• — Genial, he perdido de vista la armadura y pobre del imbécil que la tenga. — Se quejo bajito, tiene tiempo libre para buscar al dragoncito verde y "desquitarse" con él.
    — Genial, he perdido de vista la armadura y pobre del imbécil que la tenga. — Se quejo bajito, tiene tiempo libre para buscar al dragoncito verde y "desquitarse" con él.
    Me encocora
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • El Reino del Silencio Eterno
    Categoría Drama
    -La dragona permanecía sentada en su trono, en lo alto de su castillo entre montañas. El lugar era enorme, silencioso y vacío… demasiado vacío para alguien que había vivido siglos rodeada de poder pero sin verdadera compañía-

    -Sus ojos recorrían la sala con calma, como si estuviera acostumbrada a ese silencio, aunque en realidad cada día se volvía más pesado-

    …Qué aburrido se ha vuelto todo esto

    -Suspiró levemente, apoyando su espalda en el trono mientras miraba las grandes puertas del salón, esperando algo o a alguien que rompiera la monotonía-
    -La dragona permanecía sentada en su trono, en lo alto de su castillo entre montañas. El lugar era enorme, silencioso y vacío… demasiado vacío para alguien que había vivido siglos rodeada de poder pero sin verdadera compañía- -Sus ojos recorrían la sala con calma, como si estuviera acostumbrada a ese silencio, aunque en realidad cada día se volvía más pesado- …Qué aburrido se ha vuelto todo esto -Suspiró levemente, apoyando su espalda en el trono mientras miraba las grandes puertas del salón, esperando algo o a alguien que rompiera la monotonía-
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    15
    Estado
    Disponible
    1 turno 0 maullidos
  • *Después de que se le fuera avisado que Takashi Ichikawa, iría a dar una visita la reina de los dragones de Undión, la misma estaría esperándolo frente al palacio esperando a que se presentara*
    *Después de que se le fuera avisado que [pulse_silver_tiger_702], iría a dar una visita la reina de los dragones de Undión, la misma estaría esperándolo frente al palacio esperando a que se presentara*
    Me gusta
    Me encocora
    8
    14 turnos 0 maullidos
  • Una vez que llegue a la Antártida fui recibido por los monjes de un templo donde al parecer adoran a los dragones como si fueran sus dioses.

    Según ellos ya he visitado este templo en el pasado pero por algún motivo no lo recuerdo.

    Los monjes me sirvieron una gran variedad de alimentos y me permitieron hospedarme aquí hasta que logré cumplir mis objetivos.

    Este templo tiene un lugar de entrenamiento así que voy a aprovecharlo..

    ¿De verdad estuve aquí antes? ¿Cuando fue eso? Tengo muchas preguntas pero pocas respuestas
    Una vez que llegue a la Antártida fui recibido por los monjes de un templo donde al parecer adoran a los dragones como si fueran sus dioses. Según ellos ya he visitado este templo en el pasado pero por algún motivo no lo recuerdo. Los monjes me sirvieron una gran variedad de alimentos y me permitieron hospedarme aquí hasta que logré cumplir mis objetivos. Este templo tiene un lugar de entrenamiento así que voy a aprovecharlo.. ¿De verdad estuve aquí antes? ¿Cuando fue eso? Tengo muchas preguntas pero pocas respuestas
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Está bien Filyn Feu solo una foto del recuerdo, no soy muy fotogénico, pero si es para que la tengas tú, está bien

    -Se acomodó la corbata un poco, apretando esta en su cuello por un momento, trató de calmar un poco sus cabellos, aunque al tener un cabello rebelde era casi imposible. Ajustó el saco que llevaba puesto para esa noche especial, y así se colocó frente a la pequeña dragona para que pudiera tomar una foto-

    Ok, listo, toma la foto, cariño
    Está bien [Filyn_blue] solo una foto del recuerdo, no soy muy fotogénico, pero si es para que la tengas tú, está bien -Se acomodó la corbata un poco, apretando esta en su cuello por un momento, trató de calmar un poco sus cabellos, aunque al tener un cabello rebelde era casi imposible. Ajustó el saco que llevaba puesto para esa noche especial, y así se colocó frente a la pequeña dragona para que pudiera tomar una foto- Ok, listo, toma la foto, cariño
    Me gusta
    Me shockea
    4
    10 turnos 0 maullidos
  • Regreso a Makyora
    Fandom OC
    Categoría Aventura
    No pude dormir después de lo que vi en el Mundo de los Sueños, cada vez que cerraba los ojos volvía a ver las ruinas de la Mansión Azraeth. Intentaba convencerme de que había cometido un error, que quizás había observado otra época o incluso otro mundo, pero en el fondo sabía que no era así. Aquello era real. Algo terrible había ocurrido en Makyora y mientras más tiempo permaneciera aquí sin hacer nada, menos posibilidades tendría de averiguar qué había sucedido.

    Durante semanas intenté encontrar una forma de abrir un portal real, una y otra vez repasé las investigaciones de Loki, reconstruí cálculos, corregí fórmulas y probé diferentes círculos mágicos, pero siempre llegaba al mismo resultado, mi poder no era suficiente, podía sentirlo, la teoría funcionaba, los cálculos eran correctos, la brújula existía pero el portal requería una cantidad de energía absurda.

    Mi primera idea fue buscar a Lombard, después de todo, era mi hermano y probablemente la persona más poderosa que conocía. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, peor me parecía la idea, él sufría el mismo problema que yo, su maná estaba corrompido. Si combinábamos nuestras energías para intentar abrir un portal dimensional, la interferencia podría producir cualquier cosa. Tal vez lograríamos abrirlo pero con el riesgo de hacer explotar media academia, o quizás terminaríamos perdidos en algún lugar imposible entre dimensiones.

    Las investigaciones de Loki eran bastante claras en ese aspecto, la brújula debía ser pura y ni Lombard ni yo estábamos cerca de cumplir ese requisito, entonces pensé en Elina, desde nuestro reencuentro había algo que no dejaba de llamarme la atención. A diferencia de Lombard y de mí, nunca sentí corrupción en su energía. Su maná era extraño, inmenso incluso, pero no estaba contaminado por aquella anomalía que tanto nos afectaba.

    Ella podía ser la respuesta pero tampoco podía pedirle que fuera sola, si el portal funcionaba, pensaba cruzarlo personalmente y si algo salía mal, no iba a permitir que cargara con el riesgo por su cuenta. Fue entonces cuando se me ocurrió otra idea, una posibilidad que había evitado considerar durante mucho tiempo, mi forma dracónica. ¿Aun la poseía? ¿También estaría corrupta? ¿Y si todo este tiempo simplemente no me había dado cuenta?

    Si quería viajar junto con Elina, necesitaba saber si no seria un estorbo que solo afectaría el portal. El problema era que no sabía la respuesta. Necesitaba comprobarlo y necesitaba hacerlo lejos de la academia.

    Así que una noche abandoné discretamente el campus, activé mi forma salvaje para desplegar las alas y me lancé al cielo nocturno. El viento golpeó mi rostro mientras me alejaba de las luces de la ciudad. Volé durante horas, atravesando montañas, bosques y kilómetros de océano hasta que finalmente encontré una pequeña isla desierta perdida en medio de la nada , allí aterricé.

    El cielo comenzaba a aclararse, las primeras luces del amanecer aparecían en el horizonte mientras observaba el mar en silencio, todavía tenia dudas. Si mi forma dracónica había sido afectada por la corrupción, significaría que una parte fundamental de mí ya estaba perdida. Respiré profundamente y me concentré, sentí el poder recorriendo cada rincón de mi cuerpo, mis huesos comenzaron a cambiar, mis músculos crecieron la energía se expandió por todo mi ser.
    El proceso continuó hasta que finalmente adopté mi verdadera forma, un pequeño dragón negro. Abrí los ojos, y observé mi cuerpo que no tenia rastras de deformaciones ni corrupción. Solté una carcajada que terminó convirtiéndose en un rugido de alegría, luego extendí las alas y volé, volé tan rápido como pude, sin limitaciones, sin miedo, sin tener que preocuparme por perder el control.

    El océano se convirtió en una mancha borrosa bajo mis patas mientras atravesaba el cielo, por primera vez desde que llegué a este mundo me sentí libre , completamente libre. Descendí cerca de la superficie del agua y observé mi reflejo, seguía siendo joven y mucho más pequeña que los grandes dragones de Makyora como mi padre.

    Todavía soy incapaz de utilizar magia compleja en esta forma pero seguía siendo un dragón y eso era suficiente. Batí las alas una vez más y ascendí hasta superar las nubes.

    El aire se volvió frío, el cielo se abrió a mi alrededor, entonces inhalé profundamente, pude sentir el fuego acumulándose dentro de mí. Mi llama azul, la única habilidad mágica que podía realizar, era vergonzoso pero ahora no me importaba, abrí las fauces y la liberé. El rayo de fuego atravesó el cielo antes de explotar sobre las nubes en una gigantesca detonación de energía azul, la onda expansiva se extendió por kilómetros. Aquello no era un ataque, era una señal, una petición de ayuda entre los dragones.

    Permanecí suspendida en el aire observando cómo los restos luminosos de la explosión desaparecían lentamente en la distancia. Confiando en que alguien la reconociera, Elina. Confiaba que ella pudiera recordar aquel llamado, porque si alguien podía escucharme a través de aquel inmenso mundo... Era ella, Elina Drakon

    No pude dormir después de lo que vi en el Mundo de los Sueños, cada vez que cerraba los ojos volvía a ver las ruinas de la Mansión Azraeth. Intentaba convencerme de que había cometido un error, que quizás había observado otra época o incluso otro mundo, pero en el fondo sabía que no era así. Aquello era real. Algo terrible había ocurrido en Makyora y mientras más tiempo permaneciera aquí sin hacer nada, menos posibilidades tendría de averiguar qué había sucedido. Durante semanas intenté encontrar una forma de abrir un portal real, una y otra vez repasé las investigaciones de Loki, reconstruí cálculos, corregí fórmulas y probé diferentes círculos mágicos, pero siempre llegaba al mismo resultado, mi poder no era suficiente, podía sentirlo, la teoría funcionaba, los cálculos eran correctos, la brújula existía pero el portal requería una cantidad de energía absurda. Mi primera idea fue buscar a Lombard, después de todo, era mi hermano y probablemente la persona más poderosa que conocía. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, peor me parecía la idea, él sufría el mismo problema que yo, su maná estaba corrompido. Si combinábamos nuestras energías para intentar abrir un portal dimensional, la interferencia podría producir cualquier cosa. Tal vez lograríamos abrirlo pero con el riesgo de hacer explotar media academia, o quizás terminaríamos perdidos en algún lugar imposible entre dimensiones. Las investigaciones de Loki eran bastante claras en ese aspecto, la brújula debía ser pura y ni Lombard ni yo estábamos cerca de cumplir ese requisito, entonces pensé en Elina, desde nuestro reencuentro había algo que no dejaba de llamarme la atención. A diferencia de Lombard y de mí, nunca sentí corrupción en su energía. Su maná era extraño, inmenso incluso, pero no estaba contaminado por aquella anomalía que tanto nos afectaba. Ella podía ser la respuesta pero tampoco podía pedirle que fuera sola, si el portal funcionaba, pensaba cruzarlo personalmente y si algo salía mal, no iba a permitir que cargara con el riesgo por su cuenta. Fue entonces cuando se me ocurrió otra idea, una posibilidad que había evitado considerar durante mucho tiempo, mi forma dracónica. ¿Aun la poseía? ¿También estaría corrupta? ¿Y si todo este tiempo simplemente no me había dado cuenta? Si quería viajar junto con Elina, necesitaba saber si no seria un estorbo que solo afectaría el portal. El problema era que no sabía la respuesta. Necesitaba comprobarlo y necesitaba hacerlo lejos de la academia. Así que una noche abandoné discretamente el campus, activé mi forma salvaje para desplegar las alas y me lancé al cielo nocturno. El viento golpeó mi rostro mientras me alejaba de las luces de la ciudad. Volé durante horas, atravesando montañas, bosques y kilómetros de océano hasta que finalmente encontré una pequeña isla desierta perdida en medio de la nada , allí aterricé. El cielo comenzaba a aclararse, las primeras luces del amanecer aparecían en el horizonte mientras observaba el mar en silencio, todavía tenia dudas. Si mi forma dracónica había sido afectada por la corrupción, significaría que una parte fundamental de mí ya estaba perdida. Respiré profundamente y me concentré, sentí el poder recorriendo cada rincón de mi cuerpo, mis huesos comenzaron a cambiar, mis músculos crecieron la energía se expandió por todo mi ser. El proceso continuó hasta que finalmente adopté mi verdadera forma, un pequeño dragón negro. Abrí los ojos, y observé mi cuerpo que no tenia rastras de deformaciones ni corrupción. Solté una carcajada que terminó convirtiéndose en un rugido de alegría, luego extendí las alas y volé, volé tan rápido como pude, sin limitaciones, sin miedo, sin tener que preocuparme por perder el control. El océano se convirtió en una mancha borrosa bajo mis patas mientras atravesaba el cielo, por primera vez desde que llegué a este mundo me sentí libre , completamente libre. Descendí cerca de la superficie del agua y observé mi reflejo, seguía siendo joven y mucho más pequeña que los grandes dragones de Makyora como mi padre. Todavía soy incapaz de utilizar magia compleja en esta forma pero seguía siendo un dragón y eso era suficiente. Batí las alas una vez más y ascendí hasta superar las nubes. El aire se volvió frío, el cielo se abrió a mi alrededor, entonces inhalé profundamente, pude sentir el fuego acumulándose dentro de mí. Mi llama azul, la única habilidad mágica que podía realizar, era vergonzoso pero ahora no me importaba, abrí las fauces y la liberé. El rayo de fuego atravesó el cielo antes de explotar sobre las nubes en una gigantesca detonación de energía azul, la onda expansiva se extendió por kilómetros. Aquello no era un ataque, era una señal, una petición de ayuda entre los dragones. Permanecí suspendida en el aire observando cómo los restos luminosos de la explosión desaparecían lentamente en la distancia. Confiando en que alguien la reconociera, Elina. Confiaba que ella pudiera recordar aquel llamado, porque si alguien podía escucharme a través de aquel inmenso mundo... Era ella, [Elina_Drakon]
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    3
    14 turnos 0 maullidos
  • Please....Please no more pain......no more.....¡Ahhhh!

    (Cynthia sintió por un momento la presencia de su espíritu verdadero, la dragona Treva, y un semblante de tristeza comenzó a dibujarse en su cara, dejando caer un par de lágrimas.)

    ¿Será tan doloroso el día que vuelva a ser Treva, tal como le sucedió a Crosis...?
    Please....Please no more pain......no more.....¡Ahhhh! (Cynthia sintió por un momento la presencia de su espíritu verdadero, la dragona Treva, y un semblante de tristeza comenzó a dibujarse en su cara, dejando caer un par de lágrimas.) ¿Será tan doloroso el día que vuelva a ser Treva, tal como le sucedió a Crosis...?
    Me shockea
    Me entristece
    Me gusta
    8
    5 turnos 0 maullidos
  • *En uno de los pocos multiversos donde existe la dragón de acero, después de la guerra en Undión, el reino de los dragones pereció, solo quedaron cadáveres en todo el lugar, algunos con heridas de espadas, calcinados, aplastados...

    Después de aquella devastación, los ambiciosos alquimistas fueron hacia aquel reino muerto en búsqueda de materiales que le puedan servir en sus inventos e investigaciónes, como lo eran la dragónita, orbes de mana concentrado, cualquier propiedad elemental que les pudiera dar el cuerpo de un dragón era valioso, sin embargo, estos dieron con el cuerpo de la reina y pensaron, "Si usamos esto nada nos detendrá", así que de entre algunos restos que se llevaron también tenían consigo el cuerpo de, Elina.

    En alguno de sus laboratorios comenzaron a desprender quirúrgicamente parte por parte dañada hasta que solo quedó una dragón sin brazos ni piernas... Estás mismas fueron reemplazadas por piezas que parecían ser mecánicas, incluso su cola sufrió cambios por estos mismos alquimistas, ya estando completa, procedieron a reconstruir su cerebro con un control mental integrado... Dando inicio al despertar de Elina en esta vida después de morir.

    Aunque está sirvió a las órdenes de los alquimistas por un tiempo, su conciencia comenzó a despertar: "Está no eres tú". Su cabeza dolía como si fuera a explotar, una lucha entre su propia conciencia y el control mental se estaba librando en ella, pero la voluntad de un dragón es inquebrantable, así que se libero de aquello que la ataba a seguir órdenes para luego desatar su irá contra dichos alquimistas. De hecho, se dice que en este multiverso, Elina Drakon reina en el territorio de los dragones una vez más que ella misma ayudo a levantar a pesar de su nueva apariencia*

    NOTA: (Esto originalmente tiene mucho más contexto, por eso se siente que faltan cosas, pero no quería abrumar con la lectura)
    *En uno de los pocos multiversos donde existe la dragón de acero, después de la guerra en Undión, el reino de los dragones pereció, solo quedaron cadáveres en todo el lugar, algunos con heridas de espadas, calcinados, aplastados... Después de aquella devastación, los ambiciosos alquimistas fueron hacia aquel reino muerto en búsqueda de materiales que le puedan servir en sus inventos e investigaciónes, como lo eran la dragónita, orbes de mana concentrado, cualquier propiedad elemental que les pudiera dar el cuerpo de un dragón era valioso, sin embargo, estos dieron con el cuerpo de la reina y pensaron, "Si usamos esto nada nos detendrá", así que de entre algunos restos que se llevaron también tenían consigo el cuerpo de, Elina. En alguno de sus laboratorios comenzaron a desprender quirúrgicamente parte por parte dañada hasta que solo quedó una dragón sin brazos ni piernas... Estás mismas fueron reemplazadas por piezas que parecían ser mecánicas, incluso su cola sufrió cambios por estos mismos alquimistas, ya estando completa, procedieron a reconstruir su cerebro con un control mental integrado... Dando inicio al despertar de Elina en esta vida después de morir. Aunque está sirvió a las órdenes de los alquimistas por un tiempo, su conciencia comenzó a despertar: "Está no eres tú". Su cabeza dolía como si fuera a explotar, una lucha entre su propia conciencia y el control mental se estaba librando en ella, pero la voluntad de un dragón es inquebrantable, así que se libero de aquello que la ataba a seguir órdenes para luego desatar su irá contra dichos alquimistas. De hecho, se dice que en este multiverso, Elina Drakon reina en el territorio de los dragones una vez más que ella misma ayudo a levantar a pesar de su nueva apariencia* NOTA: (Esto originalmente tiene mucho más contexto, por eso se siente que faltan cosas, pero no quería abrumar con la lectura)
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    Me enjaja
    12
    1 turno 0 maullidos
  • Dragón anciano
    Categoría Acción
    Desde mi eclosión he escuchado muchas historias.

    Historias sobre dragones, sobre mundos lejanos y sobre criaturas que jamás llegaron a existir en la Tierra que recuerdo en mis sueños.

    Pero hay una historia que no deja de regresar una y otra vez.

    La de un anciano dragón de tierra.

    Un superviviente.

    Uno que, según las leyendas, nació antes de que la guerra terminara.

    Antes del Gran Impacto.

    Antes de que el cielo ardiera.

    Aquella idea parecía imposible. La Dra. Luna insistía en que no existían pruebas concluyentes, mientras que yo ni siquiera sabía si aquellos recuerdos eran realmente míos o simples fragmentos heredados de algo mucho más antiguo.

    Sin embargo, había alguien que podía responder esa pregunta.

    Elina Drakon.

    La única dragona que conocía que podía comprender el peso de una historia semejante.

    Por eso acepté acompañarla.

    El portal se abrió frente a nosotros con un rugido de energía desconocida.

    Al otro lado no estaba Umbra Corp.

    No estaba Absalon.

    No estaba la Tierra.

    Era otro mundo.

    Y quizá, en algún lugar de él, aguardaba el último dragón hadeico del elemento tierra.

    Uno que había sobrevivido cuatro mil quinientos millones de años para contar una historia que nadie más recordaba.

    Di un paso al frente, observando el horizonte.

    Elina Drakon...

    Mi cola se agitó lentamente detrás de mí.

    — Muéstrame dónde vive.
    Desde mi eclosión he escuchado muchas historias. Historias sobre dragones, sobre mundos lejanos y sobre criaturas que jamás llegaron a existir en la Tierra que recuerdo en mis sueños. Pero hay una historia que no deja de regresar una y otra vez. La de un anciano dragón de tierra. Un superviviente. Uno que, según las leyendas, nació antes de que la guerra terminara. Antes del Gran Impacto. Antes de que el cielo ardiera. Aquella idea parecía imposible. La Dra. Luna insistía en que no existían pruebas concluyentes, mientras que yo ni siquiera sabía si aquellos recuerdos eran realmente míos o simples fragmentos heredados de algo mucho más antiguo. Sin embargo, había alguien que podía responder esa pregunta. Elina Drakon. La única dragona que conocía que podía comprender el peso de una historia semejante. Por eso acepté acompañarla. El portal se abrió frente a nosotros con un rugido de energía desconocida. Al otro lado no estaba Umbra Corp. No estaba Absalon. No estaba la Tierra. Era otro mundo. Y quizá, en algún lugar de él, aguardaba el último dragón hadeico del elemento tierra. Uno que había sobrevivido cuatro mil quinientos millones de años para contar una historia que nadie más recordaba. Di un paso al frente, observando el horizonte. — [Elina_Drakon]... Mi cola se agitó lentamente detrás de mí. — Muéstrame dónde vive.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me shockea
    4
    4 turnos 0 maullidos
  • Bajo un cielo blanquecino, sin rastro del azul que se acostumbra observar, en las colinas cercanas a la academia —donde ejercia como maestra— un joven curioso aspirante a mago que había escuchado de la segunda señorita Pendragon la busco para estar unos meses junto a ella y que está le enseñará lo que es creía necesario para entrar a la academia de magia.

    —Patetico... No te esfuerzas lo suficiente.

    Su voz resonó con dureza, el viento movía con total libertad su cabellera. Su expresión reflejaba una mezcla de aburrimiento y descontento.

    —Tu interés es superficial, por eso tu maná es débil.

    Cruzo los brazos observando el torpe intento de conjuro deshacerse frente a sus ojos una vez más.

    —La magia responde a voluntad y creencia, sino eres capaz de comprometerte jamás responderá a tus llamados.
    Bajo un cielo blanquecino, sin rastro del azul que se acostumbra observar, en las colinas cercanas a la academia —donde ejercia como maestra— un joven curioso aspirante a mago que había escuchado de la segunda señorita Pendragon la busco para estar unos meses junto a ella y que está le enseñará lo que es creía necesario para entrar a la academia de magia. —Patetico... No te esfuerzas lo suficiente. Su voz resonó con dureza, el viento movía con total libertad su cabellera. Su expresión reflejaba una mezcla de aburrimiento y descontento. —Tu interés es superficial, por eso tu maná es débil. Cruzo los brazos observando el torpe intento de conjuro deshacerse frente a sus ojos una vez más. —La magia responde a voluntad y creencia, sino eres capaz de comprometerte jamás responderá a tus llamados.
    Me gusta
    Me encocora
    6
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados