• Bien, es hora de entrar a la acción, aunque sea mujer, me se defender bastate bien.
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  • Bueno señoritas soy regulus y hoy les daré sus primeras clases de autodefensa ... *se puso detrás de ella y la rodeaba con sus brazos pegándola a el* ok te estoy atacando que debes hacer en esta situación?....
    Bueno señoritas soy regulus y hoy les daré sus primeras clases de autodefensa ... *se puso detrás de ella y la rodeaba con sus brazos pegándola a el* ok te estoy atacando que debes hacer en esta situación?....
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  • Parecemos tan indefensos y no lo somos en absoluto Mαrkus De Lıoncourt
    Parecemos tan indefensos y no lo somos en absoluto [Thxpocionboy]
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  • Parecemos tan indefensos y no lo somos en absoluto Mαrkus De Lıoncourt
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  • — ¿Cómo que mi hermana pequeña tiene novio y yo ni enterado? Ofendidísimo
    — ¿Cómo que mi hermana pequeña tiene novio y yo ni enterado? Ofendidísimo
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  • Nova avanzaba en silencio, no deseaba hacer ruido al cruzar tras las carpas de los artistas, sus risas y quijidos era tan fuertes que nisiquiera el caer de barriles los superaba, las silueetas de sus sombras tras la fina capa de la carpa eran visible haciendolos ver incluso inofensivos apesar de se run peligro de muerte
    -a este paso mi tia ya habra expandido su territorio el doble... debo seguir avazando lo mas rapido posible-
    Nova avanzaba en silencio, no deseaba hacer ruido al cruzar tras las carpas de los artistas, sus risas y quijidos era tan fuertes que nisiquiera el caer de barriles los superaba, las silueetas de sus sombras tras la fina capa de la carpa eran visible haciendolos ver incluso inofensivos apesar de se run peligro de muerte -a este paso mi tia ya habra expandido su territorio el doble... debo seguir avazando lo mas rapido posible-
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  • 𝐂𝐫𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐢𝐞𝐠𝐦𝐞𝐲𝐞𝐫 "𝐆𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐜𝐢𝐯𝐢𝐥". (𝐍𝐚𝐫𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚 𝐭𝐚𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐥𝐚𝐦𝐮𝐞𝐭𝐞, 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐩𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬)

    La lluvia de flechas oscureció el cielo por un instante. Yo avanzaba entre el barro y los cuerpos caídos, la espada larga en la mano derecha y el escudo negro en la izquierda. El tabardo azul sobre la armadura estaba ya rasgado y cubierto de sangre ajena. No sentía nada. Solo el peso del acero, el crujido de las placas al moverse y el olor metálico que impregnaba el aire.

    Habíamos marchado tres días sin descanso para llegar a las murallas de Valthar. El señor de la ciudad había traicionado a su propio rey y ahora sus huestes defendían el castillo en la colina. Yo no luchaba por el rey, ni por la justicia. Solo caminaba hacia donde el camino me llevaba, y ese día el camino terminaba allí.
    Choqué contra la primera línea enemiga. Mi espada atravesó el yelmo de un hombre que gritaba algo que no me importó escuchar. El siguiente intentó cortarme las piernas; le abrí el pecho desde el hombro hasta la cadera con un solo golpe descendente. El acero entraba y salía sin resistencia.

    Una lanza me atravesó el muslo izquierdo. La arranqué sin detenerme. La sangre corría por dentro de la greba, tibia al principio, fría después. Seguí avanzando, un hacha me golpeó el hombro derecho y sentí cómo se rompía la clavícula. El dolor era distante, como un recuerdo viejo. Giré y decapité al portador del hacha. Su cabeza rodó entre las piernas de sus compañeros.

    Llegué hasta el pie de la muralla, los defensores arrojaban piedras y aceite hirviendo. Una roca del tamaño de un torso me impactó en pleno pecho y me derribó. El mundo se volvió negro por un segundo. Me levanté. La armadura estaba abollada, pero el cuerpo ya se estaba reparando. Siempre lo hacía.

    Subí por una escalera de asedio que apenas se sostenía. En la muralla, un caballero con sobrevesta roja me esperaba. Cruzamos espadas, sus golpes eran precisos, entrenados, los míos eran simples, mecánicos. Le atravesé el visor del yelmo en el quinto choque. Cayó hacia atrás, sobre sus propios hombres. Entonces llegó la flecha, entró por debajo del casco, justo en la base del cráneo. Sentí el metal romper hueso y luego la oscuridad absoluta. Caí desde lo alto de la muralla.

    Solo habia silencio. Minutos después abrí los ojos. Estaba tirado entre los muertos, con el cuello torcido en un ángulo imposible. Los huesos crujieron al recolocarse. Me puse de pie lentamente. La flecha seguía clavada; la arranqué sin prisa. Sangre fresca brotó y se detuvo casi al instante.

    A mi alrededor la batalla continuaba. Nadie había notado que un hombre había muerto y regresado. Tomé la espada que yacía junto a un cadáver sin cabeza y seguí caminando hacia la puerta principal del castillo. En mi no habiarabia ni cansancio. Solo el siguiente paso, y el siguiente, y el siguiente. Mientras los vivos gritaban y morían, yo simplemente seguía existiendo.
    𝐂𝐫𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐢𝐞𝐠𝐦𝐞𝐲𝐞𝐫 "𝐆𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐜𝐢𝐯𝐢𝐥". (𝐍𝐚𝐫𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚 𝐭𝐚𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐥𝐚𝐦𝐮𝐞𝐭𝐞, 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐩𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬) La lluvia de flechas oscureció el cielo por un instante. Yo avanzaba entre el barro y los cuerpos caídos, la espada larga en la mano derecha y el escudo negro en la izquierda. El tabardo azul sobre la armadura estaba ya rasgado y cubierto de sangre ajena. No sentía nada. Solo el peso del acero, el crujido de las placas al moverse y el olor metálico que impregnaba el aire. Habíamos marchado tres días sin descanso para llegar a las murallas de Valthar. El señor de la ciudad había traicionado a su propio rey y ahora sus huestes defendían el castillo en la colina. Yo no luchaba por el rey, ni por la justicia. Solo caminaba hacia donde el camino me llevaba, y ese día el camino terminaba allí. Choqué contra la primera línea enemiga. Mi espada atravesó el yelmo de un hombre que gritaba algo que no me importó escuchar. El siguiente intentó cortarme las piernas; le abrí el pecho desde el hombro hasta la cadera con un solo golpe descendente. El acero entraba y salía sin resistencia. Una lanza me atravesó el muslo izquierdo. La arranqué sin detenerme. La sangre corría por dentro de la greba, tibia al principio, fría después. Seguí avanzando, un hacha me golpeó el hombro derecho y sentí cómo se rompía la clavícula. El dolor era distante, como un recuerdo viejo. Giré y decapité al portador del hacha. Su cabeza rodó entre las piernas de sus compañeros. Llegué hasta el pie de la muralla, los defensores arrojaban piedras y aceite hirviendo. Una roca del tamaño de un torso me impactó en pleno pecho y me derribó. El mundo se volvió negro por un segundo. Me levanté. La armadura estaba abollada, pero el cuerpo ya se estaba reparando. Siempre lo hacía. Subí por una escalera de asedio que apenas se sostenía. En la muralla, un caballero con sobrevesta roja me esperaba. Cruzamos espadas, sus golpes eran precisos, entrenados, los míos eran simples, mecánicos. Le atravesé el visor del yelmo en el quinto choque. Cayó hacia atrás, sobre sus propios hombres. Entonces llegó la flecha, entró por debajo del casco, justo en la base del cráneo. Sentí el metal romper hueso y luego la oscuridad absoluta. Caí desde lo alto de la muralla. Solo habia silencio. Minutos después abrí los ojos. Estaba tirado entre los muertos, con el cuello torcido en un ángulo imposible. Los huesos crujieron al recolocarse. Me puse de pie lentamente. La flecha seguía clavada; la arranqué sin prisa. Sangre fresca brotó y se detuvo casi al instante. A mi alrededor la batalla continuaba. Nadie había notado que un hombre había muerto y regresado. Tomé la espada que yacía junto a un cadáver sin cabeza y seguí caminando hacia la puerta principal del castillo. En mi no habiarabia ni cansancio. Solo el siguiente paso, y el siguiente, y el siguiente. Mientras los vivos gritaban y morían, yo simplemente seguía existiendo.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    "Buenas noches a todos, mañana en cuanto pueda sigo los roles que debo (sé que debo algunos a Fenrir, Celeste y Nagi), seguir haciendo cartas Magic del Ficrol, ver cómo demonios lo haré para reformar la Banda y un largo etc... Pero debo hacer la mimición ahora porque chamba temprano mañana. Se cuidan y que tengan un buen inicio de semana."

    *Se dispone a mimir.*
    "Buenas noches a todos, mañana en cuanto pueda sigo los roles que debo (sé que debo algunos a Fenrir, Celeste y Nagi), seguir haciendo cartas Magic del Ficrol, ver cómo demonios lo haré para reformar la Banda y un largo etc... Pero debo hacer la mimición ahora porque chamba temprano mañana. Se cuidan y que tengan un buen inicio de semana." *Se dispone a mimir.* :STK-23:
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  • EL Carnaval era un infierno en si mismo con los juegos mecanicos siendo usado como maquinas de tortura, las almas humanas siendo usadas para alimentarlas y sus cuerpos siendo reusados para crear criaturas aberrantes.

    Nova no podia siquiera atacar siendo obligado a mantener su parasol abierto en forma de defensa, aun poniendo todas sus fuerzas cada choque lo derribaba, en los pasillos era acribillado con balas y dardos, acercarse a las carpas no era opcion con los artistas lanzando bombas, cuchillas y bestias sin freno, el unico lugar seguro era el borde que colindaba con la realidad puesto que el poder de Eyforiya se desvanecia en momentos

    -Que debo hacer? que debo hacer?- cada intento era obligado a retroceder a la zona segura habiendo sufrido heridas terribles quedandose sin mana cada vez que regresaba haciendo cada avanze mas tardado que el anterior


    (para que se hagan una idea del como suena todo en el carnaval: https://music.youtube.com/watch?v=bPCvilE4PJA&si=Xl_yGhAvRpMPYva3 )
    EL Carnaval era un infierno en si mismo con los juegos mecanicos siendo usado como maquinas de tortura, las almas humanas siendo usadas para alimentarlas y sus cuerpos siendo reusados para crear criaturas aberrantes. Nova no podia siquiera atacar siendo obligado a mantener su parasol abierto en forma de defensa, aun poniendo todas sus fuerzas cada choque lo derribaba, en los pasillos era acribillado con balas y dardos, acercarse a las carpas no era opcion con los artistas lanzando bombas, cuchillas y bestias sin freno, el unico lugar seguro era el borde que colindaba con la realidad puesto que el poder de Eyforiya se desvanecia en momentos -Que debo hacer? que debo hacer?- cada intento era obligado a retroceder a la zona segura habiendo sufrido heridas terribles quedandose sin mana cada vez que regresaba haciendo cada avanze mas tardado que el anterior (para que se hagan una idea del como suena todo en el carnaval: https://music.youtube.com/watch?v=bPCvilE4PJA&si=Xl_yGhAvRpMPYva3 )
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    3379 palabras y todavía no llegué a la historia de Karabi En mi defensa he de decir que me sentí en la obligación de tener que explicar tooooooooooooooooooooooda la historia previa a Karabi para que se entienda al 100 la de ella
    3379 palabras y todavía no llegué a la historia de Karabi :STK-31: En mi defensa he de decir que me sentí en la obligación de tener que explicar tooooooooooooooooooooooda la historia previa a Karabi para que se entienda al 100 la de ella :STK-28:
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