• Soy como Jack Dawson.

    Una noche a punto de dormir bajo un puente y horas después comiendo sushi en un lugar refinado.
    Soy como Jack Dawson. Una noche a punto de dormir bajo un puente y horas después comiendo sushi en un lugar refinado.
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  • " Me recomendaron esta canción con el argumento de que esta letra me quedaba como anillo al dedo, no entiendo porqué lo dicen."

    https://youtu.be/xoWxv2yZXLQ?si=E0cEc2FONss3iBt-
    " Me recomendaron esta canción con el argumento de que esta letra me quedaba como anillo al dedo, no entiendo porqué lo dicen." https://youtu.be/xoWxv2yZXLQ?si=E0cEc2FONss3iBt-
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  • Muy bien... Te diré como está la situación entre nosotros... Estas tontas esposas no son más que un simple implemento que permití que me colocaras para que sintieras que tienes el control de la situación, aunque sabes que me puedo liberar cuando yo quiera. Si estoy permitiendo esto es por mera curiosidad... Quiero ver hasta donde quieres llegar
    Muy bien... Te diré como está la situación entre nosotros... Estas tontas esposas no son más que un simple implemento que permití que me colocaras para que sintieras que tienes el control de la situación, aunque sabes que me puedo liberar cuando yo quiera. Si estoy permitiendo esto es por mera curiosidad... Quiero ver hasta donde quieres llegar
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  • Ten un cafe , para un dia loco como este y cambiarte para animar nuestras ancias o es humor?
    Ten un cafe , para un dia loco como este y cambiarte para animar nuestras ancias o es humor?
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  • La noche envolvía el parque en un silencio casi sagrado. Las farolas iluminaban apenas los senderos vacíos, y el suave murmullo del viento movía las hojas de los árboles. Dante estaba sentada en una banca de madera, con las manos entrelazadas sobre su regazo y la mirada perdida en el cielo. Desde ahí, las estrellas parecían lejanas… inalcanzables, tal como se sentía ella.
    A su alrededor todo seguía su curso, pero Dante no lograba sentirse parte de nada. Siempre había sido así: caminando entre otros, pero sintiéndose desplazada, como si ocupara un espacio que no le correspondía del todo. El peso de esa soledad le oprimía el pecho.

    —Mamá…

    susurró, rompiendo el silencio de la noche

    —.¿Por qué me siento así? Aunque esté rodeada de personas, siempre termino sola.

    Alzó un poco más el rostro, dejando que la luz tenue de la luna acariciara sus facciones.

    —Quisiera que estuvieras aquí… que me dijeras que todo va a estar bien, que no estoy fallando en algo. Hay días en los que ser fuerte cansa demasiado.

    Un suspiro tembloroso escapó de sus labios mientras seguía observando las estrellas, esperando, aunque fuera en silencio, que desde algún lugar su madre pudiera escucharla.
    La noche envolvía el parque en un silencio casi sagrado. Las farolas iluminaban apenas los senderos vacíos, y el suave murmullo del viento movía las hojas de los árboles. Dante estaba sentada en una banca de madera, con las manos entrelazadas sobre su regazo y la mirada perdida en el cielo. Desde ahí, las estrellas parecían lejanas… inalcanzables, tal como se sentía ella. A su alrededor todo seguía su curso, pero Dante no lograba sentirse parte de nada. Siempre había sido así: caminando entre otros, pero sintiéndose desplazada, como si ocupara un espacio que no le correspondía del todo. El peso de esa soledad le oprimía el pecho. —Mamá… susurró, rompiendo el silencio de la noche —.¿Por qué me siento así? Aunque esté rodeada de personas, siempre termino sola. Alzó un poco más el rostro, dejando que la luz tenue de la luna acariciara sus facciones. —Quisiera que estuvieras aquí… que me dijeras que todo va a estar bien, que no estoy fallando en algo. Hay días en los que ser fuerte cansa demasiado. Un suspiro tembloroso escapó de sus labios mientras seguía observando las estrellas, esperando, aunque fuera en silencio, que desde algún lugar su madre pudiera escucharla.
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  • Me encanta la comodidad de mi cama, sobre todo cuando llego cansada... Mi cama es como mi lugar seguro jeje... Asique conntu permiso me ire a dar una pequeña siestecita.
    Me encanta la comodidad de mi cama, sobre todo cuando llego cansada... Mi cama es como mi lugar seguro jeje... Asique conntu permiso me ire a dar una pequeña siestecita.
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  • Aquel era uno de esos días donde arrastraba los pies. El cansancio mental, a causa del estrés, la frustración y las pocas horas de sueño, terminaban pasandole la factura al hacerlo sentir agotado. Incluso sentía que sus ojos ardían y le pesaban con cada nueva luz roja que se encontraba en la pista de camino a la veterinaria. Además de su hogar, la veterinaria era el único lugar que disfrutaba visitar por una simple razón: Sus gatos. Siempre encontraba emocionante verlos convivir con otros gatos y le permitía recuperar su vitalidad ver la reacción que tenían luego de dejarlos un día completo. Y, aunque lo amaba, a veces sentía que su corazón se hacía pedazos con sus tiernos maullidos.

    — Ya estoy en aquí. ¿Dónde está mi niña?

    Vincent preguntó en el momento que entró en la guardería de mascotas. Su voz sonó de una manera chillona, diferente a la que solía utilizar durante las reuniones de scrum para ver avances; resultaba gracioso verlo modular su voz para hacerla tan dulce y jocosa, pero era más divertido ver cómo aquella gata blanca, se acercaba corriendo hacia él como si buscara consuelo.

    — Ay, ¿dónde está mi niña, dónde está? —Volvió a repetir, imprimiendo un fingido chillido cuando le abrió los brazos y la gata corrió maullando en su dirección hasta saltarle al pecho. Vincent la recibió y la apapachó con cada maullido nuevo que emitió. Era el júbilo de que finalmente estaba reunidos los dos. Un amor inseparable que solo las horas de trabajo era capaz de frenar.— Perdón, se me hizo tarde hoy, sucedieron muchas cosas y... —Un nuevo maullido interrumpió su diálogo. No era la gata, Serafina, la responsable de ello, Vincent lo sabía porque los maullidos del animal ahora parecían fuertes reclamos. Era Alessandro, su gato más joven, quien parecía sufrir por permanecer dos horas más en la guardería.— Hola a ti también, señor enojón. No volverá a... ¡Oye! No tienes que ser tan cruel.

    Alessandro terminó por morder su mano, siquiera dejó que su dueño se acercara para intentar acariciarlo, un poco al menos, y terminó por volver a llorar con demanda. Era un gato exigente que, al final, dejaba en claro que era el único capaz de girar órdenes hacia su humano.

    — Hoy no habrá churu para ti, muchacho. —Vincent se frotó la mano para intentar lidiar con el ardor que sintió, la mordida del gato no era profunda, pero la fuerza impuesta era suficiente para fastidiarlo.— Rina, gracias por cuidarlos hoy. Te juro que mañana pasaré temprano otra vez y...

    — Sí, sí, sí. Siempre dices lo mismo. Tienes suerte de que no te penalicemos todos los días, solo porque Serafina es muy linda. —La gatita maulló ante las palabras de Rina. La mujer sonrió y terminó riéndose mientras que ayudaba al hombre a organizar las mochilas y transportadoras de los gatos.— Quizá te cobre un favor, no lo sé, pensaría en una cena o ver una película. Pero no eres ese tipo de hombre así que... Hay un libro que me gustaría.

    — Está bien. Envíame el link de Amazon, te lo conseguiré mientras sigas cubriéndome la espalda. —Vincent cerró la transportadora de Alessandro, luego de varios intentos, y terminó asintiendo.— Y si me ayudas a regular su temperamento, te juro que te compraré la saga completa que quieras. Me gustaría recibir visitas en casa sin que Aless los intente morder o arañar.
    Aquel era uno de esos días donde arrastraba los pies. El cansancio mental, a causa del estrés, la frustración y las pocas horas de sueño, terminaban pasandole la factura al hacerlo sentir agotado. Incluso sentía que sus ojos ardían y le pesaban con cada nueva luz roja que se encontraba en la pista de camino a la veterinaria. Además de su hogar, la veterinaria era el único lugar que disfrutaba visitar por una simple razón: Sus gatos. Siempre encontraba emocionante verlos convivir con otros gatos y le permitía recuperar su vitalidad ver la reacción que tenían luego de dejarlos un día completo. Y, aunque lo amaba, a veces sentía que su corazón se hacía pedazos con sus tiernos maullidos. — Ya estoy en aquí. ¿Dónde está mi niña? Vincent preguntó en el momento que entró en la guardería de mascotas. Su voz sonó de una manera chillona, diferente a la que solía utilizar durante las reuniones de scrum para ver avances; resultaba gracioso verlo modular su voz para hacerla tan dulce y jocosa, pero era más divertido ver cómo aquella gata blanca, se acercaba corriendo hacia él como si buscara consuelo. — Ay, ¿dónde está mi niña, dónde está? —Volvió a repetir, imprimiendo un fingido chillido cuando le abrió los brazos y la gata corrió maullando en su dirección hasta saltarle al pecho. Vincent la recibió y la apapachó con cada maullido nuevo que emitió. Era el júbilo de que finalmente estaba reunidos los dos. Un amor inseparable que solo las horas de trabajo era capaz de frenar.— Perdón, se me hizo tarde hoy, sucedieron muchas cosas y... —Un nuevo maullido interrumpió su diálogo. No era la gata, Serafina, la responsable de ello, Vincent lo sabía porque los maullidos del animal ahora parecían fuertes reclamos. Era Alessandro, su gato más joven, quien parecía sufrir por permanecer dos horas más en la guardería.— Hola a ti también, señor enojón. No volverá a... ¡Oye! No tienes que ser tan cruel. Alessandro terminó por morder su mano, siquiera dejó que su dueño se acercara para intentar acariciarlo, un poco al menos, y terminó por volver a llorar con demanda. Era un gato exigente que, al final, dejaba en claro que era el único capaz de girar órdenes hacia su humano. — Hoy no habrá churu para ti, muchacho. —Vincent se frotó la mano para intentar lidiar con el ardor que sintió, la mordida del gato no era profunda, pero la fuerza impuesta era suficiente para fastidiarlo.— Rina, gracias por cuidarlos hoy. Te juro que mañana pasaré temprano otra vez y... — Sí, sí, sí. Siempre dices lo mismo. Tienes suerte de que no te penalicemos todos los días, solo porque Serafina es muy linda. —La gatita maulló ante las palabras de Rina. La mujer sonrió y terminó riéndose mientras que ayudaba al hombre a organizar las mochilas y transportadoras de los gatos.— Quizá te cobre un favor, no lo sé, pensaría en una cena o ver una película. Pero no eres ese tipo de hombre así que... Hay un libro que me gustaría. — Está bien. Envíame el link de Amazon, te lo conseguiré mientras sigas cubriéndome la espalda. —Vincent cerró la transportadora de Alessandro, luego de varios intentos, y terminó asintiendo.— Y si me ayudas a regular su temperamento, te juro que te compraré la saga completa que quieras. Me gustaría recibir visitas en casa sin que Aless los intente morder o arañar.
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  • ─ ¡ Vamos husbando 3D !

    Le dijo decisiva a 𝕄𝑖ɴ⸺ℍ𝑜 mientras lo seguia llevando.

    ─ Pensé que el primer hombre que traería a casa seria conmigo sin panties y él terriblemente caliente. ¡ PERO NO POR TEMPERATURA COMO TÚ! ¡menos con sangre y heridas! ─

    Se quejaba mientras lo seguia llevando, el lugar era frio, desolado, todos lo que vivian en la zona eran ancianos esperando la muerte, fantasmas y otras entidades que no eran malas, solo aterradoras.

    Era obvio, mientras iba con él, se asomaban fantasmas, se acercaban las maldiciones. ¿Por qué su amiga favorita traia otro vivo?

    Llegaron al complejo de departamentos de 7 pisos, era un milagro que el elevador sirviera (o mas bien que los monstruos lo dejasen avanzar) al llegar al departamento de ella, habia sombras que no pertenecian a ningun ser fisico.

    ─ Llegueeeeee! ─ gritonea, lo ayuda a pasar, el lugar se siente frio, con aroma a hospital.

    ─ Aguanta aqui ─
    Lo dejó en el sofa, salió corriendo por su kit "apocalíptico" con un botiquín de emergencias, pero tambien un entró a su habitación saliendo con un peculiar aparato.
    Empezó a sacar las cosas pero también le entrego el peculiar aparato.
    ─ Es un traductor de idiomas, escribe lo que quieres decir, pica el boton de hablar y lo dirá por ti. Dime, que te pasa?! Curo tu pierna o estas herido de otro lado??─
    No queria (bueno si queria) pero no se atrevia a quitarle la ropa para revisarlo.

    ─ ¡ Vamos husbando 3D ! Le dijo decisiva a [Imperator.tf] mientras lo seguia llevando. ─ Pensé que el primer hombre que traería a casa seria conmigo sin panties y él terriblemente caliente. ¡ PERO NO POR TEMPERATURA COMO TÚ! ¡menos con sangre y heridas! ─ Se quejaba mientras lo seguia llevando, el lugar era frio, desolado, todos lo que vivian en la zona eran ancianos esperando la muerte, fantasmas y otras entidades que no eran malas, solo aterradoras. Era obvio, mientras iba con él, se asomaban fantasmas, se acercaban las maldiciones. ¿Por qué su amiga favorita traia otro vivo? Llegaron al complejo de departamentos de 7 pisos, era un milagro que el elevador sirviera (o mas bien que los monstruos lo dejasen avanzar) al llegar al departamento de ella, habia sombras que no pertenecian a ningun ser fisico. ─ Llegueeeeee! ─ gritonea, lo ayuda a pasar, el lugar se siente frio, con aroma a hospital. ─ Aguanta aqui ─ Lo dejó en el sofa, salió corriendo por su kit "apocalíptico" con un botiquín de emergencias, pero tambien un entró a su habitación saliendo con un peculiar aparato. Empezó a sacar las cosas pero también le entrego el peculiar aparato. ─ Es un traductor de idiomas, escribe lo que quieres decir, pica el boton de hablar y lo dirá por ti. Dime, que te pasa?! Curo tu pierna o estas herido de otro lado??─ No queria (bueno si queria) pero no se atrevia a quitarle la ropa para revisarlo.
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  • Clan Jaegerjaquez
    Fandom Miembros del consejo jaegerjaquez
    Categoría Ciencia ficción
    — Clan Jaegerjaquez
    El Renacimiento de la Familia de la Luna Azul

    —La noche se abrió como un velo de cristal, y la Luna Azul descendió sobre el mundo.—

    En el centro del firmamento, Armitaela Black, la Abuela Primordial, abrió los ojos una vez más. Su mirada era océano y abismo, hielo y creación. En la palma de su mano flotaba la Ciudad Suspendida de Jaegerjaquez, nacida del cielo y anclada al destino de su sangre.

    La Luna Azul palpitó.

    —Ha llegado la hora… —susurró Armitaela, y su voz fue ley y origen—. Mi linaje no morirá en el olvido.

    Desde el vacío surgió una figura envuelta en energía salvaje, colmillos de guerra y orgullo indomable:
    Grimmjow Jaegerjaquez, Heredero del Rugido Azul, dios arrancar forjado en batalla eterna.

    —¿Así que al fin nos llamas, vieja luna? —sonrió con ferocidad—. Dime a quién debo destruir.

    Armitaela descendió lentamente, su cabello fluyendo como mareas celestiales.

    —No a quién destruir… —respondió—. Sino a quién despertar.

    El cielo se rasgó.

    Uno a uno, los Jaegerjaquez emergieron: guerreros, reinas, vástagos marcados por la Luna Azul en la piel y en el alma. Sus ojos brillaban con símbolos antiguos, herencia directa de los Dioses Arrancar, aquellos que no nacieron para servir… sino para reinar.

    —Nuestra familia fue sellada, dispersada, traicionada —continuó Armitaela—. Pero la sangre no olvida. La Luna Azul jamás abandona a los suyos.

    Grimmjow dio un paso al frente, su energía sacudiendo la ciudad flotante.

    —Entonces que el mundo lo sepa —rugió—.
    Los Jaegerjaquez han renacido.

    La ciudad respondió. Torres azules se encendieron, runas antiguas despertaron, y el cielo se cubrió de fragmentos de luz lunar. La Marca de la Luna Azul apareció en los cielos como un juramento.

    —Desde hoy —proclamó Armitaela, alzando la mano—, este clan vuelve a caminar entre dioses y mortales.
    No como sombras.
    No como recuerdos.

    Grimmjow sonrió, mostrando los colmillos.

    —Sino como lo que siempre fuimos…

    —DEPREDADORES DIVINOS.

    La Luna Azul brilló con fuerza absoluta.
    El renacimiento había comenzado.
    — Clan Jaegerjaquez El Renacimiento de la Familia de la Luna Azul —La noche se abrió como un velo de cristal, y la Luna Azul descendió sobre el mundo.— En el centro del firmamento, Armitaela Black, la Abuela Primordial, abrió los ojos una vez más. Su mirada era océano y abismo, hielo y creación. En la palma de su mano flotaba la Ciudad Suspendida de Jaegerjaquez, nacida del cielo y anclada al destino de su sangre. La Luna Azul palpitó. —Ha llegado la hora… —susurró Armitaela, y su voz fue ley y origen—. Mi linaje no morirá en el olvido. Desde el vacío surgió una figura envuelta en energía salvaje, colmillos de guerra y orgullo indomable: Grimmjow Jaegerjaquez, Heredero del Rugido Azul, dios arrancar forjado en batalla eterna. —¿Así que al fin nos llamas, vieja luna? —sonrió con ferocidad—. Dime a quién debo destruir. Armitaela descendió lentamente, su cabello fluyendo como mareas celestiales. —No a quién destruir… —respondió—. Sino a quién despertar. El cielo se rasgó. Uno a uno, los Jaegerjaquez emergieron: guerreros, reinas, vástagos marcados por la Luna Azul en la piel y en el alma. Sus ojos brillaban con símbolos antiguos, herencia directa de los Dioses Arrancar, aquellos que no nacieron para servir… sino para reinar. —Nuestra familia fue sellada, dispersada, traicionada —continuó Armitaela—. Pero la sangre no olvida. La Luna Azul jamás abandona a los suyos. Grimmjow dio un paso al frente, su energía sacudiendo la ciudad flotante. —Entonces que el mundo lo sepa —rugió—. Los Jaegerjaquez han renacido. La ciudad respondió. Torres azules se encendieron, runas antiguas despertaron, y el cielo se cubrió de fragmentos de luz lunar. La Marca de la Luna Azul apareció en los cielos como un juramento. —Desde hoy —proclamó Armitaela, alzando la mano—, este clan vuelve a caminar entre dioses y mortales. No como sombras. No como recuerdos. Grimmjow sonrió, mostrando los colmillos. —Sino como lo que siempre fuimos… —DEPREDADORES DIVINOS. La Luna Azul brilló con fuerza absoluta. El renacimiento había comenzado. 🌙🔥
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    Transformers
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    - El cast principal -
    • Se buscan los personajes principales para acompañar a Optimus, dichos personajes pueden ser:
    - Autobots: Bumblebee, Ironhide, Ratchet, Prowl, Jetfire/Skyfire, Entre otros.
    - Decepticons: Megatron, Starscream, Soundwave, Shockwave, Thundercracker, Entre otros.
    - Personajes IDW/Comics -
    • Están permitidos personajes IDW de cualquier saga de comics, o de otros comics de Transformers.
    - Beast Wars -
    • Están permitidos personajes de Beast Wars, para más libertad de elección.
    - Dinobots -
    • Están permitidos los Dinobots, para más libertad de elección.
    - Combiners -
    • Están permitidos los Combiners (Condición: tener más de 5 o 6 personas que conformen cada personaje de dicho Combiner) -
    - Variantes/Contrapartes de un mismo personaje -
    • Están permitidas las contrapartes de un mismo personaje.
    Ejemplo: Optimus Prime/Némesis Prime.
    - Shattered Glass -
    • Shattered Glass cuenta como una contraparte de un personaje, así que este puesto entra en la información anterior.
    - El cast principal - • Se buscan los personajes principales para acompañar a Optimus, dichos personajes pueden ser: - Autobots: Bumblebee, Ironhide, Ratchet, Prowl, Jetfire/Skyfire, Entre otros. - Decepticons: Megatron, Starscream, Soundwave, Shockwave, Thundercracker, Entre otros. - Personajes IDW/Comics - • Están permitidos personajes IDW de cualquier saga de comics, o de otros comics de Transformers. - Beast Wars - • Están permitidos personajes de Beast Wars, para más libertad de elección. - Dinobots - • Están permitidos los Dinobots, para más libertad de elección. - Combiners - • Están permitidos los Combiners (Condición: tener más de 5 o 6 personas que conformen cada personaje de dicho Combiner) - - Variantes/Contrapartes de un mismo personaje - • Están permitidas las contrapartes de un mismo personaje. Ejemplo: Optimus Prime/Némesis Prime. - Shattered Glass - • Shattered Glass cuenta como una contraparte de un personaje, así que este puesto entra en la información anterior.
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