ¿De verdad los humanos me ven de esta manera? Mi modelo fue creado para ser carismático y animado… ¿de verdad les gusta que tenga un cuerpo más detallado y realista?
    *Revisando las redes sociales creadas por los humanos en busca de las opiniones que tenían sobre mí, encontrando un lugar llamado “Pinterest” el cual realizaban dibujos sobre personas o personajes que les gustaban, en cuanto busqué por mi nombre vi ciertas imágenes que me hizo pensar* Mmm ¿De verdad los humanos me ven de esta manera? Mi modelo fue creado para ser carismático y animado… ¿de verdad les gusta que tenga un cuerpo más detallado y realista?
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  • No tenemos libres albedrío...sólo pequeñas dosis que se nos dan.
    El libre albedrío es el juguete que el carcelero le deja al preso para que no escupa frente a los barrotes.
    No eliges; sólo seleccionas entre las opciones que tu genética, tu trauma y tu entorno ya han masticado por ti.
    Crees que decides el camino, pero sólo estás recorriendo el laberinto que tus neuronas y tu historia construyeron antes de que pudieras siquiera pronunciar tu nombre.
    Es una dosis de morfina para el ego.
    Nos hace creer que somos capitanes, cuando en realidad somos simples pasajeros de una inercia química y social.
    Se nos da esa pequeña ilusión de control (el sabor del café, el color de la camisa) para que no nos asfixie la verdad: que somos piezas de dominó cayendo en una fila que comenzó mucho antes de nuestro primer aliento.
    El "yo elijo" es el grito de orgullo de la marioneta que, al no ver hilos, jura que baila por voluntad propia.
    ¿Es tu voluntad un poder real o sólo el eco de una orden que tus instintos ya ejecutaron?
    No tenemos libres albedrío...sólo pequeñas dosis que se nos dan. El libre albedrío es el juguete que el carcelero le deja al preso para que no escupa frente a los barrotes. No eliges; sólo seleccionas entre las opciones que tu genética, tu trauma y tu entorno ya han masticado por ti. Crees que decides el camino, pero sólo estás recorriendo el laberinto que tus neuronas y tu historia construyeron antes de que pudieras siquiera pronunciar tu nombre. Es una dosis de morfina para el ego. Nos hace creer que somos capitanes, cuando en realidad somos simples pasajeros de una inercia química y social. Se nos da esa pequeña ilusión de control (el sabor del café, el color de la camisa) para que no nos asfixie la verdad: que somos piezas de dominó cayendo en una fila que comenzó mucho antes de nuestro primer aliento. El "yo elijo" es el grito de orgullo de la marioneta que, al no ver hilos, jura que baila por voluntad propia. ¿Es tu voluntad un poder real o sólo el eco de una orden que tus instintos ya ejecutaron?
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