• Entonces en esta ciudad debería de estar una de las piezas ¿No?

    Ryuko: A si es... Debería de aver alguna pieza por esta ciudad y como sabes no las puedo sentir su están muy lejos, pero por lo que investigamos y nos dijeron alguien aquí lo tiene.

    Hmm~ que divertido... Voy a tener que pelearme con alguien para conseguir la otra pieza.

    Ryuko: no se de qué te quejas... Siempre sales ilesa.

    Pfff~ jeje si ya lose, pero es más divertido si piensan que si puedo salir herida y que soy debil... Siempre se confían de más.

    Ryuko: A veces siento que eres un poco despiadada...

    Heey~ tú sabes que esto no lo hago por gusto, si no por qué es necesario...

    Ryuko: Lo se, lo sé...

    Aún así agradezco que me allás elegido... Me fío gusto haberme alejado de todo, bueno tú ya sabes ¡Bueno! Vamos a lo que venimos!

    ×Seguia caminando por la gran ciudad y sabía perfectamente a donde tenía que ir, tenía que ir al mercado negro a buscar información o encontrar lo que quería×
    Entonces en esta ciudad debería de estar una de las piezas ¿No? Ryuko: A si es... Debería de aver alguna pieza por esta ciudad y como sabes no las puedo sentir su están muy lejos, pero por lo que investigamos y nos dijeron alguien aquí lo tiene. Hmm~ que divertido... Voy a tener que pelearme con alguien para conseguir la otra pieza. Ryuko: no se de qué te quejas... Siempre sales ilesa. Pfff~ jeje si ya lose, pero es más divertido si piensan que si puedo salir herida y que soy debil... Siempre se confían de más. Ryuko: A veces siento que eres un poco despiadada... Heey~ tú sabes que esto no lo hago por gusto, si no por qué es necesario... Ryuko: Lo se, lo sé... Aún así agradezco que me allás elegido... Me fío gusto haberme alejado de todo, bueno tú ya sabes ¡Bueno! Vamos a lo que venimos! ×Seguia caminando por la gran ciudad y sabía perfectamente a donde tenía que ir, tenía que ir al mercado negro a buscar información o encontrar lo que quería×
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  • Resulta que después de un bañito me tengo que afeitar y verme presentable para recibir a los clientes en el restaurante. - no es queja, se ve fabuloso.-
    Resulta que después de un bañito me tengo que afeitar y verme presentable para recibir a los clientes en el restaurante. - no es queja, se ve fabuloso.-
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  • —Mis prioridades para hoy son bastante claras: quejarme, comer altas cantidades de azúcar, imponer la moda de las papitas con helado en todo el mundo, esquivar monstruos, y... ¡Ah!. Si. Algo sobre cerrar una grieta... casi lo olvido. (?) 
    —Mis prioridades para hoy son bastante claras: quejarme, comer altas cantidades de azúcar, imponer la moda de las papitas con helado en todo el mundo, esquivar monstruos, y... ¡Ah!. Si. Algo sobre cerrar una grieta... casi lo olvido. (?) 
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  • Se miró las manos reventadas, cubiertas de tierra y sangre. Tendría que dejar un par de semanas la guitarra, hasta que sanaran por completo. Torció el gesto, molesto.

    ¿Por qué de todos los seres humanos que existían en aquel rincón olvidado del mundo le tenía que tocar precisamente a él y a sus amigos?

    A su espalda, el rugir de una criatura hizo temblar un poco la tierra, regresandolo al momento.

    — Tsk... Ni siquiera puedo quejarme a gusto. —Susurró molesto, liberando aquel poder por su cuerpo.

    El problema había crecido ya a tal grado, que ya ni siquiera estaban tomando roles en la cafetería ni en ningún lado. Prácticamente solo se estaban turnando para poder dormir un par de horas y continuar.
    Se miró las manos reventadas, cubiertas de tierra y sangre. Tendría que dejar un par de semanas la guitarra, hasta que sanaran por completo. Torció el gesto, molesto. ¿Por qué de todos los seres humanos que existían en aquel rincón olvidado del mundo le tenía que tocar precisamente a él y a sus amigos? A su espalda, el rugir de una criatura hizo temblar un poco la tierra, regresandolo al momento. — Tsk... Ni siquiera puedo quejarme a gusto. —Susurró molesto, liberando aquel poder por su cuerpo. El problema había crecido ya a tal grado, que ya ni siquiera estaban tomando roles en la cafetería ni en ningún lado. Prácticamente solo se estaban turnando para poder dormir un par de horas y continuar.
    Me entristece
    Me shockea
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  • El monstruo equivocado
    Categoría Suspenso
    Alina Voss , Jay Brandon White


    La ciudad llevaba meses pudriéndose con lentitud. Tal vez no completamente literal al sentido de la palabra, pero era claro que el ambiente cambió de forma drástica.

    Comenzaron como simples desapariciones de ganado para quienes vivían más alejados y trabajaban con sus animales y cultivos. Después empezaron a desaparecer mascotas en cualquier parte de la ciudad. Finalmente, personas. No cualquiera: eran adolescentes y jóvenes adultos, en su mayoría.

    El miedo había comenzado como rumores entre vecinos y posts ridículos en internet, pero la gracia se perdió por completo cuando encontraron el primer cuerpo cerca del bosque detrás de la vieja carretera. La policía acordonó la zona durante horas, aunque eso no evitó que las fotografías circularan entre estudiantes de secundaria y universitarios antes del anochecer. Habían mordidas enormes, costillas abiertas y marcas que ningún animal de la zona debería ser capaz de dejar.

    Y, desde ahí, continuaron las desapariciones. A veces encontraban los cuerpos; otras, ni siquiera un solo rastro. Los rumores fueron en alza. Algunos hablaban de sectas o de un asesino en serie, pero los más paranoicos comenzaron a mencionar criaturas, monstruos, cosas que solo existían en leyendas viejas o historias para asustar niños.

    Elias intentó ignorarlo, pero le resultaba difícil. Primero, gente inocente estaba muriendo; segundo, cada ataque ocurría justo en las noches que él deseaba poder borrar de su existencia: viernes y lunas llenas. Sus excusas a ausencias eran cada vez menos creíbles a pesar que él nunca hizo nada malo siendo él mismo, sino todo lo contrario.

    Hacía días atrás que notó que las personas lo miraban más de lo usual, que los susurros o conversaciones se detenían bruscamente si él estaba cerca. Lo ponía nervioso al mismo tiempo que podía comprender la razón de la sospecha. Sin embargo, y por igual, tenía la idea que no se trataba de él. La sensación de culpa o tristeza ya no estaban ahí, ni siquiera ese malestar horrendo que le daba antes de tener que vomitar lo que sea que comía durante sus transformaciones. Se trataba de algo diferente. El sentimiento se había vuelto como una rabia en su pecho, de esos cuando uno piensa que invaden su territorio.

    Ahora, sábado, llegó a casa poco antes que el sol comenzara a salir. Pensó que la noche había sido intensa pues, por primera vez en mucho tiempo, en el momento que recuperó la consciencia sintió y vio su cuerpo más golpeado de lo normal. Habían arañazos largos que cruzaban por su cuerpo y cada músculo le dolía como si hubiese recibido golpes demasiado contundentes, los moretones eran una señal bastante clara. Lo horroroso era que no recordaba a qué cosa se enfrentó.

    Se obligó a prepararse para salir de casa, hacía tiempo que dejó de descansar como debía luego de cada pérdida de control, no podía permitirse hacerlo con todo lo que estaba pasando. Por eso, a primera hora, tomó su camioneta para ir hacia el centro a comprar unos materiales para la obra en la que estaba trabajando.

    El ambiente no fue de lo mejor, incluso a esa hora ya habían patrulleros estacionados cerca de la plaza y personas susurrando mientras miraban sus teléfonos. ¿Alguna otra desaparición de la que aún no se esteraba bien? Lo hizo sentir fatal por más que en su interior tenía la sensación que no había sido él.

    Suspiró, ignorando su cuerpo quejarse con dolor por cada movimiento, por más pequeño que sea, y bajó de la camioneta al mismo tiempo que acomodó su camiseta en un intento algo inútil por cubrir ciertas heridas. Hasta tenía un arañazo que le recorría la mejilla.

    Entre las personas que pasaban, pudo reconocer a Alina y, de coincidencia, mirando más hacia las tiendas, también vio a Jay.
    [nova_pearl_goat_760] , [Jay_White] La ciudad llevaba meses pudriéndose con lentitud. Tal vez no completamente literal al sentido de la palabra, pero era claro que el ambiente cambió de forma drástica. Comenzaron como simples desapariciones de ganado para quienes vivían más alejados y trabajaban con sus animales y cultivos. Después empezaron a desaparecer mascotas en cualquier parte de la ciudad. Finalmente, personas. No cualquiera: eran adolescentes y jóvenes adultos, en su mayoría. El miedo había comenzado como rumores entre vecinos y posts ridículos en internet, pero la gracia se perdió por completo cuando encontraron el primer cuerpo cerca del bosque detrás de la vieja carretera. La policía acordonó la zona durante horas, aunque eso no evitó que las fotografías circularan entre estudiantes de secundaria y universitarios antes del anochecer. Habían mordidas enormes, costillas abiertas y marcas que ningún animal de la zona debería ser capaz de dejar. Y, desde ahí, continuaron las desapariciones. A veces encontraban los cuerpos; otras, ni siquiera un solo rastro. Los rumores fueron en alza. Algunos hablaban de sectas o de un asesino en serie, pero los más paranoicos comenzaron a mencionar criaturas, monstruos, cosas que solo existían en leyendas viejas o historias para asustar niños. Elias intentó ignorarlo, pero le resultaba difícil. Primero, gente inocente estaba muriendo; segundo, cada ataque ocurría justo en las noches que él deseaba poder borrar de su existencia: viernes y lunas llenas. Sus excusas a ausencias eran cada vez menos creíbles a pesar que él nunca hizo nada malo siendo él mismo, sino todo lo contrario. Hacía días atrás que notó que las personas lo miraban más de lo usual, que los susurros o conversaciones se detenían bruscamente si él estaba cerca. Lo ponía nervioso al mismo tiempo que podía comprender la razón de la sospecha. Sin embargo, y por igual, tenía la idea que no se trataba de él. La sensación de culpa o tristeza ya no estaban ahí, ni siquiera ese malestar horrendo que le daba antes de tener que vomitar lo que sea que comía durante sus transformaciones. Se trataba de algo diferente. El sentimiento se había vuelto como una rabia en su pecho, de esos cuando uno piensa que invaden su territorio. Ahora, sábado, llegó a casa poco antes que el sol comenzara a salir. Pensó que la noche había sido intensa pues, por primera vez en mucho tiempo, en el momento que recuperó la consciencia sintió y vio su cuerpo más golpeado de lo normal. Habían arañazos largos que cruzaban por su cuerpo y cada músculo le dolía como si hubiese recibido golpes demasiado contundentes, los moretones eran una señal bastante clara. Lo horroroso era que no recordaba a qué cosa se enfrentó. Se obligó a prepararse para salir de casa, hacía tiempo que dejó de descansar como debía luego de cada pérdida de control, no podía permitirse hacerlo con todo lo que estaba pasando. Por eso, a primera hora, tomó su camioneta para ir hacia el centro a comprar unos materiales para la obra en la que estaba trabajando. El ambiente no fue de lo mejor, incluso a esa hora ya habían patrulleros estacionados cerca de la plaza y personas susurrando mientras miraban sus teléfonos. ¿Alguna otra desaparición de la que aún no se esteraba bien? Lo hizo sentir fatal por más que en su interior tenía la sensación que no había sido él. Suspiró, ignorando su cuerpo quejarse con dolor por cada movimiento, por más pequeño que sea, y bajó de la camioneta al mismo tiempo que acomodó su camiseta en un intento algo inútil por cubrir ciertas heridas. Hasta tenía un arañazo que le recorría la mejilla. Entre las personas que pasaban, pudo reconocer a Alina y, de coincidencia, mirando más hacia las tiendas, también vio a Jay.
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  • Viaje A Las Estrellas
    Fandom Honkai star rail
    Categoría Otros
    *En un día, bastante temprano, la trazacaminos, Stelle le costó dormir, tanto que tenía ojeras en los ojos, bostezo porque si bien paso la noche despierta. *

    Ahora si, estoy por hacerle honor a mi animal interior.

    *Comentó en un tono de broma, recordado que siempre se le relaciona con los mapaches, ya a no poder dormir, se levanta de su cama de aquel cuarto de hotel donde se quedo junto a sus amigos, cuando llegaron a este planeta para la expedición de trazacaminos. *

    Supongo que esto llego a su fin.

    *Puso la mano en el cristal de la ventana, mirando el paisaje que se asomaba ante sus ojos, una vez que el manto de la noche había comenzado a ceder, cerro sus ojos recordado a los amigos que había conocido, como Maomao, entre otros.*

    Pase muchas cosas, asi que no puedo quejarme.

    *Alejándose de la ventana, Stelle se fue directo a tomar un baño, al entrar al cuarto de baño, despojandose de sus ropas, dejo que el agua cayera por su cuerpo, llevandose así el recuedo de esa noche de desvelo, terminando de bañarse, regreso a vestirse para prepararse e ir a buscar a sus amigos que seguro, la estarían esperando. *

    Bueno, estoy lista.

    *Sale de su cuarto, apagado la luz y cerrando la puerta, dejando esa habitación en penumbras, camino hasta el vestíbulo, donde los demás ya la estaba esperando.

    Con una sonrisa se acercó a ellos *

    Buenos días, Himeko, Welt, marzo y Dan Heng.

    *Saludo a sus amigos quienes a verla, notaron sus ojeras y 7 de marzo se acercó a Stelle*

    ¿Que te paso?

    *Pregunto la pelirrosa alegre a ver a la chica de pelo gris con esas ojeras. *

    Tranquila, Marzo, solo no dormí bien, supongo que tendré que descansar en vagon panorámico aunque sea un poco.

    *Trato de calmar a su amiga, marzo por su parte, suspira y no le quedo mas qué hacerle caso, pues pensó que seria los nervios de volver a viajar entre las estrellas y buscar nuevos planetas para hacer alianzas y amistades. *

    Bueno, supongo que ya estamos.

    *Interrupio Dan Heng, quien estaba cruzado de brazos con los ojos cerrados, pero dejo de estar asi una vez que hablo.

    Himeko escucho todo, dejando ver una sonrisa. *

    En ese caso lo mejor es regresar a bordo del tren, pom pom debe ya sentirse solo.

    *Welt quien estaba a lado de Himeko, asiste. *

    Regresemos.

    *Dijo Welt al acomodar sus lentes, todos ya reunidos comenzaron el recorrido rumbo al Expreso Astral, una vez estar cerca del tren, este abre una puerta y entran, la puerta se cierra atrás de ellos, Stelle y los demás se reencuentran con pompom.

    Cada uno le habla de lo que vivieron en mientras estuvieron en aquel lugar.

    Ya todo estaba listo, el tren comenzó a avanzar, se elevó por el aire, rumbo al cielo, cruzado la atmósfera y dejando ese planeta atrás, desde la ventana, Stelle miro como el paisaje del planeta quedo fuera para dar paso a las estrellas. *

    Preparse es hora del salto.

    *Advierte pompom, el tren comenzó a ser envuelto por lo que parece polvo estelar, quedando todo cubierto por una luz plateada, en la visión de ese suceso desde el planeta donde antes estaba, solo parecía una estrella fugaz.

    Aunque ellos se hayan ido, se dice que siempre que se sienta el peso de la soledad y si en tu corazón conservas la llama de los anónimos de expreso Astral y ves el cielo de noche, podrás ver una estrella fugaz cruzar el cielo, porque no importa donde estén y los años luz que les separen, todos serán trazacaminos en el corazón.

    Nunca lo olvides, vive intensamente y lucha por cuidar esos vínculos que nos unen, protege a los demás, pero sobre todo, se fiel a ti mismo, nunca intentes cambiar por otros, pues la verdadera amistad o en el amor, es importante ser uno mismo, eres una estrella, eres un anonimo, eres un trazacaminos. *
    *En un día, bastante temprano, la trazacaminos, Stelle le costó dormir, tanto que tenía ojeras en los ojos, bostezo porque si bien paso la noche despierta. * Ahora si, estoy por hacerle honor a mi animal interior. *Comentó en un tono de broma, recordado que siempre se le relaciona con los mapaches, ya a no poder dormir, se levanta de su cama de aquel cuarto de hotel donde se quedo junto a sus amigos, cuando llegaron a este planeta para la expedición de trazacaminos. * Supongo que esto llego a su fin. *Puso la mano en el cristal de la ventana, mirando el paisaje que se asomaba ante sus ojos, una vez que el manto de la noche había comenzado a ceder, cerro sus ojos recordado a los amigos que había conocido, como Maomao, entre otros.* Pase muchas cosas, asi que no puedo quejarme. *Alejándose de la ventana, Stelle se fue directo a tomar un baño, al entrar al cuarto de baño, despojandose de sus ropas, dejo que el agua cayera por su cuerpo, llevandose así el recuedo de esa noche de desvelo, terminando de bañarse, regreso a vestirse para prepararse e ir a buscar a sus amigos que seguro, la estarían esperando. * Bueno, estoy lista. *Sale de su cuarto, apagado la luz y cerrando la puerta, dejando esa habitación en penumbras, camino hasta el vestíbulo, donde los demás ya la estaba esperando. Con una sonrisa se acercó a ellos * Buenos días, Himeko, Welt, marzo y Dan Heng. *Saludo a sus amigos quienes a verla, notaron sus ojeras y 7 de marzo se acercó a Stelle* ¿Que te paso? *Pregunto la pelirrosa alegre a ver a la chica de pelo gris con esas ojeras. * Tranquila, Marzo, solo no dormí bien, supongo que tendré que descansar en vagon panorámico aunque sea un poco. *Trato de calmar a su amiga, marzo por su parte, suspira y no le quedo mas qué hacerle caso, pues pensó que seria los nervios de volver a viajar entre las estrellas y buscar nuevos planetas para hacer alianzas y amistades. * Bueno, supongo que ya estamos. *Interrupio Dan Heng, quien estaba cruzado de brazos con los ojos cerrados, pero dejo de estar asi una vez que hablo. Himeko escucho todo, dejando ver una sonrisa. * En ese caso lo mejor es regresar a bordo del tren, pom pom debe ya sentirse solo. *Welt quien estaba a lado de Himeko, asiste. * Regresemos. *Dijo Welt al acomodar sus lentes, todos ya reunidos comenzaron el recorrido rumbo al Expreso Astral, una vez estar cerca del tren, este abre una puerta y entran, la puerta se cierra atrás de ellos, Stelle y los demás se reencuentran con pompom. Cada uno le habla de lo que vivieron en mientras estuvieron en aquel lugar. Ya todo estaba listo, el tren comenzó a avanzar, se elevó por el aire, rumbo al cielo, cruzado la atmósfera y dejando ese planeta atrás, desde la ventana, Stelle miro como el paisaje del planeta quedo fuera para dar paso a las estrellas. * Preparse es hora del salto. *Advierte pompom, el tren comenzó a ser envuelto por lo que parece polvo estelar, quedando todo cubierto por una luz plateada, en la visión de ese suceso desde el planeta donde antes estaba, solo parecía una estrella fugaz. Aunque ellos se hayan ido, se dice que siempre que se sienta el peso de la soledad y si en tu corazón conservas la llama de los anónimos de expreso Astral y ves el cielo de noche, podrás ver una estrella fugaz cruzar el cielo, porque no importa donde estén y los años luz que les separen, todos serán trazacaminos en el corazón. Nunca lo olvides, vive intensamente y lucha por cuidar esos vínculos que nos unen, protege a los demás, pero sobre todo, se fiel a ti mismo, nunca intentes cambiar por otros, pues la verdadera amistad o en el amor, es importante ser uno mismo, eres una estrella, eres un anonimo, eres un trazacaminos. *
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  • ”Marie, sé que Salvatore está contigo también, os oigo a los dos al otro lado. Dejad de insistir, ya os he dicho que este verano me voy a visitar a mis padres... No, no podéis venir, ya sé que queréis conocerlos pero están enfermos, necesitan tranquilidad.”

    Volvió a escuchar quejas y más insistencias de sus amigos al otro lado del teléfono, como cada año se inventaba excusas para desaparecer en verano. Eran los años 50 en Italia, el clima sería demasiado para Vincent.

    Aún así, todavía recuerda con nostalgia aquellos tiempos.
    ”Marie, sé que Salvatore está contigo también, os oigo a los dos al otro lado. Dejad de insistir, ya os he dicho que este verano me voy a visitar a mis padres... No, no podéis venir, ya sé que queréis conocerlos pero están enfermos, necesitan tranquilidad.” Volvió a escuchar quejas y más insistencias de sus amigos al otro lado del teléfono, como cada año se inventaba excusas para desaparecer en verano. Eran los años 50 en Italia, el clima sería demasiado para Vincent. Aún así, todavía recuerda con nostalgia aquellos tiempos.
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  • 〔 𝐗-𝐌𝖾𐓣 𝐀𝐔 〕


    Más de esa propaganda en televisión. Más de mostrar la terrible realidad para las personas y en la desventaja en la que podrían estar. Pero no por mucho tiempo. Más controles, nuevas tecnologías. Tendrían la ventaja pronto.

    —Eso es bueno —escuchó a Owen hablar detrás de ella, así que volteó para poder verlo—. Esos monstruos tienen que desaparecer de una vez. Son persistentes, pero ya les llegará el fin.

    Alaska siempre escuchó a su tío ir en contra de los mutantes, siempre lleno de miedo disfrazado de odio. La mirada que le dedicaba a ese grupo era algo que a ella, por alguna razón, le aterraba. Nunca vio en él algo como amor cuando se dirigía a ella ni nada parecido, solía verla como la demente que era. Pero tenía una sensación en el fondo, como si pudiera llegar a recibir ese tipo de mirada de rechazo. Nunca supo por qué razón tenía esa impresión.

    Volvió la vista hacia la pantalla que ahora mostraba las quejas de las personas y sus opiniones negativas.

    —No creo que sean monstruos... —soltó en voz baja— ellos intentan-

    —¿No son monstruos? ¿¡Dónde estuviste todo este tiempo, Alaska!? ¿Debajo de una maldita roca? ¡Solo falta prestar atención a las noticias para ver todos los estragos que han causado! ¡Quieren eliminarnos! ¿Es que acaso también tienes alucinaciones con la verdad?

    Ella bajó la mirada un segundo antes de levantarla otra vez, pero no a la televisión, sino al costado de la misma. Había ahí una criatura extraña, veía sus tres ojos observando con curiosidad. También habían pequeños apéndices sosteniendo los bordes del aparato, como si fueran manitas. Inocente.

    —... No todos son malos. Es como nosotros. Algunas personas son malas, otras buenas. No hay que poner a todos en la misma categoría. —intentó explicar, con esa pequeña esperanza en su pecho de que Owen entendiera, pero cuando se fijó en él de nuevo, aquello se encogió de inmediato. La estaba viendo como cuando tenía sus "brotes psicóticos".

    —Cuando te encuentres con uno y te mate, ya verás que tenía razón —Owen sonó demasiado frío—. No simpatices con ellos, Alaska.

    Esas palabras quedaron rondando su cabeza todo el día, incluso al ir camino al trabajo, sin prestar atención por dónde iba. Había un miedo dentro suyo que no supo si venía de esas frases o si tenía un origen diferente. La confundía por tener contradicciones internas. Por un lado pensaba que los mutantes eran muy peligrosos por sus poderes, claro; por otro, ¿de verdad eran tan malos? ¿De verdad eran tan diferentes a los humanos?
    〔 𝐗-𝐌𝖾𐓣 𝐀𝐔 〕 Más de esa propaganda en televisión. Más de mostrar la terrible realidad para las personas y en la desventaja en la que podrían estar. Pero no por mucho tiempo. Más controles, nuevas tecnologías. Tendrían la ventaja pronto. —Eso es bueno —escuchó a Owen hablar detrás de ella, así que volteó para poder verlo—. Esos monstruos tienen que desaparecer de una vez. Son persistentes, pero ya les llegará el fin. Alaska siempre escuchó a su tío ir en contra de los mutantes, siempre lleno de miedo disfrazado de odio. La mirada que le dedicaba a ese grupo era algo que a ella, por alguna razón, le aterraba. Nunca vio en él algo como amor cuando se dirigía a ella ni nada parecido, solía verla como la demente que era. Pero tenía una sensación en el fondo, como si pudiera llegar a recibir ese tipo de mirada de rechazo. Nunca supo por qué razón tenía esa impresión. Volvió la vista hacia la pantalla que ahora mostraba las quejas de las personas y sus opiniones negativas. —No creo que sean monstruos... —soltó en voz baja— ellos intentan- —¿No son monstruos? ¿¡Dónde estuviste todo este tiempo, Alaska!? ¿Debajo de una maldita roca? ¡Solo falta prestar atención a las noticias para ver todos los estragos que han causado! ¡Quieren eliminarnos! ¿Es que acaso también tienes alucinaciones con la verdad? Ella bajó la mirada un segundo antes de levantarla otra vez, pero no a la televisión, sino al costado de la misma. Había ahí una criatura extraña, veía sus tres ojos observando con curiosidad. También habían pequeños apéndices sosteniendo los bordes del aparato, como si fueran manitas. Inocente. —... No todos son malos. Es como nosotros. Algunas personas son malas, otras buenas. No hay que poner a todos en la misma categoría. —intentó explicar, con esa pequeña esperanza en su pecho de que Owen entendiera, pero cuando se fijó en él de nuevo, aquello se encogió de inmediato. La estaba viendo como cuando tenía sus "brotes psicóticos". —Cuando te encuentres con uno y te mate, ya verás que tenía razón —Owen sonó demasiado frío—. No simpatices con ellos, Alaska. Esas palabras quedaron rondando su cabeza todo el día, incluso al ir camino al trabajo, sin prestar atención por dónde iba. Había un miedo dentro suyo que no supo si venía de esas frases o si tenía un origen diferente. La confundía por tener contradicciones internas. Por un lado pensaba que los mutantes eran muy peligrosos por sus poderes, claro; por otro, ¿de verdad eran tan malos? ¿De verdad eran tan diferentes a los humanos?
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    C E R B E R U S
    "The dog that bites only because it was taught fear before kindness.
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    Tᴀᴋᴇ Mᴇ Bᴀᴄᴋ Tᴏ Eᴅᴇɴ — Sʟᴇᴇᴘ Tᴏᴋᴇɴ
    0:35 ━❍──────── -5:32
    ↻ ⊲ Ⅱ ⊳ ↺

    ꒷꒦✧˖°⋆。𖦹꒷꒦

    > Nombre clave: Cerberus
    Edad: Desconocida
    Altura: 2.17 m
    Constitución: Masiva, monstruosa, diseñada para intimidar.
    Voz: Grave, calmada… extrañamente suave cuando se siente seguro.
    Estado: Activo /《 Propiedad clasificada.》

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    [ D A T O S ]

    ◈ Fue sometido desde niño a experimentos físicos y psicológicos extremos.
    ◈ Alteraron su tolerancia al dolor, capacidad muscular y respuesta emocional.
    ◈ Le enseñaron que hablar era un privilegio que él no merecia.
    ◈ Solo puede usar su voz bajo autorización directa.
    ◈ Incluso si esta bajo un problema o ve uno, no puede hablar.
    ◈ Incluso si alguien más está en peligro, si no tiene autorización/orden, no actuará.
    ◈ En combate actúa como una criatura despiadada y perfectamente obediente.
    ◈ Fuera de misión… apenas sabe cómo interactuar como un ser humano, suele sentarse a los pies de su dueño o quedarse en un sitio de vigilancia.

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    [ P E R S O N A L I D A D ]

    ◈ Silencioso.
    ◈ Hipervigilante.
    ◈ Extremadamente retraido fuera del trabajo.
    ◈ Fuera del trabajo busca aprobación incluso en cosas pequeñas.
    ◈ Tiene dificultad entendiendo cualquier tido de acciones ya que todo lo asocia a que recibirá algun tipo de violencia o abuso.
    ◈ No tiene ni permitido negar o asentir con la cabeza.
    ◈ Le gustan los lugares tranquilos, las mantas pesadas y escuchar voces suaves.

    A pesar de verse como una bestia imposible de detener… Cerberus es dolorosamente dócil cuando alguien le trata con paciencia.

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    [ D I S E Ñ O ]

    ◈ Cabello negro desordenado.
    ◈ Ojeras marcadas por insomnio crónico.
    ◈ Máscara obligatoria para “deshumanizar” su imagen.
    ◈ Cicatrices quirúrgicas distribuidas por todo el cuerpo.
    ◈ Uniformes negros tácticos ajustados a su estructura anormalmente grande.
    ◈ Mirada cansada… como un perro esperando no ser golpeado.
    ◈ En el trabajo, su mirada parece iluminarse con determinación.

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    ┌───── •✧✧• ─────┐

    H I S T O R I A

    └───── •✧✧• ─────┘

    ꒷꒦✧˖°⋆。𖦹꒷꒦

    Nadie recuerda cuál era su verdadero nombre.... Tal vez porque nunca importó.

    Antes de convertirse en “Cerberus”, fue solamente un niño arrancado del sistema, un bebé arrancado de los brazos de su madre, otro letrero de "niño perdido", un expediente en el escritorio de un forense corrupto.

    Le dieron una madre sustituta solo para que fuese una mujer horrible, junto con un hombre que asignaron como su padre.

    Las pruebas comenzaron temprano.
    Privación del sueño.
    Aislamiento extremo.
    Condicionamiento psicológico.
    Castigos físicos disfrazados de “evaluaciones”.

    Le enseñaron a obedecer antes incluso de enseñarle a hablar correctamente.

    Cada emoción era considerada una falla.
    Cada muestra de miedo era castigada.
    Cada intento de apego… eliminado.

    Con el tiempo dejaron de llamarlo humano.
    Los científicos comenzaron a referirse a él como si fuera una herramienta.
    Solo con un número. Un arma. Un perro de guerra.

    Y él terminó completamente formado en ello.

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    Durante años, Cerberus fue utilizado para misiones, él entraba primero, eliminaba amenazas, recibía órdenes solo para volver cubierto de sangre y silencio.
    Si tenía heridas no tenía permitido quejarse o decirlo.

    Al terminar la misión se le entregaba un kit médico y él solo debia curarse, si no podia hacerlo, nadie lo ayudaba.

    Pero incluso con todo ello había algo que jamás lograron destruir por completo....algo pequeño y estúpido:

    La necesidad de ser querido.

    Cerberus no entiende bien la calidez humana, pero la busca desesperadamente en pequeños detalles, como una mano sobre su cabeza, una pared calida para dormir, una voz amable, alguien que ayuda a curar su espalda.

    A veces permanece inmóvil cerca de las personas solo para escuchar conversación humana, aunque no participe, porque tanto silencio lo pone inquieto. Tambien, aveces recoge objetos insignificantes porque cree que son tesoros.

    Como último detalle (y prohibido) es que a veces practica hablar solo, en voz baja, cuando sabe que nadie puede escucharlo, tiene un libro de prescolar el cual ha leído miles de veces.
    Porque en el fondo…debajo de toda la violencia programada, de toda la brutalidad artificial, solo quedó un hombre roto intentando descubrir cómo se siente pertenecer a algún lugar.

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    [ A R C H I V O — C L A S I F I E D ]

    > 《El sujeto continúa mostrando niveles anormales de empatía pese a las correcciones aplicadas.》

    > 《 Desarrolló apego hacia personal que mostró trato positivo mínimo, por lo que la rotaciónde personal es de 1 semana.》

    > 《La unidad Cerberus sigue siendo funcional. Sin embargo… mientras más humano intenta ser, más peligroso se volverá. 》

    ꒷꒦✧˖°⋆。𖦹꒷꒦
    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘ C E R B E R U S "The dog that bites only because it was taught fear before kindness. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘ Tᴀᴋᴇ Mᴇ Bᴀᴄᴋ Tᴏ Eᴅᴇɴ — Sʟᴇᴇᴘ Tᴏᴋᴇɴ 0:35 ━❍──────── -5:32 ↻ ⊲ Ⅱ ⊳ ↺ ꒷꒦✧˖°🫀⋆。𖦹꒷꒦ > Nombre clave: Cerberus Edad: Desconocida Altura: 2.17 m Constitución: Masiva, monstruosa, diseñada para intimidar. Voz: Grave, calmada… extrañamente suave cuando se siente seguro. Estado: Activo /《 Propiedad clasificada.》 ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ D A T O S ] ◈ Fue sometido desde niño a experimentos físicos y psicológicos extremos. ◈ Alteraron su tolerancia al dolor, capacidad muscular y respuesta emocional. ◈ Le enseñaron que hablar era un privilegio que él no merecia. ◈ Solo puede usar su voz bajo autorización directa. ◈ Incluso si esta bajo un problema o ve uno, no puede hablar. ◈ Incluso si alguien más está en peligro, si no tiene autorización/orden, no actuará. ◈ En combate actúa como una criatura despiadada y perfectamente obediente. ◈ Fuera de misión… apenas sabe cómo interactuar como un ser humano, suele sentarse a los pies de su dueño o quedarse en un sitio de vigilancia. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ P E R S O N A L I D A D ] ◈ Silencioso. ◈ Hipervigilante. ◈ Extremadamente retraido fuera del trabajo. ◈ Fuera del trabajo busca aprobación incluso en cosas pequeñas. ◈ Tiene dificultad entendiendo cualquier tido de acciones ya que todo lo asocia a que recibirá algun tipo de violencia o abuso. ◈ No tiene ni permitido negar o asentir con la cabeza. ◈ Le gustan los lugares tranquilos, las mantas pesadas y escuchar voces suaves. A pesar de verse como una bestia imposible de detener… Cerberus es dolorosamente dócil cuando alguien le trata con paciencia. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ D I S E Ñ O ] ◈ Cabello negro desordenado. ◈ Ojeras marcadas por insomnio crónico. ◈ Máscara obligatoria para “deshumanizar” su imagen. ◈ Cicatrices quirúrgicas distribuidas por todo el cuerpo. ◈ Uniformes negros tácticos ajustados a su estructura anormalmente grande. ◈ Mirada cansada… como un perro esperando no ser golpeado. ◈ En el trabajo, su mirada parece iluminarse con determinación. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘ ┌───── •✧✧• ─────┐ H I S T O R I A └───── •✧✧• ─────┘ ꒷꒦✧˖°🫀⋆。𖦹꒷꒦ Nadie recuerda cuál era su verdadero nombre.... Tal vez porque nunca importó. Antes de convertirse en “Cerberus”, fue solamente un niño arrancado del sistema, un bebé arrancado de los brazos de su madre, otro letrero de "niño perdido", un expediente en el escritorio de un forense corrupto. Le dieron una madre sustituta solo para que fuese una mujer horrible, junto con un hombre que asignaron como su padre. Las pruebas comenzaron temprano. Privación del sueño. Aislamiento extremo. Condicionamiento psicológico. Castigos físicos disfrazados de “evaluaciones”. Le enseñaron a obedecer antes incluso de enseñarle a hablar correctamente. Cada emoción era considerada una falla. Cada muestra de miedo era castigada. Cada intento de apego… eliminado. Con el tiempo dejaron de llamarlo humano. Los científicos comenzaron a referirse a él como si fuera una herramienta. Solo con un número. Un arma. Un perro de guerra. Y él terminó completamente formado en ello. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ Durante años, Cerberus fue utilizado para misiones, él entraba primero, eliminaba amenazas, recibía órdenes solo para volver cubierto de sangre y silencio. Si tenía heridas no tenía permitido quejarse o decirlo. Al terminar la misión se le entregaba un kit médico y él solo debia curarse, si no podia hacerlo, nadie lo ayudaba. Pero incluso con todo ello había algo que jamás lograron destruir por completo....algo pequeño y estúpido: La necesidad de ser querido. Cerberus no entiende bien la calidez humana, pero la busca desesperadamente en pequeños detalles, como una mano sobre su cabeza, una pared calida para dormir, una voz amable, alguien que ayuda a curar su espalda. A veces permanece inmóvil cerca de las personas solo para escuchar conversación humana, aunque no participe, porque tanto silencio lo pone inquieto. Tambien, aveces recoge objetos insignificantes porque cree que son tesoros. Como último detalle (y prohibido) es que a veces practica hablar solo, en voz baja, cuando sabe que nadie puede escucharlo, tiene un libro de prescolar el cual ha leído miles de veces. Porque en el fondo…debajo de toda la violencia programada, de toda la brutalidad artificial, solo quedó un hombre roto intentando descubrir cómo se siente pertenecer a algún lugar. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ A R C H I V O — C L A S I F I E D ] > 《El sujeto continúa mostrando niveles anormales de empatía pese a las correcciones aplicadas.》 > 《 Desarrolló apego hacia personal que mostró trato positivo mínimo, por lo que la rotaciónde personal es de 1 semana.》 > 《La unidad Cerberus sigue siendo funcional. Sin embargo… mientras más humano intenta ser, más peligroso se volverá. 》 ꒷꒦✧˖°🫀⋆。𖦹꒷꒦
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  • ➹ 𝗕𝗶𝘁𝗮́𝗰𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮; 𝗠𝗲𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗼𝘀.
    #𝖲𝗁𝗈𝗋𝗍𝖲𝗍𝗈𝗋𝗒 .

    Los motores encienden, pero no hay forma de mover el resto de las turbinas. El sistema está dañado, sin posibilidad de enviar señales pero ya no suena como la última vez que el tablero se encendió. La tecnología de la tierra es tan anticuada que no se puede ayudar de nada, menos cuando se está en lo que ellos llaman ''el campo''.

    Algunos días se sentía esperanzado, otros simplemente impotente. El calor en aquella zona rural requería descansos continuos, no tenía muchos suministros disponibles además del agua que encontraba de los ríos o algunos estanques, el sabor a tierra no era su favorito.
    Quejarse lo hacía sentir estúpido pues era lo que mantenía su energía, algo de cordura y la paciencia para seguir haciendo anotaciones en una libreta vieja de hojas quemadas.

    '' Revisión continua, al día de hoy no se han encontrado avances. El mismo mantenimiento se realizó ayer cuando aún había luz solar, no hay mejoría.''

    La boca de Shep se torció al plasmar esa última oración con el viejo bolígrafo en mano. Exhaló pesadamente por la nariz encorvándose un poco al bajar la mirada a sus pies. La libreta en sus manos seguía abierta, volviendo las pupilas a revisar lo pendiente.

    — Al menos tengo tiempo de sobra para comer.

    Se murmuró a sí mismo mientras recuperaba la postura, la puerta de la nave subía y bajaba por el viento si no se le colocaba un soporte mientras encontraba como reparar el circuito que la conectaba a la nave. Eso daba oportunidad a ciertos animales para curiosear su morada, entre ellos un conocido peludo de cuatro patas que, a ese punto exigía al menos una cena digna a lado del alienígena.

    El sonido agudo del animal propició a que este se alzara de su desgastado asiento, revisando una caja debajo de herramientas arrumbadas en las que almacenó maíz que encontró (robó) tras explorar algunos metros por el campo. Donde algunas pequeñas chozas se alzaban, corrales con especies animales se alertaban por su paso y las cosechas estaban libres a merced del viento y las criaturas salvajes, como él.

    — Supongo que hoy será mesa para dos.
    ➹ 𝗕𝗶𝘁𝗮́𝗰𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘀𝗲𝗺𝗮𝗻𝗮; 𝗠𝗲𝘀𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗱𝗼𝘀. #𝖲𝗁𝗈𝗋𝗍𝖲𝗍𝗈𝗋𝗒 . Los motores encienden, pero no hay forma de mover el resto de las turbinas. El sistema está dañado, sin posibilidad de enviar señales pero ya no suena como la última vez que el tablero se encendió. La tecnología de la tierra es tan anticuada que no se puede ayudar de nada, menos cuando se está en lo que ellos llaman ''el campo''. Algunos días se sentía esperanzado, otros simplemente impotente. El calor en aquella zona rural requería descansos continuos, no tenía muchos suministros disponibles además del agua que encontraba de los ríos o algunos estanques, el sabor a tierra no era su favorito. Quejarse lo hacía sentir estúpido pues era lo que mantenía su energía, algo de cordura y la paciencia para seguir haciendo anotaciones en una libreta vieja de hojas quemadas. '' Revisión continua, al día de hoy no se han encontrado avances. El mismo mantenimiento se realizó ayer cuando aún había luz solar, no hay mejoría.'' La boca de Shep se torció al plasmar esa última oración con el viejo bolígrafo en mano. Exhaló pesadamente por la nariz encorvándose un poco al bajar la mirada a sus pies. La libreta en sus manos seguía abierta, volviendo las pupilas a revisar lo pendiente. — Al menos tengo tiempo de sobra para comer. Se murmuró a sí mismo mientras recuperaba la postura, la puerta de la nave subía y bajaba por el viento si no se le colocaba un soporte mientras encontraba como reparar el circuito que la conectaba a la nave. Eso daba oportunidad a ciertos animales para curiosear su morada, entre ellos un conocido peludo de cuatro patas que, a ese punto exigía al menos una cena digna a lado del alienígena. El sonido agudo del animal propició a que este se alzara de su desgastado asiento, revisando una caja debajo de herramientas arrumbadas en las que almacenó maíz que encontró (robó) tras explorar algunos metros por el campo. Donde algunas pequeñas chozas se alzaban, corrales con especies animales se alertaban por su paso y las cosechas estaban libres a merced del viento y las criaturas salvajes, como él. — Supongo que hoy será mesa para dos.
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