• Con las palabras en la boca y un sentimiento de vergüenza.

    ┉ Ahora sabemos que "el libro" actúa bajo su capricho.┉
    Con las palabras en la boca y un sentimiento de vergüenza. ┉ Ahora sabemos que "el libro" actúa bajo su capricho.┉
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  • -El día estaba nublado, el cielo cubierto de gris dejaba pasar algo de luz que bañaba el parque.
    Con muchas familias reunidas; los niños corrían, saltaban, jugaban y se reían sin parar. Con sus rostros elevados, observaban sus cometas surcar los cielos, pero de pronto se comenzó a desteñir la alegría.
    Un viento helado se hizo presente y abrazó a todas las familias del parque. Entonces, el lugar emanaba una sensación totalmente opuesta a la del comienzo.
    Los niños ya no jugaban, ya no reían; ni siquiera los adultos murmuraban alguna palabra. Todos quedaron estáticos en su lugar, mirando el cielo, el cual sería asumido por un rojizo antinatural, pues aún faltaban horas para el atardecer.
    De repente, las rejas se abren, dándole la bienvenida a un desconocido.-

    —Bienvenid@, has llegado en el mejor momento... ¿Nos quieres acompañar?

    -Preguntó una de las madres, su rostro mostraba una sonrisa gigantesca, pero su voz emanaba algo diferente, como si las palabras no fueran de ella.-
    -El día estaba nublado, el cielo cubierto de gris dejaba pasar algo de luz que bañaba el parque. Con muchas familias reunidas; los niños corrían, saltaban, jugaban y se reían sin parar. Con sus rostros elevados, observaban sus cometas surcar los cielos, pero de pronto se comenzó a desteñir la alegría. Un viento helado se hizo presente y abrazó a todas las familias del parque. Entonces, el lugar emanaba una sensación totalmente opuesta a la del comienzo. Los niños ya no jugaban, ya no reían; ni siquiera los adultos murmuraban alguna palabra. Todos quedaron estáticos en su lugar, mirando el cielo, el cual sería asumido por un rojizo antinatural, pues aún faltaban horas para el atardecer. De repente, las rejas se abren, dándole la bienvenida a un desconocido.- —Bienvenid@, has llegado en el mejor momento... ¿Nos quieres acompañar? -Preguntó una de las madres, su rostro mostraba una sonrisa gigantesca, pero su voz emanaba algo diferente, como si las palabras no fueran de ella.-
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  • —¿Quién eres?


    —Soy Ciel Phantomhive.


    —¿Quién eres?


    —Ya te lo dije.


    —¿Quién eres? —insistió la voz.


    Ciel arrugó el entrecejo y volvió a repetir con molestia:


    —¡Ciel Phantomhive!


    —¡No! —exclamó la voz con el mismo ímpetu—. ¡Tú no eres nada!


    De repente, la negrura comenzó a tomar forma.


    Un espejo apareció frente a él, reflejando su rostro confuso en medio de la oscuridad.



    Al verse, Ciel se sobresaltó.



    —Soy yo —musitó.


    —Es verdad —convino la voz—. Tienes su mismo rostro. Pero no eres él.


    La voz parecía segura de lo que decía, Ciel no quiso creer en sus palabras.


    —¡Lo soy! —afirmó, inclinándose hacia el espejo. Sus ojos azules se veían dudosos. —¡Soy… Soy Ciel Phantomhive!


    —No importa lo que hagas, jamás serás él.


    «Porque Ciel Phantomhive murió esa noche.


    En aquel altar.


    Devorado por el demonio».


    —¡Estoy vivo! —le gritó Ciel, llevándose una mano al pecho. Sus dedos arrugaron la tela de su chaqueta con desesperación. —¡Estoy aquí!


    El espejo reflejó su semblante ambivalente: entre la duda y la certeza.


    Entre la vida y la muerte.


    —¿Qué es un cuerpo sin un alma? —inquirió la voz.


    —Yo… Yo soy…


    Ciel sintió el temblor de sus extremidades.


    El frío recorrió cada ápice de su ser


    «Nada».
    —¿Quién eres? —Soy Ciel Phantomhive. —¿Quién eres? —Ya te lo dije. —¿Quién eres? —insistió la voz. Ciel arrugó el entrecejo y volvió a repetir con molestia: —¡Ciel Phantomhive! —¡No! —exclamó la voz con el mismo ímpetu—. ¡Tú no eres nada! De repente, la negrura comenzó a tomar forma. Un espejo apareció frente a él, reflejando su rostro confuso en medio de la oscuridad. Al verse, Ciel se sobresaltó. —Soy yo —musitó. —Es verdad —convino la voz—. Tienes su mismo rostro. Pero no eres él. La voz parecía segura de lo que decía, Ciel no quiso creer en sus palabras. —¡Lo soy! —afirmó, inclinándose hacia el espejo. Sus ojos azules se veían dudosos. —¡Soy… Soy Ciel Phantomhive! —No importa lo que hagas, jamás serás él. «Porque Ciel Phantomhive murió esa noche. En aquel altar. Devorado por el demonio». —¡Estoy vivo! —le gritó Ciel, llevándose una mano al pecho. Sus dedos arrugaron la tela de su chaqueta con desesperación. —¡Estoy aquí! El espejo reflejó su semblante ambivalente: entre la duda y la certeza. Entre la vida y la muerte. —¿Qué es un cuerpo sin un alma? —inquirió la voz. —Yo… Yo soy… Ciel sintió el temblor de sus extremidades. El frío recorrió cada ápice de su ser «Nada».
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Me despierto con los sonidos del silencio que permite.

    Mi mente vagar por ahí, con la oreja pegada al suelo.

    Estoy buscando contemplar las historias que se cuentan.

    Cuando estoy de espaldas al mundo que sonreía cuando me giré.

    Cuéntate a ti mismo que eres el mejor.

    Pero una vez que te das la vuelta, nos odian.

    Oh, la miseria

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo.

    Ahórrate la simpatía.

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo-o-o-o-o.

    (¡Cuídate!)

    Mi enemigo-o-o-o-o.

    (¡Cuídate!)

    Pero estoy listo.

    Tus palabras en la pared mientras rezas por mi caída.

    Y la risa en los pasillos y los nombres que me han dado.

    Me quedo en mi mente y estoy esperando el momento.

    Voy a mostrarte cómo se debe escupir palabras en un micrófono.

    Cuéntate a ti mismo que eres el mejor.

    Pero una vez que te das la vuelta, nos odian (ja).

    Oh, la miseria.

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo.

    Ahórrate la simpatía.

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo-o-o-o-o.

    (¡Cuídate!)

    Mi enemigo-o-o-o-o.

    (¡Cuídate!)

    Dicen que oren hasta que se vaya

    Te juro que nunca seré un santo, de ninguna manera

    Una silla en la esquina es mi lugar donde me quedo

    Sacudo y pienso en los poderes en juego, los poderes en juego

    Y los niños en la oscuridad que estaban condenados desde el principio

    El niño en el sótano, de cara a la acera

    Oh, qué declaración, el amor es un abrazo

    El amor es una constante, el amor es una base

    El no puede ser, ella no puede ser, ellos no pueden ser cambiados

    Pero sigue orando

    Adiós

    Oh, la miseria

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo

    Ahórrate la simpatía

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo

    Oh, la miseria

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo

    Ahórrate la simpatía

    Todo el mundo quiere ser mi enemigo

    Oren hasta que se vaya, te juro que nunca seré un santo, de ninguna manera

    Mi enemigo

    Oren hasta que se vaya, te juro que nunca seré un santo

    (¡Cuídate!)
    Me despierto con los sonidos del silencio que permite. Mi mente vagar por ahí, con la oreja pegada al suelo. Estoy buscando contemplar las historias que se cuentan. Cuando estoy de espaldas al mundo que sonreía cuando me giré. Cuéntate a ti mismo que eres el mejor. Pero una vez que te das la vuelta, nos odian. Oh, la miseria Todo el mundo quiere ser mi enemigo. Ahórrate la simpatía. Todo el mundo quiere ser mi enemigo-o-o-o-o. (¡Cuídate!) Mi enemigo-o-o-o-o. (¡Cuídate!) Pero estoy listo. Tus palabras en la pared mientras rezas por mi caída. Y la risa en los pasillos y los nombres que me han dado. Me quedo en mi mente y estoy esperando el momento. Voy a mostrarte cómo se debe escupir palabras en un micrófono. Cuéntate a ti mismo que eres el mejor. Pero una vez que te das la vuelta, nos odian (ja). Oh, la miseria. Todo el mundo quiere ser mi enemigo. Ahórrate la simpatía. Todo el mundo quiere ser mi enemigo-o-o-o-o. (¡Cuídate!) Mi enemigo-o-o-o-o. (¡Cuídate!) Dicen que oren hasta que se vaya Te juro que nunca seré un santo, de ninguna manera Una silla en la esquina es mi lugar donde me quedo Sacudo y pienso en los poderes en juego, los poderes en juego Y los niños en la oscuridad que estaban condenados desde el principio El niño en el sótano, de cara a la acera Oh, qué declaración, el amor es un abrazo El amor es una constante, el amor es una base El no puede ser, ella no puede ser, ellos no pueden ser cambiados Pero sigue orando Adiós Oh, la miseria Todo el mundo quiere ser mi enemigo Ahórrate la simpatía Todo el mundo quiere ser mi enemigo Oh, la miseria Todo el mundo quiere ser mi enemigo Ahórrate la simpatía Todo el mundo quiere ser mi enemigo Oren hasta que se vaya, te juro que nunca seré un santo, de ninguna manera Mi enemigo Oren hasta que se vaya, te juro que nunca seré un santo (¡Cuídate!)
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  • Por mucho tiempo e sido subestimada por los que fingen entenderme, mi gente, mi pueblo... Aquellos tarados que reciben el titulo de líderes solo por el beneficio que trae portar la sangre de "los elegidos"
    Mientras nosotros nos revolvamos en la mierda que ellos aborrecen a cambio de que ?
    Insultos, discriminación, falsas promesas

    -amplio la sonrisa en medio de uno de sus delirios mentales frotando el alo de su difunto señor ahora usado como pulsera en su muñeca-

    Pero todo se acabó... El cielo va a conocer el infierno que me han hecho pasar... Van a conocer lo que realmente es vivir en carne propia el dolor y la desesperación y tu.... Tu mi portador serás quien tomará el poder en ese mundo de caos que mami hará para que tengas el trono que mereces y no el que ellos deseen darte

    -se arrodilla acariciando la mejilla de su hijo S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗-

    la luz no siempre es dorada hijo mío, tu no vas a cargar con el peso de una cruz que solo me pertenece ... Que los angeles teman si algún día llegan a ser la causa de tu tristeza y yo para desgracia de ellos, sigo viva

    -con su otra mano acaricia las orejas rojas del guardian de la luz Alastor Dëmøń -

    Ustedes crearán su propio destino aunque eso signifique que pasaré a ser el centro de odio de todo lo existente y por existir.... Que así sea

    -se puso de pie mirando a la nada con una sonrisa desquiciada sus palabras son de seguridad. Ya no va a callar ante la injusticia del los que se autoplocaman líderes, jefes y señores -
    Por mucho tiempo e sido subestimada por los que fingen entenderme, mi gente, mi pueblo... Aquellos tarados que reciben el titulo de líderes solo por el beneficio que trae portar la sangre de "los elegidos" Mientras nosotros nos revolvamos en la mierda que ellos aborrecen a cambio de que ? Insultos, discriminación, falsas promesas -amplio la sonrisa en medio de uno de sus delirios mentales frotando el alo de su difunto señor ahora usado como pulsera en su muñeca- Pero todo se acabó... El cielo va a conocer el infierno que me han hecho pasar... Van a conocer lo que realmente es vivir en carne propia el dolor y la desesperación y tu.... Tu mi portador serás quien tomará el poder en ese mundo de caos que mami hará para que tengas el trono que mereces y no el que ellos deseen darte -se arrodilla acariciando la mejilla de su hijo [LuciHe11]- la luz no siempre es dorada hijo mío, tu no vas a cargar con el peso de una cruz que solo me pertenece ... Que los angeles teman si algún día llegan a ser la causa de tu tristeza y yo para desgracia de ellos, sigo viva -con su otra mano acaricia las orejas rojas del guardian de la luz [Dem0n] - Ustedes crearán su propio destino aunque eso signifique que pasaré a ser el centro de odio de todo lo existente y por existir.... Que así sea -se puso de pie mirando a la nada con una sonrisa desquiciada sus palabras son de seguridad. Ya no va a callar ante la injusticia del los que se autoplocaman líderes, jefes y señores -
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  • Aquel era uno de esos días donde arrastraba los pies. El cansancio mental, a causa del estrés, la frustración y las pocas horas de sueño, terminaban pasandole la factura al hacerlo sentir agotado. Incluso sentía que sus ojos ardían y le pesaban con cada nueva luz roja que se encontraba en la pista de camino a la veterinaria. Además de su hogar, la veterinaria era el único lugar que disfrutaba visitar por una simple razón: Sus gatos. Siempre encontraba emocionante verlos convivir con otros gatos y le permitía recuperar su vitalidad ver la reacción que tenían luego de dejarlos un día completo. Y, aunque lo amaba, a veces sentía que su corazón se hacía pedazos con sus tiernos maullidos.

    — Ya estoy en aquí. ¿Dónde está mi niña?

    Vincent preguntó en el momento que entró en la guardería de mascotas. Su voz sonó de una manera chillona, diferente a la que solía utilizar durante las reuniones de scrum para ver avances; resultaba gracioso verlo modular su voz para hacerla tan dulce y jocosa, pero era más divertido ver cómo aquella gata blanca, se acercaba corriendo hacia él como si buscara consuelo.

    — Ay, ¿dónde está mi niña, dónde está? —Volvió a repetir, imprimiendo un fingido chillido cuando le abrió los brazos y la gata corrió maullando en su dirección hasta saltarle al pecho. Vincent la recibió y la apapachó con cada maullido nuevo que emitió. Era el júbilo de que finalmente estaba reunidos los dos. Un amor inseparable que solo las horas de trabajo era capaz de frenar.— Perdón, se me hizo tarde hoy, sucedieron muchas cosas y... —Un nuevo maullido interrumpió su diálogo. No era la gata, Serafina, la responsable de ello, Vincent lo sabía porque los maullidos del animal ahora parecían fuertes reclamos. Era Alessandro, su gato más joven, quien parecía sufrir por permanecer dos horas más en la guardería.— Hola a ti también, señor enojón. No volverá a... ¡Oye! No tienes que ser tan cruel.

    Alessandro terminó por morder su mano, siquiera dejó que su dueño se acercara para intentar acariciarlo, un poco al menos, y terminó por volver a llorar con demanda. Era un gato exigente que, al final, dejaba en claro que era el único capaz de girar órdenes hacia su humano.

    — Hoy no habrá churu para ti, muchacho. —Vincent se frotó la mano para intentar lidiar con el ardor que sintió, la mordida del gato no era profunda, pero la fuerza impuesta era suficiente para fastidiarlo.— Rina, gracias por cuidarlos hoy. Te juro que mañana pasaré temprano otra vez y...

    — Sí, sí, sí. Siempre dices lo mismo. Tienes suerte de que no te penalicemos todos los días, solo porque Serafina es muy linda. —La gatita maulló ante las palabras de Rina. La mujer sonrió y terminó riéndose mientras que ayudaba al hombre a organizar las mochilas y transportadoras de los gatos.— Quizá te cobre un favor, no lo sé, pensaría en una cena o ver una película. Pero no eres ese tipo de hombre así que... Hay un libro que me gustaría.

    — Está bien. Envíame el link de Amazon, te lo conseguiré mientras sigas cubriéndome la espalda. —Vincent cerró la transportadora de Alessandro, luego de varios intentos, y terminó asintiendo.— Y si me ayudas a regular su temperamento, te juro que te compraré la saga completa que quieras. Me gustaría recibir visitas en casa sin que Aless los intente morder o arañar.
    Aquel era uno de esos días donde arrastraba los pies. El cansancio mental, a causa del estrés, la frustración y las pocas horas de sueño, terminaban pasandole la factura al hacerlo sentir agotado. Incluso sentía que sus ojos ardían y le pesaban con cada nueva luz roja que se encontraba en la pista de camino a la veterinaria. Además de su hogar, la veterinaria era el único lugar que disfrutaba visitar por una simple razón: Sus gatos. Siempre encontraba emocionante verlos convivir con otros gatos y le permitía recuperar su vitalidad ver la reacción que tenían luego de dejarlos un día completo. Y, aunque lo amaba, a veces sentía que su corazón se hacía pedazos con sus tiernos maullidos. — Ya estoy en aquí. ¿Dónde está mi niña? Vincent preguntó en el momento que entró en la guardería de mascotas. Su voz sonó de una manera chillona, diferente a la que solía utilizar durante las reuniones de scrum para ver avances; resultaba gracioso verlo modular su voz para hacerla tan dulce y jocosa, pero era más divertido ver cómo aquella gata blanca, se acercaba corriendo hacia él como si buscara consuelo. — Ay, ¿dónde está mi niña, dónde está? —Volvió a repetir, imprimiendo un fingido chillido cuando le abrió los brazos y la gata corrió maullando en su dirección hasta saltarle al pecho. Vincent la recibió y la apapachó con cada maullido nuevo que emitió. Era el júbilo de que finalmente estaba reunidos los dos. Un amor inseparable que solo las horas de trabajo era capaz de frenar.— Perdón, se me hizo tarde hoy, sucedieron muchas cosas y... —Un nuevo maullido interrumpió su diálogo. No era la gata, Serafina, la responsable de ello, Vincent lo sabía porque los maullidos del animal ahora parecían fuertes reclamos. Era Alessandro, su gato más joven, quien parecía sufrir por permanecer dos horas más en la guardería.— Hola a ti también, señor enojón. No volverá a... ¡Oye! No tienes que ser tan cruel. Alessandro terminó por morder su mano, siquiera dejó que su dueño se acercara para intentar acariciarlo, un poco al menos, y terminó por volver a llorar con demanda. Era un gato exigente que, al final, dejaba en claro que era el único capaz de girar órdenes hacia su humano. — Hoy no habrá churu para ti, muchacho. —Vincent se frotó la mano para intentar lidiar con el ardor que sintió, la mordida del gato no era profunda, pero la fuerza impuesta era suficiente para fastidiarlo.— Rina, gracias por cuidarlos hoy. Te juro que mañana pasaré temprano otra vez y... — Sí, sí, sí. Siempre dices lo mismo. Tienes suerte de que no te penalicemos todos los días, solo porque Serafina es muy linda. —La gatita maulló ante las palabras de Rina. La mujer sonrió y terminó riéndose mientras que ayudaba al hombre a organizar las mochilas y transportadoras de los gatos.— Quizá te cobre un favor, no lo sé, pensaría en una cena o ver una película. Pero no eres ese tipo de hombre así que... Hay un libro que me gustaría. — Está bien. Envíame el link de Amazon, te lo conseguiré mientras sigas cubriéndome la espalda. —Vincent cerró la transportadora de Alessandro, luego de varios intentos, y terminó asintiendo.— Y si me ayudas a regular su temperamento, te juro que te compraré la saga completa que quieras. Me gustaría recibir visitas en casa sin que Aless los intente morder o arañar.
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  • —Tengo que irme... —por mucho que le costara haber pronunciado aquellas palabras, no eran menos ciertas. La vida en el bunker no era tranquila y siempre habia demasiado qué hacer, asuntos que investigar... Hope se preguntaba cómo seria un dia tranquilo y apacible en aquel lugar.

    —O... —adelantó el Winchester sin querer apartar sus manos de ella mientras se levantaba— Puedes quedarte aqui conmigo...

    El movimiento de las manos masculinas tirando de ella de nuevo hacia su regazo provocó en Hope una sonrisa divertida mientras volvía a sentarse sobre una de las piernas masculinas.

    —Eres incorregible... Dean Winchester- rio ella cerca de sus labios.

    —Yo creo que soy adorable...—confirmó el cazador volviendo a distraerla con un nuevo beso.
    —Tengo que irme... —por mucho que le costara haber pronunciado aquellas palabras, no eran menos ciertas. La vida en el bunker no era tranquila y siempre habia demasiado qué hacer, asuntos que investigar... Hope se preguntaba cómo seria un dia tranquilo y apacible en aquel lugar. —O... —adelantó el Winchester sin querer apartar sus manos de ella mientras se levantaba— Puedes quedarte aqui conmigo... El movimiento de las manos masculinas tirando de ella de nuevo hacia su regazo provocó en Hope una sonrisa divertida mientras volvía a sentarse sobre una de las piernas masculinas. —Eres incorregible... [BxbyDriver]- rio ella cerca de sus labios. —Yo creo que soy adorable...—confirmó el cazador volviendo a distraerla con un nuevo beso.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Parte 11 - Reflexión en el río.

    El agua me lleva, fría y serena,
    como si quisiera borrar mis pasos,
    como si quisiera devolverme al silencio.

    He perdido fuerza desde que llegué a este mundo, pero aun así, derroté al cazador.
    Aun así, vengué a la aldea y por primera vez, siento paz.

    Si muero aquí, quizás mi alma regrese a mi hogar. Quizás el río me devuelva a donde todo comenzó y por un instante, pienso en rendirme,
    dejar que la corriente decida.

    Pero entonces recuerdo a mi abuela Jennifer.
    Recuerdo su voz firme en los días de entrenamiento, cuando yo temía no sobrevivir a su dureza. Ella me decía: "No tienes derecho a morir, no aún. Hay cosas que aún no has hecho.
    Hay gente que te ama, y no puedes hacerlos sufrir."

    Sus palabras arden más fuerte que el fuego.
    Me recuerdan que rendirse no es opción, que en mis venas no solo corre la sangre Ishtar, sino también la sangre Queen y las Queen son las más tercas, las que nunca se doblan, las que nunca aceptan la derrota.

    Así que no, no moriré aquí, no me rendiré.
    El río puede arrastrar mi cuerpo, pero mi espíritu seguirá luchando. Porque vivir no es un derecho que se entrega al azar, es una promesa que se honra con cada respiración.

    Y mientras floto, me repito: "Morir no es una opción. Seguir es mi destino y aún hay cosas que debo hacer".

    Parte 12 - Una pequeña esperanza.

    La corriente había arrastrado a Akane lejos de la aldea, dejándola inconsciente en la orilla del río. Su cuerpo estaba cubierto de heridas, pero dentro de ella aún ardía un poder que se negaba a apagarse.

    En ese momento, una joven ogra regresaba de cazar. Caminaba con calma hacia su hogar, y al pasar cerca del río se inclinó para beber agua fresca. Fue entonces que la vio: una muchacha de cabello blanco con puntas verdes, tendida en la hierba, respirando con dificultad.

    La ogra se acercó con cautela. Al poner su mano sobre el pecho de Akane, sintió que su poder luchaba por seguir viviendo, como una llama que se resiste al viento. Sin dudarlo, la levantó en sus brazos y la llevó a su casa, decidida a salvarla.
    Parte 11 - Reflexión en el río. El agua me lleva, fría y serena, como si quisiera borrar mis pasos, como si quisiera devolverme al silencio. He perdido fuerza desde que llegué a este mundo, pero aun así, derroté al cazador. Aun así, vengué a la aldea y por primera vez, siento paz. Si muero aquí, quizás mi alma regrese a mi hogar. Quizás el río me devuelva a donde todo comenzó y por un instante, pienso en rendirme, dejar que la corriente decida. Pero entonces recuerdo a mi abuela Jennifer. Recuerdo su voz firme en los días de entrenamiento, cuando yo temía no sobrevivir a su dureza. Ella me decía: "No tienes derecho a morir, no aún. Hay cosas que aún no has hecho. Hay gente que te ama, y no puedes hacerlos sufrir." Sus palabras arden más fuerte que el fuego. Me recuerdan que rendirse no es opción, que en mis venas no solo corre la sangre Ishtar, sino también la sangre Queen y las Queen son las más tercas, las que nunca se doblan, las que nunca aceptan la derrota. Así que no, no moriré aquí, no me rendiré. El río puede arrastrar mi cuerpo, pero mi espíritu seguirá luchando. Porque vivir no es un derecho que se entrega al azar, es una promesa que se honra con cada respiración. Y mientras floto, me repito: "Morir no es una opción. Seguir es mi destino y aún hay cosas que debo hacer". Parte 12 - Una pequeña esperanza. La corriente había arrastrado a Akane lejos de la aldea, dejándola inconsciente en la orilla del río. Su cuerpo estaba cubierto de heridas, pero dentro de ella aún ardía un poder que se negaba a apagarse. En ese momento, una joven ogra regresaba de cazar. Caminaba con calma hacia su hogar, y al pasar cerca del río se inclinó para beber agua fresca. Fue entonces que la vio: una muchacha de cabello blanco con puntas verdes, tendida en la hierba, respirando con dificultad. La ogra se acercó con cautela. Al poner su mano sobre el pecho de Akane, sintió que su poder luchaba por seguir viviendo, como una llama que se resiste al viento. Sin dudarlo, la levantó en sus brazos y la llevó a su casa, decidida a salvarla.
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  • Faust nota que su presencia lo ha dejado sin palabras. Acérquese. Faust le concede la oportunidad de hablar. Dígame... ¿Qué conocimiento espera obtener de Faust?

    #SeductiveSunday
    Faust nota que su presencia lo ha dejado sin palabras. Acérquese. Faust le concede la oportunidad de hablar. Dígame... ¿Qué conocimiento espera obtener de Faust? #SeductiveSunday
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  • Conocí a un viajero de una tierra antigua
    que me dijo: «Dos enormes piernas de piedra
    sin tronco se alzan en el desierto. Cerca de ellas,
    en la arena, yace medio hundido un rostro destrozado,
    cuyo ceño fruncido, y labio arrugado, y mueca
    de frío mando, dicen que el escultor supo leer bien
    esas pasiones que aún sobreviven, grabadas
    en estas cosas sin vida, por la mano que las burló
    y el corazón que las alimentó.
    Y en el pedestal se leen estas palabras:
    ‘Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
    ¡Mirad mis obras, oh Poderosos, y desesperad!’
    No queda nada más. Alrededor de los restos
    de aquel naufragio colosal, desnudos y sin límites,
    las solitarias y llanas arenas se extienden a lo lejos.»
    Conocí a un viajero de una tierra antigua que me dijo: «Dos enormes piernas de piedra sin tronco se alzan en el desierto. Cerca de ellas, en la arena, yace medio hundido un rostro destrozado, cuyo ceño fruncido, y labio arrugado, y mueca de frío mando, dicen que el escultor supo leer bien esas pasiones que aún sobreviven, grabadas en estas cosas sin vida, por la mano que las burló y el corazón que las alimentó. Y en el pedestal se leen estas palabras: ‘Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes: ¡Mirad mis obras, oh Poderosos, y desesperad!’ No queda nada más. Alrededor de los restos de aquel naufragio colosal, desnudos y sin límites, las solitarias y llanas arenas se extienden a lo lejos.»
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