• ¡Waaah~!
    ¡Por fiiin~ se acabaron las fiestas!

    *estira los brazos después de tomar su pelota de playa*

    Eso solo significa una cosa… ¡SE ACERCA MI ÉPOCA FAVORITA!

    Verano, solcito, arena calentita y el mar brillando como una galaxia azul~
    Puedo sentirlo… mi energía cósmica sube cuando huelo a bloqueador solar, jeje~ ¡Playaaaa, allá voy~! ¡Este universo necesita más días así de felices!
    ¡Waaah~! ¡Por fiiin~ se acabaron las fiestas! *estira los brazos después de tomar su pelota de playa* Eso solo significa una cosa… ¡SE ACERCA MI ÉPOCA FAVORITA! Verano, solcito, arena calentita y el mar brillando como una galaxia azul~ Puedo sentirlo… mi energía cósmica sube cuando huelo a bloqueador solar, jeje~ ¡Playaaaa, allá voy~! ¡Este universo necesita más días así de felices!
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    23
    3 turnos 0 maullidos
  • -Como ya llegó la jefa salimos a una importante misión juntos. A la playa, donde nos esperaban terribles olas, un sol traicionero y arena en lugares difíciles de alcanzar.
    Era difícil pero vamos a poder superarlo-

    Ufff tremendo, quizás no sobrevivamos!

    Caesar King

    -Como ya llegó la jefa salimos a una importante misión juntos. A la playa, donde nos esperaban terribles olas, un sol traicionero y arena en lugares difíciles de alcanzar. Era difícil pero vamos a poder superarlo- Ufff tremendo, quizás no sobrevivamos! [shimmer_copper_snake_865]
    Me gusta
    Me encocora
    5
    1 turno 0 maullidos
  • Arena de la Omnipotencia Ishtar
    Fandom Clan y Familia Ishtar
    Categoría Ciencia ficción
    El Coliseo del Juicio Eterno de Ishtar

    En los albores del tiempo prohibido, cuando los dioses aún discutían el destino de los mundos y la energía primordial no tenía forma, el Clan Ishtar descendió sobre una grieta sagrada entre dimensiones. Aquel lugar, conocido como el Ombligo del Vacío, latía con una fuerza capaz de destruir realidades… o forjar leyendas.

    Fue allí donde nació el coliseo.

    Los Forjadores Ishtar, entidades mitad deidad, mitad sombra, trazaron runas arcanas en el aire con sangre estelar y voluntad absoluta. Cada símbolo no solo sellaba materia, sino conceptos: tiempo, destino, muerte y omnipotencia. El suelo fue moldeado con Obsidiana del Infinito, una roca extraída del colapso de universos extintos, capaz de absorber, resistir y reflejar cualquier poder, incluso aquellos nacidos de la omnipotencia Ishtar.

    Las columnas no fueron construidas… fueron invocadas. Surgieron desde planos superiores, encadenadas por juramentos eternos. En su interior fluían corrientes de Energía Arcana Primigenia, regulada por sellos que impedían que un combate de nivel divino desgarrara la realidad. El coliseo no se rompía: aprendía, adaptándose a cada enfrentamiento, fortaleciéndose con cada choque de poderes absolutos.

    En el centro de la arena, el Núcleo del Juicio, un cristal vivo del tamaño de un corazón, late aún. Este núcleo reconoce a los miembros del Clan Ishtar y ajusta el campo de batalla para que ni siquiera un ser omnipotente pueda destruir el recinto sin antes ser juzgado digno. Aquí, la omnipotencia no es ventaja… es prueba.

    Cuando un guerrero Ishtar pisa la arena, el coliseo despierta. Las gradas espectrales se llenan de ecos ancestrales: antiguos reyes, asesinos oscuros, licántropos, súcubos y entidades que trascendieron la muerte observan en silencio. No hay público común; solo testigos eternos.

    El Coliseo del Juicio Eterno no existe para el entretenimiento.
    Existe para recordar una sola verdad:

    “En Ishtar, incluso los dioses sangran… y solo los dignos permanecen.”
    El Coliseo del Juicio Eterno de Ishtar En los albores del tiempo prohibido, cuando los dioses aún discutían el destino de los mundos y la energía primordial no tenía forma, el Clan Ishtar descendió sobre una grieta sagrada entre dimensiones. Aquel lugar, conocido como el Ombligo del Vacío, latía con una fuerza capaz de destruir realidades… o forjar leyendas. Fue allí donde nació el coliseo. Los Forjadores Ishtar, entidades mitad deidad, mitad sombra, trazaron runas arcanas en el aire con sangre estelar y voluntad absoluta. Cada símbolo no solo sellaba materia, sino conceptos: tiempo, destino, muerte y omnipotencia. El suelo fue moldeado con Obsidiana del Infinito, una roca extraída del colapso de universos extintos, capaz de absorber, resistir y reflejar cualquier poder, incluso aquellos nacidos de la omnipotencia Ishtar. Las columnas no fueron construidas… fueron invocadas. Surgieron desde planos superiores, encadenadas por juramentos eternos. En su interior fluían corrientes de Energía Arcana Primigenia, regulada por sellos que impedían que un combate de nivel divino desgarrara la realidad. El coliseo no se rompía: aprendía, adaptándose a cada enfrentamiento, fortaleciéndose con cada choque de poderes absolutos. En el centro de la arena, el Núcleo del Juicio, un cristal vivo del tamaño de un corazón, late aún. Este núcleo reconoce a los miembros del Clan Ishtar y ajusta el campo de batalla para que ni siquiera un ser omnipotente pueda destruir el recinto sin antes ser juzgado digno. Aquí, la omnipotencia no es ventaja… es prueba. Cuando un guerrero Ishtar pisa la arena, el coliseo despierta. Las gradas espectrales se llenan de ecos ancestrales: antiguos reyes, asesinos oscuros, licántropos, súcubos y entidades que trascendieron la muerte observan en silencio. No hay público común; solo testigos eternos. El Coliseo del Juicio Eterno no existe para el entretenimiento. Existe para recordar una sola verdad: “En Ishtar, incluso los dioses sangran… y solo los dignos permanecen.”
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    6
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    Me gusta
    5
    20 turnos 1 maullido
  • ㅤㅤㅤ ⎯ؗ⎯𝓑𝓮𝓪𝓬𝓱

    Le gustaba visitar la Playa en Diciembre antes de que acabara el año, aunque el aire frío parecía querer traspasar su vestimenta, todavía era agradable observar el mar. Se sentó sobre la arena, sacó un termo de café para dejarlo a su lado y sonrió al contemplar la vista tranquila y solitaria unos segundos.

    — Los humanos deberían hacer ésto al menos, una vez en sus vidas.
    ㅤㅤㅤ ⎯ؗ⎯𝓑𝓮𝓪𝓬𝓱 Le gustaba visitar la Playa en Diciembre antes de que acabara el año, aunque el aire frío parecía querer traspasar su vestimenta, todavía era agradable observar el mar. Se sentó sobre la arena, sacó un termo de café para dejarlo a su lado y sonrió al contemplar la vista tranquila y solitaria unos segundos. — Los humanos deberían hacer ésto al menos, una vez en sus vidas.
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • El mar rugía con un ritmo tranquilo cuando la pequeño adulta puercoespín, acurrucaa dentro de un tonel lleno de papas, sintió que el barco se detenía. Apenas escuchó el rechinar de las cuerdas, se incorporó como un resorte y trepó por la escotilla. Sus oscuros ojos grandes y llenos de asombro brillaron al ver una isla desconocida, envuelta por una niebla suave y árboles que parecían susurrarle viento.

    —¡Tierraaa! —dijo con emoción, lanzándose del barco con un gran salto. Rodó al caer en la arena y corrió rapidamente hacia un mundo desconocido.

    Pronto encontró una aldea sencilla, de casas de madera y faroles colgantes. La gente, con sonrisas honestas, la recibieron con calidez.

    —¡Son tan amables conmigo! —decía la dulce y tida mientras giraba sobre sí misma.

    Pero la alegría se rompió de pronto.

    Un sonido rasposo y antinatural emergió del bosque cercano, como si alguien chirriara metal oxidado. Desde entre los árboles aparecieron criaturas horribles: demonios híbridos", retorcidos, con cuerpos intimidantes.

    —¡NOOOO! —gritaron algunos aldeanos, mientras corrían. Otros fueron atrapados, arrastrados por los demonios. Algunos, sin suerte, eran asesinados frente a sus ojos.

    La Puercoespín con púas llenas de caspa tembló y se esconde dentro de un árbol hueco, tapandose los oídos para ignorar los gritos desgarradores de los aldeanos.
    El mar rugía con un ritmo tranquilo cuando la pequeño adulta puercoespín, acurrucaa dentro de un tonel lleno de papas, sintió que el barco se detenía. Apenas escuchó el rechinar de las cuerdas, se incorporó como un resorte y trepó por la escotilla. Sus oscuros ojos grandes y llenos de asombro brillaron al ver una isla desconocida, envuelta por una niebla suave y árboles que parecían susurrarle viento. —¡Tierraaa! —dijo con emoción, lanzándose del barco con un gran salto. Rodó al caer en la arena y corrió rapidamente hacia un mundo desconocido. Pronto encontró una aldea sencilla, de casas de madera y faroles colgantes. La gente, con sonrisas honestas, la recibieron con calidez. —¡Son tan amables conmigo! —decía la dulce y tida mientras giraba sobre sí misma. Pero la alegría se rompió de pronto. Un sonido rasposo y antinatural emergió del bosque cercano, como si alguien chirriara metal oxidado. Desde entre los árboles aparecieron criaturas horribles: demonios híbridos", retorcidos, con cuerpos intimidantes. —¡NOOOO! —gritaron algunos aldeanos, mientras corrían. Otros fueron atrapados, arrastrados por los demonios. Algunos, sin suerte, eran asesinados frente a sus ojos. La Puercoespín con púas llenas de caspa tembló y se esconde dentro de un árbol hueco, tapandose los oídos para ignorar los gritos desgarradores de los aldeanos.
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • El nacimiento de las bestias del Caos no fue un alumbramiento, sino una fractura.
    Cuando aquellas criaturas irrumpieron en la existencia, el alma de Lili se quebró en demasiados fragmentos para sostenerse a sí misma. Demasiadas bocas, demasiada hambre, demasiada presión sobre un espíritu que aún necesitaba sustento y tiempo para regenerarse.
    Hasta entonces, no podía permanecer al mando.
    Y así, por pura necesidad —no por deseo—, Veythra tomó el cuerpo.
    Le resultó tedioso. Una pérdida de tiempo intolerable.
    Ella no ansiaba equilibrio ni reposo: ansiaba su ejército, y lo ansiaba ya.
    Pero si abandonaba el cuerpo, Lili colapsaría. Y aunque jamás lo admitiría en voz alta, eso no era una opción.
    No eran dos.
    Nunca lo habían sido.

    "Ni ella existe sin mí, ni yo sin ella."

    El sol descendía lentamente cuando Veythra se encontró, casi por instinto, en uno de los paisajes favoritos de Lili: la playa al atardecer. El mar ardía en tonos de oro y sangre, como si el cielo presintiera la inestabilidad que caminaba sobre la arena.
    Allí estaba Caceus Mori.
    Al verla, su rostro se iluminó con alivio. Creyó reconocer a su amiga… pero la corrección fue inmediata.

    —No te confundas —dijo ella, con voz afilada—. Soy la reina Veythra.

    La preocupación de Caceus era sincera. La tomó de la mano, la abrazó incluso, sin comprender del todo el abismo que tenía delante. Le pidió que cuidara de Lili, que intentara ayudarla, que ambas estuvieran bien.
    Veythra lo observó con una mezcla de fastidio y curiosidad.
    —¿Qué te hace pensar que no nos llevamos bien? —respondió—. Yo solo trato a las personas de tres maneras: ignorándolas, con sangre… o con cordialidad.
    —Y esto —añadió con una mueca— se supone que es cordial.
    Caceus sonrió, dulce, obstinadamente humano. La llamó amiga. Celebró la idea de llevarse bien con ella.
    Aquello fue… irritante.

    —¡No me sobes! —espetó—. Soy una reina. Ríndeme pleitesía.

    Aun así, cuando el hambre rugió desde lo más profundo del vientre —un rugido antiguo, ajeno, múltiple—, Veythra chasqueó la lengua, molesta.

    —Bah… estupideces... Bobadas...

    Pero el cuerpo no mentía.
    Ordenó. Exigió. Un gesto de la mano abrió un portal oscuro y plateado, lunar como su herencia. En un instante, ambos cruzaron a un pequeño pueblo japonés, frente a un yatai de madera que humeaba bajo la noche.

    —Ramen —dictó—. Haz que ese humano lo prepare.
    Caceus intentó suavizar la escena, pedir con amabilidad. Corregirla. Decirle que no podía tratar así a alguien que iba a cocinar para ellos.
    Veythra lo miró con seriedad absoluta.

    —¿Tú quieres morir?
    Cuando él insistió, cuando volvió a hablar de respeto, la paciencia de la autoproclamada reina se agotó.
    La sombra del camarero se alzó del suelo, viva, armada con un cuchillo imposible. Lo sujetó por el cabello y lo degolló sin ceremonia. La sangre empapó la tierra mientras la sombra, obediente, terminaba de preparar el ramen.

    Veythra bebió del caldo.
    Sus ojos se entrecerraron.
    —…No está mal.
    Luego sonrió.
    —Mira lo que has hecho. Ha muerto un hombre que hacía algo bueno. Tal vez tenía familia. ¿Quieres averiguarlo? La sombra podría llevarnos.

    Caceus cayó de rodillas, las manos manchadas de sangre, temblando, incapaz de comprender cómo una corrección trivial había terminado en muerte.

    —Cruel… —murmuró entre lágrimas—. Eso fue cruel.
    Veythra lo miró por última vez.
    —Tú no sabes lo que es cruel.
    Abrió un portal y lo cruzó sin añadir nada más.

    El portal comenzó a cerrarse.
    Veythra ya no estaba.
    Caceus gritó el nombre de Lili, desesperado, y corrió tras ella… pero al atravesarlo solo encontró la playa. El mismo lugar. El mismo atardecer.
    Vacío.
    La brisa movía la arena. El mar seguía respirando como si nada hubiera ocurrido.

    —No está… —susurró.
    Y en algún lugar, muy dentro del cuerpo que compartían, Lili comenzaba lentamente a volver, recomponiendo su alma fragmentada, mientras Veythra aguardaba, impaciente, hambrienta… contando el tiempo que le faltaba para reclamarlo todo.

    Caceus Mori
    El nacimiento de las bestias del Caos no fue un alumbramiento, sino una fractura. Cuando aquellas criaturas irrumpieron en la existencia, el alma de Lili se quebró en demasiados fragmentos para sostenerse a sí misma. Demasiadas bocas, demasiada hambre, demasiada presión sobre un espíritu que aún necesitaba sustento y tiempo para regenerarse. Hasta entonces, no podía permanecer al mando. Y así, por pura necesidad —no por deseo—, Veythra tomó el cuerpo. Le resultó tedioso. Una pérdida de tiempo intolerable. Ella no ansiaba equilibrio ni reposo: ansiaba su ejército, y lo ansiaba ya. Pero si abandonaba el cuerpo, Lili colapsaría. Y aunque jamás lo admitiría en voz alta, eso no era una opción. No eran dos. Nunca lo habían sido. "Ni ella existe sin mí, ni yo sin ella." El sol descendía lentamente cuando Veythra se encontró, casi por instinto, en uno de los paisajes favoritos de Lili: la playa al atardecer. El mar ardía en tonos de oro y sangre, como si el cielo presintiera la inestabilidad que caminaba sobre la arena. Allí estaba Caceus Mori. Al verla, su rostro se iluminó con alivio. Creyó reconocer a su amiga… pero la corrección fue inmediata. —No te confundas —dijo ella, con voz afilada—. Soy la reina Veythra. La preocupación de Caceus era sincera. La tomó de la mano, la abrazó incluso, sin comprender del todo el abismo que tenía delante. Le pidió que cuidara de Lili, que intentara ayudarla, que ambas estuvieran bien. Veythra lo observó con una mezcla de fastidio y curiosidad. —¿Qué te hace pensar que no nos llevamos bien? —respondió—. Yo solo trato a las personas de tres maneras: ignorándolas, con sangre… o con cordialidad. —Y esto —añadió con una mueca— se supone que es cordial. Caceus sonrió, dulce, obstinadamente humano. La llamó amiga. Celebró la idea de llevarse bien con ella. Aquello fue… irritante. —¡No me sobes! —espetó—. Soy una reina. Ríndeme pleitesía. Aun así, cuando el hambre rugió desde lo más profundo del vientre —un rugido antiguo, ajeno, múltiple—, Veythra chasqueó la lengua, molesta. —Bah… estupideces... Bobadas... Pero el cuerpo no mentía. Ordenó. Exigió. Un gesto de la mano abrió un portal oscuro y plateado, lunar como su herencia. En un instante, ambos cruzaron a un pequeño pueblo japonés, frente a un yatai de madera que humeaba bajo la noche. —Ramen —dictó—. Haz que ese humano lo prepare. Caceus intentó suavizar la escena, pedir con amabilidad. Corregirla. Decirle que no podía tratar así a alguien que iba a cocinar para ellos. Veythra lo miró con seriedad absoluta. —¿Tú quieres morir? Cuando él insistió, cuando volvió a hablar de respeto, la paciencia de la autoproclamada reina se agotó. La sombra del camarero se alzó del suelo, viva, armada con un cuchillo imposible. Lo sujetó por el cabello y lo degolló sin ceremonia. La sangre empapó la tierra mientras la sombra, obediente, terminaba de preparar el ramen. Veythra bebió del caldo. Sus ojos se entrecerraron. —…No está mal. Luego sonrió. —Mira lo que has hecho. Ha muerto un hombre que hacía algo bueno. Tal vez tenía familia. ¿Quieres averiguarlo? La sombra podría llevarnos. Caceus cayó de rodillas, las manos manchadas de sangre, temblando, incapaz de comprender cómo una corrección trivial había terminado en muerte. —Cruel… —murmuró entre lágrimas—. Eso fue cruel. Veythra lo miró por última vez. —Tú no sabes lo que es cruel. Abrió un portal y lo cruzó sin añadir nada más. El portal comenzó a cerrarse. Veythra ya no estaba. Caceus gritó el nombre de Lili, desesperado, y corrió tras ella… pero al atravesarlo solo encontró la playa. El mismo lugar. El mismo atardecer. Vacío. La brisa movía la arena. El mar seguía respirando como si nada hubiera ocurrido. —No está… —susurró. Y en algún lugar, muy dentro del cuerpo que compartían, Lili comenzaba lentamente a volver, recomponiendo su alma fragmentada, mientras Veythra aguardaba, impaciente, hambrienta… contando el tiempo que le faltaba para reclamarlo todo. [tempest_platinum_tiger_912]
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • "Juraría... que te conozco..."
    Fandom Marvel
    Categoría Drama
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ∽『𝗦𝗧𝗔𝗥𝗧𝗘𝗥』∽
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ 𝖤𝖱𝖨𝖪 𝖫𝖤𝖭𝖲𝖧𝖤𝖱𝖱
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ
    ㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤSi alguien te dice que jugar con los límites del tiempo y el espacio es divertido, no le hagas caso. Los túneles temporales y el vacío provocaban un profundo y doloroso dolor de cabeza. Sobre todo, cuando no sabias cual era la salida de ese puñetero puente de Einstein – Rosen. El ser humano no sabia como funcionaba y Wanda, a pesar de que llevaba lidiando con ellos lo que parecían siglos, tampoco era capaz de controlarlos. Loki y ella habían pasado por demasiados mundos alternativos, por demasiadas líneas temporales y demasiados puntos fijados en el tiempo como para toda una vida. Escapar del bucle de 1963 había sido difícil, muy difícil, pero parecía un juego de niños a comparación de los muchos universos que llevaban explorados ya. Sus complicaciones, sus normas, sus peligros… Ser un dios asgardiano y la Bruja Escarlata no granjeaban simpatías en ningún lado.

    Por eso habían tenido que salir huyendo de una versión mucho más cruel y dura de Asgard que el Asgard que el propio Jotunn recordaba. Habían logrado encontrar un portal y escapado a duras penas mientras una peligrosa versión malvada de Thor enviaba un ejército de elfos oscuros contra ellos.

    -¡Tú primero! -le gritó Loki por encima del ruido que creaba la brecha y de los golpes de los soldados en la enorme puerta de madera.

    Wanda lo miró estupefacta.

    -¿Qué? ¡No! ¡No voy a dejarte aquí! -su marcado acento sokoviano estaba teñido del miedo a dejar allí a su compañero de aventuras- ¡No puedes…!

    Loki la miró por encima de su hombro.

    -¡NO HAY TIEMPO, BRUJITA! -le apremió- ¡Ve!

    Wanda apretó los labios y frunciendo las cejas, enfadada.

    -¡Más te vale seguirme, Loki Laufeyson! ¡Porque no habrá lugar donde puedas esconderte de mi furia si no lo haces! - lo amenazó con un dedo y caminó un par de pasos atrás hacia el portal que ambos habían abierto. Después corrió hacia este y se lanzó.

    La sensación de vértigo la abrumó,. El tiempo y el espacio fluyendo en hilos de corriente a través de su cuerpo mientras este viajaba a través de escenas, paisajes recogidos en pequeños ojos de buey. Wanda desvió la mirada para ver si Loki la seguía, le pareció verle tras ella, a cierta distancia. No. Tenían que estar juntos.

    “¡NO!”

    Intentó detenerse, regresar. Pero no hubo tiempo.

    Su cuerpo cayó a plomo sobre la arena blanca haciendo que Wanda se quedara sin aire un momento. Movió sus manos y las posó al lado de su cabeza para intentar incorporarse. Tosió intentando recuperar oxígeno en sus pulmones. El sonido de las olas del mar llegó a sus oídos de forma suave.

    -Bueno…- musitó con cierto esfuerzo mientras se daba la vuelta para quedar sentada en la arena- Al menos esta vez hemos llegado a un lugar bonito…

    Silencio. Nada más que las olas del mar.

    Wanda miró a su lado. No había nadie.

    -¿Loki? -preguntó, y se giró hacia el otro lado esperando ver su sonrisa arrogante. “¿Preocupada, brujita?”, pero él no estaba allí- ¡¿Loki?! -llamó mientras se apresuraba a ponerse en pie de forma algo dolorida.

    Su mirada recorrió la playa.

    Estaba… sola…

    -Maldita sea…- maldijo sin intentar controlar su acento sokoviano.


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #StarterRol #Marvel
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ∽『𝗦𝗧𝗔𝗥𝗧𝗘𝗥』∽ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ [MAGNET0] ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤSi alguien te dice que jugar con los límites del tiempo y el espacio es divertido, no le hagas caso. Los túneles temporales y el vacío provocaban un profundo y doloroso dolor de cabeza. Sobre todo, cuando no sabias cual era la salida de ese puñetero puente de Einstein – Rosen. El ser humano no sabia como funcionaba y Wanda, a pesar de que llevaba lidiando con ellos lo que parecían siglos, tampoco era capaz de controlarlos. Loki y ella habían pasado por demasiados mundos alternativos, por demasiadas líneas temporales y demasiados puntos fijados en el tiempo como para toda una vida. Escapar del bucle de 1963 había sido difícil, muy difícil, pero parecía un juego de niños a comparación de los muchos universos que llevaban explorados ya. Sus complicaciones, sus normas, sus peligros… Ser un dios asgardiano y la Bruja Escarlata no granjeaban simpatías en ningún lado. Por eso habían tenido que salir huyendo de una versión mucho más cruel y dura de Asgard que el Asgard que el propio Jotunn recordaba. Habían logrado encontrar un portal y escapado a duras penas mientras una peligrosa versión malvada de Thor enviaba un ejército de elfos oscuros contra ellos. -¡Tú primero! -le gritó Loki por encima del ruido que creaba la brecha y de los golpes de los soldados en la enorme puerta de madera. Wanda lo miró estupefacta. -¿Qué? ¡No! ¡No voy a dejarte aquí! -su marcado acento sokoviano estaba teñido del miedo a dejar allí a su compañero de aventuras- ¡No puedes…! Loki la miró por encima de su hombro. -¡NO HAY TIEMPO, BRUJITA! -le apremió- ¡Ve! Wanda apretó los labios y frunciendo las cejas, enfadada. -¡Más te vale seguirme, Loki Laufeyson! ¡Porque no habrá lugar donde puedas esconderte de mi furia si no lo haces! - lo amenazó con un dedo y caminó un par de pasos atrás hacia el portal que ambos habían abierto. Después corrió hacia este y se lanzó. La sensación de vértigo la abrumó,. El tiempo y el espacio fluyendo en hilos de corriente a través de su cuerpo mientras este viajaba a través de escenas, paisajes recogidos en pequeños ojos de buey. Wanda desvió la mirada para ver si Loki la seguía, le pareció verle tras ella, a cierta distancia. No. Tenían que estar juntos. “¡NO!” Intentó detenerse, regresar. Pero no hubo tiempo. Su cuerpo cayó a plomo sobre la arena blanca haciendo que Wanda se quedara sin aire un momento. Movió sus manos y las posó al lado de su cabeza para intentar incorporarse. Tosió intentando recuperar oxígeno en sus pulmones. El sonido de las olas del mar llegó a sus oídos de forma suave. -Bueno…- musitó con cierto esfuerzo mientras se daba la vuelta para quedar sentada en la arena- Al menos esta vez hemos llegado a un lugar bonito… Silencio. Nada más que las olas del mar. Wanda miró a su lado. No había nadie. -¿Loki? -preguntó, y se giró hacia el otro lado esperando ver su sonrisa arrogante. “¿Preocupada, brujita?”, pero él no estaba allí- ¡¿Loki?! -llamó mientras se apresuraba a ponerse en pie de forma algo dolorida. Su mirada recorrió la playa. Estaba… sola… -Maldita sea…- maldijo sin intentar controlar su acento sokoviano. #Personajes3D #3D #Comunidad3D #StarterRol #Marvel
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    2
    2 turnos 0 maullidos
  • 𝙎𝙚𝙣𝙙𝙖𝙨 𝙙𝙚𝙡 𝙈𝙞𝙨𝙩𝙚𝙧𝙞𝙤 𝙎𝙖𝙡𝙞𝙣𝙤

    —En sus verdes abismos la memoria se anida,
    De barcos que partieron sin mirar atrás,
    De arenas que guardaron una huella encendida,
    Y juramentos rotos que no vuelven jamás.
    Los caminos de tierra buscan el horizonte,
    Pero el alma del hombre siempre vuelve al rumor
    Del oleaje eterno, que desde el monte
    Canta historias viejas con triste fulgor.
    Somos nautas de bruma, marineros de olvido,
    Que llevamos la ruta grabada en la piel.
    El mar es el final de lo que hemos vivido,
    Y el comienzo del mapa que queremos ser fiel.—
    🪶𝙎𝙚𝙣𝙙𝙖𝙨 𝙙𝙚𝙡 𝙈𝙞𝙨𝙩𝙚𝙧𝙞𝙤 𝙎𝙖𝙡𝙞𝙣𝙤🪶 —En sus verdes abismos la memoria se anida, De barcos que partieron sin mirar atrás, De arenas que guardaron una huella encendida, Y juramentos rotos que no vuelven jamás. Los caminos de tierra buscan el horizonte, Pero el alma del hombre siempre vuelve al rumor Del oleaje eterno, que desde el monte Canta historias viejas con triste fulgor. Somos nautas de bruma, marineros de olvido, Que llevamos la ruta grabada en la piel. El mar es el final de lo que hemos vivido, Y el comienzo del mapa que queremos ser fiel.—
    Me gusta
    Me encocora
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • - Ylva estaba en la bibloteca leyendo la historia de la humanidad ya que no queria saber lo que pasaba en la arena no queria saber nada solo leer un poco de la historia de años de los distintos humanos.-
    - Ylva estaba en la bibloteca leyendo la historia de la humanidad ya que no queria saber lo que pasaba en la arena no queria saber nada solo leer un poco de la historia de años de los distintos humanos.-
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Tal vez, me estoy marchitado como una flor
    Este corazón ya acumuló demasiada soledad y demasiado dolor.
    Los ánimos se van llenado como si fueran granos de arena que se van entre las manos..

    Los deseos se quedaron congelados y los sueños guardados en un baúl el cual acumula polvo.

    Poco a poco se ira marchitado hasta solo ser polvo.
    Tal vez, me estoy marchitado como una flor Este corazón ya acumuló demasiada soledad y demasiado dolor. Los ánimos se van llenado como si fueran granos de arena que se van entre las manos.. Los deseos se quedaron congelados y los sueños guardados en un baúl el cual acumula polvo. Poco a poco se ira marchitado hasta solo ser polvo.
    Me entristece
    1
    1 turno 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados