¿qué somos sino un lienzo que ha sido retocado mil veces por manos propias y ajenas? Somos fragmentos, trazos prestados, manchas de quienes se atrevieron a tocarnos estilos ajenos de los cuales tomamos un poco para hacer propio. Algunos colores son vibrantes, otros... bueno, son sombras terribles, pero incluso el abismo tiene su propia estética.
¿Acaso pretenden amar la luz del sol y despreciar la elegancia de la luna? Qué ingenuos~
En el arte, como en el mar, uno define al otro; no hay profundidad sin oscuridad, ni brillo sin penumbra.
¿Y cómo pretendes medir el amor?
No se mide con reglas, se mide con el vacío que deja cuando se retira, como la marea abandonando la orilla.
El dolor es solo el pigmento que nos ayuda a entender el valor del matiz más claro.
No me pongan esa cara de tragedia.
Es un alivio que ya no sean los antes.
Ahora tienen esa... sabiduría, ese brillo en la mirada de quien sabe qué pinceles dejar de usar y qué sombras no volverá a permitir en su obra.
Y por favor, dejen de ser tan cruel con ustedes mismos. Ni siquiera yo, un gran artista~ nací conociendo el secreto de cada color.
Nadie llega al mundo siendo una obra maestra terminada; nos vamos pintando sobre la marcha, error tras error, hasta que la composición finalmente tiene sentido.
Así que... relájate un poco, ¿quieres?
¿qué somos sino un lienzo que ha sido retocado mil veces por manos propias y ajenas? Somos fragmentos, trazos prestados, manchas de quienes se atrevieron a tocarnos estilos ajenos de los cuales tomamos un poco para hacer propio. Algunos colores son vibrantes, otros... bueno, son sombras terribles, pero incluso el abismo tiene su propia estética.
¿Acaso pretenden amar la luz del sol y despreciar la elegancia de la luna? Qué ingenuos~
En el arte, como en el mar, uno define al otro; no hay profundidad sin oscuridad, ni brillo sin penumbra.
¿Y cómo pretendes medir el amor?
No se mide con reglas, se mide con el vacío que deja cuando se retira, como la marea abandonando la orilla.
El dolor es solo el pigmento que nos ayuda a entender el valor del matiz más claro.
No me pongan esa cara de tragedia.
Es un alivio que ya no sean los antes.
Ahora tienen esa... sabiduría, ese brillo en la mirada de quien sabe qué pinceles dejar de usar y qué sombras no volverá a permitir en su obra.
Y por favor, dejen de ser tan cruel con ustedes mismos. Ni siquiera yo, un gran artista~ nací conociendo el secreto de cada color.
Nadie llega al mundo siendo una obra maestra terminada; nos vamos pintando sobre la marcha, error tras error, hasta que la composición finalmente tiene sentido.
Así que... relájate un poco, ¿quieres?